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Filosofía del acto ético en Bajtín

El documento presenta una discusión sobre la filosofía del acto ético de Mikhail Bajtín. Bajtín propone una 'arquitectónica de la vida real' basada en relaciones dialógicas entre sujetos, en contraposición a la arquitectónica abstracta de Kant. El documento también contrasta las tres áreas de la cognición, la ética y la estética según Bajtín.

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Filosofía del acto ético en Bajtín

El documento presenta una discusión sobre la filosofía del acto ético de Mikhail Bajtín. Bajtín propone una 'arquitectónica de la vida real' basada en relaciones dialógicas entre sujetos, en contraposición a la arquitectónica abstracta de Kant. El documento también contrasta las tres áreas de la cognición, la ética y la estética según Bajtín.

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BAJTÍN-2022b

Curso

Caterina Clark & Michael Holquist, Mikhail Bakhtin. Harvard UP, Belknap Press, 1986.

Caryl Emerson & Gary Saul Morson, Michail Bakhtin, Creation of a Prosaics, Stanford UP; 1990.

La liga ya se la envié, para abrir estos textos on-line

I Filosofía del acto ético.


“La filosofía deja de lado la razón constructiva en cuanto el tipo de racionalidad cuyo ideal
es deducir el pensamiento acerca del mundo a partir de un solo principio” (F. Fellmann) (B
I, 512).
El reproche dirigido hacia la filosofía contemporánea por su “teoretismo abstracto y fatal”,
porque el hombre “real”, el sujeto que dice “yo”, que tiene nombre y dirección, no está
comprehendido en el mundo del “Arte de los sistemas”.
La arquitectónica en Kant es el arte de los sistemas. Las tres críticas están encaminadas a
constituir un sistema. Lo mismo las categorías.

Por arquitectónica yo entiendo el arte de los sistemas. Como la unidad sistemática


es la que convirtió el conocimiento en ciencia, es decir, la que coordina en sistema
un simple agregado de estos conocimientos, la arquitectónica es por consiguiente la
teoría de lo que hay de científico en nuestro conocimiento en general, y pertenece,
por lo tanto necesariamente a la metodología. (Crítica de la razón pura, II, Doctrina
trascendental del método, Capítulo Tercero, Arquitectónica de la razón pura,
Porrúa, 359).
El fragmento, que no contiene ni principio ni fin, escrito en un cuaderno abandonado, que
convencionalmente se intitula Hacia una filosofía del acto ético [h. 1924, publicado en
1986], es lo que queda de un proyecto inicial, cuya segunda parte sería el texto Autor y
héroe en la actividad estética, y la tercera Problema del contenido, material y forma en la
actividad estética, él único texto preparado para publicación a fines de 1924, pero que
tuviera que esperar hasta 1975.

1
Bajtín, a los 20 años, comenzará a gestar un nueva “filosofía primera”, como Aristóteles
(¡!), inaugurando una arquitectónica anti-kantiana. Es una “filosofía moral”. Frente a los
principios puros de Kant que rigen un conocer científico, el joven filósofo pretende
describir la totalidad de la vida de un ser humano concreto e histórico, a través de los
conceptos del acto, de la responsabilidad, de la relación entre el yo y el otro, la coartada en
el ser, acontecimiento del ser, etc.
Se puede decir que está dirigiéndose hacia una filosofía de la vida, hacia un tipo de filosofía
existencial (Kierkegaard, Miguel de Unamuno, Heidegger, Jean-Paul Sartre).
Vida: un acto ético responsable, abierto, lleno de riesgos y concebido como un devenir,
como un llegar a ser.

Se va a proponer una “arquitectónica de la vida real”, de tipo relacional personalizado.

Relaciones de tres tipos.


De sujeto a objeto: el sujeto construye un objeto a ser estudiado, recortándolo de su
entorno natural mediante el experimento, la observación, operación lógica.
Entre elementos (objetos) dentro de un sistema. El ejemplo sería el sistema de la lengua,
con los niveles fonológico, morfosintáctico, léxico-semántico. Son niveles técnicos y
relaciones formales dentro de cada nivel. También entre las cosas, fenómenos químicos,
relaciones de causa-efecto, relaciones matemáticas y lógicas.
De sujeto a sujeto: relaciones dialógicas. Cualquier producto comunicativo de la actividad
humana que representa texto. Relaciones personalizadas, relaciones dialógicas entre
enunciados, relaciones éticas. Entre conciencias, verdades, influencias, etc. Si se cosifican
pasan al segundo tipo.
Los límites que se imponen a estos tipos de relaciones son cosificación (reificación) y
personificación.
Dentro de la arquitectónica kantiana, observamos dos cosas: la mirada del encuestador, de
sujeto a objeto de su encuesta (posición cartesiana), y entre los elementos dentro del
sistema: las críticas entre sí conceptos y categorías dentro de cada una de ellas. El concepto
de desinterés en la crítica del juicio. La razón práctica: entre sujetos como objetos, sin
preguntarles nada. La cognición: es universal y absoluta, con sus leyes.

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HACIA UNA ARQUITECTÓNICA DEL MUNDO REAL.

El arte según Bajtín es una cierta “realidad ética”: no un constructo teórico abstracto,
menos aún una construcción retórica, sino un “acontecer vivo”. Asimismo,
“La unidad de la cognición siempre aparece como un devenir” (AyG 70) «единство
познания всегда задано». “La unidad de la cognición es siempre planteada” [como un
problema en matemáticas]. Es acerca de la reglas que rigen el conocer, en el supuesto de
que sean reglas (o leyes) unificadas. Para B., esta unidad no ES, sino que está en un
permanente DEVENIR. Está “planteada” (como plantean un problema en matemáticas).

Goethe: “yo no hice a mí mismo”. Implica relaciones de influencia con respecto al otro.

La pregunta acerca de eclecticismo del pensamiento bajtiniano, acerca de los


posibles préstamos, influencias, de su sistema como algo derivado, de segunda
mano. Su propio estilo de pensamiento, el potencial dialógico, la originalidad de la
vuelta que le da a la referencia o “fuente”, el principio autorial transforma tan
poderosamente la idea recibida, que se percibe en esta transformación la concepción
inicial de Bajtín que le atribuye un matiz inconfundible. “Las ideas ajenas
sumergidas en la solución cáustica del pensamiento bajtiniano se tansforman tan
poderosamente que resultan como provenientes del concepto inicial del pensador”.

Así, el principio de la arquitectónica: la transformación del concepto kantiano, que


es el arte de los sistemas, al principio relacional basándose en sujetos concretos, yo y
otro (personalizado). Si lo de Kant pretende ser un principio científico, Bajtín lo
deriva del principio dialógico.

La distanciación de la metafísica. Para Bajtín, el ser (la existencia) no es el mundo


trascendente de ideas inmóviles (como en la tradición de Platón), sino un acontecer
espiritual, y más concretamente es un hacer humano, un proceder, un acto (la

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tradición kantinana). El ser humano tiene que ver con el ser justamente como aquel
que actúa, ocupando un punto existencial espacio-temporal único. Según Bajtín, el
hombre que actúa no posee una ‘coartada en el ser’. Por principio, el ser para Bajtín
es, un acontecer, un proceder de la persona realizado desde un punto determinado
del universo. (N. Bonetskaia). Pero NB no toma en cuenta el nivel ontológico y el
gran tiempo, al tercero, y otros elementos de la concepción bajtiniana
indispensables, etc.

Las 3 críticas de Kant: de la razón pura (la ciencia), de la razón práctica (la ética), la
del juicio (la estética). En Bajtín: mundo de la cognición, del acto ético, del acto
estético.

La realidad que vive el ser humano es un devenir permanente, sin inicio ni final
(para el propio sujeto). Donde esta sensación del devenir se detiene, puede
considerarse el momento de la muerte. La vida como generación permanente del
acto ético.

Concluso/inconcluso como conceptos operatorios, que oponen lo dado a lo


planteado (¿proyectado?), el ser al deber ser. La ciencia opera con lo dado (es un
gesto conclusivo, a partir de una especie de epojé). El mundo del acto ético,
mientras tanto, en un puro devenir basado en el deber ser. Este último es una especie
de tracción permanente que la una experimenta en presencia del otro, producto de
una necesariedad: lo planteado como tarea o un teorema. Lo creado de la estética,
del arte y de todas las vivencias que emanan de la crítica del juicio (no
necesariamente desinteresado, como en Kant) no posee su propio contenido, sino
que se forma a partir de la experiencia del conocer y de la actuación ética. Para
lograr la perfección de un objeto estético, que en sí en cuanto tal se sitúa en la
frontera en que interactúan el yo y el otro, el “autor” y el “contemplador”, es
necesario detener provisionalmente el devenir inatrapable; e. d., “matar” el objeto.

La totalidad y la plenitud del cuerpo solo es accesible, en el espacio, al otro que mira

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desde fuera, desde una cierta exotopía (extraposición, outsideness, y otras,
traducidas de вненаходимость). La interioridad del sujeto es inaccesible, en su
devenir, al otro (el creador). Por esto este gesto de detener el devenir de la vida es
semejante a la muerte.

COGNICIÓN ÉTICA ESTÉTICA

NATURA SOCIEDAD ARTE

DADO PLANTEADO CREADO

SER DEVENIR CREAR

Es la “totalidad” del mundo del sujeto humano. Aproximación “holística”, de


“whole”. Las tres divisiones no existen en un aislamiento, sino que representan una
unidad, a pesar de que exista una especificidad en cada una de ellas. El sujeto, al
encontrarse dentro de una práctica de cualquiera de estos dominios, actúa, con un
gesto provisional, de una manera específica, como si las otras partes no existieran o
no le concernieran.

Desarrolla un argumento epistemológico a partir de la siguiente imagen:

“No se puede vivir con su propia conclusión y la conclusión del acontecer, así no se
puede actuar; para vivir, hay que ser inconcluso, abierto para sí mismo –en todo
caso, así debe ser en todos los momento esenciales de la vida—, valorativamente,
hay que anticiparse a sí mismo, no coincidir con su propio ‘estar aquí’ de la
existencia” (Bajtín, ECV 14; “Autor y héroe…”).

Lo estético, en el límite, como muerte: lo importante de la forma artística, de acuerdo con


Bajtín, es el hecho de que la forma estética paraliza la vida. Una imagen artística representa
una unidad de forma y contenido, y la forma representa el aspecto mortificante (estético
propiamente), mientras que el contenido es una centella de la vida que le contribuye alma y
la hace participar en la realidad (es una simplificación de NB).

Perfecto como acabado: una forma acabada es per-fecta, hecha o terminada. No


implica belleza en una primera instancia sino que remite a lo que está perfectamente

5
hecho (recordar a Chernyshevski: diferencia entre un rostro perfecto y un rostro
perfectamente pintado). Está codificado en la etimología misma de la palabra.

El proceso vital para el sujeto no posee ni principio ni fin, es un transcurrir permanente, un


devenir y un deber ser contraído, derivado de la relación con el otro, que es la primera
realidad que encuentra en el mundo el recién nacido. Uno no es testigo de su propio
nacimiento, tampoco del momento de su propia muerte. La “tracción” permanente que
ejerce sobre el sujeto la presencia del otro.

La primera realidad: YO TAMBIÉN SOY. La primogenitura es del otro. Y el otro hace algo
por mí (para mí). Permite que yo viva. Dice por vez primera cómo soy, en tonos
emocionales y volitivos de aceptación. Me define, determina mis contornos en el espacio.
El otro ACTÚA, y no es un simple hacer, sino un hacer por principio amoroso. Recibo el
lenguaje de la boca del otro. Hasta que yo puedo RESPONDER a sus actos realizados para
mí.

Por contraste: “Los otros son el infierno”.

El Yo y el Otro en su relación como fundamento de la existencia concebida como un


actuar. La vida es la generación permanente del acto ético. Entre el yo y el otro se establece
una RELACIÓN que constituye una arquitectónica: yo-para-mí, yo-para-otro, otro-para-mí.

Esta relación, en su carácter de devenir, es un acontecer, un suceso. En última instancia, y


pasando al nivel ontológico, es un ACONTECIMIENTO DEL SER. Es событие бытия:
“ser juntos en el ser”. Un aconteSer. Событие бытия: со-бытие бытия.

Como el cuerpo se forma inicialmente dentro del cuerpo materno, así la


conciencia se despierta envuelta en una conciencia ajena.

Acto: cognición, sentimiento, pensamiento, acto ético propiamente, acto del hacer. Acto

de conocer, acto de sentir, acto de pensar, acto ético, acto de hacer,


edificar.

La unicidad de la posición concreta del sujeto en el tiempo-espacio: lo que yo

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veo desde mi posición solo me es accesible a mí. Lo que yo puedo realizar en
el mundo es mi tarea exclusiva que solo yo puedo realizar.

La valoración surge en el proceso de interacción con el otro, en el trabajo, en


el intercambio, conversación, silencio significativo (como entimema), hasta en
el pensamiento que cambiaría algo en el mundo. La ética no es la fuente de los
valores, sino el modo de relacionarse con los valores. Las valoraciones surgen
en el proceso de interacción entre el yo y el otro. Lo cual no excluye la
existencia de los valores.

Responsabilidad específica propia del acto, debida a su singularidad y


unicidad. Solo puede manifestarse en un acto concreto, arraigado en su
singularidad. Pero al mismo tiempo tiene un carácter ontológico. Esta
característica de la simultaneidad es muy propia del pensamiento bajtiniano.

Yo estoy aquí, soy responsable respecto del otro en una situación concreta,
pero la responsabilidad que emerge, es.

En el único punto dado donde ahora me encuentro, ningún otro, dentro del
único tiempo y el único espacio del ser [existencia] se encontraba. Y en torno
a este punto único se dispone el ser único de un modo único e irrepetible.
Aquello que puede ser realizado por mí, nadie nunca lo puede realizar. La
unicidad del ser existente es obligatoriamente perentoria. Este hecho de mi no
coartada en el ser, que se encuentra en la base del deber ser del acto más
singular y concreto, no se reconoce ni se conoce por mí, sino que se reconoce
y se afirma de un modo singular. 

Yo-para-mí, yo-para-otro, otro-para-mí: las tres únicas maneras de ver el


mundo. Es un personalismo extremo. Pero “yo” es aquel a quien se le

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dirigieron diciéndole “tú” (la fórmula es de Franz Rosenzweig). La
primogenitura del otro. Uno jamás está solo.

En el espejo: “La falsedad y la mentira que inevitablemente se asoman en la


interacción consigo mismo. La imagen extrínseca del pensamiento, del
sentimiento, la imagen externa del alma. No soy yo quien mira desde adentro
con mis ojos al mundo, sino que yo miro a mí mismo con los ojos del mundo;
estoy poseído por el otro. Aquí no existe la integridad ingenua de lo extrínseco
y lo intrínseco. Espiar su propia imagen desde el exterior. La ingenuidad de la
fusión de sí mismo y del otro en una imagen en el espejo. Hay un excedente
del otro. Carezco de un punto de vista sobre mí mismo desde el exterior, no
poseo un enfoque de mi propia imagen intrínseca. Desde mis ojos, me están
mirando los ojos ajenos” (Bajtín V, 71).

En el mundo de Bajtín, pues, uno nunca está solo. Están tú y yo, yo y el otro, y
eventualmente (en los dos sentidos, español e inglés), uno TERCERO.

Reflexión acerca del estatus del “tercero”: testigo y juez, pero desde el más
cercano y concreto, hasta un “futuro”, incierto pero inminente. Quizás sea
justamente la fuente de los valores.

Debido esta singularidad cronotópica del acto, el otro, que un yo-para-sí-


mismo también, posee una ventaja, un excedente de visión sobre mi persona.

El otro:

Me puede ver desde una perspectiva inaccesible para mí: retóricamente


hablando, puede ver mi nuca, que yo no puedo ver. Lo mismo yo puedo
totalizar, englobar el aspecto externo del otro en el espacio, en su entorno,
pero no puedo verdaderamente asomarme en su concepción interna de sí

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mismo. Lo que yo pienso de mí mismo intrínsecamente carece de forma
espacial, posee una continuidad que no tiene nada que ver con una forma
externa. (Aquí estamos antes una metáfora epistemológica).

Esto quiere decir que uno no puede ver su propia interioridad espacialmente,
así como no puede ver su propio cuerpo en el espacio íntegramente, como lo
puede ver el otro. Mi mirada interior no es sino una metáfora, mi interioridad
carece de forma y de un acabado: es un devenir. En cierta forma, el otro posee
una ventaja sobre mí al poder observarme a mí por todo lado en el espacio:
posee una determinada ventaja sobre mí. El espacio interior no es discreto.

Pero el pensamiento permite una objetivación propia, y este desprendimiento


de la concreticidad singular y obvia del mundo; el pensamiento carece de
dificultades éticas y estéticas de una auto objetivación.

Si detengo el proceso interior, si le doy una forma definitiva a mí interioridad,


si me corto el futuro, es el final.

Pero, así como mi interioridad como un devenir informe solo me es accesible


a mí, igualmente me es inalcanzable la interioridad del otro. En cuanto su
otro, puedo ver su cuerpo en el espacio y darle una forma estética (“matarlo”,
deteniendo provisionalmente su proceso interno). No tengo acceso a su yo-
para-mí; solo a su yo-para-otro: metafóricamente, su cuerpo. Otro-para-sí-
mismo es una hipótesis afirmativa, no un acceso a la interioridad del otro. Si el
otro habla, habla para-mí de sí-mismo, ya es un diálogo.

La antropología filosófica bajtiniana: incorpora los elementos agustinianos, que son


cuerpo, alma y espíritu. Los primeros dos elementos son accesibles a la mirada y la
percepción temporal del otro; en cambio, el espíritu solo se conoce en el diálogo con el
otro, que remite al gran tiempo.

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Los tres textos que se conservaron del proyecto filosófico inicial del Bajtín, que era una
filosofía primera (prima philosophia), como en Aristóteles. Esta era la filosofía del acto
ético. Remanentes de dos tratados manuscritos, que son Hacia una filosofía del acto ético
(no es el título del autor), c. 1924, pero publicado en 1986, con lagunas, y “Autor y héroe
en la actividad estética, asimismo c. 1924, publicado, a partir de los manuscritos
conservados, en 1979. El tercero, preparado para su publicación para una revista en 1925,
pero la revista desapareció, es Problema del contenido, material y forma en la actividad
estética, aparece, póstumamente, en 1975.

El espíritu, pues, solo puede conocerse en el diálogo. Así vio Bajtín, en la primera mitad de
la tercera década del siglo XX, la obra de Dostoievski. En 1929, aparece por fin su primer
libro, Problemas de la obra de Dostoievski. El autor es arrestado, encarcelado, detenido por
enfermedad bajo arresto domiciliario, condenado a los cinco años en uno de los primeros
campos de concentración soviéticos, las islas norteñas Solovkí. Por la intervención
misteriosa de ciertas instancias benéficas, la pena es conmutada por una deportación en
Kustanai (Kazajstán), y en 1930 parte a su destino.

II Dialogismo y lenguaje.

Sobre la definición de lo que es el discurso (Yakubinski) o «living speech»:


Seeking to address the complex functional determination of speech, Jakubinsky
(2015) notes that there was no linguistic research on language phenomena due to the

14 According to Kyeng (2003), the pertinent elements of behaviorism are already presented in
Jakubinsky, such as, for instance, the pair action-reaction (in Chapter 4), which is analogous to the pair
stimulus-response that was introduced by Bloomfield’s linguistics. This is not surprising to the author
due to Jakubinsky’s education in Baudouin de Courtenay’s psychologism. Besides, in Soviet Russia,
Pavlov’s psychophysiology was the dominant psychology trend.

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Volume 11, no 16 | 2016

10
factors responsible for diversity. Among these factors, he points out the different
types of emotional states and those of sociological nature15: (1) the communication
conditions within a habitual medium (or media) and those of an interaction within an
unusual medium (or media); (2) the forms of non-mediated or mediated
communication, unilateral or alternating; (3) the purposes of verbal communication
and the enunciation process.16 These purposes can be practical or artistic, indifferent
or convincing (suggestive), and in the latter case, have an intellectual or emotional
influence.

Definición de la entonación: “Cada palabra expresada no solo denota un objeto, no solo


suscita una determinada imagen, no solo suena, sino que expresa una determinada reacción
hacia el objeto significado, misma que en la pronunciación efectiva de la palabra se expresa
en su entonación” (AyH 75). Yo: la entonación es una forma de valoración en medio de la
comunicación.

Perceptivo/aperceptivo:

Jakubinsky discusses a matter of utmost importance from the perspective of


language studies, related to the interpretation process: the apperceptive mass of the
listener, a notion used in Russia in the nineteenth and early twentieth century
(ARCHAIMBAULT, 2010) and by Jakubinsky in the sense of “the group of all the
previous experience and knowledge necessary for the comprehension and
interpretation of an action or an utterance” (JAKUBINSKIJ, 2015: 88).

Apercepción es un concepto kantiano de la Crítica de la razón pura.

El fondo aperceptivo es el contexto de la comprensión (Bajtín V, 242). Desde dónde


te entienden.

La doble orientación del discurso se percibe muy bien en una frase como «Yo no entiendo
qué es lo que usted quiere decir con esto». Se entiende la parte “lingüística” de la frase
perfectamente, pero “esto”, que es la referencia a un sentido anterior, solo lo podemos
entender si conocemos la referencia concreta. El discurso va dirigido a su objeto y a aquello
los que los otros han dicho acerca del mismo objeto: en primer lugar, el interlocutor, pero

11
también los que han hablado antes y a aquellos que posiblemente contestarían después (un
juicio adelantado).
El enunciado es un entimema. Ver Volóshinov. Siempre hay un
sobreentendido, un conocimiento previo del contexto comunicativo.

La estructura interna del enunciado se determina: 1) por el contenido semántico y objetual


(la orientación al objeto del discurso); 2) expresividad del hablante (sus emociones, su
actitud hacia el tema); 3) actitud hacia el oyente y hacia el discurso ajeno (del tercero).

La actitud hacia el otro enunciado es el momento constitutivo del enunciado (Bajtín V,


242).

“¿Qué formas de actitud hacia el oyente-lector-interlocutor y hacia el discurso ajeno dentro


de un enunciado existen? Cómo podríamos clasificarlas.

En primer lugar, es necesario prestar atención al siguiente fenómeno. El interlocutor-


oyente-lector es la segunda persona hacia la cual se dirige, se destina el enunciado, es la
persona a la que estoy contestando o cuya respuesta estoy anticipando. Pero una tercera
persona cuyo enunciado cito, con el cual polemizo o estoy de acuerdo, también resulta ser
segunda persona, puesto que entablo con ella relaciones dialógicas, es decir, el tercero
viene a ser sujeto de una relación dialógica. Un hombre que habla y su discurso no pueden
ser simplemente un objeto de discurso, puesto que yo estoy hablando de ellos, de modo que
ellos –el tercero que habla con su discurso—se convierten para mí en un partícipe
dialógico. Luego, tanto el oyente como el discurso ajeno pueden adquirir una forma
colectiva, generalizada. Así p. e. sucede en los estilos polémicos y supuestos.
Clasificación de los participantes dialógicos. Interlocutor en un diálogo directo al
que contesto. El fondo aperceptivo del interlocutor-oyente. Su respuesta anticipada. La
actitud hacia todo lo dicho ya acerca del objeto del discurso (aunque se limitara a ‘se
considera’, ‘se dice’), como un apoyo implícito o como una polémica oculta.
Dialogo, monólogo dialogizado y discurso concentrado en su tema.
Las relaciones dialógicas: postura de acuerdo-desacuerdo, valoración.
El tropo y la palabra bivocal. Un doble uso de la sinonimia.

12
El problema del reflejo del discurso ajeno y de su influencia. Formas de este reflejo.
Un discurso (ajeno) permanece fuera del enunciado o forma parte del enunciado, en una
forma directa o bajo diversos aspectos de forma indirecta (hibridización). En todos los
casos esto determina al enunciado: tanto su estilo como su composición…
Una oración, así como una palabra aislada, si aparecen emitidos correctamente, los
entendemos, e. d. nos resulta claro su significado, pero no lo podemos valorar, estar o no
estar de acuerdo con ellas, e. d. es imposible una comprensión y uso de respuesta. Valorar
mediante un asentimiento o desacuerdo quiere decir ocupar una cierta posición.
El público, los críticos, lo especialistas científicos, los descendientes, el pueblo, etc.,
pueden aparecer co mo un partícipe dialógico. Existen diversas concepciones de oyente al
cual va orientado un enunciado.
En una conversación común, el hablante no es que posea un estilo individual, sino
una manera individual de construir su propio enunciado.
El problema de una polémica oculta. Un estudio de las formas de enunciado sobre el
fundamento de que cada enunciado (incluso el más monológico y solitario, cerrado sobre sí
mismo) participa en un intercambio social de ideas, viene a ser una unidad de este
intercambio, se determina por este intercambio dialógico por su naturaleza.” (Bajtín V,
229-230).
Atención: para una explicación sencilla de los conceptos de la comunicación
discursiva, pueden visitar:
T. Bubnova, “El espacio de Mijaíl Bajtín: filosofía del lenguaje, filosofía de la
novela”, Nueva Revista de Filología Hispánica, 29 (1), 1980, 87-114. On line.

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