Salmo 89. HIMNO Y ORACIÓ N AL DIOS FIEL1.
Representa una especial funció n sobre la Teologia del Rey en los salmos.
Texto amplio y solemne, que crea dos registros espirituales y poéticos. 1. La Teologia Davídica con todos
sus expresiones mesiá nicas. Otro tema es la reflexió n sobre la historia de Israel. 2 Sm 7, es un formula de
adopció n filial. Una promesa que se expresa en el salmo como una larga meditació n. Nuestro unió n con
Dios es fruto de la descendencia davídica, en la creació n y en la historia. 2. La segunda parte del salmo,
repite que la monarquía (que no existe- posible exilio), presenta una lectura de una nueva dinastía, en el
interno de una fidelidad divina, ya no habrá un rey concreto, pero parece un personaje que será el
consagrado, que portará la justicia y la verdad, el Mesías mismo. Este salmo representa la esperanza
mesiá nica. Se da en un pueblo nuevo y un nuevo soberano que sellará en plenitud la promesa davídica2.
El salmo de la lealtad y la misericordia. Dos realidades que aparecen en los diversos momentos salmo 3.
Misericordia y lealtad.
2a 3ª 15a 25ª 29ª 34ª 50ª
2b 3b 6b 15b 25ª 29b 34b 38b 50b
En la experiencia de la lealtad se resaltan los siguientes términos:
4.29.35.40. Alianza
5.15.30.37.45. Trono por siempre.
4.29.35.40. El beneficiario.
4.21.36.50. David
3.5.22.28. Por siempre
2.3.5.29.37.38. Perpetuo
Las palabras repetidas aparecen como signo de la unidad temá tica del salmo.
11.14. Brazo, mano, diestra.
22. Mano de Dios.
26. Mano del rey.
49. Mano del abismo
10.11.12.13.18.27.39. Tú .
En el campo semá ntico de lo negativo:
23.36. Engañ ar, mentir.
32.40. Profanar.
35.39. Cambiar, rechazar.
31.32. no seguir. No guardar.
48. la vanidad.
El tema de la construcció n: El orante va a cantar la lealtad y la fidelidad de Dios por siempre: la garantía
es que esa virtud primero ha sido fabricada en el cielo y como virtud celeste podrá trasladarse o actú an
en la tierra4.
3.5. Construir /30.37.15.38. Como el cielo el trono construido. La sintonía con la narració n
de 2 Sm 7. vv. 5.7.8.9.11.12.13.14.15.16.26.275.
1
Para el trabajo en clase.
2
G. Ravasi. Il libro dei salmi.
3
Alonso Schö kel, Luis y Cecilia Carniti. Los Salmos, 1143-1165. Seguimos su esquema y comentarios.
4
Alonso Schö kel, Luis y Cecilia Carniti. Los Salmos, 1151.
5
Alonso Schö kel, Luis y Cecilia Carniti. Los Salmos, 1152.
3.5.15. Establecer
22.38.
Paralelismo:
SEÑ ORIO CELESTE DEL SEÑ OR SEÑ ORIO TERRESTRE DEL REY
v. 3 lealtad y fidelidad en el á mbito celeste v. 23 enemigos- criminales
v. cielos y santos v. 24 adversarios-heriré
v. 7 nubes-hijos de los dioses v. 28 primogénito- altísimo sobre los reyes
v. 30 estirpe perpetua-trono duradero
v. 37 estirpe-siempre-sol
trono-siempre-cielo
Conocimiento: Realidad religiosa-símbolo-Dios. Conocimiento: Expeciencia humana-símbolo-rey.
Signos lingü ísticos de cambio de estrofa
1. voy a cantar 6. Celebran 10. tú 16. dichoso 20. Antañ o 39. Pero tu
Es un salmo mixto6: Un estructura global.
Título 1. 1Cró n 6,29; 15,19; /2,8; 6,27.
Introducció n 2-5. Alabar a YHWH. ORÁCULO DE DAVID7
Himno 6-19. Describen el Señ orío de YHWH. Sal 77, 17; 18, 32. HIMNO CÓSMICO
Orá culo Mesiá nico 20-38. La elecció n de David. 2 Sm 7. ORÁCULO DE DAVID.
Sú plica a favor del rey 39-52. Calamidad del rey. De himno gozoso al dolor del Rey.
39-46. LAMENTACIÓN. 47-52. ORACIÓN.
Doxología 53. BENDITO. NO FORMA PARTE DEL SALMO. CONCLUSIÓ N AL TERCER LIBRO.
Situació n del Salmo.
El nú cleo má s antiguo del Salmo. Habría sido como un panfleto político (en el sentido no peyorativo de
alegato) para legitimar la sucesió n del trono a favor de Salomó n y consolidar así la monarquía
hereditaria. La promesa de la dinastía eterna y la alianza con David ( 2Sm 7) se han visto puestas en tela
de juicio por un desastre histó rico que no se especifica, probablemente una derrota militar 8.Una
desgracia grave del Rey o la dinastía es lo mas que podemos delimitar con certeza9.
DISTRIBUCIÓ N DE LOS VERSOS DEL SALMO 89 SEGÚ N LOS SUCESIVOS ESTRATOS REDACCIONALES10
6
G. Flor Serrano. Introducció n al AT. Los Salmos, 89.
7
Hilari, Raguer. Para comprender y leer los salmos, 123. En Cursiva mayú scula.
8
NCBSJ, 822.
9
Alonso Schö kel, Luis y Cecilia Carniti. Los Salmos, 1147.
10
Hilari, Raguer. Para comprender y leer los salmos, 124.
Título Bíblico 1
Orá culo de David 2-5 20-38
Himnos có smico 6-19
3. Lamentació n 39-46
4. Oració n 47-52
Doxología 53
Una estructura detallada11:
0 2-5 Introducció n: 2-3 habla el orante / 4-5 Habla Dios (en cita). Sal 36, 6.
El momento difícil, no anula el programa a largo plazo. El canto será la respuesta y
memorial del beneficio divino.
I 6-38 PRIMERA PARTE: Himno al Señ or por sus acciones có smicas y por una acció n histó rica
insigne.
6-19 Acció n có smica de Dios. El modelo de la sospecha, con el relato babiló nico, donde lo que
+ importa es el homenaje de los dioses a Marduk por su victoria 12. Así, la escena de
YHWH como vencedor del caos, que se sienta sobre sobre el trono y recibe la
aclamació n de los seres celestes.
6-9 Grandeza incomparable del Señ or. Sal 19,2; Is 1,2; Dt 32, 1. Un Dios terrible Sal 76; Is
2,9.19. 7 El v. 11. YHWH PODEROSO.
10-15 Señ orío có smico. El TÚ . /
RAHAB. El monstruo. Babiló nico? Egipcio? Jb 7,12; Sal 87,4; Is 30, 7.
16-19 Respuesta del pueblo. La fracasa invasió n de Senaquerib 2 Re 18-1913; Sal 46. 48? v. 16.
El pueblo es dichoso Sal 144, 15. / v. 19. Sal 3, 4; 18, 3.31; 28, 7.
+ 20-38 Promesa a la institució n diná stica.
20-30 Institució n. DIEZ VERBOS DE ACCIÓ N.
1. 2. 3. 4. 5.
6. 7. 8. 9. 10.
31-38 Condiciones. A pesar de los fracasos todo es pura iniciativa de Dios que guía la historia.
Is 40, 2; 51, 17.22. Lleno, ademá s del lenguaje deuteronomista. Profanar la Alianza Mal
2, 10;Sal 55, 21.
II 39-5214 SEGUNDA PARTE: El género de sú plica es inconfundible, con la descripció n de la
desgracia presente, la menció n de los enemigos, las preguntas e imperativos dirigidos a
Dios.
39-46 Acciones recientes del Señ or. 1. Posiblemente la destrucció n de Jerusalén en el 587 a.C.
+ 2. En el v. 5 la derrota del Rey Josías 609 a.C 2 Re 23 15. Quince verbos de acció n. La
escena se concentra en Dios y su ungido, no el pueblo.
11
Alonso Schö kel, Luis y Cecilia Carniti. Los Salmos, 1149.
12
Alonso Schö kel, Luis y Cecilia Carniti. Los Salmos, 1151.
13
Hilari, Raguer. Para comprender y leer los salmos, 124.
14
Kraus, Hans-Joachim. Teología de Los Salmos. p.16239-52. La actuació n guerrera de los reyes está referida a Yahvé mismo.
Así como en la guerra santa del primitivo Israel se pensaba que Yahvé só lo intervenía a favor de su pueblo, conducía la guerra
y vencía a los enemigos, ahora toda aquella fuerza de Dios que supera y vence a los enemigos ha sido confiada al rey. Lo
realmente importante y decisivo no es la confianza en el potencial bélico, sino la invocació n de Yahvé, su toma de partido y su
auxilio (Sal 20, 8 s). Yahvé mismo afirma: «Yo aplastaré a sus adversarios ante él, derribaré a los que le odian» (Sal 89, 24).
Yahvé mismo quiere hacer que los enemigos caigan por el suelo ante el rey (Sal 110, 1). Conviene tener presente aquí el hecho
y la medida en que la institució n de la guerra santa se mantuvo vigente en la de Sal 2, tenemos que mencionar, de manera
especial, los textos de Sal 18, 44-48; 72, 8-11; 89, 26.
15
Alonso Schö kel no da ninguna pista histó rica sobre el salmo, es totalmente general, Raguer presenta algunas dataciones
sobre la cuestió n. Hilari, Raguer. Para comprender y leer los salmos, 124.
47-52 Preguntas y peticiones.
+ 1. v.47 Pregunta por la duració n de la tragedia.
2. v.48-49. Pregunta por la caducidad humana.
3. v. 50. Pregunta por la lealtad de YHWH. ( Jer 31, 3). Como en el v. 1. El mismo
tema en forma de pregunta apasionada.
4. v.52. La insolencia del enemigo, la humillació n del Ungido. TU UNGIDO, ú ltima
palabra del Salmo.
5.
Conclusió n:
Un himno por la dinastía davídica, concebida en un contexto có smico? Un acontecimiento trá gico
cuestionó el valor del himno y alguien decidió actualizarlo añ adiéndole una sú plica de circunstancias?.
(cfr. Sal 40). En un momento trá gico para el Rey y la dinastía, se compone una sú plica en la que se
recuerda el pasado por contraste y se canta la grandeza de Dios como motivació n y se apela a sus
promesas. Si las dinastía se extingue, no só lo falta en la tierra la lealtad divina, sino que desaparece una
imagen de la mediació n del Señ or16. (Cfr. Sal 22,5.10; 44,2; 56, 5; 71, 6.7.19; 74, 12-17).
La fe de Israel, rezando este salmo le recordaba a Dios lo que él les había prometido, y a la vez le exponían
todo lo que estaba pasando. Y así han cntinuado haciéndolo hasta el día de hoy17
Dos citas de Kraus, Hans-Joachim:
En los comentarios a los salmos, y en relació n con estos textos concretos, suele apuntarse con
uniformidad casi absoluta que los discursos de la soberanía universal de los descendientes de David
jamá s respondieron a las relaciones reales existentes y que, por consiguiente, se encontrarían en
contradicció n crasa con la totalidad de la realidad histó rica. Naturalmente, siempre podemos recurrir a la
explicació n de que se trata, en los mencionados lugares de los salmos reales, de imitaciones de aquellas
alabanzas exageradas de estilo cortesano, exageraciones que encontramos en muchos textos antiguos 18.
Los temas de los salmos reales tuvieron una vida má s larga que la monarquía de Israel; adquirieron un
significado nuevo para el pueblo de Dios de Israel y para el judaísmo. Los salmos reales no será n
interpretados ya como referencias a un rey terreno, sino como profecía y promesa referida al rey
mesiá nico de los ú ltimos tiempos. Tal interpretació n no se encuentra en los salmos de forma explícita.
Pero la intenció n de las expresiones transciende implícitamente las relaciones histó ricas y cultuales. El
carisma y la misió n del ungido de Yahvé no alcanzó su consumació n ú ltima en el antiguo testamento. La
identidad de la actuació n real y la divina es reconocible só lo en su intencionalidad. Está limitada por la
humanidad, corruptibilidad y pobreza19.
16
Alonso Schö kel, Luis y Cecilia Carniti. Los Salmos, 1147.
17
Hilari, Raguer. Para comprender y leer los salmos, 125.
18
Kraus, Hans-Joachim. Teología de Los Salmos. p.165
19
Kraus, Hans-Joachim. Teología de Los Salmos. p.166