DELITOS CULPOSOS DE COMISIÓN
La premisa básica para la existencia de un delito culposo es la lesión efectiva al
bien jurídico, el cual no se quería lesionar; es decir, producir un resultado sin
querer hacerlo.
1. Naturaleza de la Culpa.
Antiguamente, en los delitos culposos, sólo se analizaba la acción culposa del
sujeto, examinando el nexo que se presentaba en relación al resultado. Fue
Engisch, en 1930, quien planteó que esto no era suficiente para analizar un
delito culposo, sino que, también se debería analizar si el sujeto actuó con el
debido cuidado.
- Existen dos clases de culpa:
á. Culpa consciente o con representación:
cuando el sujeto si bien no quiere causar el resultado -daño al bien jurídico-
advierte la posibilidad -le es previsible- de que éste se produzca,
. pero confía en que no sea así. En otras palabras, el sujeto prevé el resultado
de que el bien jurídico sea dañado si infringe la norma de cuidado.
b. Culpa inconsciente o sin representación:
no sólo no se quiere el resultado lesivo, sino que el sujeto ni siquiera prevé su
posibilidad: no advierte el peligro. Si esto es así, se podría afirmar que al no
existir previsibilidad no hay delito culposo, pues falta uno de los elementos del
tipo objetivo.
Sin embargo, en nuestro concepto, el fundamento del castigo de la culpa
inconsciente radica en que el sujeto no previo lo previsible, es decir el sujeto no
tomo el debido cuidado en una situación en la que una persona promedio si lo
hubiera tomado.
La diferencia entre culpa consciente e inconciente radica en la previsibilidad
que pueda tener el hombre medio. Si el sujeto que realiza el comportamiento
puede prever el resultado existirá culpa consciente pero, si el sujeto no prevé el
resultado pudiendo haberlo previsto - conforme la visión del hombre medio- nos
encontraremos frente a la culpa inconsciente. Si el hecho no podía ser previsto,
bajo ningún punto de vista, entonces no existe culpa, sino que el hecho es
fortuito.
Nuestro Código Penal no hace la diferencia entre las clases de culpa, pero esta
diferencia es importante para diferenciar entre el dolo eventual y la culpa
consciente: en el primero asumo el peligro, en la segunda confió en que el
resultado no se produciría. Además, el juzgador puede tomar estos criterios al
momento de determinar la pena.
Por último, debemos mencionar que, nuestro Código Penal
admite los delitos culposos por comisión y omisión -impropia.
3. Tipo Objetivo: La Acción Típica, el Deber Objetivo de Cuidado y el
Resultado.
Si bien existen ciertos elementos que coinciden con la estructura del tipo
objetivo doloso, existen otros que le dan una característica especial;
independiente y autónoma; así tenemos: la acción típica, el deber objetivo de
cuidado y el resultado.
La tipificación y sanción del delito culposo gira en tomo a varios puntos:
• Sólo se sanciona a título de culpa, si el delito está expresamente
tipificado en la ley (art. 12°, 2do. párrafo del Cp).
• El comportamiento del agente debe infringir una norma de cuidado.
• Se debe analizar si el comportamiento del agente era el objetivamente
debido en la situación que se le ha presentado para evitar la lesión del bien
jurídico. Se debe tener en cuenta
el criterio de previsibilidad.
• La capacidad del agente. Se le exige el comportamiento i
objetivamente debido teniendo en cuenta sus características y ;
capacidades individuales.
• | Debe existir relación de causalidad -teoría de la equivalencia de
condiciones- entre el comportamiento del agente y el resultado efectivamente
producido. Además, sé debe comprobar
la existencia de la imputación objetiva.
• De no haberse producido un resultado lesivo para el bien jurídico no se
sanciona el delito culposo.
• . No existe tentativa en los delitos culposos.
3.1. La Acción Típica.
La acción típica en los delitos culposos va dirigida a un fin que no concuerda
con el resultado producido (lesión del bien jurídico). Es decir, se viola la norma
- de mandato o de prohibición- dada por el ordenamiento jurídico penal, pero
sin querer hacerlo y, justamente, esta conducta se encuentra descrita en el tipo
penal. En términos generales podemos decir que actúa culposamente el que no
observa el cuidado requerido; en otros términos, el que no cumple con el deber
objetivo de cuidado y, a la vez, no previene -debiendo hacerlo- el resultado
lesivo para el bien jurídico.
3.2. El Deber Objetivo de Cuidado.
Se analiza desde criterios objetivos: se debe valorar la conducta realizada por
el sujeto desde el punto de vista de un observador imparcial y teniendo en
consideración los conocimientos -de acuerdo a las circunstancias- del hombre
medio. Debemos tener en cuenta el cuidado objetivo y el normativo:
» Objetivo: No interesa el cuidado que en el caso concreto ha tenido el autor,
sino cuál es el cuidado requerido en la vida de relación social respecto del
hecho acaecido.
’ Normativo o valorativo: Este surge de la confrontación entre la conducta que
hubiera seguido un hombre razonable y cuidadoso en la situación del autor y la
realizada por el autor realmente.
Los elementos del juicio normativo son:
1. Intelectual: Se debe practicar un juicio de probabilidad objetiva, es decir
se debe tener en cuenta todas las consecuencias de la acción que
razonablemente eran de probable producción. ,.
2. Valorativo: Sólo es contraria al cuidado aquella conducta que este por
debajo de la medida adecuada socialmente.
El cuidado externo se logra:
Omitiendo acciones peligrosas.- resulta lógico tratar de evitar acciones que
nos pongan en peligro por ejemplo: evitar la conducción de un automóvil bajo
los efectos de bebidas alcohólicas.
El deber de cuidado nos obliga a adoptar conductas cuidadosas o a prohibir
conductas que pueden ser peligrosas para el bien jurídico (ejm: la utilización de
reglamentos, el código de tránsito).
3.3. El Resultado.
En los delitos culposos el desvalor se centra en la acción, es decir en el
comportamiento descuidado del sujeto que viola la norma de cuidado. Siendo
ésta la premisa que guía el análisis de este tipo de delito culposo, resulta
contradictorio exigir la existencia de un resultado lesivo para el bien jurídico
para poder sancionar la conducta. Se puede considerar, que es igual de
negligente o imprudente la conducta de conducir un vehículo a alta velocidad
por la puerta de un colegio sin producir víctima alguna, como produciéndola.
« Sobre el peligro.- Resulta complicado demostrar la existencia de peligro
sobre el bien jurídico si éste no ha sido afectado. Así, el resultado se vuelve un
indicio del peligro del comportamiento realizado por el sujeto.
para sancionar una conducta culposa.
El resultado no debe haber sido previsto ni aceptado, pero es el resultado
causal de la acción del agente: La forma esencial de la culpa es aquella en la
cual no se prevé el resultado -culpa inconsciente o sin representación-; pero
también es culpa la representación del resultado con un rechazo de éste, es la
situación en la que uno prevé un resultado como posible pero considera que es
capaz de evitarlo, es decir cree poder llegar a evitar que el resultado se
produzca -culpa consciente o con representación-.
4. Tipo Subjetivo: Posibilidad de conocer el peligro que la conducta
ocasiona para los bienes jurídicos, previsibilidad y deber de evitar el
resultado dañoso.
Se debe analizar cual es la relación concreta que existe entre el sujeto y el
proceso que ha desencadenado. Examinando la conciencia del individuo
respecto del proceso que se ha dado nos llevará a una graduación de la culpa,
es aquí donde cobra importancia la diferencia que se ha señalado
anteriormente entre culpa consciente -con representación- e inconsciente -sin
representación-. .
En este punto se pueden dar cruces entre la culpa consciente y el dolo
eventual; en el primero existe una actitud de confianza-dada por las
circunstancias-, en el segundo el sujeto cuenta con el suceso -probable- para
afectar al bien jurídico.”.
En ciertos casos se debe ver si el sujeto tiene un conocimiento especial sobre
las circunstancias, el cual lo hace responsable de su actuar. Un ejemplo claro
de esto se presenta en el caso del médico que somete a un paciente a una
operación, y el paciente muere; esto aunque sea previsible no es suficiente, se
debe ver si el médico actuó cumpliendo todas las reglas de conducta que le
impone realizar una operación.
Para que el sujeto responda a título de culpa, le debe haber sido previsible que
actuando de tal manera podía afectar al bien jurídico, es decir, de haber
actuado con mayor diligencia habría tenido en sus manos la posibilidad de
evitar el daño.
5. Delitos Preterintencionales.
El normal desarrollo del delito supone una concordancia entre el fin del
comportamiento del delincuente y el resultado efectivamente producido. Pero,
esto no ocurre en el delito preterintencional, pues el dolo de la acción produce
un resultado más grave que el previsto, es decir hay dolo en la acción y culpa
en el resultado.
El sujeto quiere realizar un hecho pero el resultado que produce es mayor que
el que quiso causar. Este resultado más grave será sancionado como culposo
si pudo ser previsto por un hombre medio -
En el delito preterintencional el resultado se presenta como efecto, no del
querer del delincuente, sino de la acción; por esta razón la
preterintencionalidad no se puede confundir con el dolo eventual.
Las penas de los delitos preterintencionales se presentan en nuestro
Código Penal como una agravante del delito base, es decir la pena es más
grave por el resultado producido.
DELITOS DE OMISIÓN
1. Concepto y clases.
Al igual que el desarrollo de los delitos culposos, los delitos de omisión han
tenido un tratamiento relativamente reciente; además, se le aplicaban las
mismas reglas que a los delitos de comisión.
La omisión, al igual que la acción, es una forma de conducta, ésta se puede
entender como un “no hacer” ó “hacer algo diferente a lo que debía hacer”. En
términos generales, la omisión es la conducta de no hacer lo que se debía. En
otras palabras, el agente se encuentra frente a una norma que le indica que
actué de una determinada forma, sin embargo, y estando en plena capacidad
de hacerlo -física y mental-, no lo hace; a raíz de esto se produce una
consecuencia jurídica.
Los presupuestos para que se de un delito de omisión -requisitos generales-
son:
a. El sujeto debe conocer el mandato de la Ley o tener la oportunidad de
conocerla; la cual le impone el deber de actuar de una determinada manera.
b. El sujeto debe tener la posibilidad de actuar.- Se presupone la capacidad
psicofísica del sujeto, de otro modo el mandato no tendrá sentido.
c. Ausencia del comportamiento ordenado al sujeto.
Existen dos clases de omisión:
1. Omisión Pura o Propia.
2. Omisión Impropia o Comisión por Omisión
1.1. Delitos de Omisión Pura o Propia.
En los cielitos de omisión propia se sanciona la infracción de no actuar
incumplimiento así la norma de mandato, equivale a los delitos de mera
actividad, es decir no interesa si surgió o no un resultado objetivo; sin embargo,
la simple inacción no es una omisión como tal8, luego de haberse incumplido el
dispositivo legal se debe observar si esa conducta es reprochable.
El sujeto que comete el delito de omisión propia está señalado por la ley en
forma genérica o específica, por ejemplo: el art. 126° utiliza la fórmula genérica
“el que” a diferencia del art. 377° que señala como agente al “funcionario
público”.
1.1.1. Tipo Objetivo.
El análisis del tipo objetivo es similar al de los tipos dolosos, pero se debe
hacer hincapié en cuatro aspectos:
a. Acción Esperada: El sujeto debe “dejar de hacer algo” para cumplir con lo
que establece el tipo penal, es decir el sujeto no realiza el comportamiento que
le ordena el derecho.
b. Capacidad de Actuación: El sujeto que ha omitido actuar debe tener la
capacidad física y psicológica para poder hacerlo.
c. Ausencia de,realizar el comportamiento ordenado: El sujeto no ha
realizado conducta alguna o ha realizado una conducta diferente a la dispuesta
por el ordenamiento jurídico. Este es el núcleo central del aspecto objetivo del
tipo. No existirá tipicidad si el agente cumple con lo dispuesto por el
ordenamiento jurídico o si se esfuerza en lograrlo de manera seria sin resultado
alguno.
d. Relación de Causalidad: En el tipo de omisión propia, no se presentan
mayores problemas, dado que se trata como un delito de mera actividad, por
tanto no interesa el resultado, basta con la infracción de un deber de actuar
para que el delito quede consumado.
1.1.2. Tipo Subjetivo.
Como sabemos la omisión en general puede darse por dolo o culpa
a. Dolo: No existe un dolo de omitir en el sentido de conciencia y voluntad del
tipo objetivo, es decir en el sentido de los delitos de comisión.
b. Culpa: Conviene tener presente que la culpa va enfocada al incumplimiento
del deber objetivo de cuidado, es decir, el autor infringe el cuidado debido
cuando lo omite.
“El que omita impedir la realización del hecho punible será sancionado:
1. Si tiene el deber jurídico de impedirlo o si crea un peligro inminente que
fuera propio para producirlo; y
.2. Si la omisión corresponde a la realización del tipo penal mediante un hacer.
' [Link] del omiso podrá ser atenuada. ”
ANTIJURICIDAD
Luego de haberse hecho la valoración a nivel de la tipicidad, es decir, si el
comportamiento realizado por el sujeto puede ser subsumido dentro de la
conducta abstracta descrita por la ley, debemos examinar lo antijurídico del
acto como un paso más para ver si existe responsabilidad penal. En otras
palabras, la tipicidad de una acción ofrece únicamente una presunción refutable
de su antijuricidad, la cual tiene como función establecer de forma clara y
concreta si se esta actuando conforme a derecho, para así anular el efecto
indiciado del tipo.
La afirmación de la antijuricidad significa que el autor al realizar la conducta
típica ha infringido una norma vigente del ordenamiento jurídico; en cambio, la
negación de la antijuricidad significa que no ha existido una infracción
normativa.
En esencia el término antijuricidad expresa la contradicción entre la acción u
omisión realizada y las exigencias del Ordenamiento
En resumen, para que un hecho sea considerado
como antijurídico se debe dar:
• Un comportamiento típico
• La ausencia de las causas de justificación.
Antijuricidad:
1. Formal.- Es la contrariedad al derecho presentada por un comportamiento
consistente en la no observancia de la prohibición o el mandato contenidos en
la norma.
2. Material.- Se examina si el hecho típico afectó realmente al bien jurídico.
Pero, esto no basta, se .requiere establecer el grado de afectación del bien
jurídico, esto puede darse a dos niveles:
a) Lesión del bien jurídico.
b) Puesta en peligro del bien jurídico.
3. Lo objetivo y subjetivo de la Antijuricidad.
2. Subjetivjo: El sujeto debe haber conocido la concurrencia de la situación
justificante del hecho y haber actuado en el ejercicio de la facultad que le
confiere, o bien en cumplimiento del deber que le impone.
Principios justificantes.
Para el derecho penal no es suficiente con que se cumplan los presupuestos
objetivos y subjetivos de una causa de justificación; además, se le exige al
sujeto que ajuste su comportamiento a una serie de principios: proporcionalidad
y prohibición de exceso. La respuesta del sujeto no puede ser descontrolada
pues, de lo contrario se podría crear un conflicto mayor al que inicialmente se
iba a producir.
En base a lo mencionado se debe tener en cuenta:
1. Frente a un acto justificado no cabe legítima defensa. El agente que
actúa bajo una causa de justificación lo hace por encontrarse en una situación
que lo pone en peligro a él o a un tercero, se da pues una necesidad de actuar.
2. La participación en un acto justificado también se justifica.
Esto surge en virtud del principio de accesoriedad, ya que al no existir conducta
antijurídica del autor, tampoco puede haberla respecto de los partícipes.
3. Al actuar justificadamente no se impone ningún tipo de sanción .
-pena o medida de seguridad- ni reparación civil. Esto es lógico porque, se esta
actuando conforme a una autorización de parte
del ordenamiento jurídico.
4. Al declarar el hecho como justificado no interesa el análisis de la
culpabilidad. Dado que, el análisis de la antijuricidad es
anterior al de la culpabilidad.
5. Los excesos en las causas de justificación serán sancionados
independientemente. Este caso sale del marco permitido, es decir, el sujeto ya
no se encuentra dentro de la causa de
justificación, la cual originó su actuar -el sujeto va de lo.
permitido a lo no permitido-, esto trae como consecuencia que sea sancionado
por la acción no permitida.
6. Si se produce intencionalmente la situación en la que cabría actuar
justificadamente, se excluye la justificación del hecho
provocado. Esto ha sido recogido en forma explícita en el caso de la legítima
defensa cuando se señala entre los requisitos la falta de provocación
7. El error sobre los presupuestos objetivos de una causa de justificación. Se
tratará como un error de prohibición, incluyéndose aquí los supuesto de error
sobre la existencia misma o los límites de una causa de justificación.
5. Causas de Justificación en Particular.
El Código Penal señala dentro de su art 20° una serie de causas de
justificación, pero éstas no son las únicas que se pueden dar.
Las causas de justificación del Código Penal son:
5.1. Legítima defensa:
5.2. Estado de necesidad justificante:
5.3. Obrar en el ejercicio legítimo de un derecho, oficio o cargo:
5.4. Obediencia Jerárquica:
5.1. Legítima Defensa.
Se presenta cuando el sujeto ejecuta una acción típica racionalmente necesaria
para repeler o impedir una agresión ilegítima no provocada por él y dirigida
contra su persona o un tercero.
Los elementos objetivos de la legítima defensa son:
1. Agresión Ilegítima: La agresión debe ser actual, inminente, real, dolosa o
culposa y basta con que ponga en peligro el bien jurídico. Al referirnos a
una agresión ilegítima se está remarcando su carácter antijurídico, debe
estar prevista por la ley como delito y ser ajena a cualquier causa de
justificació[Link] agresión ilegítima puede darse por acción como por
omisión impropia -comisión por omisión-,
2. . Necesidad racional del medio empleado. A diferencia del punto
anterior, aquí se analiza la acción del sujeto que se defiende. La defensa
debe ser necesaria y racional,
Para examinar este punto se debe tener en cuenta:
• La naturaleza del ataque -si el agresor está armado o no-,
• La naturaleza del bien jurídico atacado.
• Posibilidades de salvación del bien atacado.
3. Falta de provocación suficiente. El agredido no debe provocar la agresión.
Se debe tener en cuenta la naturaleza de la provocación,
5.2. Estado de necesidad justificante.
. Desde la doctrina se ha definido el estado de necesidad justificante de una
manera amplia, que podría abarcar otro tipo de situaciones como la legítima
defensa o el actuar en el cumplimiento legítimo de un deber, así se señala:
“Estado de peligro actual para legítimos intereses que únicamente pueden
conjurarse mediante la lesión de los intereses legítimos de otra persona”. El
estado de necesidad tiene similitud con la legítima defensa, así en esta causa
de justificación también se puede actuar para conjurar el peligro en beneficio
propio o de tercero (auxilio necesario). Entre las diferencias que se puede
establecer con la legítima defensa podemos señalar:
• En el estado de necesidad se realiza una ponderación de bienes
jurídicos en conflicto, sacrificando el de menor valor, lo cual no surge en la
legítima defensa.
• La situación generadora de conflicto que lleva al estado de necesidad no
tiene por qué provenir en todo caso de un tercero, sino que puede provenir del
desarrollo normal de la vida o producto de fenómenos naturales, o incluso del
ataque de un animal/a diferencia de lo que ocurre en la legítima defensa, donde
la situación de conflicto es producida por la agresión ilegítima de un tercero.
El estado de necesidad nos coloca frente a una confrontación entre dos o más
bienes jurídicos de distinto valor, en el cual la ley aprueba el sacrificio del bien
jurídico de menor valor, se rige entonces por una ponderación de bienes
jurídicos.
5.3. Obrar en el ejercicio legítimo de un derecho, oficio o cargo.
Respecto [Link] legítimo de un derecho, oficio o cargo consideramos que
es una causa de justificación, dado que no nos encontramos frente a una
imposición de la ley sino frente a situaciones que son permitidas por el
ordenamiento jurídico, el carácter permisi vo nos hace incluirlas en la esfera de
las causas de justificaciónjel sujeto puede ejercer su derecho, oficio o cargo).
En otros términos, el ordenamiento jurídico, reconoce que el ejercicio de ciertos
derechos puede lesionar un bien jurídico penal.
5.4. Obediencia Jerárquica
Una persona obra en virtud de obediencia debida, a los efectos justificantes en
el campo punitivo, cuando realiza un acto ilícito cumpliendo órdenes recibidas
de su superior jerárquico.
El presupuesto fundamental para que se pueda aplicar esta causa de
justificación es: la existencia de una orden antijurídica, es decir, en contra del
ordenamiento jurídico.
excluye el delito en cuanto al ejecutor, pero no en cuanto al autor de la orden,
sobre quien recae la responsabilidad por el hecho punible.
Se deben cumplir los siguientes requisitos:,
1. La orden debe tener un carácter obligatorio, es decir debe estar revestida de
las formalidades legales. La orden es la declaración de voluntad de una
autoridad con carácter imperativo, dirigido a un sübordiñado,_.para exigirle
determinada conducta (hacer, no hacer, permitir).
2. - La orden debe provenir de una jerarquía superior, por tanto, se requiere
que exista una regulación jurídica determinada que especifique la relación de
subordinación de un sujeto respecto de otro .
3. La orden debe darse dentro de las funciones -in officio- del sujeto y éste
debe ser competente para darla.
4. La orden no debe infringir de manera clara la ley. Es decir, se
considera suficiente y necesario que la orden no sea manifiestamente
antijurídica (orden aparentemente conforme, a Derecho) -teoría de la
apariencia-. r ;
6. Error en las Causas de Justificación.
La estructura de una causa de justificación, como hemos mencionado, está
dada por dos aspectos: objetivo y subjetivo, si falta alguno de ellos el hecho
permanece como antijurídico. De aquí pueden desprenderse dos situaciones:
’
A. El error puede recaer sobre alguno de los aspectos objetivos que señala el
Código Penal y no sobre el aspecto subjetivo, en otras palabras, el sujeto actúa
convencido de que lo hace lícitamente cuando en realidad no es así, ya que
falta alguno de los presupuestos objetivos de la causa de justificación,
Puede darse el caso de que partiendo de una causa de justificación, el sujeto
se exceda, convirtiendo su acción en antijurídica (el exceso).
B. Puede darse el caso de que el sujeto cumpla con todos los requisitos del
aspecto objetivos, pero no con el aspecto subjetivo, es decir no actúa en la
creencia de que su actuar está permitido por el derecho. Aquí, no estamos
frente aun error de prohibición, ya que el sujeto está actuando con conciencia
de su ilicitud
RESPONSABILIDAD O CULPABILIDAD
La responsabilidad o culpabilidad es la posibilidad de atribuir un hecho
desvalorado a su autor. Dentro de la teoría del delito, tanto en la tipicidad y la
antijuricidad se analiza el hecho, y en la culpabilidad se examina si se puede
atribuir a la persona el hecho típico y antijurídico -derecho penal de acto-’. Es
decir, luego de haber descrito la conducta humana antijurídica, se debe
analizar las condiciones que reúne el
La mayoría de la doctrina coincide en que la antijuricidad constituye un juicio
despersonalizado de la desaprobación sobre el hecho, la culpabilidad requiere
además la posibilidad de atribución de ese hecho desvalorado a su autor.
sujeto para poder atribuírsela; pero, se debe tener presente que la culpabilidad
no es un rasgo intrínseco de la persona, sino una cualidad que se le atribuye
por el hecho ilícito realizado. Así Jescheck2: “La capacidad de culpabilidad
debe concurrir para que la diferencia en la actitud interna frente al Derecho, de
la que ha nacido la decisión de cometer el delito, pueda resultar en definitiva,
La culpabilidad moral o ético-social, en tanto no encuentren su base en el
derecho positivo, son irrelevantes para el derecho penal, por lo que se prohíbe
toda medición de culpabilidad conforme a puntos de vista individuales.
La esencia de la culpabilidad se centra en el reproche formulado al autor por su
acción contraria a lo establecido por el ordenamiento jurídico; es decir, se
sanciona al agente por haber realizado la conducta establecida en el injusto
cuando podía comportarse conforme a derecho.
Para explicar la culpabilidad existen diversas teorías:
-1. Psicológica.- Para esta teoría la culpabilidad se agota en la relación
psicológica y el hecho, es decir basta con que el sujeto quiera realizar el hecho.
del mismo -considerarlo suyo-. Se trataba así de trasladar el esquema
explicativo de la teoría de la equivalencia de condiciones al ámbito de la
culpabilidad”. Es decir, la culpabilidad se concibe como una relación de
causalidad psíquica, como el nexo que explica el resultado como producto de la
mente del sujeto.
De acuerdo a esta teoría, el delito se define sobre la base de dos puntos:
1. La relación de causalidad material.
2. La. conexión de causalidad psíquica.
2. La teoría normativa estableció, para la existencia de la
culpabilidad:
a) . La imputabilidad, es decir el sujeto debe haber manifestado una
voluntad defectuosa reprochable.
b) El dolo o la culpa son modalidades de la voluntad i defectuosa. Resulta
obvio decir que se tiene que dar como base una conducta antijurídica9.
c) Ausencia de causas exculpantes. Es decir, no se debe presentar ni el
estado de necesidad exculpante ni el miedo insuperable. La presencia de estas
figuras impediría la reprochabilidad.
-3. Finalista.- La culpabilidad queda restringida a un juicio de valoración, es
decir a la reprochabilidad del acto cometido por el sujeto activo. Se agrega aquí
el elemento de la motivación. Si el sujeto es motivado por la norma y a pesar
de ello realiza el acto prohibido, entonces es reprochable.
-4. Funcionalismo.- De acuerdo con la concepción funcionalista de Günther
Jakobs, es en la culpabilidad donde se adoptan las soluciones decisivas.
Siendo la característica de la culpabilidad la motivación no conforme a derecho
del autor, el cual ha creado un conflicto. Se sanciona entonces con el fin de
mantener la confianza en la norma. Por lo que, si el Estado sanciona los
comportamientos que violan la norma, está contribuyendo a estabilizar el
ordenamiento.
3. Elementos de la Culpabilidad:
La culpabilidad tiene tres elementos:
1. La Imputabilidad.
2. El conocimiento o conciencia de la antijuricidad -error de prohibición-
3. La exigibilidad de otra conducta.
3.1. Imputabilidad.
La capacidad de culpabilidad o imputabilidad del sujeto para haberse
comportado de otro (modo afirmación la libertad de su voluntad).
El aspecto positivo de la culpabilidad consiste en una actitud psíquica de
autogobemar su comportamiento por el temor al castigo -la pena-. La norma
penal conmina la realización de ciertas conductas o la omisión de otras con la
imposición de una pena -prevención general-. La imputabilidad es motivabilidad
normal del sujeto respecto a la norma.
Es inimputable la persona que no está en capacidad de conocer y comprender
que actúa antijurídicamente o que, pudiendo comprenderlo, no está en
condiciones de actuar de otra manera. Los criterios reguladores de la
inimputabilidad son tres:
a) Biológicos.- Se parte de un supuesto objetivamente aprensible:
anomalía psíquica, grave alteración de la conciencia y alteración de la
percepción. Pero, no debemos quedamos en ese nivel, hay que tener en
cuenta que la mera constatación de uno de
estos estados no basta, se requiere que exista una relación causal entre ellos y
el comportamiento realizado; en otras palabras deben ser el factor
determinante sobre la capacidad de entendimiento o acción del sujeto.
b) Psicológico.- Supone el análisis de la capacidad o incapacidad del
agente para comprender el significado de su comportamiento y para determinar
su actuar sobre la base de esa comprensión.
c) Mixto.-Surge de la combinación de [Link] biológicos y psicológicos
de acuerdo con la causal de inimputabilidad.
El Código Penal recoge el criterio biológico para el caso de los menores de
edad, y el mixto para los demás casos de inimputabilidad.
Para determinar si una persona es imputable, se debe observar:
• Ser mayor de 18 años -art. 20° núm.2-17
• Tener una capacidad psicológica -art. 20° num. 1 -
3.1.1. Causas de Inimputabilidad.
a) Anomalía Psíquica.- Es el trastorno general y persistente de las
funciones psíquicas cuyas causas patológicas impiden la adaptación lógica y
activa de las normas del medio ambiente
b) Grave alteración de la conciencia.- Se caracteriza y se diferencia de la
anomalía psíquica en la brevedad de su duración temporal. Es una
perturbación profunda de la conciencia de sí mismo o del mundo exterior que
afecta la inteligencia o la voluntad, impidiendo la comprensión de la
delictuosidad del acto que se realiza, o la dirección de las propias acciones.
c) La alteración de la percepción.- Surge cuando el sujeto tiene alterada
gravemente su concepto de la realidad y no se encuentra, precisamente por
esa causa, en condiciones de autorregular su comportamiento de acuerdo con
el mensaje normativo. Esta eximente tiene un carácter mixto, pues atiende a
causas biológicas -alteraciones de la percepción- y a efectos psicológicos -
gr^ve alteración del concepto de la realidad-. El término “realidad” hace
referencia a la realidad normativa - jurídica-, en concreto á la significación
antijurídica del hecho.
3.1.2. Causas que atenúan la imputabilidad.
1) Las eximentes incompletas:
2) Imputabilidad Restringida:
3.1.3. El Actio liberae in causa.
La figura del: “actio liberae in causa” surge cuando el sujeto activo se coloca en
una situación de imputabilidad restringida o inimputabilidad, para de esta forma
obtener la aplicación de una pena inferior. Cuando esto se comprueba, la pena
no se rebaja
3.2. Conocimiento o conciencia de la antijuricidad.
Se analiza si el sujetó activo sabe que está actuando en contra del
ordenamiento jurídico, es decir sí sabia lo ilícito de su actuar. El sujeto desafía
a la norma primaria, es decir él tiene la capacidad personal de .evitar el hecho,
sin embargo no lo hace. Sí el sujeto careciera de esta capacidad, el desvalor
objetivo (incumplimiento de la ley) no tendrá su correspondencia en el desvalor
personal, el cual es necesario para imputar responsabilidad penal. Es obvio
que sólo puede hacerse responsable de un acto a la persona que sabe de su
prohibición.
3.2.1. Error de Prohibición.
Supone el desconocimiento no de un elemento de la situación descrita por el
tipo, sirio del hecho de estar prohibida su realización, es decir su antijuricidad.
El error de prohibición puede referirse a la existencia de la norma prohibitiva -
error de prohibición directo- o a la existencia, límites o presupuestos objetivos
de una causa de justificación o causa exculpante-error de prohibición indirecto-.
. En síntesis: El error de prohibición afecta a la significación antijurídica del
hecho, ya por creer que éste no está prohibido, ya por creerse el autor
legitimado para hacerlo (error sobre la justificación
de la conducta). Existen dos clases de error de prohibición:
a) ’ Invencible.-Se excluye la responsabilidad.,Eq estos casos el
•hecho es típico, antijurídico pero, no es culpable.
b) Vencible.- Se atenúa la responsabilidad y, como consecuencia lógica
debe atenuarse la pena.
3.2.2. Error de Prohibición Culturalmente Condicionado.
Ultimamente se trata de separar dentro del error de prohibición, al error de
conocimiento -conocimiento de la antijuricidad de la conducta, sea sobre lá
existencia de la prohibición penal en sí misma, sea sobre la permisivilidad
jurídica de la conducta “formalmente” típica (justificaciones)- del error de
comprensión, el cual surge cuando el sujeto, si bien conoce o ha tenido
posibilidad de conocer la prohibición de la conducta y su carácter injustificado
no lo acepta. En relación con esto último se propone el estudio de “las
conductas disidentes” y del “error culturalmente condicionado”
3.3. Exigibilidad de otra Conducta.
Es la base central de la culpabilidad porque actúa culpablemente el que con
arreglo al ordenamiento jurídico pudo proceder de otra manera a como lo hizo,
es decir el que pudo abstenerse de realizar la acción típicamente antijurídica.
Esto sólo se le puede exigir a una persona que es imputable y tiene
conocimiento de la antijuricidad de su acto.
4. Las Causas Exculpantes.
4.1. Estado de Necesidad Exculpante.
4.2. Miedo Insuperable.
El miedo es un estado de perturbación anímica más o menos profunda,
provocado por la previsión de ser víctima de un daño. El miedo admite
graduaciones: temor, teiror, espanto, horror, pavor, pánico.
5. La Punibilidad.
No es parte de las categorías del delito49, pero es una consecuencia lógica de
haberse demostrado la existencia de un delito, es decir luego de haberse
demostrado que estamos frente a una acción típica, antijurídica y culpable.
La punibilidad no surge en situaciones como: las excusas absolutorias y las
condiciones objetivas de punibilidad, en las que a pesar de existir el delito este
no recibe una pena.
GRADOS DE DESARROLLO DEL DELITO
Este punto es más conocido como el Iter Crininis que significa:
camino o desarrollo del delito. Es importante saber cuándo empieza y cuándo
termina el delito y las figuras que se pueden presentar durante
este lapso de tiempo -tentativa, desistimiento, arrepentimiento, etc. Es un
proceso que tiene una parte mental -o interna- y una parte física -o externa-.
Esto es de suma importancia porque un comportamiento merece más pena en
cuanto más se aproxime a dañar al bien jurídico (el mayor daño se produce con
la consumación del delito).
El derecho penal sanciona conductas y no pensamientos, pero existen casos
en los que es difícil determinar la frontera entre estos puntos y, de este modo,
saber cuándo interviene el poder punitivo estatal.
1. Fases del Desarrollo del Delito.
El delito tiene un proceso o desarrollo dentro del derecho penal denominado
iter criminis. El delito comienza en la esfera interna del sujeto, en primer lugar
tiene la idea de cometer el hecho punible, luego, delibera acerca de los pro y
los contra de su actuar, por último toma la decisión de cometer el delito -
resolución criminal-. Aquí termina la fase interna y da comienzo la [Link].
..
Fases de desarrollo del delito:
• Interna.
• Externa.
Fase interna.
Esta fase no se castiga ya que se encuentra dentro del pensamiento de la
persona, resultaría pues imposible probarla.
Esta fase tiene tres momentos:
a. Ideación: Imaginarse el delito. Objetivamente no es ofensivo, no se
manifiesta un poder delictivo real de la voluntad.
b. Deliberación: Es la elaboración y desarrollo del plan, viendo los detalles
y forma en que se va a realizar.
c. Decisión: Tomar la decisión de poner en práctica el pian.
Fase externa. i
Esta fase consiste en exteriorizar la fase interna, es decir, los actos planeados
dentro de la persona se realizan en el mundo exterior con el propósito de
cometer un delito. Esta fase se divide en Actos Preparatorios, Tentativa,
Consumación y Agotamiento.
2. Actos Preparatorios y Actos Ejecutivos.
Los actos preparatorios son aquellos que se presentan con anterioridad a la
ejecución del delito y están dirigidos a facilitarlo. Estos deben ir más allá del
simple proyecto interno (mínimo), sin que, por otro, deba iniciar la inmediata
realización típicamente relevante de la voluntad delictiva (máximo). En
principio, estos actos no están castigados, salvo cuando en forma
independiente constituyan delito,
3. La Tentativa.
La tentativa es un grado de desarrollo del delito en el cual se pone en peligro el
bien jurídico pero no se ha llegado a consumar la lesión del mismo. La tentativa
en sí no existe, es decir no hay un “delito de tentativa”. La tentativa tiene que
tener un delito que le sirva de'base.
La tentativa constituye la ejecución de un comportamiento (cuyo fin es
consumar un delito) que se detiene en un punto de su desarrollo antes de
alcanzar el grado de consumación, es decir, antes de que se haya completado
la acción típica.
4. Clases de Tentativa.
Nuestro actual Código Penal no hace distinción expresa entre las clases de
tentativa: sin embargo por su redacción podemos distinguir dos clases:
acabada e inacabada.
A. Tentativa Inacabada.- Surge cuando el autor no realiza todos los actos
necesarios para la consumación del delito. Es decir, la acción típica se
interrumpe por un factor extraño al querer del agente que le impide la
consumación de la conducta. La interrupción en el comportamiento del agente
puede provenir por fuerzas externas (proveniente de la naturaleza o por la
intervención de un tercero) o puede ser el propio agente el que decide
voluntariamente no continuar (desistimiento).
Es importante el grado de desarrollo del delito que se ha dado por parte del
agente, pues mientras más se aproxime a la consumación mayor será la pena.
B. : Tentativa acabada.- Surge cuando el autor ha realizado todos
los actos necesarios para la consumación, pero ésta no se realiza. Cierto grupo
de la doctrina denomina a esta figura como el delito frustrado. La no producción
de la lesión al bien jurídico, al igual que en la tentativa inacabada, puede
producirse por fuerzas naturales o por la intervención de un tercero o puede
presentarse arrepentimiento del agente.
No puede haber desestimiento en la tentativa acabada
4.1. El Delito Frustrado.
El delito frustrado es un caso de tentativa, ya que no existe consumación.
En el delito frustrado o tentativa acabada se puede presentar la figura del
arrepentimiento o desestimiento activo, la que puede evitar la sanción. Pero, si
se sancionan los actos previos, si es que no constituyen delitos independientes.
Es decir, no se castiga el delito frustrado cuando no se ha producido el
desvalor de resultado por intervención voluntaria del agente.
Existen dos formas de interpretar el delito frustrado:
1. Según la jurisprudencia -los jueces-: Surge cuando el delito no se ha
consumado debido a la intervención de terceros.
2. Según la doctrina: Surge cuando el sujeto realiza todos los actos
necesarios para la consumación y, además, requiere la participación de un
tercero que culmine el delito, lo cual no hace.
4.2. El Desistimiento.
El legislador ha establecido la protección de los bienes jurídicos sancionando
los comportamientos individuales capaces de ponerlo en peligro pero, a la vez,
ha establecido la figura del desestimiento en el art. 18° del Código Penal, de
acuerdo al cual sí el agente desiste voluntariamente de proseguir los actos de
ejecución del delito o impide que se produzca el resultado, será penado sólo
cuando los actos practicados constituyen por sí otros delitos.
El desestimiento se presenta en la tentativa inacabada y el arrepentimiento o
desistimiento-activo en la tentativa acabada.
El desistimiento en la tentativa inacabada debe reunir los
siguiente requisitos:
1. Subjetivo: El agente en forma voluntaria debe decidir no proseguir con la
ejecución del delito. El desistimiento no debe ser provocado, debe surgir de
modo autónomo e incluso puede darse por un impulso externo que motive al
agente -
2. Objetivo: El agente no debe continuar la ejecución del delito.
Es decir, el agente debe detener su comportamiento típico.
El arrepentimiento en la tentativa acabada requiere un comportamiento
activo del sujeto, el cual es posterior a todos los actos que ha realizado con el
fin de consumar el delito, es decir son actos destinados a evitar la producción
del resultado. Estos comportamientos posteriores tienen que ser de carácter
voluntario.
La no punibilidad de la tentativa desistida o arrepentida es consecuencia de
una excusa absolutoria sobrevinientc -posterior a la ejecución del delito.
5. Consumación y Agotamiento.
Se debe distinguir entre la consumación y el agotamiento del delito. La
consumación surge cuando se realiza el verbo rector del tipo penal, El delito
consumado es siempre punible pero, debemos distinguir
entre consumación formal y material:
a) Consumación Formal: Según el tipo de delito se determina cuándo un delito
está formalmente consumado. El delito se consuma con el total cumplimiento
del tipo. Generalmente, la -' ley indica la consumación en relación con el
resultado lesivo-/ producido pero, sin embargo, ella admite que la
consumación'3 surja en un momento anterior,
4.3. El delito imposible y la tentativa inidónea.
En el caso de la tentativa inidónea y el delito imposible, no se cumple con la
afectación al bien jurídico. Esto se pone de manifiesto cuando se presenta:
1. Ineficacia absoluta del medio empleado.
2. Por absoluta impropiedad del objeto.
b) Consumación Material: Surge luego de la consumación formal,
cuando el sujeto logra el fin último por el que cometió el delito (agotamiento del
delito). Esta consumación es irrelevante para el derecho penal, si el sujeto
obtuvo o logró la finalidad que motivó su conducta es irrelevante.
El agotamiento del delito es una fase posterior a la consumación formal, es
decir el delito ya se ha realizado. El sujeto activo ya no cumple con los
elementos típicos, sino que consigue satisfacer la intención que perseguía. El
agotamiento no sé castiga por no ser parte del delito.
6. Delito Putativo.
Esta figura surge cuando el sujeto cree erróneamente que está o ha cometido
un delito, es decir, cree que actúa infringiendo una norma cuando en realidad la
conducta no es perseguible penalmente. No se presenta afectación al bien
jurídico - no hay delito*