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Milagro Mexicano: Crecimiento Económico

El documento resume el período de desarrollo económico y estabilidad política en México conocido como el "milagro mexicano", que abarcó de 1946 a 1970. Describe los factores que contribuyeron a este crecimiento, como la demanda de materias primas durante la Segunda Guerra Mundial y las políticas económicas implementadas por los presidentes de este período. También analiza las características de este modelo de desarrollo estabilizador, como el crecimiento hacia adentro y hacia afuera, así como el aumento de la p

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Milagro Mexicano: Crecimiento Económico

El documento resume el período de desarrollo económico y estabilidad política en México conocido como el "milagro mexicano", que abarcó de 1946 a 1970. Describe los factores que contribuyeron a este crecimiento, como la demanda de materias primas durante la Segunda Guerra Mundial y las políticas económicas implementadas por los presidentes de este período. También analiza las características de este modelo de desarrollo estabilizador, como el crecimiento hacia adentro y hacia afuera, así como el aumento de la p

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UNIVERSIDAD BANCARIA DE MÉXICO

Constancia, Unidad y Trabajo

MAESTRÍA EN CIENCIAS DE LA EDUCACIÓN

ASIGNATURA:
HISTORIA DE LA EDUCACIÓN EN
MÉXICO

REPORTE DE LECTURA
8. El milagro mexicano
8.1 Presidencia de Lázaro Cárdenas del Río
8.2 Cambios constitucionales
8.3 Expropiación petrolera
8.4 La educación técnica
8.5 La educación socialista
8.6 Crecimiento económico

NOMBRE DEL ALUMNO:


MARTÍNEZ HERNÁNDEZ ANA LAURA

NOMBRE DE PROFESOR:
MTRO. EDWIN VLADIMIR MORA ROMÁN

FECHA:
DICIEMBRE 2021
EL MILAGRO MEXICANO.

El “milagro mexicano” se refiere a lo que en economía se llama “el desarrollo


estabilizador”, mismo que abarcó de 1946 a 1970. Durante esos 24 años México vivió
un gran crecimiento social y económico. Se trató de un modelo económico que buscaba
un constante desarrollo, con una economía libre de inflación, déficits y devaluaciones,
todo ello para lograr estabilidad macroeconómica. Hasta hoy en día, esa ha sido la
época de mayor crecimiento económico en nuestro país.

  La estabilidad económica, política, la paz u el incesante progreso, el orden y la


tranquilidad social; fueron los elementos de ese momento mítico sobre un
México desengarzado del mundo y de las leyes históricas del desarrollo de las
sociedades.

Uno de los grandes factores que ayudó a este hecho denominado milagro
mexicano, fue la Segunda Guerra Mundial la cual sucedió entre 1939 y 1945 y durante
ese periodo, hubo gran demanda de diversas materias primas y de petróleo en el
mercado internacional. Ante ello, las exportaciones de México a Estados Unidos se
incrementaron, además ambos países llegaron a Importantes acuerdos comerciales,
esto impactó de forma positiva el periodo posterior al conflicto armado.

  Durante este periodo de prosperidad, los sectores campesino y obrero vieron


mejorar sus condiciones de vida, además las clases medias que estaban formadas por
profesionales y funcionarios también vieron que mejoraba su economía, es por ello que
estas clases se unieron fuertemente al Partido Revolucionario Institucional (PRI), pues
con él vivieron una bonanza económica.

El Desarrollo estabilizador se propuso desde el principio cumplir con:

 Elevar el nivel de vida de la población, especialmente de los inferiores de la


pirámide: obreros, campesinos y la clase media baja.
 Aumentar sostenidamente el ingreso nacional y el PIB.
 Diversificar la economía lo más posible y lo más aprisa posible.
 Industrializar el país, haciendo énfasis en las industrias básicas.
 Impulsar políticas proteccionistas de la economía, junto a la liberalización del
mercado interno.

Dentro de sus principales características se observó un crecimiento hacia afuera.


Entre 1940 y 1956, la base del crecimiento de la economía mexicana fue el dinamismo
del sector primario. Los expertos denominan a este modelo como crecimiento sin
desarrollo, ya que se produjo un aumento en el número de empresas industriales, pero
sin una liberalización económica. El resultado de esta política fue un crecimiento
notable. En la primera etapa, la presidencia de Ávila Camacho (1940-1946), el PIB
aumentó a un ritmo anual del 7,3%.
Tanto Ávila Camacho como su sucesor, Miguel Alemán, desarrollaron políticas para
favorecer este crecimiento y para consolidar el mercado interno. Entre 1947 y 1952, el
PIB continuó aumentando a una media del 5,7% anual. Además, se produjo un
incremento de la producción de la electricidad, de la industria manufacturera y de la
extracción de petróleo.

Así mismo se presentó crecimiento hacia adentro, en 1956, el modelo económico


del país giró por completo. A partir de ese año se entró en una etapa en la que primó el
llamado crecimiento hacia adentro. El objetivo era que la industria mexicana produjera
todo lo que se consumía en el país. Esto provocó que la industria nacional se viera muy
favorecida, además de una mayor estabilidad en los precios.

Otra característica importante fue el Aumento de población en las ciudades. La


industrialización provocó que muchos habitantes de las zonas rurales emigraran a las
ciudades en busca de mejores trabajos. Una de las consecuencias fue el fortalecimiento
del sector terciario (comercio, servicios y transportes), ya que había más población a la
que atender. Esta migración hacia las ciudades tuvo algunos efectos positivos. Por
ejemplo, los recién llegados tenían mayor facilidad para acceder a la educación o a la
salud que en las zonas rurales.

Sin embargo, ese desplazamiento también tuvo consecuencias negativas. Así, solo
produjo un aumento de la densidad de población, sino que la industria pronto encontró
problemas para dar trabajo a todos los que habían llegado. Por otra parte, la agricultura
y la ganadería mostraron signos de estancamiento ante la falta de trabajadores.

PRESIDENTES DURANTE EL MILAGRO MEXICANO

Dentro de los presidente que vivieron esta época buena económicamente para el
país fue Manuel Ávila Camacho (1940 – 1946) se desarrolló casi por completo durante
la Segunda Guerra Mundial. Él supo aprovechar la necesidad de materias primas y de
petróleo de los Estados Unidos para negociar acuerdos que cerraron viejas fricciones.
Entre ellas, las provocadas por la nacionalización del petróleo realizada por Cárdenas.

Ávila llegó a acuerdos con la élite empresarial con el fin de desarrollar la


economía. El mandatario logró que el precio de los productos se mantuviera congelado
a cambio de asegurar a las empresas un rescate por parte del gobierno en caso de
quiebra. Igualmente, legisló para que los obreros tuvieran un salario digno y estuvieran
cubiertos por la seguridad social. Durante su presidencia, el Estado fue muy
intervencionista, sin permitir una liberalización de la economía. Esto provocó un
aumento en el número de industrias, aunque no de competitividad entre ellas.

El segundo presidente participe fue Miguel Alemán Valdés (1946-1952) fue el


primer presidente del periodo posrevolucionario que no había participado en la
revolución. Fue, igualmente, el primero perteneciente al Partido Revolucionario
Institucional. En el ámbito económico desarrolló una política continuista. Esta se
caracterizó por el nacionalismo, por el impulso industrializador y por la sustitución de
importaciones.

Al término de su sexenio de Miguel Alemán Valdés, Ruiz Cortines (1952-1958)


toma el poder, su sexenio se caracterizó por intensificó la política nacionalista que
había seguido su antecesor. Sin embargo, se produjo un gran aumento del precio de los
alimentos y el gobierno fue incapaz de compensarlo. Esto trajo aparejado un fuerte
incremento de la inflación. Esa circunstancia provocó un cambio en el modelo
económico. El presidente propuso adoptar un sistema que denominó Desarrollo
Estabilizador, que se mantuvo ya hasta los años 70.

Su primera decisión fue devaluar la moneda hasta que su valor alcanzó los 12.50
pesos por dólar. Tras esto, impulsó las exportaciones y redujo aún más las
importaciones. Su objetivo es que todo lo que se consumiera estuviera producido en el
país. Con estas medidas la inflación se redujo y comenzó el llamado periodo de
crecimiento hacia dentro. A pesar de las buenas cifras iniciales, los economistas
liberales afirman que esas medidas acabaron causando la crisis que sufrió el país
posteriormente.

Posteriormente Adolfo López Matero (1958-1964) asumió el cargo se encontró


con una muy baja inflación y con un crecimiento al alza. El Estado continuó apoyando
económicamente a las empresas, tanto nacionales como extranjeras que invirtieran en
el país. Además, se dedicó a mejorar las infraestructuras de transporte. Sin embargo,
durante su sexenio presidencial aumentó la deuda y los episodios de corrupción se
incrementaron.

Al término del sexenio de Adolfo López Mateos, Gustavo Díaz Ordaz (1964-
1970) ocupo el cargo, su sexenio se vio demasiado marcado por la corrupción política y
empresarial, la cual empezaba a ser cada vez más evidente para la población. Además,
existía la percepción de que el gobierno solo actuaba para beneficiar a los suyos.
Mientras, la clase media comenzaba a tener problemas económicos. Por su parte, los
obreros y campesinos veían como su calidad de vida descendía cada vez más.

Las áreas rurales iban perdiendo población por culpa del éxodo hacia las
ciudades, lo que provocó un descenso de la producción agrícola. Para tratar de paliar la
pérdida de importancia de este sector, el gobierno apoyó a la industria manufacturera y
a la turística. Sin embargo, el déficit crecía y el Estado debía recurrir a créditos
externos. Ni siquiera la celebración de los Juegos Olímpicos, en 1968, y del Mundial de
Fútbol, en 1970, supuso una mejora de la situación. El creciente descontento provocó
protestas sociales que fueron duramente reprimidas por el gobierno.

En 1970, México estaba pasando por una situación económica muy grave: la
deuda acumulada provocó una gran crisis, agravada por el aumento de la cotización del
dólar. Tampoco era mejor la situación política y social, con la aparición de movimientos
guerrilleros y un considerable aumento de la pobreza.

PRESIDENCIA DE LÁZARO CÁRDENAS DEL RIO.

Lázaro Cárdenas del Rio fue un Militar revolucionario, político y 51° presidente de
México. Desempeñó la presidencia por el sexenio comprendido entre el 1 de diciembre
de 1934 al 30 de noviembre de 1940. Nació el 21 de mayo de 1895 en Jiquilpan de
Juárez, Estado de Michoacán. Murió a la edad de 75 años, el 19 de octubre de 1970 en
Ciudad de México.

Tras el estallido de la revolución mexicana, en 1913 se incorporó a las fuerzas


revolucionarias como capitán a cargo de la correspondencia. Combatió bajo el mando
de generales zapatistas, villistas y carrancistas. Acompañó al general Obregón en
Teoloyucan, donde presenció la rendición del Ejército Federal. En 1914 al dividirse las
facciones rebeldes, se mantuvo del lado constitucionalista y peleó bajo las órdenes del
General Plutarco Elías Calles contra los convencionistas de Francisco Villa. En 1920 se
adhirió al Plan de Agua Prieta que dio fin al mandato y a la vida del presidente
Venustiano Carranza. Ese mismo año fue ascendido a General con tan solo 25 años de
edad y ocupó provisionalmente, la gubernatura de Michoacán.

En julio de 1934 resultó electo presidente para el sexenio comprendido entre el 1


de diciembre de 1934 al 30 de noviembre de 1940. Aunque en un principio su mandato
estaba supeditado a la autoridad del general Calles, sus políticas sociales le permitieron
afianzar su posición y alcanzar la autonomía; el 10 de abril de 1936 expulsó del país al
general Calles, junto con sus más cercanos adeptos y los envió rumbo a los Estados
Unidos.

EXPROPIACIÓN PETROLERA.

El régimen del general Lázaro Cárdenas trabajó durante cuatro años en


la necesidad de un encuentro con los principios fundadores del país contenidos en
la Constitución de 1917. Grandes cambios se vivían en el México posrevolucionario y la
expropiación petrolera fue uno de los momentos más impresionantes en la historia del
país.
En 1862 fue perforado en Tabasco el primer pozo petrolero por el ingeniero
Antonio de Castillo. Fue durante el imperio de Maximiliano de Habsburgo que se emitió
un decreto en el cual se permitía la explotación del petróleo mexicano con la
intervención y aprobación del gobierno. Las concesiones petroleras fueron otorgadas a
particulares y el pueblo de ninguna manera se vio beneficiado.

La explotación y consumo del petróleo en México durante el gobierno de Porfirio


Díaz se encontraba en manos de industrias extranjeras, principalmente
estadounidenses. La actividad petrolera fue organizada en el Golfo de México en los
estados de Tamaulipas, Veracruz y San Luis Potosí.
El plan sexenal elaborado en 1933, que fue puesto en práctica un año
después, partía de la necesidad de establecer los intereses nacionales sobre los
extranjeros. Dicho plan vislumbraba el rescate de las riquezas del subsuelo mexicano
que estaba en manos extranjeras. La ley de expropiaciones fue aprobada en 1936 y en
ella se establecía que el gobierno podía tomar cualquier propiedad si los intereses de la
sociedad así lo requerían. Con esto fue adquirida la obligación de compensar al
propietario en un plazo de máximo diez años.

En 1937 la central del sindicato se dio a la tarea de presentar las demandas que


exigían un contrato justo para los trabajadores. Las peticiones expuestas por el
sindicato fueron rechazadas por las compañías petroleras. Como resultado a la
negativa, estalló la huelga. Los intereses de las compañías petroleras pasaban por
encima del bien nacional. Las condiciones laborales de los trabajadores petroleros eran
deplorables: llenas de riesgos y consideraban muy poco a los trabajadores. Por todo
esto el gobierno planteó un mayor control sobre sus actividades. Las compañías debían
dar solución a las peticiones laborales en un plazo que vencía el 7 de marzo de 1938.
La fecha límite pasó y las compañías no respondieron al llamado de la Suprema Corte.

El 18 de marzo de 1938 el presidente Lázaro Cárdenas pronunció un mensaje


para todo el pueblo a través de la radio. El mensaje anunciaba la expropiación de todos
los bienes materiales de las 16 compañías petroleras que se negaban a acatar las
leyes. México tenía grandes deudas con las compañías petroleras y fue necesario el
apoyo económico de todo el pueblo para subsanar la deuda. Los mexicanos
manifestaron solidaridad y entregaron sus posesiones más valiosas para ayudar al
país. 

LA EDUCACION DURANTE EL SEXENIO DE LAZARO CARDENAS.

Cárdenas no sólo es famoso por la expropiación petrolera, su visión fue más allá
de la industria energética e incluía la educación. Fue muy polémica su reforma al
artículo 3º de la Constitución que decía: La educación que impartirá el Estado será
socialista, y además de excluir toda doctrina religiosa combatirá el fanatismo y el
prejuicio.

La Reforma Educativa que impulsaron Cárdenas y sus allegados reflejaban un


proyecto de país, una cierta visión de lo que México tendría que ser a futuro y una
determinada interpretación de su presente. La idea de tener escuelas socialistas se
correspondía con el reconocimiento de que el problema agrario era un punto clave para
la construcción de un país más justo y equitativo; así como la industrialización de las
ciudades era un elemento fundamental para el desarrollo económico y social de un
territorio aún en gran medida “colonizado”, tal como el mismo Cárdenas expresó
durante su candidatura. En ese contexto, la educación se consideraba como el primer
paso de un proyecto integral.
Así, según este mandato los alumnos de las escuelas socialistas serían
educados con base en los dictados de las ciencias, tanto en el campo de la naturaleza
como en el de la sociedad; las explicaciones que se dieran dentro y fuera de las aulas
estarían alejadas de los dogmas y los misterios propios de la educación religiosa, con lo
cual se daba continuidad a la lucha del Estado liberal mexicano por secularizar el poder.
Lázaro Cárdenas confiaba en que la escuela socialista sería un instrumento de reforma
social que iría más allá del cambio pedagógico y académico: una nueva escuela que
favorecería una gran reestructuración económica, social e ideológica del pueblo
mexicano, como consecuencia de la capacitación intelectual, técnica-práctica y moral
de los niños y los trabajadores.

 La misión del maestro no ha de concentrarse en el recinto de la escuela. Su


misión en el orden social exige su colaboración para el cumplimiento integral del
programa de la Revolución. El maestro rural es un guía del campesino y del niño y debe
interesarse por el mejoramiento de los pueblos. El maestro ha de auxiliar al campesino
en su lucha por la tierra y al obrero en la obtención de los salarios que fija la ley para
cada región.

En el campo se enseñaría a los niños a cultivar colectivamente la parcela


escolar, atender a los animales en los corrales lo mismo que a las plantas y los árboles
de los huertos construidos como anexos escolares y, lo más importante, se les
enseñaría a asumir una responsabilidad conjunta como parte de un grupo en que los
intereses individuales quedarían subordinados a los intereses colectivos; tanto en el
campo como en la ciudad, el grupo, no el individuo, tomaría las decisiones y marcaría el
rumbo de las actividades escolares.
BIBLIOGRAFÍA.

Cardenismo: Cuando la educación en México fue “Socialista” – Noticieros Televisa

2_LaEducacionCardenista.pdf ([Link])

[Link]
%2Flazaro_cardenas_y_su_legado_en_la_educacion.html

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