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Sistema Muscular

Los músculos representan la parte activa del aparato locomotor y permiten el movimiento del esqueleto. Se clasifican en voluntarios e involuntarios. Los voluntarios son controlados por el sistema nervioso central y permiten el movimiento, mientras que los involuntarios controlan funciones internas como la digestión y la circulación. Los músculos cumplen funciones importantes como el movimiento, la postura y la expresión facial.
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Sistema Muscular

Los músculos representan la parte activa del aparato locomotor y permiten el movimiento del esqueleto. Se clasifican en voluntarios e involuntarios. Los voluntarios son controlados por el sistema nervioso central y permiten el movimiento, mientras que los involuntarios controlan funciones internas como la digestión y la circulación. Los músculos cumplen funciones importantes como el movimiento, la postura y la expresión facial.
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GLORIA GOMEZ

CURSO: FARMACIA MIERCOLES 8 A. M.

LOS MUSCULOS

Los músculos representan la parte activa del aparato locomotor. Es decir, son los que permiten que el
esqueleto se mueva y que, al mismo tiempo, mantenga su estabilidad tanto en movimiento como en reposo.
Junto a todo esto, los músculos contribuyen a dar la forma externa del cuerpo humano.

CLASIFICACIÓN DE LOS MÚSCULOS

Los músculos del organismo se dividen en voluntarios e involuntarios. Los primeros son los que se contraen
cuando el individuo quiere, y suelen corresponder a los músculos del esqueleto. Poseen la característica de
tener una contracción potente, rápida y brusca, si así se precisa. Son músculos de acción rápida. Los
segundos son regidos por el sistema nervioso vegetativo y el individuo no tiene ningún control voluntario
sobre ellos.

Suelen constituir las paredes de las vísceras, del aparato respiratorio y del aparato circulatorio. Estos
músculos poseen una contracción y una relajación lentas. Ambos tipos de músculos tienen, a su vez,
características propias. Así, los músculos voluntarios, salvo el esfínter anal, están compuestos por células o
fibras musculares provistas de estrías transversales, por lo que se les denomina músculos estriados.

Los músculos involuntarios, salvo el corazón, que también está formado por músculo estriado a pesar de no
tener control voluntario, están constituidos por células musculares sin estrías, por lo que se denominan
músculos lisos.
DESCRIPCIÓN Y FORMA DE LOS MÚSCULOS:

Cada músculo estriado se compone de dos partes: una parte roja, blanda y contráctil que constituye la parte
muscular, y una parte blanquecina, fuerte y no contráctil que constituye el tendón. Los tendones varían en
su forma y disposición, dependiendo de su unión a las fibras musculares (que a su vez se dispondrán según
la función del músculo).

Los tendones son de color blanco nacarado y están constituidos por fibras elásticas que forman grupos, su
vez recubiertos por tejido conjuntivo laxo que separa entre si estos grupos o fascículos. Por su forma, los
músculos se clasifican en: largos, anchos y cortos. Los músculos largos son aquellos en los que la dimensión
según la dirección de sus fibras sobrepasa la de los otros diámetros. Estos, a su vez, pueden ser fusiformes o
aplanados, según el diámetro transversal sea mayor en su parte media que en los extremes (así, el bíceps es
un músculo largo y fusiforme, mientras que el recto del abdomen es largo y aplanado).

Los músculos anchos son aquellos en los que todos los diámetros tienen aproximadamente la misma
longitud (el dorsal ancho de la espalda). Los músculos cortos son aquellos que, independientemente de su
forma, tienen muy poca longitud (los de la cabeza y cara).

FUNCIÓN DE LOS MÚSCULOS:

Los músculos, debido a su capacidad de contracción, hacen posible que el esqueleto se mueva. Así, las
extremidades pueden realizar movimientos de flexi6n o extensión, de rotación (pronación y supinación), de
aproximación (aducción) o al contrario (abducción). Como hemos visto, la mayor parte de los músculos
están provistos de tendones, mediante los cuales suelen insertarse sobre los huesos. Según el tipo de
inserción, es decir, si lo hacen mediante más de un extremo o cabeza, se dividen en bíceps (dos cabezas),
tríceps (tres cabezas) y cuadríceps (cuatro cabezas).

Dependiendo de si están formados por más de un cuerpo muscular, se dividen en digástricos y poligástricos
(dos o más cuerpos, respectivamente). Si toman su inserción Terminal por más de un extremo o cola, los
músculos serán bicaudales, tricaudales o policaudales, según lo hagan por dos, tres o más extremos.

SITUACIÓN DE LOS MÚSCULOS:

Según su situación los músculos se dividen en superficiales y profundos:

1-Los músculos superficiales:

Están situados inmediatamente por debajo de la piel y, si bien en el ser humane son rudimentarios y
escasos, están insertados, por uno de sus extremos, en la capa profunda de la piel. Alguno de estos
músculos está en la cabeza, cara, cuello y mano.

La mayoría de los músculos profundos insertan sus extremos sobre los huesos del esqueleto. Algunos lo
hacen en los órganos de los sentidos (músculos que mueven los ojos) y otros están situados más
profundamente, relacionándose con la laringe, la lengua, etcétera.
MUSCULOS DE LA CABEZA Y CUELLO

Dentro de este conjunto de músculos hay que destacar los de la cara, muy numerosos, ya que gracias a ellos
el ser humane es capaz de expresar sus sentimientos. Otro grupo de músculos de la cabeza nos permite
masticar y deglutir los alimentos, así como mover la cabeza en todas las direcciones, para conseguir que los
órganos de los sentidos (vista, oído y olfato) desarrollen mejor sus funciones.

Músculos Masticadores

Son, como su nombre indica, los que permiten la masticación de los alimentos. Tienen la función de
aproximar la mandíbula al maxilar superior, es decir, cerrar la boca. Son músculos muy potentes, cortos y
anchos, que están situados sobre la cara lateral del cráneo, a ambos lados. Los más importantes son el
músculo temporal y el músculo masetero, que se pueden palpar fácilmente sobre la cara y el cráneo cuando
cerramos con fuerza la boca.

Músculos cutáneos del cráneo

Estos músculos son los que presentan unas conexiones más íntimas con la piel y nos permiten expresar el
estado de ánima. Son muy planos y delgados, y la mayoría se encuentran alrededor de los orificios de la
cara: orificios palpebrales, orificios nasales y boca. Su contracción o relajación permite cerrar o abrir los
párpados, las alas de la nariz y los labios. Son llamados, en su conjunto, músculos mímicos.

Los más significativos son: músculo frontal, que permite arrugar la frente; músculo orbicular de los párpados
o esfínter de los párpados, que permite abrir y, sobre todo, cerrar los ojos con fuerza; músculos de la nariz,
cuatro pequeños músculos que permiten "arrugan" la nariz o mover las aletas nasales; músculo orbicular de
los labios, que permite a éstos moverse y, por tanto, hablar, comer, etcétera; músculo buccinador, que
corresponde a los carrillos, los cuales pueden hincharse para soplar o para aumentar el contenido de la
boca.

Músculos del Cuello

Muy numerosos, su principal papel es el de mover la cabeza, la columna cervical y el hueso hioides (un
huesecillo que existe libre, no relacionado con ningún otro hueso, en la cara anterior del cuello, por debajo
de la mandíbula), además de mantener la cabeza erguida. Están situados a ambos lados del cuello, de forma
simétrica y en varios pianos, y se denominan músculos laterales del cuello. Los situados delante son los
músculos hioideos, y los situados detrás son los músculos de la nuca o vertebrales.

Músculos del tórax y del abdomen:

Los músculos principales del tórax son los pectorales, que levantan los brazos al contraerse, y los serratos,
que elevan las costillas cuando expulsamos aire.

Entre la cavidad torácica y la cavidad abdominal, en el interior del organismo, existe un músculo en forma de
paraguas abierto, el diafragma, que se contrae cuando inspiramos aire para empujar las costillas hacia arriba
y aumentar el volumen de la caja torácica. En el abdomen, los oblicuos realizan un trabajo inverso al del
diafragma: cuando se contraen, tiran de las costillas hacia abajo y expulsan el aire de los pulmones. El recto
recubre la zona del vientre y, cuando se contrae, permite doblar la cintura.

Músculos de las Extremidades Superiores:

Hombro: Recubriendo cada hombro se encuentra el deltoides, cuya acción permite levantar y desplazar los
brazos. Brazo: Los más importantes son el bíceps, en la parte anterior, y el tríceps, en la posterior. Son dos
músculos antagónicos, es decir, que realizan funciones contrarias para hacer posible un movimiento
determinado, en este caso la flexión y la extensión del antebrazo. Antebrazo: Los músculos supinadores y
pronadores permiten los movimientos de giro del antebrazo, el movimiento de la mano en cualquier
dirección, y la flexión y extensión de los dedos. Mano: son músculos cortos y pequeños, ya que sólo se
encargan de mover los dedos. El más importante es el que permite la oposición del pulgar, es decir, la acción
de "pinza" de la mano.

Músculos de las extremidades inferiores:

Pelvis o cadera: Recubriendo la pelvis se encuentran los glúteos, tres músculos que forman las nalgas. Su
acción permite que el tronco se mantenga erguido y que el ser humano sea capaz de caminar sobre dos
piernas. Muslo: Los más destacables son el cuadríceps, músculo extensor de la pierna; el bíceps femoral,
antagónico del anterior; y los aductores, conjunto de músculos en forma de abanico que permiten la flexión
y la extensión del muslo. Pierna: cabe destacar los gemelos y el sóleo, cuya acción conjunta permite la
flexión y extensión del pie al caminar. Se insertan en el hueso calcáneo del talón del pie a través del tendón
de Aquiles.

Pie: Existen pequeños músculos que permiten realizar algún movimiento de los dedos y facilitan el caminar.

Los músculos pueden clasificarse según su forma o según el tipo de fibra que los componen. Atendiendo a su
forma, se pueden distinguir los siguientes grupos: Anchos y planos: son los que tienes en el tórax y en el
abdomen. Protegen los órganos delicados e intervienen en los movimientos de la respiración. Largos o
fusiformes: forman parte del aparato locomotor (brazos y piernas).
Cortos u orbiculares: son pequeños músculos con funciones particulares (boca, ojos, etc.). Circulares: tienen
forma de anillo y cierran diferentes conductos del cuerpo (vejiga de la orina). El tejido muscular está
formado por unos filamentos alargados o fibras, por lo que pueden diferenciarse dos tipos de músculos:

De fibra estriada: Son robustos y potentes, ya que forman parte del aparato locomotor. Son músculos
voluntarios, es decir, que puedes contraer mediante una orden del cerebro, excepto el corazón, un músculo
involuntario formado por un tipo de fibra estriada especial, el miocardio. De fibra lisa: Están constituidos por
células musculares sin estrías. Su característica principal es que son involuntarios, es decir, que no los
puedes contraer a voluntad, por lo que forman parte de numerosos conductos del cuerpo: las paredes del
esófago, del estómago y del intestino, las venas y arterias, etc.

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