Juan Pablo Villada Talaga.
Grado 11-3
Ensayo
LA NATURALEZA HUMANA: “TECNOLOGÍA, CIENCIA Y RELIGIÓN”.
¿Pueden las ciencias explicar en qué consiste la naturaleza humana?
Institución Educativa Antonia Santos
Sede: Elías Quintero
Foro de Filosofía 2019
Yumbo
2019
Introducción.
Para entender correctamente qué es el hombre y qué es la naturaleza humana es
importante evitar, de nuevo, la tentación del dualismo. Sería dualismo, en
consecuencia, pensar que en el hombre hay una naturaleza abstracta, intemporal,
cuando resulta que somos seres concretos, históricos, en unas determinadas
circunstancias que continuamente están en variación.
Pero también sería parcial el modelo historicista o relativista, según el cual el
hombre es relativo a cada época, a cada cultura, etc. No habría una naturaleza
humana, sino diversidad de seres humanos en relación con los cuales los bienes
del hombre, los fines, la moralidad, etc., variarían, no siendo ningún sistema mejor
o peor que su contrario.
Tan dualista es el racionalista que pretende hacer una ciencia exacta del hombre,
como el historicista o relativista cultural. Para unos, la naturaleza humana está, por
así decir, por encima del tiempo y del espacio, impertérrita. Para otros, no
existe,<z sino lo que existe son los individuos concretos. Ambas posturas nos
abren al conflicto entre naturaleza y libertad: ¿es la nuestra, una naturaleza libre?,
¿cabe libertad si resulta que se impone una naturaleza dada?, ¿no supone la
libertad que la realidad humana debe ser creada por cada hombre?, ¿hay un
conflicto entre naturaleza y libertad?
Esta discusión se agudiza en Europa en torno a 1800, y ha sido frecuente en
algunas escuelas científicas y filosóficas modernas, para las cuales, el hombre o
es materia evolucionada, o una libertad desarraigada, que se enfrenta a la
naturaleza al tener el deber de construirse su propia esencia. La pregunta ¿qué es
el hombre? Se contesta diciendo: su historia. Y de ese modo lo universal pierde su
valor.
El hombre tiene una dimensión intemporal y otra temporal, y no podemos
prescindir de ninguna de las dos. Los modelos explicativos anteriores tienden a
afirmar uno de los dos polos en detrimento del otro. Intentaremos exponer el
asunto de un modo no dualista, de modo que se empiece a ver que la naturaleza
humana es libre: naturaleza y libertad, en el hombre, no pueden separarse, como
tampoco puede hacerlo el binomio alma y cuerpo.
¿La teoría de la evolución explica la naturaleza humana?
En la teoría de la evolución solo se sabe como surgen las especies y como son
hoy en día, mas en concreto no encontramos argumentos suficientes que hablen
de nuestra propia naturaleza humana. Como bien dice el nombre de “evolución” se
refiere a el cambio o transformación gradual de algo, como un estado, una
circunstancia, una situación, unas ideas, etc. Pero nunca encontramos en sí, el por
qué estamos, cual es nuestro propósito y como podemos sobrevivir en este
mundo; todo esto hablando en términos científicos, que claramente esta algo
mucho mas avanzado que la religión (la ciencia tiene pruebas concretas en lo que
dice). Ahora pasando al punto de la religión, podríamos decir, que si nos habla de
nuestra naturaleza como humanos y el porqué del cómo somos hoy en día, pues
aunque no se tengan pruebas contundentes de que todo lo que dice en la biblia es
cierto, no podemos negar que algunas cosas dichas en este “sagrado” libro nos
habla perfectamente de nuestra naturaleza humana, pues hoy en día nuestra vida
se basa en la moralidad de la religión, pues tanto ateos como teístas, basamos
nuestra vida en lo bueno y lo malo, todo esto gracias a la influencia de el
cristianismo y la religión. En conclusión, la teoría de la evolución no habla en si de
nuestra naturaleza humana.
¿La técnica y la tecnología es lo que nos hace humanos?
La tecnología sin duda es una herramienta que ayuda al hombre a hacer más
práctico y fácil su trabajo. La tecnología influye en el desarrollo social y económico
de una sociedad, su principal objetivo es la satisfacción de necesidades orientados
a los deseos del consumidor (el hombre). Si habláramos de la raza humana del
siglo pasado, me atrevería a decir que no, pero como dice la evolución, sobre que
los seres vivos se adaptan a cambios que surgen a través del tiempo, hoy en día
vemos que nuestra esencia humana es crear nuevas tecnologías y mejorarlas
cada vez mas en este ámbito, todo para poder sobrevivir, pues si un día de
repente despertáramos en 1970, claramente entraríamos en un shock al no saber
que hacer en estos momentos, se nos haría muy difícil volver a las antiguas
costumbres, digo, no es que muriéramos lentamente, pero la tecnología es nuestra
esencia, nuestro sentido de ser. Se convirtió en un hábito para nuestras vidas,
literalmente no es lo que nos hace humanos pero si una sociedad.
¿Es la capacidad de producir conocimiento lo que nos distingue de otras
especies?
El hombre es un ser cultural y como es sabido la cultura es un hábito que se
aprende o se asimila. Desde antes de nacer estamos ya influidos por una cultura,
la que nuestros padres traen inscrita, es decir, su historia. Esta circunstancia nos
condiciona un alusivo de la vida que el padre conllevará en un futuro;
posiblemente predeciremos la religión, la educación, la comida y el lenguaje que
adopte para sí mismo. Somos seres anclados a una forma de vida, puesto que
vivimos en sociedad y por más que queramos escapar de ella, nos influye al
mismo tiempo que nos crea nuestra subjetividad, porque aunque estemos
inmersos en una cultura o forma de vida logramos crear ideas propias y esto es
una de las cosas que nos diferencia de los otros animales, el ser humano vive en
sociedad y en una cultura pero es capaz de imaginar, crear y razonar, es capaz de
tomar sus propias decisiones en comparación con los animales, los cuales viven
en manadas varados a una forma de vida dependiente del clima. El ser humano
depende de la cultura en la que vive y el animal del clima en el que vive; el hombre
vive en una educación cultural y el animal busca exclusivamente su supervivencia.
Por consecuencia el conocimiento si nos hace diferente al resto de seres vivos.
¿El ser humano es un ser netamente religioso?
El ser humano por naturaleza es religioso, sea ateo o cristiano, desde que
nacemos hasta que morimos vivimos con esa moralidad de la religión, pues lo que
hoy en día es lo bueno y lo malo, ya sea desde el punto de Dios o desde el punto
filosófico, como humanos mentir, robar, matar, hacer trampa, etc. Es algo malo,
como ejemplo, si tenemos a un profesor ateo de filosofía que a final de periodo
deje un examen que sea decisivo en el aprobar o reprobar la materia, luego
tenemos a pepe, un alumno muy deshonesto y “relajado”, en este examen el
profesor se da cuenta que el alumno hizo trampa en el examen, obviamente este
profesor va parecer un religioso dando “catedra” como cualquier otro religioso
diciendo que esto esta mal; es decir el hecho de nacer en una sociedad ligada a
una cultura religiosa nos hace ser netamente religiosos.
¿Nuestra identidad como especie es ser sociales y vivir en comunidad?
La dimensión individual del hombre son las cualidades que el hombre posee,
reconoce, explora y usa para convivir en comunidad pacíficamente y beneficiarse
los unos a los otros. La dimensión individual, donde radica el ser, debe aprender a
concordar con la dimensión social para convivir en sociedad. Este aprendizaje se
llama proceso de sociabilización. El proceso de sociabilización es el conjunto de
aprendizajes que el hombre necesita para relacionarse con autonomía,
autorrealización y autorregulación dentro de una sociedad. Por ejemplo, la
incorporación de normas de conductas, el lenguaje, la cultura, etc. En suma,
aprehendemos elementos para mejorar la capacidad de comunicación y la
capacidad de relacionarnos en comunidad. Pues netamente nos es una identidad
propia de nuestro ser, ya que, por ejemplo, los animales conviven en comunidad y
a veces les es necesario trabajar en equipo. Claramente el ser sociables y convivir
en comunidad son parte fundamental de nuestra identidad, aunque no sepamos
muy bien lo que es “vivir en comunidad”, ya sea por las “diferencias” que solo
viven en nuestra mente o porque nos pongamos barreras de desigualdades, esto
es parte esencial de nuestra identidad.
¿Debe existir la naturaleza humana, podemos no tener una naturaleza?
Si no existiera la naturaleza humana simplemente dejaríamos de ser una especie
desarrollada y nos convertiríamos en un ser vivo más, pues es de suma
importancia nuestra naturaleza, aunque como todas las especies no es perfecta,
es decir, la naturaleza humana es la escencia de lo que somos, es la razón de ser,
vivir, y existir en este mundo como una especie super desarrollada. No me
atrevería a decir que no tenemos naturaleza, pues como lo dije anteriormente,
nuestra naturaleza es la que nos hace ser humanos y no simplemente otro ser
vivo más.
Conclusión.
En fin, al indagar la base radical constitutiva del ser humano, pasando por la vía
comparativista propia de la antropología, se ha esfumado toda apoyatura para la
idea filosófica de "naturaleza humana", tan persistente en la tradición europea, de
modo que podemos llegar a conclusiones taxativas con respecto al desfase de
semejante idea, destinada en consecuencia al museo filosófico. La humanidad no
tiene un fondo "natural" sobre el que establecer sólidamente su vida. Podría no
haber sido así, pero el hecho es que el ser humano, tal como lo conocemos en la
realidad histórica y social, carece de la infalibilidad típica del instinto animal y
carece asimismo de unos criterios de certeza preinscritos desde los que proceder.
De ahí la diversidad de sistemas socioculturales en el tiempo histórico.