Enseñanza de Las Ciencias Sociales 1579-2617: Issn: Eccss@ub - Edu
Enseñanza de Las Ciencias Sociales 1579-2617: Issn: Eccss@ub - Edu
ISSN: 1579-2617
eccss@[Link]
Universitat de Barcelona
España
INNOVACIONES
DIDÁCTICAS
Resumen. El Museo de las Escuelas posibilita el rescate de las huellas del patrimonio de la educación argentina y da lugar a un nuevo espacio de inves-
tigación de la historia social de la educación, políticas educativas, sociología de la educación, teorías pedagógicas, etc. Se presentan colecciones de
objetos y prácticas de la educación de diferentes períodos incluyendo las rupturas, las alternativas y los conflictos en el marco de la defensa de la escue-
la pública. Al mismo tiempo se propone establecer una relación dinámica y creativa con el público, por lo cual las exposiciones se plantean como una
narración construida con la memoria de sus protagonistas, un espacio móvil de sentidos, de interacción y comunicación donde se pueden recrear ver-
siones de la historia escolar. El artículo reseña sus antecedentes, los criterios museológicos y su expresión y representación en el guión narrativo de
una exposición, la propuesta museográfica y las visitas guiadas; a su vez analiza, evalúa y clarifica el alcance de los objetivos de concepción de la
exposición por medio de testimonios del libro de visitantes.
Palabras clave. Museo de las escuelas, patrimonio de la educación, historia social de la educación, interacción y comunicación, visitas guiadas.
Summary. The Museum of Schools allows the recovery the imprint of Argentinean education heritage and opens a new horizon for the investigation
of the social history of education, educational policies, sociology of education, pedagogical theories, etc.
Collections of objects and educational tools from different periods are displayed, including break-ups, alternatives and conflicts within the frame of
the defence of a public school. Another target is to establish a dynamic and creative relation with the public. That is why the exhibitions are planned
as a narration built with the memories of its protagonists, a moving space of the senses, of interaction and communication where versions of school
history can be recreated. This article shows the museum’s criteria and their expression and representation within the narrative script of an exhibition,
the museum’s proposal and guided visits. It also analyses, assesses and clarifies the scope of the conception targets of the exhibition by means of the
visitor’s book.
Keywords. The museum of schools, education heritage, the social history of education, interaction and communication, guided visits.
INNOVACIONES DIDÁCTICAS
MUSEOS Y EDUCACIÓN: MUSEOS DE EDU- geográficas del país, escenas de la vida ciudadana y
CACIÓN rural, etc.
Acabo de visitar este museo y me maravilló. Espe- Las definiciones oficiales impulsadas por el Comité
ro que sirva para que las generaciones presentes y Internacional de Museos desde 1946 marcaron las
futuras hagan conciencia de lo que fue y es la posteriores modificaciones de las políticas museísti-
escuela pública. (Estudiante para maestro, visitan- cas que intentaron cambiar la imagen del museo
te del Centro Cultural Recoleta, 2003) decimonónico. A partir de entonces un museo se
define como «toda institución permanente que con-
El binomio museo-educación estuvo siempre presen- serva y presenta colecciones de objetos de carácter
te en los comienzos de los sistemas educativos euro- cultural o científico con fines de estudio, educación y
peos en los siglos XIX y XX, pero los componentes de deleite». Así, de la idea de un patrimonio como valor
dicha relación y lo que significan fueron cambiando. artístico, arqueológico, etnográfico e histórico, se
Ya desde el origen atribuido a los museos, en el pasó a la valoración del objeto como documento,
coleccionismo y en la Ilustración, aparecía la doble expresión y reflejo de una sociedad y de una cultura
función de educar y conservar. Sin embargo, la con- en un contexto sociohistórico determinado. Pero
solidación decisiva de esta ecuación fue el acto jurí- paradójicamente, cuando los demás museos proponí-
dico institucional de la conversión de las colecciones an modernizarse para alcanzar una relación más acti-
privadas hacia un patrimonio colectivo. Así los muse- va con su público, los museos pedagógicos estaban
os decimonónicos tuvieron como función principal el en decadencia, anquilosados o simplemente paraliza-
resguardo e incremento del patrimonio con el fin de dos ante cualquier propuesta de cambio.
poder ser contemplados e incorporaron, con el
mismo gesto, al público como un nuevo sujeto peda- Los museos de educación, pedagógicos o de escuelas
gógico. europeos o americanos, tal como están concebidos en
la actualidad, son relativamente jóvenes. Muchos han
Los museos pedagógicos europeos –creados en pleno sido establecidos durante los últimos veinte o treinta
auge de la modernidad– se propusieron no sólo cum- años, fenómeno que sigue vigente2. Estos museos,
plir con una función recopiladora, sino principalmen- que documentan e interpretan la escuela en el pasa-
te didáctica. Eran centros que albergaban una biblio- do, se diferencian fundamentalmente de los surgidos
teca de obras de educación junto a colecciones de en el siglo XIX según su localización, las modalidades
material de enseñanza y mobiliario, objetos utiliza- de organización, el público al que están dirigidos y el
dos para la enseñanza y que daban cuenta de la período histórico que abarcan.
arqueología pedagógica de la educación. Mostraban
los métodos y materiales utilizados para enseñar, Podemos diferenciar distintos tipos de museos esco-
también material escolar y trabajos de los alumnos. lares según estén ubicados en universidades, edificios
Se instalaban en dependencias oficiales y surgieron escolares originales, escuelas desactivadas, secciones
bajo distintas denominaciones: museo de educación, especiales en museos históricos del siglo XIX y XX o
museo pedagógico, museo escolar, exposición esco- en museos de la niñez. En cuanto a las modalidades
lar permanente. de organización de las exhibiciones, hay muestras
interactivas en las cuales es posible utilizar algunos
En Argentina, en 1883, el Consejo Nacional de Edu- objetos para recrear las prácticas escolares de antaño
cación resolvió la creación del Museo Escolar Nacio- y hay exhibiciones en las que todos los objetos están
nal; sin embargo, hasta 1889 no se destinó un local resguardados de la manipulación del público. Hay
para instalarlo. El museo contaba con objetos, libros exhibiciones organizadas alrededor de núcleos con-
de didáctica y mapas, instrumentos de madera para la ceptuales o temporales; en la mayor parte de los
enseñanza de la geometría. A partir de las exposicio- casos se recurre a las ambientaciones de aulas y salo-
nes del Centenario (1910), por iniciativa del doctor nes de clase con materiales de decoración simulando
Ramos Mejía, se organizó el Museo Escolar Sar- la atmósfera del período. Por su parte, los museos
miento, que funcionó hasta la década de 1940 en la que se encuentran emplazados dentro de las universi-
Escuela Normal núm. 9 Domingo Faustino Sarmien- dades están enfocados más hacia el archivo y la
to. En 1929 la maestra y directora Rosario Vera Peña- investigación, con una pequeña muestra en exhibi-
loza creó y dirigió en el Instituto Félix Fernando Ber- ción. Desde el punto de vista del público que los visi-
nasconi, los museos Geográfico: Dr. Juan B. Terán ta, existe una gran polarización; en un extremo están
y de Ciencias Naturales: Dr. Ángel Gallardo, espe- aquéllos enfocados en el público escolar con expe-
cíficamente dirigidos a los alumnos de las escuelas riencias de prácticas escolares; en una zona interme-
primarias. Los museos debían ser escuelas vivas para dia, están los que se dirigen a un público en general
el enriquecimiento de la cultura argentina, recursos y turistas y, finalmente, en el otro extremo están los
didácticos que llevaban la naturaleza y la sociedad a enfocados solamente a preservar documentación y
la escuela: animales embalsamados, reproducciones proveerla a investigadores. La cobertura del período
mediante grabados y esculturas de las distintas zonas histórico que abarcan está un tanto limitada, por lo
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general son miradas sincrónicas que recortan un pe- MUSEO DE LAS ESCUELAS: RESPONSABI-
ríodo determinado: el período al que se recurre LIDAD DE TRANSMISIÓN GENERACIONAL
mayoritariamente es el decimonónico, anterior a los
sistemas nacionales de educación o en la etapa donde Mi madre trabajó, corrió y limpió estos bancos, yo
comienzan los mismos. El peligro de la mayoría de estudié en ellos y hoy, que gracias a ella soy direc-
los actuales museos de la escuela y educación que tora, nos emocionamos juntos al ver el camino
recrean, muestran o interpretan a la escuela desde desde esos años tan lejanos. (Débora, María Marta
y Ezequiel, visitantes del Centro Cultural Recoleta,
una visión sincrónica, como si fuera una fotografía 2003).
instantánea de un momento puntual en el pasado: es
la de creer o hacer creer que esa imagen transcurrió
sin rupturas y de manera natural. El Museo de las Escuelas tiene como propósito la
responsabilidad de transmisión, a las nuevas genera-
Las motivaciones que se desprenden de los proyectos ciones, del patrimonio de objetos, ideas y prácticas
de museos de escuelas actuales son principalmente la escolares de modo tal que se articule con la memoria
necesidad de documentar e interpretar a la escuela en y la actualidad escolar de los visitantes, que provo-
el pasado, en un momento en donde la escuela de los que nuevas lecturas de lo heredado y que tienda a
sistemas educativos nacionales tiende a desaparecer. desarrollar una visión sociohistórica crítica de la
Esta postura nostálgica, en algunos casos de algo que educación para comprender el presente e imaginar lo
ya no es, se relaciona con la decadencia de un mode- por venir.
lo de escuela nacido en el siglo XIX y del cual sus
huellas comenzaron a borrarse a partir de la década Utilizamos el término transmisión con el sentido que
de 1960. Por un lado, se guarda y rescata la memoria le otorga Jacques Hassoum (1996), como un pasaje
de lo que puede llegar a borrarse y, por otro lado, se de relato a las generaciones nuevas que presente la
propone una visión más o menos crítica del pasado. historia de la diferencia, de lo particular, que pueda
ser revisada críticamente, que preserve y provoque
En el año 1998, la cátedra de Historia Social de la una memoria activa con una narrativa que supere los
Educación del Departamento de Educación de la puntos de vista únicos. Según Mariana Farol (2004),
Universidad Nacional de Luján se propuso como toda sociedad necesita transmitir, pero no se trata ni
extensión del proyecto de investigación de la Histo- de transmitir, ni de recordar todo, es decir, ser depo-
ria de la enseñanza de la lectura y escritura en Argen- sitarios de un archivo literal y prisioneros del pasado.
tina (HISTELEA), la creación del Museo de la Es necesario salir de la condena de la repetición para
Escuela Bonaerense para recuperar todo tipo de uti- provocar una memoria liberadora. También se trata
llaje didáctico, fotografías, testimonios orales, etc., de reconocer el lugar del olvido, ya que es imposible
preservándolos de su desaparición. El trabajo de vivir sin olvidar; solo es posible recordar aquello que
recopilación «Operación rescate de las huellas del dejó huella y marca, aquello que fue transmitido en
pasado» se realizó en las escuelas primarias de la este sentido. Jacques Hassoum nos dice: «Aquello
provincia de Buenos Aires durante los años 1998 y que permita al sujeto apropiarse de una narración
1999. Los primeros objetos de la colección fueron para hacer de ella un nuevo relato es tal vez el reco-
expuestos en el año 1999 y en el 2000. rrido que estamos convocados a efectuar.»
En segundo lugar, durante el año 2001, docentes Para ello, el museo recupera, colecciona, conserva,
de la Dirección Área Educación Nivel Inicial de la da a conocer, expone y proyecta de manera crítica
Secretaría de Educación del Gobierno de la Ciudad expresiones educativas y lingüísticas, objetos –útiles
de Buenos Aires organizaron la muestra «Imágenes, escolares, juegos y juguetes especialmente educati-
textos, luchas, historias... Sobre el jardín de infan- vos, materiales didácticos– del universo de infancias
tes». La propuesta de esta muestra fue recuperar hue- y adolescencias, prácticas escolares oficiales y alter-
llas de la vida cotidiana del jardín de infantes en la nativas que ponen de manifiesto la variedad y rique-
Ciudad de Buenos Aires a lo largo de varias décadas za del patrimonio educativo argentino. Mobiliario,
de la historia de la educación Argentina. La etapa de libros –de enseñanza, de divulgación– y documentos
recopilación estuvo centrada en los años 1870, 1937 son puestos a disposición de los visitantes e investi-
y 1950, que fueron determinantes en el surgimiento gadores y también se colabora con las escuelas y con
del nivel inicial en el país y en la Ciudad de Buenos la comunidad para el estudio de su historia escolar. El
Aires. museo abarca un escenario temporal que va desde la
organización del sistema escolar argentino hasta la
Ambas colecciones pasaron a integrar el acervo del década de 1980 aproximadamente. Estamos proyec-
Museo de las Escuelas que la Secretaría de Educa- tando avanzar en la propuesta hacia prácticas educa-
ción del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y la tivas anteriores a este período.
Universidad Nacional de Luján, conscientes del acer-
vo pedagógico y patrimonial, inauguraron el 10 de El museo intenta dotar de nuevos significados a los
septiembre de 2002. objetos que pasan del espacio privado a la visibilidad
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Cuadro I
Esquema conceptual del Museo de las Escuelas.
– Moralización, urbanidad y buenas costumbres; homogenización, generalmente negando las propias culturas de los nativos e
inmigrantes.
– Profilaxis: la influencia del higienismo inscrita en los objetos, en los libros y en las prácticas.
– La influencia de las nuevas corrientes pedagógicas en el nivel inicial: la contradicción entre la autonomía de los niños y las
«pedagogías ortopédicas».
«museo de objetos, de ideas y de prácticas» en fun- El guión narrativo se transforma luego en una cons-
ción de las ideas básicas expuestas en el cuadro I. telación de materiales y acciones que admiten dife-
rentes lecturas. En una exposición se articulan dife-
Sobre la base de estos conceptos se elaboró el guión rentes discursos, el texto espacial y ambiental, la
narrativo de la exposición, que pretende que: a) los selección de objetos, la manera de exponerlos, ilumi-
visitantes desnaturalicen la escuela que conocen, la narlos y relacionarlos. Los espacios de las exposicio-
puedan observar críticamente y valoren su impor- nes se construyen según las historias que queramos
tancia en la construcción de la nación a fines del contar.
siglo XIX e inicios del XX; b) se pregunten el porqué
de algunas cosas que les parecen normales en las En la exposición Lo que el borrador no se llevó, el
prácticas escolares como formar en fila, izar la ban- espacio y los objetos han sido organizados conser-
dera, tomar distancia, levantar la mano para vando «el espíritu del lugar» de las escuelas, creando
hablar, salir al recreo, usar guardapolvo; c) empie- un museo moderno en función del siguiente esquema
cen a pensar en la idea de una historicidad de la que refuerza en cada rincón los criterios museológi-
escuela, que no siempre existió, que no siempre fue cos de objetos y de ideas enunciados con anteriori-
igual, que hubo cosas que cambiaron y cosas que dad: las conexiones significativas, el intercambio
no; d) incorporen la idea de diversidad de escuelas generacional y los niveles de abordaje para que cada
y no de una escuela única y consideren que en cada visitante sea «su propio editor seleccionando y com-
momento existieron experiencias alternativas al paginando los objetos que le interesan». (Pérez
modelo hegemónico; e) reflexionen acerca de la Gollán y Dujovne, 2001)
educación pública y sus implicancias; f) valoren la
importancia de la escuela formadora de ciudadanos;
g) relacionen los conceptos de sociedad y de estado Las visitas guiadas se organizan con la experien-
con la organización del sistema educativo nacional. cia y la narrativa de los visitantes
Se eligió el título Lo que el borrador no se llevó3, que Me emocionó mucho ver «mi amigo Gregorio»4 lo
enuncia, a la vez, la idea del pasado que está presen- recordaba distinto… El Gregorio de la tapa está
te en los objetos exhibidos y en la narrativa de los hecho con diferentes texturas y con una estética del
visitantes adultos, y lo que permanece en las prácti- collage que había sido olvidada en mis recuerdos.
cas vigentes, por resistente, a pesar de los intentos de Me hubiera gustado mucho poderlo hojear, recor-
borramiento: la defensa de la escuela pública. darlo, pero esta vez con la experiencia del recorri-
do por sus páginas. ¿Cómo será ese libro encerrado
en la vitrina? ¿Cómo será ése que es de una mane-
ra tan difusa en mi memoria? (Silvia C., visitante
El guión narrativo se concreta en el diseño de la de la exposición en la ciudad de Rosario)
muestra
Maravillosa la idea y fantásticamente puesta. La Las visitas guiadas no están centradas sólo en dar
posibilidad de poder participar facilita el «viaje» información sino en provocar la interacción por
hacia la época más pura de la vida. Tierna y nostál- medio de las conversaciones elaboradas. Siguiendo a
gica y a la vez educativa. Felicitaciones. (Visitante Gaea Leinhardt (2000), el aprendizaje del museo
de la exposición de la ciudad de Rosario, 2003) puede ser pensado como una conversación elabora-
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Cuadro II
Organización de la muestra Lo que el borrador no se llevó.
Un aula lancasteriana. Una de las prácticas de enseñanza antes del triunfo de la enseñanza simultánea y la conformación de los
sistemas nacionales de educación.
Un aula normal del mil novecientos... Un espacio donde se encuentra la recreación de un aula con pupitres, láminas, material
didáctico y objetos como útiles escolares, figuritas de brillantes, bolitas de vidrio, elementos de sanidad escolar, la libreta de aho-
rro, el simulcop, etcétera.
– El aula da la posibilidad de ver de cerca, tocar, volver a sentarse en un banco con tintero, llevarse imágenes escolares anti-
guas, escribir con pluma cucharita, imaginar clases con láminas de animales, observar fotografías para imaginar pensamientos
y emociones, jugar con clichés y hacer aparecer formas, escribir cien veces no debo, bordar, hacer caligrafía y escribir en una
pizarrita.
– Los armarios de aula, los cestos con «basura» escolar de diferentes épocas, los cajones con útiles escolares, las carteras, valijas
y mochilas invitan a la comparación con los que se siguen usando, los que sólo son objetos de museo y cariño, y las novedades de
usos, colores y materiales.
Talones juntos, puntas separadas. Una historia de la enseñanza de la lectura: libros especialmente seleccionados por su repre-
sentatividad en función de las temáticas abordadas, la materialidad de los textos y el rol del Estado. Van acompañados de objetos
que permiten construir distintas interpretaciones de la escuela y la educación.
– Actividades con libros de tapa dura y tapa blanda para comprobar los diferentes modos y escenas de lectura escolar a través de
los años.
– Observación de cuadernos de clase y manuales.
– Observación de las prácticas de corrección de cuadernos.
– Documentos de disciplina y calificaciones.
In corpore sano. La ambientación de un consultorio médico escolar –camilla, balanza, fotografías, cartilla sanitaria, consejos de
higiene y cuidado de la salud. La importancia del cuidado de la salud en el ámbito escolar. Tomar sol en el nivel inicial.
– Actividades con los recuerdos vinculados a «ir al consultorio», «ir al dentista».
Primero: ¡Al jardín!: Mundo del nivel inicial. Sus orígenes, los fundadores, los mobiliarios, los materiales, los juegos y los jugue-
tes hasta la década de 1970. El objetivo es poner a los visitantes en contacto directo con objetos, textos e imágenes que hacen la
historia del nivel inicial para que se apropien de la que algunos transitaron o transitan. La historia del nivel inicial interpela a los
visitantes desde su contexto histórico-político, desde las relaciones de género, de poder, de clase y de etnia.
– Actividades con los dones de Fröebel y el material Montessori.
– Un carillón gigante para hacer sonar.
– Un mueble «gavetero» con sorpresas: armar dibujos con varillas, construcciones con bloques, diálogos con títeres, sonidos con
instrumentos metálicos y de madera.
– Ambientación de salas de 1930 y 1960.
¿Todo tiempo pasado fue mejor? La fotogalería propone al visitante un espacio de reflexión y comparación con fotografías esco-
lares que son patrimonio del museo y otras que irán aportando los visitantes.
– Para completar con las fotos de cada uno.
– Recordar y escribir cómo nos pedían hacer silencio en la escuela.
Patio de recreo. Espacio donde se propone la recuperación de juegos como la rayuela, las bolitas y las figuritas de brillantes. Vitri-
nas con información acerca de los patios de recreo en las escuelas y los juegos de otros años.
– Tocar la campana y registrar las reglas de juegos como la rayuela, bolitas y figuritas.
– Explicar cómo se juega en los recreos en la actualidad.
– Clase de educación física: «calistenia».
Metáforas de la escuela. Espacio de arte y creación. Invitación a artistas plásticos.
– Juego de retrato escolar a partir de metáforas y frases escritas en pizarrones: Si la escuela fuera un objeto, un color, un baile,
etc., ¿qué sería?
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da, porque es el proceso más significativo y ocurrente b) Análisis. La conversación incluye características
en esta experiencia. Por conversación se refiere a un ocultas del objeto, un proceso o una noción abs-
tipo particular de hablar que ocurre en un grupo o den- tracta.
tro de un individuo mismo durante la visita a un
museo. Este tipo de conversación enfoca hacia la natu- c) Síntesis. Para sostener una idea, la conversación
raleza del significado y la experiencia, y permite la integra ideas múltiples acerca de fuentes de conoci-
reflexión acerca de los procesos de negociación cultu- miento (por ejemplo, por fuera del museo o de otra
ral entre el museo y el visitante. La conversación es un exhibición o lugar de la misma exposición).
proceso natural, disfrutable, compartido con personas
que hacen la visita en grupo; es el lugar para la apari- d) Explicación. Combinación de discurso analítico y
ción de lo nuevo, de lo desconocido, donde las ideas sintético, utilizado para ayudar a otro miembro del
se expresan para ser compartidas con otros, de un grupo (incluido él mismo) a comprender cómo y por
modo que permite a los miembros del grupo construir qué algo existe como es, funciona del modo que fun-
su propio conocimiento, comprensión y significado; ciona o sucedió como sucedió.
es el lugar para el pasaje de la información a la gene-
ración nueva, a los más jóvenes. Según esta autora, las En el transcurso de las visitas por la exposición Lo
conversaciones que los visitantes tienen con amigos y que el borrador no se llevó, mientras los visitantes
miembros de su familia mientras recorren una exhibi- hablaban entre ellos, intercambiaban breves comen-
ción reflejan ciertos aspectos de la identidad de esos tarios o expandían una idea que, a su vez, estaba
visitantes y median su compromiso y comprensión. A desencadenada por algún aspecto de la exposición.
su vez, en las conversaciones se evidencian varios En términos de los niveles de compromiso explicati-
niveles del compromiso explicativo que son indicati- vo, las listas, el análisis y la síntesis aparecieron en
vos y están relacionados con el aprendizaje. La iden- los comentarios breves –simples frases como esta
tidad de los visitantes se refiere especialmente a las pluma es de marfil y no de madera o ahí está el
«entradas narrativas» constituidas por su «interés en el «simulcop»–. Las explicaciones ocurrían sólo en los
tema» y sus «conocimientos y opiniones». El interés y comentarios expandidos, por ejemplo, en esa época
el conocimiento que los visitantes traen con ellos a la el estado se ocupaba de la salud en la escuela, por
exposición de un museo les provee de un «argumento eso había consultorios escolares. Todas las escuelas
interno» que los guía durante la visita. Desde una parecen iguales porque la política de estado era
perspectiva sociocultural, este punto de vista de la homogénea. Resumiendo, algunos de los indicadores
identidad del visitante sostiene la expectativa de que del buen aprovechamiento del aprendizaje en la
los visitantes recorriendo una exhibición en un museo exposición son:
con amigos o familiares hablarán de ellos mismos
reflejando sus identidades articuladas, buscarán el sig- Relativas al contenido:
nificado del contenido del museo basados no sólo en
lo que el museo provee sino en lo que ellos como • Reconocimiento de un objeto del museo como
grupo saben y valoran acerca de cada uno. familiar (o por el uso, o porque alguien le contó, o
porque lo estudiaron en la escuela). Conexión con
Otro componente del aprendizaje en museos es el vida propia: mi mamá lo usa, mi abuela lo tenía en su
compromiso o participación explicativa. Ésta refleja casa, esa pluma cucharita es igual a la mía.
la interacción de los visitantes con la información del
mensaje que provee el museo y con la información • Satisfacción por la realización de una tarea sorpre-
que los visitantes intercambian entre ellos para que lo sa, desafiante: ¡Que bueno volver a escribir con
que observan tenga sentido para ellos y sus compa- pluma y tinta, usar el secante!
ñeros de visita. Aunque el museo presente la infor-
mación en un modo didáctico o en un modo que • Vínculo entre lo general y lo particular (extrapolar
fomente en el visitante la investigación, las conversa- lo que se vio a la vida de cada uno, o a una formula-
ciones que se desarrollan nos dan un sentido en el ción de tipo general): las escuelas con el sistema
que los visitantes están «ocupados», «entretenidos». educativo, la función de la escuela en la sociedad.
El compromiso explicativo es una medida del grado
en el cual los visitantes se vuelven involucrados en • Asociación de objetos (vincular lo que se vio con
particulares oportunidades explicativas. Según Lein- otros objetos de la exposición o de la vida cotidiana)
hardt: podemos discernir cuatro niveles de compro- los útiles que cambian y los que permanecen, los
miso explicativo: materiales nuevos y los materiales en desuso.
a) Lista o catalogación. Las personas se involucran • Atención sostenida (por la intención y calidad de
con el contenido por medio de respuestas simples, las preguntas al adulto, por el pedido de ayuda para
unidimensionales, en la forma de una frase que iden- leer un cartel, por quedarse leyendo una explicación
tifica un objeto o una lista de características, pero por sí mismo).
raramente se extiende más allá.
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• Consulta satisfactoria de información (lecturas obtenida durante la visita: Quiero probar cómo es
de diagramas de información conocida que per- calcar un mapa.
mite verificar lo que saben, sistematizar el aprendi-
zaje). • Profundización del discurso verbal de los visitantes
con referencia al tema en cuestión.
• Planteo de nuevos interrogantes (la exposición no
conforma ni responde a la totalidad provocando la • En sus explicaciones los visitantes establecen vín-
nueva búsqueda de información y la discusión). culos entre las actividades de la escuela y las del
museo, entre los objetos y modelos, entre sus expe-
Relativas a la interacción y la dinámica: riencias y futuras actividades, entre las experiencias
y su interpretación.
Los beneficios del trabajo libre con pequeños grupos
con un adulto no directivo, pero conocedor del tema Distintos visitantes expresan modos distintos de
en cuestión, que da información cuando es necesario, aprender, niveles, estilos: respuestas emotivas, res-
que inserta preguntas para propiciar el diálogo, que puestas vinculadas con la observación de otros com-
lee información cuando le fue requerida, que inserta pañeros, respuestas experimentales, respuestas con-
preguntas foco (como, por ejemplo: ¿por qué les ceptuales.
parece que todos los alumnos tenían la letra tan
parecida?); todo esto promueve: Para propiciar estas conversaciones elaboradas, dise-
ñamos diferentes guiones de visita de acuerdo a las
• Interacciones entre los visitantes que juegan un rol edades: a) primer y segundo ciclo del EGB/escuela
importante en el aprendizaje. primaria. b) tercer ciclo del EGB y polimodal/escue-
la secundaria; c) profesores, adultos, alumnos de pro-
• Ideas novedosas de los visitantes derivadas de sus fesorados. Veamos uno a modo de ejemplo en el cua-
necesidades, de la información y de la experiencia dro III:
Cuadro III
Guión de visita para primer y segundo ciclo.
Un aula normal del mil novecientos. Antes de entrar al aula, ubicar temporalmente a los chicos, contarles que van a ver cómo
era la escuela de sus abuelos y bisabuelos. Pueden mirar las fotos de los niños que están en la entrada: ¿cuántos años tendrán ahora?
Pedirles que observen las fotos y comparen la vestimenta con la que ellos usan ahora (guardapolvo almidonado, peinados, zapa-
tos, portafolios, delantales diferentes según el sexo). Introducir el dato desde cuando se utilizaron los guardapolvos blancos y por
qué (higienismo). Observar su postura y sus gestos, ¿les parece que están contentos? ¿Estarán cómodos? El aula es muy moderna,
tiene sólo cien años, es el aula del Estado quien se hizo cargo de la educación, de los profesores de las escuelas normales (antes
no hacía falta estudiar para enseñar a leer y a escribir), el aula graduada (antes había varios niveles en un solo ambiente). Se crea-
ron los bancos, los libros, la forma de sentarse y de escribir para que todos fueran iguales, los pupitres adheridos al piso y mejor
si son individuales (disciplinamiento). Observen los pupitres donde están sentados tus compañeros. ¿De qué material son? ¿Qué
forma tienen? ¿Creen que será fácil moverlos para trabajar en grupo? ¿Se parecen a los que hay en tu escuela? ¿Dónde está el escri-
torio de la maestra? etc. Mientras los visitantes escriben con pluma, explicar cómo se utilizaba el portaplumas (antes de esto se
utilizaban plumas de ganso), el limpiaplumas y el secante. El portero o el «monitor» eran los que llevaban la tinta a los tinteros.
Mostrar la cualidad del tintero involcable. La prolijidad con que había que escribir, la caligrafía. La utilización de la pizarra como
soporte muy antiguo de escritura antes de que el uso del cuaderno fuera general por el abaratamiento del papel. Hacer comparar
por medio de preguntas los objetos actuales con los que se escribe.
Talones juntos, puntas separadas. Recomendamos empezar por la vitrina de la derecha, que tiene los libros más antiguos. Des-
tacar ciertas características de los libros de antes como el tamaño (pequeño), las tapas (duras), las ilustraciones, etc. Comparar
todos estos libros con el manual que estén usando actualmente. Observar juntos la escena de lectura (imagen ampliada de un alum-
no leyendo). Sugerimos que imiten al alumno que está leyendo el libro: talones juntos, puntas separadas, mano izquierda abajo en
el medio del libro, mano derecha arriba a la derecha. En esa época se leía parado al lado del pupitre, delante del pizarrón o a coro
todos juntos. Uno de los chicos puede leer en voz alta algún pasaje de uno de los libros de la vitrina. Enfatizar el rol del Estado
educador: supervisa todos los libros mediante comisiones revisoras de texto. A fines del s. XIX la mayoría de los libros utilizados
en las escuelas eran extranjeros, venían de España, Francia o EEUU, sin temáticas que hagan referencia a lo nacional. Segundo
período: libros más grandes, pasaje del blanco y negro al color. Los chicos por medio de preguntas lo deducen observando. Los
dibujos son reproducciones de la realidad (realistas). La gran inmigración con prácticas, escuelas, himnos y culturas propias pro-
duce una respuesta nacionalista a partir de 1910, las ceremonias escolares, los libros se cargan de idea de patria, se crea una his-
toria argentina, la escuela no sólo sirve para alfabetizar sino también para «fabricar argentinos». Con el período peronista hacer
observar quiénes están en las imágenes: Perón y Eva. Es la primera vez que se introducen contenidos partidarios en los libros
(siempre hay, en los libros, formas de ver y pensar el mundo). Aparecen los obreros en los libros, se exalta la industrialización del
país y el trabajo (derechos del niño y de la ancianidad). Es la primera vez que la mujer va a votar en el ámbito nacional. Período
de transición: comienzan los cambios: aumento del tamaño del libro, tapa blanda, dibujos esquemáticos, rol de la mujer, incorpo-
ración de otras actividades como la escritura. Período de la dictadura: ¿por qué estará en negro la vitrina? Los libros prohibidos:
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¿alguien leyó el Principito? Los pantalones prohibidos para las mujeres y el pelo largo, para los varones. ¿Qué escucharon hablar
de este período, los desaparecidos, las abuelas, las madres de Plaza de Mayo. En la última vitrina hacer hincapié en la nueva esce-
na de lectura escolar: en grupos. Vuelve la democracia. El Estado ya no regula los libros de lectura. Cuenten sus actividades con
el libro en el aula, cómo leen, qué leen en la actualidad. Diferencia entre el libro y el ordenador
Primero ¡Al Jardín! En este espacio pueden sugerir a los alumnos que recuerden cómo era el Jardín cuando ellos asistían: ¿Qué
cosas hacían? ¿A qué jugaban? ¿Con qué materiales? Inducirlos a comparar los antiguos y los actuales, etc. ¿Por qué el Jardín de
Infantes se llama así? ¿De dónde proviene su denominación? ¿Qué actividades realizaban? ¿Cuál era el grado de intervención de
los adultos? ¿Piensan que en el jardín se aprende o sólo se juega? ¿Por qué sí? ¿Por qué no? ¿La diversión está reñida con el apren-
dizaje? ¿Se contraponen esfuerzo y diversión? Los chicos pueden sentarse alrededor de las mesitas y jugar con los objetos que hay
en el «gavetero». Escribir sus opiniones en hojas en blanco ¿De qué material es? ¿Cómo se usa? ¿Qué cosas se aprenden con ese
juguete? Podrán así alimentar con sus opiniones la alcancía que se encuentra sobre el «gavetero».
Abrir la puerta para ir a jugar. En el Jardín las metodologías consideraron siempre el juego como actividad central dentro de la
sala y fuera de ella. Los dones de Froëbel, creador de los Jardines de Infantes en su país, son parte de una serie graduada de mate-
riales que se utilizaban para captar la atención de los niños, que los manipulaban bajo la guía de su maestra introduciéndolos en
ejercicios de observación y comparación. Entre ellos las esferas de colores variados, cubos que se descomponen en piezas más
pequeñas a modo de rompecabezas geométricos, palillos coloreados, etc. La educadora italiana María Montessori presenta tam-
bién materiales de su invención. Entre ellos el autocorrector para que el niño jugara con figuras y formas que aceptan una sola
ubicación posible, a descubrir por razonamiento o simplemente por ensayo y error, permitiendo así al niño resolver las dificulta-
des por sí mismo con la menor intervención posible del adulto. Muchos de ellos estaban dirigidos a la educación de los sentidos.
La pedagogía montessoriana concebía al niño como un ser con capacidad de «autodesarrollo» cuyo desenvolvimiento podía lograr-
se a través de un ambiente educador adecuado a su tamaño y necesidades. Aprender a vestirse, cambiarse, lavar objetos, ordenar
sus pertenencias, preparar la mesa, cuidar el ambiente, etc., llamados ejercicios de vida práctica eran indispensables para lograr
la autonomía infantil.
Los juguetes que preparan para la vida. Las fotos con escenas de juego en el Jardín les permitirán ver cómo se integraban tam-
bién juguetes industriales, descubrir cuáles y reflexionar las razones de esas inclusiones. Si bien los juguetes, objetos cotidianos
de la realidad infantil han sido tradicionalmente auxiliares protagonistas del aprendizaje en las salas de Jardín, permitiendo expe-
riencias valiosas que a la hora de jugar no diferenciaban entre niños y niñas, la realidad educativa externa a estas nuevas institu-
ciones a principios de siglo XX era otra. Los juguetes antiguos nos interpelan para analizar el papel que jugaron en la formación
diferenciada de «los niños» y «las niñas» de cada época.
Sería interesante que los visitantes recuerden y expresen sus vivencias respecto de los juegos y juguetes de su infancia y los com-
paren con los de las vitrinas. ¿A qué y con quién jugaban? ¿Cuál era el juguete preferido de cada uno? ¿Los juguetes se hacían o
se compraban? ¿Cuáles eran las diferencias entre los «caseros» y «los industrializados»? ¿Ofrecían iguales posibilidades? ¿Todos
los chicos tendrían acceso a los mismos juguetes? ¿Podían llevarse los juguetes al Jardín? ¿Serían capaces de contar alguna anéc-
dota? ¿Y escribirla en nuestro cuaderno?
In corpore sano. Pueden contarles que en la escuela de sus abuelos y bisabuelos cuidaban mucho la salud de los alumnos. Se sos-
tenía que un cuerpo sano era necesario para aprender más y mejor. No existía la penicilina ni los antibióticos y el riesgo de las epi-
demias era muy grande. Por eso los revisaban periódicamente el médico y el dentista. Busquen en las vitrinas algunos objetos e
imaginen cuál era su utilidad: el carnet de vacunación, las cartillas sanitarias y los frascos de poción alcoholizada. Puede propo-
nerse también una búsqueda de fotografías vinculadas a la salud. A lo largo del recorrido por el museo pueden encontrar varias
(niñas vestidas como enfermeras, niños tomando baños de sol, etc.).
¿Todo tiempo pasado fue mejor? Patio de recreo. Formarse como lo hacen en la actualidad (generalmente lo van a hacer varo-
nes en una fila y nenas en otra, y de menor a mayor), preguntar por qué se los divide por sexo, ver que esta práctica surge cuando
los colegios eran, por un lado, de niños y, por otro, de niñas hasta que fueron mixtos, y observar junto con la maestra que sigue
reproduciéndose la misma situación y, la mayoría de las veces, sin sentido ni fundamento alguno en la actualidad. Una manera de
hacerlo es intercalar varones con mujeres y preguntarles, si no podrían formar así, ¿qué cambiaría? Formamos haciendo un rol play
de las formaciones estrictas tomando distancia y mirando la nuca del compañero.
EL LIBRO DE LOS VISITANTES: CLARIFI- que conciben una exposición y los efectos que ésta
CACIÓN DE LOS PROPÓSITOS DEL MUSEO produce en los que la visitan. En este caso, utiliza-
mos el libro de visitantes como un instrumento de
Sería bueno saber si con todo el material de opi- evaluación para interpretar sus experiencias y poder
niones irán a hacer algo. (Visitante del Centro Cul- reorientar los propósitos del museo, fortalecer aque-
tural Recoleta, 2003). llos significados que nos parecen positivos y modifi-
car aquéllos que nos parecen no logrados. De la lec-
Los diversos procedimientos de evaluación museal tura de los mensajes escritos que han dejado en los
tienen en común que intentan garantizar las mejores libros de visitantes de la exposición construimos
condiciones de relación entre las intenciones de los algunas categorías que se articulan con los propósitos
INNOVACIONES DIDÁCTICAS
y objetivos del museo, que ejemplificaremos con los quedó la lapicera tintenkuli? ¿Adónde quedó la bolsi-
siguientes testimonios. ta de alcanfor? ¿Adónde quedó el borratinta eureka?
¿Adónde quedó el vasito plegable de plástico? ¿Adón-
de quedó el puntero? ¿Adónde quedó el rompecabe-
Construir memorias para construir futuros zas? ¿Adónde quedaron las figuritas con purpurina?»
«Sólo podrán visualizar el futuro los pueblos que no «Gracias por hacerme recordar. Aunque tengo 24
olvidan su pasado.» años, en este lugar veía mi guardapolvo, mi portafo-
lio, mis figuritas y mis juguetes. Es maravilloso, un
«La historia nos da identidad. Si miráramos atrás más viaje en el tiempo. Gracias.» Marcela F.
seguido, descubriríamos lo maravilloso que puede
ser un futuro con educación y valores.» Melisa.
Miradas desde la nostalgia
«Felicitaciones por esta idea de revisar el pasado y
mirar hacia el futuro, que son nuestros hijos.» «Gracias por haber tenido la oportunidad de volver a
mi infancia, la mejor etapa de mi vida. Exalumna del
año 1950.» Zalma G.
Escuelas construyendo naciones
«Tengo 83 años y esto me hizo vivir los momentos
«Si alguno de los ideales y sueños de esta época que más lindos entre todos mis recuerdos.»
nos hacen recordar se enseñaran en las escuelas de
hoy con la tecnología de la que disponemos, quizás «Mi recuerdo de la escuela primaria es una escuela
podríamos soñar nuevamente con un país en creci- con una galería larga, que los días de invierno hacía
miento.» mucho frío y nevaba, entonces jugábamos allí. El
castigo de quien se portaba mal era estar parado
«¡Muy buena muestra! La educación pública nos durante “todo” el recreo debajo del cuadro de Sar-
educa para el “nosotros” y para entender que la miento, derechito y sin moverse. Tengo 43 años, nací
nación es de todos.» el 3/11/59 y esto era en el Bolsón, Provincia de Río
Negro. Esc. núm. 30.»
«La educación es el bien más preciado y más caro
que existe, una nación sin educación no es, desapare-
ce. Gracias a mis maestros por enseñarme, luchemos Miradas desde la crítica
más para poder defender bien nuestros derechos.»
«Mi maestra de 1r. grado me hizo romper mi libro de
lectura Upa porque estaba Perón.»
Relatos intergeneracionales. El pasaje de relato
«No sólo odio la escuela, ahora me siento viejo.»
«La memoria de las generaciones continúa. Gracias Facundo.
por tener deseos de continuar y continuando será la
historia.» Liliana. «La escuela, la fábrica, la familia y el estado. Son
instrumentos de opresión humana.»
«Vine con mi mamá y fue muy impresionante que
ella usara gran cantidad de las cosas de la exposición,
y me explicara lo de la libreta de ahorro y todo… y Ser partícipe y no espectador. Cruce de narrati-
yo que pensaba que fue hace tanto.» vas
«Traje a mi primito de 8 años, que es un chico del «Maravillosa la idea y fantásticamente puesta. La
2000 y en la escuela no le enseñan historia argentina posibilidad de poder participar facilita el “viaje”
y sí mucho inglés. Y me hace feliz que vea un peda- hacia la época más pura de la vida. Tierna y nostálgi-
zo de su propia historia, de sus padres y abuelos. Gra- ca y a la vez educativa. Felicitaciones.»
cias por esta hermosa exposición.» Romina.
«Me parece excelente que rescaten, aunque sea para
una muestra, la escuela, que hoy en día están descui-
La identificación de objetos propios que pasan a dadas. Muy buenas ideas, sobre todo por el lugar de
la visibilidad pública participación para el público y la visión crítica. Feli-
citaciones.»
«Uno de estos pupitres debe haber sido el mío.» Ex-
alumno del Instituto desde 1962. «Excelente la “conversación” porque así la sentí de
alguien que vivió esta historia. Gracias por lo apren-
«¿Adónde quedó el simulcop (para calcar)? ¿Adónde dido y por el recuerdo.» María L.
INNOVACIONES DIDÁCTICA
El museo no termina en la muestra, se puede ex- museo, especialmente los que tienen que ver con la
tender articulación de la narrativa del museo con la narrati-
va de los visitantes. En cuanto a los que se deberían
«La iniciativa es muy valiosa. Es preciso un museo reforzar, destacamos el propósito de desarrollo de la
en cada escuela y una reflexión en cada museo. Gra- visión socio-histórica crítica acerca de la educación y
cias.» del sistema escolar. Este aspecto tiene que ser nueva-
mente considerado en su traducción museológica y
«El estar en este pequeño espacio sugirió varios museográfica para reforzar el texto escrito de los car-
momentos: primero el recordar y tratar de ver la simi- teles y el discurso oral de las visitas guiadas. Se trata
litud de dos culturas (México y Argentina) y el del de una visión crítica acerca de un fenómeno comple-
deseo de construir algo similar en México. Gracias y jo que no significa dejar de recordar con cariño y
felicitaciones.» nostalgia la propia historia escolar sino enriquecida
con herramientas intelectuales para comprender el
La evaluación por medio de estos testimonios, que fenómeno educativo en interjuego con otras escalas y
son apenas una muestra pequeña pero representativa dimensiones sociales. Asimismo hay que considerar
de los dos años y medio de permanencia de la expo- la relación de la escuela actual y la imaginación de la
sición, nos exige la clarificación de objetivos de su escuela por venir con la escuela representada en la
concepción y nos posibilita volver a pensar el exposición para que ese momento fundacional no
«museo de ideas» de la exposición Lo que el borra- quede como el modelo «natural» de aula y la trans-
dor no se llevó. En este sentido, consideramos que se misión a las generaciones permita seguir construyen-
ha logrado la mayor parte de los propósitos del do e inventando otras escuelas posibles.
NOTAS
1
La Secretaría de Educación del Gobierno de la Ciudad de <[Link]; [Link]
Buenos Aires y la Universidad de Luján crearon el Museo de las
Escuelas por medio del Protocolo Adicional núm. 3 al Conve- 3
La primera exposición Tesoros de la nostalgia, porvenir de
nio firmado entre la Universidad Nacional de Luján y el una ilusión tuvo por sede el Instituto Félix Bernasconi. En el
Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. El Museo mes de enero y febrero de 2003, la exposición se reformuló y
de las Escuelas fue inaugurado el día 10 de septiembre de 2002. pasó a llamarse Lo que el borrador no se llevó. Se presentó en
Son sus antecedentes el Proyecto de la Universidad de Luján, el Centro Cultural Recoleta, luego en la Feria Internacional del
«Operación rescate de las huellas del pasado» (1998-99) y el Libro (abril-mayo 2003) y en la ciudad de Rosario en el mes de
Museo Virtual de la Escuela, y la Muestra de nivel inicial: imá- junio de 2003. A partir del mes de septiembre de 2003 y duran-
genes, textos, luchas, historias... Sobre el jardín de infantes. te el 2004, la muestra se presentó en el Galpón del Ministerio
Dirección Área Educación Nivel Inicial, GCBA, junio 2002. de Educación, Ciencia y Tecnología de la Nación Argentina.
2 4
<[Link] Libro de lectura para primer grado.
INNOVACIONES DIDÁCTICAS
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