OMAR ÁNGEL MEJÍA AMADOR
Magistrado ponente
STL7969-2020
Radicación n.° 90325
Acta 35
Bogotá, D. C., veintitrés (23) de septiembre de dos mil
veinte (2020).
La Sala resuelve la impugnación interpuesta por OLGA
ROCÍO ARANGO SÁNCHEZ contra el fallo proferido el 27 de
agosto de 2020 por la SALA DE CASACIÓN CIVIL DE LA
CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, dentro de la acción de
tutela que adelanta la parte recurrente contra la SALA CIVIL
FAMILIA LABORAL DEL TRIBUNAL SUPERIOR DEL
DISTRITO JUDICIAL DE MANIZALES, trámite que se hizo
extensivo a las autoridades, partes e intervinientes dentro del
proceso cuestionado.
I. ANTECEDENTES
La ciudadana Olga Rocío Arango Sánchez instauró
acción de tutela, de la cual se infiere que pretende el amparo
de su derecho fundamental al debido proceso,
presuntamente vulnerado por la autoridad convocada.
En lo que interesa al presente trámite constitucional,
SCLAJPT-12 V.00
Radicación n.° 90325
refirió que adelantó proceso de sucesión intestada por la
muerte de Fernando Arango Trujillo, del cual conoció el
Juzgado Primero de Familia de Manizales.
Dentro del trámite señalado, Leticia Gallo Botero, en
calidad de cónyuge supérstite, solicitó la suspensión del
proceso liquidatorio hasta tanto se resolviera el juicio de
«posesión notoria del estado civil n.º 2019-00382-00», que
siguió Natalia Arango Gallo ante el Juzgado Sexto de Familia
de Manizales; sin embargo, en auto de 21 de octubre de 2019,
el Juzgado Primero de Familia de Manizales resolvió
desfavorablemente dicha petición. Inconforme con la anterior
decisión, la interesada interpuso recurso de reposición y,
subsidiariamente, apelación.
En providencia de 29 de enero de 2020, la Sala Civil
Familia del Tribunal Superior de Manizales revocó la
determinación de primera instancia y, en su lugar, ordenó la
suspensión del trabajo de partición y adjudicación en la
sucesión, hasta que se decida de fondo el proceso de
«posesión notoria del estado civil» aludido.
Adujo que presentó súplica contra el proveído de
segunda instancia; no obstante, en auto de 18 de febrero de
2020, el tribunal rechazó por improcedente el medio de
impugnación propuesto.
Alegó que el pronunciamiento de segundo grado
constituye una vía de hecho, pues «se apartó e inaplicó los
postulados o pronunciamientos jurisprudenciales y legales,
hasta constitucionales (…) en el entendido en que la autoridad
SCLAJPT-12 V.00
2
Radicación n.° 90325
judicial carece de fundamento objetivo, siendo sus decisiones
producto de una actividad arbitraria y caprichosa», habida
cuenta que el artículo 1040 del Código Civil prevé quiénes
son los llamados a una sucesión intestada y, por tanto, «los
comúnmente llamados hijos crianza, por más afecto, cariño y
dedicación que les hubiere deparado el causante la ley per se
no les ha asignado vocación hereditaria y por lo mismo no
pueden ser reconocidos como herederos del causante».
De conformidad con lo anterior, solicitó el amparo de su
prerrogativa constitucional y, en consecuencia, se deje sin
efecto la providencia de 29 de enero de 2020, para que, en su
lugar, se ordene al Juzgado Primero de Familia de Manizales
continuar el respectivo trámite.
II. TRÁMITE Y DECISIÓN DE INSTANCIA
Mediante proveído de 14 de agosto de 2020, la Sala de
Casación Civil de la Corte Suprema de Justicia admitió la
acción de tutela, ordenó notificar a la convocada y vinculó a
los demás intervinientes en el juicio cuestionado, con el fin
de que ejercieran sus derechos de defensa y contradicción.
Durante el término de traslado, la Sala Civil Familia del
Tribunal Superior de Manizales sostuvo atenerse a los
argumentos expuestos en el veredicto criticado.
Surtido el trámite de rigor, en sentencia de 27 de agosto
de 2020, el juzgador constitucional en primera instancia
negó la tutela, por considerar que la determinación
cuestionada no luce infundada o arbitraria.
SCLAJPT-12 V.00
3
Radicación n.° 90325
III. IMPUGNACIÓN
Inconforme con la anterior decisión, la parte accionante
la impugna, en similares argumentos a los expuestos en el
escrito inicial.
IV. CONSIDERACIONES
De acuerdo con el artículo 86 de la Constitución Política
y a los decretos que reglamentaron su ejercicio, la acción de
tutela fue establecida para reclamar, mediante un
procedimiento de trámite preferente y sumario, la protección
inmediata de los derechos constitucionales fundamentales,
cuando quiera que estos resulten lesionados o amenazados
por la acción o la omisión de cualquier autoridad pública o
de los particulares en los casos expresamente previstos por
la ley, siempre y cuando no exista otro medio de defensa
judicial, a no ser que se use como mecanismo transitorio
para evitar un perjuicio irremediable.
Ha estimado la Corte que lo anterior solo acontece en
casos concretos y excepcionales, cuando con las actuaciones
u omisiones de los jueces se violenten en forma evidente
derechos fundamentales, lo cual, se ha dicho, debe
ponderarse con otros principios del Estado Social y
Democrático de Derecho, especialmente, los concernientes a
la cosa juzgada y la autonomía e independencia judicial.
En el caso bajo estudio, el amparo se dirige a que se
deje se deje sin efecto la providencia de 29 de enero de 2020,
para que, en su lugar, se ordene al Juzgado Primero de
Familia de Manizales continuar el respectivo trámite.
SCLAJPT-12 V.00
4
Radicación n.° 90325
Ahora bien, lo primero que debe entrar a dilucidar esta
Sala de Casación Laboral, es si de acuerdo con lo
preceptuado en el artículo 6 del Decreto 2591 de 1991, como
lo establecido por la Corte Constitucional en varias
sentencias, entre ellas la CC SU-267 de 2019, la presente
acción cumple con las causales genéricas de procedencia de
la acción de tutela contra decisiones judiciales, es decir, si
acata los siguientes requisitos:
(i) legitimación en la causa por activa; (ii) legitimación en la causa
por pasiva[46]; (iii) relevancia constitucional; (iv) subsidiariedad
o agotamiento de los medios ordinarios y extraordinarios de
defensa judicial; (v) inmediatez; (vi) de tratarse de una
irregularidad procesal, que ésta tenga incidencia directa en la
decisión[47]; (vii) identificación de los hechos del caso y los
derechos fundamentales presuntamente vulnerados; y (viii) que
no se trate de una acción de tutela formulada contra sentencias
adoptadas en procesos de tutela.
Así, es importante indicar que (i) Olga Rocío Arango
Sánchez se encuentra legitimada en la causa por activa para
la presentación de esta acción de tutela, en tanto que funge
como parte dentro del proceso que cuestiona; (ii) igualmente,
existe legitimación en la causa por pasiva, comoquiera que la
solicitud se dirige contra la autoridad que emitió la
providencia que pretende se anule; (iii) el asunto tiene
relevancia constitucional, habida cuenta que involucra la
posible vulneración de los derechos fundamentales de la
parte convocante; (iv) se cumple con el requisito de
subsidiariedad, ya que frente a la decisión que le fue
desfavorable no procedían recursos; (v) se satisface el
presupuesto de inmediatez, en la medida que la petición se
elevó dentro de un término razonable, pues transcurrieron
menos de 6 meses, contados a partir del pronunciamiento -
18 de febrero de 2020- mediante el cual se rechazó el recurso
de súplica propuesto contra la determinación de 29 de enero
SCLAJPT-12 V.00
5
Radicación n.° 90325
de 2020; (vi) no se cuestiona una sentencia de tutela; (vii) la
irregularidad tiene un efecto decisivo en la resolución del
tribunal y (viii) la parte identificó de manera razonable los
hechos y derechos invocados.
Conforme a lo anterior, y toda vez que se advierte el
cumplimiento de los requisitos generales de procedencia de
la acción de tutela, evidencia esta Sala que en la decisión
cuestionada no se incurrió en alguna de las causales
específicas, descritas, entre otras sentencias, en fallo CC SU-
116 de 2018, esto es:
Defecto orgánico, que ocurre cuando el funcionario judicial que
profirió la sentencia impugnada carece, en forma absoluta, de
competencia.
Defecto procedimental absoluto, que surge cuando el juez actuó
totalmente al margen del procedimiento previsto por la ley.
Defecto fáctico, que se presenta cuando la decisión impugnada
carece del apoyo probatorio que permita aplicar la norma en que
se sustenta la decisión.
Defecto material o sustantivo, que tiene lugar cuando la
decisión se toma con fundamento en normas inexistentes o
inconstitucionales, o cuando existe una contradicción evidente
y grosera entre los fundamentos y la decisión.
El error inducido, que acontece cuando la autoridad judicial fue
objeto de engaños por parte de terceros, que la condujeron a
adoptar una decisión que afecta derechos fundamentales.
Decisión sin motivación, que presenta cuando la sentencia
atacada carece de legitimación, debido a que el servidor judicial
incumplió su obligación de dar cuenta de los fundamentos
fácticos y jurídicos que la soportan.
SCLAJPT-12 V.00
6
Radicación n.° 90325
Desconocimiento del precedente que se configura cuando por
vía judicial se ha fijado un alcance sobre determinado tema y el
funcionario judicial desconoce la regla jurisprudencial
establecida. En estos eventos, la acción de tutela busca
garantizar la eficacia jurídica del derecho fundamental a la
igualdad.
Violación directa de la Constitución, que se deriva del principio
de supremacía de la Constitución, el cual reconoce a la Carta
Política como documento plenamente vinculante y con fuerza
normativa.
En efecto, el amparo no tiene vocación de prosperidad,
en tanto que la resolución de 29 de enero de 2020, no se
vislumbra arbitraria o caprichosa. Por el contrario, se
observa que el despacho actuó dentro del marco de la
autonomía e independencia que le es otorgada por la
Constitución y la ley, y con fundamento en la realidad
procesal.
Así, en la providencia acusada, la Sala Civil Familia del
Tribunal Superior de Manizales efectuó un estudio de las
actuaciones adelantadas dentro del trámite acusado, de los
argumentos del recurso de apelación y definió el problema
jurídico. En este sentido, expuso que se debía determinar si
era viable la suspensión del trabajo de partición de los bienes
relictos del causante Fernando Arango Trujillo y, por tanto,
trajo a colación la normativa aplicable, esto es, los artículos
1387 y 1388 del Código Civil, para lo cual explicó que el a
quo no hizo un análisis concienzudo de la primera
disposición, pues «de manera muy superficial solo atinó a
reconocer que “la única persona, hasta el momento llamada a
suceder al causante FERNANDO ARANGO TRUJILLO, es la
señora OLGA ROCIO ARANGO en su calidad de hija.”».
Acto seguido, precisó que:
SCLAJPT-12 V.00
7
Radicación n.° 90325
No comparte esta colegiatura la decisión adoptada por la Jueza
de primer nivel toda vez que cuando el artículo 1387 del Código
Civil ordena decidir las controversias sobre derechos a la
sucesión, bien testada, ora intestada, previa a la partición de los
bienes relictos, debe entenderse que allí están incluidos los
conflictos que versen, entre otros, sobre nulidad de testamento,
nulidad de asignaciones testamentarias, validez del
desheredamiento, reforma de testamento, investigación de
paternidad con petición de herencia, impugnación de paternidad
legítima etc.; la norma no está exigiendo para la solicitud de la
suspensión que previamente se tenga vocación hereditaria,
como equivocadamente lo sostiene el apoderado de la señora
OLGA ROCÍO ARANGO, sino que se aplace la distribución de los
bienes hasta tanto no se decida definitivamente sobre la certeza
o no de unos derechos que cree tener quien solicita ese
aplazamiento.
(…)
En el anterior orden, como en estas diligencias se encuentra
demostrada la existencia de un proceso verbal de “Posesión
Notoria del estado de hija”, el cual se encuentra dirigido contra
herederos determinados e indeterminados del causante
FERNANDO ARANGO TRUJILLO, es procedente acceder a la
solicitud de suspensión del trabajo de partición dentro del
presente trámite sucesoral hasta tanto se toma una decisión
definitiva, en uno u otro sentido, en aquel proceso.
De lo antedicho, no se extrae una definición irracional,
arbitraria o irregular, motivo por el cual no le es permitido al
juez constitucional entrar a controvertir la decisión objetada
so pretexto de tener una opinión diferente, pues quien ha
sido encargado por el legislador para dirimir el conflicto es el
juez natural y su convencimiento debe primar sobre
cualquier otro, salvo que se presenten las desviaciones
protuberantes a que se ha hecho mención, que en este caso
no acontecen.
Así las cosas, contrario a lo afirmado por la accionante,
la autoridad judicial no incurrió en la anomalía que le
atribuye, toda vez que, con apego a la realidad procesal, a las
SCLAJPT-12 V.00
8
Radicación n.° 90325
normas imperantes y al acervo probatorio, pudo determinar
que había lugar a revocar la determinación de primera
instancia, para en su lugar, ordenar la suspensión del
trabajo de partición y adjudicación en la sucesión intestada.
De ahí que surge imperioso recordar que este escenario
no puede servir de medio para imponer al juez de
conocimiento la adopción de uno u otro criterio de índole
probatorio, o peor aún, a que resuelva una discusión de
determinada forma, ya que sería tanto como desquiciar su
independencia y autonomía judicial, que se recuerda, son
garantías que también consigna la Carta Política.
En este orden de ideas y sin que se hagan necesarias
otras motivaciones, se confirmará el fallo impugnado.
V. DECISIÓN
En mérito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia,
Sala de Casación Laboral, administrando justicia en nombre
de la República y por autoridad de la ley,
RESUELVE:
PRIMERO: CONFIRMAR el fallo impugnado, por las
razones expuestas en la parte motiva de esta decisión.
SEGUNDO: NOTIFICAR a los interesados en la forma
prevista en el artículo 30 del Decreto 2591 de 1991.
TERCERO: REMITIR el expediente a la Corte
Constitucional para su eventual revisión.
SCLAJPT-12 V.00
9
Radicación n.° 90325
Notifíquese, publíquese y cúmplase.
SCLAJPT-12 V.00
10
Radicación n.° 90325
SCLAJPT-12 V.00
11