República Bolivariana de Venezuela
Ministerio del poder popular para la educación
Universidad Rómulo Gallegos
Área de odontología
Núcleo Calabozo
Docente: Estudiante:
Saily Armario José Torrealba
Calabozo, mayo de 2020
INTRODUCCIÓN
El presente trabajo va a tener como objetivo el estudio de las distintas
patologías pulpares y periapicales, desarrollando punto y definiciones
importantes para el entendimiento de la materia
Los puntos que se van a estudiar serán, las patología que afectan al tejido
pulpar y periapical como los abscesos, la periodontis (Crónica y aguda),
como diagnosticarlas a través de la historia clínica, como detectar si la pulpa
todavía posee vitalidad por medio de las pruebas de vitalidad. Así como los
síntomas y signos que tiene cada una.
DIAGNOSTICO EN EDODONCIA
HISTORIA CLÍNICA
Además de la filiación, es importante consignar la edad, el estado de salud
general del paciente, que nos permite tomar las precauciones del caso
interrelacionarlo con el futuro del tratamiento
El motivo de la consulta, es otro dato importante nos permite deslindar si
la consulta es de rutina, de control, de urgencias o de emergencia.
La historia clínica comprende dos pasos:
1- Anamnesis
2- Examen Clínica
ANAMNESIS: Es un conversatorio con el paciente sobre la dolencia que le
aqueja. Es Importante que el paciente nos narre con detalles la evolución del
caso, el tiempo que siente molestias los síntomas que ha observa presencia
de dolor, su intensidad, duración características, si ha observado algún
cambio de volumen en sus maxilares, presencia de algún proyecto fistuloso,
etc. La Anamnesis es extremadamente valiosa y de ser orientada por el
operador evitando una excesiva locuacidad del paciente a un extremo
hermetismo
Mediante la Anamnesis es posible tener una primera percepción
diagnóstica del problema, si es un problema crónico, de larga duración o si
es un problema agudo de reciente aparición, si es un problema inflamatorio o
si es un cuadro infeccioso.
Semiología del dolor
El diagnóstico del dolor es un área de la práctica dental que recae con
mayor frecuencia en el campo de la endodoncia.
Dolor es la única percepción que puede experimentar la pulpa dentaria
como respuesta a un estimulo irritativo, ya sea físico, químico, mecánico,
biológico etc.
Por esto motivo, el clínico está en la obligación de conocer todas sus
características para llegar a un diagnostico presuntivo del estado pulpar.
Dentro de sus características se deben tener en cuenta:
Cronología del dolor. Considerar su aparición y duración, su
periodicidad. El dolor puede presentarse con una intermitencia amplia
como muy estrecha según la gravedad de la lesión cuanto mayor es el
daño pulpar la cronología del dolor será más frecuente hasta hacerse
continua
Tipo de dolor: Puede ser agudo, sordo, pulsátil, lancinante, ardiente y
de plenitud
Intensidad: Puede ser leve, tolerable e insoportable. Es importante
considerar el aspecto afectivo del paciente, un mismo dolor puede ser
percibido en forma diferente por dos personas, lo que para una es
tolerable para la otra es intolerable
Estimulo que lo produce o modifica. Puede ser espontaneo o
provocado:
o Espontaneo: Cuando se presenta sin mediar un estímulo.
Generalmente corresponde a alteraciones severas e
irreversibles del tejido pulpar.
o Provocado: cuando es la consecuencia de la aplicación de un
estimula. Este dolor disminuye paulatinamente o desaparece de
inmediata luego de retirar el estimulo. Corresponde a estados
reversibles pulpares
Ubicación. Si se percibe en el mismo diente o en un lugar do
vecindad (Dolor referido).
EXAMEN CLINICO: Puede ser; Extraoral e Intraoral
Examen Extraoral: Con el examen extraoral se puede observar al
paciente en su integridad y detectar situaciones que pueden
relacionarse con su estado de salud general, ante cualquier duda
profundizar la información con el mismo paciente o con una
interconsulta con su médico particular. Como ejemplo se puede citar;
la contextura del paciente el color de su piel, la presencia de lesiones
o erupciones cutáneas, etc.
Luego de una observación integral se limita a la zona de los maxilares
y se aprecia si existe presencia de fistulas cutáneas, cicatrices
aumento de volumen de alguna zona de la cara, localizado, difuso,
etc. Toda esta información debe ser analizada y correlacionada con la
anamnesis
Examen Intraoral: En al examen intraoral se puede observar la
cavidad bucal en su conjunto. Limitándose finalmente al diente o área
comprometida. Para la realización del examen Intraoral el odontólogo
se vale de exámenes auxiliares. Si bien son importantes no es
indispensable realizarlos todos para llegar a un diagnostico clínico,
bastarán tres o cuatro de ellos, según lo exija el caso y criterio del
operador. Los exámenes auxiliares a considerar son los siguientes:
o Inspección
o Palpación
o Percusión
o Movilidad
o Examen radiográfico
o Pruebas de vitalidad pulpar
o Prueba de la anestesia
o Prueba de la cavidad
o Transiluminación
Inspección: Es un procedimiento sencillo pero importante que pone a
prueba la acuciosidad del operador. Se requiere aislar y secar el
campo observar y una buena luz. Debemos examinar los tejidos
blandos circundantes y la porción coronaria del o de los dientes
comprometidos. En el primero de los casos, buscar la presencia de
tractos fistulosos, cicatrices, edema de los tejidos de vecindad. En el
segundo de los casos, observar la presencia de caries, variedad de
materiales de obturación, cambio de color coronario, líneas de
fractura, pérdida, de estructura coronaria, compromiso cameral
evidente, etc.
Palpación: Nos permite examinar la zona del periápice. Se utiliza el
dedo índice y aplicándose sobre el fondo del vestíbulo en directa
relación con el diente afectado. Se percibe si existe algún aumento de
volumen, por más pequeño que este sea, percibir característica, si es
duro o blando, fijo o móvil, crepitantes, remitente, etc. Asimismo si
existe dolor a la presión de estas estructuras.
Percusión: Se aplica para buscar la respuesta del periodonto apical.
Para el efecto se utiliza la parte posterior del mango de un
instrumento, un espejo bucal por ejemplo. Se percute sobre el borde
incisal u oclusal del diente en sentido vertical: la respuesta que se
obtenga será del periodonto apical, será mayor en un diente con
compromiso de los tejidos del periápice. Luego se percute en forma
lateral: la respuesta será del periodonto lateral del lado opuesto,
cuando este se encuentra alterado.
Movilidad: Nos permite apreciar la estabilidad de la pieza dentaria en
relación a sus estructuras de soporte. Para el examen el operador se
vale de los dedos índice y pulgar sujetando el diente por sus caras
vestibular y palatina o lingual, movilizando en sentido anteroposterior.
Según el índice de movilidad de Miller, se considera: Grado l, cuando
el movimiento es mínimo perceptible; Grado ll, cuando es moderado,
mayor de 1mm; Grado lll, cuando es marcada movilidad más intrusión.
Este examen también se puede realizar usando el mango de dos
instrumentos, colocándolos y accionando en la forma ya descrita.
La movilidad dentaria puede ser ocasional o transitoria y permanente.
El primero de los casos puede estar relacionado a traumatismos
recientes, de un proceso inflamatorio agudo: en el segundo caso, la
etiología puede ser de origen periodontal.
En los casos de absceso dental agudo el cuadro se presenta
acompañado de edema de los tejidos de vecindad con presencia de
colección purulenta localizada o difusa. Esta dramática situación
ocasiona el desplazamiento del diente de su alvéolo así como marcar
movilidad. Este estado se mantendrá mientras sea controlado el
proceso infeccioso posteriormente recuperara su estabilidad inicial.
Examen radiográfico: Es un examen auxiliar de extrema importancia
del cual no se puede prescindir. Básicamente se vale de dos técnicas
radiográficas:
- Técnica periapical
- Técnica de mordida o bite wing.
Ambas técnicas deben utilizarse en su correcta angulación, evitando la
elongación o alargamiento de la imagen o el escorzo o acortamiento,
defectos que definitivamente dificultan un buen diagnóstico. Con la técnica
periapical la información relevante es el estado de los tejidos circundantes al
extremo radicular, la integridad del periodonto, su engrosamiento: integridad
de la lámina dura, la presencia de imágenes osteoliticas compatibles con
procesos infecciosos, la presencia de imágenes radiopacas compatibles con
calcificaciones u osteítis condensante.
Radiografía bite wing o de mordida: Es una técnica que nos permite la
detección de caries interproximales evidenciando con mayor precisión su
grado de compromiso con la cámara pulpar. Igualmente es útil para la
visualización de calcificaciones pulpares y su ubicación. Es determinante
asimismo, para el diagnóstico del diente causante de una molestia cuando el
paciente sólo es capaz de ubicar toda una zona más no un diente especifico
La ventaja de tener en una misma placa ambos maxilares es que permite
ubicar con comodidad el diente causante del problema.
Pruebas de vitalidad pulpar: Se consideran dos tipos de exámenes:
Pruebas térmicas
Prueba eléctrica
Pruebas térmicas: Pruebas al calor y al frio.
o Prueba al calor. Para la realización de esta prueba se utiliza
un bruñidor de cabeza grande. Se aísla el diente con rollos de
algodón, luego se seca la superficie vestibular u oclusal de la
pieza dentaria, se calienta el bruñidor en la llama de un
mechero y se aplica inmediatamente sobre la superficie del
diente por 1 ó 2 segundos, tiempo suficiente para lograr alguna
respuesta del paciente.
Normalmente debe obtenerse una respuesta dolorosa de corta
duración, de intensidad aguda o moderada que luego
desaparece rap demente, si fuera muy intenso y permanece el
dolor debe considerarse como una respuesta anormal. De no
obtenerse respuesta el tejido pulpar probablemente se
encuentre necrótico o calcificado. La utilización de un bruñidor
para esta prueba, permite su colocación y retiro rápido de la
superficie del diente evitando mayor malestar en el paciente.
o Prueba al frío: Se puede utilizar un trozo de hizmelo, cloretilo,
Diclorodifluor-metano (DDM). En cualquiera de los casos, se
aísla la pieza dentaria con rollos de algodón. Con el cloretilo se
humedece una torunda de algodón mediana y con una pinza se
aplica sobre la cara vestibular u oclusal del diente.
El Diclorofluormetano (DDM) se encuentra en el mercado con
diferentes nombres: Endoice, Frigident. El Endoice alcanza una
temperatura de -26.2 grados centígrados, para utilizarlo se
impregna una torunda de algodón y se aplica sobre la cara
vestibular u oclusal del diente. La respuesta es rápida para
dientes sanos, y violenta para dientes inflamados. No sé
obtendrá respuesta en dientes necrosados.
o Prueba eléctrica: Este examen consiste en transmitir un
estimulo eléctrico de pequeña intensidad a la pieza dentaria. El
tipo de electricidad es continua y se suministra a través de
aparatos especiales o vitalómetros.
Los vitalómetros pueden ser electricos o accionados a batería.
Los segundos requieren de baterías recambiables o
recargables eléctricamente, según el modelo. La forma y
tamaño de estos vitalómetros es similar al de un micromotor.
Presentan un botón en la misma pieza de mano que controla el
paso de la corriente que os observada en una pantalla digital
ubicada en un aparato central o en el mismo cuerpo del
instrumento manual.
Procedimiento: La técnica se aplica previamente sobre el
diente homólogo, anotándose el resultado obtenido como
control.
Los pasos son los siguientes:
1. Aislamiento relativo del área con rollos de algodón
2. Secar la superficie dentaria de preferencia la cara vestibular
del diente a examinar
3. Verificar que el aparato esto operativo y asegurarse que la
escala que muestra la intensidad de paso de la corriente se
encuentre marcando O. En algunos aparatos esto es
automático.
4. Humedecer la punta del electrodo dentario en una solución
salina o recubrirla con una pequeña cantidad de pasta
dentífrica, con la finalidad de facilitar el paso de la corriente.
5. Aplicar el electrodo sobre una superficie dentaria sana de
ninguna manera sobre una obturación metálica que facilitaría el
paso de la corriente, o sobre una obturación sintética o cemento
que actuarían como aislantes dificultando el paso del estimulo
eléctrico.
6. Accionar el botón que permite el paso de la corriente y
observar el registro en la pantalla.
7. Liberar el botón, deteniendo la transmisión de energía tan
pronto al paciente experimenta una pequeña sensibilidad o
cosquilleo- en el diente, anotándose el registro alcanzado.
8. Dejarla escala de vitalómetro en O.
o Prueba de la Anestesia: Es Una prueba que funciona por
descarte y se utiliza en aquellos casos en que existe indefinición
en la localización del diente causante, no obstante el empleo de
otras pruebas. Si el caso se ubica en el maxilar superior, debe
infiltrarse en el área periapical del posible diente causante una
pequeña dosis de anestesia, si tuera el causante el dolor
cesará, en caso contrario se probará en forma Similar en el
diente vecino hasta ubicar la pieza dentaria enferma. En al
maxilar inferior la técnica a emplearse seria la regional. De
anularse el dolor, la dificultad continuará en cuanto a localizar
exactamente el diente afectado siendo necesario completar el
examen con otras pruebas.
o Pruebas cavitarias: Esta prueba se emplea en forma muy
esporádica. Se recomienda en aquellos casos en los que el
diente presenta un marcado grosor de la capa dentinaria
alejando ostensiblemente la cámara pupa de la superficie
dentaria. Esta capa calcificada impide al pasaje fácil de
cualquier estimulo ya sea eléctrico o calórico. Para su
realización se utiliza una fresa redonda pequeña No.1 ó 2 con
alta velocidad. Se inicia la preparación de una cavidad ya sea en
la zona de cíngulo o a nivel cervical. Si el diente estuviera vital,
tan pronto la dentina sea comprometida, el paciente manifestar
alguna sensación dolorosa: si no fuera así, es posible llegar a la
cámara pulpar sin obtener respuesta alguna comprobando su
necrosis.
o Transiluminación: Un Diente sano se caracteriza por una
translucidez clara y diana de su corona mientras que en un
diente necrosado se vuelve opaco. La prueba se realiza con
una fuente de luz intensa cocada la cara posterior del diente.
ESTADOS DE LA PULPÁ
1. Vital
2. Estados reversibles
- Pulpitis reversible
3. Estados reversibles
- Pulpitis aguda
- Pulpitis crónica Necrosis aséptica
- Necrosis aséptica
4. Estados Degenerativos
1. VITAL: Clínica y funcionalmente normal.
2. ESTADOS REVERSIBLES
1. Pulpitis reversible
Es un estado inflamatorio de la pulpa caracterizado por fenómenos
vasculares que aún se mantienen dentro del margen de lo fisiológico.
Presenta dilatación de los vasos sanguíneos, disminución de flujo
sanguíneo y la formación de poco o ningún exudado. Este estado
conocido histopatológicamente como hiperemia pulpar rara vez progresa,
permitiendo la recuperación del tejido
Síntomas: El síntoma distintivo es dolor. Este es causado por estímulos
específicos, especialmente frio, también calor o alimentos dulces o
ácidos. El dolor no ocurre espontáneamente. Es de naturaleza aguda,
punzante y desaparece con el retiro del estimulo.
3. Estados irreversibles
1. Pulpitis Aguda: Es el siguiente estado de la inflamación pulpar.
Comienza imperceptiblemente cuando la hiperemia no es tratada,
pero es imposible determinar cuándo ha terminado una y cuando ha
empezado la otra. Inicialmente puede establecerse un estado seroso.
La pulpa contiene un exudado inflamatorio consistente en plasma
modificado de la sangre y leucocitos emigrados. Las células más
especializadas de la pulpa, los odontoblastos localizados en la
vecindad son destruidos. En casos, el exudado seroso es seguido por
formación de pus. Constituyéndose en una pulpitis aguda supurativa.
Debe aclararse que si bien una sigue a la otra es prácticamente
imposible distinguir clínicamente los dos estados
Síntomas: Dolor paroxistico espontáneo causado al inicio por
cambios de temperatura o por dulces o alimentos ácidos. El dolor es
generalmente agudo, punzante y pulsátil y difiere de los estados
reversibles por ser más severo y permanecer después del reino de la
causa. Puede ser intermitente pero posteriormente se hace control y
muy intenso. Se incentiva al inclinar la cabeza por incremento de a
congestión sanguínea. En las etapas finales el dolor puede
incrementarse con calor y algunas veces, no siempre, disminuye con
el frío. Si la inflamación o infección pasara a través del foramen
causaría una periodontitis y el diente estará sensible a la mordida.
2. Pulpitis crónica
Así como una pulpitis aguda es un ejemplo específico de una típica
inflamación aguda, así también una pulpitis crónica muestra las
características típicas de una inflamación crónica que ocurre en cualquier
parte del cuerpo. Cualquier diferencia es debida solo a estructuras
anatómicas particulares y a la situación de la pulpa.
Una inflamación crónica se caracteriza por síntomas de larga duración, si
los hubiera. Hay poco o ningún exudado inflamatorio o dilatación de
vasos sanguíneos Las células mayor especialidad por ejemplo, los
odontoblastos degeneran o mueren al tener menos resistencia a la
irritación que las células menos especializadas. Los fibroblastos
depositan una gran cantidad de tejido fibroso. Es imposible restaurar la
pulpa a su estado normal. Finalmente morirá ya sea por una atrofia
gradual o si las condiciones cambian, se reactivará como una pulpitis
aguda.
Causa: Cualquier irritación moderada actuando un largo periodo de
tiempo, por ejemplo: fracaso en remover toda la caries de una cavidad
profunda restauraciones que filtran, irritaciones provocadas por un
material de obturación, daño causado durante una preparación cavitaria
ejemplo: sobrecalentamiento en el fresado.
3. Pulpitis crónica hiperplásica
En este caso la pulpa joven responde a una irritación leve con
proliferación de sus células menos diferenciadas. El resultado es una
masa roja friable de tejido, llenando la mayor parte de la cavidad pulpar y
creciendo externamente.
Consiste de tejido Fibroso crónicamente inflamado. Es insensible pero
rápidamente sangrante. Puede cubrirse de epitelio debido a trasplante de
células epiteliales descamadas de la membrana mucosa bucal
Frecuentemente la superficie se ulcera como resultado del trauma. A este
tejido se le llama comúnmente pólipo pulpar y puede crecer sobre y a un
lado del diente hasta alcanzar la encía, fusionándose.
4. Pulpitis con reabsorción Interna
Es una lesión extraña que se presenta esporádicamente, siendo
detectada la mayoría de las veces por exámenes radiográficos de rutina.
Pocas veces da algún tipo de sintomatología dolorosa, cuando lo hace el
paciente percibe más una molestia que un dolor de mayor magnitud.
Clínicamente cuando se presenta a nivel coronario, está puede adquirir
una tonalidad rosácea, por transparencia de la gran cantidad de vasos
sanguíneos presentes en la lesión, de allí que a esta entidad también se
le conozca como mancha rosa.
NECROSIS DE LA PULPA DENTARIA
Necrosis aséptica: Es la muerte pulpar sin participación de
microorganismos. Generalmente es originada por traumatismos que
provocan la ruptura del paquete vásculo-nervioso a nivel del foramen apical.
Al quedar sin irrigación el tejido pulpar se necrosa. También ocurre en
traumatismos progresivos de mediana intensidad como en la oclusión
traumática.
Síntomas y signos: En Primera instancia, luego de un accidente, el diente
puede presentar movilidad acentuada e incluso extrusión por avulsión. La
corona puede presentar una coloración rojiza producto de una hemorragia
Interna aun en estas situaciones es posible esperar una recuperación de
tejido pulpar. Si la evolución no es favorable la necrosis se producirá
irremediablemente con una tendencia a la calcificación tanto de la cámara
pulpar como de los conductos radiculares. La Corona adquiere
paulatinamente una coloración amarillenta opaca. Radiográficamente es
factible comprobar estos cambios ausencia total de patología periapical
Necrosis Séptica: Es la muerte pulpar por invasión bacteriana
frecuentemente a Consecuencia de una caries dental. También es causada
por una pulpitis crónica no tratada. El proceso es continuo y progresivo hasta
comprometer íntegramente la pulpa dentaria, no solo el conducto radicular
directamente relacionado sino también los conductos radiculares más
distantes.
Al examen clínico de diente puede presentar una cavidad amplia de caries
con compromiso o no de la cámara pulpar, una obturación extensa reciente o
antigua ambas situaciones comprobadas con un examen radiográfico.
También es factible apreciar si existe engrosamiento del ligamento
periodontal. La respuesta a las pruebas de vitalidad es negativa en algunos
casos cuando la necrosis es húmeda por proteólisis y putrefacción de las
proteínas la respuesta puede ser engañosa dando cierto grado de sensación
que es transmitida a través de licuefacción pulpar. En unos casos el diente
se muestra asintomático mientras que en otros la sintomatología puede ser
severa.
PATOLOGÍAS PERIAPICALES
Periodontitis apical agudo: Se caracteriza por inflamación de la membrana
periodontal apical.
Causas: Además de la invasión bacteriana y sus toxinas, pueden ser
causales: sobreinstrumentación del conducto radicular, sobremedicación,
sobreobturación y oclusión traumática.
Síntomas y signos: el dolor a la percusión es el síntoma característico. En
casos extremos el diente puede presentarse sumamente sensible aún al
menor contacto con una sensación de extrusión dentaria.
Radiográficamente puede observarse ligero engrosamiento del ligamento
periodontal. En otros casos las estructuras periapicales, periodontal y lámina
dura se mantienen normales. Las pruebas de vitalidad generalmente son
negativas por tratarse de dientes necróticos, excepcionalmente en algunos
casos de pulpitis puede obtener de algún grado de respuesta.
Absceso apical agudo: es una inflamación de los tejidos circundantes al
foramen apical con formación de colección purulenta en el tejido
ósteoalveolar periapical.
Causas: Invasión bacteriana del conducto radicular a los tejidos periapicales
a través del foramen apical.
Síntomas y signos: Es el cuadro clínico más dramático que puede
presentar un paciente. El dolor que experimenta es insoportable, muy
intenso, violento, pulsátil, irradiado. Va acompañado de edema de los tejidos
con tumefacción de la región, enrojecimiento del área comprometida y
presencia de ganglios infartados. La pieza dentaria puede presentarse muy
sensible y extruifa dificultando su normal oclusión.
Al examen radiográfico, inicialmente se puede obsevar los tejidos
periapicales normales o con un ligero engrosamiento periodontal,
posteriormente luego de 3 o 4 días, ya se evidencia una imagen radiolucida
como consecuencia de la destrucción ósea.
Absceso apical crónico: Una vez controlado el absceso alveolar agudo
pasa a un periodo de latencia o fase crónica
En esta situación, el paciente rara vez presenta sintomatología, pueden
pasar años y aun toda la vida sin que existan molestias. Clínicamente se
puede observar la presencia de un tracto fistuloso en la zona de la mucosa
de vecindad o periapical, pocas veces puede evidenciarse una fistula
cutánea. Por ser una consecuencia de la necrosis aséptica pulpar no ofrece
ninguna reacción a las pruebas de vitalidad.
Granuloma apical: Se reconoce como granuloma apical a la entidad
patología conformada por tejido de granulación como respuesta defensiva a
los estímulos irritativos provenientes del conducto radicular infectado.
Síntomas y signos: Generalmente es asintomático. Cabe la posibilidad que
se complique con la formación de un absceso en su contenido o también
puede epitelizarse provocando síntomas y signos propios de cada entidad.
Clínicamente son dientes desvitalizados cuya pulpa dentaria ha sido
destruida por acción microbiana. Las propias bacterias así como sus toxinas
que producen desechos derivados de la degradación del tejido pulpar son los
que actuarían como estimulantes agrediendo al periodontal y tejido óseo
apical generando la aparición de tejido de defensa que evita la invasión
bacteriana a través del foramen apical. Está lesión también puede originarse
por irritación proveniente por estímulos físico, químicos y biológicos. A la
inspección, palpación, movilidad, no ofrecen sintomatología alguna.
Quiste apical: Se caracteriza por la formación de una cavidad osea rodeada
de epitelio y con un contenido fluido en su interior en el área periapical.
Causas: Tanto en la membrana periodontal como en el hueso circundante al
ápice radicular se encuentran células epiteliales conocidas como los restos
epiteliales de Malassez que derivan de la desintegración de la vaina de
Hertwig. Los agentes microbianos y toxinas provenientes del diente infectado
son estímulos suficientes para que estás células comiencen a formar una
cavidad quística, igual situación ocurre con los traumatismos.
Síntomas y signos: Son lesiones que tienen una evolución silenciosa.
Pueden ser descubiertos por un examen radiográfico de rutina, presentando
una imagen osteolitíca bien definida, rodeada por una línea radiopaca que no
siempre está presente. En una etapa temprana está imagen es similar a la
que se observa en un granuloma apical por lo que no es posible tener algún
indicio que los diferencia. Cuando la lesión adquiere un mayor tamaño la
imagen radiográfica se acompaña de otros signos clínicos como asimetría
facial, aumento de volumen la elevación de la tabla ósea, sensación de
renitencia o rebote a la palpación, movilidad dentaria o desplazamiento
dentario por compresión del contenido quístico.
CONCLUSIÓN
La realización de este trabajo se puede decir que se realizo de manera
exitosa ya que se lograron estudiar puntos y definiciones importantes para la
asignatura, como ya se mencionó anteriormente al principio de la
investigación, la historia clínica es un elemento fundamental para
diagnosticar cualquier tipo de enfermedad, haciendo uso también de los
métodos de vitalidad como las pruebas térmica; como las pruebas de calor a
bien sea calentando el bruñidor con la llama de un mechero y ponerlo sobre
la superficie del diente por 1 o 2 segundos, o usando una gutapercha y
ponerla sobre la cara vestibular u oclusal, y por prueba de frío, se hace uso
del Diclorofluormetano el cual viene en distintas presentaciones, entre las
mas conocidas el endoice.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
Hernán, M (2001), “Terapia pulpar” (1ª ed.), Universidad Peruana Cayetano
Heredia.
Franco, J (2008), “Diagnostico pulpar y periapical de origen pulpar”.
CASOS CLÍNICOS
CASO N°1
Paciente femenino de 50 años de edad acude a consulta odontológica, de
manera asintomática, clínicamente se observa cambio de color coronal en la
ud 21, radiográfica mente se observa engrosamiento del ligamento
periodontal.
A. Diagnóstico: Pulpa Necrótica
B. Tratamiento: Tratamiento de conducto (Endodoncia).
CASO N°2
Paciente masculino de 24 años de edad acude a consulta odontológica
presentando dolor en la zona posteroinferior, clínicamente se observa
restauración defectuosa en la ud. 36, radiográficamente se observa imagen
radiolucida compatible con caries recidiva, no se observan alteraciones
periodontales.
A. Diagnóstico: Pulpitis reversible
B. Tratamiento: Eliminar la causa. Protección adecuada del complejo
dentino pulpar; puede ser con alguna presentación de hidróxido de
calcio u algún otro medicamento que libere flúor como el ionómero de
vidrio, dependiendo del caso. Dejar por unos días para que el
medicamento haga efecto y la pulpa esté asintomática, luego obturar
el diente.
Caso N°3
Paciente masculino de 45 años de edad acude a consulta odontológica
presentando dolor leve al momento de la masticación en la zona
posteriosuperior, clínicamente se observa exposición pulpar por fractura
coronal en la ud. 27.
A. Diagnóstico: Pulpitis irreversible crónica hiperplásica
B. Tratamiento: Se realiza una pulpectomía (extirpación de la pulpa) y
endodoncia o se extrae el diente.
CASO N°4
Paciente femenino de 58 años de edad acude a consulta odontológica de
manera asintomática, en el examen clínico se observan manchas rosadas en
la ud. 44 radiográfica mente se observa pérdida de la anatomía del conducto
A. Diagnostico: Pulpitis irreversible con reabsorción interna
B. Tratamiento: A fin de detener este proceso destructivo es urgente
retirar el tejido pulpar y completar una pulpectomia. Es esencial
realizar una limpieza efectiva del área reabsorbida y luego obturarla.
CASO N°5
Paciente femenino de 18 años de edad acude a consulta odontológica de
manera asintomática se observó cambio de color coronal a un tono
amarillento en la ud. 12 radiográfica mente se observó una imagen
radiolucida a nivel apical. Además de la disminución del tamaño de la cámara
pulpar
A. Diagnóstico: Pulpa necrótica con imagen apical
B. Tratamiento: Tratamiento de conducto.