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Análisis Grafológico de Escritura

El documento analiza la escritura de una persona zurda basándose en varios aspectos como la forma, tamaño, inclinación y presión de las letras. Se observa rigidez e irregularidad indicativas de problemas para adaptarse y expresar pensamientos. Las tachaduras muestran ansiedad y poca tolerancia al fracaso. La firma ilegible sugiere deseos de ocultar la verdadera personalidad e inseguridad. En general, el análisis apunta a un carácter obsesivo, agresivo e inestable.

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Análisis Grafológico de Escritura

El documento analiza la escritura de una persona zurda basándose en varios aspectos como la forma, tamaño, inclinación y presión de las letras. Se observa rigidez e irregularidad indicativas de problemas para adaptarse y expresar pensamientos. Las tachaduras muestran ansiedad y poca tolerancia al fracaso. La firma ilegible sugiere deseos de ocultar la verdadera personalidad e inseguridad. En general, el análisis apunta a un carácter obsesivo, agresivo e inestable.

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Objeto de estudio, única muestra: Hoja blanca tamaño carta

Aunque muchos grafólogos afirman que el gesto gráfico es permanente e inmutable,


debemos reconocer que la escritura (como parte del lenguaje humano) obedece a un
contexto; como el estado de ánimo, a quién va dirigido, el motivo, entre otros. Por esta
razón cuando hablamos de un análisis grafológico, hacemos referencia al conjunto de
cualidades que observamos, analizamos e interpretamos para para describir una
situación determinada a través de la escritura de un individuo.
Análisis general:
El escribiente es un zurdo escritural, no contrariado (los zurdos contrariados, escriben
con la mano derecha). Normalmente, las personas zurdas tardan más en desarrollar una
escritura agradable a la vista, o siquiera legible. Siendo frecuentes las letras hechas al
revés, sin embargo, el escrito, aunque contiene grafemas realizados con irregularidad,
no encontramos letras de esta forma. La orientación espacial de los zurdos está
generalmente menos desarrollada que la de los diestros, lo cual propicia que las líneas
pierdan su rectitud y la separación entre palabras y letras sea irregular.
Orden: Se refiere a la forma como se encuentra organizado el texto en la hoja; así como
cada elemento que le constituye. Indica la capacidad de adaptación de la persona en
cuestión. Este texto presenta ciertos signos de rigidez, el más notable es el texto
centrado; lo cual indica que la persona tiene un súper “yo” severo que carece de
naturalidad. Sin embargo, podemos apreciar que el contenido está desordenado,
rompiendo su propia estructura, eso deja ver que la persona tiene problemas para
adaptarse a las normas preestablecidas, además de nos puede indicar descortesía,
rebeldía y problemas para ordenar y expresar sus pensamientos. Que todos los márgenes
sean amplios y cuidados es una muestra de simpatía, pero también opresión y obsesión.
Asimismo, notamos que irrespetó el margen un par de veces, lo que nos deja ver que el
sujeto se encontraba intranquilo, ansioso y aturdido.
Tamaño: Cuando hablamos de dimensión, nos referimos a los tamaños que tiene la
escritura, tanto métricamente como el espacio que ocupa este en el renglón. Indica la
idea que el sujeto tiene de sí mismo y como se percibe ante el resto de la sociedad.
Podemos notar algunas letras sobrealzadas; quienes escriben de esta manera,
demuestran orgullo por la propia importancia, y son bastante vanidosos y persuasivos,
aunque también nos puede indicar impaciencia y despilfarro de tiempo y dinero.
Observamos también la desigualdad de tamaño en las letras, lo que corresponde a
personas de una gran intensidad afectiva, inestables e incapaces de controlar sus
emociones, también nos podría dejar ver que el escribiente tenía deseos de profundizar y
extender su discurso.
Forma o arquitectura: Cuando hablamos de forma, nos referimos al trazo en el momento
de hacer los modelos caligráficos. Indica sus modales, su nivel cultural, sus intereses y
preocupaciones e incluso la percepción que tiene el escribiente con respecto a lograr o
no sus ambiciones. Se haya en el texto la presencia de letras angulosas, en donde las
curvaturas existentes están realizadas con irregularidades, lo que nos indica terquedad y
poca tolerancia, además, en combinación con los márgenes amplios, revela que el sujeto
trata de imponer siempre su criterio a los demás, infravalorando ideas ajenas. El uso de
mayúsculas de forma indiscriminada nos demuestra un gran deseo de esconder su
personalidad. Las personas que escriben de esta forma suelen ser impulsivas y
usualmente son partícipes de diversos conflictos.
Inclinación: Determina el grado de apertura emocional de una persona y en qué medida
ella se relaciona con las demás. Usualmente cuando la inclinación es hacia la derecha,
significa que la persona es extrovertida; sin embargo, hay que sumarle a eso que el
escribiente es zurdo, por lo que su letra debería inclinarse naturalmente a la izquierda;
esto nos dice que el sujeto se esforzó para lograr esa inclinación, lo cual es una señal de
necesidad de la aceptación de los demás. Por otro lado, podemos notar variaciones de la
inclinación, lo que refleja inmadurez e inconstancia, además de nerviosismo y ansiedad.

Dirección: Nos referimos al ángulo que forma el renglón del texto o la base de la
rúbrica, con respecto a la verticalidad de la hoja en sí. Nos permite descubrir el estado
de ánimo de la persona en cuestión. De modo que la dirección se vincula con las
fluctuaciones de ánimo, de humor y de voluntad. La mayor parte del texto sigue una
trayectoria más o menos recta, con tendencia a subirse del renglón, lo que nos indica
una tendencia a la iniciativa, dinamismo y confianza en sus logros; pero también
agresividad. Sin embargo, también notamos una ligera inestabilidad en el ángulo de
algunas letras, lo que nos demuestra que es una persona inquieta. Suelen ser personas
mentirosas y de actitud camaleónica. Cabe acotar que existen muchas palabras
agrupadas, es decir, que dentro de una misma palabra están unidas dos, tres o más letras,
este tipo de continuidad nos indica que la persona es intuitiva, aunque por el contexto,
también podría significar desequilibrio.

Presión: Aunque no tenemos el escrito físico, podemos especular, por el grosor y la


tonalidad de la letra, que el escribiente mantuvo una escritura tensa y energética, lo cual
nos podría indicar que el sujeto no carecía de fortaleza física al momento de escribir,
además puede ser sinónimo de un carácter intransigente y firme, tanto en deseos como
en opiniones.

Análisis detallado:
Tachaduras:
Se perciben retoques en un par de letras “O” y una letra “A”. Durante todo el escrito se
nota la dificultad que tiene el escribiente para trazar las curvas, y en varias letras “I”
recae un punto realizado con mucha presión. Sin embargo, lo más notable son las
tachaduras en horizontal, también existe una pequeña tachadura en vertical, la cual fue
realizada con mayor presión que las tachaduras horizontales. Estas tachaduras fueron
realizadas con una intensidad media, en lo que es un ambiente gráfico negativo.
Algunas palabras tachadas aún pueden leerse, pero no todas.

Todos los retoques realizados en un escrito son pistas de un conflicto entre deseos
inconscientes y exigencias particulares de la realidad externa del sujeto. Su análisis nos
puede indicar no solo el nivel de conflicto interno del escribiente, sino también como
este resuelve dicha equivocación, su tolerancia ante la frustración, su capacidad
autocrítica y su capacidad de mejoramiento.

Estas tachaduras horizontales son indicativas de cansancio mental y ansiedad; a esto


debemos sumar el predominio anguloso sobre el curvo, lo que denota poca tolerancia
ante el fracaso. A pesar de ello, la legibilidad de la mayoría de las palabras tachadas es
sinónimo de autocrítica elevada y responsabilidad ante los errores cometidos, es decir
que, ante la equivocación el sujeto adopta un comportamiento concreto, objetivo y
realista.
El exceso de presión denota que el hecho de equivocarse le despierta un profundo
malestar e incluso ira, propio de un carácter obsesivo y agresivo. Los rayones entonces
se originan como un reproche a sí mismo, por una falta de convicción de sus propios
postulados, lo cual le genera descontento y sentimiento de culpa, por lo que necesita
rectificar. De igual forma, la presión excesiva ejercida en los signos de puntuación nos
deja ver impaciencia, meticulosidad, estrés y finalmente un estado maníaco.

Firma
La firma situada a la derecha del escrito nos habla de una persona segura de sí misma,
con confianza en el futuro. Tiene decisión e iniciativa. Suele ser una persona
apasionada, pero demasiado irreflexiva, y, por ende, compulsiva. Que la firma sea un
garabato ilegible (es decir, no es un nombre o una palabra que pueda leerse en voz alta),
es un indicador de que el escribiente prefiere mantener cierta intriga en torno a su
persona, aunque le interesa demasiado la opinión de los demás, no se muestra
enteramente como es y existe un fuerte descontento consigo mismo y sentimiento de
inferioridad, el cual oculta mostrándose como una figura extremadamente amable. Las
personas con este tipo de firma suelen ocultar sus verdaderas intenciones, y son
percibidos por los demás como personas extrovertidas y carismáticas.
Letras
Letras ovaladas
Los óvalos, ocupan la zona media y son considerados el “centro de los grafismos”.
Cuando el óvalo es redondito y bien trazado significa que el escribiente posee fuerza
vital y alegría. En cambio, cuando el óvalo se escribe abollado, indica pesadumbre,
preocupación y dolor. Los óvalos frecuentemente angulosos delatan escasa flexibilidad
de pensamiento, obstinación y compulsividad. Asimismo, nos demuestra tenacidad y
firmeza. Las personas que trazan los óvalos de esta forma son usualmente vengativas y
rencorosas.

Letra A:
La letra” a”, aporta datos acerca de la sensibilidad, sinceridad, el grado de prudencia,
reserva o hipocresía del escribiente en sus contactos. Se asocia con la comunicación y
con el grado de exteriorizar las emociones.

En el escrito, el uso de mayúsculas y minúsculas en la letra “a” es indiscriminado, no


sigue las leyes de la ortografía convencional. Esto puede ser un indicador de
autodefensa inconsciente, por temor a que demasiada sinceridad pueda perjudicarlo. En
algunos casos la letra “a” fue trazada con torpeza y confusión, lo que suele ser sinónimo
de deshonestidad e hipocresía, si a esto le agregamos que en ocasiones encontramos que
la “a” no se diferencia de la “o”, e incluso es tan pequeña que se une a otras letras y no
se distingue bien, podemos decir que el escribiente se encontraba histérico, lleno de
estrés, fatigado física y mentalmente. Podemos estar seguros que el escribiente
presentaba un desequilibrio, ya sea emocional o provocado por el uso de sustancias
estupefacientes.

Por otra parte, el trazo de la “a” mayúscula, con el travesaño bajo nos indica sumisión, y
el trazo irregular del triángulo nos deja que ver ansiedad e incomodidad con la situación
por la cual estaba atravesando.

Letra O
El análisis de la letra “o” es un complemento del análisis de la letra “a”.
En el escrito notamos que la “o” se encuentra completamente cerrada, sin trazos
iniciales o finales y sin adornos, esto suele significar que el sujeto tiene capacidad de
reflexión, observación, análisis y pensamiento lógico. También es un indicador de
desconfianza y obsesión. El cierre del óvalo se efectúa ligeramente hacia la izquierda, lo
que falta de sinceridad y exceso de orgullo. También podemos notar que la letra “o” es
angulosa, en ocasiones en la parte superior y en ocasiones en la parte inferior, este tipo
de trazos suelen ser propios de personas con inestabilidad emocional, resentimiento y
rencor, con tendencias a la violencia física.

Letras B y D:
Estas letras nos informan la manera en que el sujeto se vincula con el “otro”,
permitiéndonos inferir la posición que “toma” y sus necesidades en una relación de
pareja. El hampa, o prolongación hacia arriba de ambas letras, nos puede dar pistas del
modo en que la persona se proyecta en el plano intelectual, la existencia de tendencias
hacia un ideal superior y el grado de firmeza en sus principios.
En el escrito existe ausencia de letras “b” y “d” minúsculas, lo que puede indicarnos que
el sujeto tiene instintos posesivos y conservadores, de igual forma la ausencia de óvalos
vuelve a ser una señal del predominio de tendencias instintivas sobre la razón,
impulsividad, descargas temperamentales, búsqueda imperiosa de seguridad material,
sensualidad, utilitarismo, intereses egoístas, egocentrismo y narcisismo.
Además, solemos asociar las letras mayúsculas con la importancia que desea tener el
sujeto socialmente, el interés que busca despertar en el otro. Que las mayúsculas sean
estrechas nos indica opresión de las emociones y sentimientos, y puede relacionarse con
el complejo de inferioridad y la necesidad de aprobación y apoyo. De igual forma no
indican el desequilibrio ante los sucesos exteriores.

Letras P y Q
Que no exista un trazo inicial, en este caso, es señal de un alto nivel de inteligencia y
criterio. Volvemos a notar que en el caso de la letra “q”, no hay minúsculas. El eje (la
parte que baja) es mediano con presión firme, lo cual nos indica vitalidad, impulsividad
y astucia. Suelen ser personas protectoras y pueden llegar a ser muy invasivas.
Notamos que el arco de la letra “p” aunque es realizado con irregularidad, se separa
armónicamente del eje, esto suele asociarse a personas que poseen diplomacia, astucia,
flexibilidad, encanto personal, habilidades de seducción y amabilidad. Por otro lado,
que el trazo sea estrecho, no indica miedo, incomodidad y mezquindad.
El eje fue realizado con presión media y su trazo es mediano, levemente inclinado hacia
la izquierda, esto nos indica que el sujeto posee escasa virilidad y mucha timidez,
además de ser una persona con tendencia a la susceptibilidad y contradicción. Las
personas con este tipo de trazos, suelen ser personas muy persuasivas, insidiosas y
mentirosas, que se esconden bajo una apariencia de amabilidad.

Letra G
Los grafólogos afirman que la letra “g” expresa los instintos humanos, a través de ella
se analiza cómo las personas canalizan su libido y sus impulsos.
De nuevo, estamos ante la ausencia de la “g” minúscula, lo que en este caso nos deja sin
la realización del óvalo, debido a esto, podemos afirmar que probablemente el sujeto
mantenga una vida íntima sin afectuosidad, y posea instintos exagerados; habla mucho,
pero practica poco. Su deseo sexual se encuentra disminuido, es casi inexistente.
Tampoco encontramos un eje, ni una curvatura armónica, lo que nos dice que el sujeto
puede llegar a presentar conductas agresivas y posesivas. Que la realización de esta letra
sea estrecha, y que en algún caso se adhiera a otra letra, es sinónimo de escasa
imaginación erótica. Su leve inclinación hacia la izquierda podría ser síntoma de
complicaciones en el desarrollo psicológico, negación y complejo de inferioridad, el
cual puede transformarse en violencia, y repulsión a los instintos.
Su curva abierta es un indicador de una actitud posesiva, deseo inconsciente de
reconocimiento, lo cual podría asociarse con privaciones en la infancia y sentimiento de
nostalgia. El bucle hacia dentro, realizado con poca presión de forma estrecha y angular
nos indica que el sujeto es egoísta, tiene habilidades para el engaño y tendencias
acaparadoras, también es signo de escasa madurez y conflictos en la concreción del
placer sexual.

Letras curvas
Letra S
Asociamos a la letra “s” con la conciencia moral, los grafólogos afirman, que, a través
de esta letra, se expresa el grado de apertura o estrechez mental que posee una persona.
También se la relaciona con el dinero, la honestidad, la generosidad y el egoísmo.
Refleja la capacidad de ahorro, la pereza, la falta de voluntad o la tenacidad para cerrar
los temas.
Que la letra “s” no sea cursiva, nos habla de una personalidad, realista y meticulosa.
Que esta letra no presente un trazo final, puede ser indicador de una persona que gasta
sin preocupación, audaz y resuelta, de gran generosidad. Si agregamos que el ambiente
gráfico es negativo, podríamos afirmar que el escribiente es una persona
despilfarradora, que logra adaptarse al medio con simpatía y cierta generosidad, además,
podemos notar la rapidez y el descuido con el que esta letra fue realizada, lo cual nos
indica síntomas de cansancio y pereza.

Letra R
Es un indicador de la capacidad para canalizar la energía, la constancia en aquello que
hemos emprendido, la iniciativa y la tenacidad para realizar aquello que hemos
planificado. La letra “r” nos entrega información acerca grado de susceptibilidad con
que cuenta el escribiente y el grado de satisfacción por el resultado logrado.
En el escrito, letra “r” se acentúa, aunque con desgano, en el segundo ángulo: Esto
indica que la persona brega por reformar su modo de pensar, tiene iniciativa y decisión.
Percibimos también que no se realiza ni el primer trazo, ni el trazo final, lo que
mantiene a esta letra “r” con una forma curva sin bucle, perdiendo sus ángulos clásicos
y “suavizándose”, esto nos indica que tiende a ser una persona inconstante, la cual
preferiría dedicarle poco esfuerzo a las tareas más complejas. Busca el lado “cómodo”,
aflora en sí la pereza, y el desgano. De igual forma, la falta de ángulos y trazos finales,
son indicio de una persona que miente, disimula y es sumamente orgullosa. Usualmente
suelen ser personas vanidosas e inmaduras emocionalmente. Además de esto, en
ocasiones el trazo se realiza de forma comprimida, lo que demuestra inhibición y
avaricia.

Letra C
En este caso, la letra “C” adquiere una mayor importancia grafológica, puesto que es la
inicial del primer apellido del escribiente. El análisis de esta letra, refleja la apertura de
los sentimientos y también es donde mejor se aprecia la defensa de la intimidad
afectiva.
Que la letra sea realizada con sencillez y sin adornos, nos habla de una persona con
poco interés en las relaciones afectivas, la variabilidad en el trazo, altura e inclinación
puede ser sinónimo de apasionamiento, obsesión y dependencia social, pero desde una
posición en donde el sujeto busca relacionarse con el otro para imponer sus propios
ideales. La ausencia de un trazo inicial nos corrobora una personalidad obsesiva, que
busca a toda costa imponer su pensar, así como también nos muestra una importante
fuerza de voluntad que es más imperativa que conciliadora. Estas formas de iniciar (sin
trazo inicial) se pueden encuadrar también como un gesto de inseguridad material, lo
que se relaciona con personas que en algún momento de su vida han tenido carencias,
privaciones o inestabilidades de carácter afectivo o material, y, por ende, buscaran
siempre garantizarse su seguridad personal como prioridad, para evitar así cualquier
incertidumbre.
Letra J
Letra U

Letras angulosas
Letra T
Es una de las letras más importantes de la zona superior de la escritura. Nos aporta datos
acerca de la capacidad para concretar las metas propuestas, firmeza en las posturas y la
perseverancia para el logro de los ideales. El hampa de la letra “t” simboliza la energía
con la que el sujeto afirma su personalidad. La barra de la letra “t” representa la
voluntad con la que la persona avanza sobre los obstáculos que se le presentan y la
energía que utiliza para imponer su personalidad.
En este caso, la letra “t” no alcanza la base de la línea superior, lo cual se interpreta
como inhibición y timidez. Su verticalidad nos deja ver la debilidad del escribiente y su
escasa vitalidad para los proyectos complejos, existe gran desequilibrio entre lo que
proyecta y lo que realmente es. Es notable que en comparación al hampa de la letra “l”,
la letra “t” es más baja, lo que puede ser signo de sufrimiento y excesiva seriedad.

La barra está situada alta, lo que suele ser sinónimo de dotes de mando e imposición,
autoritarismo, despotismo y delirio de grandeza, sin embargo, en complemento con el
hampa realizada con desgano y torcida, se vuelve a hacer presente un posible complejo
de inferioridad. Por otro lado, que la barra esté más hacia la izquierda, simboliza temor.
La irregularidad de este trazo representa inmadurez y escasa conciencia moral.

Letra E
La “e” es una vocal, que se encuentra en la zona media de la escritura. Representa cómo
el individuo se relaciona con los demás, su espontaneidad, cómo se adapta a su entorno
y el equilibrio con el mismo. Solo encontramos letra “e” mayúsculas, la cual, en varias
ocasiones se encuentra muy reducida, fragmentada y torcida, esto es un síntoma de
nerviosismo y tensión. Este trazo confirma algunas actitudes previamente descritas,
como el desequilibrio emocional, la inseguridad y la insatisfacción que sentía el
escribiente.

F
H

MyN

La letra “i”minúscula
Es la Precisión. Es una letra poco afectiva, nos brinda una visión del sentido creador
del escribiente y señala su agudeza intelectiva, su proyección cultural y su espíritu
progresista. Habla de los nieles de adaptación a las distintas contingencias que se
presenten. El punto es la expresión activa del accionar y del pensamiento mismo.

La forma exacta de colocar los puntos sobre las ies indica precisión en los detalles y es
una manera práctica de dejar juicios y conceptos bien sentados. También nos hablará de
la inteligencia, armonización y memoria cuando hay una buena y adecuada posición.
Cuando se desplaza nos habla de la forma de actuar frente a las diferentes circunstancias
de la vida. Además de que también nos puede decir si el escribiente suele vivir en el
pasado, en el ahora o en el futuro.

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