RESUMEN
Se describe las características químicas y los efectos del consumo del ayahuasca para
conocer el estado actual de los descubrimientos existentes hasta la fecha sobre sus
propiedades farmacocinéticas. Se realizó una revisión bibliográfica sobre estudios del
ayahuasca hasta el año 2013 en inglés, español y portugués en las bases de datos de
PubMed, PsycINFO, Psyke, Psicodoc y Redalyc, así como en capítulos de libros y
bibliografía relacionada obtenida de investigaciones afines. Se concluye que uno de los
componentes del ayahuasca, la harmina, puede ser utilizada para tratar diferentes
patologías.
Palabras clave: Ayahuasca, alucinógenos, farmacocinética, toxicidad.
ABSTRACT
It describes the chemical characteristics and the effects of Ayahuasca consumption, in
order to know the current status of the discoveries to date regarding their
pharmacological properties. A literature review was performed on studies of ayahuasca
until 2013 in English, Spanish, and Portuguese in the databases of PubMed, PsycINFO,
Psyke, Psicodoc, and Redalyc; as well as chapters in books and literature obtained
from related research. It is concluded that one of the components of ayahuasca –
harmina – can be used to treat different pathologies.
Keywords: Ayahuasca, hallucinogens, pharmacological, toxicity
Introducción
Los alucinógenos o psicodélicos son un grupo de sustancias psicoactivas que producen
intensos efectos sobre la mente, que se adaptan bien a la fisiología humana, y no son
consideradas drogas de adicción, pues no promueven su consumo compulsivo ni
inducen un síndrome de abstinencia (Quirce-Balma, Badilla-Baltodano, Badilla-Chaves,
Martínez-Herrera y Rodríguez, 2010). La ayahuasca es una preparación psicoactiva a
base de plantas alucinógenas, que generalmente tiene como ingredientes a
la Banisteriopsis caapi, rica en β-carbolinas, especialmente harmina, tetrahidroharmina
(THH) y harmalina. Puede ser preparada también con Psychotria viridis, rica en
dimetiltriptamina (DMT), que es un agonista de los receptores de serotonina 2A, 2C/1A
con efectos alucinógenos. Como se sabe, las β-carbolinas funcionan como inhibidores
reversibles de la enzima monoamino oxidasa A (MAO-A), involucrada en la inhibición
del metabolismo de la DMT en el intestino, facilitando así su llegada al sistema
nervioso central (Dos Santos, 2011).
Debido al desconocimiento sobre los efectos del consumo del ayahuasca a corto y a
largo plazo en los seres humanos, a que ha sido utilizada por décadas con fines
rituales por las poblaciones mestizas del Perú y Colombia (Luna, 2011), y a que su uso
se vuelve cada vez más frecuente es que nace el interés por realizar esta revisión
bibliográfica, que tiene como objetivo determinar qué componentes de esta bebida
serían causantes de los diversos efectos que se le atribuyen y dar a conocer ciertas
propiedades desconocidas hasta el momento.
Resultados de investigaciones
Farmacología y toxicidad
La harmina es conocida como inhibidor de la enzima mono amino oxidasa, pero
también tiene alta afinidad por la enzima cuyo nombre viene del inglés Dual specificity
tyrosine-phosphorylation-regulated kinase 1A (DYRK1A), moderada afinidad por el
receptor 5HT2A, imidazolina I2 y el transportador de dopamina (Brierley y Davidson,
2012).
El modelo clásico de farmacocinética del ayahuasca, propuesto por primera vez por
Holmstedt y Lindgren (1967) y seguidamente confirmado por McKenna, Towers y
Abbott (1984), sugiere que la harmina inhibe MAO-A en el hígado e intestinos, atenúa
la degradación de primer paso de DMT y así facilita su entrada al sistema circulatorio y
los subsecuentes efectos psicoactivos. Las posibles interacciones químicas hacen
referencia a la combinación del ayahuasca con antidepresivos o sustancias similares a
inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina o triptófano, en general podrían
producir síndrome serotoninérgico, además del potencial peligro al consumir Ecstasy
con ayahuasca (Frecska, 2007).
Efectos de la administración aguda del ayahuasca. Diferentes estudios reportan
significativas modificaciones perceptuales, cognitivas y afectivas. No se encontraron
evidencias clínicas relevantes de alteraciones en índices hematológicos o indicadores
bioquímicos de la función del hígado en un experimento con humanos (Riba et al.,
2001). Estudios con EEG reportan que la ayahuasca reduce la actividad de la unión
temporo-parieto-occipital, corteza temporal y en regiones frontomediales, áreas que
comprenden las cortezas de asociación somatosensorial, auditiva y visual, la corteza de
asociación temporoparietal y también estructuras paralímbicas, que son relevantes en
la emoción y procesos de memoria (Riba, Anderer, Jané, Saletu y Barbanoj, 2004). Por
otro lado, se reportó que la ayahuasca no altera la calidad del sueño. En cuanto a su
inicio y su mantenimiento, se observó que la ayahuasca inhibe el sueño REM,
reduciendo su duración (Barbanoj et al., 2008). Es importante mencionar que la
inhibición del sueño REM es también provocada por fármacos antidepresivos
(Scherschlicht, Polc, Schneeberger, Steiner y Haefely, 1982; Vogel, Buffenstein, Minter
y Hennessey, 1990). Del mismo modo, la supresión del sueño REM es utilizada como
terapia no convencional para tratar la depresión (Leibenluft y Wehr, 1992).
Se registró un riesgo moderado cardiovascular relacionado con el consumo del
ayahuasca en voluntarios sanos, pues se observó un aumento moderado en la presión
arterial sistólica, diastólica y aumento moderado de la tasa cardiaca (Dos Santos,
Grasa et al., 2012; Riba et al., 2001). En otro estudio relacionado, 6 voluntarios
presentaron alteraciones de la presión sanguínea que cumplían criterios diagnósticos
de hipertensión. Uno de los voluntarios mostró alteraciones de la frecuencia cardiaca
que cumplían con los criterios diagnósticos de taquicardia (Riba y Barbanoj, 2005).
Se evidencia un incremento en los niveles plasmáticos de prolactina, cortisol y
hormona de crecimiento después del consumo del ayahuasca y las medidas de las
funciones del sistema autónomo como la temperatura, respiración, medidas pupilares,
estuvieron moderadamente alteradas (Callaway, McKenna et al., 1999; Callaway,
Raymon et al., 1996). La función de la dopamina en el lóbulo anterior de la glándula
pituitaria es inhibir la liberación de prolactina, por lo que el aumento de prolactina
reportado sugiere la disminución de dopamina en esta estructura. El efecto
inmunológico del consumo del ayahuasca incluyó modificaciones dependientes del
tiempo en subtipos de linfocitos CD4 y CD3, los cuales se mostraron disminuidos (Dos
Santos, Grasa et al., 2012, Dos Santos, Valle et al., 2011). Los efectos adversos más
frecuentes encontrados en algunos estudios fueron las náuseas y los vómitos (Dos
Santos, Grasa et al., 2012; Riba y Barbanoj, 2005; Riba et al., 2001).
Existen reportes sobre las interacciones de los alcaloides del ayahuasca con otros
compuestos químicos o drogas de abuso con consecuencias potencialmente adversas e
incluso fatales (Lima y Tófoli, 2011; Lima, Naves, Motta, Migueli y Brito, 2002;
Sklerov, Levine, Moore, King y Fowler, 2005; Warren, 2004). No está clara la acción
directa del ayahuasca como principal protagonista de estos efectos. El artículo de
Callaway, Grob et al., (2006) critica los resultados obtenidos en los estudios
anteriormente mencionados.
Efectos de la administración crónica del ayahuasca. Se encontró un aumento en los
sitios de unión para 5HT en las plaquetas en sangre de consumidores del ayahuasca
(n = 13), lo que sugiere un cambio en la actividad sináptica de 5HT, con aumento de
su producción y liberación (Callaway, Airaksinen, McKenna, Brito y Grob, 1994).
Posteriormente, se midió los problemas relacionados con el potencial abuso de drogas
en consumidores habituales del ayahuasca y se concluyó que, en general, el empleo
ritual del ayahuasca en usuarios actualmente activos no parece estar asociado con los
efectos psicosociales nocivos normalmente causados por otras drogas de abuso
(Fábregas et al., 2010). En otro estudio se evaluó personalidad, psicopatología,
actitudes de vida y el rendimiento neuropsicológico en usuarios del ayahuasca (n =
127) y controles (n = 115) al inicio y después de un año, y no se encontraron pruebas
de desajuste psicológico y en la salud mental en el grupo de consumidores habituales
del ayahuasca (Bouso et al., 2012).
De momento, no se encuentra evidencia científica clara que reporte efectos tóxicos del
ayahuasca en mujeres embarazadas o en los niños nacidos de mujeres consumidoras
del ayahuasca en estado de gestación, pese a que el consumo ritual del ayahuasca es
practicado desde hace siglos (Labate, 2011).
Ayahuasca y tratamiento para la adicción
La literatura sugiere que el consumo tradicional de esta preparación en el marco social
tiene un riesgo mínimo de potencial abuso o en la formación de dependencia (Gable,
2007). Una entrevista psiquiátrica estructurada realizada a 15 usuarios brasileros del
ayahuasca con un consumo semanal durante 10 años reveló que en ese momento
ninguno presentó trastorno de abuso de alcohol, depresión o ansiedad, 5 de los 15
tuvieron previamente desorden de abuso de alcohol y 5 de ellos tuvieron trastorno
depresivo mayor o trastorno de ansiedad fóbica (Grob et al., 1996). Otro estudio
basado en entrevistas a 32 norteamericanos miembros de la iglesia Santo Daime, con
un consumo semanal, que participaron en promedio de 269 ceremonias, reportó que
24 participantes tuvieron abuso o dependencia de alcohol y drogas, de los cuales 22
estuvieron en total remisión al momento de la entrevista (Halpern, Sherwood, Passie,
Blackwell y Ruttenber, 2008). En otro estudio con un muestra mayor de casos de
usuarios del ayahuasca (95 participantes), con un consumo de dos veces por mes,
durante 15 años, se reportó que el uso de alcohol, barbitúricos, sedantes, cocaína,
anfetaminas y solventes se redujo en los usuarios actuales del ayahuasca. Sin
embargo, todos los usuarios del ayahuasca usaron previamente cannabis y continuaron
usándolo (Fábregas et al., 2010). El centro Takiwasi en Perú donde se brinda
tratamiento para la adicción utilizando ayahuasca (con un promedio de 20 sesiones
durante 6 meses) como el componente nuclear del protocolo terapéutico (Mabit, 1996)
realizó un estudio que ha informado de los primeros 175 pacientes que participaron
desde 1992 hasta 1997, de los cuales el 67 % fue dependiente a la pasta básica de
cocaína y el 80 % al alcohol o al alcohol y otras sustancias. El seguimiento de los
participantes por al menos dos años después de haber dejado el centro mostró que el
54 % evitó la recaída, y adicionalmente demostraron indicadores de reintegración
social y profesional, capacidad de soporte familiar (Mabit, 2002). Estudios preclínicos
de harmina han mostrado efectos neurobiológicos significativos en un número de
objetivos moleculares estableciendo una importancia cada vez más resaltante en el
sistema dopaminérgico y de la drogodependencia. Esto incluye la potente inhibición de
DYRK1A (Bain et al., 2007), una muy potente inhibición de la MAO-A (Schwarz,
Houghton, Rose, Jenner y Lees, 2003), moderada afinidad por los receptores 5HT2A
(Grella, Teitler, Smith, Herrick- Davis y Glennon, 2003), sitio de unión a los receptores
de imidazolina I2 (Husbands et al., 2001), e inhibición de los DAT a elevadas
concentraciones (Drucker Raikoff, Neafsey y Collins, 1990).
Uso terapéutico del ayahuasca en enfermedades neurodegenerativas
Los alucinógenos estimulan las neuronas piramidales dependientes de glutamato
ubicadas en la capa V de la corteza prefrontal, involucradas en el aprendizaje,
memoria y control del estrés (Adams, 2009), y aumentan la concentración de
glutamato extracelular vía receptores 5HT2A, con lo que activan receptores AMPA y
NMDA, y aumentan BDNF (Vollenweider y Kometer, 2010).
Otras investigaciones reportaron además de alcaloides de la β-carbolinas,
tetrahidrhoarmina y harmina otros componentes pertenecientes a las proantocianidinas
como la epicatequina y procianidina, las cuales tienen efecto antioxidante (Wang et al.,
2010). La inhibición de la MAO por harmina y harmalina proporciona protección contra
la neurodegeneración, y tiene potencial valor terapéutico para el tratamiento de la
enfermedad de Parkinson (Serrano, Cardozo y Sánchez, 2001). Estos resultados en
conjunto apoyan los potenciales usos del ayahuasca, la cual contiene B. caapi, en el
tratamiento de la enfermedad de Parkinson (Serrano et al., 2001; Schwarz et al.,
2003). Se sugiere que el extracto estandarizado de B. caapi puede ser útil para las
enfermedades neurodegenerativas por su efecto combinado de proantocianidinas y
alcaloides de βcarbolinas, las cuales le proporcionan efectos inhibitorias de la MAO-B,
propiedades antioxidantes y antineurodegenerativas (Heo y Lee, 2005), mientras que
la inhibición de la MAO aumenta la liberación de dopamina en las células del cerebro
(Schwarz et al., 2003), lo cual podría evitar su deterioro.
La harmina ha sido probada en modelos parkinsonianos y ha incrementado el flujo de
dopamina en el estriado en roedores (Schwarz et al., 2003). Además de su acción
antioxidante y mecanismos dependientes de inhibidores MAO, la harmina también
puede inhibir DYRK1A, así como las neurofibras asociadas con la enfermedad de
Alzheimer (Sitz et al., 2008).
Uso del ayahuasca en ansiedad y depresión
Los IMAO han sido usados en el tratamiento de la depresión (Stahl y Felker, 2008) y
en la enfermedad de Parkinson, como se ha mencionado en el apartado anterior. Por
esta razón, los psicodélicos pueden modular correctivamente el sistema de circuitos
prefrontal-límbico que está implicado en la patofisiología de los desórdenes afectivos y
del humor como la ansiedad y depresión (Vollenweider y Kometer 2010).
Se estudió los efectos de la harmina cuando es administrada crónicamente. En el
modelo de deterioro crónico del estrés de la depresión, la harmina (15mg/kg x 7 días)
revirtió la anhedonia y normalizó la hormona adrenocorticotropina (ACTH) y los niveles
de BDNF (Fortunato et al., 2010a) y cuando se administró por 14 días, la harmina
redujo la inmovilidad en la prueba de nado forzado y aumentó los niveles de BDNF en
el hipocampo (Fortunato et al., 2010b). Los sitios de unión de la imidazolina han sido
sugeridos como nuevos objetivos para los antidepresivos (Holt, 2003).Otro estudio de
administración aguda del ayahuasca en tres mujeres con diagnóstico de depresión no
reportó reacciones adversas serias, lo que sugiere una buena tolerabilidad de este
grupo de pacientes para el uso del ayahuasca (Osório et al., 2011).
Uso del ayahuasca en trastornos psiquiátricos y de la identidad sexual
Se investigó los efectos a corto plazo en los síntomas psicológicos y psiquiátricos en
usuarios nóveles del ayahuasca, los cuales describieron una reducción significativa de
la intensidad de los síntomas psiquiátricos en el transcurso de la semana después de la
experiencia con la ayahuasca (Barbosa, Giglio y Dalgalarrondo, 2005).
También se encuentra en la literatura la utilidad del ayahuasca para mejorar la
autoaceptación de personas gays y lesbianas: profundizó sus relaciones y ayudó a
redefinirse a sí mismo de forma positiva, incluyendo la aceptación de su orientación
sexual (Cavnar, 2011). La utilidad anteriormente mencionada está relacionada a otro
estudio que sugiere la mejora de la tasa del pensamiento, el cual gira en torno a
contenidos personales psicológicos que desencadenan en un mejor entendimiento
personal (Riba et al., 2001).
Uso terapéutico del ayahuasca en neoplasias
Se identifica a la harmina como un nuevo activador de p53 involucrado en la señal de
inhibición de la angiogénesis y crecimiento tumoral. La harmina indujo la fosforilación
de p53 interfiriendo de esta forma en la interacción entre p53 y la proteína MDM2,
también previno la degradación de p53 e hizo posible su acumulación en el núcleo de
las células endoteliales seguido de un incremento en la actividad de transcripción. Se
evidencia que no solo indujo el detenimiento del ciclo de las células endoteliales, sino
que también detuvo la formación de tubos y la inducción de neovascularización en
tejido de córnea en ratones. Finalmente, la harmina inhibe el crecimiento tumoral por
la reducción de angiogénesis (Dai et al., 2012).
Conclusiones
Pese a la literatura que reporta consecuencias adversas tras el uso del ayahuasca, que
han sido criticadas en otras investigaciones, parece ser que es bien tolerada por el
organismo; sin embargo, es necesaria una revisión exhaustiva de los estudios que
reportan brotes psicóticos y experiencias mortales tras su consumo.
La reducción del consumo de sustancias de abuso, excepto de cannabis, en los
usuarios del ayahuasca y las hipótesis sobre sus mecanismos de acción, sugieren que
las propiedades farmacológicas de sus componentes poseen cierta eficacia y deben
estudiarse con más detalle.
Se ha estudiado el uso terapéutico en otras patologías como alzhéimer, párkinson,
depresión, síntomas psiquiátricos y en otros casos como son los problemas de
identidad sexual, autoaceptación, toma de decisiones y neoplasias, lo que ha generado
el descubrimiento de mecanismos y el planteamiento de hipótesis que sugieren que la
ayahuasca podría ser útil también en estos casos.
Los reportes en el campo de las enfermedades neurodegenerativas no aclaran hasta
qué punto la liberación de glutamato mediante los receptores 5HT2A puede contribuir
al BDNF sin llegar a producir excitotoxicidad.
Es importante aclarar que el objetivo de esta revisión no es fomentar el consumo de
sustancias psicoactivas de cualquier tipo, sino más bien describir las propiedades de
los componentes que forman parte de la preparación del ayahuasca, como lo es la
harmina, sustancia de la cual se encuentra mayor número de investigaciones que
reportan propiedades terapéuticas que la hacen ver como un alcaloide prometedor
para el desarrollo de nuevos tratamientos para diferentes patologías.
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Recibido: 15 de agosto de 2014
Aceptado: 21 de agosto de 2015