SIFILIS
DEFINICION:
La sífilis es una infección bacteriana que suele transmitirse por contacto
sexual. La enfermedad comienza como una llaga indolora, por lo general en
los genitales, el recto o la boca. La sífilis se transmite de persona a persona a
través del contacto de la piel o de las membranas mucosas con estas llagas.
Después de la infección inicial, la bacteria de la sífilis puede permanecer
inactiva (latente) en tu cuerpo durante décadas antes de volver a ser activa.
La sífilis temprana se puede curar, algunas veces con una sola inyección de
penicilina. Sin tratamiento, la sífilis puede dañar gravemente el corazón, el
cerebro u otros órganos, y puede ser potencialmente mortal. La sífilis
también puede transmitirse de la madre al feto.
CAUSAS:
La causa de la sífilis es una bacteria llamada Treponema pallidum. La vía
más común de transmisión es a través del contacto con la llaga de una
persona infectada durante la actividad sexual. La bacteria entra en el
cuerpo a través de cortes o abrasiones menores en la piel o las membranas
mucosas. La sífilis es contagiosa durante sus etapas primaria y secundaria,
y a veces en el periodo latente temprano.
Con menos frecuencia, la sífilis puede contagiarse a través del contacto
cercano directo y sin protección con una lesión activa (como durante el
beso) o de madres infectadas a sus bebés durante el embarazo o el parto
(sífilis congénita).
La sífilis no se puede contagiar por usar el mismo inodoro, bañera, ropa o
utensilios para comer, o desde las perillas de las puertas, piscinas o jacuzzis.
Una vez curada, la sífilis no recurre por sí sola. Sin embargo, puedes volver
a infectarte si tienes contacto con la llaga de sífilis de una persona.
SINTOMAS:
La sífilis se presenta en etapas y los síntomas varían según la etapa. No obstante,
las etapas pueden coincidir y los síntomas no siempre suceden en el mismo orden.
Es posible que tengas una infección por sífilis y no notes los síntomas durante años.
Sífilis primaria
El primer signo de sífilis es una pequeña llaga, llamada chancro. La llaga aparece
en el lugar por donde la bacteria entró a su cuerpo. Mientras que la mayoría de las
personas infectadas con sífilis presentan solo un chancro, algunas personas
presentan varios de ellos.
El chancro generalmente se presenta alrededor de tres semanas después de la
exposición. Muchas personas que tienen sífilis no notan el chancro porque
generalmente es indoloro y puede estar escondido dentro de la vagina o el recto. El
chancro sanará por sí solo en un plazo de tres a seis semanas.
Sífilis secundaria
Pocas semanas después de la curación del chancro original, puedes experimentar
una erupción que comienza en el tronco, pero que eventualmente cubre todo el
cuerpo, incluso las palmas de las manos y las plantas de los pies. Esta erupción
generalmente no produce comezón y puede estar acompañada de úlceras similares
a verrugas en la boca o en el área genital. Algunas personas también experimentan
pérdida de cabello, dolores musculares, fiebre, dolor de garganta e inflamación de
los ganglios linfáticos. Estos signos y síntomas pueden desaparecer en pocas
semanas o aparecer y desaparecer repetidamente durante un año.
Sífilis latente
Si no recibes tratamiento para la sífilis, la enfermedad pasa de la etapa secundaria
a la etapa oculta (latente), durante la cual no tendrás síntomas. La etapa latente
puede durar años. Es posible que los signos y síntomas nunca regresen o que la
enfermedad avance a la tercera etapa (terciaria).
Sífilis terciaria
Aproximadamente del 15 % al 30 % de las personas infectadas con sífilis que no
reciben tratamiento tendrán complicaciones conocidas como sífilis tardía
(terciaria). En la etapa tardía, la enfermedad puede dañar el cerebro, los nervios,
los ojos, el corazón, los vasos sanguíneos, el hígado, los huesos y las articulaciones.
Estos problemas pueden ocurrir muchos años después de la infección original no
tratada.
Neurosífilis
En cualquier etapa, la sífilis puede propagarse y, entre otras cosas, causar daños al
cerebro y al sistema nervioso (neurosífilis) y al ojo (sífilis ocular).
Sífilis congénita
Los bebés nacidos de mujeres que tienen sífilis pueden infectarse a través de la
placenta o durante el parto. La mayoría de los recién nacidos con sífilis congénita
no presentan síntomas, aunque algunos experimentan una erupción en las palmas
de las manos y en las plantas de los pies. Los signos y síntomas posteriores pueden
incluir sordera, deformidades dentales y nariz en silla de montar, donde colapsa el
tabique nasal.
Sin embargo, los bebés que nacen con sífilis también pueden nacer
prematuramente, nacer muertos (bebés nacidos sin vida) o morir después del
nacimiento.
DIAGNOSTICO:
La sífilis se puede diagnosticar mediante el análisis de muestras de:
Sangre. Los análisis de sangre pueden confirmar la presencia de
anticuerpos que el cuerpo produce para combatir la infección. Los
anticuerpos contra la bacteria causante de la sífilis permanecen en tu
cuerpo durante años, por lo que el examen se puede utilizar para
determinar una infección actual o pasada.
Líquido cefalorraquídeo. Si se sospecha que tienes complicaciones de
la sífilis en el sistema nervioso, tu médico también puede sugerirte que
se te tome una muestra de líquido cefalorraquídeo a través de un
procedimiento llamado punción lumbar.
A través de los Centros para el Control y la Prevención de
Enfermedades, su departamento de salud local ofrece servicios para
parejas, que lo ayudarán a informar a sus parejas sexuales que pueden
estar infectadas. De esta manera, se puede examinar y tratar a tus
parejas, y puede limitarse la propagación de la sífilis.
TRATAMIENTO:
Medicamentos
Cuando se diagnostica y se trata en sus primeras etapas, la sífilis es fácil de
curar. El tratamiento preferido en todas las etapas es la penicilina, un
medicamento antibiótico que puede matar al organismo que causa la sífilis.
Si eres alérgico a la penicilina, tu médico puede sugerirte otro antibiótico o
recomendarte la insensibilización con penicilina.
Si se te diagnostica sífilis latente primaria, secundaria o temprana (por
definición, menos de un año), el tratamiento recomendado es una sola
inyección de penicilina. Si has tenido sífilis durante más de un año, puedes
necesitar dosis adicionales.
La penicilina es el único tratamiento recomendado para las mujeres
embarazadas con sífilis. Las mujeres que son alérgicas a la penicilina
pueden someterse a un proceso de insensibilización que puede permitirles
tomar penicilina. Incluso si recibes tratamiento para la sífilis durante tu
embarazo, tu hijo recién nacido debe ser examinado para detectar sífilis
congénita y, si está infectado, recibir tratamiento con antibióticos.
El primer día que recibes tratamiento puedes experimentar lo que se conoce
como la reacción Jarisch-Herxheimer. Los signos y síntomas incluyen
fiebre, escalofríos, náuseas, dolores y dolor de cabeza. Esta reacción
generalmente no dura más de un día.
Seguimiento del tratamiento
Después de recibir tratamiento para la sífilis, tu médico te pedirá lo
siguiente:
Hacerte análisis de sangre y exámenes periódicos para asegurarte de
que estás respondiendo a la dosis habitual de penicilina. Tu
seguimiento específico dependerá de la etapa de la sífilis que te
diagnostiquen.
Evita el contacto sexual con nuevas parejas hasta que el tratamiento se
haya completado y los análisis de sangre indiquen que la infección se
ha curado.
Notifica a tus parejas sexuales para que puedan hacerse la prueba y
recibir tratamiento si es necesario.
Hazte la prueba de la infección por el VIH.
PREVENCION:
No existe una vacuna contra la sífilis. Para ayudar a prevenir la
propagación de la sífilis, sigue estas sugerencias:
Abstenerse o ser monógamo. La única manera segura de evitar la
sífilis es abstenerse de (no tener) relaciones sexuales. La siguiente
mejor opción es tener relaciones sexuales mutuamente monógamas, en
las que ambas personas solo tienen relaciones sexuales entre sí y
ninguna de ellas está infectada.
Usar un preservativo de látex. Los preservativos pueden reducir el
riesgo de contraer sífilis, pero solo si cubren las llagas de la sífilis.
Evitar las drogas recreativas. El uso indebido de alcohol u otras
drogas puede inhibir tu juicio y conducir a prácticas sexuales
inseguras.