VISITA DOMICILIARIA
DEFINICION:
Es el encuentro o acercamiento del equipo de salud al domicilio del usuario, familia y/o
Comunidad; suele responder a una necesidad identificada por un miembro del Equipo de
Salud, que tras la valoración del usuario, decide un plan de intervención a seguir en el
domicilio y la periodicidad de los mismos, sobre aspectos de salud y detección de
problemas que rodean a la familia: biológico, psicológico, social y ambiental, dando
opción al descubrimiento de factores de riesgo y a la corrección de los mismos.
FINALIDAD:
Con esta nueva visión que encierra en un todo, lo biológico y psicosocial, lo sanitario y lo
social, en un escenario y con una estrategia de intervención específicos, el hogar y la
atención domiciliaria; el equipo básico de salud deberá asumir el reto de una atención
integral, individual y familiar.
Para poder afrontar con éxito este nuevo abordaje, es necesario aprender nuevos
conceptos y sobre todo capacitarse para utilizar otros instrumentos, de forma que un
mismo profesional pueda atender los aspectos biomédicos y psicosociales y coordinar
los recursos sanitarios y sociales Consideramos que los profesionales de los Equipos
Integrales de Salud, implicados en un programa de atención domiciliara y atención
familiar, deben prepararse para realizar las siguientes actividades:
• Diagnosticar los riesgos para la salud.
• Planificar actividades terapéuticas, los cuidados y la rehabilitación.
• Transferir lo clínico a lo psicosocial.
• Estudiar los riesgos en el contexto familiar, analizando las repercusiones sobre la
familia, evaluando de forma especial las repercusiones sobre la organización y función
familiar.
• Evaluar los apoyos informales y la necesidad de utilizar los recursos formales de la
comunidad.
• Realizar el diagnóstico, decidir la intervención y planificar el seguimiento del proceso
clínico-familiar y de las visitas domiciliarias programadas.
• Realizar una evaluación dinámica, organizada y continua del estado de salud de las
personas en una comunidad determinada, y supone su registro, diagnóstico,
intervención y seguimiento con el propósito de influir en la mejoría de su estado de
salud, mediante la planificación y desarrollo de intervenciones que contribuyan a ello.
Evaluar con un examen integral de cada persona independiente de su estado de salud
con un abordaje al individuo biológica, psicológica y socialmente, lo que posibilita
clasificarlo en diferentes categorías: aparentemente sano, con factores de riesgo, con
patologías crónicas, y con deficiencias/discapacidades.
• Intervenir con medidas al individuo para promover salud, evitar daños, tratando de
modificar positivamente o eliminar cualquier condición que pueda favorecer la
enfermedad. A su vez completa la aplicación de procedimientos y acciones educativas o
terapéuticas en las cuales estar o no presente la prescripción de medicamentos.
• Seguimiento, como un proceso continuo, donde se producen ajustes sistemáticos de la
atención y las intervenciones, en dependencia de las variaciones en el estado de
salud/enfermedad individual y la respuesta a las medidas previamente aplicadas.
El equipo de salud, realizará la distribución del sector de acuerdo a su criterio y el
personal disponible. Las principales actividades que se puede tomar en cuenta para
programar son:
• Grupo Materno Infantil (adolecentes)
• Enfermedades de impacto como: las enfermedades transmisibles (TB, ETS, IRA, EDA,
VIH/SIDA entre otras), las enfermedades crónicas degenerativas no transmisibles (HTA,
Asma bronquial, Diabetes Mellitus, artritis reumatoide, Cardiopatía isquémica entre
otras) y las enfermedades de notificación inmediata y obligatoria.
• Adultos en riesgo
• Adulto Mayor
• Personas con discapacidad.
• Personas que tengan dificultad para ir a una unidad de salud.
• Saneamiento Ambiental Promoción de la Salud
• Educación Continua y Educación para la Salud
• Desarrollo Comunitario
• Clasificación Individual
Aparentemente sano: Personas que no manifiestan ninguna condición patológica o de
riesgo individual y no se constatan, mediante el interrogatorio o la exploración
alteraciones que modifiquen ese criterio.
Con Riesgo: Personas en las que se comprueba o refieren padecer de alguna condición
anormal que representa un riesgo potencial para su salud a mediano o a largo plazo. En
este caso se refiere a hábitos tóxicos como el tabaquismo, el sedentarismo, el consumo
anormal de bebidas alcohólicas, el uso inadecuado de medicamentos o sustancias
psicoactivas, los riesgos sociales de adquirir enfermedades de transmisión sexual por
conducta inadecuada, el intento suicida, el riesgo preconcepcional, así como también los
riesgos en el medio escolar o laboral, entre otros.
Con Patologías: Todo individuo portador de una condición patológica, así como
trastornos orgánicos o sicológicos que afecten su capacidad para desempeñarse
normalmente en su vida.
En este grupo se incluye cualquier entidad nosológica de evolución crónica, infecciosa o
no. Entre las enfermedades de mayor importancia sobresalen las enfermedades no
transmisibles de larga evolución como la HTA, DM, Cardiopatía isquémica, obesidad,
epilepsia, y muchas otras.
Con deficiencia, discapacidad o secuela: alguna alteración temporal o definitiva de
sus capacidades motoras, funcionales, sensoriales o psíquicas.
Es un proceso dinámico influido por múltiples variables que se pueden presentar en un
sujeto como consecuencia de una enfermedad o factor externo de naturaleza diversa.
Principios de Clasificación:
Profiláctico: Constituye un principio cardinal, porque favorece la planificación de
acciones de promoción de salud, de prevención primaria, secundaria o terciaria.
Dinámico: Rasgo esencial que está determinado por la permanente susceptibilidad de
cambio de enfoque de atención a los sujetos clasificados de acuerdo con la variabilidad
en su estado de salud y la necesidad de ajustes en las medidas terapéuticas y de
atención general.
Continuo: Por la necesidad de su aplicación de forma ininterrumpida desde que se
evalúa y registra al individuo.
Individualizado: Porque se establece una estrategia de atención en cada individuo
según sus características personales y el problema de salud, riesgo o daño que
presente.
La frecuencia de evaluaciones puede variar de una persona a otra e incluso dentro de un
mismo sujeto, en dependencia del tipo de problema que se presente y su evolución en el
tiempo.
Integral: Es también un principio básico que implica el abordaje del individuo atendiendo
a sus características biológicas, psicológicas y sociales, su interacción con la familia,
otros individuos y su comunidad, así como en su medio laboral o escolar.
Universal: Por el alcance global que implica abarcar la totalidad de la población
atendida por el Equipo de Atención Integral de Salud, desde los recién nacidos hasta los
ancianos, sin descuidar su relación con el entorno.
Atención en equipo: Se refiere a la atención que brinda el Equipo de Atención Integral
de Salud: Médico y Enfermera de Familia, TAPS, en estrecha relación con los
especialistas del nivel secundario y terciario.
Criterios para la priorización de la visita domiciliaria:
Los criterios de selección para la priorización de la visita domiciliaria, deben establecerse
con base a los criterios de adscripción de la familia al MAIS FCI.
Criterio socioeconómico: se le confiere prioridad a los grupos familiares clasificados
dentro de los estratos de mayor pobreza y pobreza extrema (quintiles 1 y 2 ).
Criterio epidemiológico: se clasifica a la familia con base a los riesgos de salud,
considerando aspectos del ciclo de vida familiar, factores endémicos y epidémicos de las
enfermedades infectocontagiosas, factores de discapacidad e invalidez, enfermedades
ocupacionales, necesidades de atención del enfermo terminal y seguimiento en el hogar
de pacientes que no requieren hospitalización.
Criterio demográfico: se considera a los distintos grupos poblacionales. Los menores
de 5 años son los más vulnerables, y entre este grupo, los menores de 1 año, siendo
aún más susceptibles a enfermar los menores de 1 mes. Los adultos mayores en
situación de dependencia, sola o abandonada.
Criterio administrativo: está relacionado con los recursos disponibles (técnicos,
humanos, materiales y financieros), que redunda en todo caso, con el aumento de la
cobertura según la demanda real del servicio de salud, con base a las necesidades y
riesgos del grupo familiar.
Criterios de selección de las familias: En este sentido, el criterio epidemiológico es el
que prevalece por encima de los restantes para la selección de la familia para la visita
domiciliaria.
Según la OMS (1981), existen algunos criterios mínimos acerca de las situaciones que
requieren de forma prioritaria atención domiciliaria, con el objeto de proporcionar
información, educación y apoyo al individuo (sano o enfermo) y a su familia. Entre éstos
criterios se encuentran:
1. Familias con adultos mayores de 80 años.
2. Personas que viven solas o sin familias.
3. Personas que no pueden desplazarse al centro de salud.
4. Familias con enfermos graves o con discapacidad.
5. Personas con alta hospitalaria reciente.
6. Personas con medicación vital.
7. Personas con riesgo biológico que no acuden a consulta subsecuentemente.
Igualmente la OMS, establece algunos objetivos claves con base a éstos criterios, que el
Modelo de Atención Integral debe cumplir, entre ellos está:
1. La proporción de la atención a la población que no pueda desplazarse al centro de
salud.
2. La proporción de la información, educación y apoyo al enfermo y su familia.
3. Facilitar la prevención primaria, secundaria y terciaria. 4. Evitar ingresos innecesarios.
4. Unificar la calidad de atención de todos los profesionales implicados: protocolos de
actuación, sesiones clínicas control del dolor, prevención de úlceras, etc.
5. Promover la coordinación entre la oferta de servicios sanitarios y sociales.
Así mismo, para garantizar el desarrollo de la visita domiciliaria, se requiere de:
1. La participación de todos los miembros del equipo de salud.
2. La valoración integral del individuo y su familia.
3. La coordinación con los demás recursos sanitarios y sociales.
4. La participación comunitaria, desde la propia familia hasta las diversas asociaciones
que existan.
Etapas para la vista domiciliaria:
1. Preparación de la visita: antes de acudir al domicilio, se debe concertar el día y la hora
en que se va a realizar la visita con la familia, para hacer un mejor uso del tiempo, tanto
de los profesionales como da la familia, y evitar situaciones inoportunas. De ser
necesario, debe consultarse la historia clínica familiar. Por otra parte, es fundamental el
equipo de trabajo (maletín de visita domiciliaria), con todos los implementos de trabajo.
2. Presentación en el domicilio: la presentación a la familia es fundamental, así como
decir de qué institución proviene, sobre todo cuando la visita es por primera vez. En este
sentido, la percepción inicial que tenga la familia de dicho profesional puede condicionar
las opiniones y las relaciones que se establezcan en el futuro.
3. Valoración: es muy difícil realizar una valoración completa a los miembros y al grupo
familiar en la primera visita, pero ésta se podrá complementar en las visitas sucesivas, y
dan la oportunidad, además, de afianzar las relaciones con la familia. El personal de
salud debe respetar las negativas de los miembros de la familia, si se producen, o
responder determinadas preguntas o dudas, si llegan a surgir. Se debe tener presente
que la atención domiciliaria comienza un día determinado, pero puede continuar a lo
largo de mucho tiempo.
4. Planificación de los cuidados: en esta etapa se deben tener en cuenta tres aspectos
fundamentales: Establecer los objetivos que hay que alcanzar a corto, mediano y largo
plazo, los cuales han de ser realistas, pertinentes, mensurables y observables.
5. Ejecución de cuidados: éstos pueden ser los cuidados profesionales directos, dirigidos
a las personas que lo necesiten y los cuidados profesionales indirectos, que son
aquellos que repercuten en la mejora de la calidad de vida de las personas atendidas.
6. Evaluación de la visita: sirve para continuar o modificar la planificación de los
cuidados, detectar las dificultades, revisar los objetivos y planificar otros nuevos.
7. Registro de la visita: una vez realizada la visita, se procederá al registro de la misma:
sintomatología, cambios observados, cuidados, medicación prescrita y administrada,
fecha de la próxima visita, entre otros elementos en la ficha familiar.
Perfil del personal que realiza la visita domiciliaria:
Es importante mencionar que el personal para poder brindar este servicio en su
comunidad debe poseer ciertas características personales que le ayudarán en un
desenvolvimiento óptimo; estas cualidades van a depender de la experiencia y la
madurez, ellas son:
• La extroversión, porque debe relacionarse con los integrantes del equipo de salud, el
individuo, la familia, la comunidad y otros actores sociales. Caso contrario no se le hará
fácil abordarlos y lograr con éxito los objetivos planteados.
• La comunicación, es importante esa cualidad porque se debe dominar a la perfección
los diferentes tipos de comunicación.
• Capacidad gerencial para administrar los recursos, ya sean los humanos, técnicos,
materiales con el fin de realizar el trabajo en el menor tiempo posible y con los mayores
beneficios.
Indicador para realizar visita domiciliaria.
La ejecución de la Visita Domiciliaria se basa en un enfoque de riesgo por prioridad.
Cada familia se clasificará de acuerdo con el riesgo, biológico, socio económico,
higiénico sanitario, es importante también considerar el criterio epidemiológico en una
familia para calificar riesgo.
Clasificación de las visita
• Visita Primera: En la primera visita, debe encuestar y diagnosticar a todo el grupo
familiar, dar asistencia a cada miembro de la familia, caracterización y clasificación de la
familia en base al riesgo. Se elabora el plan de seguimiento y se establecen las Visitas
de seguimiento por prioridad.
• Visita de Seguimiento: En las visitas subsecuentes, se actualizan datos, se brinda
atención integral. Mínimo se debe realizar tres actividades por visita.