Tema 7.: La prosa medieval del siglo XIV.
Tenemos que tener presente la situación política en la que se encuentra Castilla tras la muerte de
Alfonso X ya que su sucesión fue difícil y compleja. Hay dos posibles herederos con Castilla y los
reinos de al rededor divididos en dos facciones. Al final se impone como monarca Sancho IV, el
hijo segundo. Todo esto se refleja en la literatura parándose el primer subgénero prosistico, la
historiografía porque en la época de Sancho debía recogerse el reinado de su padre pero este se
había sublevado a su padre, su padre lo había maldecido en el lecho de muerte… . Después del
reinado de Sancho, habrá dos minorias de edad por las muertes prematuras de los reyes
(Fernando IV y Alfonso XI), con regencia de María de Molina, esposa de Sancho IV con mucho
poder que se esforzó en crear un sistema político que pretende de alguna manera legitimara la
subida al trono de Sancho. Nos dará como resultado el molinismo: un modelo cultural (sistema de
pensamiento, político y con tintes religiosos que dura casi un siglo) que se define en la corte de
Sancho IV y que adquirirá su verdadero sentido a la muerte de este rey. Las tres ideas esenciales
de esta corriente: hay que anteponer a Dios a todas las cosas, esforzarse en acabar las cosas y
guiarse por el seso natural.
La primera prosa que tenemos es la histórica pero ante una situación tan tensa no pueden seguir
la historia, un claro ejemplo es que la Crónica de Alfonso X no se escribe hasta a la época de su
biznieto.
La prosa literaria no se detiene ya que asistimos al nacimiento de le prosa de ficción durante el
reinado de Sancho IV. Este nacimiento está relacionado con el momento histórico y político de la
época (sucesión irregular, otros posibles herederos, a Sancho no lo aceptan en otros reinos...) En
este panorama tan desolador se crea la prosa de ficción que enseñará unas enseñanzas.
El reinado de Sancho IV: aunque la labor cultural de Sancho no es comparable con la de su padre
Alfonso X, las actividades de los letrados ligados a la corte no desaparecieron sino que tomaron
nuevos rumbos. Durante este reinado se redactaron el Libro de los castigos de sancho IV y el
Lucidario; se tradujo el Libro del Tesoro de Brunetto Laitini; se compiló una gran historia de
cruzadas, la Gran conquista de Ultramar; y se realizó una traducción de la leyenda de buda,
Barlaam y Josafat.
Dos obras didácticas:
Lucidario.
No es una obra original ya que es una adaptación muy libre y adicionada de un texto de finales
del siglo XI. La materia se desarrolla por medio del diálogo entre el maestro y el discípulo (tras el
discípulo estudiar teología con el maestro, aprende en la escuela la “natura” y durante la obra se
enfrentan ambos saberes. Termina ganando el maestro). La obra muestra el cambio ideológico
que se produjo durante el reinado de Sancho IV. Es muy importante porque recoge el sentir
político del reinado, pues es anteponer Dios sobre todas las cosas, por eso no gana el discípulo,
porque el saber ultimo reside en Dios y eso es lo que les va a permitir salvarse, no los saberes de
la universidad.
Los castigos de Sancho IV.
Se conservan varios manuscritos en los que el texto se amplifica con obras posteriores al siglo
XIII con lo que la crítica ha asignado dotaciones distintas. Tras muchos debates se ha
determinado que debió componerse hacia 1292-93 por las menciones a la pérdida de Jerusalén
y Antioquía y la toma de Tarifa (1293). La crítica defiende que se debe al impulso de Sancho IV. La
palabra castigo es sinónimo en esta obra de enseñar, amonestar, prevenir o advertir. Alude
directamente al contenido de la obra y su objetivo principal: educar a un príncipe. Se abordan
1
cuestiones de carácter ético-religioso-político.
La Gran conquista de Ultramar.
Compilada en castellano gracias a varias fuentes francesas y narra la historia monumental de las
cruzadas.
Además hay una traducción muy importante llamada Barlaam y Josafat que trata la historia de
Buda, un personaje muy didáctico. En la península, se difundirá durante el reinado de Sancho IV
pero como un relato hagiográfico (como si fuese un santo).
Después de la muerte prematura de Sancho IV, hereda su primogénito Fernando IV, que como su
padre muere joven dejando de nuevo otra minoría de edad de su hijo Alfonso XI. A pesar de la
temprana muerte de Fernando IV se compone el Libro del caballero Zifar. En el reinado de Alfonso
XI encontr2amos ya empresas políticas siendo una época crucial en la literatura (se compone el
Libro del Buen Amor del Arcipestre de Hita escrita en Cuaderna Vía pero lo más significativo es la
variada producción en prosa). Será un rey autoritario que controlará a la nobleza y se reflejará en
las series de obras literarias y políticas que surgen gracias a esta estabilidad. Retomará a la labor
cronística para narrar la historia de los reyes castellanos anteriores. La ficción del siglo XIII se
manifestaba en los relatos ejemplares de procedencia latina o árabe, sin embargo, en el siglo XIV
las corrientes más novedosas procederán de Francia (un momento francófilo). Este rey, Fernando
IV, murió de peste en el estrecho de Gibraltar.
EL NACIMIENTO DE LA PROSA CASTELLANA DE FICCIÓN.
Lo más importante del siglo XIV es el nacimiento de la prosa de ficción plenamente dicha. Hay un
hito del siglo XIII durante el reinado de Alfonso X que había permitido el uso castellano para
materias que anteriormente se habían transmitido en latín como la historia o la ciencia
(nacimiento de la prosa en la historiografía). Escritores, traductores y compiladores ensayaron
diversos procedimientos que van a permitir el nacimiento de esta ficción en el siglo XIV gracias al
crecimiento y flexibilidad de la lengua castellana; los escritores, anteriormente mencionados, a
partir del dominio de nuevas herramientas y mecanismos que les permiten recrear una realidad
paralela y a los lectores de esta literatura no mercantilizada que pueden entender este relato
ficcionalizado.
El desarrollo de la prosa de ficción tiene muchos elementos comunes con otros usos de la prosa
(religiosos, jurídicos e históricos). Esta comunidad de recursos se da especialmente entre la prosa
historiográfica y la de ficción con limites entre una y otra que suelen ser confundidas
frecuentemente ya que comparten recursos técnicos, motivos y materias. Dentro de la ficción
tenemos tres grupos temáticos según la obra Chanson des saxons y son:
- La de la Roma o clásica con más prestigio gracias a la antigüedad. A ella pertenecen los
relatos de Alejandro Magno, Hércules o la más importante, la guerra de Troya (subgrupo de la
materia troyana). Para la elaboración de estas obras se tomaban los relatos antiguos y se
adaptaban a la época dando a lugar obras nuevas. Se adopta contenidos (personajes, temas y
motivos) y procedimientos narrativos de los temas clásicos que influirán en el desarrollo de la
prosa de las materias restantes. Dentro de la materia de Roma, una obra que tendrá mucha
influencia en el mundo medieval es Roman de Trie de Benoît de Saint Maure de mediados del
siglo XII polimétrica. Esta que narra los hechos de la guerra de Troya se compondrán obras
castellanas.
2
- La de Francia o carolingia en torno a la figura de Carlomagno que pasa de héroe a arquetipo
ideológico, es decir, se presenta como un modelo de gobernante con unas características que
van más allá de un rey conquistador. En ese momento se le suman relatos de otros orígenes
que se vincularon a sus historias. La obra Historia Karoli et Rotholandi de la que se inspiran
numerosos cantares épicos base de otros relatos que penetraron en países europeos como
España e Italia. La materia carolingia tendrá mucha presencia en la península donde
encontraremos un subgrupo relacionado a la derrota de Roncesvalles. Encontramos influjo de
esta materia en obras como Gran conquista de Ultramar o la Estoria de España.
- La de Bretaña en torno al rey Arturo y su mundo que tuvieron gran difusión en la Edad
Media. Las diferentes fases de la elaboración de la materia artúrica: entre los siglos IX-XII
aparece y se desarrollan un serie de leyendas en torno a un Arturo que libera al pueblo bretón
de los sajones; luego se desarrolla en 1136 la Historia regum Britanniae de Goffrey de
Monmouth que narra los orígenes de la Bretaña desde el fundador Brutus hasta los sucesores
reyes de Arturo en el siglo VII, esta historia tendrá mucha difusión tanto en la Bretaña como en
el norte de Francia pero además, se difunden en paralela las leyendas aurtiricas que adquieren
prestigio y se convierten en materia cronista traducidas y adaptadas a la cultura cortesana
francesa por Chrétien de Troyes llamadas romans entre 1170-1183 (fundamental para la
transmisión de la materia arturica); además hay un hito más, la formulación más organizada de
estos relatos: Vulgata una obra marco donde se unen 5 ramas o versiones, diez años después
se revisa esta obra y se da la Post-Vulgata en ella la caballería artúrica terrenal se transforma
en una caballería religiosa y además, desaparece prácticamente Lancelot por su condición
terrenal, los caballeros no luchan por la gloria terrenal sino por la búsqueda del Santo Grial. En
España, hasta el siglo XIV, no se va a desgajar la prosa de ficción de la historia alcanzando su
autonomía. La leyenda del “Caballero del Cisne” se insertaba junto a otros relatos de ficción en
una crónica de cruzadas envuelta en el manto del discurso historiográfico. En el siglo XIV
destaca el Libro del Caballero de Zifar, el Amadis de Gaula y otros relatos derivados de la
materia de Bretaña. Se habla de tres partes de penetración de la materia arturica, que no son
excluyentes ya que se dieron en diferentes áreas geográficas: la primera es en la zona gallego-
portugués; la otra teoría es la zona catalono-aragonesa por los trovadores occitanos y
catalanes; y por último, por el matrimonio de Alfonso VIII y Leonor de Plantagenet. El proceso
de recepción dura más de un siglo y dado en varias fases:
1. Primeros testimonios de la obra de Geoffrey de Monmouth en obras históricas en torno al
1200;
2. Las primeras traducciones portuguesas en torno al 1250;
3. Asimilación de la materia que permite la creación de obras peninsulares (primera mitad del
siglo XIV). Los testimonios que nos han llegado son parciales siendo los mejores gracias a la
imprenta del siglo XVI.
Llegados a este punto ha nacido la prosa de ficción con la creación del Libro del Caballero de
Zifar y el Amadís de Gaula surgen unos problemas terminológicos de las técnicas literarias y para
ello, se utilizaron términos que ya eran conocidos. El primer término acuñado es “historia”
creando confusión. Otros términos utilizados serán “romance”, “fabla” o “cuento” pero el
problema es que inicialmente cada uno de ellos sirvió para denominar más de un grupo genérico.
Se designó el genero de relatos de ficción en prosa por influencia francesa, romance pero que a
finales del siglo XV designa a un texto narrativo poético que canta.
El caballero de Zifar:
3
Esta es la obra más importante ya que con ella asistimos al nacimiento de la prosa de ficción. Es
un relato corto y por ello no podemos ver los rasgos de este género plenamente. Responde como
ninguna obra literaria a la ideología del molinismo. Es una obra muy ambiciosa en cuanto al
manejo de fuentes: lecturas en latín, en castellano, en lenguas vernáculas… donde el autor da
muestra de su enorme formación.
Hay algunos datos que no son preciosos como la cronología: debió componerse entre el 1300 y
el 1350 (ya que el protagonista va a Roma a celebrar el jubileo, es decir, cambio de siglo). Se
narra como Fernán Martínez (arcediano de Madrid) viajó a Roma para ganar el jubileo y de paso,
a traer los restos del cardenal español Gonzalo fallecido un año antes, una llegada muy celebrada
en España. Una prueba irrefutable de que la obra estaba escrita ya en 1350 es que es
mencionada en obras de ese año. En cuanto a la autoría, si leemos la obra pensamos que fue
escrita por el protagonista Fernán Martínez pero sin embargo este muere en 1309 y hace un
elogio de la reina Maria de Molina como muerta (fallece en 1321). Existen dos posturas referente a
este: la más aceptada por la crítica es la que afirma que la obra está escrita por el protagonista
pero el elogio es añadido una vez que fallece la reina; la otra corriente es que afirma que está
compuesta entre 1321 y 1350 porque no hay rasgos estructurales o estilísticos que denoten una
doble redacción o refundición siendo el autor algún toledano (por los rasgos dialectales de la
obra) que conocía la peripecia de Fernán Martínez. Los hechos históricos afirman que la segunda
fecha es más adecuada ya que lo que es relatado se ajusta más con la minoría de edad de
Alfonso XI.
Estructura: está formada por un prólogo y cuatro partes. Es una obra donde la critica ha variado
más su postura ya que hasta los años 60, esta obra ha sido considerada de segunda fila por la
falta de cohesión. Luego se ha considerado un prodigio literario, maestría del autor y que sí hay
unidad como la ideología que sustenta la obra (molinismo), los paralelismos estructurales entre la
historia de Zifar y Roboán, recurrencias temáticas y referencias internas en ambas partes y la
vinculación entre los castigos de Zifar a sus hijos y la conducta de personajes positivos. Existe la
posibilidad de hacer la lectura del libro como un espejo de príncipe, es decir, un manual de
conducta de los príncipes debido a su carga moral y de didáctica. Pero a pesar de estas
excelencias, no tuvo gran difusión pero gracias a la imprenta durante el siglo XVI, retomará su
difusión. Hay muchos estudios que afirman que Cervantes para construir el personaje de Sancho
se inspira en uno de los personajes de este libro, Ribaldo.
EL INFANTE DON JUAN MANUEL:
Criado por Sancho IV; nieto de Fernado III y sobrino de Alfonso X pero a pesar de ser nieto del
rey, su linaje no es real. Estuvo obsesionado con el problema de la honra y del estado que
abordará en sus obras. No aprobó ninguna de las conductas de los reyes que conoció admirando
a su abuelo. Además, fue una figura muy polémica durante el reinado de su tío ya que tuvo
diversas disputas con él afirmando que su poder no era real y que estaba maldecido. El mayor
logro del infante es la proyección que hace de sí mismo en su obra. Tuvo importante formación a
pesar de lo expresado en el “Prólogo General”. Era un clérigo que no escribió espontáneamente,
podía leer el latín ya que era muy culto. Expresa en el Libro del Escudero, que su sabiduría sus
conocimientos le vienen por el estudio, pero sobre todo por la experiencia y las conversaciones
con sabios.
Es el autor castellano más importante del siglo XIV de tratados didácticos y de
adoctrinamiento. Se tomó más molestias que ningún otro autor en preservar su obra que
4
actualmente se encuentra en el Monasterio de Peñafiel. En “Prólogo General” (1335), listado de
11 obras por orden temático:
• Libro de las armas o de las tres razones
• Libro de los castigos et de consejos (= Libro enfinido)
• Libro de los estados
• Libro del cavallero et del escudero
• Libro de la caballería (PERDIDO)
• Crónica abreviada
• Crónica compilada (PERDIDO)
• Libro de los engeños (Engeño: artefacto, máquinada de guerra) (PERDIDO)
• Libro de la caça
• Libro de las cantigas (anterior a 1335) (PERDIDO)
• Reglas de trovar (anterior a 1335) (PERDIDO)
Pero faltan el Libro del conde Lucanor y el Tratado de la Asuncion de la Virgen María.
El ORDEN en el que expone sus obras en el “Prólogo General” no es cronológico, sino
TEMÁTICO:
1º OBRAS QUE TRATAN 2º OBRAS QUE TRATAN 3º OBRAS HISTÓRICAS 4º OBRAS QUE TRATAN
SOBRE EL LINAJE
SOBRA LA FORMACIÓN SOBRE SABERES
DEL CABALLERO
PARTICULARES
• Libro de las armas • Libro del cavallero - Crónica abreviada
• Libro de los
o de las
et del escudero.
- Crónica compilada engeños (Perd)
tres razones.
(Perd)
• Libro de los • Libro de la • Libro de la caça
castigos et de
cavallería (Perd)
consejos
• Libro de cas cantigas
• Libro de los
estados
• Reglas de trovar
ORDEN CRONOLÓGICO:
1o OBRAS HEREDADAS DEL 2o OBRAS MAESTRAS (c. 3o OBRAS COMPUESTAS TRAS
SCRIPTORIUM ALFONSÍ (c. 1327-1336)
LA TREGUA CON ALFONSO XI
1325-1326) (A PARTIR DE 1337)
• Crónica abreviada (ant. 1325)
• Libro del cavallero et del • Libro enfenido
escudero (1326-28)
• Libro de la caça (1325- 26)
• Libro de las armas
• Libro de los estados (1330)
• Libro de las reglas de commo se
• Libro de la cavallería (c. 1326,
debe trovar (perdido)
perdido)
• El conde Lucanor
• Libro de las Cantigas (perdido)
• Crónica compilada (perd)
• Libro de los engeños (per)
➢ Heredadas de scriptorium • Tratado de la Asunción de la
alfonsí en temas y fórmulas
• ➢ En las 3 conservadas la Virgen María
técnica es el DIÁLOGO
• Aparece el propio infante Don ➢ Característica nueva de esta
Juan Manuel como personaje etapa: implicación del autor-narrador
y autor literario. Se auto en el relato sin máscaras ni marcos
introduce en la narración. ficticios
5
PRIMERA ETAPA: OBRAS VINCULADAS AL SCRPIPTORIUM ALFONSÍ:
El primer acercamiento a la escritura del infante fue a través de una crónica tratando de emular a
su tío Alfonso X. La Crónica abreviada siendo una versión muy resumida de la Estoria de España
alfonsí realizada con los planteamientos propios de un noble del siglo XIV: visión del reino a través
de la aristocracia y don Juan Manuel se veía superior a la rama de su tío. Don Juan Manuel se
perfila como historiador autorizado por la digresión moral y la critica política. La obra es
importante para aclarar algunas derivaciones del árbol genealógico alfonsí.
SEGUNDA ETAPA: OBRAS MAESTRAS.
En contraste con grandes dificultades representa el comportamiento ideal del caballero o noble.
La proyección es ajena a la realidad ya que muestra como habría sido su papel en otras
circunstancias.
Libro del cavallero et del escudero:
Está formado por dos partes: la primera incompleta hasta el capitulo 25 sobre cuestiones éticas y
morales; la segunda se centra en asuntos relacionados con la metafísica y la historia natural que
constituye un compendio de los conocimientos de la época similar al Lucidario. Se narra el
encuentro entre un escudero, muy joven que no ha recibido la orden caballeresca y un sabio que
es un caballero antiguo. El sabio transmite unas enseñanzas al joven y al final se reencuentran. El
anciano muere en los brazos del joven. Trata de cuestiones épicas y morales.
Libro de los estados:
Según indica el propio texto, dividido en dos partes:
1. La primera consta de 100 capítulos y trata de los legos
2. La segunda consta de 51 capítulos (parece ser que inacabada) y trata de los
clérigos. El contenido es más extenso y con abundantes elementos morales.
El conjunto se organiza “en manera de preguntas y de respuestas que fazían entre sí un rey et un
infante su fijo et un cavallero que crio al infante et un philosofo” (debate). Se trata de una versión
reducida de la historia de Barlaam y Josafat adaptada al entorno de don Juan Manuel y basada
en gran medida en sus experiencias (él mismo aparece como personaje). Por contenido:
pertenece a un género más o menos establecido. Se exhorta a los estados a que reconozcan sus
deberes dentro del corpus mysticum
El conde lucanor:
Obra más importante de don Juan Manuel y la que mejor recoge su pensamiento social
y sus habilidades como escritor. Presenta una hábil combinación de distintas formas breves,
desde los cuentos hasta los proverbios y versos, engarzados en un marco narrativo en el que
Patronio trata de resolver las dudas del conde Lucanor. Es una obra de contenido sapienzal, es
decir, didáctica. Parte de las historias que cuenta tiene antecedentes en textos árabes o latinos.
La obra sorprende por su originalidad que da como resultado un conjunto variado cuya
heterogeneidad es más aparente que real. Encontramos la ficción del marco dialogado que había
sido explotado por él mismo en otras obras como en el Libro de los estados.
6
Fecha y proceso de composición: según el colofón, se terminó el 12 de junio de 1335. No
sabemos cuanto tiempo tardó en redactarlo. Podemos hablar de dos fases competitivas:
1. Blecua considera que en la primera circularon en los exempla.
2. En 1335 añadió la segunda parte: los proverbios. En sus últimos años manda copiar el texto
con la obra completa.
Testimonios: A diferencia del resto de la obra el infante don Juan Manuel, que se conserva en un
único códice (Biblioteca Nacional, manuscrito 6376, llamado S) se ha conservado en 5
manuscritos (4 del siglo XV y 1 del siglo XVI) y tenemos noticias de varios perdidos. Es una de
las pocas obras que se rescataron en el siglo XVI — Argote de Molina preparó una edición en
1575 — lectura de los mejores clásicos del Siglo de Oro.
Contenido y estructura:
- Dos prologos.
- 51 ejemplos (1º parte)
- Proverbios (partes 2º a 4º)
- Exposición doctrinal
De tal forma que asciende en dificultad.
En cuanto a la estructura interna hemos de destacar dos posturas (dejando a un lado los
prólogos): la primera es la conocida como la estructura bipartita con filólogos como Germán
Orduna o Deyermond que establecen que la obra está compuesta por un lado con el libro de los
exemplos y por otro lado El libro de los proverbios basándose en que la parte de los exemplos se
difundió exenta (han quedado manuscritos que solo contienen los exemplos), en el manuscrito S
cuando comienza los proverbios la letra primera es una capitular que marca la separación de los
exemplos y que la obra lleva dos prólogos (uno al principio y otro delante de los proverbios). La
otra postura es la estructura tripartita con filólogos como Joaquin Gimeno Casalduero o
Guillermo Serés donde la obra se divide en tres partes a partir de las tres fórmulas didácticas:
exemplos, proverbios y la exposición doctrinal. Sin embargo, desde el punto de vista temático
defienden dos temas: por un lado los temas seculares y por otra, la parte doctrinal que abarca la
V parte que se ocupa de la salvación del alma.
Los prólogos: abriendo la obra nos encontramos una anomalía: la obra está abierta por dos
prólogos (prólogo y anteprólogo) dudando de la autoría. El Anteprólogo posee una estructura
similar a la de los prólogos del infante pero también encontramos diferencias que han provocado
discrepancias hasta el punto de dudar de la autoría de este (se piensa que lo compuso un
refundidor). Blecua afirma que las listas son distintas ya que se debe a las obras que tienen
delante los copistas. En el prólogo general del que no hay duda que fue escrito por el infante
recalca el valor didáctico y afirma que aquellos que no entiendan las enseñanzas, la lea por el
disfrute de la perfección retórica de la obra.
Los exemplos: son 51 y configura la primera parte de la obra. Es una de las fórmulas más
tradicionales de la ficción y de las colecciones de relatos breves tanto el latín como castellano o
árabe. El exemplo está construido por tres parte: un relato o descripción, una enseñanza moral o
religiosa y la aplicación de esta enseñanza. Juan Manuel es conocedor de esta fórmula debido a
su instructor, un ayo clérigo. Toda la obra se basa en dos personajes: el conde Lucanor quien
lleva la acción y Petronio que posee la sabiduría llegando a la perfección con la unión de ambos.
Los proverbios: tienen un segundo prólogo dedicado a Jaime de Jérica dándonos el perfil del
lector para el que escribe el infante. El tema es el mismo pero el lenguaje se vuelve más oscuro
(más difícil de interpretar con una retórica más elaborada). Encontramos tres bloques: una serie
7
de razonamientos + 98 proverbios; razonamientos + 49 proverbios; razonamientos + 29
proverbios. La dificultad asciende notablemente según va pasando la obra debido a la sintaxis ya
que introduce más hipérbatos.
El tratado doctrinal: en esta ultima parte trata: los artículos de la fe, sacramentos y la salvación
del hombre y del mundo. Debido a la importancia de estos temas, el infante intenta que su prosa
sea muy clara con un discurso perfectamente organizado a través de medios retóricos que
marcan la progresión expositiva.
EL ESTILO: es una obra muy meditada y corregida debido a la preocupación del autor por la
retórica o el cuidado que presta el aspecto formal de su obra. Lida de Malkiel afirma, que desde
el punto de vista estilístico, nos encontramos una obra experimental. Dependiendo de la parte
que analicemos encontraremos diferentes estilos: en los prólogos, exemplos y la parte ultima
encontramos la técnica de la amplificato.
TERCERA ÉPOCA (A PARTIR DE 1336): una etapa más tranquila del infante. Todas estas obras
responden al mismo propósito: ensalzar su linaje.
Libro enfinido (libro de los castigos et de los consejos): se compone a partir del principio
bíblico de exponer los conocimientos acumulados. El infante escribe un tratado basado en su
propia experiencia (siendo él mismo el personaje) para su hijo (su intercolutor). Los temas se
dividen en breves capítulos de contenido práctico. Su estructura se divide en dos partes: los
primeros 25 capítulos donde trata temas diversos y remite a otras obras escritas por él y la
segunda parte que trata de “las maneras del amor” pero de amistad, no refiriéndose a las
mujeres. Las fuentes de esta última parte son los tratados didácticos destinados a la educación
de los nobles.
Libro de las armas (Libro de las tres razones): compuesta cuando se desnaturaliza del rey
Alfonso XI (el infante considera que el rey lo había engañado ya que prometió casarse con su hija
que rechazó). Pero tras su muerte, su hija pequeña se casó con el primer Trastámara. Ensalza su
linaje a traves de la desvalorización del linaje del rey Alfonso XI.
Tratado de la Asunción de la Virgen María: los escritores que tienen una vida larga suelen
componer su última obra como religiosa. El infante compone este tratado ya que hubo voces que
dudaba de la asunción de la Virgen. Los argumentos tienen un carácter racional y no teológico. El
tema religioso está presente en otras obras del infante entretejido con las obligaciones del estado
terrenal. En está última etapa, este es el asunto único quizá por el alejamiento de asuntos
mundanos.