Honrando a Dios Primero
Vosotros, pues, oraréis así: Padre nuestro que estas en los cielos,
santificado sea tu nombre. –MATEO 6:9
La palabra ''honra" rara vez es mencionada en la sociedad de hoy. En el verso que acabamos de
leer, la palabra "santificado" es la palabra honrado. Es una forma de decir/ honrado sea Tu nombre;
o sea que, en el Padre Nuestro, Dios nos enseña que debemos comenzar honrándole. Él nos dice:
''comienza alabándome' "comienza dándome gracias” Esta es la razón por la que le decimos
“¡honrado sea Tu nombre!"
¿Qué es honra?
Honrar es estimar y valorar a alguien. No se trata de adorarlo, por que la adoración le pertenece
exclusivamente a Dios. La honra es una actitud de respeto; es admirar y apreciar; es tener en alta
estima; es considerar valiosa y digna a una persona. Es darle privilegios a alguien por causa de sus
virtudes y méritos.
¿Quién merece honra?
• Nuestro Padre celestial
El hijo honra al padre, y el siervo a su señor. Si, pues, soy yo padre, ¿dónde
está mi honra? y si soy señor, ¿dónde está mi temor? dice Jehová de los
ejércitos ... - MALAQUÍAS 1:6
Un padre es fuente de vida, proveedor, protector, creador, maestro, sustentador, cultivador,
progenitor líder y defensor. Nuestro Padre celestial es el Padre de toda la creación.
La Biblia nos enseña que nuestro Padre celestial espera que lo honremos con todo lo que tenemos.
Esto incluye honrarlo con nuestra adoración, finanzas, obediencia, palabras, pensamientos,
excelencia y demás. Dios quiere que sus hijos -usted y yo- le busquemos y honremos
apasionadamente y con todo nuestro corazón.
• Nuestros padres naturales
Honra a tu padre y a tu madre, que es el primer
mandamiento con promesa; para que te vaya bien,
y seas de larga vida sobre la tierra. -EFESIOS 6:2-3
La honra a nuestros padres no depende de qué tan buenos sean o hayan sido con nosotros.
Tenemos que honrarlos, porque es un mandamiento establecido por Dios, el cual lleva consigo una
promesa de bendición que nos imparte larga vida. Cuando honramos a nuestros padres rompemos
ciclos de muerte y maldiciones generacionales.
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• Nuestros padres espirituales
Porque, aunque tengáis diez mil ayos en Cristo, no tendréis muchos padres;
pues en Cristo Jesús yo os engendré por medio del evangelio. -1 CORINTIOS
4:15
Por lo general la cabeza de la iglesia o nuestra cobertura, es también nuestro padre espiritual. Un
padre espiritual es alguien que invierte su vida, dones, habilidades y recursos para levantar hijos e
hijas espirituales y llevarlos a su propósito.
Muchos padres naturales no saben enseñarles a sus hijos a honrar ni servir a Dios; quizá no son
muy buenos modelos a seguir, respecto a lo que significa vivir una vida en santidad. Pero gracias a
Dios por nuestros padres espirituales, porque ellos no solamente nos animan y afirman con sus
palabras, sino que sacrifican sus vidas para enseñarnos con su ejemplo cómo vivir una vida en
santidad.
• Los profetas
Una de las razones por las que un territorio no recibe los beneficios de Dios, es porque se deshonra
el don profético. Esto obstaculiza el fluir de lo sobrenatural y del espíritu de revelación.
Y se escandalizaban de él. Pero Jesús les dijo: No hay profeta sin honra, sino
en su propia tierra y en su casa. -MATEO 13:57
Aquí vemos que la familiaridad de la gente que vio crecer a Jesús y conocía a sus padres trajo como
consecuencia la deshonra.
• Los ancianos
Tenemos que honrar a los ancianos por su capacidad para impartir sabiduría.
Delante de las canas te levantarás y honrarás el rostro del anciano. De tu Dios
tendrás temor. Yo, Jehová. -LEVÍTICOS 19:32
La honra empieza en el corazón
Y aconteció andando el tiempo, que Caín trajo del fruto de la tierra una
ofrenda a Jehová. Y Abel Trajo también de los primogénitos de sus ovejas, de
lo más gordo de ellas. Y miró Jehová con agrado a Abel y a su ofrenda. -
GÉNESIS 4:3-4
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"Andando el tiempo'~ esta frase quiere decir que Caín -que era un agricultor- dio su ofrenda cuando
quiso. Nos revela que la obediencia tardía equivale a desobediencia. Él tenía con qué honrar, pero
no lo hizo a tiempo. Sin embargo, Abel dio la mejor ofrenda,
lo primogénito, la mejor oveja. "Y miró Dios con agrado a Abe/ y a su ofrenda". Según el texto bíblico,
Dios nunca lo separa a usted de su ofrenda; Él ve la ofrenda y ve su corazón. Todo sacrificio
requiere que algo tenga que morir para que algo viva.
Caín le presentó su ofrenda a Dios tarde; Abel, en cambio, trajo sus primicias a tiempo, y su sacrificio
agradó a Dios. Él nos dice, "Yo amo a todos mis hijos; el problema es que hay algunos que me
ofrecen lo que no sirve, me traen las sobras; pero a los que me dan
lo mejor, yo les daré lo mejor.
Al honrar ocurre un intercambio
Por tanto, Jehová el Dios de Israel dice: Yo había dicho que tu casa y la casa
de tu padre andarían delante de mi perpetuamente; más ahora ha dicho
Jehová: Nunca yo tal haga, porque yo honraré a los que me honran, y los que
me desprecian serán tenidos en poco. -1 SAMUEL 2:30.
En el espíritu, la honra es un intercambio. El apóstol nos ha enseñado a dar por honra, no por
necesidad. Nunca honre o valore a gente que deshonra a Dios. No honre a gente que le roba a Dios.
Usted no puede honrar algo que Dios mismo está deshonrando. Eso sería como arrojar una
maldición sobre su vida.
La honra es la primera prioridad en el reino; es decir, Dios tiene que ser primero. Hemos sido
enseñados que cuando se trata de diezmos y ofrendas, eso tiene que ser incondicional en su vida.
Cuando se trata de darle tiempo a Dios, no debemos jugar con eso, las primeras horas del día se las
dedica a Dios, y usted debe hacer lo mismo; porque Él siempre debe ser primero.
Bendiciones que trae poner a Dios primero:
• La honra capta la atención de Dios.
Cuando honramos a Dios, no hay manera que Dios no nos responda. ¿No le ha pasado que a veces
ora y la respuesta le llega tan rápido que usted mismo no se explica cómo sucedió eso? Es porque
cuando lo honramos, captamos la atención de Dios.
• La honra provoca que la gente lo trate bien.
Si usted es de los que dice, "la gente no me trata justamente': yo le preguntaría: ¿Está usted
honrando a Dios? Porque cuando usted honra a Dios, el próximo paso es que Dios hace que la
gente lo trate bien.
• El mayor beneficio de la honra es el favor de Dios.
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Cuando honramos a Dios hay una reciprocidad de favor; ocurre un intercambio, le honramos y Él nos
añade más favor. El favor es una gracia que Dios pone sobre uno; es algo que nos hace irresistibles
ante la gente; es una gracia que embellece a la gente. Dice la Biblia que "David era de hermoso
parecer". Sin embargo, David era pecoso, pelirrojo, chiquito y definitivamente no era guapo; pero la
Escritura dice que era de "hermoso parecer” porque la gracia de Dios abundaba sobre él.
¿Cómo honramos?
• Orando para obtener sabiduría
¡Bienaventurado el hombre que halla la sabiduría y obtiene la inteligencia!
[...]Larga vida hay en su mano derecha, y en su izquierda, riquezas y
honra. -PROVERBIOS 3:13,16
Jesús es la manifestación de la sabiduría, esto lo hizo caminar en el espíritu de honra. Él no
deshonró a las autoridades de su tiempo.
Una prueba de esto la encontramos en Marcos 12:17, cuando Jesús dice: “Dad a César lo que es de
César, y a Dios lo que es de Dios. Y se maravillaron de él”.
• Siendo humildes
En el libro de los proverbios de Salomón leemos:
El temor de Jehová es enseñanza de sabiduría, y a la honra precede la
humildad. -PROVERBIOS 15:33
• Caminando en integridad sin ser necio
Ni la nieve es para el verano, ni la lluvia para la cosecha, ni los honores para
el necio. –PROVERBIOS 26:1
• Dando a Dios ofrendas materiales
La palabra manda:
Honra a Jehová de tu sustancia, y de las primicias de todos tus frutos. -
PROVERBIOS 3:9.
Algunas de las recompensas más grandes de la honra que podemos esperar, es que Dios cambie la
atmósfera espiritual donde nos movemos. Sin embargo, no honre esperando recompensas, sino
porque es un mandato de Dios.
Como vimos al inicio de esta enseñanza, en el Padre Nuestro, Dios nos enseña que comencemos
honrándole y dándole gracias.
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Cuando usted le dice: “Señor, no tengo mucho, pero con esto te voy a honrar” Dios se agrada y le
responde: “¿Sabes qué? Yo veo tu corazón, que me valoras; por eso ahora te voy a desatar Mi
favor”.
¡Comencemos el año, honrando a Dios! Demostrémosle a nuestro Padre celestial que Él está sobre
todos y, sobre todo.