INFORME DE LABORATORIO
NO.3
ANDREA PATRICIA CABEZA MARTÍNEZ
JUANA HERMINIA HERRERA MARTÍNEZ
TUTOR: JESÚS MARÍA RODRÍGUEZ TORRES
UNIVERSIDAD NACIONAL ABIERTA Y A DISTANCIA
BIOLOGÍA
FUSAGASUGÁ
2012
INTRODUCCION
La meiosis guarda muchas similitudes con la mitosis, otra forma de división del
núcleo de las células. Sin embargo, existen diferencias muy importantes. La
meiosis tiene lugar en dos etapas, meiosis I y II, e implica, a diferencia de la
mitosis, dos divisiones celulares consecutivas sin que, en la segunda división, se
produzca la duplicación del ADN.
Mientras que la división del núcleo de una célula mediante mitosis produce dos
células diploides idénticas, en la meiosis el número de cromosomas se reduce a la
mitad y se originan células haploides. La sucesión de dos divisiones celulares da
como resultado la formación de cuatro células haploides que contienen cada una
un cromosoma de cada pareja de la célula progenitora.
OBJETIVOS
Identificar las fases de la meiosis.
conocer la diferencia entre mitosis y meiosis.
Analizar la función que cumple cada una y reconocer el desarrollo de las
mismas en cada una de las fases.
INFORME DE LABORATORIO
Mitosis:
En biología, la mitosis (del griego mitos, hebra) es un proceso que ocurre en el
núcleo de las células eucarióticas y que precede inmediatamente a la división
celular, consistente en el reparto equitativo del material hereditario (ADN)
característico. Este tipo de división ocurre en las células somáticas y normalmente
concluye con la formación de dos núcleos separados (cariocinesis), seguido de la
partición del citoplasma (citocinesis), para formar dos células hijas.
La mitosis completa, que produce células genéticamente idénticas, es el
fundamento del crecimiento, de la reparación tisular y de la reproducción asexual.
La otra forma de división del material genético de un núcleo se denomina meiosis
y es un proceso que, aunque comparte mecanismos con la mitosis, no debe
confundirse con ella ya que es propio de la división celular de los gametos
(produce células genéticamente distintas y, combinada con la fecundación, es el
fundamento de la reproducción sexual y la variabilidad genética).
La mitosis es el tipo de división del núcleo celular por el cual se conservan los
organelos y la información genética contenida en sus cromosomas, que pasa de
esta manera a las células hijas resultantes de la mitosis. La mitosis es igualmente
un verdadero proceso de multiplicación celular que participa en el desarrollo, el
crecimiento y la regeneración del organismo. Este proceso tiene lugar por medio
de una serie de operaciones sucesivas que se desarrollan de una manera
continua, y que para facilitar su estudio han sido separadas en varias etapas.
Esquema que muestra de manera resumida lo que ocurre durante la mitosis.
El resultado esencial de la mitosis es la continuidad de la información hereditaria
de la célula madre en cada una de las dos células hijas. El genoma se compone
de una determinada cantidad de genes organizados en cromosomas, hebras de
ADN muy enrolladas que contienen la información genética vital para la célula y el
organismo. Dado que cada célula debe contener completa la información genética
propia de su especie, la célula madre debe hacer una copia de cada cromosoma
antes de la mitosis, de forma que las dos células hijas reciban completa la
información. Esto ocurre durante la fase S de la interfase, el período que alterna
con la mitosis en el ciclo celular y en el que la célula entre otras cosas se prepara
para dividirse.
Tras la duplicación del ADN, cada cromosoma consistirá en dos copias idénticas
de la misma hebra de ADN, llamadas cromátidas hermanas, unidas entre sí por
una región del cromosoma llamada centrómero. Cada cromátida hermana no se
considera en esa situación un cromosoma en sí mismo, sino parte de un
cromosoma que provisionalmente consta de dos cromátidas.
En animales y plantas, pero no siempre en hongos o protistas, la envoltura nuclear
que separa el ADN del citoplasma se desintegra, desapareciendo la frontera que
separaba el contenido nuclear del citoplasma. Los cromosomas se ordenan en el
plano ecuatorial de la célula, perpendicular a un eje definido por un huso
acromático. Éste es una estructura citoesquelética compleja, de forma ahusada,
constituido por fibras que son filamentos de microtúbulos. Las fibras del huso
dirigen el reparto de las cromátidas hermanas, una vez producida su separación,
hacia los extremos del huso. Por convenio científico, a partir de este momento
cada cromátida hermana sí se considera un cromosoma completo, y empezamos
a hablar de cromosomas hermanos para referirnos a las estructuras idénticas que
hasta ese momento llamábamos cromátidas. Como la célula se alarga, las fibras
del huso «tiran» por el centrómero a los cromosomas hermanos dirigiéndolos cada
uno a uno de los polos de la célula. En las mitosis más comunes, llamadas
abiertas, la envoltura nuclear se deshace al principio de la mitosis y se forman dos
envolturas nuevas sobre los dos grupos cromosómicos al acabar. En las mitosis
cerradas, que ocurren por ejemplo en levaduras, todo el reparto ocurre dentro del
núcleo, que finalmente se estrangula para formar dos núcleos separados.
Se llama cariocinesis a la formación de los dos núcleos con que concluye
habitualmente la mitosis. Es posible, y ocurre en ciertos casos, que el reparto
mitótico se produzca sin cariocinesis (endomitosis) dando lugar a un núcleo con el
material hereditario duplicado (doble número de cromosomas).
La mitosis se completa casi siempre con la llamada citocinesis o división del
citoplasma. En las células animales la citocinesis se realiza por estrangulación: la
célula se va estrechando por el centro hasta que al final se separa en dos. En las
células de las plantas se realiza por tabicación, es decir, las células hijas
“construyen” una nueva región de pared celular que dividirá la una de la otra
dejando puentes de citoplasma (plasmodesmos). Al final, la célula madre se parte
por la mitad, dando lugar a dos células hijas, cada una con una copia equivalente
y completa del genoma original.
Cabe señalar que las células procariotas experimentan un proceso similar a la
mitosis llamado fisión binaria. No se puede considerar que las células procariotas
experimenten mitosis, dado que carecen de núcleo y únicamente tienen un
cromosoma sin centrómero.
Fases del ciclo celular
Diagrama mostrando los cambios que ocurren en los centrosomas y el núcleo de
una célula en el proceso de la división mitótica. I a III, profase; IV, prometafase;
V, metafase; VI y VII, anafase; VIII y IX, telofase.
La división de las células eucarióticas es parte de un ciclo vital continuo, el ciclo
celular, en el que se distinguen dos períodos mayores, la interfase, durante la cual
se produce la duplicación del ADN, y la mitosis, durante la cual se produce el
reparto idéntico del material antes duplicado. La mitosis es una fase relativamente
corta en comparación con la duración de la interfase.
Interfase
Durante la interfase, la célula se encuentra en estado basal de funcionamiento. Es
cuando se lleva a cabo la replicación del ADN y la duplicación de los organelos
para tener un duplicado de todo antes de dividirse.
La interfase se divide en 3 periodos principales conocidos como G1, S y G2 (G
viene de growth –crecimiento- en inglés).
la fase G1 es la más variable, porque puede que las células duren horas,
días, meses o años. Cuando las células que se reproducen poco entran en
G1, pueden detener su ciclo celular y entrar en un estado de reposo G0.
la fase S, es el proceso de síntesis, durante el cual la célula duplica sus
cromosomas, formando pares de cromosomas iguales o hermanos, y
sintetiza nutrientes y proteínas necesarias para la subsistencia de las
células hijas.
la fase G2, es el segundo periodo de crecimiento donde la célula asegura
que tanto el material genético como sus organelos estén duplicados por
completo antes de dividirse, y termina cuando comienza la división.
La duración del ciclo celular en una célula típica es de 16 horas: 5 horas para G1,
7 horas para S, tres horas para G2 y 1 hora para la división. Este tiempo depende
del tipo de célula que sea.
Profase: Los dos centros de origen de los microtúbulos (en verde) son los
centrosomas. La cromatina ha comenzado a condensarse y se observan las
cromátidas (en azul). Las estructuras en color rojo son los cinetocoros.
(Micrografía obtenida utilizando marcajes fluorescenteses).
Se produce en ella la condensación del material genético (ADN, que en
interfase existe en forma de cromatina), para formar unas estructuras altamente
organizadas, los cromosomas. Como el material genético se ha duplicado
previamente durante la fase S de la Interfase, los cromosomas replicados están
formados por dos cromátidas, unidas a través del centrómero por moléculas de
cohesinas.
Uno de los hechos más tempranos de la profase en las células animales es la
duplicación del centrosoma; los dos centrosomas hijos (cada uno con dos
centriolos) migran entonces hacia extremos opuestos de la célula. Los
centrosomas actúan como centros organizadores de unas estructuras fibrosas, los
microtúbulos, controlando su formación, mediante la polimerización de tubulina
soluble. De esta forma, el huso de una célula mitótica tiene dos polos que emanan
microtúbulos.
En la profase tardía desaparece el nucléolo y se desorganiza la envoltura nuclear.
Prometafase
Prometafase: La membrana nuclear se ha disuelto, y los microtúbulos (verde)
invaden el espacio nuclear. Los microtúbulos pueden anclar cromosomas (azul) a
través de los cinetocoros (rojo) o interactuar con microtúbulos emanados por el
polo opuesto.
La membrana nuclear se separa y los microtúbulos invaden el espacio nuclear.
Esto se denomina mitosis abierta, y ocurre en una pequeña parte de los
organismos multicelulares. Los hongos y algunos protistas, como las algas o las
tricomonas, realizan una variación denominada mitosis cerrada, en la que el huso
se forma dentro del núcleo o sus microtúbulos pueden penetrar a través de la
membrana nuclear intacta.
Cada cromosoma ensambla dos cinetocoros hermanos sobre el centrómero, uno
en cada cromátida. Un cinetocoro es una estructura proteica compleja a la que se
anclan los microtúbulos. Aunque la estructura y la función del cinetocoro no se
conoce completamente, contiene varios motores moleculares, entre otros
componentes. Cuando un microtúbulo se ancla a un cinetocoro, los motores se
activan, utilizando energía de la hidrólisis del ATP para "ascender" por el
microtúbulo hacia el centrosoma de origen. Esta actividad motora, acoplada con la
polimerización/despolimerización de los microtúbulos, proporcionan la fuerza de
empuje necesaria para separar más adelante las dos cromátidas de los
cromosomas.
Cuando el huso crece hasta una longitud suficiente, los microtúbulos asociados a
cinetocoros empiezan a buscar cinetocoros a los que anclarse. Otros microtúbulos
no se asocian a cinetocoros, sino a otros microtúbulos originados en el
centrosoma opuesto para formar el huso mitótico. La prometafase se considera a
veces como parte de la profase.
Metafase: Los cromosomas se encuentran alineados en la placa metafásica.
Metafase
A medida que los microtúbulos encuentran y se anclan a los cinetocoros durante la
prometafase, los centrómeros de los cromosomas se congregan en la "placa
metafásica" o "plano ecuatorial", una línea imaginaria que es equidistante de los
dos centrosomas que se encuentran en los 2 polos del huso. Este alineamiento
equilibrado en la línea media del huso se debe a las fuerzas iguales y opuestas
que se generan por los cinetocoros hermanos. El nombre "metafase" proviene del
griego μετα que significa "después."
Dado que una separación cromosómica correcta requiere que cada cinetocoro
esté asociado a un conjunto de microtúbulos (que forman las fibras cinetocóricas),
los cinetocoros que no están anclados generan una señal para evitar la progresión
prematura hacia anafase antes de que todos los cromosomas estén correctamente
anclados y alineados en la placa metafásica. Esta señal activa el checkpoint de
mitosis.12
Anafase: los microtúbulos anclados a cinetocoros se acortan y los dos juegos de
cromosomas se aproximan a cada uno de los centrosomas.
Anafase
Cuando todos los cromosomas están correctamente anclados a los microtúbulos
del huso y alineados en la placa metafásica, la célula procede a entrar en anafase
(del griego ανα que significa "arriba", "contra", "atrás" o "re-"). Es la fase crucial de
la mitosis, porque en ella se realiza la distribución de las dos copias de la
información genética original.
Entonces tienen lugar dos sucesos. Primero, las proteínas que mantenían unidas
ambas cromatidas hermanas (las cohesinas), son cortadas, lo que permite la
separación de las cromátidas. Estas cromátidas hermanas, que ahora son
cromosomas hermanos diferentes, son separados por los microtúbulos anclados a
sus cinetocoros al desensamblarse, dirigiéndose hacia los centrosomas
respectivos.
A continuación, los microtúbulos no asociados a cinetocoros se alargan,
empujando a los centrosomas (y al conjunto de cromosomas que tienen
asociados) hacia los extremos opuestos de la célula. Este movimento parece estar
generado por el rápido ensamblaje de los microtúbulos.
Estos dos estados se denominan a veces anafase temprana (A) y anafase tardía
(B). La anafase temprana viene definida por la separación de cromátidas
hermanas, mientras que la tardía por la elongación de los microtúbulos que
produce la separación de los centrosomas. Al final de la anafase, la célula ha
conseguido separar dos juegos idénticos de material genético en dos grupos
definidos, cada uno alrededor de un centrosoma.
Telofase: Los cromosomas decondensados están rodeados por la membrana
nuclearica.
.
La telofase (del griego τελος, que significa "finales") es la reversión de los
procesos que tuvieron lugar durante la profase y prometafase. Durante la telofase,
los microtúbulos no unidos a cinetocoros continúan alargándose, estirando aún
más la célula. Los cromosomas hermanos se encuentran cada uno asociado a uno
de los polos. La membrana nuclear se reforma alrededor de ambos grupos
cromosómicos, utilizando fragmentos de la membrana nuclear de la célula original.
Ambos juegos de cromosomas, ahora formando dos nuevos núcleos, se
descondensan de nuevo en cromatina. La cariocinesis ha terminado, pero la
división celular aún no está completa. Sucede una secuencia inmediata al
terminar.
Citocinesis
La citocinesis es un proceso independiente, que se inicia simultáneamente a la
telofase. Técnicamente no es parte de la mitosis, sino un proceso aparte,
necesario para completar la división celular. En las células animales, se genera un
surco de escisión (cleavage furrow) que contiene un anillo contráctil de actina en el
lugar donde estuvo la placa metafásica, estrangulando el citoplasma y aislando así
los dos nuevos núcleos en dos células hijas. Tanto en células animales como en
plantas, la división celular está dirigida por vesículas derivadas del aparato de
Golgi, que se mueven a lo largo de los microtúbulos hasta la zona ecuatorial de la
célula. En plantas esta estructura coalesce en una placa celular en el centro del
fragmoplasto y se desarrolla generando una pared celular que separa los dos
núcleos. El fragmoplasto es una estructura de microtúbulos típica de plantas
superiores, mientras que algunas algas utilizan un vector de microtúbulos
denominado ficoplasto durante la citocinesis. Al final del proceso, cada célula hija
tiene una copia completa del genoma de la célula original. El final de la citocinesis
marca el final de la fase M.
Esquema resumen de las distintas fases de la división celular: profase,
prometafase, metafase, anafase, telofase y citocinesis.
Consecuencias de la mitosis
Mediante el proceso mitótico, el material genético se divide en dos núcleos
idénticos, con lo que las dos células hijas que resultan si se produce la división del
citoplasma (ver citocinesis) serán genéticamente idénticas. Por tanto, la mitosis es
un proceso de división conservativo, ya que el material genético se mantiene de
una generación celular a la siguiente. La mayor parte de la expresión génica se
detiene durante la mitosis, pero mecanismos epigenéticos funcionan durante esta
fase, para "recordar" los genes que estaban activos en mitosis y transmitirlos a las
células hijas.
Errores en la mitosis
Aunque los errores en la mitosis son muy poco frecuentes, este proceso puede
fallar, especialmente durante las primeras divisiones celulares en el cigoto. Los
errores mitóticos pueden ser especialmente peligrosos para el organismo, porque
el descendiente futuro de la célula madre defectuosa mantendrá la misma
anomalía.
Un cromosoma puede no separarse durante la anafase. Este fenómeno se
denomina "no-disyunción". Si esto ocurre, una célula hija recibirá dos cromosomas
hermanos y la otra se quedará sin ninguno. Esto da lugar a que una célula tenga
tres cromosomas que codifiquen la misma información genética (dos hermanos y
un homólogo), una condición conocida como trisomía, y la otra célula, que
solamente tiene un cromosoma (el cromosoma homólogo), tendrá monosomía.
Estas células se consideran aneuploides, y la aneuploidía puede causar
inestabilidad genética, un hecho frecuente en cáncer.
La mitosis es un proceso traumático. La célula pasa por cambios drásticos en su
estructura, algunos orgánulos se desintegran y se reconstruyen en cuestión de
horas, y los microtúbulos tiran constantemente de los cromosomas. Por tanto, en
ocasiones los cromosomas pueden dañarse. Un brazo del cromosoma se puede
romper y perder un fragmento, causando deleción. El fragmento puede
incorporarse incorrectamente a otro cromosoma no homólogo, causando
translocación. Se puede integrar de nuevo al cromosoma original, pero en una
orientación inversa, causando inversión. O se puede tratar erróneamente como un
cromosoma separado, causando duplicación cromosómica.
Una parte de estos errores pueden detectarse por alguno de los puntos de control
existentes a través del ciclo celular, lo cual produce una parada en la progresión
celular, dando tiempo a los mecanismos reparadores a corregir el error. Si esto no
ocurre, el efecto de estas anormalidades genéticas dependerá de la naturaleza
específica del error. Puede variar de una anomalía imperceptible, a carcinogénesis
o a la muerte del organismo.
Endomitosis
La endomitosis es una variante de la mitosis sin división nuclear o celular, lo que
da lugar a células con muchas copias del mismo cromosoma en el mismo núcleo.
Este proceso también se denomina endoreduplicación, y las células resultantes
endoploides. Un ejemplo de una célula que sufre endomitosis es el megacariocito.
Meiosis
Meiosis es una de las formas de la reproducción celular. Este proceso se realiza
en las glándulas sexuales para la producción de gametos. Es un proceso de
división celular en el cual una célula diploide (2n) experimenta dos divisiones
sucesivas, con la capacidad de generar cuatro células haploides (n). En los
organismos con reproducción sexual tiene importancia ya que es el mecanismo
por el que se producen los óvulos y espermatozoides (gametos). Este proceso se
lleva a cabo en dos divisiones nucleares y citoplasmáticas, llamadas primera y
segunda división meiótica o simplemente meiosis I y meiosis II. Ambas
comprenden profase, metafase, anafase y telofase.
Visión general de la meiosis. En la interfase se duplica el material genético. En
meiosis I los cromosomas homólogos se reparten en dos células hijas, se
produce el fenómeno de entrecruzamiento. En meiosis II, al igual que en una
mitosis, cada cromátida migra hacia un polo. El resultado son 4 células hijas
haploides (n).
Durante la meiosis los miembros de cada par homólogo de cromosomas se
emparejan durante la profase, formando bivalentes. Durante esta fase se forma
una estructura proteica denominada complejo sinaptonémico, permitiendo que se
produzca la recombinación entre ambos cromosomas homólogos. Posteriormente
se produce una gran condensación cromosómica y los bivalentes se sitúan en la
placa ecuatorial durante la primera metafase, dando lugar a la migración de n
cromosomas a cada uno de los polos durante la primera anafase. Esta división
reduccional es la responsable del mantenimiento del número cromosómico
característico de cada especie. En la meiosis II, las cromátidas hermanas que
forman cada cromosoma se separan y se distribuyen entre los núcleos de las
células hijas. Entre estas dos etapas sucesivas no existe la etapa S (replicación
del ADN). La maduración de las células hijas dará lugar a los gametos.
Historia de la meiosis
La meiosis fue descubierta y descrita por primera vez en 1876 por el conocido
biólogo alemán Oscar Hertwig (1849-1922), estudiando los huevos del erizo de
mar.
Fue descrita otra vez en 1883, en el nivel de cromosomas, por el zoólogo belga
Edouard Van Beneden (1846-1910) en los huevos de los gusanos parásitos
Ascaris. En 1887 observó que en la primera división celular que llevaba a la
formación de un huevo, los cromosomas no se dividían en dos longitudinalmente
como en la división celular asexual, sino que cada par de cromosomas se
separaba para formar dos células, cada una de las cuales presentaba tan solo la
mitad del número usual de cromosomas. Posteriormente, ambas células se
dividían de nuevo según el proceso asexual ordinario. Van Beneden denominó a
este proceso “meiosis”.
El significado de la meiosis para la reproducción y la herencia, sin embargo, no se
describió hasta 1890, cuando el biólogo alemán August Weismann (1834-1914)
observó que eran necesarias dos divisiones celulares para transformar una célula
diploide en cuatro células haploides si debía mantenerse el número de
cromosomas. En 1911 el genetista estadounidense Thomas Hunt Morgan (1866-
1945) observó el sobrecruzamiento en la meiosis de la mosca de la fruta,
proporcionando así la primera interpretación segura y verdadera sobre la meiosis.
Meiosis y ciclo vital
La reproducción sexual se caracteriza por la fusión de dos células sexuales
haploides para formar un cigoto diploide, por lo que se deduce que, en un ciclo
vital sexual, debe ocurrir la meiosis antes de que se originen los gametos.
En los animales y en otros pocos organismos, la meiosis precede de manera
inmediata a la formación de gametos. Las células somáticas de un organismo
individual se multiplican por mitosis y son diploides; las únicas células haploides
son los gametos. Estos se forman cuando algunas células de la línea germinal
experimentan la meiosis. La formación de gametos recibe el nombre de
gametogénesis. La gametogénesis masculina, denominada espermatogénesis,
conduce a la formación de cuatro espermatozoides haploides por cada célula que
entra en la meiosis.
En contraste, la gametogénesis femenina, llamada ovogénesis, genera un solo
óvulo por cada célula que entra en la meiosis, mediante un proceso que asigna
virtualmente todo el citoplasma a uno solo de los dos núcleos en cada división
meiótica. Al final de la primera división meiótica se retiene un núcleo; el otro,
llamado primer cuerpo polar, se excluye de la célula y por último degenera. De
modo similar, al final de la segunda división un núcleo se convierte en el segundo
cuerpo polar y el otro núcleo sobrevive. De esta forma, un núcleo haploide pasa a
ser el receptor de la mayor parte del citoplasma y los nutrimentos acumulados de
la célula meiótica original.
Sin embargo, aunque la meiosis se realiza en algún punto de los ciclos vitales
sexuales, no siempre precede directamente a la formación de gametos. Muchos
eucariontes sencillos (incluso algunos hongos y algas) permanecen haploides (sus
células se dividen por mitosis) la mayor parte de su vida, y los individuos pueden
ser unicelulares o pluricelulares. En ellos, dos gametos haploides (producidos por
mitosis) se fusionan para formar un cigoto diploide, que experimenta la meiosis
para volver al estado haploide.
Los ciclos vitales más complejos se encuentran en vegetales y en algunas algas.
Estos ciclos vitales, que se caracterizan por alternancia de generaciones,
consisten en una etapa diploide multicelular, denominada generación esporófita, y
una etapa haploide multicelular, a la que se llama generación gametófita. Las
células esporofitas diploides experimentan la meiosis para formar esporas
haploides, cada una de las cuales se divide en forma mitótica para producir un
gametofito haploide multicelular. Los gametofitos producen gametos por mitosis.
Los gametos femeninos y masculinos (óvulos y espermatozoides) se fusionan
entonces para formar un cigoto diploide, el cual se divide de manera mitótica para
producir un esporofito diploide multicelular.
Proceso celular
Los pasos preparatorios que conducen a la meiosis son idénticos en patrón y
nombre a la interfase del ciclo mitótico de la célula. La interfase se divide en tres
fases:
Fase G1: caracterizada por el aumento de tamaño de la célula debido a la
fabricación acelerada de orgánulos, proteínas y otras materias celulares.
Fase S: se replica el material genético, es decir, el ADN se replica dando
origen a dos cadenas nuevas, unidas por el centrómero. Los cromosomas,
que hasta el momento tenían una sola cromátida, ahora tienen dos. Se
replica el 98% del ADN, el 2% restante queda sin replicar.
Fase G2: la célula continúa aumentando su biomasa.
Meiosis I
En meiosis 1, los cromosomas en una célula diploide se dividen nuevamente. Este
es el paso de la meiosis que genera diversidad genética.
Meiosis. Se divide en dos etapas. Meiosis I o fase reductiva: su principal
característica es que el material genético de las células hijas es la mitad (n) del de
las células progenitoras (2n). Meiosis II o fase duplicativa: las células resultantes
de esta etapa tiene el mismo contenido genético que sus células progenitoras (n).
Profase I
La Profase I de la primera división meiótica es la etapa más compleja del proceso
y a su vez se divide en 5 subetapas, que son:
Leptoteno
La primera etapa de Profase I es la etapa del leptoteno, durante la cual los
cromosomas individuales comienzan a condensar en filamentos largos dentro del
núcleo. Cada cromosoma tiene un elemento axial, un armazón proteico que lo
recorre a lo largo, y por el cual se ancla a la envuelta nuclear. A lo largo de los
cromosomas van apareciendo unos pequeños engrosamientos denominados
cromómeros. La masa cromática es 4c y es diploide 2n.
Zigoteno
Los cromosomas homólogos comienzan a acercarse hasta quedar recombinados
en toda su longitud. Esto se conoce como sinapsis (unión) y el complejo resultante
se conoce como bivalente o tétrada (nombre que prefieren los citogenetistas),
donde los cromosomas homólogos (paterno y materno) se aparean, asociándose
así cromátidas homólogas. Producto de la sinapsis, se forma el complejo
sinaptonémico (estructura observable solo con el microscopio electrónico).
La disposición de los cromómeros a lo largo del cromosoma parece estar
determinado genéticamente. Tal es así que incluso se utiliza la disposición de
estos cromómeros para poder distinguir cada cromosoma durante la profase I
meiótica.
Además el eje proteico central pasa a formar los elementos laterales del complejo
sinaptonémico, una estructura proteica con forma de escalera formada por dos
elementos laterales y uno central que se van cerrando a modo de cremallera y que
garantiza el perfecto apareamiento entre homólogos. En el apareamiento entre
homólogos también está implicada la secuencia de genes de cada cromosoma, lo
cual evita el apareamiento entre cromosomas no homólogos.
Durante el zigoteno concluye la replicación del ADN (2% restante) que recibe el
nombre de zig-ADN.
Paquiteno
Una vez que los cromosomas homólogos están perfectamente apareados
formando estructuras que se denominan bivalentes se produce el fenómeno de
entrecruzamiento cromosómico (crossing-over) en el cual las cromátidas
homólogas no hermanas intercambian material genético. La recombinación
genética resultante hace aumentar en gran medida la variación genética entre la
descendencia de progenitores que se reproducen por vía sexual.
La recombinación genética está mediada por la aparición entre los dos homólogos
de una estructura proteica de 90 nm de diámetro llamada nódulo de
recombinación. En él se encuentran las enzimas que medían en el proceso de
recombinación.
Durante esta fase se produce una pequeña síntesis de ADN, que probablemente
está relacionada con fenómenos de reparación de ADN ligados al proceso de
recombinación.
Diploteno
Los cromosomas continúan condensándose hasta que se pueden comenzar a
observar las dos cromátidas de cada cromosoma. Además en este momento se
pueden observar los lugares del cromosoma donde se ha producido la
recombinación. Estas estructuras en forma de X reciben el nombre quiasmas.
Cada quiasma se origina en un sitio de entrecruzamiento, lugar en el que
anteriormente se rompieron dos cromatidas homólogas que intercambiaron
material genético y se reunieron.
En este punto la meiosis puede sufrir una pausa, como ocurre en el caso de la
formación de los óvulos humanos. Así, la línea germinal de los óvulos humanos
sufre esta pausa hacia el séptimo mes del desarrollo embrionario y su proceso de
meiosis no continuará hasta alcanzar la madurez sexual. A este estado de latencia
se le denomina dictioteno.
Diacinesis
Esta etapa apenas se distingue del diplonema. Podemos observar los
cromosomas algo más condensados y los quiasmas. El final de la diacinesis y por
tanto de la profase I meiótica viene marcado por la rotura de la membrana nuclear.
Durante toda la profase I continuó la síntesis de ARN en el núcleo. Al final de la
diacinesis cesa la síntesis de ARN y desaparece el nucléolo.
Anotaciones de la Profase I
La membrana nuclear desaparece. Un cinetocoro se forma por cada cromosoma,
no uno por cada cromátida, y los cromosomas adosados a fibras del huso
comienzan a moverse. Algunas veces las tétradas son visibles al microscopio. Las
cromátidas hermanas continúan estrechamente alineadas en toda su longitud,
pero los cromosomas homólogos ya no lo están y sus centrómeros y cinetocoros
se encuentran separados.
Metafase I
El huso cromático aparece totalmente desarrollado, los cromosomas se sitúan en
el plano ecuatorial y unen sus centrómeros a los filamentos del huso.
Anafase I
Los quiasmas se separan de forma uniforme. Los microtúbulos del huso se
acortan en la región del cinetocoro, con lo que se consigue remolcar los
cromosomas homólogos a lados opuestos de la célula, junto con la ayuda de
proteínas motoras. Ya que cada cromosoma homólogo tiene solo un cinetocoro,
se forma un juego haploide (n) en cada lado. En la repartición de cromosomas
homólogos, para cada par, el cromosoma materno se dirige a un polo y el paterno
al contrario. Por tanto el número de cromosomas maternos y paternos que haya a
cada polo varía al azar en cada meiosis. Por ejemplo, para el caso de una especie
2n = 4 puede ocurrir que un polo tenga dos cromosomas maternos y el otro los
dos paternos; o bien que cada polo tenga uno materno y otro paterno.
Telofase I
Cada célula hija ahora tiene la mitad del número de cromosomas pero cada
cromosoma consiste en un par de cromátidas. Los microtubulos que componen la
red del huso mitótico desaparece, y una membrana nuclear nueva rodea cada
sistema haploide. Los cromosomas se desenrollan nuevamente dentro de la
carioteca (membrana nuclear). Ocurre la citocinesis (proceso paralelo en el que se
separa la membrana celular en las células animales o la formación de esta en las
células vegetales, finalizando con la creación de dos células hijas). Después suele
ocurrir la intercinesis, parecido a una segunda interfase, pero no es una interfase
verdadera, ya que no ocurre ninguna réplica del ADN. No es un proceso universal,
ya que si no ocurre las células pasan directamente a la metafase II.
Meiosis II
La meiosis II es similar a la mitosis. Las cromatidas de cada cromosoma ya no son
idénticas en razón de la recombinación. La meiosis II separa las cromatidas
produciendo dos células hijas, cada una con 23 cromosomas (haploide), y cada
cromosoma tiene solamente una cromatida.
Profase II
Profase Temprana
Comienza a desaparecer la envoltura nuclear y el nucléolo. Se hacen evidentes
largos cuerpos filamentosos de cromatina, y comienzan a condensarse como
cromosomas visibles.
Profase Tardía II
Los cromosomas continúan acortándose y engrosándose. Se forma el huso entre
los centriolos, que se han desplazado a los polos de la célula.
Metafase II
Las fibras del huso se unen a los cinetocóros de los cromosomas. Éstos últimos se
alinean a lo largo del plano ecuatorial de la célula. La primera y segunda metafase
pueden distinguirse con facilidad, en la metafase I las cromatides se disponen en
haces de cuatro (tétrada) y en la metafase II lo hacen en grupos de dos (como en
la metafase mitótica). Esto no es siempre tan evidente en las células vivas.
Anafase II
Las cromátidas se separan en sus centrómeros, y un juego de cromosomas se
desplaza hacia cada polo. Durante la Anafase II las cromatidas, unidas a fibras del
huso en sus cinetocóros, se separan y se desplazan a polos opuestos, como lo
hacen en la anafase mitótica. Como en la mitosis, cada cromátida se denomina
ahora cromosoma.
Telofase II
En la telofase II hay un miembro de cada par homologo en cada polo. Cada uno es
un cromosoma no duplicado. Se reensamblan las envolturas nucleares,
desaparece el huso acromático, los cromosomas se alargan en forma gradual para
formar hilos de cromatina, y ocurre la citocinesis. Los acontecimientos de la
profase se invierten al formarse de nuevo los nucléolos, y la división celular se
completa cuando la citocinesis ha producidos dos células hijas. Las dos divisiones
sucesivas producen cuatro núcleos haploide, cada uno con un cromosoma de
cada tipo. Cada célula resultante haploide tiene una combinación de genes
distinta. Esta variación genética tiene dos fuentes: 1.- Durante la meiosis, los
cromosomas maternos y paternos se barajan, de modo que cada uno de cada par
se distribuye al azar en los polos de la anafase I. 2.- Se intercambian segmentos
de ADN.
Variabilidad genética
El proceso de meiosis presenta una vital importancia en el [ciclo de vida (biología)
o los [ciclos vitales]] ya que hay una reducción del número de cromosomas a la
mitad, es decir, de una célula diploide (ej: 46 cromosomas en el ser humano) se
forman células haploides (23 cromosomas). Esta reducción a la mitad permite que
en la fecundación se mantenga el número de cromosomas de la especie. También
hay una recombinación de información genética, que es heredada del padre y la
madre; el apareamiento de los homólogos y consecuente crossing-over permite el
intercambio de información genética. Por lo tanto el nuevo individuo hereda
información genética única y nueva, y no un cromosoma íntegro de uno de sus
parientes. Otra característica importante en la significación de la meiosis para la
reproducción sexual, es la segregación al azar de cromosomas maternos y
paternos. La separación de los cromosomas paternos y maternos recombinados,
durante la anafase I y II, se realiza completamente al azar, hecho que contribuye
al aumento de la diversidad genética. En la anafase I, por cada par de homólogos
existen dos posibilidades: un cromosoma puede ir a un polo mitótico o al otro.
El número de combinaciones posibles por tanto se calcula 2 n donde n es el
número de pares de cromosomas homólogos (variaciones con repetición de n
elementos en grupos de 2). En el ser humano, que tiene 23 pares de cromosomas
homólogos, tiene la posibilidad de recombinación con 2 23 = 8 388 608
combinaciones, sin tener en cuenta las múltiples combinaciones posibilitadas por
la recombinación en el crossing-over.
Anomalías cromosómicas
En la meiosis debe tener lugar una correcta separación de las cromátidas hacia
los polos durante la anafase, lo que se conoce como disyunción meiótica;
cuando esto no ocurre, o hay un retraso en la primera o segunda división
meióticas, conduce a problemas en la configuración de los cromosomas,
alterándose el número correcto de estos, es decir, dejan de ser múltiplos del
número haploide original de la especie, lo que se conoce como aneuploidía. Entre
los problemas en el material genético encontramos:
Nulisomía en la que falta un par de cromosomas homólogos (2n-2
cromosomas)
Monosomía (2n-1 cromosomas)
Trisomía (2n+1 cromosomas)
En los animales sólo son viables monosomías y trisomías. Los individuos
nulisómicos no suelen manifestarse, puesto que es una condición letal en
diploides.
Anomalías en humanos:
Monosomía
Monosomía autosómica: produce la muerte en el útero.
Síndrome de Turner: solamente un cromosoma X presente. Los afectados
son hembras estériles, de estatura baja y un repliegue membranoso entre el
cuello y los hombros. Poseen el pecho con forma de escudo y pezones muy
separados, así como ovarios rudimentarios y manchas marrones en las
piernas.
Trisomía
Síndrome de Down .- Trisomía del cromosoma 21: es la aneuploidía más
viable, con un 0,15% de individuos en la población. Incluye retraso mental
(C.I de 20-50), cara ancha y achatada, estatura baja, ojos con pliegue
apicántico y lengua grande y arrugada.
Síndrome de Patau - Trisomía del cromosoma 13. Se trata de la trisomía
menos frecuente. Se suele asociar con un problema meiótico materno, más
que paterno y, al igual que en el síndrome de Down, el riesgo aumenta con
la edad de la madre. Los afectados mueren poco tiempo después de nacer,
la mayoría antes de los 3 meses, como mucho llegan al año. Se cree que
entre el 80 y 90% de los fetos con el síndrome no llegan a término.
Síndrome de Edwards - Trisomía del cromosoma 18. Es una enfermedad
infrecuente, que clínicamente se caracteriza por bajo peso al nacer, talla
baja, retraso mental y del desarrollo psicomotor (coordinación de la
actividad muscular y mental), e hipertonía (tono anormalmente elevado del
músculo). Está acompañada de diversas anomalías viscerales.
Síndrome de Klinefelter - Un cromosoma X adicional en varones (XXY).
Produce individuos altos, con físico ligeramente feminizado, coeficiente
intelectual algo reducido, disposición femenina del vello del pubis, atrofia
testicular y desarrollo mamario.
Síndrome del supermacho - Un cromosoma Y adicional en varones
(XYY). No presenta diferencias frente a los varones normales y de hecho se
duda sobre el uso del término “síndrome” para esta condición.
Síndrome de la superhembra - Un cromosoma X adicional en mujeres
(XXX). No supone un riesgo aumentado de problemas de salud. Las
mujeres con esta condición son altas, de bajo peso, con irregularidad en el
periodo menstrual y rara vez presentan debilidad mental.
Profase
La Profase es la primera fase de la mitosis y de la meiosis. En ella se produce la
condensación de todo el material genético (ADN)-que normalmente existe en
forma de cromatina condensada dentro de una estructura altamente ordenada
llamada cromosoma- y el desarrollo bipolar del huso mitótico.
Uno de los hechos más tempranos de la profase en las células animales es la
migración de dos pares de centriolos hacia extremos opuestos de la célula.
Mitosis
La profase es el período durante el cual los cromosomas se pueden reconocer
fácilmente en el núcleo; se tornan evidentes al condensarse la cromatina nuclear.
Cada cromosoma consta de dos cuerpos idénticos o cromátidas en forma de
bastón y unidos entre sí por una estructura conocida como centrómero. En la
profase los pares de centriolos se separan hacia los polos opuestos. A medida que
se separan, aparecen unas fibras que forman una estructura en forma de huso.
Éstas, conocidas en conjunto como áster, parten de los centriolos irradiando hacia
afuera. A su vez desaparece el nucléolo y la envoltura del núcleo se desintegra.
La profase dura aproximadamente un 40% del tiempo total de la mitosis. Implica
una serie de cambios tanto morfológicos como en el estado físico-químico de la
célula. Esta etapa de la mitosis típica se puede observar utilizando técnicas
inmunocitoquímicas y una serie de anticuerpos, en donde ocurren los siguientes
cambios intracelulares:
Una desorganización y reorganización del citoesqueleto
Dispersión de la actina y miosina por toda la célula
Fragmentación y reorganización de los microtúbulos con el fin de formar el
huso acromático
Los cromosomas aparecen como delicados filamentos extendidos o
enrollados dentro de la esfera nuclear, proceso conocido como
condensación cromosómica.
Meiosis
Durante la meiosis ocurren dos procesos sucesivos de división: Meiosis I y Meiosis
II. La Meiosis I, está dividida en Profase I, Metafase I, Anafase I y Telofase I.
Meiosis II, lo está en Profase II, Metafase II, Anafase II y Telofase II.
La Profase I a su vez se subdivide en:
Leptoteno: En esta etapa los cromosomas son reconocibles al microscopio
óptico, aunque los cromosomas se han replicado en una fase muy
temprana no hay indicios de que estos estén formados por dos cromatides
hermanas, situación que se hace visible al utilizar un microscopio
electrónico.
Zigoteno: En este punto de la Profase I ocurre la sinapsis (meiosis) de los
cromosomas homólogos y se forman los quiasmas sinápticos
Paquiteno: El "cromosoma" resultante se denomina tétrada o bivalente, por
estar formado por las dos cromátidas de cada cromosoma, y, por lo tanto,
cuatro en total. En este punto puede presentarse el fenómeno de
entrecruzamiento cromosómico o crossing-over: durante el
entrecruzamiento, un fragmento de una cromátida puede separarse e
intercambiarse por otro fragmento de su correspondiente homólogo.
Diploteno: Los cromosomas, luego del crossing-over, quedan unidos por
puntos de contacto llamados quiasmas.
Diacinesis: Los quiasmas se desplazan hacia los extremos de los
cromosomas.
La Profase II es de corta duración. Desaparecen la membrana nuclear y el
nucléolo. Los cromosomas comienzan a condensarse. Se forma el huso
acromático entre los centriolos, que se han desplazado a los polos.
Anafase
Anafase, del griego ανα (arriba) y φασις (fase), Las cromátidas hermanas se
separan, y los nuevos cromosomas hermanos se mueven a los polos opuestos de
la célula.
Meiosis
Durante la meiosis ocurren dos procesos sucesivos de división del núcleo: meiosis
I (dividida en profase I, metafase I, anafase I y telofase I) y meiosis II (dividida en
profase II, metafase II, anafase II y telofase II).
Durante la anafase se separa cada mitad del cromosoma previamente duplicado,
migrando posteriormente hacia cada uno de los polos opuestos de la célula.
En la anafase I, los centrómeros comienzan a separarse, atraídos por los polos, y
cada uno arrastra en su movimiento a las dos cromátidas que le están unidos. Las
parejas de cromosomas homólogos o bivalentes en que no existan quiasmas o
sean sólo terminales, se separan simplemente, pero si existen quiasmas
intersticiales, estos se deslizan hacia los extremos cromosómicos. Entre el
centrómero y el primer punto de quiasma diploténico se separan los cromosomas
paterno y materno, pero entre este quiasma y el siguiente se separan cromátidas
hermanos. La fuerza de atracción entre las cromatidias apareadas desaparece.
Los centrómeros paterno y materno se distribuyen al azar a los dos polos del huso
acromático.
La anafase II es igual a la de la mitosis, separándose los centrómeros hijos,
atraídos hacia los polos, y arrastrando en su movimiento a los homosesis.
Telofase
La telofase, del griego "τελος" (fin) y "φασις" (fase), es la fase terciaria plasmática
de la mitosis y meiosis, que sucede al final de la anafase.
Tras la división nuclear se produce la división citoplasmática celular o citocinesis,
formándose dos células hijas con la misma dotación cromosómica que la célula
madre, y a su vez, iguales entre sí, el resultado puede variar dependiendo de la
dotación genética
Meiosis
Durante la meiosis ocurren dos procesos de división del núcleo: Meiosis I y
Meiosis II. La Meiosis I está dividida en Profase I, Metafase I, Anafase I y Telofase
I. La Meiosis II lo está en Profase II, Metafase II, Anafase II y Telofase (II).
En la Telofase I los cromosomas forman dos núcleos hijos y luego pasan a un
estado de reposo llamado interfase, aunque también puede faltar. Las dos células
hijas tienen un númeroo haploide de cromosomas, pero un número diploide de
cromatidios.
CONCLUSIONES
La meiosis tiene lugar en dos etapas, meiosis I y II, e implica, a diferencia
de la mitosis, dos divisiones celulares consecutivas sin que, en la segunda
división, se produzca la duplicación del ADN.
Mientras que la división del núcleo de una célula mediante mitosis produce
dos células diploides idénticas, en la meiosis el número de cromosomas se
reduce a la mitad y se originan células haploides. La sucesión de dos
divisiones celulares da como resultado la formación de cuatro células
haploides que contienen cada una un cromosoma de cada pareja de la
célula progenitora.
EJEMPLO DE MITOSIS
EJEMPLO DE MEIOSIS