De Keynes A Keynes - Novelo
De Keynes A Keynes - Novelo
PERSPECTIVA HISTÓRICA.
1
PARA MI QUERIDO HIJO NICOLÁS.
2
DE KEYNES A KEYNES.
arreglar los males de nuestra condición por medio del experimento razonado y dentro del
marco del sistema social existente. Si fracasa, el cambio racional se verá gravemente
perjudicado en todo el mundo y lo único que quedará será una batalla final entre la
ortodoxia y la revolución. Pero si Usted tiene éxito, nuevos y audaces métodos serán
probados en todos lados y estaremos autorizados a ponerle fecha al primer capítulo de una
INTRODUCCIÓN.
muy diversas ópticas de la teoría económica, ortodoxa o no, parece un esfuerzo despojado
confiable de evitar la repetición de los errores pasados, que la historia generosamente nos
*
Profesor de la Universidad Autónoma Metropolitana, México.
1
Citada en Robert Skidelsky, John Maynard Keynes. The Economist as Savior (1920-1937), Penguin Books,
New York, 1995, p. 492.
3
y rescribir una historia de larga duración (más o menos), desde los amplios antecedentes de
los años ochenta del siglo pasado hasta la nueva incertidumbre que acompaña al momento
En el desarrollo del tema relativo a los cambios globales, el punto de partida más
conveniente parece ser el del inicio de lo que Eric Hobsbawm llamó el siglo XX corto
(1914-1991); esta historia, desde el fin de la Paz de los Cien Años hasta el de la era
producto que nos ofreció en 19942. A nosotros corresponde, ahora, dedicar las nuestras
sobre los aspectos centrales de lo acontecido en las dos últimas grandes depresiones: La que
arranca en 1929 y aquella cuyo inicio podemos fechar en enero de 2007, sin que su
como se hace en una caracterización realmente amplia- que la globalización se inició con
comodidad de su uso, por ejemplo, en los espacios que por mucho tiempo ocupó el
orígenes y dinámica de las crisis económicas, tanto en 1929 como en el presente- que no
2
Eric Hobsbawm, Historia del siglo XX, Crítica, Grijalvo Mondadori, S. A., Barcelona, 1995, 614 pp.
3
John K. Galbraith declara que: “El mayor éxito de los pronósticos económicos, es la elevación del prestigio
de la astrología”.
4
Aldo Ferrer, Historia de la Globalización II. La revolución industrial y el Segundo Orden Mundial, FCE,
Buenos Aires, 2000, p. 9.
4
pueden ignorarse; por ello, considero que la Era de oro del capitalismo global (1893-1914),
por lo que le siguió, ni puede ni debe ser ignorado. De tal circunstancia, en parte
fundamental, se origina el nombre de este trabajo, que intenta responder a las razones por
las que, en calidad de médico (o, mejor, como afirma Krugman, de reformista religioso, de
menos atender, por la ortodoxia económica y, cómo, tras una prolongada noche de
keynesianismo sin Keynes (o, de nuevo Krugman, ahora afirmando que: “A largo plazo
Keynes aún sigue vivo”6) hace acto de presencia en el crepúsculo del llamado
se hizo y hoy se hace de Keynes, quien –a pesar del reconocimiento temprano de algunos
derecha, por autores como John K. Galbraith, Paul Mattik, Robert Skidelsky8 y... el
5
Paul Krugman, ¿Who was Milton Friedman? New York Review of Books, 15-de febrero de 2007.
6
Paul Krugman, Vendiendo prosperidad. Sensatez e insensatez económica en una era de expectativas
limitadas, Ariel, S. A., México, 1994, p. 205.
7
Paul M. Sweezy, John Maynard Keynes (1946), en Robert Lekachman (compilador), Teoría general de
Keynes. Informe de tres décadas, FCE, México, 1967, pp. 308-314.
8
Las Fuentes son: Para Galbraith, La era de la incertidumbre, Plaza & Janés, España, 1981; para Mattik,
Marx y Keynes. Los límites de la economía mixta, Ediciones Era, México, 1975, y para Skidelsky, El mundo
después de comunismo, Centre for Post-Colletivist Studies y Gernika, México, 1999.
9
“Puedo estar influido por lo que me parece ser justicia y buen sentido, pero la guerra de clases me
encontrará del lado de la bourgeoisie educada”, John M. Keynes, ¿Soy un liberal? (1925), Ensayos de
persuasión, Crítica, Grijalvo, Barcelona, 1988, p. 300. Aunque, en su notable ambigüedad, llega a afirmar lo
contrario sólo un año después: “Consideremos mi propio caso. Estoy seguro que soy menos conservador en
mis inclinaciones que el votante laborista medio; supongo que he jugado en mi mente con las posibilidades
de mayores cambios sociales de los que se encuentran en las actuales filosofías de, digamos, Sidney Webb,
Thomas o Wheatley. La república de mi imaginación se encuentra en la extrema izquierda del espacio
celestial”, en Liberalismo y laborismo (1926), Ensayos de persuasión, op. cit., p. 311.
5
economía de la Universidad Autónoma de Sinaloa (México), por ejemplo, el curso sobre
actualidad, como bien nos lo recuerda Antonio Gazol en El Correo del Sur (19/10/2008)-
como una amenaza de izquierda10. De Keynes a Keynes, intenta explicar ambos giros; y
hasta aquí llega la explicación del título, ya que agrede al sentido común, por cuanto un
intenta una caracterización de la misma crisis, con una exposición de lo que Keynes
y, en general, con los defensores del patrón oro. Se analizan los efectos mundiales
b) La segunda parte inicia con la descripción de la llamada Edad de Oro, donde son
10
Cfr., también, Susan George, El movimiento global de ciudadanos, Foreing Affairs en español, ITAM,
México, primavera 2002 y Jeffry A. Frieden, Capitalismo global. El trasfondo económico de la historia del
siglo XX, Memoria Crítica, Barcelona, 2007, 726 pp.
6
liberalismo, también moderado, de los demócratas, para producir y generalizar la
economía mixta, con resultados plausibles para los más diversos agentes
desde el poder, con la histórica frase de Ronald Reagan, “El gobierno no es una
una parte, y sólo una parte, de la ineficacia de la economía estándar para mostrar
c) Una tercera parte, la final, se destina a describir las razones del regreso de Keynes, a
convencional, para explicar el fenómeno crítico en curso y, lo que quizá sea más
7
información que arroja la crisis, se destaca el hecho subyacente de percibirla,
con un anexo que se destina a describir la cronología de la crisis actual con sus,
poskeynesiana.
Antonio Gazol Sánchez y Carlos Tello Macías y de un notable intelectual mexicano, José
extraordinario favor, por el que le estoy profundamente agradecido. Una ayuda, por
González, quien –no sólo en este caso- me ha brindado sus amplios conocimientos sobre
los misterios cibernéticos, para hacer del libro un resultado presentable. A todos ellos mi
cualquier responsabilidad sobre los errores, omisiones y excesos del libro que, también
FNU.
8
PRIMERA PARTE:
ORÍGENES,
CARACTERÍSTICAS,
EFECTOS, Y
9
LA GRAN DEPRESIÓN Y LA ECONOMÍA CLÁSICA11.
“Cuando lo único que tienes es un martillo, todos los problemas comienzan a parecer
clavos”.
Mark Twain12
es tan evidente la inocencia humana), las crisis económicas suelen ser el resultado de la
incremento de los precios de los alimentos y algunas materias primas, en apariencia hijas de
caprichos naturales, se ubican en la lógica (hoy tan neciamente debatida) del cambio
climático producido por la acción humana. La temprana huída del capitalismo, a través de
puede suceder en la agricultura- los tiempos de trabajo y de producción. Sin embargo, antes
y después de la era capitalista, el asunto de los llamados ciclos económicos, el tránsito del
auge a la crisis y de ésta al auge de manera libre e irregular y en todos los aspectos
importantes de la economía, ha sido una fuerte y añeja preocupación sobre la que se han
intentado las más peculiares explicaciones, incluido el número y ubicación de las manchas
solares13.
11
“´Los economistas clásicos´ fue una denominación inventada por Marx para referirse a Ricardo, James
Mill y sus predecesores, es decir, para los fundadores de la teoría que culminó en Ricardo. Me he
acostumbrado, quizá cometiendo un solecismo, a incluir en ´la escuela clásica´ a los continuadores de
Ricardo, es decir, aquellos que adoptaron y perfeccionaron la teoría económica ricardiana, incluyendo a J.
S. Mill, Marshall, Edgeworth y el profesor Pigou”, John Maynard Keynes, Teoría general de la ocupación, el
interés y el dinero, FCE, México, 1958, p. 17 (n. al p.).
12
Citado en Erik S. Reinert, La globalización de la pobreza. Cómo se enriquecieron los países ricos… y por
qué los países pobres siguen siendo pobres, Crítica, Barcelona, 2007, p. 44.
13
Cfr. J. A. Estey, Tratado sobre los ciclos económicos, FCE, México, 1960.
10
La recesión, que convencionalmente se hace visible cuando hay una reducción del
Producto Interno Bruto por dos trimestres seguidos, conforma el más sombrío de los
momentos del ciclo económico, entre otras cosas, porque ha convocado (ayer y hoy) a
de efectos adversos, desde el contagio14 (entre naciones y entre las llamadas economías
nominal y real) hasta la caída de los precios y de la actividad económica, a los que se les
Por paradójico que parezca, y con objetivos muy distintos a los alcanzados, la
los países en los márgenes del sistema, y la sostenida cooperación de los bancos centrales
Depresión. Veamos:
con arreglo a lo que resultara más práctico, se convirtió en una enorme debilidad, altamente
14
Hoy se debate en Europa, sobre la conveniencia de diferenciar entre patologías contagiosas (como las
gripes) y trasmisibles (como el VIH), por cuanto las segundas exigen un mayor grado de contacto que el del
ambiente que se comparte para sufrir contagios.
11
advertencia de John K. Galbraith, sobre: “... ese peligroso cliché que dice que en el mundo
deflación excesivas, la pretendida nueva expansión del comercio (que, consigo, traería la
este retorno al patrón oro; aunque de él derivó una notable, y finalmente contraproducente,
expansión del crédito a escala mundial que necesariamente reanimó –al sobrepasarse las
“El patrón oro es la clave para entender la Depresión. El patrón oro de la década
fragilidad del sistema financiero internacional. El patrón oro fue el mecanismo por el que
patrón oro amplió esa conmoción desestabilizadora inicial. Fue el principal obstáculo
para cualquier intento de neutralizarla. Fue el vínculo restrictivo que impidió a los
gobernantes evitar el cierre de los bancos y contener la difusión del pánico financiero. Por
todas esas razones, el patrón oro internacional fue un actor decisivo de la Depresión
mundial. La recuperación no se demostró posible, por las mismas razones, hasta que no se
claro, que hoy suele opacarse deliberadamente: el de llevar adelante sus políticas
monetarias en concordancia con las exigencias del sistema internacional y no con las
15
Citado en Harold James, El fin de la globalización, Océano, México, 2003, p. 50.
16
Citado en Barry Eichengreen, Golden Fetters: The Gold Standard and the Great Depression, 1919-1939,
Nueva York, Oxford University Press, 1992, p. XI.
12
prioridades internas del país. Uno de sus principales defensores, y añejo gobernador del
tradición: puede perdurar y crecer, o bien puede que su utilidad, en lo que se refiere a
cubrir una necesidad de posguerra y no más que eso, tenga corta vida. Por un lado, su
alcance se ve limitado por el requisito de que no puede haber un banco nacional mayor
que el propio Estado; que la criatura exceda a su creador. Por otro, un banco nacional
debe adquirir, ya sea mediante ayuda externa (como sucede, por ejemplo, en algunos de
nuestros antiguos países enemigos) o por reconocimiento interno (como en Francia) una
cierta libertad o independencia en el seno de su Estado, o incluso fuera de él. Sólo así es
pero es posible que la misma permitiera que ese Banco pudiera “reprender” a su propio
fuertemente vinculado con el retorno al patrón oro, los años veinte testifican el inicio de la
principio se extendía por América: México, que ya se había adherido al patrón oro,
tema durante toda la década. Canadá crea el suyo en 1935 y Argentina en 1936. Con
17
Carta a J. P. Morgan, 19 de noviembre de 1927, citada en Harold James, El fin..., op. cit., pp. 52-53.
13
comunidad financiera internacional18, y de Francia, que estabiliza con relativa tardanza, los
nuevos presidentes de los bancos centrales emergentes son cobijados, y aleccionados, por
evocación histórica. Una de las más amargas lecciones de la Primera Guerra Mundial, que
con un solo acreedor mundial, los Estados Unidos. El reestablecimiento del patrón oro y el
fortalecimiento de las bancas centrales eran consistentes con la idea, hoy aún más
la falacia de composición, que pretende establecer una analogía entre los jefes de familia y
los gobiernos, sosteniendo que ambos sólo pueden gastar lo que sus ingresos les permiten19.
En un ambiente de penuria financiera, la prohibición tácita del déficit fiscal, no podría sino
Keynes al restablecimiento del patrón oro en Inglaterra, pronosticaba que la nueva paridad
18
Cfr. Abdiel Oñate Villarreal, Razones de Estado. Estudios sobre la formación del Estado mexicano
moderno, 1900-1934, Plaza y Valdés, 2006, pp. 127-156.
19
Esta falacia proviene del conocido aforismo de Adam Smith: “Los principios que rigen la conducta
prudente del jefe de familia difícilmente pueden considerarse insensatos en la de un gran reino”, citado en
Eric Roll, ¿En qué nos equivocamos? Del patrón oro a la integración con Europa, FCE, México, 1996, p. 23.
20
John Maynard Keynes, Las consecuencias económicas de Mister Churchill (1925), en Ensayos de
persuasión, Crítica, Grijalvo, Barcelona, 1988, pp. 213-236.
14
equivocó; la reducción del gasto público, por supuesto y, además, siempre fue contraria a
significó la concesión y administración de préstamos, por parte de los países aliados; éstos
nombraron, en cada caso, un comisionado que recibía, controlaba y distribuía los fondos,
invento británico, por el mismo M. Norman, del Banco de Pagos Internacionales, cuyos dos
instrumento para la cooperación de los bancos centrales, por la vía de reducir la volatilidad
de los mercados de capital internacionales. Sobra decir que, en un plazo muy breve, ambos
complementarios, con lo que la suerte del BPI y su errática existencia –hasta el notable
cambio de perfil que derivó de los acuerdos Basilea I y Basilea II- quedaron marcadas.
doméstico, el sistema económico estadounidense fue cocinando, como hoy y con arreglo a
una exhuberancia irracional, una depresión que habría de alcanzar, también como hoy, a
todo el mundo: “La producción de acero no había cesado de disminuir desde junio [de
21
“... es casi siempre por su prodigalidad por lo que se conoce a un hombre: Enrique VIII, para sus esposas;
Luis XIV, para sus amantes, y el general Douglas Mac Arthur, para sus discursos. Los keynesianos han sido
asociados para siempre a los gastos públicos”, John K. Galbraith, El capitalismo norteamericano, Editorial
Ágora, Buenos Aires, 1955, p. 53.
15
sufriendo desde hacia varios años una crisis impenitente y acabó en franca bancarrota en
1929. Finalmente, se vino abajo la bolsa. Desde este punto de vista, el mercado de valores
no es otra cosa que un espejo en el cual se representa –quizás con algo de retraso, como en
Street”22.
Lo que fue la Gran Depresión y, muy especialmente, las formas en que fue
gasto, de demanda efectiva, en la keynesiana- son las cuestiones con las que concluye este
apartado:
“La Gran Depresión, que comenzó en 1929 y duró hasta 1933, fue la peor crisis
estuvo en Estados Unidos. Entre 1929 y 1932, el valor de los bienes y servicios cayó casi a
seis millones, fue el país que padeció el peor desastre. A finales de 1932 y principios de
Como ahora, la propia depresión fue provocada por una crisis financiera, aunque
ésta tuvo lugar inicialmente en las bolsas más que en los bancos. En septiembre de 1929, el
22
John K. Galbraith, El crac del 29, Editorial Ariel, S. A., Barcelona, 1983, pp.135-136. El subrayado es mio.
16
índice Dow Jones alcanzó un máximo de 381. El estallido de la burbuja de la bolsa,
financieros arruinados se tiraron del piso 100 del Empire State cogidos de la mano. En
1932 el Dow Jones estaba en 41.2 puntos, lo que suponía una caída del 90 por ciento. No
rápida reducción de la producción, que cayó un 10 por ciento entre octubre y diciembre de
1929 (Los índices de producción de Estados Unidos habían empezado a bajar antes del
crash de la bolsa. Pero fue el propio crash el que cambió las perspectivas de una suave
recesión por las de una profunda depresión). La crisis bancaria más grave no llegó hasta
1931.
insostenible. Para evitar auges y crisis Hayek no habría permitido jamás ninguna
posición rechazando las reservas bancarias fraccionales, la práctica bancaria que exige
que los bancos sólo mantengan una fracción de sus depósitos en reservas. Hayek sugería
que el equilibrio a finales de la década de 1920 exigía que bajase el nivel de precios –en
línea con los aumentos de productividad- y advertía que se estaba avivando una inflación
17
más por delante del <<verdadero>> ahorro. Ésta sigue siendo hoy la base de la crítica
errores políticos cometidos durante la baja, que tuvo el efecto de ahondarla y prolongarla.
compensar la <<acumulación>> por parte de los bancos y del público. Esto se debió a un
ciento, del índice de precios al por mayor en el 13.5 por ciento y de las rentas personales
en el 17 por ciento entre octubre de 1929 y octubre de 1930 habría sido todavía <<una de
las contracciones más serias que se hayan registrado>>. Pero en octubre de 1930 llegó la
primera crisis bancaria. La proliferación de quiebras bancarias en las áreas rurales llevó
reservas, y todos trataron de proteger sus activos contra el pánico. Esto llevó a un colapso
curva de oferta de dinero hacia abajo llevó a una menor presión sobre la renta real y los
dinero cayó, pero no porque no hubiera prestatarios dispuestos, sino porque la Reserva
18
mantener la demanda agregada. Fue la caída del gasto lo que llevó a la disminución del
De otro lado, las peculiaridades de la ilusión monetaria con la que, a despecho del
respaldo institucional de las monedas de curso forzoso, se incentivó una no menos peculiar
preferencia por la liquidez para el atesoramiento, por parte de los particulares y de los
Cabe recordar que esos espíritus y, especialmente, esa ilusión, han sido descartadas del
Los espíritus animales, tal como los analizan Akerlof y Shiller y que se expresan en:
confianza, equidad, corrupción y mala fe, ilusión monetaria e historias, tienen una
(y sus multiplicadores, en los que las historias de éxitos esperados juegan un papel central)
toma el papel central e inicial; no es, como cabría esperarlo, una confianza racional, si no,
más bien, una suerte de fe, en la que seguir a otros o confiar excesivamente en los expertos
son las llaves con las que se abren las puertas de entrada a la corrupción y a la mala fe que
mala fe, casi sobra decirlo, se hacen visibles cuando el príncipe se convierte en sapo; es
23
Robert Skidelsky, El regreso de Keynes, Crítica, Barcelona, 2009, pp. 86-90.
24
Cfr. George A. Akerlof y Robert J. Shiller, Animal Spirits, Ediciones Gestión 2000, Barcelona, 2009, p.
108.
19
decir, cuando la crisis ya está presente. Ahí, las oleadas de optimismo devienen pesimismo
sociales. Incluso había ocasiones, por ejemplo, durante una conversación mundana, en que
agradable tener que comentar en el Times lo que a mi parecer constituían signos muy
características del nacionalismo económico), la forma en la que hizo conexión con el crack
de octubre de 1929 y la larga lista de lecciones que proporcionó. También se analizan los
mecanismos con los que, desde la llegada al poder de F. D. Roosevelt, se le enfrentó con el
25
Alexander Dana Noyes ([Link] citado en George A. Akerlof y
Robert J. Shiller, Animal Spirits, op. cit., p. 117.
20
LA ERA DE KEYNES.26
comenzamos a despreciarlo. Pero cuando buscamos con qué reemplazarlo, nos mostramos
extremadamente confusos”27.
puerta de acceso en este ambiente, y corresponde a uno de los más intensos momentos de la
reflexividad, de la relación entre pensamiento y realidad, con la que se planteó –cuatro años
adecuado que el Estado se endeudara para llevar a cabo otros gastos que no fueran los
propios de la guerra, por lo que con frecuencia había que esperar a una guerra para poner
fin a una depresión importante. Espero que en el futuro no mantengamos esa actitud
financiera purista y que estemos dispuestos a gastar en empresas pacíficas lo que las
máximas financieras del pasado sólo nos permitían gastar en la devastación de la guerra.
¡En cualquier caso, afirmo con seguridad absoluta que lo único que podemos hacer es
descubrir alguna excusa que aun las cabezas huecas consideren legítima para incrementar
ampliamente el gasto!”28.
26
Éste es el título de la gran obra de Robert Lekachman, The Age of Keynes, McGraw-Hill Paperbacks, New
York, 1975.
27
John M. Keynes, National Self Sufficiency, Yale Review, 26, 1933, pp. 760-761.
28
John Maynard Keynes, The World´s Economic Outlook, en Atlantic 1, mayo de 1932, pp. 521-526.
21
La dinámica de la crisis, a partir de las indiscutibles demostraciones de progreso
económico, cuando los beneficios superan sensiblemente a los costos, se hace visible con la
aparición de aquello que, en la opinión del propio Keynes significaba (y significa) lo peor:
la deflación, que es el momento en el que los costos superan a los beneficios, con lo que
en el hecho que hace de la caída de los precios de alimentos y materias primas básicas
recuperación, que lo que puede observarse en la industria; hay, también, asimetría entre las
consumo y de bienes de capital, a favor –si así se puede decir- de las últimas. La
propósito de elevar los precios, ni la reducción salarial, en el de reducir los costos, podrán
tiene el mismo resultado práctico, de mantenimiento del consumo con arreglo a un tipo de
imposibilidad de pago futuro del crédito con el que se financia el consumo presente-
Para Keynes, que construye su método como un sistema económico de tres variables
independientes (la propensión marginal a consumir, la eficacia marginal del capital y la tasa
22
proviene de la inversión, misma que no se ve incentivada (lo que hoy es totalmente
evidente) por el bajo precio del dinero (bajas tasas de interés), cuya abundancia –
fiscal cero, deja de cumplir su encomienda, como la más general falla de mercado.
positiva (el consumo se mueve en la misma dirección que el ingreso), que es menor que la
unidad (no todo el ingreso incrementado toma la forma de consumo) y que tiende a cero
(hay un momento en que ninguna porción del ingreso incrementado se destina al consumo).
Mientras que lo que Keynes definió como economía clásica supone que la inversión deriva
de la abstinencia en el consumo, él afirma que entre mayor sea la parte del ingreso que se
gasta de esta forma, mayor será el efecto (multiplicador) que la inversión tendrá sobre el
El multiplicador (k) es igual al ingreso (Y) dividido por el propio ingreso menos la parte de
igual al recíproco de s, lo que permite afirmar que k será mayor entre mayor sea c. Si se
asume que el nuevo nivel de ingreso (Y´) es igual a la inversión (I) multiplicada por el
mayor nivel de ingreso. Si este último se divide por la unidad de salario, se tiene una
23
La eficacia marginal del capital (r) es la rentabilidad de las inversiones, expresada
como una tasa de descuento (la que viaja del futuro hacia el presente) y que iguala el precio
de la oferta industrial (Po) con los Beneficios esperados (Be) de la actividad productiva
durante toda la vida útil de los bienes de inversión (Son esperados, y no corrientes, en
interés y el dinero, es: Po = Be / (1 + r) n, donde n corresponde a los años de vida útil del
Por último, la tasa de interés (i) es, simultáneamente, el precio del dinero y el
premio por renunciar a la liquidez, y corresponde a la relación entre los tres motivos de
demanda de dinero para referirse a los motivos precitados, aunque es del todo válida esa
identidad. Lo que sí hace es establecer dos funciones de preferencia por la liquidez, donde
los dos primeros motivos representan una función relativa al ingreso que, ahora sí,
demandan una parte de la oferta monetaria (M1), mientras el tercer motivo, relativo a la
L1 (Y) = M1,
L2 (i) = M2.
24
L1 (Y) + L2 (i) = M1 + M2 = M.
Si, con Keynes, suponemos que M1 sirve a las tareas de consumo e inversión y M2 a las de
económico, por cuanto con ella crecen el ingreso y el empleo; mientras que el éxito de M2,
casino. La conclusión relativa a aquello que corresponde a la política monetaria salta como
GRÁFICA 1
TRAMPA DE LA LIQUIDEZ
M0
X0 M'
Y1
i0
X1 Y2
i1
(Y )
L1
(i) 1
L2
(i) 0
L2
0 1 0 1
M1 M1 M1 M2 M2 M2
25
En una situación de equilibrio, con una tasa de interés alta, M0 = (M1o + M2o)→io,
incremento de la oferta monetaria, M´ > (M1 + M2) → i1, con lo que crecerá la demanda
la economía estándar (escasez, equilibrio con pleno empleo, neutralidad del dinero y
supuestos irreales), significó un soplo de aire fresco para los estudios económicos.
una obra maestra de esfuerzo intelectual sostenido ... Por eso la Teoría general era para
nosotros menos una obra de teoría económica que un manifiesto por la Razón y la Alegría
... Daba una base racional y un atractivo moral a la fe en la posible salud y cordura de la
clase trabajadora, se describen crudamente por Eric Blair (desde 1933, en la firma de su
29
Cfr. Federico Novelo, Invitación a Keynes, FCE, México, 1997, pp. 118-119.
30
Citado en Robert Skidelsky, Keynes. The Economist as Savior (1920-1937), op. cit., p. 573.
26
libro Sin blanca en París y Londres, George Orwell31): “...jóvenes mineros y recolectores
de algodón que contemplan su destino con la muda estupefacción del animal caído en una
trampa. Simplemente no pueden entender lo que les está sucediendo. Los habían educado
para trabajar y ahora parece como si nunca fueran a tener la posibilidad de hacerlo de
nuevo”32.
ineficiencia económica. Andrew Mellon, secretario del Tesoro del presidente Calvin
liquidar los stoks, liquidar a los agricultores y liquidar hasta los bienes raíces. Purgará la
desaparecerán. La gente trabajará más y vivirá una vida más moral. Los valores se
ajustarán y la gente emprendedora enmendará los estragos causados por gente menos
competente”33. Mellon fue el más notorio liquidacionista, pero, por supuesto, no fue el
único: “Dos de las principales figuras de la época, Joseph Schumpeter, en ese momento
debía seguir libremente su curso, única forma en que llegaría a curarse, de modo
31
“Orwell es un río del condado de Suffolk, no muy alejado de Southwold”, donde Blair vivió en su
adolescencia. Cfr. Simon Schama, Auge y caída del imperio británico, Crítica, Barcelona, 2004, p. 433.
32
George Orwell, The Road to Wigan Pier, Nueva York, Harcourt, Brace, 1958, pp. 85-86. Este libro es el
informe de Orwell al Left Book Club, que le encargó investigar la situación creada por la depresión, en enero
de 1936.
33
Citado en Bradford DeLong, “Liquidation” Cycles and the Great Depression, citado, a su vez, en Jeffry
Frieden, Capitalismo Global, op. cit., p. 241.
27
Según lo declaró explícitamente Joseph Schumpeter, el restablecimiento del sistema
siempre tenía lugar espontáneamente. Y añadió: <<Y eso no es todo: nuestro análisis nos
conduce a creer que la recuperación sólo puede ser efectiva si se produce por sí
que educadamente llaman una <<liquidación prolongada>> que nos ponga en el buen
hará. Y cuando haya pasado suficiente tiempo para que se complete la liquidación, todo
volverá a ir bien. Las voces que nos dicen que la vía de escape se halla en la economía
estricta y en abstenerse, siempre que sea posible, de utilizar la producción potencial del
Depresión, con una atendible advertencia del autor, acerca del carácter esquemático de su
presentación: “Diré demasiado para el profano y demasiado poco para el experto. Porque
convirtiendo en una ciencia. Sin embargo, haré todo lo que pueda”. Veamos cuánto pudo
hacer:
“Tomemos, ante todo, los bienes de consumo que van al mercado para la venta. ¿De qué
dependen los beneficios (o pérdidas) de los productores de tales bienes? Los costes totales
de producción, que son la misma cosa que los ingresos totales de la comunidad
34
Joseph A. Schumpeter, Depressions, en The Economics of the Recovery Program, Nueva York, McGraw-
Hill, 1934, p. 20, citado en John K. Galbraith, Historia de la economía, Ariel, Barcelona, 1989, p. 213.
35
John Maynard Keynes, The World´s Economic Outlook, op. cit., p. 525.
28
contemplados desde otro punto de vista, se dividen en una cierta proporción entre coste de
bienes de consumo y coste de bienes de capital. Las rentas del público, que son de nuevo la
misma cosa que los ingresos totales de la comunidad, se dividen también en cierta
ganarán dinero; porque sus ingresos, que son iguales al gasto del público en bienes de
consumo, serán menores (como lo muestra una breve reflexión) que lo que les ha costado
producir esos bienes. Si, por el contrario, la segunda proporción es mayor que la primera,
cual se deduce que los beneficios de los productores de bienes de consumo sólo pueden
restablecerse o porque el público gaste una parte mayor de sus recursos en tales bienes (lo
que significa ahorrar menos), o porque una mayor proporción de la producción tome la
forma de bienes de capital (dado que esto significa una producción menor proporcionada a
los bienes de consumo). Pero los bienes de capital no se producirán en una escala mayor a
menos que los productores de tales bienes estén obteniendo un beneficio. Así llegamos a
nuestra segunda cuestión: ¿de qué dependen los beneficios de los productores de bienes de
el público se muestra reacio a comprar los últimos, entonces los productores de bienes de
capital sufrirán una pérdida; en consecuencia, se producirán menos bienes de capital, con
el resultado de que, por las razones que antes se han dado, los productores de bienes de
consumo también sufrirán una pérdida. En otras palabras, todas las clases de productores
29
la verdad esencial. Pueden sobreponerse muchas variaciones, fugas y orquestaciones, pero
económico de los Estados Unidos, durante los no tan felices veintes, fortaleció una
enfrentado esta cuestión, por lo que aquí se incluye una digresión, que no lo es tanto:
Con notable antelación, y de manera aun más esquemática, Carlos Marx –quien
fallece el mismo año en que nació J. M. Keynes (1883)- analiza los componentes, las tres
figuras, de lo que denominó el proceso cíclico del capital; esta relevante aportación que,
como se desprende de sus resultados, es una clara negación de la llamada Ley de Say,
comienza con la forma dineraria del capital (D), asumiendo que el dinero es capital si, y
sólo si, se metamorfosea en dos formas específicas de mercancía (M) que son los medios
de trabajo; hasta aquí, los ciclos del capital se verifican en la esfera de la circulación,
interrumpe la circulación y se inicia una nueva metamorfosis, en la que el capital toma una
forma productiva (P), de manera que: D-M...P; éste es el proceso productivo en el que las
función producción comandada por el capitalista y en la que una parte del trabajo es impaga
y apropiada por el mismo capitalista. De la forma productiva (P), resulta una nueva
mercancía, distinta a aquellas que la hicieron posible y que contiene una magnitud de valor
36
John M. Keynes, La Gran Depresión de 1930 (Diciembre de 1930), en Ensayos de persuasión, Crítica,
Grijalvo, Barcelona, 1988, pp.135-139. Respecto a las ganancias o pérdidas de los productores de bienes de
consumo, desde la versión en inglés (que se reproduce en la traducción), se confunde el efecto de mayores o
menores gastos en consumo (p. 138, 3er párrafo). Aquí, se presenta una versión corregida por el autor (FNU)
37
John K. Galbraith, El crac del 29, op. cit., p. 242.
30
mayor que M y conforma el inventario de la producción (M´) que habrá de volver a la
circulación para intercambiarse por otra magnitud dineraria (D´), también, por lógica,
mayor que D:
demuestra lo desatinado de la conocida, e inútil, Ley de Say y permite ver que, donde la
economía clásica vio una puerta hacia el pleno empleo, Marx descubriera la mecánica de
las llamadas crisis de realización del valor. Estos ciclos demuestran también, que –en la
mercancías, casi como tituló a su obra el afamado investigador ricardiano, Piero Sraffa39.
que hace a ambas interpretaciones del sistema económico y de sus vulnerabilidades: Tsuru
producción de bienes de consumo), en un solo capital constante (C), y otro variable (V), al
tiempo que suma y desagrega la plusvalía, en función de su destino: para consumo de los
capitalistas (Pc), para capital constante adelantado (Pac) y para capital variable adelantado
• C + V + Pc + Pac + Pav = W
38
Karl Marx [Fiedrich Engels], Las metamorfosis del capital y el ciclo de las mismas, en El capital, Tomo II /
Vol. 4, Siglo veintiuno Argentina editores, S. A., México, 1976, pp. 29-142.
39
Piero Sraffa, Producción de mercancías por medio de mercancías. Preludio a una crítica de la Teoría
económica, oikos-tau, S. A., ediciones, Barcelona, 1966, 137 páginas.
31
• Inversión = Pac + Pav
primero, como inversión y, segundo, como consumo proletario40. Ésta, digamos, estrecha
cercanía entre ambos análisis, permite abrigar grandes sospechas respecto a la indisposición
de Keynes por mostrar una brizna de simpatía por los padres fundadores del marxismo, tal
1935:
“De los dos, prefiero a Engels. Puedo darme cuenta que inventaron cierto método y una
manera abominable de escribir, caracteres ambos que sus sucesores han conservado con
fidelidad. Pero si me dice usted que descubrieron una clave para el rompecabezas
económico, sigo sin comprender, pues no puedo descubrir en ellos nada que no sea un afán
anacrónico de controversia [...] Creo que estoy escribiendo un libro de teoría económica
que revolucionará en gran parte –no en seguida, supongo yo, pero sí durante los próximos
diez años- el modo de pensar del mundo sobre los problemas económicos”41. La
hay una razón política: La reacción conservadora piensa poco en la propuesta marxista, por
40
Shigeto Tsuru, Sobre los esquemas de la reproducción. en Paul Sweezy, Teoría del desarrollo capitalista,
FCE, México, 1945, pp. 397-406.
41
Citada en, Roy Harrod, La vida de John Maynard Keynes, FCE, México, 1951, p. 463.
42
Federico Novelo U., La ambigüedad en la obra de John Maynard Keynes, ¿falla o recurso plausible?, en
Fernando Noriega y Washington Aguirre (coordinadores), Temas selectos de investigación económica
latinoamericana, Universidad de Guayaquil, Ecuador, 2008, pp. 25-38.
32
conformar una utopía en el sentido de la inviabilidad, y tiende a espantarse poco –si algo-
con ella; Keynes produce un temor mucho mayor, al menos por dos razones que tienen que
ver con que su propuesta postula otro tipo de capitalismo del todo distinto al de los
mercados competitivos, en primer lugar y, en segundo, porque esa propuesta es viable justa
seguidores, resultaba del todo prescindible. Ese otro tipo de capitalismo, igualitario,
sociedad, a muy considerable distancia del pensamiento económico convencional que, cada
33
LA CONEXIÓN CRAC-GRAN DEPRESIÓN.
“No parece que pueda discutirse mucho el hecho de que en 1929 la economía –a diferencia
La conexión de crac con la Gran Depresión debe entenderse tal y como se mencionó
llaman economía real, distaba mucho de la fuerza y solidez sobre la que insistía el
presidente Hoover, por las siguientes razones, descubiertas y priorizadas por John K.
Galbraith:
“1.- La pésima distribución de la renta. En 1929 el cinco por ciento de la población con
rentas más altas recibió aproximadamente la tercera parte de toda la renta personal de la
economía está asentada sobre un alto nivel de inversión o un alto nivel de consumo de
bienes suntuarios, o sobre ambos a la vez. El rico no puede comprar grandes cantidades de
pan. Si el conjunto de éstos se decide a transferir lo que recibe habrá de ser a cambio de
mucho mayores que el pan. Este tándem esencial –gasto e inversión- fue especialmente
2.- La muy deficiente estructura de las sociedades anónimas. La realidad era que la
empresa norteamericana de los años veinte había abierto sus hospitalarios brazos a un
todas sus supercherías. Pocas veces, en la larga historia de estas actividades, se las ha
43
John K. Galbraith, El crac del 29, op. cit., p. 242.
34
visto operar como una marea de latrocinios corporativos de tan vastas proporciones. Las
tareas corporativas más importantes eran inherentes, por lo demás, a la enorme estructura
de creciente creación de los holdings, y los trust de inversión. Las holdings controlaban
casos, como en los trust de inversión, siempre existía el peligro de devastación por una
producción pagaban los intereses de las obligaciones de las recién ascendidas holdings. La
olvidar que esto venía a sumarse a las presiones deflacionarias. Pero una vez llegadas a
esta situación, las entidades se veían obligadas a reducir sus beneficios, con lo cual toda la
pirámide de empresas disminuía de tamaño y fuerza. Cuando esto sucedía, eran inevitables
estas condiciones. Sería realmente difícil imaginar un sistema mejor dispuesto para
3.- La pésima estructura bancaria. En los primeros seis meses de 1929, quebraron 346
bancos de distintas localidades del país, con un total neto de depósitos de 115 millones de
cuando la renta, el empleo y los precios o el valor de los objetos se hunden como resultado
de una depresión. Esto fue lo que sucedió después de 1929. Y, una vez más, sería difícil un
mecanismo más apropiado para ampliar al máximo los efectos del pánico. Lo frágil y
tarado destruyó no solamente a los restantes mecanismos frágiles y tarados sino que
contaminó lo fuerte. Por todas partes, ricos y pobres se dieron cuenta del desastre
35
mediante la persuasiva conciencia de que sus ahorros habían sido liquidados. No hace
falta decir que este sistema bancario, una vez inmerso en las convulsiones de la quiebra,
4.- La dudosa situación de la balanza de pagos. Los países extranjeros no podían cubrir su
balanza comercial adversa con [Link]., mediante crecientes pagos en oro, o al menos no
por mucho tiempo. Lo cual significaba que o bien aumentaban sus exportaciones a
[Link]., o reducían sus importaciones o bien dejaban incumplidos los pagos de los
fuertemente el arancel. Consecuencia de esta medida fue que las deudas –incluso las de
guerra- no pudieron ser satisfechas, y esto de rechazo provocó una estrepitosa caída de las
5.- Los míseros conocimientos de economía de la época. Los economistas y todos aquellos
que ofrecían consejo económico durante los últimos años veinte y primeros treinta eran
siguientes al crac del mercado de valores, los honorables consejos económicos de los
empeorar las cosas. A partir de entonces, la política económica adoptada no hizo sino
empeorar cada vez más las cosas. Para los republicanos el presupuesto equilibrado era,
como siempre, alta doctrina. Pero el programa del partido demócrata en 1932 abogaba –
con una concreción que los políticos rara vez aconsejan- por un ´presupuesto federal
equilibrado cada año sobre la base de una precisa estimación gubernamental dentro de los
36
límites señalados por los ingresos fiscales...´ El presupuesto equilibrado no era un tema de
reflexión y ni siquiera, como a menudo se ha asegurado, una cuestión de fe. Más bien era
una simple fórmula, y no fue el único corsé que se aplicó a la economía. Hubo también el
espantajo de un abandono del patrón oro –cuya vigencia impedía la elevación del tipo de
estado ´fundamentalmente firme y sólida´ en 1929 los efectos del gran crac de la bolsa
habrían sido pequeños”44. La extensión de esta cita se justifica en la enorme sabiduría que
nos coloca frente a las evidencias favorables a la Teoría del subconsumo, en tanto variable
explicativa del ciclo económico, cuyo añejo y más significativo autor fue John Atkinson
ingreso genera, tarde que temprano, una crisis de realización de la oferta; la mecánica es la
siguiente: El capitalismo industrial avanzado tiende a producir muchos pobres muy pobres
y, por otro lado, pocos ricos muy ricos. Los primeros, gastando todo su ingreso, no pueden
consumir todo lo que desean, mientas, los segundos, tienen una enorme capacidad de
consumo pero no el deseo de gastar todo su ingreso. Ya se sabe que, para éstos, todo
economía descriptiva, será igual a la inversión-. De aquí se sigue que al disponer de una
desproporcionada parte del ingreso nacional, los ricos invertirán preferentemente y, así,
capital, siempre colocando a los salarios a la zaga de los precios. De todo ello resulta que la
44
John K. Galbraith, El crac del 29, op. cit., pp. 242 254.
45
J. A. Hobson, Economics of Unemployment, Londres, 1922.
37
oferta (Z) tendrá un crecimiento mucho más acelerado que la demanda (D), con lo que la
deflación.
Resulta lógico, entonces, que para Hobson el único remedio seguro a este círculo vicioso
sea una mayor igualdad46. La que no es, no puede ser, proporcionada por la mano invisible
del mercado. Por lo que hace al 4o. punto, la dudosa situación de la balanza de pagos,
resulta conveniente intentar el análisis de los efectos que, en aquel momento, tuvo la
“Ya desde 1920, el Congreso dominado por los republicanos aprobó a la carrera un
decreto de urgencia sobre aranceles que tenía como objeto levantar un muro
expresó su veto, el presidente Wilson pidió que se actuara con sentido común al respecto.
Dijo: ´Si hubo un tiempo en que los Estados Unidos pudieron tener algo para tratar con la
competencia extranjera, ese tiempo ya ha pasado. Si queremos que Europa pague sus
republicanos decidieron no prestar oídos a este sabio consejo y tan pronto como tuvieron
elevó a alturas sin precedentes los impuestos a las importaciones e impidió efectivamente
que las naciones europeas vendieran sus artículos en los Estados Unidos. Ocho años más
38
más alto en la historia de los Estados Unidos y, a pesar de las protestas de casi todos los
economistas respetables del país, Hoover lo firmó. Estos aranceles no sólo cerraron el
mercado estadunidense a los productos de las granjas y de las fábricas de Europa, sino
que dio lugar a aranceles en represalia que cerraron los mercados europeos a los artículos
estadunidenses”47.
también para Harold James (en El fin de la globalización, ya citado en páginas anteriores),
Silberman: “La razón básica para que la depresión durara tanto fue, por supuesto, la
inadecuada a nivel mundial. Pero encaja muy bien con Estados Unidos”48.
sin duda, tiene que ver con los parecidos de estas cinco cuestiones ayer y hoy. La inequidad
capitalismo estadounidense, vuelve a hacer acto de presencia, sólo que a una escala mucho
impostores, con Bernard L. Madoff, Merrill Lynch y Goldman Sachs, como sujeto y
47
Allan Nevis y Henry Steele Comager con Jeffrey Morris, Breve historia de los Estados Unidos, FCE,
México, 1994, p. 400.
48
Charles Kindleberger, La crisis económica 1929-1939, Colección Historia económica mundial del siglo
XX, Crítica, Grijalvo, Barcelona, 1985, p. 324.
39
corporaciones, tan o más emblemáticos que los del final de los años 1920 y comienzos de
cabeza, y la bancarrota intelectual, que obligó a percibir una suerte de Oráculo, donde sólo
40
EL NACIONALISMO ECONÓMICO.
“Simpatizo, por lo tanto, con aquellos que tenderían a minimizar, antes que con aquellos
proclives a maximizar, los lazos económicos entre naciones. Ideas, conocimientos, arte,
hospitalidad, viajes... son cosas que por naturaleza deberían ser universales. Sin embargo,
que los bienes sean de fabricación casera siempre que sea razonable y convenientemente
apremios producidos por una crisis global, estas medidas toman un sitio relevante en la
relación entre naciones, pese a ser identificadas con la poco solidaria intención de
empobrecer al vecino. Esto es así porque, aunque la economía puede ser, y es,
Respecto al artículo de Keynes, del que se ha extraído el epígrafe con el que comienza el
la economía, Ciencia que estudia la conducta humana en cuanto a relaciones entre fines y
ambigüedad, Keynes sólo describía las causas y posibles alcances del nacionalismo
económico.
49
John Maynard Keynes, National Self-Sufficiency, op. cit., p. 758. Este ensayo, publicado en 1933, muy
rápida e inicialmente se tradujo al alemán.
50
Citado en Charles P. Kindleberger, La crisis económica de 1929-1939, de la colección Historia económica
mundial del siglo XX, Crítica, Grijalvo, Barcelona, 1985, pp. 306-307.
41
Es una historia conocida la del efecto que el proteccionismo estadounidense tuvo,
reacciones nacionales en Euarasia, Europa, Japón y América latina, mucho más allá de la
reciprocidad arancelaria. Stalin reanimó una repetición del comunismo de guerra, a partir
de los magros frutos de la Nueva Política Económica (NEP, por sus siglas en inglés), de
Lenin, que –por la falta de respuesta de las economías occidentales y por la debilidad del
opinión de Angus Maddison: “El periodo que va de 1938 al inicio de la guerra fue uno de
propósitos originales de la revolución, el radio de acción del control estatal fue muy
control estatal se extremó aún más de lo que ha sido en cualquier otro país comunista (de
por medios militares, despreciando la herencia y, muy especialmente, las instituciones del
América latina que pudieron romper con una función internacional primario-exportadora
51
Angus Madison, Crecimiento económico en el Japón y la URSS, FCE, México, 1971, p. 125.
42
industrialización sustitutiva de importaciones (ISI) que, para ser eficaz, requería de
con el Sistema de la Sociedad de Naciones- como una vuelta al imperio romano, pero
también como la búsqueda de una salida en África para la superpoblación italiana. Ahora
Italia se proponía construir el nuevo imperio del Mediterráneo (“nuestro mar”). En 1932
el ministro de Relaciones Exteriores, Dino Grandi, explicaba ante el Senado que una
Libia sería el destino inicial. La colonización dirigida por el Estado, se definía como la
Versalles y agudizado por la depresión, la obra clave de Adolfo Hitler (Mein Kampf)
convertirse en un deber si, privada de una mayor extensión de esa tierra, una gran nación
1933, Hitler expuso las bases de su política futura en un encuentro privado con jefes
militares. Desde su punto de vista existían dos soluciones alternativas para el problema
alemán. Una primera opción consistiría en que Alemania pudiera desarrollar su potencial
52
Harold James, El fin de la globalización, op. cit., p. 233.
53
Citado en Ian Kershaw, Hitler, 1889-1936: Hubris, Nueva York, W.W. Norton, 1999, p. 249.
43
de la depresión. Sin embargo, al comenzar su discurso, había subrayado la limitada
capacidad del mercado mundial para absorber exportaciones. Por ende, la segunda
lo general, en toda su inquietante dimensión: “Fue durante este periodo cuando el ascenso
del fascismo en Italia y, en mayor grado, el del nazismo en Alemania, evidenciaron para
quienes estaban dispuestos a ver con penetración en estos acontecimientos los extremos
económicas”55.
El Japón mostraba asombrosas coincidencias con sus futuros aliados: “... explicó la
mercado para los bienes japoneses, y un medio para aliviar la superpoblación rural de
económico de Manchukuo, el Estado títere japonés, conducido por el gobierno, como ´una
Por lo que hace a la ISI, en América latina, tenemos que, a reserva de la posible
profundización del análisis caso por caso, la Comisión Económica para América Latina y
El Caribe (CEPAL, 1948) ha elaborado abundante material acerca de las etapas del
crecimiento regional (hacia afuera, hacia adentro, y reciente), en los que se analizan los
54
Harold James, El fin de la globalización, op. cit., p. 234.
55
Eric Roll, ¿En qué nos equivocamos? Del patrón oro a la integración con Europa, FCE, México, 1996, pp.
53-54.
56
Harold James, El fin…, op. cit., p. 232.
44
efectos de la Gan Depresión, para la aparición de la segunda etapa, en cada sistema
económico, y que fueron comunes, para dar origen a la ISI. El carácter vernáculo de la
Teoría del Desarrollo cepalina y el lugar privilegiado que el tema ocupó durante un largo
período en la región, se describen con asombrosa claridad, entre otras, en las obras de
Aníbal Pinto57, a los efectos de realizar una afortunada esquematización de las etapas y, a
la inflación regional, en clara sintonía con el análisis keynesiano de las complicaciones que,
Sea:
EZ= dZ ÷ dD < 1 ⇒ π;
la oferta, ésta será inelástica (menor que 1 en esta relación), con lo que la presión de la
demanda no actúa como un incentivo para la producción (que es ineficiente) y opera sobre
el nivel de precios, produciendo inflación, sin que la oferta monetaria represente papel
alguno en esta causal58. Por éstas y otras razones, para algunos relevantes autores
57
Aníbal Pinto, Inflación. Raíces estructurales, Lecturas del Trimestre Económico, Número 3, FCE, México,
1973, 420 pp.
58
Cfr. John M. Keynes, Teoría general de la ocupación, el interés y el dinero, op. cit., pp. 284-289.
45
importaciones, como una suerte de versión latinoamericana del modelo keynesiano59, por
su carácter expansivo, por una (más declarada que operada) vocación distributiva, por el
exportaciones desde la metrópoli, por la Gran Depresión, primero, y por los efectos que en
Para muchos analistas, la obsesión latinoamericana por el tema del desarrollo, bajo
59
Fernando Cortés, Procesos sociales y evolución de la distribución del ingreso monetario (1977-2004), en
Rolando Cordera y Carlos Javier Cabrera Adame (coordinadores), El papel de las ideas y las políticas en el
cambio estructural en México, Lecturas del Trimestre Económico número 99, México, 2008, p. 427.
46
CUADRO 1.
ELECTRODOMÉSTICOS.
Elaboración propia con apoyo en Aníbal Pinto, Inflación ..., op. cit. pp. 105-140.
económico: En primer término, el abultado cuerpo de rigideces que derivan del patrón oro,
a los efectos de imposibilitar una política monetaria soberana sobre el tipo de cambio y a
los efectos, también, de imponer las mismas limitaciones a la oferta monetaria. En segundo
47
El 20 de septiembre de 1931, Inglaterra abandona el patrón oro y, con cierta
haberse mantenido desde 1925, y por el restablecimiento de ese patrón, en 4.86 dólares. La
grilletes de oro. La devaluación razonable de las monedas ya liberadas, como aconteció con
la libra, disponían de todas las ventajas de una elevación en los aranceles, y ninguna de sus
Sentimos que tenemos por fin las manos libres para hacer lo sensato. Ha pasado la fase
romántica y podemos empezar a discutir con realismo cuál es la mejor política. Puede
parecer sorprendente que un movimiento que se había presentado como una catástrofe
desastrosa haya sido recibido con tanto entusiasmo. Pero las grandes ventajas para el
artificiales para mantener nuestra moneda por encima de su valor real, fueron captadas
con rapidez [...] No maravilla, pues, que sintamos cierta euforia por el respiro, que las
cotizaciones de la bolsa suban y que los huesos secos de la industria se remuevan. Porque
si el cambio de la esterlina se deprecia, digamos, en un 25 por 100, esto hace tanto para
restringir nuestras importaciones como un arancel de esa cuantía; pero mientras que un
depreciación de la esterlina les supone una subvención del mismo 25 por 100, con lo que
protege al productor nacional contra las importaciones [...] La solución a la que nos han
48
en verdad una solución insatisfactoria para todos. El mundo nunca será próspero sin una
armonioso para todos los países del globo más íntimamente interrelacionados, es el único
los problemas nacionales empobreciendo al vecino, en realidad no podía ser una opción
duradera ni deseable, entre otras razones, porque equivale a convocar al inicio de una
guerra comercial, en un juego de suma cero en el que, al final de la jornada, todos podrían
resultar vencidos. Su verdadera intención era que en todo el planeta –como aconteció con
cierta tardanza- se siguiera el ejemplo británico, sin que nadie conservara sus doradas
cadenas (corriendo la suerte del Rey Midas) y las relaciones entre las monedas fueran el
establecer altos aranceles tardó considerablemente, como casi todas sus persuasiones, en
tiene lo siguiente:
60
John Maynard Keynes, El final del patrón oro (1931), en Ensayos de persuasión, op. cit., pp. 249-253.
61
“He aquí coleccionado algo así como los graznidos de un cuervo o los cantos de una rana a lo largo de
doce años: graznidos o cantos de una Casandra que nunca pudo influir en el curso de los acontecimientos a
lo largo del tiempo. El volumen podría haberse titulado “Ensayos de profecía y persuasión”, porque la
profecía, por desgracia, ha tenido más éxito que la persuasión”, John M. Keynes, Prefacio (8/XI/1931) a
Ensayos de persuasión, op. cit., p. 9.
49
CUADRO 2
VIEJOS).
económica mundial del siglo XX, Crítica, Grijalvo, Barcelona, 1985, p. 208.
terminó afectando, también, a las economías desarrolladas, por cuanto una importante
las exportaciones primarias a las que, de suyo, ya las había desvalorizado la fuerza
50
deflacionaria que escoltó a la crisis; la caída de precios de la que se tuvo que sufrir una
CUADRO 3.
1932-1933.
EXPORTACIÓN
> DE 80 CHILE
75-80 CHINA
SALVADOR
YUGOESLAVIA
ZELANDA
51
Fuente: S. G. Triantis, Cyclical Changes in Trade Balance of Countries Exporting
52
ALGUNOS HÉROES DEL NACIONALISMO ECONÓMICO: HJALMAR
“El comercio irrestricto correspondía a la paz; los altos aranceles, las barreras
Sociedad de Naciones –de la que no formó parte su principal animador, los Estados
Unidos63- enfrenta un cuerpo de pruebas ácidas, en los años treinta, que no puede superar:
cuando las hubo, de la Sociedad de Naciones, a pesar de que, con excepción del primer
caso, todas las naciones víctimas de estas invasiones e intervenciones formaran parte de la
sufrían la más fuerte amenaza por la impronta fascista, notablemente incentivada por la
crisis económica.
separación del patrón oro, el éxito inmediato fue de proporciones significativas; incluso, es
posible afirmar que dos naciones, Japón y Suecia, se colocaron rápidamente al margen de
los efectos de la Gran Depresión (el primero de ellos sólo estuvo adherido al patrón oro,
62
Cordell Hull, citado en Fred L. Block, Los orígenes del desorden económico internacional, FCE, México,
1980, p. 53.
63
Cfr. Woodrow Wilson, Discurso de los catorce puntos, y Henry Cabot Lodge, Discurso de la Sociedad de
Naciones, ambos en Daniel Boorstin (compilador), Compendio histórico de los Estados Unidos. Un recorrido
por sus documentos fundamentales, FCE, México, 1997, pp. 622-637.
64
Resulta irónico que Abisinia formara parte de la Sociedad de Naciones, desde 1925, por iniciativa de Italia.
Cfr. Henry Kissinger, La diplomacia, FCE, México, 1996, p. 295.
53
entre enero de 1930 y diciembre de 1931), por la acelerada puesta marcha de medidas
producción y empleo, bajo la sombra del New Deal; en Alemania, según Joan Robinson,
“Hitler había encontrado la manera de curar el desempleo antes que Keynes hubiese
acabado de explicar por qué se producía”65, y los países que, en América latina, pudieron
crecimiento.
Keynes afirma que: “Los hombres prácticos, que se creen exentos por completo de
Los maniáticos de la autoridad, que oyen voces en el aire, destilan su frenesí inspirados en
algún mal escritor académico de algunos años atrás”66. Los pensadores económicos que
nacionalismo económico y que, salvo en un caso y en contra del acta de defunción previa
extendida por Keynes, vivieron más que los propios gobernantes, merecen aquí una
evocación.
HJALMAR SCHACHT.
65
Citada en Federico Novelo, Teoría económica keynesiana, Plaza y Valdés, México, 1987, p. 44.
66
J. M. Keynes, Teoría general de la ocupación, el interés y el dinero, op. cit., p. 367.
54
origen judío67, de la que derivó la genocida persecución, o por ser uno de los tres personajes
Rist (gobernador del Banco de Inglaterra y comisario gobernador del Banco de Francia,
descuento del Banco de la Reserva Federal de los EUA, el origen del crac de 192969. En la
traducción francesa de sus memorias, el título es: Mémoires d´un magicien (París, Amito-
Dumont, 1954: Las memorias de un mago) y la evidencia disponible muestra que, para la
economía alemana de 1934 a 1936, en verdad lo fue. Schacht fue presidente del Banco
Central del Reich (el Reichbank) de 1923 a 1930 y después de marzo de 1933; en agosto de
1935 fue nombrado ministro plenipotenciario para la economía de guerra, con el fin de
favorecer el desarrollo de la Wehrmacht y el rearme, tareas que cumple sin aumentar los
mostró a plenitud con la infrecuente mezcla de audacia e intuición: La primera, sirvió para
crear dos tipos de bonos gubernamentales, los bonos Offa, para financiar la obra pública, y
los bonos Mefo, para el rearme; en ambos casos, estos instrumentos podían ser
que los tenedores (en lo fundamental, grandes empresarios de Alemania y de algunos países
cobrar los intereses que produjeran. El monto de estos bonos era doblemente ignorado; en
67
Henry Morgenthau III, Mostly Morgenthaus. A Family History, Ticknor & Fields, New York, 1991, p. 316.
68
Leon Goldensohn, Las entrevistas de Núremberg, taurus, México, 2005, p. 21.
69
Cfr. John K. Galbraith, El crac del 29, op. cit., p. 41.
55
primer lugar, por la población alemana y, en segundo lugar, por el extranjero que no
conocía siquiera un aproximado de los gastos militares de Alemania. “Se estima que en la
gran época de Schacht (1934-1936) circularon así doce mil millones de <<marcos
sus recursos, se otorgaba créditos a sí misma. La deuda interna aumentó (cuarenta y siete
mil millones en 1938), pero las fábricas de armamento trabajaban y contrataban más y
más personal”70. El milagro económico alemán, en realidad, resultaba de una más que
gubernamental que originaba un mercado dirigido o, como más le gustaba decirlo a Hitler,
una mayor complejidad; en parte, porque el Tratado de Versalles, por la tácita prohibición
con monedas sobrevaluadas, al menos frente al creciente número de países que habían
salido del bloque del oro, y, por otro lado, la escasez de divisas internacionales resultante,
enredado problema, Schacht disponía de una solución, no total, pero solución al fin.
como contravalor;
70
Marlis Steinert, Hitler y el universo hitleriano, Grupo Zeta, Barcelona, 2004, pp. 265-266.
56
b) No comprar más de lo que, así, se pudiera pagar, y
El plan arrojó importantes éxitos, a los efectos de proveer bienes primarios a bajo
costo y sin la mediación de las escasas divisas y a los efectos, también aunque en menor
proporción, de encontrar salida para una parte –muy lejana del total, por cierto- de la
CUADRO 4.
BIENES BIENES
EXTRANJEROS ALEMANES
Elaboración propia con apoyo en Marlis Steinert, Hitler y el universo hitleriano, op.
por la vía de reorientar la inversión interna, de manera adversa para la producción menos
sintéticos fueron algunos de los bienes sustitutos, de producción privada, que avaló el
gobierno nazi. Pese a los éxitos alcanzados, Schacht no era, ni con mucho, imprescindible;
57
Göring: “Una vez alcanzado el despegue de la economía, la puesta en marcha del
liberal, frenar la inflación y el ritmo de las medidas forzadas. A causa de ese problema,
que lo puso progresivamente en conflicto con los representantes de las fuerzas armadas, y
sobre todo con Goering (sic) –encargado entretanto, además de sus otras
1937; en 1939 dejó también la presidencia del Banco Central, pero siguió siendo miembro
del gobierno hasta 1943”71. Resulta interesante conocer las comparaciones que, en todos
los casos de estos héroes del nacionalismo económico, se hicieron con Keynes; para el caso
de Schacht, se dispone de ésta: “Hjalmar Horace Greeley Schacht y John Maynard Keynes
patrón oro a favor de una vigorosa acción pública. Tanto la economía de Schacht como la
mundo, mientras que el académico Keynes escribía una obra sobre teoría económica
homosexual heterodoxo que creía en el poder de las ideas y desdeñaba a los políticos. Pero
71
Marlis Steinert, Hitler… op. cit., p. 266.
58
mientras que la de Keynes sólo fue obteniendo el apoyo de intelectuales y políticos
gradualmente
Las tornas cambiaron diez años después, en 1944. Mientras que el inglés celebraba
agentes de la GESTAPO se dirigían a detener al alemán. Mientras que Schacht rogaba por
que habría que construir sobre las ruinas de la guerra que los alemanes habían perdido”72.
final, como durante toda su vida, rehusó haber hecho algo equivocado.73
TAKAJASHI KOREKIYO.
Fue así, como en 1917, el gobierno decidió suspender la exportación de oro, ya que varios
países lo habían hecho; de quedarse aislado como uno de los pocos exportadores del metal
precioso, tendría que pagarlo con una extraordinaria devaluación del yen. El retorno al
patrón oro por Estados Unidos (1919), Alemania (1924), Inglaterra (1925), Italia (1927) y
Francia (1928), más la exhortación por dicho retorno, desde la Conferencia de Génova en
1922 (ya citada), parecieron razones suficientes para que el gabinete Jamaguchi del partido
exportar oro; al hacerlo con arreglo a la antigua paridad, el yen resultó revaluado en
72
Jeffry A. Frieden, Capitalismo global. El trasfondo económico de la historia del siglo XX, op. cit., p. 331.
73
Liaquat Ahamed, Lords of Finance. The Bankers Who Broke The World, Penguin Press. USA, 2009, p. 486.
59
alrededor del 10 %. El efecto comercial inmediato, por supuesto, fue deficitario. La moneda
fuerte, por vías artificiales o reales, dificulta enormemente las exportaciones y, en sí misma,
representa un gran incentivo para las importaciones. Esta situación tiende a agravarse en
La búsqueda del equilibrio entre una moneda sobrevaluada y una balanza comercial
conoce como “política financiera Inoue”, en honor del ministro de Finanzas Inoue
crisis económica mundial. La economía japonesa sufrió los embates de una recesión
En diciembre de 1931, dimitió el gabinete del Partido Minsei, siendo sustituido por
el Partido Seiyuu que volvió a prohibir la exportación de oro, apartó al Japón de ese patrón
desde 1929 anunciaba con claridad lo que Keynes formalizaría siete años después:
“Hay que aclarar la diferencia entre la economía del país y la individual para
discutir el problema de la restricción. Por ejemplo, si una persona que tiene manera de
vivir con 50 mil yenes al año vive con sólo 30 mil y ahorra 20 mil, esto es muy bueno para
su economía privada porque año con año aumentan sus bienes. Pero si analizamos esto
74
Nakamura Takajusa, Economía japonesa. Estructura y desarrollo, COLMEX, México, 1990, p. 146.
60
desde el punto de vista de la economía del país, debido al ahorro de esa persona la
cantidad de 20 mil yenes que hasta entonces gastaba, ahora representa una disminución de
productiva del país en esa cantidad. Por eso, desde el punto de vista de la economía del
país, es mejor que si alguien puede gastar 50 mil yenes al año los gaste. Supongamos que
alguien va a una casa de té y gasta dos mil yenes. Desde luego habrá críticas moralistas,
pero ir a una casa de té convidando a las geishas y comiendo platos de lujo, representa un
ingreso de las geishas se convierte en alimentos, impuestos, ropas, cosméticos, etc. Ese
pescadores y además ese dinero trabaja veinte o treinta veces más en las industrias. Si se
El efecto de esta estrategia no pudo ser más exitoso: Entre 1931 y 1937, las
75
Citado en Nakamura Takajusa, Economía japonesa…, op. cit., p. 148.
61
intercambio, por la devaluación del yen; creció la demanda interna y la inversión privada;
el PNB real creció a una tasa de 6.2 % en 1937. Takajashi obtiene éxito, también, en una
política financiera que permitió la expansión monetaria, la formalización del pleno empleo
CUADRO 5
gobierno gobierno
62
1937 22 823 2 609 2 482 3 195 5 401 5 969
ostracismo, la suerte de Takajashi Korekiyo fue mucho más ingrata: “El 26 de febrero de
1936, un grupo fascista radical de jóvenes oficiales del ejército intentó dar un golpe de
estado, movilizando la primera división de la capital para establecer control sobre el área
propósito del golpe era la reestructuración política del país según el plan trazado por Kita
Ikki. Fracasó al no obtener el apoyo del comando superior del ejército ni del tennoo. Los
principales líderes del golpe fueron ejecutados al igual que Kita y otros ideólogos del
intentaría tomar las riendas de los déficit inflacionarios adoptando la política que se
conoció como <<la racionalización gradual de las emisiones de bonos del gobierno>>.
Pero esta aplicación de frenos económicos no tardó en producir una rebelión militar, y
Takahashi sería asesinado en febrero de 1936. Acto seguido, los gastos militares se
economía del Japón, con notable celeridad: “Japón alcanzó el pleno empleo a mitad de
76
Ibid., p. 151 (N al P).
77
Harold James, El fin de la globalización..., op. cit., p. 124.
63
1938. Se transfirieron 300 millones de yenes del Banco de Japón a un fondo que debía
financiar las importaciones de materias primas de las industrias de exportación, y con ello
disfrazar las pérdidas de oro. A esto le siguió un sistema de desequilibrio con controles de
ocasionó el asesinato de Takahashi, desde otra interpretación, es más comprensiva con los
militares sediciosos y con su ideólogo: “Ciertamente los oficiales (22) que llevaron a cabo
el fallido golpe estaban influidos por las ideas de Kita Ikki (<<reverencia al emperador y
abajo las fuerzas del mal>>), pero el propio Kita no tuvo en el mismo sino un mínima
participación, pues opinaba que en las circunstancias del momento importaba más que el
Japón introdujese ciertas correcciones en sus tratos con China y con los Estados Unidos.
Por tanto, en principio, no estuvo de acuerdo con el golpe y nunca prestó a la intentona de
los jóvenes oficiales más que un apoyo tácito. Sin embargo, fue encarcelado bajo la
acusación de haber sido de los principales instigadores del incidente. Otro de los
supuestos instigadores, Nishida Mitsugu, fue ejecutado al mismo tiempo; cuando se volvió
hacia Kita proponiendo: <<Muramos con tres vivas a Su Majestad el Emperador>>, Kita
se negó diciendo: <<No lo deseo>>. Un hermano menor suyo, que habló con él momentos
antes de que fuese aplicada la sentencia de muerte, cuenta que Kita dijo: <<No he tenido
nada que ver con esta sedición. Ahora bien, como los que la perpetraron eran admiradores
de mis obras, si se les piden responsabilidades tendré a mucha honra el figurar entre
alcanzó el más notorio ritmo de crecimiento entre los más importantes países del mundo, tal
78
Charles P. Kindleberger, La crisis económica..., op. cit., 332.
79
Michio Morishima, Porqué ha “triunfado” el Japón, Crítica, Grijalvo, México, 1984, pp. 194-195.
64
CUADRO 6
(1913-1938).
Japón 2.6
Noruega 2.1
Suiza 1.6
Suecia 1.3
Alemania 1.1
Dinamarca 1.0
Italia 1.0
Francia 0.8
Holanda 0.7
Bélgica 0.7
Canadá 0.0
Australia 0.1
Promedio 1.1
Fuente: Angus Maddison, Crecimiento económico en el Japón y la URSS, op. cit., p. 59.
65
FRANKLIN DELANO ROOSEVELT.
Entre las más sólidas instituciones, entendidas como reglas del juego, establecidas
en los Estados Unidos, el aislacionismo ocupa un lugar preponderante, desde las más
tempranas horas de esa nación: “La Europa tiene muchos intereses primarios que no tienen
disputas, cuyas causas nos son esencialmente extrañas. Sería pues mucha imprudencia si
política exige que evitemos las alianzas permanentes con cualquier parte del mundo
interés recomiendan la armonía y un trato liberal con todas las naciones. Pero nuestra
política mercantil es extender una mano igual e imparcial sin pedir ni conceder favores o
variando por medios suaves los manantiales del comercio sin forzar nada; estableciendo
tratados de comercio con las demás potencias que definirán los derechos de nuestros
experiencia y las circunstancias; teniendo a la vista que es un absurdo pensar que una
80
George Washington, Discurso de despedida (1796), en Daniel Boorstin, Compendio histórico de los
Estados Unidos..., op. cit., pp. 174-175. La elaboración de este discurso tuvo la sorprendente participación de
dos acérrimos adversarios, James Madison y Alexander Hamilton, aunque el resultado final perteneció en
gran medida a Washington.
66
la historia de ese país y, durante la Gran Depresión, constituyó el elemento clave de la
política estadounidense.
comienza a dar pasos firmes en el rumbo del nacionalismo económico, primero, en abril de
1933, con la separación del dólar del patrón oro, con la consecuente depreciación de la
del mismo año. Escribió: “Tengo la firme creencia que un sistema económico interno
saludable contribuirá a una recuperación económica mundial más que cualquier acuerdo
internacional”81. Lo que siguió, con un pálido intento de estabilización del dólar, la libra
esterlina y el franco francés (el llamado Acuerdo Tripartito), no fue sino la creciente
partidarias del statu quo –Francia, Gran Bretaña y los Estados Unidos- y, de otro, las
por la irresponsabilidad internacional de los Estados Unidos. Las tareas incumplidas, por
81
Fred Block, Los orígenes del desorden económico internacional, loc. cit.
67
b) Proporcionar préstamos a largo plazo anticíclicos, o por lo menos estables;
Además de las presiones internas, los Estados Unidos disponían de una buena dosis
de desconfianza hacia las economías europeas, las que –en el caso de las aliadas- habían ido
posponiendo el pago de las deudas contraídas con los EUA durante la Primera Guerra
Mundial, mientras que Alemania iba fortaleciendo su indisposición a pagar las reparaciones
errática, por decirlo con indulgencia: “El problema era que los Estados Unidos no estaban
preparados para asumir todas las responsabilidades que Gran Bretaña había asumido
mundial no era algo práctico para los Estados Unidos. Mientras que la salud económica
posición de los Estados Unidos era diferente. Los Estados Unidos tenían el poderío
mundial, pero tal papel no se le imponía; era mucho menos dependiente que Gran Bretaña
fue que los Estados Unidos desempeñaron su papel económico internacional en forma
82
Charles Kindleberger, La crisis económica 1929-1939, op. cit., p. 340.
83
Fred L. Block, Los orígenes…, op. cit., p. 35.
68
al historiador E. H. Carr: “... en 1918 el liderazgo mundial fue ofrecido, casi con el
que la única cosa que debemos temer es el temor mismo, innominado, irracional,
injustificado terror que paraliza los necesarios esfuerzos para convertir la retirada en
encuentra en nuestros umbrales, pero languidece el generoso uso de ella a la vista misma
del aprovisionamiento. Esto obedece, en primer lugar, a que los regidores del intercambio
propia incompetencia, han admitido su fracaso y han abdicado. Las prácticas de los
y rechazadas por los corazones y las mentes de los hombres... Los cambistas de dinero han
huido de sus altos sitiales en el templo de nuestra civilización. Ahora podemos restituir ese
templo a las antiguas verdades... Nuestra tarea primaria más grande, es poner a la gente a
constitucional, las medidas que pueda requerir una Nación agobiada, en medio de un
mundo agobiado”85. Para la Nación hizo mucho; para el mundo, muy poco, al menos hasta
84
Edward Hallett Carr, The Twenty Years´ Crisis, 1919-1939, citado en Charles Kindleberger, La crisis
económica…, op. cit., pp. 348-349.
85
Franklin D. Roosevelt, Discurso inaugural (4 de marzo de 19933), citado en Leo Huberman, Historia de
los Estados Unidos. Nosotros, el pueblo, Editorial Nuestro Tiempo, México, 1977, p. 363.
69
“Con Franklin Roosevelt llegaron finalmente a producirse importantes desviaciones
de la ortodoxia clásica, por más que no hubieran sido prometidas en absoluto durante su
campaña electoral de 1932. La depresión revestía tres facetas visibles. La primera, una
depresión acarreó para los grupos especialmente vulnerables: los ancianos, la juventud,
los enfermos y los que se encontraron sin vivienda o mal alojados, conjuntamente con los
parados en general. El primer tipo de medidas aplicadas por Roosevelt trataban de aliviar
necesitada. Esta última categoría de medidas fue la génesis del estado de bienestar, que ya
había hecho su aparición en Europa y que ahora comenzaba a implantarse en los Estados
Unidos”86.
importantes que las que hayan impulsado cualquiera de sus predecesores. Una acertada
graves apuros con empréstitos federales, que no tardaron en sumar miles de millones de
86
John K. Galbraith, Historia de la economía, op. cit., pp. 213-214.
70
de asistencia a los desempleados y, hacia 1940, había gastado alrededor de 16 000
millones de dólares en asistencia directa y otros 7 000 millones más en varias obras
teatros, los conciertos y la decoración de los edificios públicos, prestó ayuda a escritores,
tuvieron como mira también prestar asistencia a los necesitados. A la reforma permanente
relaciones obrero-patronales, seguridad social y política. El nuevo Trato cerró los bancos
y los volvió a abrir sujetándolos a una vigilancia más estricta y actuando el gobierno como
garante de los depósitos bancarios. Abandonó el patrón oro y devaluó el dólar con el
objeto de alcanzar una inflación controlada poco fuerte y elevar, de tal modo, los precios
valores. Deshizo las grandes compañías holding que se habían hecho con el control de
gran parte del negocio de suministrar al país energía eléctrica, y que a menudo había sido
manipulado para el beneficio de unos cuantos. Formuló códigos de conducta correcta para
los negocios, con la mira de poner fin a una despilfarradora competencia. Elevó los
impuesto sobre la renta de los ricos y de los consorcios, tapó agujeros en las leyes fiscales
y aclaró gran parte de la confusión que desde hacía tiempo prevalecía en lo que respecta a
las políticas fiscales de los gobiernos estatales y federal […] Cuatro grandes campos de la
71
reforma del Nuevo Trato merecen que se les preste atención particular: los de la
campo de la agricultura, fueron elevar los precios de las mercancías hasta el nivel anterior
a la Guerra Mundial, reducir la producción hasta el punto en que quedaran eliminados los
extensión del crédito a los agricultores, rescatar a los aparceros y a los que trabajaban
el interior para los productos agrícolas. Todos estos objetivos fueron alcanzados en gran
parte. Una Ley de Ajuste Agrícola, que buscaba la reducción voluntaria de la producción
anulada tres años más tarde por la Suprema Corte, pero entonces el Congreso promulgó
una segunda y mejor ley de asistencia al campo. Este decreto estipuló que el gobierno
haría pagos en dinero a los agricultores que dedicaran parte de sus tierras a cultivos
conservadores del suelo. Hacia 1940, cerca de seis millones de agricultores participaban
de ese programa y recibían subsidios que, en término medio, ascendían a más de 100
dólares por agricultor. La nueva ley, asimismo, dispuso que se otorgaran empréstitos con
y la apertura de nuevos mercados lograron elevar los precios de las mercancías agrícolas:
hacia 1939, los ingresos de la agricultura eran más del doble de lo que habían sido en
1932. Una Farm Credit Administration proporcionó crédito a tasas de interés casi
nominales; una Farm Security Administration se dedicó a la tarea de financiar que los
72
aparceros se convirtieran en propietarios, así como a la rehabilitación de los agricultores
poco productivos.
En el campo del trabajo, el Nuevo Trato promulgó una serie de leyes que hicieron
trabajo, elevar los salarios, poner fin al trabajo infantil; garantizó el derecho a la
1935, pero sus disposiciones en materia de trabajo fueron mejoradas en dos grandes leyes
La Ley Wagner garantizó a los trabajadores el derecho a formar sus propios sindicatos y
negociar a través de ellos con los patronos, prohibió a los patronos discriminar en contra
zanjar todas las disputas obrero-patronales. La ley dio origen a violentas controversias,
pero dio a los trabajadores un trato mejor que el que nunca antes habían recibido. Bajo
sus auspicios se revitalizó la AFL, y empezó a existir una nueva y vigorosa organización de
trabajadores, la del Congres for Industrial Organization, o CIO. Esta organización revivió
trabajadores de las industrias del acero, de los textiles, del automóvil y otras industrias
1940, el número de miembros de los sindicatos se había elevado hasta ser de nueve
millones, y para cuando terminó la guerra, a casi 15 millones. La Ley de Estándares Justos
de Trabajo tuvo como objeto fijar un techo al número de horas de trabajo y un piso para
los salarios. Estableció las 40 horas como la semana mínima normal de trabajo y una
73
mínimo se elevó constantemente. Esta ley también prohibió el trabajo infantil en las
seguridad a los desempleados, los ancianos y los incapacitados. Hasta esas fechas, esas
cuestiones se habían confiado a los estados. Algunos estados habían puesto en práctica
eficaces proyectos de seguro por desempleo y pensiones por vejez, pero era patente que los
Congreso promulgó una serie de leyes de seguridad social por las que se proporcionaron
pensiones a los ancianos, seguro por desempleo, pagos asistenciales a los ciegos, a las
salud pública. Estos programas debían ser financiados en parte por los patronos, y en
social no tardó en ganarse el apoyo de casi todo el mundo, y en años subsiguientes sus
Valley Authority, para desarrollar los recursos de una de las grandes cuencas interiores
seguida por otras semejantes, aunque menos ambiciosas, en el Lejano Oeste y fue copiada
en el extranjero.
74
Finalmente, el gobierno de Roosevelt inició importantes reformas, de largo alcance,
era ineficaz y despilfarrador, fue reorganizado parcialmente, aunque quedó mucho por
hacer. La Ley Hatch de 1939, que quizá es la más importante de las reformas de la
administración pública desde la primera ley de reforma de 1883, prohibió a empleados del
por una insólita serie de fallos de la Suprema Corte que había anulado la mayoría de las
medidas tomadas para la realización del Nuevo Trato, propuso un plan para reformas a
dicho tribunal supremo. El método consistió en enviar a retiro a los jueces de edad
tribunal que retornara a la gran tradición de los jueces Marshall, Story y Holmes, la
antes que una barrera que se oponía al gobierno. La proposición específica de Roosevelt
de la Suprema Corte empezó a cambiar y antes que pasara mucho tiempo, formándose una
idea más esclarecida de la legislación promulgada por las otras ramas iguales e
gran debate que inició Roosevelt a propósito de la Suprema Corte, aunque produjo gran
confusión y rencores, al final algo hizo por educar a la nación acerca de cuál era el
carácter real del sistema constitucional estadunidense, así como persuadir a dicho tribunal
de que debía respetar de manera más realista las disposiciones constitucionales acerca de
75
la separación y la igualdad de las tres ramas del gobierno, y de que debía adaptarse a la
democracia estadunidense”87.
¿Alguna relación de esta larga descripción del Nuevo Trato con la Revolución
Keynesiana? Algo aporta a esta cuestión Eric Roll: “La revolución no quedó confinada a
Gran Bretaña, si bien en el continente, con excepción de los países escandinavos, fue más
moderada. Tuvo, sin embargo, un progreso incluso más rotundo en los Estados Unidos,
impotente”88.
Los juicios relativos al radicalismo o al conservadurismo del Nuevo Trato, así como
Paul Samuelson, nos recuerda que: “Una refutación (de la creencia anterior de que los
la proporcionó el incapaz Herbert Hoover entre 1929 y 1932. Una economía en retroceso
genera su propio círculo vicioso descendente, a no ser que se le aporte un gran estímulo
público sostenido. Una economía deprimida genera una sociedad malsana. La historia nos
87
Allan Nevins y Henry Steele Commager con Jeffrey Morris, Breve historia de los Estados Unidos, FCE,
México, 1994, pp. 416-421.
88
Eric Roll, ¿En qué nos equivocamos? Del patrón oro a la integración con Europa, op. cit., p. 120.
76
lo ha mostrado en repetidas ocasiones”89, Paul Johnson establece que no hay mayores
propósitos económicos, entre Hoover y Roosevelt, y hace referencia a lo que juzga como
La mitología del Nuevo Trato90. Por lo que hace a las impresiones que, recíprocamente, se
trasmitieron a Frances Perkins, secretaria del Trabajo en los años del primero, Roosevelt
comentó: “He visto a tu amigo Keynes. Ha puesto un completo jaleo de fórmulas. El debe
ser un matemático, más que un economista político”; Keynes, por su parte declaró: “Supuse
Kindleberger es la siguiente: “Se puede garantizar que Roosevelt y sus consejeros más
particular distinción, que persuadieron a Roosevelt para romper con la ortodoxia clásica;
otro tanto merece destacarse en el caso de los economistas agrarios George F. Warren y
Frank A. Pearson, quienes impulsaron los grandes apoyos a los productores rurales, que
expansión mundial, es recogida por Galbraith: “Así ocurre por ejemplo en el Japón, donde
los precios agrícolas están fuertemente protegidos; en el Mercado Común Europeo, donde
los precios de la producción agraria se llevan la parte del león en materia de subsidios y
89
Paul A. Samuelson, ¿Podría EE UU sufrir “décadas perdidas” como las de Japón?, El País, 29 de marzo
de 2009, Negocios, p. 9.
90
Paul Johnson, A History of the American People, HarperPerennial, New York, 1998, pp. 735-757.
91
Robert Lekachman, The Age of Keynes, op. cit., p. 123.
92
Charles Kindleberger, La crisis económica 1929-1939, op. cit., p. 268.
77
atenciones, y en Suiza, supuestamente el país de la libre empresa, donde las vacas viven de
la hierba de las montañas y sus dueños de las subvenciones oficiales. Es preciso volver a
bien a las claras que el sistema clásico de mercado ya no se tolera allí donde se presenta
comportamiento del presidente Roosevelt y de sus asesores: La rapidez con la que, desde
1936, se elevaron los precios y los salarios, en una gran parte explicable por prácticas
Marriner Eccles (Jefe del Sistema de la Reserva Federal), inclinaron al presidente a favor
depresión dentro de la depresión, que abarcó desde mediados de 1937 hasta el otoño de
1939.
exagerar, toda vez que una aparente recuperación, leída en el incremento temporal de
precios y salarios, llevó a buscar el déficit cero y, con ello, a la notable interrupción de los
efectos expansivos de la primera etapa del Nuevo Trato, originando una duda de gran
93
John K. Galbraith, Historia de la economía, op. cit., pp. 215-228.
94
Gene Smiley, Rethinking The Great Depression. A New View of Its Causes and Consequences, Ivan R. Dee,
Chicago, 2002, pp. 116-132.
78
importancia, respecto a la verdadera variable explicativa de la posterior recuperación: ¿Fue
la segunda etapa del Nuevo Trato, o fue el estallido de la Segunda Guerra Mundial? La
respuesta es que una recuperación interrumpida, muy difícilmente puede hacerse eficaz en
su reinicio.
depresión, que obligó a esperar por la guerra para alcanzar el pleno empleo.
CUADRO 7
industrial*
95
El 1o. de febrero de 1938, Keynes escribió una carta al presidente Roosevelt acerca de la recesión del año
anterior, proponiéndole, como remedio, un considerable gasto gubernamental contra cíclico. Roosevelt pidió a
Morgenthau elaborar la respuesta que el presidente firmaría; en ella, se manifiesta un amplio acuerdo con
Keynes, aunque, en realidad, Roosevelt y Morgenthau, en previsión de presiones inflacionarias, estaban
convencidos de las bondades del presupuesto equilibrado. Cfr. Henry Morgenthau III, Morgenthaus. A Family
History, op. cit., p. 309.
79
Sueldos y 1923-1925 105 71 90 -32 +26
salarios
industriales*
industrial
Total
algodón
mayoreo*
Roosevelt, vol. VII, 1931, 235, citado en Charles Kindleberger, La crisis económica..., op.
cit., p. 223.
80
LAS LECCIONES DE LA GRAN DEPRESIÓN96.
“Yo pienso que podemos comprender esta recesión como parte de los intentos, al final de
los 1920s, de reforzar el patrón oro y esto no era convergente con el equilibrio, de hecho
sus oscilaciones fueron más que suficientes para causar la crisis monetaria en 1931”97.
Depresión, al menos entre los primeros años treinta y el final de la Segunda Guerra
al uso, no daban cabida a las recesiones y, muchísimo menos, a las depresiones del sistema
económico, sino en un espacio marginal, el del ciclo de los negocios, que no mantenía una
metafísica, la eventualidad de que una etapa de notable crecimiento fuese seguida por otra
haber remedio para la depresión si ésta se halla excluida por la teoría. Ningún médico, por
más prestigio que tenga, puede tratar una enfermedad inexistente”98. Así pues, la primera
96
Es, éste, el título de otro gran libro; cfr. Peter Temin, Lessons form the Great Depression, Cambridge, MA:
MIT Press, 1989.
97
Peter Temin en entrevista con Randall E. Parker, The Economics of the Great Depression. A Twenty-First
Century Look Back at the Economics of the Interwar Era, op. cit., 48.
98
John K. Galbraith, Historia de la economía, op. cit., p. 211.
81
Al lado de la ineficacia de la teoría convencional para explicar el problema
corto plazo al menos, también lo será para iniciar la recuperación. Las insuficiencias de la
mano invisible, la del mercado, deberán ser corregidas por la muy visible mano del Estado,
mediante una política monetaria expansiva, que afronte la fuerza y tamaño de los diversos
Gran Depresión, con arreglo a una notable actividad económica de los Estados que, además
de las acciones citadas en las política monetaria y fiscal, debían establecer estrictas
capitalismo. Esta reforma, aunque no de manera originaria en los Estados Unidos, estuvo
ingreso y, de una u otra forma, las medidas de bienestar social siempre implican una
competitivos, ayer y hoy, ha sido más que activa en contra de tales medidas. Galbraith data
historia, y de sus obras no solían desprenderse graves advertencias con respecto a las
82
intromisiones del gobierno. Conforme la tradición prusiana y alemana, el Estado era
el más claro ejemplo de temor a la revolución como incentivo para la reforma, Bismarck
urgió a que se mitigaran las más flagrantes crueldades del capitalismo. En 1884 y en 1887,
Webb, H. G. Wells, George Bernard Shaw, la Sociedad Fabiana y los sindicatos obreros
ministro de Hacienda de Gran Bretaña, se adoptaron en 1911 leyes mediante las cuales se
desempleo. Con anterioridad a esto ya se había promulgado una ley que establecía
pensiones de ancianidad sin aportaciones de los particulares, pero no había previsto las
99
Idem. 229.
83
triunfo de Lloyd George en 1910 y 1911 abrió el camino para el cambio que sobrevendría
en Estados Unidos cinco lustros más tarde. Gran Bretaña era la patria de la ortodoxia
clásica, pero había llegado a aceptar, aunque fuera con renuencia, una transformación
muy importante del sistema, o en términos más concretos, una atenuación realmente
sustancial de sus rigores. Se trataba de un ejemplo que Estados Unidos bien podía
emular”100.
sobre el novedoso fenómeno, bautizado por Paul Samuelson como estagflación; pero esa es
una historia que analizaremos más adelante. Aquí, cabe mencionar que, en una proporción
los Estados Unidos, está representado por el Plan Wisconsin que es el resultado de una
heterodoxia comparable a la protagonizada por los economistas agrarios, sólo que desde la
100
Idem, pp. 230-231.
84
educación caótica y de una carrera universitaria inicial desastrosa. Ésta le condujo a una
Estados Unidos, a saber: Ohio, Wesleyan, Oberlin, Indiana y Syracuse. Todas estas
instituciones, como ya había ocurrido con Veblen, prefirieron verlo ejercer la docencia en
otra parte. Pero quizá lo más notable no es que fuera tan sistemáticamente despedido, sino
que con igual regularidad llegara a ser nuevamente contratado, hasta llegar a Wisconsin.
Los libros de Commons, entonces como ahora, no llegaron a contar con muchos lectores.
Lo más que consiguió fue reunir en torno suyo a un brillante y devoto círculo de colegas y
estudiantes que al no estar atados a los principios clásicos ortodoxos se pusieron en forma
normatividad eficaz de las tarifas de los servicios públicos; una limitación de los intereses
crediticios (si bien con un máximo todavía prohibitivo del 3.5 por ciento mensual, o sea, el
42 por ciento anual); una política de apoyo al movimiento sindical de los trabajadores; un
impuesto estatal sobre la renta, y por último, en 1932, un sistema estatal de subsidio al
desempleo. Esta última medida tuvo un efecto muy considerable en las actitudes
directa a la adopción de la legislación federal en la materia tres años después. Y fueron los
85
profesor de economía política en dicha universidad, y arquitecto del Plan Wisconsin, fue
director ejecutivo del Comité de Seguridad Económica del gabinete que redactó la
legislación federal. En estrecha cooperación con él, trabajó Arthur J. Altmeyer (1891-
1972), quien también había colaborado en las reformas de Wisconsin. De modo que quien
desee ir en peregrinación a las fuentes del estado de bienestar no puede omitir una
etapa de expansión económica, incluida la expansión del crédito, deberá hacerse acompañar
reguladora.
producción, creando el ambiente más propicio para la aparición de una crisis: “En enero de
1939=100). Cuando el índice encontró su punto de inflexión en julio de 1929, era de 114,
con una tasa de crecimiento del 40.6 por ciento para todo el período [...] El desarrollo del
101
Ídem, pp. 233-234. Es importante señalar que en el ensayo de Keynes, ¿Soy un liberal?, ya citado, la
referencia a Commons es de gran relevancia, en la periodización histórica de la economía.
86
experimentó un crecimiento explosivo durante la década de 1920, mediante la obtención de
créditos fáciles”102.
ingresos, antecede a la recesión. La pregunta pertinente es: ¿por qué, en la Gran Depresión
ofrece una respuesta del todo creíble: “La inexistencia de un marco regulatorio adecuado
es la razón por la cual el capital financiero puede llegar a provocar una situación caótica.
el futuro”103. Es lo que hizo Roosevelt en los años treinta del siglo XX; ¿lo hará Obama al
recuerdo wilsoniano de las maquinaciones del “trust del dinero”, estaba determinado a
meter en cintura a los financieros. Una investigación de los bancos y las prácticas de
seguros, llevada adelante por iniciativa del Congreso y dirigida por Ferdinand Pecora,
102
Randall E. Parker, The Economics of the Great Depression. A Twenty-First Century Look Back at the
Economics of the Interwar Era, Edward, Elgar Publishing, Inc., Massachusetts, 2007, p. 2.
103
Carlota Pérez, Revoluciones tecnológicas y capital financiero. La dinámica de las grandes burbujas
financieras y las épocas de bonanza, Siglo XXI editores, México, 2004, p. 174.
87
limitaba severamente el uso de créditos bancarios con propósitos de especulación, y
Depósitos Federales para asegurar los depósitos bancarios hasta una suma fija. Roosevelt
aceptó con reservas esta propuesta, y la Asociación de Banqueros la atacó como “viciada,
anticientífica, injusta y peligrosa”, pero resultó uno de los medios más constructivos de la
época del Nuevo Trato. Las quiebras de bancos, en promedio mil anuales en la década
anterior, casi llegaron a desaparecer. Durante los “segundos cien días”, del verano de
los bancos con la Ley Bancaria de 1935, que extendía las facultades de la reorganizada y
El Nuevo Trato también puso bajo control federal el tráfico con bonos y acciones.
La Ley sobre la Verdad en los Valores, del 27 de mayo de 1933, estipulaba que las nuevas
acciones debían registrarse ante una agencia gubernamental (más tarde Comisión de
Valores y Cambio); que toda nueva oferta debía contener información completa para
podrían ser castigados según el derecho penal por cualquier engaño. Al año siguiente, se
legisló para impedir las prácticas fraudulentas en la Bolsa de Valores. Una ley de junio de
presidente de la Comisión porque, según dijo Roosevelt, conocía los trucos del negocio.104
104
La prensa tuvo una reacción adversa a la designación de J. Kennedy: “El señor Kennedy, antiguo
especulador y financiero de cambalaches, frenará la especulación y prohibirá la unión capitalista” y “... el
peor parásito, un operador de Wall Street”, Newsweek y New Republic, ambos del 7 de julio de 1934, citados
en Peter Collier y David Horowitz, Los Kennedy. Un drama americano, Tusquets, Barcelona, 2004, p. 80.
88
Aun cuando el Nuevo Trato dejó intacto el sistema de control privado de los
del banquero de Houston, Jesse Jones, los aumentados poderes de Sistema de Reserva
país”105.
La más relevante lección de la Gran Depresión, aunque fue la que hizo posible la
Segunda Guerra Mundial. De forma similar a las condiciones que vincularon al crac con la
Gran Depresión, ésta desencadenó una serie de reacciones, destacadamente las diversas
Naciones- crearon el escenario más propicio para la guerra. La mayor visibilidad de las
Unidos durante la Segunda Guerra Mundial; en opinión de Paul Krugman, “La Gran
Depresión concluyó gracias a un tipo de programa de obras públicas que incluso los
conservadores están dispuestos a defender: una guerra”106: De acuerdo con los apremios
105
Samuel Eliot Morison, Henry Steele Commager y William E. Leuchtenburg, Breve Historia de los Estados
Unidos, FCE, México, 1997, pp. 725-726.
106
Paul Krugman, Vendiendo ´prosperidad..., op. cit., 41.
89
planificadores económicos, deja de ser motivo de discusión y es generalmente aceptado,
más aún cuando sus efectos sobre el sistema económico son los de una expansión acelerada
CUADRO 8
Fuente: Gene Smiley, Rethinking the Great Depression, op. cit., p. 137.
una nota discordante: “Los fundamentos de esta visión común son la reducción dramática
del desempleo, el ascenso del gasto real en consumo, y el sostenido crecimiento del
Producto Nacional Bruto en términos reales, durante los años de guerra. Pero una
5.56 en 1941, a 2.66 en 1942 y a 1.07 en 1943. Al mismo tiempo que el número de
90
desempleados se redujo, el número de quienes servían en las fuerzas armadas creció
reclutados en los servicios militares ascendió a los 8.59 millones, y en 1945 fueron 12.12
millones en esos servicios. El enorme engrosamiento del personal militar –no la expansión
la cantidad de soldados estadounidenses muertos (405 399) y seriamente heridos (670 846),
más el crecimiento del consumo por efecto de la expansión del gasto público y el desarrollo
107
Gene Smiley, Rethinking the Great Depression, op. cit., pp. 139-140.
91
LA GUERRA Y EL NUEVO ORDEN MUNDIAL.
“Nuestro deber es prolongar la paz hora a hora, día a día, tanto como podamos. He
dicho, en otro contexto, que la desventaja del largo plazo es que a largo plazo todos hemos
muerto. Pero también podría haber dicho que la gran ventaja del corto plazo es que a
corto plazo estamos aún vivos. La vida y la historia están hechas de plazos cortos. Si
tenemos paz a corto plazo, ya es algo. Lo mejor que podemos hacer es retrasar el desastre
aunque sólo sea con la esperanza, no necesariamente remota, de que acabe sucediendo
algo”108.
La referencia que hace Keynes a su empleo anterior del largo plazo, está
contenida en su más afamada cita: “En el largo plazo estamos todos muertos. Los
economistas se plantean una tarea demasiado fácil, y demasiado inútil, si en cada tormenta
lo único que nos dicen es que cuando pasa el temporal el océano está otra vez
de Munich, en 1938, como una burla de cualquier política internacional honorable; sin
cualquier precio.
108
John Maynard Keynes, The New Stateman and Nation, Julio de 1937, Collected Writings, vol. XXIII, pág.
69, citado en Luis Ángel Rojo, Keynes: su tiempo y el nuestro, Alianza Universidad, Madrid, 1984, p. 237.
109
John Maynard Keynes, Breve tratado sobre la reforma monetaria, FCE, México, 1992, p. 95. La
multicitada frase intenta responder a la tranquilizadora afirmación neoclásica relativa al restablecimiento del
equilibrio... en el largo plazo.
92
Desde 1929, en ocasión de la publicación del libro de W. Churchill, The World
Crisis: The Aftermath (La crisis mundial: Las consecuencias), Keynes muestra mucho más
que una brizna de simpatía por la obra y, en mayor medida, por el autor:
“¿Qué sentimientos despiertan las dos mil páginas de Churchill? Gratitud hacia un
hombre que sabe, con tanta elocuencia y sensibilidad, escribir sobre cosas que forman
conoció mucho más de cerca y con mayor claridad. Admiración por su vigor intelectual y
el tema tratado, lo que constituye su más bella cualidad. Un poquito de envidia, acaso, por
necesario, sean para el género humano verdades últimas: convicción que, a su parecer,
confiere una especie de dignidad, incluso nobleza, a acontecimientos que para otros no son
sino un angustiante interludio, algo que debe ser abolido para siempre”110.
Durante los primeros días de mayo de 1940, Gran Bretaña y el mundo contemplaron
la asunción de un nuevo Winston Churchill; atrás habían quedado los errores militares de la
Primera Guerra Mundial y los problemas económicos que implicó el retorno al patrón oro
en 1925. Incluso los muy recientes desatinos tácticos, perpetrados desde el Almirantazgo,
ya en el despunte de esta nueva guerra. Churchill estaba de vuelta con renovada energía, tal
“Le diría a la Cámara lo mismo que les dije a los que se han incorporado al
gobierno: <<No tengo otra cosa que ofrecer más que sangre, sudor y lágrimas>>.
Tenemos ante nosotros una prueba de lo más penosa. Tenemos ante nosotros muchos,
110
John Maynard Keynes, Winston Churchill (marzo de 1929), en Ensayos biográficos. Políticos y
economistas, Crítica, Grijalvo, Barcelona, 1992, pp. 65-66.
93
muchos largos meses de combate y sufrimiento. Me preguntáis: ¿cuál es nuestra política?
Os lo diré: Hacer la guerra por mar, por tierra y por aire, con toda nuestra potencia y
toda la fuerza que Dios pueda darnos; hacer la guerra contra una tiranía monstruosa,
política. Me preguntáis: ¿cuál es nuestro objetivo? Os respondo con una sola palabra: la
victoria, la victoria a toda costa, la victoria a pesar del terror, la victoria, por largo y
Las reflexiones y propuestas keynesianas, tanto para afrontar la guerra cuanto para
británica, interna y externa, y se hicieron concretas en diversos textos, desde Cómo pagar
la guerra, hasta su Plan para crear una Unión de Compensación Internacional, incluida la
generación de una nueva unidad de cuenta mundial (bancor); lo que, muy metamorfoseado,
sacrificios requeridos por la guerra obligan a una atención más urgente que antes para
ahorrárselos a quienes menos pueden soportarlos”, y un plan con objetivos precisos: “El
entonces dejar en la mayor libertad posible al consumidor, para que decida en qué
inflación, que es el remedio natural y la única alternativa auténtica. […] Una escasez de
oferta con relación a la capacidad de gasto de los consumidores ejercerá una presión
desfavorable sobre nuestra balanza comercial, porque producirá una desviación de bienes
111
Citado en Simon Schama, Auge y caída del imperio británico, 1776-2000, op. cit., p. 472.
94
de la exportación y estimulará el consumo corriente de importaciones y también de la
producción nacional que de otra manera podrían haberse empleado para fines bélicos. De
victoria puede depender de que demostremos que somos capaces de organizar nuestra
fuerza económica de tal manera que mantengamos al enemigo impenitente apartado por
gastos militares, en la demanda efectiva, asumiendo que –a diferencia de lo que habría que
hacer, en tiempos de paz, para aumentar el empleo- la tarea fundamental era la de reducir la
demanda efectiva, para enfrentar el doble riesgo de inflación o de reducción de los recursos
necesarios para el éxito militar: “La oferta para el consumo inmediato no puede aumentar
tanto como la demanda, de manera que los precios subirán un poco. Sin embargo, cuando
“Es decir, en tiempo de paz el tamaño del pastel depende de la cantidad de trabajo
empleado. Pero en tiempo de guerra el tamaño del pastel es fijo. Si trabajamos más duro
En la solución del problema planteado por un tamaño fijo del consumo civil,
112
John M. Keynes, Cómo pagar la Guerra, en Ensayos de persuasión, op. cit., pp. 368-371.
113
John M. Keynes, Cómo pagar la Guerra, op. cit., p. 373.
95
capitalismo: “El carácter de nuestra solución debe ser, por tanto, que sustraiga del gasto
una proporción de los mayores ingresos. Esta es la única forma, aparte de la escasez de
bienes o de los precios más altos, para que podamos asegurar un equilibrio entre el dinero
que debe gastarse y los bienes que deben comprarse […] Pero también considero mérito
constantemente perplejo sobre cuánto debe economizar y pensando sobre estas cosas más
de lo conveniente. Una obsesión excesiva por el ahorro puede ser más útil que agradable;
no es siempre el que decide ahorrar quien hace el sacrificio real; y la necesidad pública
puede a veces convertirse en una excusa para darle rienda suelta, con la propia
mecanismos mediante los cuales es posible alcanzar la frontera de posibilidades del sistema
hace una clara descripción de sus providencias, que componen el capitulado central de su
plan:
“La primera providencia de nuestro plan radical es, por tanto, determinar la
proporción de los ingresos de cada persona que debe aplazarse; es decir, sustraerse del
consumo inmediato y dejarse disponible sólo como un derecho a consumir cuando haya
renta, esta medida tendrá una doble ventaja. Ello quiere decir que los derechos al consumo
inmediato durante la guerra pueden asignarse teniendo más en cuenta el sacrificio relativo
114
Ibid, pp. 375-376.
96
que bajo cualquier otro plan. También quiere decir que los derechos al consumo aplazado
hasta después que termine la guerra, que es otra manera de referirse a la deuda pública,
estarán ampliamente distribuidos entre todos aquellos que están renunciando al consumo
deuda pública, por medio de una leva general de capital después de la guerra.
a aquellos cuyo nivel de vida no ofrezca suficiente margen. Esto se lleva a cabo por medio
El resultado neto de estas propuestas es aumentar el consumo de las familias jóvenes que
perciben menos de 75 chelines por semana, dejar el consumo agregado del grupo de
ingresos menores, que tienen 5 libras o menos por semana, casi tan alto como antes de la
guerra (al mismo tiempo que se les da derecho, a cambio de su trabajo extraordinario, a
aplazar su consumo hasta después de la guerra) y reducir el consumo agregado del grupo
de renta más alta, con más de 5 libras por semana, aproximadamente en un tercio, en
promedio.
de consumo racionados, una ración de hierro, como se le ha llamado, cuyo precio las
115
John Maynard Keynes, Cómo pagar la Guerra, op. cit., 376-377.
97
Keynes promovió la más amplia distribución de este panfleto, logrando que su
“Mientras que los ingresos aumentan, el consumo debe disminuir. Esta es la conclusión
que debemos asumir. No admite discusión”117. A lo largo del texto, Keynes insiste en que
se trata de un plan viable concreto, que no debe ser comparado con imaginarias
perfecciones: “Tendré que insistir más de una vez, antes de terminar, en que mis
propuestas deben compararse, no con alguna alternativa imaginaria, sino con alternativas
fundamental en los Estados Unidos y, desde ahí, en todo el planeta, es la de establecer los
mecanismos por medio de los cuales la demanda presente podría diferirse. El tema es de
116
“En el Reino Unido se vendieron 35 mil ejemplares”, Roy F. Harrod, La vida de John Maynard Keynes,
FCE, México, 1959, p. 562 (n. al p.)
117
Ibid, p. 381.
118
John M. Keynes, Cómo pagar la Guerra, op. cit., p. 384.
119
Friedrich A. Hayek, Camino a la servidumbre, Alianza Editorial, Madrid, 1978, 302 pp. La primera
edición de este libro es de 1944, y el autor vivía en el Reino Unido cuando Keynes publica su plan.
98
de una economía de guerra a una economía de paz, pudo realizarse sin las incómodas y
diseño del presupuesto británico desde 1941120, y que se asumió claramente en los Estados
Unidos, puede medirse por la capacidad que ambos países mostraron para exorcizar las
CUADRO 9.
1937/1945-1948/1949
Fuente: Herman van der Wee, Prosperidad y crisis. Reconstrucción, crecimiento y cambio.
1945-1980, en Historia económica mundial del siglo XX, Crítica, Grijalvo, Barcelona,
1986, p. 20.
120
Keynes escribió a su madre: “El presupuesto ha satisfecho plenamente mis expectativas. La aceptación
limitada del pago diferido será asociada públicamente a mi nombre. Pero los dos puntos a los que atribuyo
mayor importancia y en los que he participado son la estabilización de los precios y el método de un
presupuesto de guerra que constituye una revolución en las finanzas públicas”, 14 de abril de 1941, citada en
Luis Ángel Rojo, Keynes: su tiempo y el nuestro, op. cit., 243.
99
BRETTON WOODS.
de nuestras vidas, habrá terminado. La hermandad del hombre vendrá a ser más que una
frase”121.
propuesta de crear una Unión Internacional de Compensación, lo que al paso del tiempo se
Estabilización, elaborado y defendido por Harry Dexter White, y avalado –con peso
que las distintas fuerzas visibles en los Estados Unidos (empresarios utilitaristas y
edificación de un nuevo orden internacional basado en el libre comercio universal, muy útil
para alcanzar una balanza comercial con superávit grande y duradero, y sin espacio alguno
para las formas diversas de nacionalismo económico o, como más específicamente se les
llamaba entonces, para los métodos de Schacht, eran las razones de una rápida y radical
121
John Maynard Keynes, Discurso de clausura de los trabajos de Bretton Woods, el 22 de julio de 1944,
citado en Liaquat Ahamed, Lords of Finance, Penguin Press, USA, 2009, p. 495.
122
“Durante la guerra se ha producido una expansión enorme de las capacidades manufactureras de los
Estados Unidos, y esta expansión se ha concentrado en gran medida en la industria pesada. Si no pueden
encontrarse mercados extranjeros para los productos de la industria pesada norteamericana en el período
inmediato, muchas industrias expandidas por la guerra se verán obligadas a reducir gravemente sus
operaciones y a disminuir en consecuencia su empleo de mano de obra”, Leo Cowley, Foreing Relations of
the United States, Departamento de Estado, 1946, vol. I, p. 1397, citado en Fred Block, Los orígenes del
desorden económico internacional, op. cit., p. 63 (n. al p.).
100
impresión, ampliamente compartida por el pueblo británico durante los últimos años de la
desde el gobierno estadounidense, entre otras razones, por haber sido el único país aliado en
Europa al que Hitler no pudo invadir, lentamente se fue sustituyendo por una realidad en la
las restricciones por venir también atacaban al comercio imperial que Gran Bretaña
general entre las naciones, haga innecesarios los saldos bloqueados y las compensaciones
modo imprevisible ni extraño como, por ejemplo, por el progreso técnico de la industria
oro de determinados países; sino que se rija por las necesidades reales del comercio
123
El proyecto completo se publicó en español, durante abril de 1943, en el volumen X de El Trimestre
Económico, pp. 345-381.
101
Necesitamos un sistema dotado de un mecanismo estabilizador interno, por el cual
se ejerza presión sobre cualquier país cuya balanza de pagos con el resto del mundo se
que por fuerza crean a sus vecinos una falta de equilibrio de igual magnitud pero en
sentido contrario.
Necesitamos un plan convenido para que al finalizar la guerra cada país principie
manera que sin ansiedad alguna pueda ordenar su economía en el periodo de transición
dificultades, por el cual todo país cuyos asuntos nacionales se gobiernen con la debida
capacidad para hacer frente a sus obligaciones internacionales; y por el que, por
las naciones han adoptado hasta ahora, no por sus méritos, sino como medidas de
124
Citado en Roy Harrod, La vida de John Maynard Keynes, op. cit., p. 605.
102
consustanciales. Una nueva oferta monetaria mundial, extraordinariamente elástica
b) La segunda parte plantea una cuestión central, relativa a las responsabilidades de los
recibiendo la crítica recurrente sobre sus enormes, casi utópicas, ambiciones. Al otro lado
del Atlántico, y con notable sincronía, el Departamento del Tesoro estadounidense, a cargo
mundial de la posguerra.
prestigio con su célebre texto sobre las uniones aduaneras, en 1950125. Viner no sentía
simpatía alguna por los ambientes burocráticos, por lo que declinó el ofrecimiento, aunque
propuso para el puesto a un brillante joven economista de Harvard, Harry Dexter White,
125
Jacob Viner, The Customs Union Issue, Lancaster Press for Carnegie Endowment for International Peace,
Nueva York, 1950.
126
El 3 de octubre de 1943, Keynes escribió a Sir Wilfrid Eady: “Como puede Usted suponer, hemos pasado
mucho tiempo con Harry White. Las reservas que podamos tener acerca de él son un pálido reflejo de lo que
103
los más polémicos personajes de la política estadounidense de la posguerra, después de ser
partir de entonces White fue el principal arquitecto, desde el Tesoro, de la planeación para
llamando a una conferencia de los ministros de finanzas de las Naciones Unidas. Ésta se
efectuó dos años después en una reunión en Bretton Woods, New Hampshire”127.
Departamento del Tesoro, por Henry Morgenthau Junior, y representados notablemente por
sienten sus colegas. Es dominante, mal colega, siempre trata de quedar por encima de uno con su voz
chillona y destemplada, es estéticamente opresivo en su forma de pensar y en sus modales; no tiene la menor
idea sobre las normas del comportamiento civilizado. Al mismo tiempo, siento un gran respeto e incluso
simpatía por él. Aquí es, en muchos aspectos, el mejor hombre: es un funcionario capaz y entregado a su
tarea... su integridad es grande y desea sinceramente hacer cuanto de bueno pueda por el mundo”, citado en
Luis Ángel Rojo, Keynes..., op. cit. p. 268.
127
Henry Morgenthau III, Mostly Morgenthaus. A Family History, op. cit., p. 336.
104
“La conjugación de la ideología y el interés económico servía para que los planeadores
todo en virtud de que la extensión del poderío soviético en Europa Oriental amenazaba con
También reflejaba una convicción en el sentido de que sólo una Alemania fuerte podría
oponerse a una mayor expansión del poderío ruso en Europa. Aunque el Departamento de
Estado hacía gran hincapié en los nexos anglo-norteamericanos, había un gran interés en
con objeto de conseguir un resultado favorable se hallaba dispuesto a utilizar todos los
medios a su alcance.
Las actitudes del Departamento del Tesoro se asemejaban más a las del Departamento
de Estado en lo tocante a la política que debía seguirse hacia Gran Bretaña. También
Gran Bretaña, pero su interés no era el acceso al Imperio Británico. Ellos querían
asegurarse de que Gran Bretaña aceptara sus propios planes de organización del sistema
monetario internacional. Acerca de Alemania y Rusia, las diferencias con la posición del
Departamento de Estado eran mucho mayores. El odio que Morgenthau sentía por el
White podría haberse inclinado por una política menos punitiva, ayudó a Morgenthau a
105
elaborar su famoso plan. La hostilidad de Morgenthau y White hacia Alemania no era
moderada debido a la consideración que influía sobre los planeadores del Departamento
de Estado.
veían la necesidad de una Alemania fuerte para contrarrestar el poderío soviético. En una
deformación irónica del pensamiento de Cordell Hull, los planeadores del Departamento
del Tesoro sostuvieron que el mejor procedimiento para afrontar a la Unión Soviética
consistía en desarrollar fuertes lazos económicos con ella. En virtud de que White y
creían que estos lazos económicos podrían desarrollarse sin cambio alguno de las
primas soviéticas a los Estados Unidos. Visto en retrospectiva, esto parece una previsora
en los que era visible cierto comedimiento hacia los ingleses: el del incumplimiento
británico de las deudas contraídas con EUA durante la Primera Guerra Mundial, y la Ley de
siguiente:
128
Fred Block, Los orígenes del desorden económico internacional, op. cit., p. 72-73.
106
“... al comienzo de la guerra la Ley de Neutralidad de Estados Unidos prohibió los
préstamos a los beligerantes, y por otra parte la Ley Johnson prohibía los préstamos a los
países que no hubiesen pagado –como era el caso de Gran Bretaña- las deudas de la
primera de las leyes mencionadas para permitir que Gran Bretaña y sus aliados
transporte norteamericano. Esa legislación de “pague y lleve” permitió que los británicos
disminuyendo los saldos en dólares de Gran Bretaña. Para financiar la guerra, Gran
primer ministro Churchill escribió al presidente Roosevelt y le dijo entre otras cosas: “Se
esta carta, y más tarde anunció el principio de préstamo y arriendo, con el cual según dijo
intentaba “eliminar el signo dólares”. De acuerdo con este plan, el gobierno compraría
todas las municiones, y prestaría a Inglaterra, sujetas a hipoteca, las que fueran más útiles
en sus manos. En una de sus charlas al lado del fuego, dirigidas al pueblo norteamericano,
explicó que su política era sencillamente suministrar los implementos bélicos, de manera
que otros combatiesen, con el fin de “mantener la guerra lejos de nuestro país”. El
préstamo y arriendo, podían ser entregados a Gran Bretaña si el presidente entendía que
ése era el modo más eficaz de usarlos; los artículos así entregados no serían pagados con
necesario negociar. Así, con arreglo a este convenio, “el acto menos sórdido de la
107
historia”, como lo denominó Winston Churchill, se definió por el resto de la guerra el
principio fundamental que rigió el flujo de suministros a Gran Bretaña”129. Con los planes
para la posguerra, elaborados por Keynes y White, todo indicaba que la hora de negociar la
En esas circunstancias es que White elabora su plan original, en el que el banco es una
propuesta de institución más fuerte que el fondo, al menos en el cuerpo del borrador de
abril de 1942:
“El banco tendría un capital social de 10 000 millones de dólares, la mitad de cuya
suma sería pagada de inmediato por los miembros en oro y monedas locales. Estaba
a estabilizar los precios de las materias primas esenciales; y en términos más generales a
documentos de deuda y para hacer préstamos a largo plazo a tasas de interés muy
bajas”130.
Como puede apreciarse, la creación de crédito internacional que derivaría de los 5 000
129
Charles H. Hession, Keynes, Javier Vergara Editor, S. A., Buenos Aires, Argentina, 1985, p. 344.
130
Citado en Fred Block, Los orígenes del desorden económico internacional, op. cit., pp. 75-76.
108
social del banco y, especialmente, de las facultades de éste para crear crédito, emitir
efectos no deseados:
internacional, y
internacional.
El objetivo fundamental de White, en correspondencia con los de Keynes, fue que estas
establecimiento planetario de políticas de pleno empleo, sin que ningún país corriera el
White imaginaba una fuerte influencia de las dos instituciones para presionar a los
países miembros a formular políticas económicas compatibles con la búsqueda del pleno
empleo mundial, a costa de restarle a cada nación una parte significativa de su soberanía
económica:
“Por ejemplo, el fondo podría impedir las modificaciones de las tasas de cambio, lo
los votos del fondo indicaban la desaprobación de “cualquier medida o política monetaria
109
o de los precios en general” de uno de los gobiernos miembros porque contribuyera a un
política. Pero en otros sentidos el plan de White estaba destinado a fortalecer el poder de
los gobiernos nacionales. Según White, el fondo era un medio para el mejoramiento de la
Según el plan de White, como una condición para ingresar al fondo, los gobiernos debían
convenir en:
cuando así lo solicitara, todas las propiedades de los ciudadanos de ese país en
proceso de formación académica, White y buena parte de los delegados de EUA habían
verdadera potencia mayor, que debía imponer sus intereses con apoyo en su propio enfoque
131
Ibid. pp. 77-78. El voto de un país en el fondo sería aproximadamente proporcional al monto de su cuota.
Los Estados Unidos tendrían cerca del 25 % de los votos, aunque su cuota fuese mayor. Con esta capacidad
de decisión, este país quedaba exento de cualquier decisión del resto que, en el mejor de los casos, dispondría
sólo del 75 % de los votos. Loc. Cit.
110
El primer cuerpo de problemas, en opinión de White, estaba representado por aquello
que pudiera ser aprobado por el Congreso norteamericano, cuyo oído sería poco receptivo,
objetivos de la Unión podrían alcanzarse a través del Fondo, con lo que la discusión no
tendría porqué prolongarse en exceso. Para Keynes, el problema inicial radicaba en las
carencias de lucidez y claridad, con las que se había redactado el proyecto del Fondo:
“Atacó duramente la jerga que era tan cara a los técnicos norteamericanos y la llamaba
estrecha, Keynes tradujo los principales principios del Fondo de Estabilización al “inglés
cristiano”, y una vez hecho esto, se encontró que los dos planes se veían notablemente
similares. Si el oído del Congreso era halagado por el tonillo del cherokee, entonces no
“En realidad, el sistema estaba viciado desde el comienzo: los acuerdos de bretton
Woods implicaban que Estados Unidos debía tener una balanza de pagos deficitaria para
poder alimentar al mundo en dólares, único medio de pago internacional reconocido por
los acuerdos; esto sólo podría llevar a debilitar la confianza en dicha divisa a largo plazo.
Por decirlo en otras palabras, a medida que el dólar se transformara en una moneda de
reserva, sería cada vez menos digna de confianza. Esta paradoja, llamada dilema de
132
Roy Harrod, La vida de John Maynard Keynes, op. cit., pp. 644-645.
111
Triffin –por el nombre del economista belga que lo formuló- es de extrema actualidad, sin
Resulta conveniente precisar las diferencias fundamentales entre ambos planes, para
CUADRO 10
Internacional
contraseña)
miembros
dólares dólares
133
Jacques Attali, ¿Y después de la crisis qué…?, Gedisa editorial, Barcelona, 2009, pp. 32-33.
112
y acreedores acreedores y trato benigno a Escasa y sanciones para
Elaboración propia, con apoyo en Luis Ángel Rojo, Keynes: su tiempo y el nuestro, op.
cit., pp. 254-264; Roy Harrod, La vida de John Maynard Keynes, op. cit., pp. 640-649, y
La cláusula de la moneda escasa, que permitía que los países deudores discriminasen,
resto del mundo. Con ella, al menos, se moderaba la intención estadounidense de buscar un
deficitarios; no es un abuso del lenguaje la identidad que se hizo de éstos últimos con
En realidad, con las discrepancias puestas sobre la mesa, y con algunas concesiones
recíprocas –más de los británicos que de los estadounidenses-, pareció conveniente poner
claro la esencial analogía de ambos planes, con la que el propio Keynes se mostró de
acuerdo, tal como demostró en los debates realizados en la Cámara de los Lores, respecto a
Hampshire, en la que las 42 naciones restantes tuvieron muy escasa influencia sobre el
113
acuerdo celebrado entre Gran Bretaña y los Estados Unidos, tal como lo observó Leon
“Se nos dice que 44 naciones acordaron esto. Me parece que sería más correcta la
afirmación de que tres o cuatro grupos muy expertos se reunieron y redactaron un plan, y
luego se lo presentaron a otros 44 (sic) técnicos y declararon “esto es lo que los Estados
Por supuesto, dada la situación del mundo en el momento de tales negociaciones, estos
técnicos dijeron: “Seguro que sí, ¿porqué no?” No tenían nada que perder. Dependían de
decisivamente modificó los planes del Departamento del Tesoro para el mundo de la
desagrado mutuo. Truman sustituyó a Morgenthau con Fred Vinson, un demócrata sureño
repudiar la política exterior del Departamento del Tesoro. Sin embargo, durante su vida
134
Citado en Michael Hudson, Superimperialism, Nueva York: Holt, Rinehart and Winston, 1972, p. 70.
114
fue importante la influencia del Departamento del Tesoro sobre la política exterior de los
del pensamiento de White y Morgenthau en la política exterior fue eliminada en gran parte,
difícil de exagerar. Existía una enorme diferencia en los tratos que Morgenthau y White
contra de los planes del Departamento de Estado para las mismas naciones, la
de la segunda opción, combinada con la pretensión de Truman de “ponerse duro” con los
rusos, cocinaron la duradera “Guerra Fría”, que presidió las relaciones internacionales hasta
el derrumbe de la Unión Soviética, en 1994, y bajo cuyo cobijo se procedió a una política
anticomunista, dentro y fuera de los Estados Unidos que, no tan paradójicamente, contó a
Harry Dexter White entre sus más notorias víctimas, bajo la acusación, en 1948, de
formalizó en una carta del FBI enviada al general Harry H. Vaughan, asesor del presidente
135
Fred Block, Los orígenes del desorden económico internacional, op. cit., p. 92.
136
Henry Morgenthau III, Mostly Morgenthaus. A Family History, op. cit., p. 423.
115
Respecto a la política más conveniente para la Gran Bretaña, el ascenso de Truman y la
triple propósito:
estadounidenses, y
abierto y un especial papel de la libra esterlina, por cuanto el dólar, por un buen
presión financiera, convertida en la expresión temprana de lo que más tarde fue un abultado
116
director del FMI, europeo –Camille Gutt, de Bélgica, fue el primero- y el del Banco
Mundial, estadounidense), pasando por la exclusión de Harry Dexter White, cuya posible
dirección ejecutiva del FMI contaba con el consenso general y con el apoyo decidido del
propio Keynes, quien ya había manifestado ciertas reservas para con los abogados: “Y que
se me permita decir, señor presidente, que bajo vuestra sabia y bondadosa guía hemos
alcanzado el éxito. Las conferencias internacionales no tienen una buena historia. Estoy
seguro que no se recuerda una conferencia similar que haya logrado construir tanto y de
una manera tan lúcida y tan sólida. Esto lo debemos no poco a la indomeñable voluntad y
a la energía siempre precedida por el buen humor y el ánimo sereno de Harry White. Pero
esta ha sido una conferencia tan apartada como pueda imaginarse, de la dependencia de
uno, de dos o de tres hombres. Ha sido un trabajo de equipo, de un equipo tan eficaz como
pocas veces lo he visto. Por mi parte, quisiera rendir un tributo especial a nuestros
abogados. Tanto más cuanto que debo confesar que en general no me gustan los abogados.
Se me reconoce como alguien que se lamenta de que, a juzgar por los resultados en esta
tierra plagada de abogados, el Mayflower, cuando salió de Plymouth, debía haber estado
Los malos presagios respecto al papel que podrían jugar las instituciones de Bretton
Woods, que se hacían cada vez más evidentes para Keynes, se muestran a plenitud en el
Observadores:
137
Discurso de Keynes en la sesión de clausura de los trabajos de Bretton Woods, julio de 1944, citado en R.
Harrod, La vida de John Maynard Keynes, op. cit., p. 669. El subrayado es mío (FNU).
117
Al igual que algunos otros de los aquí presentes, me ha preocupado de una manera íntima
lo que creo que siempre se conocerá con el nombre de plan de Bretton Woods. La
gestación ha sido larga; los robustos mellizos vienen muy retrasados; como consecuencia,
espero que traigan un peso y una fuerza que honren a su ascendencia mezclada y colectiva.
gobernadora o aya, junto a las comadres, las enfermeras, los doctores y los clérigos
preparados para el bautizo (y siempre creeré que el bautizo no se ha hecho bien y que los
Ocultas tras los velos y las barbas de los líquenes, no dudo que las hadas de costumbre
bendiciones podrían ser más útiles a los gemelos, a quienes (con razón o sin ella) hemos
Sugiero que la primera hada traiga una túnica de José (Joseph´s coat, la túnica de vistosos
colores que, según el relato bíblico, dio Jacob a José, su hijo predilecto), prenda de muchos
colores que puedan usar estas criaturas en perpetua recordación de que pertenecen a todo
el mundo y de que únicamente están obligados al bienestar general, sin miedo ni favor a
ningún interés particular. Piadosas palabras muy difíciles de cumplir. Apenas si hay una
aliento de la vida. Cada paso y cada detalle de nuestras recién nacidas instituciones deben
internacionales.
118
La segunda hada, que está muy al día, quizá traiga una caja de vitaminas combinadas, A,
B, C, D, y todo el resto del alfabeto. Las criaturas pueden llevar constantemente su túnica
de muchos colores; sin embargo, sus caras son pálidas y delicadas. Lo que debemos pedir
a nuestros bebés es energía y un espíritu indomable que no se quiebre ante las dificultades
ni las evite, sino que les haga frente con la determinación de resolverlas.
La tercera hada, quizá mucho más vieja y no tan al día, quizá cierre, como el Papa a sus
cardenales, los labios de nuestras criaturas con su mano, para abrírselos de nuevo
invocando un espíritu de sabiduría, paciencia y grave discreción, para que, a medida que
apoyos confiables y prudentes de todos aquellos que los necesiten en los momentos
difíciles. Si estas instituciones han de ganarse la plena confianza del mundo suspicaz, es
necesario que el enfoque de los problemas no sólo sea, sino que además parezca,
Espero que el señor Kelchner no haya cometido ningún error y que no exista ninguna hada
Porque de haber sido así, los anatemas que el hada maligna pronunciará estoy seguro que
por su general conveniencia ni por sus propias virtudes, sino por otras causas”. Si esto
ocurriera, lo mejor que podría pasarles a los pequeños (y no sería nada raro que les pase)
119
sería caer en un sueño eterno para no despertar nunca más, y que nunca volviera a saberse
“...el Secretario del Tesoro, Frederic Vinson, lo tomó como algo personal y refunfuñó:
<<No me importa que me llamen malvado, pero sí que me llamen hada>>”139. Por su
representaba a él, se enojó muchísimo, y una vez más se le atragantó Keynes”140. Tenían
razón ambos. Keynes, al profetizar la subordinación de las recién nacidas instituciones a los
dictados del gobierno de los Estados Unidos, y Vinson, al darse por aludido como el
a) Que Harry Dexter White fuese designado como el primer Director Ejecutivo del
FMI;
b) Que la sede del fondo fuese Nueva York para aislarlo de la política de Washington
c) Que los funcionarios del fondo, y no los directores, imprimieran una orientación
recursos.
138
Discurso de John Maynard Keynes, en la inauguración del FMI y del Banco Mundial, Savannah, EUA,
marzo de 1946, cita en Roy F. Harrod, La vida de John Maynard Keynes, op. cit., pp. 724 726.
139
Citado en Robert Skidelsky, Keynes, Economía Alianza Editorial, Madrid, 1998, p. 25.
140
Roy Harrod, La vida de John Maynard Keynes, op. cit., p. 726.
120
“Ninguna de estas expectativas se materializó, y Keynes abandonó Savannah con gran
141
Fred Block, Los orígenes del desorden económico internacional, op. cit., p. 116.
121
EL MUNDO DE LA POSGUERRA.
“No necesito decirles, caballeros, que la situación del mundo es muy seria. Ello debe
ser claro para toda persona inteligente. Considero que una dificultad radica en que la
situación es de tan enorme complejidad, que el mero conjunto de hechos que se presentan
calle alcance a valorar la situación. Asimismo, el pueblo de este país se halla alejado de
las zonas de conflicto, por lo que resulta difícil que comprenda los compromisos y las
reacciones que surgen en pueblos que han sufrido por mucho tiempo, así como el efecto de
esas reacciones en sus gobiernos, en relación con nuestros esfuerzos para promover la paz
en el mundo”142.
Existe una larga lista de razones por las que el propósito estadounidense de imponer una
ante enormes dificultades. Tanto en el frente interno como en el exterior, se hacía visible un
abultado cuerpo de oposiciones que, para el primer caso, se podían leer en el resurgimiento
poco amigable, por decirlo con indulgencia, con la hegemonía de los Estados Unidos; la
142
George C. Marshall, Plan Marshall, discurso pronunciado en la Universidad de Harvard, el 5 de junio de
1947, citado en Daniel J. Boorstin (compilador), Compendio histórico de los Estados Unidos. Un recorrido
por sus documentos fundamentales, op. cit., p. 711.
122
multilateralismo construido con arreglo a los planes estadounidenses. Este panorama, más
urgentes concesiones, en primer lugar, a Gran Bretaña y a algunos de los países aliados, y,
primer paso en la dirección correcta, de no haberse topado con la fuerte oposición del
senador Robert A. Taft y de otros conservadores del Medio Oeste, del todo indispuestos a
que en el Parlamento de Gran Bretaña, que en un notable Quid pro quo debía aprobar
Keynes, inclinándose la balanza a favor de este último. Casi sobra señalar que el extraño
proceso de atracción-repulsión, que con antelación a Bretton Woods presidía las relaciones
entre los Estados Unidos y Gran Bretaña, acabó produciendo una sólida y perdurable
creación del Plan Marshall, con la solicitud que aprobara 6 800 millones de dólares para los
primeros quince meses de operación del programa y 17 000 millones para los siguientes
123
disolvieron con una sólida campaña gubernamental que alertaba sobre la amenaza soviética
Pese a los temores sobre la inminencia de una guerra contra la Unión Soviética, el
un empresario republicano, y
objetivos políticos, en ciertos casos, contradictorios con la supuesta proclama libertaria que
los aliados convirtieron en emblema durante la guerra. Es el caso de algunas ayudas a las
europeos a crecientes ingresos de dólares, se hizo visible una notable paradoja: Para
exportaciones europeas a los Estados Unidos, como la mejor vía para impedir el
continental o, en el peor de los casos, la intensificación del comercio con Europa Oriental y
124
Occidental para ganar dólares (que seguían siendo moneda escasa) mediante el aumento de
Las tres metas económicas del Plan Marshall –la restauración del multilateralismo, la
mejor de los casos, establecido por Gran Bretaña, impuso una enorme resistencia a los
“En los países donde la izquierda era particularmente fuerte, no resultaba fácil la
reversión de las normas inflacionarias. Empresarios y políticos titubeaban para asumir los
oposición a la inflación era una convicción profunda. Con esta clase de apoyo, entre 1947
ayudaron a persuadir a los sindicalistas no comunistas para que cooperaran con políticas
125
económicas que eran desastrosas para la clase obrera. Por supuesto, la rigidez, la
inclinación hacia la Unión Soviética, y los errores estratégicos de los diversos partidos
Durante sus cuatro años de existencia, el Plan Marshall se mostró incapaz de coordinar
nacional y regional. El plazo fatal y la casi segura indisposición del Congreso para
prolongar la vida del plan, eran elementos que apremiaban por la búsqueda de nuevos
particularmente de dólares con los que pudiesen importar bienes estadounidenses. Estos
CUADRO 11
DE EUROPA OCCIDENTAL.
INSTITUCIÓN MECANISMO
europeas
Canadá
143
Fred Block, Los orígenes del desorden económico internacional, op. cit., p. 141. Block cita a Wallich,
Mainsprings of the German Revival, 1955, quien señala el papel fundamental desempeñado por los banqueros
en las políticas deflacionarias y observa que una reforma monetaria como la alemana no habría podido ser
realizada por un gobierno parlamentario (loc. cit., n. al p.).
126
Elaboración propia, con base en Fred Block, Los orígenes del desorden económico
europeas a los Estados Unidos y a otros mercados; el realineamiento de las tasas de cambio
era, en la lógica del Departamento del Tesoro, el procedimiento adecuado para desarrollar
la capacidad exportadora europea, tras la conclusión del Plan Marshall: “Una vez que la
devaluación hubiese restablecido las tasas de cambio realistas, quedaría abierto el camino
La puesta en ejercicio de las presiones para que las economías de Europa devaluaran
sus monedas se apoyó en la acción directa del Departamento del Tesoro y en la acción
cuestionar las tasas de cambio de sus miembros. El país que primero resintió estas
restauración del multilateralismo, por cuanto no logró reducción alguna, más bien produjo
144
Fred Block, Los orígenes del desorden económico internacional, op. cit., p. 151.
127
restricciones cuantitativas al movimiento de productos, las barreras monetarias al flujo de
los pagos y, con el tiempo, todos los aranceles”145. En el sitio de la cooperación, que
densidad de las existentes en el planeta; sin embargo, el esfuerzo que la ha hecho posible
arrancó con mucha mayor tardanza, y como iniciativa vernácula, a los intentos que aquí se
económico de los EUA. En el crepúsculo de los años 40, el propósito fundamental era
comercial entre Europa y los Estados Unidos, en el que el acceso de la primera a las
El instrumento elegido para impulsar la integración continental, fue una Unión Europea
de Pagos (UEP), fuertemente apoyada por el gobierno de los Estados Unidos, entre finales
una cámara de compensación en la que los países utilizaran sus superávit comerciales con
145
Citado en Fred Block, Los orígenes del desorden económico internacional, op. cit., p. 154.
128
transición europea del bilateralismo al pleno multilateralismo. El 19 de septiembre de 1950,
tras vencer una débil oposición británica, se firmó el Acuerdo que la creó.
gobierno de los Estados Unidos también tomó su sitio en el debate sobre las posibilidades y
la continuación de los mismos sólo acabaría fortaleciendo los intereses que se beneficiaban
Europa no podía proveer, por sí sola, la solución a las dificultades sufridas por la política
estadounidense. La primera propuesta fue elaborada por George Kennan, jefe del Equipo de
convicción que el logro de los objetivos de los Estados Unidos pasaba por una apresurada
129
Gran Bretaña; la idea derivada de esa convicción era la indispensable fusión económica de
los Estados Unidos, Canadá y Gran Bretaña. La absorción de esta última, en opinión de
Kennan, bastaría para asegurar una estrecha cooperación económica entre EUA y Europa
Occidental; esta fusión económica nunca se llevó a la práctica y tuvo que esperarse por un
nuevo, inmediato plan, para darle forma a una suerte de Comunidad Atlántica, montada en
En ese mismo año, Kennan fue sustituido por Paul Nitze, quien construye una
que, desde el presupuesto, requería la aprobación del Congreso, por cuanto descansaba en
una elevación estratosférica de los gastos de defensa. Esta alternativa fue el rearme masivo
de los Estados Unidos y de Europa, en previsión del avance del comunismo internacional.
CUADRO 12
AÑO MONTO
1950 13 000
1951 22 300
1952 44 000
1953 50 400
Fuente: Fred Block, Los orígenes del desorden económico internacional, op. cit., p. 166.
130
Según Block, “Sólo una parte de este tremendo aumento del gasto militar se destinó
destinaron en realidad para el rearme a largo plazo. Y el porcentaje para fines distintos a
aumento del gasto militar, el problema principal de la economía norteamericana era otra
demanda sobre los recursos existentes. El gobierno de Truman respondió a este problema
Guerra de Corea y el rearme no significaran una gran reducción del consumo civil. La Ley
de Producción para la Defensa estableció extensos incentivos fiscales para que las
actual, en el Consejo Nacional de Seguridad, cuyo tema original era la decisión acerca de la
bomba H; la discusión fue presidida por Nitze y, en general, dominada por el Departamento
y construía la única y radical opción del rearme masivo de Europa y los Estados Unidos.
descrédito en el Congreso.
146
-Ídem., loc. cit.
131
Resulta conveniente enfatizar algunas cuestiones relacionadas con estas renovadas
más brújula que la que conducía a las recesiones recurrentes. Este señalamiento, inquietante
► expansión), una suerte de keynesianismo de guerra, por cuanto con dicho término la
147
Joan Robinson, Herejías económicas, Editorial Ariel, Barcelona, 1976, p. 118. Además: “La gran
depresión es ahora una pesadilla casi olvidada. Desde que acabó la guerra, en parte gracias a la buena
suerte, en parte debido a una buena administración y en parte a resultas de la carrera de armamentos, se ha
logrado evitar siempre una grave recaída de la demanda efectiva global”, Joan Robinson, El nuevo
mercantilismo (1965), en Relevancia de la teoría económica, Ediciones Martínez Roca, S. A., Barcelona,
1976, p. 18.
132
SEGUNDA PARTE:
LA EDAD DE ORO,
LA EMERGENCIA CONSERVADORA,
EN EL CAMINO DE LA DESREGULACIÓN, Y
LA CRISIS ACTUAL.
133
LA ERA DE ORO.148
“Si algún partido político hubiera de tratar de abolir la Seguridad Social, el seguro
del desempleo y suprimir las leyes del trabajo o los programas de agricultura, ten por
seguro que no se volvería a oír hablar de ese partido en nuestra historia política. Hay, por
supuesto, un reducido grupúsculo que sí cree que puede hacerlo. Entre ellos están H. L.
Hunt (seguramente conoces su historia) y otros pocos magnates del petróleo de Texas
como él, así como algún otro político o empresario. Su número es ínfimo y ellos, unos
estúpidos.”
definitivas, hostilidades (ahora nucleares), tuvo como característica fundamental que las
Existieron episodios de gran tensión, como las ocurrencias demagógicas del senador
Joseph McCarthy, o la Crisis de los misiles cubanos, en 1962, y alguna otra más bien
tragicómica, como la locura, literal, del secretario de Estado para la Marina del presidente
Truman, James Forestal, quien se suicidó porque “... veía venir a los rusos desde la ventana
del hospital en que estaba recluido”150. Pero, tal como lo sostiene Hobsbawm: “La
148
Así denominó Eric Hobsbawm al período que va de la segunda posguerra mundial al despunte de los años
setenta, Historia del siglo XX, op. cit., pp. 229-289.
149
Citada en Paul Krugman, Después de Bush. El fin de los <<neocons>> y la hora de los demócratas,
Crítica, Barcelona, 2008, p. 70.
150
Eric Hobsbawm, Historia del siglo XX, op. cit., p. 238.
134
contención era la política de todos (los aliados de los EUA); la destrucción del comunismo,
no”151.
Durante las décadas de 1950 y 1960, mientras las relaciones entre las superpotencias
“El mundo industrial, desde luego, se expandió por doquier, por los países capitalistas y
de la edad de oro, pero en todas partes el número de países dependientes en primer lugar
de la agricultura, por lo menos para financiar sus importaciones del resto del mundo,
disminuyó de forma notable. A finales de los ochenta apenas quince estados pagaban la
mitad o más de sus importaciones con la exportación de productos agrícolas. Con una sola
La economía mundial crecía, pues, a un ritmo explosivo. Al llegar a los años sesenta, era
evidente que nunca había existido algo semejante. La producción mundial de manufacturas
se cuadruplicó entre principios de los cincuenta y principios de los setenta y, algo todavía
Como hemos visto, la producción agrícola mundial también se disparó, aunque sin tanta
151
Ibid., p. 241.
135
los cereales por hectárea casi se duplicó entre 1950-1952 y 1980-1982, y se duplicó con
creces en América Latina, Europa occidental y Extremo Oriente. Las flotas pesqueras
descenso”152.
En el ámbito social, la más visible expresión de la era dorada, sin duda, fue una
distribución menos desigual del ingreso, por efecto del incremento de los salarios y la
intervención coyuntural, sino que pasó a adquirir rasgos propios de un empeño también
estructural. Este tipo de política de bienestar implicaba que el Estado animase la demanda
a partir de 1945 como una sociedad de consumo. Al igual que en Europa, en este país la
los beneficios de la industrialización hubiesen ido en una primera etapa sobre todo al
factor capital. Pero si en la Europa posterior a la segunda guerra mundial, ante la escasez
152
Ibid., p. 264.
136
industriales, en Japón este papel lo jugó ante todo la actitud paternalista de las grandes
empresas modernas”153.
CUADRO 13
153
Herman van der Wee, Prosperidad y crisis. Reconstrucción, crecimiento y cambio 1945-1980, op. cit., p.
274.
137
Nota: El salario nominal es igual a la masa salarial total dividida por el número de
ocupados; el salario real es igual al salario nominal dividido por el índice de precios de los
bienes de consumo.
Fuente: Herman van der Wee, Prosperidad y crisis, op. cit., p. 276.
CUADRO 14.
GRAN BRETAÑA 47 70
FRANCIA 36 59
RFA 39 60
CANADÁ 59 66
ESTADOS UNIDOS 54 69
Fuente: Simón Kuznets, Modern Economic Growth, pp. 168-170, citado en Herman van der
Guerra Mundial, respecto a las limitaciones de la mano invisible para equilibrar al sistema
138
fueron elementos de enorme utilidad para el advenimiento de la más emblemática figura de
“El economista inglés John Maynard Keynes rindió con su Teoría general de la ocupación,
de mercado era inestable por su propia naturaleza, pues no contenía ningún mecanismo
poder de que disponía a partir de los impuestos y la política de gasto público y monetaria
distribución más justa de la renta y de la ampliación de las prestaciones sociales por parte
del Estado. Ahora Keynes aportaba los argumentos económicos pertinentes. Si las
inversiones privadas no bastaban para llegar al pleno empleo, la mano pública debía
para que las decisiones económicas fuesen las apropiadas para el logro de objetivos
principio del libre mercado, pero complementándolo de manera significativa con las
154
Ibid., p. 334.
139
Esta notable criatura, la economía mixta, pudo nacer y desarrollarse por el hecho de
no proceder de una ideología específica (en teoría, la que era propia de la socialdemocracia
y de los sindicatos; los más visibles beneficiarios), sino de haber disfrutado de un amplio
consenso, también, entre los industriales, los banqueros y los intelectuales que le
del pentágono: pleno empleo, plena utilización de las capacidades productivas, estabilidad
del nivel de precios, aumento de los salarios por efecto de incrementos previos de la
“Keynes había designado con anterioridad las inversiones privadas como <<el lugar>>
había acelerado desde las guerras mundiales. En una economía libre de mercado podían
140
mejor el ciclo de la coyuntura, tanto las inversiones a corto plazo como las de largo plazo
la planificación, útil en la definición de medidas contra cíclicas y mucho más útil, si cabe,
Leontief permitía medir las articulaciones internas del sistema económico. Se hacía así
posible formular pronósticos acerca de los efectos de las medidas anticíclicas adoptadas
para la planificación a corto y largo plazo, orientados sobre todo a una política estructural
futuro y se calculaba qué intervenciones públicas serían necesarias para lograrlos. En este
los mecanismos del mercado libre, con un sistema de eficiencia macroestática basado en la
intervención del Estado. Pero cuando a la doble eficiencia estática se le añadió además
una dimensión dinámica se traspasó un nuevo umbral. Con la política estatal específica de
optimización del crecimiento económico la economía mixta fue elevada a un nivel superior.
en la política económica”156.
La economía mixta obtuvo una amplia legitimidad social toda vez que los esfuerzos
por incrementar la riqueza se hicieron acompañar por los relativos a buscar la más justa
155
Ibid., pp. 337-338.
156
Ibid., p. 338.
141
distribución de esos frutos: la progresividad fiscal, la fijación de salarios mínimos, la
transmisiones por herencias, fueron medidas con las que la economía mixta proporcionaba
cobijo a una doble política, de crecimiento con bienestar, de cuya exitosa combinación
las nacionalizaciones, que hicieron visible una vertiente colectivista (Francia y Gran
mixta.
obsolescencia de productos o procesos que los hacían posibles. La vieja escuela (clásica) y
142
económica es esencial para una producción máxima, pero un alto nivel de producción es
CUADRO 15
(DÓLARES y %).
HOMBRE/HORA AÑO
1900 89.6 -
1940 131.5 -
producción. Casi sobra decir que la seguridad de la que se habla es aquella que
proporcionaron las instituciones del Nuevo Trato y, en una escala occidental, la economía
mixta (seguro del desempleo, salario mínimo, pensiones y gasto público en general) más la
el principio que lleva del control de los precios hacia el control de los beneficios.
157
John K. Galbraith, La sociedad opulenta, Ariel Sociedad Económica, Barcelona, 2007, p. 119.
143
La economía mixta, específicamente en los Estados Unidos, produjo una variante
neoliberal que, de manera inmediata, se propuso exaltar las bondades de la empresa privada
“Estados Unidos había iniciado ya en la época de entreguerras con la política del New
Deal propugnada por Roosevelt la dirección hacia la economía mixta, camino por el que
siguió avanzando ese país durante la segunda guerra mundial. Pero inmediatamente
norteamericanos en una ampliación del poder del Estado. Pero una vez pasados esos años
quedaba apenas nada en pie de la política del New Deal, salvo la legislación agraria. Y
sorprendente rapidez.
Los años de penuria, sin embargo, habían alterado la relación entre el Estado y la
de 1946, que obligaba al Estado a alcanzar un alto grado de ocupación a través de una
Hansen, quien creía que el fin de los avances y desarrollos de carácter pionero (new
instrumentaba una intervención de tipo keynesiano. A fin de dar a la política anticíclica del
144
quedaba obligado a presentar anualmente un informe económico ante el Congreso. La ley
de empleo de 1946, con todo, no fue mucho más allá de fijar legalmente principios de
economía mixta. Por otro lado, de inmediato se tomaron medidas de carácter estructural
coordinar las decisiones económicas individuales [...] De esta manera mantuvo el gobierno
estadounidense en vigor, tras la segunda guerra mundial, la estructura del libre mercado.
Okun piensa que sólo una afortunada colaboración entre Estado y mercado puede
El Estado introdujo el control sobre la demanda a través de la ley relativa a los ingresos
estatales (Revenue Act) de 1945 y de 1948 en calidad de medida política coyuntural. Sin
gran medida ortodoxa. El déficit presupuestario –una consecuencia de la guerra fría- fue
rearme, posibilitaron una vía de acercamiento entre los intereses públicos y los privados,
158
Herman van der Wee, Prosperidad y crisis, op. cit., pp. 355-356.
145
estadounidense, al calor de la cual se construye una sociedad de clase media, en la que se
hace visible la Gran Compresión en las diferencias socioeconómicas. Una sociedad mucho
CUADRO 16
1929 24 % 20 % 14 %
1936 79 % 70 % 30 %
1955 91 % 77 % 45 %
fuerza de trabajo, acompañada por el auge de los sindicatos, a partir del Nuevo Trato,
normatividad del nuevo trato, la Ley de Relaciones Laborales Justas de 1935, que abordó
claramente la cuestión: “Esta ley define, como parte de nuestra ley sustantiva, el derecho
colectiva y provee los métodos mediante los que el gobierno puede salvaguardar ese
146
derecho legal”159. Segundo, la dinámica interna de los sindicalistas que, a lo largo de la
Gran Depresión, fueron sumando fuerzas para recuperar la tradición del activismo sindical
capacidad de poner en ejercicio, su propio poder; con ello, la actividad sindical provocó dos
“En primer lugar, los sindicatos promovieron un aumento de salario para sus afiliados,
contribuyendo también, de forma indirecta y en menor modo, a que trabajadores del mismo
sindicalmente, en la medida en que las empresas en las que no existía dicha representación
trataban así de hacer menos atractiva a sus trabajadores la sindicación. En segundo lugar,
los sindicatos también contribuyeron a acortar las distancias que separaban a las
retribuciones de que eran objeto los propios trabajadores, negociando mayores subidas
para los peor pagados y menores para aquellos con un mejor salario”160.
CUADRO 17
1920 10 % 8%
159
Citada en Paul Krugman, Después de Bush, op. cit., p. 61.
160
Ibid., p. 62.
147
Respecto al más reciente dato de sindicalización en los Estados Unidos, Galbraith
producido algunos cambios en relación con lo dicho. Los Estados Unidos han visto
algunos años de relativamente bajo desempleo e inflación muy suave, aunque el miedo no
desconocemos”161.
La era dorada no sólo fue posible por la edificación de una sociedad igualitaria; se
requirió, también y con cierta antelación, de una convergencia política, hacia el centro, de
gobernante republicano, al mediar los años cincuenta, de las instituciones originadas por el
Nuevo Trato rooseveltiano (la del epígrafe de este apartado) no era nada más que el
cuanto en el social.
que la producción desempeña, a los efectos de brindar la más amplia protección sobre las
161
John K. Galbraith, La sociedad opulenta, op. cit., p. 218.
148
rooseveltiana y la expansión y activismo sindicales, surgió una elevación sostenida de los
ingresos que lo era, también, de los gastos en consumo, con lo que la producción recibía
habría de satisfacerlas, la gran empresa monopólica. El asunto hace que el énfasis del
crédito para hacer realidad tal emulación, la competencia que –en el uso de los ingresos- se
establecía entre el consumo y el pago de deudas y la ruptura del equilibrio social, los gastos
públicos que son indispensables para el disfrute del consumo de los bienes producidos en la
automóviles, por ejemplo), se rezagan, y comienzan a ser mal vistos por la comunidad,
Guerra de Corea (el boom de la posguerra) alcanzó hasta el año de 1973, y fue
149
interrumpido con el incremento alucinante de los precios del petróleo y, más
este período progresista, con los inquietantes paréntesis del macartismo y el rearme
cobijado por la Guerra Fría, fue el resultado de un, no tan duradero, acuerdo bipartidista
150
EL NUEVO CONSERVADURISMO: LA SERPIENTE VUELVE A DESOVAR.
Discurso de la primera toma de posesión, como presidente de los EUA, de Ronald Reagan.
Smith era el mejor en existencia. Dictado por un espíritu de cosmopolitismo, fue abrazado
en la época de cosmopolitismo en que hizo su aparición. Libertad por todo el orbe, paz
eterna, derechos de naturaleza, unión de toda la familia, etc., eran los temas predilectos de
filósofos y filántropos. La liberta de comercio por todo el orbe iba en plena armonía con
esas doctrinas. De aquí el éxito de la teoría de Smith. Además, daba un bonito consuelo a
reveses. A comienzos del siglo XIX tuvo lugar una encendida polémica sobre el papel que
intervención del gobierno, mientras que los Whigs creían que, en un capitalismo saludable,
el gobierno debería constituir tan solo un telón de fondo. Para el gobierno federal suponía
162
Federico List, Sistema nacional de economía política, FCE, México, 1997, p. 492.
151
Van Buren se declararon contrarios a este plan. En cambio, John Quincy Adams y Henry
Clay a su favor.
tuvo lugar durante la década de 1970 con la elección de Margaret Thatcher en el Reino
Unido y en la de 1980 con la elección de Ronald Reagan en Estados Unidos. Durante los
treinta años anteriores, con la aceptación general del New Deal, la ideología
predominante entre los políticos consideraba que el gobierno debía representar un papel
investigación científica, pero también en reglamentaciones, sobre todo las que regulan los
extraordinariamente bien adaptado para superar cualquier trastorno. Por ejemplo, las
protección del gobierno pudo contener los daños macroeconómicos. El fallo costó dinero a
Pero entonces –y ésta es otra parte de esta historia-, la economía, como sucede
desregulado libre para todos (free-for-all) y que quizá el terreno de de juego había
cambiado, pero sus normas no se habían ajustado. Esta afirmación nunca había sido tan
patente como en los mercados financieros y la historia que hemos relatado sobre el
mercado inmobiliario es muy ilustrativa. Antes existían límites naturales para las hipotecas
inmobiliarias. Los bancos comerciales y las cajas de ahorros tenían razón en adoptar
precauciones cuando concedían una hipoteca. Probablemente sus titulares serían ellos
152
mismos, pero cuando esto cambió, los bancos se convirtieron en los contratantes, pero no
los tenedores, de las hipotecas. Pero la reglamentación no se ajustó para que las
La antipatía por parte del público hacia la reglamentación fue el motivo subyacente
de su fracaso. Estados Unidos estaba enfrascado en una nueva visión del capitalismo y la
gente creía que el juego se podía desarrollar sin restricciones. Había olvidado la lección
duramente aprendida durante los años treinta: que el capitalismo nos puede proporcionar
el mejor de los mundos posibles, pero solo lo hace si es el gobierno el que establece las
Eisenhower- comenzó, desde los años cincuenta, a afinar la puntería en contra de dos
política del Nuevo Trato. En el primer caso, el enemigo a vencer fue el Estado de Bienestar,
consolidar una sociedad tan igualitaria como el capitalismo regulado lo permitiera, una
pretendía combatir el cuerpo de ideas que hacen del capitalismo desregulado (mercados
económicos pueden construir sobre el futuro del sistema económico y su inevitable reflejo
163
George A. Akerlof y Robert J. Shiller, Animal Spirits, op. cit., pp.283-284.
153
en las decisiones de inversión, consumo, ahorro y... empleo164. Ésta fue (y sigue siendo)
una lucha en contra de las principales características del pensamiento keynesiano: “Sin la
incertidumbre, Keynes es algo así como Hamlet sin el príncipe”165. De estar Keynes en lo
cierto, las diversas formas de intervención gubernamental no sólo serían un remedio a las
crisis, para después de su superación jibarizarse, sino un requerimiento constante que, a fin
los años cincuenta; en conciencia plena de su escaso número, los apologistas del
cualquier lugar del mundo resulta más importante afirmar y llevar una existencia acorde
con patrones civilizados que plegarse a las demandas de la mayoría numérica. Unas veces
no cabrá hacer valer la voluntad de la minoría, en cuyo caso ésta habrá de ceder y la
164
“... esa economía capitalista no puede sostener el pleno empleo mediante sus propios procesos, y en una
sucesión de estados cíclicos cada uno de ellos es transitorio, en el sentido de que se crean relaciones que
transforman el modo en que se comportará la economía”, Hyman P. Minsky, Las razones de Keynes, FCE,
México, 1987, p. 66.
165
Hyman P. Minsky, Las razones de Keynes, op. cit., p. 67.
154
prevalecer sino recurriendo a la violencia, en cuyo caso la minoría habrá de decidir si la
“El general Franco es un verdadero héroe nacional. Suele concederse que él, más
que ningún otro, combinaba el talento, la constancia y el sentido de que su causa era justa
ideólogos, marxistas y nihilistas que, en la década de 1930, habían impuesto sobre ella un
régimen tan grotesco como para violentar la propia alma de España y para negar, incluso,
Goldwater fue una respuesta anticipada, y mucho más que simbólica, a los preparativos y
Derechos del Voto, diseñada en defensa de ese derecho para la población negra; aunque el
electoral, abrumadoramente adverso en el resto del país, ponía en claro que el radicalismo
166
Editorial de la National Review, 24 de agosto de 1957, citado en Paul Krugman, Después de Bush, op. cit.,
118.
167
William F. Buckley, Yes, and Many Thanks, But Now the War Is Over, National Review, 26 de octubre de
1957, Citado en Paul Krugman, Después de Bush, op. cit., p. 119.
168
Oscar Handlin, Comentario al Discurso sobre los derechos del voto de Lindón B. Johnson, en Daniel J.
Boorstin (compilador), Compendio histórico de los Estados Unidos. Un recorrido por sus documentos
fundamentales, op. cit., p. 738.
155
conservador carecía, entre otras cosas, de base social; carencia que sólo pudo ser solventada
el centro, de republicanos y demócratas?; en fin, ¿qué tan resueltas están la cuestión racial y
el aprecio por la gestión gubernamental, en los Estados Unidos? Hay una larga historia de
desarrolló una suerte de sectarismo protestante, desde el origen de esa nación. Puede
decirse que los hábitos del alma, las mores que crean instituciones formales e informales,
contienen a ambos elementos, más la desconfianza en el gobierno, sin que deje de ser
visible, prácticamente en todos los casos, que las organizaciones comunitarias han
mostrado formas diversas de intolerancia hacia los negros –y, en medida variante, hacia
otras razas-, hacia las mujeres, los homosexuales y, destacadamente, hacia la acción
diversos y, más decididamente, a los efectos del cobro de impuestos progresivos para
Para la interpretación de dos importantes autores, durante un largo período existieron dos
la idea de un país WASP (blanco, anglosajón y protestante) como el único deseable. Sus
orígenes y momentos estelares se hacen visibles durante el siglo XIX y se han venido
169
Para Alexis de Tocqueville, “En el mundo moral, todo parece clasificado, coordinado, previsto y decidido
de antemano. En el mundo político, todo está agitado, puesto en duda e incierto. En el uno predomina la
obediencia pasiva, aunque voluntaria; en el otro la independencia, el menosprecio de la experiencia y la
sospecha de toda autoridad”, La democracia en América, FCE, México, 1957, p. 64. (subrayado mío, FNU).
156
conservadurismo anti gubernamental; expresado en la apología de la actividad privada, del
CUADRO 18
cit., pp. 396-397. Este autor apoya su descripción de las etapas del nativismo en las
aportaciones de John Higham, contenidas en: Strangers in the Land, Patterns of American
170
John Micklethwait y Adrian Wooldrridge, The Right Nation. Conservative Power in America, Penguin
Press, New York, 2004, pp. 27-151.
171
Cfr. Robert D. Putnam, Bowling Alone. The Collapse and Revival of American Community, Simon
Schuster, New York, 2000, pp. 134-147.
157
El Antirradicalismo se refiere al temor sobre los efectos probables, aunque poco
62, 000 inmigrantes entraron en Estados Unidos desde Irlanda y Alemania. En el de 1840,
casi 800, 000 llegaron sólo de Irlanda, y en la década de 1850, llegaron 952, 000 de
Alemania y 914, 000 de Irlanda. El 90 % de los irlandeses y una parte sustancial de los
alemanes eran católicos. Esta enorme afluencia reavivó los temores y las pasiones
términos más políticos que religiosos. La Iglesia católica era considerada una
los ciudadanos de una república. El catolicismo era una amenaza para la democracia y, al
mismo tiempo, para el protestantismo norteamericano. […] Las acciones y los movimientos
158
convento en Charlestown, Massachussets, en 1834”172. El estallido de la Guerra de
Secesión marcó el fin de los grupos anticatólicos explícitos, aunque los sentimientos que
los animaban tuvieron una larga vida, si es que no han llegado hasta el presente. Huntington
recuerda que: “... en 1898, los estadounidenses fueron llamados a la guerra para liberar a
Gangs of New York, dirigida por Martín Scorsese, en la que se describe la intolerancia
nativista frente a los inmigrantes irlandeses, entre 1846 y el inicio de la Guerra de Secesión.
presencia de un nuevo tipo de inmigrante, proveniente del sur y del este de Europa, frente a
antes, durante y después de la Primera Guerra Mundial. Robert DeC. Ward interviene en el
asunto con forma y tono pretendidamente definitivos: “Durante los años de la guerra
diversos grupos raciales extranjeros en el país mostraron con claridad suficiente que sus
simpatías no eran por los estadounidenses sino por europeos. Los antagonismos europeos,
Quienes habían confiado en el Crisol de Razas para lograr la asimilación se dieron cuenta
de que habían abrigado falsas esperanzas […] De repente los estadounidenses se dieron
con uno o ambos padres de origen extranjero, que constituía un tercio de la población total
172
Huntington, Samuel, ¿Quiénes somos? Los desafíos a la identidad nacional estadounidense, Paidós Estado
y sociedad 122, México, 2004, p. 120. “El sobrenombre de <<Know-Nothing>> les vino porque se decía que,
cuando sus miembros eran interpelados por personas ajenas al movimiento, tenían la consigna de fingir
<<no saber nada>>”, p. 121 (N. del T.).
173
Ídem., loc. cit.
159
y del cual una inquietantemente grande proporción era inadecuada para el servicio activo
En todas las etapas del nativismo, además del ánimo antiinmigrantes, es notable el
racismo dispensado a la población negra, incluso en el caso del más notable abolicionista
nunca fui partidario de instaurar de cualquier manera la igualdad social y política de las
razas blanca y negra; no soy, y nunca fui, partidario de hacer de los negros electores o
jurados [...] Añadiré que entre las razas blanca y negra existe una diferencia física que,
creo, impedirá siempre que ambas razas vivan juntas en una situación de igualdad social y
política”175.
El Crisol de razas (melting pot) tiene, por su parte, un añejo origen: En la década de
1780, Hector St. John de Crèvecoeur propuso el concepto de melting pot (crisol), para
las naciones se funden en una nueva raza de hombres, mezcla entre ingleses, escoceses,
irlandeses, holandeses, alemanes y suecos y el nuevo americano deja atrás todos sus
antiguos prejuicios y costumbres y recibe otros nuevos a partir del nuevo modo de vida que
174
DeC. Ward, Nuestra nueva política migratoria, Foreing Affairs en español, Vol. 4, Núm. 2, México, 2004,
p. 229.
175
Citado, originalmente, por P. [Link] den Berghe, Race and Racism. A Comparative Perspective, Nueva
York, John Wiley, 1967, p. 79, y recuperado en Emmanuel Tood, El destino de los inmigrantes. Asimilación
y segregación en las democracias occidentales, Tusquets Editores, Barcelona, 1996, p. 79.
160
adopta, el nuevo gobierno al que obedece y la nueva categoría que ocupa”176. Muchos años
después, en 1908, Israel Zangwill publicó la obra de teatro The Melting Pot, en la que
extendió la mezcla incluyendo a “... celtas y latinos, eslavos y teutones, griegos y sirios,
negros y amarillos, judíos y gentiles. El crisol implica la creación de una nueva cultura
común en la que todos se unirán para construir la República del Hombre y el Reino de
Dios”177.
tendió a declinar muy tempranamente, entre otras cosas, porque razas, religiones, mores y
dominancia WASP.
gobierno federal establecer una religión oficial y que existe una observancia total y absoluta
para que los estados que componen la nación sí establezcan una religión estatal, con el
Estados Unidos existe un nivel de religiosidad mayor que en casi todos los países europeos
176
St. John de Crèvecoeur, Hector, Letters from an American Farmer and Sketches of 18th/Century America,
New York, Penguin, 1981, pp. 68/70.
177
Zangwill, Israel, The Melting Pot. A Drama in Four Acts, New York, Arno, Press, 1975, p. 184.
178
Cfr. Francis Fukuyama, Confianza (Trust). Las virtudes sociales y la capacidad de generar prosperidad,
Editorial Atlántida, Madrid, 1996, p. 314.
161
CUADRO 19
ETAPA CARACTERÍSTICA
estadounidense explica cómo fue posible que el compromiso religioso se renovara a través
constante por nuevas sectas fundamentalistas, con más altos niveles de exigencia para
quienes querían unirse a ellas. Cuando la asociación a una Iglesia exige un alto precio en
de comunidad entre sus miembros. Así como la infantería de marina de los Estados
lealtad y espíritu de cuerpo que el ejército de ese país, así también las Iglesias
fundamentalistas tienen feligreses con un compromiso más apasionado que las Iglesias
179
F. Fukuyama, Confianza, op. cit., p. 315.
162
En el crepúsculo de los años cincuenta comienza a hacerse visible una ruptura del
mediados de este siglo, desde la familia y los vecindarios hasta las Iglesias y los ámbitos
fines de la década de los 60. Esta tendencia tiene consecuencias económicas muy claras:
una familia. Para ser exactos, la familia es otra cosa que la comunidad. La familia
estadounidense siempre ha sido más débil, en muchos aspectos, que sus equivalentes de
China e Italia y, en cierto sentido, esto ha resultado más una ventaja que una desventaja
fortalecimiento de otro tipo de vida societaria. Tanto las relaciones familiares como las
Cruz Roja, en todos los casos muestran una considerable disminución, con un efecto muy
180
Ídem., pp. 334-335.
181
Robert D. Putnam, Bowling Alone, op. cit., pp. 31-133.
163
El resultado no es otro que la reducción sostenida del éxito de la acción colectiva
Organizaciones de mucho mayor poder y mucho menor tamaño infiltradas en casi todos los
ámbitos de la vida económica y pública de la nación, capaces de crear necesidades que ellas
siempre que les beneficien; capaces, también, de distraer la atención colectiva de los
desproporcionado que la religión y el dinero tienen en las campañas políticas de los Estados
Unidos, por ejemplo, ha permitido que la derrota del comunitarismo a manos del
general de los intereses restringidos, el Estado, es por quien menor simpatía, si alguna,
CUADRO 20
1960 58 % 72 %
1993 37 % 61 %
182
El tema de las complicaciones que enfrenta la acción colectiva, es tratado a profundidad en dos textos de
Mancur Olson: La lógica de la acción colectiva. Bienes públicos y la teoría de grupos, Limusa. Noriega
Editores, México, 1992 (199 pp.), y Poder y prosperidad. La superación de las dictaduras comunistas y
capitalistas, Siglo XXI de España Editores, Madrid, 2001, (249 pp.)
164
Nota: En ambos casos, resultados de encuestas masivas.
de la derrota del comunitarismo en... ¡la intervención del Estado! Desde la construcción de
derechos de quienes, por razones de raza, religión, preferencias sexuales, sexo y nivel
Scouts excluían a los no cristianos, a las mujeres y a los homosexuales), defensa que
incluyó los Derechos Civiles (1964), los Derechos al Sufragio (1965) y los de expresión;
indefendible: “A pesar de que cada uno de los pasos dados era justificable, sobre la base
Lo perverso de esa cultura de los derechos es que dignifica, con un alto propósito moral, lo
económico de Milton Friedman, quien imagina que una invencible tasa de desempleo
pura y dura.
en una sola vía, y porque el tercero implica el aislamiento y la lejanía entre los usuarios,
183
Francis Fukuyama, Confianza, op. cit., pp. 339-345.
165
también tienen culpa, según Fukuyama, del auge creciente del individualismo. En su
es más culpable de lo que pudo haber sido, desarraigando a los trabajadores, durante el
siglo XIX.
Por fortuna, se dispone de otra opinión: “Resulta curioso que los mismos
pensadores de derecha que sostienen que los Estados son impotentes en la vida económica
Los avances del individualismo, la acrecentada sospecha colectiva sobre los actos
184
John Gray, Falso amanecer. Los engaños del capitalismo global, Paidós, Barcelona, 2000, p. 54.
185
Según Paul Krugman, los gobiernos de Dwight Eisenhower y Richard Nixon, ambos republicanos, fueron
moderados, Después de Bush, op. cit.
166
EL RETORNO DE LA SABIDURÍA ECONÓMICA CONVENCIONAL.
“El enemigo de la sabiduría convencional no son las ideas, sino la marcha de los
acontecimientos”186.
Keynesiana, elaborada por el economista John Hicks, en su célebre artículo Keynes y los
clásicos (1937), que origina el diagrama SI-LL, metamorfoseado en IS-LM hasta 1979. La
conclusión de Hicks, en ese artículo, es la siguiente: “La Teoría general del empleo es un
libro útil; pero no es el principio ni el fin de la economía dinámica”187. Con este trabajo se
inaugura el llamado (por Joan Robinson) keynesianismo bastardo que, en el caso específico
“Debo decir que el diagrama IS-LM es ahora mucho menos popular conmigo que
con muchas otras gentes. Éste reduce La teoría general a economía de equilibrio; no es
realmente una teoría de la economía moviéndose a través del tiempo. Es mi propia opinión
que ésta, la economía del crecimiento en estado sostenido, ha sido más bien una
maldición; quizá será una de las ventajas de la presente crisis económica que nos enseñará
construcciones de gran complejidad intelectual pero tan fuera de tiempo, y tan fuera de la
186
John K. Galbraith, La sociedad opulenta, op. cit. p. 34.
187
John Hicks, Keynes y los clásicos, en Dinero, interés y salarios, FCE, México, 1989, pp. 101-114.
188
John Hicks, Some Questions of Time in Economics, en A. M. Tang, F. M. Westfield y J. S. Worley
(comps.), Evolution, Welfare, and Time in Economics: Essays in Honor of Nicholas Gergescu-Roegen,
Lexiton Books, 1976, pp. 140-143, Citado en Jaime Puyana, Modelos macroeconómicos de crecimiento,
UAM Iztapalapa, México, 1995, p. 26.
167
En un aspecto fundamental en la crítica de Keynes a la correlación clásica entre
economista, Jacob Viner, describió a la teoría keynesiana como una elaboración consistente
con la teoría convencional, que supone que esa flexibilidad, a la baja por supuesto, es el
camino adecuado para elevar el empleo y que, también en opinión de Keynes, algunos
Además del análisis que hace Keynes de los efectos que una reducción de los
“La teoría ortodoxa, que Keynes atacaba, sostenía que una reducción de las tasas
de salarios monetarios implicaba una reducción de los salarios reales, y que una
Keynes era muy diferente del que después han elaborado inadecuadamente los keynesianos
bastardos; porque, según éstos, las tasas de salarios monetarios son rígidas por razones
consiguiera reducir los salarios, la situación empeoraría porque ello conduciría a una
189
Jacob Viner, Mr. Keynes on the Causes of Unemployment, Quarterly Journal of Economics, 51, noviembre
de 1936, pp. 147-167.
190
John Maynard Keynes, Teoría general de la ocupación, el interés y el dinero, op. cit., pp. 247-260.
168
inversión; por otra parte, la caída del valor monetario de las acciones reduciría la
más recientemente, Hyman Minsky; es éste, el espacio adecuado para evocar algunas de sus
reacciones:
“El profesor Viner concluyó que la única diferencia entre Keynes y los economistas
clásicos, con respecto a temas como la oferta de mano de obra y las tasas de salarios,
consistió en la negación previa por parte de Keynes de que una reducción de los salarios
monetarios reduciría el desempleo. Viner fue uno de los primeros críticos que puso en
salarios reales y el desempleo. Viner creyó que Keynes no había refutado en realidad a los
economistas clásicos sino que simplemente había indicado que las reducciones a los
rígido de la inversión. En realidad, Keynes permitió a los economistas demostrar más que
personas que están desocupadas según la definición de Keynes pero que caen fuera de la
definición clásica de desocupación, y éstas crean uno de los más apremiantes problemas
sociales modernos. Éstos están dispuestos a trabajar por menos del salario real actual –
191
Joan Robinson, Herejías económicas, op. cit., pp. 118-119.
192
Lawrence R. Klein, La revolución keynesiana, Trillas, México, 1983, pp.113-114.
169
estarían dispuestos a trabajar a cambio del salario monetario actual incluso si el costo de
la vida aumentara un poco-, sin embargo, no pueden encontrar trabajos. ¿Qué determina
el número de personas en una sociedad que se encuentran en esta posición? O, para hacer
ocupación. Sólo necesitan aceptar salarios menores y encontrarán trabajo. Keynes hace
objeciones a este procedimiento de los economistas sobre dos bases separadas. Su primera
objeción se refiere a la base práctica de la inutilidad de dar consejos que sabemos que no
se aceptarán, incluso si son buenos consejos. Es tiempo de que los economistas que desean
dar consejos prácticos a los estadistas comprendan que los salarios monetarios son
rígidos, que los trabajadores, de hecho, rehusarán reducir los salarios monetarios. Pero la
principal objeción de Keynes consiste en la negativa de la teoría que se expone como base
que se agrega una especificación precisa del modo en que se determina la velocidad.
Keynes and the Classics´, donde afirma que “su teoría (la de Keynes) es difícil de
distinguir de las teorías marshallianas revisadas y modificadas que, como hemos visto, no
193
Abba P. Lerner, La teoría general (1936), en Robert Lekachman, Teoría general de Keynes. Informes de
tres décadas, op. cit., pp. 217-218.
170
Viner; estoy convencido que los teóricos monetarios que tratan de abordar a la demanda
de dinero de esa manera (la de Viner) andan totalmente sobre la pista falsa”194.
incorporar a un Keynes desfigurado, con perversiones como las descritas, a sus filas, para
década de 1960, Friedman había completado casi su retorno al fundamentalismo del libre
mercado, proclamando que la Gran Depresión no vino dada por un mal funcionamiento de
los mercados sino del gobierno, y recurriendo a tal fin a argumentos que resultaban
hecho de que el gran economista que era Friedman se sintiera compelido a entrar en
fundamentalismo del libre mercado resultaba una poderosa tentación. [...] En una primera
Milton Friedman, por citar el ejemplo más revelador, fue en sus inicios un economista
inflación se ven aceptadas y reconocidas en nuestros días por la inmensa mayoría de los
economistas, sin que importe cuál sea su filiación política. En estas circunstancias,
Friedman habría obtenido el premio Nobel de Economía cualquiera que hubiese sido la
194
Hyman Minsky, Las razones de Keynes, op. cit., p. 66.
195
Paul Krugman, Después de Bush, op. cit., pp. 133-135.
171
Unión Soviética), este notable economista fue alumno, entre otros, de Jacob Viner, en la
institución del Nuevo Trato), en Washington; fue asistente de Simón Kuznets en el National
Departamento del Tesoro de los EUA, y en los dos años siguientes en la Universidad de
Economic Research, donde conoció a Anna J. Schwartz, con quien más tarde escribiría su A
Monetary History of the United States, 1867-1960. En 1950 fue consultor de la agencia
administradora del Plan Marshall, en París. En 1964 fue asesor económico del senador
campaña de Richard Nixon. Después de 1977, durante los otoños y los inviernos, se
Stanford196.
de ocultar los años de asesoría al criminal gobierno del usurpador golpista, general Augusto
Pinochet, así como la provisión, desde la Universidad de Chicago y/o desde su sucursal
de dicho gobierno, promotores incansables, en Chile y, más tarde, en Bolivia (de igual
196
Milton Friedman, Biografía, en Los premios nobel de economía 1969-1977, Lecturas del Trimestre
Económico 25, FCE, México, 1978, pp. 309-312.
172
forma, después de un golpe militar), de medidas brutalmente impopulares e
comprometido históricamente198.
compresión (aunque de magnitud variable), con la que –en el largo plazo- la curva de
Phillips cambiaría su pendiente negativa, para adoptar una forma vertical. Una tercera
curva de Phillips adopta una pendiente positiva (ver las gráficas 1A, 1B y 1C).
entre inflación y desempleo, no supera la prueba ácida de los datos empíricos o, en su caso,
no lo hace de manera perdurable. Como se verá más adelante, esta deficiencia, la falta de
197
Cfr. Naomi Klein, La doctrina del shock. El auge del capitalismo del desastre, Paidós, Barcelona, 2007,
pp. 109-176.
198
Como muestra recentísima de tal compromiso, consúltese el texto de John B. Taylor, Getting Off Track.
How Goverment Actions and Interventions Caused, Prolonged, and Worsened the Financial Crisis, Hoover
Intitution Press, Stanford University, 2009.
199
“Representación gráfica de las tesis planteadas en 1957 por el economista británico A. W. H. Phillips,
consistentes en que la reducción de las altas tasas de inflación, solamente puede lograrse con un aumento
considerable del desempleo”, Ramón Tamames, Diccionario de economía, Alianza Editorial, Madrid, 1988,
p. 84.
173
El punto de partida es la existencia de una suerte de desempleo irreprimible, la tasa
natural de desempleo, que estará presente frente a cualquier nivel de inflación (de ahí la
forma vertical que adopta la curva en este primer ajuste), y que es el resultado imprevisto y
económica tendente a alcanzar el pleno empleo, ya para crear instituciones propias del
Estado de bienestar que provean del seguro del desempleo y que fijen un mínimo salarial
disposición colectiva a buscar la equidad, que no toman sitio alguno en sus “aportaciones”.
“Son varias las razones por las que la teoría de la tasa natural no funciona. La
determinación de los salarios y los precios presupone todo tipo de consideraciones sobre
carece de originalidad, por cuanto no hace sino actualizar la añeja propuesta neoclásica que
percibe a las rigideces, institucionales o de otro tipo (los sindicatos, por ejemplo), que
impiden la reducción de los salarios, primero, monetarios y, después, reales, como las
200
George A. Akerlof y Robert J. Shiller, Animal Spirits, op. cit., p. 192.
201
Al respecto, John K. Galbraith nos recuerda que: “También aquí la sabiduría convencional convierte a
menudo la vigorosa defensa de la originalidad en un sustituto de la misma originalidad”; cfr. La sociedad
opulenta, op. cit., p. 32.
174
Como los clásicos, pero en una versión de mayor conservadurismo, Friedman
encuentra la “solución”, por la vía de desaparecer, en lo particular, todas y cada una de las
solución, derive una mayor desigualdad social es, para este autor, un asunto secundario.
las rigideces propuesto por Friedman, sólo pudo establecerse en países no desarrollados,
poder destructivo, que descansan en una deliberada falta de realismo en los supuestos, en
el peor, que encuentra en la escasez a la variable explicativa del accionar económico y que,
por ello, se encuentra estructuralmente imposibilitada para dar cuenta de los problemas de
realización que originan las crisis de abundancia. Estas ideas perniciosas ignoran la
presencia de los espíritus animales, otorgando cualidades a los agentes económicos –como
suponen, también, que las decisiones resultantes de ese utópico conocimiento siempre son
igual que en algunas decisiones racionales- son distintos a los económicos. La llamada
hipótesis de las expectativas racionales, y las alegremente denominadas teorías, ya sean del
notables fracasos son, hoy, más que evidentes, son herederas legítimas del errado
175
1A
Curva de Phillips
Estándar
I
n S
f a
l l
a a
c r
i i
ó o
n s
0 Desempleo
1B
Curva de Phillips
Ajustada por la "tasa
natural de desempleo"
I
n S
f a
l l
a a
c r
i i
ó o
n s
0 Desempleo
1C
Curva de Phillips
Ajustada por la "Estagflación"
I
n S
f a
l l
a a
c r
i i
ó o
n s
0 Desempleo
176
En la comprensión de la elaboración friedmaniana, resulta fundamental el análisis
del concepto tasa natural de desempleo: “... un término que introduje en recuerdo de la
“tasa natural de interés” de Wicksell, no es una constante numérica sino que depende de
factores “reales” por oposición a los monetarios: La eficacia del mercado de mano de
obra, el grado de competencia o monopolio, las barreras o los estímulos para el trabajo en
claramente en los Estados Unidos por dos razones principales. Primero, las mujeres, los
adolescentes y los trabajadores a tiempo parcial han venido constituyendo una fracción
creciente de la fuerza de trabajo. Estos grupos son más móviles en el empleo que otros
trabajadores, pues entran al mercado de mano de obra y salen de él, cambiando de empleo
con mayor frecuencia. Por lo tanto, tienden a experimentar tasas medias de desempleo más
han extendido a otros grupos de trabajadores, y su duración y cuantía se han vuelto más
generosas. Los trabajadores que pierden sus empleos sienten menos presión para buscar
otro trabajo, tenderán a esperar durante más tiempo con la esperanza, generalmente
justificada, de que los vuelvan a llamar a su empleo anterior, y pueden ser más selectivos
en las alternativas que consideren. Además, la existencia del seguro de desempleo vuelve
más atractiva la entrada a la fuerza de trabajo en primer lugar, de modo que puede haber
a los esfuerzos de política económica por alcanzar el pleno empleo y a la institución reina
202
Milton Friedman, Inflación y desempleo (Conferencia en homenaje a Alfred Nobel, 13 de diciembre de
1976), en Los premios nobel de economía, op. cit., p. 322.
177
del Estado de Bienestar, el seguro de desempleo que, como ya se ha visto, significó el
gobierno, y las instituciones que la hacen posible, tienden a producir efectos adversos a sus
(normas que establecen salarios mínimos, sindicatos, presupuestos de pleno empleo y, muy
existencia del desempleo, como problema estructural. ¿Qué hacer? Desde su perspectiva,
que es la misma del pensamiento clásico, algo muy sencillo: remover a las instituciones que
actúan como fuente de las rigideces y permitir que los trabajadores se dispongan a aceptar
menores, con los que volverá a crecer la ocupación y... la desigualdad social. Nada más ni
nada menos que el expediente económico del ideario del conservadurismo radical.
del todo visible durante la primera mitad de los años setenta, de la que deriva una curva de
Phillips doblemente ajustada, con pendiente positiva, y que para muchos autores fue el
resultado de los notables aumentos en los precios del petróleo durante 1973, en la lectura de
etapa, en la que las variaciones en desocupación e inflación, especialmente durante los dos
primeros quinquenios, se sintonizan bastante menos de lo que Milton Friedman quisiera, tal
178
CUADRO 21
Unido Ponderado
1956-1960 5.6, 1.1 1.8, 2.9 1.9, 1.9, 3.7, 2.6, 2.0, 2.8, 3.0
1961-1965 3.7, 1.2 2.8, 0.7 4.9, 6.2, 3.6, 3.5, 1.3, 3.7, 2.0
1966-1970 4.4, 1.7 2.4, 1.2 3.0, 5.4, 4.6, 4.6, 4.2, 4.1, 2.2
1971-1975 8.8, 2.5 6.1, 2.1 11.3, 11.4, 7.9, 13.0, 6.7, 9.3, 2.9
Nota: Cada celda reporta dos porcentajes separados por una coma; el primero
general, de inflación con desempleo; según su apreciación del período, de aparición previa
al incremento de los precios internacionales del petróleo. Sin embargo, antes del último
179
El papel decisivo del dinero en el funcionamiento del sistema económico es otra
cuestión central para Friedman: “En su tarea de mostrar la importancia del dinero,
llegando a afirmar que lo único importante para la determinación del ingreso nominal es
propuestas, como los vales educacionales y la abolición de los salarios mínimos y del
seguro social están sujetos a controversias, debido a que la información asimétrica y las
normas sociales restringen las bondades del individualismo de mercado, por lo que es
agentes económicos gozan de la capacidad para adelantar los efectos que la política
economista escapa la enorme deuda que tal teoría contrajo con Milton Friedman. Ésta es la
historia:
lejos para una generación de economistas con formación matemática, como su antiguo
203
Eliézer Tijerina G., Los Nobel de economía, Gran Comisión de la Cámara de Diputados LVI Legislatura,
México, 1997, p. 100.
204
Ídem., p. 102.
180
comportamiento a) las señales de cambio que emiten los mercados, pero con un desfase
inevitable porque los procesos de mercado tienen lugar en el tiempo. Pero los agentes
racionales tienen que poder hacerlo mejor que eso. Ellos ya tendrían que haber aprendido
de la experiencia del pasado (de la suya y de la de cualquier otro) que determinados tipos
hace Friedman entre el corto plazo, en el que los agentes pueden ser engañados, y el largo
adaptativo es una descripción del comportamiento irracional si los agentes ya saben lo que
cabe esperar.
Así, en la década de 1980, la teoría de las expectativas adaptativas fue seguida por
la teoría de las expectativas racionales. Los teóricos de las expectativas racionales han
keynesianos, se podrá prever y no tendrá ningún efecto real, ¡ni siquiera a corto plazo!
Friedman había dejado para que funcionase la política keynesiana. En palabras de Solow,
largo plazo>>”205.
205
Robert Skidelsky, El regreso de Keynes, op. cit., 133.
181
imperfecciones de la información disponible, construye otro supuesto, consistente en la
capacidad de los mismos agentes para anticiparse a las medidas de política económica y
teoría, que explica la prolongación de la fase descendente del ciclo económico a partir de la
desorientación de los trabajadores y –en general- de todos los agentes por adoptar
es que tiene alguna eficacia explicativa en el corto plazo. Parte del falso supuesto clásico,
mercados, existe una gran cantidad de investigaciones que sugieren que una parte de los
no sólo como un ser racional, que toma decisiones coherentes, sino también como alguien
defensores de esta escuela se fijaban en modelos que partían de la base de que todos
conocimientos relacionados con la decisión de inversión más sencilla. (Los teóricos de las
182
manera, los individuos actuaban como si los hubiesen procesado). No contentos con
mecanismo racional, en el cual, de forma milagrosa, los precios reflejan al instante todo lo
conocido en el día y los precios del día manifiestan un conjunto coherente de expectativas
relacionadas con los precios que se darán en un futuro infinitamente lejano. La agenda
evidente: si las expectativas racionales estaban en lo cierto, los mercados eran eficaces por
sí mismos y sería necesaria muy poca intervención estatal, si es que se necesitaba alguna.
influencia, ha sido objeto de tres ataques amplios, cada uno de ellos devastador a su
manera. Todas las conclusiones de los teóricos de las expectativas racionales –en especial,
las relacionadas con la eficiencia de los mercados- caen por su propio peso si gente
diferente sabe o cree cosas distintas, como realmente ocurre. Se supone que los mercados
dirigen la economía a su eficacia, como guiada por una mano invisible. Las dificultades
sufridas como consecuencia de los felices noventa parecen indicar que la mano invisible no
funciona demasiado bien y las teorías de la información asimétrica ayudan a obtener una
diferentes poseen creencias distintas acerca del mundo y su funcionamiento (para que las
expectativas racionales, sino que además debían creer que todos, a su vez, las poseían).
183
Sin embargo –como los desacuerdos que estamos presentando demuestran con suficiente
acuerdo, un modelo único del mundo. La tercera línea de ataque, liderada por los
psicólogos Amos Tversky y Daniel Kahneman (este último recibió el Premio Nobel de
inglés) se encuentra conectada también con el carácter democrático del sueño americano.
propio interés, saben más y mejor que los gobiernos. El consumidor americano es el rey. A
de la racionalidad. Se basa en la ley de los grandes números, la cual nos dice que cuanto
mayor sea el grupo más probable es que la elección media sea la óptima. No hay manera
Sin embargo, aunque los economistas de la REH se ocupaban de los mercados sin trabas
206
Joseph E. Stiglitz, Los felices noventa, Taurus, Colombia, 2003, pp. 194-196.
184
planificación central. El supuesto crítico de la REH no es la competencia perfecta, sino la
los mercados libres, no habría existido ninguna razón técnica por la que sus elecciones no
hubieran sido perfectamente racionales del modo que postula la REH. Un solo guardián
para someter a rígidos controles al ciclo económico, tal como nos lo presenta Paul
Krugman:
macroeconomía había surgido como respuesta a la Gran Depresión, declaró que había
llegado la hora de que aquella disciplina siguiera avanzando: ‹‹a efectos prácticos, el
expansiones que hace al menos un siglo y medio que nos acompaña, hubiera acabado. Sí
que sostenía, en cambio, que ese ciclo estaba bajo control, hasta el punto que los
beneficios de seguir domándolo serían triviales: los beneficios que tendría en el bienestar
plazo.
207
Robert Skidelsky, El regreso de Keynes, op. cit., 56.
185
Lucas no era el único que aseguraba que el problema de la depresión-prevención
estaba resuelto. Un año más tarde, Ben Bernanke, un antiguo catedrático de Princeton que
‹‹La gran moderación ›› en el que, como ya había hecho Lucas, sostenía que la política
macroeconómica moderna había resuelto el problema del ciclo económico (o, más
concretamente, había reducido ese problema tanto que ahora era más una molestia que un
problema prioritario).
Si echamos la vista atrás unos pocos años, y teniendo en cuenta además que gran
parte del mundo está sumido en una crisis económica y financiera que recuerda demasiado
extraordinaria. Lo más curioso de ese optimismo era que, durante los años noventa del
pasado siglo, varios países, y entre ellos Japón, la segunda economía mundial en
Sin embargo, en los primeros años de esa década, este tipo de problemas típicos de
una recesión no habían llegado todavía a Estados Unidos, al tiempo que la inflación, el
azote de los años setenta, parecía, por fin, controlada. Además, las noticias económicas
optimismo: el mundo parecía un lugar más favorable para las economías de mercado de lo
208
Paul Krugman, El retorno de la economía de la depresión y la crisis actual, op. cit., pp. 13-14.
186
se había encaminado por la ruta del liberalismo económico, bajo el utópico supuesto que
sistema económico:
distinguir lo que se conoce como cierto de lo que sólo es probable. En este sentido, el juego
Incluso el clima es moderadamente incierto. El sentido en que utilizo esa palabra es aquel
en que la perspectiva de una guerra europea es incierta, o en que lo son el precio del cobre
hay base científica sobre la cual se forme una probabilidad calculable, cualquiera que ésta
impulsa, a los hombres prácticos, a hacer todo lo posible por pasar por alto este
hubiera un buen cálculo benthamita de una serie de ventajas y desventajas futuras, cada
209
Citado en Hyman P. Minsky, Las razones de Keynes, op. cit., p. 76.
187
“Toda referencia de Keynes a un equilibrio se interpreta mejor como referencia a
contrastando con Marshall, a medida que la economía se desplaza hacia ese grupo de
blanco en movimiento, que nunca se alcanza sino por un breve instante, en caso de
alcanzarse. Cada estado, que sea de auge, crisis, deflación de la deuda, estancamiento o
meta inalcanzable, sino que siempre que se logra algo cercano a la estabilidad, se echan a
dos estados (de corto y largo plazos) como el de Marshall. En el modelo de Keynes, el
sistema es capaz de estar en uno de diversos estados, cada uno de los cuales lleva en sí el
cartera por parte de las familias, las empresas o las instituciones financieras y en los
criterios sustentados por las empresas, por los dueños de bienes de capital y por los
banqueros ante las empresas, respecto de los rendimientos futuros de los bienes de capital.
188
Al interpretar la Teoría general deberá tenerse presente que Keynes primeramente fue
210
Hyman Minsky, Las razones de Keynes, op. cit., pp. 71-77.
189
DESARMANDO EL NUEVO TRATO.
“Hemos tenido que enfrentarnos a los tradicionales enemigos de la paz social: los
Estados Unidos no era más que un mero instrumento al servicio de sus propios intereses.
Ahora sabemos que un gobierno en manos del capital organizado es igual de peligroso que
un gobierno en manos del crimen organizado. Nunca antes habían estado esas fuerzas tan
lo asumo satisfecho”211.
resultados, entre otras cosas, por no ser idénticos los mejores intereses de los participantes
en los mercados y la percepción de sus mejores intereses, la idea consistente en que no hay
financieros, no como determinado por leyes atemporales y siempre válidas, sino como un
futuros, y los precios futuros, al tiempo, dependen de las decisiones presentes de compra y
venta.212
211
Franklin D. Roosevelt, Discurso de campaña, en la víspera de las elecciones de 1936, en el Madison
Square Garden de Nueva York, citado en Paul Krugman, Depués de Bush, op. cit., p. 71.
212
Cfr. George Soros, El Nuevo paradigma de los mercados financieros. Para entender la crisis económica
actual, Taurus, México, 2008, pp. 94-95.
190
El abandono, en ocasiones pausado y en otras de velocidad alucinante, de las formas
creatividades, sean estas los hedge funds o las subcontrataciones que se conocen en la
El mayor incentivo para que una parte del capital financiero se aparte de las
quienes actuarán como compradores, sean intermedios o finales. Soros pone particular
“En primer lugar, en vez de acertar, los mercados financieros siempre yerran. En
hacer que sus propios errores se vuelvan realidad por un proceso reflexivo de
autovalidación. De esta manera, parecen tener siempre la razón. Para ser más exactos, los
sí causarlos”214.
Los antecedentes del sistema financiero de facto no son, ni con mucho, recientes; se
remontan al pánico bancario de 1907, en los Estados Unidos e incluyen una no tan corta
historia:
“La crisis nació en los trusts, unas instituciones neoyorquinas parecidas a los
bancos y que aceptaban depósitos, pero cuyo propósito inicial era simplemente gestionar
213
Paul Krugman, El retorno de la economía de la depresión y la crisis actual, op. cit., 163.
214
George Soros, El Nuevo paradigma de los mercados financieros. Para entender la crisis económica
actual, op. cit., p. 118.
191
realizaban operaciones de escaso riesgo, la regulación a la que estaban sujetos los trusts y
los requisitos de reservas y de liquidez que se les exigían eran menores que en el caso de
década del siglo XX, los trusts se lanzaron a la especulación inmobiliaria y bursátil, un
terreno vedado a los bancos nacionales. Y dado que estaban sujetos a una regulación
menor que los bancos nacionales, los trusts disponían de recursos para ofrecer a sus
la sólida reputación que acompañaba a los bancos nacionales pues eran, a ojos de los
depositarios, unas instituciones tan seguras como éstos. De resultas de todo ello, los trusts
crecieron rápidamente: en 1907, el valor total de los activos de los trusts de Nueva York
igualaba la cifra total de activos de los bancos nacionales. Al mismo tiempo, los trusts
consorcio de los bancos nacionales neoyorkinos que garantizaba la solidez de cada uno de
sus miembros, porque, para ello, habrían debido aumentar sus reservas de liquidez, en
El pánico de 1907 se inició con la caída del Knickerbocker Trust, uno de los
grandes trusts de Nueva York, que quebró después de financiar una operación de
especulación bursátil a gran escala que se saldó con un fracaso. Rápidamente, otros trusts
corrieron a sus oficinas para retirar sus fondos. La Cámara de Compensación de Nueva
York se negó a intervenir y prestar dinero a los trusts, e incluso los que se encontraban en
una situación sólida se vieron seriamente amenazados. En dos días, doce de los trusts más
experimentó una caída en picado, al tiempo que los agentes de Bolsa se veían incapaces de
192
conseguir el crédito necesario para financiar sus operaciones y mientras la confianza en
los negocios se evaporaba [...] A continuación, el país entró en una recesión de cuatro
años durante la cual la producción cayó un 11 por 100 y la tasa de desempleo pasó del 3 al
8 por 100.
Federal, cuyo cometido era obligar a todas las instituciones que aceptaban depósitos a
disponer de unas reservas apropiadas y a abrir sus cuentas a las inspecciones de los
reguladores. Aunque aquel nuevo régimen homogeneizaba y centralizaba las reservas que
de los años treinta, estalló la crisis bancaria más grave de la historia. La caída de la
economía provocó el hundimiento de los precios: los más perjudicados por esta situación
fueron los granjeros estadounidenses, lo que precipitó una cascada de impagos que
desembocaron en los pánicos bancarios de 1930, 1931 y 1933, que se iniciaron, todos, en
bancos del Medio Oeste antes de extenderse a todo el país. Prácticamente todos los
Para responder a aquella situación, se creó un sistema con muchas más garantías.
La Ley Glass-Steagall separó los bancos en dos categorías: bancos comerciales, que
aceptaban depósitos, y bancos de inversión, que no. Los bancos comerciales tenían
claramente delimitados los riesgos que podían asumir; a cambio, podían acceder
que era más importante, sus depósitos estaban garantizados directamente por los
contribuyentes. Los bancos de inversión estaban sujetos a una regulación mucho más
193
estricta, algo que, sin embargo, se consideraba aceptable porque, en tanto que entidades
que no trabajaban con depósitos, en principio no tenían porqué temer a los pánicos
bancarios.
Durante casi setenta años, este nuevo sistema protegió a la economía de las crisis
financieras. Las cosas no siempre fueron bien. Uno de los momentos más recordados se
produjo en los años ochenta, cuando una combinación de mala suerte y malas decisiones
security; en él, un individuo hacía un préstamo a largo plazo a la entidad prestataria y ésta
celebraba subastas periódicamente en las que nuevos inversionistas potenciales pujaban por
el derecho a sustituir a los que deseaban retirarse. El tipo de interés resultante de las
subastas se aplicaba a todos los fondos invertidos en ese producto hasta la celebración de
una nueva subasta. El propósito de estos instrumentos era conciliar el deseo de los
prestatarios de lograr una vía segura de financiamiento a largo plazo con el deseo de los
menor que por un préstamo bancario a largo plazo, aunque –por ello- no estaban protegidos
por la red de seguridad del sistema bancario. Cuando las subastas dejaron de funcionar,
el sistema se vino abajo, a principios de 2008. Lo que había acontecido, con otro nombre
(el crepúsculo de los trust), cien años atrás, se repetía casi puntualmente.
215
Paul Krugman, El retorno de la economía de la depresión, op. cit., pp. 165-168.
194
En 1999, tras una fuerte presión de los banqueros y de las autoridades del Tesoro, se
abrogó la Ley Glass-Steagall. No es un dato menor el recordar que, desde 1995, Robert
Rubin recibió el nombramiento de secretario del Tesoro; Rubin era banquero, heredero de
Goldman Sachs y, como tal y a despecho del más que visible conflicto de intereses, apoya
activamente el esfuerzo por revocar la ley. El argumento más reiterado en ese propósito,
consistía en considerar a la ley como una clara desventaja de los Estados Unidos frente a
países, como Alemania y Japón, que no contaban con una normatividad que separara a los
bancos de depósitos de los de inversión, en momentos en los que, por obra y gracia de la
entendidas como economías de alcance, hacían obsoleta a la ley que establecía esa
separación.216
George Soros, por su parte, propone interpretar a los mercados financieros en tanto
procesos históricos: “La mayoría de los procesos reflexivos implican una interacción entre
los participantes del mercado y los reguladores. Para entender esa interacción, es
importante recordar que los reguladores son tan falibles como los participantes. Los
cambios en el ambiente regulador sitúan cada crisis en un contexto histórico único. Eso es
proceso histórico.
los reguladores y en parte tiene razón. Tanto los mercados como los reguladores son
216
Joseph Stiglitz, Los felices noventa, op. cit., p. 203.
195
fundamentalismo de mercado. El hecho de que los reguladores sean falibles no prueba que
los mercados sean perfectos. Sólo justifica que reexaminemos y mejoremos el ambiente
regulatorio”217.
Krugman reproduce parte del discurso de Timothy Geithner, que en junio de 2008
pronunció en el Club Económico de Nueva York, que resalta el descontrol en los mercados
tradicional. Este sistema financiero no bancario creció hasta asumir unas dimensiones
2007, el volumen total de los títulos comerciales respaldados por activos, de los vehículos
oferta y de los pagarés a la vista de tipo variable era de unos 2.2 billones de dólares. Los
activos financiados a muy corto plazo en repo tripartito sumaban unos 2.5 billones de
dólares. Los activos en hedge funds, unos 1.8 billones de dólares. El balance combinado de
los cinco mayores bancos de inversión del momento era de 4 billones de dólares.
Por su parte, los activos totales de los cinco principales holdings bancarios
financiados por pasivos a muy corto plazo hizo que muchos de los vehículos e instituciones
217
George Soros, El Nuevo paradigma de los mercados financieros, op. cit., p. 119.
196
pudieran beneficiarse, además, de las garantías de que dispone el sistema bancario para
La opinión relativa a que la derogación de la Ley Glass Steagall fue un error que
algún efecto tuvo en las burbujas tecnológica (2000) e hipotecaria (2007), es ampliamente
compartida por los economistas de posiciones más progresistas; sin embargo, en la medida
decretado una mayor regulación y ampliado la red de seguridad financiera para proteger
también a esas nuevas instituciones. Las voces más influyentes deberían haber manifestado
algo tan sencillo como que todo aquello que se comporte como un banco, y todo aquello
que deba ser rescatado durante una crisis como se rescataría a un banco, debe estar sujeto
En su lugar, desoyeron los avisos y nadie hizo nada para ampliar la regulación
George W. Bush- era profundamente contrario a la regulación, una actitud que quedó
recogida en una sesión fotográfica que tuvo lugar en 2003, en la que representantes de las
218
Citado en Paul Krugman, El retorno a la economía de la depresión y la crisis actual, op. cit., p. 171.
197
Bush se escudó en el poder federal, incluidas las oscuras atribuciones de la Oficina del
Jefe de Moneda Extranjera, para bloquear cualquier iniciativa de los estados con vistas a
Entretanto, la gente que debería haber estado preocupada por la fragilidad del
instituciones financieras son hoy, una por una, menos vulnerables a las sacudidas de los
Y así fue como ignoraron o menospreciaron el riesgo cada vez mayor de una crisis
contundente: “Nuestro país ha sufrido así las consecuencias de escoger como regulador en
Atrás del estallido de la crisis que arranca en 2007, hay una prolongada historia de
ingreso en la crisis de los años setenta y que originaron el inicio de un cambio, un nuevo
orden monetario y financiero, cuya inicial criatura y posterior sirviente se evoca como
219
Ibid. pp. 173-174.
220
Joseph Stiglitz, La caída de Wall Street es para el fundamentalismo de mercado lo que la caída del muro
de Berlín fue para el comunismo, en el libro, La crisis económica mundial, Debate, México, 2009, p. 60.
198
LA CRISIS DE HOY.
“El mundo no está gobernado desde lo alto de tal manera que los intereses privados y de la
sociedad coincidan siempre. No está administrado aquí abajo de tal manera que coincidan
mundial del Nuevo Trato, aunque carezca de precisión exacta, no deja de ser una buena
esfuerzos nacionales por alcanzar esos niveles de ocupación. Pervertir los objetivos e
“Los tres pilares del sistema de Bretton Woods fueron el establecimiento de tasas de
a los países que los necesitaran, y los límites a la movilidad de capitales. Los acuerdos
margen de fluctuación), pero estaban permitidos los ajustes dentro de ciertos límites, luego
de consulta y autorización del FMI. Éste podía intervenir para sostener momentáneamente
a los países en dificultades con créditos otorgados en ciertas monedas, juzgadas “tan
buenas como el oro”. El artículo 6-3 del acuerdo autorizaba las restricciones a la
221
Essays in Persuasion, W. W. Norton &Company, New York, 1963, p. 312.
199
crisis. La minuciosidad en la definición de las reglas y su constante ajuste expresaba la
dificultad de separar los buenos de los malos movimientos de capitales, una distinción
inversión: a largo plazo (los buenos movimientos) y a corto plazo (los malos). Estas
ambigüedades expresaban un anhelo, más bien piadoso, de ver los capitales entrar y no
Hasta las primeras dificultades que anunciaron la crisis monetaria de finales de los
años sesenta, los países europeos y Japón recurrieron a la doble posibilidad que se les
internacional de los capitales (las múltiples modalidades del control de cambios). Cuando
(por el ahondamiento de los déficit exteriores y la reducción de las reservas en divisas), los
moneda, liberados para efectuar en el plazo más breve posible el salto inverso, cuando el
reajuste hubiese tenido lugar. Así, el ajuste de las tasas de cambio se acompañaba de un
fortalecimiento del control de cambios seguido de un relajamiento del mismo, para evitar
la especulación financiera.
segunda Guerra Mundial, fue, desde el principio del juego, singular. La cláusula que
estipulaba que los créditos del FMI podían ser librados en una moneda tan buena como el
oro confirió al dólar, la moneda del país dominante, un papel central, consagrándolo
200
tuvo necesidad, sea porque esa práctica habría estado en flagrante contradicción con la
situación del dólar (cuando un reajuste se hizo inevitable, en los años setenta, prefirió
mundial, cuando su preeminencia comercial fue gravemente afectada a fines de los años
sesenta.
cuyas enormes masas se habían acumulado en el extranjero, provocó la crisis del sistema
dólar con respecto al oro. El abandono de los cambios fijos y el pasaje a cambios flotantes
fueron primero forzados y provisorios, luego establecidos en 1973. Era un primer paso
hacia el nuevo orden monetario y financiero que debía ser seguido por otros, preparando
levantaron en Estados Unidos en 1974. Esta iniciativa fue seguida por Reino Unido en
1979, luego por el resto de Europa (Acte Unique de 1986, decisión de la Comisión y del
Consejo de Ministros en 1988) y por los países de la OCDE (que en 1989 adoptaron, todos
internacional, pese al desarrollo de los derechos de giro especiales (la moneda del FMI),
susceptible de crear y garantizar una moneda mundial, con autonomía suficiente del dólar,
conforme al proyecto inicial (el bancor, de Keynes). La crisis monetaria mundial hubiera
podido ser la ocasión para crear tal dispositivo, pero desembocó, a la inversa, en la
201
instauración de reglas que consagraban, una vez más, la supremacía del dólar y los
destinos del sector financiero manejado por las finanzas estadounidenses. No era la
consideraciones: a los efectos de sugerir que existió un previo liberalismo, que tiende a
de vista político e ideológico, de entronizar una nueva confusión, ya que en los Estados
Unidos se entiende que el Liberalismo corresponde a las fuerzas progresistas del espectro
servir, primero, a sus intereses y para establecer, después, un orden alternativo mundial,
mundo ha tenido (y sigue teniendo) un efecto devastador, especialmente por lo que hace a
“Significa, para las finanzas, crear los marcos institucionales de su poder, el de los
élites gestionarias; es romper las reglamentaciones que limitan los márgenes de maniobra
privar de sus medios al Estado garante de las antiguas alianzas sociales; es colocar a los
222
Gérard Duménil y Dominique Lévy, Crisis y salida de la crisis. Orden y desorden neoliberales, FCE,
México, 2007, pp. 232-233.
202
bancos centrales al servicio exclusivo de la estabilidad de los precios y de la protección del
una pretendida asociación de éstos con la propiedad (el “todos capitalistas”); es crear un
la dinámica del costo de la mano de obra. Algunas de esas conquistas de las finanzas a
costa de los trabajadores son designadas ahora con la graciosa palabra “flexibilidad”:
indefinida del estado actual de los negocios es menos probable que de ordinario, aun
cuando no existan motivos expresos para anticipar un cambio definido, el mercado estará
embargo legítimos, en cierto sentido, cuando no hay bases sólidas para un cálculo
razonable”224.
en diferentes activos, venta y distribución global de las hipotecas basura. Este proceso no es
tan reciente; en opinión de Skidelsky, después del año 2000, fue el resultado de tres
223
Gérard Duménil y Dominique Levy, Crisis y salida de la crisis. Orden y desorden neoliberales, op. cit., p.
31.
224
John Maynard Keynes, Teoría general de la ocupación, el interés y el dinero, op. cit., p. 141.
203
decisiones de política desregulatoria: La derogación de la Ley Glass-Steagall de 1933,
La última de estas decisiones se tomó en momentos en los que, como respuesta a los
efectos de la burbuja tecnológica (2000) y a los que produciría el ataque terrorista del 11 de
septiembre de 2001, el Sistema de la Reserva Federal bajó el tipo de interés de los fondos
inmobiliaria en los Estados Unidos que, de manera inmediata, repercutió por todo el
“Había una tendencia general –una relajación cada vez mayor de los criterios
mínimos para prestar y una expansión de las proporciones de préstamos a proporción del
valor hipotecado- que se vio agudizada por la idea equivocada general de que el valor de
las garantías no se veía afectado por el deseo de prestar. Ése es el error que más
Los norteamericanos han añadido más préstamos hipotecarios en los últimos seis años que
mantuvo varios años y no invirtió su tendencia cuando las tasas de interés comenzaron a
prácticas de préstamo cada vez más agresivas y formas cada vez más sofisticadas de
225
Robert Skidelsky, Keynes. The Return of the Master, PublicAffairs, New York, 2009, p. 7.
204
llegó cuando el problema de las subprime llevó a la bancarrota a New Century Financial
Corporation, a lo que siguió un periodo de decadencia en que el precio de las casas caía
pero la gente no se daba cuenta de que el juego había llegado a su fin. Cuando se llegó al
punto de inflexión, en agosto de 2007, hubo una aceleración hacia abajo, catastrófica, que
se vio agravada por un contagio que se propagó de un segmento del mercado al otro.
Parecía como la apisonadora que asolara un país tras otro en la crisis de los mercados
emergentes de 1997”226.
ofrecer, un panorama completo de los momentos críticos, toda vez que la participación de
completas, en los casos de El proyecto Misisipí (sic), La burbuja de la South Sea Company
226
George Soros, El Nuevo paradigma de los mercados financieros, op. cit., pp. 125-127. El subrayado es
mío (FNU)
227
John M. Keynes, Teoría general de la ocupación, el interés y el dinero, op. cit., p. 141.
205
y La tulipomanía o manía de los tulipanes.228 Muchos años después, John K. Galbraith
volvió sobre el tema y, a partir de los casos analizados por Mackay, lo amplió hasta la
revisión de la conducta colectiva durante crisis más recientes.229 Robert Shiller, en los años
crisis230, y en este mismo 2009 y al lado de George A. Akerlof, ofrece una espléndida
en los engaños y propaganda de los instrumentos con los que se originan e inflan las
se vuelve prescindible. Veamos, en dos ejemplos, cómo describe Mackay ese abandono;
del Misisipí:
“Tanto las clases altas como las bajas tenían una perspectiva única de riqueza sin
límites. No había nadie de renombre entre la aristocracia, con las excepciones del duque
de acciones. Gente de toda edad, sexo y clase social especulaba con las subidas y bajadas
de los títulos del Misisipí. La Rue de Quincampoix era el punto de encuentro principal de
los corredores y, como era una calle estrecha e incómoda, continuamente ocurrían
accidentes en ella a causa de la tremenda presión de la multitud. Sus casas, cuyo alquiler
solía costar mil libras al año en épocas normales, reportaban ahora unos ingresos de doce
228
Charles Mackay, Delirios populares extraordinarios y la locura de las masas, Profit Editorial, Barcelona,
2009, 143 pp.
229
John K. Galbraith, Breve historia de la euforia financiera, Ariel, Barcelona, 2009, 141 pp.
230
Robert J. Shiller, Exuberancia irracional, Turner, Madrid, 2003, 330 pp.
231
George A. Akerlof y Robert J. Shiller, Animal Spirits, Ediciones Gestión 2000, Barcelona, 2009, 327 pp.
206
a dieciséis mil libras. Un zapatero remendón, que tenía allí un puesto, ganaba unas
impacientes! La gran afluencia de personas que se reunían allí para hacer negocios atrajo
una afluencia aún mayor de espectadores. Y éstos, a su vez, atrajeron al lugar a todos los
alborotos y peleas. Al anochecer solía ser necesario enviar una patrulla de soldados para
despejar la calle”232.
En Gran Bretaña, a partir de 1720 y en el caso de la South Sea Company, las cosas
Exchange Alley se encontraba todos los días bloqueado por la multitud y no se podía
transitar por Cornhill a causa del gran número de carruajes. Todos iban allí a comprar
publicada en la época y cantada por las calles (“Una balada del Mar del Sur”):
232
Charles Mackay, Delirios populares extraordinarios y locura de las masas, op. cit., pp. 31-32.
207
Para jugar en la Bolsa.
Asch –donde un grupo de siete a nueve personas, en el que todas menos una se habían
entrenado previamente para ofrecer las mismas siete respuestas equivocadas a doce
preguntas, obligando a que el no coludido las escuchara antes de formular las suyas; en uno
de tres casos, el sujeto de experimentación cedía y daba las mismas respuestas equivocadas
del grupo cómplice-; la del complemento a ésta, ofrecida por Deutsch y Gerard –para
quienes el sujeto de Asch reaccionó a la información que indicaba que un grupo numeroso
de gente había llegado a una conclusión distinta a la suya y que, por su tamaño y
adopta la conducta del rebaño por el poder de la autoridad (experto)234 que envía órdenes
cuyo cumplimiento es más conveniente que no hacer nada o hacer otra cosa- y que sugiere
233
Ibid. p. 81.
234
En este experimento, el sujeto debía administrar descargas eléctricas a una persona sentada a su lado
(cómplice del experimento); no había tales descargas, pero el cómplice fingía recibirlas y experimentar gran
dolor. A pesar de ello, cuando el profesional ordenaba la continuación de las descargas, la mayoría de los
sujetos del experimento le obedecía.
208
del mercado, entre otras cosas. Es probable que, en esta área, la mayoría de la gente
las pruebas que tenían ante los ojos: la longitud de una línea trazada sobre una tarjeta o el
restaurante entre dos disponibles, en la misma calle. Sólo el primer cliente enfrentará
intuitivamente y en soledad la necesidad de elegir entre ambos que están vacíos; a partir de
calidad que ambos ofrecen (se podría estar eligiendo, a partir de esta “información”, al peor
de los dos sin que los clientes lo supieran). El método, extraordinariamente elemental y
Para el caso de los mercados financieros, el camino preferente por el que se sigue a
“En un estudio realizado en 1986, John Pound y yo intentamos averiguar qué era lo
que primero atraía a los inversores particulares. Enviamos por correo un cuestionario a
un grupo escogido al azar y pedimos que recordaran a qué empresa pertenecían las
últimas acciones que habían adquirido. Luego preguntamos: “¿Qué fue lo primero que le
235
Robert J. Shiller, Exuberancia irracional, op. cit., p. 192.
209
implicaron comunicación interpersonal directa. Aunque la gente lea mucho, la
unidades de vigilancia es detectar transacciones internas, y para ello rastrean todas las
revelaron cómo se inició una serie de comunicaciones boca a boca en mayo de 1995,
cuando una secretaria de IBM recibió la orden de fotocopiar documentos que contenían
esa empresa, transacción que debía ser anunciada el 5 de junio de ese mimo año. La mujer
enterado- y luego a un amigo –un técnico de ordenadores que inició una serie de llamadas
vinculadas a esta célula de comunicación boca a boca habían invertido medio millón de
una abogada y cuatro corredores de Bolsa. Queda demostrado que la comunicación boca
236
Ibid. pp. 194-195.
210
atención a sus más extravagantes expresiones –como la disposición a embaucarse, durante
el siglo XVIII en Inglaterra, en la creación de Una compañía para llevar a cabo una
actividad muy provechosa, pero que nadie debe saber en qué consiste237-, sino por
constituir una causa principal de las fluctuaciones del sistema económico. A estos excesos,
que quizá sea más importante, la forma de contrarrestarlos con la intervención del gobierno.
exorcizaron, casi por decreto, a tales espíritus y, desde hace más de treinta años, con el
Groupthink: Collective:
237
Charles Mackay, Delirios populares extraordinarios y la locura de las masas, op. cit., p. 85. El promotor
obtuvo la suscripción, en un solo día, de más de mil acciones (2 libras esterlinas por suscripción) y marchó al
continente la misma tarde. Nunca más se supo de él. Loc. cit.
238
Cfr. George A. Akerlof y Robert J. Shiller, Animal Spirits, op. cit., Prólogo.
211
“El concepto de confianza corresponde a un estado psicológico de la gente en que
Como puede apreciarse, la confianza deviene fe, término que sobrepasa lo racional y
que, por ello, corresponde a una forma optimista de espíritu animal. La importancia de esta
mayoría de las decisiones que tomamos, y sobre todo algunas de las más importantes de
opera como una suerte de efecto multiplicador de la confianza y que no estuvo previsto ni
por Keynes ni por el resto del Grupo de Bloomsbury, al menos durante sus años de
“No me ocupo, sin embargo, del hecho de que ese aspecto de nuestro código (el
razón. Lo que más importa es que, según pienso ahora, se apoyaba en la endeble base de
humana, tanto la nuestra como la de otros […] repudiábamos todas las versiones del
239
Citado en George A. Akerlof y Robert J. Shiller, Animal Spirits, op. cit., p. 33 (n. al p.)
240
Ibid, p. 35.
241
John M. Keynes, Mis creencias juveniles, en Ensayos biográficos, op. cit., p. 369.
212
Un claro ejemplo de este complemento perverso, está contenido en las ocupaciones
de Charles Ponzi, el más célebre impulsor de los fraudes piramidales, durante los años
“El fraude de Ponzi incita a los primeros inversores –a los que supuestamente ha
hecho ganar enormes sumas de dinero- a comentar sus éxitos financieros a otra ronda de
pagarle a la primera ronda de inversores, cuyos triunfos atraen cada vez más inversores, y
así sucesivamente. Tarde o temprano, el fraude debe llegar a su fin porque la oferta de
“Desde finales de la década de 1990 hasta el año 2006, los precios de la vivienda
en Estados Unidos se dispararon, sobre todo en mercados como Boston, Las Vegas, Los
millones de dólares.
Los préstamos para hipotecas subprime se convirtieron en una nueva gran industria
242
Robert J. Shiller, Exuberancia irracional, op. cit., pp. 98-99.
213
Federal para la Vivienda y la Administración de Veteranos. Bajo la influencia de la era
los programas del gobierno, que se habían regulado a conciencia para que beneficiaran a
privadas que ofrecían servicios similares (pero con tipos de interés elevados o que iban a
que no eran adecuadas para sus prestatarios. Anunciaron a bombo y platillo unos pagos
iniciales reducidos que a menudo encubrían unos tipos de interés mucho más elevados que
se aplicarían más adelante. Los prestamistas tuvieron mucho éxito concediendo este tipo
comportamiento quizá no sea ilegal, creemos que los casos más destacados merecen la
calificación de corruptos.
deseaban deshacerse de ellos cuanto antes. Esto fue posible, a su vez, gracias a los
cambios radicales que se estaban produciendo en los métodos con que se concedían y
financiaban las hipotecas. Antes, las entidades que concedían hipotecas, como las
Sociedades de Ahorro y Préstamos, eran las mismas que las financiaban. Pero el mercado
u otras instituciones de ahorro) que ofrecían hipotecas pocas veces las mantenían en
cartera si no que las vendían. En realidad, solían reagrupar en paquetes las operaciones
fracciones muy variadas. Igual que los tenderos espabilados habían descubierto que
214
podían hacer un buen negocio vendiendo un pollo a trozos, los mercados financieros se
habían dado cuenta de que era posible vender las hipotecas por partes. Los tenedores
finales de estas hipotecas están muy distanciados de quienes las conceden y suelen sentir
escaso interés por comprobar las calificaciones de las hipotecas individuales de sus
compradores.
Ahora bien, si las hipotecas –o las porciones que corresponden a las de riesgo más
elevado- conllevan que éste sea muy elevado, es natural plantearse la cuestión siguiente:
¿quién va a comprarlas? Pues resultó que, una vez que las hipotecas se habían reunido en
su aprobación. Los paquetes de hipotecas subprime recibían clasificaciones muy altas (80
Según Charles Calomiris, dos pizcas de magia permitieron que las agencias de
índice muy bajo de pérdidas esperables por impago, un 6 %. Esta posibilidad de impago se
había aumentado con rapidez. Incluso así, las estimaciones de las pérdidas esperables en
ningunas ganas de examinarlas a fondo, ya que lo que deseaban era obtener los máximos
215
necesitan estudios considerablemente sofisticados para cuestionar una clasificación AAA.
Por descontado, los que habían reunido la basura deseaban obtener sus emolumentos y
tranquilamente a otra parte. Existía, además, un equilibrio económico que abarcaba toda
finalmente, los compradores de títulos amparados por hipotecas. Todos tenían una
motivación. Pero los que se hallaban al inicio de la cadena, los que había firmado
hipotecas de viviendas que no se podían permitir y los titulares finales de la deuda estaban
cosas:
“La historia comienza prácticamente en 2000 y 2001. En 2000 se produjo una gran
irracional de los años puntocom. En índice de crecimiento real del PIB experimentó una
primera mitad de 2001. La administración Bush utilizó el bajón para realizar recortes
de 2001. La Reserva Federal también actuó. La tasa de los tipos de interés, que había sido
243
George A. Akerlof y Robert J. Shiller, Animal Spirits, op. cit., pp. 69-72.
216
del 6 % durante la última mitad de 2000, en noviembre de 2002 había disminuido al 0. 75
%. Existen muchos motivos para creer que ambas medidas fueron efectivas, ya que la
antes del pánico Y2K (efecto 2000). En este nuevo boom, el estímulo procedía de la
vivienda. En solo cuatro años, entre 2001 y 2005, el gasto inmobiliario aumentó un 33.1
trata de situaciones que suelen ocurrir durante los booms mientras predomina el exceso de
la vida (porque creen que los precios continuarán subiendo por encima de sus
inmobiliario, como si todo el mundo fuera a pensar que debería comprar ahora,
prácticamente a cualquier precio, porque más adelante no podrá permitírselo. Los precios
de la vivienda aumentaron casi dos terceras partes durante el corto intervalo comprendido
entre el primer trimestre de 2000 y el cuarto trimestre de 2006. En Los Angeles, Miami,
San Francisco y algunas otras zonas, aumentaron bastante más. De la noche a la mañana,
inmobiliarios y los corredores de hipotecas no tenían ningún motivo para detenerla fiebre,
217
ya que los honorarios que estaban obteniendo de las transacciones, con una actividad tan
dinámica, eran enormes. Y lo que es más sorprendente aún, los que estaban al otro lado
del libro contable se quedaron con las hipotecas y proporcionaron a los compradores de
casas los fondos masivos que necesitaban para sus imprudentes especulaciones.
Los motivos de que los compradores adquirieran estas hipotecas son muchos y
sencillos. Por una parte, los compradores habituales de hipotecas, varios tipos diferentes
de bancos, se habían dado cuenta de que podían obtener enormes beneficios de las
comisiones por tramitación de solicitud de los créditos, pero sin que tuvieran que reflejar
las hipotecas en sus libros contables. Como ya hemos visto, podían repartirlas, el
no sabían lo que estaban comprando porque no se quedaban con las hipotecas, sino con
partes en forma de grandes paquetes, con lo cual resultaba muy difícil o prácticamente
habían sido clasificadas por diferentes empresas de clasificación. Éstas basaban sus
recientes de los precios de la vivienda, que siempre habían subido. Por lo tanto, en este
caso parecían existir pocos motivos para temer incumplimientos. Además, en el caso de
que una agencia de clasificación hubiera creído que lo opuesto era cierto, que las
218
haciendo muy ricos a toda velocidad”244. Pese a todo el optimismo reinante, y en contra de
las previsiones, los precios de las viviendas bajaron (ver figura 2).
FIGURA 2
Fuente: George Soros, El nuevo paradigma de los mercados financieros, op. cit., p. 194.
la teoría económica convencional tenga alguna eficacia explicativa, por cuanto considera
que todos los motivos de participación de los agentes son económicos y todas sus
conductas, racionales.
Cuando los supuestos de la teoría útil son, como deben ser, realistas, es posible
realismo en los supuestos puede ilustrarse de forma tal que las conductas racionales y los
motivos económicos expliquen tan sólo una pequeña proporción del amplio espectro de
244
Ibid, pp. 278-280.
219
CUADRO 22
CONDUCTAS
MOTIVOS
RACIONALES IRRACIONALES
Fuente: Elaboración propia, con apoyo en: George A. Akerlof y Robert J. Shiller, Animal
Por teoría alternativa debe entenderse aquella que, como la keynesiana, sea
positiva, con supuestos realistas que informan cómo son las cosas (y no cómo deberían ser,
que es el caso de las teorías normativas, como la estándar) y que, también satisfaga la
condición de comprender los motivos no económicos y las conductas no racionales con los
220
TERCERA PARTE:
EL REGRESO DE KEYNES, y
CONCLUSIONES.
221
DE NUEVO, ¡KEYNES!
prekeynesiana”245.
demanda efectiva, etcétera), subyace un fracaso mayor, de corte intelectual del pensamiento
comienza con Adam Smith y se profundiza desde la, ya citada, definición ofrecida por
Lionel Robbins –en 1932- para la economía: “La ciencia que estudia el comportamiento
humano como una relación entre fines y medios escasos que tienen usos alternativos”.
compadece de la aparición de problemas de demanda; si ésta supera a los recursos que, por
ello, son escasos, la solución estándar es la <<producción>> (“La oferta crea su propia
demanda”, propondría J. B. Say y asentiría Ricardo); por lo que una crisis de abundancia
Marx antecedieron a Keynes en la reflexión teórica que pondría en tensión este supuesto; y
relativa a los bienes de consumo, Keynes reproduce una relevante relación epistolar entre
245
Hyman Minsky, El legado de Keynes, Investigación Económica 177, FEUNAM, México, julio-septiembre
de 1986.
222
“Me parece que una causa fundamental de nuestras divergencias sobre la cuestión
que tan a menudo hemos discutido es que tú siempre tienes en mente los efectos inmediatos
y temporales de las mutaciones particulares, mientras que yo dejo a un lado estos efectos
que resulta de ellos. Tal vez tú concedas un peso excesivo a esos efectos temporales,
debidos efectos”.
que tú mencionas. Es verdad que tiendo a referirme con frecuencia a las cosas tal como
son, como única vía para hacer que mis escritos sean prácticamente útiles a la sociedad, y
creo también, como única vía que me preserve de caer en los errores de los sastres de
durante ocho o diez años darán un fuerte impulso a la producción y a la población, o serán
un freno para ellas, es omitir las causas de la riqueza y de la pobreza de las naciones, que
sobre los beneficios, supones que los salarios reales del trabajo se mantienen constantes,
pero puesto que varían con cada modificación del precio de las mercancías (mientras
nominalmente siguen iguales) y, en realidad son variables como los beneficios, no hay
223
ninguna posibilidad de que tus deducciones sean exactas en cuanto aplicadas al estado
progreso uniforme que tú pareces únicamente contemplar. Pero hay todavía una causa más
específica de divergencia entre nosotros. Tú pareces creer que las necesidades y los gustos
de la humanidad están siempre a punto para la oferta, mientras que yo soy rotundamente
de la opinión que pocas cosas hay más difíciles que inspirar nuevos gustos y necesidades,
especialmente con viejas materias primas; que uno de los grandes elementos de la
demanda es el valor que la gente atribuye a las mercancías, y que cuanto más plenamente
se adapte la oferta a la demanda tanto mayor será este valor, y por lo tanto mayor será el
demanda efectiva:
Malthus había luchado, se desvaneció de la literatura económica. Ni una sola vez puede
Pigou, de cuyas manos ha recibido su mayor madurez la teoría clásica. Sólo pudo vivir
246
John Maynard Keynes, Thomas Robert Malthus. El primero de los economistas de Cambridge, Ensayos
biográficos, op. cit., pp. 106-108.
224
furtivamente disfrazada, en las regiones del bajo mundo de Carlos Marx, Silvio Gesell y el
mayor Douglas”247.
En la forma que Keynes recupera la demanda efectiva, que es aquella que agrega la
en consumo, siempre como proporción del ingreso tiende a ser visiblemente estable, aquel
mucho mayor inestabilidad. Con una clara superioridad teórica y práctica, Keynes coloca a
En relación causal con la idea de escasez, la teoría convencional –también desde los
debería traducirse en un aumento en la misma proporción del nivel general de los precios,
otro modo, dada la disponibilidad de los bienes, el nivel de sus precios vendría a depender
247
John Maynard Keynes, Teoría general de la ocupación, el interés y el dinero, op. cit., p. 43. Marx recupera
el tema en los ciclos de capital, analizados en el segundo apartado de la primera parte de este libro.
225
Friedman, ha podido escribir: “Quizá ninguna otra relación empírica en economía se ha
visto reaparecer tan uniformemente, en una variedad tan amplia de circunstancias, como
la relación entre los cambios sustanciales del stock de dinero a corto plazo y las
variaciones de los precios; unos y otros están infaliblemente ligados y van en la misma
dirección: yo diría que esa uniformidad es del mismo orden que las que forman la base de
las ciencias físicas”. El mecanismo a través del cual la circulación monetaria influye en
los precios es el de la demanda. Si, como se supone, los individuos desean mantener cierta
proporción constante, o casi, entre sus stoks líquidos y la disponibilidad de otros bienes,
en esa proporción. Pero esa demanda difícilmente podrá ser satisfecha si la capacidad de
tarda en manifestarse, por las rigideces de la producción (por lo menos a corto plazo). La
consecuencia será pues una inflación de demanda, que reducirá el poder adquisitivo de los
habitual entre el valor nominal de los otros bienes (o también entre dos valores reales: lo
circulación monetaria debería tener escasas repercusiones sobre los precios relativos: eso
significa que todos los precios absolutos deberían aumentar aproximadamente en la misma
Para Keynes, además de medio de pago, el dinero es un depósito de valor que liga el
presente con el futuro, y que también se somete a la incertidumbre, ahora referida a los
248
Sergio Ricossa, Diccionario de economía, Siglo XXI, México, 1990, pp. 217-218.
226
cambios futuros y desconocidos de las tasas de interés que variarán temporalmente en
relación inversa a las variaciones de la oferta monetaria, hasta que la trampa de liquidez
haga acto de presencia. Además, aunque la economía estándar imagina los efectos
irreal), Keynes advierte que, mucho antes del pleno empleo, el nivel de precios
experimentará presiones al alza y que, en algunos casos lo hará por razones estructurales
relación entre precios relativos, ignora la existencia de una demanda de dinero para fines
interesante exponerlo de esta manera porque realmente viene a ser lo mismo que mi teoría
de la liquidez”249.
–de manera complementaria a los efectos bajistas que la abundancia de capital tendría sobre
renta de la tierra. El propietario del capital puede obtener interés porque aquél escasea, lo
249
Citado en Robert Skidelsky, El regreso de Keynes, op. cit., p. 175.
227
mismo que el dueño de la tierra puede percibir rentas debido a que su provisión es
limitada; pero mientras tal vez haya razones intrínsecas para la escasez de la tierra, no las
racionales, se construyó la llamada Teoría del ciclo económico real que pretende explicar
las fases depresiva y expansiva del sistema económico como reacciones eficientes a las
modificaciones del entorno económico real. Estos cambios incluyen precios, regulaciones,
salario real. La gente reaccionará a este cambio de una forma racional, eligiendo trabajar
por un salario menor, en el mismo puesto de trabajo o en otro, o pasar más tiempo en
familia. De ahí que una conmoción real provoque ciclos mediante reacciones eficientes de
sostiene durante periodos largos. Cuando aparece un conjunto de nuevas invenciones que
hace subir los salarios reales, la gente trabaja más y se produce un incremento de la
producción. Allá donde haya una ralentización tecnológica que provoque una bajada del
salario real, la gente trabajará menos, y provocará una caída en la producción. Éste es el
patrón que observamos durante los auges y las recesiones. Igual que la hipótesis de las
expectativas racionales, la teoría del ciclo económico real supone que, en ausencia de
250
Ibíd., loc. cit.
228
regulaciones, los mercados son eficientes, lo que sugiere, obviamente, que éstos deben
reacciones de los agentes. Son los rendimientos esperados del uso de un bien de inversión,
y sus frecuentes fluctuaciones, lo que determina el nivel de inversión y todas sus virtuosas
caracterizan por la ociosidad de hombres y máquinas, los auges por la escasez tanto de
dedicada a la medición del riesgo, es la llamada Teoría del mercado financiero eficiente,
que asume desconocer lo que ocurrirá con certeza, aunque pretende conocer, y medir, el
riesgo de que ocurra; esta exitosa valoración de los riesgos se hace representar en los
falsas analogías, como la de aplicar modelos de seguro a productos que no son asegurables;
251
Robert Skidelsky, El regreso de Keynes, op. cit., p. 57.
252
Hyman Minsky, Las razones de Keynes, op. cit., p. 107.
229
la analogía entre modelos actuariales de vida, propiedad y accidentes y el seguro de
derivados complejos es falsa. El resultado es que “El uso de la palabra <<riesgo>> para
cubrir acontecimientos fortuitos que no pueden asegurarse trasmite una precisión falsa,
que conforta a los mercados, pero que no tiene ninguna base en la ciencia”253.
CUADRO 23
SUPUESTOS CONSECUENCIAS
la regulación o la supervisión
estabilidad financiera.
proporcionando sólidas medidas los mercados al por mayor sean tan libres y
253
Robert Skidelsky, El regreso de Keynes, op. cit., p. 62.
230
La disciplina del mercado puede ser un La distribución de los rendimientos del
Response to the Crisis in Global Banking, Financial Services Authority, 2009, p. 39.
Esta teoría, en un primer lugar y a considerable distancia del resto, fue la primera
baja a contabilizar con la actual crisis, entre otras cosas, por haber convertido en un artículo
gestión del riesgo ignoraron la posibilidad de una correlación casi completa o un impulso
largo de 2008 fue que, de repente, el 10 por ciento de los riesgos se convirtió en el 90 por
254
Ibíd., p. 61.
231
La previsión de un notable keynesiano, arroja luminosa luz sobre la suerte de los
Maurice Allais en París y, en Nueva York, Hyman Minsky –un profesor estrafalario y
marginal admirado por marxistas y por gestores de hedge funds-, fueron los que
anunciaron que se avecinaba una grave crisis financiera. Minsky preveía un desarrollo en
Minsky, también tras los pasos de Keynes, describió un sistema financiero que transforma
Minsky”256.
“La socialización de la inversión que Keynes sugirió ofrece una alternativa tanto
para las ineficiencias inherentes a una economía donde las transferencias son
suficientemente grandes como para ser una barrera efectiva contra el colapso de las
255
Jaques Attali, ¿Y después de la crisis qué…?, op. cit., p. 42.
256
Robert Skidelsky, El regreso de Keynes, op. cit., p. 63.
232
Keynes es poco importante en la teoría y la política que actualmente dominan pero
evidente, tendrá que ocurrir una verdadera revisión de la política. En ese momento –y me
atrevo a decir que el momento está cerca- Keynes será de gran importancia, no como un
conjunto de doctrinas heredadas, sino como creador de los hombros de un gigante sobre
Escasez de bienes de consumo, neutralidad del dinero, equilibrio con pleno empleo
y la notable afición por partir de supuestos despojados de realismo, han sido componentes
mercados eficientes. En todos estos casos, resulta notable la ausencia de lo que para Keynes
por cierto de lo que es sólo probable… El sentido en el que estoy utilizando el término es
aquel en el cual la perspectiva de una guerra europea es incierta, o el precio del cobre y el
257
Hyman Minsky, El legado de Keynes, op. cit., pp. 29-30. El subrayado es mío (FNU)
233
existe ninguna base científica sobre la que pueda formarse ninguna probabilidad
“Al hacer nuestras previsiones sería torpe atribuir gran influencia a motivos que
sean inciertos (Con “muy inciertos” no quiero decir lo mismo que con “muy
improbables”). Por tanto, es razonable dejarse guiar principalmente por los hechos que
nos inspiren cierta confianza, aunque tengan una importancia menos decisiva para
nuestros fines, que por otros poco y vagamente conocidos. Por este motivo, los hechos
motivos más o menos definidos que tengamos para esperar una modificación”259.
Bajo tales circunstancias, y asumiendo que el papel de la inversión -el gasto activo y
determinan:
“La teoría se puede resumir diciendo que, dada la psicología del público, el nivel
ese modo, no porque sea el único factor del que depende la producción agregada sino
258
Citado en Robert Skidelsky, El regreso de Keynes, op. cit., p. 109.
259
John Maynard Keynes, Teoría general de la ocupación, el interés y el dinero, op. cit., p. 147.
234
más sujeto a fluctuaciones bruscas y apreciables. De una manera más general, la
los factores sociales que influyen en el nivel del salario monetario. Mas, entre todos esos
factores, los menos confiables son aquellos que determinan la tasa de inversión, pues en
ellos influyen nuestras ideas del futuro, acerca del cual sabemos tan poco”260.
regresa como creador de los hombros de un gigante, es –ni más ni menos- ahora.
260
John Maynard Keynes, La teoría general del empleo, Quarterly Journal of Economics, 51, febrero de
1937, p. 221. El subrayado es del propio Keynes.
235
CONCLUSIONES.
“Pero, tarde o temprano, son las ideas y no los intereses creados las que presentan
como las fallas que explican el pavoroso problema o, por lo menos, su origen. En este libro,
intentando describir a la crisis como un notable fracaso intelectual de las expresiones –ya
creciente sofisticación matemática (la que Galbraith denominó fuga técnica), reivindica la
añeja idea relativa a que las rigideces en salarios y precios explican los fenómenos críticos
originado la ruina, hoy visible, de todo el sistema económico mundial, con la pretensión de
olvido las lecciones de la Gran Depresión y a la hoguera a la teoría y políticas que paliaron
sus efectos, pese a todo no fue un proceso ni veloz ni sencillo. Fue un proceso histórico de,
más o menos, larga duración que, como aquí se ha demostrado, requirió del previo retorno
261
John Maynard Keynes: palabras finales de la Teoría general de la ocupación, el interés y el dinero, op.
cit., p. 367.
236
Las similitudes entre la Gran Depresión y la crisis en curso son, en verdad, grandes
reflejos en las contracciones del crecimiento de la economía, del empleo, del comercio
internacional, del crédito para la producción y de las esperanzas sobre el porvenir; y a los
para superarla. Contra un cierto optimismo presente, las diferencias, también visibles, no
radican en la aún indemostrada afirmación que esta crisis es un evento menor, y mucho más
Gráfica 3
Comercio mundial
(Variación anual)
15
10
Porcentajes
5
X
M
0
2000 2001 2002 2003 2004 2005 2006 2007 2008 2009
-5
-10
Años
de ambas crisis, tanto por su profundidad cuanto por lo que significó su verdadera solución,
237
la Segunda Guerra Mundial, cuyos efectos materiales compensaron poco y mal las
de los combatientes. La Gran depresión y la guerra, por ejemplo, enseñaron las enormes
ventajas de establecer –como lo hizo el Nuevo Trato- una sociedad igualitaria; y esa
CUADRO 24
depresión.
En la crisis actual, como señala el propio Krugman, la primera década del siglo XXI
será recordada como aquella en la que “No conseguimos nada ni aprendimos nada”262. Otra
diferencia de gran importancia es que una nueva guerra, con características similares a
de recuperación –en el ámbito que realmente importa, el del empleo- será lento, errático y
238
peor, sólo representa aquello que, con gran tino, John Gray bautizó como un falso
La perspectiva histórica, bajo cuyo cobijo quise desarrollar este trabajo, permite
conocimiento del proceso mediante el cual el conservadurismo retornó, con más vitalidad
que novedades, para combatir las propuestas, teóricas y políticas, de Keynes. El fracaso
en lo relativo a la decisión de los agentes económicos para invertir (la previsión en el corto
plazo es relativa a los precios y, a largo plazo, a la inversión, diría Keynes), resulta
indispensable –entre otras cosas- porque la economía dominante tiende a confundirla con el
riesgo que, además y para esa sabiduría, es mensurable. La circunstancia por la que la
más luminoso capítulo de la Teoría general, el XII, es un elemento fundamental, como nos
príncipe”.
incertidumbre que escoltarán a la recuperación, son elementos que habrán de favorecer una
239
reivindicación plena de aquellas trascendentes aportaciones. Sin embargo, y como se ha
demostrado, la sabiduría convencional y sus apologistas han sido y son de una recurrencia
economía mixta guiada por el extraordinario propósito de alcanzar el pleno empleo, tenderá
Tal riesgo está presente en la indulgencia con la que hoy se juzga el fracaso de la
crisis. Es éste, un espacio propicio para hacer votos por un cambio que, inicial y
haga visible la disposición colectiva para edificar una sociedad igualitaria y, de una vez por
todas, dispuesta a superar los vulgares problemas materiales para que, como diría Keynes,
“... nuestra cabeza sea ocupada o reocupada por nuestros problemas reales: los problemas
hay una razón sutil , extraída del análisis económico, por la que, en este caso, la fe puede
escombros del fundamentalismo de mercado, está vinculada, como debe ser, al tipo de
263
John Maynard Keynes, Prefacio a Ensayos de persuasión, op. cit., p. 10.
240
comprensión y de solución que, ayer y hoy, resulta plausible: Una teoría consistente con la
persistencia del ciclo económico, que asuma la presencia de la incertidumbre y que otorgue
distribución del ingreso y en la recuperación de rumbo hacia el pleno empleo con la mayor
friedmaniana de la crisis del 29, que le percibió como un problema de liquidez y de torpeza
menos!)264, Keynes demostró que el problema fue de gasto: “La causa fundamental es la
último término, la falla de mercado que se expresa en una débil demanda agregada,
fiscal. Los presupuestos de Pleno Empleo, como la más plausible criatura legislativa, y
apoyados en una amplia recaudación progresiva, deben volver a ocupar su relevante sitio en
264
Milton Friedman y Anna Schwartz, A Monetary History of the United States, 1867-1960, Princeton,
Princeton University Press, 1963, p.306.
265
John M. Keynes, La Gran Depresión, loc. cit.
266
Cfr. John K. Galbraith, Historia de la economía, Ariel Sociedad Económica, Barcelona, 1989, pp. 276-
277.
241
2010, es una gran noticia, tanto porque resulta indispensable para ocupar el relevante sitio
pensamiento económico intelectualmente inferior, cuanto porque las políticas que propone,
tan cargadas de realismo como los supuestos de su teoría, constituyen una vía cierta, en los
propios ámbitos del capitalismo, para alcanzar el ideal, necesario y factible, de sociedad.
242
ANEXOS
243
Anexo 1
Cronologías de la crisis
Enero 2007
Marzo 2007
hipotecario de EU.
Abril 2007
244
Junio 2007
Julio 2007
Agosto 2007
bancarias.
245
Entre enero y agosto, el sector financiero de EU ha destruido 87,962
Septiembre 2007
La Fed opta por rebajar en medio punto los tipos de interés, hasta
18
4.75 por ciento.
Octubre 2007
de pérdidas.
24 Merrill Lynch cierra sus cuentas del tercer trimestre con unas
246
pérdidas de 2,240 mdd, las mayores en un solo trimestre en sus 93
años de historia.
Noviembre 2007
o de alto riesgo.
Diciembre 2007
La Fed bajó en un cuarto de punto los tipo de interés, hasta 4.25 por
10
ciento
247
5,000 mdd desde el fondo soberano controlado por el gobierno
chino.
Enero 2008
248
familias y reducir la carga fiscal a empresas.
La Fed baja por quinta ocasión, desde el inicio de la crisis, los tipos
31
dejándolos en 3%, medida que busca evitar la recesión.
Febrero 2008
estímulos fiscales.
Marzo 2008
249
Suiza toman medidas coordinadas para aliviar las condiciones en los
mercados de crédito.
crisis.
financiación especial.
encarecimiento de hipotecas.
Abril 2008
250
subprime le han costado 565,000 millones de yenes (5,538 mdd y
La Fed recorta por séptima vez los tipos a 2%, señalando que puede
Mayo 2008
escasez de préstamos.
Junio 2008
compromisos de financiación.
251
últimos trimestre, y Goldman Sachs planea reducir en
Julio 2008
252
créditos de emergencia a la banca de inversión.
10 respectivamente.
mdd en préstamos.
años.
253
del año por 2,500 y 4,650 mdd respectivamente.
26 Mac.
baja capitalización.
economía de la nación.
Agosto 2008
La Fed decide mantener los tipos de interés a 2%, su nivel más bajo
254
de expansión más largo desde el final de la Segunda guerra Mundial
en 1945.
13 anual del 2.4% tras haber retrocedido un 0.6% entre abril y junio en
255
Precios al consumo (IPC) subió un 0.8% en julio. En un año el IPC
UE.
la industria automotriz.
26 caer 0.5%. Esto llevó al euro a su nivel más bajo de los últimos seis
256
La administración Bush publica que la economía de EU creció 3.3%
Septiembre 2008
1 dos trimestres después de que el PIB creciera 0.6% entre abril y junio de
estadounidense ha visto subir su tasa de paro hasta 6.1% a cierre del pasado
5
mes, el nivel más alto de los últimos cinco años tras ocho meses
consecutivos a la baja.
Freddie Mac.
8 más grandes, Fannie Mae y Freddie Mac, provoca la mayor alza diaria en
257
El anuncio de Lehman Brothers provoca una caída de 42% de su valor en
11
Bolsa
euros.
Los precios del petróleo, ante la expectativa de una menor demanda tras la
quiebra de Lehman, caen a su nivel más bajo desde febrero: por debajo de
York.
258
Bolsa de Nueva York.
El índice Nikkei de la Bolsa de Tokio cae 5% hasta su nivel más bajo de los
85,000 mdd.
259
El plan de rescate del gobierno de EE UU dispara el precio del petróleo: el
y Oriente Medio.
23
La Fed aprueba la conversión de Goldman Sachs y Morgan Stanley, los dos
260
división de banca global y operaciones de mercado, debido a la
29% en Bolsa.
Octubre 2008
261
4 Irlanda, Grecia y Reino Unido elevan las garantías de depósitos bancarios.
el impulso a la inversión.
9 estabilidad de la banca.
262
país.
GM negocia una posible fusión con Chrysler para hacer frente a la crisis
financiera.
13 problemas financieros.
Caen las principales Bolsas del mundo, registran bajas de más de 5 por
ciento.
15
La bolsa islandesa registró la peor caída de su historia, 77% tras volver a
17 años.
263
El parlamento europeo aprueba un plan de rescate de entre 10 y 30 mil
millones de euros.
20
Francia anuncia una inyección por 10,500 millones de euros en el capital de
mdd.
21
El gobierno sueco da a conocer un plan de rescate financiero por 150,000
millones de euros
El presidente brasileño, Luis Inácio Lula da Silva, envía una iniciativa que
23
autoriza la nacionalización de la banca.
Se desploman las principales bolsas del mundo, presentan caídas por encima
de 5 por ciento.
25
El Fondo Monetario Internacional (FMI) anuncia un préstamo por 2,100
mdd a Islandia.
El FMI anunció un acuerdo con Ucrania para el préstamo de 16,500 mdd para
27
hacer frente a la crisis.
ambas compañías.
264
ritmo anual de 0.3%. El consumo cae 3.1% la mayor caída en 17 años.
Noviembre 2008
El BOJ recortó los tipos de interés, por primera vez en siete años, para hacer
1
frente a la crisis financiera.
euros del fondo de rescate del gobierno alemán para reforzar su liquidez.
3
El presidente Bush niega la ayuda solicitada por GM para su fusión con
Chrysler.
particulares y empresas.
4
Las autoridades austriacas anunciaron la nacionalización del octavo banco
265
millones de euros para reactivar la economía.
GM pierde 2,500 mdd durante el tercer trimestre del año y reduce su liquidez
en 6,900 mdd.
estabilidad económica.
ya dinamizar la economía.
266
Los presidentes de las tres mayores compañías automovilísticas de EU, Ford,
El gobierno holandés aprobó la fusión de los dos bancos más afectados por la
pensiones.
22 El gobierno británico anuncia una rebaja del IVA de 2.5% para estimular el
consumo.
mdd para reactivar los mercados de crédito y atajar los efectos de la crisis
capitales.
267
combatir el desempleo y reactivar la economía a través, principalmente, de
obra pública.
Diciembre 2008
1 El Dow Jones presenta una caída de 7.7%. Las Bolsas europeas también
Citigroup.
268
argentinos para hacer frente a la crisis. Se destinarán 3,100 millones de pesos
a la industria automotriz.
automotriz.
13 por la Casa Blanca para rescatar a sus tres gigantes del automóvil.
Japón, China y corea del Sur crean un Frente Asiático Unido contra la crisis.
La Fed baja los tipos de interés dejando el precio del dinero entre 0 y 0.25
16
por ciento, nivel históricamente bajo.
269
La producción industrial rusa cayó 10.8% en noviembre, respecto al mes
anterior.
plazo.
El presidente de EU, anuncia que destinará 17,400 mdd en préstamos para las
24 banco comercial para que pueda acceder a la ayuda financiera del gobierno
estadounidense.
270
La producción industrial japonesa cae 8.1% en noviembre respecto al mes
26
anterior, lo que supone la mayor caída de su historia.
Enero 2009
4,000 mdd.
India lanza un segundo plan de rescate para inyectar liquidez a sus entidades
271
desempleados y mayor inversión en infraestructura.
económica.
11 en 2008 sus ventas hasta la cifra récord de 6.23 millones de unidades, lo que
272
Barack Obama.
en bancarrota y anuncia que se pone bajo la tutela de los tribunales para hacer
créditos a las Pymes de los que algo más de la mitad tienen la garantía del
Estado.
El BCE baja los tipos de interés medio punto hasta 2% para hacer frente a la
recesión.
273
La agencia Standard & Poors declara que la actual crisis económica y
la economía de Grecia.
porcentual, hasta 3%, como reacción a la bajada acometida por el BCE y para
contraerá en 2009 por primera vez en dieciséis años, al caer 1.6%, y la crisis
hará que en ese ejercicio las cuentas públicas incurran en un déficit de 5.8%
del PIB.
cierran el peor año para el sector desde la crisis de 1929: destaca el caso de
Citigroup que cierra el ejercicio con unos números rojos de 18,715 mdd.
También el primer banco del país, el Bank of America, anuncia sus primeras
274
dólares en el cuarto trimestre.
desempleo, que si bien no alcanzará 11% de 2003, podría superar 7.8% con el
Merrill Lynch.
firma norteamericana.
que no existe amenaza inmediata de deflación para la zona euro. Afirma que
21 sólo enfrentan una etapa de desinflación por la disminución del precio del
275
La Unión Europea (UE) exhorta a la banca a conceder préstamos a empresas
El Tesoro emitirá 68% más deuda en 2009 respecto al año anterior para
276
hacer frente a la crisis.
Reino Unido entra oficialmente en recesión tras la peor caída del producto en
28 años.
firmado que continuará con la construcción de la fábrica pero que retrasa seis
35,000 mdd para hacer frente a la crisis que atraviesa, mismos que se suman a
277
los 13,800 mdd inyectados a la institución en noviembre de ese año.
20,000 trabadores en los próximos dos meses con objeto de reducir sus costos
26
y hace3r frente a la crisis económica.
aviones Airbus.
El FMI dio a conocer sus pronósticos de crecimiento para este año, todos
ellos a la baja. La institución señala que la economía mundial crecerá este año
tan sólo 0.5 por ciento, su menor cifra desde la Segunda guerra Mundial; la
crecerá tan sólo al 1.1 por ciento. Entre las economías que presentarán tasas
278
México (-0.3%), Venezuela (-2%), entre otras. Los países que crecerán,
aunque a un ritmo menor del esperado son China (6.7%), Brasil (1.8%), Perú
(5.1%).
Guillermo Ortiz, anunció una caída del 1% del PIB en el cuarto trimestre de
2008 y pronosticó una contracción de entre 0.8 y 1.8 para este año, lo que
Suman 70,000 despidos a nivel mundial, sin considerar los anunciados por
reducción de su demanda.
Fuente: Diana López Hernández, Mario A. Cruz González, Karla P. Zúñiga Hernández y
“En febrero de 2007, cuando todo el mundo se preocupaba por los efectos del fuerte
crecimiento económico sobre los aumentos de los precios de los alimentos y del petróleo,
unas nuevas reglas contables impusieron que los activos se valorasen en relación con las
cotizaciones del mercado. Los bancos vieron que no se habían deshecho de los activos
titulizados y que, por razones jurídicas, éstos podían volver a incorporarse a sus balances.
Como según los acuerdos de Basilea estaban obligados a que sus préstamos dependieran
279
de sus propios fondos, una valorización a la baja de esos fondos podía llevarlos a la
quiebra. La trampa que habían tendido los acuerdos de Basilea y los del IFRS (dos
hedge funds que habían invertido en los subprimes. En julio, después de que dos millones
de norteamericanos vendieran sus casas por la incapacidad para pagar sus créditos,
Wynne Godley, del Levy Institute, explicaba que << la deuda de los hogares
revendidos, lo cual aceleró la caída de los precios de los activos y de los productos
era sólo norteamericana y que los subprimes habían sido titulizados en todo el mundo y ya
claramente que incluso algunos bancos europeos eran más frágiles que los
norteamericanos, ya que sus fondos propios eran más débiles: mientras que en Estados
Unidos los bancos prestaban 96 centavos por cada dólar depositado, ¡los bancos europeos
prestaban 1.4 euros por cada euro depositado! Y aun cuando lo hacían tomando menos
280
Rock, el quinto banco de Gran Bretaña, pidió auxilio al Banco de Inglaterra. Se trataba de
un banco joven fundado en 1965 y que había ingresado en el London Stock Exchange de
1997, provincial (de Newcastle) y especializado en créditos inmobiliarios a tipos bajos con
unos riesgos relativamente altos (comparados con los créditos Alt-A norteamericanos, es
decir, un poco menos arriesgados que los subprimes). Como precisaba una refinanciación
constante y le era cada vez más difícil obtenerla, el Northern Rock solicitó, muy tarde, al
Banco de Inglaterra que caucionara sus préstamos. Esto no evitó que sus acciones cayeran
crisis de liquidez.
decía que <<mientras que la casa de cada uno sea un distribuidor de billetes, el consumo
El director del Banco de Inglaterra dudaba: ¿debía ayudar a los bancos? El nuevo
presidente de la Fed, Ben Bernanke, cuya tesis trataba sobre la crisis de 192, estaba
convencido de que el papel de un banco central era, en primer lugar, servir a sus
era que continuase el crecimiento. Estaba decidido a impedir que la recesión se instalara,
pero ¿hasta cuándo? Dudó seguramente sobre la posibilidad de abrir las puertas a la
emisión monetaria. Por su lado, el presidente del BCE, Jean-Claude Trichet, que
monetarias a favor de bancos que comenzaban a tener dificultades. Gracias a esta medida
281
salvó el sistema financiero mundial y, convencida que era la medida correcta, la Fed hizo
lo mismo.
europeos hicieron lo mismo los días siguientes. Los bancos centrales los ayudaron a
Financial Times que <<la liquidez de los bancos está amenazada. El proceso de reducción
de las decisiones que había tomado, convencido de que la caída de los tipos de interés
había sido necesaria, afirmó que la burbuja que se había formado era <<la manifestación
como Freddie Mac y Fannie Mae, mantenían la solvencia gracias a los préstamos de la
enero, la Fed bajó su tipo rector tres cuartos de punto hasta un 3.50 %, una medida de
alcance excepcional. Al fin de mes las bolsas mejoraron. Sin embargo, Paul Jorion
anunció que había problemas con el Crédit Agricole, las Caisses d´Epargne, Natixis…
productos derivados, es decir, mucho más que lo que había llevado a la quiebra el Long
*
T: Unidad de cuenta igual a un billón de dólares.
282
Term Capital Management (LTCM) en 1998. Se trataba de una cifra escalofriante: ¡13.4 T
El 11 de marzo, por primera vez desde 1929, la Fed admitió refinanciaciones para
los bancos de inversión, entre ellos el Bear Stearns, a los que tenían derecho hasta
entonces los bancos de depósitos. Una decisión increíble: la Fed, que no controlaba estas
instituciones dado que estaban bajo la tutela de la SEC, decidía apoyarlas ¡sin conocer sus
acción (contra los 93 dólares que costaban en febrero), gracias a un préstamo del tesoro
financiación de sus errores! Al día siguiente, el analista del Deutsche Bank Jim Reid
escribió: <<Estados Unidos va rumbo a la ruina. Cuanto más largo sea el proceso, más
total. ¿De dónde sacaría el dinero? En abril, Nouriel Roubini, cuyas palabras
corremos el riesgo de caer en una severa crisis de liquidez que conducirá a un desplome
del sistema financiero de un tamaño nunca visto. El gobierno federal debe intervenir>>. El
FMI evaluaba las pérdidas financieras globales en 945, 000 millones de dólares y
desataba las críticas de los sectores que lo acusaban de pesimista. Sin embargo, todavía no
En mayo, la Fed aporto 150, 000 millones de garantía a los organismos de crédito,
y 100, 000 millones a los bancos de depósito. En ese mismo momento, el Gobierno tomó un
préstamo de 165, 000 millones de dólares para bajar los impuestos a los consumidores.
283
Luego llegó lo peor: el 30 de junio de 2008, la compañía de seguros más grande del
mundo, AIG, anunció que su división financiera (que actuaba como un banco de inversión
y como contrapartida en un gran número de swaps y de hedge, para asegurar los títulos
que utilizaba a fin de constituir sus provisiones) había emitido CDS adosados a CDO por
un monto de 441, 000 millones de dólares. Pero esos CDO, aunque estaban clasificados
como AAA, estaban basados esencialmente en RMBS**, entre los cuales había subprimes
por un montante de 60, 000 millones de dólares. En otras palabras, AIG confesaba haber
subprimes, cuyo valor estaba garantizado con mecanismos aún más especulativos. ¡Una
Sin embargo, una semana más tarde, en la cumbre del G-8 organizada en Japón se
barril de petróleo. Durante ese período, la titulación de subprimes seguía dando que
hablar: en julio, los dos organismos públicos de crédito inmobiliario, Freddie Mac y
Fannie Mae, amenazaron con negarse a devolver su deuda, que se estimaba entonces en
1.5 T. El secretario del Tesoro norteamericano, Paulson, anunció con dolor en el alma su
intención de otorgar una ayuda presupuestaria a Fannie Mae y Freddie Mac, teniendo en
cuenta que innumerables instituciones financieras –en especial asiáticas- habían invertido
**
CDO (collateralized debt obligation): título de deuda basado en títulos de varios activos, generalmente ABS
(asset-backed securities), acciones y obligaciones.
CDS (credit default swap): contrato de seguro entre dos entidades diferentes para protegerse de un riesgo
corrido por alguna de las dos. El precio del CDS demuestra la confianza acordada en uno u otro emisor de
deuda y sirve de base para fijar el valor.
RMBS (residencial mortagage-backed securities): título adosado a un conjunto de créditos hipotecarios
inmobiliarios de tipo subprime, Alt-A o prime. Quien posee un RMBS recibe los reembolsos de capital y de
los intereses de los créditos inmobiliarios que fueron titulizados.
284
en títulos de esas dos firmas, que se suponían infalibles. Sus convicciones y su sistema de
En agosto bajaron los préstamos al consumo, en especial los créditos para comprar
automóviles. El BCE, al igual que el Banco Federal norteamericano, aceptaba ahora sin
millones: confesó que tenía 613, 000 millones de deuda y poseía entre sus activos, como
mínimo, 85, 000 millones de títulos <<tóxicos>>, entre los cuales 57, 000 millones eran
derivados de los subprimes. Como ya no obtenía beneficios de esos títulos, afrontaba unas
pérdidas considerables: 18, 000 millones de dólares en los últimos tres trimestres.
El Departamento del Tesoro no quería seguir pagando ni por Lehman, ni por AIG,
ni por Morgan Stanley (que también estaba muy mal), ni por nadie más. Paulson pensaba
que era el momento de demostrar que el presupuesto federal no cubriría todas las torpezas
de Wall Street. Pero todos eran concientes del peligro que podía representar la quiebra de
Lehman: hubieran tenido que liquidar sus activos, entre ellos los CDO y CDS, lo que
hubiera fijado un valor muy bajo y hubiera obligado a todo el resto de instituciones
financieras a valorar de inmediato sus propios activos al mismo nivel, ya que debían
respetar las nuevas normas IFRS. Esto hubiera reducido su cotización en bolsa y su
capacidad de préstamo, ya que debían aplicar los acuerdos de Basilea. Frente a esta
amenaza, la Fed y el tesoro se convencieron de que los bancos se harían cargo de Lehman.
285
Paulson pensó que había ganado: durante el fin de semana del viernes 12 al
domingo 14 de septiembre, los bancos de Wall Street discutieron un plan que preveía
fondo de 70, 000 millones puesto a disposición por los otros bancos, y ubicar el resto en un
<<buen>> banco, que comprarían Barclays y Bank of America. Todos creían haber
escribió: <<Es tiempo de que las autoridades se retiren […]. Lo que se ha hecho hasta
Finalmente, el lunes por la mañana, los bancos de Wall Street rechazaron el plan,
cuya puesta en práctica era muy complicada, ya que estaban convencidos que Paulson
pagaría: ¿qué era un <<mal>> banco? El secretario no cedió y rechazó toda posible
intervención. El mismo día, 15 de septiembre, Lehman fue puesto bajo la protección del
capítulo 11 de la Ley de quiebras. Era la peor decisión que se podía tomar, pues en pocos
no sabían exactamente lo que Lehman les debía y no los devolvería dejaron de prestar. El
principal tipo de interés en ese mercado, dio un brinco de varios cientos de puntos base (1
como asegurador. Esto hizo que las pérdidas acumuladas ascendieran a 30, 000 millones
de dólares, a las que había que agregar 6 00 millones ligados a la completa devaluación
286
de Fannie-Feddie tras su nacionalización. Esa semana se detuvo por completo la
margen, por 13, 000 millones, con el objetivo de compensar el deterioro de su rol como
asegurador. AIG no tenía ninguna liquidez, y los títulos perdían así un 95 % de su valor
repetirse el error cometido con Lehman, Paulson, que no tenía buenos expertos alrededor,
excluyendo a los de Goldman Sachs, imaginó que era posible pedirles a Goldman Sachs y
000 millones para la aseguradora AIG. Fue en vano. Las opciones eran entonces una
nueva quiebra o la nacionalización. Paulson no podía dejar que AIG corriera la misma
suerte que Lehman. Por primera vez, la Fed prestaba a un no-banco: 85, 000 millones de
dólares garantizados por todos los activos de AIG, con un tipo de penalizaciones para
incitar un rápido reembolso. Esto representaba un enorme cambio: una vez que el crédito
a los directivos y lo hizo, ¡Aunque también tuvo que ayudar al día siguiente a Goldman
Sachs y Morgan Stanley, que estaban a punto de ser compradas por japoneses o ingleses!
Durante esos mismos días, la gestión de la crisis era muy diferente en Londres,
donde la situación era igualmente grave. Se hizo volver a la tesorería a todos los expertos
de la City. Todos se pusieron a trabajar un plan cuyo objetivo era únicamente salvar a la
287
City y sus extraordinarios beneficios financieros. Y el plan tuvo en cuenta los errores
hecho una vez con Northern Rock. Tampoco se confinaron las malas deudas, como se
financieros sin verificar que éstos se utilizarían exclusivamente para financiar empresas.
triunfalmente que era el fin de Estados Unidos como hiperpotencia. Diez días más tarde,
tuvo que improvisar un programa para salvar de la quiebra al Hypo Real Estate…
Lynch fueron rescatados en plena catástrofe, Goldman Sachs y Morgan Stanley fueron
reflotados in extremis y AIG fue nacionalizada. Y todos creyeron nuevamente que la crisis
deuda; una deuda que las agencias de calificación consideraban todavía digna de la nota
AAA que se atribuye a los deudores más seguros contra el no reembolso de un préstamo, la
multiplicado `por dos en seis meses: los CDS, una vez más, demostraban que la crisis
acababa de comenzar”267.
267
Jacques Attali, ¿Y después de la crisis qué…?, op. cit., pp. 65-75.
288
ANEXO 2
POSKEYNESIANA.
1951-1973 1973-2009
global
Recesiones mundiales 0 5
Fuente: Elaboración propia con apoyo en Robert Skidelsky, El regreso de Keynes, op. cit.,
pp. 143-151.
Por lo que hace a la inflación, que no registra una variación tan significativa, resulta
empleo.
289
ANEXO 3
RESPONSABLES
ajustada fijos
internacional arancelaria
económico
Washington precios
ajustada flotantes
internacional arancelarias
290
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302
ÍNDICE
INTRODUCCIÓN 3
PRIMERA PARTE
LA ERA DE KEYNES 21
EL NACIONALISMO ECONÓMICO 41
SEGUNDA PARTE
CONVENCIONAL 167
TERCERA PARTE
CONCLUSIONES 236
303
ANEXOS
Y POSKEYNESIANA 289
BIBLIOHEMEROGRAFÍA 291
304