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Ayoreos: Cultura y Desafíos Actuales

Los ayoreos son un grupo étnico que vive entre Bolivia y Paraguay y habla el idioma ayoreo. A pesar de los esfuerzos de algunos miembros por preservar su cultura original, los ayoreos actualmente enfrentan un rápido proceso de aculturación debido a la influencia externa y la pérdida de tierras. Algunos ayoreos aún viven de forma aislada en el bosque, pero la mayoría ahora vive en comunidades sedentarias o en áreas urbanas, enfrentando problemas como la pobreza y el alcohol
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Ayoreos: Cultura y Desafíos Actuales

Los ayoreos son un grupo étnico que vive entre Bolivia y Paraguay y habla el idioma ayoreo. A pesar de los esfuerzos de algunos miembros por preservar su cultura original, los ayoreos actualmente enfrentan un rápido proceso de aculturación debido a la influencia externa y la pérdida de tierras. Algunos ayoreos aún viven de forma aislada en el bosque, pero la mayoría ahora vive en comunidades sedentarias o en áreas urbanas, enfrentando problemas como la pobreza y el alcohol
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Ayoreos

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Ayoreos

Collar de plumas ayoreo

Ubicación  Bolivia (2189)
 Paraguay (2481)

Población total 5.600 (2013)1

Idioma idioma ayoreo

Asentamientos importantes

1.º Santa Cruz (BOL) 2


2189 (2012) hab.

2.º Alto Paraguay y Boquerón (PAR) 3


2481 hab.

[editar datos en Wikidata]

Mapa de supuesta presencia de los últimos grupos ayoreo (totobiegosode), no contactados en


Paraguay.
Pueblos indígenas de Bolivia.

Los ayoreos (ayoreode o ayoréode) son un grupo étnico del Gran Chaco que vive en un


área entre los ríos Paraguay, Pilcomayo y Parapetí que se extiende
entre Bolivia y Paraguay. Hablan el idioma ayoreo, clasificado en la familia lingüística
zamucana. Los ayoreos practican la caza y la agricultura, dependiendo de la estación del
año.
Se dividen en varios subgrupos. Muchos de ellos han sido expulsados de los bosques
desde los años 1970, mientras otros continúan viviendo sin contacto alguno con el exterior.
En particular, los ayoreos-totobiegosode son la única tribu no contactada
de Sudamérica que ha sobrevivido fuera de la cuenca amazónica.
En Bolivia los ayoreos están representados por la organización CANOB (Central Ayorea
Nativa del Oriente Boliviano). En 2002 en Paraguay nació también una organización para
los ayoreos, UNAP (Unión Nativa Ayoreo del Paraguay).

Índice

 1Costumbres
 2Reducciones jesuitas
 3Problemas a los que se enfrentan
 4Bibliografía
 5Enlaces externos
 6Referencias

Costumbres[editar]
Los ayoreos totobiegosode viven en pequeñas comunidades. Cultivan calabazas, habas y
melones en la tierra arenosa y cazan en el bosque. Las grandes tortugas, los cerdos
salvajes y la abundante miel silvestre son comidas muy preciadas por los totobiegosode.
Cuatro o cinco familias viven juntas en una casa comunal en el bosque. Un pilar central de
madera da soporte a una estructura abovedada formada por ramas más pequeñas, y
coronada por barro seco. Cada familia dispone de un fuego propio en el exterior. Solo
duermen dentro cuando llueve. Los ayoreos que actualmente viven en comunidades
sedentarias viven en cabañas individuales familiares.
El ritual ayoreo más importante recibe su nombre de asojna, el chotacabras. El primer
canto de esta ave anunciaba la llegada de la estación lluviosa y un mes de celebraciones y
festejos. Sin embargo, bajo la influencia de la Misión Nuevas Tribus, este y muchos otros
rituales fueron suprimidos.

Reducciones jesuitas[editar]
En 1724 los jesuitas Agustín Castañares e Ignacio Chomé fundaron la misión de San
Ignacio de los Siete con indígenas ayoreos en la actual Bolivia. La misión fracasó y fue
abandonada en 1745. Con algunos de sus pobladores y grupos chiquitanos el padre
Miguel Streicher fundó la reducción San Ignacio de Loyola (hoy San Ignacio de Velasco).
Al ser expulsados los jesuitas en 1768, pasó a la administración civil.4

Problemas a los que se enfrentan[editar]


En los últimos años los latifundistas han invadido y destruido gran parte de la tierra de los
ayoreos-totobiegosode, para abrir paso a la ganadería. La ley y la Constitución de
Paraguay reconocen el derecho de los pueblos indígenas a la propiedad de las tierras
tradicionales. Desde hace más de veinte años los ayoreos reivindican una parte de su
territorio ancestral, pero la presión ejercida por los latifundistas ha obstaculizado, hasta
ahora, sus reivindicaciones. Algunas empresas han destruido grandes extensiones del
bosque; según un estudio de la Universidad de Maryland, el Chaco paraguayo (último
hogar de los ayoreos no contactados) presenta la tasa de deforestación más alta del
mundo.5
En julio 2012 algunas imágenes satelitales difundidas por la organización Survival
International desvelaron que la sociedad Carlos Casado SA, controlada por el Grupo San
José,6 está talando en el núcleo del territorio reivindicado por los ayoreos. En el área
habitan muchos totobiegosode en aislamiento, extremamente vulnerables a cualquier
contacto no deseado con el exterior. Survival, autoproclamado «el movimiento mundial por
los derechos de los pueblos indígenas», apoya desde hace décadas las reivindicaciones
de los ayoreos y ha instado a los inversores del Grupo San José a boicotear la sociedad
como protesta.7
En septiembre de 2013 y a lo largo de 2014 8 nuevas imágenes satelitales confirmaron que
la compañía brasileña Yaguareté Porã, especializada en la producción de carne, continúa
destruyendo los bosques habitados por los ayoreos no contactados para la ganadería
destinada al mercado europeo. 9 Survival International hizo pública una comunicación
dirigida a la Comisión Europea solicitando una investigación sobre las importaciones de
carne producidas por la compañía.
En Bolivia muchos ayoreos migraron de sus sitios de origen, como Santa Teresita y Rincón
del Tigre, al área urbana de Santa Cruz de la Sierra, encontrando muchos problemas de
miseria, prostitución y alcoholismo en muchos ayoreos.
Las TCOs Ayorea en Bolivia han tenido una fuerte influencia de la misión evangélica, la
misma que los ha sacado desde el bosque donde vivían originalmente. El proceso de vivir
en la civilización ha sido un cambio drástico para los ayoreos, situación que hizo que no se
compenetren del todo con la sociedad, incluso son marginados por su propia condición.
La población que se autoreconoció como ayoreo zamuca en el censo boliviano de 2001
fue de 798 personas. Este número subió a 2189 en el censo de 2012. 10 De ellos 1994 se
censaron en el departamento de Santa Cruz.11
De acuerdo a los resultados del III Censo Nacional de Población y Viviendas para Pueblos
Indígenas de 2012 en Paraguay viven 2481 ayoreos, de los cuales 1513 en
el departamento de Boquerón y 968 en el departamento de Alto Paraguay.3

Bibliografía[editar]
 Los Ayoreos – Survival International
 Antes del contacto: a la fuga – Survival International
 Corry, Stephen (2014). Pueblos indígenas para el mundo del mañana. España: Círculo
Rojo. ISBN 9788490765753

Enlaces externos[editar]
 Survival International

Referencias[editar]
1. ↑ Unión de Nativos Ayoreo de Paraguay & Iniciativa Amotodie 2013
2. ↑ Los Ayoreos; EDUCA. Consultada el 14 de septiembre de 2016.
3. ↑ Saltar a:a b Resultados preliminares del censo 2012. Población por departamento según
pueblo indígena
4. ↑ Pueblos Originarios. Reducciones Jesuitas y Franciscanas. Gran Chaco y regiones
fronterizas.
5. ↑ El Mundo - Denuncian que la deforestación amenaza a los últimos indígenas aislados de
Paraguay
6. ↑ El Mundo - Los indígenas ayoreos, acorralados por una deforestación con sello español
7. ↑ Survival International - Los inversores de Grupo San José reciben presiones en relación a
una “tribu escondida”
8. ↑ «GAT – Nueva deforestación realiza Yaguarete Pora SA en zona de aislados». Archivado
desde el original el 18 de mayo de 2015. Consultado el 12 de mayo de 2015.
9. ↑ Adital – Las importaciones de carne vacuna amenazan a los indígenas aislados
 Archivado el 18 de mayo de 2015 en la Wayback Machine.
10. ↑ DATOS COMPARATIVOS DE LA POBLACION INDÍGENA CENSOS DE POBLACIÓN,
2001 Y 2012
11. ↑ Instituto Nacional de Estadística – INE. Características de la Población, febrero de 2015.
pp. 31
Los Ayoreos

A pesar de los intentos desesperados y reiterados de algunos de sus miembros por


subsistir puros y originales, los ayoreos viven actualmente un violento, y al parecer
irreversible, proceso de aculturación.
Asentada en el oriente boliviano, sobre todo en el territorio del departamento de
Santa Cruz, esta etnia que cuenta con tan sólo unos 3.100 habitantes en
comunidades tangibles, se caracteriza precisamente por la vida comunitaria,
solidaria y de profundo respeto por la vida, el prójimo y la naturaleza.

Según el antropólogo Milton Eyzaguirre, los miembros de esta singular etnia se


autodenominan "ayoreode", que en su idioma zamuco significa “hombre de la
selva” o “nosotros”. “Quienes tuvieron el primer contacto con ellos también les
llamaban zamucos, por el idioma que hablaban, y los “en pelotas” pues andaban
desnudos”.

Es una de las etnias que hasta lósanos 80aún conservaba un estilo de vida nómada,
“yo he conocido algunas familias de migrantes que no estaban conformes con las
decisiones de los jefes de sus clanes, los cuales se definen por el linaje. Estas
migraciones finalmente determinaron una presencia masiva de los ayoreos en la
ciudad de Santa Cruz”, dice Eyzaguirre.

Por otro lado, el antropólogo Wigberto Rivero vivió de cerca una “aleccionadora
experiencia” que simboliza la esencia de este grupo. “Un anciano se dio cuenta de
que su hora final se estaba acercando y, fiel a la costumbre de su pueblo, heredada
dé generación en generación — con seguridad él vio hacer lo mismo a sus abuelos
—, decidió postrarse, casi inmóvil, a esperar la muerte debajo de un árbol”.

Los estudios antropológicos coinciden con esta práctica y señalan que como el
pueblo ayoreo es de naturaleza nómada, cuando un viejo siente que le abandonan
las fuerzas o que una enfermedad lo mina físicamente, decide hacer un alto en la
caminata grupal para no perjudicar al clan que debe marchar a ritmo sostenido en
busca de alimento, prefiere dar un paso al costado y abandonarse a la espera de la
muerte.

Rivero, no obstante, observa que esta asombrosa muestra de solidaridad se fue


perdiendo en los últimos años. Y es que el ayoreo, de manera más fácil que otras
etnias, se fue asimilando de a poco con los indígenas, campesinos y colonos del
oriente. Las crónicas de Santa Cruz de principios del siglo XX señalan que éstos
rondaban la periferia y eran tanto temidos como combatidos, al extremo de ser a
veces cazados como un animal cualquiera.

Una de las prácticas que el pueblo conserva celosamente es su ritualidad espiritual.


Rivero comenta que las ceremonias funerarias son parecidas a las del grupo esse
ejja, vecino territorial, pues ambos entierran a sus seres queridos con sus objetos
personales y alimentos en abundancia: carne de jochi (chancho montes salvaje), de
anta y otras.

Hasta mediados del siglo pasado, cuando aún la influencia occidental no era
grande, los ayoreos vivían organizados en pequeños grupos de entre 20 y 150
personas, con territorios definidos que recorrían periódicamente en busca de frutos
para recolectar y animales para cazar. El chamán y el capitán ocupaban las
posiciones más elevadas en el pueblo. La tarea de este último era proteger a la
comunidad de los diferentes peligros mundanos (invaciones, escaseses) y la del
chamán, predecir el futuro y hacer de mediador con Dupade, el hacedor del mundo
y de todos los seres vivos —humanos, animales y vegetales— que viven sobre éste.

Datos
Habitantes: Censo INE (2001): 1.398. Censo Conniob (Confederación Nacional de
Nacionalidades Indígenas y Originarias de Bolivia)(2004):3.100.
Ecorregión: Amazonia.

Departamento: Santa Cruz

Provincias: Germán Busch, Chiquitos.

Comunidades: Zapocó, Poza Verde, Puesto Paz, Guidai Ichai, Santa Teresita,


Tobita, Urucú, Motacú, Rincón del Tigre, Belén.

Idioma: Zamuco

Actividades Principales: Agricultura y recolección.

Productos: Maíz, arroz, yuca, plátano y frutas.

Vías de acceso: Terrestre, férrea y aérea.

 etnias bolivia
Lenguas zamucanas
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Lenguas zamucanas

Distribución geográfica Gran Chaco

Países  Bolivia
 Paraguay

Hablantes ~4.000 (1991)1


~4.870 (2009)2

Filiación genética Familia aislada

Subdivisiones Ayoreo
Chamacoco

Véase también
Idioma - Familias - Clasificación de lenguas

[editar datos en Wikidata]

La familia de lenguas zamuco o zamucanas es un conjunto de lenguas indígenas de


América habladas en Paraguay y Bolivia. Actualmente consiste en 2 lenguas,
el ayoreo (3.030 hablantes en 2007)3 y el chamacoco o ïsïrï (1.800 en 2007).4
Según Swadesh (1959), el grado de diferenciación interna implicaría al menos 2800 años
de divergencia lingüística, aunque esta estimación es discutida por la escasa fiabilidad de
los datos lingüísticos. Aunque las lenguas son mal conocidas fueron documentadas y se
escribió una gramática del zamuco tan tempranamente como en 1696. 5
Desde la promulgación de la Constitución Política el 7 de febrero de 2009 el zamuco es
una de las 36 lenguas indígenas oficiales de Bolivia.6

Índice

 1Clasificación

o 1.1Lenguas de la familia

o 1.2Relación con otras lenguas

 2Referencia
o 2.1Bibliografía

o 2.2Enlaces externos

Clasificación[editar]
Lenguas de la familia[editar]

mapa de supuesta presencia de los últimos grupos Ayoreo (Totobiogosode) no contactados en


Paraguay.

Usualmente se distinguen dos lenguas el ayoreo y el chamacoco. Algunos autores


proponen que se trata de una macrolengua con dos dialectos bien diferenciados por lo que
tratan a las lenguas zamucanas como una lengua aislada con dos variantes. Sin embargo,
otros autores debido a las notables diferencias entre el ayoreo y el chamacoco, los
consideran como dos lenguas diferentes. Se conocen otras dos lenguas extintas que
podrían estar relacionadas con el ayoreo-chamacoco: el guarañoca y el zamuco, ambos
hablados en Santa Cruz (Bolivia).
Relación con otras lenguas[editar]
Desde el inicio del estudio de las lenguas del Chaco, ha existido un cierto debate en torno
a la cuestión del parentesco de las lenguas del Chaco: zamucoano, mascoyano y mataco-
guaicurú.
Ahora que están disponibles diccionarios y descripciones gramaticales, la cuestión ha
vuelto a debatirse sobre una mejor evidencia. En cualquier caso está claro que estas
lenguas comparten un cierto número de rasgos tipológicos tanto gramaticales como
fonológicos, lo cual no necesariamente indica parentesco, pero sugiere algún tipo de
contacto estrecho prolongado entre las mismas, como mínimo. Entre estos rasgos están la
nasalización como rasgo distintivo y la existencia de armonía vocálica, y ausencia de
grupos consonánticos complicados. También está bastante extendido el patrón activo
o ergativo con orden básico SVO (en oraciones transitivas) y VS (en oraciones
intransitivas). La persona gramatical es marcada mediante prefijos tanto en el nombre
como en el verbo. En el nombre se da con frecuencia una distinción entre posesión
alineable/inalienable.
La cuestión última del parentesco depende especialmente del avance del trabajo sobre las
lenguas zamucoanas y mascoyanas, después del cual podría abordarse una comparación
de mayor alcance sobre las familias del Chaco.

Referencia[editar]
1. ↑ Richard B. Baldauf & Robert B. Kaplan (2007). Language Planning and Policy in Latin
America: Ecuador, Mexico and Paraguay. Tomo I. Clevedon: Multilingual Matters, pp.
226. ISBN 978-1-84769-006-7.
2. ↑ Ethnologue Statistical: Summaries
3. ↑ Ethnologue report for language code: Ayoreo
4. ↑ Ethnologue report for language code: Chamacoco
5. ↑ Ignace Chomé (1696): Arte de la lengua zamuca.
6. ↑ Constitución Política de Bolivia
Bibliografía[editar]

 Adelaar, Willem F. H.; & Muysken, Pieter C. (2004). The languages of the Andes.
Cambridge language surveys. Cambridge University Press.
 Bertinetto, Pier Marco (2009) Ayoreo (Zamuco). A grammatical sketch. Quaderni del
laboratorio di Linguistica n.8 (Online version: [Link]
 Bertinetto, Pier Marco (2010) How the Zamuco languages dealt with verb affixes.
Quaderni del Laboratorio di Linguistica n.9,1 (Online
version: [Link]
 Bertinetto, Pier Marco & Luca Ciucci 2012. Parataxis, Hypotaxis and Para-Hypotaxis in
the Zamucoan Languages. In: Linguistic Discovery 10.1: 89-111. (Versión electrónica
en: [Link]
article/404?htmlAlways=yes)
 Ciucci, Luca (2007/08). Indagini sulla morfologia verbale nella lingua ayoreo. Quaderni
del Laboratorio di Linguistica della Scuola Normale Superiore 7 n.s. (Online version:
<[Link]
 Ciucci, Luca (2009). Elementi di morfologia verbale del chamacoco. Quaderni del
Laboratorio di Linguistica della Scuola Normale Superiore 8 n.s. (Online version:
<[Link]
 Ciucci, Luca (2010a). La flessione possessiva dell’ayoreo. Quaderni del Laboratorio di
Linguistica della Scuola Normale Superiore 9,2 n.s. (Online version:
<[Link]
 Ciucci, Luca (2010b). La flessione possessiva del chamacoco. Quaderni del
Laboratorio di Linguistica della Scuola Normale Superiore 9,2 n.s. (Online version:
<[Link]
 Ciucci, Luca (2013a). Inflectional morphology in the Zamucoan languages. Pisa:
Scuola Normale Superiore. Ph.D. Thesis.
 Ciucci, Luca (2013b). Chamacoco lexicographical supplement (Part 1). Quaderni del
Laboratorio di Linguistica della Scuola Normale Superiore 12 n.s. (Online version:
<[Link]
 Campbell, Lyle. (1997). American Indian languages: The historical linguistics of Native
America. New York: Oxford University Press. ISBN 0-19-509427-1.
 Fabre, Alain. «Los pueblos del Gran Chaco y sus lenguas, cuarta parte: Los
zamuco». Suplemento Antropológico, Asunción (por aparecer, 2005)
 Gordon, Raymond G., Jr. (Ed.). (2005). Ethnologue: Languages of the world (15th ed.).
Dallas, TX: SIL International. ISBN 1-55671-159-X. (Online
version: [Link]
 Kaufman, Terrence. (1990). Language history in South America: What we know and
how to know more. In D. L. Payne (Ed.), Amazonian linguistics: Studies in lowland
South American languages (pp. 13–67). Austin: University of Texas Press. ISBN 0-
292-70414-3.
 Kaufman, Terrence. (1994). The native languages of South America. In C. Mosley & R.
E. Asher (Eds.), Atlas of the world's languages (pp. 46–76). London: Routledge.
 Swadesh, Morris. Mapas de clasificación lingüística de México y las Américas. México:
UNAM, Cuadernos del Instituto de Historia, Serie Antropológica 8, 1959.
Enlaces externos[editar]

 Arte de la lengua zamuca, del padre Ignace Chomé (1696).


 Proel: Familia Zamucoana
 Sorosoro: Zamucoan languages
 Mapa de las lenguas
Zamucoanas del Paraguay
 Ayoreos: Modo de Vida

Cultura Ayoreo

Familia ayoreo contactada en 2004.


Ir

 Aspecto físico y vestimenta


 Los adultos se depilaban
cejas y pestañas y usaban
el cabello largo y suelto;
mientras los jóvenes lo
llevaban corto y también las
viudas a fin de que el nuevo
marido no muera pronto.
Algunos se hacían cicatrices
en el pecho y vientre, para
demostrar fuerza y coraje.
Tatuaban su cuerpo con
elementos calentados al Choza tradicional abandonada en 1995.
rojo vivo.
Pero contra viento y marea, los miembros de esta nación indígena aún subsisten en el
Chaco que une a Bolivia y Paraguay, aunque su territorio ha sido menguado. En el país
viven en cinco provincias cruceñas: Chiquitos, Ñuflo de Chávez, Andrés Ibáñez, Cordillera y
Germán Busch. Tienen cuatro tierras comunitarias de origen que en conjunto contienen
más de 250.000 hectáreas. Poseen 26 comunidades, de las que 16 asentamientos
pertenecen al área rural y nueve están en las urbes de Santa Cruz.
Rivero, citando al naturalista francés d"Orbigny, indica que en el siglo XIX existían unos
1.250 zamucos aculturados, eso sin poder calcular los que estaban dispersos en la selva. En
1994, la población censada fue de 856 ayoreos. Y actualmente puede haber más de 1.700,
con un índice de crecimiento poblacional sostenido. La APCOB sostiene que hoy los
miembros de esta etnia son aproximadamente 3.500 personas. Sin embargo, es difícil tener
un número redondo por la tradición itinerante de estos indígenas.
El presidente de la Central Ayoreo Nativa del Oriente Boliviano, Suby Picanerai, establece
que sumando los ayoreos presentes en los predios boliviano y paraguayo hay casi 5.000
almas. No obstante, a través del Ministerio de la Presidencia, su entidad hace las gestiones
para el emprendimiento de un estudio que elabore un censo nacional de los ayoreos, lo cual
también ayudará a la conformación de proyectos productivos y educativos en los lugares
que tengan mayor incidencia de esta etnia.
Viajeros sin fronteras, los ayoreos continúan migrando de un lugar a otro sin restricción
alguna. Actualmente, en la urbe cruceña, por ejemplo, fruto de ello ya hay tres
asentamientos en las zonas periféricas: en la Villa Primero de Mayo con Degüi, en
el Plan Tres Mil con Ogasui, y en La Pampa con Las Gramas. Domingo visitó el primero,
también conocido como Barrio Bolívar, un sitio que tiene más de 300 habitantes que no
olvidan sus raíces y que lidian diariamente contra sus limitaciones económicas,
la discriminación y el abuso. Sociedad que a pesar de estar rodeada de los cojñone, saca
pecho por lo que es.

Los antepasados que andaban semidesnudos


Hoy los ayoreos visten ropa occidental. Los estudios antropológicos señalan que en la
antigüedad ellos casi no usaban ropas y se limitaban a emplear cubresexos, que eran
adornos de plumas, y sandalias de madera o de dura piel de pecarí. Isaías Montero Vaca,
técnico de Apoyo para el Campesinado Indígena del Oriente Boliviano sostiene que "la
verdadera vestimenta del ayoreo era su misma piel desnuda, la que podía teñir de negro
para la guerra y de color rojo para el amor".
Las mujeres se cubrían con faldas de fibras tejidas y con ellas igual confeccionaban
las redes con que transportaban a sus hijos. Como relata Juan de la Cruz Ajójai Dosapéi,
tras "el encuentro con los blancos, los abuelos conocieron las telas, o sea camisa o pantalón.
Las mujeres hacían la pollera con la fibra del caraguatá". No tenían vestidos festivos; y los
jóvenes usaban también collares. "Nuestros antepasados tejían grandes mantas de
caraguatá para invierno y dormían alrededor del fuego".

Situación y vida actual de los Ayoreo fuera del monte


La usurpación del amplio territorio histórico Ayoreo por parte de colonizadores no
indígenas y de la sociedad envolvente ha traído grandes transformaciones y un claro
deterioro de la calidad de vida ayoreo. Las prácticas ancestrales de convivencia equilibrada
con el medio ambiente fueron abruptamente interrumpidas, cuando los grupos locales
Ayoreo que habitaban, y a la vez daban vida, a una extensión inmensa del monte del Gran
Chaco, fueron sacados de su hábitat, deportados a asentamientos misioneros y obligados a
sedentarizarse.
Hoy, más y más partes del monte chaqueño sufren la paulatina alteración y destrucción de
los ecosistemas y son transformadas en extensas pasturas para ganadería.
Las operaciones comerciales y productivas de la sociedad envolvente que hoy marcan el
presente y futuro de los territorios ancestrales ayoreo son de hecho incompatibles con
la cultura Ayoreo. Son también incompatibles con la posibilidad de un futuro sustentable
del Chaco para los demás pueblos y para la sociedad moderna.
En la actualidad, aparte de algunos grupos pequeños que siguen viviendo en el monte y sin
contacto, la mayoría del pueblo Ayoreo vive ya fuera del monte y en asentamientos fijos,
permanentes: unos 22 asentamientos en Bolivia, y actualmente (diciembre de 2005) 13
asentamientos en Paraguay. El número total de integrantes de la etnia se mantiene en
alrededor de 4.000 personas, la mitad de las cuales viven en territorio paraguayo.
La mayoría de los grupos locales del pasado han desaparecido. En Paraguay, los Ayoréode
se subdividen hoy en tres grupos locales principales: Garaygosode, Totobiegosode y
Guidaigosode. Este último es el resultado de una alianza histórica, en la primera mitad del
siglo pasado, entre varios grupos como los Ducodegosode, Tiegosode, Erampeparigosode y
Amomegosode. Los grupos locales nombrados se unieron en la alianza de los Guidaigosode,
pero aún hoy mantienen cierta vigencia para la auto- identificación de las personas. En los
asentamientos estables de hoy, están presentes integrantes de todos los diferentes grupos
locales, de manera entremezclada.

La pobreza de hoy
Hay que señalar que el pueblo Ayoreo, antes del inicio del proceso de colonización de sus
territorios hace solo unos 60 años atrás, no conocía lo que hoy llamamos pobreza.
Inducidos por falsas promesas a abandonar su vida en el monte, y deportados para vivir en
asentamientos grandes y permanentes de los misioneros, y en un modelo económico no
indígena y totalmente ajeno a su cultura de vida hasta aquel momento, su estrecha relación
particular con el monte y con su medio ambiente paulatinamente empezó a perder sentido y
a alterarse. Hoy, la situación de los Ayoreo refleja los resultados de un acelerado proceso de
pauperización y muestra una creciente pérdida de autonomía y creciente dependencia del
sistema de vida de la sociedad envolvente, sin a la vez poder contar con las oportunidades
necesarias para alcanzar un estándar de vida cambiado pero compatible tanto con
la dignidad humana y con la vigencia de la integridad del medio ambiente. No pocos Ayoreo
viven actualmente cerca de los centros de mayor concentración poblacional no- indígena,
en condiciones de gran deterioro, y buscan trabajos precarios ocasionales como jornaleros
en un mercado laboral inseguro, irracional y excluyente. Muchos jóvenes Ayoreo no ven
perspectivas de futuro y carecen de toda oportunidad constructiva.

Perspectivas de futuro
La sociedad envolvente, no- indígena está llamada a dar y dejar el espacio necesario para
que el pueblo Ayoreo pueda ir reformulando su proyectocolectivo de vida. El mismo
inevitablemente ya debe combinar actividades productivas tradicionales por un lado y
nuevas, modernas, por el otro.
El replanteo necesario del proyecto colectivo de vida del Pueblo Ayoreo es impensable sin la
recuperación si no es de la propiedad, por lo menos de la posesión, del acceso y del
usufructo sobre sus territorios ancestrales. Esta recuperación exige la formulación de
"planes de manejo territorial" novedosos que se apoyan en su saber ancestral, y que
contemplen sus necesidades socioculturales y espirituales, pero también la situación
cambiada de la etnia y de su entorno. Esto a su vez no es factible si la sociedad envolvente
no se empeña a su vez en la defensa y la restauración de sus ecosistemas degradados. Hay
que remarcar que la defensa y recuperación de la vitalidad de estos ecosistemas es una
condición también para las posibilidades de futuro de la misma sociedad envolvente.
También es necesario garantizar la vigencia y aplicación de las leyes que reconocen,
protegen y amparan a los pueblos indígenas como el pueblo Ayoreo,
sus recursos ancestrales y sus intereses en general. Entre ellas está el Convenio 169 de la
OIT, ratificado por Paraguay en 1993.
El pueblo Ayoreo tuvo una cultura de vida cuyas refinadas reglas de convivencia con
la naturaleza y cuyo abarcante conocimiento de la misma, permitió una vida sustentable
desde tiempos inmemoriales, tanto para los humanos como para la naturaleza. Al ser
despojados y evacuados de su territorio ancestral, la etnia fue sometida a cambios abruptos
en su existencia y arrojada a la indigencia de una vida en confinamiento y marginalización.
La recuperación del bienestar social y cultural del pueblo Ayoreo pasa por la recuperación
de la posesión sobre sus territorios, y de la recuperación de la soberanía sobre su vida y sus
espacios vitales, a más de asegurar el adecuado abordaje de los problemas creados a través
de los años de despojo y dependencia.
Actualmente, los ayoreos viven en diez comunidades en Bolivia y tres en el Paraguay. Todas
estas comunidades, situadas al margen de su hábitat tradicional. Solamente un grupo local,
los Totobiegosos, se encuentra todavía en el monte, sin contacto con los demás ayoreos o
cojnonte-extranjeros.

Organización económica
La economía ayoreo se basa en la caza de animales del monte chaqueño (chanchos del
monte, armadillos, osos hormigueros, tortugas) y en la recolección (miel, frutas del monte,
fibras vegetales y materias primas para la producción de objetos de uso). Estas actividades
de sustento son complementadas por la pesca en los arroyos y las lagunas, y los cultivos en
pequeños claros en el monte, ambos en las épocas de lluvia en verano. Leer más...
En la vida tradicional, existían numerosos sistemas y mecanismos de distribución que
aseguraban la redistribución, al interior del grupo familiar y local, de todo lo que uno podía
haber cazado, recolectado o cosechado. De esta manera participaban y se beneficiaban
también aquellos miembros del grupo (ancianos, viudas, huérfanos, etc.) que por diversos
motivos no podían ejercer ellos mismos una actividad materialmente productiva.
Estos mecanismos de distribución se mantienen aún hoy vigentes en la vida no tradicional y
sedentaria, ya fuera del monte, y son aplicados también a los productos y las ganancias
provenientes de las formas de producción de la vida moderna. La no- acumulación
de bienes materiales que resulta – todo lo que "ingresa" se redistribuye de inmediato - le
garantiza al pueblo Ayoreo hasta hoy un alto grado de movilidad personal y colectiva, y la
vigencia natural de mecanismos de solidaridad que protegen a los más débiles.

Organización social y política


En el tiempo de la vida tradicional antes del contacto, los Ayoreo estaban políticamente
organizados en más de cincuenta grupos locales que se dividían el territorio de la etnia y
que recorrían espacios extensos y propios. Cada grupo local gozaba de un grado muy
elevado de autonomía política y con un liderazgo independiente, autónomo con relación a
los demás grupos. Las relaciones entre muchos de estos grupos locales, igual que las
relaciones con los otros pueblos indígenas y no- indígenas eran de guerra. De acuerdo a las
necesidades y las circunstancias de una vida nómada en constante movimiento, los grupos
locales podían dividirse en subgrupos, separarse temporariamente, y volver a unirse más
tarde. No existía una jerarquización del liderazgo ni un liderazgo centralizado para toda la
etnia. Coincidentemente, ni los territorios de los grupos locales, ni el territorio de la etnia
en su totalidad, tenían centros geográficos.
Ni los grupos locales, ni sus territorios deben considerarse como permanentes.
La historia ayoreo conoce como algo normal las divisiones que conducen a la desaparición
de grupos y a la constitución de otros, nuevos, las uniones entre grupos diferentes y los
cambios de nombre, todo con los consiguientes cambios y redefiniciones del territorio
grupal.
Esta organización política comunica la idea de dinamismo, de movilidad social permanente,
de la ausencia de un principio ordenador jerárquico y de principios centralizadores, y de
una capacidad elevadísima de adaptación a las circunstancias de la vida.
La unidad de organización social y económica más importante era el "jogasüi",
la familia extensa, que incluye además otras familias amigas.
Paralelamente a esta organización política descrita, la etnia estaba dividida en siete clanes.
Los nombres del clan al que pertenece le dan hasta hoy el apellido a cada integrante de la
etnia. Los miembros de cada uno de los siete clanes comparten un origen mitológico común
y a una red de parentesco que incluye, para cada clan, una serie de animales, plantas,
estados meteorológicos y fenómenos de la naturaleza en general, al igual que objetos de uso
y artefactos humanos. El hecho de compartir la pertenencia clánica con todos los seres del
mundo crea, para cada Ayoreo, una unión sentida de cercanía y solidaridad con los mismos.
Todos los clanes en su conjunto incluyen así la totalidad de todo lo que existe, y todo lo que
existe es a su vez pariente de los Ayoreo.
La estructura de relaciones clánicas coexiste y se superpone a la organización social de los
grupos locales y se extiende como una red invisible a la etnia en su conjunto,
preestableciendo relaciones de cercanía y apoyo mutuo incluso entre personas que nunca se
encontraron físicamente pero que se reconocen como parientes (no sanguíneos) en el
momento que se encuentren.

Tierra y territorio
Los Ayoreo tienen acceso a medio ambientes diferenciados, chaco, región húmeda vecina
del pantanal y a la zona pre-amazónica de la selva chiquitana. Las comunidades ayoreas que
actualmente tienen algo de tierras, las obtuvieron bajo las gestiones de las misiones Nuevas
Tribus y Sudamericana, y también del Vicariato de Chiquitos. Las que tienen títulos de
propiedad, en diferentes estados de legalización son: Poza Verde, Puesto de Paz y Urucú,
todas las tierras con título están a nombre de las misiones o del Vicariato.
En el marco de la Ley INRA, los ayoreos han sido dotados de Tierras Comunitarias de
Origen en cuatro comunidades: Zapocó, Rincón del Tigre, Santa Teresita y Tobité, las
mismas que actualmente se encuentran tituladas y demarcadas.
Inicios del proceso jurídico
La línea base del proceso se asentó sobre instrumentos jurídicos nacionales e
internacionales vigentes en el país. El abordaje efectuado se sustentó en la lógica "ganador-
ganador"; esto es, un juego donde, sin desconocer la existencia de perdedores históricos, se
establecía la convicción de que los resultados positivos de la reivindicación territorial
indígena no sólo beneficiaba a éstos, los contactados y sus familiares en el monte, sino
también al desarrollo sustentable de la región chaqueña, cautelándose mínimamente,
conforme a derecho, formas de vida culturalmente distintas. No tardarían en hacerse
visibles los intereses que estos trámites ponían en peligro.
La delimitación territorial. Con el concurso de los antropólogos Verena Regehr y Volker von
Bremen los Totobiegosode delimitaron la superficie a reivindicar. Sobre su hábitat
tradicional, de unos 2.8 millones de hectáreas, convinieron en tramitar la restitución de
unas 550.000 hectáreas localizadas en el actual Departamento del Alto Paraguay. En
varios viajes identificaron las áreas de bosques en estado natural, los sitios históricos
(Arucojnachui, Esoidate Guidaiode, Cuguedodie), los lugares de desplazamientos de la
gente en el monte, las zonas alejadas de caminos que cortaran la superficie y la extensión
básica para el usufructo de los recursos para sí y para los silvícolas. El área incluye la
convergencia de tres biomas de la región, de alta diversidad de flora y fauna y con variedad
de suelos, con zonas lagunares y pantanos.
Los derechos garantizados en la norma. La Constitución Paraguaya, el Convenio 169 de la
OIT y la Ley 904/81 Estatuto de las Comunidades Indígenas constituyen los fundamentos
jurídicos de la reivindicación Ayoreo Totobiegosode.
De acuerdo a procedimientos establecidos, fueron abiertos expedientes ante el Instituto de
Bienestar Rural (IBR, actual INDERT) y el Instituto Paraguayo del Indígena (INDI) entidad
a la que, de acuerdo a la Ley 904/81, compete el cumplimiento de los objetivos de dicha
norma. Previamente los Ayoreo Totobiegosode obtuvieron Personería Jurídica, en virtud de
la cual otorgaron representación convencional a profesionales para la realización de las
gestiones correspondientes. La apertura de trámites correspondió a la abogada Mirna
Vázquez Llamosas, de amplia capacidad y experiencia en defensa de tierras indígenas,
quien desarrolló el acabado sustento que el marco jurídico presta al derecho de los pueblos
indígenas a la propiedad de sus tierras, el que "justifica plenamente el reclamo del pueblo
Ayoreo Totobiegosode sobre el territorio cuya legalización plantea al Estado paraguayo y a
la misma sociedad nacional." (Vázquez,1998).
El Capítulo V de la Constitución. En 1992 fue promulgada la carta magna, en virtud de la
cual se reconoce la existencia de los pueblos indígenas como grupos de cultura anteriores a
la formación y organización del Estado paraguayo (Art. 62) y el derecho de éstos pueblos a
la titularidad de la tierraadquiere rango constitucional. El Art. 64 reza:
"De la propiedad comunitaria. Los pueblos indígenas tienen derecho a la propiedad
comunitaria de la tierra, en extensión y calidad suficientes para la conservación y
el desarrollo de sus formas peculiares de vida. El Estado les proveerá gratuitamente de
estas tierras, las cuales serán inembargables, indivisibles, intransferibles, imprescriptibles,
no susceptibles de garantizar obligaciones contractuales ni de ser arrendadas; asimismo,
estarán exentas de tributo. Se prohíbe la remoción o traslado de su hábitat sin el expreso
consentimiento de los mismos."
El Convenio 169 de la OIT. Ratificado por el país mediante la Ley 234/93, reconoce la
importancia de la tierra y territorios de los pueblos indígenas, de su posesión y uso
comunitario, como también sus derechos sobre los recursos naturales. El Art. 14 establece:
"1) Deberá reconocerse a los pueblos interesados el derecho de propiedad y de posesión
sobre las tierras que tradicionalmente ocupan. Además, en los casos apropiados, deberán
tomarse medidas para salvaguardar el derecho de los pueblos interesados a utilizar tierras
que no estén exclusivamente ocupadas por ellos, pero a las que hayan tenido
tradicionalmente acceso para sus actividades tradicionales y de subsistencia. A este
respecto, deberá prestarse particular atención a la situación de los pueblos nómadas y de
los agricultores itinerantes.
2) Los gobiernos deberán tomar las medidas que sean necesarias para determinar las
tierras que los pueblos interesados ocupan tradicionalmente y garantizar la protección
efectiva de sus derechos de propiedad y posesión.
3) Deberán instituirse procedimientos adecuados en el marco del sistema jurídico nacional
para solucionar las reivindicaciones de tierras formuladas por los pueblos interesados."
La Ley 904/81, Estatuto de las Comunidades Indígenas. Promulgada en 1981, regula los
trámites de legalización de tierras, el reconocimiento de los sistemas de autoridad y la
personería jurídica de las comunidades. El concepto de pueblo será introducido
posteriormente en la carta magna de 1992. El Art. 1° establece el objetivo de la Ley:
"Esta Ley tiene por objeto la preservación social y cultural de las comunidades indígenas, la
defensa de su patrimonio y sus tradiciones, el mejoramiento de sus condiciones
económicas, su efectiva participación en el proceso de desarrollo nacional y su acceso a un
régimen jurídico que les garantice la propiedad de la tierra y otros recursos productivos
en igualdad de derechos con los demás ciudadanos."
La delimitación física del territorio requirió posteriormente la identificación jurídica de los
contemporáneos titulares de dominio, mediante investigaciones realizadas en
la Dirección General de los Registros Públicos. La historia dominial da cuenta de las
sucesivas operaciones de compra-venta de la superficie, a partir de la venta de tierras
públicas efectuadas por el Estado Paraguayo a finales del Siglo XIX, siendo la empresa de
origen anglo-argentino Carlos Casado S.A. la primera poseedora de un inusual latifundio en
la Región del Chaco2, establecido sobre territorio del pueblo Ayoreo, entre otros.
Identificada la inscripción de las fincas, superficies de bosques sin alteración, de uso
tradicional y actual de los Ayoreo Totobiegosode en situación de aislamiento, se obtuvieron
del Juzgado correspondiente las medidas cautelares de prohibición de innovar de hecho y
de derecho, a fin de evitar que la superficie en trámite se transfiriera libremente, en tanto se
efectuaran los trámites de legalización. Las restricciones dominiales se fundaron en
disposiciones de la Ley No. 43/89, la que establece en su Art. 2:
"No se admitirá innovación de hecho y de derecho en perjuicio de los asentamientos de las
comunidades indígenas durante la tramitación de los expedientes administrativos y
judiciales a que dieren lugar la titulación definitiva de las tierras."
Entretanto se efectuaban gestiones para la restitución del territorio reivindicado, se
producían nuevos avistamientos de las familias Ayoreo Totobiegosode en situación de
aislamiento, y se generaban reacciones diversas. Heinrich Dyck, gerente general del Comité
Central de las Colonias Menonitas del Paraguay, declaraba a la prensa: "Lo que nos
preocupa en este momento es que de repente nos quieren impedir seguir trabajando en una
superficie bastante considerable por medio de una orden judicial de no innovar para
reservarlo posteriormente para los indígenas3". En noviembre de 1994 una topadora
menonita ingresó nuevamente a un guidai (aldea) de la gente del monte, localizada al sur de
las tierras en trámite en el Departamento del Alto Paraguay, provocando la huída de las
familias, las que se adentraron más al norte de la espesura chaqueña. Medios locales
informaban que:
"Una comunidad con toda la infraestructura necesaria, como chozas, chacras, enseres
domésticos, armas para cacería, hornos subterráneos para asar las tortugas que consumían,
sandalias pytayovai de niños y adultos, juguetes e incluso alimentos pronto para
su consumo, fueron hallados en el monte. (...) Cántaros, ollas, arcos y flechas -también de
niños- indican que la comunidad huyó sorpresivamente del lugar...4". El hallazgo
intensificó por un lado la solicitud indígena para la legalización de sus tierras y fundamentó
por el otro la vigencia de las medidas cautelares sobre la superficie de bosques en resguardo
La delimitación territorial. Con el concurso de los antropólogos Verena Regehr y Volker von
Bremen los Totobiegosode delimitaron la superficie a reivindicar. Sobre su hábitat
tradicional de una extensión de 2.8 millones de hectáreas convinieron en tramitar la
restitución de unas 550.000 hectáreas localizadas en el actual Departamento del Alto
Paraguay. En varios viajes identificaron las áreas de bosques en estado natural, los sitios
históricos (Arucojnachui, Esoidate Guidaiode, Cuguedodie,…), los lugares de
desplazamientos de la gente en el monte, las zonas alejadas de caminos que cortaran la
superficie y la extensión básica para el usufructo de los recursos para sí y los silvícolas.
Ecológicamente, el área delimitada incluye la convergencia de tres biomas de la región, de
alta diversidad de flora y fauna y con variedad de suelos, con zonas lagunares y pantanos.

El retorno a las tierras recuperadas y la discusión sobre


derechos indígenas
En 1997, a cuatros años de iniciado el proceso jurídico-administrativo, los Ayoreo
Totobiegosode recibieron el primer título de propiedad de la superficie solicitada. Se trató
de un inmueble fiscal, de unas 26.000 hectáreas. En junio del mismo año se realizaba el
primer repoblamiento Ayoreo Totobiegosode en las tierras restituidas, al sur del territorio,
en un inmueble ya pagado parcialmente por el estado. Familias provenientes de Campo
Loro conformaron el asentamiento comunitario al que denominaron Arocojnadi (lugar en el
que apareció un cocodrilo), sitio conocido por la gente desde antes de su contacto con la
sociedad no indígena.
Nuevas situaciones vendrían a agitar los temores de sectores empresariales y ganaderos de
la región. A finales de 1998 se tomó conocimiento de la presencia de dos sub-grupos
silvícolas al oeste del Chaco, Departamento de Boquerón. En el mes de octubre un grupo
familiar fue contactado por un ayoreo guidaigosode de Campo Loro. Se trataba de la
familia de Parojnai Picanerai, de siete miembros, en tanto otro sub-grupo permanecía en el
monte, dando posteriormente señales de rechazar cualquier intento de búsqueda o
contacto. La aparición de gente en aislamiento en la zona de Amotocodie (territorio oeste de
los Totobiegosode), zona fuera de la superficie en trámite, llevó al equipo de profesionales
no indígenas a solicitar a la Fiscalía General del Estado la interposición de medidas
cautelares en aquella región, al efecto de salvaguardar el derecho de autodeterminación de
los silvícolas que allí se desplazaban.
La gestión de medidas cautelares en tierras localizadas fuera del territorio en trámite, como
las denuncias sucesivas de determinados intentos misioneros por contactar a los indígenas
en aislamiento tuvieron repercusiones adversas especialmente en ámbitos del Chaco
central, percibiéndose amenazas para la expansión de emprendimientos agropecuarios
sobre tierras no innovadas en la región. Un empresario de la zona escribía en agosto de
1998 en un artículo titulado "Desarrollo o reserva ecológica ayoreo":
"Después de las apariciones de los silvícolas ayoreo totobiegosode, que fueron difundidas
por los medios de comunicación y ya son de público conocimiento, se firmó la resolución de
prohibición de innovar, afectando así a una gran zona ganadera y de desarrollo. Por más
que se haya emitido la mencionada resolución como medida cautelar, según consta en la
resolución, el impacto negativo es inmediato y hasta tiene, si se quiere, un efecto "dominó".
Además de frenar todo desarrollo en la zona, deja a unas 100 personas sin trabajo. (…) En
unos días más se pretende hacer una reunión de ganaderos, empresarios, inversionistas
extranjeros y toda persona interesada o afectada por esta pesadilla, para así decidir que
medidas tomar al respecto."

Filosofía
Cosmovisión.
La representación que los Ayoreos tienen del universo, esta consolidad por la
comunicación de los chamanes, cuyas orégatedie (almas) son las únicas que pueden
penetrar en esas regiones. De esta forma la construcción del mundo difiere en
particularidades, pero se notan rasgos fundamentales comunes que corresponden a las
representaciones de todos ellos.
Los Ayoreos se imaginan a la tierra en forma plana, según su cosmovisión, sobre ella se
levantan dos o cuatro capas de la bóveda celestial. La capa inferior más cercana a la tierra,
la denominan gatájnoque ó érape tejnui, esta zona esta cubierta de grandes bosques donde
también viven animales, pero en proporciones mayores que en la tierra.
Le sigue la llamada capa érape uñai, allí hay playas de arenas y rocas en las que habitan las
nubes y donde se origina la lluvia, según su cosmovisión. En este lugar del cielo también
viven los animales que aparecen en grandes cantidades poco tiempo después de las lluvias
(aves acuáticas, sapos, ranas y mosquitos).
La capa superior de cielo es gatajnoque gatei. Allí se encuentran el sol, la luna y las
estrellas.
Religiosidad.
Religión y Mitología
Tradicionalmente los ayoreo, poseían una amplia mitología y fiestas religiosas propias,
relacionadas con sus creencias en determinadas aves como divinidades tutelares; su
cósmica se desplazaba en una constelación compleja y altamente estructurada de sistemas
simbólicos, cultura ideológica que contrastaba con la escasez de material en la que vivían y
el estado de nomadismo tribal. Se tenía el chamanismo como fuerza centralizadora del clan,
paralelo al papel del decasuté; ahora ello ya no existe y es el Cristianismo el que se
ha impuesto.
Tradicionalmente los Ayoreos, poseían una amplia mitología y fiestas religiosas propias,
relacionadas con sus creencias en determinadas aves como divinidades tutelares; su
cósmica se desplazaba en una constelación compleja altamente estructurada de sistemas
simbólicos, cultura ideológica que contrastaba con la escasez de material en la que vivían y
el estado de nomadismo tribal. Se tenía el chamanismo como fuerza centralizadora del clan,
paralelo al papel del decasuté; ahora ello ya no existe y es el Cristianismo el que se ha
impuesto.
Creencias sobre la muerte
Todos los pueblos amazónicos creen en la inmortalidad de alma, conciben que al morir una
persona su alma deambula por la selva durante mucho tiempo, después se va a vivir a un
lugar imaginario donde dicen se encuentra la tierra sin mal. En este lugar no hay jefes,
todos son iguales y hacen lo que les place, aseguran también que en el lugar destinado a los
muertos no viven los blancos.
La escatología amazónica pese a la presión e influencia católica ha logrado sobrevivir,
refugiándose en simbologías cristianas, como se dio en el Beni con el movimiento mesiánico
de búsqueda de la "tierra sin mal", que durante siglos y hasta hoy sigue movilizando a los
indígenas moxeños, movimas y yuracaré que esperan encontrarla representada en una
"loma santa".
La concepción originaria establece que existe dos tipos de almas o espíritus, las buenas y las
malas; los espíritus malos permanecen por mayor tiempo peregrinando en la selva, y en
oportunidades se encarnan en animales y plantas. Los espiritus buenos van directamente a
un lugar de placer y abundancia (tierra sin mal).
Dada las pautas sobre las creencias después de la muerte, es reconocible en las culturas
amazónicas la práctica de una ética encomiable; respetan la vida, practican la justicia y
valoran la solidaridad.
Concepciones religiosas
En la religiosidad indígena se tiene la idea de que existen seres o divinidades benignas, que
ayudan y protegen y malignas que atacan y engañan a los hombres de distintas maneras.
Estos últimos seres sobrenaturales están para castigar a las personas que violan las reglas
de la comunidad, como las leyes culturales y los tabúes de reproducción.
En la actualidad son pocos los grupos indígenas que practican la religión tradicional
de carácter telúrica y natural, pues la mayoría han sido influidas por el catolicismo o el
evangelismo protestante, que han cambiado sistemáticamente la faceta espiritual de las
culturas amazónicas, dejándoles inmersos en un complejo sistema de valores desconocidos
y contradictorios a su ética comunitaria.

Mitos y ritos
Mitología
La mitología amazónica tiene superabundancia de relatos elaborados para explicar y
justificar la existencia de todos los entes naturales y supranaturales. El sentido simbólico
del mito adquiere importancia profunda en la organización y religión de los indígenas,
puesto que cada hecho y cada situación particular son desarrolladas a partir de la
abstracción de una realidad.
Los mitos indígenas expresan simbólicamente situaciones críticas para el pueblo o
recordatorios destinados a garantizar su existencia cultural. Por ello los mitos pueden ser
educativos, que ayudan a que los miembros de un grupo se preparen para afrontar
adversidades, o regulatorio si enseñan a que se cumplan las normas tradicionales. En la
Amazonía la representación simbólica articula el conjunto de las actividades sociales,
culturales y económicas.
Mito de la creación de la gente:
Con la sombra de Dupade se hicieron los Ayoreo. Voy a hacerlo con mi misma sombra, dijo
Dupade. Dupade creó la persona hombre con la boca abierta y sin espíritu. Salía todo por la
boca y el ano. Entremezcló su interior con aire y le dio la vida. Otro día hizo otra persona.
Era muy frágil y era mujer: ordenó al hombre que tuviera sexo con ella. Pero no daba gusto.
Entonces echó ají y sal y el sexo daba gusto. Su vientre se hinchó mucho. Y le preguntaron a
Dupade qué era. Es un hijo dijo Dupade, no hay que tener miedo. Pero ellos al ver la cintura
quedaron atemorizados.
Ciclo Vital
Embarazo y Parto
En la mayoría de los indígenas amazónicos se desconoce la relación que tiene la
menstruación con el embarazo, se dan cuenta que la mujer espera un niño tocándose el
estómago o cuando empiezan los primeros movimientos del pequeño. A partir de este
momento existen alimentos prohibidos tanto para la mujer como para el esposo.
El alumbramiento tiene lugar en la casa o en algún claro del bosque, generalmente son las
mujeres ancianas que ayudan en el parto, pero el marido u otro familiar también pueden
hacerlo. Es costumbre en las comunidades amazónicas que todas las personas, incluidos los
niños puedan presenciar el parto; después del nacimiento toda la población se reune para
festejar la venida de un nuevo ser.
Pasado el nacimiento, la madre y el padre se prohiben comer animales y aves macho, hasta
bastante tiempo después que el niño camine y pueda hablar. Esta práctica de cutipa
(cuvada) es cumplidad rigurosamente por todos los miembros de la cultura, pues conciben
que su infracción implica castigo sobrenatural.
Originalmente en los pueblos amazónicos cuando una mujer muere durante el parto,
aunque el niño esté vivo lo entierran junto con ella. Es también costumbre muy
generalizada en muchos grupos, que si nacen mellizos no se permita vivir a uno de los dos.
Los hombre prefieren que el primer hijo sea varón, pues se convierte en un compañero y
ayuda.
Es probable que el aborto sea considerado delito grave en muchas culturas amazónicas; si
un bebé muere dentro del vientre se culpa a la madre, los de la aldea la miran mal y de
manera acusadora y el esposo puede incluso separarse de ella. Seguido al nacimiento se le
da el nombre a la criatura; normalmente escogen nombres provenientes de sus antepasados
o de familias adultos, pero también es común en la Amazonía el poner nombres
relacionados con animales o fenómenos naturales.
Ritos de Iniciación
En las culturas amazónicas se pueden observar ritos de iniciación a la entrada de
la pubertad. Cuando el indígena tiene alrededor de doce años es iniciado a través de ritos de
carácter social y religioso. Estas celebraciones son seguidas de perforaciones del septo
nasal, el rapado de la cabeza, de la circunscripción, del uso de armas y herramientas y de
otros hechos que tienen relación con la sobrevivencia física y cultural del grupo. Pasado los
ritos, los jóvenes adquieren su mayoría de edad y pueden buscar pareja para el matrimonio,
así como ejercer derechos de adultos.
El rito destinado a las mujeres no se diferencia en mucho a los del varón, pero es una
constante que esté relacionado con el inicio del primer periodo menstruo. Cuando sucede
ello es normal que la niña sea aislada de las demás personas, incluso de sus familiares,
permaneciendo ya sea en un lugar especial o en una hamaca muy común en las culturas
amazónicas. Se le quita los adornos comunes y el cabello se le corta al ras; ella está
prohibida de comer alimentos con sangre, como carnes de animales y de ciertas aves. El
alimento que pueden consumir las niñas es preparado especialmente por sus madres y los
cuidados se prolongan por varios días. Estos hechos otorgan la madurez sexual.
Matrimonio
Por la diversidad cultural existernte en la Amazonía boliviana, las formas de matrimonio
son muchas y cada una con caracterísiticas muy diferentes. Es una constante sin embargo,
que el matrimonio esté íntimamente relacionado con expresiones de alianza entre familias
extensas, que garantizan la reproducción de la vida y la cultura. Es muy común la práctica
del matrimonio poligínico, donde la familia la constituye un hombre con dos o más
mujeres, que a la vez atienden a sus respectivos hijos. Se conocen casos también en algunos
grupos indígenas donde se presenta al matrimonio políginico sororal, de un hombre con
dos o tres hermanas destinado a equilibrar las relaciones entre las co-esposas y sus hijos
que además de ser hermanos son primos.
Las prácticas originarias de matrimonio debido al proceso de cristianización que se
remonta a la época de las reducciones jesuíticas, han sido progresivamente sustituidas y
alteradas por los ritos cristianos y occidentales. Por ejemplo, el matrimonio entre moxeños
y chiquitanos es realizado de acuerdo al canon de la iglesia católica por un sacerdote,
diácono o incluso doctrinero del Cabildo Indigenal.
Existen muchas prácticas curiosas en la Amazonía, una de ellas es cuando un hombre
quiere a una mujer independiente, viuda o solterona para su esposa, lo único que hace es
ofrecerle carne fresca para que se la cocine, si ella acepta prepararle los alimentos,
automáticamente lo acepta también como esposo. Otras prácticas de unión matrimonial
están relacionadas con el rapto de la mujer o formas de exogamia interclánica, que regulan
el flujo de mujeres en función a sistemas de alianzas políticas y econó[Link] la
institución del matrimonio también existen preferencias entre primos cruzados o primos
paralelos; en los primero un hombre puede casarse con la hija de la hermana de su padre, o
con la hija del hermano de su madre. En lo segundo puede hacerlo con la hija de la hermana
de su madre o con la hija del hermano de su padre. En la tradición amazónica la poliginia
está permitida y es hasta hoy practicada. Sin embargo, lo más común es que el
hombre tenga mas afecto a la primera esposa que es la encargada de la distribución de los
alimentos y administrar la casa. El indígena y sus esposas viven en una misma casa; las
mujeres con sus respectivos hijos se ubican en rincones opuestos, el marido tiene su cama o
hamaca al centro.
No es frecuente las relaciones extra-matrimoniales, las personas que incurren en este hecho
son mal vistas por la comunidad, por considerarse alteración al orden natural de la cultura,
que incluso permite la poligamia a los hombres. El divorcio (separación de hecho) es
practicado solamente por razones extremas; si el hombre tiene problemas con alguna
esposa –por que no le da hijos o es floja- éste la abandona; los niños menores de seis años
quedan con la madre, la abuela materna o paterna.
Muerte y Sepelio
La muerte es considerada como una parte del ciclo de existencia, que no es solo terrenal;
ellos nunca suelen hablar de ella y solo hacen referencia cuando guarda relación con hechos
heroicos. En muchas culturas (que mantienen la tradición) cuando muere una persona,
todos los familiares comienzan a llorar y a gritar fuertemente, esto sirve como aviso a los
demás miembros de la comunidad, que muy pronto rodean al difunto y convierten el dolor
en un llanto general.
Las prácticas de entierro son diversas, unas culturas entierran a sus muertos liados en
corteza de árbol, otras queman el cadáver y las cenizas en el aire y se han conocido también
formas de endocanibalismo (comer carne humana con fines rituales y religiosos). Es muy
generalizado que las pertenencias principales del difunto, como armas, hamaca, adornos y
incluso mascotas sean destruidas o enterradas con él.

Los valores sexuales indígenas


En una mayoría de pueblos indígenas de la Amazonía se ha comprobado que no hay
indígenas que se queden solteros; si se encuentran solos es que han enviudado o se han
divorciado, pero todos sin excepción tienen que casarse. El matrimonio es obligatorio para
los jóvenes, pues no sólo significa un hecho amoroso o sentimental, sino que adquiere
dimensiones de tipo político y económico; es un instrumento al servicio de la reciprocidad y
porque no decir de la paz.
No hay indígenas que se queden solteros; si se encuentran solos es que han enviudado o se
han divorciado
La homosexualidad, en sus dos versiones -la sodomía y el lesbianismo- originariamente es
desconocida en las sociedades amazónicas.
Algunos podrían pensar que la costumbre de los indígenas de caminar agarrados de las
manos sea síntoma de homosexualidad; pero no es así; el tomarse las mano es el más alto
símbolo de fraternidad y amistad que los nativos practican incluso entre miembros de un
mismo sexo.
La homosexualidad, en sus dos versiones -la sodomía y el lesbianismo- originariamente
es desconocida en las sociedades amazónicas
Finalmente podemos decir que la sexualidad entre los indígenas es un acto libre, se la
practica porque se confía en el otro. La prostitución no existe en ellos, el desconocimiento
de las enfermedades venéreas y otros males sexuales también se pueden contar entre lo
puro y natural en que se desarrolla la sexualidad. Hasta cuándo los indígenas podrán vivir
en el marco de sus propios valores?. El tiempo lo dirá, porque si se les niega el derecho a la
propia identidad y al territorio, se les cambia de idioma y se les mata la cultura, ellos
estarán destinados morir o a vivir bajo las normas occidental que están haciendo
mucho daño a la salud del planeta.
Los ayoreos ven el mundo actual como bueno e invariable. Todas las experiencias posibles
están ya hechas y la convivencia ser humano-naturaleza, aun con problemas, funciona y
garantiza a ambos lados la sobrevivencia. El pensamiento ayorei se diferencia mucho del
nuestro, donde dominan palabras como cambio, revolución, crecimiento, desarrollo.
En la rutina cotidiana, se pueden observar múltiples relaciones con los seres de la
naturaleza. La mayoría de éstas se concentran en un concepto de gran importancia en la
cultura ayorei, de los Edopasade. Si se busca una definición de éstos se puede decir: por
Edopasade se entiende todo lo abstracto y concreto existente, que por descendencia mítica
común, pertenecen a uno de los siete clanes y que son relacionados por parentesco y
carácter común. Un ayorei que pertenece al clan Etacori, considera al día y a la víbora coral
su Edopasade, al igual que la víbora coral y el día, consideran a este ayorei como Edopasai.
Nada en el mundo está excluido de estas relaciones.
Si seguimos con el ejemplo de los Etacorone, podemos constatar que todos los seres que
hoy son Edopasade de los Etacorone, pertenecieron ya a este clan antes de convertirse en
ser de la naturaleza. Por otro lado, todos los Etacorone, sean hombres o seres de la
naturaleza, tienen caracteres comunes. En el caso de los Etacorone, se deducen de uno de
sus principales Edopasade, del Sol.
Del Sol se deducen el día y cosas relacionadas, como animales anunciadores del día, cosas
y colores claros. También del Sol se deduce el calor y de éste, por ejemplo, el fuego, cosas
que tienen que ver con el tiempo seco, sus frutas o vientos fuertes que hay en este tiempo.
También del Sol, se deduce el cielo o cosas que caen de él, como el agua. Finalmente, el Sol
rojo de la mañana o de la tarde significa sangre, y con él están relacionadas todas las cosas
rojas, los grandes guerreros derramadores de sangre, animales peligrosos, como las víboras.
También los animales que chupan sangre, como los mosquitos, pertenecen a los Etacorone.
El carácter de los Etacorone y de su Edopsade están entonces definidos por agresividad,
rabia, coraje, guerra, lo peligroso y resistente, lo sangriento y lo que está en movimiento. A
su vez, estos caracteres fuertes están complementados por Edopasade como fuego, lo claro
y agua que son opuestos a los caracteres anteriores. Así, el fuego neutraliza la sangre y el
agua neutraliza la agresividad, que hace que el carácter de los Etacorone se mantenga en un
cierto equilibrio.
Cada ayorei está orgulloso de su Edopasade y se refiere en muchas ocasiones a ellos. En
situaciones difíciles el ayorei recuerda su Edopasade, para renovar su valentía o superar
momentos de crisis.
Los Ayoreos que juntos se han enfrentado a un peligro o han tomado parte en una
expedición guerrera se otorgan unos a otros nombres honoríficos: Erasorone, que hacen
referencia a un Edopasai del otro. Si un mayor ha recibido algo, él no se conforma con dar
un "gracias", sino elogiando un Edopasai del donante, ya sea que alaba el buen sabor de los
frutos del Chaco, si el donante es Dosapei o el hermoso canto del pájaro tojo, si es miembro
el clan Picanerai.
Los diferentes clanes también hacen referencia a sus Edopasade en sus signos clánicos o,
por ejemplo en las plumas o colores que emplean en la fabricación de sus flechas

Cultura
Idioma: Conservan el monolingüismo, nativo superior al bilingüismo con el castellano,
su lengua no cuenta con la construcción de su alfabeto.
Algunas Términos en Ayoreo
Cacique, Jefe Acide
Dios Dupade
Madre Date
Hijo Dupadivi
Tierra Numitu
Animales Cubayudie
Vamos jico
Mañana Niome
* El idioma de los ayoreos proviene de la raíz lingüística denominada zamuco. Están a la
espera de publicar material escolar en su lengua.
* Por la constante movilización de los ayoreos de un asentamiento a otro, a los centros
urbanos y hasta territorio paraguayo, es difícil precisar la cantidad de familias. Sin
embargo, la Canob estima que la población ayorea es de cuatro mil personas.
La lengua imperecedera de los zamucos
El idioma ayoreo proviene de la raíz lingüística zamuco.
Etnológicamente los ayoreos pertenecen a la familia zamuco del Parapetí, raíz lingüística
aislada del guaraní. El presidente de la Central Ayoreo Nativa del Oriente Boliviano, Suby
Picanerai, afirma que su lengua es hablada por todos los miembros de su etnia, la cual es
enseñada en casas y escuelas. El antropólogo Wigberto Rivero Pinto dice que ellos
conservan el monolingüismo.
Una característica de la lengua de esta nación indígena es la ausencia/presencia de la R en
los grupos de Bolivia y Paraguay; empero, se ha determinado que la pronunciación de esta
letra es la original. Su abecedario tiene 20 caracteres: a, b, c, ch, d, e, g, i, j, m, n, jn, ñ, o, p,
q, r, s, t, y. Y como subraya el antropólogo Jürgen Riester, el zamuco es "una lengua viva
que más bien no está por desaparecer porque lo hablan los del campo y la ciudad".
TRADICIONES Y LEYENDAS
Tradición:
Los ayoreos creen en el sol, la luna y las estrellas tienen sus caminos en el cielo. En la
mañana el sol atraviesa gatájnoque gateí por el oriente, y lo abandona por la tarde en el
occidente. Allí es transportado por las ondulaciones del yote quedéjname, un rio
subterráneo, hasta que vuelve a aparecer en el este.
Si de noche en la tierra, en jnaropié es de día, si es de día en la tierra la luna alumbra en
jnaropié.
En un intento de explicar su mundo, los ayoreos separan la historia en dos partes
diferentes, consideran que antes todas las cosas los seres vivos eran hombres (los
antepasados jhanibajade), pero con el transcurso del tiempo, se transformaron en las cosas
y seres que hoy son, (era de los ayoréode disi ejodé, hombres de la nueva generación) ya sea
por voluntad, como castigo o por haber sido muerto por otro.
Cuentan que los momentos de peligro, sequias y tempestades, son anunciados por unos
pájaros llamados asojna. Para afrontarlos, además de prácticas rituales, deben narrarse
mitos que son como formulas mágicas (ujñarone). En los mitos relatan momentos de
peligro pasados y como fueron superados; la efectividad del relato en casos de
enfermedades reside no solo en su contenido, sino principalmente en
la respiración expulsada al hablar, que aumenta mas soplando en la dirección donde se
encuentra el peligro. Estos relatos ujñarones, se aplican para curar enfermedades y heridas,
aunque se pueden usar también para causar daño o matar.
Cuando los ayoreos permiten integrarse a algún extraño y aceptar los usos de otra cultura,
(los totobiegosodes) realizan una ceremonia que consiste en pintarse el rostro de color rojo
y negro, también se cortan el cabello y comienzan a emitir una especie de quejidos o ayes en
vos baja.
Leyenda:
Una conocido leyenda ayoreo que emerge de las tradiciones del pueblo originario. Una de
ellas es justamente la relacionada a las formas de atraer la lluvia para regar sus sembradíos.
Según el cuento y cuando los seres no habían decidido ser animales o humanos, la Abuela
Grillo –encarnada por Mariel Camacho- era la responsable de proveer el líquido elemento,
razón por la cuál es permanentemente recordada por el pueblo ayoreo.
"Lo interesante, es que esta historia es relatada por "Atoj el zorro" emblemático personaje
de la mitología andina que generalmente aparece en los cuentos infantiles", señaló, uno de
los responsables.
De esta manera, fusiona íconos amazónicos y andinos también como una forma de
reencontrarnos en nuestra diversidad cultural.
LEYENDA SOBRE SU CREACION.-
Con la sombra de Dupade se hicieron los Ayoreo. Voy a hacerlo con mi misma sombra, dijo
Dupade. Dupade creó la persona hombre con la boca abierta y sin espíritu. Salía todo por la
boca y el ano. Entremezcló su interior con aire y le dio la vida. Otro día hizo otra persona.
Era muy frágil y era mujer: ordenó al hombre que tuviera sexo con ella. Pero no daba gusto.
Entonces echó ají y sal y el sexo daba gusto. Su vientre se hinchó mucho. Y le preguntaron a
Dupade qué era. Es un hijo dijo Dupade, no hay que tener miedo. Pero ellos al ver la cintura
quedaron atemorizados.
TRADICIONES Y FESTIVIDADES.-
Tradicionalmente los ayoreo, poseían una amplia mitología y fiestas religiosas propias,
relacionadas con sus creencias en determinadas aves como divinidades tutelares; su
cósmica se desplazaba en una constelación compleja y altamente estructurada de sistemas
simbólicos, cultura ideológica que contrastaba con la escasez de material en la que vivían y
el estado de nomadismo tribal. Se tenía el chamanismo como fuerza centralizadora del clan,
paralelo al papel del decasuté; ahora ello ya no existe y es el Cristianismo el que se ha
impuesto.
COSTUMBRES:
MUSICA Y DANZAS
Ayoreos: Fundación: Octubre de 2006. Su historia y objetivo:Fundada a principios del ciclo
del año 2007 donde este grupo de niñas decidió mostrar que no solo la danza de los tobas es
para los jóvenes sino también para todo aquel que se anime a participar. Ellas participaron
en la mayoría de las presentaciones y asi como todos realizaron con sus propias manos su
vestuario e hicieron su debut representando a la etnia Ayoreos en agosto de 2007 en la
festividad de Lujan.
Danza de jaguar
Sus canciones son distintas y expresan el testimonio de sus propias hazañas guerreras, por
ejemplo, hablan de un chaman ya muerto, de sus experiencias con los blancos, del
enfrentamiento con la sociedad nacional.
 
 
Autor:
Mauricio Colque

FERIA DE ALIMENTOS
TRADICIONALES AYOREO
31 ENE FERIA DE ALIMENTOS TRADICIONALES AYOREO
Publicado el 09:31h in Tiempo Ayoreo por Jieun Kang

A finales del 2013, docentes Ayoreo de las aldeas de Pto. María Auxiliadora (Carmelo
Peralta, Alto Paraguay), organizaron un evento buscando que los y las jóvenes Ayoreo
puedan ver parte de los conocimientos ancestrales sobre la alimentación tradicional con
recursos del bosque chaqueño.
Iniciativa Amotocodie acompañó el evento a pedido de los docentes y líderes comunitarios,
y fue testigo privilegiado del esfuerzo que los Ayoreo de esa región están realizando para
explorar alternativas de vida que les permita mantener los rasgos propios de su cultura.
Oscar Boabi Posorojnai, uno de los organizadores, manifestó “antes del viaje había
investigados con los ancianos y ancianas 32 especies de raíces comestibles, pero en esta
época del año solo pudimos encontrar 12, para las otras se necesita buscar en tiempo de
sequía.  Fue muy bueno, invitamos a otras personas para que vengan a ver nuestros
alimentos tradicionales, y no vinieron muchos. Lo mejor de todo es que los ancianos y
ancianas pudieron mostrar los alimentos y cómo se cocinan y se comen. Este es el
objetivo más importante logrado, que los padres y las madres explicaron a sus hijos sobre
los alimentos y cómo se cocinan y comen.
Para la recolección, un grupo de ancianos y ancianas viajaron a 23 kilómetros al Oeste de
Carmelo Peralta, del 16 al 19 de diciembre. Todos los productos son del monte, extraídos
dentro de los límites de las 10 mil hectáreas de la propiedad de los Ayoreo.
Esta experiencia de los Ayoreo de Pto. María Auxiliadora, es una búsqueda desde el
conocimiento y la autogestión, de alternativas para mitigar los impactos del cambio
climático y los escases de alimentos. La actividad los colocó ante las oportunidades que
les brinda el monte chaqueño para alimentarse y mantener su soberanía alimentaria.
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 conocimiento ancestral , conocimiento territorial , recuperación de
conocimiento , Seguridad Alimentaria

Cosmos Ayoreo
 
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El cosmos ayoreo esta formado por tres planos: el cielo, la tierra -hábitat de los
hombres- y el submundo,
Cultura Ayoreo morada de los muertos, todo
rodeado de agua, un dominio
Cosmogonía Ayoreo inaccesible que marca el fin del
universo. El Sol y la Luna se
desplazan continuamente
iluminando el plano terrestre y el subterráneo, cuando en el primero es día, en el
segundo es noche y viceversa.
El origen de todo
lo que conforma
su cosmos, han
sido hombres:
los nanibaháde (
antepasados
originarios), que
en forma
generalmente
trágica, murieron
y se

metamorfosearon en un ente actual, de características particulares con las que


debe interactuar el pueblo.

Los relatos miticos que cuentan estos hechos, por su carácter violento que
involucran muertes, venganzas y toda clase de daños y sentimientos negativos,
determinan su carácter tabú o puyák, debido a que de ser contados, se producirán
nuevamente los acontecimientos luctuosos evocados en los relatos.

Gaté (El Cielo)

Numí (La Tierra)

Naupié (El Submundo)

Gaté (El Cielo)

Está compuesto por dos o tres niveles, según las


versiones de distintos informantes. El más bajo se
denomina gaté (arriba), expresión que se usa
también en sentido genérico para denominar a todo
el ámbito, el siguiente se llama gaténoke -“más
arriba”-, los que admiten un tercer nivel lo
denominan gatenokegaté: “aún más
arriba” o “arriba de todo”.

En el primer nivel, habitan las lluvias, los vientos,


las nubes, el rayo y el arco iris; al segundo o tercero
se adscriben las estrellas, el Sol, la Luna y Dupáde,
deidad de los cielos incorporada como resultado de
la misionización.

El paisaje general del cielo es similar al de la tierra,


existen los mismos componentes, sin embargo los
seres que habitan en lo habitan son la alteridad
existencial y esto es percibido inmediatamente por
los chamanes.

Las Geóde, las lluvias, viven en el primer nivel


de gaté, hacia el oeste. Para hacerlas llegar a la tierra
se valen de dos técnicas: vierten el agua contenida
en un recipiente de cerámica, o las deidades se
exprimen el cabello. También producen los truenos,
para ello golpean un tambor mientras corren y
juegan.

Asnongái, el Rayo, si bien se asocia a la lluvia, es


una entidad independiente. Su disposición hacia los
hombres es básicamente positiva, y el estruendo y el
temor que causa su caída es producto de la actividad
que les compete pero no está dirigida ni a dañar ni a
atemorizar a la gente.

El arco iris fue hecho por Kuyá (un arbusto) en el


momento de su muerte y metamorfosis. En dicha
circunstancia, el nanibahái estableció que haría dos
arcos iris; uno saldría por el oeste y anunciaría
eventos negativos, el otro saldría por el este y sería
de contenido neutral.

Las nubes son también descriptas como seres de


morfología similar a la humana, lo que se ve desde
la tierra es la barba de estos personajes. El color de
la misma denota la edad de la nube, si es un anciano,
obviamente la barba es blanca y si es un joven,
negra.

Los vientos también eran nanibaháde que se


transformaron en los entes actuales y decidieron
morar en la bóveda celeste. Sin embargo, son
visibles por el chamán y, en algunas circunstancias,
por cualquier Ayoreo, con figura humana. Entre
ellos figuran, Umosói (Viento Sur, que trae el frío y
la sequía invernal), Kasáke (Viento
Norte), Acharangóri, cuya característica
sobresaliente es disipar las tormentas, Emí, la brisa
suave y Epihói, el viento que sopla tan sólo en la
copa de los árboles.

Algunas estrellas son denominadas individualmente,


mientras que otras son agrupadas en constelaciones.
Su posición en el cielo responde a distintos aspectos
de la vida de los nanibaháde antes de su
metamorfosis. Así, las que se encuentran cerca,
formando constelaciones, mantienen el mismo
vínculo parental o grupal que poseían en la tierra.
Las que están aisladas, descienden
de nanibaháde que fueron expulsados de su grupo.

Luna también fue un nanibahái, el relato de su


metamorfosis está sujeto al consabido puyák. Sus
fases se relacionan con episodios de su vida. Luna
fue muerto violentamente por otros antepasados pero
resucitó, más exactamente, un pedazo de su cuerpo
revivió y fue creciendo. Proceso que se repite en la
actualidad. El halo circular que suele rodearla, es
producto de la labor del personaje que siembra en
los alrededores de su casa y construye un cerco
como protección.

Los eclipses además de estar en relación al citado


hecho originario, cumplen una función anunciadora;
indican la proximidad de la muerte de
un asuté  (jefe). Al igual que Sol, se desplaza
constantemente por el firmamento, haciéndose
visible paral los hombres y los muertos
sucesivamente.

Gedé, el Sol, era la figura central, el héroe cultural


tradicional en la cosmovisión Ayoreo. Su papel
protagónico fue desplazado y sincretizado como
resultado de la misionización con la figura
de  Dupáde, Nuestro Padre, a quien si bien se
identifica con el Dios cristiano, al ser incorporado,
tomó atributos típicos de la representación nativa.

La narrativa de Gedé es en buena parte puyák, y


muchos de los episodios que protagonizara hoy se
adscriben a Dupáde, en ellos aparece como la figura
transformadora de muchos de los nanibaháde en los
entes actuales.

Como los otros seres celestes, antiguamente vivía en


la tierra, pero cansado de habitar en un sitio sucio y
repleto de enfermedades, decidió trasladarse a la
bóveda celeste, donde mora en la actualidad,
siguiendo un camino prefijado que le permite
iluminar el plano terrestre y el submundo
sucesivamente.

La luz proviene de su propio cuerpo resplandeciente,


que expresa en términos morfológicos el enorme
poder del Sol, los solsticios se explican como
cambios en los caminos del Sol, que se cansa de
repetir una misma trayectoria.

La posición del Sol en el cielo se conecta con los


tiempos en que el Ayoreo divide el día y que se
relacionan con las actividades de los hombres:

 Gedetokáde (sol sale): Amanecer, tiempo


adecuado para salir de caza y recolección.
 Gedegatóko’o (sol centro): Mediodía, el sol a
mitad de su camino, indica que es
conveniente resguardarse de sus rayos.
 Gedechaka (sol bajo): Atardecer, es
necesario regresar al campamento para evitar
los peligros de la noche.

Por otra parte, su recorrido califica el ciclo anual,


anunciando la llegada de períodos determinados a
los que se conectan actividades de los hombres. Este
conocimiento fue legado por el propio Gedé, quien
lo explicitó antes de su metamorfosis.

Antiguamente, era común que los hombres se


dirigieran a Gedé al amanecer para solicitarle
protección y éxito en las tareas que debían
emprender, tales como las actividades cinegéticas y
la extracción melífera.

La figura de Dupáde, es la reelaboración Ayoreo del


Dios cristiano, predominan en ella muchos atributos
de los que distinguen a Gedé. Nos referimos a su
carácter de héroe cultural, los episodios míticos que
protagoniza, la posibilidad de ser invocado y el
traslado a la bóveda celeste.

Mantiene su apariencia humana, sin haberse


metamorfoseado. Entre su actividad creadora, se
destaca la formación del cielo, la tierra y el mundo
subterráneo, y la transformación de varios de
los nanibaháde en animales y vegetales. Luego se
retiró a la bóveda celeste, dándose a sí mismo,
un sáude (canto recitado) que impide que los
hombres puedan llegar a su morada.

El origen de los vegetales y animales se explica en la


actividad impulsora del universo de Dupáde, quien
castigó a los hombres que no le obedecían
metamorfoseándolos y dotándolos de las
características morfológicas y de los hábitos de cada
especie. Mientras que los que respetaron
a Dupáde mantuvieron su forma humana y son los
antepasados de los hombres.

Cuando se retiró al firmamento, lo hizo acompañado


de las estrellas y algunas aves. Los pájaros que
habían optado por quedarse en la tierra, luego
trataron de seguirlo, pero les fue imposible, por eso
hoy en día viven en los árboles. Esto es, el nivel más
alto del bosque, aunque sin alcanzar el cielo.

Dupáde estableció también que podría ser invocado


en circunstancias críticas.

Fuente:

Cosmología y Mito. La representación del mundo entre los Ayoreo del Chaco Boreal.
Anatilde Idoyaga Molina.

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