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» ¿¡>°6

En esta tierra se escuchan muy quedos //éT


y pausados los pasos de.algunas pu~lica-
ciones. Diriase que camman de puntillas.
La divulgación de la academia, de l~ in-
vestigación histórica en este caso, siem-
pre ha vivido así, entre los más tenues
rumores y en el centro más remansado y,
sin embargo, más vivo, del espíritu de
Durango.
Historiar es siempre convocar el pa-
sado, despertar el tiempo respecto de sí
mismo. Es, también, una incesante ten-
tativa por dar a ese proceso continuidad,
coherencia y sentido. Esta es la causa que
reúne a siete investigadores quienes, en
siete ensayos, describen y explican los ~
porqués y las consecuencias de la Revo-
lución en Durango. Ellos se han con-
centrado en estudiar los procesos socia-
les, económicos y culturales de nuestro
estado.
No es difícil determinar que este
interés representa una nueva forma de
mirar el pasado de este pueblo que se
ostenta en escorpiones.
En Porfiriato y Revolución en
Durango, Graziella Altarnirano, Gloria
Estela Cano, Patricia Fernández de
Castro, [ohn Mason Hart, Pedro Raigosa,
Guadalupe Villa y David W Walker, con
notables avances en las técnicas de in-
vestigación histórica, revelan los nexos
existentes dentro del contexto de la
actividad integral de la sociedad duran-
gueña, y han encontrado las vetas más
ricas en d!ltos exactos acerca de proble-
~ ~os, de propiedad de la tierra e
~lón de la misma, de comercio e in-
wniones, partidos políticos y actividades
~, todos dentro de un transcurso
más de cincuenta años.
PORFIRIATO
y
~
Directorio

UNIVERSIDAD JUÁREZ DEL ESTADO DE DURANGO


REVOLUCION
Rector
JOSÉ RAMÓN HERNÁNDEZ MERAZ
EN
DURANGO
Director del I1H
GABINO MARTÍNEZ GUZMÁN

COORDINADORES:

GLORIA ESTELA CANO COOLEY


MARIO CERUTTI

1. 1. H.
UNIVERSIDAD JUÁREZ GOBIERNO DEL ESTADO
DEL ESTADO DE DURANGO DE DURANGO
r

ÍNDICE

Págs.
AGRADECIMIENTOS IX
PRESENTACIÓN ... XIII

DERECHOS DE PROPIEDAD Y TENENCIA DE LA TIERRA. . . . . . . . . . . 1


Patricia Fernández de Castro
AGUA y RIEGO: MODERNIDAD PORFIRIANA 35
Gloria Estela Cano Cooley
LA MINERÍA EN LA ERA DE LA PAZ Y DEL TRABAJO 81
Guadalupe Villa Guerrero
Los NORTEAMERICANOS EN DURANGO 127
John Mason Hart
EDUCACIÓN y CULTURA EN DURANGO (1877-1910) 157
Pedro Raigosa Reyna
EL MADERISMO EN DURANGO . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .. 185
Graziella Altamirano
EL DURANGO POS REVOLUCIONARIO . . 225
David W. Walker

Portada y cuidado de la edición: Patricio Avitia

Primera edición, 1999

Copyright © 1999

Derechos reservados conforme a la ley, 1998


ISBN 968-6404-09-0

Impreso en México
Printed in Mexico
VII
,

AGRADECIMIENTOS

Escribir y publicar un libro de historia no es, ciertamente,


tarea fácil; incluso se ha dicho que algunos libros se cocinan
a fuego muy lento, y es el caso del título que hoy ofrecemos a
quienes se interesan por la historia de Durango.
La idea de formar y publicar este volumen surgió duran-
te los primeros meses de 1996, cuando el entonces director
del Instituto de Investigaciones Históricas de la Universidad
Juárez del Estado de Durango, Miguel Vallebueno, puso a
la consideración de los investigadores de esta institución, un
amplio proyecto historiográfico que tenía por objetivo com-
pilar, promover y difundir la producción de nuevos conoci-
mientos sobre nuestra historia local, desde los tiempos
prehispánicos hasta la década de los setenta del presente
siglo.
Porfiriato y Revolución en Durango habría de ser el quinto
y penúltimo título de esa proyectada colección historiográfi-
ea. Su inicio fue firme pues se contó con la colaboración de
un brillante equipo de colaboradores, pertenecientes a di-
versas instituciones académicas de México y Estados Uni-
dos. Los ensayos que integran este libro fueron elaborados y
entregados con oportunidad por las y los colegas historiado-
res, los cuales, una vez más, mostraron su deferencia hacia
elI.I.H.
La coordinación de la obra nos fue asignada al profesor
David W. Walker, del Departamento de Historia de la Mi-
chigan State University, y a mí; pero por razones personales
él se vio obligado a abandonar el proyecto después de ha-
IX
x AGRADECIMIENTOS AGRADECIMIENTOS XI

berle dado un importante impulso. Esta tarea fue entonces aporte por parte de la UJED, a mediados de 1998, conta-
retornada por otro historiador, Mario Cerutti, profesor de la mos siempre con la atención del CP. Trinidad Ruiz, quien
Universidad de Nuevo León, quien en su incansable queha- tenía a cargo la Dirección General de Adminittración. Des-
cer en la historiografía del Norte mexicano ha estado muy pués, la celeridad que se dio en la tramitación de la solici-
vinculado con numerosos proyectos editoriales; por su expe- tud y en la aprobación del segundo apoyo financiero, fue
riencia, el profesor Cerutti propuso, a manera de condición, resultado del empeño que en este asunto puso el actual di-
que el cuidado de la edición (desde la corrección de estilo rector del LLH., licenciado Gabino Martínez Guzmán.
hasta el diseño de portada), una pesada y delicada activi- Por su parte, la intervención de Víctor Manuel Lerma,
dad, fuera realizada por un profesional en esa materia, por director de la FCA-UJED, fue determinante para que las
esta razón acudimos a Patricio Avitia. traducciones de los dos trabajos elaborados en inglés se rea-
Sin embargo, este trabajo no se hubiese consolidado sin lizarán en el Centro de Idiomas de dicha facultad. Agrade-
el respaldo financiero, por demás imprescindible en todo cemos al doctor José Ninahualpa Lucano, a Leticia Moreno
proyecto editorial. No obstante que la difusión de la cultura y a Marcela Matys, el haber dedicado parte de su tiempo a
es una de las tareas sustantivas de nuestra universidad, la esta traducción. Lo mismo podemos decir a María del Con-
cooparticipación de otras instituciones es hoy día, casi un suelo Soto y a Elvira Hernández, por el empeño que pusie-
prerrequisito. En este sentido, especial agradecimiento de- ron en la captura de algunos trabajos.
bemos a la Sra. Elvira Díaz de Silerio quien a lo largo de su Finalmente, debo hacer constar mi gratitud sincera a to-
desempeño como presidenta del DIF estatal, brindó siem- das las personas que colaboraron y nos alentaron para que
pre su valioso apoyo al LLH., de forma tal que poco tiempo apareciera, por fin, esta obra. Ahora es al lector a quien le
antes de finalizar sus funciones al frente de esa institución, corresponde decidir si este trabajo viene a llenar un vacío
autorizó la mitad de los recursos financieros que, de acuer- en la bibliografía con la que se dispone sobre la historia de
do con el presupuesto original, eran requeridos para la pu- Durango y, en su caso, si lo ocupa adecuadamente.
blicación de este libro. Cabe señalar, también, que tanto en
GLORIA ESTELA CANO COOLEY
la propuesta de coedición a la Sra. Silerio, y en la puntuali-
dad con que se recibió el aporte financiero, fue esencial la
participación de Pilar Alanís con quien tenemos varias deu-
das de gratitud.
A la Universidad Juárez del Estado de Durango le co-
rrespondió la aportación no sólo de la otra mitad, sino tam-
bién del incremento que el presupuesto sufrió de manera
inevitable. Desde 1996, momento en que el proyecto histo-
riográfico del LLH. le fue presentado a licenciado José Ra-
món Hernández Meraz, quien guarda un particular interés
por nuestra historia en su calidad de rector de la UJED, lo
aprobó con agrado y patentizó su buena disposición para
apoyarlo en sus requerimientos financieros. En el primer
,

PRESENTACIÓN

1. Durango y los estudios regionales


El conjunto de datos y referencias documentales aquí agrupado, y
el análisis que algunos de los autores practican en torno al espacio
duranguense y a sus procesos fundamentales entre 1870 y la Re-
volución, confieren a este volumen una relevancia particular. Al
mismo tiempo lo conectan con el vigoroso desarrollo de los estu-
dios regionales sobre el siglo XIX manifestado en México y en
otros países latinoamericanos (Colombia, Argentina Brasil) duran-
te los últimos veinte años. Un fenómeno enriquecido, por otro
lado, por el uso creciente y generalizado de fuentes primarias y
por la implementación de técnicas y recursos metodológicos reno-
vados, que han conducido a un conocimiento más riguroso de tan
crucial etapa de la historia.
Este proyecto editorial recuerda y acompaña otros de similar
envergadura efectuados a partir de 1980, tanto en el mismo Du-
rango como en otras latitudes del ancho Norte mexicano: de La
Paz a Monterrey, de Tijuana a Saltillo y San Luis Potosí, entre
Ciudad Victoria, Ciudad Juárez y Hermosillo. Es este Norte, pre-
cisamente, el que cuenta con un nuevo capítulo sobre su devenir
social y político, sobre sus dinamismos y atascamientos, en torno a
sus particularidades y a sus rasgos más universales.

2. Propiedad, tenencia de la tierra y Revolución


El volumen que nos toca presentar se abre con el minucioso estu-
dio de Patricia Fernández de Castro acerca de los derechos de
propiedad y la tenencia de la tierra en el Durango decimonónico.
La autora procura con ello "sentar las bases para un análisis, en
términos agrarios, del estallido de los movimientos populares que
se manifestaron en el estado a partir de 1910."
Si el interés manifiesto es desembocar en la Revolución, este
capítulo aborda previamente los derechos de propiedad y los pa-

XIII
XIV PRESENTACIÓN PRESENTACIÓN xv

trones de tenencia, desde los tiempos coloniales. Luego insiste en huila, donde en los años 50 todavía destacaban las correrías de
los "factores económicos" que estimularon la pugna por la tierra grupos seminómadas.
durante el auge porfiriano, los conflictos que generó esa com- El trabajo de Cano, empero, extiende su mirada hacia áreas
petencia y el papel del Estado en la transformación de los siste- menos famosas del escenario duranguense: más de una decena de
mas de tenencia. presas privadas fueron construidas, fuera del entorno lagunero, a
En sus conclusiones, la autora resalta el impacto de la dinámi- partir de 1898. Tras describir las regiones de las Quebradas, de la
ca porfiriana =-desarrollo económico, política de tierras- sobre Sierra y de los Valles, concluye que los municipios de Durango y
"un equilibrio históricamente precario" en materia de derechos Canatlán sobresalieron a principios del siglo XX como grandes im-
(tanto tradicionales como legales) sobre el suelo y su apropiación. pulsores de la agricultura cereal era. De todos modos, fue La La-
"En la lenta economía preporfiriana -menciona- los terrate- guna la gran concentradora de las tierras con riego, y el más
nientes habían logrado equilibrios locales", perturbados sólo oca- especializado de los espacios agrícolas del Durango prerrevolucio-
sionalmente, que permitían a las grandes haciendas coexistir "con nario. La llegada de los ferrocarriles intensificó su comunicación
pueblos libres y con las comunidades". Pero la reactivación econó- con los mercados del centro de México y aceleró su desarrollo
mica posterior a 1880 "aceleró las tensiones agrarias" al revaluar agroindustrial y financiero.
las tierras y otros recursos agrarios.
Tras conocer "el desarrollo y crecimiento económico" suscita- 4. La minería, estrella norteña
do en estos años, insiste en la creciente competencia por el suelo, Guadalupe Villa Guerrero, por su lado, proyecta su atención ha-
el subsuelo, el agua y las zonas forestales, ubicados muchas veces cia el sector minero, uno de los más vivaces de la economía porfi-
en terrenos comunitarios. Y remata: "Esta competencia, en cuyo riana. Los adelantos tecnológicos de los años 90 modificaron la
desenlace jugó un papel importante el programa de deslinde de manera de procesar los minerales tradicionales y, además, estimu-
terrenos nacionales, comprometió seriamente la supervivencia mate- laron el uso intensivo de minerales industriales (hierro, cobre, pIo-
rial y cultural del campesinado." rno, zinc y estaño, entre otros).
Cuencamé, San Dimas, Nazas, Santiago Papasquiaro, Tarna-
3. El agua en el Durango porfiriano zula y Mapimí, fueron los partidos en los que "se desarrollaron
con mayor regularidad los trabajos mineros". Durango tenía, ade-
El agua, su uso y su monopolización en el Durango finisecular es
más, uno de los yacimientos de hierro de mayor extensión en el
el tema que estudia Gloria Estela Cano, quien de entrada señala
continente americano: el Cerro del Mercado, que durante mucho
que se trata de un tema poco explorado en Durango (y, en gene-
tiempo permaneció en manos estadounidenses. "Sin duda -men-
ral, en el Norte mexicano). Los múltiples usos del agua en las ex- ciona la autora- los mayores progresos en la minería se hicieron
plotaciones porfirianas le permiten afirmar que resultaba "un en la primera década del siglo xx debido a la introducción de
ingrediente esencial del desarrollo capitalista en el campo duran- la energía eléctrica, que vino a revolucionar los procedimientos
guense." Su empleo se extendió hacia la generación de fuerza mo- de extracción del agua en los tiros de las minas."
triz, al establecimiento de fábricas, al beneficio de minerales, la Describe luego la acción de dos gigantes del ramo: Peñoles
ganadería y -obviamente- a la agricultura. S. A. y American Smelting and Refining (ASARCO). Esta última
En el estricto campo de la agricultura, La Laguna se tornó un fue un eslabón más de la cadena fundada por los hermanos
caso espectacular no sólo a escala duranguense sino de todo Mé- Guggenheim en México, bajo el abierto auspicio del gobierno de
xico. La irrigación de centenares de explotaciones a partir del en- Díaz y los efectos estimulantes del arancel McKinley en Estados
cauzamiento de las aguas del Nazas y del Aguanaval gestó un Unidos.
gigantesco cambio en esa comarca desértica, compartida con Coa- La crisis de 1906-07 frenó con cierta brutalidad el sostenido
XVI PRESENTACIÓN PRESENTACIÓN XVII

auge que la minería norteña experimentaba desde diez años atrás. cooperando entre sí). Llegada la Revolución, muchos estadouni-
El desempleo y el conflicto social se abalanzaron sobre una activi- denses huyeron del estado y sus propiedades debieron soportar
dad que dependía vertebralmente de los precios internacionales, múltiples asedios y ataques. Una nueva historia se vislumbraba al
En el apartado dedicado a los jornaleros se detalla el crecimiento Sur del río Bravo.
cuantitativo de esta fuerza laboral, sus condiciones de trabajo y al-
gunos aspectos de su vida profesional y cotidiana. En la revuelta 6. El maderismo (1910-1913)
de Velardeña -abril de 1909- quedó en claro la agudeza del Graziella Altamirano sintetiza uno de los tramos de esa nueva his-
conflicto social generado tanto por condiciones estructurales como toria: la vinculada al maderismo como corriente sociopolítica. Tras
por la ácida coyuntura abierta en 1907: la insurgencia revoluciona- una referencia a las actividades de los seguidores de Bernardo
ria comenzaba a desplegarse. Reyes, Altamirano sintetiza la sólida y veloz aparición de una fi-
gura (y un apellido) muy conocido en Durango: Francisco I. Ma-
s. Los estadounidenses en Durango dero.
John Mason Hart resume en su capítulo la significación que tuvie- Como parte de su ideario asentado en La sucesión presidencial
ron en Durango los inversionistas estadounidenses. Como sus in- en 1910, este "empresario coahuilense" -nieto de uno de los más
tereses "crecieron rápidamente durante el Porfiriato" en materia dinámicos propietarios que operaron durante la segunda parte del
de propiedades, explotaciones forestales y minería, al estallar la siglo XIX- se lanzará al combate contra el régimen. Fue en la re-
Revolución se contaron entre los más afectados. Hart, como es su gión lagunera -su espacio vital- donde mayores adeptos locali-
costumbre, cruza información económica con una mirada sociopo- zó, entusiasmo que no logró extenderse con tanto vigor a la más
Jítica que enriquece el análisis de los procesos bajo estudio. conservadora capital estatal.
Su investigación ofrece un insistente cuadro de las múltiples Tras su llamado a las armas y la difusión del Plan de San Luis
concesiones de negocios y tierras que el gobierno de México ex- Potosí, la ola maderista comenzó a crecer. "La Laguna -señala
tendió a los extranjeros, en especial a los estadounidenses. "Los Altamirano- reunía condiciones muy particulares para un estalli-
gobernantes mexicanos esperaban obtener el desarrollo de las co- do social. En este eje urbano-industrial se habían generado rela-
municaciones, del transporte, de las industrias manufacturera y ciones muy específicas y marcadas diferencias sociales [... ]. La
forestal, de la agricultura y la ganadería". Su listado de grandes in- persistencia del malestar social reflejaba un deseo de cambio de
versionistas incluye a Patrick Murphy, Thomas Fisher, el Banco de vida que encontró en el maderismo el medio para manifestarse."
California, William Featherson, Samuel Me Kee, Phoebe Hearst, El brote lagunero fue ramificándose por muchos rincones del
Dan Burns, Alfred Lowell y a John Seppard McCaugham a quien Durango rural: un movimiento que contó "con la ayuda y la adhe-
califica como "el más dinámico administrador de haciendas e in- sión de campesinos y otros habitantes de los pequeños poblados"
versionista en tierras, uno de los más importantes hombres de ne- para "en pocos meses extenderse por casi todo el estado."
gocios de Durango." Pero no estaban solos: destacados miembros La autora analiza luego los ensayos democráticos que comenza-
de la elite norteña -muchos de ellos del mismo Durango- los ron a desplegarse en Durango, el impacto del movimiento oroz-
acompañaron en sus negocios. La familia Gurza y el español San- quista, la expedición militar de Victoria no Huerta, el combate al
tiago Lavín destacaron entre ellos. bandidaje, la actividad de personajes como Pastor Rouaix y los Sa-
Los poderosos hermanos Guggenheim reaparecen en el tra- ravia y la designación de Carlos Patoni como gobernador, en
bajo de Hart, y por lo tanto la información ofrecida por Guadalu- 1912.
pe Villa se ensancha. Fueron componentes fundamentales (los El asesinato de Madero dio un nuevo giro a la Revolución.
Guggenheim) de la "feroz" competencia y rivalidad desatadas Cuando Pancho Villa --entonces- pasó al centro de la escena,
entre inversionistas norteamericanos (quienes, a veces, terminaban "el maderismo en Durango había concluido." Empero, "la reduci-
XVIII PRESENTACiÓN PRESENTACiÓN XIX

da vida política de los durangueños" se había transformado en es- 8. La cultura


pecial por la movilización de importantes sectores de las clases
Pe~r? Raigosa Re~na cierra el volumen con su descripción de las
medias urbanas. . actividades educativas y culturales en el Durango porfiriano. Su
apartado incluye antecedentes tales como la primera imprenta
7. El Durango posrevolucionario (1821~, la. ~rimera biblioteca pública (1853), la inauguración del
David Walker culmina el ciclo con un extenso capítulo dedicado a Colegio Civil (1856) y el Colegio de Niñas (1870).
la reforma agraria y a los grandes conflictos que saturaron Duran- El arribo de Porfirio Díaz -y de ministros como José Liman-
go -y gran parte del Norte- entre 1915 y los inicios de la década tour-:- abriría paso a diversas formas de la modernidad burguesa,
siguiente. Terratenientes y políticos ~s una de sus conclusiones con símbolos tan esplendorosos como el ferrocarril. Una avalan-
iniciales- "llegaron a comprender la utilidad de la reforma agra- cha de peri~dicos, de asociaciones literarias y científicas, de activi-
ria como mecanismo para pacificar el campo." Empero, ello no dades artísticas, de edificaciones afrancesadas, matizaron la vida
equivalía necesariamente a justicia o equilibrio social. cotidiana del Durango urbano en aquellos tiempos gloriosos de
El ensayo hace referencia explícita a la agricultura, al agraris- p~ogreso y orden ".EI cinematógrafo -cuya primera temporada fue
mo -ya de raíces locales, ya impuesto desde el nuevo Estado- y disfrutada en abnl de 1898- coronó (junto a algunas exposiciones
y la famosa fiesta del Centenario, en 1910) una época tan gloriosa
a los conflictos suscitados en el partido de Cuencamé, en haciendas
c?mo amenazada: es que la Revolución cabalgaba, ya, por los de-
como Santa Catalina del Álamo. Y de nuevo aparece la promi-
siertos y cerros del Norte.
nente personalidad de Pastor Rouaix, cuya impactante y ascen-
dente trayectoria remató con su nombramiento como ministro de
MARIO CERUlTI
Fomento de Venustiano Carranza y con la autoría del decreto
(Universidad Autónoma de Nuevo León)
agrario de enero de 1915.
Walker reitera lo que investigaciones regionales recientes han
indicado con elocuencia: la Revolución ~n el Norte, al menos-
destruyó buena parte del aparato productivo y afectó profunda-
mente las actividades económicas: "La economía rural se hallaba
en ruinas. Los grandes rebaños de ovejas que antes de 1919 pa-
cían en los áridos pastizales de Cuencamé habían desaparecido."
Según su cálculo, más de dos millones de ovejas fueron sacrifica-
das o exportadas entre 1911 y 1918, Y un daño similar soportaron
las manadas de vacunos, equinos y mulas. La agricultura y la mi-
nería, en tanto, quedaron arrasadas o paralizadas.
Tras aludir a las políticas de Álvaro Obregón, el capítulo se
agota con sucesos y conflictos de finales de la década de los 20: el
agrarismo regional -más radical y con aires de autonomía- ter-
minó liquidado por el nuevo oficialismo revolucionario. "La elimi-
nación simultánea de líderes locales y de ideólogos radicales
-concluye Walker- dejó el agrarismo en manos de funcionarios
del gobierno." La Revolución agraria -y sus sueños- se habían
gastado.
r

DERECHOS DE PROPIEDAD Y TENE ClA DE LA TIERRA:


UN ANÁLISIS AGRARIO DE LAS CAUSAS
DE LA. REVOLUCIÓN EN DURANGO'

Patricia Fernández de Castro


El Colegio de la Frontera Norte, Tijuana

INTRODUCCIÓN

En este trabajo vaya tratar el tema de la tenencia de la tierra en


el estado de Durango con el propósito de sentar las bases de un
análisis, en términos agrarios, del estallido de los movimientos po-
pulares que se manifestaron en el estado a partir de 1910. Si bien
el carácter agrario de algunos de estos movimientos, como los que
surgieron en La Laguna y en Cuencamé, es ampliamente recono-
cido, su caracterización general en otras partes de la región aún
nos elude. Si bien Ajan Knight los clasifica como serranos, y Fran-
<soisXavier Guerra como mineros, ninguno de los dos toma sufi-
cientemente en cuenta la existencia de problemas agrarios y sus
implicaciones en términos de la economía rural de las comunida-
des norteñas, ni, consecuentemente, su efecto sobre los alzamien-
tos revolucionarios.
El argumento que voy a desarrollar es que la historia de la
apropiación de la tierra desde la Colonia, por parte de los blancos
y los mestizos, creó espacios que permitieron que a fines del Por-
firiato, bajo la doble presión de las leyes porfirianas sobre terre-
nos baldíos, nacionales y de propiedad comunal, así como de los
procesos de modernización económica que en esa época incre-
mentaron la productividad y el valor de la tierra, ciertas formas de

• Quiero agradecer los comentarios del doctor Manuel Terrones Benítez, del
profesor Manuel Lozoya, de Adolfo Gilly y de Jesús Vargas, a la presentación de
este trabajo; y de Friedrich Katz, Chantal Cramaussel y Salvador Álvarez a una
primera versión del documento.
2 PATRICIA FERNÁNDEZ DE CASTRO
DERECHOS DE PROPIEDAD Y TENENCIA DE LA TIERRA 3

propiedad se consolidarán a expensas de otras. Desde el punto de el de Saltillo en el Este hasta Guanaceví y Papasquiaro en el Oes-
vista de sus características legales, el tipo de propiedad que pudo te- dividió a esta zona, que hoy conocemos como el estado de
con mayor facilidad fortalecerse fue la privada con títulos perfec- Durango, en dos grandes regiones. El examen de la' apropiación
tos, o al menos perfectibles, derivados de una merced colonial. De de la tierra en esta zona que han realizado Chantal Cramaussel y
acuerdo con las formas de ocupación de la tierra en el arte, este Salvador Álvarez, ha mostrado que la extensión de tierra apropia-
tipo de propiedad correspondía a la gran hacienda, que histórica- da por título era mayor en el altiplano que en los distritos de la
mente había sido posesión particular, no subdividida, aunque po- región del Pacífico y era particularmente notable en los de la re-
día haber absorbido e sido absorbida por otras propiedades. En gión central, Cuencamé, Mapimí-Saltillo y Nieves-Sombrerete. En
ese proceso de expansión jugó un papel importante la precariedad aquellos tres distritos las grandes propiedades (mayores de 20 si-
en que históricamente las leyes y el proceso de apropiación de la tios) ocupaban más de 90 por ciento de la tierra titulada, mientras
tierra habían colocado a los derechos de propiedad, de terrate- que en Santa Bárbara, Papasquiaro, Durango y Guanaceví, fluc-
nientes, de menor cuantía. tuaba entre 85.3 y 67 por ciento. La distribución de la mediana
El trabajo está dividido en cuatro partes. En la primera hago propiedad (entre S y 19 sitios de ganado mayor) reflejaba un pa-
una descripción general del proceso de apropiación de la tierra trón similar. La distribución de la pequeña propiedad era distinta
anterior al Porfiriato y examino algunos problemas relacionados y no parece estar relacionada con las diferencias económicas que
con la titulación de las propiedades rurales; pero destaco la tradi- separaban a la sierra de la región central del altiplano. Este tipo
ción colonial, no sólo porque en su momento influyó sobre los pa- de propiedad representaba 8.62 y 6.07 por ciento en Durango y
trones regionales de tenencia de la tierra, sino también porque los Papasquiaro, y entre 4.24 y 1.56 por ciento de la superficie ocupa-
principios legales que operaron durante ese periodo, crearon de- da por propiedades tituladas en los otros distritos del estado.'
rechos de propiedad vulnerables que afectaron la capacidad de los ¿Cómo se formaron esas diferencias regionales? El desfase
distintos tipos de terratenientes para proteger sus intereses duran- se puede explicar en términos de varios factores, entre los que se
te el Porfiriato. En la siguiente sección hago un examen, necesa- cuentan la inseguridad que prevalecía por causa de la presencia
riamente somero, de los factores económicos que estimularon la de tribus indígenas no subyugadas; la abrupta topografía, es decir,
competencia por la tierra durante el Porfiriato y expongo algunos los problemas para explotar económicamente esas tierras de tan
tipos de conflictos a los que esa competencia dio lugar. Debido a penoso acceso y tan distantes de los grandes mercados para la
que el papel que jugaron las actividades de las compañías deslin- producción agrícola, ganadera y minera. La importancia de estos
dadoras en todo este proceso ha sido muy debatido, dedico una factores era mayor en la zona occidental, donde, si por un lado hi-
parte importante de la tercera sección, que examina la política de cieron inseguras tanto la propiedad, como la vida; por otro, per-
baldíos y colonización del gobierno de Porfirio Díaz, a este tema. mitieron que las pequeñas y medianas posesiones, así como las
Finalmente, en la última sección exploro el papel del Estado en propiedades comunales, sobrevivieran mejor que en el sector
la transformación de los patrones de tenencia de la tierra en Du- oriental.
rango y las implicaciones que esto tuvo en su legitimidad y cre- Cramaussel y Álvarez han mostrado que la consolidación de
dibilidad. vastos latifundios ocurrió durante el siglo XVIII a través de compo-
siciones, es decir, operaciones legales en las que la posesión de tí-
l. Derechos de propiedad y patrones de tenencia de la tierra: tulos de propiedad, más que de la tierra misma, era de crucial
de la Colonia al Porfiriato importancia. La tradición legal española, que fue la base de la le-
gislación mexicana del siglo XIX, no creó derechos de propiedad
Durante la Colonia, el proceso de poblamiento del territorio del privada irreversibles, irrevocables, firmes y definitivos. La perte-
sur del altiplano de la Nueva Vizcaya -<jue abarca desde el dis- nencia dependía de la concesión de derechos por parte del sobe-
trito de Santa Bárbara en el Norte, al de Sombrerete en el Sur, y rano, y para establecerla y documentarla era necesario vincular
4 PATRICIA FERNÁ DEZ DE CASTRO DERECHOS DE PROPIEDAD Y TENENCIA DE LA TIERRA 5

esa concesion real con quienes reclamaban derechos de propie- dedor de las minas surgieron minerales que se desarrollaron a par-
dad. Esto se hacía mediante la presentación de la merced inicial y tir de la explotación de minas propiedad de personajes tan impor-
la documentación notarial referente a la propiedad. De ahí la im- tantes como Rodriga Río de la Loza.é '
portancia de los títulos en las composiciones, durante el siglo En algunos casos el descubrimiento de riquezas minerales
XVIII. No se trataba de probar tanto la antigüedad de la posesión operó conjuntamente con el intento de controlar a los indígenas
sino de vincularla con las mercedes reales.? Por otro lado, las mer- para estimular la fundación de asentamientos. El resultado fue el
cedes no tenían límites fijos, por lo que la tradición legal conside- establecimiento de núcleos mixtos en los que se asentaron tanto
raba la existencia de excedencias, demasías o sobrantes. A su vez, indígenas como "gente de razón." En el caso de Cuencamé, por
esto facilitaba a los poseedores de títulos apropiarse de tierras por ejemplo, se formaron los pueblos indígenas de San Pedro y San
medio de una composición de terrenos adyacentes (o no tanto), Pablo de Ocuila y la villa "española" de Cuencamé. Cuando fue-
cuyos propietarios o poseedores no tuvieran títulos perfectos, o no ron fundados oficialmente, que no siempre fue el caso, estos asen-
estuvieran al tanto de la composición que sobre ellos se cernía. tamientos recibieron también fundo legal, ejidos y monte, aunque
La base documental y física sobre la que se constituyó la es- muchas veces la documentación correspondiente nunca les fue ex-
tructura de la propiedad de la tierra de la Nueva Vizcaya fueron pedida.
las mercedes reales otorgadas por el rey o por sus capitanes o gober- Otro grupo de derechos de propiedad se derivó, en principio,
nadores generales, en los siglos XVI y XVII, a esos mismos go- de la orden que giró, en la década de 1770, el comandante Teodo-
bernadores, sus tenientes gobernadores, parientes, oficiales u ro de Croix para que se otorgaran tierras a los asentamientos for-
otros seguidores} Las composiciones del siglo XVIII, cuyo objetivo mados alrededor de los presidios de las provincias internas. Sin
era racionar las posesiones, marcando con claridad sus linderos, embargo, la evidencia sugiere que en lo que es hoy el estado de
permitieron que los herederos de los títulos de esas mercedes con Durango esta orden no creó derechos de propiedad. A principios
cierta capacidad política y económica redefinieran sus linderos ab- de la década de 1770 sólo quedaba como presidio El Pasaje, cuyo
sorbiendo muchas más tierras de las que originalmente abarcaban asentamiento no recibió tierras porque estaba en propiedad del
sus propiedades. condado de San Pedro del Álamo y los soldados eran sirvientes
Las posesiones derivadas de las grandes mercedes coexistían suyos."
con propiedades individuales y comunales que tenían orígenes di- Lo que nos interesa subrayar aquí es que las condiciones en
versos. Algunas se derivaban de las mercedes otorgadas por los las que se desarrolló la propiedad agraria hacían vulnerables estos
gobernadores a los soldados que los acompañaron. Otras surgie- derechos en relación con los que ostentaban los grandes propieta-
ron a partir de la asignación de lotes a los miembros de una co- rios. Las mercedes de los soldados, que tendían a ser menores
munidad a la cual la Corona otorgó tierras. Estos predios o suertes comparadas con las que recibió la elite conquistadora, fueron qui-
individuales, generalmente eran más pequeños que las mercedes zá las más firmes porque sobrevivieron intactas o fueron vendidas
que se concedían a los soldados, y los colonos recibían título de a terratenientes más importantes. Sin embargo, en los casos en
propiedad sólo después de cumplir ciertos requisitos, como haber que se fueron subdividiendo entre los herederos y sucesores del
vivido y trabajado la tierra por cierto tiempo. mercedario original y se constituyeron en codueñazgos, resultó
Los derechos de propiedad de las comunidades tenían tam- más difícil a los propietarios de las porciones de merced probar
bién orígenes diversos. Un grupo importante de asentamientos sus derechos porque, como señala Andrés Molina Enríquez, aun
surgió a partir de misiones, reducciones y congregaciones, funda- en el raro caso de que tuvieran "su merced primordial, como ésta
das para facilitar la subyugación de los grupos indígenas.s Otras es individual, y no da a la comunidad el carácter de pueblo para
propiedades se derivaron del desarrollo de la ganadería, la agri- hacer inscribir en el registro público común el derecho de propie-
cultura y, sobre todo, de la minería. A estos asentamientos se les dad a favor de los actuales propietarios, éstos tendrían que rehacer
asignaron tierras para fundo legal, ejidos, dehesas y monte.' Alre- una por una todas las operaciones de transmisión de propiedad
6 PATRICIA FERNÁNDEZ DE CASTRO DERECHOS DE PROPIEDAD Y TENENCIA DE LA TIERRA 7

que ligaran sus derechos a los de la persona a quien se expidió Las comunidades que se fundaron en tierras públicas ~ealen-
merced primordial."8 gas- y que nunca tuvieron título, tenían que competir contra los
La historia enfrentó a los derechos de propiedad coinunales y propietarios de mercedes tituladas. Para fundamentar sus dere-
a los derechos individuales que de ellos se derivaban, con dificul- chos podían argumentar la ocupación del suelo (desde "tiempo in-
tades aún mayores. A causa del modo como funcionó el proceso memorial") y, aunque resultaba de poca utilidad, presentar títulos
de titulación de los predios o suertes individuales, los cuales reci- de traslación de dominio cuando un propietario titulado vecino
bían a título los colonos después de cumplir requisitos de residen- solicitaba las tierras como demasías o excedentes.
cia y cultivo, sus derechos eran frecuentemente muy discutibles. El hecho de que muchos de estos asentamientos fueran ocu-
Después de concedida la merced real a la comunidad, las autori- pados o desocupados varias veces, por causa de las sequías, los
dades locales comenzaban por separar los distintos tipos de tierras vaivenes de la producción minera o por las rebeliones e incursio-
que amparaba la merced (que, es importante recordar, era comu- nes indígenas, vino a complicar aún más esta historia. Basta la
nal y no comportaba la existencia real e histórica de un título). enumeración de las principales incursiones indígenas para dibujar
Una vez hecho esto, asignaban suertes y derechos de agua indivi- la precariedad e inestabilidad de los derechos de propiedad en un
duales a los colonos. Esta distribución, junto con la descripción de sistema legal que requería documentación precisa y continua
los linderos de las suertes, era registrada en libros especiales y los cuando en la práctica todo conspiraba para que fuera imprecisa y
colonos recibían las hijuelas -títulos provisionales- correspon- discontinua. Los ataques indígenas ocasionaron que Santa María
dientes. El título, se suponía, se expediría cuando hubieran cum- de Otáiz (Otáez) se despoblara en 1600, 1611, 1616 Y 1660; Gua-
plido los requisitos de residencia y cultivo que preveía la ley. En naceví, El Zape, Santiago Papasquiaro, Tepehuanes y San Dimas,
muchos casos, sin embargo, las autoridades nunca expidieron en 1616; San Miguel de Bocas (Villa Ocampo), en 1618, 1638 Y
los títulos de las suertes y la gente dividió, heredó o vendió sus 1645; Mapimí, en 1648, 1650, 1652 Y 1715; Pueblo Nuevo, en
tierras sin la documentación apropiada.? En aquellos casos en los 1702; Cinco Señores (Nazas), en 1716 y 1725. Entre 1771 y 1776,
que sí existieron títulos, la fuerza de los derechos de propiedad por causa de esas incursiones, al menos 116 haciendas y ranchos
dependió de que, a lo largo de las generaciones, los herederos fueron abandonados en las provincias internas. Los frecuentes ata-
y sucesores de los primeros propietarios conservaran y documen- ques y las repetidas fundaciones introdujeron elementos de confu-
taran notarialmente las distintas operaciones que ejecutaron sobre sión adicional a la cuestión de la propiedad porque causaron la
las tierras. En la medida en que no lo hicieron sus derechos per- pérdida de documentos importantes y porque modificaron la ubi-
dieron fuerza. 10 cación de algunas propiedades y asentamientos.u
Numerosas poblaciones nunca tuvieron mercedes que ampa- Para hacer más complicada la situación, ni los límites ni la ex-
raran sus tierras. Entre ellas se cuentan aquellas comunidades tensión de las propiedades compuestas quedaron claramente esta-
fundadas por frailes, conquistadores o mineros a las que, por al- blecidos pues por causa de la fragosidad del terreno y del peligro
gún motivo, nunca se expidió una merced; por ejemplo, comuni- de los indios nómadas, los deslindes muchas veces se hicieron a
dades indígenas ubicadas en regiones sobre las cuales el gobierno "ojo de pájaro"; de ese modo las composiciones, que debían haber
colonial no tuvo autoridad efectiva, y comunidades que surgieron rectificado las imprecisiones de las mercedes de los dos siglos an-
en tierras de alguna merced privada. Este último caso fue el de El teriores, sirvieron para que los propietarios de los títulos de esas
Pasaje, en donde se formó una comunidad a partir del presidio, mercedes expandieran sus dominios incluyendo en ellos las pro-
cuyos soldados, a diferencia de los de otros, no dejaron la región piedades de comunidades y pequeños propietarios. La sobreposi-
cuando se suprimió su guarnición porque eran empleados particu- ción de derechos de propiedad acentuó la precariedad que por
lares del terrateniente. La ocupación de esas tierras no creaba de- otros motivos padecieron las propiedades durante la Colonia en el
rechos de propiedad aun sí había documentos notariales sobre la siglo XIX
traslación del dominio porque había un propietario preexistente. Otra fuente de dificultades se hizo patente cuando los esfuer-
8 PATRICIA FERNÁNDEZ DE CASTRO DERECHOS DE PROPIEDAD Y TENENCIA DE LA TIERRA 9

zos porfirianos por racionalizar la propiedad de la tierra en todo decieron y las revueltas y rebeliones que caracterizaron al si-
el país impusieron una cuadrícula de normas uniformes sobre el glo XIX continuaron provocando la inestabilidad de los asenta-
rompecabezas colonial. Las mercedes en el área bajo jurisdicción mientos. A mediados de siglo, la lucha entre coríservadores y
de la Audiencia de Guadalajara -que era el caso de la Nueva liberales por el control del Estado nacional abrió un nuevo espa-
Vizcaya- destinaron mayores extensiones de tierra para fundo le- cio para las luchas sociales por la tierra.
gal y ejidos a las comunidades, que las asignadas por la Audiencia Las guerras de Reforma e Intervención crearon oportunida-
de México que habían sido la norma cuando, durante el Porfiria- des para que comunidades y latifundistas se aliaran con los grupos
to, se legisló sobre tierras. En las regiones controladas por la Au- que luchaban por el control del Estado nacional. Aquí nos intere-
diencia de México el ejido era de 500 varas hacia cada punto sa señalar en particular aquellos casos en los que algunas comuni-
cardinal a partir de la iglesia (1,000,000 varas-). En las que con- dades procuraron obtener el apoyo del gobierno republicano, que
trolaba Guadalajara, eran de una legua cuadrada (25,000,000 emitió una serie de decretos dotando o salvaguardando las tierras
de algunos pueblos.!-
varas-). Durante el último periodo de la Colonia las mercedes
En Durango los gobiernos liberales procuraron fortalecer y
abarcaban cuatro leguas cuadradas de tierra, tres veces más que
controlar a la población rural por medio de alianzas en las cuales
en el anterior.l- Como veremos más adelante, aunque a mediados
la cuestión agraria figuró prominentemente. Ya en 1856 el gober-
del siglo XIX el gobierno federal reconocía estas dotaciones de
nador liberal José Patricio de la Bárcena otorgó cuatro sitios de
cuatro leguas.t en el Porfiriato el gobierno uniformó las medidas
ganado mayor para ejidos a los pueblos de Santo Niño, Orégano y
de los ejidos tomando como norma las de la Audiencia de México.
Aguanaval.'> En 1858 su sucesor, José María Patoni, creó el muni-
cipio de El Rodeo, con el casco de la hacienda del mismo nom-
11. De la Independencia al Porfíriato
bre, que nunca había recibido merced de tierras ni el carácter de
La estructura colonial fue la base sobre la que operaron las leyes, pueblo, como cabecera.ié En 1862, en tierras de dos haciendas
las decisiones gubernamentales, las luchas políticas y el estanca- contiguas a San Lorenzo creó dos municipios (Zaragoza y Juá-
miento económico del siglo XIX. En efecto, éste fue un periodo en rez).'? Antes, en 1861, recurriendo a los poderes extraordinarios
el que la dinámica demográfica, la inestabilidad política y el limi- de que lo había investido el Congreso a causa de la Intervención, de-
tado crecimiento económico, estimularon la apropiación informal claró lugar público el mineral de Yerbabuena, en las cercanías
de tierras como solución a las tensiones sociales que comportaba de Coneto, y ordenó que fueran indemnizados los dueños de las
la concentración de la propiedad en pocas manos. De ese modo 3,168 hectáreas que, de acuerdo con las Ordenanzas de Minería,
aparecieron nuevos asentamientos dentro de los linderos de los le adjudicó a la nueva población. ia Los poblados de La Gotera y
grandes latifundios, cuyas tierras tenían muy bajo valor y estaban El Realito, en el distrito de Coneto, surgieron en los linderos del
sólo parcialmente ocupadas, sin que los propietarios de las hacien- mineral de Yerbabuena, apenas Patoni lo declaró lugar público, y
das pudieran hacer mucho al respecto, precisamente por causa de solicitaron tierras.'?
la misma extensión y baja densidad de población de sus tierras. Los gobiernos locales también procuraron cimentar sus alian-
Surgieron también asentamientos en terrenos baldíos, al mismo zas respondiendo a las demandas agrarias de los pueblos. En las
tiempo que otras propiedades comunales o individuales incorpora- laderas subtropicales de la Sierra Madre, en el partido de Tarna-
ron tierras a las que ya poseían. Entre 1827 y 1888 los terrenos zula, los habitantes de Tabahueto obtuvieron el apoyo del jefe po-
que ocupaban los habitantes de El Tunal, por ejemplo, crecieron lítico en su lucha contra los hermanos Homobono y José María de
de 1,755.61 hectáreas (un sitio) a 4,564 hectáreas sin que mediara la Rocha y otros terratenientes locales, quienes comenzaban a cul-
adquisición alguna. San Pedro del Gallo ocupaba 26 sitios hacia tivar caña de azúcar a escala comercial. Encabezados por su capi-
1868 a pesar de que la máxima extensión que se le había concedi- tán Zenón Ramírez, que surgió como líder local en el curso de la
do era de siete sitios.P Por otro lado, los ataques indios se recru- disputa contra los De la Rocha, formaron una guerrilla que se
p
10 PATRICIA FERNÁNDEZ DE CASTRO DERECHOS DE PROPIEDAD Y TENENCIA DE LA TIERRA 11

puso a las órdenes del coronel del Ejército Defensor de la Sierra ban Boca del Cobre y San Luis del Cordero. Por medio del juzga-
Madre, Alejandro Hernández, durante la Guerra de Intervención. do de distrito el gobernador expidió un título que amparaba los
Al terminar la guerra, en 1868, el jefe político del Tamazula con- siete sitios que Juárez había otorgado al pueblo y decidió dividir
cedió tierra a los habitantes de Tabahueto en la Sierra Madre en cuatro sitios, que era lo que le correspondía de acuerdo con las
premio a los servicios que habían rendido a la patria.s' disposicione coloniales, en 320 lotes que se distribuirían entre los
El régimen de la propiedad que se constituyó entre 1821 y jefes de familia. El resto de la tierra quedaría para usos y edificios
1880 fue frecuentemente irregular tanto por las circunstancias del públicos y para futuras familias. Sin embargo, cuando presentó
periodo como por las características de la legislación que la creó. esta distribución ante el Ministerio de Fomento para su aproba-
Los archivos privados y públicos, notariales y de la propiedad, tan ción en 1868, esa oficina dispuso que, en primer lugar toda la tie-
cruciales para proteger los derechos de propiedad sufrieron mer- rra que no se distribuyera a los jefes de familia se consideraría
mas por causa de los ataques indios -que sólo fueron controla- ejido (y por ende sujeta a la legislación vigente sobre tierras per-
dos hasta bien entrado el Porfiriato- y las revueltas y rebeliones tenecientes a corporaciones civiles), y, en segundo lugar, que el
que asolaron al país la mayor parte del siglo XIX. La quema de ar- gobierno sólo podía otorgar cuatro leguas? (una legua por cada
chivos y los asaltos a haciendas y ranchos eran parte integral de viento), lo cual efectivamente canceló la dotación de Juárez.v'
esas incursiones y revueltas. Además de estos procesos de reorganización de la ocupación
Debido a que algunas dotaciones de tierras se hicieron no de la tierra, la política de tierras de los gobiernos del siglo XIX
sólo por consideraciones de equidad, sino también por las necesi- afectó el régimen de la propiedad en el país. Dos series de leyes
dades políticas del momento, presentaron defectos que se hicieron son claves para aproximarnos al proceso de reestructuración de la
evidentes cuando cambiaron las circunstancias políticas. Esto es propiedad territorial en el siglo XIX y sus consecuencias en el Por-
especialmente cierto en las correspondientes a los dos periodos de firiato. La primera respondió al periodo liberal y reformista que
la Reforma y la Intervención. En el caso del poblado de Yerba- va de las Cortes de Cádiz a la primera República Federal. La se-
buena, por ejemplo, cuando en 1889 el pueblo solicitó a la Secre- gunda es la serie de leyes de Reforma de las décadas de 1850 y
taría de Fomento que regularizara sus títulos, se descubrió que las 1860. En ambos casos las leyes intentaron promover la propiedad
tierras que había repartido el gobernador Patoni pertenecían a la privada e individual ordenando la división y distribución de tierras
federación. El gobernador no tenía jurisdicción sobre ellas ni de- comunales. Las leyes del 9 de septiembre de 1812 y 4 de enero de
recho de repartirlas.s! 1813, de las Cortes de Cádiz, devolvieron a los ayuntamientos fa-
Incluso las dotaciones otorgadas por Juárez resultaron proble- cultades que habían perdido durante el siglo XVI para proceder a
máticas. En diciembre de 1866, por ejemplo, a su paso por la re- la división y distribución de las tierras comunales.é Después de la
gión de San Pedro del Gallo, recibió una petición de los vecinos Independencia, el 25 de octubre de 1825 el Congreso del estado
que le solicitaban cuatro sitios (o leguas-) de tierra. Juárez dotó al emitió un decreto que ordenó a los ayuntamientos dividir y distri-
pueblo con siete sitios para que se distribuyeran entre los jefes de buir las tierras comunales de los pueblos. Sabemos que se aplicó
familia, y dispuso que si era necesario se tomaran tierras de los en al menos dos pueblos: San Miguel de Bocas (Villa Ocampo) y
baldíos circunvecinos. Para cumplir con las disposiciones que el El Tunal (Durangoj.s-
Ministerio de Fomento le comunicó, el gobierno del estado, por Los esfuerzos por privatizar la tierra se redoblaron a media-
medio del jefe político de Nazas, ordenó la mensura y deslinde de dos de siglo con las Leyes de Reforma. Dado que son muy conoci-
las tierras de San Pedro. En el verano de 1867, en el curso de las das, me limitaré aquí a señalar algunos ejemplos de cómo
operaciones del ingeniero Gil Peimbert, se descubrió que el pue- vulneraron los derechos de propiedad. Frecuentemente, el único
blo ocupaba 26 sitios de tierra, parte de los cuales pertenecía a título que recibía un denunciante de tierras bajo las Leyes de Re-
propiedades privadas (la hacienda de la Zarca era de las más forma era una escritura pública de la transacción por la que se le
afectadas) y el resto a otras comunidades, entre las que se conta- adjudicaba la tierra. Esto es, frecuentemente no se le entregaba el
12 PATRICIA FERNÁNDEZ DE CASTRO DERECHOS DE PROPIEDAD Y TENENCIA DE LA TIERRA 13

título original ni la documentación sucesiva anterior a la adju?ica- nería, la metalurgia, la agricultura, la ganadería y las maderas, en
ción que se le estaba haciendo. Los derechos sobre las propieda- combinación con los incentivos que ofreció el gobierno porfirista a
des denunciadas al amparo de la circular del 9 octubre 1856, que los inversionistas, promovieron la revalorización d los recursos
suprimió el pago de alcabala y de los gastos de escrituración para naturale -la tierra, el agua, la madera y las minas- y de ese
las propiedades valuadas en menos de 200 pesos quedaron en una modo incidieron en los niveles de conflicto agrario en el estado.
situación aún más vulnerable. Al eliminar la escrituración y propo- Tierras agrícolas (la zona árida y los valles)
ner como único título el acta por la que se adjudicaba la tierra, el
En esta sección examinaré el proceso de revaloración de las tie-
régimen de propiedad rompió la cadena de documentación nota-
rras agrícolas y ganaderas de los valles y la zona árida, pero debo
rial que unía al título primordial con el propietario actual de la
precisar que por la importancia del desarrollo económico del que
tierra, vínculo que, como he señalado, era crucial para poder pro-
fue sujeto, así como por la fuerza de los movimientos revoluciona-
bar los derechos de propiedad.z> Además, las siguientes generacio-
rios que de ahí salieron, una parte importante de la sección la de-
nes de propietarios no estaban exentas de los impuestos y costos
dicaré a La Laguna.
de escrituración y notarialización, juicios sucesorios y otros proce-
La aridez y la localización geográfica de La Laguna, alejada
dimientos legales que, por otro lado, el valor de la tierra frecuen-
hasta finales del siglo XIX de cualquier centro económico impor-
temente no justificaba. De ese modo, la tierra se trasladaba d.e
tante, hicieron que durante la Colonia y hasta mediados del siglo
mano en mano sin mayor trámite que la traslación del título den-
XIX fuera una zona ganadera escasamente poblada. Esto no signi-
vado de la circular del 9 octubre.
fica, sin embargo, que la tierra no hubiera sido apropiada. Como
Finalmente, los títulos emanados de las Leyes de Reforma no
he señalado antes, por factores que tienen que ver con la historia
eran de propiedad plena, sino que habían sido dados mediante el
de la expansión de la estructura colonial novohispana, en la región
reconocimiento de una hipoteca sobre el valor de los terrenos y la
central del altiplano nuevovizcaíno predominaban las grandes pro-
obligación, no inmediata pero sí necesaria, de redimirla para con-
piedades, cuyo control sobre la tierra se consolidó durante el siglo
solidar la propiedad. Siguiendo la tradición legal española, la ley
XVIII.27 El nivel de capitalización de estas tierras era bajo. La leja-
de nacionalización de 1863 no reconoció la prescripción porque
nía de los mercados, la sequedad de la región y el peligro de in-
los derechos de propiedad derivados de esta leyeran precarios.26 cursiones indígenas dificultaban el desarrollo de una agricultura
Las Leyes de Reforma y las que emitieron los gobiernos libe-
que no fuera de subsistencia.é La ganadería, tal como se practica-
rales de principios de siglo, lejos de resolver la situación de la pro- ba, requería de una inversión mínima. .
piedad territorial heredada de la Colonia, minaron la propiedad La transformación de la estructura de la propiedad rural en la
comunal a favor de la privada, sin hacer ésta firme, definitiva, que durante el Porfiriato sería la más importante región agrícola
irrevocable e irreversible. Al contrario, crearon situaciones de titu- del estado, La Laguna dependió, según lo ha mostrado Manuel
lación dudosa que generaron conflictos cuando, autorizadas por Plana, no tanto de los logros políticos y económicos del Porfiriato,
las leyes porfiristas, las compañías deslindadoras y la Secretaría de sino de procesos que se remontan a los periodos de la Reforma,
Fomento comenzaron a exigir la presentación de títulos perfectos la Intervención y la República Restaurada. La transformación de
a los terratenientes del país. las grandes haciendas ganaderas y cereal eras coloniales en hacien-
das monoproductoras de algodón fue resultado principalmente de
III. El Porfiriato: La revalorización de la tierra y el agua tres factores. El primero fue la política de confiscación y expropia-
Si la vulnerabilidad de los derechos de propiedad tenía raíces muy ción de bienes de los grandes latifundistas que habían colaborado
antiguas, el embate que tuvieron que enfrentar los terratenientes con el Imperio. El segundo fue el comercio algodonero que se de-
grandes y (sobre todo) pequeños tenían orígenes má~ cercano~. sarrolló en la frontera norte a raíz del bloqueo a la costa confe-
Las inversiones en industrias clave, como los ferrocarnles, la mi- derada durante la Guerra de Secesión americana, que creó las
14 PATRICIA FERNÁNDEZ DE CASTRO DERECHOS DE PROPIEDAD Y TEN NCIA DE LA TIERRA 15

condiciones para que los comerciantes del oroeste acumularan del mundo en tierras de la hacienda de Las Mercedes, que forma-
capital y así surgiera en la región una burguesía industrializante.z? ba parte de la hacienda de Santa Catalina, le permitió a Pablo
Finalmente, el tercero, fue el lento surgimiento de un mercado Martínez del Río expander sus tierras irrigables a más de 8,500
nacional para los textiles manufacturados en el Norte, que en par- hectáreas.I'
te estuvo vinculado con la construcción de vías férreas y que creó Lo mismo ocurrió, aunque a escala menor, en las haciendas
la demanda necesaria para estimular la producción de algodón. ganaderas de los valles. Durante el Porfiriato la creciente inver-
El aumento del precio del algodón a partir de la década de sión en irrigación, ganado, maquinaria e instalaciones permitió a
1850 determinó que este nuevo tipo de terratenientes comprara las haciendas incrementar su productividad y aumentar el valor de
estas tierras de la región lagunera e invirtiera en ellas para irrigar- la propiedad. Como en La Laguna, aunque en grado menor, este
las y producir algodón para los mercados nacional e internacional. proceso supuso una renovación de la clase terrateniente.
Este proceso de capitalización alteró profundamente la estructura La hacienda de La Punta había sido una propiedad jesuita
económica de La Laguna. Los vastos latifundios de Leonardo Zu- que adquirieron unos parientes de la Casa de Súchil. Sus herede-
loaga, Juan 1. Jiménez y Juan Nepomuceno Flores, quienes habían ros, endeudados, la vendieron a fines de la década de 1860 a
adquirido las tierras de los herederos de los propietarios colonia- Francisco Gómez Palacio. Los numerosos herederos del exgober-
les fueron vendidos a, y progresivamente fraccionados por, hacen- nadar retuvieron la hacienda desde 1866 hasta 1903, pero hicieron
dados con el capital necesario para invertir en las tierras y pocas inversiones. La vendieron a una sociedad formada por dos
hacerlas productivas.s' La capacidad de invertir en obras de irriga- compañías familiares: Gurza Hermanos y González Saravia Her-
ción, crecientemente importantes, marcó la redistribución de la manos. Inmediatamente después de recibir la hacienda, Ricardo
propiedad, y el acceso presente y futuro al agua y a las tierras irriga- G. Saravia, quien había sido nombrado administrador general, re-
bles se convirtió en la fuente de numerosos conflictos que enfren- construyó la vieja presa jesuita y edificó una nueva, La Culebra,
taron no sólo a grandes hacendados contra pueblos o pequeños "de gran capacidad." Esto le permitió abrir 500 hectáreas al culti-
propietarios, sino también a los grandes propietarios entre sí. vo. Para 1907 estaba construyendo silos, instalando una trilladora,
Por causa del cada vez mayor interés de los inversionistas en invirtiendo en más irrigación, importando ganado y caballos y
las tierras irrigables de la región semiárida del estado, se dieron reorganizando la producción para mejorar la productividad. Aun-
simultáneamente dos procesos: la fragmentación de los latifundios que esto generó empleos para los vecinos de los pueblos cercanos,
coloniales y el acaparamiento de las tierras así liberadas y otras en también significó que disminuyó el acceso que tenían esos vecinos
manos de nuevos ínversionistas. De acuerdo con los estudios de y los pobladores de la hacienda a los pastos y probablemente tam-
Manuel Plana sobre La Laguna coahuilense, entre 1876 y 1881 la bién a la tierra de cultivo.v
constante reinversión de las ganancias que producía la incipiente Las tierras áridas no fueron marginales a este proceso de in-
producción algodonera en la adquisición de nuevos predios, modi- versión de capital y revaluación. Durante la última década del
ficó sustancial mente la estructura al fragmentarse y reconcentrarse Porfiriato una especie de arbusto (Parthenium argentatum) que
la tierra en manos de quienes tenían el capital necesario para irrigar- crece silvestre en la zona árida de Zacatecas, Coahuila y Durango,
las. Mientras los latifundios se dividían para formar nuevas hacien- atrajo la atención de grandes inversionistas porque se descubrió
das y ranchos, en las áreas de pequeña propiedad se multiplicaron que producía un sucedáneo del hule. Era la época en la que el de-
las ventas de predios que entraban a formar parte de nuevas uni- sarrollo de la industria automotriz en Estados Unidos y Europa
dades cuya superficie típicamente variaba entre 500 y 1,000 hectá- estaba dando un gran impulso a la producción de hule. El domi-
reas. En el interior de las unidades de producción que se nio angloholandés de la producción en el Sudoeste de Asia impul-
formaron por estos dos procesos, la superficie cultivable se am- só a los norteamericanos a buscar fuentes alternativas de
pliaba mediante la inversión en obras de irrigación. Así, la cons- abastecimiento de la materia prima, de modo que el descubri-
trucción de la que -se decía- era la presa privada más grande miento de la forma de extraer látex del guayule para producir
16 PATRICIA FERNÁNDEZ DE CASTRO DERECHOS DE PROPIEDAD Y TENENCIA DE LA TIERRA 17

hule a escala industrial, en 1901 generó un gran interés por las habían llegado pueblo y hacienda. En el caso de Peñón Blanco
tierras en donde crece. A partir de 1903 al menos ocho compañías esto sucedió cuando la hacienda canceló un contrato de arrenda-
invirtieron en terrenos y plantas procesadoras de guayule en La miento que había permitido a los peñoleros usar la l'Íerra desde
Laguna.» 1807; en el de Cuencamé, el mecanismo fue la expropiación vio-
La revaluación de las tierras de los valles y de la región árida lenta de tierras y el uso de autoridades y fuerzas públicas para
generó una intensa competencia por la tierra que tomó diversas hacerlo.
formas. Los terratenientes procuraron afirmar sus derechos y pre- Minería y maderas
venir que otros reclamaran el uso o la propiedad de la tierra res-
En esta sección exploraré, cómo el desarrollo de la minería y me- ,
tringiendo el acceso de sus trabajadores y vecinos a los recursos
talurgia presionó los recursos naturales de la Sierra y las Quebra- "
de la tierra. Quién usaba la tierra y quién controlaba el acceso a
ella eran cuestiones legales importantes, o, como le escribió Pablo
das, directamente y a través de sus implicaciones con las industrias i!,
,,,
I

maderera y ferrocarril era. .


Martínez del Río al administrador general de Santa Catalina:
El sector minerometalúrgico del estado se transformó cualitati-
"Creo que es muy importante que la hacienda deje claro de va y cuantitativamente durante el Porfiriato. Además de nuevas
una vez por todas que tiene completo dominio y posesión de esas inversiones, la modernización tecnológica y organizativa de los
tierras, para alejar para siempre cualquier peligro de controversias procesos mineros y metalúrgicos -que hicieron posible extraer
con los habitantes del pueblo.>" cantidades masivas de minerales de baja ley no sólo por el oro y
la plata que contenían, sino también por sus minerales industria-
Algunos de los mecanismos más importantes para asegurar el les- hicieron más productiva y redituable la minería, incluso en las
control de la tierra tenían que ver con la determinación de linde- regiones peor comunicadas del estado.w
ros. Un deslinde, al igual que la construcción de una barda, podía No sólo eso; las explotaciones tradicionales fueron rápidamente
servir tanto para defender como para expandir los límites de una desplazadas por negociaciones industriales tecnológicamente avan-
propiedad. Un abogado hábil, como Martínez del Río, sabía que zadas, financiadas por grandes capitales frecuentemente extranje-
ningún pedazo de tierra era insignificante si se trataba de defen- ros. American Smelting and Refining Company y Metallgesellshaft
der los derechos de una propiedad.ü El archivo de su hacienda AG eran dos de las mayores, pero en todas las regiones mineras
muestra que para hacerlo, Martínez del Río deslindó tierras, cons- del estado se establecieron negociaciones que vinculaban los rin-
truyó bardas o tuvo disputas por linderos con Nazas, Pedriceña, cones más remotos de la Sierra Madre con los centros mineros y
Peñón Blanco, Sauces de Salinas, Conejo, La Uña y Cuencamé, financieros más dinámicos del mundo.
así como con las haciendas de Sombreretillos de Jimulco, Juan Las industrias minera y metalúrgica repercutían en la demanda
Pérez, Atotonilco/Sombreretillos de Campa, San Nicolás, Meno- de tierra de varias maneras. Un fundo minero o pertenencia im-
res, Palmitos, Amoles y Carretas. plicaba una cierta ocupación del suelo del que se extraía mineral;
La coexistencia de las grandes haciendas con las comunidades las compañías más grandes podían acumular extensiones de algu-
que se habían formado en su interior y con los pueblos libres que na consideración. Peñoles, por ejemplo, tenía 200 pertenencias en
habían sobrevivido a las presiones de las haciendas, siempre fue Mapimí hacia 1909. En 1904 las concesiones mineras activas en el
complicada por los esfuerzos de los hacendados por controlar la estado sumaban 25,000 hectáreas.
tierra. Su precario balance dependía de una economía lenta y ba- Especialmente después de que habían llegado a un cierto tama-
jas tasas de crecimiento demográfico. Durante el Porfiriato, la posi- ño, las compañías necesitaban tierra para sus plantas de trata-
bilidad de trabajar la tierra intensivamente aumentó las tensiones miento y las habitaciones de sus empleados y trabajadores. Por
en el campo. En algunos casos, como el de Cuencamé y el de Pe- añadidura, una mina implicaba una considerable extensión de tie-
ñón Blanco, los esfuerzos de los compradores porfirianos por re- rras pastales, pues tanto la producción como los insumos que usa-
forzar su control sobre la tierra rompieron el modus vivendi al que ba se transportaban a lomo de mula. Gerald E. Norton, por
18 PATRICIA FERNÁNDEZ DE CASTRO DERECHOS DE PROPIEDAD Y TENENCIA DE LA TIERRA 19

ejemplo, solicitó a Fomento 200 hectáreas (el doble de lo que se Para terminar esta exploración sobre el impacto de la deman-
asignaba a un pueblo para fundo legal) para las mulas que necesi- da de leña y madera en la tenencia de la tierra, presentaré el caso
taba su compañía. . del que tal vez fue el principal acaparador de terrenos madereros
El recurso natural más importante, sin embargo, eran los te- en el estado, Eduardo Hartmann.
rrenos madereros. La demanda de combustible y madera estaba La primera incursión de Hartmann en la explotación de
estrechamente vinculada con el desarrollo de minas, ferrocarriles maderas en México fue a principios de 1880, cuando instaló
(que a su vez eran cruciales para la modernización de la minería y un aserradero al Noroeste de Múzquiz, Coahuila. Las incursio-
la metalurgia) y aun del guayule. Entre 1892 y 1908 se construye- nes indígenas lo obligaron a reubicar su empresa al Norte de Vi-
ron más de 800 kilómetros de ferrocarriles, y más de 70 compa- lla acampo, en donde él y sus asociados compraron 109 sitios
ñías mineras operaron en el estado. Muchas de éstas trabajaban (191,361.49 hectáreas). La búsqueda de maderas para minas los
más de una mina, y dos de las compañías metalúrgicas que opera- llevó después hacia el Sur de la Sierra de Durango, en donde
ban en el estado, ASARCO y Peñoles, estaban entre las más gran- abrieron un aserradero más grande del que tenían en Coahuila.
des del país. En la zona lagunera se establecieron ocho compañías El distrito tenía buenas maderas y estaba cerca de las minas.
procesadoras de guayule. Todo esto representaba una creciente Para expander la empresa, Hartmann, ya asociado con otros dos
demanda de madera y leña que en buena medida se satisfacía con empresarios, empezó a comprar ranchos. Según una carta que le
los recursos madereros de la Sierra. envió a Fomento en diciembre de 1989, para esa fecha había in-
Los ferrocarriles y las grandes inversiones en minas, terrenos vertido 150,000 pesos en ello. Una de las primeras compras que
forestales, guayuleros o agrícolas, se retroalimentaban. Las inver- registran los archivos de la Secretaría de la Reforma Agraria, la
siones de Standard Oil en "enormes reservas de pino" al Este de del rancho Coyotes (19,386 hectáreas) y sus anexos, Banderas y
Topia, por ejemplo, hicieron correr rumores de que el ferrocarril Santa Petronila (15,567,34.62 hectáreas), es precisamente de ese
tendería una línea en esa dirección desde Tepehuanes. En efecto, año.t?
el ingeniero que diseñó esa línea para la Topia Mining Company, Los planes del Ferrocarril Internacional de extender su línea
en 1908, lo hizo tratando de que pasara por los bosques más espe- de Tepehuanes hacia la Sierra generaron una serie de denuncios
sos de la Sierra, de modo que la extracción de madera fuera uno que contrapusieron los intereses de los varios actores que tenían
de los principales negocios del ramal.t? intereses en la Sierra. Hartmann, como veremos en las siguientes
¿Qué tan importante fue el impacto de la demanda de leña y páginas, procuró hacerse de todas las tierras madereras del parti-
madera en la tenencia de la tierra? La documentación de que dis- do del Pueblo Nuevo. Para ello tuvo que competir contra otros
pongo es indirecta y sólo permite una apreciación cualitativa que, empresarios, contra terratenientes menores y contra el ayunta-
sin embargo, da una idea de la magnitud del problema. La eviden- miento de Pueblo Nuevo. Los denuncios ponían en entredicho la
cia fotográfica del Archivo de Terrenos Nacionales de la Secreta- propiedad de las tierras de la región porque no existían títulos.
ría de la Reforma Agraria sugiere que para responder a las La propuesta que le presentó Hartmann a Fomento presenta-
necesidades de las industrias que estaban llevando al estado a la ba su solicitud de tierras como un intercambio de tierras por fe-
modernidad, los montes de la Sierra fueron talados y que esto rrocarril: Hartmann construiría un ferrocarril de Llano Grande a
ocurrió de manera especialmente intensa cerca de campos mine- Coyotes y a El Salto si el Internacional no construía la línea Sina-
ros y centros de población. Una investigación de campo que se re- loa-Durango que tenía proyectada a cambio de 300,000 hectáreas
alizó entre 1911 y 1925 corrobora esta apreciación. En la zona que justificarían la inversión.s?
noroeste del estado, en donde se concentraban recursos forestales Hartmann solicitaba 300,000 hectáreas, de las cuales quería
y mineros, cerca de la tercera parte del terreno había sido desfo- 100,000 ó 125,000 en Pueblo Nuevo, y el resto en San Dimas y en
restado. En la vertiente oriental de la Sierra el porcentaje se ele- Santiago Papasquiaro. A cambio ofrecía deslindar Santiago Papas-
vaba a 50 por ciento.38 quiaro, San Dimas y Tamazula y comprar la tercera parte de los
20 PATRICIA FERNÁNDEZ DE CASTRO
DERECHOS DE PROPIEDAD Y TENENCIA DE LA TIERRA 21

terrenos nacionales que encontrara. En respuesta del 28 de julio el mayor de los ranchos, San Luis, tenía dos o tres casas de made-
de 1898, Fomento admitió su propuesta. Apenas dos meses más ra y que en los otros dos apenas había un jacal en cada uno de los
tarde, habiendo ya "deslindado" Pueblo uevo, Hartmann presen-
cuales vivía una familia. Añadía que la gente que liabitaba en
tó su solicitud de compra de los terrenos nacionales del partido.
los ranchos "nunca ha pensado en sí misma como dueña de un
De acuerdo con su deslinde, había encontrado sólo cuatro predios
palmo de tierra, y si han vivido ahí, construyendo sus chozas y cul-
ocupado, que en conjunto abarcaban un área de unas 10,000 hec-
tivando pequeños predios de tierra irrigada y de temporal, lo han
táreas. Hartmann anotaba, sin embargo, que estos predios eran
hecho en la creencia de que un día tendrían que pagar una pe-
utilizados para agostadero y cultivos agrícolas solamente en el ve-
queña renta al gobierno o al individuo que adquiriera la tierra."
rano y que ninguno de los poseedores tenía títulos, lo cual, en tér-
minos de su argumento, los volvía ocupantes sin derechos. Prueba
Aunque varios de los rancheros trataron de proteger sus derechos .;
..,
de la falta de titularidad de los ocupantes era que pagaban renta solicitando sus tierras en renta o venta, en junio de 1908 Fomento t
al gobierno federal; sólo uno de ellos había denunciado unas extendió un título de propiedad a favor de Hartmann por 31,010 l•

tierras. hectáreas.ss 1,
I

Ni Fomento -que le indicó a Hartmann que existían al me- Hartmann, asociado con otras personas, adquirió otros pre-
nos otros catorce predios ocupados- ni Hartmann tomaron en dios y presentó nuevos denuncias. Aunque algunas de sus solicitu-
cuenta al principal ocupante de tierras en la zona. Después de des, por diversos motivos, entre ellos el alzamiento revolucionario
que en 1894 su título había sido declarado inválido, Pueblo Nuevo de 1910-1911, sólo se resolvieron (favorablemente para Hart-
había iniciado trámites para comprar las 62,000 hectáreas que mann) hasta 1912. En total Hartmann y sus socios acumularon
ocupaba. En cualquier caso, Hartmann argumentaba que no había más de 171,000 hectáreas de tierras madereras en Pueblo Nuevo y
más de 55,000 hectáreas madereras en Pueblo Nuevo y proponía' zonas vecinas.O
que se las vendieran a él, y el resto a otro empresario que había Los pobladores de la Sierra y las Quebradas habían desarro-
estado negociando una compra. Por su parte ofrecía darle a cada llado prácticas del uso de la tierra que se adaptaban a su modo de
uno de los cuatro poseedores que había identificado, 200 hectá- vida y medio ambiente. Hacían un movimiento estacional hacia
reas, con lo cual, anotaba, ellos ya estaban de acuerdo. Con esta los pastos y las tierras cultivables más altas. Algunas veces estos
promesa, Fomento expidió título por 47,173.07.29 hectáreas en el predios eran ocupados o apropiados individualmente; otros eran
municipio de Pueblo Nuevo y partidos de Santiago Papasquiaro y poseídos en común como ejidos, codueñazgos o sin título. En
San Dimas, en junio de 1899, despojando de esta manera a Pue- cualquier caso, por diversos motivos estos predios eran más exten-
blo Nuevo de sus tierras, así como a los catorce terratenientes que sos de lo que era la norma en las regiones orientales del estado.
Fomento había identificado.u Las superficies cultivables eran pocas y estaban dispersas, la tierra
Otra adquisición en la misma zona despojó de cuando menos era pobre y quienes vivían en la región se veían obligados a rotar
9,000 hectáreas a dieciséis personas que, con dos (tal vez tres) ex- de un sitio al otro. En las laderas la tierra se erosionaba fácilmen-
cepciones, habían ocupado sus predios, unos durante 23 y otros te, por lo que debía ser abandonada y la gente tenía que moverse.
hasta 40 años. Entre los ocupantes que perdieron sus tierras estu- Las normas de la burocracia porfiriana no tomaban esto en cuen-
vo la familiar del posteriormente general revolucionario Miguel ta y de esa manera, en la competencia por los terrenos baldíos y
Laveaga. En agosto de 1906 Hartmann presentó ante Fomento un nacionales, los ocupantes históricos -individuales y comunales-
denuncio por 100,000 hectáreas ubicadas en Pinos Altos y Santia- se encontraron con que sus tierras habían sido adjudicadas a ter-
go Papasquiaro. De acuerdo con sus documentos sólo había tres ceros, y sus derechos de uso tradicionales limitados. El caso de El
predios ocupados en el área. Los rancheros eran arrieros que en
Carmen ilustra como, en la competencia con pueblos, pequeños
épocas de lluvias cultivaban en pequeña escala frijol, maíz y papa.
terratenientes y mineros, las compañías grandes podían apropiarse
El ingeniero que contrató para deslindar su denuncio sostenía que
de vastos terrenos, confinando a la población local a pequeños
22 PATRICIA FERNÁNDEZ DE CASTRO DERECHOS DE PROPIEDAD Y TENENCIA DE LA TIERRA 23

predios y re tringiendo sus posibilidades de adquirir derechos de presentaron una solicitud de ejidos y obtuvieron el apoyo del go-
propiedad. bernador, quien escribió a Fomento recomendando que otorgara
El pueblo El Carmen estaba ubicado cerca de las haciendas un sitio de ganado mayor al pueblo. Fomento al principio dio
El Carrizo y San Esteban, pertenecientes a Hilario Lozoya. En la prioridad al pueblo, ofreciéndole el terreno en venta e informan-
zona había varias rancherías: Los Lobos, Santa Lucía, Ranchitos y do a la compañía que no le podía vender tierras apropiadas por
Turuache y el mineral El Carmen. El censo de 1900 muestra que terceros. Sin embargo, cuando la compañía prometió donar a los
el pueblo tenía 804 habitantes, más de la mitad de los cuales eran ocupantes de las rancherías y jacales las tierras que habitaban, y el
hombres, lo cual indica que el pueblo atraía inmigrantes. Proba- gobernador retiró su objeción a que se le otorgara la tierra, Fo-
blemente poco tiempo después, cuando la compañía Jesús María mento le extendió un título por 7,070 hectáreas. Ninguna de las
cerró sus operaciones, la gente empezó a emigrar. Para 1910 sólo dos instancias había consultado a los habitantes, que habían pro-
174 de sus 376 habitantes eran hombres. cedido ya a deslindar sus tierras y reunir la documentación nece-
El principal terrateniente en el área, antes de que comenzara saria para adquirirlas. Cuando objetaron la decisión de Fomento,
a operar la El Carmen Copper Company, era Hilario Lozoya, y no la Secretaría simplemente los remitió al gobemador.s-
parece haber habido más que un pequeño terrateniente, Alejan-
dro González, quien era dueño de 1,225 hectáreas. Los poblado- IV. El Porfiriato: Leyes de baldíos y colonización
res de Lobos reconocían a Lozoya como dueño de la tierra y le
pagaban renta. No hay evidencia sobre los derechos de propiedad ¿Cuál fue la secuela de las leyes de tierras que expidió el gobierno
de los pobladores de las otras rancherías. de Porfirio Díaz sobre la distribución de la propiedad agraria y
A principios de 1900 la compañía empezó a tramitar compras qué relación podemos establecer entre esa secuela -si la hubo-
de terrenos porque necesitaba madera para construir los tiros de y el estallido de movimientos armados populares a partir de 1910?
sus minas. El primer denuncio, de 5,214 hectáreas, estaba centra- El argumento de esta sección es que el programa de deslindes e
do sobre el mineral y no afectaba las tierras de las rancherías o el identificación de baldíos impulsado por el gobierno, en combina-
pueblo de El Carmen. El segundo, sin embargo, generó más con- ción con la revalorización de la tierra, exacerbó los conflictos
flicto. Este denuncio era por 1,070 hectáreas que abarcaban minas agrarios facilitando la readjudicación de derechos propietarios so-
abandonadas y minas que la compañía había comprado reciente- bre la tierra. Aunque en términos generales, como Bob Holden ha
mente, así como tierras que hasta entonces habían poseído Lozo- demostrado, las compañías deslindado ras que Díaz autorizó para
ya y los pobladores de las rancherías y el pueblo. De acuerdo con deslindar los terrenos nacionales no usurparon ilegalmente tierras
la compañía, ni el primero ni los segundos tenían derechos a la a campesinos u otros propietarios agrarios, sus actividades sí tu-
tierra: Lozoya porque había alterado los límites de su propiedad vieron un efecto substancial sobre los patrones de ocupación y
para extenderla, y los rancheros porque, en su mayoría, no habían propiedad de la tierra."
construido nada más que jacales y no cultivaban la tierra. Sin embargo, la información que he presentado sugiere que
La tierra que ocupaba Lozoya era de hecho suya, pero el res- aunque éste es un análisis válido de la política de tierras del Porfi-
to eran terrenos nacionales deslindados por la Compañía García riato, se enfoca demasiado estrechamente a las compañías deslin-
Martínez. Sin embargo, las cinco rancherías estaban habitadas. En dadoras y al proceso mismo del deslinde. La política de tierras del
las más recientes había cerca de veinte habitaciones y en El Car- Estado porfiriano tuvo graves consecuencias para muchos propie-
men había aproximadamente cuarenta construcciones, la mayor tarios de tierras, especialmente los pequeños y comunales, que
parte de las cuales eran jacales pero también había algunas casas, eran los que tendían a tener mayores problemas en la titulación
así como varias labores cultivadas. de sus propiedades y también los que poseían menos recursos
En respuesta al denuncio de la compañía, en enero de 1903 para utilizar los mecanismos que el Estado ponía a disposición de
los pobladores de la zona, encabezados por Alejandro Aguirre, los propietarios para defender sus derechos. Entre aquel caos que
24 PATRIClA FERNÁNDEZ DE CASTRO DERECHOS DE PROPIEDAD Y TENENCIA DE LA TIERRA 25

eran los derechos de propiedad en el campo mexicano, exigir títu- propiedad dependía también de los recursos políticos que un pro-
los perfectos de hecho despojaba a numerosos terratenientes que pietario -{) un denunciante- pudiera movilizar.
poseían de manera "ilegal." El pueblo de Topia era uno de los más antiguos' de las Que-
Los efectos del programa de deslinde fueron mucho más com- bradas. La zona en la que está ubicado es rica en minerales y en
plejos que una expropiación directa de la tierra. Además, no se li- maderas. A principios de la década de 1890, sin embargo, "ciertas
mitaron en el tiempo al momento del deslinde porque declarar personas" habían monopolizado los terrenos madereros más cer-
nacional un terreno poseído por generaciones, sin título o con tí- canos al pueblo, restringiendo de esa manera el acceso de la gente
tulo menos que perfecto, era abrirlo a denuncios de terceras per- del pueblo a la leña y la madera.
sonas. Por otro lado, la capacidad de oponerse a un deslinde o a Probablemente desde la década anterior algunas personas co-
un denuncio dependía de varios factores. En primer lugar, era menzaron a cuestionar el tamaño del ejido, que era de cuatro le-
crucial que la comunidad o el terrateniente afectado supiera del guas-. El presidente municipal, coronel Antonio Ibarra, defendió
deslinde, lo cual no siempre era el caso. Un juicio de oposición, los derechos del pueblo y sancionó el uso de esas tierras como
además, requería recursos para pagar notarios, abogados e inge- monte para extraer leña y madera. El gobierno del estado apoyó
nieros. Si la propiedad no estaba amparada por títulos, era nece- esta posición.
sario pagar para componerla o comprarla. En el caso de las En 1889 y 1890, sin embargo, Joaquín Ortega, el secretario
comunidades, era necesario también que el representante tuviera del juzgado de distrito, y Manuel Recio, un residente de Topia
la voluntad política de defender los derechos del pueblo. que estaba emparentado con él, presentaron denuncios como bal-
En algunos casos, un título no era suficiente protección para díos los ejidos del pueblo. El pueblo apeló al gobernador y a Fo-
campesinos pobres. Los pueblos indígenas de Santa María Oco- mento pidiéndoles que declararan que las tierras eran ejidos, no
tán, San Francisco de Ocotán, Santa Magdalena Taxicaringa y San baldíos y explicando que eran cruciales para las minas y para la
Andrés Xoconostle, presentaron a la Compañía Deslindadora de sobrevivencia de la comunidad.
Joaquín Casasús los títulos que habían obtenido en el siglo XVIII El gobernador ordenó al jefe político de Tamazula que prote-
para substituir a la merced original, que se había perdido en un giera las tierras del pueblo, y Fomento envió a ambas partes a di-
incendio. Para probar la legitimidad de su título contrataron al li- rimir sus diferencias en ... iel juzgado de distritol-? Ortega,
cenciado Juan Hernández Marín, que en 1889 obtuvo de Fomento peleando en su terreno, obstaculizó los esfuerzos del abogado que
defendía los intereses de Topia, y argumentando que los ejidos,
un documento que certificaba la validez del título. Los honorarios
por ley, debían ser de una legua.? logró que Fomento le expidiera
de Hernández Marín fueron 14,049 pesos. Para pagarle fue nece-
un título que incluía una porción substancial de los de Topia.
sario que los pueblos le transfirieran 120,000 hectáreas de las
Aunque el pueblo conservó más de una legua cuadrada, la victoria
412,000 que poseían. Eventualmente los herederos de Hernández
de Ortega significó que tenía pocas perspectivas de defender el
Marín vendieron esas tierras, más otras 20,000 hectáreas que pos-
excedente. En efecto, cuando en 1894 cuarenta y siete pobladores
teriormente adquirieron del pueblo, en 1,000,000 pesos.ss
solicitaron a Fomento que deslindara dos leguas cuadradas que
En otros casos, la aplicación de las leyes podía resultar en la
tenían por ejidos y los distribuyera entre las cabezas de familia del
pérdida de tierras de un pueblo si, por ejemplo, su extensión era
lugar. Fomento se negó a hacerlo porque un ejido sólo podía te-
mayor que lo que la ley porfiriana consideraba como la norma.
ner una legua cuadrada.ss
Ya me he referido al hecho de que las mercedes de la Audiencia
Otro caso en el que una autoridad se apropió de terrenos,
de Guadalajara podían ser por cuatro sitios de ganado mayor (o
aprovechando un deslinde defectuoso en una comunidad, fue el
Ieguass). El caso de Topia ilustra éste y algunos otros de los pro- de Valle de Topia: Ahí el presidente municipal de Topia, un ran-
blemas que he estado exponiendo. La lucha por los ejidos de este chero acomodado de nombre Manuel López, denunció y obtuvo
pueblo muestra como la habilidad para defender los derechos de las tierras ejidales del pueblo, que habían quedado desprotegidas
26 PATRICIA FERNÁNDEZ DE CASTRO DERECHOS DE PROPIEDAD Y TENENCIA DE LA TIERRA 27

porque al de lindador se le olvidó firmar los documento


linde.s?
del de -
,
los intere e de su patrón, Pereyra, quien poco de pués había pre-
entado u denuncio.w
El último caso que examinaré aquí e el de San Miguel de
Bocas, que muestra otra forma en la que un personaje poderoso Conclusiones
podía apropiarse de las tierra de una comunidad: Cuando la
Compañía Deslindadora García Martínez comenzó a operar en Este trabajo ha mostrado que la tenencia de la tierra en el campo
e a área, el pueblo San Miguel de Bocas solicitó a Fomento que duranguen e fue inestable durante el Porfiriato y que sólo una
certificara que no había demasía ni baldío en sus tierras. Debido perspectiva que tome en cuenta la constitución de los derechos de
a que el pueblo no pudo presentar los títulos originales, Fomento propiedad en el largo plazo, puede explicar el impacto del desa-
le indicó que solicitara las tierras por prescripción e informó a la rrollo económico y de la política de tierras del Porfiriato sobre un
compañía que debía suspender sus operaciones en esas tierras. equilibrio históricamente precario de derechos tradicionales y le-
El deslinde de San Miguel de Bocas ya había sido completado gales sobre la tierra. Los patrones de ocupación y apropiación co-
y, como el presidente municipal no había podido presentar los tí- loniales fueron el cimiento sobre el que se construiría el siglo XIX.
tulos, la compañía declaró baldías todas las tierras de San Miguel La sección oriental del estado, que era más llana y apropiada para
de Bocas excepto un cuadro de 0.25 leguas por lado. En corres- la ganadería, bien ubicada en el camino a las regiones mineras del
pondencia con Fomento, sin embargo, el representante de la com- Norte del país y más fácilmente defendibles de las incursiones in-
pañía explicó que había decidido no buscar en los archivos de dígenas, fue casi totalmente apropiada por grandes terratenientes.
Indé =-donde probablemente estaban- unos documentos que las Pocos pueblos sobrevivieron en esta región. La porción occidental
hubieran amparado. del estado no fue tan completamente apropiada. Extensas áreas
Los denunciantes más grandes de terrenos baldíos y naciona- permanecieron realengas y las propiedades tendieron a ser meno-
les frecuentemente pertenecían a, o tenían nexos con, la elite polí- res que en el Este.
tica local. Muchas veces -<X)mo en el caso de Joaquín Ortega- La historia de estas apropiaciones, por otro lado, fue tal que
tenían vínculos con las instituciones e instancias involucradas en el muchas de las propiedades de menor tamaño o comunales ten-
proceso del denuncio. Esto representaba una desventaja crítica dieron a ser legalmente vulnerables porque no tenían títulos, los
para los poseedores de terrenos nacionales. En noviembre de 1898 habían perdido o eran defectuosos. En la lenta economía prepor-
Abel Pereyra, exgobernador y propietario de la hacienda ganadera firiana, los terratenientes rurales habían logrado equilibrios locales
de Guadalupe de la Rueda, solicitó en compra 33,462 hectáreas precarios, modus vivendi, que eran ocasionalmente perturbados
de los baldíos que reclamaba Bocas. ecesitaba la tierra, explicó a por alguna de las partes, pero que permitían que las grandes
Fomento, para cruzar ganado de su hacienda con ganado que iba haciendas más o menos coexistieran con pueblos libres y con las
a importar de Estados Unidos. En enero del siguiente año Fo- comunidades que existían en sus tierras. La reactivación de la eco-
mento le expidió el título correspondiente. nomía durante el Porfiriato aceleró las tensiones agrarias al reva-
El pueblo después sostuvo que Pereyra era responsable por la luar todos los tipos de tierras, recursos agrarios y propiedades del
pérdida de los títulos y de esa manera había facilitado su propio estado. Estas tensiones fueron agravadas por la política de tierras
denuncio. Diez años antes Pereyra había representado al pueblo, porfiriana, que facilitó la readjudicación de los derechos a la tie-
que intentaba obtener títulos para sus tierras. Para 1892 los repre- rra permitiendo el despojo de los terratenientes más vulnerables.
sentantes eran Melquiades CuélIar y Domingo Moreno, éste era Las operaciones de las compañías deslindadoras facilitaron la
el presidente municipal, posiblemente el mismo que no pudo pre- expropiación de terrenos cuyos poseedores no tenían la documen-
sentar los títulos a la compañía deslindadora. De acuerdo con tación apropiada para defenderlos. Eran comunes los casos en los
Cuéllar, Moreno se había quedado con los títulos para promover que, por motivos históricos, no era posible presentar un título pri-
28 PATRICIA FERNÁNDEZ DE CASTRO DERECHOS DE PROPIEDAD Y TENENCIA DE LA TIERRA 29

mordial O comprobar documental mente los derechos de propie- que tenía en su hacienda de Guadalupe de la Rueda con gana-
dad. En otros casos, la aplicación estricta de la ley podía resultar do que pensaba importar de los Estados Unidos. Las tierras le
en la pérdida de tierra de una comunidad si, por ejemplo, la ex- fueron tituladas en enero de 1899. En junio de ese mismo año
tensión ocupada -haya sido o no titulada en algún momento- desde Parral, a donde solicitaron que Fomento les enviara sus co-
era mayor de lo que la ley porfiriana consideraba la norma. municaciones, Melquiades y Timoteo Cuéllar, como represen-
A veces las compañías olvidaron dar aviso de las operaciones tantes del pueblo, denunciaron que Moreno, quien en 1893 era el
de deslinde, o buscar títulos. En junio de 1892, por ejemplo, el presidente municipal, se había quedado con los títulos coloniales y
pueblo de San Miguel de Bocas solicitó a Fomento, a través de los documentos de la distribución de la década de 1860 y de este
sus representantes, Melquíades Cuéllar y Domingo Moreno, que modo había permitido que las tierras fueran declaradas baldías y
emitiera una declaración de que no había baldíos ni demasías en que Pereyra, su "patrón", las denunciara. A partir de entonces
el pueblo, pues temía ser despojado por la compañía de Rafael Moreno obligó a los habitantes de San Miguel a pagar renta, que
García Martínez. El pueblo aseguró haber perdido sus títulos ori- cobraba el subinspector de bosques Nazario Trevifio.» Subsecuen-
ginales (que databan de 1573 y 1713), por lo tanto Fomento no temen te, en 1900, Moreno comenzó a deslindar las tierras "como
podía emitir tal declaración. Sin embargo, aconsejó a los repre- si [los vecinos] ya no existiéramos." Fomento, a quien los Cuéllar
sentantes del pueblo solicitar las tierras por prescripción y en di- en nombre del pueblo solicitaron la protección, remitió al pueblo
ciembre informó a la compañía deslindadora que, como había al juzgado para obligar a Moreno a devolver los documentos pero,
admitido el pueblo a composición, debía interrumpir sus operacio- como le hicieron notar los propios vecinos, ésa no era solución
nes por lo que a esas tierras se refería. porque Moreno "casi siempre es el representante del gobierno" en
La compañía, no obstante, había concluido el deslinde desde el pueblo y había amenazado a quienes recurrieran al juzgado con
agosto y, con excepción de un cuadro de 0.25 legua por lado la cárcel; además, tenía todo el apoyo de Pereyra.V
(0.0625 legua cuadrada) declaró baldías las tierras de Bocas por- La falta de títulos hacía muy vulnerable una propiedad, y en
que el síndico no le pudo mostrar los títulos primordiales. Tan ocasiones algunos denunciantes obtuvieron la asistencia de algún
sólo algunos vecinos le habían presentado escrituras privadas. En notable, abogado o funcionario, a veces menor y otras no tanto,
su correspondencia con Fomento, sin embargo, el representante para que los títulos de las tierras en que se interesaban se perdie-
de la compañía explicó también que la compañía había decidido ran. Guarisamey, en el partido de San Dimas, por ejemplo, era un
no buscar en los archivos de Indé, donde probablemente se encon- pequeño pueblo minero que aunque había tenido periodos de bo-
traban los documentos relativos a la distribución de tierras del nanza legendaria, y había sido cabecera de partido, había decaído
pueblo, que el gobernador del estado había llevado a cabo en notablemente hacia la década de 1890. En esas fechas sus habi-
1861 como jefe político. El pueblo dejó de sembrar en las tierras tantes, además de trabajar en las minas cultivaban pequeñas par-
que le habían sido expropiadas. celas cerca del pueblo. Probablemente atraído por la riqueza de
Los grandes denunciantes de terrenos baldíos frecuentemente las minas de la región, un norteamericano de nombre LIoyd Raw-
pertenecían o tenían conexiones muy cercanas con la elite política lings trató de denunciar el ejido y fundo legal del pueblo, inclu-
local, tenían funciones centrales en las instituciones e instancias yendo, se quejaban los vecinos, las huertas y casas y aun la iglesia.
involucradas en los denuncias. Esto significaba una grave desven- No sabemos si el denuncio prosperó, pero en 1893 los vecinos
taja para los tenedores de terrenos nacionales. En noviembre de acudieron ante el Ministerio de Fomento solicitando protección
1898 Abel Pereyra, un importante hacendado de la región, que porque Rawlings intentaba expulsarlos o cobrarles renta. El go-
también había sido gobernador del estado y que en 1888 había so- bernador Juan epomuceno Flores informó a Fomento que se
licitado a Fomento que expidiera títulos que ampararan los terre- trataba de un viejo pueblo que recobraría su importancia y cuyas
nos del pueblo, denunció 33,462.93.55 hectáreas de las tierras de tierras había que proteger, por lo que Fomento instruyó al propio
San Miguel como baldíos. Quería la tierra para cruzar el ganado gobernador y al juez de distrito para que deslindaran las tierras y
30 PATRICIA FERNÁNDEZ DE CASTRO DERECHOS DE PROPIEDAD Y TENENCIA DE LA TIERRA 31

las dividieran y distribuyeran entre los vecinos. El juez y "un mal siones que encontraron salidas en los estallidos revolucionarios de
vecino", sin embargo, hicieron perdidizo el mapa del deslinde lo 1910.
r
cual abrió las puertas para que, diez años después, Rawlings pro-
siguiera con su denuncio.v NOTAS
En las distintas regiones de Durango el desarrollo y creci- I Salvador Álvarez, ''Tendencias regionales de la propiedad territorial en el
norte de la Nueva España. siglos XVII y XVIII". en Actas del Segundo Congreso Histo-
miento económico, estimulado por cambios en la economía inter- ria Regional Comparada 1990 (Ciudad Juárez: Universidad Autónoma de Ciudad
nacional y promovido por el Estado, redundó en una creciente Juárez, 1991), pp. 156-159.
competencia por la tierra, el agua, la madera, los minerales y los 2 El soberano podía revertir los derechos concedidos, de modo que los dere-

pastos, que estaban bajo el control de propietarios y tenedores de chos de propiedad, aun los mejor documentados, fueron por definición vulnerables
en las colonias españolas. Andrés Molina Enríquez, Los grandes problemas nacio-
tierras comunales e individuales. Esta competencia, en cuyo de- nales (México: Era, 1979 [1909]), pp. 203-204, 230-231; Guillermo Flloris] Marga-
senlace jugó un papel importante el programa de deslinde de te- dan! S., "Mexican Colonial Land Law", en Malcolm Ebright, ed., Spanish and
rrenos nacionales. Comprometía seriamente la supervivencia Mexican Land Grants and the Law (Manhattan, Kansas: Sunflower University
Press, 1989), pp. 89-90; Chantal Cramaussel, "Evolución de las formas de dominio
material y cultural del campesinado, a cuyos ojos el despojo que en el espacio colonial: las haciendas de la región de Parral", en Actas del Segundo
facilitaba la identificación de sus tierras como baldías era ilegítimo Congreso Historia Regional Comparada 1990 (Ciudad Juárez: Universidad Autóno-
e infringía derechos que habían sido adquiridos legítima y, muchas ma de Ciudad Juárez, 1991), pp. 118-119; Álvarez, pp. 163-167.
3 En los primeros momentos de la Colonia, la Corona firmó capitulaciones con
veces, también legalmente y a los cuales ellos atribuían una carga
sus capitanes o adelantados en las que premiaba sus servicios y los de sus hombres
moral considerable porque representaban el compromiso del Esta- en la exploración, conquista, pacificación y colonización de las nuevas colonias con'
do con ellos como colonizadores y, en algunos casos, como aliados tierras que los propios capitanes tenían el derecho de otorgar a nombre del rey.
en la lucha contra los indígenas no subyugados y contra el invasor Estas formas feudales de colonización eran contrarias a los intereses de la Corona
que a partir de 1531 transfirió el derecho de otorgar tierras al Consejo de Indias:
extranjero. En 1573, sin. embargo, el creciente peso de las guerras europeas impulsó a Felipe
Para defender esos derechos el campesinado recurrió constan- II a transfenr los costos de la colonización a individuos que quisieran asumirlos a
temente al Estado, a las cortes, como lugar en el cual imparcial- cambio de ciertas atribuciones. Proclamó una ley que de nuevo dio a los adelanta-
dos o gobernadores privilegios entre los que se contaba la distribución de tierras.
mente se dirimían protestas, y a la presidencia como protector y Francisco de Ibarra y su tío, Diego de Ibarra, un rico minero de Zacatecas coloni-
árbitro último. Estas instituciones habían jugado esos roles en zaron la Nueva Vizcaya durante este periodo. Fueron sus mercedes y las de sus su-
otros momentos de la Colonia y el siglo XIX en los cuales distintas cesores las que sentaron la base de las grandes haciendas duranguenses. Francois
Chevalier, Land and Society in Colonial Mexico. The Great Hacienda. Berkeley:
prioridades geopolíticas y alianzas socioeconómicas abrieron espa- University of California Press, 1972, pp. 109-110.
cios de negociación que el campesinado frecuentemente aprove- 4 Entre otros, Cuencamé, Santiago Papasquiaro, San Ignacio del Zape, Santa
chó. A fines del periodo porfiriano, sin embargo, la recomposición Ca!anna de Tepehuan~s, Cerro Gordo, Indé, San Juan de Casta, Mapimí, Cinco
de las relaciones entre las clases sociales y el Estado cerró esos es- Seno res, Nombre de DIOS, Peñón Blanco, Santa María de Otáiz (Otaez), San Juan
de G~adalupe, San Juan del Río, Santa Clara, Tamazula y Topia, fueron fundados
pacios, violando las reglas mínimas del juego que regían la vida a partir de la entrada de misioneros y conquistadores.
económica y las relaciones entre gobernantes y gobernados en el 5. Durango. y Nombre de Dios, por ejemplo, fueron fundadas para abastecer y
campo en el Norte de México y poniendo en peligro la supervi- servir a las rrunas, Chevalier, pp. 109-110; George McBride, The Land Systems o/
vencia del campesinado. A reserva de que subsecuentes investiga- Mexico (New York: American Geographical Society, 1923), pp. 8, 88-90; Jane Dale
Lloyd, "El desarrollo histórico del ranchero" en Historia de la cuestión agraria mexi-
ciones nos permitan, en primer lugar, identificar con mayor cana (México: Siglo XXI y Centro de Estudios Históricos del Agrarismo en Méxi-
claridad a los actores involucrados y describir las características de co, 1988,9 vols.) v. 3, pp. 60-77.
las zonas en las que los conflictos fueron más frecuentes, prolon- 6 Otros minerales notables fueron Pánuco de Coronado y Avino, ambos funda-

gados o intensos y, en segundo lugar, vincular más específicarnen- dos por Francisco de Ibarra, El Oro, Coneto y Guarisamey (en su segunda funda-
ción de 1784).
te conflictos y estallido revolucionario, la información presentada
7 Max L. Moorhead, The Presidio, Bastion o/ the Spanish Bordelands (Norman:
indica que los problemas agrarios eran comunes en el estado de University of Oklahoma Press), 223-225. El presidio del Pasaje, sin embargo, era
Durango, que se agudizaron durante el Porfiriato y generaron ten- antenor a la hacienda, que fue formada por Pedro Sánchez de Tagle y Bustamante
32 PATRICIA FERNÁNDEZ DE CASTRO DERECHOS DE PROPIEDAD Y TENENCIA DE LA TIERRA 33

a partir de mercedes compradas en pública subasta de el capitán del presidio, Juan 15ATN 1.24 (07) E. 19. Santo Niño, Orégano y Aguanaval.
B. Escorza, en 1702. Archivo Martínez del Río (en adelante AMR), Títulos pri-
16 AT 1.24 (07) E. 29 Rodeo.
mordiales de Santa Catalina del Alamo, Testimonio de la composición otorgada
por la Audiencia de Guadalajara el 7 de marzo de 1733. 17 Plana, pp. 73-75. Los municipios de Zaragoza y Juárez surgiefon, respectiva-
Los presidios de San Andrés y San Hipólito fueron fundados entre 1580 y 1600. mente, en las haciendas de Avilés, de Juan Nepomuceno Flores, y Santa Rosa, del
Durante las rebeliones indígenas de 1616-1650, fueron establecidos los de Guana- ex-socio de Zuloaga, Juan Ignacio Jiménez.
ceví y Huazamota (que no duraron mucho), Santa Catarina de Tepehuanes y San 18 A TN 1.24 (07) E. 4 Yerbabuena.
Miguel de Cerro Gordo; El Pasaje y El Gallo fueron fundados en 1685 en respues-
ta a la gran rebelión que comenzó en 1680. Ese mismo año San Hipólito fue supri- 19AT 1.24 (07) E. 4 Yerbabuena. También 1.24 (07) E. 29. Rodeo.
mido. Hacia 1728 había guarniciones presidiales en El Pasaje, El Gallo, Mapimí, 20 A T 1.24 (07) E. 10. Tabahueto.
Cerro Gordo, así como una compañía de campaña cuyos hombres estaban dividi- 21 AT 1.24 (07) E. 4.
dos entre Durango y Valle de San Bartolomé, pero el Reglamento de 1729 los re-
22 ATN 1.24 (07) E. 9. San Pedro del Gallo, especialmente y Archivo Central
dujo a El Pasaje, El Gallo, Mapimí, Cerro Gordo y Valle de San Bartolomé. En
algún momento entre esa fecha y 1743 la tropa de El Pasaje disminuyó sustancial- Histórico de la Secretaría de la Reforma Agraria (ACSRA) 24/9150.
mente, pues en la última fecha la fuerza presidial era de tan sólo diez hombres 23 Margadant, pp. 93-96.
empleados por el Condado. En 1751 la junta de guerra del virrey le requirió que 24 ATN 1.24 (07) E. 6. El Tunal, Conejo, Durazno, Fábrica de El Tunal y Pue-
los aumentara al número de reglamento a la vez que suprimió El Gallo, San Bar- blito.
tolomé, Cerro Gordo y Mapimí. Hacia 1760 El Pasaje tenía treinta y seis soldados.
25 Molina Enríquez, pp. 123-124.
Entre 1772 y 1800 este último bastión presidial desapareció. Moorhead, pp. 11, 15,
21-22,31,41,49-50,62-63,224. 26 Molina Enríquez, p. 209.
8 Molina Enríquez, p. 211; McBride, p. 8, 88-90; Lloyd, p. 60, comunicación te- 27 Charles Harris, The Sánchez Navarros. A Socioeconomic Study o] a Mexican
lefónica. Hacienda (Chicago: Loyola University Press, 1964) passim.
9 Lloyd, p. 68; Winstano Luis Orozco, Legislación y jurisprudencia sobre terrenos 28 Se refería específicamente a El Cadillo. ATN 1.22 (02) e. 224 (El Cadillo,
baldíos (México: El Tiempo, 1895), pp. 821-840. Juan Pérez, Avino y Atotonilco).
10 Muchas de las mercedes otorgadas después de las primeras entradas de los 29 Plana, p. 28.
Ibarra fueron solicitadas por mineros que necesitaban tierras para producir los ali- 30 Plana, pp. 134-172.
mentos, las mulas y los caballos que sus empresas requerían, o por agricultores que
producían para el mercado de los asentamientos que surgieron a partir del desa- 31 Archivo Martínez del Río (AMR), Francisco Gómez Palacio a Domingo
rrollo de la minería. En efecto, algunas ciudades y villas, como Durango, fueron Valdés Llano, 24-junio-1912 y James D. Schuyler, "The Mercedes Darn", Enginee-
fundadas con el fin de abastecer y servir a las minas. Chevalier, pp. 109-110; ring News, LVI, 18 (l-noviembre-1906).
McBride, pp. 8, 88-90; Lloyd, pp. 60-77. 32 Atanasio G. Saravia, Atanasio Saravia, Cuatro siglos de vida de una hacienda
11 María Vargas-Lobsinger, Formación y decadencia de una fortuna. Los mayo- (Durango: ed. Privada, 1969) e Irineo Paz, El álbum de la paz y el progreso (s. p. i.),
razgos de San Miguel de Aguayo y de San Pedro del Álamo, 1583-1823 (México: Uni- 215-330.
versidad Nacional Autónoma de México, 1992) pp. 59-60, 140 Y 146-147. De 33 Marco Antonio Velázquez A. et al., "Revisión histórica de la producción de
acuerdo con ella, "las corrientes permanentes de agua prácticamente no existían y, hule de guayule en México de 1903 a 1951" en Guayule: reencuentro en el desierto
sin éstas, no podía desarrollarse una agricultura que sostuviese a una población es-
(Torreón: Centro de Investigación en Química Aplicada), pp. 28-49.
table. Sólo en las cercanías de los manantiales, mediante primitivos y costosos sis-
temas de irrigación, pudieron lograrse los cultivos indispensables para la vida de 34 Pablo Martínez del Río a Francisco Gómez Palacio, 27-febrero-1906, AMR
los trabajadores y distribuirse de ahí a los estériles agostaderos" (p. 139). Santa Catalina VI/09.

12 Vargas-Lobsinger cita los casos de Baján y Cuatro Ciénegas, a los cuales cir- 35 Ver por ejemplo, Jesús Salinas Yrungaray a Pablo Martínez del Río, 18-no-
ea 1800 el gobernador de Coahuila asignó una legua por cada viento (4 leguas2). viembre-1905 y Pablo Martínez del Río a Francisco Gómez Palacio, 24-noviembre-
Vargas-Lobsinger, p. 155; Lloyd, pp. 64-67, citando el bando del Caballero de 1905, AMR, Santa Catalina VI/8.
Croix de 1778. Margadant, pp. 91, discute variaciones en el área de los fundos le- 36 Ver Guadalupe Nava Oteo, "La minería", en Daniel Cosío Villegas, Historia
gales.
moderna de México. El Porfiriato: Vida económica (México: Editorial Hermes,
13Archivo de Terrenos Nacionales (en lo sucesivo ATN) 1.24 (07) E. 6. El Tu- 1965), v. III, p. 179.
nal, Conejo, Durazno, Fábrica de El Tunal y Pueblito; 1.12 (07) E. 9. San Pedro 37 Mining and Scientific Press, 26-diciembre-1908 y [Francisco de A. Pérez], "In-
del Gallo; ACSRA 24/9150. San Pedro de El Gallo.
forme preliminar relativo al distrito minero de Topia, estado de Durango, con al-
14 Ver Manuel Plana, Il regno del cotone in Messico. La struttura agraria de la gunos datos sobre las regiones minerales de Canelas, Birimoa, Siánori y otras.
Laguna (1855-1910) (Milano: Franco Angeli, 1984), pp. 64-85, para una discusión Proyecto de ferrocarril de Tepehuanes a Culiacán." Boletín Número 3 (febrero-
muy clara sobre el caso de Matamoros, Coahuila. 1928), 11l-115.
34 PATRtCtA FERNÁNDEZ DE CASTRO

38 Alberto Terrones Benítez. Región noroeste del estado de Durango. Sus recur-
sos Naturales. fl/. Recursos Naturales. [Ourango: 19551,pp. 6-7.
39 ATN, exp. 76116, vol. 2 y 1.21 (07) E. 355, Santa Catalina del Álamo.
,
40 La extensión del Internacional llegó hasta Aserraderos, a 140 kms. de la ciu-
dad de Ourango. A la altura de Empalme-Purísima se desprende un ramal de 65
kms. que va (todavía funciona) hasta Regocijo. Antonio Arreola Valenzuela, Du-
rango, más de un siglo sobre rieles (Ourango: Instituto de Investigaciones Históricas,
1992), pp. 65-66/6. AGUA Y RIEGO: LA MODERNIDAD PORFIRIANA
4\ Probablemente los catorce predios eran ocupados estacionalmente para agos- EN LA AGRICULTURA DURANGUEÑA
tar ganado y cultivar algunos granos básicos. ATN 1.24 (07) E. 30, Pueblo Nuevo y
exp. 76116, vol. 2.
Gloria Estela Cano Cooley
42José María Favela a Fomento, I-May-07 y 20-Jul-07; Fernando Puga a Fo- Instituto de Investigaciones Históricas
mento, 2-Jun-08; Manuel J. Quintanar a Fomento, 30-Jun-08; título a favor de Universidad Juárez del Estado de Durango
Eduardo Hartmann, 28-jun.-08. ATN exp. 76116, vol. 2 y 1.21 (07) E. 355, Santa
Catalina del Álamo.
43 ATN exp. 76116, vol. 2 y 1.21 (07) E. 355.

ATN exp. 1.232 (07) E. 69, El Carmen; 1.232 (07) E. 77, 78 Y 79, El Carmen
44
Hace cien años, cuando la economía mexicana se encontraba ya
y San Esteban; 1.24 (07) E. 22, El Carmen; 1.232 (07) E. 41, Epitacio Ríos y 1.232 inmersa en la dinámica que le marcaba la expansión económica
(07) E. 42, Hilario Lozoya y Epitacio Ríos. de los países industrializados de Europa, así como Estados Unidos de
4S Robert M. Holden, "Los terrenos baldíos y la usurpación de tierras: mitos y Norteamérica, en el campo duranguense germinaba un notorio
realidades" (1876-1911), en Historia de la cuestión agraria mexicana. La tierra y el
proceso de crecimiento económico sustentado en la explotación
poder, 1800-1910 (México: Siglo XXI y Centro de estudios históricos del Agrarismo
en México, 1988), pp. 269-270. de sus recursos naturales. Los niveles productivos que alcanzó la
46 ACSRA 276.1/441, Santa María Ocotán y Xoconostle. explotación de sus tierras (mineras, agrícolas, madereras, ganade-
47No sin antes, hay que decirlo, tomar la precaución de advertir al juez que los ras y guayuleras) colocaron a esta entidad entre los primeros luga-
ejidos no se podían vender. res nacionales. Este incremento de la productividad en el campo
48 ATN 1.24 (07) E. 12, Topia y 1.232 (07) E. 113, Topia. Ver especialmente fue una de las respuestas de carácter económico a la política libe-
los mapas de ambos expedientes y el Acta de la Sesión del Ayuntamiento de To-
ral que planteó el gobierno porfirista para la modernización del
pia, 17-agosto-1891, Manuel López y Esteban Calderón a Fomento, 30-mayo-1892
y Encarnación Quiñones a Fomento, 29-noviembre-1892 en E. 12. Sobre la rela- sector agrario, la cual brindaba atractivos estímulos económicos a
ción entre Manuel Recio y Joaquín Ortega, ver ATN 1.232 (07) E. 72, Tepehuanes la inversión de grandes capitales en México, un país con ricas tie-
y 1.21 (07) E. 405, Topia. rras productoras de las materias primas que para entonces deman-
49 ATN 1.24 (07) E. 12, Topia.
daba el desarrollo de las industrias extranjeras (por ejemplo, los
so ATN 1.24 (07) E. 5, San Miguel de Bocas y 1.232 (07) E. 40, Villa Ocampo. metales industriales y el caucho extraído del guayule) y las indus-
S\ Esta parte de la queja motivó una investigación adicional pues los subinspec-
trias del país (como el algodón y su semilla). De esta manera, la
tores de bosques, que dependían de Fomento. no estaban autorizados a cobrar
rentas. riqueza potencial que contienen los diferentes tipos de tierras ten-
52 ATN 1.24 (07) E. 5, San Miguel de Bocas (Villa Ocampo) y ATN 1.232 (07) didas en el estado de Durango, fue un factor decisivo para que en
E. 40, Villa Ocampo (Indé). Cita de 1.24 (07) E. 5, San Miguel de Bocas (Villa los tiempos de Don Porfirío se fueran incorporando gradualmente
Ocampo, Melquíades Cuéllar y Timoteo Cuéllar a Fomento, 28-Abr-OO. La última más tierras a la producción mercantil, es decir, aquélla que produ-
noticia que contiene el expediente es de mayo de 1900. cuando Fomento remitió a
los vecinos al gobierno del estado. ce para los mercados.
53 No sabemos cómo terminó el denuncio de Rawlings, pero en 1911 los habi-
En ese proceso económico, la explotación de los recursos
tantes de Guarisamey se quejaban de que las autoridades de San Dimas no sólo no acuíferos del estado jugó un rol estratégico, pero su importancia
habían cumplido con la disposición de Fomento relativa a la división y di tribución no ha sido debidamente aquilatada por la historiografía que trata
de las tierras del pueblo, sino que también les estaban cobrando renta y ese año no
les habían permitido plantar. ATN 1.24 (07) E. 17, Guarisamey.
esa época. Los usos múltiples del agua en las actividades económi-

35
36 GLORIA ESTELA e»; O COOLEY AGUA Y RIEGO: MODER IDAD PORFIRIA A 37

cas, por ejemplo: en el beneficio de los minerales extraídos, en la dología de la hi toria, es inseparable. En este ensayo, sin embar-
ganadería y más aún en la agricultura, así como en la generación go, la unidad regional de La Laguna se epara con el fitl de explo-
de fuerza motriz y en el e tablecimiento de la fábricas e indus- rar el rol de e te río en el ámbito estatal, pues, como e sabido,
tria , dan cuenta de su importancia y permiten afirmar que este toda su cuenca alimentadora se forma en el estado de Durango y
recurso natural, otrora más escasamente aprovechado, durante el representa la arteria fluvial más exten a de la entidad. A partir de
Porfiriato fue un ingrediente esencial del desarrollo capitalista en este hecho, y bajo la premisa de que la modernización de la agri-
el campo duranguense. cultura durangueña a fines del siglo pasado y principios del actual
El ejemplo más patente de este hecho puede verse en el desa- estuvo asociada con un mayor aprovechamiento del agua, podría-
rrollo de la agricultura, una actividad que, a diferencia de la mine- mos entonces expresar entre otras, las siguientes preguntas: ¿Cuál
ría o la ganadería, no había destacado, en otras épocas, al estado era el uso agrícola del río Nazas en su recorrido por el estado?,
de Durango. El río Nazas jugó un papel clave en este cambio, ¿en qué otras zonas además de en La Laguna floreció o comenza-
como es sabido. El mayor aprovechamiento de sus aguas para irri- ba a florecer la agricultura a gran escala y cuáles eran sus fuentes
gar las expansivas tierras algodoneras de Durango y Coahuila, en de agua?, ¿quiénes aprovechaban los recursos acuíferos con fines de
La Laguna, daría origen a la región agrícola que ha sido llamada expandir el riego en sus tierras?, ¿qué impactos tuvo la federaliza-
"El reino del algodón en México" y "El escaparate de la moderni- ción del Nazas en la economía duranguense? ..
zación porfiriana" por Manuel Plana y William Meyers, respecti- Lejos de ofrecer respuestas definitivas, la intensión de este
vamente. en ayo es sólo asentar algunas base informativas en torno a las
El acelerado crecimiento económico que en esa región generó interrogaciones, con la pretensión de que abran camino a nuevas
el cultivo del algodón, así como la tra cendencia de e te polo de per pectivas y exploraciones históricas sobre el aprovechamiento
desarrollo a nivel nacional y particularmente en la formación de este recurso natural, así como de sus consecuencias económi-
de grupos económicos y de poder en la región Noreste del país, cas, sociales, políticas y ecológicas.
como fue el eje empresarial que bajaba de Chihuahua, cruzaba La En el primer apartado de este trabajo se mencionan algunas
Laguna y remataba en Monterrey, constituyen perspectivas espa- de las obras de irrigación que fueron construidas o proyectadas
ciales que han sido historiadas por varios estudiosos contemporá- durante el régimen porfirista, las cuales brindan luces que nos
neos. Con estos enfoques geográficos ha sido analizado también el permiten atisbar el conocimiento de los momentos y los lugares
conflicto entre los agricultores de Durango y Coahuila por el re- donde se registró un mayor aprovechamiento del agua y quiénes
parto de las aguas del Nazas, el que, ante la imposibilidad de los fueron los actores principales de la modernización en la agricultu-
mismos para llegar a un acuerdo, dio origen a la federalización de ra. En el segundo apartado se explora el uso agrícola de los ríos
este río en junio de 1888. En la "Cuestión del azas", afirman al- que serpentean por las diferentes regiones del estado, mediante
gunos estudiosos del tema, se encuentran los inicios de la centrali- una medición de las tierras abiertas al cultivo de riego en 1898.
zación del control de las aguas nacionales en el Ejecutivo Federal. Para el caso de la región de los Valles y de la Semiárida, en don-
Este proceso se consolidaría después con la Ley sobre Aprovecha- de se encuentran las tierras más propicias para la agricultura, se hi-
miento de Aguas de Jurisdicción Federal, decretada en 1910 (la zo una selección de las propiedades rústicas que en ese año tenían
primera ley específica sobre aguas en México independiente), y una extensión irrigable igual o mayor a 250 hectáreas, a fin de
comenzó a extenderse a lo largo y ancho del país a partir de 1917, destacar a aquéllas que contaban con mayor potencial agrícola,
una vez que el Artículo 27 Constitucional ratificó esta tendencia quiénes fueron sus propietarios y cuáles eran las fuentes de agua
de origen porfiriano.' aprovechadas para irrigar esas tierras. La importancia de la activi-
El papel central del río Naza en la vida económica y política dad agrícola en estas fincas es también explorada en ese apartado
de Ia Comarca Lagunera es incuestionable. Su aguas allí forma- por medio de tres indicadores: la relación porcentual entre la ex-
ron una unidad de carácter regional que de acuerdo con la meto- tensión de las tierras irrigable y la extensión total de la finca; la
38 GLORIA ESTELA CANO COOLEY
AGUA Y RIEGO: MODERNIDAD PORFIRIANA 39

participación porcentual de las tierras de riego en el valor catas-


con calidad técnica y capacidad de almacenamiento, diferentes,
tral de la finca; y la comparación de la extensión irrigable que te-
más de una decena de presas privadas en la parte no lagnnera del
nía en 1898 con la que registró en 1903. En el tercer y último estado.
apartado se intenta hacer un recuento general de la información
En el municipio de Cuencamé, en 1898 Julio Curbelo terminó
que aquí se maneja.
de construir la presa San José en su hacienda del Saucillo, y en
1905 Pablo Martínez del Río abrió la presa Las Mercedes y, posi-
Las obras de irrigación blemente también, la presa de Pasaje (con mucha menor capaci-
El incremento del riego, la clave para el desarrollo de la agricultu- dad de almacenamiento que la anterior) en su latifundio, Santa
ra en las propiedades rústicas, demandaba además de vastas ex- Catalina del Álamo.
tensiones de tierras propias para esta actividad, la inversión de En el municipio de Durango, en 1900 fue edificada la presa
capitales en la construcción de obras hidráulicas, como son las de San Lorenzo, según el historiador Miguel Vallebueno en la ha-
presas para almacenar el agua de los ríos .y/o los canales par.a cienda San Lorenzo de Calderón, propiedad de Rosa Peña de
transportarla hacia las tierras abiertas al cultivo. De las expectati- Muguiro; en 1902 Juan Gurrola inició los trabajos de la presa
vas que en Durango abrió la irrigación hizo referencia Esteban de Tapias en los terrenos de su rancho llamado Garavito, a fin de
Fernández, gobernador del estado, en su informe del periodo irrigar las labores en su hacienda de Tapias; en 1904 la socie-
comprendido entre 1904 y 1906: dad formada por los hermanos Gurza y los González Saravia
comenzó a levantar una nueva presa en la hacienda de San Isidro
Puede comprenderse el porvenir a que está llamada la agricultura e~
el Estado de Durango [... ] se ha concedido gran número de permi- de la Punta, adquirida por esta sociedad un año antes; y en 1909
sos para construir presas, las que muy particularmente se apr~vechan fue erigida la presa Puerto Rico, en finca y por propietarios des-
en servicios de irrigación; siendo notable el número de los titulados conocidos.
de algunos años atrás ... " -Aunque también señalaba que-: "Como En 1900, en el municipio de Canatlán, empezó a funcionar la
la ley (estatal) sobre usos de aguas públicas vigente (decretada el 11 presa Guatimapé, probablemente en la finca del mismo nombre
de noviembre de 1881) tiene marcadas deficiencias, se ha notado
cuyo propietario era Juan Lozoya; y en 1908 los herederos de Fe-
que muchas personas solicitan tít~los para .constit~ir presas, si.n lle-
varias a cabo, y sólo para negociar los mismos títulos en pnmera lipe López Negrete construyeron en su hacienda Santa Lucía la
oportunidad [... ] por eso ha sido necesario poner c.o~oa tales abusos presa del mismo nombre, conocida también como San Bartolo.
[... ] expidiendo para tal efecto la ley de 15 de DICIembre de 1905. Cabe decir que ésta y la de Las Mercedes se encuentran hoy día
No fue esto bastante, pues ha sido indispensable dar garantías y se- entre las principales obras hidráulicas del estado, por su capacidad
guridad en sus trabajos a las grandes empresas [... ]_por eso fu~ pre- de almacenamiento mayor de diez mil metros cúbicos de agua.>
ciso expedir la ley del 16 de Mayo del present~. ano, estableciendo
En el municipio de Santiago Papasquiaro, para 1908 Juan
bases equitativas [... ] que se concedan plazos fiJOSpara la explota-
ción de las corrientes mencionadas; dentro de cuyos plazos no se Santa Marina (exgobernador del estado) había construido una
puedan hacer otros denuncios ... 2 presa en su finca Santa Teresa, y por esta inversión (de más de
10,000 pesos) se le otorgó exención de contribuciones. Por otra
Estas palabras del gobernador nos revelan que el agua -al
parte, terratenientes aún desconocidos construyeron, en 1900, la
igual que la tierra- al transitar hacia la revaloración económica
presa llamada García, en San Juan del Río, y La Luz (sin ubica-
desató una fuerte especulación, circunstancia que el gobierno tra-
ción); en 1907, la Miramar en Coneto de Comonfort; y en 1909 la
tó de controlar mediante medidas legales cuyas "bases equitati-
Francisco Javier Mina en Pánuco de Coronado que por llamársele
vas" acordes con los tiempos modernos, estaban encaminadas a
también presa de Corralejo, podría haber sido construida por Mi-
"dar' garantías y seguridad en sus trabajos a las grandes empresas."
guel y/o Manuel, ambos Zubiría, cuyas fincas rústicas tenían
En el lapso comprendido entre 1898 y 1909, de acuerdo con este nornbre.s
la información de las fuentes hasta hoy consultadas, se construyó
Hacia los años finales del gobierno porfirista, en algunas zo-
GLORIA ESTELA CANO COOLEY AGUA Y RIEGO: MODERNIDAD PORFIRIANA 41
40

nas duranguenses comenzaba a cobrar auge la perforación de po- ros no sólo entre los agricultores sino entre los gobiernos vecinos.
zo arte ianos y el empleo del bombeo para extraer las aguas sub- por esta razón y, sobre todo por el carácter irregular de las agua
terráneas. En los Llanos, por ejemplo, la carencia de agua del azas, la construcción de nueva obras hidráulica en la zona
superficiales importantes trató de sub anar e mediante esta tecno- duranguense fue limitada, y las tres que se realizaron tuvieron que
logía por algunos hacendados interesados en irrigar sus tierras, enfrentarse a la férrea oposición de lo agricultores establecidos
como fuera el caso de los herederos de José Dolores ava quie- río más abajo, de manera particular los de Coahuila.
nes mandaron cavar cinco pozos en u hacienda La Purísima, mu- Fue así como en 1881, cuando Santiago Lavín emprendió tra-
nicipio de Cuencamé, y en donde roturaron -con un tractor- bajos para ensanchar las dimensiones de su canal llamado Santa
mil hectáreas de terreno, tarea ésta que fue "interrumpida por la Rosa, los rescoldos de la antigua controversia por el agua (inicia-
revolución."5 da entre los pioneros del cultivo del algodón en La Laguna: Flo-
Otros documentos referentes a los proyectos de obras de irri- res, Jiménez y Zuloaga), prendieron nuevo fuego. Éste comenzó a
gación dan cuenta, no sólo del creciente aprovechamiento del tomar los matices críticos que el gobierno porfirista no pudo apa-
agua en las zonas agrícolas no laguneras del estado, sino también gar el 6 de junio de 1888 (un día después de que el río Nazas ha-
de los litigios que provocaron dichas obras. Como ejemplos se bía sido declarado de propiedad federal), cuando Díaz otorgó a la
pueden citar: la solicitud que en 1908 presentó Ramón de la Parra Compañía del Tlahualilo la concesión que ésta le había solicitado
ante las autoridades de Nombre de Dios, para levantar una presa tres años antes, para construir un largo canal sobre la presa San
y acueductos sobre el río Graceros a fin de aprovechar esta co- Fernando a fin de transportar las aguas del Nazas hasta los terre-
rriente en el regadío de las tierras de su finca llamada San Felipe, nos de su propiedad, situada en el lecho seco de la Laguna de
y a la cual se oponía Rafael Terán argumentando que estas obras Tlahualilo, municipio de Mapimí. De menor trascendencia política
se construirían en los terrenos de su propiedad, de nombre Santa fue la construcción del canal de Sacramento llevada a cabo por
Anita, sin embargo, logró llegar a "un arreglo" con de la Parra.é Ramón R. Luján a fines de la década de 1890, para incrementar
Otro conflicto se presentó a mediados de 1899 cuando Ángela el riego en los terrenos de su hacienda El Sacramento. Los litigios
Flores viuda de Flores quiso construir una presa y un acueducto derivados de esta obra al parecer no rebasaron los límites locales,
en su rancho San Miguel, situado en el municipio de Canatlán, y consistieron en dos interdictos presentados ante las autoridades
pero Juan Lozoya, propietario de la vecina hacienda de Guatima- judiciales por los dueños de las haciendas El Compás y las Leona-
pé, se opuso; el gobernador Juan Santa Marina tuvo que interve- das, quienes pedían el pago de los daños causados en sus labores
nir como conciliador de estos intereses encontrados'? En 1905 por el paso del canal.?
Felipe Pérez Gavilán y Ramón Ávila presentaron su inconformi- No obstante que la necesidad y la utilidad de almacenar los
dad contra la obra que sobre el río Tunal estaba construyendo el excedentes de las grandes crecientes del Nazas había sido presen-
norteamericano Mateo Dalgreen en su rancho llamado Santa tada ante la Secretaría de Comunicaciones en 1897, en un ocurso
Cruz, municipio de Durango; aquéllos argumentaban que esta que envió Miguel Torres y que el gobernador de Durango, Lean-
nueva toma de agua impediría satisfacer las necesidades de las ha- dro Fernández, respaldaba, \O no fue sino hasta diez años después,
ciendas de Navacoyán (propiedad de Pérez Gavilán), Dolores (de cuando el problema del reparto del agua se encontró en su punto
Luis Ávila) y San Juan (de Ramón Ávila), porque la obra estaba más crítico y su solución tomó carácter de urgente, que las autori-
situada arriba de la presa de Navacoyán, propiedad de Pérez Ga- dades federales comenzaron a realizar estudios tendientes ya fuera
vilán, pero que por un convenio con éste, los otros dos hacenda- a controlar o a aumentar el caudal del río Nazas. Hasta entonces,
dos derivaban agua de esta presa.f las medidas asumidas se habían centrado, por una parte, en estu-
En La Laguna, como en ninguna otra parte del estado, el ac- dios para definir el coeficiente de agua disponible y el que deman-
cesó al agua, al recurso natural que determinaba la riqueza o la daban los riegos, y, por otra parte, en la reglamentación del
pobreza de las empresas, se convirtió en fuente de agrios conflic- reparto de este líquido. El primer Reglamento se decretó con ea-
42 GLORIA ESTELA CANO COOLEY AGUA Y RIEGO: MODERNIDAD PORFIRIANA 43

rácter provisional en 1991 y el Reglamento definitivo fue emitido también están surcadas por cadenas montañosas. Es decir, que en
en 1995, seguidos éstos por algunos "acuerdos" que el gobernador términos generales, más de la mitad de la superficie }statal no es
de Durango insistía fueran revocados por los graves perjuicios que propicia para la explotación de la agricultura a gran escala, debido
éstos traerían al estado.': ya sea a lo accidentado o a lo montañoso de su suelo.
En 1908, al año siguiente de que Francisco 1. Madero (quien li- Los resultados que arrojó la exploración de las tierras de riego
dereaba los intereses de los agricultores coahuilenses) publicó un 1898, le asignan a éstas una extensión total de 68,793 hectáreas
estudio sobre la conveniencia de construir una gran presa en el (en números redondos), la cual representaba sólo 0.8 por ciento
Cañón de Fernández (en el estado de Durango) a fin de controlar respecto de la superficie total que registraron las propiedades rús-
el agua y su reparto.u el gobierno federal contrató a la firma in- ticas del estado, 8,431,583 hectáreas, mientras que las tierras de
glesa S. Pearson and Son, para que estudiara el mejor sitio para la temporal, 117,382 hectáreas, constituían 1.4 por ciento. En otras
realización de dicha obra. Después de analizar cinco sitios, esta
palabras, de cada cien hectáreas de terreno rústico, solamente 2.2
firma concluyó que el mejor se encontraba en el Cañón del Palmi-
hectáreas eran laborables, en tanto que las 97.8 hectáreas restan-
to cerca del nacimiento del río Nazas. En este lugar, pero tres dé-
tes eran de agostadero (vocablo que engloba a las madereras, las
cadas más tarde, en 1936, se iniciaron los trabajos de la presa más
mineras, los agostaderos y las sernidesérticasj.is
grande del estado: la Lázaro Cárdenas, mejor conocida como la
Esta insignificante proporción de las tierras de riego, vista en
presa del Palmito, a cuyo sistema se unió en los años sesenta
términos específicos, revela significativos datos sobre la transfor-
la Francisco Zarco o Las Tórtolas, la segunda presa más impor-
mación de los espacios agrícolas. Para dar una idea aproximada
tante del estado, construida ésta en el Cañón de Fernández.
sobre la ubicación geográfica de las regiones, los ríos y los munici-
Al mismo tiempo que la compañía inglesa realizaba sus explo-
pios que aquí se mencionan, al final de este trabajo se anexan dos
raciones, la Comisión Geográfico-Exploradora, dependiente de la
mapas del estado sin escalas y demás precisiones, cuya exactitud
Secretaría de Fomento, estudiaba otras opciones tendientes a in-
corresponde a los geólogos.
crementar el volumen de agua del Nazas. Una de ellas era la ca-
1. Región de las Quebradas.-En los contrafuertes montañosos
nalización de las aguas del río Tunal para transportarlas al cauce
del Nazas, y otra era la canalización de las aguas de la Laguna de de esta región que abarca la parte occidental de la Sierra Madre
Santiaguillo, con el mismo fin. En respuesta a este último proyec- de Durango, se forman varios ríos cuyas aguas desembocan en el
to Pastor Rouaix escribió en 1909 un documento denominado Océano Pacífico. Entre los principales ríos de esta vertiente pode-
E;tudio sobre la desecación de la Laguna de Guatimapé o de San- mos citar de Norte a Sur: el Tamazula (cuyas aguas corren por los
tiaguillo y la utilización de sus aguas en el riego del llano de Cacaria, municipi"s de Sianori, Topia y Tamazula); el río de los Remedios
en el cual argumenta su inviabilidad.U Para fortuna de los agricul- (con la cuenca hidrográfica más extensa de esta zona, y que reco-
tores que utilizaban estas dos fuentes yaguas y más aún para rre los municipios de San Dimas, Otáez, Victoria y Tominil); el
aquéllos que habían invertido en obras de irrigación sobre el río Piaxtla (que atraviesa el municipio de Gavilanes y San Dimas),
tunal, ambos proyectos fueron descartados. el Presidios (que recorre los de Pueblo Nuevo y Villa Corona); y el
río San Lucas (el cual nace en el municipio del Mezquital y baja
Topografía del agua y el riego por el de Huazamota). Cabe aclarar que algunos de estos munici-
pios ya no existen o han cambiado de nombre. En esta región se
La topografía es un factor físico que determina --en primera ins- encuentran los suelos más escarpados del estado, y la agricultura
tancia- tanto los tipos de tierras como la dirección natural que Se practicaba fundamentalmente en las vegas que forman los ríos.
toman los ríos. Por sus características topográficas, el suelo del es- Los principales cultivos eran el maíz y la avena, así como la caña
tado de Durango ha sido dividido en cuatro regiones: la de las de azúcar.
Quebradas y la de la Sierra en la parte media occidental del esta- En 1898 la extensión total que abarcaban las tierras de riego en
do, y la de los Valles y la Semiárida en la parte oriental, las que esta región era de 786 hectáreas,» situadas en su mayor parte (64
44 GLORIA ESTELA CANO COOLEY AGUA Y RIEGO: MODERNIDAD PORFIRIANA 4S

por ciento) en los municipios de Tamazula y Canelas, así como en municipio de Nombre de Dios, para dar origen al río Mezquital,
el entonces municipio de Victoria. Dichas hectáreas representaban el cual pertenece a la vertiente del Pacífico.
uno por ciento respecto a la extensión total de esas tierra en el Aun y cuando los suelos serranos son menos abruptos que los
estado, y se distribuían, en su gran mayoría, en predios rústicos de las Quebradas (pues su cordillera va descendiendo, al igual que
cuyas superficies irrigables eran menores a las 5 hectáreas. Las ex- los ríos, hacia la zona de los Valles), el uso de estas fuentes acuí-
cepciones a esta generalidad eran: un predio que tenía 90 hectá- feras en la agricultura también es limitado. La extensión total de
reas de riego, situado en el municipio de Tamazula y su las tierras de riego en el año de 1898 en esta región sumaba 1,339
propietario era Ángel Aispuro; y, en Victoria, un predio con 60 hectáreas.w situadas en su gran mayoría (80 por ciento) en los
hectáreas irrigables, perteneciente a la Compañía Minera de San municipios de Santiago Papasquiaro y de El Mezquital. A nivel
Andrés. estatal, este número de hectáreas representaba dos por ciento, y,
Los ríos de las Quebradas jugaron, en cambio, un papel clave como en las Quebradas, la mayor parte de los predios rústicos que
en el desarrollo de la industria minera de esta región. En el pro- contaban con tierras de riego tenían extensiones no mayores a las
ceso de beneficio de los minerales, cualquiera que fuera el méto- cinco hectáreas irrigables. Las excepciones más notables eran: en
do empleado, el agua era, y es, indispensable. Por una parte se El Mezquital, el predio Santa Elena que para entonces pertenecía
utiliza, a manera de insumo, en varios momentos de este proceso, a la firma Castillo Hermanos, en el cual había 140 hectáreas de
por ejemplo, en el lavado, la quiebra y la molienda de los minera- riego y, en Santiago Papasquiaro, el predio Barrazas que tenía por
les. Por otra parte, el uso de las corrientes de agua para generar dueño a Pedro Escárzaga (un próspero minero), con 90 hectáreas
la fuerza motriz (hidráulica y posteriormente hidroeléctrica) que de riego, así como la propiedad rústica de Juan Santa Marina, con
daba movimiento a los molinos, las quebradoras y las lavadoras de 70 hectáreas irrigables. En estos tres predios se concentraba el 22
metales, fue determinante en el incremento de la producción en por ciento, poco más de la quinta parte, de las tierras de riego re-
varios centros mineros, por ejemplo el de San Dimas. La cantidad gistradas en esta región.
de solicitudes de títulos para construir presas sobre los diferentes Como en las quebradas, el aprovechamiento de los recursos
ríos de las Quebradas, entre las cuales destaca el Piaxtla, es un acuíferos fue clave para el desarrollo de la industria minera en
buen indicador del uso progresivo del agua en la industria minera. esta región (en esta actividad destacó el municipio de Guanaceví).
2. Región de la Sierra.-Las corrientes que nacen en el flanco También fue importante para el establecimiento y el desarrollo de
oriental de la Sierra Madre pertenecen a dos vertientes: la del algunas fábricas, como la de hilados y tejidos llamada el Tambor,
Bolsón de Mapimí y la del Pacífico. Los ríos serranos que desem- de la firma Gurza Hermanos, la cual utilizaba las aguas del río
bocan en el Bolsón de Mapimí son: el Matalotes y el Zape cuyas Santiago Papasquiaro.
aguas descienden de la sierra de Guanaceví y se unen en un solo 3. Región de los Valles.-Los ríos que bajan por el flanco
cauce en el rancho de Sextín, al Sur del municipio de San Bernar- oriental de la Sierra Madre constituyen la fuente principal de la
do, formando el río El Oro, el cual se dirige hacia el Sureste rum- riqueza agrícola de esta región que abarca una extensa planicie
bo a las mesetas del estado. En la sierra de los municipios surcada por cadenas montañosas, entre las cuales se encuentran
de Tepehuanes y de Santiago Papasquiaro se originan los ríos de los valles y los llanos del estado. Con el fin de hacer más específi-
igual nombre, los que también confluyen en este último munici- ca la relación entre los ríos y las tierras irrigables, esta región aquí
pio, para constituir una sola corriente que toma el nombre de río se divide en cuatro zonas: a) Las Llanuras del Norte, b) Los Lla-
Ramos, la cual se dirige hacia el Noreste hasta unirse con el río El nos, e) Los Valles del Nazas, y d) Los Valles Centrales.
Oro en el municipio de igual nombre. La unión de estos dos ríos a) Llanuras del Nol1e.-Entre los ríos y arroyos que corren
da origen al Nazas, cuyas aguas desembocan en el Bolsón de Ma- por las extensas llanuras de los municipios de Villa acampo, San
pimí. Por otra parte, en la sierra del municipio de Durango se for- Bernardo y Villa Hidalgo, destacan: el río Florido que baja de la
ma el río Tunal cuyas aguas se juntan con las del río Poanas en el Sierra de Santa Bárbara, estado de Chihuahua, y penetra en el de
AGUA Y RIEGO: MODERNIDAD PORFIRIANA 47
46 GLORIA ESTELA CANO COOLEY

municaba con la cabecera municipal de Villa acampo y con la


Durango por el municipio de Villa acampo, hasta una corta dis-
ciudad de Torreón.
tancia de la línea limítrofe. De allí, su curso continúa hacia el Su-
b) Los Llanos=-Bsrs zona que comprende al municipio de
reste de manera paralela a dicha línea, y en los terrenos de la
Pánuco y la parte media-sur de los municipios de Peñón Blanco y
hacienda de Canutillo (donde se le unen las aguas del arroyo de
Cuencamé, carece de corrientes de agua superficiales importantes.
Canutillo) su cauce cambia nuevamente hacia el Norte y cruza
Por esta razón, en este ensayo se parte del supuesto de que las
otra vez la línea limítrofe para unir e con el río Conchos, tributa-
tierras irrigables que registraron estos dos últimos municipios se
rio del río Bravo que desagua en el Golfo de México. Por otra
concentraban en su parte media-norte, en donde se encuentran
parte, los ríos Zape y Matalotes que bajan por Guanaceví pasan al
sus principales recursos hidráulicos. La escasez de agua para irri-
municipio de San Bernardo y, hacia el Sureste del mismo, los dos
gar las tierras de los Llanos se refleja también en la extensión de
ríos se unen en una sola corriente formando el río Sextín, que
las tierras de riego que registró el municipio de Pánuco, la cual se
aguas abajo toma el nombre de El Oro.
reducía a dos hectáreas situadas en el predio La Noria, propiedad
Estas fuentes acuíferas eran utilizadas para irrigar los cultivos
de Antonio Zubiría, las que posiblemente eran regadas con las
de trigo, maíz y frijol. En 1898 la extensión total de las tierras irri-
aguas de alguno de los pequeños arroyos que se desprenden de la
gables en esta zona era de 1,651 hectáreas, la cual representaba
Sierra de Gamón. De igual manera, cabe decir que la presa cons-
2.8 por ciento a nivel estatal. El aprovechamiento agrícola de los
truida ese año por Julio Curbelo en su hacienda El Saucillo, tiene
ríos mencionados era mayor, consecuentemente, en los municipios
una corta capacidad de almacenamiento ya que el arroyo que la
de Villa acampo y San Bernardo, en donde se encontraba el 84 nutre, y se desprende de la Sierra de Santa María, es pequeño.
por ciento de las tierras de riego que registró esta zona. Los re- Los intentos que posteriormente realizaron algunos hacendados
cursos acuíferos de Villa Hidalgo son menos significativos para la para irrigar sus tierras mediante la perforación de pozos artesia-
irrigación, pero fueron aprovechados para el desarrollo de la ga- nos y el bombeo del agua, no fructificaron. Según el historiador
nadería en los magníficos pastizales conocidos como la Meseta de Miguel Vallebueno, los resultados obtenidos con este método en
la Zarca. la hacienda de La Purísima parecen haber sido no muy buenos,
La hacienda agropecuaria de Canutillo, situada en el munici- tal vez porque las aguas subterráneas eran pocas o estaban muy
pio de Villa acampo, tenía ese año la extensión más grande de profundas, pero, sobre todo, porque estas obras se realizaron en
tierras de riego en esta zona. Su dueño, José María Jurado, conta- las vísperas de la Revolución. De forma tal que la creciente rotu-
ba con 500 hectáreas irrigables con las aguas del río Florido. Este ración de tierras que se dio tanto en La Purísima como en esta
número de hectáreas representaba poco más de la mitad (57 por zona del estado debe haber quedado mayormente destinada al
ciento) de las tierras de riego que había en ese municipio, y cerca cultivo de temporal, y debe haber contribuido a que el partido de
de la tercera parte (30 por ciento) respecto de las tierras irrigables Cuencamé destacara como productor de maíz y frijol.
en las Llanuras del Norte. En relación con la superficie total que e) Los Valles del Nazas.-El nombre asignado a esta zona de
abarcaba la hacienda de Canutillo (68,100 hectáreas), sus 500 hec- los Valles obedece a que su fertilidad está relacionada con las
táreas de riego representaban uno por ciento, pero en términos aguas del Nazas y a sus corrientes tributarias. Los ríos El Oro y el
del valor catastral que registró esta finca (151,440 pesos), estas Ramos bajan hacia esta planicie por el municipio de El Oro, y en
tierras representaban la cuarta parte de ese valor. Durante el pe- la hacienda de El Rincón confluyen sus aguas dando nacimiento
ríodo comprendido entre 1898 y 1903, José María Jurado no in- al río Nazas, cuyo cauce se dirige hacia el Sureste. Cuando pasa
crementó el potencial agrícola de su hacienda pues la extensión por el municipio de Rodeo, el Nazas recibe las aguas del río San
de su riego permaneció igual, mientras que sus cabezas de ganado Juan del Río (que nace en el municipio del mismo nombre) y a
(vacuno, caballar y asnal) aumentaron considerablemente. A fines partir de este punto su curso cambia hacia el Noreste y se adentra
del Porfiriato, en Canutillo había una línea telefónica que la co- en la región Semiárida del estado por el municipio de Nazas. En
48 GLORIA ESTELA CANO COOLEY AGUA Y RIEGO: MODERNIDAD PORFIRIANA 49

esta localidad, el río Nazas recibe después las aguas del río Peón En la fracción de la hacienda de Santa Bárbara que perte-
o Covadonga (el cual se forma en la Sierra de Gamón) que reco- necía a Josefa Zubiría, había 260 hectáreas de riego, las cuales
rren la parte media-norte del municipio de Peñón Blanco, la cual representaban 12 por ciento a nivel municipal. Estas tierras abar-
es aquí considerada como parte de los Valles del Nazas. caban 1.4 de la superficie total que registró esta finca (18,460 hec-
Las tierras irrigables que registró esta zona en 1898 tenían una táreas), pero en relación con su valor catastral (37,200 pesos) sus
extensión total de 4,550 hectáreas, misma que representaba 6.6 tierras de riego representaban 56 por ciento. Para 1903, el poten-
por ciento a nivel estatal. El uso agrícola de los recursos acuíferos cial agrícola de esta finca decreció en 20 hectáreas, no obstante
era mayor en el municipio de Rodeo, en donde se encontraba cer- que la agricultura era su actividad específica, a diferencia de la
ca de la mitad (48 por ciento) de las mencionadas tierras de riego, gran mayoría de las haciendas situadas en la parte no lagunera del
destinada principalmente al cultivo de algodón y trigo. En San estado, en las cuales se explotaba también la ganadería, en mayor
Juan del Río, un municipio productor de trigo, se encontraba casi o menor grado.
la cuarta parte (24 por ciento) de esas tierras; en El Oro, produc- Las dos fincas ribereñas llamadas Rodeo y Santa Bárbara
tor de trigo, maíz y frijol, 13 por ciento; en Peñón Blanco, produc- (fracción) formaban la propiedad rústica de Joaquín Martos en el
tor de maíz y frijol, nueve por ciento; en el municipio de Indé seis municipio de Rodeo. Las aguas del Nazas se derivaban por tres
por ciento; y solamente 0.4 por ciento de las tierras de riego regis- canales situados en su margen derecha, dos de ellos dirigidos ha-
tradas en esta zona se encontraban en Coneto. cia las tierras de Santa Bárbara, y el otro hacia las de Rodeo, me-
Las haciendas que en ese año tenían una extensión irrigable diante los cuales Martos pretendía irrigar una extensión de 280
igualo mayor que 250 hectáreas eran las siguientes: hectáreas. Estas tierras abarcaban 2.5 por ciento del total del te-
rreno que ambas propiedades comprendían (11,280 hectáreas),
1898 1903 MUNI· FUENTES
PROPIETARIOS HACIENDAS
(has) (has) CIPIOS DE AGUA
pero en términos de su valor catastral (38,200 pesos) significaban
Josefa Zubiría
65 por ciento. Para 1903, esta propiedad rústica fue la única, de
Sta. Bárbara 260 240 Rodeo R. Nazas
(fracción) las cuatro que estaban situadas en el municipio de Rodeo, que in-
Pablo Martínez del Sta. Catalina del 270 372 Peñón R. Nazas
crementó, en 20 hectáreas más, sus tierras de riego.
Río Álamo Blanco En la hacienda de La Trinidad, propiedad de las hermanas
Joaquín Martos Rodeo y Sta. 280 300 Rodeo R. Nazas Arreola, había 500 hectáreas irrigables con las aguas del Nazas,
Bárbara las cuales eran conducidas por un canal situado en la margen de-
Juan Feo. Flores y San José de Ramos 380 380 El Oro R. El Oro recha del río. Esta extensión representaba 22.5 por ciento a nivel
Q.
municipal, abarcaba tres por ciento de la superficie total de la fin-
Arreola Hermanas La Trinidad 500 420 Rodeo R. Nazas ca (16,360 hectáreas), y representaba 66 por ciento respecto del
Carlos Chávez San Salvador de la 500 360 Rodeo R. Nazas valor catastral (60,860 pesos) que registró La Trinidad. Para 1903,
Horta
esta hacienda tenía 80 hectáreas menos en la extensión de sus tie-
TOTALES 2,190 2,072 rras de riego. En octubre de ese año, cuando una de las herma-
nas, Dolores, ya había fallecido, La Trinidad y su semoviente
Como se puede ver en la tabla, cuatro de las seis principales fueron vendidos a Pedro Á1varez (uno de los notarios más activos
haciendas agrícolas estaban situadas en el municipio de Rodeo, de esa época) por Luis Veyán, quien poco antes había comprado
una en el de Peñón Blanco (pero sus límites se adentraban en el los bienes a Damiana Arreola y al heredero de su hermana.l? A
de Nazas y en el de Cuencamé), y otra en el municipio de El Oro. fines del gobierno porfirista esta hacienda estaba conectada a la
Las 2,190 hectáreas irrigables que de manera conjunta se encon- red telefónica estatal.
traban en estas seis haciendas, representaban casi la mitad (48 por Junto con La Trinidad, la hacienda agropecuaria de San Salva-
ciento) de las tierras abiertas al cultivo de riego en esta zona. dor de la Harta destacaba para el año de 1898 en el municipio de
50 GLORIA ESTELA CANO COOLEY
AGUA Y RIEGO: MODERNIDAD PORFIRIANA 51
Rodeo por sus 500 hectáreas fecundables con la corriente del río
Nazas, de la cual se derivaban dos canales, por su margen izquier- Martínez del Río, su dueño, había aumentado sus tierras irrigables
da. ~~ extensión de estas tierras abarcaba dos por ciento de la su- en 102 hectáreas más, pero este aumento debe ser explicado. San-
perficie total de la finca (30,700 hectáreas), mientras que por u ta Catalina registró este año sólo 142 hectáreas de riego, es decir,
valor, las tierras irrigables representaban casi la mitad (47 por la mitad de la manifestada en 1898, lo cual abre una duda. El au-
ciento) del valor catastral asignado a San Salvador de la Horta mento consignado en la tabla se debe a que en 1902 Martínez del
(84,9.00 pe~os). Esta hacienda pertenecía a Carlos Chávez, quien Río compró a los hermanos Ruiz Lavín la finca ribereña del Na-
al mismo tiempo era propietario de la finca llamada Palmitos en zas llamada El Sobaco o Guadalupe del Sobaco, situada en el mu-
la cual tenía 140 hectáreas de riego, misma que vendió en diciern- nicipio de Nazas, la cual colindaba con la hacienda de Las Cruces.
bre d.e ese año, sin el semoviente, a Filemón Fierro, obispo de Ta- Al momento de la compra, El Sobaco tenía 213 hectáreas de riego
maulipas. Para 1903, el potencial agrícola de San Salvador de la y un año más tarde -en 1903-, 230 hectáreas irrigables. Esta
Horta bajó de manera drástica, ya que sus tierras abiertas al culti- compra y el incremento de su extensión irrigable en diecisiete
vo de riego habían disminuido en 140 hectáreas. hectáreas más, hablan del interés de este propietario ausentista
En el municipio de El Oro sobresalían las 380 hectáreas por desarrollar la actividad agrícola en su latifundio, interés por
irrigables con las aguas del río Ramos que tenía la hacienda agro- demás manifiesto con la construcción de la presa Las Mercedes, la
pecuana llamada San José de Ramos. Dichas hectáreas repre- cual fue calificada en 1919 por Pastor Rouaix como "la única ver-
s~ntaban 65 por ciento a nivel municipal, abarcaban sólo 0.2 por dadera presa de almacenamiento que existe en el Estado",20 pala-
ciento de la vasta superficie que comprendía este latifundio bras que contradicen al todavía muy repetido argumento del
(181,380 hectáreas), mientras que el valor de esas tierras repre- mismo autor, respecto de que los latifundios en el Durango porfi-
sentaba. 24 por cient? respecto del valor catastral (158,750 pesos) riano eran improductivos. La modernización capitalista en esta
que registro San Jose de Ramos. Esta propiedad había sido here- vasta propiedad se manifestaba, entre otras cosas, en las vías de
da,da por Juan Nepomuceno Flores y Alcalde (el terrateniente comunicación y de transportación con que ella contaba." Y fue
mas. ~estacado y el empresario más aguerrido del siglo XIX pre- precisamente el antagonismo entre los nuevos elementos moderni-
porfiriano en Durango) a algunos de sus hijos y a sus nietos, los zantes en la explotación del latifundio, y cualquier tipo de repro-
Flores Manzanera, pero estaba registrada a nombre de su hijo, en ducción socioeconómica que no estuviera dirigida a la obtención
este caso no heredero, Juan Francisco Flores y Quijar, proba- del máximo de ganancias, lo que motivó que sus trabajadores se
ble~ente por ser el albacea de la testamentaría. lB Para 1903, San unieran al movimiento revolucionario y a los ataques que devasta-
Jose de Ramos conservaba la misma estructura agrícola (y gana- ron a Santa Catalina del Á1amo.22
dera), y fue otra de las haciendas que a fines del porfiriato conta- d) Los Valles Centrales.-Los principales ríos que fertilizan es-
ba con una línea telefónica. tas tierras productoras de trigo, maíz y frijol, son: el Tunal, el de
En Peñón Blanco, la hacienda de Santa Catalina del Álamo la la Sauceda, el Santiago Bayacora, el Poanas y el Súchil. El río Tu-
propiedad rústica más grande el estado (cuyos linderos se aden- nal desciende de las montañas orientales de la Sierra por el muni-
t~~ba? ~ los municipios de Nazas y Cuencamé), tenía una exten- cipio de Durango formando el Valle del Guadiana o de Durango.
sion irrigable de 270 hectáreas, mismas que sólo abarcaban 0.1
En su recorrido hacia el Norte se le unen las aguas del Río Chico
por ciento. de su superficie total (440,820 hectáreas), representaba
y juntos siguen esa dirección hasta el pueblo llamado El Tunal, en
el 6 .P?r ciento de su valor catastral (320,000 pesos), pero a nivel
donde su curso cambia hacia el Noreste hasta la hacienda de San
mum~lpal, est,a extensión irrigable significaba 64 por ciento. Santa
Lorenzo del Aire, en donde recibe las aguas del río La Sauceda.
Catalina del Alamo estaba dividida en varias unidades productivas
A partir de este punto, su cauce se dirige hacia el Sureste, y poco
de c~rácter mixto o especializado. La principal unidad agrícola en
más adelante se le une el río Santiago Bayacora; juntos se dirigen
el ano de 1898 era la hacienda ribereña del Nazas llamada Las
Cruces.i? situada al Sur del municipio de Nazas. Para 1903, Pablo primero al Noreste hasta tocar los terrenos de la hacienda de San
Isidro de la Punta, y después su cauce baja hacia el Sureste rumbo
52 GLORIA ESTELA CANO COOLEY AGUA Y RIEGO: MODERNIDAD PORFIRIANA 53

al municipio de Nombre de Dios. En el punto llamado las Adjun- alto en el partido de Nombre de Dios,23 sus tierras de riego repre-
tas las aguas del Tunal confluyen con las del río Poanas que a su sentaban 40 por ciento. De la Parra era dueño de otra importante
vez ya ha recibido las del Súchil (estos dos ríos nacen en el estado hacienda agropecuaria en esta localidad: San Pedro Mártir, en la
de Zacatecas). La corriente formada por los ríos Tunal y Poanas cual tenía 230 hectáreas de riego. Es decir, que para el año de
entra en el municipio de El Mezquital tomando este nombre hasta 1898 este hacendado pretendía irrigar un total de 520 hectárea
cruzar la línea limítrofe con el estado de ayarit en donde se le con las aguas del Poanas, extensión que representaba más de la
conoce como San Pedro, el cual desemboca en el Océano Pacífi- tercera parte (39 por ciento) de las tierras de riego registradas en
co. Por otro lado, al norte del río La Sauceda se forma la Laguna ese municipio. Para 1903, las tierras irrigables en Concepción y
de Santiaguillo, donde depositan sus aguas varios arroyos que se Alamillo había aumentado en 10 hectáreas más, y la de San Pedro
desprenden de la Sierra de la Magdalena, municipio de Canatlán. Mártir en 20. A fines del Porfiriato, ambas propiedades rústicas
En 1898 las tierras irrigables en estos valles tenían una exten- estaban conectadas con la red telefónica del estado.
sión total de 6,365 hectáreas, la cual representa 9.2 por ciento a En el municipio de Durango sobresalían cuatro haciendas por
nivel estatal. La distribución geográfica de este número de hectá- sus extensiones de riego, las que, de manera conjunta, sumaban
reas era la siguiente: en el municipio de Durango se encontraba más de la mitad (58 por ciento) de la extensión irrigable que re-
45 por ciento; en el de Poanas, 21; en el de Nombre de Dios, 19; gistró dicho municipio. San José de Ayala pertenecía a una de las
en el Canatlán, 8; y en el de Súchil 7 por ciento. hijas herederas de Juan Nepomuceno Flores Alcalde, quien había
Las haciendas de esta zona que en ese año tenían una exten- adquirido de tiempo atrás varios derechos de agua sobre el río
sión irrigable igualo mayor que 250 hectáreas eran las siguientes: Tunal, tanto para regadío como para fuerza motriz. Las 330 hec-
táreas de riego que había en esta propiedad, representaban 12 por
1898 1903 MUNI- ciento a nivel municipal, abarcaban 65 por ciento del terreno que
PROPIETARIOS HACIENDAS RÍOS
(has) (has) ClPIO ésta comprendía (510 hectáreas), y significaban 93 por ciento res-
Gregorio de la Parra Concepción y AJamillo 290 300 Poanas Poanas pecto del valor catast al que registró Ayala (39,000 pesos). La ex-
Rosas Flores de San José de Ayala 330 330 Tunal Durango plotación económica de esta finca, a diferencia de las otras que
Sisniega aparecen en la tabla, se especializaba en la agricultura (de riego y
Agustina Escalante La Punta 350 150 Tunal Durango de temporal) y era dada en arrendamiento ya que su dueña resi-
de Gómez Palacio día generalmente en la ciudad de México. Durante el lustro com-
Francisco Gómez San Lorenzo del Aire 381 400 Tunal! Durango prendido entre 1898 y 1903, San José de Ayala conservó la misma
Palacio Sauceda
extensión en sus tierras de riego, pero los registros catastrales
Felipe Pérez Gavilán Navacoyán y Anexas 605 620 Tunal Durango mencionan "con mejoras", sin especificarlas. Ignacio López Negre-
TOTALES 1,956 1,800 te explotaba en esos años esta propiedad rústica y pagaba anual-
mente 2,700 "pesos fuertes", según lo estipulado en elcontrato de
En el mUnICIpIO de Poanas, la propiedad con .el potencial arrendamiento.s-
agrícola más sobresaliente era la hacienda agropecuaria situada en San Isidro de la Punta pertenecía a Agustina Escalante viuda
las márgenes del río Poanas, llamada Concepción o Concepción de Gómez Palacio, por herencia de su esposo Agustín Gómez Pa-
de Poanas, y AlamilJo, su anexa. Gregorio de la Parra, su dueño, lacio. Sus 350 hectáreas agrícolas eran fertilizadas con las aguas
tenía en esta hacienda 290 hectáreas abiertas al cultivo de riego, del río Tunal que se almacenaban en dos "presas antiguas." Esta
mismas que significaban poco más de la quinta parte (22 por cien- extensión de tierras irrigables representaba 12 por ciento a nivel
to) de las que registró esta localidad, 2.2 por ciento respecto de la municipal, abarcaba 1.2 por ciento de la superficie total que abar-
superficie total que abarcaba esta propiedad rústica (13,050 hectá- caba La Punta (28,900 hectáreas), y significaba 31 por ciento de
reas), pero en relación con el valor catastral de la misma, el más su valor catastral (113,200 pesos). Para 1903 su dueña ya había fa-
54 GLORIA ESTELA CANO COOLEY AGUA Y RIEGO: MODERNIDAD PORFIRIANA 55

Jlecido, y La Punta fue la única de las haciendas registradas en el Rouaix,28 Por un convenio celebrado con Felipe Pérez Gavilán, de
c~adro que tuvo una disminución, muy significativa, en su poten- esta presa se derivó una toma de agua para irrigar las tierras
cial agrícola, A principios de ese año, sus múltiples herederos de hacienda de Dolores. Su capacidad de alrnacerrarníento de
vendieron esta propiedad a dos sociedades familiares: Gurza Her- agua se reflejaba en el potencial agrícola que en 1898 tenía Nava-
manos y Compañía, y González Saravia Hermanos, quienes en el coyán, Alcalde y Anexas, el má grande en los Valles Centrales,
momento de la compra se unieron en una sociedad agrícola para consistente en 605 hectáreas irrigables. La extensión representaba
explotarla.25 Dos meses después, en marzo de 1903, esta sociedad la quinta parte (21 por ciento) de las tierras abiertas al cultivo de
solicitó al gobierno del e tado su autorización para construir una riego en el municipio de Durango, abarcaba tres por ciento de la
nu:va presa sobre el rí? Tunal (llamada de la Punta por los luga- superficie comprendida por esta propiedad rústica (20,355 hectá-
renos), pues las do existentes se destruían con frecuencia debido reas), y en relación con su valor catastral, su riego representaba
a .Ios :nateriales. con que estaban construidas. Después de las pu- 39 por ciento. Para 1903, su potencial agrícola aumentó en 15
bhca~lOnes previas de esta solicitud y del dictamen del perito, que hectáreas más, y también se habían realizado algunas "mejoras."
con~lderaba la ley estatal sobre el uso de las aguas públicas (de Felipe Pérez Gavilán fue uno de los hacendados que pretendían y
noviernbre de 1881), y en virtud de que no se presentó oposición podían incrementar la escala productiva de su actividad agrícola
alguna dentro de los términos legales, en noviembre de ese año le mediante la inversión dineraria en obras de irrigación, pues en fe-
fue otorgado el permiso para construir la presa,26 comenzando así brero de 1906 presentó ante el gobierno estatal una solicitud de
una nueva época en la explotación agrícola (y ganadera) de La concesión de aguas para construir una presa sobre el río Santiago
Punta. De acuerdo con la modernidad porfiriana, esta hacienda Bayacora, con el fin de irrigar las tierras de sus dos ranchos ane-
estaba también conectada a la red telefónica. xos, antes mencionados. El título de la concesión de aguas le fue
En los terrenos de la hacienda de San Lorenzo del Aire otorgado en agosto de ese año.29 La modernización de esta pro-
como ya fuera mencionado, se unen las corrientes de los ríos Tu- piedad puede verse también en la línea telefónica que enlazaba a
nal y La Sauceda, en esta propiedad, Francisco Gómez Palacio avacoyán y a Alcalde y ambas con la ciudad de Durango, donde
pretendía irrigar ~na extensión de 381 hectáreas. Éstas repre- residía su dueño.
sentaban 13 .p.or ciento a nivel municipal, abarcaban 6 por ciento 4. Región Semiárida.-La riqueza agrícola de esta región pro-
de la superficie total de la finca (6,721 hectáreas), y significaban ductora de algodón depende del volumen de agua que acarrea el
5? por ciento del valor catastral que el gobierno asignó a esta ha- azas, y en mucho menor medida de las que corren por el río
cienda (64,000 pesos). Cinco años más tarde, su dueño había in- Aguanaval. Como ya fuera mencionado, el caudal del azas tiene
crementado sus tierras de riego en 19 hectáreas más, y realizó sus orígenes en las aguas que se desprenden del flanco oriental de
algunas ':mejoras" que señala la fuente, también sin especificarlas. la Sierra Madre y forman los ríos Ramos y El Oro, de cuya unión
~sta hacienda agropecuaria contaba con una línea telefónica par- nace el Nazas, después se enriquece con las aguas que recibe de
ticular que la conectaba con la ciudad de Durango, donde residía sus afluentes en la zona de los Valles del Nazas, y en esta región
Francisco Gómez Palacio. Semiárida, su caudal también se beneficia cuando pasa por el mu-
N~vacoyán, Alcalde y Anexas formaban la propiedad rústica nicipio de azas donde recibe, por su margen derecha, la aguas
de Felipe Pérez Gavilán, la cual le había sido heredada por su tío del río del Peñón, y río abajo las del San Luis del Cordero, por su
el prebendado Leandro Sánchez Manzanera. Esta propiedad tenía margen izquierda. Más adelante, poco antes de que su curso cam-
acceso tanto a las aguas del río Tunal como a las del Santiago Ba- bie hacia el Noreste, el Nazas recibe las aguas del río Cuencamé,
yacora que pasaba por sus ranchos anexos llamados San Juan y por su margen derecha. Al llegar al Cañón de Fernández, su cau-
Santa Rosa. Navacoyán contaba con una sólida presa construida ce cambia y penetra en el municipio de Lerdo hacia la ciudad de
sobre el río Tunal por el general Don Antonio de Medrano du- Gómez Palacio, Durango, y la de Torreón, Coahuila, y a partir
rante 1662 y 1675,27 la cual era digna de citarse según Pastor de este punto el Nazas sirve de límite entre ambos estados. A la
56 Gl.ORIA ESTELA CANO COOLEY AGUA Y RIEGO: MODERNIDAD PORFIRIANA 57

altura de la hacienda Santa Cruz, Durango, su curso cambia hacia con el fin de construir una presa para regadío y fuerza motriz.
el oreste rumbo a la Laguna de Mayrán, Coahuila, donde vierte Seis años más tarde, la extensión de sus tierras de riego repre-
sus aguas. sentaba 85 por ciento a nivel municipal, abarcaba tre~ por ciento
Los ríos Aguanaval y el Santiago nacen en el estado de Zaca- de la superficie comprendida por San Lorenzo de la Laguna
tecas y entran, de Sur a Norte, por la parte más angosta del esta- (10,475 hectáreas), y respecto al valor catastral que esta finca re-
do de Durango que comparten los municipios de San Juan de gistró (55,050 pesos), sus hectáreas de riego significaban 47 por
Guadalupe y Simón Bolívar (antes San Bartola). Al llegar su cau- ciento. Para 1903, dicha extensión irrigable había aumentado en
ce a la línea divisoria entre la municipalidad de San Juan de Gua- 25 hectáreas más. ·4
dalupe y el estado de Coahuila, el Aguanaval cambia su curso La propiedad rústica con el potencial agrícola más alto en San .,
hacia el Oriente y comienza a servir de límite entre ambos esta- Juan de Guadalupe era Capadero y Anexas (Zacate, Buenavista y
dos. Cuando este río pasa y marca los límites del municipio de Si- Baluarte), la cual tenía por dueño a Felipe Rodríguez, quien en
món Bolívar, se le unen las aguas del río Santiago, y al marcar las 1898 pretendía irrigar con las aguas del río Aguanaval una exten-
colindancias del municipio de Lerdo, después de recorrer los te- sión de 360 hectáreas, mismas que representaban poco más de la
rrenos de la finca Jesús Nazareno, su cauce cambia hacia el cuarta parte (el 28.5 por ciento) de las tierras de riego que regis-
Oriente rumbo a la Laguna de Viezca, Coahuila, donde deposita tró este municipio, abarcaba 3.3 por ciento del terreno total que
sus aguas. comprendía esta finca agropecuaria (10,970 hectáreas), y en rela-
El uso de estos recursos acuíferos en el desarrollo de la agri- ción con el valor catastral que ésta registró, sus tierras de riego
cultura mercantil puede deducirse de la cantidad de tierras irriga- aportaban 39 por ciento. Para 1903, la extensión de las tierras irri-
bles que en 1898 había en esta región, a saber, un total de 53,788 gables se había incrementado en 42 hectáreas más.
hectáreas, mismas que representaban 78 por ciento a nivel estatal. Dos haciendas situadas en el municipio de Nazas tenían 250
La distribución porcentual de estas hectáreas en los diferentes hectáreas de riego. Una era la formada por las fincas de El Soba-
municipios que conformaban esta región era la siguiente: en el de co, Tetillas y Acatita, propiedad de la testamentaría de Francisco
San Pedro del Gallo y el de San Luis del Cordero se encontraba Ruiz Lavín, y la otra era la hacienda San Antonio, pertenencia de
0.1 por ciento; en los de Cuencamé, Santa Clara, San Bartola y en la sociedad agrícola Torres Hermanos. La primera era una de las
mayor medida en el de San Juan de Guadalupe, había 4.5 por propiedades rústicas más grandes del estado, y contaba con tierras
ciento; en el municipio de Nazas se encontraba cinco por ciento; ribereñas tanto en la hacienda de El Sobaco como en la de Teti-
mientras que en los de Mapimí y Lerdo, es decir, la parte duran- llas. La fertilidad de sus 250 hectáreas abiertas al cultivo del algo-
guense de La Laguna, se concentraba el 90 por ciento (33 y 57 dón dependía de las aguas del Nazas, las cuales eran conducidas
por ciento respectivamente) de las tierras abiertas al cultivo de por dos canales, uno de ellos situado en la margen derecha del río
riego en la región Semiárida. con dirección hacia las tierras de El Sobaco, y el otro en la iz-
De las veintiocho fincas del estado que en ese año tenían un quierda con rumbo a las de Tetillas.w La extensión de sus tierras
potencial agrícola igual o mayor que 250 hectáreas irrigables, die- de riego representaba 9.3 por ciento a nivel municipal, abarcaba
ciséis de ellas estaban situadas en esta región. Una se encontraba sólo 0.2 por ciento de su vasta superficie (114,550 hectáreas), pero
en el municipio de Santa Clara, otra en el de San Juan de Guada- aportaba la quinta parte (20.7 por ciento) a su valor catastral
lupe, dos en el municipio de Nazas, una en el de Mapimí, y once (96,800 pesos). Para 1903, la propiedad registrada a nombre de la
en el de Lerdo. testamentaría fue sólo Acatita y Tetillas, pues sus herederos ven-
En Santa Clara, la hacienda agropecuaria llamada San Loren- dieron un año antes a Pablo Martínez del Río la finca El Sobaco,
zo de la Laguna tenía 325 hectáreas irrigables con las aguas del en la cual había 213 hectáreas irrigables. A pesar de esta venta, la
río Santiago, sobre el cual Jesús Aguilera y Miranda, el propieta- testamentaría registró este año (1903) una extensión irrigable de
rio de esta hacienda, había adquirido un título de aguas, en 1892, 120 hectáreas, lo cual permite inferir que durante ese lustro los
1

58 GLORIAESTELACANOCOOLEY AGUAY RIEGO:MODERNIDAD


PORFIRIANA 59

herederos de Ruiz Lavín incrementaron sus tierras cultivables en transporte.33 Las haciendas laguneras con mayor potencial produc-
83 hectáreas en sus fincas ribereñas, de particular manera en la tivo eran las siguientes:
de Tetillas.
La firma Torres Hermanos, por su parte, pretendía irrigar en 1898 1903 MUNICIPIC
PROPIETARIOS HACIENDAS
(has) (has)
su hacienda San Antonio una extensión de 250 hectáreas, destina-
da, también de manera prioritaria, al cultivo del algodón y para lo Jesús Calderón Las Leocadias 450 450 Lerdo
cual contaba con un canal situado en la margen derecha del río ponaro Gutiérrez San José 700 750 Lerdo
Naza~. Esta exten.sión representaba a nivel municipal igual por- Evaristo Velilla El Compás y San Felipe 820 920 Lerdo
centaje que la hacienda anteriormente vista, abarcaba 2 por ciento José Garde La Loma y Anexas 1,070 1,242 Lerdo
en relación con la superficie total de la hacienda (14,780 hectá-
reas), y su participación en el valor catastral que registró San An-
Refugio Tarín La Goma 1,100 1,150 Lerdo ..
Juan Feo. Flores y Q. Avilés y Anexas 2,100 2,480 Lerdo ....
tonio (37,450 pesos) significaba 67 por ciento. Ahora bien, si a las
Peña y Luján Santa Rosa y Santa Cruz 2,300 2,319 Lerdo

250 hectáreas de riego de esta hacienda le sumamos las extensio-
nes que esta firma tenía en otras dos fincas, también ribereñas: Cía. Del l1ahualilo San Fernando 2,800 2,756 Lerdo
La Flor, con 220 hectáreas de riego, y Las Liebres, con 130 hectá- Torres Hnos. y Cía. El Relámpago 3,450 3,719 Lerdo
reas, la superficie total que Torres Hermanos pretendía irrigar Ramón R. Luján El Sacramento 6,310 6,310 Lerdo
con las aguas del Nazas era de 600 hectáreas, es decir, la quinta
Tst. De Santiago Lavín Noé 9,350 9,250 Lerdo
parte (21 por ciento) de las tierras de riego registradas en el mu-
Cía del T1ahualilo El T1ahualilo 17,550 18,030 Mapimí
nicipio de Nazas. Para 1903, las tierras cultivables en San Antonio
y en ~a Flor conservaban la misma extensión, mientras que en TOTALES 48,000 49,376

Las LIebres aumentaron en 50 hectáreas más. A partir de estos


datos se puede decir que la sociedad formada por los hermanos Las Leocadias pertenecía a Jesús Calderón, y su potencial pro-
Torres Saldaña (Pedro, Rutilio, Herlinda, Luisa, Teresa y Reinal- ductivo consistía en 450 hectáreas regadas con el caudal del Na-
da) encabezaba el desarrollo de la agricultura moderna en esta lo- zas. Esta extensión abarcaba tres cuartas partes de la superficie
calidad, de tal manera que para los dos últimos años del Porfiriato total de la finca (600 hectáreas), y en relación con su valor catas-
Pedro fungía como agente de agricultura en el partido de Nazas.u tral (35,475 pesos) sus tierras de riego representaban 99 por cien-
En el municipio de Lerdo, como se verá más adelante, los Torres to. Algunos hechos indican que este agricultor tuvo problemas
Saldaña explotaban en copropiedad la hacienda El Relámpago. financieros que no pudo sanear. En 1895 recibió un préstamo hi-
El escaparate de la agricultura moderna en Durango -para- potecario de los Ruiz Lavín por 36,000 pesos.v y en 1898 la firma
fraseando a Meyers- era el partido de Mapimí, para entonces Gurza Hermanos y Compañía le otorgó otro por 16,000 pesos.s>
f?r~ado por el semiárido municipio del mismo nombre y por el Posiblemente estos créditos no fueron invertidos del todo en Las
fértil de Lerdo.32 En el año de 1898, de cada cien hectáreas abier- Leocadias, la cual daba en arriendo, pero esta propiedad le sirvió
tas al cultivo ?~ ~iego en el .es~ado, 45 se encontraban en Lerdo y de garantía hasta diciembre de 1899, cuando Calderón vendió Las
26 e~ el mUnICI.pIOde Mapimí. Esta concentración geográfica de Leocadias y doce acciones de la Compañía Industrial Jabonera de
las tierras d.e nego nos revela no sólo la importancia del agua La Laguna, S. A., a Jesús E. Luján, quien para entonces era el al-
para los agricultores sino también su especialización en la activi- bacea de la intestamentaría de Ramón R. Luján, su padre. En
dad agrícola. En las haciendas de esta zona se producía alrededor 1903, Las Leocadias conservaba la misma extensión en sus tierras
del 90 por ciento del algodón anualmente cosechado en el estado. irrigables.
Sus dueños fueron los más beneficiados por las ventajas derivadas En la hacienda de San José residía su dueño Donato Gutiérrez,
de las innovaciones en las comunicaciones y, sobre todo, en el un agricultor que pretendía irrigar 700 hectáreas con las aguas del
60 GLORIA ESTELA CA O COOLEY AGUA Y RIEGO: MODERNIDAD PORFIRIANA 61

azas mediante un canal que partía de la pre a de Calabazas. La fertilizable en La Loma y sus Anexas aumentó en 172 hectáreas
extensión de estas tierras abarcaba casi tre cuartas partes del te- más.
rreno comprendido por San José (950 hectáreas), y aportaba 90 De acuerdo con los datos catastrales que en 1898 registró La
por ciento a su valor catastral (58,375 pesos). Para 1903, Gutiérrez Goma, propiedad de Refugio Tarín, la superficie total que ella
había incrementado sus tierras de riego en 50 hectáreas más, y abarcaba, 1,100 hectáreas, estaba abierta al cultivo de riego, y
cultivaba también las tierras agrícolas de La Partida (una finca cuya fecundidad dependía de las aguas del principal río del estado
que formaba parte de la hacienda La Concha, en Coahuila), de la
cual fue arrendatario desde 1901 hasta 1905, y su testamentaría
que le llegaban por un canal derivado de la margen izquierda. En ..
relación con el valor catastral de La Goma (94,800 pesos), sus tie- 1
hasta 1908.36
rras de riego representaban 97 por ciento (la proporción restante
El Compás y San Felipe eran dos fincas colindantes que fueron correspondía a 160 cabezas de bueyes y mulas de tiro que, dada la
adquiridas por Evaristo Velilla en 1894 y 1896, respectivamente.
Para 1898, en esta propiedad rústica había 820 hectáreas fecunda-
preponderancia agrícola de su terreno resulta difícil imaginar en
,.
bles, extensión que significaba 40 por ciento respecto de su super-
dónde pastaban). Por otro lado, según los datos consignados •
en 1903, esta hacienda tenía una superficie total de 1,450 hectá-
ficie total (2,060 hectáreas), y en relación con el valor catastral
reas, es decir, 350 hectáreas más que las registradas en 1898 y de
que ésta registró (82,780 pesos), sus hectáreas de riego repre-
las cuales 50 eran de riego y 300 de temporal. Esta diferencia en
sentaban 95 por ciento. Al igual que otros dueños de haciendas
algodoneras situadas en Lerdo, Velilla obtenía ingresos seguros y los datos podría obedecer a cuando menos dos razones: primera,
sin gastos mediante el arrendamiento de su hacienda, pero en que la información consignada en 1898 era incorrecta, o, segun-
mayo de 1899 también fue adquirida por Jesús E. Luján, por da, que Tarín compró tierras colindantes durante ese lapso.
96,500 pesos, así como las 80 acciones que Velilla tenía en la La hacienda de Avilés y Anexas (San Carlos, San Juan de
Compañía Jabonera de La Laguna, en 16,000 pesos. Para 1903, Casta y Jesús Nazareno), pertenecía a Juan Francisco Flores y
Luján había incrementado en 100 hectáreas más la extensión de Quijar por herencia de su padre, de quien ya se ha hecho refe-
las tierras de riego. rencia. En esta propiedad rústica había 2,100 hectáreas regadas
La Loma y sus Anexas (El Refugio y San Jacinto), formaban por el Nazas y, en menor medida, con las del Aguanaval. Un ca-
otra de las grandes propiedades rústicas del estado. Su propieta- nal situado en la margen izquierda del río Nazas conducía sus
rio, José Garde, tenía 1,070 hectáreas irrigables con aguas que aguas hacia las tierras cultivables de San Juan de Casta, mientras
eran llevadas por tres canales: dos de ellos situados en la margen que por la margen derecha dos canales las dirigían hacia las tie-
izquierda del Nazas y dirigidos, uno hacia las tierras de San Jacin- rras de Avilés y otro más a las de San Carlos. Las tierras agrícolas
to y el otro hacia las de El Refugio, y por la margen derecha otro de la finca Jesús Nazareno se fertilizaban con las aguas del Agua-
canal llevaba el agua a La Loma. La extensión de su terreno culti- naval. La mencionada extensión de las tierras de riego abarcaba
vable abarcaba sólo uno por ciento respecto de la gran superficie 2.4 por ciento de la superficie comprendida por Avilés y Anexas
que abrazaba esta hacienda (131,070 hectáreas), pero en relación
(86,300 hectáreas), pero representaba 64 por ciento respecto al
con el valor catastral de la misma (188,470 pesos), sus tierras de
valor catastral de esta hacienda (247,250 pesos). Juan Francisco
riego significaban 54 por ciento. Para 1903, un año después de la
daba en arriendo o aparcería parte de sus tierras algodoneras, me-
muerte de José Garde, El Refugio y San Jacinto pertenecían a
diante contratos muy ventajosos para él.38 Para 1903, este terrate-
la firma Arriaga Hermanos, sobrinos de Garde, y registraron de
manera conjunta 942 hectáreas de riego. La Loma, para entonces niente manifestó tener un total de 1,880 hectáreas irrigables en
con 300 hectáreas de riego, quedó registrada a nombre de Gra- Avilés, San Juan de Casta, y San Carlos, ya que la finca Jesús Na-
cián Garde, probablemente como representante de su sobrino, zareno la había vendido un año antes a Amador Cárdenas. Tanto
José Garde hijo, quien en 1909 figura como su dueño.r? De mane- en el momento de la venta como en este año, esta finca tenía 600
ra tal que en el lapso comprendido entre 1898 y 1903, la extensión hectáreas de riego. Es decir, que durante esos cinco años, Flores
62 GLORIA ESTELA CANO COOLEY
AGUA Y RIEGO: MODERNIDAD PORFIRIA A 63

abrió 380 hectáreas más al cultivo de riego en su hacienda de Avi- nar el tan preciado y disputado líquido, el cual llegaba a las tierras
lés y Anexas (excluida la finca Jesús Nazareno). cultivables de esta hacienda por dos canales, llamados San Fer-
La propiedad rústica formada por las fincas Santa Rosa, y nando y San Antonio. Posteriormente, en 1890, sobre esta misma
Santa Cruz y Anexas pertenecía en 1898 a la sociedad agrícola lla-
presa se terminó d~ con~tr~ir un n~evo y,la.rgo canal, lIa~ado de
mada Peña y Luján constituida por Praxedis de la Peña y Ramón Tlahualilo, con el fin de irngar las tierras andas de la hacienda El
R. Luján, dos agricultores con derechos a las aguas del Nazas al- Tlahualilo (tratada más adelante en este ensayo), propiedad de la
macenadas en la presa de Calabazas. En esta propiedad había en
ese año 2,300 hectáreas de riego, mismas que abarcaban poco más
Compañía Agrícola, Industrial, Colonizadora del Tlahualilo, S.A., ..1
de la cual Flores había sido promotor y socio fundador. Cuando él
de la mitad (57 por ciento) del terreno comprendido por las dos falleció, en diciembre de 1886, la propiedad de la hacienda de San
fincas (4,060 hectáreas), y aportaban 98 por ciento a su valor ea-
Fernando pasó a manos de su hija Rosa Flores de Sisniega quien,
tastral (225,200 pesos). Al siguiente año, en 1899, la sociedad
a principios de los años noventa vendió la propiedad, incluidas sus
Peña y Luján se disolvió debido al fallecimiento de Luján y en
dos presas, a la Compañía del Tlahualilo. El interés de ésta por
mayo de ese año la Comisión Liquidataria del Concurso Jesús
adquirir la hacienda de San Fernando radicaba más en los dere-
González Treviños? vendió a Pedro Badillo el rancho El Pinto,
chos de agua que la finca tenía (derechos de los cuales, por ser
anexo a Santa Cruz, en cuyos terrenos había 409 hectáreas de rie-
sólo otorgados a los dueños de fincas ribereñas, carecía su hacien-
go, y la propiedad restante quedó en poder del intestado Ramón
da El Tlahualilo), y menos en el desarrollo de sus tierras agríco-
R. Luján. Para 1903, la extensión de las tierras cultivables en San-
las, según lo dejan ver los siguientes datos: En 1887, tres años
ta Rosa, y Santa Cruz y Anexas (pertenecientes a Luján) era de
antes de que la propiedad pasara a sus manos, la superficie culti-
1,897 hectáreas, es decir, que su riego había aumentado en seis vada en San Fernando de acuerdo con los datos de Manuel Pla-
hectáreas más. Por su parte, el nuevo dueño del rancho El Pinto,
na,41 fue de 4,242 hectáreas, mientras que once años después, en
al parecer, le cambió el nombre, pues la propiedad rústica regis-
1898, la extensión de sus tierras irrigables era de sólo 2,800 hectá-
trada a nombre de Pedro Badillo en dicho año se llamaba Cuba
reas. Estas tierras abarcaban poco más de un tercio de la superfi-
Libre y para entonces tenía 422 hectáreas de riego, es decir, trece
cie total de la hacienda (8,060 hectáreas), pero aportaban 95 por
hectáreas más, que sumadas a las seis hectáreas abiertas al cultivo
ciento a su valor catastral (220,520 pesos). Para 1903, el potencial
en los terrenos de Luján, sumaban diecinueve nuevas hectáreas
agrícola de San Fernando había disminuido en 44 hectáreas, bue-
irrigables con las aguas del Nazas.
na parte de ellas vendidas o cedidas por la Compañía "bajo la in-
San Fernando fue la primera finca algodonera establecida en teligencia de que no se le solicitaría agua."42
esta zona por Juan Nepomuceno Flores y Alcalde, a mediados del
La hacienda El Relámpago fue adquirida en 1895 por la so-
siglo XIX. Para fertilizar estas tierras construyó dos presas llama-
ciedad agrícola Torres Hermanos y Compañía, constituida por
das Santa Margarita y San Fernando, siendo esta última, a dife-
Manuel Sánchez Aguirre (esposo de Herlinda Torres Sal daña), la
rencia de la primera, la más mencionada en los documentos
sociedad Torres Hermanos (mencionada en la zona de los Valles
porfirianos. Aun cuando la presa San Fernando (al igual que las
del Nazas), Hugo Franke (casado con Luisa Torres Saldaña) y
presas Santa Rosa y Calabazas, construidas río abajo por Jimé-
Bruno Harzer.O En 1898 esta hacienda tenía una extensión de
nez), de acuerdo con los modernos criterios porfirianos de la hi-
3,450 hectáreas irrigables; el agua era suministrada por un canal
dráulica era calificada como "enteramente primitiva't.w su
derivado de la presa de Calabazas (la tercera y última presa situa-
antigüedad así como su ubicación geográfica fueron definitivas en
da en la zona duranguense con acceso a las aguas del Nazas y de-
el reparto del agua entre los agricultores de La Laguna. Después
rechos de almacenarlas). La extensión de sus tierras de riego
de la federalización del Nazas, esta presa conservó sus derechos
abarcaba 16 por ciento del terreno comprendido por la hacienda
prioritarios sobre las aguas del río. Dicho en otras palabras, ésta
(46,310 hectáreas) y respecto del valor catastral de la mi~ma
era la primera presa no sólo en recibir sino con derecho a almace-
(285,210 pesos) el valor de esas tierras representaban 91 por cien-
64 GLORIA ESTELA CANO COOLEY AGUA Y RIEGO: MODERNIDAD PORFIRIANA 65

to. Durante los tres años siguientes, hasta diciembre de 1901, en su sistema de riego. Mas si a esta extensión le sumamos las
cuando la sociedad Torres Hermanos y Compañía se disolvió, el 3,267 hectáreas irrigables que poseía en sus otras hacjendas algo-
potencial agrícola de ~I Relámpago no había registrado cambios, doneras (El Compás y San Felipe, Las Leocadias, y Santa Rosa y
pero la propiedad se fraccionó y fue repartida entre los socios. La Santa Cruz), podríamos decir que en 1903 la intestamentaría de
mitad de las tierras agrícolas, o sea 1,725 hectáreas de riego, que- Ramón R. Luján, representada por su hijo Jesús E. Luján, tenía
daron en manos de los hermanos Torres Sal daña, mientras que la un total de 9,577 hectáreas fecundables por el Nazas y, por lo tan-
otra mitad se repartió en tres partes iguales, 575 hectáreas cada
una, entre Harzer, Frank y Sánchez Aguirre. La idea de que esta
to, se había convertido en la segunda empresa agrícola más im-
portante de La Laguna duranguense. Los beneficios económicos
..
4
sociedad agrícola tuvo problemas en su funcionamiento se puede que Luján buscaba obtener del capital que invirtió en el canal de
inferir del hecho de que una vez que ella fue disuelta, sus miem- Sacramento, se materializaron posteriormente. En 1906, según los
bros, a excepción de los Torres Sal daña, comenzaron a roturar datos de Plana, El Sacramento tenía 15,049 hectáreas cultivadas.w
más tierras en las fracciones de El Relámpago que les fueron asig- y Ramón R. Luján (es decir su intestamentaría) encabezaba en ..•
nadas. De manera tal que para 1903, en La Providencia, propie- ese momento la lista de los agricultores accionistas de la Compa-
dad de Harzer, se abrieron 120 hectáreas más al cultivo de riego. ñía Jabonera de La Laguna, cuyos títulos se otorgaban, según dice
En La Esmeralda, propiedad de Frank hasta 1902 cuando pasó a Meyers, en proporción con la producción de algodón.'?
manos de Macario Sánchez Aguirre, la extensión irrigable había El predio que formaba la parte occidental de Santa Rosa,
aumentado en 75 hectáreas. En La Media Luna, la fracción asig- donde se formó la hacienda de Noé, así como la presa Santa Ro-
nada a Manuel Sánchez Aguirre, se roturaron 145 hectáreas irri- sa fueron cedidos a Santiago Lavín en diciembre de 1879, como
gables más. Por el contrario, el potencial agrícola de Las Arcinas, pago de un crédito hipotecario que éste había otorgado a Jimé-
Jiménez y El Barro, propiedad de Torres Hermanos, bajó de nez, y que Eloísa San Martín, segunda esposa éste y heredera de
1,725 a 1,654 hectáreas. Vistas en conjunto, podemos decir que esta propiedad, no pudo saldar. En abril de 1877, Santiago Lavín
durante 1898 y 1903, la extensión de las tierras irrigables en El formó una sociedad agrícola con Francisco Ruiz Lavín, denomina-
Relámpago se incrementó en 269 hectáreas. da Lavín y Compañía, cuyo propósito era desarrollar la agricultura
El Sacramento, considerada una de las más fértiles de la re- en este predio, que el contrato con Jiménez le daba derecho a ex-
gión, ocupaba en 1898 el tercer lugar de importancia entre las ha- plotar. Un año más tarde, en abril de 1878, con la certeza, quizá,
ciendas algodoneras. Su dueño, Ramón R. Luján, pretendía irrigar de que el predio pasaría a sus manos, Lavín y Compañía comenzó
una extensión de 6,310 hectáreas, misma que abarcaba 14 por a construir un nuevo canal que saldría de la presa Santa Rosa,
ciento de la superficie total de la hacienda (46,310 hectáreas) pero pero los trabajos tuvieron que ser suspendidos debido a la oposi-
aportaba 87 por ciento a su valor catastral (695,760 pesos). Este ción de los agricultores usufructuarios del agua de la presa de Ca-
agricultor estaba construyendo ese año un nuevo canal de casi 50 labazas (situada río abajo). Pasados dos años, en los cuales el
kilómetros de longitud a partir de la presa Calabazas, a fin de sus- volumen de agua del Nazas fue excepcional y esto consecuente-
tituir al que ya existía. Esta obra de irrigación, valuada en 200,000 mente relajaba el temor de los agricultores de quedarse sin agua,
pesos de acuerdo con Plana.s- fue una de las inversiones más sig- Santiago Lavín, tratando de aprovechar esta coyuntura, comenzó a
nificativas en la zona duranguense. A ese monto habría que agre- extender su presa hasta la orilla derecha del río, pero su plan se
gar el pago de los daños causados por esta obra al pasar por los topó esta vez con la oposición de los agricultores de San Pedro de
terrenos de dos agricultores vecinos, quienes entablaron un litigio las Colonias, Coahuila (zona ligada a los intereses de los comer-
en contra de Luján (la fuente no menciona la cantidad demanda- ciantes e industriales de Monterrey), y tuvo que suspender su plan
da).45 En 1903, la propiedad de El Sacramento quedó registrada a de llevar más agua a sus terrenos.w Sin embargo, en mayo de
nombre de su intestamentaría, y su potencial agrícola (6,310 hec- 1881 Lavín reanudó sus trabajos y como esta vez las peticiones de
táreas de riego) no había variado a pesar de las mejoras realizadas los mismos agricultores quejosos no fueron atendidas por las auto-
66 GLORIA ESTELA CANO COOLEY AGUA Y RIEGO: MODERNIDAD PORFIRIANA
67

ridades de Durango, éstos tomaron el asunto en sus manos, arma- finca, llamada El Tlahualilo. Como ésta no tenía (jerecho a tales
das, y destruyeron los trabajos ejecutados por Lavín.s? Este violen- aguas por no ser ribereña, la Compañía presentó ante yl gobierno
to hecho reavivó la antigua controversia por el reparto de las federal una solicitud de concesión de permiso pata construir su
aguas del Nazas pertenecientes a dos jurisdicciones estatales dife- canal y, a cambio, se comprometía a colonizar sus tierras irriga-
rentes, y propició que en noviembre de ese año el gobierno de bles, es decir, a establecer comunidades formadas por familias de
Durango dictara una ley estatal sobre aguas, y sentó un preceden- pequeños agricultores o trabajadores (algunos de l()s cuales, el 25
te para la posterior intervención del gobierno federal. Antes y
después de la federalización de este río, la presa Santa Rosa (si-
por ciento, podían ser extranjeros) con derechos l\ una parte de
las tierras roturadas y a los productos agrícolas. 54 .•.
(
tuada río debajo de la San Fernando) fue la segunda en recibir y Si bien para el gobierno porfirista este proyecto de irrigación
almacenar sus aguas, las cuales eran conducidas por el canal del significaba dar un fuerte impulso a la producción nacional de al-
mismo nombre. Para 1898, cuatro años después de que Santiago godón que, junto con su semilla, constituía la materia prima esen- '"
Lavín había fallecido, la propiedad de la hacienda Noé, conocida
también como el Perímetro Lavín, quedó registrada a nombre de
cial para una variedad de fábricas e industrias del país y que en ,.'"
años de bajas cosechas hubo que importar, la conc~sión tuvo que .1
su testamentaría y tenía una extensión irrigable de 9,350 hectá- aplazarse debido a la fuerte oposición de los agricUltores estable- ~
reas, misma que abarcaba casi la quinta parte de la superficie to- cidos río abajo de la presa San Fernando, sobre tOdo los de Coa-
tal la hacienda (48,050 hectáreas), y representaba 93 por ciento huila, quienes temían, con razón, no sólo no ver irrigadas sus
respecto de su valor catastral (756,890 pesos). En 1903, Noé tenía tierras algodoneras sino también, como dice Meyers, que esta no-
100 hectáreas menos en sus tierras abiertas al cultivo de riego. vedosa obra de irrigación pudiera ser imitada por Otros agriculto-
Esta tendencia a la baja continuó en años posteriores, pues en res con derechos a las aguas del Nazas en su recorrido por el
1905, de acuerdo con los datos de Plana, tenía sólo 4,828.5 hectá- estado de Durango. Dentro de este conflictivo panorama, el go-
reas cultivadas.w es decir, casi la mitad de la extensión cultivable bierno federal nombró una comisión consultiva, en su mayoría
que registrara siete años atrás. Sin embargo, y de manera un tanto formada por ingenieros representantes de los tres intereses encon-
contradictoria a esta tendencia, Santiago Lavín (así registrado, trados (los agricultores y los gobiernos de Durango y de Coa huila,
pero debe ser su testamentaría), era uno de los principales agri- y la compañía del Tlahualilo), para que estudiara la viabilidad del
cultores accionistas de la Jabonera de La Laguna en 1906, con proyecto. El informe que ésta presentó en octubre de 1887, y que
más títulos que otros destacados agricultores coahuilenses, por sería la primera investigación técnica sobre el Nazas proponía al-
ejemplo, los hermanos Madero.>! Además, pocos años antes de la gunas modificaciones al proyecto de la Tlahualilo y "convenció a
caída del gobierno porfirista, según Irineo Paz, en el Perímetro se los agricultores de que la modernización de las obras hidráulicas y
estaban abriendo "varios pozos brotantes o chinos, de los cuales la reglamentación del uso de las aguas permitían el Cultivo de una
muchos han dado ya resultado ... "52 mayor superficie."55 El 6 de junio de 1888, un día después de que
Por último, los terrenos del lecho seco de la laguna de Tla- el Nazas fue declarado de propiedad nacional, el presidente Díaz
hualilo, municipio de Mapimí (en donde, según Pastor Rouaix, el autorizó la construcción del canal de Tlahualilo, y dos años des-
río Nazas vertió sus aguas hasta el año de 184353), fueron vendi- pués esta obra estaba terminada.
dos por Juan Nepomuceno Flores y Alcalde en 1885 a la Compa- La dimensión de este canal difiere de la bibliOgrafía consul-
ñía Agrícola de Tlahualilo, constituida en septiembre de ese año y tada: según el lnfonne de los Ríos que el gobierno de Durango
de la cual él era socio fundador. El objetivo de esta empresa era tuvo que presentar en junio de 1908 a Olegario MOlina, Secretario
desarrollar la agricultura algodonera en esos áridos terrenos me- de Fomento, el canal tenía 80 kilómetros de extensión, 20 me-
diante un novedoso proyecto de irrigación que consistía en la tros de anchura y cuatro de profundidad, con capacidad para 50
construcción de un gran canal que salía de la presa San Fernando metros cúbicos de agua por minuto. Pastor Rouaix, en una de sus
(propiedad de Flores), para conducir las aguas del Nazas hasta su PUblicaciones, le asigna 120 kilómetros de longitud, 25 (metros)
68 GLORIA ESTELA CANO COOLEY AGUA Y RIEGO: MODERNIDAD PORFIRIANA 69

de ancho y 2 de profundidad, y, en otra publicación dice que, re- de grandes sumas de dinero que la Compañía del Tlahualilo no
gulado por diez grandes compuertas de hierro en su boca toma, "el pudo afrontar, por lo que se vio obligada a contraer varios présta-
canal tiene 81 kilómetros de longitud y una capacidad para 67 me- mos, hasta que, en 1903, la administración de esta empr sa quedó
tros cúbicos por segundo." Por su parte, apoyado en fuentes pri- finalmente en manos de una sociedad prestamista inglesa a la que
marias, Plana dice que la longitud del canal era de 39 millas posteriormente se unieron inversionistas norteamericanos, compli-
(62.75 kilómetros) desde la presa San Fernando hasta el extremo cándose así todavía más la enredada madeja de intereses econó-
sur de las tierras de la hacienda del Tlahualilo (punto en que se
dividía en dos canales secundarios, uno de 15 millas -24 kilóme-
micos y políticos focalizados en la distribución de las aguas del
Nazas,
..
,

tros- hacia el Este y otro de 13 millas -21 kilómetros- hacia el


Oeste, y desde donde partía una tupida red de canales transversa- Recuento
les con sus correspondientes exclusas), y que el ancho era de 25
1. Si bien el estado de Durango cuenta con varias corrientes
metros y la profundidad de 2 metros. Según los datos recabados
de agua, su aprovechamiento en la agricultura de altos rendimien-
.."'
por Guadalupe Villa, el canal principal tenía una longitud de 70 "I
1

tos se ve limitado en gran medida por la configuración topográfica


kilómetros, por 25 metros de ancho y 2.5 de profundidad, y en
de su suelo. La Sierra Madre Occidental abarca aproximadamente
el kilómetro 63 se encontraba el repartidor general que distribuía el
la mitad de su superficie, y las cadenas montañosas que parecen
agua en dos canales: el de la Campana y el de San Juan, entre un
haberse desprendido de ella, surcan las mesetas en donde se en-
total de 780 kilómetros de acequias y contra-acequias, coincidien-
do más con los datos de Plana. 56 Lo cierto es que esta obra, por cuentran los Valles, los Llanos y los suelos semidesérticos. La pla-
sus dimensiones, seguía representando la más grande amenaza nicie más extensa está situada en el Noreste del estado, en la zona
para los agricultores laguneros, a tal grado que la apertura del ca- conocida como el Bolsón de Mapimí, donde vierten sus aguas los
nal para conducir las primeras aguas, en agosto de 1890, tuvo que ríos Nazas y Aguanaval. La combinación de vastas extensiones de
estar custodiada por las tropas que envió la Secretaría de Gober- tierras planas y, de manera aún más decisiva, la cuenca del Nazas,
nación, a fin de evitar una manifestación violenta por parte de los conformó las bases físicas de lo que desde la última década del si-
agricultores.r? glo pasado sería un espacio agrícola sin igual en el estado: La La-
En 1894 se iniciaron las primeras actividades agrícolas, y cua- guna duranguense.
tro años después, en 1898, la "Compañía del Tlahualilo" tenía en El aprovechamiento del Nazas, así como el particular desarro-
la "hacienda de El Tlahualilo y anexas" (así registradas en el pa- llo modernizador de la agricultura en esa zona, se puede medir
drón) una extensión irrigable de 17,550 hectáreas, la cual abarca- por la extensión total de las tierras irrigables que en 1898 registra-
ba poco más de la tercera parte de la superficie total de la ron los municipios de Lerdo y Mapimí: 48,581 hectáreas, exten-
hacienda (45,630 hectáreas), mientras que en relación con el valor sión que a nivel del riego estatal representaba 71 por ciento. Río
catastral de la misma (1,351,800 pesos), sus tierras de riego repre- arriba, en su paso por el municipio de Rodeo (situado en la zona
sentaban 93 por ciento. No obstante que el Reglamento de 1895 aquí llamada los Valles del Nazas) y por el de Nazas (en la Semi-
había limitado la dotación de agua a la Compañía del Tlahualilo, desértica), tenían una extensión total de 4,917 hectáreas que a ni-
la roturación de más tierras en su hacienda era creciente. Para vel estatal significaba 7.1 por ciento. Es decir que, con base en las
1903, su extensión irrigable era de 18,030 hectáreas, o sea que se tierras de riego, la demanda de agua -sólo- en La Laguna du-
habían abierto 480 nuevas hectáreas irrigables con las aguas del ranguense era diez veces más grande que la solicitación registrada
Nazas. Esta acelerada expansión en el potencial agrícola, aunada río arriba. Dicho de otra manera, la hacienda El Sacramento, la
al pago de salarios y jornales, la construcción de caminos férreos y tercera en importancia en La Laguna duranguense, tenía una ex-
de 'herradura, la instalación de su propia fábrica de jabón, la ma- tensión irrigable mayor que la registrada por el conjunto de las
nutención de 2,000 mulas, etcétera, implicaba a su vez la inversión fincas que aprovechaban las aguas río arriba. Sin embargo, cabe
II~
70 GLORIA ESTELA CANO coa LEY AGUA Y RIEGO: MODERNIDAD PORFIRIANA 71

señalar, la dependencia del agua en estas últimas era menos grave a la acelerada roturación de nuevas tierras, explica porqué esta
que en las laguneras ya que, por un lado, el riego de sus tierras empresa se convirtió en el foco de las discusiones entre los agri-
era más seguro por ser las primeras en tener acceso a las aguas cultores por el reparto de las aguas del Nazas, los de la zoría du-
del río y, por otro lado, porque su actividad económica, a diferen- ranguense por conservar sus derechos y los de la zona coahuilense
cia de las laguneras, no se especializaba en la agricultura; por lo por mejorar sus dotaciones y, sobre todo, impedir cualquier trato
general eran agro pecuarias. preferencial a la Tlahualilo. Por otro lado, la magnitud de sus tie-
El Aguanaval tenía ese año un impacto menos significativo en rras abiertas al cultivo de algodón destaca a esta empresa como el
la agricultura duranguense. Las tierras irrigables con sus aguas en su puntal del desarrollo agrícola en La Laguna duranguense.
paso por los municipios de San Juan de Guadalupe, San Bartolo En otras localidades con menores potenciales agrícolas, el
(Simón Bolívar), y una parte de Lerdo, tenían una extensión de control de las tierras cultivables y del agua era aún mayor. Por
2,304 hectáreas que significaban tres por ciento del riego estatal. ejemplo, el 85 por ciento de las tierras de riego del municipio de
Como el Nazas, el Aguanaval marca también los límites entre Du- Santa Clara se encontraba en la hacienda San Lorenzo de La La-
rango y Coahuila, en una línea aún más extensa que el primero. guna, y más de la mitad del riego registrado en Villa acampo, El
De aquí que la federalización de este río, bajo el argumento de Oro, Peñón Blanco y Poanas pertenecía, respectivamente, a las ha-
servir de límite entre dos estados de la República tuviera poco o nada ciendas de Canutillo, Ramos, Santa Catalina del Álamo, y a dos
que ver con este hecho, pues el Aguanaval no fue declarado de haciendas de un mismo dueño. En el municipio de Durango, más
propiedad nacional durante el régimen porfirista, sino hasta 1922. de la mitad de sus tierras irrigables era compartida por cuatro ha-
Las aguas del río Tunal y las del Poanas eran las más aprove- ciendas de entre las cuales sobresalía la de Navacoyán.
chadas en la irrigación de los Valles Centrales en 1898. En esta 3. El incremento del riego implicaba, además de vastas tie-
zona, la principal productora de trigo, maíz y frijol en el estado, se rras cultivables y el acceso al agua, la inversión de grandes sumas
encontraba 9 por ciento del riego estatal. A partir de este porcen- de dinero en obras de irrigación. De forma tal que las ventajas
taje y de acuerdo con el número de las obras de irrigación que abiertas por la modernización estaban fuera del alcance de las co-
posteriormente fueron construidas, se puede decir que, excluida munidades campesinas y de los pequeños propietarios de tierras
La Laguna, la modernización de la agricultura de esta región fue (aunque también solicitaron concesiones de aguas para construir
la más notable, aunque su desarrollo, comparada con aquélla, fue no obras modestas a fin de irrigar sus labores), y, en cambio, las
sólo más lento sino también más tardío. Entre las razones, habría grandes obras de irrigación sólo podían ser realizadas por aquellos
que preguntarse hasta qué punto la "necesidad sentida de muchos terratenientes que además de tener acceso al capital financiero, lo
años atrás", de establecer una vía férrea más directa que uniera la tuvieran a los mercados, a las nuevas tecnologías, a los modernos
riqueza agropecuaria (y minera) de esta región con los mercados, medios de transporte y de comunicación, al reclutamiento de tra-
a la cual se refería el gobernador Esteban Fernández e Ímaz en bajadores y, sobre todo, a la protección oficial -influencia políti-
1910, marcó el ritmo que aquí asumió la modernidad. ca- que les daba seguridad en la propiedad de sus tierras y
2. La unidad productiva que tenía el dominio de las mejores preferencia en el uso del agua, además de exenciones de impues-
tierras agrícolas y se beneficiaba mayormente del agua, era la ha- tos por las obras de irrigación que emprendieran.
cienda. En las doce haciendas algodoneras que se mencionaron en Dentro de este contexto, la construcción de presas agrícolas
este ensayo, se concentraba casi la totalidad, 99 por ciento, de la privadas sobre los ríos fue el medio más comúnmente utilizado
extensión irrigable en La Laguna duranguense, resaltando la ha- por los grandes hacendados no laguneros; para los laguneros, este
cienda del Tlahualilo o Zaragoza, cuyas tierras de riego (17,550 tipo de acaparamiento del vital líquido obviamente estaba vedado.
hectáreas) representaban la tercera parte. Si bien es cierto que la Por su capacidad de almacenamiento de agua destacaron, y aún
dotación de agua asignada a la Compañía del Tlahualilo era sufi- destacan: la presa Las Mercedes, en Cuencamé, y la Santa Lucía o
ciente para irrigar esa extensión en su totalidad, este dato, aunado San Bartolo, en Canatlán. y por su número, sobresalía el munici-
72 GLORIA ESTELA CANO COOLEY AGUA Y RIEGO: MODERNIDAD PORFIRIANA 73

pio de Durango y en general los Valles Centrales, la segunda zona ejemplos claros de la tendencia porfiriana hacia la centralización
estatal con el potencial agrícola más importante en 1898, y cuyo del control de las aguas en el ejecutivo federal.
desarrollo se viera grandemente amenazado diez años más tarde b) La intervención del gobierno federal en el reparto ~e las
por los proyectos de las autoridades federales, mediante los cuales aguas del Nazas tendió gradualmente a beneficiar a los agriculto-
se pretendía canalizar las aguas del río Tunal, el principal río agrí- res de Coahuila, sobre todo a partir de que Olegario Molina asu-
cola de los valles de Durango, o de la Laguna de Santiaguillo, una mió la titularidad de la Secretaría de Fomento, En 1908 esta
fuente de aguas menos relevante, para transportarlas al cauce del dependencia dictó dos "acuerdos" en virtud de los cuales las aguas
río Nazas.
del mes de septiembre de cada año (el mes más importante para
La construcción de pozos y el uso de las bombas de agua, una
el riego y el único de aguas seguras en el río, en opinión de los
innovación tecnológica de finales del diecinueve, comenzaba a co-
agricultores de Durango) corresponderían exclusivamente a los
brar fama entre los agricultores duranguenses y, hacia los últimos
agricultores de Coahuila. El gobernador de Durango, Esteban
años porfirianos, algunos emplearon esta nueva técnica de irriga-
Fernández e Ímaz, presentó a fines de ese año un escrito ante di-
ción en sus haciendas, por ejemplo, en La Purísima, municipio
cha Secretaría, en el cual solicitaba por segunda vez que los
de Cuencamé. En esta localidad, se puede decir entonces, la mo-
acuerdos fueran revocados a fin de evitar los graves trastornos y
dernización porfiriana abrió un nuevo espacio a la agricultura
depredaciones que provocaría la falta de riegos en las hacien-
mercantil, marcando al mismo tiempo una señal de las transfor-
das de Durango y que eran sumamente perjudiciales para el buen
maciones en el paisaje rural del estado, cuyos cambios provocaron
orden y para la buena administración pública del estado.é? El or-
a su vez profundas conmociones sociales y políticas. En igual sen-
tido, pero de forma aún más notable y diferenciada, fue la apertu- den -argumentaba- se vería amenazado por los miles de traba-
ra del espacio agrícola en el lecho seco de la laguna de Tlahualilo, jadores y jornaleros cuyo sustento familiar depende del trabajo en
. municipio de Mapimí, en donde, entre otras transformaciones, se los campos algodoneros, viéndose así obligados a emigrar y entre
dio la roturación más grande de tierras de riego en el estado, y en tanto conseguían un trabajo honrado tendrían que buscar la vida
donde el carácter monopolizador y excluyente del canal que les del modo que les fuera posible. Para esos años, cabe anotar, el
conducía las aguas del Nazas tuvo trascendencias políticas que lle- bandolerismo estaba aflorando en algunas zonas del estado. Por
garon a niveles internacionales. otra parte, advertía que las finanzas públicas se verían seriamente
4. Entre los impactos de la cuestión del Nazas en el ámbito trastornadas si las haciendas que daban vida y movimiento a esta
local, se pueden mencionar los siguientes: región entraban en decadencia, pues ésta aportaba al estado gran
a) En primer término, el desplazamiento de las autoridades parte de sus ingresos. A lo largo del período porfirista, el impues-
estatales por parte de las federales, en su facultad de controlar y to al capital rústico constituyó el renglón principal de los ingresos
reglamentar el uso público y privado de las aguas del Nazas en su del gobierno (superado sólo en algunos años por el impuesto a las
recorrido por Durango. De la reacción del gobernador en turno patentes), y el impacto del agua en el valor catastral de las propie-
no se han localizado aún referencias, pero en 1908, cuando el pro- dades rústicas, sobre el cual se calculaba dicho impuesto, quedó
blema de la distribución de sus aguas se encontraba en sus puntos manifiesto con la relación porcentual entre el valor de las tierras
más culminantes, el gobernador manifestaba que " .. .la Ley de 5 irrigables y el valor catastral de las fincas del estado que ahí fue-
de junio de 1888 no tiene fundamento en la Constitución Políti- ron seleccionadas. En tanto que el valor asignado por el gobierno
ca de la República, o más claro, que es inconstitucional."58 A re- a las tierras de riego (cien pesos en promedio) era cien veces más
serva de indagar más detenidamente si los afluentes del Nazas alto que el de las tierras de agostadero, las tres principales hacien-
también fueron federalizados, como el río Cuencamé del cual se das laguneras consecuentemente tenían los valores catastrales más
ha localizado una referencia que así lo señala, los proyectos del altos, destacando entre ellas, con mucho margen, el valor de la
gobierno porfirista para canalizar las aguas del río Tunal o las de hacienda del Tlahualilo. Y en conjunto, el valor catastral de las
la Laguna de Santiaguillo para dirigirlas al cauce del Nazas, son doce haciendas algodoneras mencionadas, representaba a nivel es-
AGUA Y RIEGO: MODERNIDAD PORFIRIANA 75
74 GLORIA ESTELA CANO COOLEY

le. Para la prensa de la finca Santa Teresa, ver: AHGED, Memoria del 16 de
tatal 31 por ciento y éstas aportaban por lo tanto similar porcenta-
oo'

Septiembre de 1908 al 16 de Septiembre de 1906, p. XXIII. Y para la presa de


oo.

je al principal ingreso del gobierno. Navacoyán, ver: AHGED, paquete núm. 196.
Además de otros impuestos derivados del cultivo del algodón, 5 Papeles de la Hacienda "La Purísima", Colección Particular. Agradezco a Mi-
éste tenía la particularidad de estar integrado a una variedad de guel Vallebueno el haberme permitido consultar estos documentos.
fábricas e industrias que, amén de pagar impuestos, revitalizaban 6 AHGED, Copiador núm. 191.

a la economía del estado. Mientras que la industrialización de su 7 AHGED, Copiador núm. 7.


semilla estaba asociada con el desarrollo regional de La Laguna, 8 AHGED, Copiador núm. 196.
las fábricas textiles dinamizaban no sólo a la economía de esa re- 9 Archivo de Notarías del Estado de Durango (ANED), protocolo de Pedro Ál-
gión -donde estaban establecidas tres fábricas- sino la de otras varez del 21 de diciembre de 1900.

zonas del estado: El Tunal al municipio de Durango; El Salto al 10 AHGED, Copiador 2, paquete 1, y Copiador 1, paquete l.
de Nombre de Dios; El Tambor al de Santiago Papasquiaro; y Be- 11 AHGED, Memoria presentada al H. Congreso del Estado por el Gobierno del
mismo sobre los actos de la Administración Pública, durante el periodo del 16 de sep-
lén, La Concha y Guadalupe, al de Peñón Blanco. Es oportuno tiembre de 1908 al 16 de septiembre de 1910, Imprenta del GobiernolPenitenciaría
aclarar que a diferencia de otras industrias, la textil estaba en ma- del estado, Durango, 1910, Anexo núm. 68.
nos de capitalistas locales. 12 Francisco 1. Madero, Estudio sobre la Conveniencia de la Construcción de una
A partir de esta exploración preliminar, se puede concluir que presa en el Cañón de Fernández, para Almacenar las aguas del Río Nazas, San Pe-
dro, Coahuila, 1907. Agradezco a Antonio Arreola el haberme proporcionado una
la modernización porfiriana en la agricultura duranguense no so- copia de este documento.
lamente creó un gran polo de desarrollo claramente diferenciado, 13 Salvador Cruz, Vida y Obra de Pastor Rouaix, INAH, México, 1980, pp. 76-78.
en la zona lagunera, sino que también estableció lazos de depen- 14 AHGED, Padrones de las propiedades rústicas del Estado de Durango, 1898.
dencia de la economía estatal hacia ese polo, cuyo tejido abre una
15 Este cálculo es la sumatoria de las extensiones de las tierras de riego que re-
temática ~on ricas posibilidades de estudio, poco exploradas aún. gistraron las fincas de los entonces municipios de: Copalquín, Siánori, Topia, Ca-
nelas, Tamazula, Amaculí, Tominil, San Dimas, Gavilanes, Villa Corona, Otáez y
NOTAS Victoria. Las fincas de Pueblo Nuevo y Huazamota no registraron riego ese año.
1Para mayor información ver: Mario Cerutti, Burguesía, capitales e industria en 16 Este cálculo comprende las extensiones de riego que registraron las fincas de
el Norte de México. Monterrey y su ámbito regional 1850-1910, México, Alianza Edi- los municipios de Guanaceví, Tepehuanes, Santiago Papasquiaro y El Mezquital. Las
torial /UANL, 1992; Manuel Plana, "El reino del algodón en México. La estructura fincas de Pueblo Nuevo, como ya se dijo, no registraron tierras de riego ese año.
agraria de La Laguna (1855-1910)", en Historia Económica del Norte de México (si-
glos xtx y XX), UANL, Monterrey, 1996; William K. Meyers, Forja del Progreso, Cri- 17 AHGED, Padrón de las Propiedades Rústicas del Municipio de Rodeo, 1898.
sol de la Revuelta. Los Orígenes de la Revolución Mexicana en la Comarca Lagunera, 18 En 1901, Juan Francisco compró la sexta parte de esta propiedad a su sobri-
1880-1911, Gobierno del Estado de Coahuila/INEHRM/UIA/IED, México, 1996; no Juan Fernando Flores Manzanera. Ver: ANED, protocolo de Felipe Villarreal y
Clifton B. Kroeber, Man, Land and Water. Mexico's Farmslands lrrigation Policies Zarza del 23 de enero de 1901.
1885-1911, University of California Press, 1983; y Luis Aboites A., "De cómo la 19 Para mayor información, ver: David W. Walker, "Homegrown Revolution:
Nación se apropió de las aguas del país", en Tlaloc, órgano informativo de la Aso- The Hacienda Santa Catalina del Alamo y Anexas and Agrarian Pro test in Easter
ciación Mexicana de la Hidráulica, sep-dic, Año IV, Núm. 10, pp. 10-11. Durango, México, 1897-1913", en Hispanic American Historical Review, 1992.
2 Archivo Histórico del Gobierno del estado de Durango (AHGED), Memoria
20 Pastor Rouaix, Geografia,.. p. 52.
presentada al H. Congreso del Estado por el Gobierno del mismo sobre los actos de la
Administración Pública, durante el período del 16 de septiembre de 1904 al 16 de 21 Además de las varias centenas de burros que tenía para transportar las mer-
Septiembre de 1906. cancías al interior de su propiedad, Martínez del Río contaba con dos estaciones
del Ferrocarril Internacional Mexicano situadas dentro de sus terrenos, una en la
3 CONAGUA, Gerencia Estatal Durango, Inventario de las obras hidráulicas de hacienda llamada Santa Catalina y la otra en la de Pasaje, así como el acceso cer-
aprovechamiento para riego, con capacidad de almacenamiento de más de 10 Mm3. cano a la Estación de Pedriceña. Santa Catalina del Álamo también estaba conec-
4 La mayoría de estos datos fueron tomados de la información proporcionada tada hacia fuera e interconectada en su interior por medio de las redes telefónicas
por el Lic. Daniel Mena Moreno, Jefe de la Unidad de Asuntos Jurídicos de la y telegráficas, y tanto en la hacienda de Santa Catalina como en la de Las Cruces
Comisión Nacional del Agua, Gerencia Estatal Durango, a quien agradezco su se encontraba una oficina postal.
atención amable. Para el caso de la presa construida en la hacienda de La Punta, 22 Para mayor información ver: David W. Walker, op. cit.
así como la corrección del año de construcción de la presa de Tapias (1900 en la
información de CONAGUA), ver Archivo de Notarías del Estado de Durango 23 El partido de Nombre de Dios estaba formado por los municipios de Nom-
(ANED), Tomo XVI, inscripción 2700, y Tomo xv, inscripción 2477, respectivamen- bre de Dios, Poanas y Súchil.
AGUA Y RIEGO: MODERNIDAD PORFIRIANA 77
76 GLORIA ESTELA CANO COOLEY

40 Emiliano G. Saravia, Historia de la Comarca de La Laguna, Sindicato de Ri-


ANED, protocolo de Ramiro de la Garza del 26 de mayo de 1897. El contrato
24
de arrendamiento era por siete años, comprendidos desde enero de 1898 hasta di- bereños Inferiores del Río Nazas, México, 1909, p. 3.
ciembre de 1904. 41 Manuel Plana ... p. 144.
En junio de 1906 se disolvió esta sociedad, quedando como propietarios de
25 42 AHGED, Padrón de Las Fincas Rústicas del Municipio de Lerdd. En el regis-
La Punta los González Saravia. tro de esta hacienda están consignadas dos ventas: en 1899, diez hectáreas de riego
26 ANED, Tomo XVI, inscripción 2700. a la Compañía de Tranvías de Lerdo a Torreón, y en 1902, cuatro hectáreas de rie-
go al Ayuntamiento de Lerdo. Por otro lado, a fines de 1898 el gobernador Juan
27 AHGED, paquete núm. 196. En opinión de otros autores, como Pastor
Santa Marina envió una carga a Juan L1amedo, presidente de la Compañía de T1a-
Rouaix: esta presa fue construida a fines del siglo XVIII, lo cual tiene sentido por el
crecimiento económico que se dio en Durango a partir de las Reformas Borbó- hualilo, haciéndole saber del proyecto que le habían presentado algunos vecinos de
nicas. la ciudad de Lerdo y de Gómez Palacio, y el cual él veía con agrado, para la com-
28 Pastor Rouaix, Geografia ... p. 48.
pra de la hacienda de San Fernando a fin de fraccionarla y repartirla entre los
labradores pobres de aquellas poblaciones, bajo la inteligencia de que no se solici- -l.
29 AHGED, Memoria presentada al H. Congreso del estado por el Gobierno del taría agua, sino únicamente los terrenos. Véase AHGED, Copiador 5, paquete
n:ismo sobre los actos de la Administración Pública durante el período del 16 de Sep-
núm. 2.
tiembre de 1904 al 16 de Septiembre de 1906. Imprenta del Gobierno/Penitenciaría
43 ANED, protocoLo de Ramiro de La Garza deL 3 de mayo de 1895.
del estado, Durango, 1906, Anexo núm. 34.
30 AHGED, Memoria ... del 16 de septiembre de 1908, al 16 de septiembre de 44 Manuel Plana ... p. 128.
1910 ... Anexo núm. 71. 45 ANED, protocoLo de Pedro ÁLvarez deL 21 de diciembre de 1900.
31 AHGED, Memoria ... del 16 de septiembre de 1908, al 16 de septiembre de 46 Manuel Plana ... p. 156.
1910 ... Anexo núm. 91. El partido de Nazas estaba conformado por los municipios 47 Meyers, .,. p. 106.
de San Pedro del Gallo, San Luis del Cordero y Nazas.
48 Manuel Plana ... pp. 118-119. Esta obra contravenía el acuerdo privado que
32 En el año de 1905, el municipio de Lerdo se dividió en dos municipalidades: celebraron Flores, Jiménez y Zuloaga, mediante el cual se comprometieron a dejar
Lerdo y Gómez Palacio. correr libremente las aguas del brazo derecho del río, por el cual Corría, según cal-
33 En La Laguna se formó uno de los núcleos ferroviarios más importantes del culaban, la mitad de sus aguas y cuyos derechos de propiedad y preferencia corres-
país, ~u: para la economía del estado de Durango constituyó el principal, cuando pondían al estado de Coahuila.
no el uruco, puerto de enlace con los mercados nacionales e internacionales.
49 Según Emiliano G. Saravia, los trabajos emprendidos por Lavín en 1880 y
34 ANED, Lerdo, protocolo de Eduardo G. Caraval del 27 de noviembre de 1895. 1881 estaban destinados a aumentar las dimensiones del canal, y que en 1889 cerró
35 ANED, protocolo de Pedro Álvarez del 21 de diciembre de 1900. con su presa los dos brazos del río. Ver: E. G. Saravia, Historia de La Comarca de
36 María Vargas-Lobsinger, La hacienda de "La Concha": una empresa algodo- La Laguna y deL Río Nazas, México, 1909, pp. 5-7.
nera de La Laguna. 1883-1917, UNAM, México, 1984, p. 59. 50 Manuel Plana ... p. 155.
37 AHGED, Memoria ... del 16 de septiembre de 1908, al 16 de septiembre de 51 William Meyers, Forja ... p. 106.
1910 ... Anexo núm. 71.
52 Irineo Paz, Album de Lapaz y eL trabajo 1810-1910, México, s.f.
38En diciembre de 1900 Flores dio en aparcería la finca Jesús Nazareno a un 53 Pastor Rouaix, Diccionario Geográfico, Histórico y Biográfico deL Estado de
~merciante de Torreón llamado José Zertuche. El contrato se estipuló por nueve Durango, Instituto Panamericano de Geografía e Historia, México, 1942, p. 460.
anos durante los cuales Zertuch_e debería pagar una renta anual anticipada de
13,000 pesos los pnrneros CinCOanos y de 15,000 pesos los años restantes. Los gas- 54 Una experiencia de los colonos de la Tlahualilo, puede verse en: Karl Ja-
tos de la labranza y el cultivo corrían por cuenta de Zertuche y los productos cose- coby, "De la plantación a la hacienda: el movimiento de colonización mexicana y
chados se repartirían a medias, debiendo ser entregados a Flores en la misma los afroamericanos de Alabama", en Transición núm. 17, I1H-UJED, pp. 55-70.
finca, ~e la siguiente manera: el ~aíz en mazorca, el trigo en haces y el algodón 55Manuel Plana, op. cit., pp. 130-132.
despepitado y empacado. La semilla del algodón le pertenecía a Zertuche pero
Ver respectivamente, Memoria presentada
56 1906-1908, anexo núm. 132 bis;
éste asumía la obligación contraída con Flores de venderla a la Compañía Jabone-
ra de La Laguna. Ver: ANED, protocolo de Felipe Villarreal y Zarza del 17 de di- P. Rouaix, Diccionario ... p. 458, Y Geografia p. 183; M. Plana, EL reino ... pp.
ciembre de 1900. 129 Y 185; Y Guadalupe Villa. "Una mina de oro blanco, La compañía Agrícola del
Tlahualilo", en Durango (1840-1915), Banca, transportes, tierra e industria, Historia
~9 Las haciendas Santa Cruz, Santa Rosa y gran parte de Sacramento fueron
Económica del Norte de México, UANUUJED, Monterrey, 1995, p. 121.
cedidas por los herederos de Juan Ignacio Jiménez a, y para pagar un préstamo
otorgado por, González Treviño Hermanos. Praxedis de la Peña compró la hacien- 57 William Meyers, op. cit., p. 215.
d~ Santa Cruz a esta firma, de manera que es probable que la venta del rancho El 58 AHGED, Memoria presentada ... 1908-1910, anexo núm. 68.
PIl~tO por los González Treviño se debiera a una deuda no liquidada por de la 59 AHGED, Ibid.
Pena.
ESTADO DE DURANGO ESTADO DE DURANGO

CHIHUAHUA

COAHUlLA

COAHUlLA ••
L. de Mayrdn

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SINALOA

SINALOA

ZACATECAS

ZACATECAS NAYARIT
REGIONES SIMBOLOGÍA
NAYARIT 1. Las Quebradas Límite estatal
2. La Sierra
3. Llanuras del Norte Límite municipal
4. Los llanos
5. Valles del Naza Límite regional
6. Valles Centrales
7. Semiárida

Mapa 1. Agua y riego.


Mapa 2. Agua y riego.
78 79
LA MINERÍA EN LA ERA DE LA PAZ Y DEL TRABAJO
(DURANGO 1880-1910) -¡
ft.

Guadalupe Villa Guerrero


Instituto Dr. José María Luis Mora

Antecedentes de una actividad clave


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Cuando Porfirio Díaz llegó al poder tuvo que encarar la anarquía


existente en todas las ramas de la economía. Para resolver el de-
sorden se aplicó un vasto proyecto de saneamiento y moderni-
zación que alcanzó a la industria minera, considerada factor clave
del equilibrio económico nacional, ya que durante largo tiempo
había representado el mayor porcentaje de ingresos provenientes
del comercio exterior y casi la mitad de las entradas fiscales del
gobierno.
Aun cuando la Constitución de 1857 confirió facultades a los
estados para legislar en el ramo minero, en la mayoría de ellos
subsistieron antiguas ordenanzas coloniales de minería. En un lap-
so de 24 años sólo dos entidades trabajaron en la emisión de códi-
gos sobre la materia para adecuar la legislación a los nuevos
tiempos: Hidalgo el uno de octubre y Durango el 29 de noviembre
de 188l.
Con el propósito de que la ley minera fuera analogada, quie-
nes gobernaban decidieron someter a deliberación en las cámaras
la reforma al artículo 72, fracción X, de la Constitución Federal, a
fin de que el propio Congreso quedara facultado para establecer
las bases generales de dicha legislación en la República. 1
En las cámaras, Durango estuvo representado por los diputa-
dos Rafael Salcido, Ignacio y Faustino Michel, así como por los
senadores Pedro Sánchez Castro y Carlos Bravo. El 14 de diciem-
bre de 1883 la reforma fue aprobada por la aplastante mayoría de
los congresistas, y expresada en los siguientes términos: "El Con-

81
82 GUADALUPE VILLA GUERRERO LA MINERÍA EN LA ERA DE LA PAZ Y DEL TRABAJO 83

greso tiene facultad para expedir Códigos obligatorios en toda la


República sobre minería y comercio comprendiendo en éstos las
~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~
instituciones bancarias'i.? Con dicha innovación, dentro del gobier- o o o o o o o o o o o o ~ o o
no pensaron que quedaba abierto el camino para la prosperidad ó
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minera de la República ya que las riquezas del subsuelo serían 'V
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mejor explotadas y las inversiones extranjeras llegarían como nun-
ca antes y traerían, además, modernos avances tecnológicos. 8 8 8
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El Código de minería entró en vigor el uno de enero de 1885, 8. & ~
8 00
8
y dos años y medio después la Ley de 6 de junio de 1887 median-
te la cual se autorizó al Ejecutivo celebrar contratos y conceder
estímulos de carácter fiscal, entre ellos, exención de contribucio- r-

nes, excepto el impuesto del timbre a los pozos petrolíferos y a las ~ "
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minas productoras de carbón, hierro y azogue. Además, otorgar
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franquicias especiales y concesiones amplias a las empresas que o

garantizaran un mínimo de 200,000 pesos de inversión) La urgen- ~ ~


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te necesidad del gobierno de Porfirio Díaz de cuantificar los re- '"" '"
cursos con que contaba el país impulsó la realización de estudios E
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en minería, agricultura e industrias. A partir de 1887 un grupo de


ingenieros fue comisionado por la Secretaría de Fomento para
que inspeccionara centros mineros, reuniera informes y datos, con
fines estadísticos, los que, por otra parte, servirían para conformar o
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la Carta Minera de la República. Cinco años después, el 4 de ju- E
nio de 1892, vendría la ley minera. En lugar de las extinguidas di- "
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putaciones de minería se crearon 140 agencias a lo largo del país e'" <::
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con la finalidad de atender los trámites de las solicitudes de con- !!
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cesiones. La oficina del Registro Público de la Propiedad en la 'O
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ciudad de México consignó las empresas mineras establecidas en ~
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Durango entre 1886 y 1910 (véase cuadro 1), sin embargo, la lista
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sólo incluyó a las compañías, tanto nacionales como extranjeras, Z
cuyo domicilio social estaba radicado en la capital del país, de ahí
que no aparezcan todas las instaladas en el estado de Durango
durante dicho periodo. Aun así el cuadro es muy ilustrativo ya
que, por el monto del capital social, podemos damos cuenta de la
importancia de algunas de las empresas.
84 GUADALUPE VILLA GUERRERO LA MINERiA EN LA ERA DE LA PAZ Y DEL TRABAJO 85

Ferrocarriles Y minería
La paulatina aparición de los ferrocarriles en el trans urso de los
últimos veinte años del siglo XIX imprimió un dinámico movimien-
to al desarrollo económico del país. Con ellos, los negocios mine-
ros, agrícolas, ganaderos y comerciales cobraron gran importancia.
En Durango, la red ferroviaria avanzó lentamente. En la década
de los ochenta ninguna línea cruzaba su territorio. El contacto
más cercano lo tuvo Villa Lerdo (1883)4 debido a su vecindad con
Torreón, Coah., ciudad que se convirtió, en un abrir y cerrar de ;,

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ojos, en importante empalme ferrocarrilero, donde convergieron las
líneas del Central Mexicano y del Internacional- (véase mapa 1).
La capital de Durango pudo celebrar la llegada del Ferroca-
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..
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.
I
rril Internacional Mexicano en 1892, al quedar establecido el ra-
mal Torreón-Durango:
Un vértigo de entusiasmo se apoderó de todas las clases sociales de
esta ciudad, ansiosas por darle la bienvenida a la mensajera del pro-
greso y el trabajo que viene en nombre de la civilización a brindar-
nos con una nueva era de prosperidad y engrandecimiento ... 6
Dos días duraron las fiestas de inauguración, la llegada del
tren a los llanos de Guadalupe se anunció con repiques a vuelo en
todos los templos de la ciudad, música militar y cohetes atronado-
res. De acuerdo con el programa, menudeó la música, se quema-
ron fuegos artificiales, se realizaron rifas entre "los niños pobres"
y un baile de "invitación" en el palacio de gobierno.
Puede decirse que en la red ferroviaria nacional contrastaba
la profusión de líneas paralelas, que desde la ciudad de México
apuntaban hacia el Norte, con la escasez de líneas transversales.
Las vías férreas que se construyeron entre 1900 y 1908 fueron en
varios casos establecidas por compañías mineras que requerían el
servicio para transportar sus minerales y personal, de manera que
la apertura de nuevas líneas no siempre benefició a los poblado-
res, incluso en varios casos quedó sujeta a la decisión de las em-
~ presas abrirlas al tránsito regular de pasajeros. Aunque los trenes
'"
"O pusieron en comunicación a pequeñas poblaciones con el mundo
1:! "exterior" -simultáneamente al tendido de las vías se añadieron
~
E
o las líneas telegráficas y telefónicas- otras zonas quedaron al mar-
Z
gen de sus beneficios.
E! moderno medio de transporte, sin embargo, reemplazó el has-
ta entonces prevaleciente acarreo a lomo de mula, redujo los costos
LA MINERÍA EN LA ERA DE LA PAZ Y DEL TRABAJO 87

ESTADO DE DURANGO
del traslado de productos e insumos mineros y facilitó la importa-
ción de maquinaria moderna y el establecimiento de las fundicio-

~._--
/ ,..,;/ \ nes que hicieron posible la explotación de minerales de baja ley.
Durango participó de la corriente del cambio y durante el último
..... •.. tercio del siglo XIX y principios del XX transitó de una economía
basada en la producción y exportación de monedas de plata, a un
modelo orientado a la producción de minerales industriales, como
fierro, cobre, plomo, antimonio, mercurio y zinc.
COAHUILA Entre las empresas mineras que en Durango construyeron sus
propias vías se cuentan: The Velardeña Mining and Smelting
Company (1903), cuyo ferrocarril de vía angosta recorría el trayec-
to de la población de Velardeña a la mina llamada Cooper
Queen. En 1905 la empresa pidió autorización para prolongarlo
cinco kilómetros, hasta el lugar donde se planeaba establecer una
nueva fundidora.
En 1904 el ingeniero Carlos Patoni, comisionado para inspec-
cionar la vía férrea reportó lo siguiente:
Las locomotoras, de las cuales la empresa por ahora sólo cuenta con
dos, son de un tipo moderno y muy apropiadas para el tráfico de
esta vía, siendo al mismo tiempo que sólidas y de suficiente potencia,
sumamente ligeras. También cuenta la empresa con 18 vehículos de
ferrocarril entre furgones y plataformas, todos de fierro, para el aca-
rreo de minerales, objetivo principal de la vía. Debe hacerse notar
que dado el trayecto que recorre el ferrocarril, éste irá a servir casi
exclusivamente para el acarreo de los minerales, ó de los materiales
y útiles para la explotación de minas de la misma compañía. Qui-
zá más tarde y por influencia de la misma vía férrea, se exploten a
inmediaciones de ella, minas de otros propietarios, y ya en ese caso
ZACAlECAS
se transportarán minerales, efectos y personas de otras negociaciones
.
mmeras ... 7
La compañía de Peñoles, por su parte, en pocos años trans-
formó sus actividades iniciales de explotación minera en pequeña
escala, en la operación de un complejo minero-metalúrgico, y
JALISCO
requirió para modernizar la planta, de la construcción de un fe-
rrocarril de vía angosta que unió a Mapimí con la estación Berme-
jillo, del Central. Veinticuatro kilómetros eran recorridos por dos
13 partidos y cabeceras municipales según la Ley Territorial de 1905 locomotoras de vapor, cinco coches de pasajeros y sesenta y cinco
FUENTE: Mapoteca. "Manuel Orozco y Berra" Dirección General del carros destinados para cargar combustible y minerales. Un ferro-
Servicio Meteorológico Nacional de la S.A.R.A.H. carril de cremallera hacía el trayecto entre la fundición llamada
hacienda de Agua y el grupo de minas encabezado por la Ojuela.
Mapa 1. Ferrocarriles y Minería. En el paisaje de esta última destacaba el puente colgante, cons-
86
88 GUADALUPE VILLA GUERRERO LA MINERÍA EN LA ERA DE LA PAZ Y DEL TRABAJO 89

"Sabinas", carro del Sr. Lorenzo Johnson y proseguimos rumbo a


truido en 1898 por el ingeniero alemán Santiago Minguín, el cual
Santiago [... ] era extraordinario ver cuán planos eran los valles entre
comunicaba dos campos mineros separados por un abismo de las montañas, permitiendo a las vías correr derecho y sWive, durante
ciento ochenta metros de profundidad.f millas [... ) A lo largo del camino vimos en dos ocasiones vagones de
La compañía minera de San Acacio y Anexas, S.A., también trabajo, consistentes en carros en los cuales la gente trabaja uniendo
construyó una vía férrea aunque ésta fue para ser usada con tran- vías de modo muy ingenioso: se tiende un trecho... luego el tren
avanza sobre el tramo construido y así se continúa hasta completar
vías de tracción animal; recorría un trayecto que iba de un punto
el ramal. Estos hombres viven literalmente en la vía, lo cual es com-
inmediato a la estación Symon del Ferrocarril Central Mexicano, prensible en un país donde las villas están muy distantes [... ) Algunas
al mineral de San Acacio, en la sierra de Ramírez, partido de San veces la línea del tren comienza a ser construida simultáneamente 'i~
Juan de Guadalupe. por cada uno de sus extremos, y se concluye cuando los hombres
Hacia fines del Porfiriato la entidad era atravesada por los fe- se encuentran en el centro [... ] Llegamos a Chinacates [... ) algunas
cajas de carros y tiendas constituían la terminal. .. (y) continuamos
rrocarriles Central Mexicano e Internacional y por el Ferrocarril
de Parral y Durango que entraba en el estado y llegaba a la esta-
a Santiago [... ] En realidad el paisaje era hermoso [... ] En esas ,
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montañas hay yacimientos de plata sin descubrir, y minas [... ]Ia pla- ,
,1

ción Rosario, en el partido de Indé. El Internacional Mexicano ta tiene gran valor en México y de hecho, hay grandes posibilidades j

contaba con dos ramales importantes: el de Pedriceña a Velarde- de que este maravilloso país salga adelante. El simpático poblado de
ña, partido de Cuencamé, que se internaba, como ya se dijo, en la adobe de Santiago, quizá pueda convertirse, algún día, en próspera
ciudad [... ] Cuando llegamos, los jóvenes del lugar hicieron que sus
mina Copper Queen; y el que partía de la estación de Durango y
familiares se congregaran en el poblado para ver el carro pullman y
terminaba en Tepehuanes, pasando por Canatlán y Santiago Pa- a una mujer inglesa. Sería difícil afirmar quién causó más excitación,
pasquiaro. la mujer blanca que usaba sombrero y venía del otro lado del océa-
El proyecto de prolongar el Ferrocarril Internacional a Ma- no, o el carro que tenía cuartos, camas, cocina y chimenea [... ] Estas
zatlán estaba en marcha, sin embargo, nunca llegó a concluirse. El personas, nunca habían soñado nada tan extraordinario y se queda-
ron simplemente observando, boquiabiertos [... ] Santiago era una
gobernador de Durango Lic. Esteban Fernández informó en sep-
Jerusalem en miniatura, con sus casas de adobe, sin ventanas, muje-
tiembre de 1910 que: res con telas sobre las cabezas, casi todas descalzas y las "ricas", si
... formales están ya los trabajos de construcción de la vía férrea acaso, con sandalias de cuero o piel [ ] Santiago intenta crecer, y
que se interna en la Sierra madre a una distancia de 100 kilómetros. hasta tiene una plaza o jardín público [ ] En las noches todo es os-
Poco es por ahora, pero como esta vía sigue la misma ruta para la curidad. Las lámparas de aceite ocasionalmente se mecen en las ca-
construcción de un camino hasta el Puerto de Mazatlán, espérase lles, pero sólo en las esquinas, donde se unen cuatro de ellas.
que en tiempo no remoto continúe la construcción ya iniciada y nos Mujeres y muy jóvenes, acostumbran pararse junto a las puertas de
veamos unidos con aquel importante puerto del pacífico ... sus casas para fumar. De 12 del día a 3 de la tarde es la hora del
descanso, incluso la iglesia cierra durante estas horas [.. ,] A la mitad
Dijo, asimismo, que por fin quedarían unidos Durango y Za-
del pueblo están las paredes del "juego de pelota". Todas las aldeas
catecas mediante un proyecto desarrollado para la' construcción de poseen una. Esto me recuerda al tennis, aunque no sea igual porque
la vía férrea Nombre de Dios-Estación Gutiérrez, del Central Me- se juega con la mano, en vez de la raqueta y, por otra parte, las pa-
xicano, con rumbo a Sombrerete y Cha\chihuites. redes no son tan largas [... ) Santiago es un punto antiguo, que per-
Una viajera inglesa que visitó Durango durante su primera es- manece sin ser tocado por la civilización y es representativo del viejo
mundo mexicano. Sólo algunos ingenieros y yo hemos sido los pri-
tancia en nuestro país (1900-1901) describió la impresión que cau-
meros blancos en poner pie aquí, además de algunos mineros [... ]
só en la población de Santiago Papasquiaro la llegada del tren y, Cuando regresamos a nuestro carro, encontramos a mucha gente a
en ella, las condiciones de vida prevalecientes en la región. nuestro alrededor [... ] parecían examinarlo todo [... ] Al partir, la
... Es placentero saber que uno está haciendo algo que nadie ha he- gente corrió a nuestro lado, hasta que los perdimos de vista [... ] Fue
cho, por eso me sentí encantada cuando me pidieron que acompaña- un momento triste cuando me despedí del Sr. Johnson, pues había
ra a unos ingenieros en la última inspección de una nueva línea hecho de mi viaje, una delicia [... ] La tremenda emoción que suscitó
ferroviaria que sería abierta al público. De hecho, sería yo la primera el tren aún la recuerdo. Por meses, después de que las líneas fueron
pasajera a Santiago (Papasquiaro) [... ] Salimos de Durango en el abiertas, los hombres se reunían para observarlo y algunos probaban
90 GUADALUPE VILLA GUERRERO LA MINERÍA EN LA ERA DE LA PAZ Y DEL TRABAJO 91

la velocidad de sus caballos favoritos en contra de la máquina de va- los trabajos mineros fueron Cuencamé, San Dimas, Nazas, Mapi-
por. Siempre apostaban, pero aquella ganaba, aunque a veces, por
diversión, los maquinistas les daban ventaja a los jinetes, pero poco mí, Santiago Papasquiaro y Tamazula (véase mapa 2).
antes de llegar a la meta, el tren los pasaba. "El caballo de hierro" Cuencamé. Hubo un notable desarrollo de la rrfinería, espe-
como le decía el mayor Gorosuch, con sus pulmones de fuego y cialmente en la cabecera donde se encontraban las minas pertene-
miembros de metal, nunca perdió [... ] La gente (también) acostum- cientes a las negociaciones de Velardeña, El Socavón, The San
braba por puro placer, viajar de ida y vuelta en los carros. Cuando se Domingo and Hay Tunnel Mining Co., San Mateo, La Verdosa y
les agotaba el dinero, empeñaban sus cinturones o camisas con tal de
La Guardarraya, empresas todas que enviaban sus metales a la
tener derecho a otra vuelta [... ] Aunque algunos indios modernos
pudieron haber escuchado acerca del tren, sólo pocos supieron lo fundición de Monterrey. En el propio partido había además otros
que en realidad es. Estoy consciente de la emoción causada por el establecimientos: Antonio Vizcarra y Compañía, Rafael Montalvo
primer avistamiento en Santiago y de los problemas y accidentes que y Cía., Cruz Ortiz y Cía., la Sociedad Americana de los Bancos y
en consecuencia frecuentemente sucedieron ... 9 la Compañía Americana Williams, y existían numerosas empresas
Los trenes cumplieron con los requerimientos y necesidades pequeñas que operaban con pocas perspectivas de éxito. No lejos
de la industria minera ya que transportaron gran variedad de insu- de ahí se explotaban minas, como la de González Saravia Herma-
mas: maquinaria, refacciones, madera, otros combustibles y provi- nos y Cía., de la que extraían canteras "de bastante buena cali-
siones alimenticias, además, la minería mexicana encontró salida dad" para la construcción. 10
para sus productos mediante una red de fundiciones, refinerías y San Dimas. Había tres minerales en explotación: Gavilanes,
mercados internacionales. Ventanas y La Candelaria. Este último fue, durante la época colo-
En Durango, diversas noticias coinciden en señalar que al fi- nial, uno de los más ricos y se dijo que entre 1783 y 1807 había
nalizar la República Restaurada la minería se encontraba en esta- producido metales con un valor de setenta y seis millones de pe-
do de postración. Su deterioro adquiría especiales dimensiones sos. Tras esa bonanza su actividad descendió, hasta que el coronel
cuando se contrastaba con el esplendor de épocas ya idas, y con Daniel Burns -militar californiano- la volvió a trabajar con in-
estados que, como Guanajuato, Zacatecas, Hidalgo y San Luis Po- tensidad y la convirtió en un centro minero de primera magnitud:
tosí, habían mantenido un ritmo constante de explotación en sus Candelaria Consolidated Mexican Mining Company. A principios
ricas vetas. En aquel entonces la entidad aportaba 4.5 por ciento de los noventa había invertido 250,000 pesos, realizó importantes
de la producción total nacional de metales preciosos, es decir, pla- obras hidráulicas y construyó un puente de madera sobre pila-
ta y oro. En la década de los ochenta la minería duranguense ha- res de mampostería con una extensión de 1500 pies, para comunicar
bría de iniciar un lento pero sostenido crecimiento, reflejo de la la hacienda de beneficio de San Antonio con la de Guamúchil.'!
política económica oficial que se propuso y logró atraer el interés cuyos productos eran exportados a San Francisco, California. Otra
de inversionistas extranjeros. de las empresas establecida en San Dimas fue Laveaga y Cía., que
En el estado, como en el resto del país, solían beneficiarse obtenía buenos rendimientos y exportaba hacia Europa plata en
metales preciosos de muy alta ley, debido a los imperfectos me- pasta. En 1893, el partido de San Dimas estaba reputado como
dios de extracción y tratamiento, la falta de maquinaria adecuada, uno de los primeros minerales de la República a causa de sus
etc., que no hacían costeable la explotación de minerales pobres o grandes riquezas auríferas y su plata sulfúrea. De gran renombre
de baja ley. Sin embargo, en la década de los noventa los adelan- eran además los minerales de Gavilanes y Guarisamey.
tos tecnológicos en el tratamiento de los minerales modificaron Nazas. El más importante de los minerales era el de Peño les,
esa situación y, por otra parte, la producción de minerales de uso en donde se explotaban las minas que habrían de integrar la com-
industrial conocería durante el Porfiriato una expansión extraordi- pañía del mismo nombre: San Rafael, Jesús María y Nuestra Se-
naria. ñora del Refugio. Con el tiempo, la administración de la empresa
Los partidos en donde se desarrollaron con mayor regularidad se mudaría a Mapimí.
LA MINERÍAEN LA ERA DE LA PAZ Y DELTRABAJO 93

ESTADO DE DURANGO
Mapimi. Hacia fines de la década de los noventa la actividad
minera ya había cobrado gran impulso, prueba de ello es que se
habían denunciado 218 minas con una superficie de 1904 hectá-
reas. En todos los minerales del partido se explotaban metales
CHlHUAHUA plomosos con ley de plata y oro, cobrizos y de azufre. Para enton-
ces esta zona se contaba como una de las primeras de Durango
Ú'''-'' por lo abundante de sus minas y las grandes cantidades de metal
"""""'. ~~~ » extraído, por el aumento siempre creciente de su población y la
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S gran afluencia de operarios. Respecto de las compañías estableci-
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~ \ •• 'M'"""'1 •••• "'mI Santiago Papasquiaro. El mineral más significativo de este par-
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San Ft:dro del 0.1'0 •
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Lerdo •
tido estaba ubicado en Guanaceví; la mayor parte de la plata ex-
. 1brreones • San Luil de Coeoero traída era enviada a los Estados Unidos con destino a las grandes
lbYar • S'I. l!'Ies • •
Pcpanlon Promontorio' • Jicorin fundiciones. Una descripción de Guanaceví, proporcionada por
??'
Sanli"lO'
PMpuquiaro O y~~:::=
. un norteamericano, nos presenta la realidad de un pueblo encla-
'Canela
o S. Andrts de la Sierra
• S. Diego • S. Pedro AzArranes
• Otaez olej&mc:n
• San Juan dd RIo vado en la sierra, en condiciones de vida "francamente primiti-
A i'ViR~~~~ Re.1 Viejo •
El Grilo •
Pe~ Blanco
vas":
. oHWlhuapan
Reme: I • San FranciKo ~ '\ P'li.nuro'. Avine: Minilla México, cuerno de la abundancia en forma y esencia, ha sido imán
·P,1onw
~ Arule
para colonizadores, aventureros, clérigos, románticos y turistas desde
SINALOA
Cerrodc Mercado el inicio de la historia. Yo fui atraído por esa cornucopia en 1895 y,
desde esa fecha hasta 1932 pasé una buena parte de mi tiempo al
otro lado de la frontera, años antes de que el jazz moderno, el oro-
pel y los clubes nocturnos opacaran el encanto nativo r ... ] pasé la
mayor parte de mi tiempo a lo largo de caminos alejados de la civili-
zación, en lugares fuera de ruta, entre gente de montaña, indiferente
al progreso r... ]
Mi primera relación con uno de esos lugares "fuera de ruta", ocu-
rrió cuando Lewis Brothers de la ciudad de México, me ofreció la
administración de una agencia de compra de minerales en Guanace-
ví, estado de Durango. Llegar ahí, después de una distancia total de
NAYARIT 800 millas, era una empresa en sí misma. De White Oaks, Nuevo
México r ... ] una diligencia "Concord" tirada por cuatro caballos me
llevó 90 millas hacia el ferrocarril de San Antonio. Después, por tren
--cambio bienvenido- fui a El Paso ipueblo grande y activo! El
Superficie: 123.450 Kilómetros Cuadrados transporte a través del puente del río Grande a Juárez fue un tranvía
de cuatro ruedas tirado por dos pequeñas mulas. La tarifa era de
diez centavos. Después por tren otra vez, recorrí 350 millas a Jimé-
nez, una estación del Ferrocarril Central Mexicano que sería como
punto de distribución para ranchos, pueblos y campos mineros en los
alrededores. Para mí, sin embargo, este fue el punto de partida de
FUENTE:Mapoteca Manuel Orozco y Berra, SARH, No. de Control 1498, un viaje en diligencia de 210 millas hacia mi destino, más al sur, a
Durango Colección General una tierra extraña y un ambiente desconocido ...
En Jiménez, el itinerario nos obligó a realizar una salida temprana
Mapa 2. Ferrocarriles y Minería. r ... ] el aire era frío y vivificante, la clase de mañana que hace disfru-
92
94 GUADALUPE VILLA GUERRERO LA MINERÍA EN LA ERA DE LA PAZ Y DEL TRABAJO 95

tar una taza de café caliente, con tal que se pueda conseguir [... ] És- cenar cargas de mineral. Éste era entregado en mulas, luego era des-
tábamos a dos horas y media [... ] del desayuno. Lo que tuvimos que cargado, probado, ensayado y pagado; después era puesto en sacos
comer lo he olvidado hace mucho, ipero allí aprendí acerca del café por el agente para ser enviado, por medio de arrieros, al fe¡rocarril
mexicano! Compran su café crudo (granos verdes), después lo colo- de Jiménez. Más tarde el mineral era embarcado para el fundidor,
can en un sartén en el fogón, donde se tuesta la ración diaria. Lo ya fuera en El Paso o Aguascalientes. Todos los ayudantes, vecinos y
muelen entre dos piedras, meta te y mano; el material así molido se asociados eran mexicanos. ¡No creo que pudiera enfrentar la pers-
hierve con la menor cantidad de agua posible, algunas veces en una pectiva de un futuro aquí! Un vistazo, una pequeña investigación y el
bolsa de muselina, hasta que la mezcla es casi jarabe. Se sirve frío reconocimiento de las condiciones, fue suficiente para convencerme
de una tetera de pico largo. La mezcla -una cucharada sería sufi-
cien te- .se sirve en una taza que entonces se completa con agua o
de que la posición de agente comprador de mineral en esta localidad
no era para mí. El joven americano cuyo lugar tomé, tenía urgencia
..- ..
leche cahente. Como el francés "cafe noir" y otros cafés europeos, el por regresar a los Estados Unidos, por lo que avisé mi decisión, por
café mexicano no es tan terrible, sin embargo, siendo un novato y sin cable, a "Lewis Brothers" de la ciudad de México. Ellos tenían a otro
saber como hacerlo, llené una taza grande con aquel espeso líquido hombre dispuesto, así que fue posible un cambio sin que nadie salie-
negr~, después le añadí un pedazo de pinoche (azúcar cruda) y un ra perjudicado ... 13
poquito de leche. De alguna manera me las arreglé para beberme el Para 1897 había en Guanaceví más de quince compañías organi-
concentrado y por eso establecí un récord de competencia, no dormí
zadas con domicilio social en la ciudad de México, San Francisco,
durante una semana [... ] Eso y el viaje en coche, fueron ambos re-
probables [... ] California y Nueva York. A pesar de que la minería progresaba a
36 horas, 210 millas a un promedio de 6 millas por hora [... ] final- pasos agigantados en este lugar, la comunicación con el exterior
mente llegamos a Guanaceví, un pueblo minero viejo y bien conoci- dependió de una empresa de diligencias, propiedad de Hilario Lo-
do? en donde la influencia de la explotación española estaba zoya, que realizaba tres viajes semanarios a Jiménez, Chihuahua,
evidentemente marcada. Varios miles de habitantes vivían en ca-
sas de adobe construidas una cerca de la otra. Las casas de adobe
conduciendo correspondencia, pasaje y plata en barras que perió-
alineaban las desempedradas calles, pero no había banquetas, ni ser- dicamente remitían las negociaciones con destino a la ciudad de
vicios públicos, sólo pobreza por todas partes. El pueblo, como mu- México y a los Estados Unidos. El Periódico Oficial se refirió a
chos asentami~ntos mineros españoles, era cruzado por un arroyo Guanaceví en los siguientes términos:
angosto y empinado, por donde corría una pequeña y sucia corriente
Además de las minas que se trabajan en grande escala hay otras mu-
que servía como la evacuación más importante de aguas residuales y
chas que sus dueños explotan en pequeño, pudiendo contar más
como vertedero de basura, el cual se limpiaba, algunas veces, por las
de cien que se hallan en espera de capitales [... lla región minera de
fuertes ~luvi~sy por las corrientes de agua de las montañas, pero ge-
Guanaceví, ofrece extenso campo a los hombres de empresas. Aún
neral e inevitablemente su peste permanecía.
no tenemos ferrocarril, pero el rápido desenvolvimiento de estas re-
La regi.ón circu~dante era económicamente independiente en agri-
giones lo hará venir en no lejano día [... ] Guanaceví se halla en la
c~ltura, nca en minerales y ganado, la mayoría de los cuales era pro-
orilla de la Sierra Madre tan rica en minas de oro, plata, cobre, plo-
piedad de una o dos ricas familias españolas que, en su mayoría
rno y maderas, pero desierta hasta hoy por falta de vías de comuni-
vivían y gastaban sus ingresos en otros lugares. Representaba una re-
cación fáciles y baratas.l+
gión de México como cien o doscientos años antes. Por su aislamien-
to, sólo unos cuantos americanos estaban entonces trabajando en Tamazula. En este partido estaban bonancibles las minas de
Guanaceví o cerca de él, y aquéllos vivían en alojamientos recién las municipalidades de Canelas, Siánori y Copalquín.
construidos cercanos a las propias minas en donde trabajaban. El Además de los partidos descritos, otros tuvieron cierto desa-
pueblo no lucía algún hotel decente y las comodidades y condiciones
para vivir eran primitivas. Además, era imperativo un vocabulario en rrollo, por ejemplo, Nombre de Dios ocupaba una región rica y
español. variada en minas. En La Parrilla destacó The Vacas Mining and
El recinto previsto por la compañía para su agente -yo- consis- Milling Co. Esta negociación estaba organizada conforme a las le-
tía en una vivienda común, situada en una calle lateral cercana al yes del estado de Colorado, Estados Unidos, con un capital de
centro de la ciudad. Era una residencia antigua, destruida, infestada tres millones de dólares. La compañía poseía varias minas, entre
de insecto~~ que se c?mbinaba con oficina; y había una vieja mujer
con tres nmos, trabajando como ama de llaves. El patio estaba ro- las cuales la de Vacas tenía ricos yacimientos de plata y plomo.
deado por habitaciones de un piso y de cuartos y espacio para alma- Para 1905 la negociación contaba con un moderno molino concen-
96 GUADALUPE VILLA GUERRERO LA MI ERiA EN LA ERA DE LA PAZ Y DEL TRABAJO 97

trador de trescientas toneladas de plomo diarias; instalación eléc- seguían en importancia el oro y el cobre, sin embargo, había un
trica aplicada a la marcha del molino, al desagüe de las minas y a m:t~l que aunq.ue abundante, no había podido ser explotado siste-
recoger el mineral. En 1906 las compañías Las Vacas Mining and rnaticamente, m aprovechado: el fierro.
Milling Co. y La Quebradilla Mining Co. Se fusionaron bajo el En 1882_ el presi?ente de la Iron Mo~n.ta,in Co., (Compañía
nombre de Vacas Mining Co. d~ l~ ~ontana. de HIerro de Durango) solicitó al ingeniero John
Respecto al partido de El Oro se señalaba: "es un partido Birkinbine un informe pormenorizado sobre el famoso Cerro de
despoblado y puede decirse que todas sus poblaciones son ranche- Mercado con vistas a erigir una gran ferrería. El visitador no vaci-
rías pequeñas de mal aspecto ... hoy día [1893] hay más de treinta ló en calificar al cerro como el "más extenso criadero aislado de
minas abandonadas ... 15 Entre las que no lo estaban sobresalían fierro ~ue se c?~oce en el continen~: americano o quizá en el
Real del Oro o Santa María del Oro, Sauces, Santa Cruz, San mundo : Recogió muest~as y las envio a un laboratorio químico
Juan de Minas, El Carmen y El Magistral. Este último el más rico de Harnsburg, Pensylvania, donde se demostró el valor del metal.
del partido donde existían una mina de oro, seis de plata y cuatro Además, el ingeniero señaló que los productos fabricados en la
haciendas de.beneficio. Ferrería de Piedras Azules o Ferrería de Flores, en el río Tunal,
En el mineral de Indé, cabecera del partido, abundaban el oro, eran de excelente calidad y destacó algunas de las ventajas que
la plata y el cobre y, si bien hubo un tiempo en que se reportó en tendría el establecimiento de una ferrería:
decadencia (1892-1893), hacia fines del Porfiriato contaba con la ... se necesita, por supuesto, llevar algunos mecánicos hábiles en cier-
presencia de fuertes inversionistas extranjeros. La Indé Gold Mi- tos ramos ~e la industria; pero éstos podrían ser pocos, si como debe
ning Company, cuyo domicilio social estaba radicado en Nueva hacerse se Incluye en la planta del establecimiento lo rnás selecto de
los aparatos perfeccionados. El trabaj? de los hijos del país es bue-
York, contó con un capital de un millón de pesos. Los accionistas
no, y los peones, que pueden conseguirse en abundancia son robus-
de esta compañía también lo eran del ferrocarril que unió la esta- tos. y capac~s de soportar fatigas extraordinarias; están habituados a
ción Conejos del Central con el mineral de Descubridora. la indolencia, pero con buena dirección se obviará este inconvenien-
En San Juan del Río, la falta de capitales y el mal sistema em- te. La habilidad mecánica de los hijos de México me anima a creer
pleado en la explotación de las minas originaron el abandono de que pronto abarcarán los detalles de la manufactura de fierro porque
esa actividad económica. En 1893 se calculó en más de cuarenta en cualquier oficio a que se dedican, ejecutan su obra de una mane-
ra acabada, y con notable limpieza [... J Como el jornal ordinario no
el número de minas que se dejaron de trabajar. El mineral más
pasa por ahora de 50 centavos diarios en México, por término medio
importante en el partido era el de Avino, considerado por los mi- r·, ,1 dicho salario compensará el costo de la mano de obra importa-
neros como el mayor y más grande depósito de plata en el mun- da para ,dirigir los ramos especiales de manufactura [... 1 Actualmen-
do. El domicilio social de la empresa Avino Compañía Limitada te el P~on en Durango gana 38 centavos diarios, y la baratura de los
estaba en Londres, Inglaterra, y fue organizada con un capital de comestibles y de los artículos de primera necesidad le hace aceptar
con gusto esta mezquina remuneración ... 16
un millón de libras. La negociación comprendía 112 propiedades,
cuyos principales productos eran plata y cobre. Los minerales de ~n es~e sentido, el ingeniero recomendó levantar una planta
mayor leyeran enviados a la fundición de Aguascalientes. En el de d~menslOnes moderadas, con un alto horno, cilindros para esti-
beneficio local de los minerales se utilizó maquinaria moderna, o rar fierro, taller de maquinaria, fundición y fragua, calculaba entre
mejor dicho, maquinaria que se fue modernizando, primero movi- $250,000 a $300,000 el costo aproximado de la inversiÓn. Birkinbi-
da por vapor, luego con gas y finalmente con electricidad. La ca- ne alentó las esperanzas de los inversionistas al anticipar que:
pacidad diaria de la fundición fue de 100 toneladas y empleó ,,' en pocos años se verá un gran desarrollo de la industria férrea de
alrededor de 600 operarios. México, ~a cual exigirá la erección ,de grandes ferrería, porque los
ferrocarnles no solamente consumirán la obra de fierro sino que
El Cerro de Mercado crearán en el pueblo la necesidad de su empleo. ueva~ minas se
pondrán en explotación y se trabajará con maquinaria perfeccionada
El principal producto de las minas duranguenses era la plata, le r.. , J y tendrá demanda la herramienta moderna de agricultura [... J
98 GUADALUPE VILLA GUERRERO
LA MINERíA EN LA ERA DE LA PAZ Y DEL TRABAJO 99
con bastante capital y buen manejo, no hay lugar a duda sobre el
buen resultado que dará el establecimiento de una moderna indus- después, en 1920, la Fundidora de Fierro y Acero de Monterrey
tria en Durango.!?
adquirió de la sucesión de Callanan la propiedad, valuada ea me-
El avance en la construcción de los ferrocarriles y el estableci- dio millón de dólares.
miento de nuevas industrias hacían suponer que, a corto plazo, el Adolfo Prieto, Presidente de la Fundidora, al rendir su infor-
fierro doméstico tendría una gran demanda y prescindiría de su me correspondiente al año de 1920, indicó que se había "con-
importación, para convertirse en objeto de exportación. cretado el hecho culminante en la vida de este negocio [... ] con la
Por ese entonces el usufructo del Cerro de Mercado era com-
partido entre otros por: John S. Me Caughan de Durango Steel &
adquisición de las principales minas de hierro de la gran mesa - .......•.
central mexicana.''22 Con las reservas de fierro aseguradas, Fundi-
Iron Co., propietario de ciento once pertenencias mineras.V y por dora se convertiría en la planta más importante de América La-
el general Juan Manuel Flores, propietario de ocho pertenencias y tina.
de la ferrería que llevaba su apellido.'? Esta última estaba ubicada Sin duda, los mayores progresos en la minería se hicieron en
a siete kilómetros de la ciudad de Durango y a nueve del criadero la primera década del siglo xx debido a la introducción de la
de fierro. energía eléctrica, que vino a revolucionar los procedimientos de
En realidad ninguna compañía interesada en explotar el Ce- extracción del agua en los tiros de las minas, causa de que muchas
rro de Mercado corrió con buena fortuna debido a diversos fac- de ellas fueran abandonadas, aún en estado de bonanza. Además,
tores, entre ellos la falta de comunicaciones y las fallas en la gracias a la utilización de explosivos y a los adelantos en la me-
instalación de los altos hornos. Cuando llegó el ferrocarril, Me talurgia se encontraron procedimientos aplicables a minerales de
Caughan declaró que: "Por falta de comodidades en la comunica- leyes relativamente bajas. La industria moderna encontró numero-
ción no se había desarrollado la ferrería para producir todo el fie- sas y variadas aplicaciones a metales, como el fierro, el cobre, el
rro y maquinaria de que es capaz; pero ahora que ha llegado el plomo, el zinc, el estaño y otros más, en un mercado interna-
ferrocarril hasta el corral de la ferrería se impulsará el negocio, cional abierto a productos antes vistos por los mineros con poco
comenzándose en estos momentos por la construcción del alto interés.
horno de fierro que producirá 100 toneladas por día.2o
La última empresa norteamericana que explotó el criadero de Dos gigantes de la minería
Mercado fue Mexican Iron Mountain, Manufacturing Co. El ac-
cionista mayoritario, James Callanan, había instalado la oficina Peño/es. Entre 1900 y 1910 la minería en Durango se mantuvo en
principal de la negociación en Des Moines, Iowa, lugar de donde medio de una complejidad extrema: al elevado precio que alcan-
era originario, y establecido sucursales en Chicago, Ill., y Duran- zaron los metales en el mercado internacional -especialmente el
go. Entre los socios de Callanan había inversionistas de Ohio, Mi- cobre- le siguió la contracción y la crisis generalizada. Al mismo
chigan, Iowa y Durango, destacando entre estos últimos Juan tiempo, las compañías mineras no mantuvieron un comportamien-
Manuel Flores, quien había aportado sus pertenencias mineras.é! to homogéneo; algunas pudieron aumentar su capital socíal,»
La Mexican lron Mountain estableció una gran fundición y otras, quebraronz- o se fusionaron, e incluso hubo quienes se
con el tiempo quedó prácticamente dueña absoluta del Cerro de arriesgaron a invertir por primera vez. Entre estos últimos desta-
Mercado, sin embargo, a pesar de todas las esperanzas puestas en caron los hermanos Guggenheim, poderosos capitalistas de origen
la riqueza potencial del fierro, su aprovechamiento a largo plazo suizo que inicialmente invirtieron en el partido de Cuencamé. En
no habría de impactar en la economía de Durango, sino en la de el mismo lugar, la Compañía Grand Guillete, integrada por em-
Nuevo León. presarios de Kansas, Kentucky y Tennessee, adquirió en Velarde-
Cuando Callanan murió, la empresa no pudo sortear las difi- ña minas propiedad de Carlos Wilhelmi, con un capital inicial de
cultades por las que atravesaba y fue declarada en quiebra. Poco tres millones oro para explotar yacimientos de oro, plata, cobre y
plomo.
100 GUADALUPE VILLA GUERRERO LA MINERíA EN LA ERA DE LA PAZ Y DEL TRABAJO 101

Dos de las compañías que en Durango se mantuvieron en pri- poró como representante de la compañía. Con una inversión de
mera línea fueron la Minera de Peñoles, S.A, y la American medio millón de pesos inició la instalación de los equipos mineros
Smelting and Refining Co. La historia de la primera nos retrocede más avanzados. La ascendencia alemana de Reidt hace suponer
a la década de los ochenta del siglo pasado: En la sierra de Peño- que fue la avanzada de la American Metal Co. encargada de
les, municipio de San Pedro del Gallo, se localizaban tres minas transformar a Peñoles en un complejo minero metalúrgico de gran
denominadas Jesús María, Nuestra Señora del Refugio y San Ra- importancia.
fael, cuyos propietarios eran Luis Veyán y Adolfo Ayrnes.o El Los intereses de la American Metal se encaminaron a México
propósito de reabrirlas y explotarlas llevó a la formación de la con el propósito de crear una filial que gozara de las amplias pre-
Compañía Minera de Peñoles en 1887, cuya escritura fue protoco- rrogativas que el gobierno concedía a las empresas privadas. La
lizada el primero de marzo del mismo año. El capital social de la American Metal =curiosamente creada el mismo año que Peño-
empresa fue de quince mil pesos. La sociedad quedó integrada les- fue resultado de la integración de la Metallgesellschaft
con Juan Manuel Flores, gobernador de la entidad, Sinforiano de (Frankfurt), Henry R. Merton and Co. (Londres) y Ladenburg,
Sisniega por sí y en representación de Fernando Pimentel y Fa- Thalmann and Co. (Nueva York). El 49 por ciento de las acciones
goaga, coronel Tomás Calderón, José Leonardo Flores, Juan N. estaba constituido por capital alemán. Por otra parte, el 25 de
Flores y Quijar, Lic. Esteban Fernández, Eugenio Natera, Francis- enero de 1890 se había constituido la Compañía de Minerales y
co de P. Salcido, Cipriano Guerrero y los licenciados Salvador Metales, S. A, cuyos principales accionistas eran los mismos que
Fernández y Salvador Sánchez Aguirre.26 integraban la American Metal y que fueron adquiriendo gradual-
Los legítimos propietarios Luis Veyán y Adolfo Aymes se mente el control de Peñoles.
opusieron al denuncio; sin embargo, acabaron por incorporarse
como socios de la compañía. Para octubre de 1887, la junta direc- En 1909 el porcentaje de acciones se dividía así:
tiva era la siguiente: presidente Ladislao López Negrete, secreta- 25% Compañía de Minerales y Metales, S. A
rio Cipriano Guerrero y tesorero José Leonardo Flores. 30% Frankfurt y Cía. de Minerales y Metales.
Hasta 1890 Peñoles tuvo un desenvolvimiento moderado; sin 22.5% American Metal Co.
embargo, a sólo unos cuantos años de su fundación, las minas co- 22.5% Metallurgical Company of America.
menzaron a agotarse, así que el 6 de abril de 1892 la empresa ob-
tuvo un contrato de exploración para estudiar una extensa zona Para la segunda década del siglo xx ninguno de los accionis-
en la sierra de la Bufa, partido de Mapimí, con lo que se aseguró tas fundadores de Peñoles proseguía. Destaca, sin embargo, la
la continuidad de la Compañía, así ésta quedó en posición de ex- presencia de los Bermejillo como accionistas mexicanos de cierta
lmportancia.s?
plotar abundantes y ricos yacimientos en un distrito minero privi-
legiado. Accionistas Número de acciones
El cambio de Nazas a Mapimí incrementó la escalera de ope-
raciones y, con ello, el requerimiento de mayores capitales. Cabe Mettalbank und Metallurgische
destacar que en el desarrollo de Peñoles jugó un papel importante Gessellschaft AG. 20.210
la inversión extranjera. Una descripción referente a la Compañía Metallgesellschaft, AG. 8.547
Minera señalaba que muchos de los tenedores originales de accio- Compañía de Minerales y Metales, S.A 14.688
nes eran gente rica de Durango, que después de varios años de The American Metal Co., Ltd. 5.000
perder y de no ver producto alguno, se retiraron para dar paso a Berthold Hochschild 2.835
una nueva organización poseedora de una de las mayores bonan- Testamentaría de Jacobo Langeloth 2.450
zas mineras de México. Hacia 1893 el ingeniero, perito en minas, The Merton Metallurgical Co. Ltd. 1.263
Charles Reidt llegó procedente de los Estados Unidos y se incor- W. H. Nicholls 1.622
LA MINERÍA EN LA ERA DE LA PAZ Y DEL TRABAJO 103
102 GUADALUPE VILLA GUERRERO
frustra los esfuerzos de otros muchos y siembra por todas partes la
miseria en el seno de las familias pobres ... 29
Kuno B. Heberlein 1.020
Hausen Zivy y Cía. 1.440 En octubre del mismo año de 1908 la Compañía encontró
Luis Bemejillo 4.090 nuevos yacimientos de metales ricos en oro y cobre en la parte
Andrés Bermejillo .765 baja del cerro de La Ojuela. Más tarde, Peñoles superó la crisis
Otros 35 accionistas 6.041 del mercado mundial de los metales, como lo demuestra el hecho
Total 69.971 de que poco después del estallido de la Revolución pudo incre-
mentar, como ya se dijo, su capital social.
Casi al concluir el primer lustro del siglo xx, la compañía reu- Con la lucha armada llegaron las solicitudes de préstamos for-

nía las diez principales minas del distrito de Mapimí: La Ojuela, zosos, las que cada vez se hicieron más frecuentes ya que las em-
inmenso depósito de carbonatos de plomo con oro y plata; El So- presas mineras fueron una buena fuente de ingresos para los
cavón, situada a unos 200 metros al Sudeste de la anterior, pro- revolucionarios. Además, se sucedieron una serie de huelgas y la
ductora de plata, oro y plomo; Santa Rita -continuación del compañía atravesó por años difíciles; sin embargo, el único año en
Socavón-; San Vicente, con metales análogos; San Judas, gran que cerró La Ojuela fue en 1914.
cuerpo de carbonatos de plomo, con oro y plata; Los Arcos, con Asarco. Entre los inversionistas extranjeros que colocaron sus
cuarzo rico en plata, y San Juan, La Concepción, La Paz, y la capitales en la minería mexicana sobresalió la familia Guggen-
Concordia y Anexas. En todos estos lugares se utilizaba energía heim, integrada por Meyer -el padre- y sus siete hijos: Isaac,
eléctrica, la que suministraba el alumbrado para todo el mineral Daniel, Murry, Salomón, Benjamín, Simón y William. En la repú-
incluidos el caserío y el interior de las minas. El gran complejo blica crearon una extensa red empresarial que incluyó fundiciones,
metalúrgico comprendía además 200 casas para las numerosas minas, molinos de metal y refinado ras, por lo que influyeron signi-
personas empleadas por la Compañía, un hotel de dos pisos, siste- ficativamente en la vida económica de la nación. En 1880 los
ma de abastecimiento y distribución de aguas y tres tiendas de Guggenheim decidieron entrar en el país, atraídos por la calidad y
raya. El número de personas empleadas, incluyendo a sus respec- cantidad de los depósitos minerales mexicanos, los bajos costos de
tivas familias se aproximaba a cinco miI.28 mano de obra, la alentadora política fiscal y el desarrollo del siste-
La Compañía de Peñoles obtuvo siempre altos beneficios eco- ma ferroviario. Sin embargo, el hecho que apresuró su determina-
nómicos que se tradujeron en excelentes y continuos dividendos ción de invertir en México y construir las primeras fundiciones fue
para los accionistas. Posteriormente, a fines de 1907 y principios el establecimiento en los Estados Unidos de la tarifa Mc Kinley.
de 1908, la baja en el precio de los metales -plata, cobre y plo- Durante la última década del siglo XIX hubo una gran afluen-
rno- llevó a la empresa a disminuir el número de sus trabajado- cia de metales mexicanos hacia el vecino país del Norte. La cre-
res. Una noticia publicada entonces señaló: ciente importación -en particular de plomo y plata- apoyada
Notable alarma en Peñoles [... ] La Compañía minera [... ] que es por el secretario del tesoro William Windom, causó un gran movi-
una de las principales de la República por los cuantiosos elementos miento de oposición por parte de los mineros estadounidenses, así
pecuniarios que representa y por la magnitud de las exportaciones que cuando llegó Benjamín Harrison, del Partido Republicano, a
que ha emprendido, determinó llevar a cabo un recorte de trabaja-
la presidencia (1888-1892), dio a conocer un proyecto para prote-
dores desde el día 15 de diciembre último, dizque con el fin de hacer
economías r... ] la suspensión de operarios de todas categorías com- ger la minería norteamericana. Dicho proyecto quedó expresado
prende ya un número mayor de doscientos, correspondiendo los en la mencionada tarifa Mc Kinley que gravó la importación de
principales grupos de excluidos al taller de paleros de la fundición, al metales plomosos con uno y medio centavos la libra.3D Al dejar
departamento de la casa redonda y al taller de carpintería. Desde el de ser rentable la exportación, la única alternativa, en respuesta,
18 [de diciembre] se rebajó también el sueldo a diversos empleados,
fue establecer plantas fundidoras en México. El 9 de octubre de
se ha suspendido el trabajo que se ejecutaba los domingos y se han
reducido a ocho las diez horas diarias de fatiga, todo lo cual deja 1890 los hermanos Guggenheim obtuvieron del presidente de la
fuera de la lucha honrada del trabajo a un gran número de brazos,
104 GUADALUPE VILLA GUERRERO

LA MINERÍA EN LA ERA DE LA PAZ Y DEL TRABAJO 105


República, Porfirio Díaz, una concesión para construir tres fundi-
ciones en el país; dos de ellas con una capacidad de beneficio de les de ASARCO; sin embargo, no fue ajena a los de otros propie-
trescientas toneladas diarias y otra de cien. El sitio. elegido para tarios, tanto así que el aumento de tráfico ameritó que ~ constru-
establecer la primera fue Monterrey, Nuevo León, debido a sus yera un puente para vía férrea sobre el arroyo de Cuencamé, y
conexiones ferroviarias vinculadas a los minerales de Sierra Moja- que ASARCO estableciera una refinería de cobre en Baltimore
da y Monclova, al carbón de Sabinas y al coque importado vía para manejar el excedente de su capacidad. La Velardeña Mining
Tampico. La gran fundición entró en operación en febrero de and Smelting Company se vio en la necesidad de construir una
1892. La segunda planta fue la de Aguascalientes, puesta en mar- fundición de mayor capacidad que con la que venía trabajando,
cha en 1895 para el tratamiento de metales de plomo y cobre, y la pues las numerosas minas en explotación que existían en el parti-
tercera fue establecida en Chihuahua en 1899. Las fundiciones do requerían ser beneficiadas en su planta, ya que de las seis fun-
fueron las propiedades más importantes de los Guggenheim, con diciones existentes en Cuencamé sólo la suya estaba en plena
ellas emprendieron un vasto imperio industrial que fue consolida- actividad.f
do al asumir el control de la American Smelting and Refining La bonanza que se experimentó en Cuencamé hizo pensar a
Company (ASARCO).31 La espina dorsal de sus propiedades en muchos en un futuro promisorio, lo que dio origen a la planeación
México estuvo en los estados de Nuevo León, Aguascalientes, de grandes proyectos, entre ellos, reconstruir la fundición de Pe-
Coahuila, Chihuahua y Durango. driceña y erigir una nueva ciudad cuya traza incluía 178 manzanas
Es necesario destacar el hecho de que no todas las posesiones de 100 metros por lado y calles de 20 metros de ancho, sólo aqué-
de los Guggenheim estuvieron bajo la bandera de ASARCO, mu- llas por las que pasaría el ferrocarril de Velardeña contarían con
chas fueron adquiridas por M. Guggenheim and Sons y otras más una anchura de 50 metros. Se estipuló que el metro de terreno
por Aguascalientes Metal Company, Mexican Ore Company, tendría valor de un centavo, pagadero a plazos largos. Durante
American Smelter's Securities Company (ASSCO), Guggenheim cinco años se exentaría de toda clase de impuestos a quienes se
Exploration Company (GUGGENEX) o por la Compañía Mexi- dedicaran a huertas y sembradíos. Otros terrenos serían concedi-
cana de Exploración.v dos gratuitamente al gobierno del estado para plazas, edificios pú-
Fue en el partido y municipio de Cuencamé donde se asenta- blicos, etc. Con estas facilidades se esperaba atraer a numerosos
ron las principales propiedades de los Guggenheim en Durango. inmigrantes. Sin embargo, los planes no progresaron por dos razo-
Aquí ejercieron hegemónicamente el tratamiento de los metales nes fundamentales: debido a grandes fallas en su construcción la
mediante la fundición y la concentradora que poseía The Velarde- fundición de Pedriceña no llegó a abrir y, por otra parte, la baja
ña Mining and Smelting Company. Entre 1902 y 1903 el consorcio en el precio de los metales nulificó las probabilidades de encon-
adquirió, a través de GUGGENEX, propiedades en Velardeña trar recursos humanos que coadyuvaran con el proyecto. Cuando
por diez millones de dólares. La Guggenheim Exploration Com- hacia fines de 1906 era manifiesta la ausencia de brazos, tanto
pany vendió a ASSCO la fundición de San Lorenzo y las minas para las minas de Cuencamé, como para otras zonas, la Velardeña
Terneras-Copper Queen, ubicadas en la sierra de San Lorenzo, Mining and Smelting Company recurrió infructuosamente al
Cuencamé. Más tarde, en 1905, el proyecto de expansión de enganche para conseguir trabajadores que con sus respectivas fa-
ASARCO llevó a la creación de Mexican Mining Department milias fueran a establecerse y a prestar sus servicios en la negocia-
(Departamento de Minas Mexicanas), encargado de arreglar y ción.
centralizar funciones de las diferentes empresas que integraron el El hasta entonces auge sostenido por la minería norteña se
gran consorcio. Sus trabajos comenzaron coordinando la adquisi- vio súbitamente frenado como consecuencia de la depresión eco-
ción de la Velardeña Mining and Smelting Company por parte de nómica que trajo aparejado el desplome del precio internacional
ASSCO. de los principales minerales de exportación. Algunas de las com-
La principal actividad de la fundición fue beneficiar los meta- pañías más fuertes suspendieron temporalmente sus operaciones.
Las que lograron seguir, redujeron costos, disminuyendo salarios y
LA MINERÍA EN LA ERA DE LA PAZ Y DEL TRABAJO 107
106 GUADALUPE VILLA GUERRERO
condiciones laborales, como lo atestiguan la proliferación de en-
personal. La pequeña minería, golpeada con severidad, vio empe- fermedades. A estas circunstancias se sumaron la precaria alimen-
ñada su suerte con el aumento a los precios de los insumos, trans- tación, las viviendas deplorables y la insalubridad generalizada en
porte y maquila. El agravamiento de la crisis económica entre los pueblos mineros. Era frecuente que las enfermedades pulmo-
1907 y 1908 originó que muchos mexicanos que laboraban en los nares, la anemia y el exceso de trabajo acabaran con la vida de
Estados Unidos fueran repatriados y encontraran un país con nu- muchos trabajadores antes de que llegaran a los veinte años.
las oportunidades de trabajo. La Ley Minera emitida en Durango el año de 1881,34 se ocu-
En Velardeña hubo repercusiones negativas en los trabajos pó de la manera como se habrían de trabajar las minas, así como
encaminados a la modernización de la planta fundidora que, no del auxilio a los obreros en caso de accidente: recomendaba man-
obstante su interrupción, alcanzó a ser electrificada y mecanizada. tener suficiente ventilación en las labores; proporcionar la más
Con altibajos continuó funcionando hasta 1912 cuando virtual- idónea seguridad para garantizar la vida de los operarios; conser- I '1
mente la Revolución paralizó la industria minera por causa de fal- var limpios y suficientemente amplios los caminos interiores a 1:
ta de alimentos y de protección, por dificultades para mantener efecto de no hacer malsano el aire que en ellos se respiraba; en
caso de que se destruyeran pilares, puentes o macizos naturales,
).
un trabajo estable, por el caos monetario y los desastrosos efectos
de gobernar por decreto y, sobre todo, por el estancamiento de la se sustituyeran con obras artificiales hechas de mampostería, de
transportación ferroviaria. ademes de madera o retaques, de forma tal que tuvieran las con-
La entrada de los Estados Unidos en la Primera Guerra Mun- diciones de solidez y seguridad necesarias.
dial y la necesidad de producir materiales para la lucha, permi- Respecto al servicio médico que debían proporcionar los cen-
tieron que las operaciones en algunas de las fundiciones de tros mineros, la ley resultó sumamente limitada. Si tomamos en
ASARCO se reanudaran: Monterrey, en marzo; Matehuala, en consideración el alto riesgo del trabajo minero, aquélla preveía
abril (1917). Las actividades revolucionarias de Francisco Villa que cada mina, cuyo pueblo excediera de veinticinco operarios,
en Chihuahua y Durango ocasionaron que las fundiciones de Áva- debía contar con un botiquín surtido "para atender a los trabaja-
los y Velardeña se mantuvieran cerradas hasta mediados de 1918. dores en los frecuentes accidentes que ocurrían". En cambio, en
los sitios con más de cien empleados habría un cirujano para aten-
Esta última volvería a trabajar a toda su capacidad en 1921.
der a las primeras curaciones. En el antiguo mineral de Canelas
partido de Tamazula, en 1909 había 4,081 habitantes, de los cua-
Los trabajadores mineros
les 837 eran, de acuerdo con el censo, mineros, peones, barreteros
El número de trabajadores de la minería fue aumentando confor- y pepenadores. Para ellos, como para toda la población, existía un
me los requerimientos del mercado de los metales demandaron solo médico, de donde se desprende que la ley no se cumplía
la apertura de nuevas zonas de explotación. Entre los aspectos de la cabalmente.f Debido a ello y a la falta de seguridad social, en
minería que siempre llaman la atención encontramos las difíciles Durango fue usual que los trabajadores se agruparan en mutuali-
condiciones de vida y trabajo. En las descripciones de los centros dades y colectaran fondos de solidaridad entre los obreros cuan-
productores existen constantes referencias a accidentes y desgra- do, por desgracia, ocurría algún accidente.
cias de importancia. Las labores subterráneas fueron las de mayor La estructura jerárquica dentro de las compañías mineras, co-
riesgo por los frecuentes derrumbes, inundaciones, explosiones e rrespondió a la forma de organizar las labores operativas, por tan-
incendios. Además, la salud de los operarios resultaba afectada to, la escala de salarios era fiel reflejo no sólo del grado de
porque respiraban polvos y gases en un ambiente enrarecido por preparación o de experiencia de los empleados, sino aun de la ca-
la humedad y el calor sofocante. lidad y demanda de los propios productos explotados. De manera
Durante el Porfiriato la nueva tecnología no aminoró los ries- general, esta escala distinguía dos categorías: por un lado, un re-
gos profesionales ni las enfermedades. Las innovaciones estuvie- ducido y bien remunerado grupo que se dedicaba al trabajo técni-
ron dirigidas a incrementar la productividad y no a mejorar las
108 GUADALUPE VILLA GUERRERO LA MINERÍA EN LA ERA DE LA PAZ Y DEL TRABAJO 109

co y, por otro, un conjunto numeroso de jornaleros encargado del de este sector minero y de cuán estático podían permanecer los
trabajo pesado y peligroso, que percibía bajos salarios. En los mi- salarios cuando el patrón formaba parte de los altos círculos polí-
nerales encontramos distintas modalidades de pago: jornal y des- ticos de gobierno.w
tajo. Al parecer fue en el municipio de Pánuco de Coronado, parti-
Los jornales se emplearon para remunerar a artesanos y peo- do de San Juan del Río, donde hacia 1895 existían los sueldos
nes; se otorgaban con dinero en efectivo, en forma de asignación más bajos de toda la minería en el estado: 37.5 centavos diarios
diaria y liquidación semanal. El jornal fue un modo de captar tra- de jornal. En dicho lugar existían numerosas minas pequeñas, pro-
bajadores agrícolas, sin embargo, ellos no permanecían durante ductoras de plata que empleaban entre un mínimo de diez y un
mucho tiempo en los minerales, debido a que la mayoría combi- máximo de 70 hombres. Sólo El Socavón de Avino (San José)
naba esta actividad con la agricultura de temporal: "No hay gente propiedad del Lic. Bernardo de la Torre y administrada por la
dedicada expresamente a las minas, y los operarios son también Compañía Ignacio Díaz y Hermanos contaba con doscientos em-
sembradores, que poco o nada entienden de puebles a destajo, a pleados. Tiempo después, esta mina fue adquirida por un grupo
la carga o cualesquiera otros contratos ... "36 de inversionistas ingleses en un millón de libras esterlinas.s!
El destajo era la forma de pago para los operarios en la cade- Un claro ejemplo de la división del trabajo y la percepción sa-
na principal de producción. Los barreteros, por ejemplo, eran pa- larial nos lo proporciona la Indé Mining Company.s? empresa que
gados en proporción a los metros avanzados o a la cantidad de extraía plata, cobre y fierro:
mineral tumbado. Este sistema sirvió para que los operarios rin- Por ocho horas de trabajo los barreteros cobraban un peso,
dieran su mayor esfuerzo en beneficio de las ganancias de la em-
sin embargo, algunas veces se asociaban con otros y contrataban
presa.
semanariamente el avance de las obras. En faenas de explotación
La mano de obra mexicana siempre fue considerada muy ba-
sobre la veta también hacían 10 mismo, pero el trabajo se acorda-
rata, sin embargo, para Durango resulta difícil determinar un
ba por cargas -en medida de 12 arrobas-o El empresario, a su
patrón salarial de los trabajadores mineros, debido a la diversifica-
vez, ponía a los quebradores, llamados también despuntadores o
ción de categorías de trabajo, el tipo de zonas, la clase de empre-
limpiadores para clasificar el metal. Estos trabajadores podrían
sas y minerales explotados, combinación de formas de pago y falta
cobrar 1.25 pesos por ocho horas de trabajo, o bien una cantidad
de cifras seriadas confiables.
de acuerdo al monto del mineral limpiado.
Guadalupe Nava Ote037 clasifica a los trabajadores mineros
Los peones, por su parte, eran los encargados de mantener
del país en tres grupos: los que recibían entre 5 y 10 pesos diarios;
limpias las labores, conducían afuera de las minas o hasta la ven-
los que cobraban entre 1.50 y 4 pesos diarios y los de baja remu-
tanilla del tiro el material tumbado por el barretero y lo transpor-
neración que recibían entre 62 centavos a 2 pesos. Marvin Berns-
tein señala que el salario de la minería durante todo el siglo XIX taban en costales de cuero sin curtir de res. El precio por asistir
fue de 50 centavos diarios, pero entre 1892 y 1907 se elevaron de cada parada de barreteros variaba entre 50 centavos y 1 peso por
1 a 3 pesos.38 ocho horas de trabajo, o bien podía acordarse con anterioridad
Los datos de que disponemos para Durango son los siguien- una suma.
tes: John Birkinbine escribió en 1882 que el jornal ordinario en En el interior de las minas podían emplearse varios sistemas
México no pasaba de 50 centavos diarios, pero "actualmente el simultáneos para el acarreo de los metales; en Avino, por ejem-
peón en Durango gana treinta y ocho centavos diarios ... "39 Cuan- plo, el transporte interior del mineral se hacía a lomo de peón
do aquél rindió su informe acerca del Cerro de Mercado, ese era hasta el sitio desde donde era despachado en carros de madera
el sueldo medio entre los trabajadores de la ferrería de Flores. sobre rieles, y del socavón a las labores superiores se efectuaba
Doce años después, en el mismo sitio, el jornal oscilaba entre 60 y por los tiros con malacate accionado por caballos. En la Candela-
80 centavos diarios, lo que da idea de la mala situación económica ria Consolidated Mining Co., los metales eran transportados a la
110 GUADALUPE VILLA GUERRERO
LA MINERíA EN LA ERA DE LA PAZ Y DEL TRABAJO 111
hacienda de beneficio mediante un tranvía de cable aéreo movido
por gravedad. las escaleras llamadas de muescas, también había grandes riesgos
Abrir un tiro era entrar paso a paso desde la superficie hasta ya que estaban formadas de troncos o vigas de una cuarta de es-
el corazón de un cerro, o hacia el centro de la tierra, atravesando pesor máximo, que apenas permitía colocar la mitad del ie. El
capas de pizarra, pórfido, mármol, granito, cuarzo y otras clases menor resbalón, o paso en falso, podía cortar una o varias vidas,
de piedras duras, resistentes y difíciles de romper, por medio de porque subían unos en seguida de otros, quince o veinte hombres
un pozo cuadrado o poligonal que variaba en formas y dimensio- cargados con piedras. Además, con frecuencia el sebo escurrido
nes y que podía correr vertical u horizontalmente, según lo marca- de las mechas o hachas, la humedad constante, el sudor humano y
ra el rumbo de la veta. Una vez apuntado o trazado el camino en el uso, iban puliendo la madera, y la hacían resbaladiza.
la superficie, se avanzaba por medio de taladros que realizaban Había también otro tipo de escaleras llamadas de costillar, un
"paradas de dos hombres", cuyo téquio u obligación consistía en poco más cómodas, formadas por dos cables de reatas atravesadas
perforar la roca con una barreta de acero. Mientras uno de los por escalones de morillos. Éstas tenían el inconveniente de que
hombres apoyaba la punta de la barrena contra la roca, el otro los cables, con el tiempo, se pudrían con el agua o se luían por el
golpeaba con el marrotillo la cabeza de la barrena que asomaba constante uso o por los mordiscos de las ratas, y el día menos
por encima del hombro del barretero y junto a su oído. En el pensado se venían abajo arrastrando una tanda de peones. Sin
punto en que la perforación medía cinco o seis cuartas se cargaba embargo, fueron las explosiones y los derrumbes subterráneos los
con cierta cantidad de pólvora, se le ponía una cañuela o mecha, que cobraron mayor número de vidas.
se le retacaba por encima con tierra y después se le prendía. Al En algunos minerales duranguenses se llegó a ocupar la fuerza
estallar se desgajaba la roca. A esta actividad se le llamaba hacer, de trabajo de mujeres y niños. Las primeras, percibían un ínfimo sa-
cargar y pegar un barreno. Entonces entraban en acción los peo- lario -35 centavos diarios- y laboraban sólo en la superficie, nun-
nes y luego los ademadores o artesanos, personal encargado de ca en el interior, en faenas de pepena, es decir, seleccionando a
revestir con madera las paredes de las obras para mantenerlas
mano los minerales de alta ley. Los niños, en cambio, sí participa-
abiertas, y evitar derrumbes.
ban del mundo subterráneo porque se les encomendaban tareas
Cuando un tiro llevaba varios metros de profundidad, se
consideradas como "poco fatigosas": alumbrar el camino a los je-
abrían a la vez doce o quince barrenos, los cuales se cargaban y
fes, guiar la faena de peones, traer y llevar velas, fierros, agua,
graduaban con mechas de diversos tamaños. Era entonces cuando
etc., por todo ello recibían un sueldo de 25 centavos.
casi toda la gente salía del tiro y sólo un hombre se quedaba para
En Durango los menores estaban divididos en dos categorías:
encender los barrenos tras de lo cual era violentamente elevado
muchachos y niños. Durante 1894 se registró en Avino el trabajo
mediante un largo cable que colgaba de la boca del tiro y que se
de 20 muchachos.v y en la Compañía Minera de San Andrés de
enredaba sobre el malacate accionado por varios caballos o mulas.
Al retumbar las explosiones el ambiente se tornaba irrespirable: la Sierra, municipalidad de Victoria, 300 hombres y muchachos;
gases sulfurosos, humo denso de pólvora, olor de sebo, brea, y ca- en Tapia trabajaban 43 niños.s> Las estadísticas del Porfiriato se-
lor sofocante.ss Así se avanzaba, penetrando el interior por medio ñalan que en la entidad había 300 niños empleados en la minería;
de un trabajo constante, peligroso y difícil. sin embargo, es muy probable que ambas categorías -niños y mu-
En el interior de las minas muchísimos peligros aguardaban a chachos- estuvieran incluidas en una sola. El reglamento de poli-
los trabajadores, donde incluso sus elementos de trabajo podían cía minera y seguridad en los trabajos de las minas distinguió
volverse en su contra, por ejemplo, cuando se hacían las perfora- entre menores de doce y jóvenes de doce a dieciocho años, señalan-
ciones con la barrena y el marrotillo, el martillazo podía equivocar do que: quedaba prohibido emplear en los trabajos subterráneos
su dirección, dejando manos o cráneos aplastados. En el caso de de las minas y en las explotaciones a cielo abierto a muchachos
menores de doce años, mientras que a los individuos de 12 a 18
112 GUADALUPE VILLA GUERRERO LA MINERÍA EN LA ERA DE LA PAZ Y DEL TRABAJO 113

años de edad se les señalarían trabajos proporcionados a sus fuer- de o temprano podría desembocar en huelgas, se propuso que las
zas.46 negociaciones mineras y agrícolas pagaran semanalmente a sus
. r
En los minerales del centro de la República se les llamaba trabajadores:
morrongos a los niños de hasta doce años y peoncitos hasta los ... no faltarían medios a nuestros gobernantes de obligar a aquéllas
quince, después se convertían en faeneros, más tarde en barreteros a establecer sus pagos en la forma indicada, si se empeñan en prote-
y, en la vejez, jefes o mandones. ger al trabajador, impóngase una contribución fuerte a las negocia-
Ahora bien, sin tomar en cuenta los bajísimos salarios que ciones que paguen mensualmente, más benigna a los que la hagan
quincenalmente y ninguna a los que la paguen cada semana [... ] el r
percibían mujeres, niños y excepcionalmente los mineros de áreas resultado sería grandioso, la clase obrera saldría beneficiada, sentiría
muy localizadas, puede decirse que, al cerrar el siglo XIX los sala- más vigor y voluntad en el trabajo y se le alejaría del contagio huel-
rios en Durango oscilaron entre 50 centavos y 2.50 pesos, mientras guista, que tanto mal hace a la sociedad y a ellos en particular. .. 48
que el jornal medio entre 1900 y 1910 fluctuó entre 1 y 3 pesos. Los trabajadores de la Compañía Eureka, MeIchor Ocampo y
Se ha dicho repetidamente que los sueldos en el Norte del Anexas del mineral de Tejamen, localizado en la municipalidad de
país eran los más elevados de la República, ya que comparativa- Canatlán, partido de Durango, se quejaron de que sus pagos se
mente a la gran oferta de trabajo existente había pocos brazos. estaban "dilatando" y declararon que permanecerían en huelga
Además, el pujante Sur estadounidense también competía por hasta que se atendiera su solicitud y recompensa de trabajo:
obreros. Un rápido ejercicio comparativo entre trabajadores de la Hoy 27 de noviembre de 1907 nos propusimos no entrar a la mina y,
American Smelting and Refining Co., arrojó a fines del siglo XIX y en efecto, expusimos el caso al presidente de la Compañía [... ] así
principios del XX los siguientes datosr'? como las condiciones con que volveremos al servicio [... ] con verda-
dera pena damos este paso, por tratarse de una compañía mexicana
Aguascalientes Durango Chihuahua que con tanta tiranía trata a sus compatriotas.
Peones .37 centavos diarios .50 a 1.00 peso 1.25 peso Seis meses después, en carta al gobernador, seguían queján-
Mineros .50 .75 a 2.00
Artesanos .25
2.00 dose los mineros, solicitándole pusiera remedio a la situación .
1.00 a 2.00 2.50
... De un año a esta fecha [... ] cada dos meses nos liquidan y del al-
En los centros mineros duranguenses no existía homogenei- cance que hayamos obtenido nos dan el 20 por ciento en dinero y el
resto en mercancías de la tienda de raya propiedad de la Compañía,
dad en cuanto al sistema de pagos, pues las costumbres variaban que nos vemos obligados a aceptar por carecer de otros trabajos en
según cada empresa. Una noticia periodística destacó que entre ésta [... ] podríamos citar innumerables casos tristes a que da lugar
los trabajadores había un mal peor que el antagonismo salarial esto, ya sea que se nos pague con mercancías o con fichas que tanto
entre nacionales y extranjeros, y era que la mayor parte de las ne- en una cosa como en otra perdemos del 40 al 50 por ciento.s?
gociaciones retenían por mucho tiempo la paga del obrero. Decía Los movimientos de resistencia de los trabajadores mineros tu-
la misma fuente que la mayor parte de las compañías mineras del vieron causas muy variadas: desigualdad de condiciones de trabajo
estado de Durango tenían la costumbre de liquidar mensualmente respecto a obreros mexicanos y extranjeros, rebajas salariales, ma-
los jornales a sus trabajadores, entrando éstos en un círculo vicio- los tratos y pago en vales. Sus demandas, sin embargo, nunca re-
so del que no podían sustraerse, pues a faIta de elementos para el basaron el ámbito rural ni fueron más allá de la búsqueda de una
sostenimiento de su familia se veían obligados a recurrir al siste- solución inmediata.
ma de comprar a crédito en comercios pueblerinos o en las tien- Conforme se fue incrementando el mercado de trabajo en el
das de raya propiedad de las empresas, sufriendo recargos casi Norte, las empresas mineras comenzaron a afrontar dificultades
imposibles de saldar o viéndose en la necesidad de empeñar sus para abastecerse de mano de obra. Si bien es cierto que los sala-
pertenencias y de contraer muchas deudas. rios ofrecidos atrajeron pobladores, hubo un tiempo en que las
Para remediar la situación e impedir un descontento que tar- compañías tuvieron que recurrir a enganchadores para la contra-
LA MINERÍA EN LA ERA DE LA PAZ Y DEL TRABAJO 115
114 GUADALUPE VILLA GUERRERO

importación siempre estuvo bajo la acción especulativa de produc-


tación de operarios. Es necesario subrayar que la agricultura ex- tores e intermediarios extranjeros, de ahí que la posibilidad de fa-
tensiva y la ganadería industrial compitieron con la minería. Ade- bricar la dinamita en nuestro país fuera una esperanza latiente en
más, la población en el Norte tuvo un rasgo distintivo: se virtud de existir las materias primas necesarias.
caracterizó por su heterogeneidad y sus posibilidades de movilidad Otra consideración que acabó por favorecer el establecimien-
social. Si alguno de los ciclos se presentaba desfavorable, el traba- to de la industria de explosivos fue la militar: "aquel país que la
jador podía recurrir a las minas, o emigrar al vecino país del Norte, produzca dentro de su territorio llevará inevitables ventajas, sobre
situación que, sin embargo, le impidió adquirir cierta especializa- todo el que, teniendo que importarIa en tiempos de paz, tal vez se
ción. Era frecuente que los directivos de las compañías extranjeras vea imposibilitado en obtenerIa en tiempo de guerra."50 La com-
se quejaran de los trabajadores nativos. Decían que eran irrespon- pañía entró en funciones en 1903 y tuvo una producción de mil
sables pues abandonaban el trabajo para ir a la siembra o a levan- cajas diarias de explosivos que causaron el efecto apetecido: una
tar la cosecha, de ahí su carácter de trabajadores semiagrícolas y reducción en las importaciones equivalente a 35 por ciento.
semiindustriales. Otra de las materias primas necesarias para la minería era la
A principios del siglo xx las distintas actividades económicas madera, principalmente en leña, la cual se hacía de troncos de di-
vinculadas con la minería resintieron la contracción económica. ferentes especies de árboles: tázcate, mezquite o huizache. La leña
En Durango se conjuntó, por un lado, la crisis internacional de la era comprada por "cuerdas" o "pilas" colocadas de manera que
baja en el precio de los metales con la crisis agrícola generalizada formaban un volumen de dos metros de largo por un metro de
por sequías y heladas, y por otro, el desplome de la producción al- ancho y 1.20 metros de alto. También había carbón vegetal de en-
godonera y la repatriación de connacionales, lo que dio por resul- cino, pino y álarno.t! sin embargo, éste empezó a ser sustituido, en
tado desempleo y agitación social. La crisis que venía perfilándose 1905, por el carbón mineral, al entrar en explotación las minas
desde los primeros años del siglo XX se coronaría en 1907. carboníferas del vecino estado de Coahuila. Pero la madera tenía
muchas otras aplicaciones, desde luego en la construcción y para fa-
Los in sumos de materias primas bricar morillos, gualdras, vigas, escaleras y armazones para apun-
talar las labores.
Las materias primas utilizadas en el proceso minero metalúrgico Asimismo, la cañuela, la mecha de cinta, la cuerda, los cápsu-
estuvieron íntimamente ligadas al desarrollo de la producción, así, les (cilindros de cobre) y los cueros de res, eran indispensables.
en el aprovechamiento de los metales preciosos se siguieron utili- Estos últimos se ocupaban para hacer botas y mantas; las botas
zando con profusión -{!n los albores del Porfiriato- el trabajo eran zacas o vasijas grandes de cuerdo que se usaban en las minas
humano y la fuerza animal, con resultados en sentido inverso a los para extraer agua por medio del malacate; las mantas podían ser
esperados: altos costos y bajo rendimiento en la producción. de pita o ayate, y eran costales que se utilizaban para cargar mi-
Hacia fines del siglo XIX y principios del XX las materias pri- nerales.
mas más utilizadas en Durango eran las siguientes: velas de estea- Para el beneficio de los minerales eran necesarios el azogue y
rina para el alumbrado en el interior de las minas, aceite de la sal. Uno de los principales proveedores nacionales de mercurio
carbón, coque, sebo, acero, fierro estirado, pólvora negra, fulmi- para la entidad fue el distrito de Huitzuco, estado de Guerrero;
nantes y dinamita importada de Alemania. aunque también se producía en Cuencamé, Velardeña y Santa
Una industria importante en la entidad fue la Compañía Na- María del Oro, en Durango. En cuanto a la sal, ésta provenía de
cional Mexicana de Dinamita y Explosivos, S.A., fundada en 1902, diversos lugares, entre ellos la Isla del Carmen, Campeche, y del
la que según el contrato establecido con la Secretaría de Fomen- propio estado de Durango. Su explotación produjo sonadas con-
to, se ubicó en el punto denominado La Tinaja, perteneciente a la troversias no sólo entre los Errazu, dueños de las Salinas de Palo-
hacienda de Noé, y actualmente conocido con el nombre de Dina- mas, y Catalino Navarro, propietario del rancho salinero de San
mita. El explosivo era muy necesario para la industria minera, y su
116 GUADALUPE VILLA GUERRERO LA MINERÍA EN LA ERA DE LA PAZ Y DEL TRABAJO 117

José de los Álamos, sino aun entre los gobiernos de Chihuahua y tereses de la deuda pública en oro. En el informe presidencial de
Durango ya que ambos alegaban jurisdicción política en terrenos 1886 Porfirio Díaz expresó:
que producían buenos ingresos fiscales. Con motivo del grave interés que en estos momentos encierra para
nosotros la producción de oro, se han expedido circula'res que tien-
La reforma monetaria de 1905 den a precisar la ubicación de sus criaderos, ya en abandono, ya en
explotación o meramente descubiertos. La baja de la plata está cau-
Entre 1873 y 1903 ocurrió el decaimiento de la plata como base sando honda perturbación en el comercio del mundo y es por lo mis-
de los principales sistemas monetarios. El metal había podido re- mo en todas las naciones objeto de un solícito estudio. Nuestro país,
sistir las presiones gracias a que su uso como moneda estaba sóli- que ocupa el segundo lugar entre los productores de plata y que .- ,
paga con ella casi todas sus importaciones, está sufriendo y tendrá
damente arraigada en diversos países. Hasta fines del siglo XIX las
acaso que sufrir, más que otro alguno, por esa creciente baja r ... 1
principales exportaciones mexicanas -poco más del 50 por cien- Tócanos buscar por medios indirectos, que la depreciación no sea
to- estuvieron constituidas por plata acuñada o en pasta. Al des- tan sensible para el comercio mexicano, facilitando en todo sentido
puntar del siglo xx, dicho metal había perdido definitivamente la la producción y explotación de otros artículos que vengan a sustituir,
batalla. en parte, el metal depreciado.S'
Puede decirse que en 1873 comenzó a hacerse cada vez más Poco después de la nueva depreciación de la plata en 1902 el
evidente el desequilibrio entre la oferta y la demanda de plata, gobierno de Díaz llegó a la determinación de llevar a efecto la re-
que con el paso de los años se fue incrementando. La oferta había forma monetaria del 25 de marzo de 1905. Para tal objeto, el mi-
crecido excesivamente como efecto del descubrimiento de nuevos nistro de hacienda, José Ives Limantour, nombró dos comisiones:
yacimientos en México y Estados Unidos y del abaratamiento del la de Cambios Internacionales y la Monetaria. La primera se en-
mercurio, materia prima básica para su beneficio. Según López cargaría de realizar gestiones en los principales centros financieros
Rosado, de 1.3 millones de kilogramos que se extrajeron en el del mundo en pro de la estabilización del metal y la segunda ten-
quinquenio 1866-1870, la producción mundial llegó a 2.5 millones dría a su cargo proponer el sistema monetario más conveniente,
en 1876. Más tarde, el método de beneficio de los metales por así como las medidas para ponerlo en vigor.
medio de cianuración, inventado por Mac Arthur y Forrest, per- Concluidos los estudios de las comisiones, Limantour presen-
mitió alcanzar mayores índices.52 tó, a principios de 1905, ante la Cámara de Diputados el proyecto
Frente a la abundante oferta de plata empezó a contraerse la de Ley Monetaria, en la que expresaba que la reforma obedecía
demanda, y los precios internacionales iniciaron un sostenido mo- a los inconvenientes de la fluctuación de los cambios y al deseo
vimiento a la baja. El mercado oriental de la plata mexicana acu- de prevenir sus perniciosos efectos. "La inseguridad de los cam-
ñada -China, Japón y Filipinas- fue perdiendo importancia bios a nadie puede convenir. Con ella desaparece la base de todo
hasta cesar en sus funciones de moneda internacional. comercio y de toda industrial."54
Los efectos que en nuestro país tuvo la depreciación de la A fines de 1905 la elevación del precio internacional de la
plata fueron variados y de largo alcance: en primer lugar se alteró plata hizo desaparecer de la circulación las piezas de un peso, ya
radicalmente la relación de cambio entre el oro y la plata; México que venderlas se convirtió en un buen negocio. La moneda frac-
requirió exportar el doble de plata para obtener el mismo valor en cionaria escaseó en virtud de que los bancos la habían atesorado
oro que antes de la depreciación. En segundo lugar los precios de sustrayendo de la circulación casi cinco millones de pesos. Ade-
los productos importados se elevaron desmesuradamente y las más, como consecuencia de la reforma monetaria, el costo de la
operaciones comerciales, tanto del sector público como del priva- vida aumentó y los salarios que nominalmente no se habían alte-
do, carecieron de seguridad. El alza general y continua se tradujo rado en mucho tiempo, disminuyeron en forma notable su capaci-
en la disminución del salario real de los trabajadores y, por otra dad real de compra.
parte, el erario nacional enfrentó la pesada carga de cubrir los in- En el estado de Durango, los efectos de la crisis se dejaron
118 GUADALUPE VILLA GUERRERO
LA MINERÍA EN LA ERA DE LA PAZ Y DEL TRABAJO 119
sentir en todos los órdenes. El 9 de septiembre de 1903 el Correo
de Durango señaló: apéndice de sus operaciones productivas, asegurándose por dicha
La baja rápida y constante del valor mercantil de la plata que es el vía una fuerza de trabajo dependiente, en términos , de salario y
metal que nos sirve como instrumento de cambio o moneda, preocu- reproducción social, no exenta de conflictos motivados por proble-
pa actualmente con muy justa razón. a ~odos los hombres. de nego- mas de disciplina, organización fabril, modernidad tecnológica,
cios siendo motivo de ansiedad y vacilación en las transacciones [... J
Los' que más sufren con esta baja y por más largo tiempo,. son el jor- heterogeneidad social, dependencia con respecto al salario, pater-
nalero el asalariado y el empleado, cuyas labores se retnbuyen con nalismo patronal o freno de las demandas obreras.
la misma cantidad de moneda que ya no les proporciona en cambio Un claro ejemplo de lo expuesto nos lo da el mineral de Ve-
los mismos servicios que antes de la depreciación. Alimentos, habita- lardeña, donde el pueblo resentía sobre sí los efectos de la acción
ción y vestido todo vale más en m~neda que antes, sólo su tra?ajo combinada entre los administradores de la importante fundición:
vale igual [... ] Efectivamente la baja de la plata tiende a abatir el
bienestar de la clase media y de la baja, que son las compuestas de capataces extranjeros, jefatura política y fuerzas rurales.
empleados y jornaleros [... ] Hace veinte años un e~pleado que ~~- Este mineral, ubicado en el partido de Cuencamé, protagoni-
naba cincuenta pesos, podía mantener con comodidad una familia zó ellO de abril de 1909 un sangriento episodio motivado, según
compuesta por cinco o seis individuos, porque entonces con un se dijo entonces, por violación a las Leyes de Reforma, sin embar-
tlaco compraba un cuartillo de leche y así todos los demás renglones go, hay suficientes evidencias para suponer que la furia desatada
de primera necesidad, ahora en vez de comprar un cuartillo de leche
con un tlaco, lo compra con el doble o triple y su sueldo sigue siendo por el pueblo fue la respuesta a largos años de opresión.
el mismo, así es que la familia que antes se mantenía con cincuenta En abril de 1909 se informó al gobernador de Durango que en
pesos [... ] se ve reducida a un estado poco menos que miserable [... J Velardeña se habían levantado cerca de dos mil hombres que es-
es indispensable que los sueldos y los jornales se aumenten, pues no taban incendiando y saqueando la población, entregándose a toda
es justo que el comerciante gane lo mismo o más que antes, que a clase de excesos. No se dijo la causa de lo ocurrido, ni se dieron
los empleados superiores se les haya aumentado el sueldo y que sea
únicamente el pobre quien sufra las consecuencias de la deprecia-
más detalles. El ejecutivo, sin averiguar más, giró órdenes para
ción de nuestra moneda.55 que fuera sofocada la revuelta. La razón que había congregado al
pueblo multitudinariamente, dijeron unos, fue la verificación de la
Cuando aún no se disipaban los efectos de la reforma mone-
"Ceremonia del Prendimiento" en la capilla del pueblo de Nuevo
taria, México resintió entre 1907 y 1908, como ya se dijo, el im-
México, cercano a Velardeña, frente a la estación Pedriceña. El
pacto de la crisis económica norteamericana. Era lógico que fuera
presbítero Ramón VaJenzuela envió una imagen del Nazareno
el ramo minero el más directamente afectado. En Durango se dio
custodiada por integrantes de la Cofradía de Jesús quienes, según
un súbito decrecimiento en el ritmo de inversión extranjera que
testigos, conducían la imagen descubierta y vistiendo ellos mismos
aunada a la caída de los precios de los minerales en el mercado
los trajes de la hermandad, dándole al acto forma de procesión
mundial provocó cierres en muchas industrias duranguenses. El
religiosa en la vía pública. Por considerar el acto una infracción a
movimiento armado se convertiría, para muchos, en la única alter-
la Constitución Federal, el jefe del cuartel de Velardeña impidió
nativa de empleo.
la conducción de la imagen, así que se pospuso su traslado. Las
demás ceremonias de Semana Santa prosiguieron sin contratiem-
La revuelta de Velardeña
pos Lo que dijeron otros es que se estaba celebrando la Pascua de
Más allá del estricto ámbito laboral, los centros mineros más im- Resurrección y que el jefe político había prohibido que el Sábado
portantes del país adquirieron un rasgo muy definido, caracterizado de Gloria se quemara la efigie de Judas.
por el perfil de las grandes empresas extranjeras que se establecie- El cura Valenzuela fue llamado a rendir cuentas de la supues-
ron. El gobierno de Porfirio Díaz otorgó a los consorcios extranje- ta infracción cometida, lo que motivó que una multitud enardeci-
ros el control político y social de las poblaciones mineras. Los da se apostara frente a la jefatura política y que fuera dispersada
empresarios manejaron muchas veces a la comunidad como un con carga de fusilería. En respuesta, la gente se dirigió a la casa
del jefe político, la allanó, arrojó a la calle el mobiliario y le pren-
LA MINERÍA EN LA ERA DE LA PAZ Y DEL TRABAJO 121
120 GUADALUPE VILLA GUERRERO

éste, Ángel Morales (jefe político) y José Fabián (jefe de rurales


dió fuego. El Diario del Hogar habló así del suceso: "Los asuntos en la localidad) mantuvo un control entre el pueblo, equivalente a
de Velardeña son muy graves, porque mi! hombres no se arman arresto domiciliario, donde no se respetaba la propiedad privada.
así como así, ni van a pegar fuego a una casa sólo porque se dio Las casas eran periódicamente cateadas a fin de evitar que las
la orden de suprimir una procesión ... "56 personas guardaran armas, y para prevenir reuniones p~ligrosas
El corresponsal de El Heraldo de El Paso, Texas, reseñó: estaba prohibido transitar por las calles después de las diez de la
Una mujer, un rural y otros tres hombres fueron muertos en luchas noche. Si examinamos detenidamente esta situación resulta obvio
callejeras; diez de los cabecillas del tumulto fueron hechos prisione- suponer que lo que trataban de impedir en el mineral era que se , ..•
ros y fusilados; al llegar los soldados a Velardeña el sábado en la no-
che, obligaron al director de la música contratada para tocar en la
infiltrara propaganda magonista, no debemos olvidar que estaban
procesión, a que diera los nombres de los comprometidos. Dio una muy recientes los sucesos de las Vacas y Viesca en el vecino esta-
lista de 15 nombres, de los cuales 10 fueron aprehendidos y por or- do de Coahuila, por tanto, no es de extrañar que el pueblo reac-
den del gobernador, sumariamente fusilados r... ] Las tropas están a cionara como lo hizo, al incendiar los muebles de la casa de
cargo de la población y se conserva el orden. El tumulto se dirigió
Morales y los de José Fabián.
contra las autoridades y ninguna de las propiedades de americanos
sufrió perjuicio.>? Estos elementos, más la caída de los salarios que hasta hacía
muy poco habían sido considerados altos y el hartazgo de una vida
En el informe presidencial del 16 de septiembre de 1909 Díaz poco prometedora, llevarían a la gente a incorporarse a la Revo- -,
señaló:
lución en la búsqueda de algo mejor.
... En el mineral de Velardeña, Durango, con motivo de una mani-
festación religiosa no permitida por la ley, se produjo en abril una Conclusiones
sedición contra la autoridad. Según las noticias recibidas por el go-
bierno y las publicadas por la prensa periódica, al restablecerse el or- A fines del siglo XIX y principios del xx, la industria minera se
den legal se hicieron algunas ejecuciones fuera de toda forma legal. encontraba en proceso de modernización y despegue hacia nuevas
El ejecutivo, por conducto del procurador de la República, consignó
actividades. Los ferrocarriles fueron factor decisivo para que este
el hecho a la justicia federal, estimando ser ésta la competente en
razón de tratarse de una sedición que tuvo por objeto impedir a la sector tuviera una gran expansión y desarrollo, coadyuvando a la
autoridad el ejercicio de las funciones que le encomienda una ley del ampliación de sus mercados e incluso, a la mejor distribución de
Congreso de la Unión, y por aparecer que entre las fuerzas que se los trabajadores de México.
dice consumaron las ejecuciones, se encontraban guardas de la poli- Durante los años ochenta las políticas del gobierno de Díaz
cía rural de la federación.58
sentaron las bases para los importantes logros que tendrían lugar
El juzgado de distrito de Durango inició juicio contra el te- en varios sectores de la economía, entre ellas los cambios en la le-
niente coronel Jesús Garza González, Octaviano Meraz, Librado gislación minera a fines de 1883, la emisión del nuevo código so-
Esparza y Antonio Calvillo, acusados de homicidio. Todos ellos bre la materia en 1885, la Ley de 6 de junio de 1887 y muchas
formaban parte del cuerpo de seguridad que reprimió a la gente otras medidas cuyo propósito estuvo encaminado a atraer la inver-
en Velardeña. El juzgado resolvió que "es de archivarse la presen- sión extranjera y a mantener a la minería como base principal del
te causa por lo que respecta al teniente coronel Jesús Garza Gon- comercio exterior del país. El éxito logrado por ésta, en cuanto a
zález, Antonio Calvillo y. Librado Esparza [... ] a quienes se producción y ganancias en los primeros años del sigl~ xx, se de-
pondrá desde luego en absoluta libertad .... 59 El proceso quedó bió a la política laboral del régimen que mantuvo bajos los sala-
abierto contra Meraz, pues éste había podido escapar. rios, en beneficio de las empresas privadas. .
Lo ocurrido en Velardeña tenía una historia detrás. La Sin duda alguna, la promoción que se hizo de MéXICOen el
ASARCO sostuvo una fuerte vigilancia entre los trabajadores a extranjero como un país rico y promisorio, que apoyado en políti-
través de sus capataces, uno de los cuales sobresalió por sus singu- cas liberales facilitaba la entrada a los grandes inversionistas, cau-
lares métodos de control: Charles Baker. El equipo formado por
122 GUADALUPE VILLA GUERRERO
LA MINERÍA EN LA ERA DE LA PAZ Y DEL TRABAJO 123
só el efecto apetecido. Durante los últimos veinte años del Porfi-
riato, en Durango es evidente la llegada de capitales extranjeros jo minero, la instalación de fundidoras, así como la organización
que arribaron como nunca antes a invertir. El poderío económico de un sistema de control y mando sobre la productividad del obre-
de los inversionistas fue factor decisivo en la revolución tecnológi- ro, fueron las características dominantes del nuevo modelo que las
ca que se daría en el mundo de la minería, reflejada sobre todo empresas extranjeras trataron de implantar en México al despun-
en las labores extractivas y en la aplicación de la energía. El pro- tar el nuevo siglo. La mecanización de los procesos no eliminó el
ceso de amalgamación o beneficio de patio (empleado hasta prin- trabajo manual, más bien lo complementó y produjo un gran in-
cipios del siglo xx), fue reemplazado por el de cianuración en el cremento en la productividad, lo que permitió la integración de
tratamiento de la plata, siguiéndole el de fundición y por último todas las fases del proceso minero y dio paso a una serie de que-
el de concentración. haceres ligados a las nuevas máquinas. En cuanto al problema so-
Para 1907 los métodos más empleados porcentualmente eran cial, los mineros en su mayor parte no recibieron grandes mejoras
los siguientes: pues siguió siendo notoria la diferencia salarial entre mexicanos y
Fundición 30% extranjeros, desigualdad que fue raíz y razón de que muchos de
Concentración 22% aquéllos cambiaran la barrena por el fusil.
Amalgamación 21%
NOTAS
1 Código de minería. Proyecto, México, Secretaría de Fomento, 1884.
Siguiéndoles el de cianuración, lixiviación y cloruración, que
2Ibidem.
eran utilizados comparativamente en mínimas proporciones. Es
3"Informe de Porfirío Díaz, 12 de abril de 1888" en Los presidentes de México
importante destacar que durante el Porfiriato, las zonas de explo- ante la nación. Informes,manifiestos y documentos 1821-1966, México, Imprenta de
tación minera tuvieron un marcado desplazamiento, mientras que la Cámara de Diputados, Tomo 11, Informes y Respuestas desde el 12 de abril
en 1877 46.3 por ciento de la producción se hallaba en los estados de 1876 hasta el 4 de noviembre de 1911, p. 254.
del centro, desde 1900 50 por ciento correspondió a los del Norte, 4 El ferrocarril Central fue terminado el 8 de marzo de 1884, a poco más de
tres años de haberse iniciado su construcción y abarcó 1970 Km. De longitud. "In-
que para 1907 se había incrementado casi a 57 por ciento. En este forme del general Manuel González, 16 de septiembre de 1883. En Ibidem, p. 137.
boom llevaban primacía Durango y Chihuahua. En estas zonas s El ferrocarril Internacional se enlazó con el Central en Torreón, Coah., a fi-
geográficas intervinieron diversos factores que contribuyeron a su nes de 1887, "Informe de Porfirio Díaz, 12 de abril de 1888" en Ibidem, p. 25l.
productividad: además de los recursos mineros, los agrícolas, las 6 El Comercio de Durango, Durango, 25 de agosto de 1892.

vías de comunicación, la mano de obra y los insumos en general. 7 Memoria presentada al H. Congreso del estado por el gobierno del mismo, sobre

Estos factores socioeconómicos fueron tan importantes que propi- actos de la administración pública durante el periodo del 16 de septiembre de 1902 al
16 de septiembre de 1904, Durango, Imprenta de la Mariposa, 1904, anexo 1Ol.
ciaron la creación de centros mineros, agrícolas e industriales.
8 Juan Manuel Pérez Ibargüengoitia, editorial, Primer siglo de Peñoles 1887-
Cuando la plata dejó de ser un medio de cambio se convirtió 1987. Biografía de un éxito, México, Industrias Peñoles, S.A. de C.V., 1988, 151 p.
en una forma de atesoramiento. El incremento productivo de los 9 Alec Tweedie, Mexico As 1 Saw It, London, Thomas Nelson and Sons, 1911, p.
metales preciosos fue muy importante durante todo el Porfiriato, 96-110 (selección). Traducción de Daniel Mendoza Villa.
sin embargo, a partir de 1891 principió la producción costeable de 10 Boletín de Agricultura, minería e industria de la República, año IV, nÚI)1.2,
los metales industriales y poco después el de los combustibles.w agosto de 1894, México, Oficina Tipográfica de la Secretaría de Fomento, 1894.
Tanto las zonas mineras tradicionales como los sistemas de bene- • 11 Periódico Oficial del gobierno del estado de Durango, Durango, 24 de febrero
de 1887.
ficio, registraron cambios importantes debido a la nueva tecnolo-
12 Ibidem, 15 de julio de 1897.
gía y a la energía hidráulica e hidroeléctrica, con lo que se logró
I3 Guanaceví, Durango y las barracas de Chihuahua" en Morris B. Parker, Mu-
una simplificación importante en el proceso minerometalúrgico y les, Mines and me in Mexico, 1895-1932, Tucson, The University of Arizona Press,
una mayor costeabilidad en la producción. La llegada de las nue- 1979.
vas máquinas y herramientas que vinieron a revolucionar el traba- 14 Periódico oficial, op. cit., 15 de julio de 1897.
15 Ibidem, 16 de febrero de 1893.
124 GUADALUPE VILLA GUERRERO LA MINERÍA EN LA ERA DE LA PAZ Y DEL TRABAJO 125

16 John Birkinbine, Informe sobre el Cerro de Mercado. Durango, Imprenta de Metal Magic. The story of the American Smelting and Refining Company, New York.
La Mariposa dirigida por Francisco Vera. 1882. 18 pp. Farrar, Straus and Company, 1949. p. 49.
17Ibidem. 31 La ASARCO fue fundada en 1899 por Henry H. Rogers y Heonard Lewi-
sohn. La compañía controló diecisiete corporaciones y una sociedad mercantil.
18 La Steel and Iron Co. Contaba con un alto horno para beneficio. fundición y
Abarcó un total de dieciséis plantas fundidoras, dieciocho refinerías y un buen nú-
taller de máquinas. Daba trabajo a cien hombres y fabricaba fierro vaciado. lingo-
mero de minas. tanto en México como en los Estados Unidos. La naciente compañía
tes y maquinaria para minas. que eran vendidos en el mercado general.
fue dirigida por E. W. Nash en la presidencia; Barton Sewell en la vicepresidencia
19Boletín de agricultura ...• op. cit .• año V. núm. 4. octubre de 1895. 178-193. El y como secretario Edward Barush. La empresa pronto enfrentó problemas econó-
cuestionario sobre minas y negociaciones mineras. consignó la respuesta del admi- micos y sociales: el capital aportado por los socios se agotó; además. en el estado
nistrador de la ferrería de Flores. Vicente Heredia en el sentido de declarar que el de Colorado. la legislatura votó una ley que fijó la jornada laboral en ocho horas.
propietario de la misma era el general Juan Manuel Flores. en ese momento go- mientras que en sus plantas ASARCO la mantuvo entre diez y doce horas. Al no
bernador de la entidad y sobrino del propietario original Juan N. Flores y Alcalde. ser respetada la ley. la Unión de Mineros promovió huelgas en todas las plantas
No sabemos en realidad si Juan Manuel compró o rentó a la testamentaría de su que estaban bajo el control del consorcio. En vista de la situación se recurrió a los
pariente. Guggenheirn, quienes hasta entonces no habían mostrado interés en ingresar en la
20Ibidem. ASARCO. La junta directiva propuso. a principios de 1900. la adquisición de pro-
piedades a M. Guggenheim and Sons. La oferta fue aceptada en abril de 1901 y
21 "Despatches from U. S. Consuls in Durango", MP/7157. Microcopy No.
asumieron éstos el control de la compañía. El consorcio ASARCO Guggenheim
M290. rollo 1. El Colegio de México.
creció aceleradamente y se convirtió en el propietario más grande de minas y fun-
22 Mario Cerutti, "Industria pesada y reestructuración económica. La Fundido- diciones en la República Mexicana. Ibidem.
ra de Fierro y Acero de Monterrey (1917-1930)" en México en los años veinte. Pro- 32 Marvin D. Bemstein, The Mexican Mining Industry 1890-1950. New York.
cesos políticos y reconstrucción económica. Siete estudios regionales. México. Claves 1965. p. 50-53.
Latinoamericanas-Facultad de Filosofía y Letras. UANL, 1993. p. 51.
33Las fundiciones paralizadas eran las siguientes: la de Merced González y la
23 Uno de los ejemplos relevantes de este caso fue la Lustre Mining Co. De de Severino Ceniceros. ambas en Cuencamé; la de Carlos Michaud, en Carleña; la
Magistral. distrito de Indé. En junta de accionistas celebrada en Pittsburg, Pensylva- de Carlos Willhelrni, en Pedriceña; y la de Pablo Martínez del Río. en Tinajas.
nia, se determinó aumentar el capital de un millón a cinco millones de pesos. con
34 "Ley Minera de 28 de noviembre de 1881" en Leyes sobre minerales y uso de
la finalidad de establecer mejoras que permitieran a la empresa beneficiar diaria-
aguas públicas del Estado de Durango, Durango, Imprenta de La Mariposa. 1882.
mente mil toneladas de metal.
35 Véase Francois Xavier Guerra. México. del antiguo régimen a la Revolución.
24 Entre las que clausuraron sus trabajos a causa de la baja de los metales. des-
México. Fondo de Cultura Económica. 1988. vol. Y. p. 297-298.
taca la Compañía Luna Llena, establecida en el partido de San Juan de Guadalupe
y es significativo destacar el hecho porque en la empresa laboraban alrededor de 36 "Informe sobre la mina El Gajuelo", municipalidad de Indé en Boletín de
cuatrocientos obreros que quedaron sin empleo. muchos de los cuales habrían agricultura ...• op. cit .• año IV. núm. 4. octubre de 1894. p. 200.
de incorporarse a la Revolución. 37 Guadalupe Nava Oteo. "La minería". en Daniel Cosío Villegas, Historia
25 Luis Veyán era originario de Marsella. Francia. lo que ha hecho pensar. Moderna de México. El Porfiriato. Vida económica. México. Editorial Herrnes, 1974.
p.224.
equivocadamente. que la compañía de Peñoles se inició con capital francés. Lucia-
no Veyán, hermano de éste. era vecino de la hacienda de la Zarca. partido de Indé 38 M. D. Berstein, op. cit.• p. 86.
y ambos. junto con su hermana Josefina V. De Baille -vecina de Ríes, Francia-. 39J. Birkinbine, op. cit .• p. 12-13
Enrique Monroy y Adolfo Aymes formaron la sociedad "Veyán Hermanos y Cía"
40 Boletín de agricultura, op. cit .• año V. núm. 4. octubre de 1895. p. 178-179.
el 8 de diciembre de 1892 con la finalidad de explotar tejidos de lana en la munici-
palidad de Mapimí. Registro Público de la Propiedad en Lerdo. Durango, Registro 41 Ibidem, año VII. núm. 11. mayo de 1898. p. 67-68 y Southworth, op. cit .•
de Sociedades y Poderes del Juzgado 12 de Letras de Mapirní, 1892. registro nQ 34. p.107.

26 J. M. Pérez Ibargüengoitia, op. cit .• p. 90-91. 42Ibidem, año W, núm. 5, octubre de 1894, p. 190-191.
27 Ibidem, p.16-36. 43 En algunos minerales de la república los niños se encargaban de hacer explo-
tar los barrenos. ya que por ser aquéllos rápidos y menudos fácilmente podían po-
28 J. R. Southworth, Las minas de México. México [s.e.]. 1905 (Col. Historia. nerse al abrigo en cualquier recoveco de las labores
Geología. Antigua Minería y Descripción General de los Estados Mineros de la
República mexicana). vol. IX. p. 94-108. 44Boletín de agricultura ..., op. cit.• año IV. núm. 4. octubre de 1894. p. 210-211.
45Ibidem, p. 226-227.
29 La Evolución. Durango, 17 de enero de 1908.
46 "Reglamento de policía minera y seguridad en los trabajos de minas" en Dia-
30 Es característica del plomo estar asociado por naturaleza con otros metales.
rio Oficial de la Federación. México. 12 de octubre de 1912.
en particular a la plata. de ahí que la tarifa Mc Kinley gravara "Cada libra de pIo-
rno contenido en cualquier clase de metal". Al respecto véase Isaac F. Marcosson, 47 Para Durango, véase Boletín de agricultura ... , op. cit .. año VII. núm. 7. enero
126 GUADALUPE VILLA GUERRERO

de 1898, p. 58-68. Para Aguascalientes véase Ibidem, año VIII, núm. 7, enero de
1899, p. 57-65. Para Chihuahua véase Ibidem., año VIII, núm. 12, junio de 1899, p.
121-127. ,
48 La Evolución, 15 de agosto de 1906.
49 Ibidem, 26 de junio de 1908.
50 Guadalupe Nava Oteo, "La minería" en Daniel Cosío Villegas, op. cit.
51 John Birkinbine, op. cit., p. 11, señaló que de manera general había caído en
LOS NORTEAMERICANOS EN DURANGO DURANTE
desuso el combustible de carbón vegetal, y que la llegada del ferrocarril a Durango EL PORFIRIATO y LA REVOLUCIÓN
pondría a la entidad en contacto con zonas productoras de carbón de piedra y de
otros productos que ya habían sido experimentados como buenos combustibles.
John Mason Hart
Pero mientras eso no ocurriera, se podría aprovechar leña, o algún combustible ga-
seoso hecho de desperdicios, y afirmó que en el gran valle de Durango crecía la Profesor de Historia de México
madera de mezquite y de huizache, las cuales producían un carbón duro, denso y Universidad de Houston
de gran potencia calorífica. Subrayó, finalmente, que en la mayor parte de las coli- Traducción: José Ninahualpa Lucano
nas que emergían hacia la ciudad, tanto como las montañas de la Sierra Madre y
sus vertientes, estaban cubiertas de encinos, pinos y otras maderas a propósito para
carbón.
52 Diego López Rosado, Ensayo sobre historia económica de México, México, INTRODUCCIÓN
UNAM, 1965, p. 208. (Colección de Cultura Mexicana, 17).
Desde los últimos años de la década de 1870 y hasta 1940, el esta-
53 "Informe de Porfirio Díaz el 16 de septiembre de 1886" en Los presidentes de
México ..., op. cit., p. 211-212. do de Durango fue un importante centro de inversiones y nego-
54 D. López Rosado, op. cit., p. 212. cios de norteamericanos, pero también fue una base significativa
55El Correo de Durango, 9 de septiembre de 1903. de cambios revolucionarios. Durante el Porfiriato los intereses es-
56 Diario del Hogar, México, 14 de abril de 1909. tadounidenses crecieron rápidamente en Durango y luego se en-
57Ibidem, apud El Heraldo de El Paso, Texas, 16 de abril de 1909. contraron ante un reto cada vez más considerable en tanto la
58"Informe de Porfirio Díaz el 16 de septiembre de 1909", en Los presidentes revolución popular se extendía y se radicalizaba, entre 1910 y
de México ..., op. cit., p. 829. 1917. Una situación parecida se les presentó después, durante la dé-
59Archivo Histórico de la Secretaría de la Defensa Nacional, Archivo de Cancela- cada de 1930, lapso durante el cual el estado fue sometido a la re-
dos, Exp. XI/l11n-36l3, julio 22 de 1911, f. 45. forma agraria. Ya para cuando llegaron los años 40 los intereses
6OLosmetales preciosos de Durango, que tradicionalmente se habían exportado norteamericanos en Durango, que habían contribuido a introducir
en moneda acuñada, dejaron de hacerlo en 1895 al ser suprimida la casa de mone-
da que había venido funcionando desde 1821. modernidad y crecimiento económico, al mismo tiempo que a es-
tablecer una creciente opresión y nuevas formas de injusticia, ha-
CRÉDITOS ICONOGRÁFICOS bían ciertamente decrecido.
Cuadro 1. Peñafiel, Antonio, Noticia del movimiento de sociedades mineras y En los primeros años de la Revolución, grupos armados en
mercantiles habido en la oficina del Registro Público y de la propiedad y del Comer-
cio, durante los años de 1886 a 1910, México, Secretaría de Fomento, 1911, 291 pá- Durango se enfrentaron contra los intereses de grandes propieta-
ginas. rios, de la misma manera como lo estaban haciendo en toda la na-
Mapa 1. Estado de Durango, l3 partidos y cabeceras municipales según la Ley ción los trabajadores agrarios, los mineros y los campesinos.
Notarial de 1905, en Mapoteca Manuel Orozco y Berra, Dirección General del Durante 1913, mientras la Revolución se extendía, ciudadanos de
Servicio Meteorológico de la S.A.R.A.H.
diferentes lugares de la República reclamaron para sí los intereses
Mapa n. 1bidem, No. De control 1498, Durango, Colección General.
de las minas, la agricultura, la ganadería, los recursos forestales y
los ferrocarrileros, que se hallaban en manos de norteamericanos;
aún más, persiguieron y expulsaron a los colonizadores de regio-
nes de Chihuahua, San Luis Potosí, Sonora y Tamaulipas. Des-

127
128 JOHN MASON HART LOS NORTEAMERICANOS EN DURANGO 129

pués los lugareños reaccionaron furiosamente contra la invasión maderería, de la agricultura y de la ganadería. Los empresarios
nor.teamericana y la ocupación de Veracruz, en abril de 1914, y norteamericanos, y en menor grado los británicos y los alemanes,
obligaron a muchos gerentes, administradores e ingenieros de mi- I1egaron a dominar la economía de Durango, a menudo,en socie-
nas, a huir. Hubo desalojo de norteamericanos en varios puntos dad con las elites del estado.
fronterizos, incluyendo El Paso y Brownsville, mientras que los La primera transferencia importante de derecho de propiedad
barcos estadounidenses transportaron refugiados de Tampico y de mexicanos a favor de estadounidenses sucedió cuando el corre-
Veracruz hasta Texas City, Texas y New Orleans, y también de Sali- dor de fincas rústicas Patrick Murphy, de Santa Clara, California,
na Cruz, Acapulco, Mazatlán y Guaymas, a San Diego. De 1915 a compró dieciocho sitios de ganado mayor en su nombre, aunque
1918 creció el antinorteamericanismo entre los partidarios y segui- financiado por Thomas Fisher, de San Francisco. En 1912 el Ban-
dores de Francisco Villa en Durango, Chihuahua y Sonora, sobre co de California, de la ciudad San Francisco, anunció que era
todo después de que se hizo uso de armas norteamericanas en dueño de aquella propiedad. La rica área maderera, "los terrenos
Ciudad Juárez, de que se transportó por tren, del lado estadouni- Murphy", comprendía los sectores conocidos, como Aguinaldo,
dense de la frontera, a tropas carrancistas para sitiar Agua Prieta, Soldado, Bajío Seco, Mesa Alta y Santa Bárbara, situados todos
y luego de que tropas de Estados Unidos, comandadas por el ge- en la hacienda de Dolores, en la Sierra Madre, al Oeste de la ciu-
neral John Pershing, invadieron México. dad de Durango. Esta compra constituyó el primer paso de un
En 1917 los revolucionarios victoriosos promulgaron una nue- proceso que consolidó la propiedad de la tierra entre un puñado
va Constitución en Querétaro, la cual sentaba las bases para una de norteamericanos en el Suroeste de Durango. Murphy y Fisher
reforma agraria extensa, con el fin de enmendar el error que se compraron también un rancho en Llano Grande. Después adqui-
había cometido al despojarlos de sus tierras en los años siguientes rieron tres sitios de ganado mayor en la región de San Dimas,
a la promulgación de la Ley Lerdo, o bien para beneficiar a quie- zona rica en madera y plata, situada a unas cincuenta millas al
nes manifestaban tener necesidad de tierras para mantener a sus Norte de la hacienda de Dolores. Murphy previó la construcción
respectivas familias. de un ferrocarril y, simultáneamente, un crecimiento rápido de la
Durante los siguientes 17 años, las medidas de reforma agra- minería de plata: ventas de madera y valores de bienes raíces, de-
ria tomadas en Durango parecían enderezadas más a un deseo de bido al acceso que el ferrocarril daría al mercado de los Estados
estabilidad política, por parte de los funcionarios del gobierno na- Unidos. Él mantuvo las tierras hasta 1895, año en que su hijo Da-
cional, que a una búsqueda de justicia social. Durante la mitad y niel obtuvo un título perfectamente legal, firmado por el presiden-
la última parte de la década de 1930, sin embargo, la administra- te Díaz, y luego vendió las propiedades a William H. Featherston,
ción de Lázaro Cárdenas se apoderó de muchas más tierras de las de Henrietta Texas, y a A. E. Baird, de Nashville, Tennessee.
que se necesitaban para obtener tranquilidad política. Ya para Featherston, acaudalado ranchero y petrolero, y Baird, compraron
cuando llegó 1940 la gran mayoría de industrias, minas y posesio- 501,080 acres por $125,000.
nes agrarias y rurales, de propiedad norteamericana en Durango y Los otros mineros importantes que operaban en San Dimas
otras partes de México, habían sido tomadas por el gobierno. fueron Samuel H. McKee, de Chicago, Phoebe Hearst y el coro-
nel Dan Burns, los últimos de San Francisco. McKee dirigía la
Durango durante el Porfiriato Compañía Nacional de Minas y Fundiciones con dos empresas
subsidiarias mexicanas en San Dimas. Durante la década de 1890
Desde 1876 el presidente Porfirio Díaz y sus ministros comenzaron Hearst compró propiedades por todo México. Phoebe Hearst or-
a emitir permisos de concesión de negocios y tierras a extranjeros ganizó la San Luis Mining Company, en San Dimas, e invirtió dos
y a sus compañías, en una escala sin precedentes. Los gobernantes millones en una planta eléctrica y en la construcción de un túnel.
mexicanos esperaban obtener el desarrollo de las comunicaciones, Burns, quien llegó a ser un miembro importante del partido De-
del transporte, de la industria manufacturera, de la minería, de la mócrata de California, sobrevivió a los retos impuestos por Mark
130 JOHN MASON HART LOS NORTEAMERICANOS EN DURANGO 131

Birmingham, Presidente de la High Standard Steel Company, y vechaba toda oportunidad para obtener ganancias en bienes raíces
por James A. Stillman, uno de los directores del National City en Durango, comprándolos a propietarios individuales y a compa-
Bank, y por otros financieros de New York. Durante. el Porfiriato, ñías topográficas. Llegó a ser uno de los más importantes hom-
Burns obtuvo una ganancia bruta de más de $20 millones por la bres de negocios del estado. Nacido en Sidney, Ohio, en 1843,
producción de oro y plata mediante su compañía mexicana Can- salió de DeMoins, Iowa, para ocupar el puesto de gerente de la
delaria. A pesar de las favorables decisiones de la Corte Suprema Iron Mountain Company, en Durango. Esta compañía operaba
y de la Presidencia de la nación, los neoyorquinos nunca tuvieron la Durango lron Works y tomó este nombre de la montaña situa-
la posesión de la Candelaria. Burns debió su éxito a la ayuda de da al lado norte de la capital, montaña literalmente constituida
funcionarios locales, así como a la del influyente gobernador por hierro. Colis Huntington la había comprado en la década ~e
Leandro Fernández, a quien el presidente Díaz nombraría inte- los 80 como parte del rico complejo de recursos naturales, que In-
grante de su gabinete. Nelson O'Shaughnessy, encargado de Ne- cluía minerales, madera y ganado, que él intentaba exportar a los
gocios de los Estados Unidos, se quejó de los sobornos para el Estados Unidos por medio de su ferrocarril el Mexican Internatio-
presidente y la Suprema Corte "en la administración de justicia de nal Railroad.
esta República India." Entre tanto Burns compró 160,000 acres en Las autoridades de la entidad reconocieron la importancia de
la región maderera vecina que él utilizó para mantener las opera- Huntington para la región cuando donaron mucha de la tierra que
ciones mineras.' se necesitaba para construir la vía de 150 millas de Torreón a Du-
Durante la década de 1880 otros empresarios norteamerica- rango.t
nos, ansiando rápidas ganancias, se unieron a McKee, Burns, McCaughan aprovechó las especiales oportunidades que él
Murphy, Fisher y Hearst, en la región de San Dimas y sus alrede- encontró a lo largo de los años y encabezó el movimiento para la
dores. Un consorcio formado por Alfred Lowell, Follette Ander- compra, por parte de norteamericanos, de tierras y recursos en
son y Forrest Nelson Handy, adquirió las importantes áreas de El muchos lugares de Durango, especialmente en el Oeste y en el
Borbollón, La Ciudad y El Jarro, hacia el Sur. En conjunto las Sur del estado, además de la zona que rodea a la capital.
propiedades hicieron un total de 81,627 acres madereros. Sin em- McCaughan jugó un papel decisivo en el desarrollo de la domina-
bargo, la posibilidad de llegar a poseer una propiedad local y di- ción norteamericana sobre la región, que para 1910 significaba la
versificada en cuanto a recursos naturales, encontrados en la propiedad de aproximadamente sesenta y cinco por ciento de la tie-
Sierra Madre, pronto sucumbió ante los ofrecimientos del dinero rra, que cubría la cuarta parte suroeste del estado.
lejano. En 1895 aquéllos vendieron las tierras a Edward Hartman, El 8 de agosto de 1902, McCaughan y sus hijos Frank y Allan,
el cual inmediatamente transfirió los títulos a Edward Byrne y a formaron la Compañía San Juan de Michis. En 1906, después de
John L. Weber. En 1909 Patrick Ducey, de Detroit, Michigan, que sus operaciones se habían hecho más complejas, rebautizaro?
compró el 50 por ciento de las acciones de aquellas propiedades. la compañía con el nombre de McCaughan Investment. En su pn-
Al Norte de San Dimas, en Topia, en la región noroeste del esta- mera transacción, como San Juan de Michis, ellos compraron la ha-
do, el general Charles Miller y el honorable Joseph C. Sibley, de cienda Atotonilco, de 12,000 acres, a sus dueños mexicanos y la
Franklin, Pennsylvania, organizaron la Topia Mining Co. que vendieron a Raymond Bell, su sobrino y primo, con una conside-
comprendía dieciocho propiedades mineras con 14,360 pies de rable ganancia. Luego compraron por 26,000 pesos el rancho San-
túnel, con un valor superior a los cuatro millones. En los últimos ta Cruz, de 351 acres, y por 18,000 pesos el rancho Revueltas que
años del Porfiriato funcionaron en la región de Topia otras se hallaba exactamente al Sur de la capital, y los juntaron. Poste-
compañías mineras norteamericanas respaldadas por grandes ea- riormente, sus cuadrillas de trabajadores mexicanos construyeron
pitales.s una residencia grande, viviendas para trabajadores, bodegas, esta-
. John Sheppard McCaughan, el norteamericano más dinámico blos, cercados, huertos, así como una planta para irrigación. Una
como administrador de haciendas e inversionista en tierras, apro- línea telefónica, propiedad de la McCaughan Investment, comuni-
132 JOHN MASON HART
LOS NORTEAMERICANOS EN DURANGO 133

caba el rancho Santa Cruz con la ciudad de Durango. Su amigo acres de tierras de Casasus. El 26 de junio del mismo año, Ducey
Walter C. Bishop, dueño de la Durango Telephone Company, y pagó a Casasus 47,173 pesos por el fundo Pino Gordo.jíe 118,000
su gerente Manuel Avelar, facilitaron la conexión telefónica. Los acres, el cual incluía algunas tierras de Pueblo Nuevo. Ducey llegó
McCaughan criaban caballos finos en el rancho Santa Cruz; uno a poseer 416,000 acres de las tierras medidas por Casasus.>
de ellos fue "el General" considerado el caballo más fino del esta- También en 1899 John Davis, de Chicago, Illinois, compró el
do. Los fundos Santa Cruz y Revueltas forman ahora el Club agostadero Pilares, de 17,700 acres, situado en la Mesa Pelotazo,
Campestre de Durango. Entre 1902 y 1911 los McCaughan se es- de un tal licenciado Rodrigo quien lo había denunciado como te-
pecializaron en la transferencia de derechos de propiedad de me- rreno comunal, ese mismo año. En 1907 Davis vendió dicho agos-
xicanos a norteamericanos. Ellos realizaron estas transacciones tadero a Hiram Smith quien a su vez compró 47,000 acres de las
más que ninguna otra firma.s haciendas Banderas y Santa Petronila, y más de 15,000 acres del
Las compañías mexicanas agrimensoras, los denunciantes par- predio Coyotes. En 1888 Hartman, que actuaba como agente de
ticulares de propiedades comunitarias y los compradores de pro- Davis y otros, compró 75,000 acres de bosques en Pinos Altos, si-
piedades eclesiásticas nacionalizadas, fueron intermediarios e~ tuado en la Sierra Madre, a la Compañía Mexicana Limited, de
varias de las más importantes compras hechas por los estadouni- terrenos baldíos. Hartman volvió inmediatamente a vender estas
denses. Los compradores norteamericanos de las tierras de la Sie- tierras a los compradores norteamericanos ausentes: Peter Mac-
rra Madre adquirieron la mayor parte de sus propiedades a las Arthur, James Maclennon y Evan A. Begg. El 13 de junio de 1891
compañías agrimensoras, por medio de reventas hechas por clien- la Mexican Land, Lumber and Fuel Company compró el rancho
tes mexicanos de esas compañía; las obtuvieron también de los de- San Bias de 62,000 acres, recientemente denunciado, situado cerca
nunciantes de propiedades comunales. Los disgustados madereros de Pueblo Nuevo.
mexicanos que habían trabajado en la Sierra Madre, con títulos o Los especuladores norteamericanos de bienes raíces obtuvie-
sin ellos, por generaciones y aun por siglos, se encontraron de ron algunas veces grandes ganancias en estas transacciones, dejan-
pronto con la noticia de que sus tierras habían sido declaradas do a los mexicanos en segundo lugar. En 1907 la señora Matilde
deshabitadas y sus derechos desconocidos o revocados. Los cam- Ceballos, viuda de un mexicano que había denunciado una pro-
pesinos y trabajadores forestales del Oeste y Sur de Durango sufrie- piedad comunal, vendió dos terrenos del "primer denuncio de te-
ron el despojo, que fue mitigado solamente por las oportunidades rrenos de Llano Grande" a John McCaughan y sus hijos. La
de empleo que les ofrecían los nuevos dueños. señora Ceballos recibió 25,375 pesos por los 25,268 acres, pero
En 1885 el presidente Díaz firmó acuerdos que declaraban a después, en el mismo año, los McCaughan los vendieron y obtu-
Mazquerotes y Guajolotes como terrenos baldíos a favor de su de- vieron una ganancia de un 250 por ciento. Los petroleros y ran-
nunciante, Epitacio Ríos, abogado que vivía en Durango. Ríos, cheros Charles W. Silver y George M. Russegue, de Lawton,
quien servía como prestanombres, vendió inmediatamente un total Oklahoma, dueños de la Internacional México Land, Lumber and
de 14,500 acres a William O. Wood, de Springville, California, por Stock Development Company, pagaron 84,188 pesos por lo que
3,750 pesos. EllO de marzo de 1887 Joaquín Casasus recibió ellos llamaron el rancho Llano Grande, lo cual significaba para los
1,367,710 hectáreas a cambio de inspeccionar, medir y declarar McCaughan una ganancia inmediata de casi 60,000 pesos.
baldíos los terrenos del Sur de Durango. Para desdicha de la gen- El precio tan elevado del rancho Llano Grande demostraba la
te de Pueblo Nuevo "estas tierras desocupadas" incluían las que facilidad de acceso al mercado de que gozaban los norteamerica-
estaban habitadas y eran trabajadas por ellos "desde tiempos in- nos gracias al ferrocarril, a sus contactos en los Estados Unidos,
memoriales." Las propiedades se extendían desde el río San Die- a su conocimiento del negocio de exportación de los productos de
go hasta el río Baluarte y el camino El Rosario. Por 1899, Ducey, rancho y a la capitalización. El ferrocarril a Llano Grande unía
Edward Hartman, Thomas W. Willard, Hiram Smith, William H. este rancho con la estación del Ferrocarril Internacional en Du-
Dent, Y.H. Murray y otros norteamericanos adquirieron 1,000,000 rango, que estaba a sesenta millas hacia el Noreste. El Internacio-
134 JOHN MASON HART
LOS NORTEAMERICANOS EN DURANGO 135

nal se unía al Ferrocarril Central Mexicano en Torreón, y desde tarios estimaron en cinco millones de pesos el valor de la mina.
allí los trenes corrían hacia entronques con la línea transcontinen- En otra operación, J.L. Higginbotham Jr., de Dalias, y J. Lanham,
tal norteamericana en El Paso y Eagle Pass. Los nuevos dueños compraron dos terrenos que sumaban 180,000 acres.el.Jno estaba
de Llano Grande tenían residencias en California, Oklahoma y ubicado en San Francisco de Asís, cerca de Indé, en el valle del
Durango. En 1912 el valor estimado de las propiedades había lle- río Nazas, y el otro en El Oro. Ellos pagaron $71,975 a Carlos
gado a 195,331 pesos. La experiencia de ser desposeídos, las ven- Bracho, socio de varias empresas controladas por norteamericanos
tas y los aumentos no anticipados en el valor de la tierra por en Durango. Las propiedades aumentaron rápidamente de valor.s
causa de las revoluciones que tuvieron lugar en Durango, se repi- En 1894 el magnate de la plata, coronel Daniel Burns funcio-
tieron en muchas partes de México.s nario del condado de Alameda, California, y dueño de las minas
Entre tanto Hiram Smith, agente de bienes raíces que repre- Candelaria, de San Dimas, que le produjeron $20 millones duran-
sentaba los intereses de John Davis, de Chicago, estableció una te 1914, proporcionó el dinero necesario para instalar luz eléctrica
relación de trabajo con Murphy, agente de Fisher, por la cual los en ~l ayuntamiento de San Dimas y en los edificios "que se han
dos hombres se comprometían primero a deslindar las propieda- dedicado para las escuelas públicas." Aquel gesto, más repetidos
des en el estado y segundo a venderse mutuamente una cuarta sobornos a las autoridades locales, fortalecían su relación con
parte de todas las tierras que reconocieran. Ellos trabajaron en el el!os. Entre los que respaldaban a Burns se hallaba el juez que fa-
Sureste de Pueblo Nuevo, región poco explorada (a decir de ellos llo en su favor contra el poderoso, aunque lejano, consorcio de inver-
mismos) y se extendieron a la parte más alejada del Sur del esta- sion~stas de New ~ork que acusaba a Burns de ser un usurpador
do. De esta manera, para 1903, Fisher y el Banco de California, de títulos de propiedad. Uno de los litigantes de New York fue
de San Francisco, habían logrado el control de por lo menos James A. Stillman, quien llegaría a ser presidente del National
82,000 acres de zonas de bosques en La Ciudad, El Jarro y Borbo- City Bank. Ellos tenían éxito para conseguir fallos favorables del
llón. La adquisición más importante realizada por Smith y Murphy presid~nte Díaz y de la Suprema Corte de México; sin embargo,
fue la acertadamente llamada hacienda San Francisco. Como re- los edlcto.s no tenían influencia ante las autoridades de la áspera y
sultado de los esfuerzos de Smith, Davis obtuvo una acción de 50 remota SIerra Madre de Durango. Nelson O'Shaughnessy, encar-
por ciento en los 30,000 acres de Coscomate y Carpintero, en la gado de Negocios de Estados Unidos, se quejaba ante el Departa-
misma zona.? mento de Estado por los sobornos que en este caso incluían al
presidente y a la Suprema Corte de México.?
En algunos casos los poderosos y ricos norteamericanos esta-
blecieron, cuando las necesitaban, fuertes relaciones políticas con A medida que los norteamericanos consolidaban su dominio
las elites locales. En otras ocasiones ellos hasta contribuían al bie- sobre las antiguas propiedades duranguenses, algunas veces ocul-
nestar de la gente de aquellos lugares. En 1901 la International taban ta~bién la identidad de los compradores más ricos, y con
Railroad que corría de Eagle Pass, Texas, a la ciudad de Durango, frecuencia aus~ntes, tales como Fisher y Davis, con el fin de pro-
en su condición de subsidiaria de la Southern Pacific, se unió a la teger los precios. Los agentes norteamericanos de bienes raíces
Promontorio Mining Company en un esfuerzo conjunto para obte- prosperaro~ gracias a los rápidos cambios del derecho de posesión
ner la concesión del ferrocarril. Ellos utilizaron a Maximiliano de las propiedades. Durante la primera década del siglo xx ellos
Damm hijo, miembro de la elite de Durango, para obtener del go- ree~plazaron a las elites mexicanas como grupo terrateniente pre-
bierno una concesión para construir una línea hacia el Mineral de dominante en el Suroeste de Durango, rico en bosques y minera-
Promontorio. Charles Clark, que el año anterior había comprado ~es, al. mismo tiempo que adquirían inmensas propiedades e
al padre de Damm 80 por ciento de los derechos sobre la mina y industrias en pleno desarrollo a lo largo y ancho del resto de todo
contrató el 90 por ciento de las acciones, recompensó a Damm el estado. Ed Hartman, Daniel Murphy, Hiram Smith y John
hijo aumentando de 10 a 25 por ciento su participación en la pro- McCaughan, fueron los más exitosos negociantes de bienes raíces
piedad. Al contemplar la línea férrea, los nuevos y felices propie- que participaron en este proceso. Hartman, Murphy y Smith, con
136 JOHN MASON HART LOS NORTEAMERICANOS EN DURANGO 137

frecuencia fingieron ser compradores ante los vendedores y nota. nancias, hubo otras viudas y mujeres jóvenes que proporci~naron
rios mexicanos, tal vez con el fin de mantener bajos los precios. a los especuladores norteamericanos importantes oportunidades
McCaughan llegó a ser tan prominente que algunas veces necesitó ara comprar haciendas y ranchos. EllO de marzo de 1908, LA.
Pporter y Alexander Sessions,
. M .
de Las Cruces, New eXl~o,compra-
tener, a su vez, sus propios intermediarios.
En 1901 los vendedores mexicanos creían que Hartman era el on la hacienda Pelayo y Cadena, de 467,525 acres, SItuada a 45
dueño de la empresa que en realidad sólo representaba: la Com- r illas al Oeste de Mapimí, a Genoveva Curbelo viuda de Rodrí-
pañía Maderera de la Sierra de Durango. Aprovechando esta
creencia Hartman adquirió los "Terrenos Murphy" que compren-
;uez. Los McCaughan adquirieron un diez p~r ciento de acciones
de Pelayo y Cadena. En otro caso la estrategia del comprador se-
- .•.
dían 69,000 acres y una rica zona maderera en Pinos Altos. Él creto, necesaria para proteger los precios, se combinó con el apro-
compró la tierra de la viuda de Jesús Valenzuela, uno de los topó- vechamiento de la ingenuidad de los vendedores.
grafos de grandes extensiones de tierra de México; también com- En julio de 1904 Matthew Dahlgren, de San Antonio, ~exas,
pró las tierras de los hermanos del difunto Jesús Valenzuela. compró la rica hacienda Santa Cruz, situada al Sur de la ciudad
Luego Hartman hizo un contrato con la viuda de Valenzuela y los de Durango, a la señora Rosa Castilla; adquirió también el rancho
cuñados de ésta por más de 50,000 acres en nombre de la compa- Revueltas, que se hallaba junto a la hacienda, a la señora Con~~p-
ñía. Sin embargo, John Davis fue el dueño secreto, tanto de la ción Flores. Inmediatamente después, Dahlgren se los cambió a
compañía como de las propiedades. En 1922, representantes de John McCaughan por dos propiedades en El Mezquital y por una
Davis registraron documentos notariados en Durango luego de la cantidad en efectivo. Frank McCaughan, hijo mayor de John, esta-
muerte de Hartman, en los que se indicaba que John R. Davis era bleció su residencia en el rancho Santa Cruz. Los McCaughan ha-
el dueño del más de 553,000 acres que habían estado inscritos a bían llegado a poseer las propiedades más valiosas en todo el
nombre de Hartman o en el de la compañía maderera. Otros due- estado.
ños secretos fueron los empresarios de Oklahoma que manejaban Un caso más que ponía a herederas mexicanas, relativamente
la Creek Durango Land Company. Ellos compraron la hacienda inexpertas, frente a experimentados hombres de negocios nortea-
Santa Isabel, de 56,000 acres, al Norte de Durango, y reclutaron mericanos, fue el de William Wallace Varn, de El Paso, Texas
un pequeño grupo de norteamericanos que incluía afroamericanos quien compró las haciendas Cacaria, Nogales y Zárraga. Previa-
e indígenas norteamericanos de Oklahoma, con el propósito de mente había fundado en 1909 la Varn Cattle Company, en Durango,
comprar parcelas, inmigrar y establecer una colonia. e inmediatamente después compró las propiedades. Las haciendas
Murphy, Hartman, Smith y McCaughan, aprovechándose de poseían montañas de bosques de pinos. Las vendedoras eran las
innumerables oportunidades, compraron tierras como inversiones
señoritas Chávez y Zubiría, sucesoras de Pablo Valenzuela, el
personales. Otro negociante de tierras, Mario Clyde Dyer, de
agrimensor. Rápidamente Varn transformó el valor de la pr,opie-
Windom, Minnesota, representaba a la Southwestern Real Estate
dad. Entró en el negocio de la madera aprovechando las mas re-
Company, de Minnesota, en Durango. En 1907, este último se
cientes oportunidades del mercado, como proveer durm~entes
lanzó por su cuenta a comprar en Canatlán la rica hacienda Ma-
para el ferrocarril y materiales de c~nstrucción par~ I~s creclent~s
guey, de 256,000 acres, a la Durango Estates Company Limited.
ciudades de Torreón y Gómez PalaCIO.En un caso unico el matn-
Los norteamericanos que representaban intereses de ausentes más
monio' y posterior divorcio de un norteamericano con una herede-
poderosos, raras veces cobraban mejor que Dyer, por sus empre-
ra mexicana produjo ganancias impresionantes para él. En 1898
sas individuales o por arriesgarse personalmente. En 1912 un in-
ventario del rancho Maguey reveló la existencia de ganado, Charles Dickman obtuvo varias extensiones de tierras entre las
equipo y tierras por un total de 383,000 pesos. 10 que se encontraba la importante hacienda La Estación, en el dis-
. Además del caso de la viuda Matilde Ceballos, quien al ven- trito de Lerdo, de acuerdo con un arreglo de divorcio con Josefina
der su propiedad Llano Grande dio a los McCaughan grandes ga- Valenzuela, la heredera de grandes propiedades rurales obte-
138 JOHN MASON HART
LOS NORTEAMERICANOS EN DURANGO 139

nidas por medio de operaciones de agrimensura, a lo largo y an- nían en comunicación a Durango con el resto del mundo. En 1910
cho de todo el estado. los más grandes propietarios poseían alrededor del 65 por ciento
Un caso más demostró todas las características del avance de de las tierras destinadas a la agricultura, ganadería y extracción de
los norteamericanos en Durango, entre los que se incluyen los madera situadas en la parte suroeste del estado.'! '
compradores secretos y las mujeres mexicanas que venden sus he- Cayeron también en manos de norteamericanos las propieda-
rencias. En 1909 las herederas María de los Ángeles y Flora Ar- des eclesiásticas nacionalizadas, incluidos sus edificios urbanos. El
mendáriz vendieron su hacienda El Vado, de 219,000 acres, a registro público de la propiedad de Durango inscribió por lo me-
Charles L. Stephens y Worsham W. Fariss, de la Durango Land nos siete transacciones de bienes confiscados a la iglesia católica.
Company, que tenía su sede en Phoenix, Arizona. Sin embargo, Esas ventas comprendían muy importantes edificios de la ciudad.
las vendedoras no conocían a los directores de la Compañía. El En 1871 el general José María Patoni vendió a John Ball, el Pala-
presidente de la Land Company, James Hunter, el secretario cio Episcopal, que había sido nacionalizado. En 1892 Filemón y
Spence Finley y los socios Robert B. Goodwin y Joseph McKin- Fermina Fierro compraron la hacienda Guichapa de 31,000 acres,
ney, ,en realidad vivían en Memphis, Tennessee. Flora y María de en San Juan del Río, para después venderla. Por 1910 la hacienda
los Angeles heredaron la propiedad de Francisco Armendáriz el pertenecía a Homer C. Coen. Juan de Dios Palacios, agente de
cual había obtenido la región de Chupaderos mediante denuncio una compañía de colonización compró el Jaral, Mesa del Sargento
registrado en Pueblo Nuevo, en nombre de la Sociedad Francisco y Llano Grande, en 1866. En 1910 la Compañía Maderera Nor-
Armendáriz y Sucesores, y también en nombre de la Compañía teamericana de la Sierra de Durango era la dueña de las tres pro-
Rafael García Martínez que había realizado el deslinde. La pro- piedades. No se encontró ningún registro de las transacciones
piedad muy rica en madera limitaba con Pueblo Nuevo al Norte realizadas sobre las haciendas El Saucillo, San Lorenzo o el ran-
con el río San Diego al Este, la Provincia de Tepic al Sur, y el es- cho Arrollo; es posible que hayan permanecido con sus dueños
tado de Sinaloa al Oeste. mexicanos. Sin embargo, la adquisición por norteamericanos de
La adquisición de propiedades, como El Vado, demostraba cuatro de cada siete propiedades en todo el estado es una señal
las ventajas de los compradores norteamericanos sobre los vende- clara de su penetrante presencia económica.ü
dores mexicanos. Los norteamericanos llegaban a Durango con En otras partes de Durango, los norteamericanos, algunos de
mejores conexiones financieras con los Estados Unidos, mejores ellos dirigentes de industrias, fueron también avanzando en im-
equipos y mejores relaciones con el mercado de aquel país. portancia. El destacado notario José Sariñana describió este pro-
Con todas estas facilidades los norteamericanos adquirían vir- ceso en Durango y en Coahuila como el "establecimiento de
tualmente continuos derechos de propiedad sobre la tierra en la compañías para la explotación agrícola de ranchos y haciendas
Sierra Madre, desde muy al Sur de la capital hasta el Noroeste de con capital norteamericano y nacional."13
la misma. En 1903 la Iowa Loan and Trust Company, de Des En este contexto el agente de bienes raíces Antonio Gurza,
Moines, Iowa, que era la dueña de la Compañía Nacional Mexica- de la firma Gurza Hermanos y Cía., compró en 1897 una gran
na de Hierro y Acero y de la Iron Mountain situada inmediata- parte de la hacienda Cadena y Pelayo, de 470,000 acres, previendo
mente al Norte de la capital, compró el rancho de Morga de una gran ganancia en la reventa. Tenía razón. Los dirigentes de la
15,000 acres que se extendía desde la orilla Este de la ciudad has- Durango Development Company querían la hacienda Cadena y
ta el pueblo de Chupa deros al extremo Sur del llano de Cacaria, Pelayo como fuente de alimentos y otros recursos para las opera-
escogido después por el actor de cine John Wayne para la produc- ciones de su Descubridora. Entre 1898 y 1900 Gurza vendió su ac-
ción de películas del Oeste. Por aquella fecha los norteamericanos ción, de 30,000 pesos, con una ganancia por lo menos tres veces
eran dueños de grandes propiedades que se hallaban inmediata- mayor, a LA. Porter y a un consorcio norteamericano. Parece que
mente al Sur, Norte, Este y Oeste de la ciudad de Durango; eran Porter controló los 995,000 acres de sus propiedades Huitrón,
también dueños del ferrocarril y de las líneas telegráficas que po- Acatita y Cadena y Pelayo; pero posiblemente estaba trabajando
140 JOHN MASON HART LOS NORTEAMERICANOS EN DURANGO 141

para otro propietario. En 1902 David Gough, administrador y De hecho, la mayoría de los más fuertes intereses norteameri-
dueño parcial del complejo Descubridora Mining y de otras pro- canos en Durango, o sea, los principales financieros e industriales,
piedades ubicadas en Mapimí, era también agente de la Durango buscaron la forma de apoyar sus empresas más importantes -que
Development Company, de New Jersey, presidida por ·Thomas H. se hallaban en los Estados Unidos- con operaciones de respaldo
Watkins. Cough completó la compra de una acción de la hacienda mexicano. Colis Huntington, los directores de Iowa Loan and
Cadena y Pelayo a favor de Watkins, y ayudó a consolidar los in- Trust Company, los hermanos Guggenheim, Phoebe y William
tereses de los propietarios de New Jersey mediante contactos con Randolph Hearst, Bernard Baruch, y James A. Stillman, sobresa-
las elites de Durango, en esto incluyó a John McCaughan, amplia- len en este aspecto. Huntington y sus sucesores controlaban el
mente relacionado con aquéllas. McCaughan obtuvo una acción Southern Pacific Railroad y el Mexican International. Los directo-
de diez por ciento de la hacienda Cadena y Pelayo.t- res de Iowa Land and Trust eran importantes financieros en el
La necesidad de ahorrar costos por parte de las firmas indus- desarrollo del área inmediatamente al oeste de Chicago. Los her-
triales, llevó a los principales capitalistas a adquirir propiedades manos Guggenheim controlaban un complejo minero y de fundi-
locales con los recursos requeridos para hacerlas funcionar efi- ción que se extendía a lo largo del Oeste norteamericano y
cientemente. Esta estrategia era especialmente importante para mexicano. Hearst heredó las vastas posesiones de su madre, en
los dueños de minas y del ferrocarril. Los que operaban minas ne- 1905, que comprendían la San Luis Mining Company, en San Di-
cesitaban una integración horizontal para conseguir alimentos más mas, valuada en un millón 500 mil dólares y controlaba en los Es-
baratos, porque sus trabajadores se hallaban con frecuencia en lu- tados Unidos el imperio publicitario de un periódico y una revista.
gares muy alejados. En 1907 el financiero neoyorquino Robert S. Baruch era el director de la Intercontinental Rubber Company.
Towne, presidente de Metalúrgica Mexicana, compró parte de la Stillman era director y, por corto tiempo, presidente del National
hacienda La Joya para mantener sus operaciones mineras en Ma- City Bank, de New York, la institución financiera más grande de
pimí. Quizá el episodio más dramático, en el juego inevitable en- los Estados Unidos.
tre los empresarios norteamericanos y los intereses previamente Fred L. Morris de Lawrence, de Kansas, uno de los tres nor-
establecidos de aquéllos que controlaban los recursos locales en teamericanos que compraron en 1900 la hacienda San Javier Oti-
Durango, ocurrió durante la construcción del Ferrocarril Mexica- napa, de 207,000 acres, puede haber sido miembro de la Morris
no Central. Walker F. Moore, encargado de la construcción de la Packing Company, de Kansas City. Edward Morris, de Denver,
línea de Ciudad Juárez a la ciudad de México, necesitaba adquirir quien entró en la familia y en la fortuna de la Swift Packing Hou-
parte de la hacienda Noé cuyas tierras se extendían por donde iba se, poseía en Chihuahua el rancho T.Ó. Riverside y manejaba la
a pasar la línea. Moore entró en una larga negociación con San- Morris Packing Company. La integración vertical de la industria
tiago Lavín, dueño español de la hacienda. Finalmente, en 1887, ganadera norteamericana se extendió a México por medio de los
Moore concluyó su negociación con Lavín el cual quería mucho ferrocarriles Internacional y Central, que transportaban ganado a
más que la simple venta de la propiedad. Firmaron un "plan por plantas norteamericanas de entrega en Kansas City, Chicago y El
medio del cual la compañía constructora del ferrocarril se com- Paso. Todas estas elites norteamericanas, sus familias o compañías
prometía a crear una ciudad con el nombre de Ciudad Gómez Pa- mantenían en otras partes de México, intereses comparables a los
lacio para honrar la memoria de Francisco Gómez Palacio, que tenían en Durango.!«
esclarecido hijo de Durango." Moore aceptó construir una fábrica Además de sobresalir en las industrias agrícola, maderera y
de jabón, bodegas, casas y plantar árboles. En correspondencia ganadera, los norteamericanos obtuvieron también primacía en
Moore recibió el derecho de vía del ferrocarril, el derecho de Durango en empresas manufactureras, de comunicaciones, de
construir una estación e instalaciones de regreso. En 1898 Lavín, transporte y en minería. Influyeron también en asuntos religiosos,
que en ese momento estaba vendiendo lotes urbanos allí, y sus so- cuidados médicos, farmacia y tejidos. Colis Huntington enseñó el
cios ferrocarrileros inauguraron la nueva ciudad.t> camino a los norteamericanos supervisando la construcción del
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Mexican International Railroad, que pasaba por las zonas ricas de $900.00, en 1890, por la Mexican National Iron and Steel Corn-
Durango y Coahuila, y alentando la capitalización del campo alre- pany, de Colis Huntington. Cambiaron su nombre y la llamaron
dedor de Gómez Palacio, Lerdo, Velardeña, Cuencamé y las zo- Durango Iron and Steel Company. Entonces John Mcf'aughan, su
nas poniente y sur de la capital. Además de la Velardeña Mining jefe de operaciones, compró varios ranchos y pequeñas haciendas
and Smelting Company, controlada por la American Smelting and en sus inmediatas cercanías con fines de aprovisionamiento agrí-
Refining Company (ASARCO), la American México Mining and De- cola, ganadero y maderero. Gracias a ASARCO y al ferrocarril
veloping Company, de Chicago, operaba tres minas y una fundí- que les proporcionaba apoyo técnico y de infraestructura, los di-
dora. La Hileta Gold and Silver Mining y la Moose Mining rectores del Banco de Iowa mantenían sus operaciones en forma
Company, también prosperaron con más de un tercio de millón de relativamente simple y productiva. La propiedad valorada en dos
dólares en activos en Velardeña, antes de la Revolución de 1910. millones y medio de dólares al comienzo de la Revolución, fue
Después de la muerte de Huntington; W.H. Harriman, William la operación industrial más extensa que existió en la ciudad capi-
Roockefeller, James Sillman y George Gould, todos del National tal, además del Ferrocarril Internacional. McCaughan, quien
City Bank, de New York, tomaron el control del Southern Pacific lo administró por varios años antes de dedicarse a su propio ne-
Railroad Network (sistema ferrocarrillero del Pacífico y Sur) y gocio, empleó ingenieros mineros estadounidenses y trabajadores
continuaron con el trabajo del Huntington en el Internacional. mexicanos.
Entre tanto los hermanos Guggenheim, de New York, gana- La administración norteamericana de la planta en Torreón de
ron el control de ASARCO en los Estados Unidos, y Daniel Gug- la Intercontinental Rubber Company siguió el mismo modelo de
genheim patrocinó la expansión de las operaciones de ellos en empleo. Los directores de la compañía, entre los cuales se hallaba
Durango y en otras partes de México. Antes de que los revolucio- el senador Nelson Aldrich, de Rhode Island y el financiero Ber-
narios llegaran a Velardeña, ASARCO poseía 3,000 propiedades nard Baruch, manejaban un imperio que poseía tierras en el Con-
mineras allí, de las cuales un diez por ciento de ellas trabajaba en go Belga, en Sumatra; así como en Durango y Zacatecas, México.
cualquier tiempo o momento. La Compañía empleaba 25 ingenie- Su planta de Torreón procesaba el látex del guayule y producía un
ros, anotadores de tiempo y jefes de labores, todos ellos nortea- caucho de bajo grado, apropiado para la insulación de alambres y
mericanos, junto a un mayor número de trabajadores mexicanos; ropas para protegerse de lluvias. Las instalaciones de Torreón ha-
procesaba mineral por un valor de 12,500 dólares por día en el cían parecer pequeñas a otras fábricas de la misma clase en Méxi-
mismo lugar. La fundidora principal empleaba otros 25 norteame- co. Setecientos trabajadores mexicanos formaron durante años dos
ricanos y procesaba unas 2,000 toneladas diarias. Las instalaciones turnos, antes de que la Revolución desbaratara el negocio.ts
de ASARCO estaban valoradas en 10 millones de dólares e hicie- La presencia económica norteamericana se cruzó con el dramá-
ron que cualquier otro operador pareciera pequeño. tico cambio que se estaba operando en la cultura de Durango.
La rivalidad y competencia entre los industriales norteameri- Solamente en el distrito de Torreón vivían doscientos norteameri-
canos fue con frecuencia feroz; sin embargo, daba lugar a la coo- canos. La Compañía Jabonera de La Laguna, la mayor productora
peración cuando ésta les era mutuamente beneficiosa. La de jabón en Gómez Palacio, con instalaciones valoradas en 6 mi-
International Railroad y los Guggenheim, cada uno por separado, llones de dólares, vendió localmente su producto al mayoreo, al
compraron una parte del famoso Cerro del Mercado o Iron mismo tiempo que hacía campaña para cambiar los hábitos higié-
Mountain a la Iowa Loan and Trust. Los ferrocarrileros norteame- nicos de la población. Entre los dueños se hallaban europeos y
ricanos consiguieron en 1892 un derecho de vía de setenta metros mexicanos, además de norteamericanos que aportaban un doce
de ancho a través de la base del filón, mientras los Guggenheim por ciento del capital. James Brown Potter, el principal inversio-
compraron cinco acres en la base del mismo, en 1902, con el fin nista, era heredero de la fortuna de Brown Brothers Banking y se
de establecer una planta procesadora.t? hallaba bien relacionado con la comunidad financiera de New
Los directores de la Iowa Loan and Trust habían pagado York, en medio de la cual se encontraba W.H. Harriman, los directo-
144 JOHN MASON HART LOS NORTEAMERICANOS EN DURANGO 145

res del National City Bank y del Southern Pacific Railroad que a frente al buen trato dado a los empleados extranjeros, sobrepasa-
su vez controlaba el International. John Brittingham, gerente de la ron a las contribuciones positivas de la cultura norteamericana y
planta jabonera de Gómez Palacio, llegó a ser uno de los más coadyuvaron a un malestar político y social más general. Entre
grandes industriales de México, especializado en la fabricación y 1899 y 1910 una crisis económica, que sumaba cosechas ruinosas,
distribución de materiales de construcción y cerámica. precios de la plata y del azúcar abatidos, y sequías que causaron
Se desarrollaron también otras relaciones culturales y económi- hambre en muchas zonas del Norte, deslegitimizó al gobierno dic-
cas. La Eagle Pass Lumber Company enviaba madera cortada de tatorial de México, el cual por no haber sido capaz de ofrecer alter-
precisión para sus almacenes de Durango y Torreón, madera des- nativas políticas, asumía la responsabilidad de una serie continua
tinada a la construcción de casas. La compañía mantenía agencias de fracasos y sufrimientos del pueblo. Al mismo tiempo se desa-
en otras cinco ciudades del país. La Sonora News Company ven- rrolló un resentimiento contra los norteamericanos entre las clases
día cigarrillos y otros diversos artículos. La Warner Drug Com- trabajadoras de Durango, porque ellos se habían constituido en
pany y otras farmacias, introdujeron en Gómez Palacio, Durango; beneficiarios especiales en el escenario del desarrollo económico I
Torreón, Coahuila y otras pequeñas ciudades, remedios y trata- porfiriano, que había reclutado capitales norteamericanos para la )
mientos modernos para sus clientes enfermos. Toda la ciudad compra de bienes comunales privatizados y propiedades e indus-
grande poseía lo equivalente de la Torreón Mercantile Company, trias nacionalizadas. El individuo que lanzó la piedra sobre la pa-
la cual al estilo norteamericano, ofreció una amplia variedad red de la casa del misionero John McCaughan, durante la
de telas y ropa, o como la Fundición de Hierro de Torreón que recepción de una boda, tal vez se sentía ofendido por la posesión
proporcionaba servicios de fundición. Aún más: la W.B. Lane and y ocupación del Palacio Episcopal, tanto como las injustas transac-
W.K. Hill ofrecía a los duranguenses tiendas de campaña y ciones entre los negociantes estadounidenses de bienes raíces y las
toldos.'? inexpertas propietarias mexicanas. Además, los norteamericanos
El dentista H.G. Boren y el doctor A.N. Carr (este último ejer- añadían a su hegemonía en la propiedad de la industria, infraes-
cía también como farmacéutico), los dos en Torreón, completaban tructura, minas y madera, al igual que en la posesión de tierras
los esfuerzos del dentista William F. Blair y de los médicos L.E. aptas para la agricultura y ganadería, un orgullo cultural altanero
Lawler y Harry Jackson, en Durango. John C. Hancock fue el di- que rayaba en la arrogancia.
rector del Colegio Estenográfico, al cual asistieron principalmente Durante 1909 el descontento contra los norteamericanos por
mujeres, este hecho anunciaba un cambio notable en las funciones parte de los encargados de cuidar el ganado, trabajadores agríco-
de hombres y mujeres en Durango. Otro personal médico presta- las y mineros de Durango, llegó a su clímax en Velardeña y San
ba sus servicios en las instalaciones más modernas, en aquella Pedro Ocuila donde un pequeño grupo de norteamericanos due-
época, de las minas. James G. Chastain, ministro bautista y jefe de ños de minas dominaron la escena. En Velardeña los mineros me-
la Misión Extranjera de la Southern Baptist Convention, dirigía xicanos atacaron las instalaciones de la Velardeña Mining and
iglesias en Durango y en Nieves, Zacatecas. J.H. Fitzgerald, pastor Smelting Company, propiedad de los Guggenheim, en represalia
de la Iglesia Metodista en Durango, ofreció continuidad institucio- por un ataque realizado contra ellos por golpeadores de la compa-
nal a la Iglesia Metodista Episcopal en Durango después de que ñía. La consiguiente represión demandada por los administradores
los intereses siempre crecientes de John McCaughan, le obligaron de la compañía y ejecutada por las autoridades mexicanas, levantó
a desistir de todo esfuerzo persistente como misionero-predicador el escenario de la implicación de los norteamericanos en el violen-
de la misma iglesia. Los ingenieros, los trabajadores metalúrgicos to conflicto entablado entre mexicanos de muchos grupos sociales
y los químicos norteamericanos, contribuyeron también a la cultu- y su gobierno.
ra porfiriana de Durango.e'
Finalmente, sin embargo, las excesivas ganancias acumuladas
La Revolución y la reforma agraria
por los extranjeros en transacciones desproporcionadas de bienes
raíces y el consiguiente maltrato a los trabajadores mexicanos Los norteamericanos huyeron de la capital de Durango ocupando
146 JOHN MASON HART LOS NORTEAMERICANOS EN DURANGO 147

varios trenes durante la primavera de 1911. En esos momentos 1 Bartman, Smith y Willard, sufrieron también fuertes pérdidas du-
revoluciona~ios invadieron las propiedades que rodeaban la Ci~~ rante la Revolución. Los revolucionarios de Pueblo Nuevo, de
dad, .otras situadas en la Sierra Madre hacia el Oeste y otras más asentamientos vecinos y peones, saquearon repetidas veces las ca-
10caJ¡~adas al. Sur en los límites con Tepic y Zacatecas. No sólo s~ sas Y las incendiaron. Hartman y Willard buscaron ayuda median-
amotIna~o~ SInO.que con frecuencia se dividieron las tierras para te el arriendo de su propiedad a la Compañía Maderera de
~u beneficio particular. En aquellos días los lugareños y los traba- Durango, sociedad mexicana controlada por Hartman. La estrata-
jadores de las haciendas se unieron a los revolucionarios en la gema produjo resultados poco favorables durante o después de la
ocupación y sa.queo del rancho San Juan de Michis, de John Revolución. Charles F. Parquer, contratista que transportaba la ma-
M.cCaughan, mientras en 1912 "numerosas bandas" ocuparon el dera de Hartman huyó "porque las condiciones se estaban ponien-
'-l1Jsmo y le causaron ':muchos destrozos." McCaughan se unió al do muy malas y extremadamente peligrosas y los norteamericanos I
empleados en México tenían una última oportunidad para salir
exodo de sus compatnotas
Estados Unidos.u
y permaneció por varios meses en los
del país.24
la
El 20 de noviembre de 1910 Marion Dyer disfrutaba todavía En 1923 la comisión agraria local concedió a Pueblo Nuevo I
de ~u hacienda Maguey, de 255,000 acres, situada en Canatlán; la casi 420,000 acres de bosques y tierra laborable en forma de "res-
ha,bla comprado en 1997 a la Durango Estates Company. Él po- titución." Las más altas autoridades políticas pronto secundaron la
sera d~ buena fe un título de propiedad, pero los habitantes de acción. Otros poblados de la región recibieron también extensio-
San Dlego d~ Al~alá y los :esidentes de aquella hacienda pensa- nes semejantes. La intranquilidad que dominaba en la región
ron que hablan sido despojados de esas tierras. Los vecinos de alentó una incipiente reforma agraria que dejaba a los trabajado-
San Diego daban esta explicación: res de los bosques y a los rancheros muy poco de qué quejarse.
Al. comi~nzo ~e .la administrador del dictador Porfirio Díaz nosotros En 1936 el presidente Cárdenas expropió más de 16,700 hectáreas
fuimos ignornnuosamente desposeídos de nuestras tierras ubicadas del rancho San BIas, cerca de Pueblo Nuevo, que era propiedad
en aquella P?blación por la fuerza de las armas y al oponemos a de la United States and Mexico Realty Company, y las dio a la
aquella medida, se produjeron muchos arrestos de miembros de gente del lugar a pesar de la aprobación formal del convenio del 7
nuestro grupo y ejecuciones de algunos residentes frente a escuadro-
nes armados; luego se produjo el éxodo de casi toda la gente hacia de diciembre de 1911, firmado por el presidente Francisco Made-
otras parte~ del estado. Cuando Madero se levantó en armas ... noso- ro. Madero había actuado de esa manera a pesar de las protestas
tros resolvimos en masa plegar a la revolución y nos hemos unido a de los ciudadanos locales porque él les había prometido a' aqué-
las fuerzas del ahora General Daniel Sánchez.22 lIos, en el Plan de San Luis, restituirles sus tierras. Para fines de
L~ conflagración se extendió hacia los estados vecinos. Henry 1930 más de un milIón de acres de las tierras de reconocimiento
Halgnmson, Adrew Knudson y Ole Manseth, todos de North Da- de Casasus habían sido devueltas a los pobladores.ó
kot~, poseían parte del rancho Los Nogales, en Canatlán. Desde En 1910 Fred Morris poseía todavía 185,000 acres de la ha-
a.bnl hasta julio de 1913 los villistas invadieron la propiedad repe- cienda de Otinapa, que se extendía desde 25 milIas al Oeste de
~,I.dasvec~s, y robaro.n caballos, ganado y maíz. Luego en 1916 los Durango, hasta 60 millas por el único camino que conducía a la
~ntrusos de San Diego ocuparon las porciones arables de la ha- Sierra Madre. Durante el curso de la Revolución los serranos alIa-
cienda Maguey? allí se ~antuvieron hasta que, primero el gober- naron la hacienda "probablemente unas cien veces" y Morris huyó
nador y despues el presidente, sancionaran su acción. El 11 de cuando perdió el control del lugar. Durante las décadas de 1920 y
agosto, el .gobemador Arnulfo González expropió la tierra a favor 1930 el gobierno mexicano entregó la mayor parte de esta hacien-
de San Diego, y el 7 de abril de 1921 el presidente confirmó la da a los asentamientos de trabajadores madereros. Los norteame-
donación.23 ricanos que poseían tierras al Oeste y al Sur de Durango y en los
En la región de Pueblo Nuevo, los propietarios norteamerica- alrededores de la capital, se retiraron del estado bajo amenazas,
nos de varias partes de la concesión de Casasus, Ducey, Dent, durante la Revolución, y se vieron reducidos en ros siguientes
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años a un proceso de litigio ante la comisión conjunta de reclamos 1912 Y 1913, Juan Resa, José Quiñones y Domingo y Mariano
de parte de los Estados Unidos y de México que deliberó hasta la Arrieta, atacaron con tropas rebeldes la mina El Porvenir, cerca
década de 1950. Más tarde, McCaughan regresó y se quedó en de San Lucas. Cuando los pobladores lugareños se unieron para
condiciones confortables, si no en la riqueza. Él fue la excepción los asaltos, el cónsul de los Estados Unidos en Durango preguntó
en esta situación general. a su gobierno si se podía entregar armas a los norteamericanos
En 1939 el presidente Cárdenas confiscó 130,000 acres en los que se hallaban aquí. Por junio de 1914 las condiciones en San
alrededores de El Salto, que pertenecían a norteamericanos. Cár- Lucas estaban "muy mal, no había alimentos ni pesos; solamente
denas nacionalizó también el ferrocarril Durango-Parral, propiedad obligaciones por cobrar.''28
de ASARCO, y con él 168,000 acres de bosques en el municipio En 1913 los ataques contra las minas propiedad de norteame-
de acampo; gran parte fue entregada al poblado San José de la ricanos se intensificaron en Durango y en todo el país. Todas las
Montaña. El Ferrocarril Internacional ya había sido comprado por cuarenta y cinco compañías mineras informaron haber sufrido
el gobierno, al mismo tiempo que todo el resto del sistema ferro- "ataques" en febrero y marzo de 1913. En San Dimas los adminis-
carrilero del país. Hasta exitosos empresarios como Charles Brit- tradores de las compañías mineras Burns, Hearst y otras cuyos
tingham, sufrieron grandes pérdidas durante la reforma agraria. A dueños eran estadounidenses, al principio se sentían seguros gra-
su esposa, Eloisa Asúnsolo, le fueron expropiados en Durango cias a los 100 voluntarios que ofrecían sus servicios bajo las órde-
40,000 acres durante 1932 y 1938.26 nes del comandante Tiburcio Cuevas. El problema comenzó
En mayo de 1913, en Canatlán, donde las propiedades nortea- cuando desertó la mayoría de ellos después de tratar de saquear
mericanas eran muy notables, los revolucionarios asignaron "par- el lugar. Luego, el 10 de julio y el 5 de agosto de 1911, los revolu-
celas de tierra para los campesinos junto con las mulas o bueyes y cionarios atacaron la mina Candelaria. El 12 de abril de 1913 in-
las semillas necesarias." Los funcionarios del Departamento de vadieron el lugar, y los dueños comenzaron a pagar dinero bajo
Estado de los Estados Unidos manifestaron su aversión contra el amenazas de ser vejados. El momento crucial para los norteameri-
villista Calixto Contreras y la ocupación violenta de tierras por sus canos de San Dimas acaeció el 23 de febrero de 1918 cuando
hombres en los alrededores de Canatlán. Se estima que "Calixto Francisco Villa atacó El Oro. Habiendo sido rechazado, sus fuer-
Contreras tenía 3,000 hombres" y se le conocía como "un indio de zas cayeron sobre un complejo minero más pequeño en Magistral,
Ocuila." Entre marzo y junio, los soldados de Contreras, así como operada por Santa María del Oro Mining Company, subsidiaria
los de Domingo Arrieta y los de Tomás Urbina, ocuparon el ran- de National Mines and Smelter Company of the U.S. de Samuel
cho Casa Blanca, situado al Norte de Durango, de propiedad de H. McKee.29
Gustavo Raddaz, naturalizado norteamericano. Le despojaron de Posiblemente furioso, Villa ordenó arrestar al administrador
sus bienes. Después de cada asalto hecho a la ciudad de Durango, de nombre Smith al cual le hizo una serie de preguntas de simple
"las clases bajas se amotinaron y saquearon junto con los solda- efecto retórico. Sin esperar respuesta alguna pronunció una espe-
dos."27 cie de discurso, transcrito por Handshy para Mr. McKee:
Las compañías mineras norteamericanas sufrieron devastado- Mr. Smith, zpor qué trabajo usted estos camiones y provisiones con
ras pérdidas al ser allanadas y saqueadas sus instalaciones por los una escolta? ¿Ha traído acá una escolta bien provista de municiones,
trabajadores y revolucionarios mexicanos. En 1912, durante el ré- para matarme a mí y a mis soldados? Además Ud. No emplea a nin-
gimen de Madero, Durango experimentó menos disturbios que el gún villista o simpatizante. Usted está pagando con vales en lugar de
dinero y vendiendo las mercancías a precios altos mientras la compa-
vecino estado de Chihuahua; sin embargo, Benjamín Argumedo
ñía posee una mina muy rica y usted puede pagar mejores salarios.
con una fuerza de 500 a 600 hombres atacó a la Inde Gold Mi- Usted y también algunos de sus empleados tienen armas y municio-
ning Company: "Todo el campamento fue allanado y prácticamen- nes que ustedes las llevan por todas partes en sus automóviles. Yo
te todo objeto de valor fue robado." Al mismo tiempo "160 de los he ordenado cerrar la planta el domingo y usted ha visto que se la
así llamados zapatistas saquearon" la hacienda Promontorio. En ha hecho trabajar contra mi voluntad.w
150 JOHN MASON HART
LOS NORTEAMERICANOS EN DURANGO 151

Villa ordenó ejecutar inmediatamente al desventurado Smith.


Es importante observar que el capital norteamericano no fluyó
Después de esto la actividad minera de los norteamericanos deca-
en una sola dirección: entró en Durango hasta cuando la Revolu-
yó rápidamente. En 1916 Roger Case, alentado por las victorias
ción estaba en su punto culminante y luego se retiró 'Uniforme-
constitucionalistas de 1915, abrió en Canelas las minas El Carón y
mente del estado. Los norteamericanos siguieron entrando en
San Antonio. Había obtenido la aprobación del gobierno constitu-
cionalista. Sin embargo, en 1919 y 1929 "algunos mineros que ha- México durante lo más crudo de la violencia revolucionaria. De
bían trabajado a sus órdenes deseaban privarlo de esta valiosa allí que para algunos inversionistas los valores a la baja, de algu-
propiedad y hacerla suya." Mariano Arrieta, quien dirigía a los nas compañías norteamericanas tenedoras de acciones durante
trabajadores, había sido minero, como su hermano Domingo, la reforma agraria, representaban oportunidades de inversión.
cuando se unió a la Revolución Constitucionalista encabezada por Los "toros" (negociantes optimistas) entraban en el mercado de los I

"osos" (negocios a la baja). En Durango. La Resources Corpora- j


Venustiano Carranza. "Como nacionalistas [... ] (los hermanos
Arrieta) odiaban a los norteamericanos." Los hombres de Arrieta tion International llegó a ser la más activa entre los recién llega- 1:
ocuparon la mina e impidieron a Case entrar en ella. Case obtuvo dos al negocio. Con su sede en Chicago, esta compañía había sido
un interdicto de la corte que obligaba la devolución de la mina y conocida como Mexico Land Securities Company hasta mediados
la ponía bajo su control de nuevo. Ante estas circunstancias el de la Revolución y había controlado el grueso de las tierras en el
cónsul de los Estados Unidos en Durango le advirtió a Case "que istmo de Tehuantepec, además de tierras petroleras en Tamauli-
los hermanos Arrieta tomarían represalias contra él." En efecto pas, plantaciones en Chiapas y otras posesiones. Componían la je-
ellos lo asesinaron el 23 de enero de 1921,31 fatura de la compañía: AH. Huntington, del Chicago, presidente
Para los norteamericanos y otros extranjeros, las condiciones de la Continental Scale Corporation y miembro del Consejo Uni-
eran tan peligrosas en las ciudades como en el campo. En To- versitario de Cornell University; Albert Johnson, presidente de la
rreón los maderistas saquearon la ciudad el 15 de mayo de 1911 y Barnes Drill Company, director del Illinois National Bank y fidei-
masacraron a 200 chinos. Los montoneros y saqueadores mataron comisario de Rockford; Harry L. Russell, decano de Agricultura
en la ciudad de Durango a varios miembros de la elite, y en am- en la Universidad de Wisconsin; Raymond Starr, ministro de Jus-
bas ocasiones incendiaron el centro de la ciudad. El 20 de febrero ticia de la Suprema Corte de Michigan; Alva C. Sconce, presiden-
de 1911, en Velardeña, los revolucionarios comandados por Con- te de la Omaha Hard Wood Lumber Company y el coronel
treras volaron la Torreon Mercantile Company y saquearon la George T. Langhorne del Ejército de los Estados Unidos. En
planta de ASARCO. En octubre de 1913 y el 1 de abril de 1915 1931 todavía reclamaban 2 millones de acres de México. El 31 de
los villistas saquearon las instalaciones de la Eagle Pass Lumber octubre del mismo año, seguros de que se había terminado la
Company en Torreón.P fuerza de la reforma agraria, los directores o consejeros de la Cor-
La Intercontinental Rubber Company continuó operando su poración compraron la hacienda San Francisco Javier de Lajas, de
refinería en Torreón y tuvo éxito durante los años de la Segunda 167,479 acres, en San Juan del Río. Durante las reformas de Cár-
Guerra Mundial a pesar de que en 1924, por decreto presidencial, denas los directores perdieron por lo menos el noventa por ciento
370,537 hectáreas de sus tierras fueron confiscadas, más otras de las tierras que reclamaban en otras partes de México y toda la
134,808 hectáreas, entre 1929 y 1940. Los presidentes mexicanos compra que habían hecho en Durango. Su protesta no pudo hacer
tomaron aquellas decisiones a pesar del poder de los directores de cambiar a los representantes del gobierno mexicano en la Comi-
las compañías. La Guarantee Trust Company de New York hizo sión de Reclamos: argumentaban que originalmente las propieda-
de depositaria y tomó la responsabilidad de 1088 acciones. Sólo des habían sido adquiridas en forma ilegal por medio del sistema
las exigencias de la Segunda Guerra Mundial le trajeron una tre- porfiriano de medición y reconocimiento de tierras. Will Clayton,
gua. Tuvo éxito durante cuatro años la planta de Torreón que se subsecretario para Asuntos Latinoamericanos, intervino en 1946
vio obligada a trabajar tres turnos durante las 24 horas del día)3
con el objeto de obtener una reconsideración. Las deliberaciones
152 'lASO HART LOS NORTEAMERICANOS EN DURANGO 153

se extendieron hasta ia década de los años de 1950 sin re- 3 Washington National Records Center, College Park, Maryland (WNCR),
Agency 2526, Entry 121, Special Claims Commission, Approved Claims, RG 76.
soluciones, y los más, autos son secretos.>
4 John S. McCaoghan, "Life in Durango Mexico", 85-158, en Reco~eclions, sl/..
Por 1940 el mo cionalista mexicano había arranca-
slp.
do de manos de los icanos la posición hegemónica que 5 Agency 4215, Boxes 160-162, Mexican American Claims Extender, RG 76,
mantenían sobre los, infraestructura y posesión de la tie- WNRC. Ver también Agency 191, Docker 2743, Agrarian Claims Commission, Ap-
rra. Las necesidades ... gunda Guerra Mundial volvieron a proved Claims, RG 76.
6 Escritura 5088, foja 171, tomo 29; escrituras 486 y 487, foja 68, tomo 4; escri-
caracterizar la relaciesa la cual la mano de obra mexicana
ofrecía sus servicios .11' cer las necesidades de los Estados
tura 2710, foja 24, tomo 16; escritura 3181-3183, fojas 229-234, tomo 18; escritura ....
3184, foja 235, tomo 18; y escritura 3190-3194, fojas 249, 257 Y 260, tomo 18
Unidos en la produ guayule y productos agrícolas. Des- AHRP. Para las propiedades norteamericanas en Durango ver: Theodore C.
cendientes de nortea permanecieron en la región, espe- Hamm, "American Investments in this Consular District", June 19, 1912, Box 3703:
312.11/701 and 312.11/155, DSDF, RG 59, NARA. Para San Bias ver: Agrarian
cialmente en Torreón. a dedores. Claims Commission, RG 76, Claims 243, Docket 217, Box 108, WNRC.
Mientras los pa ';Jte5 en el Tratado de Libre Comercio 7 Escritura 4707, foja 37, tomo 27, AHRP.
(North American Freü:l:Agreement) se concentren en el uso 8 Claims 310, Docket 218, Agrarian Claims Commission, Approved Claims, RG
de capital norteamere buscar mano de obra mexicana, la 76, WNRC.
presente tranquilidaéeh dos pueblos se mantendrá viva en 9 Escritura 17,1901, tomo 20, WNRC. Juzgado, San Dimas, EIII C4, ed. 1/2;
1894, AHRP. Para Burns and O'Shaughnessy ver 412.11c16 and 412.11cJ6/115,
Durango y en el resttrl\!WCo.Cuando los inversionistas nor-
Box 4752E, AHRP. DSDF, RG 59, NARA; Entry 125, Special Claims Commis-
teamericanos vuelvanns de controlar los recursos naturales sion, Approved Claims, RG 76.
de México, ernpezarám las fricciones. 10 Escrituras 3251-3260, fojas 61-90, tomo 19; y escritura 3272, foja 140, tomo

A medida que 1(]K ericanos se mantuvieron sobre los 19, NARA. AHRP. Para el inventario ver 312.11/701, Box 3703, DSDF, RG 59,
NARA. Para Santa Isabel ver Correspondence, American Consulate, Durango
recursos naturales, y .• 'os mexicanos decayeron, avances
1925, Volume 1, Dossier 22, page 98, Box 4776 or 4778, DSDF RG 59.
tecnológicos contribue; una nueva interacción entre los dos 11 Para Pelayo y Cadena ver: Agency 2259: Dockets 2263 and 3386. Box 78,
pueblos. Los prograrrssd visión y el crecimiento de las aspi- American Mexican Claims Commission, RG 76, WNRC. Escritura 3540, foja 275,
raciones a una demo retoral y un limitado pluralismo polí- tomo 20, AHRP. Para the Varn principal, también para El Paso, ver: escritura
3551, foja 2, tomo 20, AHRP. Dickman in found in José Sariñana, 1898, escritura
tico, reflejan estas i A comienzo de la década de los 7, fojas 14-15, Archivos Regionales, AHRP. Para Durango Land Company ver: es-
años de 1990 los dure iban en carro a El Paso a visitar la critura 3593, foja 68, tomo 21, AHRP. La localización exacta del Rancho Morgan
tienda Sam's Club pro:: r una gran variedad de productos. la proporcionó Manuel Avelar, Gerente General fundador de la Durango Telepho-
ne Company, entrevista Avelar con Hart, July 25, 1992, Durango. El pueblo de
Ahora con Wal-Mart _ o, ellos viajan a los Estados Uni- Chupaderos, localizado cerca de la ciudad de Durango, no confundir con Chupa-
dos en carros de fabri lJIlrteamericana, por otras razones. deros, región de la parte sur del estado.
12 Escritura 63, tomo 21, AHRP .
.- TAS
13 Sariñana, tomo 1879-1903, EIII, C2, eE, In-1I2, Archivos Regionales, AHRP.
1 Para Murphy ver: Ar ,¡I(IJlico del Registro Público de la Propiedad y el
14De la Garza, n.f, tomo 1902; foja 52, tomo 1898; foja 53, tomo 1899, and foja
Comercio (en adelante A1lii.1\1ll1l1go,escrituras públicas núms. 26, 39 Y 185, 54, tomo 1902;Archivos Regionales, AHRP.
fojas 30 y 203-312, tomo lmmms 3188, fojas 241-244, tomo 18; y escrituras
4589, foja 69, tomo 26. Para ¡JBearstver: Department of State Decimal File 15 Para Towne ver: Ignacio Briones, escritura 10, foja 17, libro 11, 1906, Archi-

(DSDF), Theodore C. Ha [¡m¡j¡ de Durango al Secretario de Estado, Was- vos Regionales, AHRP. Sariñana, escritura 34, foja 34, tomo 1898, Archivos Regio-
hington, D. F., junio 19 /Ie~1IIt 312,111706, Box 3703; Records Group 59 nales, AHRP.
(RG); National Archives aru!;~dlsAdministration (NARA). Para Burns y O'S- 16 Para la Morris Packing and Swift interests ver: Docket 203, Box 102, Agra-
haughnessy ver: 412.11c16 BDI.1l1cl6l115,Box 4752E, DSDF, RG 59, NARA. rian Claims Commission, Approved Claims, and Agency 185, American Mecian
2 Escritura 1157, foja 50. 9,escrituras 2492 y 2614, fojas 115 y 234, tomo
Claims Commission, Deferred Claims RG 76, WNRC.
15; escritura 2710, foja 42.1·ffi; escritura 3206, foja 276, tomo 18, AHRP. 17 Escritura 2462 y 2498, fojas 90 y 120, tomo 15, AHRP.
Para Topia ver: Hamm te by ¡f States, 312.111706, Box 3703, DSDF, RG 18 Escritura 1583, foja 90, tomo 2, AHRP, NARA.; and Hamm to Secretary of
59, NARA. Sta te, June 19, 1912,312.111701, Box 3703, DSDF, RG 59.
154 JOHN MASON HART LOS NORTEAMERICANOS EN DURANGO 155

19 Hamm to Secretary of Sta te, June 19, 1912, 312.11nOl, Box 8703, DSDF, Docket 525, Box 209, Entry 125, Special Claims Commission, Approved Claims,
RG 59. NARA. RG 76, WNRC.
20 lbid. 33 Docket 209, Claims 313, Boxes 104 and 105, Agrarian Claims,Commission,
21312,1151/13, DSDF, RG 59, NARA. Approved Claims, RG 76, WNRC.
22 Vecinos de San Diego de Alcalá a General Arnulfo González, Gobernador 34 Docket 54, American Mexican Claims Commission, Extenden Claim, RG 76,
de Durango, May 25, 1916, en Marion Clyde Dyer, Agency 1232, Box 32, Ameri- WNRC.
can Mexican Claims Commission, Deferred Claims, RG 76, WNRC. Ver también
Decimal File 312.ll51/12, DSDF, RG 59, NARA.
23 Agency 2258, No. Docket Number, Box 436, and Agency 1232, Docket 2348,
Box 203, Entry 125, Special Claims Commission, Approved Claims. RG 76,
WNRC.
24 Agency 1895, Docket 1711, Entry 125, Special Claims Commission. Approved
Claims, RG 76, WNRC. 1:
25 Agency 4215, Boxes 160-162, American Mexican Claims Commission, Exten-
ded; and Docket 217, Claim 243, Box 108, Agrarian Claims Commission, Approved
Agrarian Claims, RG WNRC.
26 WNRC. 812.52/3870, DSDF, RG 59, NARA; and Agency 6223A, Box 207,
Mexican American Claims Commission, and Agency 191 Docket 2743 Agrarian
Claims Commission, Approved Claims; RG 76, WNRC. Para San José de la Mon-
taña ver la reclamación sin número, "Parral and Durango Railroad", Box 11, Ame-
rican Mexican Claims Commission, RG 76, WNRC; and Brittingham, Docket 67,
American Mexican Claims Commission, RG 76.
27 "The Effect of the Revolution in Mexico on American Mexican Mining Inte-
rests", Volume 14, Box 2, Documents on Mexican History, Research and informa-
tion Section, Information on Mexican History; and General Matias Pazuengo,
History of the Revolution in Durango, Junio 1910-0clubre 1914, 3-62, both in United
States and Mexican Claims Commission, RG 76, WNRC and Agency 2605, Entry
125, Special Claims Commission, Approved Claims, RG 76, WNRC.
28 Agency 1252, Box 209, Entry 125, Special Claims Commission, Approved
Claims, RG 76 WNRC.
29 312.11/100/W, Box 3698A, and 312.ll/l00/A to 312/4889, DSDF, RG 59,
NARA. The Effect of the Revolution in Mexico and American Mining Interests,
Volume 14, Box 2, Documents on Mexican History, Research and Information
Section. Information on Mexican History; and General Matias Pazuengo, History o/
lile Revolution in Durango, June 1910-0clober 1914, 3-62, Special Claims Commis-
sion, RG 76, WNRC. Para ''blackmail'' ver 312.115/4, DSDF, RG 59, NARA. Para
Villa ver Agency 2256, Box 436, Special Claims Commission, Approved Claims,
RG 76, WNRC. For Burns and O'Shaughnessy see 412.11cI6 and 41211cI6/115,
Box 4752E, DSDF, RG 59, NARA.
30 Agency 2256, Box 436, Special Claims Commission, Approved Claims, RG
76. WNRC.
31 Agency 1158, Box 29, American Mexican Claims Commission, Deferred
Claims, RG 76. WNRC.
32 "The Effect of the Revolution in Mexico on American Mexican Mining Inte-
rests", Volume 14, Box 2, Documents of Mexiran History, Research and Informa-
tion Section. Information on Mexican History; General Matias Pazuengo, History
o/IIJe Revolution in Durango, June 1910-0clober 1914, 3-62, United States and Me-
xican Claims Commission, RG 76, WNRC. Para Velardeña ver: 312.115am3/8, and
812.11/560, Box 3898c, DSDF, RG 59, NARA. Para Torreón ver: Agency 1252,
l

EDUCACIÓN Y CULTURA EN DURANGO (1877-1910)

Pedro Raigosa Reyna,


Museo Regional de Durango-UJED

Presentación

A punto de finalizar el Siglo xx todavía no acabamos de com-


prender el Durango del siglo XIX, mucho menos el actual. Enten-
derlo en su totalidad sería una empresa presuntuosa; sin embargo,
para iniciar algo sensato es necesario una limitación previa, una
imagen lo más nítida posible de los acontecimientos sobresalientes
del pasado. Este trabajo intenta describir algunos de los sucesos
culturales en Durango de una época a la que algunos han llamado
la Edad Media Mexicana, pero que otros la han marcado como
antesala de la revolución social más importante del México mo-
derno.
La etapa de la historia de México llamada Porfiriato, para se-
ñalar fechas fijas, se inicia cuando el general Porfirio Díaz llega al
poder en 1876, después de derrocar a don Sebastián Lerdo de Te-
jada, y terminó cuando el dictador es también derrocado por los
revolucionarios encabezados por Francisco 1. Madero en el año de
1911.
En Durango, como en el resto del país, los gobernantes loca-
les, de una u otra manera, siempre se mantuvieron fieles al régi-
men porfirista. Esta situación política hace entendible que la vida
cultural del estado se mantuviera bajo la influencia, control y de-
signio de la dictadura. Los mandatarios más importantes por su
permanencia o por sus actos de trascendencia durante el Porfiria-
to en el estado fueron: Juan Manuel Flores (1877-1880, 1884-
1896), Francisco Gómez Palacio (1880-1883), Leandro Fernández
(1897-1900), Juan Santa Marina (1900-1904) y Esteban Fernández
(1904-1911).1

157
]58 PEDRO RAIGOSA REYNA EDUCACIÓN Y CULTURA EN DURANGO (1877-1910) 159

Cultura educativa de su primera imprenta en el año de 1822. Ésta, según nos cuenta
el historiador José Fernando Ramírez, "fue establecida por el
Durante el Porfiriato las dos personalidades más influyentes en la franciscano Buenaventura Cuevas y su ayudante Dolores Olea. Di-
cultura mexicana fueron, indudablemente, Ignacio Manuel Alta- cha imprenta -continua Ramírez- al poco tiempo resultó insufi-
mirano y Gabino Barreda. El primero aglutinando en torno a la ciente por lo rudimentaria de la misma y por el movimiento
revista Renacimiento a los hombres más importantes en las letras, intelectual que vivió Durango en esos momentos. Estos hechos
las artes y la educación; todos ellos identificados en la búsqueda motivaron que el gobernador, Don Santiago Baca Ortiz, adquirie-
de una identidad propia para la cultura nacional, misma que se va ra nueva maquinaria con la que consolidó el taller de impresión,
perdiendo conforme termina el siglo XIX al ceder a la influencia mismo que desde sus primeros años dirigió el Sr. Manuel Gonzá-
de la cultura francesa que acabará como gran dominadora en to- lez."5
dos los campos de la cultura de México. Barreda, fundador de la Otro suceso importante fue el decreto que el primer Congre- /:1
Escuela Nacional Preparatoria (1868) y promotor en México de so Constitucional de Durango (1825-1872) dictó para establecer
la doctrina del filósofo francés Augusto Comte: el positivismo una escuela y una compañía lancasteriana, similar a la que se ha-
que, aunque sufrió modificaciones al proyecto original, se mantu- bía afincado en la ciudad de México en 1823. De esta manera se
vo dominante durante todo el Porfiriato.? dio a los municipios un auxilio en su misión educadora.é
Altamirano, por su parte, vio en la educación el mejor camino La escuela se reglamentó en el Decreto del 2 de septiembre
para crear una cultura nacional: "de no ser así -escribió el maes- de 1826. El Reglamento estaba constituido por 18 artículos que
tro- [... ] vanas han de ser las ilusiones que se forjen sobre el señalaban, entre otras cosas, que aquélla se dividía en tres depar-
porvenir de nuestro país."3 Barreda consideraba que la educación tamentos. En el primero se enseñarían primeras letras; el segundo
basada en los principios de la ciencia, llevaría a la sociedad al es- funcionaría como Escuela Normal para preparar a los profesores
tablecimiento de un poder ideal cimentado en la comprobación en la teoría y la práctica del sistema lancasteriano; el tercero tra-
científica de las diferentes opiniones. "La sociedad positiva -como bajaría como escuela secundaria, en donde la enseñanza sería gra-
se le llamaba-, era y seguiría siendo un ideal que el futuro deci- tuita para los niños pobres, además de que quedaba prohibido
diría y para cuya edificación sería determinante, no tanto la ac- que se golpeara a los alumnos bajo ningún pretexto."
ción compulsiva del Estado, como la difusión planificada de la Don Santiago Baca Ortiz, primer Gobernador Constitucional
educación científica [... ],,4 Ideas rectoras durante esta época que de Durango (1826-1829), comentó en su primera memoria de go-
se aplicaban en todos los ámbitos del poder para lograr la paz, el bierno, que en nuestra entidad hay escasez de establecimientos de
orden y alcanzar el progreso. instrucción pública "[... ] el Colegio Seminario es el único que
Durango, que pronto se proclamó porfirista, adoptó de inme- existe en el Estado, su fundación (1704) se debe, como los demás
diato estas ideas argumentando, sus preclaros gobernantes, que a de su clase, al Concilio de Trento (1545-1563) y su gobierno eco-
la educación siempre se le había tenido en un lugar preponderan- nómico está encargado a la Sagrada Mitra [... ] en sus cátedras en
te para elevar la cultura del pueblo. Pero si esto era cierto, lo era que se enseñan las primeras letras, gramática latina, principios
también que el camino recorrido por la educación no siempre ha- elementales de filosofía y teología moral, teología escolástica, ju-
bía sido fácil. Para comprender esa situación es necesario conocer risprudencia civil y canónica: cursan 169 estudiantes de los que
los principales antecedentes de la cultura educativa del Durango sólo 58 son alumnos del Colegio. Los obstáculos que se oponen a
de fines del siglo XIX y principios del xx. los progresos del entendimiento humano, en la penosa y dificilísi-
ma carrera de las ciencias serán removidos cuando se dicten nue-
Antecedentes de la cultura educativa en Durango vas bases de instrucción pública."8 En ese momento y según la
Uno de los más notables acontecimientos culturales que vivió Du- memoria del gobernador, existían en el estado 34 escuelas en don-
rango a principios de su etapa independiente, fue la inauguración de enseñaban las primeras letras y religión.?
160 PEDRORAlGOSAREYNA EDUCACiÓNY CULTURAEN DURANGO(1877-1910) 16]

Otro acontecimiento determinante para la formación cultural dado el 5 de febrero de 1870 por el gobernador Juan Hernán?ez y
de los durangueños fue, sin duda, la inauguración de la primera Marín.19 A finales de ese mismo año tuvo lugar en el Palacio de
biblioteca pública del estado, el 4 de septiembre de 1853,10 que Gobierno la primera entrega de premios a las alumnas-más ade-
culminaba una gestión para adquirir su acervo y ponerla en fun- lantadas de la institución. En esa ocasión don Carlos Santa María,
cionamiento. Iniciada en 1850 por el entonces gobernador José maestro de gramática castellana, pronunció las siguientes palabras
María Hernández la gestión incluía, además la compra de libros, que revelan la idea que en esa época se tenía d,e~ papel de la mu-
la casa cuyo propietario era el Lic. José Fernando Ramírez. Al ce- jer en la sociedad: "[ ... 1 si alguna vez .Ie es )¡~ltO a un hombre
rrar las operaciones de compra en el año de 1851, anotó el licen- enorgullecerse por el mérito de las acciones ajenas, que me sea
ciado Ramírez: " ... al fin vendí al gobierno, o sea a la Junta de hoy permitido proclamar, llen.o de la m~~ alta sati.sfac~ión,. y ~ar~
Instrucción Pública, mi casa y biblioteca en 31 mil pesos de los muy merecida honra del Instituto de Niñas, que jamas mis discí-
cuales he recibido 14 mil en escrituras de censo impuesto al 6 por pulas me dieron qué sentir: .buena~, laborios~~, dóciles ~ inteligen-
ciento anual, debiéndome pagar el resto en las mismas especies, tes.''20 Las materias que se impartían a las runas, ademas de la ya
según se vayan causando las pensiones."!' La historia de la com- mencionada de gramática castellana, eran: bordado, aritmética, te-
praventa de esta biblioteca estuvo durante varios años en suspen- jido, música, francés, dibujo y flores artificiales. Pocos años des-
so, y se prestó a varios litigios por el pago acordado entre las pués se le agregaron las materias de inglés y geogr.afía.21 _
partes. 12 La ley de educación, fundamental en los pnmeros anos del
Años después dicha casa serviría también para que en ella se Porfiriato en la entidad, fue la promulgada por el gobernador Juan
intalara el Colegio Civil de Durango, inaugurado el 15 de agosto Hernández y Marín en 1876, llamada Ley de Instrucción Pública
de 1856.13 Con el nacimiento del Colegio se concretizaba el decre- en el Estado de Durango.F que resumía la legislación educativa
to para su fundación, promulgado el 9 de abril del mismo año por del Durango liberal del siglo XIX. Ella reglamentaba la educación
el gobernador José de la Bárcena.i- mismo que recogía la inquie- primaria, secundaria y profesional, pero destacaban en la misma
tud del grupo de liberales quienes desde años antes impulsaban el el capítulo 11, párrafo primero, artículos 68 al 76, porque estaban
proyecto para dotar a Durango de una educación superior de tipo dedicados a la creación y organización de la Escuela Normal.P
civil. Con el triunfo liberal sobre los conservadores, en el año de Además de esta escuela se proyectaban la de jurisprudencia,
1860 se nombra gobernador a José María Patoni, quien -siguien- la de ingenieros, la de medicina y la de artes, mismas que debe-
do los lineamientos de Partido Liberal y basándose en la Ley de rían quedar incorporadas en el Instituto Juárez. En la escuela de
Nacionalización de Bienes Eclesiásticos, expedida por el presiden- artes, según los artículos 93 y 94 de la mencionada ley, deberían
te Juárez en 1859-15 el 25 de enero de 1860 decreta la creación impartirse en un lapso de tres años las siguientes materias: dibujo
del Instituto Civil de Durango.!é En el decreto se le proporciona- lineal; dibujo de la estampa, de ornato, del yeso y del natural;
ban para el funcionamiento los capitales y el edificio del antiguo perspectiva teóricopráctica; pintura: colorido, claroscuro, copia na-
Colegio Seminario. Además, Pato ni nombró como director del tural y composición; economía, legislación e invenciones industria-
Instituto a José María Hernández, en ese momento rector del Co- les; práctica en los talleres de arte y oficios; música vocal e
legio y antiguo promotor del mencionado proyecto, y responsable, instrumental; composición.e'
a partir de ese día, del futuro desarrollo del Instituto.t? Junto con la promulgación de la ley se daba a conocer el pre-
A la muerte de Juárez en 1872, José María Hernández, en supuesto de egresos con el cual se pretendía cristalizar el proyec-
nombre de la Junta de Catedráticos promovió que el Colegio Civil to. Se presupuestaba para el primer año de las carreras de
de Durango cambiara su denominación a Instituto Juárez para, de ingeniería y medicina 160 pesos; a las artes se le destinaba~ ~ mil
esta manera, dar cumplimiento al decreto promulgado por el Con- pesos para construir su escuela, equipar sus talleres y adquirir las
greso del Estado el 5 de agosto de 1872.18 herramientas necesarias para los fines planeados.
Otro instituto de origen liberal fue el Colegio de Niñas, fun- El maestro Bruno Martínez (1848-1921), pedagogo y reforma-
162 PEDRO RAIGOSA REYNA EDUCACiÓN Y CULTURA EN DURANGO (1877-1910) 163

dor, es el principal promotor de las iniciativas de reforma educati_ financiadas por el gobierno se contaba en total en todo el estado
va más trascendentales en la etapa porfirista. En 1878 fue la pri- con 175, con una población de 6,821 alumnos y 2,899 alumnas.s?
mera vez que el gobierno llamó al maestro para que dirigiera la La estadística escolar del año de 1906 es la siguiente. primaria
recién fundada Escuela Normal, misma que por desgracia, en esos elemental y primaria superior del sistema oficial, 6,929 varones y
años, no pudo iniciar cursos.o 6,771 mujeres; secundaria y preparatoria, 129 hombres y 65 muje-
res; estudios profesionales para las carreras de abogado, notariado
Modernidad educativa y estadística escolar y normal, 16 hombres y 7 mujeres. Los alumnos de las escuelas
particulares para estudios elementales y de párvulos, primaria ele-
Otro paso hacia la fundación de la Escuela Normal se da a partir
mental y superior, eran 926 hombres y 1,075 mujeres; de las es-
de 1884, con la primera reelección de Porfirio Díaz a la presiden-
cuelas pertenecientes a las asociaciones de estos tres grados eran
cia de México, y de Juan Manuel Flores a la gubernatura de Du.
774 hombres y 919 mujeres. El clero sostenía una escuela secun-
rango, cuando realmente se impone el criterio positivsta de orden
daria y preparatoria para hombres con 170 alumnos; una profesio-
y progreso que habría de asumir el país en todos los ámbitos cul-
nal con 21 alumnos. El total de educandos en el estado era de
turales. De acuerdo con lo anterior, el recién reelecto gobernador
9,133 hombres y 8,967 mujeres.w
mencionaba que en el aspecto educativo se notaba la necesidad
de contar con una Escuela Normal y de cambiar los métodos de
Progreso y modernidad: la llegada del ferrocarril
enseñanza primaria por no ser éstos ya admitidos según los ade-
lantos de la pedagogía moderna de aquella época. Lo primero que Las ideas de progreso y modernidad obligaron al régimen de la
hizo el gobernador fue suspender la Junta de Escuelas y poner la dictadura buscar las reformas que le permitieran financiar la ad-
instrucción al cuidado exclusivo del ejecutivo; para ello nombró a ministración y la buena marcha del desarrollo material. Los pri-
un inspector de escuelas, y le encomendó que de acuerdo con el meros pasos que se dan para lograr la paz y conseguir el progreso
sistema "mutuo y simultáneo", reglamentara la educación del esta- deseado, fueron la represión de las inconformidades populares, la
do.26 Dicha misión quedó bajo la responsabilidad de nuevo, del persecución a muerte contra el bandolerismo, la eliminación de
maestro Bruno Martínez, quien presentó poco tiempo después el los caudillos regionales y el fortalecimiento del latifundio.u A los
reglamento de la Escuela Normal de Preceptores, así como el Re- capitalistas extranjeros se les brinda una confianza desmedida
glamento para las Escuelas Públicas de la ciudad de Durango.F para que inviertan sus capitales, mismos que al final del régimen
La fundación de la Escuela Normal se ratifica en el artículo pri- ascendían, sólo de capital norteamericano, a mil millones de dóla-
mero del nuevo reglamento, de la ley del 30 de enero de 1876. Sin res.32
embargo, vanos fueron, nuevamente, todos los intentos para esta- El principal promotor de estas ideas fue el economista y mi-
blecer la Escuela Normal, por lo que los jóvenes con aspiraciones nistro de hacienda de México, a partir de 1892, José 1. Limantour,
pedagógicas tuvieron que cursar su carrera en cualesquiera de las integrante del grupo positivista denominado "Los científicos", cír-
dos instituciones de educación superior del estado que les impar- culo de personajes porfiristas que se pronunciaban por adminis-
tían dichos estudios: el Instituto de Niñas y el Instituo Juárez.28 trar el Estado con base en la ciencia. Limantour planteaba: "El
Durante 1886 cada uno de estos institutos contaba con 130 comercio busca, a la manera del consumidor particular, los efectos
alumnos, mientras que el Seminario Conciliar de Durango alber- que necesita en donde se le venden mejor y más baratos. Para
gaba a 230. Los establecimientos particulares de educación prima- este fin, es necesario abrirle todas las puertas, bajo pena de coar-
ria y secundaria de esa época en Durango eran: Colegio de tar la elección y disminuir la competencia. Igual cosa debe hacerse
Comercio, Liceo de Niños, Colegio Mariano y los colegios guada- con capitales extranjeros, sin los cuales, preciso es confesarlo,
lupanos para niños y niñas. El total de alumnos para estos plante- nunca saldremos de nuestra vida inerte y raquítica. Ofrecerles de-
les era de 837 varones y 934 mujeres. De las escuelas primarias bemos el bastísimo campo que presentan nuestras inexploradas ri-
164 PEDRO RAIGOSA REYNA EDUCACIÓN Y CULTURA EN DURANGO (1877-1910) 165

quezas, y quiera Dios que no tarde mucho el día en que se los dis- de noviembre de 1892. El acuerdo se dio a conocer el día 2 del
puten los capitales del exterior, ya sean americanos, ingleses o mismo mes.40
franceses."33 La forma que se propuso el régimen para lograr estos El cambio obedeció a que el Presidente de la República de-
fines fue el de conceder permisos ferrocarrileros que permitieron signó como su representante a Ignacio Mariscal, Secretario de Rela-
unir a México con Estados Unidos. Las vías construidas fueron las ciones Exteriores, para que en su nombre inaugurara oficialmente
que enlazaban a la ciudad de México con El paso y Laredo, Te- el ferrocarril, y también por el anuncio de su presencia hecho por
xas, y la de Durango a Eagle Pass.> Huntington, constructor de la vía y principal accionista del Ferro-
En la construcción de esta última vía participaron varias com- carril Internacional Mexicano.
pañías, pero a la que le tocó concluirla fue a la del Ferrocarril In- Todos se preparaban para el recibimiento oficial del ferroca-
ternacional Mexicano, filial del Southern Pacific, la cual tenía rril, y se notaba en el ambiente social y en el cultural el gusto que
conexiones con todos los principales ferrocarriles de Estados Uni- incluso tenía manifestaciones en las letras. Un ejemplo es la com-
dos y Canadá, que unían a las más importantes ciudades, por lo posición presentada por Juan Guerra y Carpio, Director del Pe-
que se convirtió en el más grande del Norte de América.v El prin- riódico local El Correo de Durango, para conmemorar la llegada
cipal accionista de la compañía, mister c.P. Huntington, también del ferrocarril a Durango:
era dueño de los ricos yacimientos de carbón mineral de Coahui- A Durango
la, razón por la cual se empeñó en conseguir primero -junio de ¿Quién eres tú ciudad encantadora,
1881- la concesión para construir la vía de Ciudad Porfirio Díaz Que entre flores, guirnaldas y festones,
(hoy Piedras Negras, Coah.) a Torreón, Coah. Los trabajos se ini- Ostentas con orgullo tus pendones
y aclamada te vez, hora, por hora?
ciaron el 28 de noviembre de 1882, y terminaron en 1888, para
ponerla en servicio el 1 de marzo del mismo año.36 La etapa de ¿Quién eres tú, que hermosa seductora
Torreón a Durango fue concluida los primeros días de octubre de Conmueves este días los corazones,
1892, y la primera locomotora de la compañía constructora llegó a y en medio de ondulantes pabellones
la ciudad el día 1 de ese mismo mes, este acontecimiento entusias- Se levanta tu frente, gran señora?
¿Por qué miro tus brazos fraternales
mó a la población, al grado de que "a iniciativa del señor Ignacio
Abiertos con amor; y quién le trajo
Bracho se acordó con el señor Robertson, contratista de las obras A tu oído los cánticos triunfales?
del ferrocarril, que la primera locomotora que llegó a esta ciudad Mas ya contemplo, sí, que en tu agasajo
y que lleva el número 27 se llame la Durangueña",37 Las más altas Celebras con afán los festivales
autoridades del estado participaron en el festejo popular cuando Del progreso, la ciencia y el trabajo.'!
llegó por vez primera a la ciudad la "llave del progreso". Las fiestas oficiales para el recibimiento del ferrocarril se ini-
A los pocos días de la primera llegada del tren, en el Periódi- ciaron el día 10 de noviembre, tal como estaba previsto. Se con-
co Oficial No. 82 se publicó el itinerario No. 13 del Ferrocarril In- gregaron en el Llano de Guadalupe más de 15,000 personas,
ternacional, en el cual se anunciaba la puesta en servicio del deseosas de participar en los festejos. El tren oficial llegó a las
tráfico de pasajeros y de carga a partir del domingo 16 del mismo cinco de la tarde, y la comitiva fue recibida por las máximas auto-
mes,38 Ese día se preparó una nueva fiesta de inauguración del fe- ridades del estado, mismas que la condujeron por la calle de la
rrocarril con una excursión a la estación de San Carlos -la más Constitución en la que se habían levantado "[ ... ] arcos triunfales
cercana a Villa Lerdo- donde participó lo mejor de la sociedad por el estado, el ayuntamiento, obreros unidos de Durango y colo-
durangueña.a? Tiempo después se discutió la conveniencia de nia americana: la calle estaba ataviada graciosamente con gallar-
efectuar las fiestas oficiales por parte del gobierno y de los organi- detes, cortinas, banderolas, trofeos, guirnaldas, flores y pabellones
zadores. Ambos acordaron por fin que fueran los días 10, 11 Y 12 mexicanos y americanos [... ]"42 En la serenata de la plaza se dis-
166 PEDRO RAIGOSA REYNA
EDUCACiÓN Y CULTURA EN DURANGO (1877-1910) 167

tinguió la banda del 13er. Batallón que vino expresamente con la [os primeros años del siglo xx porque destacaron por su continui-
comitiva oficial. Esa noche también destacó la orquesta del enton_
dad, entre otros casos, La Evolución, fundado en 1 ~e abril de
ces joven compositor durangueño Alberto M. Alvarado, COm-
1897; El Heraldo, establecido el 15 de septiembre de 1906; y EL
puesta por 14 instrurnentistas.s''
Domingo, periódico religioso fundado el 1 de enero de 1884.48
Durante los días 11 y 12 continuaron las festividades, y finali-
Otros medios periodísticos o eran más inestables o su circulación
zaron con un baile de "invitación" en el patio del Palacio de Go-
era tan sólo quincenal o mensual: La Idea, EL Correo de Durango,
bierno. Este último acontecimiento se inició con la intervención
La Estrella, Bandera Roja, La Reforma, La Tribuna, Hojas Sueltas y
de la orquesta del maestro Alvarado, que tocó la obertura de Ole-
EL ApostoLado de la Prensa. EL PuebLo Libre, periódico creado en
lo de Rossini; en seguida las cuadrillas de honor integradas por
1906, y El Defensor de La Propiedad, fundado en 1907 en Gómez
cuatro grupos compuestos por un total de 130 parejas.v' La cali-
Palacio, DgO.49 De los órganos informativos de instituciones desta-
dad interpretativa de la orquesta de Alvarado motivó al gobierno
caba el Periódico Oficial, fundado en 1832;50 el Boletin Municipal,
del estado para enviar a la orquesta a la Exposición Internacional
establecido en 1885; El Boletin Escolar, fundado en 1901; El Bole-
de Chicago, en donde alternó con otras de reputación mundial
tín Eclesiástico, iniciado en 1905; El Boletin de la Sociedad Coope- ,"
como la de Johansen Strauss. Con esta anécdota, quisiéramos ha-
rativa de Auxilios Mutuos, fundado en 1903, y El Boletín deL
cer un paréntesis para mencionar a los músicos de Durango que
Observatorio deL Instituto Juárez, publicado en español y en espe-
sobresalen en dicho periodo; tanto el ya mencionado Alvarado
ranto, iniciado en el año de 1909."51
(1864-1943), así como Alberto Amaya (1856-1930) y Ricardo Cas-
De las asociaciones de profesionistas, científicos y literatos,
tro (1864-1907), quienes fueron discípulos, en sus primeros años
existentes en Durango, sobresalía el Colegio de Abogados, esta-
de estudio, del maestro Pedro H. Ceniceros. 45 También destacó
blecido en 1833 por decreto del 9 de febrero, dado por el V Con-
Velino Miguel Preza (1866-1944). A Fanny Anitúa (1887-1968) se
greso Constitucional y el gobernador Francisco Elorreaga.x La
le considera la máxima cantante mexicana y una de las primeras
Sociedad de Estudiantes del Instituto Juárez, fundada el 23 de fe-
contraltos del continente; sus presentaciones en los mejores tea-
brero de 1901, nació como una sociedad científica y literaria for-
tros de ópera del mundo dejaron constancia de su arte.46
mada 'con la finalidad -decían sus integrantes- de llevar a cabo
Prensa y asociaciones científicas y literarias sesiones semanales de exposición de tesis, que les permitieran
adelantar en la observación y experimentación de la ciencia en ge-
El ingreso de Durango en la modernidad empieza a dar sus resul- neral.v La primera mesa directiva la formaban, como presidente,
tados inmediatos un día después de la culminación de las fiestas Antonio Gómez Palacio (hijo); vicepresidente, Sebastián Vera; se-
del ferrocarril. El señor Irineo Paz, director del periódico La Pa- cretario, Joaquín Moreno; prosecretario Carlos del Palacio, y tesore-
tria, y presidente de Prensa Asociada, convoca a los repre- ro Leandro Guerrero.w Merece nuestra atención la permanencia
sentantes de las publicaciones locales con el fin de formar una del boletín mensual de esta sociedad llamado Ciencia y Al1e, en
filial de Prensa Asociada, en Durango. La mesa directiva de esta cuyas páginas escribieron notables durangueños como: Alberto
sección se formó con un representante de cada uno de los periódi- Terrones, Fernando Castaños, Enrique Olvera, Martín Gómez Pa-
cos que en 1892 existían en la ciudad. Ésta quedó integrada de la lacio y Antonio Gaxiola, de este último recordamos la poesía La
siguiente manera: presidente, Emiliano G. Saravia, director de El noche romántica publicada en el boletín, y de la cual transcribimos
Globo; primer secretario, Julián Bermúdez, redactor de La Repú- un fragmento:
blica; segundo secretario, Juan Guerra y Carpio, director de El
Me gusta revivir estas historias
Comercio de Durango; tesorero, Alberto Cincunegui, director del
De dichas idas y esperanzas muertas,
Boletín Municipalst
Gratos recuerdos de perdidas glorias,
Una buena época de la prensa en Durango fue sin duda la de Hojas que ruedan al ocaso, inciertas.
EDUCACIÓN Y CULTURA EN DURANGO (1877-1910) 169
168 PEDRO RAIGOSA REYNA

encontraba por la misma calle de la antigua plaza, sólo que se


Romántica la noche, tanta calma, edificó en el extremo sur de la ciudad a orillas de la acequia
Tanta luna sonríe al infortunio ... grande.61 ,
Ser poeta es llevar dentro del alma Con la construcción de este edificio se ayudó a perfeccionar
Una noche de eterno plenilunio.55
la calle, y a darle más presencia al lugar, pues muy cerca se en-
Este joven poeta, ensayista, periodista y revolucionario murió contraba un paseo público que algunos años después se transforma-
en combate (1917), por defender sus ideales que ya antes le ha- ría en una plazuela, que actualmente lleva el nombre de Santiago
bían llevado a la cárcel. Baca Ortiz.s? A la calle en donde se encontraba esta plaza se le
La Alianza Científica Universal tenía en Durango un comité llamaba De los gallos.
regional formado, entre otros, por Isaac Ochoterena, Carlos Pa- Las corridas de toros se realizaban en la plaza principal de la
toni, Manuel Rangel, Pastor Rouaix, H. V. Jackson, Carlos Her. ciudad; ahí se colocaban tablados especiales que permitían que
nández, Alfonso L. y Federico Damm y Palacio. Este grupo de la gente pudiera ver las corridas desde las casas que rodeaban a la
científicos se interesaba en materias, como arqueología, botánica, plaza. En 1795, ante la gran popularidad que había alcanzado esta
biología, geografía, mineralogía, plasmogenia, zoología y biblio- diversión, hubo necesidad de reglamentaria para darle el orden y
grafía, para aplicarlos al estudio de Durango. la forma en que debería presentarse este espectáculo.O Es hasta
Los adelantos de las investigaciones las publicaban en su Bole- 1822 cuando el señor Santiago Baca Ortiz construye una plaza de
tín, algunas de ellas de incalculable valor por su calidad científi- toros en terrenos aledaños a la plazuela que hoy lleva su nombre.
ca.56 De todos y cada uno de ellos justo sería hablar en sus obras A partir de aquella fecha los aficionados pudieron ver la fiesta
pero nos limitaremos a señalar que el trabajo de Carlos Hernán- con más comodidad.ss
dez, llamado Durango Gráfico es considerado un clásico del estu- Para 1862 la ciudad crece y sus habitantes buscan otros luga-
dio histórico de la región.>? res en donde disfrutar las corridas de toros y las peleas de gallos.
La cercanía del pueblo de Analco resulta adecuada para este fin:
Teatro y diversiones públicas "[ ... ] Todavía se recuerdan con placer las que se celebraron hace
algunos años en esta antigua villa hoy barrio de la capital; su pro-
La historia del teatro en el Norte de México tiene en el siglo XIX
ximidad a esta población; el bello panorama que ofrece esta parte
un comienzo de esplendor, debido sobre todo a la fundación del
de Durango en la estación florida; el adorno de la plaza de toros
Teatro Coliseo (actual Teatro Victoria) en la ciudad de Durango,
que se formará con elegancia para las corridas que tendrán lugar
en el año de 1800.58 Éste fue edificado anexo a la que había sido
en los ocho días, las fondas, cafés, neverías que a competencia se
casa del rico minero Don José de Zambrano, quien a finales del
pondrán con buen gusto y comodidad; y las chuzas, boliches, car-
siglo XVIII había acumulado una enorme riqueza con la explota-
camanes y demás juegos públicos que se establecerán en el mejor
ción de las minas de Guarisamey, en San Dimas.>?
orden, darán a Analco un aspecto pintoresco de pueblo, en bello
El desarrollo que propició la bonanza económica de finales
contraste con la elegancia y buen tono de las hermosas durangue-
del siglo XVIII comienza a atraer a todo tipo de personas que bus-
ñas que desplegando sus gracias en los paseos y bailes exaltarán la
caban trabajo y fortuna; los que la obtuvieron querían divertirse;
animación de las fiestas.
los que no, también. De las diversiones más habituales y gustadas
La compañía de toros será la mejor y el ganado que se lidiará
por la gente en estos años, sobresalían las peleas de gallos, los to-
muy escogido por su bravura en las haciendas más acreditadas. El
ros y el teatro. Para los primeros contaba la ciudad con palenque
palenque de gallos estará preparado para los efectos de esta di-
ubicado en la calle que hoy lleva el nombre de Juárez, entre
versión."65
Aquiles Serdán y Coronado.w Éste resultó insuficiente, por lo que
Teatro, palenque y plaza de toros, a finales del siglo XIX toda-
hubo necesidad de construir uno nuevo con características que per-
vía eran utilizados como escenarios en donde los habitantes de
mitieran un mayor número de espectadores. Su ubicación se
l
170 PEDRO RAIGOSA REYNA EDUCACIÓN Y CULTURA EN DURANGO (\877-\9\0) 171

Durango disfrutaban con los espectáculos allí presentados. En el presentación de la compañía de ópera italiana que interpretó, para
Teatro Coliseo compañías de ópera, zarzuela, títeres, grupos esa ocasión, la ópera Rigoleto Ií
de teatros locales, así como grandes compañías teatrales, como El 30 de julio de ese mismo año fue estrenado el Teatro Vic-
la de Virginia Fábregas, que se presentó por primera vez en esta toria, en el lugar que había ocupado el Teatro Coliseo, para la
ciudad en 1896 y posteriormente en febrero de 1898,66 se daban primera función contrató a la compañía líricodramática de la ac-
cita personas de la clase media y aristócratas de la localidad. triz doña Virginia Fábregas que presentó la obra SusanaI?
De las diversiones más apreciadas en los últimos años de ese El Lírico y el Victoria, después de sus fiestas de inauguración,
siglo eran sin duda los títeres y el circo. De la primera la compa- intercalaban presentaciones teatrales con temporadas de cinema-
ñía que más popularidad tenía en Durango era la de Leandro Ro- tógrafo, ya que para 1910 el gusto por el nuevo espectáculo había
sete Aranda y Hnos., y de la segunda, la del circo de los Orrín arraigado en Durango.
tenía gran aceptación sobre todo por su artista exclusivo, el paya-
so inglés Ricardo Bel1.67
El cinematógrafo
El interés que despertaban los mencionados espectáculos mo-
tivó que se pensara en construir un nuevo teatro, más grande y Los últimos años del siglo XIX son testigos de los esfuerzos hechos
digno para la ciudad. Para ello se formó un grupo denominado por importantes inventores por dar movimiento a las imágenes
Compañía Constructora y Exploradora del Teatro en Durango, S. A. proyectadas en pantalla. Edison en Estados Unidos, y los Lumiére
Misma que convocó a un concurso para la construcción del nuevo en Francia, son quienes terminarían una gran competencia por
teatro. Se presentaron siete constructoras y la ganadora fue la del este motivo. Tomás Alba Edison patenta en 1892 el kinestoscopio,
norteamericano Jorge E. King quien ya había construido los tea- el cual no logró impresionar al público porque solamente un es-
. tros de Chihuahua y Zacatecas.68 La edificación del nuevo teatro pectador, a la vez, podía observar las películas inclinado sobre un
se inició en noviembre de 1900; sin embargo, por diferentes moti- orificio hecho a una caja de madera.Z'
vos, tardó en concluirse por lo que durante varios años se le llamó Fueron los hermanos Auguste y Luis Lumiére quienes presen-
teatro en construcción. Cuando fue concluido, años después de la taron por primera vez ante un público numeroso, y en pantalla, el
Revolución, fue llamado Teatro Principal Ricardo Castro. cinematógrafo. La primera función se realizó en París el 28 de di-
Otro acontecimiento que es de gran trascendencia para el tea- ciembre de 1895.74 Poco después Edison patenta el vitascopio
tro en Durango, lo representó la puesta en venta del viejo Coli- para proyectar sus películas sobre una pantalla.ü
seo, propiedad de Don Felipe Flores, por medio del Banco de Los Lumiére, después de sus primeras presentaciones, envia-
Durango, en junio de 1909, en una subasta pública se ofreció la ron su invento a muchas partes del mundo para que fuera conoci-
cantidad de 22,500 pesos.e? El inmueble lo adquirió el señor Don do y comprado; a México viajaron los franceses; J. Bon Bemard y
Jesús Ávila, quien empezó a remodelarlo en septiembre del mis- Gabriel Vayre en el mes de agosto de 1896.76 Edison con menos
mo año; cambió las breves columnas de cantera por otras de fie- suerte también remite emisarios a México con su invento. Ambos
rro, amplió el foro y colocó nueva sillería, además redecoró por grupos filmarían lo que fueron las primeras películas en nuestro
completo el interior y le dio una nueva fachada. Así le ofreció al país.
público de Durango un teatro pequeño, pero córnodo.t? Con la utilización de estos nuevos aparatos las compañías fe-
Para los primeros meses de 1910, el señor Alberto M. Alvara- rrocarrileras comienzan a promover sus recorridos turísticos; tal es
do, quien había sido el empresario del Teatro Coliseo por varios el caso de las compañías ferrocarrileras que conectan a México
años, construyó en la plazuela Baca Ortiz el Teatro Lírico. La edi- Con Estados Unidos. Con este fin los norteamericanos James Whi-
ficación de esta nueva sala de espectáculos fue con cimientos de te, como productor y Fred Bleckynden como camarógrafo (envia-
cal y canto y su estructura de madera y fierro, con capacidad para dos probablemente con Edison ya que en el registro aparecen las
1,000 espectadores. Fue inaugurado el 4 de julio de 1910 con la películas como parte de su colección), recorrieron durante no-
172 PEDRO RAIGOSA REYNA EDUCACiÓN Y CULTURA EN DURANGO (1877-1910) 173

viembre y diciembre de 1897, primero la vía del Ferrocarril Inter- La fiebre del cinematógrafo se difunde en el país a mediados
nacional Mexicano y después la del Central Mexicano. Las pelícu- de la primera década de este siglo. Existen en la ciudad de Méxi-
las que se conocen de estos cineastas fueron tomadas .en Sabinas co alrededor de 16 salones.s' En Durango, del primer, salón que
Coah., Durango, Dgo., y la ciudad de México."? ' tenemos noticias es el París, ubicado en la primera calle de Teresa
De Durango se registran seis películas tomadas en esos meses No. 5 (hoy calle Juárez entre Pino Suárez y Alameda). Inició sus
cada una de ellas con una duración aproximada de 40 segundo~ exhibiciones el 19 de marzo de 1907, rebasó las expectativas de los
(50 pies). La primera se titula Fiesta de Toros, la segunda Fiesta de empresarios de la Tabacalera Mexicana que perseguían fines pu-
Toros Dos, y la tercera Fiesta de Toros Tres; en ellas los cineastas blicitarios, pues la respuesta del público que acudió en masa al sa-
..•
filmaron lo que consideraron un espectáculo curioso para el turis- lón sorprendió a los organizadores por el gusto de la gente al
ta norteamericano que pudiera venir a México.f La cuarta pelícu- mencionado espectáculo. El secreto del éxito de la empresa se de-
la llamaron Un día en México, en ella se contempla a mujeres bía a lo bien proyectado de las películas, lo módico del cobro de
acarreando agua en sus cántaros, en la quinta película La hora del las entradas y las funciones especiales de la empresa, que cobraba
tren en Durango, la cámara capta a las personas mirando con la entrada con cajetillas de cigarros vacías. il.ástirna de su corta
asombro la llegada de los pasajeros del tren. Finalmente la sexta
vida! Repentinamente la empresa, para sorpresa de muchos, clau-
película titulada Reparación de calles en México, muestra la forma
suró el salón los primeros días de julio del mismo año.86
en que se empleaba a los presos de las cárceles para reparar las
A finales de febrero de 1908 unos empresarios norteamerica-
calles.r?
nos inauguraron el salón para cinematógrafo llamado Teatro Bi-
La primera temporada del cinematógrafo presentada en Du-
jou, ubicado en el local que ocupó la mercería alemana, bajos del
rango fue en el Teatro Coliseo (actual Teatro Victoria) los días 17
exhotel Iturbide; construido en 1898, originalmente como sede del
al 28 de abril de 1898.80 Del buen éxito que tuvieron dichas exhi-
biciones quedó constancia en las publicaciones de las crónicas pe- hotel Richelieu, en el lugar que ocupaba el portal de los diaman-
riodísticas aparecidas en esos días.81 Por desgracia, en la solicitud tes, actualmente crucero de las calles Constitución y 5 de Febrero,
que hace al municipio el señor Alberto M. Alvarado, empresario después fue el Teatro Juárez al adquirirlo una nueva empresa y fi-
del Coliseo, para que se le conceda licencia de presentar el cine- nalmente, casi al terminar el año se le llamó Teatro Golondrina,
matógrafo, no hace alusión al exhibidor, que suponemos se trata éste se incendió y obligó al municipio a elaborar el primer regla-
del Ing. Salvador Toscano; personaje que al hablar de los inicios mento para salas de exhibición de cine.s?
de su carrera cinematográfica, cuenta que empezó en la ciudad de
México en el año de 1897, al recibir un aparato Lumier que había El nuevo siglo: Durango sigue de fiesta
solicitado de Francia.ss En 1898, con el ánimo de expander su ne- Del gusto de los habitantes de Durango por las fiestas nos da un
gocio viajó a la provincia mexicana: "[ ... ] visitando primero Te-
buen testimonio Fernando Ramírez, conocedor de la historia y
huacán, Pue., para de ahí continuar en un amplio recorrido que
costumbres del pueblo: "En tiempos no muy lejanos la tertulia fue
incluiría Durango, San Luis Potosí, Celaya, Guadalajara, Zamora,
una de las distracciones favoritas, y la de Durango era tan buena y
Zacatecas, Matehuala y Chihuahua."83 Tal afirmación es confir-
agradable como la mejor. Las enemistades de partidos las han
mable al conocer el diario donde Toscano registraba los estrenos
destuido, quedando solamente la pasión por el baile y la franca-
de las películas que había tomado durante su gira. Para el caso
que nos interesa destacar sólo mencionaremos que el día 18 de chela, también considerablemente rebajada por el mismo motivo y
abril de 1898 se estrenaron en Durango dos películas: Lazo de un por el malestar público, que en estos estados pesa con manos de
caballo salvaje y Pelea de gallos en Guadalajara. Posteriormente, el hierro. Sin embargo, raro será el mes en que Terpsícore no reciba
25 del mismo mes estrenó la película Canal de la viga, puente de alguna ofrenda, humedecida con abundantes libaciones."88 Alfre-
Jamaica."84 do Chavero (1841-1906), afirmaba en un viaje que hizo a Durango
174 PEDRO RAIGOSA REYNA EDUCACIÓN Y CULTURA EN DURANGO (1877-1910) 175

en 1864, que sus habitantes eran muy afectos a divertirse y que se efecto del 12 al 16 de mayo de 1901 en Las Alamedas, a partir del
pasaban la vida en bailes y conciertos.s? puente Ortiz de Zarate al puente de Analco, con el lema "Una
Los adelantos económicos que se empiezan a sentir en Du. exposición digna de la cultura de Durango.''95 Algunas.de las fá-
rango, sobre todo después de la llegada del ferrocarril, motivan a bricas que participaron fueron: de tejidos "La Constancia", de
la sociedad a creer que sus sueños de progreso ya están cerca, ello ropa "La Corona", de chocolate "La Campana", de muebles "La
se refleja en sus crónicas periodísticas: "[ ... ] franca y resueltameu. de Mr. Barnes", y la de los señores "Depew y Compañía", además
te nuestra entidad federativa ha llegado rica, y en condiciones so- la fábrica de hierro y acero del "Cerro del Mercado". El doctor
ciales envidiables, al certamen que la nación abre al progreso y a Librado Castillo del Valle, propietario del criadero de gusanos de
la civilización. Durango es uno de los pocos estados de la Repú- seda, denominado "Las Moreras", exhibió una colección de gusa-
blica Mexicana que está casi sin explotarse. Las locomotoras que nos en el momento en que segregaban los filamentos de seda; el
cruzan los campos, las chimeneas que vomitan torrentes de humo señor Ignacio Barraza presentó una incubadora de su invención,
los silbatos que llaman a los operarios a los talleres no son sino el y las mercerías "La Alemana" y "La Suiza" presentaron lo más
preludio del verdadero movimiento industrial que nos espera. Se- adelantado en maquinaria agrícola. El Instituto Juárez llevó una
remos en no lejano tiempo, el Nueva York mexicano.''90 colección de minerales y animales disecados."
El día 25 de febrero de 1902 el sueño se convierte en asom- La tercera exposición regional se realizó del 4 al 11 de mayo
bro al ver circular por primera vez en la ciudad un automóvil, mis- de 1902 en la misma área que la segunda, sobresalió por la acep-
mo que iba conducido por el norteamericano Andy Evans, gerente tación que tuvo en el público las "Siluetas de Exposición", repre-
de la Compañía San Luis de Pánuco de Coronado, DgO.91 El in- sentación así intitulada de un apropósito escrito en verso, en un
greso en la cultura del automóvil no se hizo esperar por los hom- acto, por Manuel Berumen (Henry). Los principales personajes de
bres del progreso de Durango, ya que poco después Ángel López la obra estaban desempeñados por los siguientes niños: "] ... ] la
Negrete recibía su automóvil, igual que el que poseía ya en su ha- música, Isabel de la Torre; la pintura, Carmen Castillo del Valle;
cienda de Saucillo el señor Julio Curbelo.92 la escultura, Isabel Herrera y Sarabia; la poesía, Ma. Luisa de la
A mediados del siglo XIX el mundo industrial izado comenzó a Torre; la luz eléctrica, Dolores P. Gavilán; el progreso, Jesusita de
realizar lo que se llamó Exposiciones Universales, con la finalidad la Torre; Scorpionina, Consuelo Calleja; Clown, Miguel Martínez
de mostrar los adelantos de la ciencia, la técnica y la cultura. Mé- Pescador; Tenorio, Benigno Silva; un torero, Alberto Rivera."?"
xico participó en varias de ellas con delegaciones importantes, Había también en el apropósito un coro de niños que repre-
donde los diferentes estados de la República -entre ellos Duran- sentaban a las casas de comercio. Cada uno llevaba un traje de
go- mostraban sus adelantos industriales y comerciales. En abril fantasía alusivo a la firma que representaba, entre otros destaca-
de 1900 una de estas exposiciones se celebró en París. En Duran- ron los siguientes: "[ ... ] El Palomar, Josefina de la Garza; Compa-
go, el jefe político, Jesús Salcido y Avilés, idea realizar una exposi- ñía Tabaquera de Durango, Aidé Garza; La Bella Jardinera de
ción en la ciudad para mostrar la riqueza natural del estado, con México, Guadalupe Torres; El Zafiro, Berta Gómez; Bella Jardi-
pájaros, peces, plantas, flores y concursos de carruajes adornados. nera de Durango, Irma Daesslé; Las Mariposas, Dolores Medina;
La exposición se efectuó el día 15 de abril de ese mismo año en Mercería Alemana, Berta Garza; Cantina Francesa, Guadalupe
el parque Ortiz de Zarate (actual plazuela Baca Ortiz).93 Fue tal el Sida; Cantina Richelieu, Roberto P. Gavilán; El Pescador, Pedro
éxito alcanzado en la exposición, que se acordó realizar la segun- del Río; Sucursal del Banco Nacional de México, Xavier Icaza
da un año después, pero sin limitarse a la ciudad, sino invitando a (hijo); Rebocería de Guadalajara, Luz Ponce; Banco de Durango,
los demás partidos del estado para que expusiera sus productos un hijo del señor J. Max Damm; Fábrica de la Campana, Anita
agrícolas, mineros e industriales y participaran las casas comercia- Berea; Compañía Harinera de Durango, Amalia de la Torre; La
les e instituciones de cultura.s- Primavera, Luz Castillo; Fábrica de San Francisco, Leo Fleisman
La segunda exposición -llamada ya regional- se llevó a (hijo); La Durangueña, Guillermo Gómez; Talleres de San José,
176 PEDRO RAIGOSA REYNA EDUCACIÓN Y CULTURA EN DURANGO (1877-1910) 177

A1fredo Olagaray; El Telégrafo, Héctor Garza; El Ferrocarril, An- Ignacio Soto, Benito Acosta y Alberto Hernández.104 Al final de
tonio Muguiro; La Imprenta, Víctor J. De la Garza; El Correo, la exhibición se repartieron los premios a los participantes en las
Luis de la Torre; El Siglo XIX, Andrés de la Parra."98 Completa- diferentes secciones. El primer lugar lo obtuvo el Instituto Juárez
ban la obra un coro de niños disfrazados de hadas y mariposas y por su colección sistemática de minerales y rocas, y los premios
otro de ellos, disfrazado de minero.s? para las bellas artes en sus áreas correspondieron a fotografía: pri-
Desconocemos los motivos por los que las exposiciones deja- mer premio, Juan B. Barney; segundo premio, José Z. García;I05 a
ron de realizarse, ya que no fue sino hasta el año de 1907, en la pintura: primer premio, María de Jesús Cueto; segundo premio,
junta de mejoras materiales que encabezaba el gerente del Banco Belén Marín; a música: primer premio, Alberto M. A1varado, por
de Durango, Francisco Asúnsoloiw y a iniciativa de él, que se sus composiciones musicales; a grabados: primer premio, Miguel
acordó se realizara la IV Exposición Regional de Durango. Se de- Gómez, por sus grabados en placas metálicas.t=
cidió en la misma junta que el local más apropiado para su reali- Del desarrollo de las actividades destacaremos que durante
zación era el edificio que se había proyectado a finales del siglo los días que duró la exposición, el teatro y el salón para cinemató-
anterior por el Dr. Mariano Herrera, como Hospital Civil del Du- grafo, adaptados en el edificio de la exposición, fueron las activi-
rango, y que por desgracia a esas fechas no se había concluido.un dades más frecuentadas por el público de Durango. Fue de tal
Se decía que dicho edificio por la forma original de su diseño importancia este espectáculo que, inclusive, se contrató al cinema-
(pabellones aislados, rodeados de patios y galerías), se prestaba de tografista Julio Kemenydy, propietario del Salón Rojo de la ciu-
una manera ideal para exponer adecuadamente todos los adelan- dad de México, para que tomara vistas de los actos que se
tos del progreso de Durango. Se nombró un comité organizador realizaron. 107
encabezado por el gobernador del estado, Lic. Esteban Fernán- La última gran fiesta del Porfiriato en todo México fue la ce-
dez, y se responsabilizó al jefe político del partido de la capital, lebración del Primer Centenario de la Independencia. En Duran-
Ventura G. Sarabia, para que encomendara a las diferentes em- go hubo "procesiones" de carros alegóricos, veladas literarias y
presas de espectáculos, que se presentaban en Durango, a realizar diversiones populares. Se levantaron monumentos, como el que se
funciones de beneficencia para adecuar el edificio; fue con algu- colocó en la avenida Colón, en honor de los héroes de nuestra In-
nas presentaciones de circo, teatro, kermesses y otras diversiones, dependencia.t'f Además, las colonias extranjeras en Durango do-
con lo que se logró reunir los dineros necesarios para que el pro- naron cuatro estatuas labradas en cantera que simbolizaban las
yecto se llevara a cabo. Se le dotó de electricidad, se construyó estaciones del año, mismas que le fueron encomendadas al maes-
una vía de tranvía hasta el local, se pavimentó y acondicionó el in- tro escultor Benigno Montoya (1862-1929) y colocadas a lo largo
mueble para que la culta gente de Durango gozara de lo que fue de Las Alamedas. De la labor de este artista queda constancia en
en ese período la máxima exposición de progreso y de cultura. 102 casi todas las obras de importancia que se construyeron en aque-
El lapso de la cuarta exposición fue del 4 al 31 de mayo de llos años.109
1908. Se dividieron los pabellones en las siguientes secciones: Justo es cerrar el círculo de esta semblanza de la cultura en
agrícola, ganadera, floricultura, minería, industria, comercio y Durango, analizando el grado de educación de este pueblo que la
del gobierno del estado. De esta última sección destacaron el de- consideraba como el termómetro de su cultura, o como dijo el go-
partamento de instrucción, colocado en un salón dividido en siete bernador Fernández en su última memoria de 1910: "[ ... ] de
extensos lotes, que correspondía a las de los ramos siguientes: el acuerdo con los adelantos actuales y conforme a nuestro especial
Instituto Juárez y el de Niñas, escuelas de la capital, zona oriental, modo de ser[ ... ]"IIO Se continuaba en estudio la creación de la Es-
zona central y zona occidental, escuelas rurales y establecimientos cuela Normal y se confiaba en que los profesores que allí termina-
particulares.103 El total de planteles que participaron en la exposi- ran su carrera, cubrirían las exigencias del estado en este ramo. 111
ción fue de 240, y los responsables de organizar este ramo fueron Las leyes de educación que resumen el período porfirista en
el Lic. Manuel Bermúdez y los señores Rafael Valenzuela, José Durango son las siguientes: Ley Orgánica de la Enseñanza Prima-
178 PEDRO RAIGOSA REYNA EDUCACIÓN Y CULTURA EN DURANGO (1877-1910) 179

ria, Ley para el Profesorado de Instrucción Primaria Elemental y así acompañaron los grandes movimientos sociales que se anun-
Superior, con sus respectivos reglamentos (1898-1900). Ley de Ins- ciaban.
trucción Secundaria y Profesional, con reglamento interior para el ,
Instituto Juárez y el de Niñas. 1 12 NOTAS
En este período existían en el estado tres bibliotecas: la del 1 Relación de gobernantes desde 1561 hasta la actual administración pública,
Instituto Juárez con 5,975 volúmenes; la del Seminario Conciliar elaborada cronológicamente y a través de las diferentes etapas históricas en: Cien-
con 8,200 volúmenes, y la Biblioteca América con 600 volúme- cias y Arte. Durango, Universidad Juárez del Estado de Durango. Junio No. 12,
1992, pp. 203-222.
nes.II3 El gobierno del estado pensionaba en a capital de la Re-
2 Historia de México, Tomo 2. México. Colegio de México, 3ed. 1981, pp. 1049-
pública a los siguientes estudiantes: en medicina a Fernando 1971.
Hernández, Guadalupe G. García, Ramón Hermosillo, Francis- 3 Idem, p. 1050.
co Hernández y Francisco Castillo Nájera; en ingeniería a Carlos 4 Córdova, Arnaldo, La ideología de la Revolución Mexicana, México, Ed. Era.
Delgado; canto a Guadalupe Gómez y Francisca (Fanny) Anitúa; Décimo quinta reimpresión, 1989, p. 53.
pintura a Manuel Castillo del Valle. 1 14 Sobresalía en la capital de 5 Ramírez, José Fernando, Noticias Históricas y Estadísticas de Durango, lA. Ed.,
México, D. F., Imprenta de Ignacio Cumplido, 1851, p. 18.
la República el pintor durangueño Ángel Zárraga (1886-1946),
6 Colección de Leyes y Ordenes del Honorable Congreso Constituyente del Estado
que poseía "[... ] un alma de artista y que no sólo dibujaba bien Libre de Durango. Desde su instalación el 30 de junio de 1824, hasta el 26 de octu-
sino que además sabe dar a todos los personajes un valor psicoló- bre de 1825 en que cesó. Victoria de Durango; 1828, Imprenta Liberal a cargo de
gico [... )"115 En sus años de adolescente, mientras estudiaba en la Manuel González, p. 31.
7 Colección de las Leyes y Decretos del Primer Congreso Constitucional del Estado
academia de San Carlos, hizo amistad con Diego Rivera.116
Libre de Durango, Victoria de Durango, Dgo., 1828, imprenta, Manuel González,
Los estudiantes del Instituto Juárez que se recibieron como pp. 33-36.
abogados en esta última etapa, fueron: Celso Enríquez, Manuel 8 Memoria de los ramos que son a cargo del Gobierno del Estado Libre de Duran-
Bermúdez hijo, Miguel Contreras Romo, Teodoro Langoné, pres- go, Durango, Imprenta Liberal a cargo de Manuel González. 1827, Biblioteca Na-
cional de México, pp.6-7.
bítero José Barraza, Pedro Ríos O., Vicente Guerrero y Juan Re-
yes Flores. 1 17 9 Idem.
\O El Registro oficial. Durango, martes 6 de septiembre de 1853.
El número de alumnos en el estado en las escuelas oficiales
11 Teixidor, Felipe, Ex Libris Y bibliotecas de México, México, 1931, pp. 458-472.
era de 17,779 y el gasto anual en la instrucción primaria oficial del
12 Ciencia y Arte, Durango, Universidad Juárez del Estado de Durango (UJED),
estado alcanzó 293,396.00 pesos.' 18 febrero No. 8, pp. 91-100.
Sin embargo, durante esta época existió un abismo. insondable \3 La Enseña Republicana. Durango, 16 de agosto de 1856.
entre las clases "cuItas" de Durango y el pueblo. La elite, atenta a 14 Memoria de Gobierno del Lic. José de la Bárcena, La Enseña Republicana,
su bienestar, no tenía tiempo para dedicarse a la educación de las Durango, 12 de 1857.
clases populares. 15 González, Luis, Galería de la Reforma, México, SEP, 1 ed. 1986, pp. 193-194.

Se había ido formando un público escogido que exploraba los 16 La Falange, Durango, 26 de enero de 1860.
textos clásicos y la música cuIta, que viajaba a Europa y se distraía 17 La Falange, Durango, 18 de enero de 1860.
en el teatro y los bailes glamorosos. Quizá esta actitud producía 18 BoletínOficial, Durango, viernes 9 de agosto de 1872.
un curioso embotamiento de la visión crítica. A esta educación 19 En: Documentos relativos a su primera distribución de premios, verificada el 1º
de diciembre de 1870, Durango, Imprenta las Mariposas 1873.
privilegiada debemos, sin duda, atribuir algunas pedanterías y cos-
20 /dem, p. 11
tumbres cursis, por demás.
21 En Documentos relativos a su cuarta distribución de premios, verificada el 30
y sin embargo, hubo hombres cultos (como el poeta Antonio de noviembre de 1873, Durango, Imprenta las Mariposas, 1873.
Gaxiola) que desdeñaron a la aristocracia porfiriana y se rebela- 22 La Restauración Constitucional, Durango, 30 de enero de 1876.
ron contra el alarde de superioridad de la "cultura" de la época y 23ldem.
180 PEDRO RAIGOSA REYNA EDUCACIÓN Y CULTURA EN DURANGO (1877-1910) 181

24ldem. 56Alianza Científica Universal, Boletín del Comité Regional del Estado de Duran-
25 El Porvenir Intelectual, Durango, 15 de mayo de 1921, pp. 2-3. go, Durango, 1910.

26 Memoria que el Poder Ejecutivo del Estado presenta al Honorable Congreso, 57 Hernández, Carlos, Durango Gráfico, Durango, taller de J.S. Rocha, 1903.
Durango, Imprenta las Mariposas, 1886, p. 9. . 58 Gaceta de México, México, miércoles 19 de marzo de 1800, p. 97.
27 ldem. 59 De la Maza, Francisco, La Ciudad de Durango/Notas de arte, México, D.F.,
28 Ley de Instrucción Secundaria y Profesional, Durango, Imprenta Las Maripo- Imprenta Grama, 1948, p. 7.
sas, 1899. 60 G. Saravia, Atanasio. Apuntes para la historia de la Nueva VIZcaya, Tomo III.
México, D. F., UNAM.
290p. cu., Memoria 1886, p. 9.
61 A.H.D., Cajón 9, Expediente 34, Reglamento para las corridas de toros, Du-
30Anuario Estadístico del Estado de Durango, Durango, Imprenta del Gobierno,
rango (1795).
1907.
62ldem.
31 En el caso de Durango, los bandidos más famosos durante el Porfiriato, fue-
63 A.H.D., Cajón 27, Expediente 34, Reglamento para las corridas de toros,
ron sin duda Heraclio Bernal e Ignacio Parra. Para el primero ver Marín Tamayo,
Fausto, Aquí está Heraclio Bernal, Universidad Autónoma de Sinaloa 1988. Avitia Durango (1795).
Hernández, Antonio, Corridos de Durango, INAH 1989, para el segundo. 64 Ramírez, José Fernando, Noticias Históricas y Estadísticas de Durango, 1ª It
Edición. México, D.F., Imprenta de Ignacio Cumplido 1851, p. 18.
32 Zavala Silvio, Apuntes de historia nacional 1808-1974, México, El Colegio Na-
cional y Fondo de Cultura Económica, 5ed. 1993, p. 124. 65 Publicidad de las fiestas de Analco, promovidas por Ambrosio Olvera, en La
Libertad, periódico oficial de Durango, Durango, 24 de febrero de 1861.
33 Idem, p. 124.
66 El Heraldo, Durango, 4 de mayo de 1907.
34 Idem, p. 121.
67El Estandarte, Durango, 24 de agosto de 1895.
35 De Cardona, S. Adalberto, México a Chicago y Nueva York, Nueva York,
1893, p. 553. 68La Evolución, Durango, 5 de octubre de 1900.
36 Idem, p. 531. 69La Evolución, Durango, 30 de junio de 1909.
37La República, Durango, 19 de octubre de 1892. 70El Heraldo, Durango, 2 de septiembre de 1909.

38 Periódico Oficial, Durango, 13 de octubre de 1892. 71 El Heraldo, Durango, 2 de agosto de 1910.


72ldem.
39 La República, Durango, 19 de octubre de 1892.
73 Reyes de la Maza, Luis, Salón Rojo, Cuaderno del cine/té, México, D. F.,
40 Periódico Oficial, Durango, 3 de noviembre de 1892.
UNAM, 1968, p. 7.
41 El Comercio de Durango, Durango, 10 de noviembre de 1892.
74 García Riera Emilio, Historia del cine Mexicano, ID Edición, México, D. F.,
42El Comercio, Durango, 17 de noviembre de 1892 SEP, 1986, p. 15.
43 El Comercio, Durango, 17 de noviembre de 1892 75 García Riera Emilio, México visto por el Cine Extranjero, ID Edición, México,
44ldem. D. F., ERA, 1987, p. 17.
45 Romero, Jesús, Durango en la evolución musical de México, México, 1848. 76 De los Reyes, Aurelio, Medio Siglo de Cine Mexicano 1896-1947, 1ª Edición.
46ldem. México, D. F., ed. Trillas, 1987, pp. 8-10.
47El Comercio, Durango, 17 de noviembre de 1892 77 Musser, Charlie, Recopilación de Películas Para el Catálogo Edison.
48Anuario Estadístico del Estado de Durango, Tomo 3. Año de 1908, Durango, 78 Comentábamos que el gusto por los toros en Durango es una diversión arrai-
Imprenta del gobierno, 1910. gada en sus habitantes desde los primeros años de la dominación española. De las
funciones que filmaron los norteamericanos, suponemos que pueden ser, por las que
49ldem. pide licencia al Municipio, del señor Braulio Martínez a partir del 25 de diciembre
50 Gaceta del Supremo gobierno de Durango, Durango, 12 de agosto de' 1832. de 1897. Boletín Municipal, Durango, sábado 1 de enero de 1898.
51Boletín del observatorio del Instituto Juárez; Durango, No. 1, 1Q de abril de 1909. 79 Musser, op. cit., Recopilación.

52 Colección de Leyes y Decretos de 1826-1833, Durango, Imprenta del Estado a 80 Archivo General del Municipio de Durango (AGMD), Sala de Acuerdos del
cargo de Manuel González, 1833. Ayuntamiento de Durango, Durango, 16 de abril de 1898.
53 La Evolución, Durango, domingo 24 de febrero de 1901. 81 La Evolución, Durango, 24 de abril de 1898, El Universal, México, 26 de abril
de 1898, Boletín Municipal, Durango, 1 de mayo de 1898.
54 La Evolución, Durango, viernes 22 de febrero de 1901.
55 Ciencia y Arte, Órgano de la Sociedad de Estudiantes del Instituto Juárez.
182 PEDRO RAIGOSA REYNA EDUCACIÓN Y CULTURA EN DURANGO (1877-1910) 183

82 Ramírez, Gabriel, Crónica del Cine Mudo Mexicano, 1ª Edición, México, D. 109 Martínez, Rutilio, La Cantera de Durango, Obra de Montoya, Durango 1950.
F., Cineteca Nacional, 1989, p. 21. 110 Memoria, 1910, op. cit., p. XIX.
83 Idem, p. 23. iu Idem. ,
84 Fundación Carmen Toscano, Memorias de un Mexicano, Tercera reimpresión 112 Memoria 1910, op. cit., p. XXXIII. Ley de Instrucción Secundaria de ambos
México, D. F., 1997, pp. 50-51. ' Institutos y Profesional en el Instituto Juárez, Durango, Imprenta Las Mariposas,
85 De la Maza, op. cit., p. 35. 1904·
86 La Evolución, Durango, 24 de marzo de 1907, La Evolución, Durango. 7 de 113 Anuario Estadístico del Estado de Durango 1906, Durango, Imprenta del go-
abril de 1907, La Evolución, Durango, 7 de julio de 1907. bierno,1907.
87 La Evolución, Durango, 14 de febrero de 1908, La Evolución, Durango, 7 de 1141dem.
abril de 1898, La Evolución, Durango, 31 de mayo de 1908, El Heraldo, Durango, 1 115Ángel Zárraga, México, Museo Nacional de Arte, diciembre 1990, febrero
de diciembre de 1908, Boletín Municipal, Durango, 4 de diciembre de 1908. 1991, p. 5.
r 11
88 Ramírez, Fernando, op. cit., p. 68. 116 Idem, p. 6.
89 Biografía del autor elaborada por el Dr. N. León, en: Chavero, A1fredo, 117Memoria, 1910, op. cit., p. XXI.
Obras; escritos diversos, México, tipografía de Victoriano Agüero, 1904, T.I., Biblio- 118 Idem, p. XXII.
teca de Autores Mexicanos No. 52.
90 La idea, Durango, miércoles 24 de octubre de 1900.
91 La Evolución, Durango, miércoles 26 de febrero de 1902
92 La Evolución, Durango, domingo 9 de marzo de 1902.
93 La Evolución, Durango, viernes 6 de abril de 1900.
94 La Evolución, Durango, miércoles 18 de abril de 1900.
95 La Evolución, Durango, 12 de mayo de 1901.
96ldem.
97 La Evolución, Durango, 20 de abril de 1902
98ldem.
99ldem.
100 Este acaudalado banquero de Durango es el padre de la famosa actriz de
cine Dolores del Río, y su nombre original era Dolores Asúnsolo López Negrete.
(Dolores nació en Durango el día 3 de agosto de 1903). Ramón, David, Dolores del
Río/Historia de un rostro. México, D. F., UNAM, ID Edición 1993, p. 13.
101 Crónica Ilustrada de la W Exposición Regional de Durango, Artes Gráficas de
Monterrey, 1908, s.p.
102ldem, s.p.
103Idem, s.p.
104 ldem, s.p.
105 Además de los mencionados fotógrafos también ejercían este oficio en Du-
rango Rafal Estrada, Manuel Béjar y Antonio F. Fuentes, Directorio del Estado de
Durango formado en 1910, Centenario de nuestra Independencia, Lit. tip M. Gó-
mez, Durango.
106 Crónica, op. cit.
107El Heraldo, Durango, 14 de mayo de 1908, Estas películas fueron exhibidas
durante junio en el Teatro Juárez de Durango, después llamado Golondrina. La
Evolución, 7 de junio de 1908.
108 Memoria presentada al H. Congreso del Estado por el Gobierno del mismo,
sobre las actas de la administración pública, Durango 1910, p. XIX.
,

EL MADERISMO EN DURANGO; LUCHA POLÍTICA


E INTENTOS DEMOCRÁTICOS (1910-1913)

Graziella Altamirano
Instituto Dr. José María Luis Mora

Durante el lapso transcurrido entre 1910 y 1913, se vivió en México


tanto el auge como el colapso del movimiento nacional encabeza-
do por Francisco 1. Madero. Durante ese periodo se deterioró el
régimen porfirista y nació, propiciado por la Revolución, un nuevo
orden de cosas con variantes y peculiaridades muy marcadas en
algunas regiones del país, en lo que se refiere a la desaparición de
la pasividad política de ciertas capas sociales; la apertura de espa-
cios inéditos para la movilización de nuevos actores políticos; la
creación de partidos; la formación de alianzas y correlación de
fuerzas a nivel local; así como al predominio de conflictos y ten-
siones sociales que se tradujeron, con mayor o menor persistencia,
en revueltas armadas.
En 1910, a propósito de las elecciones y del anuncio de Díaz
de retirarse al finalizar su periodo de gobierno, el país transitaba
por una crisis política en la que había madurado el deseo de un
cambio, y nacido la oportunidad de organizar la oposición. La cre-
ciente agitación política que surgió a nivel nacional era, sin em-
bargo, la manifestación de una lucha que de tiempo atrás venía
dándose en varios niveles. Las divisiones existentes entre los mis-
mos porfiristas reflejaban claramente la búsqueda por obtener la
vicepresidencia, dada la avanzada edad del dictador, al tiempo
que otros grupos se preparaban en el mismo sentido para obtener
la sucesión efectiva.
En medio de este ambiente surgieron nuevos partidos políti-
cos que trabajaron para dar a conocer sus programas y fórmulas
para las próximas elecciones nacionales. Entre ellos destacaron el
Partido Reeleccionista, con la candidatura de Ramón Corral,

185
186 GRAZIELLA ALTAMIRANO EL MADERISMO EN DURANGO 187

quien ya ocupaba la vicepresidencia, y el partido Democrático, delegados y organizó clubes en las poblaciones importantes de la
que en su mayor parte apoyó al general Bernardo Reyes, exgober- entidad durangueña, como Gómez Palacio y Lerdo, en donde des-
nador de Nuevo León. En torno al primero se agruparon impor- tacaron algunos integrantes de la oligarquía de la región lagunera;
tantes funcionarios, hacendados, banqueros y empresarios del en San Dimas se fundó el Club Unión Central y en Topia, el Cír-
porfirismo; el segundo atrajo a ciudadanos, principalmente de la culo Reeleccionista Demócrata.?
clase media, profesionistas e intelectuales, empleados del gobierno En la capital del estado los reeleccionistas eran obviamente
y funcionarios que se oponían al corralismo. los porfiristas que rodeaban al gobernador, los cuales pertenecían
El reyismo como fuerza política se extendió con una rapidez a la elite capitalina y formaban parte del aparato estatal. Xavier
asombrosa por todo el país. Sus seguidores pretendían ejercer sus Icaza Landero, Gerente del Banco Nacional de México en el estado,
derechos cívicos a través de una movilización a nivel nacional, y viajó a la ciudad de México en abril de 1909 como representante
luchaban por cambiar a algunos personajes que dentro del gobier- de Durango a la convención nacional del Partido Reeleccionista
no habían acumulado y sustentado el poder político y económico para aprobar la fórmula política y el respectivo programa.3
durante mucho tiempo. Pese a la creciente actividad y difusión Los trabajos de los reeleccionistas duranguenses culminaron
que este movimiento desarrolló en una buena parte del territorio con la organización, en la ciudad de Durango, de una manifesta-
nacional, las pugnas que surgieron entre reyistas y los elementos ción en honor de Díaz y Corral, el domingo 13 de junio de 1909,
independientes por obtener la hegemonía interior, terminaría por la cual no obtuvo el éxito esperado, ya que fue malograda por un
dividirlos. grupo de simpatizantes del general Reyes, quienes ya empezaban
a destacar en el ámbito político electoral. En realidad los seguido-
La movilización política res de Reyes eran estudiantes inquietos y algunos profesionistas,
que habían encontrado la coyuntura para divulgar las ideas de de-
Por lo pronto, la inquietud electoral propagada a nivel nacional
mocracia y libertad que ya flotaban en el ambiente. En esa oca-
llegó a Durango a romper la monotonía política, asentada en el
sión estos reyistas lograron atraer la atención de los concurrentes
estado desde hacía varias décadas. Estaba presidida por un gober-
e interrumpir a los oradores reeleccionistas, manifestando que Re-
nador quien confesaba carecer de la inteligencia, actividad y ener-
yes "era el candidato popular."4
gía necesarias para gobernar. Su parvedad era, según él, la causa
principal de que el estado no hubiera adquirido el grado de pro- Si bien los estados reyistas que más destacaron en el Norte del
greso deseado.' Esteban Fernández, al frente de la entidad desde país fueron Nuevo León y Coahuila, en Durango esta fuerza polí-
1904 y sin oponentes que representaran una amenaza organizada tica alcanzó cierta importancia, sobre todo en la región lagunera,
para su mandato, había sido reelecto cuatro años después sin cuando surgió como una auténtica posibilidad de oposición al sis-
pena ni gloria. La coyuntura electoral de 1910, por lo tanto, no lo tema entre la clase media afectada por la crisis de 1907, así como
afectaba, ya que en Durango la actividad política del momento se entre las mismas elites descontentas, a la sazón, con la política del
centraba en la elección de presidente, vicepresidente, diputados al centro hacia sus propios problemas internos. En La Laguna, re-
Congreso de la Unión, senador y magistrados de la Suprema Cor- gión de gran significación económica, en donde muchos inversio-
te de Justicia, así como diputados y magistrados locales. nistas de Nuevo León tenían importantes negocios, el asunto de la
Como respuesta a las declaraciones del presidente Díaz y su sucesión resultó de vital importancia, dado el respaldo que se po-
invitación a que el pueblo tomara parte activa en los asuntos polí- día esperar del sucesor de Díaz.
ticos, en Durango, como en todo el ¡:;aís, se empezaron a confor- En julio, algunos integrantes del Partido Democrático visita-
mar distintas agrupaciones dependientes de los partidos de la ron la capital de Durango con el fin de celebrar un mitin en el
capital de la República para preparar la contienda. Con el fin de Teatro Victoria. Iban invitados por los estudiantes de preparatoria
apoyar la fórmula Díaz-Corral, el Partido Reeleccionista nombró del Instituto Juárez, organizados por el joven periodista Lorenzo
188 GRAZIELLA ALTAMlRANO EL MADERISMO EN DURANGO 189

Parra Durán y el estudiante Francisco Castillo Nájera, y patroci- que más bien era ajena a toda actividad política, había unos cuan-
nados por el abogado Ignacio Borrego, editor del periódico inde- tos que estaban dispuestos a participar en ella sólo si se postulaba
pendiente El Heraldo, el cual invitó al pueblo a asistir al acto al general Reyes como candidato a la presidencia de ra
Repúbli-
político que encabezarían los señores Benito Juárez Maza, Rafael ca.f Los más decididos finalmente engrosaron las filas de otros
Zubaran, José Peón del Valle y Jesús Urueta.> partidos cuando Reyes, al declinar su candidatura, abandonó la
Los visitantes fueron recibidos por un numeroso grupo com- escena política y fue enviado a Europa por el presidente Díaz
puesto en su mayoría por estudiantes y profesores, algunas perso- para cumplir "una misión especial". En La Laguna, en cambio, las
nas prominentes de la localidad y representantes de la prensa, pugnas políticas fueron más acentuadas cuando los partidarios de
quienes lograron abarrotar el teatro con asistentes de todas las Corral trataron de contrarrestar la fuerza que el reyismo adquiría
clases sociales que aplaudieron los discursos de protesta contra en la región. '1
Corral y el grupo científico en el poder, los oradores, además,
convocaron al pueblo a ejercitar sus derechos. Una vez formada la La "no reelección"
Mesa Directiva de la Sucursal del Club Reyista en Durango, enca-
La actividad política emprendida por muchos reyistas se canalizó
bezada por Ignacio Borrego, los demócratas prosiguieron su gira
hacia el antirreeleccionismo proclamado por el conocido empresa-
hacia La Laguna, y realizaron actos públicos en Torreón, Lerdo y
Gómez Palacio, en donde organizaron asambleas de apoyo a la rio coahuilense Francisco 1. Madero, quien contaba ya con expe-
fórmula Díaz-Reyes y formaron clubes reyistas. riencia política en su estado natal. En 1904 había fundado un club
Sin embargo, pese al entusiasmo despertado por los oradores democrático para participar en la elección de gobernador de Coa-
demócratas, no puede decirse que el reyismo haya prendido en la huila y, si bien ahora preparaba la de 1909, emprendía, a su vez,
capital duranguense durante esta lucha electoral. En realidad, el la búsqueda del cambio nacional con la fundación del que se lla-
descontento había salido a relucir en las capas medias y entre al- maría Partido Nacional Democrático para entrar en la contienda
gunos sectores del propio gobierno que pretendían mejores pues- de 1910. Para tal efecto plasmó sus ideas políticas en un libro de
tos y tenían en este momento como única opción la candidatura propaganda, titulado La sucesión presidencial en 1910. El Partido
de Reyes a la vicepresidencia contra el continuismo científico. Sin Nacional Democrático, en el que analizaba la situación política en
embargo, después de la euforia inicial, la movilización política no México; proponía la creación de un partido con ese nombre, cuyos
prosperó, pero quizá fue un primer vehículo de expresión por par- principios se basaran en la libertad, en el sufragio efectivo y en la
te de estos sectores que buscaron una salida para sus aspiraciones no reelección e invitaba a la organización de clubes locales, prece-
y una posible participación en la vida pública, hasta que se dieron didos por un club directivo estatal que participaría en una gran
cuenta, según palabras de uno de sus seguidores, que dentro del convención electoral en donde se elaboraría el programa del par-
grupo "alentaba el personalismo y la ambición."6 tido y elegiría a los candidatos correspondientes.
En otras partes de la entidad se formaron algunos clubes para El libro de Madero apareció en Durango en enero de 1909, y
apoyar la vicepresidencia de Reyes, como el Club Constituciona- en la región lagunera pronto se empezó a trabajar activamente
lista de Mapimí, que contó con el periódico Pueblo Libre para lan- por el establecimiento de clubes políticos. En la capital del estado
zar a la publicidad su candidatura." No obstante, en unos cuantos la prensa se ocupó de comentar la reciente publicación: La Evolu-
meses, cuando aparecieron las divisiones entre los mismos reyis- ción, el periódico gobiernista, tildado de reaccionario pues a decir
tas, los clubes se desarticularon y el movimiento declinó visible- de sus adversarios "no evolucionaba,''9 se limitó a comentar que el
mente. En Durango, un delegado de la agrupación explicó que en libro en cuestión circulaba "muy bien empacado como si se temie-
este estado había existido un ambiente de indecisión entre la po- ra su decomisación, ya que en él se hacían severas apreciaciones y
blación por el temor de algunos a comprometer sus negocios o revelaciones muy graves sobre la obra política del general Díaz."IO
perder sus puestos. A pesar de llamarse reyistas, entre la mayoría, En las páginas del periódico independiente El Heraldo se anuncia-
190 GRAZIELLA ALTAMIRANO EL MADERISMO EN DURANGO 191

ba la hora de la democracia en la que "el pueblo irá por fin a los diantes capitalinos tomaban la batuta en la organización de las
comicios", en la que "las masas tienen por fin candidatos" y pro- ideas políticas. Cuando Madero se percató de no haber obtenido
nosticaba que el sufragio iba a implantarse, pues se tenían las con- los resultados deseados, se vio obligado a aceptar "puros volunta-
diciones para ejercitarla en sus principios más puros.'! Dadas las rios", en su mayoría jóvenes que probablemente se dejaban llevar
condiciones políticas del momento, si bien la no reelección era le- por un momento de entusiasmo, pero que no tenían ninguna soli-
galmente más factible, el sufragio efectivo resultaba una práctica dez política.t- Si bien a ellos les recomendó que reuniesen el ma-
completamente inédita dentro del sistema electoral existente. yor número posible de firmas y que, de ser viable, constituyeran
En mayo de ese mismo año Madero se reunió en la capital de un club en Durango. Para ello nombró como presidente (aun
la República con un grupo de independientes opositores a la ree- cuando no estaba consolidado el club) al conocido ingeniero Car-
• '1
lección, los cuales fundaron el Centro Antirreeleccionista de Mé- los Patoni y como primer vocal al prominente hacendado y mine-
xico para iniciar la coordinación de propaganda, abrir clubes ro duranguense Juan Lozoya, a quienes posteriormente se dirigió
antirreeleccionistas en todo el país y convocar a una convención por escrito para manifestarles la necesidad de nombrar un repre-
nacional en la que se discutirían las candidaturas a presidente, vi- sentante de Durango que asistiera a la Convención Antirreeleccio-
cepresidente y magistrados. De acuerdo con el programa fijado, la nista, a efectuarse el mes siguiente en la capital de la República.
organización del Partido Antirreeleccionista se realizó mediante Les indicó la conveniencia de que se pusieran en contacto con el
las giras que hizo Madero por casi todo el país. Durante la se- periodista Manuel N. Oviedo, quien encabezaba el Club Antirree-
gunda mitad de 1909 difundió su propaganda por el Occidente leccionista de Torreón'> y ya para esas fechas realizaba una activa
con el objeto de estructurar clubes y dar a conocer el programa campaña de organización en La Laguna.
de la nueva agrupación política. A pesar de que Madero contó con la adhesión de muchos es-
En Durango el reyismo había despertado, en cierta medida, tudiantes durangueños y con la simpatía de profesionistas amplia-
los ánimos para la lucha política y Madero los quiso aprovechar. mente conocidos en la capital del estado, como el ingeniero
Con el propósito de planear su actividad en la entidad durangue- Carlos Patoni, el periodista Lorenzo Parra Durán, el ingeniero Pas-
ña e iniciar su propaganda, se puso en contacto con algunos exre- tor Rouaix, el licenciado Luis Zubiría y Campa y el joven poeta
yistas, como el periodista Ignacio Borrego, quien se comprometió y periodista Antonio Gaxiola, los preparativos efectuados en Du-
a participar en los trabajos de divulgación preparatoria.t? Sin em- rango para la Convención Nacional no llegaron a tener una orga-
bargo, por lo visto, en un principio el antirreeleccionismo se topó nización efectiva y perdieron fuerza después de que Madero dejó
con dificultades en Durango, ya que cuando Madero llegó a la ca- el estado. El 15 de abril de 1910, cuando se efectuó la Convención
pital del estado, iniciando su segunda gira, pudo percatarse de Antirreeleccionista en la ciudad de México, no hubo delegados
que se había trabajado muy poco en la organización. duranguenses. En ella se aprobó la fórmula Francisco 1. Madero
El domingo 20 de marzo de 1920 se efectuó en el paseo La para presidente y Francisco Vázquez Gómez para vicepresidente.
Alameda la manifestación antirreeleccionista a la que asistió, se- Una vez nombrado candidato, Madero continuó sus giras por todo
gún cálculos de Madero, concurrencia de cerca de cuatro mil per- el país.
sonas, número muy elevado de asistentes -quizá exagerado-, En La Laguna el antirreeleccionismo obtuvo una mejor res-
que constituyeron una multitud de curiosos o de gente indiferente puesta y sus organizadores realizaron una vigorosa actividad polí-
no entregada totalmente al caudillo, quien comentó que el entu- tica. En esa región Madero contó con muchos partidarios que se
siasmo en el público había sido regular, ya que no se había traba- movilizaron en las zonas rurales reclutando trabajadores afectados
jado lo suficiente en la propaganda preparatoria.ü por la reciente crisis económica. En el resto del estado los traba-
No obstante el interés que manifestó Madero por Durango, jos antirreeleccionistas progresaron lentamente. Las llamadas de
en un principio no encontró una respuesta consistente entre sus Madero en Durango para la formación de un movimiento político
seguidores de la capital del estado. Nuevamente los jóvenes estu- tardaron en germinar. A finales de mayo Madero escribía extraña-
192 GRAZIELLA ALTAMIRANO EL MADERISMO EN DURANGO 193

do, tanto a Lozoya como a Pato ni por no haber recibido noticias mente la pasividad política de ciertas capas sociales que se opo-
de ellos: nían a las estructuras del Porfiriato y que más tarde, ante los re-
Le suplico ---decía a Lozoya- hablarme con entera franqueza, pues sultados electorales, daría paso a una creciente actividad nacida
deseo saber si se cuenta con la ayuda de Ud. En ese estado; si no, con la insurrección armada. En cierta medida se empezaba a po-
para ver de quien me valgo, pues no debemos permitir que un esta- ner en práctica lo que Madero pretendía en relación con los clu-
do tan importante como el de Durango se quede atrás en el movi- bes locales, los cuales se formarían por oposición al poder local, y
miento actual, que ha agitado a toda la República.tf
r... ] le escribí una larga carta ---decía a Patoni- a la cual no he finalmente la unión de todos los elementos dispersos abrigarían el
recibido contestación. Mucho le agradeceré decirme qué les ha pasa- mismo ideal de la reivindicación de sus derechos.
do por allá, pues no han dado señales de vida y Durango es uno de En Durango no se elegía gobernador en esta ocasión, quizá
los estados que se están quedando más atrás en el movimiento político 1111
por ello la contienda electoral no llegó a tener los alcances que se
actual, que cada día es más vigoroso.'? registraron en otros estados, donde hubo incidentes graves y de-
Madero trataba de persuadir a sus seguidores sobre todo entre nuncias de fraude por parte de los candidatos de oposición quienes
la clase media urbana. Buscaba personas principales e intelectuales, ya tenían popularidad entre la población. Sin embargo, surgieron
de profesiones libres, que apoyaran la causa antirreeleccionista y algunas manifestaciones de inconformidad ante las maniobras po-
organizaran clubes en toda la entidad, entre todos los estratos de líticas dirigidas, como siempre, desde el centro. Por primera vez:
la población. aparecieron electores que levantaron la voz ante la arraigada cos-
En Durango la organización avanzó lentamente, sin que se tumbre de imponer representantes de Durango al Congreso de la
registraran hechos dignos de mención, mientras que en otros esta- Unión, que no eran de la propia entidad. En estos comicios,
dos, la creciente actividad de los maderistas desencadenó persecu- de los seis distritos electorales en que estaba dividido el estado, to-
ciones y arrestos, ya que el gobierno había decidido terminar con dos los diputados propietarios y los dos senadores -propietario y
la agitación política de los antirreeleccionistas.l'' Sin embargo, en suplente- eran completamente ajenos a Durango, sin intereses,
muchas partes, a medida que el gobierno respondía con mayor re- ni ligas que los hicieran conocidos en la región. Entre los diputa-
presión, el movimiento ganaba más partidarios. Finalmente, en dos suplentes sólo había uno que otro durangueño.
Monterrey, acusado de incitar al pueblo a la rebelión, Madero En el Primer Distrito, que correspondía a la capital del esta-
que aprehendido y trasladado a San Luis Potosí, de donde logró do, el elector correspondiente se opuso por estos motivos a los re-
escapar para reunirse con sus partidarios más allegados en Esta- sultados de la elección, pero pese a sus protestas y a la propuesta
dos Unidos. de otros candidatos, fueron aprobados los funcionarios federales
Mientras Madero estaba en la cárcel, el domingo 26 de junio nombrados por el Colegio Electoral.w En La Laguna también sur-
de 1910 tuvieron lugar en Durango las elecciones primarias para gieron problemas con un elector independiente de Gómez Palacio
nombrar electores quienes, a su vez, debían elegir diputados y se- y se solicitó la anulación de las elecciones verificadas en el Cole-
nadores al Congreso de la Unión, presidente y vicepresidente de gio Electoral de Ciudad Lerdo, por causa de amenazas y fraude.t'
la República y magistrados de la Suprema Corte de Justicia, así Los diputados que resultaron electos para la XXIV Legislatu-
como diputados propietarios y suplentes a la XXIV legislatura es- ra del estado de Durango eran, en su mayoría, muy conocidos en
tatal, magistrados propietarios y supernumerarios del Supremo el mundo de la política y los negocios. Por el Partido de Durango
Tribunal de Justicia del Estado y designar a los ciudadanos que quedó como propietario del Dr. Felipe Pérez Gavilán y como su-
debían formar los ayuntamiento en el bienio de 1911 a 1912.19 plente el hacendado Manuel de la Parra; por Mapirní, Juan Santa
Puede decirse que el inicial reacomodo político que empezaba Marina y Gilberto Lavín; por Nombre de Dios, los hacendados
a ponerse a prueba en este primer proceso electoral, de los t~~S Ventura González Saravia y Alejandro de la Parra; por Tamazula,
que se efectuaron en Durango durante el maderismo, no fructIfI- Julián Bermúdez y Rafael Bracho y Gómez, por nombrar sólo al-
có, como en otras partes. Sin embargo, sí menguó considerable- gunos.22
194 GRAZIELLA ALTAMIRANO EL MADERISMO EN DURANGO 195

Después del paréntesis de las fiestas del Centenario de la Inde- de 1910 sólo ocurrieron trece sublevaciones, siete fueron en Chi-
pendencia, que celebró Durango con la misma algarabía que el huahua y seis en otros tres estados: Durango -en la región lagu-
resto del país, los domingos 9 y 16 de octubre se publicó por ban- nera-, San Luis Potosí y Veracruz. ,
do solemne en la capital de Durango, en las cabeceras de partido La Laguna, debido a su dinámico desarrollo económico du-
y municipalidades del estado, el decreto del Congreso de la Unión rante aquella época, a su rápido crecimiento y a la heterogeneidad
que declaraba electos a Porfirio Díaz y a Ramón Corral, como de su población, reunía condiciones muy particulares para un esta-
llido social. En este eje urbano-industrial, que integraba las pobla-
Presidente y Vicepresidente de los Estados Unidos Mexicanos.
ciones de Gómez Palacio y Lerdo, en Durango; y Torreón, en
Desde que se verificaron las primeras juntas preparatorias del Co-
Coahuila, se habían generado relaciones muy específicas y marca-
legio Electoral que debía hacer los nombramientos respectivos, el
das diferencias sociales entre la elite regional y los trabajadores de
periódico La Evolución había comentado festivamente que el ma-
industrias, haciendas y minas, de la región en la cual la persis-
derismo no había tenido, entre los electores, ni un prosélito en
tencia del malestar social reflejaba un deseo de cambio de vida
Durango, "lo que mucho honra al buen juicio de los hijos de esta que encontró en el maderismo el medio de manifestarse.
tierra.''23
Sin embargo, aunque en la comarca lagunera ocurrió el esta-
llido, en otras regiones del estado de Durango, donde habían pre-
La última opción maderista dominado conflictos agrarios entre pueblos, congregaciones y
Los antirreeleccionistas agotaron las posibilidades de luchar legal- hacendados, existían motivos suficientes para levantarse en armas,
mente, aunque en la mayor parte del país los clubes formados por los cuales pronto afloraron en uno de los movimientos populares
ellos habían funcionado con la opción de dar paso a un levanta- más intensos de la Revolución. La inconformidad estaba latiente
miento armado, sobre todo a raíz del arresto de Madero. El maderis- entre gran parte de la población ya dispuesta para la lucha que en
mo optó por la insurrección y a ella se sumaron las inconformidades unos cuantos meses se propagó como pólvora por todo el estado.
locales existentes entre varios sectores de la población que vieron Los porqués de la Revolución los explicaba poco después Ig-
en el movimiento la oportunidad de luchar por sus demandas. nacio Borrego en las páginas de El Heraldo:
Ante los fraudes electorales y la dura represión del gobierno Los orígenes de la actual insurrección yacen en el lamentable divor-
cio existente entre la ley y los encargados de aplicarla, en la mutila-
contra los antirreeleccionistas, Madero recurrió al llamado de las
ción de la palabra y del pensamiento, en la anulación del derecho de
armas. En los Estados Unidos redactó el Plan de San Luis Potosí sufragio, en el exagerado crecimiento de uno de los órganos del po-
y lo fechó el 5 de octubre, último día que estuvo en territorio me- der, realizado a expensas de los órganos restantes, en la vinculación
xicano. En este plan hacía un análisis de los acontecimientos polí- de la propiedad territorial en un grupo insignificante, en la reelec-
ción indefinida de los gobernantes, en la perpetuidad de las auto-
ticos en los que Díaz había impuesto a Corral como sucesor; ridades administrativas, en el desenfrenado, irritante y odioso
protestaba por la ilegalidad de las recientes elecciones, las cuales caciquismo que pesa con abrumadora pesadumbre en las clases pro-
declaraba como nulas; asumía la presidencia provisional de la Re- letarias.24
pública mientras el pueblo designara conforme a la ley a sus go- La madrugada del 20 de noviembre un grupo de maderistas
bernantes y fijaba una fecha, el domingo 20 de noviembre, para inició el levantamiento armado en la ciudad de Gómez Palacio.
iniciar la insurrección. Los antirreeleccionistas de esta región, sobre todo de Torreón,
Es sabido que la respuesta al llamado de Madero no fue homo- Gómez Palacio y Lerdo, quienes habían llevado a cabo una mayor
génea en todo el país. En algunos lugares los grupos que prepara- actividad de proselitismo y habían permanecido en estrecha rela-
ban el levantamiento fueron descubiertos y muchos de sus ción con Madero y los maderistas, prepararon la insurrección y
miembros aprehendidos; en otros tuvieron que retrasarlo, y en al- acudieron al llamado del líder coahuilense.
gunos más no se tuvo la respuesta esperada. El 20 de noviembre Los protagonistas iniciales del levantamiento eran miembros
196 GRAZIELLA ALTAMIRANO EL MADERISMO EN DURANGO 197

de los sectores medios y trabajadores urbanos quienes, tras previa triunfo, ya que todos eran reconocidos maderistas, menos el nue-
organización, lograron reunir y dirigir en un primer momento a vo gobernador, nombrado por la legislatura.
los hombres suficientes, aun del medio rural, para principiar la re- ,
vuelta. La respuesta en el campo fue inmediata, porque allí existía La dualidad del nuevo gobierno
un profundo descontento agrario que venía de años atrás. El re-
ducido grupo de La Laguna fue aumentando gradualmente al te- Alonso y Patiño era un médico de la capital, director del Hospital
ner eco en otros sectores, tanto de Durango, como de Coahuila. Civil, reputado por su "honorabilidad, inteligencia e ilustración.''26
En el resto del estado durangueño, pese a los dispositivos de se- No tenía antecedentes de haber participado en la política estatal,
guridad que pusieron en práctica las autoridades federales y esta- y mucho menos de simpatizar con el maderismo. Sin embargo, su
tales, en poco tiempo la insurrección se extendió hasta todos sus nombramiento fue aceptado por los distintos grupos políticos du-
confines. rangueños, sobre todo los porfiristas, como una pieza bien escogi-
El brote urbano inicial pasó a ser un movimiento rural, espon- da en el nuevo tablero político. Patoni, Rouaix, Parra Durán y
táneo y popular. Dentro de él las gavillas contaron con la ayuda y Nájera, eran conocidos maderistas, profesionistas que formaban
la adhesión de campesinos y otros habitantes de los pequeños po- parte de la joven generación de la clase media con nuevas ideas y
blados de la región. Proliferaron las bandas rurales comandadas actitudes. Por otra parte, tanto el Congreso local, como los demás
por líderes locales que operaban nominalmente bajo la bandera funcionarios permanecieron en los puestos que tenían dentro del
maderista, luchando por reivindicar quejas particulares y proble- antiguo aparato porfirista.
mas específicos. Pastor Rouaix, al referirse al cambio de régimen en Durango,
En pocos meses la revuelta se extendió por casi todo el esta- apuntó que estos nombramientos pretendían la formación de "un
do. Las fuerzas revolucionarias procedentes de distintas zonas del gobierno renovador en inconcebible amalgama con la inamovible
estado en un principio constituían pequeñas gavillas, pero llegaron legislatura porfirista, con los caducos funcionarios judiciales y con
a sumar cientos de hombres armados, los cuales en abril de 1911, el antiguo personal de empleados.''27 La vieja oligarquía que de-
unificados bajo un mismo mando se prepararon para tomar la ca- tentaba el poder político y económico, en este momento no fue
pital. Ante la inminente llegada de los rebeldes, el gobernador Es- tocada e hizo hasta lo imposible, aun a costa de nuevas alianzas,
teban Fernández, consecuente con su escasa energía, presentó su por conservar su posición.
renuncia al Congreso, y para sustituirlo fue nombrado el diputado La naciente situación política en el estado reflejaba la duali-
Ventura G. Saravia, quien ya se disponía a preparar la defensa de dad de un gobierno revolucionario instalado en medio de un orden
la ciudad cuando los insurrectos fueron informados que la paz ha- de cosas que parecía no cambiar, ya que las nuevas autoridades
bía sido firmada en Ciudad Juárez. Madero ordenaba cesar inmedia- tenían a sus espaldas todo el aparato burocrático del régimen que
tamente las operaciones, ya que el general Díaz había renunciado supuestamente acababa de ser vencido. Sin embargo, en esta eta-
al poder, por lo que era inútil la toma de Durango y un mayor de- pa empezaron a tener una mayor movilidad las nuevas fuerzas po-
rramamiento de sangre.ó El 31 de mayo las fuerzas revoluciona- líticas del estado, a pesar de la presencia de la vieja elite dispuesta
rias entraron pacíficamente en la ciudad de Durango. a seguir ejerciendo el control.
Ante el triunfo de la Revolución, el gobernador interino Ven- Por lo pronto Rouaix, el nuevo jefe político de la capital del
tura G. Saravia renunció al cargo y el Congreso nombró en su lu- estado, puso en marcha una práctica en desuso: convocó a los ha-
gar al doctor Luis Alonso y Patiño. El ingeniero Patoni fue bitantes de las congregaciones, minerales, haciendas y rancherías
designado Secretario de Gobierno; el ingeniero Pastor Rouaix, para que propusieran a las personas que debían encabezar cada
Jefe Político de la capital; el periodista Lorenzo Parra Durán, Se- uno de los cuarteles y manzanas en que estaban dividas las muni-
cretario de la Jefatura, y el mayor Enrique Nájera, Inspector Ge- cipalidades de ese distrito.e
neral de Policía. En estos nombramientos se reflejaba un primer En el resto del estado fueron cambiados todos los jefes políti-
198 GRAZIELLA ALTAMIRANO
EL MADERISMO EN DURANGO 199

cos de cada uno de los partidos y, si bien no todos eran maderis_


Ensayos de democracia
tas, se hicieron nombramientos significativos, como el del partido
de Cuencamé, donde fue designado Severino Ceniceros, uno de Las elecciones extraordinarias de presidente y vicepressíente de la
los principales dirigentes revolucionarios de esta región y defensor República, así como de gobernador del estado para completar el
de los pueblos unidos de Santiago y San Pedro Ocuila contra la periodo constitucional -interrumpido por la Revolución- permi-
usurpación de sus tierras.s? También fueron designados en todos tieron a Durango dar un paso más en su vida política. Si bien, en
los partidos nuevos jueces políticos y municipales. términos generales, existió un consenso bastante parejo en rela-
El gobernador Alonso y Patiño, comprometido a cumplir los ción con los candidatos contendientes, lo significativo de este se-
postulados de la Revolución, empezó por secundar la tarea em- gundo proceso electoral durante la etapa maderista, más que un
prendida por el jefe militar de La Laguna, Emilio Madero, de li- enfrentamiento de partidos, puso de manifiesto una mayor activi-
cenciar las tropas revolucionarias para obtener lo más pronto dad política que se desató en el estado entre la clase media urba-
posible la pacificación del estado y, en consecuencia, su reactiva- na, en cuanto a la creación de partidos y su propaganda.
ción económica. Sin embargo, fueron dejados en servicio algunos Los maderistas fundaron el Partido Democrático Durangue-
pequeños grupos para organizar cuerpos rurales auxiliares del in- ño, con bases que "llenaran las aspiraciones de los durangueños y
tacto ejército federal, comandados por los principales jefes rnaderis- estuvieran en completa armonía con los principios sustentados por
el movimiento revolucionario triunfante."31 La Mesa Directiva,
tas.3DNo obstante, numerosas bandas permanecieron en actividad
elegida entre ciento cincuenta de sus miembros, quedó formada
debido al proceso de licenciamiento que eventualmente no satisfi-
por Pastor Rouaix, como presidente; Ignacio Borrego, Antonio
zo a muchos, y porque no se tomaban en cuenta las necesidades y
Gaxiola y Ernesto Alconedo, como secretarios, y Celestino Simen-
deseos de aquéllos que hicieron posible la victoria de Madero so-
tal, como tesorero.P
bre Díaz. Todo ello los hizo potencialmente más peligrosos que La plataforma ideológica del nuevo partido daba más peso a
antes, ya que mantuvieron un estado de inconformidad e inquie- los aspectos políticos y electorales que a los problemas sociales. Se
tud que se fue agravando en algunas zonas de la entidad durante sustentaba en restablecer la No-Reelección en la Constitución; su-
los meses siguientes. En los lugares considerados como antiguos primir las jefaturas políticas y organizar los municipios bajo los
focos de descontento, en donde existían demandas específicas, principios de libertad e independencia; nombrar a personas de ap-
como la restitución de tierras, no se llegaron a calmar los ánimos. titudes notorias y con antecedentes de honradez y moralidad en
El gobierno interino de Alonso y Patiño, emanado de la Revo- los empleos públicos. Proponía la expedición de leyes tendientes a
lución, tenía básicamente que agilizar la realización de tareas pe- exigir responsabilidad a los funcionarios; revisar las leyes hacenda-
rentorias: normalizar la marcha administrativa del estado; rias vigentes para la distribución equitativa de los impuestos; di-
solucionar los nombramientos de autoridades menores en todos fundir la enseñanza primaria, principalmente en las clases rurales,
los distritos; además del licenciamiento de las tropas revoluciona- poniendo especial atención en la fundación de escuelas normales
rias, tenía que pacificar completamente las zonas donde los anti- y en la reorganización de los institutos de enseñanza superior. En
guos insurgentes aumentaban sus pretensiones por obtener una torno al grave problema agrario existente en la entidad, se limita-
solución inmediata a sus demandas; preparar las elecciones para ba a impulsar las obras de irrigación y emplear los medios legales
autoridades federales y estatales, así como tratar de manejar la conducentes para dividir las grandes propiedades rústicas; adoptar
situación política controlando la presión de los viejos porfiristas y las medidas que tendieran a evitar los abusos cometidos en las
la de los maderistas que, colocados en un círculo político poten- tiendas de raya, dictando severas sanciones contra los infractores.
cialmente más amplio, trataban de ajustar sus posiciones en el En cuanto a las condiciones laborales, prometía expedir leyes rela-
poder. tivas a los accidentes de trabajo para proteger a obreros y mi-
neros.P
EL MADERISMO EN DURANGO 201
200 GRAZIELLA ALTAMIRANO

aclaró que eso no significaba que estuviera de acuerdo con la fór-


El nuevo partido fundado por los maderistas celebró una con- mula que designara el Partido Popular Evolucionista para candi-
vención en la que aprobó las candidaturas de Francisco 1. Madero datos a la presidencia y vicepresidencia de la República, ya que de
y Francisco Vázquez Gómez para la presidencia y vicepresidencia antemano él estaba afiliado al partido que sostenía la candidatura
de la República, respectivamente, y la de Luis Alonso y Patiño
de Madero.f
para completar el periodo constitucional del gobernador de Du- Los llamados evolucionistas que sacaban a relucir nuevamente
rango. Este último renunció a la gubernatura para dar paso al
la candidatura de Reyes fundaron en la ciudad de Durango un sema-
proceso electoral y tener la posibilidad de ser elegido constitucional-
nario político gratuito, llamado El Popular, cuyo lema era "orden,
~ente, por lo que fue sustituido en el cargo por el abogado Erni-
libertad y justicia". Este periódico se dedicó a publicar editoriales
liano G. Saravia, quien permanecería tres meses como gobernador
provenientes de la capital de la República, a difundir sus progra- n
provisional.
mas y actividades, así como a polemizar con los maderistas que se
En realidad el Partido Democrático Durangueño surgía en
preparaban para la lucha electoral.
este momento como única fuerza política, lo que significaba la au-
El reyismo que anteriormente había contado con simpatizan-
sencia de un partido de oposición que aglutinara a los viejos porfi-
tes en Durango volvió a renacer, pero ahora no se trataba del en-
ristas necesitados de un instrumento de lucha para contrarrestar
tusiasmo momentáneo que habían demostrado los estudiantes y
la vitalidad adquirida por el nuevo grupo, asegurar su posición
jóvenes profesionistas en 1909, sino de la acción de algunos ricos
dentro de la elite y sostener a aquéllos que aún se mantenían en
conservadores que buscaban opciones fuera del régimen maderis-
puestos claves. del aparato estatal, como eran los miembros de la
ta; ellos organizaron varios clubes en todo el estado, entre los que
legislatura, los magistrados y otros funcionarios menores.
sobresalieron el Club Reyista Guadalupe Victoria que contó con
Ante esta situación, los antimaderistas encontraron la salida
su periódico Libertad, y el Club Reyista Francisco Ortiz de Zárate,
favorable para fortalecerse en la próxima contienda electoral
cuyos representantes asistieron a la convención efectuada en sep-
cuando hizo su aparición en Durango el Partido Popular Evolu-
tiembre de 1911 en la ciudad de México para designar a sus can-
cionista, fundado en la ciudad de México por Jorge Vera Estañol,
el cual procedió a crear en la capital del estado un club local inte- didatos.F
En esta reunión, los reyistas acordaron solicitar a la Cámara
grado, en su mayoría, por antiguos porfiristas y miembros de la
de Diputados del Congreso de la Unión el aplazamiento de las
~Iigar~uía duran~~eña, cuya junta directiva quedó formada por el
elecciones hasta que existieran mayores seguridades para efectuar
licenciado Sebastián Vera, Heliodoro Dueñes, el licenciado Onési-
su campaña política, petición que les fue negada, por lo que, a fi-
mo Borrego, el doctor Isauro Venzor, el licenciado Carlos del Pa-
nales de ese mes, el general Reyes salió del país con intenciones
lacio, y Alberto Gurza, entre otros.>
de rebelarse. En Durango, los clubes locales se desintegraron,
Los integrantes del Partido Popular Evolucionista de la ciudad
pero sus antiguos miembros continuaron en una abierta pugna
de D.uran~o pro~dier~n a determinar las candidaturas a la presi-
contra el maderismo hasta el día de las elecciones, las cuales cali-
dencia y vicepresidencia de la República que se discutirían en su
convención local y elegirían, a su vez, la que apoyarían para la gu- ficaron como una "comedia electoral" en la que había surgido el
bern~tura estatal. Los candidatos nombrados fueron: para la presi- personalismo y la imposición descarada de las autoridades para
dencia, el general Bernardo Reyes, para la vicepresidencia el obtener su triunfo.v El periódico del club local evolucionista re-
licenciado Francisco León de la Barra ~n ese momento presi- portaba lo siguiente:
dente provisional de la República tras la renuncia de Díaz- y ... pudimos ver casi vacías las casi\las y recorriendo la población los
para gobernador del estado al doctor Alonso y Patiño.v agentes de los clubs maderistas, \lamando de puerta en puerta para
recoger a domicilio las boletas y los votos, ya suplicando su entrega,
Dada la popularidad que como candidato de los maderistas ya exigiéndola, para que se \legara a creer que una gran mayoría ha-
había alcanzado el doctor Alonso y Patiño, éste aceptó de buen bía acudido a votar.z?
grado haber sido elegido por los evolucionistas. No obstante, les
202 GRAZIELLA ALTAMIRANO
EL MADERISMO EN DURANGO 203

Los maderistas durangueños, por su parte, habían organizado


pezar a satisfacer, por lo menos, un mínimo de las demandas polí-
por todo el estado diversas manifestaciones a favor de la fórmula
ticas y socio-económicas que agitaban a la entidad, así como
Madero- Vázquez Gómez. Cuando Madero se enemistó con este
controlar el poder y la creciente influencia de la oligarquía, al
último fundó un nuevo partido, el Constitucional Progresista, en
mismo tiempo que restablecer la paz en el campo para revivir la
lugar del Antirreeleccionista, que ya había cumplido su cometido,
economía.
y nombró a José María Pino Suárez como candidato para la vice-
Con respecto al cumplimiento de los principios políticos enar-
presidencia. En Durango surgieron diferencias por la imposición
bolados por Madero, Alonso envió una iniciativa a la Cámara de
de esta candidatura, sobre todo en La Laguna, donde se temía
Diputados para reformar el artículo 53 de la Constitución, en el
que llegara a ocurrir algo grave, ya que no había sido aceptada en
sentido de que nunca podría ser reelecto el gobernador del esta-
Lerdo, ni en Gómez Palacio ni en Torreón.w
do; el artículo 54 quedaba reformado con relación a la adición de
El órgano de información "político y de combate" de los rna-
que los cinco años de vecindad que se exigían para ser gobernador
deristas fue Nuevo Régimen. En él sobresalió la pluma de Antonio
debían ser inmediatamente anteriores al tiempo de la elección; el
Gaxiola, quien atacó constantemente a los reyistas, banqueros e artículo 56 obedecía a la conveniencia de evitar los interinatos,
industriales, oligarcas de la pasada administración, agrupados, se- que eran perjudiciales para la buena marcha de los asuntos públi-
gún sus palabras en un "partido espúreo que se formó en torno de cos, y los artículos 64, 65 y 66 eran radicalmente cambiados. En
un hombre con los detritus dictatoriales, con los de espíritu apoca- estos últimos, como "una necesidad impuesta por el triunfo de los
do y con elementos heterogéneos, agregados en pos de un sueño principios de la última revolución", quedaban suprimidas en el es-
común, la dictadura"." Gaxiola arengó a los obreros a ejercer el tado las jefaturas políticas y se establecía la independencia de las
derecho de huelga y sus derechos cívicos, a aprender a ser demó- municipalidades.v Ésta fue prácticamente la única iniciativa del
cratas y a "odiar la consigna y el servilismo", acudiendo a votar gobernador.
por Madero y por el candidato popular que había unificado la Al poco tiempo de su toma de posesión, la aparente populari-
opinión pública: Alonso y Patiño. dad con la que Alonso contó en un principio muy pronto se des-
El 1 de octubre de 1911 se llevaron a cabo las elecciones y, en vaneció. El entusiasmo original por su candidatura y el apoyo que
casi todos los distritos de Durango, Madero obtuvo un triunfo ab- recibió de las distintas fuerzas políticas disminuyeron conside-
soluto para la presidencia, no así Pino Suárez quien sólo alcanzó rablemente, y muchos de los elementos más radicales se opusieron
un 75 por ciento de los votos a su favor.s? El doctor Alonso y Pa- abiertamente a su gobierno. En numerosas partes de la entidad
tiño, como candidato único, fue electo gobernador constitucional renació la agitación que se había presenciado al inicio de la Revo-
interino para completar el periodo que terminaría el 15 de sep- lución, cuando se hizo evidente que el nuevo gobernador se deja-
tiembre de 1912, y tomó posesión del cargo el 1 de noviembre de ba llevar por la acción de la elite conservadora y del Congreso
1911.43 Sin embargo, incapaz de fortalecer su base política para local porfirista, quienes trataron de obstruir el cumplimiento de
efectuar los cambios propuestos, a los cuatro meses se vería obli- las premisas del partido que lo había llevado al poder.
gado a renunciar al cargo, atacado por las dos fuerzas que lo ha- Alonso y Patiño finalmente mantuvo una postura moderada y
bían elevado al poder. trató de mantener una política de no enfrentamiento con la oli-
garquía regional. Esto se demostró con los nombramientos que
Una elección equivocada hizo de miembros de la administración porfirista y la reinstalación
de antiguos funcionarios, quienes a su vez nombraron autoridades
Alonso y Patiño enfrentó la difícil tarea de hacer funcionar un sis-
menores. Ello ocasionó que en algunos partidos no quedara ni un
tema político que representara y unificara los intereses de un
puesto de la administración pública en manos de simpatizantes de
gobierno heterogéneo y dividido. En respuesta a los líderes ma-
la Revolución, lo cual causó malestar entre la población.O
deristas que lo habían colocado en la gubernatura tenía que em-
Uno de los primeros problemas que se le presentó al gobierno
204 GRAZIELLA ALTAMIRANO EL MADERISMO EN DURANGO 205

fue la conspiración fraguada por los reyistas contra el presidente chos que aún quedaban en algunos distritos, volvieron a extender-
Madero, y que en Durango se inició en octubre de 1911. El gene- se con rapidez, por causa del descontento social que procedía de
ral Reyes, dispuesto a derrocar a Madero, preparaba desde los los sectores populares, obreros y trabajadores rurales, principal-
Estados Unidos una red de contactos, obre todo en el arte del mente de los distritos de Mapimí, Nazas y Cuencamé, quienes ha-
país y, considerando a Durango como un punto importante de ac- bían creído que con el triunfo de la Revolución se daría fin al
ción se acercó a sus antiguos partidarios, principalmente hombres antiguo régimen y se les cumplirían inmediatamente sus necesida-
de negocios y empresarios que pudieran financiar su movimiento. des más apremiantes. Desde el verano de 1911 habían empezado
El 7 de noviembre la policía de Durango aprehendió a varias a registrarse huelgas y disturbios en fábricas, minas y haciendas,
personas que pretendían secundar este levantamiento contra Ma- en demanda de mejores salarios, vivienda y condiciones de traba-
dero, a ellas se les recogieron documentos que comprobaban su jo, protestas contra abusos de autoridad o peticiones de reparto
participación en el llamado "complot reyista". En él estaban impli- agrario.s?
cadas importantes personalidades de las altas esferas durangue- Las protestas populares, que se prolongarían durante todo el
ñas, de las cuales sólo se supo el nombre de don Jesús Asúnsolo, año siguiente, coincidieron, a su vez, con el movimiento orozquis-
rico propietario y gerente del Banco de Durango, a quien "públi- ta de Chihuahua que muy pronto entró en Durango. Desde los
camente no se le conocía partido alguno".46 También fueron en- primeros meses de 1912 fueron continuas las noticias en la prensa
carceladas otras personas menos importantes, pero conocidas por de que en los partidos de Mapimí, Nazas y Cuencamé, se reporta-
su participación en el régimen anterior. Otro implicado en las ac- ban constantes amenazas y ataques de núcleos rebeldes a negocia-
tividades reyistas, que logró evitar ser aprehendido, fue el joven ciones mineras, haciendas y ranchos.w
abogado coahuilense Manuel Garza Aldape, encargado de reclu- La nueva revuelta, sin embargo, no estaba dirigida por los co-
tar en Durango elementos de apoyo entre conocidos partidarios nocidos caudillos locales que habían participado en la revolución
de Reyes. Se supo entonces que en una de las fincas de doña Án- maderista. Muchos eran líderes inconformes por no haber obteni-
gela Flores, esposa del que fuera gobernador porfirista por mucho do el mando de su propio cuerpo rural, como Benjamín Argumen-
tiempo y "ardiente partidaria de don Bernardo", todo los sirvien- to y José de Jesús "Cheché" Campos, subordinado de Pascual
tes fueron puestos a disposición de Garza Aldape, "por expresas Orozco, quienes se levantaron en armas sin un objetivo claro de
instrucciones" de dicha señora.s? lucha, participando en un movimiento impreciso que sería recogi-
Este movimiento fallido contó con un buen financiamiento do poco después por el orozquismo para gestar una revuelta en
para llevar a cabo sus planes que consistían en sobornar a los jefes gran escala que se desempeñó con los mismos patrones que la an-
maderistas con mando de fuerza, y lograr la defección de los prin- terior. El grado de violencia que este movimiento alcanzó, reflejó
cipales sostenedores del régimen. Así lo hicieron con el jefe de ru- a todas luces el deseo de ajustar viejas cuentas pendientes al no
rales, el maderista Camada Antuna, quien al delatarlos puso al ver resultados prácticos de su participación en la revolución made-
descubierto el complot. Si bien todos los implicados fueron encar- rista. Sin duda, en muchos lugares, uno de los principales motivos
celados, la parcialidad del Juzgado de Distrito hizo que pronto era que las grandes propiedades no se habían dividido y no se ha-
fueran puestos en libertad "por desvanecimiento de datos", lo que bían restituido las tierras a las pequeñas comunidades.
dejó ver muy claras las influencias que el capitalista Jesús Asúnso- Si bien la lucha en la mayoría de los casos se perfiló como
lo tenía en "las alturas oficiales."48 esencialmente rural y relacionada con el ciclo de las cosechas, la
Esta conspiración maquinada y apoyada por algunos conserva- anarquía que se desató por todas partes aglutinó resentimientos
dores durangueños, en realidad distrajo poco la atención del go- de muy diversa índole y se significó por todo género de desmanes
bernador, gracias a que fue descubierta muy a tiempo. Lo que que hicieron los rebeldes, los cuales en un principio fueron eti-
verdaderamente le quitó el sueño fue el no poder pacificar otras quetados indistintamente como vazquistas, zapatistas o magonis-
zonas de la entidad. En lugar de menguar, las bandas de insatisfe- tas.51 Después de marzo de 1912, cuando ya había renunciado el
206 GRAZIELLA ALTAMIRANO EL MADERISMO EN DURANGO 207

gobernador, se les definió como orozquistas, ya que los principales propia legislatura.w También fue acusado de aceptar dinero de los
dirigentes establecieron ligas son Pascual Orozco que, en Chihua- enemigos de la Revolución para sostener la situación económica
hua, se acababa de declarar en abierta rebeldía contra Madero. del estado.» Sobre este asunto, la prensa publicó que, autorizado
Durante los meses siguientes la revuelta se extendió por el te- por el Congreso, el gobernador había solicitado un préstamo a un
rritorio duranguense y, a medida que aumentaron las gavillas se grupo de prominentes hacendados para organizar cuerpos especia-
incrementó la violencia, la destrucción y el saqueo de las grandes les rurales que perseguirían al bandidaje. Los terratenientes le
haciendas, al grado de que el gobierno federal tuvo que tomar la propusieron que para el pago de la cantidad solicitada se les fue-
responsabilidad de pacificar al estado organizando una gran uni- sen abonando las contribuciones que tenían para pagar al mismo
dad militar que recibió el nombre de División del Norte, coman- gobierno, hasta no haber reembolsado lo que cada uno prestara
dada por el general Victoriano Huerta, la cual partió de Torreón para cubrir los 150,000.00 pesos a que ascendía la suma.w ,I
para darle batalla a los orozquistas que recogían a su paso incon- El resultado fue contrario porque con el fin de "exterminar el
formes, resentidos, bandidos, hambrientos, desempleados y deser- bandidaje", A1onso y Patiño, además de contratar empréstitos con
tores, cometiendo toda clase de excesos. Para finales del año, el los principales hacendados del estado para cubrir los gastos milita-
campo durangueño estaba devastado y exhausto.se res, aumentar el número de fuerzas y obtener refuerzos de la jefa-
El gobernador A1onso y Patiño fue incapaz de controlar desde tura de los Cuerpos Rurales, atizó con ello la violencia que se
sus inicios esta situación que cada vez tomaba visos más violentos, desataría en el estado durante todo el año de 1912. Por su parte,
lo que además de restarle recursos al gobierno, no sólo provocó algunos hacendados armaron a sus peones para defender sus pro-
que se le perdiera la confianza que en algún momento se le tuvo piedades, pero otros llegaron a transar con los rebeldes para cau-
sino que se le hizo responsable del estado de agitación que reina- sarle problemas al gobierno. Existen indicios de que algunos
ba en la entidad. capitalistas, entre los que se encontraban los hacendados Juan
Toda la responsabilidad de la rebelión actual pesa sobre el funciona- Gurrola, Emilio y Antonio Bracho, facilitaron armas y parque a
rio [.. .) sin qu~ pueda encontrar para ello otra atenuante que la los rebeldes para "fomentar la rebelión en el Norte", por medio
de su ignorancia completa de la ciencia política y del medio social del dirigente del cuerpo de voluntarios que estaba en estrechas re-
existen te. 53 laciones con los orozquistas.>?
Considerado en un principio como elemento unificador de la El prestigiado doctor A1onso y Patiño no resultó ser una bue-
opinión pública, en realidad fue poco lo que el gobernador logró na elección para conducir los nuevos derroteros de Durango. Si
hacer entre dos fuegos. Por un lado, los maderistas terminaron bien se le había considerado como un hombre liberal de ideas mo-
por r.epudiarlo, por el otro, la legislatura y la oligarquía local lo dernas y, hasta cierto punto, como un elemento neutral de conci-
cuestionaron por ser maderista, pero quedó con la marca de ser liación, en realidad demostró pertenecer más al régimen pasado.
gobierno de tendencia conservadora; marca que le imprimió el ha- Pastor Rouaix, quien fuera el principal dirigente del partido
ber sido transitorio al triunfo de la Revolución y, después, aunque que lo postuló como gobernador y fungía como jefe político de la
elegido y constituido, no encontrar el espacio político necesario capital en este tiempo, expresaría años después que Patiño pronto
para impulsar los cambios. Terminó siendo blanco de las duras demostró que una vida consagrada al estudio de la ciencia no
críticas de la prensa maderista que lo acusó de conservar intacto daba la preparación indispensable para sortear las escabrosidades
el engranaje del gobierno porfirista y seguir sus mismas prácticas. de la política y que "su carácter intransigente, sus prejuicios y la
Su posición favoreció a los poderes establecidos, los cuales se falta de comprensión de un medio que era totalmente nuevo para
opusieron a cualquier reforma. Si bien fue culpado de no haber él, lo distanciaron inmediatamente de sus partidarios y aumenta-
cumplido con la promesa de suprimir las jefaturas políticas y esta- ron el odio de sus enemigos de la causa."58 "Agobiado por los ata-
blecer municipalidades independientes, como ya vimos, en rea- ques de la prensa que ayudó a elevarlo; abandonado por sus
lidad lo trató de hacer, pero fue obstaculizado y retardado por la partidarios y enajenadas por completo las simpatías de que disfru-
208 GRAZIELLA ALTAMIRANO EL MADERISMO EN DURANGO 209

tó en el periodo de su vida pública"59 renunció al cargo de gober- conocer el decreto que convocaba, para el domingo 20 de julio, a
nador. efectuar las elecciones ordinarias de diputados, senadores y minis-
El 29 de febrero de 1912 el Congreso del estado aceptó la re- tros de la Suprema Corte de Justicia, así como la dej.gobemador
nuncia de Luis Alonso y Patiño y designó a Emiliano G. Saravia60 constitucional, la de magistrados y supernumerarios del Supremo
para que terminara el periodo de gobierno. El nuevo gobernador, Tribunal de Justicia del estado y la designación de ciudadanos que
considerado como un "hombre culto y de innegable probidad ... debían formar los ayuntamientos de todas las municipalidades en
que gozaba de una envidiable popularidad y respeto,"61 era un re- el bienio de 1913 a 1914. Con excepción de los magistrados, por
conocido abogado que durante las últimas décadas del siglo pasa- primera vez los comicios se efectuarían mediante el voto directo,
do había sido vocal del ayuntamiento de Durango y juez del ramo de acuerdo con las reformas hechas por Madero a la Ley Electo-
civil, así como diputado en la legislatura estatal por el partido de ral de 1911.
Mapimí. Después, ausente del medio político, había vivido en La En este nuevo proceso la atención se centró en la preparación
Laguna durante los últimos años del régimen porfirista y es muy de las elecciones para gobernador, que iniciaría su mandato en
posible que haya tenido alguna participación en las actividades septiembre, lo cual caldeó los ánimos y en medio de la contienda
políticas de aquella región cuando Madero inició sus trabajos elec- se llevó a cabo un reacomodo de las fuerzas políticas del estado.
torales en San Pedro de las Colonias, Coahuila. Durante la lucha electoral se escindieron los maderistas, quienes
Saravia ya había estado por tres meses al frente del gobierno se reagruparon, unos en una ala más radical del movimiento;
interino de Durango cuando AJonso y Patiño decidió preparar su mientras que otros se ubicaron entre los moderados, es decir, an-
campaña. Era hermano de Ventura, el conocido hacendado y di- tiguos porfiristas. En este último grupo había algunos acomodati-
putado porfirista, quien antes que Emiliano también había ocu- cios aunque también se encontraban personas más o menos
pado la gubernatura durante un mes hasta el triunfo de la convencidas del nuevo significado de la lucha política. Pero en
revolución maderista y estaba relacionado con las principales fa- otro extremo se agrupó el peso de la oligarquía defensora del an-
milias porfirianas. Sin duda, su prestigio social y sus vínculos con tiguo régimen, que pretendía mantener sus posiciones. En este
la esfera política influyeron en el Congreso local, recién formado juego de fuerzas, entraban los jefes militares maderistas, exrebel-
en su mayor parte por integrantes de la elite durangueña, el cual des que, actuando como rurales defendían al gobierno con contin-
votó en mayoría absoluta por Emiliano para que se encargara del gentes a su mando, los cuales aún esperaban el fruto de su
gobierno. participación en la lucha armada de 1910.
Bien se ha dicho que la lucha electoral de 1912 a nivel nacio-
¿Sufragio efectivo? nal fue de partidos organizados, y en Durango así se demostró.
Desde principios de 1912 diversos grupos políticos comenzaron
Durante los siete meses que permaneció Emiliano G. Saravia
a prepararse para las elecciones de gobernador, organizando sus
como gobernador de Durango, se efectuó el último proceso elec-
partidos y proponiendo a sus respectivos candidatos. La prensa pu-
toral de los tres que vivió la entidad durante el maderismo, el cual blicó más noticias y artículos de opinión acerca del ambiente polí-
tuvo características muy interesantes. En el verano de 1912 se lle- tico que animaba a la población. Se empezaron a oír los nombres
varían a cabo las elecciones legislativas federales que coincidían de diferentes personas y con ellos diversas posiciones políticas.
con las de gobernador constitucional del estado de Durango, en Surgieron agrupaciones conformadas en clubes como el "Victoria,
las cuales, si bien se pondría a prueba una vez más la aplicación el "Liberal" y el "Pascual Orozco" que organizaron manifestacio-
de los principios democráticos defendidos por Madero, los duran- nes en las que destacaron oradores, como los maderistas Lorenzo
gueños darían un paso significativo en cuanto a su participación Parra Durán e Ignacio Borrego quienes proponían a Emiliano G.
en la vida política estatal. Saravia como candidato.w
El Periódico Oficial del Gobierno del Estado de Durango dio a Los dos partidos que en un principio se colocaron en la pales-
210 GRAZIELLA ALTAMlRANO
EL MADERISMO EN DURANGO 211

tra política fueron el Partido Constitucional Durangueño y el Par- lismo debidamente acreditado e indiscutible, la prestigiada y presti-
tido Liberal Democrático. El primero estaba formado por conoci- giosa candidatura de Dn. Juan E. García cuyas dotes y patriotismo
dos miembros de la oligarquía y antiguos porfiristas que, con tal tendrán que se reconocidos aun por los más obcecados de sus ene-
de conservar su situación y no poner en peligro sus intereses, tra- migos políticos.s> '
taron de atraerse al ingeniero maderista Carlos Patoni postulan, Los convencionistas no llegaron a un acuerdo e inevitable-
dolo como candidato a la gubernatura. En algunos círculos se mente surgió la división entre ellos. Un grupo de conocidos rnade-
comentó que este partido apoyaba a Patoni con la condición de ristas, entre los que figuraban Pastor Rouaix y el periodista
que se les dejara en libertad para elegir diputados, magistrados y Antonio Gaxiola, abandonaron la agrupación y formaron el Parti-
ayuntamientos a su gusto.63 El segundo estaba integrado por los do Democrático, el cual sostendría la candidatura de Patoni.w Por
maderistas que habían militado desde la época del antirreeleccio- su parte, García fue apoyado por Manuel Puente y los periodistas
nismo, entre los cuaJes ya se notaba una diferenciación entre los Ignacio Borrego y Lorenzo Parra Durán, entre otros maderistas,
moderados y los más radicales. Este partido tuvo dos propuestas. quienes trabajaron a favor de su candidatura, sobre todo en la re-
Carlos Patoni y Juan E. García. gión lagunera, donde llegó a tener un gran apoyo popular, demás
Patoni era conocido en el estado por los trabajos topográficos contó con la adhesión de los principales jefes revolucionarios,
que había hecho de toda la entidad. Se había adherido al antirree- como los hermanos Arrieta que se habían significado por su lucha
leccionismo con ciertos titubeos, como ya vimos, y ocupado la se- en la región de la Sierra; Calixto Contreras, en Cuencamé y Ores-
cretaría de gobierno en los primeros regímenes revolucionarios. tes Pereyra, en La Laguna.
García era originario de Lerdo, donde contaba con algunos Esta actividad que se desató a la luz pública entre los círculos
negocios y propiedades, había demostrado simpatías a la causa políticos y en la prensa, también se llevó a cabo en los entresijos
maderista y cuando se instaló el nuevo régimen fue jefe municipal de la política oficial, donde surgieron componendas e intrigas.
en Gómez Palacio y jefe político en Lerdo, así como partícipe en Ante el arraigo y popularidad que alcanzaba Juan E. García
combates contra el orozquismo. Era ampliamente conocido en la en el avance de su campaña, Pato ni no se conformó sólo con el
región lagunera por su humanitarismo y sus ideas progresistas.e- apoyo que le daban los maderistas del Partido Democrático y los
tenía pocos estudios, pero era emprendedor, lo que le había dado conservadores del Partido Constitucional, sino que quiso afianzar
una buena posición entre los pequeños empresarios y propietarios sus lazos con el gobierno central, intrigando contra el gobernador
laguneros. interino, al exponerle a Madero los asuntos electorales en el esta-
Los il'ltegrantes del Partido Liberal Democrático efectuaron do. Pato ni le manifestó a Madero que Saravia solapaba los trabajos
una convención para designar a uno de estos dos candidatos, pero del licenciado Borrego a favor de García, lo cual había causado
las opiniones se dividieron. Abundaron los discursos, se prolonga- un gran desánimo entre la población porque el gobierno local
ron las discusiones y se caldearon los ánimos. Ignacio Borrego, en apoyaba a un aspirante que no tenía buenos antecedentes, además
defensa de García expresó: de que estaba siendo financiado por personas de La Laguna, en
No deb~mos apoyar la candidatura del Sr. Patoni porque éste ha ido especial de la Compañía Algodonera y el Banco Minero. Como
a mendigar a los salones de los Ministros reaccionarios la protección temía desórdenes por parte de los garcistas, le pedía que mandara
y el a~oy.o que sólo d<:be buscarse en la voluntad del pueblo y tal 200 ó 300 hombres de la federación y los situara en los territorios
procedimiento no podra menos de provocar la protesta airada de to-
de Lerdo y Gómez Palacio para que "haya verdadera libertad de
d?s aquéllos que en la tribuna y la prensa han defendido los princi-
pIOS de la revolución maderista r... ) Frente a una candidatura sufragio y pueda salir derrotado García en su mismo centro o
f!agua?a en conciliábulos sospechosos, exornada con lentejuelas de cuartel general que es La Laguna."67
liberalismo y resueltamente apoyada por elementos reaccionarios Por su parte, Emiliano G. Saravia le desmintió al presidente
vengo a esta reunión con el propósito de oponerle la de un hombre su apoyo a García, manifestándole que desde que fue propuesta la
de prestigio innegable, de virtudes cívicas reconocidas, de un libera- candidatura de Patoni él había expresado su conformidad, tanto a
212 GRAZIELLA ALTAMIRANO EL MADERISMO EN DURANGO 213

Jaime Gurza, ministro de Madero -muy relacionado con la fami- te de la entidad se encontraba en efervescencia por las correrías
lia Saravia-, como a sus hermanos Ventura y Ricardo, ofrecién- de los orozquistas, el 30 de junio se realizaron las elecciones para
dose a prestar a Patoni todo el apoyo moral y de amistades la renovación de las cámaras del Congreso de la Unión y de algu-
personales, no así su apoyo público por considerarlo poco conve- nos magistrados de la Suprema Corte de Justicia y, el 28 de julio,
niente. Le confirmaba la ayuda económica que García tenía en La las elecciones locales para la renovación del Poder Ejecutivo y Le-
Laguna, especialmente por parte de la Compañía Industrial Jabo- gislativo, magistrados del Poder Judicial y miembros de ayunta-
nera y le informaba que el propio Patoni le había pedido que mientos. Sólo en las zonas dominadas por la revuelta los comicios
cualquiera que fuese el resultado de las elecciones, interviniera dejaron de verificarse, como fueron los casos de los partidos de El
para que la legislatura lo declarara electo. Como él se había opuesto Oro e Indé.
a tal propuesta de fraude electoral, Patoni había creído equivoca- Para diputados a la XXVI legislatura del Congreso de la
damente que apoyaba a García. Concluía que si el voto del pue- Unión fueron electos y aprobados por el Colegio Electoral, Luis
blo favorecía a Patoni, el Congreso respetaría esa decisión y así lo Zubiría y Campa, Ignacio Borrego, Pedro B. Álvarez y Adalberto
declararía, lo mismo el gobierno del estado, haciendo que García RíoS,73 casi todos reconocidos maderistas. Para senador por el es-
y sus partidarios respetaran su elección.68 tado de Durango figuraron las candidaturas del licenciado Rodri-
En realidad Pato ni veía en Saravia un enemigo político.e? Sa- go Gómez y de Ventura G. Saravia. Éste, hasta en últimas fechas
bía que tenía buenas relaciones tanto con García, como con la se había declarado abiertamente como maderista "de un verde su-
gente de La Laguna, y además temía que la legislatura, a la que bido", como comentó la prensa."
Patoni consideraba "títere del gobierno,"7o influyera en el resulta- En relación con las elecciones para diputados de la legislatura
do de las elecciones. local, en esta ocasión "no se siguió el sistema de que el aspirante
Saravia, como gobernador de Durango, sin duda no quería a la gubernatura designara a sus amigos",75 sino que se llevaron a
poner en riesgo sus lazos con el presidente Madero, pero es muy cabo convenciones distritales. Resultaron electos Pascual de la
posible, en efecto, que estuviera más de acuerdo con la candidatu- Fuente, Pastor Rouaix, Antonio A1varado, Ricardo Saravia, Jesús
ra de García que con la de Patoni, con quien había tenido serias Flores, Antonio Gómez Palacio, Julián Bermúdez, Jesús Álvarez,
desavenencias por la pretensión de sus enjuagues políticos y las Antonio Laveaga, Manuel Muguiro e Ignacio Fernández e Imas,
intrigas que manejó con Madero. Pese a ello, Saravia, al término entre otros. Pocos eran los maderistas.
de la elección, cuando aún no se daban los resultados oficiales, in- Con respecto a los comicios municipales, fue muy sonado el
formó al presidente que si bien Patoni había alcanzado la mayoría triunfo del artesano Silvestre Dorador, candidato para presidente
de sufragios en el estado, la candidatura de García había obtenido del ayuntamiento de la capital por el Partido Democrático. Este
"muchísimos votos", y él se había limitado a ayudar a Patoni en nombramiento ocasionó serios roces con la oligarquía porque ésta
todo lo que le fue compatible dentro de sus funciones de gober- lo atacó y obstaculizó su labor. Dorador decía que este cargo
nante.?' siempre estuvo reservado "a un aristócrata de chistera y frac, con
Antes de que se verificaran las elecciones se registraron algu- título o sin él, inteligente o tonto", eso era lo de menos, lo impor-
nos desmanes populares provocados por los "patonistas", quienes tante radicaba en que fuera miembro de la aristocracia y de todas
declararon que la candidatura de García era la de los pelados, en las confianzas del gobernador. Ahora él había sido elegido por el
tanto que la de Patoni era la de la gente decente; esto degeneró voto del pueblo.ts
en "una guerra de los pelados contra los curros", por lo que la po- En este agitado y reñido proceso electoral, SIn embargo, los
licía se vio en la necesidad de intervenir "de la manera más pru- maderistas lucharon entre ellos mismos y fueron incapaces de uni-
dente" a fin de evitar un enfrentamiento de ésta con el pueblo. ficarse en contra de la oposición reaccionaria. Como resultado de
En adelante, toda manifestación pública fue prohíbida.v ello, las dos principales fuerzas políticas se adjudicaron la victoria
En medio de esos ánimos tan caldeados y pese a que una par- en la elección de gobernador, que era la que más los había dividi-
214 GRAZIELLA ALTAMIRANO
EL MADERISMO EN DURANGO 215

quien representaba una autoridad tradicional y paternalista con la


do. Los partidos de García denunciaron el fraude electoral, y no
que se identificaba más los sectores populares y en la que confía-
aceptaron su derrota en la mayoría de los partidos de la entidad."?
El triunfo del Sr. García, excepto en los partidos de San Dimas,
ban para solucionar sus problemas. Esta región había sido , la más
afectada desde el estaIlido de la Revolución por una serie de re-
Mezquital, ombre de Dios y Topia fue aplastante, no valiendo las
maquinaciones de algunas autoridades, ni la privación del derecho vueltas originadas por demandas sociales de tipo agrario y huelgas
del voto de que se hizo víctima a la Comarca Lagunera, donde más de trabajadores que la mantenían en una situación candente, de
de 20 mil individuos no pudieron depositar sus votos en las urnas, descontento y resentimiento por la ausencia de resultados precisos
pero demostraron su adhesión a la candidatura liberal formando sen- después del triunfo de la Revolución. Pero, por otra parte, era ne-
das listas que fueron enviadas al Congreso, quien se negó a tomarlas cesario pacificarla para estabilizar la deteriorada economía y para
en cuenta, como tampoco hizo caso del bien documentado memorial
que se le presentó pidiendo la nulidad parcial de las elecciones en todo eIlo Madero quizá había confiado más en Patoni, a quien
vista de las arbitrariedades, abusos y aun delitos cometidos para lo- respaldaban los grandes intereses de la oligarquía durangueña.
grar el fraude que se venía preparando desde los salones del Minis- Era significativo que los dirigentes que destacaron en la Revo-
tro de Hacienda y en la propia Presidencia de la República, y que al lución en otras zonas de la entidad apoyaran a García, y aunque
fin se consurnó.ts hasta entonces habían permanecido leales al gobierno maderista,
Los enemigos de Patoni, que lo habían etiquetado como el ahora rechazaban al candidato apoyado por el propio Madero.
"candidato de burgueses y terratenientes", denunciaron el fraude Era evidente, también, que aquéIlos que lo secundaron esperaban
electoral en varios distritos y formaron un expediente de quejas, de él la respuesta a las demandas que el gobierno de Alonso y Pa-
en el que se demostraban los delictuosos procedimientos de que tiño no había sabido resolver, ya que todo hacía suponer que Pa-
se valieron los adversarios de García para restarle sufragios y au- toni seguiría la misma línea de su antecesor.
mentar los de su contrincante. Además, adjudicaron este triunfo a Juan E. García, decepcionado del desarroIlo de los aconteci-
la influencia que había tenido el subsecretario de Hacienda y co- mientos y del resultado de los comicios, se retiró de la política, no
nocido empresario durangueño, Jaime Gurza, sobre Madero."? sin antes enviarle una carta abierta al presidente Madero rnanifes-
Ante los resultados oficiales del triunfo de Patoni, los partida- tándole su sentir.
rios de García pidieron la invalidación de las elecciones. El Parti- ... Ninguna contrariedad habría sufrido yo, ni mis partidarios ten-
do Liberal Democrático solicitó la anulación en los partidos de drían motivo alguno de queja, si el triunfo se nos hubiera disputado
honradamente y hubiésemos sido vencidos en buena lid; pero hemos
Durango, Nombre de Dios, Tamazula, San Juan de Río y San Di-
visto, por el contrario, que el sufragio ha sido violado, que las autori-
mas. El Club Independiente Guadalupe Victoria, de Lerdo, tam- dades, no sólo demostraron abierta parcialidad, sino que asumieron
bién solicitó la nulidad en la municipalidad de Gómez Palacio; el el carácter de tutores de los sufragistas para asegurar el triunfo de la
Club Democrático de Obreros Libres "Isidoro Bueno" hizo lo mis- candidatura Patoni r... ] y como subsiste aún en la conciencia pública
mo en el partido de la capital y se unieron a estas peticiones veci- la idea de una imposición más o menos manifiesta, ni yo ni mis par-
tidarios nos conformaremos jamás con una burla tan innoble hecha
nos de Santiago Papasquiaro y otros ciudadanos independientes. en campaña tan honrada como la que por nuestra parte tenemos la
El Congreso no encontró motivo legal para reconocer la nulidad satisfacción de haber llevado a cabo r ... 1 me retiro de la lucha satis-
solicitada, por lo que declaró electo gobernador constitucional del fecho de haber cumplido mi suprema aspiración: el cumplimiento de
estado a Carlos Patoni para el periodo que comenzaba el 16 de mi deber y sólo me llevo el sentimiento de que en mi patria, a pesar
de la inmensa oleada de sangre que la anega r ... 1 todavía se infieran
septiembre de 1912.80
a la Democracia y a la Ley terribles y dolorosos agravios.s!
Si bien el proceso electoral había dividido a los maderistas,
El 15 de septiembre de 1912 Carlos Patoni protestó ante el
. también había puesto en manifiesto las diferencias existentes entre
Congreso como Gobernador Constitucional de Durango, compro-
la capital del estado y la comarca lagunera. Era evidente que en
metiéndose a subsanar la hacienda pública; a ampliar y desarroIlar
todos los partidos de la zona oriental del estado, donde está en-
la instrucción pública, especialmente en las clases rurales; mejorar
clavada La Laguna, el apoyo popular se desbordó por García,
216 GRAZIELLA ALTAMIRANO
EL MADERISMO EN DURANGO 217

a la clase obrera y jornalera, como "una de las cuestiones político-


pronosticado que la apatía que lo caracterizaba podía tener conse-
sociológicas que más dificultades pre entan"; implantar el régimen
cuencias muy serias en los actos de su gobierno,84 y así fue. En su
municipal; no inmiscuirse en la esfera de acción de los demás po-
lugar quedó como interino el abogado Jesús Perea, qüien había
deres del estado y favorecer a las obras de irrigación. Por último
sido jefe político en varias ocasiones durante el Porfiriato, y en
en un acto de reivindicación o de descargo de conciencia por los
ese momento lo era del partido de Mapimí, además los maderistas
turbios comicios que le dieron el triunfo, prometió el respeto a la
veían como "una de aquellas figuras políticas vaciada en los viejos
voluntad popular para la elección de los funcionarios públicos
moldes del porfirismo opresor."85
con;~rometiéndose a impedir que fueran violados los principio~
Cuando se supo del golpe militar de Huerta que culminó en
políticos enarbolados por la revolución de Madero.v De todo esto
el asesinato de Madero, Perea reconoció al nuevo gobierno por
que se propuso, Patoni no se hizo casi nada.
vía telegráfica y sin mediación oficial. Sin embargo, actuó de ma-
Su triunfo agravó tanto los conflictos políticos, como la in-
nera ambivalente mientras esperaba noticias de la ciudad de Mé-
quietud social e inició su mandato haciendo una serie de arrestos
xico, lo que le valió la desconfianza de las dos fuerzas políticas
y aprehensiones contra los que consideraba sus enemigos políti-
que se movían en la capital: los maderistas, indignados por el nue-
cos y, además, desconfió de los jefes populares que permanecían
vo orden de cosas y los recién etiquetados huertistas, compuestos
al frente de los cuerpos rurales, como Calixto Contreras y Domin-
por la oligarquía, que veían en las indecisiones y en la inactividad
go Arrieta, a quienes envió a la ciudad de México, con el fin de
del gobernador interino una actitud sospechosa, al grado de que
que fueran desarmados y neutralizados.e
empezaron a buscar a un candidato que ocupara su puesto. Al
Cuando en febrero de 1913 se conoció la noticia del levanta-
mismo tiempo que Perea trataba de orillar a la legislatura a reco-
miento militar efectuado en la capital del país contra Madero el
nocer al nuevo gobierno, le afirmaba al presidente del ayunta-
gobierno de Patoni sólo se sostenía apuntalado por una parte' de
miento que no lo reconocería con las formalidades de ley, hasta
la oligarquía durangueña. Las distintas fuerzas políticas se mante-
que no viera qué sesgo tomaban las cosas.86
nían en conflicto; la presencia del gobernador no era del agrado
Por su parte, el Poder Judicial acogió de buen grado la nueva
del grueso de la población y la insatisfacción social continuaba en
administración y la mayoría de los miembros de la legislatura que,
much~s sectores. En la capital del estado los miembros de la vieja
si bien no la reconocieron formalmente, manifestaron "estar re-
guardl~ se habían resistido a reconocer un nuevo orden de cosas y
sueltos a cooperar en la obra de pacificación", desmintiendo las
obstruían la labor de los funcionarios recién electos tratando de
versiones que corrían acerca de su hostilidad al nuevo gobierno
s~guir moviendo los hilos de la política para mantener sus privile-
del centro.t? La mayoría de los miembros del ayuntamiento cele-
glO~. El grupo maderista, integrado por algunos diputados de la
braron la llegada de Victoriano Huerta al poder.
legislatura local y miembros del ayuntamiento, eran blanco de los
El grupo maderista de la capital duranguense, entre los que
ataques de prominentes capitalistas que habían logrado mantener-
se encontraban Pastor Rouaix y Silvestre Dorador, no aceptaron
se dentro de la esfera política y quienes les hacían la vida imposi-
al gobierno huertista. Emprendieron una nueva actividad política
ble por medio de intrigas elaboradas por la prensa que los
efectuando una serie de juntas para mantenerse al tanto de los
apoyaba. En el medio rural, las demandas de la Revolución aún
acontecimientos y prepararse para entrar en acción. Por su parte,
se mantenían con vida y los rurales y exrevolucionarios que habían
los jefes militares maderistas respondieron inmediatamente al
permanecido leales a Madero, ahora estaban a la expectativa.
cuartelazo. Contreras, Pereyra, Ceniceros y los Arrieta, volvieron
Antes de que terminara en la capital del país el episodio de la
a tomar las armas y en poco tiempo Durango volvió a ser un pol-
I?ece~a. ~rágic~, Patoni, quien nunca demostró una conducta polí-
tica dirigida abiertamente al cumplimiento de los principios de la vorín.
Ante el empuje revolucionario, en la capital del estado se for-
Revolución, prefirió no arriesgarse y dejó el gobierno de Durango.
mó, a instancias de prominentes capitalistas y con la aprobación
La facción de los maderistas inconformes con su postulación había
del gobernador Perea, un cuerpo de voluntarios denominado De-
EL MADERISMO EN DURANGO 219
218 GRAZIELLA ALTAMIRANO

fensa Social, integrado por jóvenes de las familias más influyentes electorales, la influencia del gobierno y, sobre todo, de la tenaz
de la sociedad, empleados de oficinas del gobierno, comerciantes resistencia de las viejas esferas políticas a perder sus posiciones.
y por elementos que simpatizaban con la nueva administración,
,
NOTAS
con el fin de "tomar las armas, sin distinción de clases, uniéndose
I "Discur o pronunciado por el G. G~bernador Constitucional Lic. Esteba,?
a la defensa de sus hogares amenazados por las chusmas rebeldes" Fernández al abrir el primer periodo de sesiones del XXIV Congreso del Estado .
que amenazaban con tomar la ciudad.88 La Evolución, Durango, 23 de septiembre de 1910.
Por su parte, los revolucionarios preparaban el ataque defini- 2/bid., Durango, 3 de marzo de 1909.
tivo a la capital del estado, llegando al acuerdo de solicitar la ayu- 3 Planes de la Nación Mexicana. Libro seis. /857-/9/0, Cámara de Sena?ores ~e
da de las fuerzas del Norte comandadas por Tomás Urbina, quien la República Mexicana, 1987, p. 249. Un mes antes la prensa duranguena _habla
publicado que los delegados por el estado serían el licenciado Manuel Bermudez y
bajo las órdenes de Pancho Villa ya estaba operando en el Sur de el diputado Ventura G. Saravia La Evolución, 19 de marzo de 1909.
Chihuahua y en el Norte de Durango. A partir de entonces, la 4 El Heraldo, Durango, 15 de junio de 1909.
Revolución en esta entidad se integró a la esfera de dominio de 5/bid., 13 de julio de 1909.
Pancho Villa quien para estas fechas ya dirigía las actividades re- 6 Lorenzo Parra Durán, Cómo empezó la Revolución en Durango hace veinte
volucionarias en gran parte del estado de Chihuahua. alias, Mérida, Yuc., Talleres de la Compañía Tipográfica Yucateca, S. A., 1930,
El 17 de junio de 1913 los revolucionarios iniciaron el ataque p. II
a la capital duranguense, y sus fuerzas apoyadas por una buena 7 La Evolución, 25 de mayo y 26 de junio de 1909.

parte de la población fueron muy superiores en número a los de- 8/bid., 8 de agosto de 1909.
fensores que estaban auxiliados por la Defensa Social. Durango 9 Lorenzo Parra Durán era secretario de redacción de El Heraldo, considerado
como "portavoz de la verdad", L. Parra Durán, op. cit., p. 23.
fue tomada en medio de la confusión, la violencia y el saqueo. El
10 La Evolución, 19 de febrero de 1909.
odio y la venganza acumulados durante tanto tiempo se desborda-
II El Heraldo, 30 de junio de 1909.
ron en aquella plaza considerada como baluarte de los poderosos
12 Archivo de Don Francisco /. Madero. Epistolario (1900-1909), México, ~omi-
que habían querido burlar el triunfo de la Revolución iniciada en sión Nacional para las celebraciones del 175 Aniversario de la Independencia Na-
1910. cional y el 75 Aniversario de la Revolución Mexicana, SHCP, 1985, vol. 1 p. 396.
El maderismo en Durango había concluido. Durante tres años J3 /bid., vol. 2, p. 92.
su desarrollo como movimiento político y social presentó des- 14 Ibid, p. 93.
de sus inicios diversos grados de intensidad en las diferentes zo- 15 Ibid., pp. 109 Y 115.
nas durangueñas y entre los distintos sectores sociales. Durante 16 /bid., p. 162.
este tiempo, la reducida vida política de los durangueños se trans- 17 Ibid., p. 163. El 11 de junio le volvió a escribi~ Patoni desde la penit~nciaría
formó, primero con el ingreso de una parte de la clase media ur- de Monterrey diciéndole que recibió carta suya e indicándole que se pusiera de
acuerdo con los amigos de Durango para hacer algo por la causa. Parece que Pat?-
bana que intentó nuevas expresiones políticas en el marco legal ni no hizo mucho al respecto.
que le dio Madero, logrando extenderlas hacia otros estratos y 18 Un periódico durangueño publicó la no.ticia. de que Manuel N. Oviedo, Ores-
consiguiendo ejercer sus derechos de expresión, de asociación y de tes Pereyra y otros miembros de la Junta Directiva del.Club Central Antirreelec-
sufragio. cionista de Torreón fueron reducidos a prisión para evitar que tomaran parte en
las próximas elecciones. Arlequín, Durango, 26 de junio de 1911.
A través de los procesos electorales que vivió Durango duran-
19 Estas elecciones se llevaron a cabo según la Ley Orgánica Electoral del 18 de
te estos años, se advirtieron progresos significativos en su partici- diciembre de 1901 que dividía al estado en seis distritos electorales y.la del 24
pación política. Se avanzó paulatinamente hacia una vigorosa de mayo de 1904, así como las de la Ley Electoral del Estado del 8 de septiembre de
actividad política con la participación de miembros de todas las 1867. Periódico Oficial del Gobierno del Estado de Durango, Durango, 3 de abnl
de 1910.
tendencias y se alcanzó una importante movilización electoral, lo
20La Evolución, 13 de julio de 1910.
cual tuvo como resultado un legítimo intento de lucha democráti-
21 "Memorial. Ciudadanos que integran la Mesa de la Primera Junta Preparato-
ca, a pesar de la permanencia de vicios heredados, de las fallas
220 GRAZIELLA ALTAMIRANO EL MADERISMO EN DURANGO 221

ria de la Cámara de diputados, correspondiente al XXV Congreso de la Unión" 46"Carta del gobernador Luis Alonso y Patiño a Francisco 1. Madero", Archivo
Federico González Garza, La Revolución Mexicana. Mi Contribución polinco-litera- General de la Nación, Archivo Francisco 1. Madero, (AGN-AFIM), Caja 10, exp.
ria, México, A. del Bosque, impresor, 1936, pp. 155-187. 240-1.
22 Periódico Oficial, 4 de agosto de 1910. 47L. Parra Durán, op. cit., p. 56.
23 La Evolución,13 de julio de 1910. En el Primer Distrito Porfirio Díaz obtuvo 48 Ibid., p. 55. Poco después el general Reyes se rindió ante las autoridades de
una elección unánime; Ramón Corral fue elegido por mayoría absoluta Ibid. Linares, Nuevo León y fue enviado a la prisión militar de Santiago llatelolco en la
24"Revolución y Reformas", en Lorenzo Parra Durán, op. cit., p. 24. capital del país, con lo cual se dio por terminada la revuelta reyista en Durango.
49 El Criterio, 27 de agosto, 16 y 19 de noviembre de 1911; Juan Felipe Leal y
25 Archivo Histórico de la Secretaría de la Defensa Nacional (AHSDN), exp.
XI/481.5/105, 1911, f. 428. L. Villaseñor, La clase obrera en la historia de México, en la Revolución (1910-
1917), México, Siglo XXI editores, 1988, T. 5, p. 264-270.
..
26L. Parra Durán, op. cit., p. 50.
50 El Criterio, 11, 14, 16 Y 28 de febrero de 1912. Periódico Oficial, 26 de febrero
27 Past~r Rouaix, La Revolución maderista y constitucionalista en Durango,
de 1912.
(Conferencia sustentada la noche del viernes 2 de enero de 1931, en el ciclo de
ellas que celebró la Biblioteca Pública Nacional con motivo de la exposición biblio- 51 El Criterio, 18 de febrero de 1912.
gráfica e iconográfica de la Revolución Mexicana), México, Editorial Cvltvra, 1931, 52Fue tal la violencia, que en el mes de agosto Durango fue una de las entida-
p. 16. des comprendidas en la ley de suspensión de garantías decretada por el Congreso
28 Periódico Oficial, 6 de julio de 1911. de la Unión, Periódico Oficial, 22 de agosto de 1912.
29Los nuevos jefes políticos de los trece partidos en que estaba dividido el esta- 53 El Heraldo, 15 de marzo de 1912.
do fueron: en el de la capital el Ing. Pastor Rouaix; Mapimí, Ing. Leonardo Pesca- 54Si bien Alonso y Patiño envió al Congreso el 13 de diciembre de 1911 la ini-
dor; Cuencamé, Severino Ceniceros; San Juan del Río, Antonio Alvarado; Nazas, ciativa de Ley que reformaba la Constitución en ese sentido, para mayo del año si-
Santos Oloño; San Juan de Guadalupe, Alejandro Gaitán; Indé, Ernesto Ávila; El guiente, cuando ya no era gobernador, la Comisión de puntos constitucionales la
Oro, Francisco Valdespino; Santiago Papasquiaro, Leopoldo Favela; Tamazula, seguía discutiendo. Periódico Oficial, 17 de diciembre de 1911 y 12 de mayo de
Miguel A. Morga; San Dimas, Antonio Laveaga: Nombre de Dios, Benjamín Té- 1912.
llez; y Mezquital, Manuel Subízar, Ibid., 2 de julio de 1911.
55Parra Durán, op. cit., p. 51.
30.Los hermanos Arrieta y Matías Pazuengo en la Sierra; Calixto Contreras y
24 de enero de 1912.
56 El Criterio,
Sevenno Ceniceros en Cuencamé; Orestes Pereyra, Sixto Ugalde y Jesús Agustín
Castro, en La Laguna. 57"Carta de Alberto L. González a Juan Sánchez Azcona", s.f., (recibida el 11
31L. Parra Durán, op. cit., p. 49. de septiembre de 1912), AGN, AFIM, caja 33, exp. 881.
32 tua. 58Pastor Rouaix, Diccionario Geográfico, histórico y biográfico del Estado de Du-
rango, México, Editorial Cultura, 1946, (Instituto Panamericano de Geografía e
33Ibid.
Historia, Publicación No. 80), p. 25.
34 El Popular, Durango, 18 de agosto de 1911. 59L. Parra Durán, op. cit., p. 51.
35 Ibid.
60Periódico Oficial, 3 de marzo de 1912.
36 Ibid., 25 de agosto de 1911. 61L. Parra Durán, op. cit., pp. 50, 51.
37 El Criterio,10 de septiembre de 1911. 62 La Evolución, 7 de febrero de 1912 y El Criterio, 2 de febrero de 1912.
38 El Popular, 6 de octubre de 1911.
63Silvestre Dorador, Mi prisión, la Defensa social y la verdad del caso. Una pági-
39 Ibid. na para la historia de la Revolución Constitucionalista en Durango, México, Talleres
40 El Criterio, 20 de octubre de 1911. Fueron enviadas a Torreón y a Lerdo tro- Gráficos de la Secretaría de Fomento, 1916, p. 12 Y Lorenzo Parra Durán, op. cit.,
pas del 7Q Batallón, y un destacamento de 300 plazas se dirigió a Durango para p.39.
prestar garantías en las elecciones, Ibid., 13 de septiembre de 1911. 64Ramón Puente, La Dictadura, la Revolución y sus hombres, México, Imprenta
41 Nuevo Régimen, 24 de septiembre de 1911. Manuel León Sánchez, 1938, p. 175.
42 Periódico Oficial, 22 de octubre de 1911. 65L. Parra Durán, op. cit., p. 70.
43Según el Periódico Oficial el total de votos fue de 42,995, de los cuales 35,893 66Ibid., p. 69.
fueron para Alonso y Patiño, 2713 para Emiliano G. Saravia y los demás en 92 ciu- 67 "Carta de Carlos Patoni a Francisco 1. Madero. Durango, 11 de julio de
dadanos más. Ibid., 29 de octubre de 1911. 1912". AGN, AFIM, Caja 29, exp. 795-1.
44 Ibid, 17 de diciembre de 1911. 68"Carta de Emiliano G. Saravia a Francisco 1. Madero. Durango, 13 de agosto
45 El Criterio, Durango, 5 de noviembre de 1911. de 1912, 1bid., Caja 10, exp. 240-1.
222 GRAZIELLA ALTAMlRANO
EL MADERISMO EN DURANGO 223
69 Después de su triunfo electoral escribió a Jaime Gurza recomendándole que
de ninguna manera Emiliano permaneciera en el estado, pues sería un "estorbo alejar a Contreras: Los ministros Flores Magón y Gustavo Madero le habían reco-
constante" en Durango y en especial en La Laguna. "Carta de Carlos Patoni a Jai- mendado a Patoni que "inutilizara" al diputado Jesús Flores, pues junto con Con-
me Gurza. Durango, 31 de agosto de 1912," Ibid., Caja 29, exp. 795-1. .También le treras participaban en el robo de guayule, perjudicando directamente a los
negocios de la Casa Madero. AGN-AFIM, Caja 29, exp. 795-1. '
escribió a Madero diciendo que en cuanto él fuera declarado gobernador, Ernilia-
no procuraría crear dificultades al nuevo gobierno, ya que los partidarios de Gar- 84 El Independiente, Lerdo, 14 de julio de 1912.
cía, apoyados por él y por su periódico, infiltraban "en las masas del bajo pueblo" 85 L. Parra Durán, op. cit., p. 75.
la idea de rebelarse. "Carta de Patoni a Madero. 5 de septiembre de 1912". Ibid.
86 Silvestre Dorador, op. cit., pp. 32 y 45.
70 "Ventura G. Saravia a Francisco 1. Madero. Durango, 27 de agosto de 1912", 87 Periódico Oficial, 20 de abril de 1913.
Ibid., Caja 38, exp. 1036-l.
88 Silvestre Dorador, op. cit., p. 228.
71 Ibid.

n Ibid.
73 Los diputados suplentes fueron Manuel Loaeza, Zeferino Murga, Manuel del
Real Alfaro y Alberto Flores. Diego Arenas Guzmán, Historia de la Cámara de Di-
putados. XXVI Legislatura Federal. Actas del "Diario de los Debates" de la Cámara
de Diputados del 2 de septiembre al 11 de octubre de 1912, México, Instituto Nacio-
nal de Estudios Históricos de la Revolución Mexicana, 1961, T. L, p. 24.
74 El Mañana, México, 12 de junio de 1912. Matías Pazuengo en su libro sobre
el movimiento revolucionario en Durango, afirma que la candidatura de Ventura
triunfó gracias a la ayuda oficial que le brindó el mismo Patoni y su hermano el
gobernador, "pero al discutirse en México la credencial, ésta fue tachada de varios
vicios substanciales y desechada por mayoría de votos, aunque parece que la verda-
dera razón fue que Saravia hizo gran alarde ante los senadores en particular de su
intimidad con el presidente Madero y como esa corporación no quería elementos
maderistas prefirió echar por tierra la credencial". Matías Pazuengo, La Revolución
en el estado de Durango, Cuernavaca, Mor., Tipografía del Gobierno del Estado,
1915, p. 23. No he podido comprobar cuales fueron los argumentos para rechazar
la credencial.
75 L. Parra Durán, op. cit., p. 7l.
76 Silvestre Dorador. op. cit., p. 17.
77 Matías Pazuengo, op. cit., p. 21.
78 L. Parra Durán, op. cit., pp. 25, 71.
79 Patoni se carteaba con Jaime Gurza informándole sobre la situación en la
entidad y sobre la manera en que pensaba controlar a algunos diputados electos,
como Jesús Flores, por Cuencamé, que no era de su agrado, y estaba estrechamen-
te ligado a los principales caudillos de la revolución maderista en el estado, AGN-
AFIM, Caja 29, exp. 795-1.
80 Periódico Oficial, 12 de septiembre de 1912.
81 "Carta del Sr. García al Sr. Don Francisco 1. Madero, Presidente Constitu-
cional de la República Mexicana. Ciudad Lerdo, Dgo., 21 de septiembre de 1912",
en L. Parra Durán, op. cit., p. 75-76.
82 Periódico oficial, 19 de septiembre de 1912.
83 AHSDN, Ramo Cancelados, Exp. 2-435, f. 39. Patoni pidió a Madero que
mantuviera a Contreras y a Arrieta "lo más lejos posible, por lo menos hasta des-
pués del 16 de septiembre." Después le volvió a escribir que sería un error permitir
a Contreras que volviera al estado, pues se había enterado de que sus allegados es-
taban tratando de darle forma a un levantamiento, y sin Contreras se mantendrían
quietos en Cuencamé. Madero accedió a ello. Además, había otros motivos para
SUEÑOS DESENCANTADOS: LA REFORMA AGRARIA
Y EL CORPORATIVISMO EN EL DURANGO
POSREVOLUCIONARIO, MÉXICO, 1920-1930.

David W. Walker
Department of History
Michigan State University
Traducción: José Ninahualpa Lueano, Leticia Moreno y Mareela Matys
Centro de Idiomas FCA-UJED

INTRODUCCIÓN

El triunfo decisivo de las fuerzas de Venustiano Carranza sobre el


ejército de Pancho Villa, impidió que la experiencia agraria de
Durango, por demás radical y populista, se aplicara en toda la na-
ción. Sin embargo, el legado de esa revolución agraria contribuyó
a crear la ideología y los instrumentos para el agrarismo de los
constitucionalistas durante 1914 y 1915.
Independientemente de la caída de sucesivos gobiernos estata-
les en Durango, entre 1911 y 1913, los políticos y, con el tiempo,
aun los terratenientes, llegaron a comprender la utilidad de la re-
forma agraria como un mecanismo para pacificar el campo, aun-
que no necesariamente para promover la justicia o el equilibrio
social entre las clases en conflicto. Por lo tanto, el radicalismo de
Durango, y de cualquier otra parte del México revolucionario, fue
acallado no sólo por la fuerza bruta, sino también por la apropia-
da imposición, "desde arriba", de esa reforma. Como parte del
mismo proceso, los movimientos agrarios populares, que habían
brotado tan espontánea como violentamente en los comienzos de
la Revolución, fueron gradualmente sosegados y suplantados por
un agrarismo sancionado y patrocinado oficialmente por el Esta-
do. Las consecuencias pronto se reflejaron en diversas tendencias
agraristas en diferentes regiones de todo el país. En años tan tern-

225
226 DAVID W. WALKER
EL DURANGO POSREVOLUCIONARIO 227

pranos de este siglo como 1930, el proceso histórico que ya se desa- Dos clases de agrarismo
rrollaba en Durango había marcado los lineamientos del agrarismo
El agrarismo oficial se originó en Durango por la interacción en-
oficial y fundamentado estructuras políticas legalmente constitui-
tre funcionarios maderistas, como Pastor Rouaix, y los 'movimien-
das, semejantes a aquéllas o generalmente asociadas con la etapa
tos agrarios locales, como los de Cuencamé, durante el ~eríodo de
poscardenista.
1911-1914. Pastor Rouaix al trabajar con Carlos Patoni, su men-
En este ensayo se explora la historia de la interacción entre la
tor, patrón y socio, había reconocido, elaborado mapas y colocado
agricultura de fincas y el agrarismo durante la época inmediata-
señales de límites en casi todas las propiedades del Durango por-
mente posrevolucionaria en el entonces partido de Cuencamé del
firiano. El equipo de Pato ni y Rouaix, integrado por técnicos
estado de Durango. Contrasta dos corrientes de agrarismo: una de entrenados profesionalmente, completamente entregado a la mo-
origen local, nacida naturalmente de la reacción popular contra la dernización agrícola, cercó las tierras de particulares, así como las
expansiva agricultura de fincas y haciendas que dominaba la re- comunales, a lo largo y ancho de Durango, en la última década
gión en las postrimerías del Porfiriato. La otra, establecida desde del siglo XIX y la primera del xx. De esta manera ellos mis~os
el centro, producto de la determinación de funcionarios políticos contribuyeron, en no pequeña escala, a precipitar los levantamien-
que intentaban calmar y controlar el radicalismo agrario y fortale- tos agrarios que estallaron aquí después de 1910.
cerla para sus propios objetivos. Registra los intentos de los grandes A diferencia de los Madero de Coahuila, o de los Maytorena
terratenientes, durante la década de 1920, por revivir la agricultu- de Sonora y otras élites igualmente privilegiadas, aunque frustra-
ra de fincas y haciendas dado que se hallaban empeñados en recu- das, del norte de México, las grandes familias terratenientes de
perar las valiosas propiedades, anteriormente perdidas por causa Durango expresaban pocas quejas contra las políticas desarrolla-
de las ocupaciones agrarias durante los primeros años de la Revo- das por Porfirio Díaz. Si bien se mostraron neutrales durante la
lución Mexicana, entre 1911 y 1915. Sin embargo, cabe aclarar revuelta de Madero, estos mismos intereses fueron posteriormente
que el fruto de las elaboradas estratagemas de los terratenientes favorecidos por miembros de la familia Madero que apoyaba la
para recuperar sus antiguas pérdidas fue imperfecto, pues ahora elección del Dr. Luis Alonso y Patiño como gobernador de Du-
tenían que hacer frente a un adversario cubierto de nieblas: la re- rango, en agosto de 1911. Luego, el primero de una serie de vio-
forma agraria ordenada por el Estado. lentos levantamientos agrarios forzó la renuncia de Alonso Patiño,
A pesar de las incisivas y complejas campañas, que incluían el a principios de 1912; entonces los Madero apoyaron a Carlos Pa-
uso del agrarismo oficial como medio para disolver las ocupacio- toni para que gobernara el estado. Por su larga historia de servicio
nes de tierras realizadas durante el período revolucionario, ni los y su extensa red de relaciones personales, Pato ni fue la primera
señores de las enormes haciendas de la región, como Santa Catali- opción de los más grandes terratenientes de Durango; éstos, ade-
na del Álamo y Anexas, ni aquellos otros dueños de las grandes más, habían proporcionado a la nueva administración un gran
préstamo para comprar armas y otros pertrechos, con el fin de
propiedades en las postrimerías del Porfiriato en Durango, pudie-
equipar a una fuerza rural estatal ampliada. Su objetivo era com-
ron restablecer sus latifundios o revivir el régimen de la agricultu-
batir el "desorden" o, en palabras más precisas: el agrarismo. El
ra comercial en gran escala que anteriormente había dominado en
doctor Alonso y Patiño, en 1911, y el ingeniero Patoni en 1912, se
la región. Sin embargo, irónicamente, los movimientos agrarios
esforzaron por proteger los intereses de sus ricos patrones, tanto
basados en la comunidad que se hallaban triunfantes durante los de la ciudad de México como de la de Durango. Sin embargo, fra-
violentos años de 1911 a 1916 en Durango, apenas la pasaban me- casaron en su intento por suprimir el radicalismo agrario del cam-
jor que sus "eternos enemigos": los hacendados, pues aquéllos te- po durangueño.
nían grandes dificultades para conservar su autonomía política y Como jefe político del Partido de Durango, al triunfo de la r~-
económica. volución maderista, en 1911, y después en 1912, como secretano
228 DAVID W. WALKER
EL DURANGO POSREVOLUCIONARIO 229

particular del gobernador Patoni (un camino tradicional hacia la la pasada dictadura, con lo cual los habitantes del Estado han perdi-
gubernatura, i.e. anteriormente Patoni había sido secretario parti- do su independencia económica, política y social, pues han pasado
cular del gobernador A1onso y Patiño), Rouaix llegó a entender y de ciudadanos a siervos, sin que el gobierno pueda inte~enir en pro-
valorar la poderosa necesidad de tierra, así como otras fuerzas y curar la elevación del nivel moral en que se encuentran, pues la ha-
cienda donde habitaban es propiedad particular.'
procesos agrarios que estaban movilizando el desarrollo revolucio-
nario en Durango. En 1912, como representante del gobierno del El 20 de noviembre de 1913 Pastor Rouaix utilizó esta ley
estado, Pastor Rouaix jugó un papel decisivo al tratar de estable- agraria para fundar El Nuevo Pueblo Libre de Villa Madero. Las
cer un compromiso con los agraristas de Ocuila: les ofreció tierras tierras ejidales de Villa Madero fueron tomadas de las haciendas
-una reforma agraria primitiva- a cambio de paz política. San Gabriel y La Tapona.? Al amparo de la Ley Agraria, durante
Aquella experiencia y la necesidad de ofrecer soluciones políticas 1913 y 1914, otras comunidades rurales, como Pánuco, Tunal, Co-
-el asesinato de Francisco Madero y la destrucción del viejo régi- nejo, Pueblito, Durazno, Sauces de Salinas, Arenal, Ranchería,
men maderista- se combinaron para transformar a Pastor Rouaix Contreras, Avilés y Súchil, pidieron al gobernador beneficios simi-
de agrimensor rural en funcionario político en 1911, y luego en re- lares. En algunos de estos casos, los agraristas ya habían tomado
formador agrario en 1913. Más específicamente, la ausencia en posesión provisional de las tierras en disputa.' Para facilitar la eje-
Durango de alternativas políticas viables obligó a los maderistas cución de los objetivos de su reforma agraria, Rouaix expidió a
caídos en orfandad, como Pastor Rouaix, a buscar una reconcilia- continuación la Ley de Expropiación del 31 de julio de 1914.4
ción con sus antiguos adversarios, los agraristas. Ésta sancionó la expropiación de la propiedad privada por razo- .
Emplazado como gobernador provisional por los victoriosos nes de "utilidad pública" con el fin de crear ejidos (tierras comu-
agraristas radicales, Pastor Rouaix, por medio del decreto del 3 de nales), pueblos libres, así como colonias agrfcolas de pequeños
octubre de 1913, ordenó la expropiación de grandes propiedades propietarios.
para crear "pueblos libres" (pueblos con status legal e identidad La destrucción causada por las intensas luchas agrarias en
jurídica de privilegio que incluía la propiedad corporativa de tie- Durango, de 1911 a 1913, se combinó después con el activismo le-
rras usadas comunalmente, por los residentes, para agricultura y gislativo del régimen villista local, de 1913 a 1915, para provocar
ganadería) y proporcionar a los campesinos más oportunidades de una aguda contracción de la esfera privada, ya que con esa combi-
adquirir tierra propia para trabajarla. Aunque promovida como nación las oportunidades empresariales y las ganancias se iban al
parte de una más amplia búsqueda de justicia social, la ley agraria suelo, mientras los costos y riesgos de hacer negocios crecían es-
de Durango fue, primero y sobre todo, un proyecto político que trepitosamente. En esta época, las empresas de administración esta-
establecía los términos de un inverosímil maridaje político entre tal, recientemente intervenidas o expropiadas, tomaron el lugar de
los funcionarios exmaderistas, como Pastor Rouaix, y las milicias las de administración privada de importancia en la economía de Du-
agrarias armadas del Durango rural. Un preámbulo explicaba la
rango. Este movimiento hacia un socialismo civil-militar, más expan-
lógica política y el contenido histórico del decreto:
sivo y agresivo, no era compatible con las necesidades y los intereses
Considerando que el motivo principal de descontento de las clases de los capitalistas y dueños de propiedades. Con toda razón el
populares en nuestro Estado, que las ha obligado a levantarse en ar-
cónsul norteamericano mantuvo bien informados a sus superiores
mas desde 1910, ha sido la falta absoluta de propiedad individual,
pues al carecer el Estado de la pequeña propiedad, las clases rurales de Washington acerca de la naturaleza subversiva de la legislación
no tienen más medio de subsistencia en el presente, ni más esperan- que estaba promulgando el gobierno del estado de Durango.
za para el porvenir, que servir de peones en las haciendas de los Tanto las autoridades civiles como las militares han estado por largo
grandes terratenientes, que han monopolizado el suelo del Esta- tiempo emulándose mutuamente en cuanto a la prornulgacíón de le-
do] ... ] Considerando finalmente que los pueblos actuales del Estado gislación socialista y comunista. Grandes propiedades agrícolas han
han quedado reducidos a la mayor miseria, porque los terrenos que sido tomadas y se hallan actualmente o laboradas directamente para
tuvieron durante el Gobierno Virreinal han pasado a aumentar la su- beneficio de todos (?) o se las está dividiendo y parcelando a favor
perficie de las haciendas vecinas, sobre todo, durante el período de de los militares partidarios o de otros favoritos. Fábricas y minas que
230 DAVID W. WALKER EL DURANGO pos REVOLUCIONARIO 231

se hallaban ociosas han sido confiscadas y se hallan operadas por el en quienes el instinto de robo es inherente, puede verse en los levan-
Estado ... Todos los bienes raíces e hipotecas de propiedad de la tamientos esporádicos que se producen constantemente en los Esta-
Iglesia Católica han sido confiscadas y los arriendos e intereses son dos Unidos, lo cual en otros aspectos puede considerarse como
de hoy en adelante pagaderos al Estado.> lealtad al gobierno federal. Estos movimientos generalmente termi-
nan en ataques más o menos organizados contra la propiedad, con
¿Por qué un cambio tan abrupto en la elaboración de las polí- frecuencia acompañados de violencia r ... ] Los levantamientos en sí
ticas públicas por funcionarios de la clase media, como Pastor representan en efecto las aspiraciones de hombres ignorantes hacia
Rouaix, que anteriormente habían trabajado mano a mano con las el mejoramiento de su condición y sus protestas contra las injusticias
clases que poseían propiedades en Durango (incluidos inversionis- que son totalmente locales y que varían en cada lugar r... ]Es evi-
dente que un movimiento tan extendido, cuyas ebulliciones manifes-
tas extranjeros) para fomentar la modernización económica capi-
tadas en diferentes partes aunque sin conexión entre ellas, no
talista? A diferencia de su asociado y consejero Carlos Patoni, pueden manejarse exitosamente con meras medidas punitivas sino

•,
quien había sido llevado al poder para defender las prerrogativas que debe considerarse como una enfermedad social que pide un tra-
de la oligarquía terrateniente de Durango, Pastor Rouaix encabe- tamiento proporcionado'?
zaba un gobierno derivado directamente de las nuevas y trastroca- Esta experiencia personal en la política agraria hizo que
das relaciones de poder que caracterizó al campo durangueño Rouaix (nombrado en 1914 Ministro de Fomento por Venustiano
durante 1913. Según la redacción que el cónsul de los Estados Carranza) se alineara con sus aliados conservadores en la lucha
Unidos en Durango utilizó en su informe, luego de su inspección contra los villistas de Chihuahua y Durango. Rouaix fue en la rea-
del estado en agosto de 1913, las grandes propiedades de Duran- lidad el autor del decreto agrario de Carranza del 16 de enero de
go ya no existían: 1915 que ayudó a obstaculizar al movimiento villista de las pobla-
Se realiza la primera mitad del viaje a través de la más rica región ciones del centro y Sur de México que no habían sido afectadas
agrícola y ganadera del estado de Durango, ipero qué de lastimosos por las movilizaciones agraristas, que anteriormente habían barri-
cambios se han producido durante los últimos pocos meses de anar-
quía! Los hermosos edificios de las haciendas, pueblos enteros se ha-
do partes del Norte del país durante la época de Madero.
llaban desiertos y abandonados, los campos están cubiertos de Para Rouaix y para los carrancistas que pensaban como él, la
maleza, y el excelente crecimiento de pasto que las tempranas lluvias reforma agraria se originó y desarrolló como un instrumento para
de temporada han producido no rendirán sus resultados ordinarios, ser esgrimido desde arriba y fue ideado principalmente con el pro-
dado que las tres últimas revoluciones han casi terminado con las pósito de satisfacer tendencias políticas pragmáticas e inmediatas.
manadas de ganado, ovejas, cabras y caballos.f
Esta clase de reforma agraria oficial era congruente con el esque-
Fueron barridos y expulsados del poder en Durango no sólo ma, aunque más amplio, de la organización política tradicional de
el antiguo régimen porfiriano con todo su aparato político, sino México, y se basaba en la misma clase de relaciones paternalistas
también los grandes intereses hacendarios que eran sus puntales y populistas, así como en acuerdos que habían unido siempre a
sociales y económicos. Al no haber ninguna fuerza opositora la in- Estado y sociedad. Su lógica no fue diferente de aquella política
tensidad del fervor agrario fue simplemente irresistible, como lo asociada con los privilegios reales y otros reconocimientos oficia-
hizo notar Lionel Carden en su análisis de los problemas de Huerta les de tierras comunales en el México colonial. El patrocinio ofi-
para someter el Norte de México después de la caída de To- cial aseguraba la lealtad permanente de los campesinos, quienes
rreón, en octubre de 1913. Si se le hubiera preguntado a Pastor constituían la amplia base de la sociedad colonial en cuanto a que
Rouaix, probablemente había concordado con la apreciación de esta tempranísima variedad de reforma agraria oficial juntó e inte-
Carden acerca de la situación: gró a la población rural en una relación de poder asimétrica y de-
El problema más difícil, en mi opinión, es que la revolución social sigual, con el sistema político centralizado y autoritario.
provocada por la propaganda del Presidente Madero condujo a los
Los agraristas de origen popular practicaban un tipo de políti-
indios ignorantes a creer que la propiedad de las clases ricas era en
realidad de ellos por derecho y que esa propiedad les había sido in- ca agraria muy diferente, basada en iniciativas locales, por lo que
justamente arrebatada. El resultado de esta enseñanza en hombres preferían la acción directa de la reforma legislada, ya que confia-
EL DURANGO POSREVOLUCIONARIO 233
232 DAVID W. WALKER

anexos por la hacienda Santa Catalina del Álamo y su moderni-


ban en su propia fortaleza y en sus recursos más que en los de sus
zante propietario en 1898. Las reivindicaciones agraristas en Pasa-
patrocinadores u órganos del Estado. Estos agraristas eran más
je y Peñón Blanco demostraron la autonomía y sobe¡anía de las
fuertes en el Este de Durango, en el partido de Cuencamé, en
comunidades rurales agraviadas, ya que ellas resolvieron en forma
donde desde el comienzo de la revolución maderista en 1911 se
convincente los conflictos agrarios locales, con sus propios recur-
habían apoderado por la fuerza de tierras que se hallaban en
sos y sin recurrir a la supervisión, participación o intervención del
disputa y que estaban localizadas en Ocuila, Cuencamé, Peñón
Estado.
Blanco y en otras haciendas, pueblos y caseríos a lo largo y ancho
Como consecuencia de su gran vitalidad, estos movimientos
de la región. Durante los siguientes tres años, ellos socavaron y
agrarios, sumamente regionalistas, siempre carecieron de cohe-
destruyeron el régimen porfirista de agricultura capitalista expan-
sión, en parte por causa de su provincialismo sin ninguna m~zcl~ .y
siva y en gran escala.s en parte por la heterogeneidad del Durango rural. Los cansmati-
En junio de 1913 las comunidades agraristas completa~on la cos hombres fuertes del estado, como Calixto Contreras o los her-
desarticulación de un antiguo enemigo, Santa Catalina del Alamo manos Arrieta, empleaban sus relaciones de parentesco y otras
y Anexas, el latifundio más extenso de Durango. Los residentes de también de carácter personal para unificar a los grupos de otra
Cuencamé, algunos de los cuales habían sido expulsados de la manera diferente, pero estas relaciones no eran lo suficientemente
propiedad por usurpadores, se unieron a los trabajadores y media- fuertes como para sobreponerse a las fuerzas externas centrífugas
neros de las haciendas de Pasaje y Mercedes para concluir la vio- de la política nacional, ni a la heterogeneidad que repetidamente
lenta toma de 76,825 hectáreas de tierras disputadas, así como de destruía las alianzas agraristas. Los agraristas de Durango que ha-
los edificios, herramientas, maquinaria, instalaciones para irriga-
bían luchado unos contra otros en 1912 y 1913, como maderistas o
ción y ganado. Conducidos por José María Carreón Rodríguez, como orozquistas o zapatistas, se dividieron de nuevo en 1914-
los agraristas de Pasaje ocuparon y dividieron estas propiedades 1915; unos bajo el liderato de Calixto Contreras, en su may?ría
y las organizaron en un sistema de grandes posesiones privadas y llaneros del Este de Durango, se pusieron del lado de Villa; rruen-
comunales, que a su vez imitaban aquellos arreglos de tenencia de tras otros, una minoría significativa, principalmente serranos ~el
tierra que existían antes de que el dueño de Santa Catalina del Oeste, siguieron a los hermanos Arrieta quienes a su vez se urue-
Álamo usara la policía rural de Durango para hacer valer sus de- ron a Carranza. Después de la decisiva victoria de Carranza sobre
rechos formales de propiedad en Pasaje en 1898.9 Villa en 1915, la ejecución de la política oficial de reforma agraria
Ya en 1914 los residentes de Pasaje inscribían sus nuevas ad- negó al movimiento villista el acceso a una porción significativa d.e
quisiciones en los registros municipales de la propiedad, así como la base social rural, la cual había concedido anteriormente al VI-
en los de impuestos, además empleaban su propio ingeniero para llismo su impulso aparentemente irresistible.
medir y hacer planos de sus extensas propiedades que compren- Después de 1915, mientras las unidades militares carrancistas
dían la represa Mercedes, el reservorio más grande construido se dirigían desde todas las direcciones hacia el partido de Cuenca-
para irrigación en México antes de la Revolución.w mé las fuerzas villistas del Este de Durango eran aplastadas por
Los funcionarios villistas (municipales y estatales) reconocie- ejé~c!tos más experimentados y hostiles, mucho más grandes y ~e-
ron estas ocupaciones y expropiaciones de facto; por otra parte su ligrosos que los enviados por Díaz, Madero o Huerta. Aunque In-
correspondencia oficial identificaba entonces a Pasaje como pue- capaces de derrotar a sus enemigos, pues carecían de armas y
blo, en oposición al nombre porfiriano de casco de hacienda en municiones, andaban muy mal vestidos y estaban al borde de la
donde los residentes carecían de derechos legales definidos como hambruna; fueron, sin embargo, las fuerzas de Calixto Contreras
entidad, así como de los derechos de propiedad.'! Circunstancias (formadas principalmente por habitantes de Pasaje, Cuen~a~é y
semejantes ocurrieron en el Álamo durante 1913-1914 cuando los Peñón Blanco, asociados además con líderes locales y villistas,
residentes (peones acasillados) de Peñón Blanco reclamaron y di- como José María Carreón Rodríguez, Severino Ceniceros, Canuto
vidieron entre ellos 41,563 hectáreas de tierras, incluidas en los
234 EL DURANGO POSREVOLUCIONARIO 235
DAVID W. WALKER

~eyes, Hilarío Rodríguez y otros) elementos decisivos que respon- Aislado, con su movimiento fragmentado y sus seguidores re-
dieron a la emergencia internacional creada por el ataque de Villa ducidos a un pequeño número de amigos y familiares de Ocuila,
a Columbus, New Mexico, porque habían concertado una. paz por Calixto Contreras continuó la lucha hasta que fue asesinado en
separado con los carrancistas en mayo de 1916. Posteriormente una pérfida emboscada por agentes carrancistas el 5 dé agosto de
aquellos mil ochocientos soldados amnistiados, muchos de ello~ 1916.13 Ni siquiera la muerte del popular Contreras produjo un fin
veteranos de la Brigada Ceniceros (a la cual había sido incorpora- inmediato al radicalismo agrario en Durango. Por el contrario, los
da la mayor parte de ~os agraristas de Pasaje y Peñón Blanco) fue- avances agrarios de Jacto obtenidos de 1911 a 1915 fueron reem-
ron ~rmados y. provistos nuevamente de lo necesario por sus plazados sólo gradualmente por reformas agrarias de jure prove-
antenor~s enemigos carrancistas, y enviados rápidamente al Nor- nientes del centro después de 1916.
te, a Chihuahua, para hacer frente a las fuerzas invasoras de los Como los recursos políticos de los campesinos se hallaban de-
Estados Unidos.rs teriorados y sin fuerza suficiente para defender y promover sus in-
~at~1 pa~a. Calixto Contreras (agrarista radical y poderoso que tereses, decidieron apoyarse, cada vez más, en la burocracia de la
continuo resistiendo a pesar de situaciones imposibles) fue el arre- reforma agraria y en los funcionarios políticos, para regularizar
g~o que facilitó una reconciliación local de varias clases con el ré- sus asaltos y ocupaciones informales realizadas en el período ante-
glme~ carrancis.ta, mismo que prometió respetar el statu quo rior a 1915. Por ejemplo, allá por abril de 1916, Jacinto de la
a?r.ano de Pasaje y Cuencamé. En correspondencia, al conceder Hoya, en su calidad de representante de la congregación o asam-
tácitamente la legitimidad del gobierno de Carranza en la ciudad blea de vecinos de Sauces de Salinas, comunidad que se extendía
de México y de sus representantes en Durango, José María Ca- y que tocaba los límites de Santa Catalina del Álamo y de la ha-
rreó~ Rodríguez (anteriOI:~ente pagador de la Brigada Villista cienda Tapona, pidió al gobierno de Durango concederle a su co-
Cemc~ros ~,como repr~sentante de Pasaje, pidió en agosto de 1917 munidad una donación de tierras o dotación, de manera que los
la re~tltuclon de las tierras comunales invocando el programa ea- residentes pudieran continuar cultivando las tierras que habían
rrancista .de reform~ agraria. De esta manera, mientras los agraris- ocupado desde 1912. José Froylán Reyes, quien alegaba ser el re-
tas cambiaban nominalmente su lealtad política, muchas milicias presentante de los indígenas del pueblo de Peñón Blanco, solicitó
locales, como la de Pasaje, formada durante la revolución de Ma- en octubre de 1916 la restitución de las tierras comunales usurpa-
dero, en 1911, y c?mprometida con el villismo ya en 1916, pudie- das por Santa Catalina del Álamo y Anexas ya desde el siglo die-
ron superar los nesgos de la época de Carranza. Al continuar ciocho y en los comienzos del siglo veinte. Los vecinos de Nazas
portando. armas, los campesinos de esas comunidades permanecie- demandaban, en julio de 1918, la restitución de las tierras comu-
ron provistos de poder aun cuando algunas veces perdieron el nales tomadas por Santa Catalina del Álamo y Anexas en 1902.
c~ntrol de las administraciones de las poblaciones vecinas. Los Hasta la comunidad de Ocuila (cuyos asaltos contra la hacienda
mIsmos. agraristas vigila~a,n todavía la tierra, el ganado y el agua de Sombreretillos en febrero de 1911 presagiaban el florecimiento
?e Pasaje, Mercedes, Penon Blanco, Sauces y comunidades seme- del radicalismo agrario en la región, y algunos de cuyos residentes
jantes. Podían además impedir todos los esfuerzos de los dueños se hallaban todavía luchando contra el gobierno de Carranza en
de ~,anta Catalina del Álamo o de otras propiedades grandes de la 1929) se inclinó a lo inevitable, y en mayo de 1919 demandó tam-
reg~on para expulsar a los agraristas y apoderarse de nuevo de sus bién la restitución de sus tierras comunales perdidas ante la agricul-
antiguas posesiones. tura expansiva de la propiedad en los últimos años del Porfiriato.
Aun~ue en 1~16 Carr~nza devolvió formalmente las propieda- Las ocupaciones de Sauces y Ocuila fueron reconocidas oficial-
des con.fIscadas e mte.rvemdas a sus dueños nominales, en 1916, ni mente por los decretos de reforma agraria de Carranza de 1918 y
los gobiernos carrancistas de Durango ni las autoridades naciona- 1920, respectívamente.I+
les pen?itieron el uso de la fuerza para desalojar a los agraristas Siguiendo la versión de Rouaix tocante a la reforma agraria
de las tierras ocupadas. -ahora cuidadosamente guardada como política nacional- los
236 DAVID W. WALKER EL DURANGO pos REVOLUCIONARIO 237

dirigentes de los gobiernos del estado y del nacional, tanto en la 1918 la población rural de Durango fue sólo la mitad de la de
ciudad de Durango como en la de México, decidieron el asunto 1910. Aunque la de los mayores centros urbanos como la ciudad
de la tenencia de la tierra a favor de los sin tierra e indigentes de Durango sí creció (de 35,000 a 50,000), sin embargo, la pobla-
que se hallaban en lo más bajo de la sociedad rural de Durango. ción total del estado había declinado por lo menos en 100,000
Los ejidatarios vinieron a ser clientes y prendas de poderosos pro- personas (27 por ciento).
tectores políticos que controlaban la maquinaria política estatal y La economía rural, con excepción de la floreciente industria
nacional. La gente del campo algunas veces tuvo al menos un ac- de la madera, se hallaba en ruinas. Los grandes rebaños de ovejas
ceso limitado a la tierra, pero al precio de la pacificación en el que antes de 1919 pacían en los áridos pastizales de lugares como
campo y de la subordinación política. En términos políticos, la re- Cuencamé, habían desaparecido -más de dos millones de ovejas
lación entre la sociedad y el Estado en el Durango rural se había fueron sacrificadas o exportadas entre 1911 y 1918-. Igualmente
invertido nuevamente, semejándose en muchos aspectos al viejo los hatos y manadas de cría de ganado, caballos y mulas, habían
modelo político del México porfiriano último, especialmente en desaparecido. Menos del 50 por ciento de las tierras cultivables
cuanto los gobiernos carrancistas estatales de Durango, después estaban produciendo frutos. La producción de guayule era menos
de 1915, reprodujeron los métodos porfirianos (y aun coloniales) del diez por ciento de lo normal. Las operaciones comerciales y
no sólo para determinar la selección y elección de los funcionarios mineras se hallaban virtualmente paralizadas. Las condiciones de
citadinos y municipales, sino también para imponer el liderato de salud pública eran un reflejo de la situación económica. El cónsul
organizaciones políticas y populistas.r> Un agudo observador des- británico residente en Durango hacía el siguiente comentario en
cribió la naturaleza del régimen carrancista establecido en Duran- julio de 1918:
go en mayo de 1916: La mayoría del pueblo se halla próxima a la hambruna. No hay car-
Al presente, sin embargo, la administración es esencialmente una ne, café, azúcar, manteca o harina y el maíz está para terminarse. No
facción política, separada en sus objetivos e intereses, de las diferen- hay ninguna epidemia en especial pero la tasa de mortalidad es
tes clases de la población del país, y no de una sola de ellas [... J Las como de 400 por mes o sea 90 por mil, mientras en New York o
pequeñas autoridades ahora en el poder son tan duras y severas con Londres es de 16 por mil.!?
las clases más pobres como siempre lo fueron los antiguos amos, con la Miguel Soto, quien intentó administrar lo que había quedado
única diferencia de que unos y otros son igualmente arbitrarios y
de Santa Catalina a partir de la relativa seguridad de la ciudad de
menos preciadores de la parte más rica y educada de la comunidad.
Hombres, como los presidentes municipales son caciques a quienes Durango, lamentaba en enero de 1918:
altos y bajos deben acercarse con miedo y temblor porque siempre La situación es cada día más difícil por la miseria que reina en todas
están prontos a amenazar con prisión y castigo sin siquiera fingir in- partes. Los vecinos de Sauces quienes fueron los más protegidos en
vocar los artículos de la ley. Los gobernadores son autócratas en su cosechas, por el tiempo y las circunstancias, en su mayoría vendieron
esfera y los jefes militares no lo son menos y en la cumbre de esta ya todo lo cosechado y han entrado de vuelta al consumo del mezcal,
asombrosa estructura social, asombrosa si se considera que es hija de quite y zorra. Mientras no haya tranquilidad y que no se sacrifiquen
una revolución popular, se halla un personaje el cual, cualquiera ciertas ambiciones, y que los capitalistas no promuevan trabajos, la
sea la pureza sus propósitos privados, vive y actúa sin embargo en vida será imposible en todas partes.lf
abierta oposición a la constitución que él decidió tomarla como ban-
dera de su causa.ié Mientras Soto sin duda exageraba la buena fortuna de los
agraristas de Sauces quienes, según él, dilapidaron los ingresos
provenientes de una buena cosecha de maíz en incansables borra-
Las consecuencias de la Revolución
cheras -lo cual puede ser verdad o no- los residentes de las comu-
Ciertamente y muy aparte del azote de los funcionarios ladrones nidades agrarias, como Sauces =-ahora oficialmente reclasificados
del gobierno, la calidad de vida de los campesinos de esta región, como Pueblo Libre de Ignacio Ramírez, provisto de su propio
fueran ellos peones, ejidatarios o hacendados, fue trágica; mucho fondo legal de tierra- pueden haber continuado viviendo en la
peor que la que se puede recordar de otro tiempo pasado. Por pobreza; sin embargo, se hallaban en mejores condiciones que los

238 DAVID W. WALKER EL DURANGO pos REVOLUCIONARIO 239

de la hacienda de Santa Catalina de Sena quienes habían perdido cambio ambiental del campo, para poder operar con beneficio sus
sus tierras más fértiles en beneficio de los de Ignacio Ramírez empresas agrícolas, algunos de los grandes propietarios se vieron
por el año de 1918. Mientras los residentes del nuevo pueblo usa, obligados a emplear nuevas y más sofisticadas estrategias con el
ban sus propios animales, herramientas y semillas para cultivar sus fin de ayudarse a recuperar o proteger sus propiedades de la do-
campos, la hacienda ya no poseía ni animales ni herramientas, y ble amenaza: los movimientos agrarios locales y la reforma agraria
sus medianeros sembraban sus campos en Santa Catalina con se- patrocinada por el Estado. Incapaces de hacer frente a las intran-
millas compradas en Ignacio Ramírez. En la medida en que los
posibles compradores de tierras para agricultura disminuían, au-
sigencias de los anteriores, intentaron salvar lo que podían de sus
propiedades rurales, aceptando la reforma agraria patrocinada por · ,
mentaban las oportunidades para los agraristas: el Estado. Los ejemplos que vienen a continuación confirman los
esfuerzos de la familia Martínez del Río, dueños de la hacienda 11
Los vecinos de Sauces y todos los que se encuentran en convivencia
con ellos, de las haciendas vecinas, son los hombres de la situación Santa Catalina del Álamo, para revitalizar su propiedad y recons-
porque siembran en donde quieren de terrenos de Sta. Cata y de Ta- truir su agricultura comercial en lo que entonces era el partido de • I
pona; no pagan ni renta ni partido; sacan leña sin pagar en contar; Cuencamé. Independientemente de las transformaciones estructu-
tienen pasto libre p.a sus animales sin respetar linderos; herran caba- • I
rales de la política y de la economía efectuadas en la región por la I
liada orejana y pretenden que desde el Cerro de las Minas al Borde
de las Catarinas, rancho de Carreta y Las Luisas, inclusivas toda la Revolución Mexicana, el restablecimiento de Santa Catalina del
labor de este terreno, sean de su propiedad. Mientras existe ese foco Álamo se complicó por la disminución de la influencia de la fami-
de desorden, sin deslindar su verdadera situación y propiedad, será lia ante los nuevos gobernantes. El fundador del latifundio porfi-
eterna molestia p.a los hacendados y vecinos que desean trabajar pa- riano, licenciado Pablo Martínez del Río Castiglione, quien murió
cíficamente. Por ahora el decreto de la eN.A. (Comisión Nacional
Agraria) es la gran palanca de los vecinos de Sauces, que son mu- en 1907, había construido y desarrollado la propiedad con fondos
chos, (más del 50 por ciento de sembrado) de los que se nieguen a provenientes del ejercicio de su profesión de abogado, ya que era
dar partido.l? considerado el jurista corporativo más eminente del México porfi-
riano. Los contactos políticos, relaciones y otros recursos que hicie-
Con la pérdida de más de la mitad de sus tierras más fértiles
ron de él un exitoso abogado de grandes compañías ferrocarril eras
a favor de la reforma agraria y de los medianeros de los Sauces, e
y mineras que buscaban hacer negocios en sus propios términos,
incapaz de hacer respetar sus derechos de propiedad, la hacienda
posibilitaron también que este abogado hiciera valer los derechos
de Santa Catalina produjo solamente un ingreso de 1,000 pesos
nominales de propiedad de la hacienda Santa Catalina del Álamo,
por la cosecha de maíz en 1917, en lugar de 15,000 que esperaban
que él compró a una compañía británica en bancarrota. La combi-
obtener.2o Por su parte, los agraristas de Peñón Blanco, Mercedes
nación de inversiones atinadas de capital y de otras perspicaces in-
y Pasaje ocupaban todavía las tierras fértiles e irrigadas que se en-
contraban en otras secciones del latifundio. Virtualmente incapa- versiones políticas, hicieron de esta propiedad posiblemente la
empresa agrícola más próspera de Durango en los años inmedia-
ces de hacer respetar sus derechos nominales de propiedad, los
tamente anteriores a la Revolución Mexicana. Cuando fueron for-
dueños y administradores no pudieron generar suficientes ingresos
zados a hacer frente a los cambios producidos por la revolución
ni siquiera para pagar 19,000 pesos de impuestos prediales, a fines
de 1917. en el campo, los propietarios ausentes, como la familia Martínez
del Río, después de 1916 carecían no sólo de conexiones políticas
Amigos en altas posiciones apropiadas, sino que tampoco tenían en esa época recursos finan-
cieros adecuados para explotar sus propiedades. En lugar de eso,
Ante las experiencias de 1916 y 1917 Y los consiguientes fracasos tuvieron que depender del improbable restablecimiento del siste-
de muchos dueños de grandes propiedades de la región en sus in- ma de latifundio en Durango.
tentos por recobrar completamente la posesión efectiva (en con- Aun antes de que comprendieran la utilidad de la reforma
traste con la posesión nominal) de sus propiedades o aun, dado el agraria oficial, ellos ya habían reconocido la necesidad de tener
240 DAVID W. WALKER EL DURANGO pos REVOLUCIONARIO 241

protectores, patrocinadores, socios y clientes entre la nueva élite [... hay que tener en cuenta que el ladrón está asociado con milita-
militar y política de la época posrevolucionaria inmediata. Los ge- res que son omnipotentes en aquella región, quienes protegen de
nerales carrancistas que gobernaban en el Durango ocupado des- una manera efectiva a los que venden la hierba a su socio. Los mis-
mos militares son los que disponen de las locomotoras de los fur-
pués de 1915, como Domingo Arrieta y Francisco Murguía
gones, quedando los particulares postergados para cuando aquellos
utilizaban sus oficinas militares y políticas para construir y mante- señores tienen a bien permitir el uso de los trenes de carga. El resul-
ner extensos imperios económicos y de esta manera, cualquiera tado es que mientras nosotros tenemos que esperar y cuando conse-
que haya sido su ideología política, también ellos buscaban alian- guimos los carros es sólo mediante propinas y gratificaciones a los
zas productivas con los terratenientes. empleados, nuestros contrincantes tiene siempre a su disposición los ca- ,,
Acostumbrados durante el Porfiriato a un acceso casi ilimita- rros que necesitan. Pero no es esta su única ventaja. Como debido a
la protección antes mencionada sobre él no pesa el impuesto espe-
do a las oficinas de los funcionarios públicos, y ordinariamente ea- cial de cinco pesos oro nacional por tonelada, está en disposición de 11
pa~e~ de conformar la política pública y el cumplimiento y pagar la hierba a mejor precio; y así vemos que en la estación de Pa-
practica .de la ley como mejor convenía a sus intereses, los grandes saje se ha establecido un centro comprador a razón de 25 pesos la 11
terratenientes encontraban ahora difícil y aun imposible, algunas tonelada, cuando nosotros la estábamos pagando a 15 pesos en Pe- 11
veces, ~acer frente a los cambios esenciales del ambiente político driceña. Por último, el tener su fábrica propia coloca a Boehringer
en una posición superior a la nuestra y le ayuda poderosamente a I
producido por la Revolución. En consecuencia, los años carrancis-
hacemos la competencia en todos sentidos. Para contrarrestar no en-
tas fueron de experimentación e improvisación. Como dueños y cuentro medio más adecuado que proceder en la misma forma, esto
administradores de la hacienda Santa Catalina del Álamo y Ane- es [... ]21
xas, buscaron inicialmente proteger sus propiedades con tácticas
Para Gómez Palacio la única solución factible era tratar de
que iban de la intransigencia y falta de voluntad para aceptar los
encontrar entre los omnipotentes otro apoyo de igual naturaleza.s-
nuev?s lineamientos políticos del día, a intentos para recuperar las
Domingo Arrieta, que acababa de ser elegido gobernador, era ló-
propiedades ocupadas o para desafiar los decretos de la reforma
gicamente, el socio y protector potencial. Aunque la búsqueda de
agraria por medio de litigios y de esfuerzos desesperados para es-
ganancias privadas había llegado a ser desde hacía mucho tiempo
capar a sus problemas mediante la venta de sus propiedades. En
el interés primario de los hermanos Arrieta (Domingo y Maria-
cuanto estas estratagemas y confrontaciones continuaban fracasan-
no), permanecieron estrechamente relacionados con los movi-
do, los terratenientes las reforzaron gradualmente con esfuerzos
encubiertos para asociarse con el liderato de los departamentos mientos agrarios, tanto oficiales como no oficiales, y se sabía que
gubernamentales, como la Comisión Local Agraria (CLA) de la ciu- simpatizaban con las demandas agraristas de Pasaje, Sauces y Pe-
dad de Durango y la Comisión Nacional Agraria (CNA) de la ciudad ñón Blanco. Gómez Palacio un auténtico hacendado porfiriano,
de México que tenían la responsabilidad de administrar la refor- cuyas propiedades ubicadas en Durango habían sido destruidas
ma agraria. por los revolucionarios agraristas, pudo resistir mediante arreglos
Ante I.a incapacidad de obtener ni lo mínimo necesario para con sus anteriores adversarios. El administrador general de Santa
pagar los Impuestos de la propiedad, a fines de 1917 intentaron Catalina del Álamo se quejaba:
proteger su propiedad mediante la asociación con algún hombre Estoy haciendo cuanto puedo, pero tengo que confesar que es muy
fuerte, militar o político. poco, casi nada lo que puedo; y lo será mientras no haya en Duran-
go un gobierno honrado y además de honrado suficientemente fuerte
En respuesta a las quejas del dueño, en el sentido de que más
para contrarrestar las pretensiones de tanto ladrón, en lugar de espe-
guayule de contrabando se estaba cortando y embarcando de las rar nada bueno, es el General Domingo Arrieta, hombre inculto,
tierras de Santa Catalina del Álamo por parte del contratista Pa- analfabeta, pues no sabe leer ni escribir; es además vicioso, de malas
trick O'Hea que tenía el permiso de la propiedad, Francisco Gó- costumbres de peores pasiones y para completar el cuadro está ro-
mez Palacio explicó el papel de los militares en la economía de la deado de una camarilla de bribones y nulidades de la peor especie.23
región: Por contraste, Miguel Soto, a quien los Arrieta habían trans-
242 DAVID W. WALKER EL DURANGO POSREVOLUCIONARIO 243

ferido SUS intereses mediante una sociedad de negocios que in- Sin objeciones para la terminación del contrato a fines de
cluía a Santa Catalina del Álamo, sólo tenía encomios para los 1919, Murúa reclamó que el desacuerdo con Arrieta se había ori-
hermanos Arrieta: "Son hombres serios, de buena intención y bue- ginado en la falta de voluntad del arrendador para perdonar los
na voluntad. De ellos no hay nada que temer.''24 Tal vez a causa intentos del gobernador de llevarse los recursos sobrantes de la
de la constante falta de confianza de parte de Gómez Palacio, la hacienda:
asociación eventual de los Arrieta con Santa Catalina del Álamo [... ] pues lejos de encontrar en mí el i~strumento que se buscaba
fue sólo indirecta, en unión con Miguel Murúa, el cual tomó for- para aprovecharse de cuanto a mano pudiera de ~a.hda. ha encontra-
do con que le he opuesto cuantos obstác~los y ?Iflcultades han esta-
malmente en arriendo la propiedad por un término de cinco años
do a mi alcance para el logro de sus aviesos fines; y esto, como es
a partir de noviembre de 1917.25 Con este arreglo cuyos términos natural, lo debe tener altamente disgustado.t?
estaban garantizados por Domingo Arrieta, quien actuaba como
Mariano Arrieta, quien tenía en arriendo la hacienda contigua
fiador de Murúa en el contrato de arriendo, Murúa quedaba obli- 11
de Atotonilco, de su dueño González Saravia Hermanos, se en-
gado a pagar todos los impuestos de la propiedad. Informalmente
contraba entregado en ese tiempo a una operación masiva de cor- 11
se esperaba que con el respaldo de Arrieta, el arrendatario no
te de madera, y en 1920, luego de talar en Santa Catalina del
sólo aseguraría la propiedad de una posible confiscación por falta
Álamo, así como en otras propiedades de Cuencamé, su empresa
de pago de impuestos, sino también arrojaría por la fuerza a los
había acumulado más de 100,000 toneladas de madera para ven-
agraristas que todavía controlaban y ocupaban la mayor parte de
derse como combustible.
las mejores tierras de la propiedad.
Bárbara Vinent, viuda de Martínez del Río, dueña de Santa
En la realidad no le fue mejor a Murúa que a los dueños de
Catalina del Álamo, al no poder recobrar la posesión efectiva de
la propiedad, ni siquiera en la generación de suficientes ingresos
las más valiosas tierras de la hacienda, pues hasta el hermano del
para pagar los impuestos o en recuperar la posesión de las tierras
gobernador continuaba cortando ilegalmente leña, buscó en~onces
anteriormente perdidas a manos de los agraristas radicales. Lo
la intervención militar federal: pidió la intervención del presidente
peor es que a principios de 1919 la asociación de Murúa con Do-
Venustiano Carranza sobre la base de que no sólo no se estaba
mingo Arrieta terminó mal de parte a parte. Hasta la ya reducida
haciendo justicia sino que además la prosperidad económica de la
cosecha de maíz de la división de Santa Catalina se perdió porque
región se hallaba en condición de rehén en manos de un~s cuan-
el gobierno de Durango se apoderó de la cosecha por falta de
tos agitadores que buscaban intereses personales. La duena daba
pago de impuestos de la propiedad.se Por su parte Domingo
esta explicación:
Arrieta se las arregló para reducir su potencial responsabilidad
Desgraciadamente, esta obra qu~ debería ~eneficiar a toda la regi~n,
como garante de Murúa al certificar en su calidad de gobernador ha quedado casi en lo absoluto Improdu~tiva,. y~ que de ella, lo mis-
de Durango, que Murúa en razón de "los actuales acontecimien- mo que de Pasaje, se han apoderado vanos sirvientes ~esl~ales, ayu-
tos políticos" no tenía posesión real de grandes áreas de tierra dados por algunos vecinos de Cuencarné, todos el~os instigados por
cerca de Peñón Blanco y que de esa manera no era responsable agitadores sin escrúpulos que los han exp~otado vilmente,. constitu-
yéndose sin derecho ninguno en amos y senores de la propiedad, y a
del pago de los impuestos determinados sobre aquellas porciones
quienes 'se debe que esta parte de la comarca contraste tris~eme~Je
de Santa Catalina del Álamo.s? El mes siguiente Gómez Palacio con las adyacentes, que se encuentran en plena paz y prospendad.
informó solemnemente a Murúa que el contrato de arrendamien-
La viuda de M'artínez del Río aseguró al presidente que sólo
to se daba por terminado porque sin la ayuda de Arrieta la ha-
sería necesaria una mínima demostración de fuerza: la expulsión
cienda no podría recuperar las tierras disputadas:
de dos o tres de "los principales agitadores" y la presencia de dos
[... ] si ya no cuenta Ud. Con la confianza y con el apoyo del Sr.
"pequeños destacamentos" para "guardar el orden" y p~ra prote-
Gral. Arrieta, que fue lo que sirvió de base para que celebrásemos el
contrato, considero que no le va a ser posible llevarlo adelante, ni a ger las cosechas y el ganado, de la hacienda. Presumlblem~nte,
mí me conviene tampoco continuar en esta situación indecisa [... ]28 dado que Santa Catalina del Alamo ya no tenía ganado en nmgu-
244 DAVID W. WALKER EL DURANGO POSREVOLUCIONARIO 245

na de sus secciones y tampoco se había sembrado en Pasaje o En 1920 el voto agrario y el respaldo a las organizaciones agra-
Mercedes desde 1912, la intención era que las tropas federales rias iba convirtiéndose en un significativo factor en la política del
trasladaran a la hacienda todas las cosechas así como el ganado, estado, como quedó demostrado en la propuesta del general Ma-
cabras y ovejas de la que se habían apoderado los agraristas en riano Arrieta para la gubernatura de 1920:
Pasaje y las Mercedes. Para respaldar a los destacamentos federa-
les, la dueña de Santa Catalina del Álamo ofrecía voluntariamente
r... ]
tenemos esperanza de poder triunfar aunque en verdad me
temo que no sea durante el gobierno de D. Domingo (Domingo
(si el gobierno lo permitía) armar una fuerza adicional de "vaque- Arrieta), porque es un hombre sin carácter y que no cumple lo que
ros y vigilantes del campo" que ayudaran a los federales en su mi- ofrece. Ahora anda intrigando con la candidatura de su hermano
sión. El presidente Carranza aconsejó solicitar primero la ayuda Mariano y con ese motivono quiere desagradar a los de Cuencamé y
del gobierno de Durango y prometió "en caso de que dicho Go- Peñón (Peñón Blanco) y bien poco hace a favor de Santa Catalina,
bernador no pueda impartir a Ud. La protección necesaria sírvase por más que personalmente nos diga lo contrario.U
decírrnelo y solicitar el apoyo de las fuerzas federales para resol- Sin éxito en Durango, los dueños y administradores no tuvie-
ver lo procedente.?» Opuesto a autorizar el uso de la fuerza con- ron mejor suerte en su búsqueda de un poderoso y, sobre todo,
tra las comunidades agraristas de Pasaje y Mercedes, Domingo confiable defensor en la ciudad de México. A pesar de su pro-
Arrieta no hizo caso a la solicitud de ayuda presentada por la pro- mesa de mandar fuerzas militares a Pasaje y Las Mercedes en
pietaria.
caso de que el gobierno de Durango no actuara, el presidente
Ya en 1920 los propietarios y administradores de Santa Catali- Carranza siguió ignorando los argumentos de que él debería ac-
na del Álamo se habían dado cuenta de que usar a Domingo
tuar enérgicamente para hacer valer los derechos de propiedad
Arrieta para proteger su propiedad estaba condenado al fracaso.
de los hacendados.>
Gómez Palacio cuya aversión hacia los hermanos Arrieta era ape-
nas disimulada, rechazó la solicitud de Domingo Arrieta de arren-
No se vende
darle Santa Catalina del Álamo a pesar de que el gobernador
prometía no sólo rebajar los impuestos de la propiedad, sino tam- Con un ambiente desfavorable para la agricultura de la hacien-
bién asegurar el retorno de todas las tierras usurpadas por los da, era virtualmente imposible encontrar compradores mexicanos
agraristas, excepto aquéllas que ya habían sido entregadas como o extranjeros que quisieran invertir capital en empresas tan riesgo-
ejidos. Gómez Palacio defendía su negativa de entregar la propie- sas e improductivas como la hacienda Santa Catalina del Álamo.
dad a los Arrieta porque Domingo Arrieta probablemente no se Los intentos por encontrar mercado para la hacienda, entre los
hallaba en condiciones de cumplir sus promesas pues su periodo que se contaban planes grandiosos de colonización, como una so-
como gobernador expiraba en 1920; además Arrieta simplemente ciedad entre Jaime Martínez y el general A. C. Critchley para esti-
no era un hombre en quien se podía confiar: mular a los ciudadanos británicos a dedicarse a labores agrícolas
r···] es preferible buscar otra solución que no esté íntimamente liga- en la hacienda Santa Catalina del Álamo, también fallaron por no
da con el interés particular de Mr. Sunday, lo que tiene de malo poder producir resultados positivos. Aunque se promovió muy ac-
cualquiera proposición de arrendamiento que de él emane, es que
no ofrece garantía de ninguna clase, dado que carecerá de sanción, tivamente el proyecto mediante anuncios en periódicos de Gran
tanto por la posición que él ocupa, cuanto por su modo de ser Bretaña, el intento fracasó por la hostilidad del gobierno de Ca-
particular.R rranza que ordenó a los cónsules mexicanos en el extranjero no
Pablo Martínez del Río y Vinent sugerían otras consideraciones conceder visas de entrada a ciudadanos británicos (en represalia
más poderosas que explicaban porqué, a pesar de las seguridades por las restricciones británicas contra la migración de mexicanos).
verbales en contrario, los administradores de Santa Catalina del El gobierno, por otra parte, se retractó de los compromisos he-
Álamo no deberían contar con la ayuda del gobernador. chos verbalmente de permitir la libre importación de equipo y su-
246 DAVID W. WALKER
EL DURANGO POSREVOLUCIONARIO 247

ministros para la propuesta colonia. Aun Francisco Gómez Pala- En consideración á las grandes dificultades con que viene tropezan-
cio, administrador general de la hacienda, expresó sus dudas acer- do la Hda. hace tiempo y á las ideas revolucionarias que germinan
ca de los anuncios engañosos puestos por los promotores: en muchos cerebros de esta Entidad, con mucha pena me permito
poner Á Ud. Y á la Sra. Martínez del Río lo que otras veces he di-
Los anuncios publicados en Londres con el objeto de conseguir ex- cho sobre el particular. Es más conveniente tener amigos que enemi-
funcionarios como clientes, contienen varias afirmaciones que no son gos y con mayor razón en un negocio tan grande como lo es el de
estrictamente precisas y que podrían interpretarse como hechas a Sta. Catalina (el énfasis es del autor). Los tiempos y las dificultades
propósito para engañar a los solicitantes. En primer lugar, México parece que vienen más contrarios cada día. Creo que si la muy res-
no está en Centro América pero este error es de poca importancia petable Sra. Propietaria de la Hda., directamente, sin intervención
comparado con otros que pueden engañar a los colonizadores los de nadie, pudiera sacrificar y obsequiar algo de terreno, ganaría ven-
cuales creyendo en la asersión de que vendrían a una hacienda que tajosamente en todos sus intereses que radican en este Estado. Creo
se halla manejada por sistemas de lo más moderno con maquinaria, que obsequiando medio sitio de terreno á Sauces, para que nos de-
aviones, radiocomunicación, etc., se encontrarían al llegar a este país jen lo mejor de la labor que tienen usurpado, las Labores de La
con que han sido engañados porque no puede encontrarse en la ha- Mesa al Peñón Blanco, y el fundo legal a Pasaje, se calmarían acá
cienda nada de lo anunciado ... 35 los ánimos que sin justificación están hoy contra Sta. Catalina, única-
mente porque las nuevas leyes son contra los latifundistas)?
Por cuanto no existía nada en la hacienda que pudiera atraer
a los inversionistas privados, sus dueños esperaban convencer al Aunque una variante de esta estrategia ayudó a los dueños de
gobierno de Carranza de que comprara la propiedad para apaci- Santa Catalina del Álamo a salvar por lo menos una parte de sus
guar las demandas agrarias "para dar cumplimiento a una de las derechos de propiedad después de la década de 1920, la propues-
más importantes promesas de la Revolución." Pero el gobierno de ta provocó inicialmente una gran indignación de Francisco Gómez
Carranza no estuvo más interesado que los compradores privados Palacio, quien denunció después a Miguel Soto como desertor y
en adquirir aquella problemática hacienda.x camarada agrarista:
Soto convertido en perro del hortelano, ladrando sin morder, y en-
Adaptación tretanto, la fruta del cercado ajeno robada por nuestros eximios li-
bertadores, al amparo de instituciones boJcheviques, para provecho,
Al defender los intereses de su propiedad, los dueños y adminis- no de los más aptos, sino de los más pillos entre los correligio-
tradores de Santa Catalina del Álamo, al igual que la mayor parte narios.38
de los terratenientes de la región, obtuvieron sus más grandes éxi-
En febrero de 1918, ante la certeza de que la comunidad de
tos (aunque limitados) al exigir la anulación de las ocupaciones
Ignacio Ramírez (anteriormente Sauces) recibiría una dotación
agraristas y apartar la amenaza de la reforma agraria oficial, no
de tierras ejidales que se tomarían de una sección de Santa C~ta-
mediante un desafío abierto sino mediante influencias y participa-
lina, el Lic. Laureano Roncal, abogado de Santa Catalina del Ala-
ción en los procesos de toma de decisiones dentro de la burocra-
mo en Durango, minimizó el daño que se causaría a los intereses
cia agraria oficial, como la Comisión Local Agraria de Durango
de la propiedad y persuadió a la CLA que encargara un nuevo
(CLA) y la Comisión Nacional Agraria de México (CNA). En la
deslinde de terrenos del ejido -trabajo pagado por las haciendas
práctica esto requería el uso de los métodos tradicionales, como
Santa Catalina del Álamo y Tapona- el cual, mediante un cam-
ejercer influencia, sobornar a los funcionarios y empleados por la
bio de lugar de las señales de límites, permitió a la hacienda rete-
CLA y CNA, así como nuevos métodos -una buena voluntad
ner los ranchos Carretas y La Flor al menos por un tiempo más
pragmática por parte de los terratenientes para llevar a cabo la re- largo.t? ,
forma agraria oficial-o Forzado a aceptar los inevitables cambios Los dueños de Santa Catalina del Alamo continuaron tratan-
producidos por la Revolución en Durango, Miguel Soto sugirió en do de influir en la formulación y ejecución de decretos agrarios
noviembre de 1917 una relación nueva y radical con las demandas mediante el pago de sueldos y el ofrecimiento de otros alicientes a
agrarias: el intercambio de tierra por paz en el campo: funcionarios que estaban dispuestos a proteger los intereses de la
248 DAVID W. WALKER
EL DURANGO POSREVOLUCIONARIO 249

propiedad mientras realizaban sus obligaciones oficiales. Ya en ticia que nos ampara, y, lo que es más importante, aparentemente en
1920 Pablo Martínez del Río cultivaba sutilmente una relación la mejor disposición posible para ayudamos. Y el auxilio del Jefe de
personal con el ingeniero Antonio Miranda, Presidente de la CLA la Agraria me parece, en este caso, infinitamente más útil 5lue el que
en Durango. Después de tres extensas y fructuosas entrevistas con podría proporcionamos todo el Colegio de Abogados [···1 Opinan
los dos señores que ya levantado el plano de éste, será cuestión rela-
Miranda, Martínez del Río se vanagloriaba de que "hoy podemos tivamente sencilla reducir a nuestros exsirvientes al espacio compren-
contar con su ayuda.t'<Para compensar al funcionario por su ayu- dido en su perímetro, y que después nos quedará expedita la vía
da, Martínez del Río le ofreció al ingeniero un gran honorario legal para hacer valer nuestros derechos sobre este pedazo de tierra
bajo el pretexto de medir los terrenos de Santa Catalina para una también. He indicado la conveniencia de que dicho sitio no abarque
eventual partición y venta a pequeños propietarios: nada de las labores, ni tampoco los tajos, advirtiéndoles lealmente,
sin embargo, que, aparte de las casas, de la huerta, y del ojo de
El caso era abordarlo de modo de ganar su confianza, y es posible agua, no les quedaría dentro de estos "ejidos" más que "puro huiza-
que la haya conseguido. Ya veremos después lo que sí puede dar el chal", cosa que mereció su absoluta aprobación.V
proyecto, a bien que en todo tiempo tendremos la puerta abierta
para escapar cuando nos convenga y lo haremos en la forma más co- El plan para intercambiar un sitio de tierra desierta y estéril
rrecta, no sólo poner condiciones tales que no sean admitidas por los por miles de hectáreas de tierras de riego, todavía en poder de los
interesados en comprar tierras. Entre tanto, contaremos con la ayu- vecinos, se deshizo cuando el ingeniero que levantaba los planos
da, que bien pudiera ser efectiva, de nuestro ingeniero [... ] Ya com- fue expulsado de los terrenos por la milicia armada irregular de
prenderás que mi objeto principal es que la Comisión Local Agraria
se entere por este conducto, de una manera indirecta y que no pue- Pasaje, que solamente recibía órdenes de José María Carreón Rodrí-
de ser sospechosa, de que nos asiste la justicia, por una parte, y por guez, cacique de Pasaje. Acompañado por el infatigable Severino
otra que no estamos desprovistos de armas con que defendernos.t! Ceniceros, Carreón Rodríguez y sus más importantes seguidores
La combinación de la buena voluntad demostrada por los visitaron luego a Arrieta para protestar contra la intrusión. Los
dueños de Santa Catalina del Álamo para armonizar sus intereses observadores informaron que los furiosos líderes agrarios en su
con las necesidades políticas concretas, como la reforma agraria, reunión con el gobernador "han puesto el grito en el cielo." Fren-
así como los estímulos pecuniarios para los funcionarios interesa- te a una resistencia decidida y armada de los vecinos de Pasaje, el
dos en el asunto, dio lugar en marzo de 1920 a un plan según el gobernador nuevamente negó la solicitud de las haciendas de usar
cual Santa Catalina del Álamo ofrecía donar voluntariamente un la fuerza para dominar a los recalcitrantes agraristas.v A pesar de
sitio de terreno a los vecinos de Pasaje a cambio de que devolvie- este contratiempo, los dueños de Santa Catalina del Álamo conti-
ran los otros cuarenta y dos sitios de tierras, tomados de los due- nuaron presionando para que se realizaran maniobras semejantes
ños de la propiedad durante los violentos levantamientos de para derrotar a los agraristas de Peñón Blanco, mediante un tra-
1912-1913. A pesar de los generosos ofrecimientos a Miranda y a bajo dentro de las agencias de la reforma agraria oficial como la
los otros miembros de la CLA con derecho a voto, y presumible- CLA.44
mente también a Domingo Arrieta, tanto la CLA como el gober-
nador negaron la solicitud de la devolución del Pasaje. Pablo Vaivenes
Martínez del Río se jactaba de que aunque el ingeniero encargó Irónicamente, cuando los grandes terratenientes de Cuencamé pa-
la medición del sitio de tierra de Pasaje, sin embargo no se dio recía que habían encontrado un camino creíble para recuperar y
cuenta de que la medición fue pagada para beneficiar a la hacien- revitalizar sus propiedades, el régimen de Carranza fue violenta-
da. Sólo Arrieta y Miranda compartían el secreto con Martínez mente destituido luego de un exitoso golpe militar organizado por
del Río el cual declaró: Álvaro Obregón, en 1920. A continuación, Obregón utilizó agresi-
Muy agradecido le estoy por la manera verdaderamente eficaz con la vamente la reforma agraria y creó el Partido Nacional Agrarista
que me ha hecho "la pala" con nuestro amigo Miranda. Le envío mis (PNA) para obtener y mantener una base política de apoyo en
más calurosas felicitaciones, pues lo encuentro convencido de la jus-
medios rurales como Cuencamé. La súbita movilización del sector
250 DAVID W. WALKER EL DURANGO POSREVOLUCIONARIO 251

agrario por parte de Obregón hizo infinitamente más difícil que Miranda y sus socios intentaban persuadir a la CNA y a su
los terratenientes penetraran y manipularan a las burocracias de matriz en la ciudad de México, la Secretaría de Agricultura, y al
la reforma agraria. De la noche a la mañana los terratenientes, presidente interino, Adolfo de la Huerta, aceptar ur:a oferta de
que creían que finalmente podrían contra las conquistas agraristas arreglo por el cual los dueños de Santa Catalina del Alamo cede-
de la década anterior, se despertaron para encontrarse cubiertos rían libremente cantidades limitadas de tierra al gobierno de ma-
por el agua en un mar de radicalismo agrario que parecía gozar nera que éste pudiera crear nuevos ejidos en Pasaje, Peñón
del entusiasta y completo endoso del gobierno federal. Lentamen- Blanco, Cruces y en otras partes, a cambio de la devolución de
te se dieron cuenta de la amenaza que representaban para sus in- tierras más extensas y valiosas, tierras todavía controladas por los
tereses la nueva administración y su política agraria, así como sus agraristas. Consideraba que esta clase de arreglo traería paz al
constituyentes. Pablo Martínez del Río conjeturó a fines de mayo campo, al mismo tiempo que prosperidad económica, dado que la
de 1920: "no dudo que ganaremos con el cambio de gobierno."45 tierra y los recursos entonces utilizados improductivamente por los
Este entusiasmo encontró eco en los comentarios de Ángel del agraristas podrían una vez más ser desarrollados completamente
Palacio, hijo de Francisco Gómez Palacio y uno de los principales por los capitalistas.s? . .
representantes legales de Santa Catalina del Álamo en la ciudad Miranda, gracias a sus contactos personales con la burocracia
de Durango; éste describía al nuevo gobernador interino de Du- de la reforma agraria oficial, continuó proporcionando informa-
rango, general Enrique R. Nájera, como "antiguo amigo mío y ción útil acerca de los métodos y pugnas internas dentro de la
persona consciente."46 Sin embargo en el espacio de un mes hubo CNA y CLA; sin embargo, para ese entonces, él ya no tenía una
indicios de problemas, por lo menos en Durango. Nájera destituyó influencia directa en el proceso de toma de decisiones dentro de
al ingeniero Antonio Miranda y en su lugar nombró un nuevo aquellas agencias y dado que su protector o patrocinador político
presidente de la CLA, al cual se le describía como un "revolucio- había sido el anterior gobernador, Domingo Arrieta, el exfuncio-
nario de ideas netamente radicales y enemigo de los terratenien- nario no podía obtener la devolución de las tierras ocupadas a la
tes.s? Considerando que Miranda era todavía útil, los dueños de hacienda Santa Catalina del Álamo. La situación empeoró cuando
Santa Catalina del Álamo le ofrecieron al expresidente de la CLA se filtró la noticia de la sociedad entre Miranda y los dueños de la
una sociedad comercial: hacienda. Esta situación debilitó la capacidad del abogado de la pro-
En resumen, y sin 'entrar en pormenores se trata de lo siguiente: La piedad al igual que la de los cabilderos para conseguir que coope-
señora mi madre, arrienda a una Sociedad, integrada por el mismo raran otros funcionarios del gobiemo.w
Miranda y el que suscribe (nota: i.e. Pablo Martínez del Río), la mi- Después de dos entrevistas inútiles con el presidente interino
tad de las tierras que riega la presa. Como único estipendio, la So-
ciedad se encargará de recobrar dichas tierras, cuidar de que no y con el ministro de Fomento, Pablo Martínez del Río se quejó de
vuelvan a caer en manos de detentadores, y pagar una tercera parte que había sido engañado por Miranda: "Desgraciadamente, veo
de las contribuciones totales que tenga que devengar Santa Catalina. que Miranda no ha logrado lo que me había ase~urad? le ser~a
El plazo es de tres años, y tenemos seis meses para reconquistar las posible [... ] yo creí que había logrado conserv~r Cierta mfluen~Ia
tierras ya muchas veces mencionadas. Miranda y yo vamos a medias que aparentemente no tiene."5IEl licenciado Angel del Pala~IO,
en el asunto, pero mi participación es sólo en interés de mi madre, y
representante legal del latifundio en la ciudad de Durango, opina
aunque estoy resuelto a ayudar a mi nuevo socio en todo lo que pue-
da, trabajaré en el negocio en general con él empeño de antes r... J lo mismo:
Naturalmente, es indispensable que por lo pronto todo el asunto se Yo tengo la íntima convicción de que el Sr. Ing. Miranda no puede
guarde en el más profundo secreto, ya que en ningún sentido nos hacer nada favorable, pues además de carecer con el gobi~rno actual
convendría que nadie se enterase de ello, pues esto, entre los otros de influencias, no tiene carácter y por naturaleza es apático: Yo m.e
inconvenientes, se prestaría que se tildara de parcial la gestión que he convencido de que la influencia del Ing. Miranda se denvaba di-
llevó a cabo nuestro amigo en la Agraria, y podrá redundar fuerte- rectamente del General Arrieta; muerto éste políticamente como
mente en contra nuestra.sf está, nada puede hacer, y por el contrario no tiene entrada en el Go-
252 DAVID W. WALKER EL DURANGO POSREVOLUCIONARIO 253

bierno. Es posible que los de la Comisión Local Agraria le den algu- rápida: cada día que pasa afianza más a nuestros enemigos en sus
nos informes, de la misma manera que nos lo pueden dar a Tato y a posiciones; hay, pues, que estar encima de Castro, y ya veremos
mí, pero siempre el proyecto que él tenía para poder posesionarse como recompensar a Nájera: lo importante es que nos dé el hombro
de la Presa en mi concepto ha fracasado.V . con toda eficacia.55
A principios del otoño de 1920, ante las posibilidades de no Sin embargo, los intereses y lealtad de Nájera se hallaban en
negociar exitosamente con el nuevo gobierno de Durango, el pesi- otra parte, por lo cual el funcionario no dio importancia a las pro-
mismo aumentó debido al galopante descontento producido por posiciones de los terratenientes. Entre tanto Pablo Martínez del
las políticas agrícolas e industriales adoptadas por el gobierno de Río continuó en el empeño de cultivar amigos en altas esferas de
De la Huerta en la ciudad de México, así como lo observaba en- la ciudad de México. Él explicaba las oportunidades y peligros que
tonces Pablo Martínez del Río: "Se están inclinando de una ma- el nuevo régimen presentaba:
nera muy ostensible, a favor de los pueblos y de los obreros He hecho muy buenas migas con muchos de los que rodean al Presi-
respectivamente [... ] sus simpatías están francamente del lado de dente: hoy justamente almorzamos con dicho señor en Churubusco:
los socialistas."53 un almuerzo sin ritual de ninguna especie. Creo que rara vez ha te-
Cuando los gobiernos interinos, tanto de la República como nido este desgraciado país tanta gente bien intencionada entre sus
gobernantes; en el sentido de ideales y de honradez, sin duda algu-
del esta~o, fueron reemplazados por las administraciones del pre-
na,'1Iemos ganado mucho. Pero me temo, por triste que sea confe-
sidente Alvaro Obregón y el gobernador José Agustín Castro, res- sarlo, que ninguna ni una cosa ni otra es suficiente para solucionar
pectivamente, los terratenientes sus abogados y cabilderos, se todos nuestros problemas. La impresión general que se saca es que
movilizaron agresivamente con el fin de cultivar nuevas y útiles re- los de arriba son ahora, en general, gente buena, nada tonta, y con
laciones. Atanasio S~ravia, Gerente de Negocios en Durango de excelentes ideas: pero joven, inexperta, con fuertes tendencias hacia
Santa Catalina del Alamo, determinó que Enrique R. Nájera, el lo utópico y una marcada debilidad hacia lo ruso. Y lo ruso es muy,
muy peligroso.x
anterior gobernador interino de Durango, era el intermediario
ideal que podría influir favorablemente ante el gobernador Castro
y neutralizar, al mismo tiempo, las pretensiones de los agraristas Los agraristas
de obtener reconocimiento oficial de sus ocupaciones de tierra, Si los dueños de la tierra no se hubieran opuesto por medio de
realizadas en Cuencamé: sus intentos de moldear la política agraria durante los años de Obre-
A efecto de asegurar hasta donde nos sea posible un buen resultado gón, tal vez hubieran tenido más éxito. Mientras ellos buscaban
cont.rarrestando las ~osibles influencias que pueda haber de parte de reconocimiento oficial y protección, los agraristas y sus dirigentes
Ceniceros y compañia, calculamos muy conveniente logramos el apo- y simpatizantes pelearon en contra de la iniciativa de los latifun-
yo del General Nájera, antecesor de Castro en el Gobierno de este
Esta?o, h~mbre a quien Castro debe tener y tiene de hecho gran distas. Con el ímpetu que se derivó, de alguna forma, de la estruc-
co~slderaclón, pues que fue primero el jefe de su propaganda y des- tura regulatoria de la reforma oficial agraria, y de los imperativos
pu~s Gobe~nador ~~ra preparar su subida al Gobierno. Creemos que de ideologías prestadas, y de la experiencia compartida de la Re-
la influencia de Nájera puede ser muy decisiva en los actos de Cas- volución, las comunidades agraristas, sobre todo las ubicadas en la
tro y por tal razón decidimos intentar ganarlo para nuestra causa.
Ayer co~ferenciamos con él y le encontramos muy dispuesto a entrar
parte oriental del estado, habían empezado, desde el año 1920, a
al estudio del asunto y a usar del acercamiento con el Gobernador organizarse para promover intereses agrarios, y a pelear contra
para tratar de él ayudar a la solución de todas estas dificultades.54 sus enemigos comunes.
Pablo Martínez del Río estaba de acuerdo con las sugerencias Inicialmente compuesta por representantes de las comunida-
de Saravia: des y de comités agrarios locales de Pasaje, Peñón Blanco, Ocuila,
Tapona, Catalina, San Atenógenes, Tuitán, Muleros, Arenal, Con-
Considero que nuestras negociaciones sufrirán cierto retraso inevita-
~Ie hasta que llegue la persona X. que parece merecer todas las con- treras y Nazas, el Sindicato Agrario del Estado de Durango
fianzas de Castro [... ] y nos urgen también que la decisión sea (SAD) prometió promover la unidad rural, recobrar las tierras de
254 DAVID W. WALKER EL DURANGO POSREVOLUClONARIO 255

la comunidad mediante la dotación o restitución. También prome- semilla, animales y dinero para sembrar por su cuenta, en tal sentido
se dirigió al Coronel Juan B. Fuentes. Por otro conducto supe que el
tió que cuando los intereses estuvieran amenazados "por el capita-
tal Rodríguez, había dicho que tiene confianza en el porvenir y que
lismo o latifundistas," trabajaría para obligar a los funcionarios todavía pasaría mucho tiempo para que los dueños de Catalina pu-
públicos a conformarse con las leyes agrarias y el artículo 27 de la dieran echarlos de las Mercedes, pues el General y Senador Severino
Constitución de 1917. En particular buscaron y consiguieron el Ceniceros, le había prometido su apoyo oficial en México, y que casi
traslado de Antonio Miranda, como presidente de la CLA, por le aseguraba que se declararía de utilidad pública todo y se procede-
ría a la repartición de esas tan codiciadas tierras. Posteriormente un
causa de "su notoria parcialidad a favor de los latifundistas y por su
amigo mio de una manera confidencial me dijo que el General Ceni-
evidente enemistad hacia el nuevo régimen." ceros le había dicho que los dueños de Catalina estaban haciendo
El sindicato agrario era dirigido por el licenciado Alberto Te- toda la santa lucha para entrar en posesión de sus tierras, pero aun-
rrones Benítez, y tenía sus oficinas centrales en la ciudad de Du- que en México pudieran arreglar algo, él contaba con la promesa del
rango. Sus representantes incluyeron a líderes de las principales actual Gobernador para retardar todo lo más que pudiera ... 59
comunidades agraristas: Severino Ceniceros (Ocuila), José María Aunque Miranda se jactó del apoyo de amigos y asociados en
Carreón Rodríguez (Pasaje) y José Froilán Reyes (Peñón Blanco). el CNA, y aunque los dueños de las mismas tierras tenían repre-
Consecuentemente, dentro de esta organización fue en donde se sentantes en las administraciones de Castro y de Obregón, las
organizaron intensas actividades y esfuerzos agrarios para derrotar organizaciones agraristas, como el SAD e intercesores, como Se-
a los dueños de las tierras en Cuencamé, para influir en la con- verino Ceniceros, tuvieron más fuerza que los terratenientes en
ceptualización e implementación de la reforma agraria oficial por sus esfuerzos para influir en el procedimiento de tomar decisiones
el Estado y los gobiernos locales.>? de la burocracia de la reforma agraria durante los años de Obre-
En marzo de 1920 las presiones agraristas habían derrotado a gón. Pablo Martínez del Río, consciente de los peligros de la in-
los dueños de Santa Catalina del Álamo, y ahora su intención era tervención de Ceniceros instruyó a su gente.
recobrar Pasaje por medio de promesas y apoyo político mezclado Hay que hacer todo lo posible por inclinar a Castro en su contra.
con veladas amenazas de violencia comunicadas por líderes in- Veo esto difícil: ambos son de la misma "niché" y me imagino que
f1uenciados, como el exgeneral Severino Ceniceros. También se nuestro Gobernador forzosamente ha de compartir muchos de sus
destruyó poco a poco la habilidad de los dueños de Santa Catalina prejuicios, por infundados que resulten ... La orientación de la Cá-
mara es casi bolchevique; nada bueno hay que esperar de esa "trou-
para persuadir a los gobiernos interinos para que aceptaran el
pe" cuyo único móvil es la envidia ... 60
gran plan de compromiso del verano de 1920. Antonio Miranda
insistía en que el plan hubiera tenido éxito pero: En verdad los dueños de la tierra poco podían hacer para im-
Si no fuera por la mala impresión que le ha formado su amigo y can- pedir la influencia de Ceniceros, quien aparte de "coyotear" al go-
didato a senador postulado por el Partido Castrista, o sea el señor bierno del estado de Durango y a la CNA, donde él tuvo éxito en
General Severino Ceniceros, ya estaría esa orden en mis manos. La persuadir a la Comisión para que reconsiderase la restitución de
impresión es mala ... 58 cuarenta y tres sitios a Pasaje, también buscó la intervención del
Al empezar el otoño de 1920, Ceniceros una vez más estaba Partido Nacional Agrarista (PNA) en el conflicto. Él sugirió al
dirigiendo un contraataque agrarista en la hacienda Santa Catali- PNA que trabajara enérgicamente a favor de Pasaje mientras ba-
na del Álamo. El cacique de Pasaje, José María Carreón Rodrí- tallaba contra "nuestros eternos enemigos: los hacendados Martí-
guez, estaba tan seguro de la victoria que él mismo buscó nuevos nez del Río."61
préstamos para comprar semillas y animales para el nuevo año Aparte de la amenaza obvia representada por Ceniceros, Ata-
agrícola, a los prestadores que apoyaban a Severino Ceniceros. nasio Saravia advirtió de la presencia creciente e influencia de Al-
Por ello el gobernador Castro aseguró que él no sería arrebatado berto Terrones Benítez:
por los dueños de los latifundios. Reportó Miranda: Yo considero hasta cierto punto urgente la agitación del asunto,
Hace tiempo que supe que José María Rodríguez, andaba pidiendo pues aquí noto que va desarrollándose más el ambiente bolsheviki
256 DAVID W. WALKER EL DURANGO POS REVOLUCIONARIO 257

que tiene como eje a Terrones Benítez y me temo que, como franco
supervisión central y directa del Estado, así como sucedió con los
apoyo, al mismo Castro, pues en entrevista que éste tuvo con Lama-
drid se manifestó francamente decidido apoyar a los pueblos hacien- intereses de las comunidades agraristas en Durango que se subor-
do casi punto omiso de los intereses de los hacendados r:..] no dinaron y confundieron por las ambiciones personales y políticas
puede ser más favorable a los intentos de tanto bolsheviquí como de Terrones Benítez. El proceso empezó a principios de 1921
anda por esos mundos de Dios. El domingo último hubo una mani- mientras Álvaro Obregón y José Agustín Castro fomentaban las
festación organizada por Terrones que recorrió las calles de la ciu-
organizaciones agraristas y minuciosamente cultivaban el apoyo
dad para que aquí, palmariamente, se viera cuantos son los pueblos
que piden tierras; cada pueblo llevaba su cartel seguido de unos político que ofrecían. Esto fue claro en la decisión de la CNA y
cuantos acólitos, y alcancé a distinguir entre dos otates una manta de la administración de Obregón para revocar los encuentros pre-
que con grandes letras decía "Pasaje"; detrás unos cuantos individuos vios de la CLA y el gobernador Arrieta quien rehusó la petición
que le servían de escolta, como se hacía con todos los carteles seme-
de Pasaje para la restitución oficial de sus cuarenta y tres sitios. A
jantes, y a la cola Terrones acompañado de otros pocos; todo ello
encabezado por una música y, en honor de la verdad, sin despertar mediados de abril de 1921 Pablo Martínez del Río reportó unos
gran cosa de interés. Pero todo esto, inclusas esa clase de mojigan- rumores acerca del desarrollo desastroso, en la ciudad de México,
gas, indican que la agitación agraria está creciendo y, sobre todo, por la aprobación en la CNA de la restitución de Pasaje:
que tratan de encontrar solución en el gobierno actual que a su vez
Nuestras sospechas de que el amigo de los bigotes no se hubiese
parece dispuesto a dársela quizá demasiado favorable a sus intentos
ocupado gran cosa resultan confirmadas: los agraristas aseveran aquí
y por todo ello creo que antes de que esto vaya creciendo más con-
que después de un reñido debate en el seno de la Comisión Nacio-
viene en lo posible buscar algo en nuestro favor. .. 62
nal, ésta al fin declaró procedente la restitución r... ] En vista de ello
Con frecuencia caracterizado, por los dueños o sus repre- considero que estamos en verdadero peligro, pues si al Ministro se le
sentes, como bolsheviki, Alberto Terrones Benítez no era ni radi- olvida su promesa, o en alguna forma logran arrancarle la firma, el
cal ni comunista, sino, en términos de su ambiente, un agrarista asunto está perdido [... ]64
auténtico. No había tomado parte activa en la Revolución, en lu- Los peores temores de los terratenientes pronto fueron con-
gar de esto, mientras mucha de la gente de lugares como Cuenca- firmados. La resolución del 3 de mayo de 1921 revocó la reso-
mé trabajaba fervorosamente para destruir la agricultura de las lución del día 29 de marzo de 1920 la cual había negado la
haciendas en levantamientos locales durante 1911 y 1912, mientras pretensión de Pasaje para la restitución en base a que le había fal-
peleaban para defender y extender los ideales agrarios, y mien- tado personalidad legal, es decir, que Pasaje fue definido como
tras luchaban contra probabilidades inútiles para resistir la inva- dependencia de la hacienda Santa Catalina del Álamo por el cen-
sión carrancista en Durango en 1916, Terrones Benítez, quien no so del 1910 y le faltaba identidad jurídica como pueblo y así no
era originario de Cuencamé, prosperó como abogado empleado podría buscar restitución formal. El argumento para revocar la re-
por las compañías mineras extranjeras en Durango, algunas veces solución de la CLA fue que los vecinos de Pasaje habían demos-
administrando los negocios de sus clientes en la seguridad relativa trado posesión contínua de las tierras disputadas de 1853 a 1898 y
de oficinas en El Paso, Texas.63 Siguiendo las huellas de Pastor así eran dueños de las tierras bajo la doctrina de la posesión auto-
Rouaix fue más tarde, durante la ocupación carrancista de Duran- rizada. La resolución no sólo confirmó la posesión de las tierras
go, después de su elección como diputado de Cuencamé en la le- disputadas con todo y las cosechas y los animales, sino también
gislatura carrancista del estado en 1917, que Terrones Benítez se concedió la valiosa presa Mercedes y, las facilidades para la irriga-
reencarnó como un activista de la reforma agraria. ción extensiva a los terrenos vecinos.é
Mientras Rouaix contribuía en gran medida a la evolución de ¿Por qué y cómo salieron victoriosos los agraristas del Pasaje?
la lógica burocrática y la estructura de las agencias de la reforma La intervención personal del gobernador, José Agustín Castro, las
agraria oficial como la CNA; funcionarios fundadores como Te- demandas del PNA para solucionar favorablemente este asunto,
rrones Benítez organizaron y controlaron el nivel-estado de orga- fue un elemento esencial para que el gobierno mantuviera un con-
nizaciones agraristas como el SAD, que finalmente quedó bajo la tinuo apoyo; finalmente, la amenaza creíble de violencia política
258 DAVID W. WALKER pos REVOLUCIONARIO
EL DURANGO 259

por los agraristas armados de Cuencamé inclinó la balanza de po- menos apoyados siempre por nuestro enigmático gobernador. A ve-
der en contra de los dueños de Santa Catalina, aun cuando, de ces ganamos un punto, a veces perdemos otro y así ha seguido esta
manera privada, tanto el ministro de agricultura como el presiden- lucha tan ingrata y fatigosa; pero en fin, más o menos maltrechos se-
guimos viviendo, y el "enorme latifundio" sigue en un equilibrio casi
te Obregón habían asegurado a los terratenientes que no iban a inestable sostenido cada día por mayor número de puntales, pues
firmar tal acuerdo.66 Francisco Gómez Palacio explicó en mayo de cada día es mayor el número de puntos por donde se bambolea ... 68
1921: Las circunstancias prácticas y políticas del momento beneficia-
Parece que la venida de Castro fue la que dio margen a cambiar ron a agraristas, como los de Pasaje y Peñón Blanco, además te-
todo el tinglado, pues he podido saber que presentó al gobierno Ge-
nían una considerable influencia en el gobierno del estado. Los
neral el caso como era indispensable que se fallara a favor de los pa-
sajeños, si se quería evitar un levantamiento en masa del pueblo de grandes terratenientes, aunque ricos, ya no contaban con personas
Cuencamé, porque éste estaba dispuesto a ir a los mayores extremos influyentes. Tales circunstancias explican los fracasos de los terra-
si se le despojaba de las tierras que está poseyendo. El gobierno, que tenientes por recuperar o sostener en su posesión las grandes ha-
en los actuales momentos debe sentirse débil y que está acosado, ciendas, durante los años del obregonismo. Como explicó Pablo
además, por los partidos socialistas con sus diversas ramificaciones Martínez del Río, fue una batalla desigual:
de "rojos", "amarillos", comunistas, maximalistas etc. (diversos nom-
bres de bolsheviques que son en realidad) se intimidó seguramente Hay varias circunstancias que se deben tomar en cuenta: en primer
con las amenazas que un grupo de senadores agraristas y otro de di- lugar, los agraristas son casi omnipotentes en estos momentos de
putados del mismo partido hicieron a la Comisión Nacional Agraria, efervescencia política: en segundo, parecen tener buenas influencias
exigiéndole, en pro de la tranquilidad pública que hicieron aparecer con los gobernantes: el mismo Gurría me dice que "ganar" un asunto
como amenaza, que se diese un fallo favorable a las pretensiones de agrario consiste, no en salvar las tierras, sino darlas en pequeñas do-
los pasajeños.v? sis.69

Si Pasaje había sido el único punto de contención, el cambio


de fortunas no hubiera sido tan devastador para los dueños de Los fraccionamientos
Santa Catalina del Álamo. Sin embargo, los agraristas en Pasaje Una de las condiciones para que las haciendas "ganaran" la bata-
parecía haber ganado la batalla del día: la hacienda permaneció lla desproporcionada contra los agraristas y las burocracias agra-
amenazada por viejas y nuevas demandas para la restitución, la rias, fue subdividir intencionalmente sus propiedades. En efecto,
dotación o la ampliación de los ejidos, como Ignacio Ramírez los grandes terratenientes no tenían otro remedio más que dismi-
(Sauces), Carretas, Santa Catalina, Pedriceña, Conejo, Nazas, Pe- nuir el tamaño de sus propiedades o hacer frente a la expropia-
ñón Blanco. Además, organizaciones agraristas y comités agrarios ción obligatoria o la subdivisión forzada. Como temprano anuncio
parecían haber aflorado por todas partes y alrededor del estado, del otoño de 1920, el agente de Santa Catalina del Álamo en Du-
como un comentarista notó en marzo de 1923: rango advirtió que "hay cierta tendencia en la actual Legislatura a
En realidad luchamos contra un Sindicato de gran fuerza, pues hay buscar el demasiado fraccionamiento de la propiedad" y para evi-
un Comité en cada rancho y todos esos Comités obran de acuerdo tar las medidas confiscatorias, los dueños necesitan considerar di-
tomando decisiones comunes a todos; comprenderás que en esas vidir el latifundio entre los miembros de la familia.v De nuevo en
condiciones el problema es serio y hemos tenido grandes dificultades
diciembre de 1920, el licenciado Ángel del Palacio recomendó la
para sostenernos. Hay un comité en Tapona, otro en Estación Tapo-
na, en Estación Catalina, en Santa Catalina, en Sauces, en Carretas. subdivisión de esta manera:
en San Isidro, en Tapias, en Ventillas, en Coloradas, en el Porvenir, Este proyecto tiene muchas ventajas para vds. Ya que es más fácil
en el Ojo, en Saucillo, etc., etc., etc. Como ves es un verdadero Sin- defender á los pequeños propietarios, porque no existe el pretexto
dicato que se ha hecho un tanto respetable al mismo Gobierno, pues de alegarse que son dueños de grandes extensiones de superficie, lo
en realidad representan muchos centenares de campesinos armados cual legalmente nada significa; pero ya ve vd. La tendencia bolchevi-
[... ] ya que nada agradable te será saber que seguimos luchando más que de despojar á los propietarios pretextando que abarcan grandes
o menos acosados por los agraristas, socialistas, y demás istas, más o extensiones.U
260 DAVID W. WALKER EL DURANGO POSREVOLUCIONARIO 261

Mensajes similares fueron enviados directamente por el go- sólo 12,000 pesos, y posteriormente en cuatro transacciones regis-
bernador Castro a los dueños de Santa Catalina del Álamo, de tradas con notarios en la ciudad de Durango y en la ciudad de
que era urgente hacer "desaparecer" el latifundio al dividirlo entre México. En mayo 27, 1923 Y diciembre 29, 1923, Santa Catalina
los herederos y sus familiares políticos, entre los Martínez del del Álamo fue dividida formalmente en siete propiedades separa-
Río.72 das, cinco de las cuales iban de 20,000 hectáreas a menos, y así
En realidad, la Ley Agraria del 11 de julio de 1921 y sus en- exenta de las provisiones punitivas de la Ley Agraria de Duran-
miendas del 5 de enero de 1922 y febrero 10 de 1922, hizo la sub- go." La tabla 1 muestra la división del latifundio entre miembros
división más difícil al definir un latifundio como: 1) una propiedad de la familia. Pasaje no fue incluido en el arreglo porque sus tie-
consistente en más de 7,500 hectáreas de tierras agrícolas o 2) una rras ya estaban registradas como propiedad al ejido de Pasaje. Ex-
propiedad mayor de 10,000 hectáreas dedicadas al cultivo mixto y cepto por la venta de las Cruces a Jaime Martínez del Río. En
términos prácticos la integridad territorial de Santa Catalina del
a la cría de ganado o 3) una propiedad de más de 20,000 hectá-
Álamo permaneció sin afectación y continuó administrada como
reas de pastura destinadas exclusivamente a la cría de ganado.ü
una entidad única, sólo que ahora la mayoría de sus tierras culti-
Ya que Santa Catalina del Álamo ocupaba más de 400,000 hectá-
vadas -aparte de las tierras ya ocupadas y reclamadas por los
reas, de conformidad con la ley hubiera requerido más de veinte
agraristas- fueron protegidas de la amenaza de la reforma agra-
divisiones de 20,000 hectáreas cada una con un propietario dife-
ria oficial.
rente. Para asegurar una protección máxima con un mínimo de al-,
teración, los consejeros legales del propietario propusieron una Tabla l.
división ficticia del latifundio que le permitiera escapar de la ma- División de la hacienda Santa Catalina entre los miembros
yoría de las provisiones punitivas de la ley mientras, al mismo de la familia (1923)
tiempo, protegían sus tierras fértiles más valiosas: Propiedad Dueño Categoría Hectáreas
Siendo el principal objeto que la Hacienda sea subdividida única- Santa Catalina Pablo Martínez del Río
mente entre los hijos e hijos políticos de la propietaria, -y únicamen- y Vinent Mixta II 13,500
te de una manera ficticia-, en una forma parecida a la siguiente: El Álamo María Josefa F. De Martí-
como, con excepción de la hacienda de Cruces, se trata de una ope- nez del Río Ganadera HI 26,500
ración imaginaria, no tiene importancia a quien se le asigna cada Covadonga Dolores Asúnsolo Martínez
fracción ... El objeto del proyecto general es poner a salvo de expro- del Río Ganadera ID 20,000
piaciones y fraccionamientos forzosos la mayor parte posible de los Cruces Jaime Martínez del Río Ganadera ID 20,000
terrenos de más valor de la hacienda ... Considero pues que, al ha-
Mercedes Mercedes Martínez del Río Mixta 10,000
cerse la subdivisión, debe pensarse un poco cuales son las tierras que
probablemente se tendrán que ceder a la larga, para que sigan for- Yerbanís Carlos Martínez del Río Ganadera ID 20,000
mando parte de la zona indivisa, quedando excluídas de las sub-divi- Adjuntas Javier Cervantes Ganadera ID 20,000
siones que se piensan formar ... Quizá la manera más lógica y viable Todo lo demás Bárbara Vinent de Martínez
sería aparecer la operación bajo el aspecto de un saldo de cuentas del Río 270,000
entre la propietaria y sus hijos, alegándose que como la hacienda había
estado improductiva durante tantos años, y ésta constituye casi todo La subdivisión formal de las haciendas a los no miembros de
el capital de la propietaria, ella había incurrido en ciertos compromi- la familia fue otra manera como los dueños de las tierras tal vez
sos con sus hijos que ahora saldaba en esta forma ... 74 pudieron escapar de las provisiones punitivas de la Ley Agraria y
La implementación final del esquema requirió que los pagos también mantener a distancia a los agraristas. El gobernador Cas-
de los impuestos de la hacienda se hicieran al corriente antes que tro apoyó entusiastamente los fraccionamientos como una alterna-
la división de la hacienda pudiera ser formalmente registrada y ar- tiva para la creación de nuevos ejidos en Durango. Mientras su
chivada. Con la ayuda del gobernador Castro, la legislatura de gobierno apoyó consistentemente las demandas para el recono-
Durango redujo los impuestos que debía la hacienda desde 1911 a cimiento oficial de la restitución de tierras ya ocupadas, desde la
262 DAVID W. Wt.LKER EL DURANGO POSREVOLUCIONARIO 263

Revolución, por vecinos en lugares como Pasaje o Peñón Blanco. campesinos sin patrimonio acabara por desbordarse en actos de
Por otra parte, de manera verbal, no aprobaba a las propiedades violencia, poniendo a unas clases sociales frente de otras y al go-
comunales. Desde los inicios de su administración, durante entre- bierno en un serio conflicto."79
vistas con el agente de Santa Catalina del Álamo en Durango, A principios de enero 1922, el gobierno de Durango envió al
Antonio G. Saravia; Castro dijo bruscamente que "no era amigo ingeniero Laureano Paredes para que empezara encuestas preli-
de las propiedades comunales que ocasionaban frecuentes dificul- minares para el inicio del fraccionamiento, el cual se localizaba
tades," pero al contrario "se muestra gran amigo de los fracciona- entre Salitre y La Esparza. El gobernador ofreció también el en-
mientos.'?» El gobernador apuntó que había sido visitado por los vío de diez tractores para ayudar a despejar la tierra de cultivo.
medieros de Santa Catalina quienes pidieron que no fueran forza- No importaba el resultado final, Antonio G. Saravia pronosticó
dos a entregar sus cosechas al Estado y apelaron por el apoyo del que los intereses de la hacienda estarían atendidos al aceptar la
gobierno a su súplica por un ejido por dotación en Santa Catalina. proposición del gobierno:
Castro instruyó a los medieros a estar de acuerdo con los térmi- ... pues perdiendo el apoyo del Gobierno los que en eso intrigan, y
nos de sus contratos con el Estado y les indicó a ellos que él no surtidos de tierras los que realmente quieran adquirirlas, volveremos
apoyaría su petición de dotación. Castro dijo claramente a Sara- a tener tranquilidad en esa comarca y seguiremos tranquilos con
nuestro negocio; y si no las compra nadie, nos habrán hecho el servi-
via, sin embargo, que su apoyo era condicional. Su gobierno esta-
cio de abrimos una buena cantidad de labor que no faltaría manera
ría en contra peticiones de nuevas aplicaciones o dotaciones a los de sernbrar.w
vecinos de Ignacio Ramírez (Sauces) y Santa Catalina sólo por el
tiempo que la hacienda le ayudó a contender con los problemas ¿Por qué el gobernador era partidario de los fraccionamientos
creados por la erupción del agrarismo en la región. Específica- en lugar de los ejidos? Siendo de los primeros partidarios de la
mente, Castro pidió 6,000 hectáreas de tierras labran tías de la ha- revolución maderista en Durango, la experiencia y educación de
cienda Santa Catalina para ser divididos en lotes de veinte Castro, antes de 1910, era más urbana y cosmopolita que rural y
hectáreas para comprar a individuos "que ya no quieren vivir bajo de provincia. Hasta 1910 Castro trabajó como conductor de tren
el régimen de la Hacienda." Enfatizó Castro que el propósito de en Torreón, nunca fue un agricultor o un residente nativo de las
este fraccionamiento fue desviar "la corriente agrarista que va in- viejas comunidades, como Peñón Blanco u Ocuila. Cuando estas
vadiendo todo aquello."77 comunidades se rebelaron en contra del intento del régimen de
Aunque el arreglo de Castro con Santa Catalina del Álamo Madero de proteger la agricultura de la hacienda de las predacio-
aceptado por Saravia como "nuestra única tabla de salvación " fue nes agraristas, como un comandante maderista de destacamentos
inicialmente guardada en secreto porque "ya es contrario a la po- rurales Castro inevitablemente se unió al Estado contra los agra-
lítica general y contra la agraria local en particular," el goberna- ristas. Mientras el abismo político se agrandaba dentro del movi-
dor pronto empezó a promover fraccionamientos en reuniones miento Constitucionalista en 1914, Castro, como era de esperar,
públicas con ambos dueños de las tierras y agraristas.re Empezan- prefirió a Carranza que a la anarquía y los movimientos agraristas
do el sábado, noviembre 12, 1921 Y los subsiguientes sábados en la zapatista y villista.
~añana, el gobernador se reunía regularmente con los propieta- No es el caso que Castro estuviera desinteresado de la justicia
rIOS para alentarlos a resolver el problema agrario subdividiendo social de los campesinos. En su lugar, al igual que Pastor Rouaix,
voluntariamente sus propiedades para crear un nuevo sistema de Castro favoreció a la justicia social, distribuida a través de un
tenencia de la tierra basada en la pequeña propiedad. Si los pro- fuerte sistema estatal y a la reforma oficial más que a la relaciona-
pietarios cooperaban podrían conservar sus tierras más producti- da con la confusión y el desorden de la base del agrarisrno. Un
vas, mientras vendían el resto a precios elevados bajo buenos pragmático como Rouaix aceptó la necesidad de pacificar las co-
términos. Si el problema agrario no se resolvía, el gobernador avi- munidades rurales, como Pasaje, Peñón Blanco, Cuencamé y
só: "De otra suerte pudiera ser posible por la ansiedad de los Ocuila, reconociendo oficialmente el esta tu quo agrario. Sin em-
264 DAVID W. WALKER
EL DURANGO POSREVOLUCIONARIO 265

bargo, la economía rural de Durango podría ser reestructurada


na fe por asegurar la buena tierra, en realidad había siempre fuer-
por pequeños poseedores de propiedad persuadiendo a. I?,s gran-
zas físicas que ayudaban a los dueños de Santa Catalina a proveer
des terratenientes a dividir sus propiedades, Ca tro prefirió el ca-
tierras de alta calidad, aun para un proyecto piloto. C stro tuvo
pitalismo agrario que el colectivismo agrario. Pensaba que el
más éxito en sus intentos de presionar a los agraristas a participar.
anterior era más productivo y práctico. Su interés radicaba en
En un encuentro en Santa Catalina el gobernador respondió colé-
alentar la posesión de la tierra privada ya que los dueños de la
ricamente a los gritos de "Muerte a los terratenientes" con las
propiedad privada, grande o pequeña, serían más fáciles de obli-
amonestaciones que "de ninguna manera se vivía ya en tiempos en
gar a pagar los impuestos de propiedad que los ejidatarios cuyas
que las cosas fueran a arreglarse por las violencias."82 Un observa-
tierras eran inalienables. Castro sabía que los ejidatarios no sólo
dor describió el discurso del gobernador a los agraristas reunidos:
se negarían a pagar los impuestos de la propiedad sino que tam-
bién, a menos que pertenecieran a organizaciones agrarias cuyos
[.. ·1 siguió diciendo que el Gobierno no era partidario de repartir
ejidos, sino de los fraccionamientos para que así los labradores que
líderes fueran leales al gobierno, muy probablemente desafiarían pudiesen tuvieran facilidades de adquirir tierras comprándolas en
la autoridad gubernamental. Esto fue verdad en algunas comuni- buenas condiciones a los propietarios, que, precisamente porque los
dades tradicionales como Pasaje u Ocuila, también en nuevos propietarios de Santa Catalina estaban en muy buena disposición
centros de radicalismo agrario como Guadalupe Victoria (anti- para ayudarlo a proporcionar esas tierras en buenas condiciones, ha-
bía ido ese día él a la Hacienda: que los ejidos sólo beneficiaban a
guamente el casco de la hacienda La Tapona). En Agosto de
unos cuantos y que, la propiedad individual, adquirida en buena y le-
1921, Antonio G. Saravia describió la efervescencia del radicalis- gítima forma, si traería tranquilidad y beneficio a los adquirientes;
mo agrario que desafiaba no sólo la autoridad de los dueños, sino que desecharan toda intervención de los agitadores ~ políticos qu.e
también del Estado mismo: " ... pues según noticias allí perdió los impulsaran a pedir repartos de tierras, pues que ni se ~as r~partl-
todo control no sólo la hacienda, sino hasta el mismo gobierno, rían esos individuos, porque en lo general eran gentes Sin ninguna
influencia ni valor personal, y que, en cambio, podían obstruccionar
pues parece que allí todos se declararon chinos libres y no han
el verdadero camino para solucionar las cosas agrarias, que era el de
vuelto a hacerle caso a nadie ... "81 Hasta que las energías agraris- los fraccionamientos que su Gobierno se ocupaba de estar arreglan-
tas fueron capturadas y finalmente dispersas en distintas organiza- do, etcétera.s-
ciones, las cuales estuvieron bajo un estado de control efectivo,
En enero de 1923 Castro era mucho más directo en sus co-
funcionarios políticos como Castro fomentaron la creación y ex-
mentarios para un encuentro del Congreso Agrario en Topona.
pansión de una clase de propietarios de la pequeña propiedad
Describió la ayuda del gobierno a los ejidos como "un fracaso", y
como el medio más acelerado para contraatacar la amenaza del
advirtió que ya no permitiría la expansión del ejido agrícola en
radicalismo agrario en Durango.
Durango. Cuando algunos agraristas se quejaron acerca de los co-
De acuerdo con sus intereses, el gobernador Castro tomó una
mentarios del gobernador al diputado León, representante de
parte activa desde el inicio del proyecto para colonizar parte de
Obregón ante el Congreso, éste contestó bruscamente que había
Santa Catalina del Álamo con los dueños de pequeñas propieda-
sido instruido por el presidente que les informara que Obregón
des. Castro quería especialmente asegurar que su proyecto mode-
apoyaba completamente la política de Castro en Durango. "Abajo
lo de fraccionamiento consistiera en una alta calidad de cultivo, los Ejidos, vivan los Fraccionamientos."84
mientras también presionaba a los integrantes agraristas para que
La intervención del gobernador se probó decisiva cuando fue-
compraran tierra y llegaran a ser dueños de pequeñas propiedades ron rechazadas las peticiones agrarias para una dotación en Santa
más que ejidatarios. En contraste con otras haciendas localizadas Catalina. Castro presionó a la legislatura para derrotar las pro-
generalmente hacia la dirección Sudeste de Santa Catalina, como puestas de hacer a Santa Catalina un pueblo, y tan elegible par.a
las de Juan Pérez, La Tapona, El Ojo y La Purísima, las tierras de recibir tierra como un fondo legal y también tierras de ejidos adi-
Santa Catalina eran generalmente rocosas, áridas y de una calidad cionales. Organizadores agrarios en Santa Catalina concedi~~o~ la
decididamente inferior. Mientras Castro hacía un esfuerzo de bu e- derrota con cortesía, sin embargo, buscaron una reconciliación
266 DAVID W. WALKER
EL DURANGO POSREVOLUCIONARIO 267

con los administradores de la hacienda, y aceptaron una proposi- del Río V. reflexionó sobre las circunstancias en las que se había
ción de venderles la tierra en 6,000 la hectárea del fraccionamien- persuadido a Santa Catalina del Álamo para que cooperara en la
to localizado entre Salitre y Esparceña.s> subdivisión de una porción de sus tierras. Concluyó que, había po-
cas alternativas viables:
Un movimiento organizado por los medieros, cerca de Carre-
tas, rehusó firmar los nuevos contratos con la hacienda como un Los fraccionamientos que se están llevando a cabo obedecen única-
mente a mi deseo de allanar todas nuestras dificultades con el go-
primer caso de solicitud de dotación que fue también derrotada bierno, aunque sea a costa de este verdadero sacrificio, para
cuando el gobierno estatal oficialmente instruyó a los comités encontramos con la vía expedita. Cuando no puede uno dominar a
agrarios para firmar los contratos "en las condiciones de costum- las circunstancias, no hay más remedio que amoldarse a ellas, para
bre." Aun José Ma. Núñez, el líder agrarista de La Tapona, un ello hemos resuelto a llevar a cabo esta operación, que yo, si se tra-
tase de seguir mi inclinación, hubiese añadido tierras a la finca, y
centro notable de radicalismo agrario en la región, y descrito por
-nunca enajenado una sola pulgada. Pero ya que las corrientes nos
Antonio de G. De Saravia "el más influyente y temible de todos," son francamente contrarias, hay que hacerse el ánimo de ayudar al
ofreció sus servicios para asegurar que los medie ros de Carretas Gobierno demostrándole la mejor voluntad para llevar adelante sus
firmaran y cumplieran con sus obligaciones hacia el Estado.s' Lo designios, para que éste, en su turno, nos deje vivir. Además, la
que contribuyó a la derrota de los intentos por crear nuevos ejidos cuestión agraria se ha convertido en un problema de importancia na-
cional, y cualquier intransigencia u obstinación por parte nuestra,
en Santa Catalina y Carretas, que era la resistencia interesada de créame, sólo motivaría que la lucha que se viene haciendo en contra
los mismos ejidatarios en Tapona, Ignacio Allende, e Ignacio Ra- nuestra revistiese un carácter todavía más feroz y más lleno de enco-
mírez, fue que codiciaban las mismas tierras y por lo tanto presio- no.88
naron a los oficiales agrarios a que rehusaran los intentos de los Aunque la mayoría de los terratenientes aceptaron la subdivi-
medieros de Santa Catalina y Carretas para que obtuvieran sus sión de mala gana, los beneficios fueron innegables. Los fraccio-
propios ejidos. namientos paralizaron los intentos de los agraristas para asegurar
A finales de la primavera de 1922, el principal consejero de nuevos ejidos. La creación de franjas de tierra expansivas pertene-
Santa Catalina del Álamo en Durango, Antonio G. Saravia, facili- cientes a propietarios de la pequeña propiedad situados a propósi-
tó el fraccionamiento en acuerdo con Castro como una solución to entre el Estado y los ejidos ya establecidos, actuaron como un
amplia a la mayoría de los conflictos de tierras, especialmente poderoso amortiguador contra la expansión. Antonio G. Saravia
aquéllas dentro y alrededor de la zona sureña del estado: describió como el fraccionamiento en Tapias en 1923 contribuyó a
Si lo logramos, creo que habrá quedado resuelto el problema, pues, la derrota de las intrigas agraristas:
por una parte, el fraccionamiento habrá hecho desaparecer los Co- Se están colocando los lotes y casas de este fraccionamiento sin ex-
mités de Santa Catalina, Carretas, Tapias, etc. Probablemente morirá perimentar hasta ahorita dificultades. El Comité Agrario de San Isi-
definitivamente la idea de hacer el pueblo libre y aún creo posible dro se manifestó francamente hostil y sugirió a los vecinos la idea de
que la ampliación de Sauces quede definitivamente rehusado por que no tomasen lotes ni sacasen contratos de aparcería para pedir la
lo que a Santa Catalina se refiere, o, concedida en forma que nos declaración de tierras ociosas, pero, afortunadamente, hemos podido
perjudique relativamente poco. El asunto del Peñón, creo que se ter- poner en juego algunos elementos y hemos contrarrestado esa acti-
minará bien y al perder ellos será la ocasión de, dándoles algo de te- tud, logrando que el fraccionamiento se vaya colocando y que hoy,
rreno, dejarlos satisfechos; la cuestión de Pedriceña, se me ha según me informan, se girará un oficio al Presidente Municipal de
ofrecido ya solucionarla fraccionado, como en Santa Catalina, y lo Peñón haciéndole saber que en esa zona en fraccionamiento no pue-
mismo en Paso Nacional; ambos puntos los dejé para que fueran re- de proceder ninguna solicitud relativa a tierras ociosas. Creo pues
sueltos por Pablito, cosa en que ha estado de acuerdo Don Antonio que al fin quedará eso satisfactoriamente determinado, quedando
Gutiérrez.é? protegidos contra el Comité de San Isidro por una zona de propie-
dades pequeñas que les sirva de valla por lo que respecta a nuevas
En el otoño de 1922, mientras las preparaciones finales se
invasiones y despojos a la hacienda.s?
completaban para empezar la venta de lotes para las subdivisiones
creadas en sociedad con el gobierno de Castro, Pablo Martínez Para 1923, aparte de Santa Catalina del Álamo, los constantes
EL DURANGO POSREVOLUCIONARIO 269
268 DAVID W. WALKER

Tapona está ya hecha cisco, creo que casi no les queda donde sem-
cambios del agrarismo a la agricultura de las hacienda habían ya brar, y en eso poco entiendo que nada harán este año, pues se han
empezado a dividir las otras grandes propiedades de Cuencamé. negado a contratar en las condicionesen que están los contratos de
Por ejemplo, casi todas las tierras de la hacienda de Sornbrereti- Santa Catalina y el Sindicato,por su parte, anuncia que-con contra-
lIos fueron tomadas en la restitución por el ejido Ocuila en 1921. tos o sin ellos sembrará las tierras. Creo que es lógico suponer que
La Tabla 11 muestra tanto la transformación de Cuencamé como no le darán parte de cosecha a la Hacienda de Tapona.w
de las haciendas renombradas, los ranchos del expartido se convir-
tieron en pueblos libres y ejidos. Intransigencia

Tabla 11. El acomodo y la flexibilidad, opuestas a la combatividad e intran-


Nuevos pueblos y ejidos en el expartido de Cuencamé sigencia de los negocios de los propietarios contra el agrarismo
oficial, fue aparente en el caso de la hacienda de las Cruces, la
Status Legal Status legal
Nombre Nombre
Municipio más pequeña, y quizá la más valiosa división de Santa Catalina del
Álamo. Con sus fértiles tierras de riego y de temporal, situadas al
Hacienda de Tapona Villa Guadalupe Victoria Peñón Blanco
Estación Catalina Villa Ignacio Allende Peñón Blanco
Sur en los márgenes del río Nazas, Las Cruces por sí sola produjo
Congregación de Sauces de Villa Juan Hernández Marín Peñón Blanco una parte desproporcionada de las ganancias del latifundio del
Salinas cultivo del trigo y algodón antes de 1910. Las relaciones entre el
Rancho de San Juan de Tara- Pueblo Carrillo Puerto Peñón Blanco
villas Estado y los residentes locales medieros y trabajadores ya eran un
Ranchos Colorado y Porvenir General Calixto Contreras Peñón Blanco conflicto durante la era del Porfiriato, que sólo se empeoró du-
Ranchos Unidos de Ventani- Pueblo General Álvaro Obregón Peñón Blanco
llas y San José de Nazareno
rante la Revolución y sus resultados inmediatos. Para proteger a
Congregación del Conejo Ejido Paso Nacional Nazas Las Cruces con la ficción de que era una propiedad británica, su
Rancho de Tetillas Ejido José María Morelos Nazas gerente, Patrick, O'Hea, mantuvo un control efectivo de la propie-
Rancho de San Francisco de Pueblo Benito Juárez Nazas
las Liebres dad y resistió exitosamente la ocupación agraria aun en los años
Hacienda la Purísima Ejido Cuauhtémoc Cuencanmé más difíciles de la Revolución. En diciembre de 1920, sin embar-
Estación Pedriceña Pueblo Pedriceña Cuencamé go, vecinos de la comunidad del Conejo (Paso Nacional) solicitó a
Ranchos Unidos de El Ver- Ejido Emiliano Zapata Cuencamé
gel, Salitrillo y El Carmen la CLA un subsidio ejidal. Dos años más tarde, en diciembre de
1922, la CLA respondió favorablemente a la solicitud y recomen-
Aun cuando no se malogró inmediatamente la reforma agra- dó que se tomara una dotación de tierra de las haciendas de Las
ria oficial, algunas veces los estados perdieron el uso efectivo y el Cruces y San Antonio. En la consiguiente lucha por salvar Las Cru-
control de sus tierras porque los medieros rehusaron reconocer la ces, su propietario, Jaime Martínez del Río, recibió apoyo no sólo
autoridad de la hacienda o rendir una porción de su cosecha al del dueño de la hacienda San Antonio, sino también de los veci-
Estado. La hacienda vecina de La Tapona, alguna vez parte de la nos de la comunidad de Las Cruces y La Uña, aun cuando éstos
hacienda más grande Juan Pérez, se paralizó y concluyó en su to- históricamente habían sido tan agraristas como los de Conejo."!
talidad no sólo por embargos oficiales sino también no oficiales. En este caso, sin embargo, la dotación de la tierra de hacienda al
Más intransigente que Santa Catalina ante las demandas de me- ejido Paso Nacional negaría a medieros de Las Cruces y San An-
dieros y por rehusarse a aceptar la inevitabilidad de la subdivisión tonio el acceso continuo a las tierras del estado que cultivaban. El
voluntaria, La Tapona empezó a perder control de sus tierras exis- interés fue aparente en el telegrama enviado por los vecinos de
tentes en 1923 cuando los medieros organizados por el Sindicato Las Cruces y La Uña al presidente Obregón, en diciembre de
Agrarista de la Región Llanera (SAL), se negaron a someterse a 1922. Se quejaron de numerosas violaciones de los organizadores
las condiciones impuestas por los contratos del Estado. Antonio
del propuesto ejido del Paso Nacional (Conejo) y señalaron la in-
G. Saravia observó:
270 DAVID W. WALKER EL DURANGO POSREVOLUCIONARIO 271

justicia de dar tierras, de las cuales dependían para sustento a los pendía toda la cuestión. Tuve suerte, pues en general se dio posesión
vecinos de Conejo, quienes en realidad vivían muy lejos. de las tierras y esta es la hora que no las logran hechar del Saucillo,
del Ojo y de muchísimas más.94
r···J tercieros y medieros desde hace muchos años, no creemos de
justicia que seamos despojados de nuestras tierras que cultivamos ac- Aparte de sus trabajadores y los cosechadores comunitarios
tualmente, pues estamos sembrando trigo y á la vez estamos pizcan- en Las Cruces, Jaime Martínez del Río esperaba apoyo de los co-
do maíces, por lo cual nuestros esfuerzos quedarían destruidos y mandantes militares federales como el general J. Gonzalo Esco-
nuestras familias de la mayor indigencia.Pt
bar, quien envió fuerzas a Las Cruces en marzo de 1923 para
Una tentativa del Comité Particular Ejecutivo Agrario del prevenir al Comité Agrarista en el Paso Nacional de tomar pose-
Paso Nacional para usar el decreto CLA en diciembre de 1922, sión provisional de las tierras ejidales proporcionales bajo la legis-
para afectar la posesión provisional, fue derrotado por la interven- lación de la Reforma Agraria.o Al mismo tiempo, los propietarios
ción militar de parte de los hacendados. Alarmados por la amena- de las haciendas de Las Cruces y San Antonio pusieron guardias
za de enfrentar Las Cruces en enero de 1923, Jaime Martínez del armados para prevenir a los ingenieros agrónomos de que coloca-
Río canceló su contrato para arrendar la hacienda de Las Cruces ran mojoneras y marcaran límites para el nuevo ejido. En una si-
a Eugenio de la Parra ... Explicó: tuación nostálgica del Durango porfiriano, los propietarios
Te contaré que estoy en vías de rescindir mi contrato con Eugenio también gozaron de la ayuda de un juez en Nazas, quien conti-
de la Parra por varios motivos. Uno de ellos es que la hacienda está nuaba promulgando entredichos contra la posesión provisional
intervenida por la Refaccionaria, quien tiene de administrador a un aun cuando sus disputas fueron derribadas por cortes superiores
viejo de reconocida sinverguenzería que está haciendo horrores con en la ciudad de Durango.w Por un tiempo, la combinación de
la gente. Como comprenderás, en estos momentos en que mi mejor
apoyo contra los "agraristas" son mis pelados, pues una tontería mía
fuerzas frustraron todos los intentos de afectar a las haciendas.
permitir que ese estado de cosas continuase, pues seguramente al fi- Hablé con todos los de la hacienda y me encontré con que todos es-
nal de dos años, me quedaría sin Rancho; "Además ya está la ha- tán dispuestos a ayudar a la hacienda y a defender con las armas las
cienda en perfecta marcha; el precio del algodón altísimo; los tierras que les han quitado de nombre pues de hecho estaban en su
jornales más bajos que nunca y si a esto añades que no hay ni diez poder. Les mande mil cartuchos para sus rifles a mi vuelta a To-
por ciento de la Laguna sembrado comprenderás el motivo por que rreón. No hay más remedio que defenderse por la fuerza, cuando
he decidido tomar aquello por mi cuenta y meterme a trabajar cuenta uno con la gente pues los agraristas son en número muchísi-
duro.''93 mo menor y no se atreven a hacer nada. El ejército está completa-
mente en contra de ellos y nunca consiguen que los ayude, aun
El propietario de Las Cruces creía que a causa de los intere- cuando pida la fuerza el Juez a su favor.P?
ses compartidos podría contar con los residentes y medieros para
defender-los derechos de su propiedad, a la fuerza si era necesa- Al estallar la revuelta de De la Huerta, a finales de 1923, que-
rio, y así escapar del destino de otras propiedades menos afortu- dó al descubierto el engaño de tales argumentos y mostró que los
nadas de la región: elementos agraristas aún gozaban de ventajas decisivas en la lucha
por la tierra en el Durango posrevolucionario durante la década
Lo que creo que más me va a valer es que Vecinos de Cruces y de
La Uña se han puesto listos y han asegurado que a la primera inten-
de los veinte. En el transcurso de esta sublevación, en realidad to-
tona para quitarles las tierras se defenderán hasta lo último, pues no das las milicias agraristas en Durango se unieron a Obregón, in-
ven porque le han de quitar las tierras a ellos que siempre las han cluyendo la milicia armada del Paso Nacional. En todo el estado,
trabajado, para dárselas a unos individuos que nunca han tenido que incluyendo Las Cruces y Santa Catalina del Álamo, las autorida-
ver con ellas. Están perfectamente armados y bien provistos de par- des locales desarmaron a quienes consideraban sospechosos de ser
que. Ya dieron muestras de que van en serio pues, cuando les fue-
ron a dar posesión provisional a los de Paso Nacional, fundándose
simpatizantes de los rebeldes/" Temiendo que fueran muertos
en la absurda circular que tu ya conoces, no se dejaron, tanto así que como rebeldes, los setenta guardias armados empleados por Las
el comité ejecutivo tuvo que dejarlo para el día siguiente, pensando Cruces y San Antonio buscaron refugio en las montañas cercanas.
pedir fuerzas. Mientras tanto llegó la orden de la Nacional, que sus- Aprovechando esta oportunidad, los agraristas del Paso Nacional
272 DAVID W. WALKER EL DURANGO POSREVOLUCIONARIO 273

ocuparon las tierras laborables con una resistencia mínima, aun- todo hacendado debe sacrificar algo para ayudar resolución proble-
que el 1 de febrero de 1924 uno de los medieros de Las Cruces, ma agrario.102
José Castoreña, fue asesinado después de un intercambio de pala- Desafortunadamente para la hacienda de Las Cruce la opor-
bras con las fuerzas regionales -la milicia armada del Paso Na- tunidad de buscar un acuerdo mutuo con la reforma agraria se ha-
cional-. Con el apoyo de una asociación regional de propietarios, bía perdido. Los medieros desplazados, que anteriormente habían
la Cámara Agrícola acional de la Comarca Lagunera (CANCL), apoyado el esquema de Jaime del Río para vencer la reforma
los dueños de Las Cruces y San Antonio buscaron la ayuda de agraria oficial, formaron un comité agrario en La Uña y solicita-
Obregón. El presidente aprobó una propuesta de la CANCL para ron en enero 1925 la dotación de las tierras de la hacienda para
que el general Mange, el jefe de las operaciones militares en To- un ejido propio. Aunque las haciendas de Las Cruces y San Anto-
rreón, fuera autorizado para investigar el asunto y dar ayuda si nio se habían escapado del embargo de sus tierras durante la Re-
fuera necesario. Al llegar a Las Cruces, el 26 de abril de 1924, el volución, finalmente serían vencidas por la reforma agraria oficial
general Mange, acompañado de su personal y de cincuenta solda- en la era posrevolucionaria más cercana. Como muestra este
dos del Regimiento de Caballería, se unió a los propietarios inme- ejemplo, la intransigencia y la resistencia armada no era una op-
diatamente y, después de una tensa confrontación con las fuerzas ción viable para la mayoría de los propietarios, especialmente an-
del Paso Nacional, desarmaron a los agraristas y regresaron la po- tes de 1925.
sesión de las tierras laborables a las haciendas. "
El uso de las tropas federales de parte de los hacendados en Litigio
Las Cruces provocó una reacción intensa en las comunidades
agraristas en todo Durango. En respuesta a las quejas de sus inte- Algo que tuvo más éxito que la resistencia armadas, y las ocupa-
grantes el senador Enrique Nájera mandó un telegrama a Obre- ciones agrarias, fue el trabajo de litigio. Santa Catalina del Álamo
gón el 28 de abril de 1924 para comunicarle que los agraristas en empleó un bufete de abogados para llevar a cabo la litigación en
Paso Nacional había estado únicamente ejerciendo sus derechos nombre de la hacienda en las cortes de primera jurisdicción y
legales, y que los hacendados en realidad habían desafiado las le- en los pueblos de Nazas, Peñón Blanco y Cuencamé, a nivel de
yes estatales y federales para evadir la reforma agraria. Nájera distrito y apelaron en la corte de la ciudad de Durango e inevita-
avisó tristemente: "Comunidades agrarias todo estado encuéntrase blemente en la corte de última apelación, la Suprema Corte, en la
agitadas ... ''99 El gobernador suplente de Durango, Manuel Nava- ciudad de México. El litigio fue costoso y el resultado incierto. La
rrete, telegrafió algunos avisos y consejos similares. En respuesta a mayoría de los terratenientes, incluyendo los dueños de Santa Ca-
tales quejas y a la amenaza concreta de agitación política en Du- talina del Álamo, perdieron la mayoría de los enfrentamientos de
rango, Obregón, que había recibido una información muy diferen- la reforma agraria. Por ejemplo, en noviembre de 1921, la propie-
te acerca de Las Cruces por parte del general Mange, nombró un taria de la hacienda Sombreretillos, Petra Salcido viuda de López
investigador privado, el ingeniero Toribio G. Corbalá, para que Negrete, perdió su apelación al juicio de amparo en contra del de-
averiguara el asunto en Las Cruces. Corbalá exoneró a Paso Na- creto agrario que garantizaba la posesión de la mayoría de sus tie-
cional y denunció los intentos de las haciendas por desafiar la ley rras como restitución a la comunidad de Ocuila.103 Cuando Santa
agraria.iw Más tarde, el decreto agrario de Obregón del 26 de ju- Catalina del Álamo contrató a un prominente abogado de la ciu-
nio de 1924 otorgó la posesión definitiva de las tierras laborales al dad de México por 3,400 pesos para manejar todo el litigio nece-
nuevo ejido de Paso Nacional. 101 Jaime Martínez del Río comuni- sario para recuperar la posesión efectiva de Pasaje, perdió en un
có por telegrama al presidente Obregón que en julio 1924 llega- decreto agrario similar y tuvo que dar esas tierras en restitución
rían a una solución: del ejido Pasaje, los propietarios fueron optimistas, pero de ningu-
Estoy en la mejor disposición de regalar al pueblo las tierras de rie- na manera estuvieron seguros de que ganarían.t's Para mejorar su
go y de temporal que en realidad necesiten, pues mi opinión es que oportunidad de ganar el amparo, los propietarios también contra-
274 DAVID W. WALKER EL DURANGO POSREVOLUClONARI0 275

taron al reconocido jurista Emilio Rabasa para promover su caso Bárbara Vinent de Martínez del Río de comprar la hacienda, y los
entre sus amigos de la Suprema Corte. lOS A pesar de la enorme preparativos se hicieron a principios de 1921 por agencias del
inversión de tiempo, energía y recursos para buscar la indemniza- gobierno para valorar la propiedad de acuerdo con la venta pro-
ción a través de los litigios; en 1924 los propietarios de Santa Ca- yectada. Para asegurar la estimación lo más alta posible, el admi-
talina del Álamo todavía no habían recobrado o protegido ni nistrador general de Santa Catalina del Álamo, Francisco Gómez
siquiera una sola hectárea de sus tierras, El apéndice 1 muestra Palacio, arregló a través de un mediador asegurar que el reporte
los litigios que todavía se llevaban en febrero de 1924. En contras- de agencia retratara a la hacienda bajo la luz que más le favore-
te, la decisión del gobernador Castro en ese mismo mes, en contra ciera. Dirigió las siguientes instrucciones a Juan J. Jiménez quien
de Nazas, mostró la inmediata utilidad de buscar un acuerdo con actuaba como intermediario en esta transacción.
la reforma oficial, contrastándolo con los litigios costosos que pa- Me permito dirigir a Ud. La presente para consignar por escrito el
recían interminables sin resultados concretos, mientras que la Su- compromiso que por el apreciable conducto de Uso Contraigo con
prema Corte resolvió favorablemente el amparo, la hacienda el Sr. H ... rogándole que tenga a bien poner en su conocimiento y
solicitó en demanda sus propiedades Pasaje y Mercedes. El juicio recabar su conformidad en la forma que a Ud. Le parezca adecuada.
El informe que preste a la Secretaría de Fomento y Agricultura de-
implicó a corto plazo que los seguidores de Carreón Rodríguez berá contener precisamente todos los puntos que van anotados en el
resistieran los intentos de desalojarlos. memorándum que acompaño] ... ] Del informe que rinda a la Secre-
taría pediré una copia, que tengo la seguridad de obtener, para ha- "
Fin de un tratado cer el cotejo; y al encontrarIo conforme con lo convenido, esto es,
que contiene esencialmente los puntos de mi memorándum, le paga-
Debido al oscuro panorama por conservar la integridad territorial ré un mil pesos en oro nacional. En caso contrario, no estaré obliga-
de sus haciendas, grandes terratenientes prefirieron vender sus do a dar nada por su trabajo, considerando que no lo ha hecho por
propiedades, pero la mayoría de los compradores estaban renuen- mi cuenta.106
tes a invertir en tentativas riesgosas e improductivas, como la agri- Con o sin la ayuda de Gómez Palacio el inspector de Agricul-
cultura de las haciendas; aunque las propiedades en muchos casos tura, ingeniero Elíseo Ramírez, valuó Santa Catalina en junio de
podían ser adquiridas, en 1925, aproximadamente con el veinticin- 1921 en $ 4,4 millones, una suma que ciertamente sobrepasaba su
co por ciento de su valor en el mercado en 1910. Una excepción verdadero valor en el mercado durante esos tiempos problemáti-
que destaca fue la hacienda Atotonilco vendida por González Sa- cos. Para persuadir a Obregón de su promesa de comprar Santa
ravia Hermanos a una sociedad de inversionistas extranjeros re- Catalina del Álamo, especialmente después de que el presidente
presentada por Raymond Bell en 1923. Valuada en $ 4 millopes renegó de su otra promesa de no firmar el decreto agrario asig-
en 1910. Después de 1920, la turbulenta Santa Catalina del Ala- nando la presa de Las Mercedes a los agraristas de Pasaje, los
mo, despojada de su ganado, la mayoría de sus edificios y equipo propietarios de la hacienda confiaron en el uso de relaciones
destruido y con sus tierras de riego más valiosas ocupadas aún por como las que los acercaban a Miguel Alessio Robles, primero como
los agraristas o en la mira de la reforma agraria oficial, no atrajo embajador de Obregón de España y luego de Secretario de Indus-
a ningún comprador por ningún precio. El único partido que ganó tria y Comercio. Obregón fue persuadido otra vez de comprar
con la compra de la hacienda fue el gobierno federal. Realmente, Santa Catalina, pero como Fernando Torrelanco, Secretario Particu-
uno de los motivos principales para que los propietarios de la ha- lar de Obregón, explicó a Robles, únicamente con el entendimien-
cienda siguieran buscando juicios, sin sentido, en la corte en sus to que:
luchas contra los agraristas de Peñón Blanco y Pasaje, fue la espe- [.,.] aun cuando efectivamente hay la mejor voluntad de parte del
ranza de que esto pudiera persuadir al gobierno que comprara la Gobernador para el arreglo del asunto de que se trató, esto no quie-
propiedad para apaciguar los intereses agraristas. Antes de su re contraer un compromiso que no esté en la seguridad de cumplir
elección como presidente, Álvaro Obregón hizo vagas promesas a antes de saber si la operación no entraña para él sacrificio.U'?
276 DAVID W. WALKER
EL DURANGO pos REVOLUCIONARIO 277

En realidad sería difícil arreglar cualquier asunto, en la com- problemas agrarios, el inicio de la presidencia de Plutarco Elías
pra de Santa Catalina del Álamo, que no involucrara algún sacrifi- Calles, en 1925, marcó el comienzo de una era de nuevas posibili-
cio por parte del gobierno de Obregón. En vista de la resistencia dades.
continua de las agencias, dentro de la administración de Obregón,
propuesta para usar los bienes nacionales para financiar la com- Agrarismo desarticulado
pra, los propietarios contrataron a Eduardo U. Iturbide, empleado
por el Banco Mexicano de Comercio e Industria, y a un corredor La reforma agraria de Obregón de 1921 a 1922, fue desempeñada
de bienes raíces con influencias y bien conectado para resolver la con el propósito de tener el apoyo popular y lograr una paz políti-
resistencia al esquema. En septiembre de 1922 Iturbide respondió ca más duradera, válida para la mayoría de las ocupaciones agra-
a las propuestas de los propietarios, que él arreglaría la venta de rias importantes que habían ocurrido en la parte oriental de
Santa Catalina del Álamo siempre y cuando aceptaran a cambio Durango, entre 1911 y 1913. Los ejidos tomados de las comunida-
otras propiedades del gobierno en la ciudad de México. des como Ocuila, Pasaje, Cuencamé y Peñón Blanco por los
propietarios modernizantes administradores de haciendas como
[... ] te manifiesto que le he hablado con el Sr. de la Huerta,para ~a-
ber si aceptaba que yo me ocupase de procurar que el gobierno In- Sombreretillos en Santa Catalina del Álamo, que al final del Por-
demnice a la Señora tu mamá por los terrenos tomados de su firiato habían sido reclamadas por movimientos localizados en es-
hacienda de Sta. Catalina, dándole en pago de toda la propiedad tas comunidades durante y después de la revuelta de Madero;
edificios del Gobierno en la Ciudad de México, y dicho señor me ha ahora, una vez más, al principio de los veinte se habían convertido
autorizado para aceptar el negocio, ofreciéndome su ayuda para lle- en ejidos, consignados a la jurisdicción de la Comisión Nacional
vario a cabo [... ] Procuraré por todos los medios a mi alcance que el
gobierno acepte el mejor avalúo posible para la Señora tu mamá.108 Agraria en la ciudad de México y sus apéndices burocráticos en
Durango, los decretos agrarios recompensaron también a los pa-
Por sus servicios Iturbide pedía una comisión del 25 por cien- cientes agraristas de Conejo con el ejido de Paso Nacional mien-
to si el valor de la transacción era entre 2.5 y 4 millones, y un 20 tras que más clientes establecidos en comunidades como Ignacio
por ciento de comisión si era menos de 2.5 millones, Iturbide falló Ramírez (Sauces de Salinas) se regocijaron porque el tamaño de
en vencer la resistencia interna con la administración de Obregón su ejido se duplicó. La Ley Agraria de Durango y las presiones
y no hubo ningún arreglo. , coercitivas, sobre grandes propietarios, para subdividir sus propie-
Desanimados los propietarios de Santa Catalina del Alamo dades también crearon nuevas oportunidades para los intereses
intentaron un nuevo arreglo el año siguiente, se asociaron con agraristas. Al avanzar la década de los veinte, de una manera aná-
Iturbide para formar una compañía "realizadora" de la hacien- loga a la desintegración de grandes propiedades, el movimiento
da.109 El propósito de la compañía era recuperar las propiedades agrario en esta región se dividió cada vez más entre organizacio-
mientras que subdividían la hacienda. Bajo los términos de este nes de campesinos controladas por el Estado o entre funcionarios
acuerdo las ganancias serían compartidas entre Iturbide y los pro- políticos como Alberto Terrones Benítez (SAD) o entre aquéllos
pietarios. Para llevar a cabo este esquema, Iturbide debería recu- que se unieron a organizaciones agrarias ideológicamente rivales,
perar con seguridad las tierras antes de diciembre 31 de 1924, una como el Sindicato Agrarista de la Región Llanera (SAL) de los
meta imposible. Cuando ya acercaba el fin del mandato de Obre- que algunos de sus líderes eran activistas en el Partido Comunista
gón y sin tener ningún prospecto inmediato de que el gobierno Mexicano, o entre algunos ligados más exclusivamente a intereses
comprara la propiedad, sus propietarios intentaron una vez vender locales, como Pasaje y Peñón. Los agraristas también se fueron di-
las tierras, esta vez a inversionistas extranjeros, pero aún con la vidiendo entre aquéllos que vivían todavía en las haciendas como
promesa de un 25 por ciento de comisión a un agente en los Esta- trabajadores o aparceros, aquéllos que ya tenían o buscaban tierra
dos Unidos, no se pudieron encontrar cornpradores.uv Aunque la ejidal, y los que eran o querían ser pequeños propietarios. Fuera
administración de Obregón terminó sin resolver la mayoría de los de los problemas de relaciones externas de cohesión política y so-
278 DAVID W. WALKER EL DURANGO POSREVOLUCIONARIO 279

cial dentro de muchas de las comunidades la región fue siempre esta región. Detrás del fracaso de la revuelta escobarista las mili-
tranquila, y durante los años veinte mostraron tendencias a la fac- cias agraristas en Durango fueron desarmadas y disueltas o inte-
cionalización y fragmentación social que a menudo aumentaron la gradas a las fuerzas de la policía estatal, eliminarrdo así la
fuerza de los intereses de los líderes agraristas para mantener posibilidad de una resistencia armada en algunas partes del cam-
la solidaridad de la comunidad. En estas circunstancias los gobier- po, por primera vez desde 1910 .. Irónicament.e~ el ~a.dicalis~o
nos de los estados consolidaron su poder durante los años veinte. agrario en Cuencamé, que fue nutndo de una c.nsls p,o.)¡tIca,nacio-
La situación de las organizaciones agrarias, ya dispersas y dividi- nal en 1910, fue perseguido por otra emergencia política solo dos
das, y las constituidas en la región de Cuencamé crecieron de ma- décadas más tarde.
nera precaria. A pesar de su manifestación de lealtad, José Guadalupe Ro-
dríguez, cuyos seguidores pelearon por el gobierno en contra de
Nuevo tratado los escobaristas (aunque con menos entusiasmo que cuando fue-
ron lanzados después a hacia nuevas ofensivas en contra de los
El problema del agrarismo oficial con el opuesto agrarismo local
cristeros), cayó víctima de una ejecución militar en mayo de 1929,
fue, de cierto, que lo que el Estado daba era algo que podía tam-
probablemente porque el entonces gobernador del I?urango, Al-
bién tomar. Actuando sobre una propuesta enviada por los pro-
berto Terrones Benítez, era su principal rival en una feroz lucha
pietarios de Santa Catalina del Álamo al entonces candidato
por controlar el agrarismo organizado en Durango. L~ casu,al eli-
Plutarco Elías Calles durante una visita de campaña a Torreón en
minación simultánea de los líderes locales, como Jose Mana Ca-
1924, el presidente Calles usó la reforma agraria oficial como un
rreón Rodríguez, e ideólogos radicales, como José Guadalu.pe
instrumento para completar la destrucción de los movimientos en
Rodríguez, dejó el agrarismo exclusivamente en manos de fu~c¡~-
Peñón Blanco y Pasaje. Los decretos Agrarios de Calles de 1926
n!J.rios del gobierno, como Terrones Benítez, quien no ~or C?lOC¡-
dieron marcha atrás a los de Obregón y regresaron la posesión
dencia fue el fundador del Partido Nacional Revolucionario en
formal de las haciendas con las tierras más fértiles a su propieta-
Durango, en 1929; por lo que hasta cierto punto las refor~as
rio nominal prerevolucionario. A cambio, los ejidatarios en Peñón
agrarias dramáticas del régimen Cardenista, a finales de los trem-
Blanco y otras comunidades afectadas recibieron unos cuantos mi-
ta fueron superfluas y aun irrelevantes en Durango, donde una
les de hectáreas de tierras sin valía, áridas e incultivables donadas
estructura a nivel estatal corporativa de control político, basada en
por la hacienda a la causa de la reforma agraria. El gran disgusto
la combinación poderosa de organizaciones rurales financia?as
del latifundista, que continuaba en una resistencia armada, aun
por el gobierno y la reforma agraria oficial ya había eme~~¡do
desafiando un destacamento de tropas federales en Pasaje, hizo
como el producto final desperdiciado de una gastada Revolución.
que el cumplimiento de las nuevas leyes fuera imposible; sin em-
bargo, fue hasta 1929 cuando la revuelta de Escobar dio a las au-
toridades estatales y federales una oportunidad para intervenir
decididamente. José María Carreón Rodríguez, en Pasaje, junto
con algunos residentes en Peñón Blanco se aliaron con los escoba-
ristas o con los cristeros en 1929. Otros, incluyendo organizaciones
agrarias guiados por un ideólogo comunista, José Guadalupe Ro-
dríguez, apoyaron al gobierno. En marzo de 1929, como el general
Calles guiaba personalmente las unidades armadas federales en la
región, los soldados del gobierno aprendieron y ejecutaron a Ca-
rreón Rodríguez y a sus seguidores en Pasaje, y ello marcó el final
de un radicalismo agrario auténtico, autónomo e independiente en
EL DURANGO POSREVOLUCIONARIO 281

NOTAS
c-,
'"'
o o I Pastor Rouaix, La revolución maderista canstituclonalisia en Durango. Editorial
'0 '0
~= ~= Cultura; México, D. F., 1931, p. 28 ,
o..~ ~~
~:5 :g:5 2 Ibid, p. 29.
ü ,~
00_ ~-E 3 Para ejemplos, ver Clementino Águila, et. al. al gobernador de Durango, Pá-
"" e " nuco de Coronado, México, oct. 20, 1913, en RGG 40 "Negocios terminados en el
"<O "<o
U U u u mes de octubre, 1913, AGD, general Tomás Urbina a Gabriel Leyva, et. al., julio 8,
:J:J :J:J 1913, Durango, México, RGG, 1913, AGD. Jacinto de la Hoya, et. al., al goberna-
dor de Durango, Sauces de Salinas, 28 de abril, 1916, Durango, México, "Fraccio-
namiento de terrenos solicitados por labradores pobres," Dirección General de
Agricultura, 1915, AGD, Santiago Valverde, et. al., al gobernador de Durango,
Avilés, México, 30 marzo, 1915, Agricultura, 1915, AGD, Everardo Gámiz, el. al.,
al gobernador de Durango, Súchil, México, 24 de abril, 1915, Agricultura, 1915,
AGD.
4 Periódico Oficial (Durango, México) 2 agosto, 1914.
5 Theodore C. Hamm al Secretario de Estado, Durango, México, 8 agosto,
1914,812/12885, R40. M274, NARA.
6 Theodore C. Hamm al Secretario de Estado, Durango, México, 10 agosto,
1913,812/8666, R28. M274, NARA.
7 Lionel Carden a Edward Grey, México, D. F. 28 octubre, 1913,FO 371:1678:53196.

8 Para un estudio de acontecimientos de un movimiento agrario anterior a


191\ ver David W. Walker, Homegrown Revolution: The Hacienda Sama Catalina
del Alamo y Anexas and agrarian protesl in Eastern Durango, México, 1897-1913,
óf"i
N
O- O-
N HAHR 72:2 (1992), pp. 239-272.
9 La división de Pasaje y Mercedes en tierras poseídas, privada y comunalmente,
en 1913 se describe detalladamente en varias demandas de amparo individuales y
colectivas solicitadas por residentes de Pasaje en octubre de 1926 para impedir que
el gobierno de Calles devolviera la posesión de sus tierras a Santa Catalina del
Alamo. Para ejemplo ver Emerenciana Carreón, demandas de amparo, Juez de Le-
tras, Cuencamé, México, 18 de octubre, 1926, en el archivo de la correspondencia
de Pasaje, vol. 1, folios 220-220. SRA, Dgo.
10 Lista de Avalúos de la propiedad rústica manifestada y no manifestada de la
Municipalidad de Cuencamé, hechos por la Junta Central Inspectora, Dirección de
Catastro, (Durango, México, 1914) AGD Plano del ejido Pasaje incluido en José
María Carreón Rodríguez al gobernador, Durango, México, 3 agosto, 1917, Anexo,
F. SRA (GP) 23:705,1 (724.l).
11 Para ejemplo, ver Manuel G. Bocanegra al Secretario de Gobierno, Cuenca-
rné, México, 14 octubre, 1913, oficio No. 26, RGG, 1913, AGD.
12 Informe de O. V. Seifert (ASARCO) al Capt. Sanders (Texas Ranger), cita-
do por el Oficial de Inteligencia al Departamento de Oficiales de Inteligencia,
Camp Eagle Pass, Texas, 19 mayo, 1916, RG 165,8529-47, NARA.
13 Informe de A. G. Reese, citado en Intelligence Officer Comandante General,
8 Distrito de Arizona, Douglas, Arizona, 18 septiembre, 1916, MID, 8534-127,
. "
'"
"'-
.cCXl RG165, NARA .
'" ·e"
""-o 14 Con respecto a las solicitudes, decretos y correspondencia relacionada con la
-"
"l

•••• 0.. reforma agraria, ver los siguientes: Jacinto de la Hoya, et. al., al gobernador de
Durango, Sauces de Salinas, Durango, abril 28 1916, SRA (GP) 23:714 (724.1);
P.O., 10 marzo, 1918, Durango, José Froylán Reyes, et. al., al Gen. José Gabriel

280
282 DAVID W. WALKER EL DURANGO POSREVOLUCIONARIO 283

Gavira, Peñón Blanco, 25 octubre, 1916 en Agricultura, Expediente No. 33, "Rela- 35 Francisco Gómez Palacio al General A. C. Critchley, México, D. F., 30 sep-
tivo a la solicitud del C. José Froylán Reyes y demás firmantes sobre que les con- tiembre, 1919, CMRFH.
ceden las franquezas necesarias para aprovechar las tierras de que hace seis años
36 Francisco Gómez Palacio a Manuel Amaya, México, D. F., 4 oc¡ubre, 1918,
están en posesión de ellos," 1916, AGD, Apolinar Flores, et. al., al gobernador de
Durango, Nazas, Durango, julio 20, 1918, SRA (GP) 23: 724 (724.1); Resolución CMRFH.
de la Comisión Local Agraria de Durango, Dgo., 5 enero, 1920. 37 Miguel Soto a Francisco Gómez Palacio, Durango, Dgo., 13 diciembre, 1917,

15 Con estas ideas en mente, es útil volver a leer el decreto agrario de Rouaix CMRFH.
de 1913, parcialmente reproducido en las páginas 4-5. 38 Francisco Gómez Palacio a Pablo Martínez del Río, México, D. F., 9 febrero,

16 Patrick O'Hea a E.W.P. Thurston, Gómez Palacio, México, 29 mayo, 1916,


1920, CMRFH.
F0371: 2702:133407. 39 Lic. Laureano Roncal a Francisco Gómez Palacio, Durango, Dgo., 12 abril,

17 Citado en Phillip C. Hanna al Secretario de Estado, San Antonio, Texas, 9 1918, CMRFH.
julio, 1918,812/22103, R64, M274, NARA. 40 Pablo Martínez del Río a Francisco Gómez Palacio, Durango, Dgo., 17 fe-
18 Miguel Soto a Francisco Gómez Palacio, Durango, Dgo., 19 enero, 1918, brero, 1920. CMRFH.
CMRFH. 41 Pablo Martínez del Río a Francisco Gómez Palacio, Durango, Dgo., 17 fe-
19 Miguel Soto a Francisco Gómez Palacio, Santa Catalina, 1 diciembre, 1917, brero, 1920. CMRFH.
CMRFH. 42 Pablo Martínez del Río a Francisco Gómez Palacio, Durango, Dgo., 26 fe-
20 Miguel Soto a Francisco Gómez Palacio, Durango, Dgo., 11 diciembre, 1917, brero, 1920. CMRFH.
CMRFH. 43 Pablo Martínez del Río a Francisco Gómez Palacio, Durango, Dgo., 9 marzo,

21 Francisco Gómez Palacio a Bárbara Martínez del Río, México, D. F., 13 1920. CMRFH.
marzo, 1917, CMRFH. 44 Pablo Martínez del Río a Ángel del Palacio, México, D. F., 30 abril, 1920.
22 Francisco Gómez Palacio a Bárbara Martínez del Río, México, D. F., 13 CMRFH.
marzo, 1917, CMRFH. 45 Pablo Martínez del Río a Ángel del Palacio, México, D. F., 23 mayo, 1920.
23 Francisco Gómez Palacio a Bárbara del Río, 10 agosto, 1917, CMRFH. CMRFH.
24 Miguel Soto a Francisco Gómez Palacio, Durango, Dgo., 22 agosto, 1917, 46 Pablo Martínez del Río a Ángel del Palacio, Durango, 18 mayo, 1920.
CMRFH. CMRFH.
25 Minuta del contrato de rescisión' celebrado entre el Señor Miguel R. Mu- 47 Pablo Martínez del Río a Ángel del Palacio, Durango, 2 junio, 1920.
rúa ... y ... la Señora Bárbara Vinent Vda. De Martínez del Río ... M.R. Murúa y CMRFH.
Pablo Martínez del Río, Durango, 6 febrero, 1920. Notario Silvestre Piñera, Du- 48 Pablo Martínez del Río a Ángel del Palacio, México, D. F., 17 junio, 1920.
rango, 6 febrero, 1920, CMRFH. CMRFH.
26 Miguel R. Murúa al Director de Rentas del Estado, Durango, Dgo., 10 fe-
49 El Monitor (Durango, México), 6 junio, 1920; Pablo Martínez del Río a Án-
brero, 1919, CMRFH.
gel del Palacio, México, D. F., 29 mayo, 1920. CMRFH. Memorándum que el que
27 Declaración, gobernador Domingo Arrieta, 20 marzo, 1919, Durango, suscribe somete a la consideración del señor Ministro de Agricultura y Fomento,
CMRFH. Pablo Martínez del Río, México, D. F., 6 julio, 1920, CMRFH. Ver también Ata-
28 Francisco Gómez Palacio a Miguel R. Murúa, Durango, Dgo., 28 junio, 1919, nasio Saravia a Pablo Martínez del Río, Durango, 18 septiembre, 1920, CMRFH.
CMRFH. 50 Comité Particular Ejecutivo El Pasaje a la Comisión Nacional Agraria, Pasa-
Miguel R. Murúa a Francisco Gómez Palacio, Durango, Dgo., 3 julio, 1919,
29 je, Durango, 4 julio, 1920, SRA (GP) 23:705 (724.1)
CMRFH. 51 Pablo Martínez del Río a Ángel del Palacio, México, D. F., 18 julio, 1920.
30 Bárbara Martínez del Río y Vinent al Presidente de la República (Venustia- CMRFH.
no Carranza) México, D. F., 1 diciembre, 1919, CMRFH. 52 Ángel del Palacio a Pablo Martínez del Río, Durango, 28 agosto, 1920,
31 Ibid. CMRFH.
32 Francisco Gómez Palacio a Pablo Martínez del Río, México, D. F., 9 febrero, 53 Pablo Martínez del Río a Atanasio Saravia, México, D. F., 9 septiembre,
1920, CMRFH. 1920, CMRFH.
33 Pablo Martínez del Río a Francisco Górnez Palacio, Durango, Dgo., 9 marzo, 54 Atanasio Saravia a Pablo Martínez del Río, Durango, 25 septiembre, 1920,
1920, CMRFH. CMRFH.
34 Bárbara Martínez del Río y Vinent a Venustiano Carranza, México, D. F., 6 55 Pablo Martínez del Río a Atanasio Saravia, México, D. F., 6 octubre, 1920.
enero, 1920, CMRFH. CMRFH.
284 DAVID W. WALKER EL DURANGO POS REVOLUCIONARIO 285

56 Pablo Martínez del Río a Atanasio Saravia, México, D. F., 6 octubre, 1920. 78 Antonio G. Saravia a Francisco Gómez Palacio, Durango, Dgo., 27 octubre,
CMRFH. 1921, CMRFH.
57 Acta de Instalación del Sindicato Agrario Confederado del Estado de Duran- 79 Circular No. 7, Secretario de Agricultura, Durango, anexado como Ramón
go, Dgo., México, 4 marzo, 1920, CMRFH. Martínez a Antonio G. Saravia, Durango, Dgo., 10 noviembre, 1921, CMRFH.
58 Antonio J. Miranda a Pablo Martínez del Río, Durango, 21 julio, 1920, 80 Antonio G. Saravia a Francisco Gómez Palacio, Durango, Dgo., 6 enero,
CMRFH. 1922, CMRFH.
59 Antonio J. Miranda a Pablo Martínez del Río. Durango, 18 octubre, 1920, 8\ Antonio G. Saravia a Francisco Gómez Palacio, Durango, Dgo., 9 agosto,

CMRFH. 1921, CMRFH.


60 Pablo Martínez del Río a Atanasio Saravia, México, D. F., 19 octubre, 1920. 82 Antonio G. Saravia a Francisco Gómez Palacio, Durango, Dgo., 15 enero,
CMRFH. 1922, CMRFH.
6\ Severino Ceniceros al Presidente del Partido Nacional Agrarista, México, 83 Antonio G. Saravia a Francisco Gómez Palacio, Durango, Dgo., 15 enero,
D. F., 13 diciembre, 1920, f. 52, SRA (GP) 23:705 (724.l). 1922, CMRFH.
62 Atanasio Saravia a Pablo Martínez del Río, Durango, 28 septiembre, 1920, 84 Jaime Martínez del Río a Pablo Martínez del Río, México, D. F., 18 enero,
CMRFH. 1923, CMRFH.
63 Lic. Alberto Terrones Benítez al Gobernador de Durango, El Paso, Texas, 26 85 Antonio G. Saravia a Francisco Gómez Palacio, Durango, Dgo., 22 marzo,
enero, 1915, AGD. 1922, CMRFH.
64 Pablo Martínez del Río a Francisco Gómez Palacio, Durango, Dgo., 17 abril, 86 Antonio G. Saravia a Francisco Gómez Palacio, Durango, Dgo., 18 febrero,
1921, CMRFH. 1922, CMRFH.
65 Periódico Oficial (Durango), 5 junio, 1921, BED. 87 Antonio G. Saravia a Francisco Gómez Palacio, Durango, Dgo., 21 mayo,

66 Lic. Ángel del Palacio a Francisco Gómez Palacio, Durango, Dgo., 21 mayo, 1922, CMRFH.
1921. CMRFH. 88 Pablo Martínez del Río a Pedro N. Reyes, México, D. F., 14 octubre, 1922,

67 Francisco Gómez Palacio a Antonio G. Saravia, México, D. F., 18 mayo, CMRFH.


1921, CMRFH. 89 Antonio G. Saravia a Francisco Gómez Palacio, Durango, Dgo., 15 junio,

68 Antonio G. Saravia a Pablo Martínez del Río, Durango, Dgo., 23 marzo, 1923, CMRFH.
1923, CMRFH. 90 Antonio G. Saravia a Francisco Gómez Palacio, Durango, Dgo., marzo 23,

69 Pablo Martínez del Río a Jaime Martínez del Río, México, D. F., 10 noviem- 1923, CMRFH.
bre, 1923, CMRFH. 9\ Antonio G. Saravia a Francisco Gómez Palacio, Durango, Dgo., 5 diciembre,

70 Atanasio Saravia a Pablo Martínez del Río, Durango, 15 de octubre, 1920, 1922, CMRFH.
CMRFH. 92 Telegrama, Vecinos de (a Hda. Cruces al presidente Obregón, Hda. Cruces,

7\ Lic. Ángel del Palacio a Pablo Martínez del Río, Durango, 29, diciembre, Durango, 8 diciembre 1922, AGN-POC:818-P-46.
1920, CMRFH. 93 Jaime Martínez del Río a Pablo Martínez del Río, México, D. F., 18 enero,

72 Atanasio Saravia a Pablo Martínez del Río, Durango, 15 de octubre, 1920, 1923, CMRFH.
CMRFH; Lic. Ángeldel Palacio a Pablo Martínez del Río, Durango, 29, diciem- 94 Jaime Martínez del Río a Pablo Martínez del Río, México, D. F., 18 enero,
bre, 1920, CMRFH.; Antonio G. Saravia a Pablo Martínez del Río, Durango, 1923, CMRFH.
Dgo.,4 de marzo, 1921, CMRFH. 95 Telegrama, José Agustín Castro al presidente Obregón, Durango, Dgo., 17
73 Periódico Oficial (Durango) 14 julio, 1921, 8 enero, 1922, BED. marzo, 1923, AGN-POC:818-P-46.
74 Memorándum sin título [Atanasio Saravia], "Siendo el principal objeto ... n, 22 % Telegrama, Agustín Achondo al presidente Obregón, Durango, Dgo., 24
octubre, 1922, CMRFH. abril, 1923, AGN-POC:818-P-46.
75 Periódico Oficial (Durango), 29 marzo, BED; Informe Relativo a la zona 97 Jaime Martínez del Río a Pablo Martínez del Río, México, D. F., 19 junio,
N.E. de la Hacienda de Santa Catalina del Álamo, Durango, Banco Nacional de 1923, CMRFH.
Crédito Agrícola, México, D. F., 6 abril, 1929, SRA (GP) 23:714 (724.1). 98 Por ejemplo, Pedro N. Reyes, el Administrador en Santa Catalina fue desar-
76 Antonio G. Saravia a Francisco Gómez Palacio, Durango, Dgo., 8 agosto, mado y arrestado en diciembre 1923. Ver Pedro N. Reyes a Pablo Martínez del
1921, CMRFH. Río, 19 diciembre, 1923, CMRFH.
77 Antonio G. Saravia a Francisco Gómez Palacio, Durango, Dgo., 8 agosto, 99 Telegrama, Enrique R. Najera al presidente Obregón, México, D. F. 28 abril,
1921, CMRFH. 1924, AGN-POC:818-P-46.
286 DAVID W. WALKER

100 Para documentos y reportes describiendo la controversia en Las Cruces en


1923-24, ver AGN-POC:818-3-51.
101 Decreto Agrario de junio 26,1924, Á1varoObregón, SRA (GP) 25:714n24.1). ,
102 Telegrama, Jaime Martínez del Río al presidente Obregón, México, D. F.,
12 julio 1924, AGN-POC:818-3-51 (A-2).
103 Laudo, Juicio de Amparo de Petra Salcido Viuda de López Negrete, Juzga-
do del Distrito, México, D. F., 18 noviembre, 1921, AJD.
104 Lic. A. Centeno Bárcena a Francisco Gómez Palacio, México, D. F., 28
mayo, 1921, CMRFH.
105 Pablo Martínez del Río a A. Centeno Bárcena, México, D. F., 23 octubre,
1923, CMRFH.
106 Francisco Gómez Palacio a Juan J. Jiménez, México, D. F., 29 enero, 1921, Esta obra se acabó de imprimir
CMRFH. El día 17 de septiembre de 1999, en los talleres de
107 Secretaría Particular Presidencial a Miguel A1essio Robles, México, D. F.,
14 octubre, 1921, AGN-POC:209-M-24.
108 Eduardo Y. Iturbide, México, D. F., 14 septiembre, 1922, CMRFH.
109 Bárbara Vinent de Martínez del Río a Eduardo N. Yturbide, México, D. F.,
9 septiembre, 1924, CMRFH.
110 Bárbara Vinent de Martínez del Río a C.M. Newman, México, D. F., 20 oc- OFFSET UNIVERSAL, p. A.
tubre, 1924, CMRFH. Calle 2, 113-3, Granjas San Antonio,
09070, México, D. F.
Esto significa que un mismo periodo
histórico ha sido estudiado siete veces
desde siete perspectivas distintas. Es este
volumen, por lo tanto/un consenso para la
discusión, puesto que no pretende llenar
un vacío, sino evocar con amplitud y
exactitud la revaloración crítica de nues-
tra historia que empieza ya a prohijar
tanta claridad como la del cielo limpio y
luminoso de Durango.

Patricio Avitia H.

I93 006036
" 0811

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