RESUMEN
ANALÍTICO ESPECIALIZADO - RAE
1. Título. TEMAS TRANSVERSALES
Para una pedagogía de los valores.
2. Autora: Gloria Pérez Serrano
3. Edición Editorial DOCENCIA. Buenos Aires-Argentina
4. Fecha Año 2000
5. Palabras Democracia, Derechos Humanos, Desarrollo, Educación
Claves, Cívico-Ciudadana, Educación ético-moral, paz
6. Descripción Que tipo de texto es
7. Fuentes. Audigier, F. (1991). "Enseigner la societé á transmettre des
valeurs la formation civique et l'education aux droits de I'
homme". Revue Française de Pedagogie. n° 94. Javier- Mars,
pp.37-38.( "Enseñar a la sociedad a transmitir valores
educación cívica y educación en derechos humanos".)
Carr, W. (1994). "Civic education, democracy and the english
political tradition". Revista Teoría de la Educación, vol. VI, pp.
77-92. (“La educación cívica, la democracia y la tradición
política inglesa“.)
Claparede, E. (1932). L ' Educatión fonctionnelle. Delachaux-
Niestlé. París.
Cobo, J. M. (1993). Educación ética para un mundo en cambio
y hacia una sociedad plural. Endymión. Madrid.
Entre Algunas.
8. La importancia Aprender a convivir. Educación ético-
Contenidos. moral y ciudadana.
En la sociedad del conocimiento la función educadora ha
explosionado, con lo que ello con lleva de desajustes,
redistribuciones y posibilidades. La educación se considera
como factor de promoción, desarrollo e igualdad entre pueblos,
pues hoy nadie duda de que la educación es el pilar
fundamental para construir la paz y la libertad de las personas,
sin la cual no habrá desarrollo posible. Este desarrollo tiene que
ser endógeno, no se da, sino que se gana cada día; es como la
libertad, que no se da sino que se conquista. La educación es
uno de los recursos más amplios y con más posibilidades de
propiciar convivencia armónica. Por ello, la educación y la
formación deben estar en el centro de un proyecto de sociedad.
Caminamos hacia la sociedad de conocimiento, hacia la
formación de individuos y pueblos conscientes de sí mismos y
de sus valores intrínsecos.
Educación ético-moral
Consideramos lo moral como algo muy amplio que se halla en
la base de todo comportamiento humano, y que hace referencia
a la dimensión espiritual.
Para Cortina, "la ética es aquella dimensión de la filosofía que
reflexiona sobre la moralidad". Esta misma autora (1993: 19)
indica que la moral puede entenderse como:
a) La formación del carácter individual que lleva a los
individuos a adoptar ante la vida un estado de ánimo
determinado
b) La moral tiene una dimensión comunitaria indiscutible,
en la medida en que un individuo se socializa y aprende
a vivir unos valores en el ámbito de una comunidad, que
se nutre culturalmente de un entrecruzamiento de
tradiciones.
c) En el caso de una ética universalista como la dialógica,
además de la comunidad real en la que la persona
aprende a comportarse a través del humus de
tradiciones, cada individuo tiene que contar con una
comunidad ideal de comunicación, que hace referencia,
en definitiva, a todo hombre en cuanto tal, es decir, en
cuanto interlocutor válido.
¿Cómo hay que educar para lograr una conducta moral?
Podemos afirmar que la Educación ético-moral es un proceso
que se realiza a través de la educación formal, no-formal e
informal y cuyo resultado es la posesión de un conjunto de
disposiciones que capacitan a la persona para comprender el
sentido y la utilidad de la decisión y de las relaciones en la
dinámica de la acción humana.
En síntesis, la Educación ético-moral constituye una parte
esencial de la formación integral del hombre, es el sustrato
necesario e imprescindible para esa educación integral, que
tiene por objetivos enseñar a tomar decisiones de manera
responsable, vivir con coherencia en un mundo de cambios en
una sociedad plural, así como contribuir a instaurar un orden
social y económico más justo.
Ciudadanía: evolución y exigencias
Debemos tomar conciencia de que el ser humano no nace
ciudadano sino que tiene que hacerse en el tiempo y en el
espacio. Ser ciudadano implica formar parte de la civitas,
ciudad, con una serie de derechos y de deberes.
Los orígenes del concepto de ciudadanía pueden remontarse a
la democracia ateniense. Aristóteles ya definía al ciudadano
como: alguien que participa en asuntos públicos. Todos
recordamos que para este autor el hombre era, por naturaleza,
homo politicus, cuyo ser estaba constituido y afirmado a través
de la actividad política. Los ciudadanos se consideraban así
mismos no como individuos sino como miembros de una
sociedad, al obedecer y cumplir las leyes dentro del entramado
de la vida común.
Las sociedades democráticas persiguen como objetivo, no la
formación de súbditos leales, sino de ciudadanos, personas
libres, amparadas por una serie de derechos y también de
deberes. Si estos ciudadanos además viven en sociedades
plurales, la educación para la ciudadanía se hace aún más
compleja.
Necesidad de la educación para la ciudadanía
La Educación Cívica que propugnamos apuesta por la
formación del buen ciudadano, preparado e informado, con el
fin de que pueda participar consciente y críticamente en la
transformación y mejora de la sociedad. La reflexión sobre la
fundamentación moral de nuestro tiempo.
9. Por su carácter, el escrito no se apoya en una metodología
Metodología. específica.
10.
Conclusiones.
Las conclusiones del texto que no las encontré en el pdf que
me enviaste
11. Yessica Fernanda Sanchez Ordoñez Fundación San Juan
Autor del RAE. Bautista, Técnico Trabajo social,
12. Fecha de 01 de octubre del 2017 Facatativá-Cundinamarca
Elaboración