El río es un curso de agua que se mantiene en
permanente movimiento y que se conecta con otros
cursos de agua mayores como lagos, mares, océanos u
otros ríos, en los que precisamente desemboca. Por lo
general, los ríos sirven como conexión entre las
diferentes regiones y aquellos cursos de agua más
inmensos como pueden ser el mar o el océano. El
término río proviene del latín rius. Se trata de una
corriente natural de agua continua que desemboca en
otra similar, en un lago o en el mar. Cuando un río
desemboca en otro, se lo conoce como afluente.
Normalmente, los ríos son cursos de agua dulce a diferencia de lo que sucede con el mar, lo
cual hace que sean un elemento imprescindible para la supervivencia humana, animal y
vegetal. Los ríos pueden presentar una longitud, extensión, profundidad y ancho
completamente variables entre un caso y otro. En algunas ocasiones, los ríos terminan en
zonas desérticas donde sus aguas se pierden como consecuencia de la infiltración y
evaporación por las altas temperaturas
Importancia de los ríos
No se puede eludir la importancia del río en lo que respecta a la comunicación que entablan
con otras zonas, los ríos navegables abren justamente la puerta de comunicación entre
poblaciones vecinas, por ejemplo.
Igualmente, desde un punto de vista ecológico, los ríos, constituyen una de las reservas de
agua más importantes del mundo para los seres vivos que habitamos en el planeta, además de
ser el medio natural en el que viven innumerable cantidad y formas de vida, entre ellos
moneras, hongos, vegetales, plancton, animales, entre otros. La extracción de aguas de sus
cauces para el consumo humano permite el desarrollo de diversas actividades económicas de
subsistencia como también amplio acceso del recurso hídrico para la salubridad e higiene de la
población en la cotidianidad.