Ensayos
50 años de etnomicología
en México Felipe Ruan-Soto*
Resumen formal discipline with the work of the Wasson marriage
Muy pocas veces podemos decir que el origen de una disci- in the 1950´s and since then it has been developing in a
plina se haya dado en México, en el caso de la etnomicología vertiginous way. Along this development it is possible to
sí podemos afirmarlo. La etnomicología nace como una identify three stages characterized by the studied themes
disciplina formal con los trabajos de los esposos Wasson en and the strengthening of the methodologies used: from being
la década de 1950 y a partir de entonces ha venido desarro- in the beginning “the study of the magical mushrooms in
llándose de manera vertiginosa. En este devenir es posible primitive societies” it has become a discipline that pretends
identificar tres etapas caracterizadas por las temáticas estu- to understand the relationships established between different
diadas y el fortalecimiento de las metodologías empleadas: human groups and mushrooms.
de ser en un inicio “el estudio de los hongos mágicos en las
sociedades primitivas” se ha constituido como un disciplina Key words: Ethnobiology, Local Mycological Knowledge,
que pretende comprender las relaciones establecidas entre edible mushrooms.
los diferentes grupos humanos y los hongos.
Palabras clave: Etnobiología, conocimiento micológico Introducción
local, hongos comestibles.
Abstract
In very few occasions we can say that the origin of a dis-
E n este año de 2007 se cumplen los primeros 50
años de formalización de la etnomicología, una
disciplina que estudia el vínculo que existe entre dos
cipline has developed in Mexico, but in the case of ethno- formas de vida sumamente diversas y complejas: las
mycology we can affirm so. Ethnomicology was born as a sociedades humanas y los hongos.
El 13 de mayo de 1957, Robert Gordon Wasson,
*
Sección de Micología, Herbario Eizi Matuda. Escuela de Biología, periodista norteamericano, y su esposa Valentina Pa-
Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas. Libramiento Norte Poniente vlovna, médico rusa, publicaron su libro Mushhrooms
S/N C.P. 29039, Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, México. Russia & History. Ahí relatan sus hallazgos acerca
[email protected] del papel que han jugado los hongos en las culturas
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europeas y asiáticas, así como sus primeros informes conocido y utilizado los hongos desde hace miles de
relativos al uso ritual que hacen de los hongos enteogé- años; tiempo en el que han reconocido sus propiedades
nicos (nombre que Wasson dio a los hongos utilizados alimenticias, medicinales, tóxicas, y los han incluido
en rituales curativo-adivinatorios que significa “Dios en sus rituales y mitos; es decir, incorporado en su
dentro de nosotros”) en Huautla de Jiménez, poblado estrategia de subsistencia y cosmovisión (Garibay-
mazateco del estado de Oaxaca. Simultáneamente la Orijel, 2000).
revista Life en su edición de mayo publicó un artículo Las primeras evidencias de esta relación las po-
acerca de las aventuras de los esposos Wasson en sus demos observar en pinturas rupestres encontradas
estudios acerca de los hongos mágicos y su uso en en Tassili, Argelia; que datan del año 7000 a.C (con-
sociedades primitivas. Con estos dos escritos, Wasson formado por poblaciones de recoletores de finales
comienza la investigación en una nueva área de la del Pleistoceno y principios del Holoceno), donde
ciencia, a la que posteriormente llamó etnomicología aparecen figuras antropomorfas con hongos en sus
(Wasson et al. 1992; Garibay-Orijel, 2000). manos y sobre su cuerpo (Samorini, 1992, citado en
En la actualidad la etnomicología es concebida Garibay-Orijel, 2000). Entre otras evidencias podemos
como una área de la etnobiología que se encarga de destacar los grabados de figuras que parecen hongos en
“... estudiar el saber tradicional y las manifestaciones los monolitos de Stonehenge en Inglaterra (3000-1000
e implicaciones culturales y/o ambientales que se a.C.) y diferentes bajorrelieves griegos que muestran
derivan de las relaciones establecidas entre los hongos a Perséfone, Demetra y Dionisio con hongos frente a
y el hombre a través del tiempo y el espacio” (Moreno- ellos o sosteniéndolos en la mano (600 a.C. – 500 a.C.)
Fuentes et al., 2001). (Garibay-Orijel, 2000).
Aunque la etnomicología es una disciplina relati-
vamente reciente, hasta la fecha se han realizado un Relación entre los hongos y las sociedades
número importante de trabajos en todo el mundo, pero humanas en el México prehispánico
sobre todo en México (Estrada-Torres y Aroche, 1987; En México también podemos encontrar evidencias
Garibay-Orijel, 2000; Mapes et al., 1981; Montoya, de la estrecha relación que existía entre los hongos y
1997; Moreno Fuentes et al., 2001). las sociedades prehispánicas. Entre los vestigios que
El presente escrito constituye un ensayo donde se podemos mencionar se encuentran figuras de piedra
presenta un recuento del desarrollo que ha seguido la que parecen representaciones de hongos, artefactos
etnomicología en nuestro país haciendo referencia a de barro, códices y crónicas de los conquistadores.
los grupos étnicos y las zonas geográficas que se han Mapes et al., (1981) describen la existencia de una
estudiado, los temas que se han abordado, así como roca basáltica labrada que tiene la forma de un botón
las propuestas metodológicas y teóricas planteadas, a de Amanita muscaria, hallada en la zona arqueológica
lo largo de tres etapas que es posible identificar. de Tzintzuntzan, Michoacán. Sin embargo, la ma-
yor cantidad de “hongos piedra” se han encontrado
Relación entre los hongos en la zona de los mayas prehispánicos de las tierras
y las sociedades humanas altas. Wasson (1983) plantea la relación entre estas
Aunque el estudio sistemático de la relación entre las figuras de piedra y el culto a los hongos que relataron
sociedades y los hongos comenzó recientemente, exis- los frailes en el siglo xvi, explicando que las figuras
ten vestigios que indican que hombres y mujeres han antropomorfas en la base de estos hongos de piedra
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representan mujeres que muelen hongos enteógenos
(alucinógenos) sobre un metate, práctica que aún se
realiza en ceremonias de ingestión.
Pocas son las evidencias de representaciones fún-
gicas en piezas de barro, más aún en la zona maya.
Sin embargo, en una publicación que recupera las
notas de campo del arqueólogo Matthew Stirling, se
pueden apreciar incensarios de barro recuperados de
una cueva de la región zoque en el estado de Chiapas
que parecen representaciones de hongos pileado esti-
pitados (Pailles y Beutelspacher, 1989).
En cuanto a las evidencias presentes en códices
podemos mencionar el Códice Vindobonensis de la
cultura mixteca escrito entre los años 1270 y 1357; en
él aparecen personajes que sostienen hongos en las
manos en presencia del dios Quetzalcóatl, que se ha
interpretado como una ofrenda de hongos en presencia
de los dioses (Garibay-Orijel, 2000) (Figura 1). En el
Códice Magliabechi (realizado posterior a la conquista)
se puede apreciar un dibujo de un personaje que se ha
interpretado como demonio, induciendo a un indígena Fragmento de la página 24 del Códice
Figura 1 n
a comer hongos (Wasson, 1957; Garibay-Orijel, 2000). Vindobonensis
En el Códice Núm. 27 de la obra Códices Indígenas
(1549 d.C.), se observa el ideograma toponímico de a Dios”; por tanto teonanácatl significa “carne de los
Nanacatepec (Del nahuatl nanacatl: Hongo; Tepetl: Ce- dioses” u “hongo divino” (Wasson, 1983).
rro; y Co: Lugar; “el cerro de los hongos”) (Caso, 1963; A partir del número de representaciones de hon-
citado en Garibay-Orijel, 2000). En el Códice Florentino gos encontradas y el contexto en que se plasmaban,
se encuentra una figura antropomorfa parada sobre podemos inferir la importancia que tenían los hongos,
unos hongos (Wasson, 1957; Garibay-Orijel, 2000). principalmente los llamados “hongos alucinógenos”
Las crónicas de los conquistadores españoles como un elemento de rituales curativos-adivinatorios.
también nos orientan acerca del papel que jugaban Parte importante del sistema religioso es la comunica-
los hongos dentro de las prácticas nahuas. Toribio de ción con lo divino, la obtención de información para
Benavente en su obra Historia de las Indias de Nueva resolver diversos problemas. Para ello existen dentro
España comenta que los grupos nahuas llamaban a de las culturas diversos especialistas que, mediante la
los hongos sagrados teonanácatl. Esta palabra deriva de técnica del éxtasis, alcanzaban un trance mediante el
nácatl que significa “carne”; al duplicarse la primera cual el alma viajaba y se despegaba del cuerpo. A través
sílaba adquiere una forma pluralizada, lo cual implica de estas visiones, Dios habla a través del especialista
que el hongo lo consideraban como poseedor de un indicando las instrucciones para rescatar el alma del
alma; el prefijo teo que significa “divino” o “relativo enfermo (Eliade, 1960). Para alcanzar este trance estos
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personajes ingerían hongos sagrados (Wasson, 1983; embargo, Blas Pablo Reko, etnobotánico mexicano,
Pérez Quijada, 1993). aseguraba que los hongos sagrados todavía eran utili-
La conquista puso fin a las ceremonias públicas zados en el estado de Oaxaca. Richard Evans Schultes
realizadas por los indígenas. Las crónicas de los con- junto con Pablo Reko, llevó a Harvard en 1938, espe-
quistadores estuvieron llenas de prejuicios, pasándolas címenes colectados en Huautla de Jiménez, Oaxaca;
siempre por el tamiz de su propia religión, ejemplo donde se identificó que sí era un hongo el utilizado en
de esto son los escritos de Toribio de Benavente: “Es estas ceremonias (Wasson, 1983).
aparente que los hongos, que en su lengua se dicen teona- Paralelamente a estos trabajos, Robert Gordon
nácatl, que significa “carne de dios” de la dicha manera Wasson y su esposa Valentina Pavlovna comenzaban
con aquel amargo manjar su cruel dios los comulgaba” su interés por los hongos y su papel en la cultura:
(Wasson, 1968; citado en Garibay-Orijel, 2000). Los
conquistadores percibieron estos rituales chamánicos ... a finales del verano de 1927 pasamos una va-
como un paralelismo del sacramento de la comunión cación en las montañas de Catskill de Nueva York...
católica, viéndola como una “espantosa forma de la sa- salimos a caminar por una encantadora senda que
grada eucaristía”. También se describía cómo el hongo atravesaba varios bosquecillos... de pronto mi esposa
producía en los indígenas una forma de embriaguez se alejó. Había visto unos hongos silvestres en la es-
en la que tenían visiones demoníacas; ceremonia que pesura y, corriendo sobre la alfombra de hojas secas,
catalogaron como una “comunión con el diablo” se arrodilló, en actitud reverente, ante varios grupos
(Wasson, 1983). de aquellas plantas. Extasiada, les dio todo género
Producto de esta percepción, la inquisición rea- de nombres cariñosos en ruso. Los acarició y aspiró
lizó una persecución sin cuartel a estas ceremonias. su aroma agreste. Yo, como buen anglosajón, nada
Inclusive, existen registros de juicios del propio Hernán conocía del mundo de las setas, y consideraba que
Cortés en contra de personas que practicaban la vieja cuando menos supiera de esas traicioneras excrecen-
religión consumiendo “nanácatl” diabólicos (Wasson, cias, tanto mejor. Para ella, eran dechados de gracia
1968; citado en Garibay-Orijel, 2000). Estas acciones de infinito atractivo para una mente perceptiva.
desembocaron en una época de oscurantismo en la Insistió en recoger algunos ejemplares, riéndose de
que no se tienen registros del uso de hongos. Sin em- mis protestas y mofándose de mi horror. Regresó a
bargo, pese a todos los esfuerzos de los españoles por la cabaña con la falda llena de hongos, y los limpió
erradicar estas prácticas, las ceremonias de ingestión y cocinó. Esa misma noche se los comió, ella sola,
de hongos sagrados se siguieron realizando de manera mientras yo, su flamante marido, me imaginaba ya
clandestina, pasando del ámbito público al privado. convertido en viudo a la mañana siguiente....aquel
hecho desconcertante y penoso para mi, dejo en ambos
Robert Gordon Wasson y el nacimiento una huella perdurable. Desde entonces buscamos ex-
de la etnomicología plicaciónes a la diferencia cultural que nos separaba
No fue sino hasta 1915 que se rompió con dicho os- en ese minúsculo sector de nuestras vidas. (Wasson,
curantismo, cuando William E. Safford publicó una 1957; citado en Garibay-Orijel, 2000).
investigación acerca de los hongos embriagantes,
donde señalaba que lo que se utilizaba en los rituales Teniendo en mente la idea de la existencia de
curativo-adivinatorios eran coronas secas de una cactá- pueblos micófilos y micófobos, los esposos Wasson
cea conocida como peyote (Lophophora williamsii). Sin comenzaron a buscar por todo el mundo explicaciones
100
para esta diferencia cultural: observaron que mientras de sus experiencias en el trabajo de campo en Oaxaca,
el inglés tiene sólo tres palabras para referirse a los además de una discusión acerca de las confusiones ge-
hongos, el ruso y otros idiomas de pueblos micófilos neradas por Safford, acerca de la existencia de hongos
tienen un vasto vocabulario. Llegaron a desarrollar sagrados (Moreno-Fuentes et al., 2001).
la idea de que la religión reforzaba el contraste en En cuanto a los investigadores mexicanos, Roberto
micofilia y micofobia (Wasson et al., 1992). Escalante, antropólogo de formación, publicó en 1971
Después de haberse enterado de los trabajos de “Hongos sagrados de los Matlatzincas” en el que ana-
Schultes, los esposos Wasson junto con el micólogo liza el conocimiento que tiene esta etnia acerca del uso
Roger Heim, comenzaron sus visitas a diferentes co- de los hongos alucinógenos.
munidades en la sierra de Oaxaca. Los Wasson reali- En todos los trabajos de esta etapa la temática fue
zaron algunos de sus estudios en Huautla de Jiménez, siempre el uso de los hongos alucinógenos, haciendo
Oaxaca, una comunidad mazateca donde tuvieron la énfasis en las descripciones de los rituales (la manera
oportunidad de participar en varias ceremonias de de ingerirlos, la dosis, la disposición de las personas
ingestión de hongos dirigidas por la “sabia” María en la ceremonia, las restricciones existentes, entre
Sabina (Wasson et al., 1992). Estas experiencias fueron otras). En cuanto a la metodología que se seguía en
publicadas en el libro Mushroom, Russia and History en ese entonces, aunque por lo general no se especificaba,
el año de 1957. se puede intuir que era a través de entrevistas abiertas
Así, partiendo de la hipótesis de que los hongos y observación no participante y sólo en algunos casos
habían jugado un papel central en el culto de nues- se realizaba observación participante.
tros antepasados remotos, los Wasson definieron a
la etnomicología como “el estudio del papel de los Segunda etapa
hongos mágicos en las sociedades primitivas” (Was- A principios de la década de 1980, se suscitó un
son, 1983). “boom” de los estudios etnomicológicos en México.
El estudio de los hongos alucinógenos dejó de ser el eje
Desarrollo de la central de las investigaciones etnomicológicas (More-
etnomicología en México no-Fuentes et al., 2001) y los investigadores se dieron
El desarrollo de la etnomicología en México ha pasado cuenta de que los hongos se encontraban presentes
por tres etapas, que pueden ser definidas por los temas en muchas otras prácticas y conocimientos locales. A
abordados y la metodología seguida. partir de este momento, los temas abordados fueron
creciendo. Asimismo también se incrementó el número
Primera etapa de grupos culturales estudiados, y la agudeza de los
Como se pudo apreciar, la etnomicología nace en investigadores para reconocer expresiones culturales
México a partir del estudio de los “hongos enteogé- relacionadas con los hongos que no habían sido repor-
nicos” o “alucinógenos”. Esto marca la pauta para la tados anteriormente.
primera etapa del desarrollo de la etnomicología. Diferentes autores como Mapes et al. (1981), Es-
A los estudios de los esposos Wasson les siguieron calante (1982), Martínez-Alfaro et al. (1983), Gispert,
otros como los de R. Heim que en 1958 publicó Les et al. (1984), Guzmán (1987,1997) Estrada-Torres y
champignons hallucinogenes du Mexique. R. Singer en Aroche (1987), Mata (1987), Chacón (1988), Montoya
1958 realizó un estudio acerca del teonanácatl en The (1992, 1997, 2001), Moreno-Fuentes et al. (1996, 2001),
history of teonanacatl, donde hace una reseña acerca Estrada-Martínez et al. (1998; 2002), Villaseñor (1998;
101
Cuadro 1 n Resumen de los temas abordados en estudios etnomicológicos en México (1968-2004)
Relación que guardan los hongos con otros organismos y con el ambiente
Origen (por qué aparecen, relaciones míticas)
Aspectos Morfología y reconocimiento de las partes que constituyen los hongos
ligados a cómo Nomenclatura tradicional (formas de llamar a los hongos)
se entienden Taxonomía y clasificación tradicional (formas y criterios con base en los cuales se
los hongos identifican similitudes y diferencias entre los hongos)
Fenología (temporada en la cual aparecen)
Ecología (sitios donde aparecen, relaciones que guardan con otros organismos)
Comestibles: formas de conservación, formas de propagación o “semicultivo”,
formas de preparación, análisis del valor nutrimental de los hongos.
Venenosos: usos, criterios de reconocimiento de especies tóxicas, mecanismos de
prevención y control de intoxicaciones, el impacto que tienen éstas, cómo
repercuten las intoxicaciones en el aprovechamiento del recurso fúngico.
Medicinales: modos de utilización, enfermedades que combaten.
Aspectos Mágico – religiosos
ligados a cómo Extracción de pigmentos y colorantes
se usan los Pesticidas
hongos Elaboración de bebidas fermentadas
Forrajeras
Ornamentales
Combustibles
Cosméticos
Como amuleto
Lúdicos
Económicos relacionados con los hongos: impacto de la comercialización en la
economía familiar y comunal, niveles de aprovechamiento, especies más
apreciadas, precios de los hongos en el mercado, otras dinámicas económicas no
formales donde estén relacionados los hongos.
Aspectos
Dinámicas de recolección
ligados a
Espacios de recolecta: qué determina el acceso a los espacios donde se
prácticas
encuentran.
alrededor de
De género: distribución de actividades entre hombres y mujeres respecto al
los hongos
manejo y aprovechamiento de los hongos.
Generacionales: qué papel juegan los niños en relación con los adultos en el
aprovechamiento de los hongos
De identidad étnica en función del aprovechamiento del recurso fúngico
102
2002), Mariaca et al. (2001) y Ruan-Soto et al. (2004), También se ha avanzado mucho en diversos aspec-
por mencionar algunos, contribuyeron al desarrollo de tos del quehacer etnomicológico como: la realización
la etnomicología en esta etapa. El cuadro 1 resume los de etnomicografías2 (Alavéz, 2005; Ramírez-Terrazo,
temas abordados durante este periodo. 2005; Valencia-Flores, 2005; Ruan-Soto, 2005), la ca-
Si bien este periodo fue de un gran auge en cuanto racterización de las especies con mayor significación
a los tópicos estudiados, la metodología empleada cultural (Montoya, 2005; Garibay-Orijel et al., 2005),
presentó serias limitaciones. Principalmente por un aspectos cognitivos de los sistemas de taxonomía y
escaso rigor metodológico con que se realizaban mu- clasificación (Reyes-López, 2005; Ruan-Soto, 2005),
chas investigaciones y la falta de un posicionamiento descripción de las dinámicas observadas en el proceso
claro en cuanto a los marcos epistemológico-teóricos de compra-venta de hongos silvestres (Montoya et al.,
adoptados. 2005; Estrada-Martínez, 2005; Hernández-Ramírez
et al., 2005).
Tercera etapa Otro de los grandes avances en el desarrollo de la
En estos tres últimos años, el desarrollo de la etno- etnomicología mexicana, es que se empiezan a buscar
micología mexicana está dando un nuevo giro. En y a generar en mayor medida explicaciones para lo
primer término, muchos de los investigadores antes observado. Es decir, los trabajos ya no sólo se limitan
mencionados han seguido trabajando en esta disci- a hacer una descripción precisa de aspectos de los
plina, generando un fortalecimiento principalmente conocimientos micológicos locales, sino que tratan de
en lo metodológico. probar hipótesis, hacer propuestas explicativas plau-
Actualmente podemos encontrar trabajos más sibles para lo observado, generar conceptos o buscar
definidos en cuanto a su posición epistemológico- patrones observados en la realidad empírica.
metodológica. Los estudios cuantitativos han realiza- Ejemplo de esto lo constituyen los estudios de
do mediciones de significación cultural, integrando Moreno-Fuentes (2002) quien propone que algunos
valores de frecuencias de mención, frecuencia de uso, grupos étnicos son más afines en cuanto a los hongos
abundancia, precios de venta y de variación del conoci- comestibles y medicinales usados, en función de las
miento al interior de los grupos; realizando entrevistas provincias geográficas y tipos de vegetación que habi-
estructuradas a personas elegidas al azar y analizando tan. Así separa a tepehuanes, rarámuris y wirrarixas
los datos con herramientas estadísticas. Por otro lado, en el grupo Noroeste (con una vegetación de bosque
los trabajos cualitativos se han realizado de manera templado), a los purépechas, nahuas del Distrito
más sistemática en cuanto al muestreo y elección Federal, otomíes, tlahuicas y nahuas de Texcoco en
de informantes, la recolección de datos (a través de el grupo Centro (bosque templado), totonacos de
observación participante, diferentes tipos entrevistas, puebla y de Veracruz en el grupo del Centro-Oriente
historias de vida, entre otras herramientas), la valida- (bosque mesófilo y selva mediana subperenifolia) y
ción de la información por medio de la triangulación, mayas de Yucatán en el grupo Sureste (selva mediana
el registro de datos, así como los análisis comprensivos caducifolia).
a través de distintas perspectivas.1
2
Descripciones de los conocimientos micológicos locales
1
Para una descripción más detallada de los métodos cualita- (aunque es en esencia un ejercicio descriptivo, no es carente
tivos véase Sandoval (2002). de análisis y teorizaciones.
103
También se ha propuesto que existe una correlación
positiva entre la frecuencia de mención de especies y
el precio que alcanzan éstas en los mercados así como
una correlación negativa entre la frecuencia de men-
ción y factores como la abundancia de especies en los
mercados de Tlaxcala (Montoya, 2005)
Por otro lado, se han propuesto diferentes variables
a considerar para calcular la significación cultural
como: la frecuencia de mención, la abundancia per-
cibida, la frecuencia de uso, sabor, tradición, salud y
economía (Garibay-Orijel et al., 2005).
Entre los nahuas del estado de Hidalgo, Moreno-
Fuentes (2005) trata de verificar la existencia de patro-
nes de variación cognitiva en cuanto al conocimiento
micológico tradicional.
Ruan-Soto (2006) y Ruan-Soto et al., (2004) pro-
ponen la existencia de patrones relacionados con las
especies consumidas, la ausencia de hongueros, los
sitios de recolecta de hongos y la ausencia de intoxi-
caciones, para la región de la planicie costera del golfo
de México.
Ruan-Soto (en prensa) propone a los factores his-
tórico-culturales como elementos que median para la Niños de la Selva Lacandona con un hongo
Figura 2 n
existencia de formas diferenciadas de percibir a los comestible (Pluteus harrissi)
hongos entre grupos habitantes de zonas ambientales
similares y en consecuencia el número de especies de las zonas altas mesoamericanas (inmersos en zonas
reconocidas (Figura 2). de vegetación de bosques templados) eran micófilos
En cuanto a los espacios geográficos donde se han (pueblos que presentan actitudes de aprecio hacia los
realizado los estudios etnomicológicos en México, en hongos), en tanto que los habitantes de tierras bajas
la Figura 3 se puede observar una clara tendencia hacia mesoamericanas, propios de selvas húmedas y selvas
el estudio de la zona centro y sólo algunos trabajos ha- bajas eran micófobos (con actitudes de desagrado hacia
cia el Norte y hacia el Sureste del país. La comparación los hongos) o al menos NO micófilos (Ruan-Soto, en
se hace más dramática si se toma en cuenta el tipo de prensa). Sin embargo gracias a la realización de un
clima y vegetación en que se ha trabajado; la mayoría mayor número de investigaciones etnomicológicas en
de los estudios se ha realizado en bosques templados zonas cálido húmedas, se ha podido documentar que
y muy pocos en otros tipos de vegetación como las dichos pueblos consumen hongos, los nombran, pre-
zonas de selvas cálido-húmedas y selvas bajas (Figura sentando una actitud micófila (Ruan Soto, en prensa).
4). Este fenómeno puede ser debido a que durante Vale la pena mencionar los trabajos de Vázquez-Dávila
mucho tiempo se pensó que sólo los pueblos habitantes (2007) quien ha venido realizando etnomicografías
104
Estudios etnomicológicos
realizados en territorio mexicano
Figura 3 n Distribución espacial de los estudios etnomicológicos realizados en México (1968-2005)
(trabajos en principio descriptivos, que documentan las han sido estudiados.
actividades y perspectivas del grupo humano estudiado Sin embargo, aunque cada vez se amplían más las
respecto de los hongos, sin embargo, no están carentes regiones estudiadas, aún queda mucho por estudiar
de contrastaciones y análisis que llevan a generación en el Norte y Sureste del país, particularmente en las
de conceptos y propuestas explicativas) de distintos zonas bajas tropicales, consideradas como las de mayor
pueblos del estado de Oaxaca constituyendo el primer diversidad biológica y cultural.
Atlas etnomicológico de un estado. Por otro lado, si bien la etnomicología se ha for-
talecido en su metodología, aplicando técnicas más
Epílogo robustas y fundamentadas, es necesario continuar por
Si bien la etnomicología, como disciplina académica esta línea tratando de proponer más y mejores méto-
formal, tiene relativamente poco tiempo de establecida, dos que permitan una comprensión más clara de los
podemos apreciar un avance considerable en cuanto fenómenos estudiados. En este sentido, es necesario
al cúmulo de conocimientos micológicos locales que continuar la elaboración de etnomicografías, enfocarse
han quedado documentados y los grupos étnicos que en la construcción de atlas etnomicológicos regionales
105
Estudios etnomicológicos
en zonas cálido-húmedas
Estudios etnomicológicos
en zonas tenpladas
Distribución espacial de los estudios etnomicológicos realizados en México según el tipo de vegetación y
Figura 4 n
clima en que se ha trabajado (1968-2005).
y seguir generando propuestas explicativas que nos el Cincuentenario de la Etnomicología. Memorias del simposio de
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