Introducción
La soldadura es uno de los procedimientos de unión de piezas metálicas más utilizados por todas las ventajas que ofrece. La
importancia de la soldadura alcanza todas las ramas de la industria, desde puertas, balcones, pupitres hasta la construcción de
puentes, torres, etc.
Para lograr soldaduras de calidad, el soldador debe conocer las propiedades y comportamiento de los metales y aleaciones desde el
punto de vista de la soldabilidad.
Objetivo
El objetivo de soldar es unir dos o más piezas metálicas de igual o de distinta naturaleza de una manera perfecta, por medio de la
aplicación, por lo general, calor de tal manera que los metales soldados conservan las propiedades mecánicas (resistencia, dureza,
etc.) y las propiedades químicas del metal base (resistencia a la corrosión, etc.).
IDENTIFICACION DEL MATERIAL A SOLDAR
Para producir una buena soldadura, es necesario conocer la composición del metal que será soldado. Según incluye sus
características tales como: el color y la apariencia del maquinado, así como de las superficies no maquinadas. El color puede
distinguir muchos metales tales como: cobre, aluminio y magnesio. El perfil, la forma y el uso del metal son también útiles para
identificarlos.
El espacio adecuado
Es necesario elegir un espacio en el hogar para el uso exclusivo del trabajo a realizar donde no ingresen niños ni personal no
autorizado.
La capacidad eléctrica del taller es un factor que no se puede tomar a la ligera, ya que hay que tener presente que el equipo usado
por un solo soldador, a la vez, puede llegar a consumir hasta 90 amp.
Equipo de soldadura
Aquí va a variar dependiendo del tipo de servicio de soldadura que se quiera iniciar. Básicamente se necesitará una máquina para
soldar. Las hay estáticas y las hay móviles, con ventilador adherido o sin él.
Herramientas para soldar
Prensas de diferente tipo y tamaño, pinzas de presión, imanes, etc. Herramientas de corte, una sierra de calar, un esmeril discos de
desbaste, de lijado, tijera de aviación o una tijera de hojalatero, cepillo de alambre, martillo, mazo, escuadras, huincha y un taladro.
Equipo de seguridad
Protectores para ojos y oídos, guantes de cuero, casco para soldar, mangas de soldador, botas de seguridad, delantal de carnaza o
de mezclilla y por su puesto un kit de emergencia.
¿Cómo usar un soldador?
- Antes de soldar hay que limpiar los metales sacando el polvo, grasa o pintura suelta.
- Usa una escuadra imantada que mantenga en posición los trozos metálicos que vas a soldar.
- Debes asegurarte de conectar en la soldadora el cable tierra en su signo negativo, y el cable porta electrodo en el positivo.
Después se pone la pinza del cable a tierra en la estructura en la que vas a trabajar. Y con EL porta electrodo se agarra la parte
descubierta del electrodo.
- Enciende el interruptor y regular el amperaje según el espesor del electrodo y el material.
- Evita tocar completamente el metal con el electrodo, para eso hay que dejar una mínima separación, de unos 2 mm para evitar
que se pegue.
- Mueve el electrodo, pero siempre manteniendo esta distancia, así también se obtiene una terminación más prolija, porque no se
acumula tanto material en un solo punto.
Consejos de seguridad
- El proceso de soldar requiere del uso de vestimenta adecuada, como zapatos de seguridad, guantes de cuero, delantal de cuero,
etc.
- Utilizar obligatoriamente una máscara de soldar fotosensible, que cubra la totalidad de tu rostro y cuello.
- Debido a la alta temperatura que se genera al soldar, es indispensable que retires todo tipo de elemento inflamable del lugar,
tanto envases de productos como pinturas, sprays, y elementos combustibles, tales como papeles, esponjas, maderas, etc.
-Revisa que tu máquina de soldar tenga la posición del voltaje de forma correcta
- Si durante el trabajo se llega producir una llama hay que apagar soplando, nunca con agua.