¿Quién de nosotros no ha tenido un juguete?
, ¿quién de nosotros no jugó a las canicas en el caso de los
varones, y a la comidita en el caso de las damas? Desde el más simple hasta el más complejo, los
juguetes han estado en todas las épocas y en todas latitudes. Podríamos decir que un juguete es cualquier
objeto que puede tener la función de entretener, divertir, orientar y que puede servir para desarrollar
capacidades motoras de diversión y educativas en cualquier persona, bueno, esa es la definición.
Para un niño, un juguete es simplemente una llave a otra dimensión: la de la imaginación; donde no
existen límites ni fronteras. No se sabe a ciencia cierta cuáles fueron los motivos o las circunstancias
concretas que dieron lugar al nacimiento de los juguetes; ni tampoco es fácil establecer su antigüedad.
El juego como el juguete, son tan antiguos como el hombre mismo. Hoy deseo a hablarte un poco de los
juguetes, específicamente de los mexicanos. Es por eso que @yolocamotes tiene el honor de traerles al
día de hoy: “Los Juguetes Mexicanos: una Herencia Mística”
Los podemos encontrar prácticamente en todas las épocas, en todas las sociedades y en todos los
continentes. Los juguetes son los viejos acompañantes de la humanidad desde la antigua Grecia hasta
Babilonia, desde Roma hasta egipto; desde el continente africano hasta las dinastías chinas y también,
por supuesto, en todas las culturas de nuestros antepasados mesoamericanos.
Existen registros que documentan juguetes prehispánicos: pequeñas figuras de cerámica dotadas de
ruedas, muñequitos , sonajas, silbatos o incluso pelotas de hule. Si bien se cree que eran usados,
principalmente para fines religiosos, estos juguetes lograron trascender los límites del inframundo, ya
que éstos acompañaban al sepulcro de un niño, en donde los niños que iban al frente de la gente,
acompañaban al difunto silbando, con el fin de espantar a los malos espíritus.
Aún hoy en día se fabrican muñecas hechas con palmas y cabellos de maíz, y continúan fabricándose en
la región de Sierra Gorda, en los estados de San Luis y Querétaro. En México, la industria del juguete
generó más de 50 mil millones de pesos en el 2018; de ésa cifra, aproximadamente 35 mil millones
correspondieron a la exportación de juguetes a otros países, especialmente a Canadá y Estados Unidos,
así como la zona de centroamérica.
Se calcula que un padre o madre de familia se gasta en promedio entre 120 pesos y 2 mil pesos en
juguetes en la época decembrina o en el Día del Niño. La industria del juguete en México realiza el 70 %
de sus
ventas en los tres últimos meses del año, y a pesar de lo que muchos quizá crean, tan sólo el 5% de las
ventas se realizan en tiendas departamentales; el 95% restante aún se adquieren en pequeños
establecimientos, tianguis, o directamente con el fabricante.
Existe un variado inventario de juegos de orígenes prehispánicos que se siguen practicando o
conservando por tradición oral, entre ellos está el juego de pelota purépecha: de piedra, madera y trapo;
la rowena: una carrera exclusiva de mujeres tarahumaras que recorren entre 4 y 8 kilómetros arrojando
un aro con una vara; o el patolli que se realiza en las zonas de Milpa Alta y en Morelos, consistiendo en
un tablero con varias casillas para avanzar las piezas de acuerdo con el puntaje marcado por semillas.
Tras la conquista española, algunos juguetes novohispanos fueron introduciéndose en las culturas
indígenas tales como las matracas de madera y las sonajas, que se hacían sonar el de Gloria; o los
muñecos con figuras de Judas que se quemaban en Semana Santa. De hecho, en los mercados de la
Nueva España se podían encontrar piezas de cocina de barro ,madera, papel de china para papalotes,
soldados de barro o plomo, caballos de madera, muñecas europeas de porcelana; y con el tiempo, se
fueron desarrollando juguetes como el trompo, la perinola, las canicas, los yoyos, los baleros; etcétera.
Todos juguetes artesanales y de los cuales les hablaré más extensamente en otro video.
Los juguetes tradicionales mexicanos cuentan con una bella mezcla de lo prehispánico y lo novohispano,
lo cual es una mezcla de tiempos de inocencia, ilusión y esperanza. En cada región, en cada Estado de la
República encontramos juguetes característicos, únicos, pues en ellos su creador emplea no sólo una
imaginación e ingenio particular, sino los recursos propios del lugar donde habita. A partir de materiales
rústicos con una técnica única. Los juguetes artesanales son un espejo de las condiciones de vida,
tradiciones, naturaleza, indumentaria y costumbres del sitio donde se elaboran.
Entre los juguetes artesanales encontramos toda una gama de estos: desde los tradicionales hasta los
más contemporáneos, por ejemplo, los juguetes de destreza; tales como trompos, yoyos, baleros,
pirinolas y matracas; y estos se fabrican principalmente en Aguascalientes, el Estado de México,
Jalisco, Michoacán y Puebla.
Los juegos de vértigo, tales como la rueda de la fortuna, carruseles y volantines, realizados en madera,
alambre, lámina, guajes y jícara laqueados; éstos se fabrican principalmente en Jalisco, Oaxaca,
Guerrero, Michoacán y el Distrito Federal o Ciudad de México.
Los juegos de azar: la mayor parte de los juegos de salón y de mesa, pertenecen a esta categoría, por
ejemplo, el Juego de la Oca, Serpientes y Escaleras, Lotería y Dominó.
Las pirinolas se siguen produciendo de manera artesanal con la técnica de la madera torneada, en el caso
de los juegos de dominó, resaltan las piezas de miniatura de hueso o madera.
La figura humana no podía faltar en la expresión artesanal, ya que ésta está ligada a costumbres y actos
que identifican a cualquier cultura. Entre las figuras más frecuentemente elaboradas, están los charros,
los jinetes, las muñecas, los luchadores, los galleros y payasos principalmente .
También uno de los juguetes que se produce en varios Estados, son los muebles las ideas incluyen tanto
el mobiliario de casa como de oficina, entre los que se encuentran: mesas, trasteros, camas, tocadores,
roperos, burrps de planchar, sillas, sillones, repisas, escritorios y libreros; así como una gran variedad de
objetos del hogar, principalmente hechos en madera. También no pueden faltar los vehículos, tales como
los carros, carretas, camiones, canoas, aviones y bicicletas. Por supuesto, la variedad es amplia y se
pueden incluir instrumentos musicales que se elaboran según estado, por ejemplo: las guitarras, los
tambores, los violines, entre otros. La flora y la fauna son elementos importantes en la decoración de los
juguetes mexicanos, sin embargo, los animales cobran vida a través de ellos; dentro de los cuales
podemos mencionar: palomas, pájaros, ratones, gatos, gallos, patos, serpientes, carretas jaladas por
animales tales como los toros y los caballos; así como armadillos, ranas, chivos y tigres.
Dentro de la elaboración de los juguetes en México, se conocen dos tipos de técnicas: la manual e
industrial. En el rubro manual, generalmente los artesanos no cuentan con talleres acondicionados,
regularmente laboran en los patios y corredores de sus casas; sin embargo, a pesar de ser una de las
técnicas más simples empleadas para la elaboración de los juguetes, éstos resultan tener los terminados
más precisos y en ocasiones, los aportes tecnológicos más avanzados para su operación.
Los juguetes tradicionales son generalmente un producto del trabajo artesanal: se hacen uno por uno,
nunca en serie. Esto les da una característica de originalidad. La manufactura del juguete popular -como
objeto de uso cotidiano y por tanto de comercio habitual- está inspirada a menudo en actitudes y
circunstancias de la vida diaria. Los juguetes representan una pequeña miniatura de la vida
contemporánea del artista y que podemos distinguir por ejemplo, en los uniformes de los soldaditos de
juguete, en la clase de vehículos que se fabrican o incluso está en el peinado de las muñecas.
El dominio de la técnica, ya sea rutinaria o espontánea, así como la facultad de emplear combinar y
contrarrestar colores y detalles así como rasgos de ornamentación con frecuencia, están supeditados a los
estados de ánimo y a los modos de contemplar la vida del artesano, por ejemplo, el entorno en el que
vive y el contacto con el escenario del paisaje que lo rodean, serán los que le proporcionen los materiales
para la elaboración del juguete -ya sea que ésta persona viva en un bosque o en una zona industrial-, así
serán los materiales que él emplea para la elaboración de los juguetes.
Un artesano a menudo recurre también a sus influencias ancestrales, a sus tradiciones y es ahí de donde
surge su imaginación creadora. Los artesanos expresan su creatividad, destreza e ingenio en cada uno de
los juguetes que elaboran. Un juguete artesanal, más que un objeto colorido, es una auténtica obra de
arte que lleva impresos en sí mismo muchos de los valores tradicionales de un pueblo por ser piezas con
calidez y estilo propio, donde se transmite identidad y tradición, donde el artesano además emplea su
habilidad y destreza para ser transformados en un mundo mágico, sin olvidar la transmisión de este
oficio a través de generaciones. Esto es totalmente opuesto a los juguetes de importación, que están
basados meramente en diseños a escala y con un fin meramente comercial. El juguete artesanal
mexicano podrá parecer rudimentario y deficiente a simple vista, pero este pone en juego no sólo el
ingenio físico, sino el dominio y la habilidad manual en el dominio de los materiales del artista,
concretamente en la manufactura del juguete artesanal.
En México, la organización del gremio es a un elemental no existe, una asociación de tales productos
como en otros países. Pocos son los fabricantes aún en el mercado de juguetes artesanales, muchos han
tenido que cerrar sus puertas debido a la falta de interés por parte de los niños ante las nuevas
tecnologías, o por parte de los mismos padres. De entre los fabricantes aún en el mercado de juguetes
artesanales puedo mencionar con orgullo por ejemplo, a los artesanos de Ambiente Mexicano: empresa
100% mexicana y localizada en “Plaza Parque Jardín” de la Ciudad de México, formada por jóvenes que
buscan preservar y promover este hermoso y singular arte con calidad y pasión por México y que tanto
nos hace falta. En la descripción de este video les dejo un enlace a su página donde podrán admirar su
amplio catálogo de estas maravillosas hermosas y únicas obras de arte y adquirir, si así lo desean,
algunas de ellas, apoyando no sólo a una empresa mexicana, sino además, a toda una tradición nacional;
incluso para la elaboración de este vídeo, varias de las imágenes tomadas fueron de su propia página,
con el permiso de ellos por supuesto.
El juguete puede transportar a su dueño a sitios insospechados, por ejemplo, a bordo en avión de un
cohete o de un submarino… una niña y su muñeca comparten grandes aventuras… un niño con su
camión puede llevar alimentos por todo el mundo.
Un juguete transforma la realidad de un niño: el lugar importante que ocupan los juguetes en la vida de
los niños se debe en buena parte, a que estos objetos están asociados a momentos felices. El niño a través
del juguete expresa que adquiere vitalidad, energía e incluso le permite ejercitarse física y mentalmente.
Para el niño la diversión es parte fundamental de su vida: en ella se desarrolla como individuo
probándose y reafirmándose en todas sus capacidades.
El juguete por ello no solo recreación entendimiento es mucho más que eso: es el recurso de los niños y
los no tan niños para socializar y aprender nuevas pautas de comportamiento, para imaginar y crear,
para enfrentarse a sus conflictos y desahogar sus tensiones de manera segura y además divertida; aunque
por desgracia la realidad de nuestros días parece estarse inclinando hacia convertir a los niños en seres
inmóviles pues éstos han dejado de jugar incluso con los juguetes comerciales pues hoy se divierten, se
entretienen con elementos digitales tales como tabletas, celulares o consolas de videojuegos, pasando
muchas horas sentados con la consiguiente afectación a su salud que tarde o temprano será un precio que
tendrán que pagar.
También, por otro lado podemos ver en el mercado imitaciones baratas, sobre todo de países asiáticos,
concretamente de China; donde se desplazan a los juguetes artesanales y a pesar de las sólidas cifras de
la industria del juguete en México, tan sólo el 35 % de ellos son de fabricación nacional, el resto, el
65%, proviene de importaciones.
Esto nos invita a valorar las piezas únicas con horas de trabajo y cargadas de una riqueza cultural que
viene de muchas veces desde la época prehispánica, y por si fuera poco, en un estudio llevado a cabo por
más de dos décadas en el país de Jamaica sobre el desarrollo de los niños con los juguetes, aquellos
niños que jugaban junto con sus padres con juguetes artesanales y no electrónicos, desarrollaron un
coeficiente intelectual más alto, sacaban mejores notas en la escuela, y eran menos propensos a
comportamientos violentos y no sólo ello; sino que los investigadores descubrieron que también ganaban
hasta un 25 % más que sus pares que no jugaban o lo hacían por otros medios.
Los niños que jugaban con esta clase de juguetes además mostraron menos depresión, mejor autoestima,
estaban menos retirados y tenían menos inhibiciones - en otras palabras- desarrollaron un conjunto
completo de habilidades que serían claves para su mejor desenvolvimiento como adultos.
Podríamos decir que aún a pesar de los embates externos e internos, el juguete artesanal mexicano
mantiene en su forma y fondo: la historia de México, haciendolo único, de una belleza exhuberante que
emana de los colores y formas artísticas de las regiones donde se confecciona.
El juguete mexicano es simplemente una herencia mística. No olvidemos que detrás de un niño o niña,
hay un padre, madre, un tío, tía, un abuelo o abuela. Todos fuimos niños y todos tuvimos un juguete que
nos hizo soñar, nos transportó a otra época y lugar.
Los juguetes nos convirtieron en seres grandiosos al convertirnos en héroes, exploradores, etcétera; todo
a través de una especie de magia y donde el juguete parece activarla, pero no porque éste tenga poderes
por sí mismo, pero hay algo de ello, hay algo de mágico con la magia del juguete reside en que nos
recuerda a todos nosotros, que somos aún más de lo que en realidad creemos ser.
Muchísimas gracias por tomarse su valioso tiempo para ver este sencillo vídeo, si les agradó esta sencilla
cápsula denle su pulgar arriba y compartanla. Suscribanse si aún no lo han hecho, y asegúrense que la
campanita está activada para que puedan recibir notificaciones de nuevos vídeos en este canal.
Les recomiendo, como es costumbre, revisar periódicamente el estado de su suscripción así como de la
campanita, pues Youtube tienen la pésima costumbre de eliminar ambas sin solicitar el permiso de
ustedes.
Si fue de su agrado este tema, les invito también a que se den la oportunidad de conocer más a fondo
esta clase de juguetes, ya sea a través de la página de los artesanos de Ambiente Mexicano; del cual les
proporciona el enlace en sus pantallas, así como la descripción de este vídeo, o con sus artesanos locales
apoyando a que esta tradición tan bella no se pierda.
Si desean apoyarme a través de alguna donación, de antemano se los agradezco de todo corazón. Mi
salud continúa en recuperación aunque ha avanzado, desgraciadamente esta semana tuve una recaída y
aunque sé que esto no será de la noche mañana, tengo fe; tengo esperanza en que recuperaré mi salud
muy pronto. De antemano a todos ustedes, que me han apoyado, muchísimas gracias. De todo corazón
les invito también cordialmente a echarle un vistazo a mis redes sociales y a visitar la
página: [Link].
Gracias por regalarme un poco de su tiempo en cada vídeo, así como sus comentarios positivos. Gracias
por sus ánimos por ello aquí continuó trayéndoles estas sencillas historias y relatos poco conocidos del
vasto y hermoso México, así como todos los bellísimos países hermanos de habla hispana con los que
compartimos un origen y muy posiblemente un destino en común. De antemano a todos ustedes un
abrazo y por siempre muchísimas gracias.