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Vísperas de la Epifanía del Señor

Este documento contiene la liturgia de vísperas para la fiesta de la Epifanía del Señor en la Iglesia católica. Incluye salmos, himnos, lecturas y oraciones que conmemoran la adoración de Jesús por los Reyes Magos, su manifestación a todas las naciones, y su gloria revelada a través de signos y prodigios.

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Vísperas de la Epifanía del Señor

Este documento contiene la liturgia de vísperas para la fiesta de la Epifanía del Señor en la Iglesia católica. Incluye salmos, himnos, lecturas y oraciones que conmemoran la adoración de Jesús por los Reyes Magos, su manifestación a todas las naciones, y su gloria revelada a través de signos y prodigios.

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SAN MARTIN DE PORRES

VISPERAS DE LA EPIFANIA DEL SEÑOR

"Al ver la estrella se llenaron de inmensa alegría.


11.Entraron en la casa; vieron al niño con María su madre
y, postrándose, le adoraron; abrieron luego sus cofres y le
ofrecieron dones de oro, incienso y mirra."
Mt 2:10-11
II VÍSPERAS

V. Dios mío, ven en mi auxilio


R. Señor, date prisa en socorrerme.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el…

Himno: REYES QUE VENÍS POR ELLAS

Reyes que venís por ellas,


no busquéis estrellas ya,
porque donde el sol está
no tienen luz las estrellas.

Mirando sus luces bellas,


no sigáis la vuestra ya,
porque donde el sol está
no tienen luz las estrellas.

Aquí parad, que aquí está


quien luz a los cielos da:
Dios es el puerto más cierto,
y si habéis hallado puerto
no busquéis estrellas ya.

No busquéis la estrella ahora:


que su luz ha oscurecido
este Sol recién nacido
en esta Virgen Aurora.

Ya no hallaréis luz en ellas,


el Niño os alumbra ya,
porque donde el sol está
no tienen luz las estrellas.
Aunque eclipsarse pretende,
no reparéis en su llanto,
porque nunca llueve tanto
como cuando el sol se enciende.

Aquellas lágrimas bellas


la estrella oscurecen ya,
porque donde el sol está
no tienen luz las estrellas. Amén.

SALMODIA

Ant 1. El Rey de la paz ha sido glorificado por encima de todos


los reyes de la tierra.

Salmo 109, 1-5. 7 - EL MESÍAS, REY Y SACERDOTE.

Oráculo del Señor a mi Señor:


«Siéntate a mi derecha,
y haré de tus enemigos
estrado de tus pies.»

Desde Sión extenderá el Señor *


el poder de tu cetro:
somete en la batalla a tus enemigos.

«Eres príncipe desde el día de tu nacimiento,


entre esplendores sagrados;
yo mismo te engendré, como rocío,
antes de la aurora.»

El Señor lo ha jurado y no se arrepiente: *


«Tú eres sacerdote eterno
según el rito de Melquisedec.»
El Señor a tu derecha, el día de su ira,
quebrantará a los reyes.

En su camino beberá del torrente,


por eso levantará la cabeza.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.


Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los
siglos. Amén.

Ant. El Rey de la paz ha sido glorificado por encima de todos los


reyes de la tierra.

Ant 2. Ha brillado una luz en las tinieblas para los hombres de


buena voluntad: el Señor justo, clemente y compasivo.

Salmo 111- FELICIDAD DEL JUSTO

Dichoso quien teme al Señor


y ama de corazón sus mandatos.
Su linaje será poderoso en la tierra,
la descendencia del justo será bendita.

En su casa habrá riquezas y abundancia,


su caridad es constante, sin falta.
En las tinieblas brilla como una luz
el que es justo, clemente y compasivo.

Dichoso el que se apiada y presta,


y administra rectamente sus asuntos.
El justo jamás vacilará,
su recuerdo será perpetuo.

No temerá las malas noticias,


su corazón está firme en el Señor.
Su corazón está seguro, sin temor,
hasta que vea derrotados a sus enemigos.

Reparte limosna a los pobres; *


su caridad es constante, sin falta,
y alzará la frente con dignidad.

El malvado, al verlo, se irritará, *


rechinará los dientes hasta consumirse.
La ambición del malvado fracasará.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.


Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los
siglos. Amén.

Ant. Ha brillado una luz en las tinieblas para los hombres de


buena voluntad: el Señor justo, clemente y compasivo.

Ant 3. Vendrán todas las naciones y se postrarán en tu


acatamiento, Señor.

Cántico: CANTO DE LOS VENCEDORES Ap 15, 3-4

Grandes y maravillosas son tus obras,


Señor, Dios omnipotente,
justos y verdaderos tus caminos,
¡oh Rey de los siglos!

¿Quién no temerá, Señor,


y glorificará tu nombre?
Porque tú solo eres santo,
porque vendrán todas las naciones
y se postrarán en tu acatamiento,
porque tus juicios se hicieron manifiestos.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los
siglos. Amén.

Ant. Vendrán todas las naciones y se postrarán en tu acatamiento,


Señor.

LECTURA BREVE Tt 3, 4-5

Dios, nuestro Salvador, hizo aparecer su misericordia y su amor


por los hombres. Y nos trajo la salud, no en consideración a las
buenas obras que hubiésemos practicado nosotros, sino por pura
misericordia suya, mediante el baño bautismal de regeneración y
renovación que obra el Espíritu Santo.

RESPONSORIO BREVE

V. Será la bendición de todos los pueblos.


R. Será la bendición de todos los pueblos.

V. Lo proclamarán dichoso todas las razas de la tierra.


R. Todos los pueblos.

V. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.


R. Será la bendición de todos los pueblos.

CÁNTICO EVANGÉLICO

Ant. Veneramos este día santo, honrado con tres prodigios: hoy la
estrella condujo a los magos al pesebre; hoy el agua se convirtió
en vino en las bodas de Caná; hoy Cristo fue bautizado por Juan
en el Jordán, para salvarnos. Aleluya.
Cántico de María. ALEGRÍA DEL ALMA EN EL SEÑOR Lc 1,
46-55

Proclama mi alma la grandeza del Señor,


se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador;
porque ha mirado la humillación de su esclava.

Desde ahora me felicitarán todas las generaciones,


porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí:
su nombre es santo,
y su misericordia llega a sus fieles
de generación en generación.

El hace proezas con su brazo:


dispersa a los soberbios de corazón,
derriba del trono a los poderosos
y enaltece a los humildes,
a los hambrientos los colma de bienes
y a los ricos los despide vacíos.

Auxilia a Israel, su siervo,


acordándose de su misericordia
—como lo había prometido a nuestros padres—
en favor de Abraham y su descendencia por siempre.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.


Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los
siglos. Amén.

Ant. Veneramos este día santo, honrado con tres prodigios: hoy la
estrella condujo a los magos al pesebre; hoy el agua se convirtió
en vino en las bodas de Caná; hoy Cristo fue bautizado por Juan
en el Jordán, para salvarnos. Aleluya.
PRECES

Veneremos a nuestro Salvador, adorado hoy por los magos, y


digámosle suplicantes:

Salva, Señor, la vida de los pobres.

Rey de los pueblos, tú que llamaste a los magos, primicia de los


pueblos gentiles, para que te adoraran,
concédenos también a nosotros el espíritu de adoración.

Rey de la gloria, que riges a tu pueblo con justicia,


concede a los hombres paz abundante.

Rey eterno, que subsistes por los siglos, envíanos tu palabra


y haz que penetre en nosotros como la llovizna que empapa
la tierra.

Rey de justicia, que has venido a librar al pobre que no tiene


protector,
ten piedad de los indigentes y afligidos.

Señor Jesús, cuyo nombre es eterno,


da parte a nuestros hermanos difuntos en el reino que
preparas a tus elegidos.

Padre nuestro...

ORACION

Señor, tú que manifestaste a tu Hijo en este día a todas las


naciones por medio de una estrella, concédenos, a los que ya te
conocemos por la fe, llegar a contemplar, cara a cara, la
hermosura infinita de tu gloria. Por Cristo, nuestro Señor. Amén

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