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Oraciones de Consagración a María

Este documento contiene oraciones y consagraciones a la Virgen María. Incluye invocaciones al Espíritu Santo para que habite en María y ayude a los fieles a acercarse a Dios a través de ella.

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Blanca Herrera
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🙏🌹💖🙏

CONSAGRACIÓN A LA VIRGEN

ORACIONES A LA VIRGEN
*«Oh María, transforma mí corazón como el tuyo; colócale alrededor una corona de
pureza, adornada con virtud; toma mi corazón querida Madre, consagrado como tuyo
propio; preséntaselo a Dios Padre como una ofrenda de mí para tí. Ayúdame, ¡Oh! María,

🙇🌹💖
en hacer tu Corazón, más conocido cada día»*
Amén

¡Oh Virgen Santa!


Mediadora de todas las
Gracias del Cielo,

🙇🌹💖
Reina en mi corazón.
Amén

¡Oh María!, mi Madre, mi refugio, concédeme la gracia de un corazón que sepa estar en

🙇🌹💖
soledad.
Amén

María te concedo el derecho


de distribuir la gracia de

🙇🌹💖
mis oraciones como tú quieras
Amén

🌹🙇🌹🙇💖🌹🙇
Ven Espíritu Santo, ilumina mi corazón,
Para ver las cosas que son de Dios.
Ven Espíritu Santo, dentro de mi mente,
Para conocer las cosas que son de Dios.
Ven Espíritu Santo, dentro de mi alma,
Que yo le pertenezco solamente a Dios;
Santifica todo lo que yo piense, diga y haga.

🙇🌹💖
Para que todo sea para la gloria de Dios Padre.
Amén
_____________
¡Oh María!, mi Madre, mi refugio, concédeme la gracia de un corazón que sepa estar en

🙇🌹💖
soledad.
Amén
_____________
María te concedo el derecho
de distribuir la gracia de
mis oraciones como tú quieras
Amén 🙇🌹💖
____________

ORACIONES DE LOS AUDIOS


1- Ven Espíritu Santo,
Que habitas en María,
Ayúdame hacer este retiro

🙇🌹💖
Con generosidad y fervor
Amén
_________________
2- Ven Espíritu santo,
Que habitas en María,
Prepárame para
Comprometerme
A vivir esta verdadera

🙇🌹💖
Y sólida devoción
Amén
______________
3- Ven Espíritu santo,
Que habitas en María,
Dame la gracia para rechazar a Satanás,

🙇🌹💖
Y seguir a Cristo más de cerca.
Amén
_______________
4- Ven Espíritu Santo, que habitas en María, ayúdame a entregarme por completo a

🙇🌹💖
Jesús, por medio de María.
Amén
___________________
5- Ven Espíritu Santo,
Que habitas en María,
Ayúdame a dar generosamente

🙇🌹💖
Todo lo que tengo a María
Amén
______________
6- Ven Espíritu Santo,
Que habitas en María,
Ayúdame a glorificar a Dios
Dándole a María todo lo

🙇🌹💖
Que tengo.
Amén
______________
7- Ven Espíritu Santo,
Que habitas en María,
Ayúdame a alabarte
Por esta vía tan rápida,

🙇🌹💖
Fácil y segura hacia la santidad
Amén
______________
8- Ven Espíritu Santo,
Que habitas en María,
Concédeme la pureza de cuerpo

🙇🌹💖
Y alma, y ayúdame a morir a mi mismo
Amén
______________
9- Ven Espíritu Santo,
Que habitas en María,

🙇🌹💖
Revélame el significado de la inmaculada Concepción.
Amén
_________________
10- Ven Espíritu Santo,
Que habitas en María,
Revélame el significado

🙇🌹💖
De la Inmaculada Concepción.
Amén
_________________
11- Ven Espíritu Santo
Que habitas en María,
Renueva la fas de la tierra

🙇🌹💖
Para que toda la creación pueda volver a Dios para ti.
Amén
_________________
12- Ven Espíritu Santo
Que habitas en María
Une mi voluntad a la voluntad
De la Inmaculada

🙇🌹💖
La cual es una con la tuya.
Amén
_________________
13- Ven Espíritu Santo,
Que habitas en María,
Prepárame para ser
Un instrumento digno

🙇🌹💖
En las manos de María
Amén
_________________
14- Ven Espíritu Santo,
Qué habitas en María
Prepárame para entregar
Todo a la inmaculada

🙇 🌹💖
Por el reino de Dios.
Amén
_________________
15- Ven Espíritu Santo,
Qué habitas en María
Ayúdame a encontrar
El amor del corazón de Jesús

🙇 🌹💖
Oculto en la oscuridad.
Amén
_________________
16- Ven Espíritu Santo,
Qué habitas en María
Ayúdame a escuchar

🙇 🌹💖
La sed de Jesús.
Amén
_________________
17- Ven Espíritu Santo,
Que habitas en María,
Ponme a cara con el amor

🙇 🌹💖
En el corazón de Jesús crucificado
Amén
_________________
18- Ven Espíritu Santo,
Que habitas en María,

🙇 🌹💖
Guardame en su purísimo e Inmaculado corazón.
Amén
_________________
19- Ven Espíritu Santo,
Que habitas en María,
Ayúdame a reconocer
Y a meditar todas las
Bendiciones que a diario

🙇 🌹💖
Recibo de ti.
Amén
_________________
20- Ven Espíritu Santo,
Que habitas en María
Ayúdame hacer fervientemente
Una alianza de consagración
Con María.
Amén 🙇🌹💖
_________________
21- Ven Espíritu Santo,
Que habitas en María
Ayúdame hacer ese alguien

🙇🌹💖
Para consolar a Jesús con María.
Amén
_________________
22- Ven Espíritu Santo,
Que habitas en María,
Ten misericordia de

🙇🌹💖
Nosotros y del mundo entero
Amén
_________________
23- Ven Espíritu Santo,
Que habitas en María,
Llena mi corazón de
Alabanzas a Dios por
Haberme dado a María

🙇🌹💖
Como madre espiritual.
Amén
_________________
24- Ven Espíritu Santo,
Que habitas en María,
(No se pudo escuchar audio)
__________________
25- Ven Espíritu Santo,
Que habitas en María,
Recuérdame que te pida
La intercesión de la Santísima

🙇💖🌹
Virgen María en los momentos de necesidad.
Amén
__________________
26- Ven Espíritu Santo,
Que habitas en María,
Gracias por el don de

🙇💖🌹
Mi amorosa madre María.
Amén
__________________
27- Ven Espíritu Santo,
Que habitas en María,
Prepárame para entregarme por completo a María de modo que ella pueda acercarme más a
Cristo.
Amén 🙇💖🌹
__________________
28- Ven Espíritu Santo,
Que habitas en María,
Condúceme en María
Con María y Por María
A la fuente del amor y la

🙇💖🌹
Misericordia.
Amén
__________________
29- Ven Espíritu Santo,
Que habitas en María,
Ayúdame a dedicar el día
A la enseñanza Mariana en
Las tres palabras, pasión,

🙇💖🌹
Bautismo y regalo.
Amén
__________________
30- Ven Espíritu Santo,
Que habitas en María,
Ayúdame a reflexionar
Sobre la enseñanza Maríana
En estas tres palabras

🙇💖🌹
Misterio, milicia y amor.
Amén
__________________
31- Ven Espíritu Santo,
Que habitas en María,
Ayúdame a reflexionar
Sobre la enseñanza Mariana
De la madre Teresa
En estas tres palabras
Sed, corazón y alianza
_________________
32- Ven Espíritu Santo,
Que habitas en María,
Dedica el día a reflexionar
En la enseñanza del Papa
Juan Pablo II, en estas
Tres palabras;

🙇💖🌹
Madre, entrega y Misericordia
Amén
__________________
33- Ven Espíritu Santo,
Que habitas en María,

__________________
Mamita María, seas tú en mí y conmigo,
Padre Eterno,, concédeme la virtud de…..
(Fe, Esperanza, caridad, humildad, paciencia, perseverancia, obediencia, silencio)
______________________________’
ORACIÓN AL INICIAR EL ROSARIO
María, hija de Dios Padre,
Madre de DIOS hijo,
Esposa de Dios Espíritu Santo,
Templo y Sagrario de la Santísima Trinidad
Te ofrezco este Rosario en.…..
______________________________
ORACION AL INICIAR EL ROSARIO
V. Dios mío, ven en mi auxilio
R. Señor, date prisa en socorrernos
______________________________
ORACION AL TERMINAR CADA DECENA
María, Madre de gracia,
Madre de Misericordia,

🙇🌹
Defiéndenos de nuestros enemigos, y ampáranos, ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén
______________________________
OREMOS
Te pedimos, Señor, que nosotros tus siervos gocemos siempre de salud de alma y cuerpo, y,
por la intersección de Santa María, la Virgen, líbranos de las tristezas de este mundo, y
concédenos las alegrías del cielo.

🙇🌹
En el nombre poderoso de Jesucristo Nuestro Señor.
Amén
______________________________
MAGNIFICAT
Proclama mi alma la
Grandeza del Señor,
Se alegra mi espíritu en Dios mi Salvador porque ha mirado la
Humillación de su esclava, desde Ahora me felicitaran todas las generaciones
Porque el Poderoso ha hecho obras
Grandes por mí, su nombre es Santo
Y su Misericordia llega a sus fieles
De generación en generación,
Él hace proezas con su brazo
Dispersa a los soberbios de
Corazón, derriba del trono a los poderosos, y enaltece a los humildes a los hambrientos los
colma de bienes a los ricos los despide vacíos
Auxilia a Israel su siervo, acordándose de la misericordia
Cómo lo había prometido a nuestros padres en favor de Abraham y a su descendencia por

🙇🌹
siempre.
Amén
__________________
Dulce Madre, no te alejes
Tú vista de mí no apartes….
Ven conmigo a todas partes
Y solo nunca me dejes….
Y ya que me proteges y amas tanto
Cómo verdadera Madre,

🙇🌹
Haz que me bendiga el Padre, el Hijo, y el Espíritu Santo!
Amén
______________________________
ORACIONES FINALES
¡OH MARÍA!
«Oh María; transforma mi corazón como el tuyo; colócale alrededor una corona de pureza
adornada con virtud; toma mi corazón querida Madre, consagrado como tuyo propio;
presentaselo a Dios Padre como una ofrenda de mí para Ti. Ayúdame, Oh María, en hacer tu
corazón más conocido cada día».
______________________________
*ORACIÓN DE PENTECOSTÉS*:
Mamita Maria, sé Tú misma en mí y conmigo, invitando a tu divino Esposo:
«Espíritu de Cristo: despiértame;
Espíritu de Cristo: muéveme;
Espíritu de Cristo: lléname;
Espíritu de Cristo: séllame.
Oh Padre Celestial, consagrame a tu Corazón y Voluntad; sé en mí una fuente de virtudes,

🙇🌹
sella mi alma como la tuya, para que tu reflejo en mí, sea una luz que todos vean».
Amén
______________________________
ORACIÓN PARA TODOS LOS DÍAS
Consciente de mi vocación cristiana, renuevo hoy en Tus manos, mis compromisos
bautismales.
Renuncio a Satanás, a sus seducciones y a sus obras y me consagró a Jesucristo, para llevar
mi cruz con Él , en la fidelidad de cada día a la voluntad del Padre.
En presencia de toda la iglesia, te reconozco ahora por mi Madre y Soberana. Te ofrezco y
consagro mi persona, mi vida y el valor de mis buenas acciones, pasadas, presentes y futuras.
Dispón de mí y de cuánto me pertenece, para la mayor gloria de Dios en el tiempo y la
eternidad.
Madre del Señor, acepta mi oblación y preséntala a tu Hijo; si Él me redimió con Tu
colaboración, debe también ahora recibir de Tu mano, el don total de mí mismo. Que yo viva
plenamente ésta consagración, para prolongar en mí la amorosa obediencia de Tu Hijo y dar
respuesta vital a la misión que Dios te ha confiado en la historia de la salvación.
Madre de Misericordia, alcánzame la verdadera sabiduría de Dios y hazme plenamente
disponible a tu acción maternal.
Oh Virgen fiel, haz de mí un auténtico discípulo de Tu Hijo, la sabiduría encarnada.
Contigo, Madre y modelo de mi vida, llegaré a la perfecta madurez de Jesucristo, en la tierra y

🙇🌹
a la gloria del cielo.

🙏🌹💖🙏
Amén

______________________________

CONSAGRACION CORTA
Oh Señora mía, Oh Madre mía! Yo me entrego enteramente a Vos; y en prueba de mi filial
afecto, Os consagro en este día, mis ojos, mis oídos, mi lengua, mi corazón; en una palabra,
todo mi ser. Ya que soy todo vuestro Oh Madre de bondad, guardadme y defendedme como

🙇🌹
hijo y posesión vuestra que soy hasta la eternidad.
Amen
______________________________
EL ANGELUS-
1. V. El ángel de Señor anunció a María.
R. Y Ella concibió por obra y gracia del Espíritu Santo.
*Ave María:* Dios te salve Maria, llena eres de gracia.....(continuar)

2. V. He aquí, la esclava del Señor.


R. Hágase en mí, según tu palabra.
*Ave María:* Dios te salve Maria, llena eres de gracia ..... (continuar)

3. V. Y el Verbo se hizo carne.


R. Y habitó entre nosotros.
*Ave María:* Dios te salve Maria, llena eres de gracia.....(continuar)

4. V. Ruega por nosotros Santa Madre de Dios.


R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas y gracias de Nuestro Señor

🙇🌹
Jesucristo.
Amén
OREMOS
«Infunde Señor tu gracia en nuestros corazones, para que habiendo conocido por la voz del
ángel, el misterio de la Encarnación de Tu Hijo, podamos llegar, por los méritos de su Pasión y
su Cruz, a la Gloria de la Resurrección.

🙇🌹
Por el mismo Cristo Nuestro Señor»
Amén
___________
*II. CORONILLA DE LAS VIRTUDES*
En cada virtud decimos:
"Mamita Maria, seas Tú en mí y conmigo, pidiendo al Padre la Virtud de la .....(cada virtud)

1. FE
1. Padre Nuestro…
2. Gloria al Padre…
3. Oración al Espíritu Santo:
Ven Espíritu Santo, ilumina mi corazón, para ver las cosas que son de Dios; Ven Espíritu Santo,
dentro de mi mente, para conocer las cosas que son de Dios; Ven Espíritu Santo, dentro de mi
alma, que yo le pertenezco solamente a Dios; Santifica todo lo que yo piense, diga y haga para

🙇🌹
que todo sea para la gloria de Dios Padre.
Amén.

2 ESPERANZA
1. Padre Nuestro…
2. Gloria al Padre…
3. Oración al Espíritu Santo: Ven Espíritu Santo, ilumina mi corazón, para ver las cosas que son
de Dios; Ven Espíritu Santo, dentro de mi mente, para conocer las cosas que son de Dios; Ven
Espíritu Santo, dentro de mi alma, que yo le pertenezco solamente a Dios; Santifica todo lo que

🙇🌹
yo piense, diga y haga para que todo sea para la gloria de Dios Padre
Amén.

3- CARIDAD
1. Padre Nuestro…
2. Gloria al Padre…
3. Oración al Espíritu Santo: Ven Espíritu Santo, ilumina mi corazón, para ver las cosas que son
de Dios; Ven Espíritu Santo, dentro de mi mente, para conocer las cosas que son de Dios; Ven
Espíritu Santo, dentro de mi alma, que yo le pertenezco solamente a Dios; Santifica todo lo que

🙇🌹
yo piense, diga y haga para que todo sea para la gloria de Dios Padre
Amén.

4 HUMILDAD
1. Padre Nuestro…
2. Gloria al Padre…
3. Oración al Espíritu Santo: Ven Espíritu Santo, ilumina mi corazón, para ver las cosas que son
de Dios; Ven Espíritu Santo, dentro de mi mente, para conocer las cosas que son de Dios; Ven
Espíritu Santo, dentro de mi alma, que yo le pertenezco solamente a Dios; Santifica todo lo que

🙇🌹
yo piense, diga y haga para que todo sea para la gloria de Dios Padre
Amén.

5- PACIENCIA
1. Padre Nuestro…
2. Gloria al Padre…
3. Oración al Espíritu Santo: Ven Espíritu Santo, ilumina mi corazón, para ver las cosas que son
de Dios; Ven Espíritu Santo, dentro de mi mente, para conocer las cosas que son de Dios; Ven
Espíritu Santo, dentro de mi alma, que yo le pertenezco solamente a Dios; Santifica todo lo que

🙇🌹
yo piense, diga y haga para que todo sea para la gloria de Dios Padre
Amén.

6- PERSEVERANCIA
1. Padre Nuestro…
2. Gloria al Padre…
3. Oración al Espíritu Santo: Ven Espíritu Santo, ilumina mi corazón, para ver las cosas que son
de Dios; Ven Espíritu Santo, dentro de mi mente, para conocer las cosas que son de Dios; Ven
Espíritu Santo, dentro de mi alma, que yo le pertenezco solamente a Dios; Santifica todo lo que

🙇🌹
yo piense, diga y haga para que todo sea para la gloria de Dios Padre
Amén.

7- OBEDIENCIA
1. Padre Nuestro…
2. Gloria al Padre…
3. Oración al Espíritu Santo: Ven Espíritu Santo, ilumina mi corazón, para ver las cosas que son
de Dios; Ven Espíritu Santo, dentro de mi mente, para conocer las cosas que son de Dios; Ven
Espíritu Santo, dentro de mi alma, que yo le pertenezco solamente a Dios; Santifica todo lo que

🙇🌹
yo piense, diga y haga para que todo sea para la gloria de Dios Padre
Amén.

8- SILENCIO
1. Padre Nuestro…
2. Gloria al Padre…
3. Oración al Espíritu Santo: Ven Espíritu Santo, ilumina mi corazón, para ver las cosas que son
de Dios; Ven Espíritu Santo, dentro de mi mente, para conocer las cosas que son de Dios; Ven
Espíritu Santo, dentro de mi alma, que yo le pertenezco solamente a Dios; Santifica todo lo que

🙇🌹
yo piense, diga y haga para que todo sea para la gloria de Dios Padre
Amén.
_____________
ORACION
*¡OH MARÍA!*
«Oh María; transforma mi corazón como el tuyo; colócale alrededor una corona de pureza
adornada con virtud; toma mi corazón querida Madre, consagrado como tuyo propio;
preséntaselo a Dios Padre como una ofrenda de mí para Ti. Ayúdame, Oh María, en hacer tu

🙇🌹
corazón más conocido cada día».
Amén
______________
MEDITACIÓN
¡Oh Corazón Inmaculado de María!, ayúdame para que la ventana de mi alma permanezca
siempre abierta y transparente para que todas las impurezas puedan ser borradas y que Dios
sea magnificado y glorificado, a través de mi propia conversión, consagración y testimonio.
Madre querida, que yo pueda poner en acción las palabras que te prometo. Abre mi corazón
para que yo me convierta en la señal del triunfo en todo el mundo.
Serán como Ángeles en el cielo (Mateo 22:30)

🙏🌹❤️🙏
---------------------------------------------------

MENSAJES A LA CONSAGRACIÓN A LA VIRGEN

1- *PRIMER DÍA*

*MENSAJE*
«Queridos hijos: el acto de Consagración a mí Corazón Inmaculado, como yo les digo, es un
acto de amor y no simplemente palabras. Me llena de regocijo saber que sus corazones lo
entienden así.
Les digo que sus corazones son la ventana del alma, el acto de consagración abre esa
ventana; sus almas son como un prisma diseñado por Dios, como su propio reflejo. Si en este
prisma hay impurezas, no podrá reflejar la gloria para la cual fue diseñado; para llevar claridad
al alma, ustedes deben rezar; para traer claridad al alma, tienen que rezar; solamente por
medio de la oración pueden ser disueltas todas las impurezas.
Queridos míos: miren dentro de mi Corazón, pues al asomarse a él recibirán a la Trinidad; Yo
sólo puedo reflejarles la presencia de Dios.
Escuchen, hijos míos: les aseguro, abran sus corazones para recibir la luz de Dios y permitan
que solo Él se refleje en ustedes»
(Julio 7 de 1992)

*GUÍA*
Nuestra Señora nos trae un llamado a su misión: La misión para su Triunfo.
Esta misión comienza con nuestra Consagración a su Inmaculado Corazón; de esta, manera
nosotros respondemos al llamado de santidad y a la búsqueda de paz dentro de nosotros
mismos y en el mundo entero.
Debemos comenzar por darnos cuenta que este es un llamado a una conversión
personal, que envuelve nuestra propia alma y corazón, que permite a Dios obrar en
nosotros y por medio de nosotros.
El acto de Consagración, es exactamente lo que Nuestra Señora ha dicho: un acto. El acto de
Consagración, unirá nuestros corazones con el de Ella hacia su Hijo, a través de una gracia
especialmente creada.

*DIRECCIÓN*
La oración es la que crea nuestra relación con Dios. Mediante este acto de comunión, Dios
viene a nuestros corazones y nosotros vamos hacia Él. Por medio de la oración, todas las
impurezas que hay dentro de nosotros, pueden ser llevadas ante Él y transformadas por su
Gracia. Tener serenidad en el alma, es estar lleno de la presencia de Dios. Primero
debemos unirnos como uno a Dios; entonces, por medio de nuestra unión con Él, Él podrá
obrar maravillas por medio nuestro.

*MEDITACIÓN*
¡Oh Corazón Inmaculado de María!, ayúdame para que la ventana de mi alma permanezca
siempre abierta y transparente para que todas las impurezas puedan ser borradas y que
Dios sea magnificado y glorificado, a través de mi propia conversión, consagración y
testimonio. Madre querida, que yo pueda poner en acción las palabras que te prometo.
Abre mi corazón para que yo me convierta en la señal del Triunfo en todo el mundo.
*«Serán como Ángeles en el Cielo». * (Mateo 22:30)

*Repitamos todos los días la siguiente oración:*

Consciente de mi vocación cristiana, renuevo hoy en Tus manos, mis compromisos


bautismales.
Renunció a Satanás, a sus seducciones y a sus obras y me consagró a Jesucristo, para llevar
mi cruz con Él , en la fidelidad de cada día a la voluntad del Padre.
En presencia de toda la iglesia, te reconozco ahora por mi Madre y Soberana. Te ofrezco y
consagró mi persona, mi vida y el valor de mis buenas acciones, pasadas, presentes y futuras.
Dispon de mí y de cuánto me pertenece, para la mayor gloria de Dios en el tiempo y la
eternidad.
Madre del Señor, acepta mi oblacion y preséntala a tu Hijo; si Él me redimió con Tu
colaboración, debe también ahora recibir de Tu mano, el don total de mí mismo. Que yo viva
plenamente ésta consagración, para prolongar en mí la amorosa obediencia de Tu Hijo y dar
respuesta vital a la misión que Dios te ha confiado en la historia de la salvación.
Madre de Misericordia, alcánzame la verdadera sabiduría de Dios y hazme plenamente
disponible a tu acción maternal.
Oh Virgen fiel, haz de mi un auténtico discípulo de Tu Hijo, la sabiduría encarnada.
Contigo, Madre y modelo de mi vida, llegaré a la perfecta madurez de Jesucristo, en la tierra y

🙏🌹🙏
a la gloria del cielo. Amén.

_______________
2- *SEGUNDO DÍA*

*MENSAJE*
«Mis queridos hijos. Vengo a ofrecerles mi más grande regalo: darles mi amor en un
intercambio muy especial – Mi Corazón por el de ustedes. En este intercambio, ustedes harán
el Acto de Consagración a mi Inmaculado Corazón, participando así en mi Triunfo. Hijos míos,
yo lo pido, pero la decisión es solamente de ustedes». (Agosto 9 de 1992)

*GUÍA*
Nuestra Señora nos recuerda cuál es el propósito de la Consagración. La Consagración
encierra la promesa del alma de ser poseída por Ella y por medio de Ella por Dios, por el
Espíritu Santo. Como Ella permanece como la esposa del Espíritu Santo, todo le es dado por
Dios y de este modo, nuestros corazones también están prometidos a Dios, por medio de
nuestra Consagración a Ella.
Como el propósito entero de Nuestra Señora, es llevar a todos los corazones a su Hijo, Ella en
efecto, está recogiendo todas las almas para Él.
En el Acto de Consagración, por medio de la gracia divina, nuestro corazón es intercambiado
por el corazón de Nuestra Señora y entonces nuestras almas son purificadas y sanadas por
medio de una reconciliación enfocada hacia Dios. Cuando el alma llega a unirse con Nuestra
Señora, el deseo de imitarla a Ella se convierte en el propósito de esta unión.
El corazón es elevado al nivel de pureza necesaria para que corresponda con la imitación
de Nuestra Señora y así llegar a la atmósfera Espiritual, necesaria para que pueda ocurrir
el intercambio de corazones. En esta invitación, nuestro corazón es atraído por la fuerza del
deseo, para que pueda encontrarse al otro lado con Dios para el intercambio. El Acto de
Consagración es una comunión Espiritual con Jesús, a través del Corazón de Nuestra Señora.

*DIRECCIÓN*
Nuestra Señora nos dice, que nosotros no reconocemos el poder que se nos da por medio de
la oración. Nosotros llevamos la llave para la paz del mundo en nuestros corazones. Por medio
de la oración, la relación entre Dios y nosotros es aumentada; y mediante este tiempo que
pasamos con Él, de corazón a corazón, todas nuestras necesidades serán satisfechas.
Nosotros debemos dedicar un tiempo para hacer crecer esta relación. No es posible tener una
relación de uno sólo nada más. Debemos darle tiempo a Él, para que Él revele a nuestro
corazón sus designios para nosotros. En la soledad de la oración, nuestra alma aprende
todos los misterios del Cielo.

*MEDITACIÓN*
¡Oh Corazón Inmaculado de María!, ayúdame a rezar para que el fuego de mi corazón
pueda llegar, por medio tuyo, al nivel necesario para el intercambio de mi corazón por el
tuyo. Madre querida, yo ruego para poder darte el *«Sí»* de la simplicidad, creada por la
pureza de mi corazón, con la intención de imitar a tu corazón. Santa María, asísteme en mi
deseo para amar a Dios con toda mi alma, para hacer todo lo que esté en mi poder para
agradarlo a Él, que me ama tanto. Deseo unirme a Ti eternamente para que Tú puedas
presentarme ante el trono de Tu Hijo, en un estado de perfección y lleno de amor
sagrado.
*«Y todo el que deja casa, hermanos, hermanas, padre, madre, hijos o propiedades, por amor
de mi Nombre, recibirá cien veces lo que dejó y tendrá por herencia la vida eterna.* (Mateo 19,
29)

*Repitamos todos los días la siguiente oración:*

Consciente de mi vocación cristiana, renuevo hoy en Tus manos, mis compromisos


bautismales.
Renunció a Satanás, a sus seducciones y a sus obras y me consagró a Jesucristo, para llevar
mi cruz con Él , en la fidelidad de cada día a la voluntad del Padre.
En presencia de toda la iglesia, te reconozco ahora por mi Madre y Soberana. Te ofrezco y
consagró mi persona, mi vida y el valor de mis buenas acciones, pasadas, presentes y futuras.
Dispon de mí y de cuánto me pertenece, para la mayor gloria de Dios en el tiempo y la
eternidad.
Madre del Señor, acepta mi oblacion y preséntala a tu Hijo; si Él me redimió con Tu
colaboración, debe también ahora recibir de Tu mano, el don total de mí mismo. Que yo viva
plenamente ésta consagración, para prolongar en mí la amorosa obediencia de Tu Hijo y dar
respuesta vital a la misión que Dios te ha confiado en la historia de la salvación.
Madre de Misericordia, alcánzame la verdadera sabiduría de Dios y hazme plenamente
disponible a tu acción maternal.
Oh Virgen fiel, haz de mi un auténtico discípulo de Tu Hijo, la sabiduría encarnada.
Contigo, Madre y modelo de mi vida, llegaré a la perfecta madurez de Jesucristo, en la tierra y

🙏🌹🙏
a la gloria del cielo. Amén.

_______________
3- *TERCER DÍA*

*MENSAJE*
" Ángel mío, te pido que renueves tu Consagración a mí, de una manera muy especial. En el
día de tu Consagración, pido que todos mis hijos se unan a mí en ese día. Vengan todos juntos
y consagrense a mi Corazón Inmaculado.
Ustedes no perciben cuántas Gracias hay encerradas en este Acto. Anhelo llevarlos a todos en
mis maternales brazos y presentarlos ante Dios Padre en el cielo. Yo los presento a mi Hijo,
que es la Verdad, la Vida y el Camino, hacia la vida eterna en el cielo. Vengo a la tierra a
menudo, porque el engaño y la maldad la tienen dominada. Deseo guiarlos a la plenitud del
mensaje del Evangelio. Este es el medio por el que deben conducir sus vidas y así ganarán la
corona del cielo.
Te advierto, querido Ángel, el mundo se derrumbará en los tiempos de oscuridad de la gran
tribulación. Les suplicó a todos, que se entrelacen con Mi Corazón Inmaculado, así podré
protegerlos y guiarlos a través de tanta oscuridad.
Les aseguro, que ustedes no saben qué difícil es, queridos hijos, escapar de las garras del mal
que satanás les prepara. Su seducción se ha hecho tan atrayente y sutil, que sólo mediante la
unión de nuestros corazones, ustedes podrán ser salvados de ellas.
Cada día se hará más claro, que el rebaño que está consagrado a mi corazón y llevado en mis
brazos en estos tiempos finales, son aquellos que son fieles al mensaje del Evangelio, al
Vicario de Cristo, los que adoran la Presencia de mi Hijo en la Eucaristía; éstos serán
guardados en los pliegues de mi manto, mediante la Consagración a mi Corazón Inmaculado.
De éste modo, es como deseo conducirlos a la glorificación de la Santísima Trinidad. Ustedes
encontrarán el paso por la puerta de mi Corazón​, y por este medio esparcirán la luz del
esplendor divino.
Cuando la luz que está dentro de ustedes se expanda por todo el mundo, y mi parte como
portadora de esa luz se haya cumplido, mi Jesús reclamará el Reino de Su Sagrado Corazón
y restaurará Su Reino.
Mediante su más pequeño esfuerzo ustedes derramarán ésta gloria, y así permanecerá en sus
manos el Triunfo y proclamación de nuestros dos corazones entre toda la humanidad".
(Octubre 17 de 1992)

*GUIA*
La preparación para la Consagración le da al alma los fundamentos, para recibir una gracia
excepcional; antes que Dios pueda otorgarle una gracia al alma, primero tiene que estar
preparada para recibirla.
La preparación es un acto de purificación del alma y este acto de preparación tiene que ser
completado de acuerdo al nivel que corresponda a la grandeza de la gracia que Dios le otorga.
Este acto de Consagración es una comunión espiritual con Jesús, a través del Corazón de
María y nunca debe ser hecho a la ligera. Tenemos que hacer nuestra Consagración con un
profundo sentido de la realidad de la gracia que está contenida en éste acto.
La preparación que precede al acto, debe ser tomada muy seriamente. El propósito de ésta
preparación, es darle al alma una base para recibir esta gracia tan grande. Nuestra Señora
dice: antes que Dios otorgue con toda su plenitud una gracia al alma, está debe estar
preparada para recibirla.

*DIRECCIÓN*
Lo primero que debemos buscar en nosotros, es un ardiente deseo de perfección en el alma.
Este es el medio para adquirir la santidad. Nuestra Consagración al Corazón Inmaculado de
María, nos facilita la perfección en el alma.
Primero debemos progresar en virtud y aspirar al más alto grado de santidad, por medio de
nuestro propio deseo. Los deseos santos, son las alas benditas con las cuales podemos
escapar, de los lazos mundanos.
Por este medio, estaremos aptos para volar a la altura de la perfección, donde nosotros
encontraremos la paz que el mundo no puede brindarnos.

*MEDITACIÓN*
Oh! Corazón Inmaculado de María! ayúdame a abrir mi alma, para recibir la inmensa
gracia que Dios desea otorgarme.
Que yo me prepare con un entero conocimiento de los dones preciosos que mi alma va a
recibir; que yo me entregue con sinceridad, humildad y pureza, para obtener lo que Dios
considere darme, aunque yo no lo merezca.
*" La voluntad de Dios es que se hagan santos"*. (1a. Tesalonicenses 4:3)

*Repitamos todos los días la siguiente oración:*

Consciente de mi vocación cristiana, renuevo hoy en Tus manos, mis compromisos


bautismales.
Renunció a Satanás, a sus seducciones y a sus obras y me consagró a Jesucristo, para llevar
mi cruz con Él , en la fidelidad de cada día a la voluntad del Padre.
En presencia de toda la iglesia, te reconozco ahora por mi Madre y Soberana. Te ofrezco y
consagró mi persona, mi vida y el valor de mis buenas acciones, pasadas, presentes y futuras.
Dispon de mí y de cuánto me pertenece, para la mayor gloria de Dios en el tiempo y la
eternidad.
Madre del Señor, acepta mi oblacion y preséntala a tu Hijo; si Él me redimió con Tu
colaboración, debe también ahora recibir de Tu mano, el don total de mí mismo. Que yo viva
plenamente ésta consagración, para prolongar en mí la amorosa obediencia de Tu Hijo y dar
respuesta vital a la misión que Dios te ha confiado en la historia de la salvación.
Madre de Misericordia, alcánzame la verdadera sabiduría de Dios y hazme plenamente
disponible a tu acción maternal.
Oh Virgen fiel, haz de mi un auténtico discípulo de Tu Hijo, la sabiduría encarnada.
Contigo, Madre y modelo de mi vida, llegaré a la perfecta madurez de Jesucristo, en la tierra y

🙏🌹🙏
a la gloria del cielo. Amén.

_____________
4- *CUARTO DÍA*

*MENSAJE*
«Ángel mío, es en la respuesta de mi llamado, como todos mis hijos reciben cada gracia que
ellos imploren de mi Inmaculado Corazón. Tu convicción, puesta dentro de la Consagración a
mi Corazón maternal, permite que el Espíritu Santo se mueva dentro de ti, a través de Mí.
Te lo digo otra vez para que lo recuerdes: será cuando ya no sientas la tierra bajo tus pies,
cuando tú constatarás que estás en vuelo hacia mi abrazo.
Ángel mío, nunca dudes de las palabras que te he dicho, sobre el deseo de Dios Padre para la
santa ejecución de mi triunfo: Es en esta unión concedida entre mis escogidos, y la
conformidad a la voluntad de Dios, como la afirmación de la convicción será inspirada en cada
uno de sus corazones»
(Diciembre 7 de 1992)

*GUÍA*
Se necesita una gracia excepcional, para llevar el alma al estado en que éste intercambio
celestial de corazones pueda ocurrir; se necesita un fuego abrasador.
La consagración levanta el alma, hasta el punto donde Dios se mueve hacia ella, para elevarla
por encima de la capacidad humana de amar; en esencia, Dios levantará el alma al
conocimiento del Cielo.
El alma, puede moverse humanamente, hasta el punto donde Dios puede corresponder a ella y
atraerla hasta el momento del intercambio, pero sólo Dios puede atraer el alma a este nivel
espiritual. Se necesita un amor divino e intenso, para causar la transformación del alma y del
corazón, hasta el punto de la fusión necesaria, para que se realice tal milagro.
Si la base para la consagración no está puesta dentro del alma, el alma no puede moverse
libremente, hasta el punto que debe alcanzar, para que ocurra el intercambio.
Es el esfuerzo por parte del alma, el que alimenta el deseo de amar de Nuestra Señora, pero
sólo Dios como mediador, puede realizar el acto divino del intercambio en el acto de la
consagración.
La preparación debe ser vista con tanta importancia, como el acto mismo de la consagración;
de otra manera, el alma no podrá recibir la gracia diseñada específicamente para la
consagración.

*DIRECCIÓN*
¿Cómo es que los deseos fervientes hacen volar el alma a Dios? Los buenos deseos, dan
fuerza y coraje y disminuyen el trabajo y la fatiga de ascender la montaña de Dios. El que no
tiene un deseo ardiente para obtener la santidad durante los tiempos difíciles, no podrá llegar
nunca a la perfección.
Nosotros no debemos descansar, en nuestro deseo intenso para alcanzar la santidad, sino que
debemos correr continuamente, para poder obtener la corona de pureza, adornada con virtud;
ésta es una corona incorruptible, que Nuestra Señora desea tanto colocar sobre nuestra alma,
a través de nuestra consagración a su Inmaculado Corazón.

*MEDITACIÓN*
¡Oh Inmaculado Corazón de María!, ruega para que mi corazón se abra ante la gracia que
lo transformará en imitación al tuyo. Haz que yo pueda obtener, por el poder del Espíritu
Santo, el deseo que me mueva hacia ti y que mi corazón pueda ser conducido hacia el
momento del intercambio; que sea creado un fuego abrasador, que pueda arder tan
brillantemente, para que el milagro de la transformación pueda envolver mi corazón y mi
alma y ser levantada hasta las alturas prometidas por Dios.
*« ¿Quién subirá hasta el monte del Señor?, ¿Quién entrará en Su recinto Santo? El que tiene
manos inocentes y puro corazón; el que no pone su alma en cosas vanas, ni jura con
engaños»* (Salmo 24, 34)
______________________________
*Repitamos todos los días la siguiente oración:*

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Renunció a Satanás, a sus seducciones y a sus obras y me consagró a Jesucristo, para llevar
mi cruz con Él , en la fidelidad de cada día a la voluntad del Padre.
En presencia de toda la iglesia, te reconozco ahora por mi Madre y Soberana. Te ofrezco y
consagró mi persona, mi vida y el valor de mis buenas acciones, pasadas, presentes y futuras.
Dispon de mí y de cuánto me pertenece, para la mayor gloria de Dios en el tiempo y la
eternidad.
Madre del Señor, acepta mi oblacion y preséntala a tu Hijo; si Él me redimió con Tu
colaboración, debe también ahora recibir de Tu mano, el don total de mí mismo. Que yo viva
plenamente ésta consagración, para prolongar en mí la amorosa obediencia de Tu Hijo y dar
respuesta vital a la misión que Dios te ha confiado en la historia de la salvación.
Madre de Misericordia, alcánzame la verdadera sabiduría de Dios y hazme plenamente
disponible a tu acción maternal.
Oh Virgen fiel, haz de mi un auténtico discípulo de Tu Hijo, la sabiduría encarnada.
Contigo, Madre y modelo de mi vida, llegaré a la perfecta madurez de Jesucristo, en la tierra y

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5- *QUINTO DÍA*

*MENSAJE*
«Queridos hijos: ustedes están despertando al amanecer de mi Triunfo. Ruego por su unidad
en la respuesta a mi llamado.
Les doy la alternativa para la paz en el mundo: pongan en práctica queridos míos, la súplica de
mi Inmaculado Corazón y espero sus respuestas en la tierra, donde he obtenido mi mayor
victoria: Rusia.
Para contestar el llamado de estos hijos a mi Corazón, extiendan sus conversiones a través de
éste lugar; confío en ustedes la conclusión de mi mensaje del pasado, para dar victoria y efecto
a mis palabras».
(Diciembre 7 de 1992)

*GUÍA
- *Primero:* en la preparación para la consagración, el alma debe permanecer abierta, y
el deseo fundamental de amar a Nuestra Señora debe estar presente. Este tiene que
ser un deseo puro, sin complicación y sin otro motivo más que el de puro amor hacia
Ella.
- *Segundo:* El alma debe desear una reconciliación con Dios; ésta gracia es otorgada
en parte, con la consagración misma, porque es una gracia de unidad; pero sin
reconciliación, la unidad total no puede formarse, porque la plenitud de la gracia que ha
sido concedida, está efectivamente bloqueada. La gracia debe ser colocada dentro de lo
más profundo del alma, y es sólo, mediante la reconciliación, que la gracia de Dios
puede ser recibida perfectamente; como es tan inmensa la gracia otorgada, así debe
ser la reconciliación.
*Tercero:* el alma debe encontrar solitud (soledad), para alimentar el estado de amor
por Nuestra Señora; sólo en la solitud, su amor puede ser manifestado y realizado en el
alma.
*Cuarto:* el conocimiento de las expectativas de Nuestra Señora en el alma, tiene que
ser ganado. Es muy fácil para nosotros saber lo que esperamos de Ella, pero muy
pocas veces permitimos que las expectativas de Ella, sean conocidas por nosotros.
Debemos tener una comprensión clara de lo que Ella espera de nosotros; sin éste
conocimiento, es muy difícil para el alma realizar los frutos de la consagración.
Pidamos para poder comprender las expectativas de Dios, a través de Nuestra Señora,
para que sean manifestadas a nuestras almas.
*DIRECCIÓN*
En nuestro deseo de adquirir perfección, debemos buscar frecuentemente la virtud más
exaltada: la de amar a Dios más que todos los santos, sufrir más que todos los mártires, tolerar
y perdonar todas las injurias, aceptar toda clase de sufrimiento por el bien de salvar un alma y
efectuar actos de caridad por amor al prójimo primero.
Estas santas aspiraciones y deseos, crearán en nuestra alma la llama de la virtud y el reino de
pureza y simplicidad; éstas son bases fundamentales para la consagración.

*MEDITACIÓN*
¡Oh Inmaculado Corazón de María!, ayúdame a avanzar en perfección, mediante el deseo
de obtener virtud y pureza; que yo pueda contemplar la bondad de Dios en mi vida y
abrir mi corazón a los menos capacitados, para reconocer los favores que Él les
concede; pide perdón en mi nombre por la falla de amar y honrar tu tierno corazón más
fervientemente. Madre querida, átame y úneme a tu Hijo, para que yo sea enteramente
suyo como Él lo desea.
*«Crea en mi, Oh Dios, un corazón puro, pon en mí Espíritu firme»* (Salmo 51, 12)
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Renuncio a Satanás, a sus seducciones y a sus obras y me consagró a Jesucristo, para llevar
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consagró mi persona, mi vida y el valor de mis buenas acciones, pasadas, presentes y futuras.
Dispon de mí y de cuánto me pertenece, para la mayor gloria de Dios en el tiempo y la
eternidad.
Madre del Señor, acepta mi oblacion y preséntala a tu Hijo; si Él me redimió con Tu
colaboración, debe también ahora recibir de Tu mano, el don total de mí mismo. Que yo viva
plenamente ésta consagración, para prolongar en mí la amorosa obediencia de Tu Hijo y dar
respuesta vital a la misión que Dios te ha confiado en la historia de la salvación.
Madre de Misericordia, alcánzame la verdadera sabiduría de Dios y hazme plenamente
disponible a tu acción maternal.
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Contigo, Madre y modelo de mi vida, llegaré a la perfecta madurez de Jesucristo, en la tierra y

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6- *SEXTO DÍA*

*MENSAJE*
«Hijos míos; junten sus corazones como uno solo, recuerden la intención de sus respuestas a
mi llamado, para honrar, amar y servir a la Trinidad, Tres Personas en Una.
Los amo y deseo para ustedes sólo bondad y regocijo. ¡Mucho se alcanzará para éste día!.
Preparense para la batalla: la batalla final, para la armonía y la paz; manténganse fuertes y
unidos, sosténganse bajo la promesa de la paz global; el Padre Todopoderoso lo ha asegurado.
El acto de consagración ha sido presentado y aceptado; la conversión espera, Él ansía poseer
cada corazón, para llenar cada alma con su reino. Tomen mi mano, no teman, corran conmigo!,
no vacilen, empujen todo su ser al corazón de ésta misión, deseo sus respuestas al llamado de
conversión.
Queridos hijos, esto significa, no solo que ustedes se consuman, sino repartir ésta chispa de
amor; la unidad no puede ser creada por uno mismo, sino alcanzando los corazones de los que
te rodean y haciéndote al corazón que alcanza el tuyo. La conversión se encuentra en ti, por
medio del reflejo de Él». (Diciembre 31 de 1992)

*GUÍA*
El alma reconoce que al hacer la consagración, ciertas peticiones de gracia, intercesión, guía y
dirección son concedidas por Nuestra Señora; pero también es importante comprender lo que
Ella nos pide a cambio. Debemos recordar que no puede haber una relación de un sólo lado,
debe estar presente la participación de ambos lados; nosotros no podemos seguir adelante sin
saber cual es el resultado que nos espera al final. Nuestra Señora nos pide que avancemos en
santidad, pero es sólo por su mano como se nos da el modo para cumplirlo.

*DIRECCIÓN*
Es verdad que cualquier bien que nosotros hagamos viene de Dios, y que sin su gracia,
nosotros no podemos ni pronunciar su nombre; comprendamos que nosotros dependemos
enteramente de la gracia. Pero Dios nos ordena tomar nuestra parte y cooperar con Él en la
obra de salvación; muchos desean llegar a ser santos, pero quieren que Dios haga todo el
trabajo y que Él los lleve a la gloria eterna, sin esfuerzo o inconveniencia para ellos; pero esto
es imposible, la ley divina de Dios declara que la carga debe ser llevada por los dos, para
mostrar que Su Mano divina y nuestra cooperación, son indispensablemente necesarias, para
crear la santidad del alma.
Al llevar esta carga, se gana el mérito de la felicidad eterna; por esto, nosotros tenemos que
someter nuestras voluntades a la vivencia evangélica para así aplastar el obstáculo a la
santidad.

*MEDITACIÓN*
¡Oh Inmaculado Corazón de María!, confiado en la Misericordia infinita de Dios, ruego
con firme confianza, que pueda amarte con todo mi corazón; veo que las gracias que yo
recibo, la luz, los buenos deseos y la buena voluntad que Dios me da, son el fruto de tu
intercesión. Madre querida, continúa intercediendo por este hijo, y ruega conmigo por mi
santificación, hasta que todo mi ser llegue a ser como Dios lo desea. Ruego para que mi
consagración a Jesús, por medio tuyo, sea sin ninguna reserva; y ruego que mi firme
esperanza pueda ser realizada pronto.
*«Así pues, debe brillar su luz ante los hombres, para que vean sus buenas obras y glorifiquen
a vuestro Padre que está en los Cielos»*
(Mateo 5:16)
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En presencia de toda la iglesia, te reconozco ahora por mi Madre y Soberana. Te ofrezco y
consagró mi persona, mi vida y el valor de mis buenas acciones, pasadas, presentes y futuras.
Dispon de mí y de cuánto me pertenece, para la mayor gloria de Dios en el tiempo y la
eternidad.
Madre del Señor, acepta mi oblacion y preséntala a tu Hijo; si Él me redimió con Tu
colaboración, debe también ahora recibir de Tu mano, el don total de mí mismo. Que yo viva
plenamente ésta consagración, para prolongar en mí la amorosa obediencia de Tu Hijo y dar
respuesta vital a la misión que Dios te ha confiado en la historia de la salvación.
Madre de Misericordia, alcánzame la verdadera sabiduría de Dios y hazme plenamente
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Oh Virgen fiel, haz de mi un auténtico discípulo de Tu Hijo, la sabiduría encarnada.
Contigo, Madre y modelo de mi vida, llegaré a la perfecta madurez de Jesucristo, en la tierra y

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a la gloria del cielo. Amén.

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7- *SÉPTIMO DÍA*

*MENSAJE*
«Mis queridos hijos: vengo a convocarlos a esta misión de paz; les prometo no separarme de
vuestro lado, regresar a ustedes en mi sábado de cada mes, para prepararlos y enseñarles su
parte en éste plan divino de gracia.
Queridos hijos míos, los llamo aquí para completar todo lo que les he pedido; la hora para la
culminación de mi mensaje de paz ha llegado, reúnanse todos fielmente para su consagración
con el *«Sí»* a Dios Padre, en el día de mi fiesta. A mi se me dará el camino para hacer posible
sus deseos de ayudar en esta misión; vengan todos juntos bajo la guía de mi Corazón y de mis
pastores escogidos. Plantaré en ustedes la semilla de la santidad por la cual crecerá la gracia y
la virtud»
(Enero 1 de 1993)

*GUÍA*
El propósito central de la consagración, es crear la unión. Nuestra Señora concederá una
gracia especial para infundir esta unión; es necesario que preparemos nuestras almas para
recibir esta gracia santa; de otra manera quedaremos con sólo una parte de lo que Ella había
intentado conferirnos. Esta gracia no se puede manifestar con la perfección que ha sido
diseñada, si el alma no ha preparado el vaso en que será recibida; el alma recibirá solamente el
nivel de gracia que está preparada para recibir.
El alma debe entonces reconocer la intención por la cual, Nuestra Señora nos trae ésta gracia y
la expectativa de los frutos de esta gracia; nosotros deberíamos recordar que todas las gracias
son puramente dones, que son conferidos con el propósito de glorificar a Dios; este es el
propósito final de cada uno de los dones del Cielo.

*DIRECCIÓN*
No se desanimen cuando encuentren que no han llegado a la perfección que ustedes querían;
si se decepcionan por las imperfecciones que desean corregir, esto sería ceder a una gran
ilusión de Satanás. El alma que siempre acaricia el deseo ardiente de avanzar en la virtud y se
esfuerza continuamente en seguir adelante, podrá obtener, con la asistencia divina, la
perfección que se puede alcanzar en esta vida; el descorazonamiento, da lugar a que se
pierda la esperanza en las gracias obtenidas por medio de tu voto a la consagración; la
promesa de la consagración, es la marca del vínculo eterno de un puro *«FIAT».*

*MEDITACIÓN*
¡Oh Inmaculado Corazón de María!, por estas luces interiores infundidas en mi alma por
medio tuyo, en el momento de mi consagración, ayúdame a recibir y ganar la gracia; que
yo busque continuamente la voluntad de Dios, como tú lo hiciste y a ejecutarla sin
reservas. Me ofrezco totalmente, para privarme de todos los apegos mundanos, a sufrir
la cruz que abrazo con pasión y permanecer firme a tu lado en orden de batalla, listo para
defender el Triunfo de tu Inmaculado Corazón.
*«Él se fijó en la felicidad que le estaba reservada, y por ella no hizo caso a la vergüenza de la
cruz»* (Hebreos 12:2)
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*Repitamos todos los días la siguiente oración:*

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Renunció a Satanás, a sus seducciones y a sus obras y me consagró a Jesucristo, para llevar
mi cruz con Él , en la fidelidad de cada día a la voluntad del Padre.
En presencia de toda la iglesia, te reconozco ahora por mi Madre y Soberana. Te ofrezco y
consagró mi persona, mi vida y el valor de mis buenas acciones, pasadas, presentes y futuras.
Dispon de mí y de cuánto me pertenece, para la mayor gloria de Dios en el tiempo y la
eternidad.
Madre del Señor, acepta mi oblacion y preséntala a tu Hijo; si Él me redimió con Tu
colaboración, debe también ahora recibir de Tu mano, el don total de mí mismo. Que yo viva
plenamente ésta consagración, para prolongar en mí la amorosa obediencia de Tu Hijo y dar
respuesta vital a la misión que Dios te ha confiado en la historia de la salvación.
Madre de Misericordia, alcánzame la verdadera sabiduría de Dios y hazme plenamente
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a la gloria del cielo. Amén.

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8- *OCTAVO DÍA*

*MENSAJE*
«Mis queridos hijos: no me abandonen, Yo anhelo acogerlos a todos en el calor de mis brazos;
permanezcan fuertes en unidad. Satanás no puede causar daño cuando permanecemos todos
unidos con mi Jesús, como nuestro centro.
Les digo: vengo a llamarlos hacia una convicción, la convicción de la consagración global;
vendré a recoger las cosechas de ésta consagración unificada, mi corte. En la consagración a
mi Inmaculado Corazón, ustedes darán su *«Sí»*, para ser escogidos y colocados a su
servicio, de un modo especial; ustedes están aceptando los sacrificios del triunfo, porque yo le
pediré mucho a cada uno. Humillen sus almas y tomen mi mano, permítanme conducirlos a la
paz; la paz de sus familias, la paz de sus países nativos, y la paz en el mundo.
Queridos hijos: ábranme sus corazones a mí, porque yo deseo colocar mi chispa dentro de
ustedes, yo solo puedo dar lo que ustedes puedan aceptar; mientras más permitan el paso de
mi mensaje a su alma, más se me permitirá llevarlos dentro a las profundidades de la
comprensión.
Vivan las palabras que yo les doy; se las doy para enseñarles y para preparar sus almas para
los días venideros. Vengo a ayudarles a transformar su corazón y su alma, al verdadero
sentido de la conversión, a la imagen de Dios.
¿Vendrán ustedes hacia a mí?.... ¿Me permitirán llevar sus corazones al Padre?.... Esta es la
elección que ustedes tienen que hacer sin reserva, les pido que reflexionen acerca de la
importancia de éste día. »
(Enero 10 de 1993)

*GUÍA*
Este acto de Consagración, encontrará tu alma llena de un amor profundo; éste amor es tan
ardiente, que llega hasta el corazón de Nuestra Señora, con tanta fuerza, que Ella es atraída a
tu corazón. El deseo del alma de consagrarse a Nuestra Señora causa cierta atracción: un
magnetismo. Es esa atracción la que lleva este intenso deseo de tu corazón, a la atención de
Nuestra Señora; en cuanto Ella encuentra y enfoca los deseos de tu alma, se concentra e
intensifica este amor y los fundamentos para que se forme el intercambio divino.

*DIRECCIÓN*
El alma es como un jardín, en el cual, las malas hierbas crecen constantemente;
entonces, tenemos que practicar la abnegación; manteniendo continuamente la pala en
nuestras manos, para arrancarlas y arrojarlas de nuestros corazones. Si no tu alma se volverá
salvaje, una basura sin cultivar, cubierta de espinas. ¿Cómo nos puede ayudar el cultivar
nuestro exterior, efectuar devociones y dejar nuestro interior como un campo indomable? Es tu
propia voluntad, la que trae la rutina a tu alma; pero por medio de tu consagración, se fertiliza la
tierra. Al podar tu alma, sientas las bases de las gracias en la consagración; es por medio de
tus constantes esfuerzos, que un jardín de pureza, es creado para recibir las flores de virtud, en
medio de tu corazón.

*MEDITACIÓN*
¡Oh Inmaculado Corazón de María!, atráeme enteramente hasta Tú Hijo y ayúdame a encender
en mi corazón su Santo amor, por el cual yo deseo ser enteramente consumido; Madre querida,
toma posesión de mi corazón y cámbialo por el tuyo.
Llénalo con el deseo de todo lo que es santo y bueno, ilumínalo para que esté listo y
dispuesto para ejecutar la voluntad del Padre y siguiendo tu ejemplo, pueda yo encontrar
la santificación; únete a mi y yo a Ti, con un perfecto amor, que nunca pueda ser
disuelto. Haz que mi corazón no sea ya más mío, sino que sea enteramente de Dios, a
través de las gracias infundidas en mi corazón, a través de tu corazón maternal.
*«Un jardín es mi hermana, mi novia»* (Cantar de los Cantares 4:12)
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*Repitamos todos los días la siguiente oración:*

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bautismales.
Renunció a Satanás, a sus seducciones y a sus obras y me consagró a Jesucristo, para llevar
mi cruz con Él , en la fidelidad de cada día a la voluntad del Padre.
En presencia de toda la iglesia, te reconozco ahora por mi Madre y Soberana. Te ofrezco y
consagró mi persona, mi vida y el valor de mis buenas acciones, pasadas, presentes y futuras.
Dispon de mí y de cuánto me pertenece, para la mayor gloria de Dios en el tiempo y la
eternidad.
Madre del Señor, acepta mi oblacion y preséntala a tu Hijo; si Él me redimió con Tu
colaboración, debe también ahora recibir de Tu mano, el don total de mí mismo. Que yo viva
plenamente ésta consagración, para prolongar en mí la amorosa obediencia de Tu Hijo y dar
respuesta vital a la misión que Dios te ha confiado en la historia de la salvación.
Madre de Misericordia, alcánzame la verdadera sabiduría de Dios y hazme plenamente
disponible a tu acción maternal.
Oh Virgen fiel, haz de mi un auténtico discípulo de Tu Hijo, la sabiduría encarnada.
Contigo, Madre y modelo de mi vida, llegaré a la perfecta madurez de Jesucristo, en la tierra y

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a la gloria del cielo. Amén.

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9- *NOVENO DÍA*

*MENSAJE*
«Queridos hijos: ¿Cómo se esconden del amor de mi Inmaculado Corazón?, vengo a traerles
mi mensaje de paz dentro del mundo. Para ayudarme en esta tarea, deben permitir que yo
habite dentro y a través de ustedes, en sus consagraciones a mi Inmaculado Corazón; sólo de
ésta manera podrán participar en lo más profundo de mi Triunfo. Cuando mi Corazón sea
infundido en los suyos y los suyos se vuelvan míos, ustedes ganarán la victoria de la paz en la
tierra.
Queridos hijos: les pido una intención en sus oraciones del Rosario; que todos los corazones se
abran para responder a mi petición por ésta consagración global. Lo que yo deseo más que
todo, es estar con ustedes otra vez en éste día. El próximo mes, vendré con la abundancia de
gracias del Espíritu Santo dentro de mi Corazón, para prepararlos para el momento de su
*FIAT»*. (Febrero 14 de 1993)

*GUÍA*
El fundamento para la consagración, se encuentra en un deseo magnético, éste deseo atrae a
Nuestra Señora hacia nosotros y a nosotros hacia Ella; por medio de ésta atracción, el
fundamento está puesto para continuar la preparación de la consagración.
El Espíritu Santo, como el esposo de Nuestra Señora, viene del interior del corazón de Ella al
nuestro; una vez que Nuestra Señora ha hecho madurar nuestros corazones, el Espíritu Santo
vendrá a cosechar ese amor tan Santo; porque todavía es a su Hijo a quien Ella lleva en cada
corazón.
Nuestra Señora nos asegura, que Ella vendrá a habitar dentro de nuestros corazones, y con
Ella viene la chispa del Espíritu Santo, para hacer fructífera nuestra consagración.

*DIRECCIÓN*
La humildad es la base y la guardiana de todas las virtudes; el Señor ha prometido escuchar
todas nuestras oraciones. Al orgulloso, Él le oye con oídos sordos y se resiste a sus peticiones;
pero con el humilde, Él es generoso, más allá de toda medida. A ellos, Él les abre Sus Manos
y les concede todo lo que ellos pidan o deseen.
A través de nuestra consagración, nosotros ganamos en esta gracia, pero es sólo en la
humildad, como nosotros podemos cumplir y disfrutar de nuestra promesa; con el *FIAT* que
haremos, vienen los bloques que forman el cimiento del Triunfo de Nuestra Señora, dentro de
nuestro propio corazón. Humilla tu alma ante el Señor y espera de sus manos cualquier cosa
que busques.

*MEDITACIÓN*
¡Oh Inmaculado Corazón de María!, ten piedad de mí, ilumina mi alma y hazme ser y
sentir lo que yo soy y lo que yo merezco. Ayúdame a descubrir, que las costumbres del
mundo sólo están llenas de tristezas y a encontrar los méritos del Cielo, en las
profundidades de la humildad.
Reina y abogada mía, asísteme para humillar mi corazón y mi alma, ante la gloria de
Dios; concédeme la gracia de la humildad en el momento de mi consagración, para que
yo pueda imitar la intensidad de tu propio *FIAT*.

*«Porque quiso mirar la condición humilde de su esclava* (Lucas 1:47)


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bautismales.
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En presencia de toda la iglesia, te reconozco ahora por mi Madre y Soberana. Te ofrezco y
consagró mi persona, mi vida y el valor de mis buenas acciones, pasadas, presentes y futuras.
Dispon de mí y de cuánto me pertenece, para la mayor gloria de Dios en el tiempo y la
eternidad.
Madre del Señor, acepta mi oblacion y preséntala a tu Hijo; si Él me redimió con Tu
colaboración, debe también ahora recibir de Tu mano, el don total de mí mismo. Que yo viva
plenamente ésta consagración, para prolongar en mí la amorosa obediencia de Tu Hijo y dar
respuesta vital a la misión que Dios te ha confiado en la historia de la salvación.
Madre de Misericordia, alcánzame la verdadera sabiduría de Dios y hazme plenamente
disponible a tu acción maternal.
Oh Virgen fiel, haz de mi un auténtico discípulo de Tu Hijo, la sabiduría encarnada.
Contigo, Madre y modelo de mi vida, llegaré a la perfecta madurez de Jesucristo, en la tierra y

🙏🌹🙏
a la gloria del cielo. Amén.

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10- *DÉCIMO DÍA*

*MENSAJE*
«Recuerda mi Ángel querido, que la verdadera devoción a mi Inmaculado Corazón, es
interior; es decir, viene solamente de dentro de tu corazón y es cultivado en el alma.
La perfección de la consagración, es tener confianza como la de un niño en Mí, su Madre. Esta
confianza hace que tu alma recurra a mi Inmaculado Corazón, con mucha sencillez y ternura; tú
me implorarás a todas horas, en todo lugar y por sobre todas las cosas: en tus dudas para
iluminarte, en tus extravíos para que encuentres de nuevo el camino correcto, en tus
tentaciones para sostenerte, en tus debilidades para fortalecerte, en cada día para que yo
pueda levantarte, en cada desánimo para que yo pueda consolarte, en tus cruces, afanes y
tribulaciones de la vida, para darte valor, para aceptar y soportar.
Éstos momentos son dados a través del profundo amor en mi Corazón por tí; ven querido mío,
recoge la gracia del Cielo; abre tu corazón y permite que el Espíritu Santo llene y penetre en tí
plenamente. Extiende tus manos y expón tu corazón a los deseos de su toque majestuoso».
(Marzo 6 de 1993)

*GUÍA*
En el centro del reinado de los dos Corazones, está el acto divino de la Redención; el único
propósito de éste acto, es el de unirse a su propia unidad. Cuando el Espíritu Santo viene
dentro del corazón, lo hace como divino unificador. Así como la atracción se junta en nuestro
propio corazón, los dos corazones de Jesús y María se unen y la unión de ellos trae el acto de
Redención y de intercesión; siendo éste el verdadero propósito de la consagración.
La consagración tiene como objetivo, preparar el corazón para recibir a Jesús, por medio del
Espíritu Santo, y por éste mismo, uniendo los poderes corredentores de Jesús y María; ésto es
lo que causa que el alma sea fructífera. En la unidad de los dos corazones, viene la unión de
nuestros propios corazones, ¡Una unidad muy especial de tres es creada!

*DIRECCIÓN*
Debemos comprender lo que significa la solitud del corazón; consiste en expulsar del alma
cada afecto que no sea para Dios y en buscar en nuestras acciones sólo la complacencia de su
Sagrado Corazón. En esencia, la solitud de corazón implica que tú puedas decir con sinceridad:
*«Dios mío, yo te deseo a Tí solamente y nada más»*.
Nosotros debemos separarnos de todas las cosas, buscándolo solo a Él y así encontraremos
su corazón en abundancia; no se puede buscar ni encontrar a Dios, si Él no es conocido por el
alma. El corazón ocupado por los afectos del mundo, no puede reflejar puramente su luz divina;
el alma que desea ver a Dios, tiene que remover el mundo de su corazón, el alma que desea
ver a Dios, tiene que retirarse a un corazón abierto; un corazón simplemente enfocado a Él.

*MEDITACIÓN*
¡Oh Inmaculado Corazón de María!, guía mi corazón para encontrar sólo a Dios en todas
las cosas y sobre todas las cosas y descansar sólo cuando haya encontrado solitud;
concédeme que en mi consagración, mi corazón busque esa solitud en la tranquilidad de
su paz; que el Espíritu Santo consuma todos mis afectos mundanos desde lo más
profundo. ¡Oh María!, mi Madre, mi refugio, concédeme la gracia de un corazón que sepa
estar en soledad.

*«Tú, cuando reces, entra en tu pieza, cierra la puerta y reza a tu Padre que comparte tus
secretos, y tu Padre que ve en lo secreto te premiará»*
(Mateo 6:6)
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*Repitamos todos los días la siguiente oración:*

Consciente de mi vocación cristiana, renuevo hoy en Tus manos, mis compromisos


bautismales.
Renunció a Satanás, a sus seducciones y a sus obras y me consagró a Jesucristo, para llevar
mi cruz con Él , en la fidelidad de cada día a la voluntad del Padre.
En presencia de toda la iglesia, te reconozco ahora por mi Madre y Soberana. Te ofrezco y
consagró mi persona, mi vida y el valor de mis buenas acciones, pasadas, presentes y futuras.
Dispon de mí y de cuánto me pertenece, para la mayor gloria de Dios en el tiempo y la
eternidad.
Madre del Señor, acepta mi oblacion y preséntala a tu Hijo; si Él me redimió con Tu
colaboración, debe también ahora recibir de Tu mano, el don total de mí mismo. Que yo viva
plenamente ésta consagración, para prolongar en mí la amorosa obediencia de Tu Hijo y dar
respuesta vital a la misión que Dios te ha confiado en la historia de la salvación.
Madre de Misericordia, alcánzame la verdadera sabiduría de Dios y hazme plenamente
disponible a tu acción maternal.
Oh Virgen fiel, haz de mi un auténtico discípulo de Tu Hijo, la sabiduría encarnada.
Contigo, Madre y modelo de mi vida, llegaré a la perfecta madurez de Jesucristo, en la tierra y

🙏🌹🙏
a la gloria del cielo. Amén.

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11- *UNDÉCIMO DÍA*

*MENSAJE*
«Queridos hijos: en estos días les pido que se concentren en su preparación, para el tiempo en
que sus almas recibirán gracias excepcionales. En la fiesta del día de la consagración, la gracia
de Dios Padre caerá sobre ustedes, como lluvia del Cielo; entonces recogeré éste rebaño
escogido y lo juntaré con mis pastores escogidos. Únanse en un lazo de unión en nombre de
mi triunfo.
Sepan, queridos míos, que Yo deposito mi esperanza en ustedes y a ustedes confío mí
Corazón; en ustedes descansa la gracia de salvación para la humanidad.
Rueguen intensamente por el Vicario de mi Hijo; unan su corazón al de Él de manera especial;
ofrezcan en éstos días, todos los sufrimientos y alegrías como el sacrificio de ustedes para la
consagración, por la cual harán su promesa.
Entréguense del modo más virtuoso, miren hacia su prójimo antes que a ustedes, Dios
Padre ve todo lo que hay dentro de sus almas; Él recompensará el amor y la misericordia
con su propio amor; Él hará justicia cuando se necesite.
Les suplico que junten éste poderoso ejército de mi corte, por que la batalla nos espera y
solamente quedan unos momentos para que comience.
Queridos míos, yo soy su Madre, quédense como mis hijos; denme sus corazones, porque yo
les he dado el mío, confíenme todo lo que son, que yo los moldearé en lo que deben ser».
(Marzo 13 de 1993)

*GUÍA*
Nuestros corazones son poseídos por la fuerza de ésta unión; éste es el momento al que
Nuestra Señora se refiere, como el momento del intercambio. Cuando la consagración es
hecha auténticamente, con verdadero amor, es imposible que el alma no sea transformada; así
es verdad, que cuando una persona le dice a otra, que en la consagración su vida fue
transformada, realmente manifiesta un cambio verdadero.
Esto sucede, porque las fuerzas que se hayan reunido en la consagración, están en un estado
tan perfecto, que en el momento intenso de gracia, se crea una transformación que tiene lugar
con tal magnitud, que no podría ocurrir de otra manera.
Dios ha dispuesto que esto suceda sólo en éste Reino Celestial de la consagración; nosotros
comprendemos que es verdaderamente deseo y voluntad de Dios, que el alma complete
el acto de consagración.

*DIRECCIÓN*
Hacer llegar el alma hasta la presencia de Dios, es el fundamento de la vida espiritual que
consiste en tres formas: evitar el pecado, practicar la virtud y la unión con Dios. La
presencia de Dios produce estos tres efectos: preserva el alma del pecado, la guía hacia
la práctica de la virtud y la mueve para unirse con Dios por medio de un amor sagrado.
Para evitar el pecado, no hay mejor manera de resistir la tentación que convencernos que Dios
tiene enfocados sus ojos sobre nosotros en cada momento; si nos mantenemos siempre en la
presencia de Dios, con la conciencia de que Él lee todos nuestros pensamientos, oye todas
nuestras palabras y observa todas nuestras acciones, esto nos preserva de la maldad en
nuestros pensamientos, palabras y acciones.
El alma que permanece bajo su presencia divina, no busca solamente agradar a los demás,
sino que sólo busca agradar a Dios; de éste modo la virtud crecerá en el alma.
Finalmente, el alma crecerá rápidamente en gracia por medio de la constante unidad con Dios;
ésta unidad contiene una regla infalible: que el amor aumenta siempre con la presencia del
objeto amado.
Son éstos tres dones los que vienen en la gracia infundida del Espíritu Santo en tu
consagración.

*MEDITACIÓN*
¡Oh Inmaculado Corazón de María!, concédeme que yo te ame durante todo el resto de
mi vida y que pueda ser eternamente tuyo; lleva mi corazón ante la presencia de Tu Hijo,
para que la llama de mi amor aumente. Ayuda a mi alma en la práctica de la virtud; tráele
a mí corazón un abundante deseo de tener la fuerza y el coraje para convertirme en tu
presencia dentro del mundo. Moldea mi alma para ser un soldado poderoso en tu corte y
para desplegar la gracia de tu triunfo sobre la tierra.
Ruego, querida Madre, recibir éstos dones infundidos en la venida del Espíritu Santo al
momento de mi consagración.
*«Que se alegren en el desierto, y que la tierra seca reverdezca y se cubra de flores la pradera.
Que se llenen de flores como junquillos, que salte y cante de contento»*
(Isaías 35:1-2)
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*Repitamos todos los días la siguiente oración:*

Consciente de mi vocación cristiana, renuevo hoy en Tus manos, mis compromisos


bautismales.
Renunció a Satanás, a sus seducciones y a sus obras y me consagró a Jesucristo, para llevar
mi cruz con Él , en la fidelidad de cada día a la voluntad del Padre.
En presencia de toda la iglesia, te reconozco ahora por mi Madre y Soberana. Te ofrezco y
consagró mi persona, mi vida y el valor de mis buenas acciones, pasadas, presentes y futuras.
Dispon de mí y de cuánto me pertenece, para la mayor gloria de Dios en el tiempo y la
eternidad.
Madre del Señor, acepta mi oblacion y preséntala a tu Hijo; si Él me redimió con Tu
colaboración, debe también ahora recibir de Tu mano, el don total de mí mismo. Que yo viva
plenamente ésta consagración, para prolongar en mí la amorosa obediencia de Tu Hijo y dar
respuesta vital a la misión que Dios te ha confiado en la historia de la salvación.
Madre de Misericordia, alcánzame la verdadera sabiduría de Dios y hazme plenamente
disponible a tu acción maternal.
Oh Virgen fiel, haz de mi un auténtico discípulo de Tu Hijo, la sabiduría encarnada.
Contigo, Madre y modelo de mi vida, llegaré a la perfecta madurez de Jesucristo, en la tierra y

🙏🌹🙏
a la gloria del cielo. Amén.

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12- *DUODÉCIMO DÍA*

*MENSAJE*
«Queridos hijos: les pido permiso para que se cumplan por medio de ustedes las promesas de
mi Inmaculado Corazón. El obsequio de Dios Padre para un mundo de paz, depende de la
culminación de mi triunfo; yo deseo darles la paz interior primero, porque el reflejo de la paz
exterior del mundo es alimentado primero dentro del alma.
Les pido, queridos míos, que recen el Rosario por esta búsqueda de la paz; solo en la unidad
de esta oración el Corazón de Dios Padre puede sucumbir ante el amor de ustedes por mí.
También les pido especialmente por la consagración de la juventud de hoy; ellos son mi triunfo
futuro; ellos serán las almas que manifiesten la renovación de la Iglesia de las generaciones
futuras.
Hijos míos, yo les prevengo sobre su destrucción, si ustedes no hacen reparación por la
maldad de la humanidad. Regresen bajo la dirección y guía del Espíritu Santo; Él se apegará a
sus corazones en el momento de su consagración a mi Inmaculado Corazón.
Les aseguro que yo no traigo el comienzo de la destrucción; sino que traigo solamente la luz
del comienzo de la gracia divina y la culminación de mis promesas. Ruego para que ustedes
unan sus corazones al mío en este divino *«Si»* a Dios Padre, para que el Espíritu Santo cubra
sus propias almas. Permanezcan bajo la vista y el toque del Espíritu Santo, mi amado esposo».
(Marzo 14 de 1993)

*GUÍA*
El propósito de la venida de Jesús a la tierra, fue la salvación de las almas. Nuestra Señora
permaneció en completa unión con todo lo que Él hizo, y su parte como intercesora no podrá
nunca ser separada; la unión entre Jesús y María es tan intensa, porque fue especialmente
diseñada por Dios para el plan de la redención. Cada acto y deseo que Ella expresa, es para
culminación de su participación como intercesora en unión de su Hijo; la razón por la cual
Nuestra Señora pide la consagración de ésta manera, es para su unión con Jesús y su parte en
el plan de intercesión.

*DIRECCIÓN*
La pureza de intención consiste en realizar nuestras acciones, con el sólo propósito de agradar
a Dios; es necesario saber que la buena o mala intención de nuestros actos, hacen los actos
buenos o malos ante los ojos de Dios. Con los ojos del alma comprendemos la intención y con
el cuerpo emprendemos la acción.
Nuestra Señora pide que todas nuestras intenciones sean sencillas, es decir, que si nuestro
objetivo es solamente agradar a Dios, nuestros actos serán buenos y brillarán con la luz de la
pureza; pero si nuestras intenciones son de doble sentido, es decir que si tenemos otro motivo
que el de no agradar a Dios, entonces ya no serán vistas como completamente puras y se
volverán mundanas.
La simplicidad santa no permite otro final que el complacer a Dios; así que la intención pura de
nuestra alma en nuestras acciones les da la vida y las hará siempre agradables ante los ojos
de Dios. Nuestro puro y verdadero deseo de consagración hacia Ella, debe ser el mismo deseo
hacia Él; entonces bajo esta luz Santa, Ella podrá presentar nuestras almas ante Dios.

*MEDITACIÓN*
¡Oh Inmaculado Corazón de María!, permíteme que en esta consagración yo adquiera por
medio tuyo, un ferviente amor hacia Dios; un amor fuerte, que me haga vencer todas mis
dificultades, un amor perpetuo que nunca más sea dividido, que mi corazón abierto
pueda llevar el deseo de mi devoción a tu corazón.
Querida Madre, ayúdame a tener intenciones puras en todas mis acciones, simplicidad
santa en cada una de sus ejecuciones y que el fin de todas ellas sea agradar a Dios, con
la mente enfocada en Él solamente.
*«Yo no puedo hacer nada por mi propia cuenta; para juzgar, escucho (al Padre), así, mi
juicio es recto, porque no busco mi voluntad, sino la de Aquel que me envió»
(Juan 5:30)
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Renunció a Satanás, a sus seducciones y a sus obras y me consagró a Jesucristo, para llevar
mi cruz con Él , en la fidelidad de cada día a la voluntad del Padre.
En presencia de toda la iglesia, te reconozco ahora por mi Madre y Soberana. Te ofrezco y
consagró mi persona, mi vida y el valor de mis buenas acciones, pasadas, presentes y futuras.
Dispon de mí y de cuánto me pertenece, para la mayor gloria de Dios en el tiempo y la
eternidad.
Madre del Señor, acepta mi oblacion y preséntala a tu Hijo; si Él me redimió con Tu
colaboración, debe también ahora recibir de Tu mano, el don total de mí mismo. Que yo viva
plenamente ésta consagración, para prolongar en mí la amorosa obediencia de Tu Hijo y dar
respuesta vital a la misión que Dios te ha confiado en la historia de la salvación.
Madre de Misericordia, alcánzame la verdadera sabiduría de Dios y hazme plenamente
disponible a tu acción maternal.
Oh Virgen fiel, haz de mi un auténtico discípulo de Tu Hijo, la sabiduría encarnada.
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13- *DÉCIMO TERCER DÍA*

*MENSAJE*
«Queridos hijos: yo espero la respuesta de sus corazones de una manera muy especial; apelo
a ellos por medio de mi Corazón Inmaculado, para que sean mis hijos. Sus corazones son la
alegría de mis tiempos venideros; estén cada uno de ustedes en esta extraordinaria unión.
Queridos hijos, yo los invito a entrar en éste Sagrado Refugio, para ser su guía y protección
para un futuro próximo; por favor escuchen y reciban mi Corazón de ésta manera, porque yo
solo tengo un deseo; éste deseo es el de conducirlos hacia la santificación y que su santidad es
el deseo más grande de Dios en el Cielo».
¿Madre, dinos que es lo que más necesitas de nosotros en estos días?.
«Ángel mío, yo necesito y deseo solamente un corazón abierto; rueguen por ésto, por encima
de todo lo demás y todo puede ser y será alcanzado por cada alma.
Queridos hijos: vengan a su Madre y permitan que mi triunfo llene sus esperanzas y deseos».
(Octubre 1 de 1993)

*GUÍA*
El Hijo de Dios escogió encerrarse en el vientre de una humilde Sierva; Él, atrajo el esplendor
de su gloria a éste lugar escondido, Él, glorificó a su Padre y dió su Majestad a ésta velada
concepción, Él, entregó su vida a su cuidado desde su nacimiento; durante sus treinta años
ocultos y aún en la cruz, Él unió sus sufrimientos a los de Ella; fue Ella quien le dió la vida, lo
alimentó, lo mantuvo y luego lo sacrificó por nosotros. Él, comenzó su ministerio por su humilde
ruego en Caná.
El Espíritu Santo escogió hacer uso del vientre de una humilde sierva; aunque Él no hubiera
tenido necesidad de Ella para llevar su fruto a la culminación. Sin embargo, al ser concebido en
Ella y por medio de Ella, sucedió el Misterio de Gracia, desconocido hasta para el más
ilustrado; ¿si Dios escogió esa manera para venir al mundo, ¿Quiénes somos nosotros para
merecer o siquiera pedir encontrar un camino diferente para llegar de nuevo a Él? Fue del
Corazón Inmaculado de María, de donde las gotas de sangre fueron impulsadas, para que
circularan desde su corazón, a su vientre, y crear la concepción de Jesús. He aquí entonces,
que nosotros estamos llamados una vez más, a abrir nuestros corazones y permitir que Jesús
sea concebido espiritualmente dentro de nuestros corazones y de allí, en nuestro ser.

*DIRECCIÓN*
Dios quiso crear una fuente de gracia en el Corazón de Nuestra Señora, desde las cámaras del
Corazón de Ella; Él desea regar estas gracias sobre todos nosotros, Él, nos invita a rendirle
homenaje de la manera que Él más desea: por medio de la devoción al Corazón Inmaculado de
su Madre.
Dios pide que nos consagremos al Corazón de María. Nuestra Señora no pide nada para Ella
misma, sólo desea que se cumplan los deseos de Dios Padre. Ella quiere traer la unidad al
mundo de una manera divina. Nuestra Señora nos llama a unirnos a Jesús, por medio de Ella
y que cada corazón sea unido por este mismo lazo.
Ésta es la obra de la Gracia Divina, que en el final veremos como la mano de Dios. Hoy Él nos
envía a su Madre, para prepararnos para un tiempo que nosotros no podemos anticipar; Ella
viene a desplegar un mensaje y advertirnos personalmente sobre los deseos de sus suaves
caricias, y nos llevará de la mano hasta su abrazo sagrado; porque no hay caricia igual que la
de una madre a su hijo.

*MEDITACIÓN*
¡Oh Inmaculado Corazón de María!, guíanos en esta batalla por la culminación de tu triunfo;
haz que toda la humanidad se junte para toda la eternidad, en lo más profundo de tu triunfante
Corazón Inmaculado; permite que crucemos el umbral del Cielo, hasta el Sagrado Corazón de
tu Hijo. Crea en mí un corazón puro adornado de virtudes; fortaléceme en mis pruebas,
envuelve mi alma en tu ternura y en los momentos de regocijo, junta tu sonrisa con la mía.
Querida Madre, coloca mi corazón dentro del tuyo.
*«Ahora pues hijos escúchenme; felices los que siguen mis caminos. Escuchen mi enseñanza y
háganse sabios, no lo desprecien»*
(Prov. 8:32-33)
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*Repitamos todos los días la siguiente oración:*

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Renunció a Satanás, a sus seducciones y a sus obras y me consagró a Jesucristo, para llevar
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En presencia de toda la iglesia, te reconozco ahora por mi Madre y Soberana. Te ofrezco y
consagró mi persona, mi vida y el valor de mis buenas acciones, pasadas, presentes y futuras.
Dispon de mí y de cuánto me pertenece, para la mayor gloria de Dios en el tiempo y la
eternidad.
Madre del Señor, acepta mi oblacion y preséntala a tu Hijo; si Él me redimió con Tu
colaboración, debe también ahora recibir de Tu mano, el don total de mí mismo. Que yo viva
plenamente ésta consagración, para prolongar en mí la amorosa obediencia de Tu Hijo y dar
respuesta vital a la misión que Dios te ha confiado en la historia de la salvación.
Madre de Misericordia, alcánzame la verdadera sabiduría de Dios y hazme plenamente
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14- *DÉCIMO CUARTO DÍA*

*MENSAJE*
«Ángel mío: la oración es el centro fundamental para la consagración; en la unidad de la
oración Dios puede manifestarse al alma, encerrarla y guiarla de una manera especial; es por
medio de la oración como nosotros podemos enfocar su voluntad.
El centro de preparación para la consagración está en la unión de la oración; la oración ha de
ser la constante comunicación entre el alma y Dios, es la solitud la que permite acariciar al alma
profundamente.
Rueguen para que todo les sea dado de su mano, para descargar sus corazones y para tener
tranquilidad y calma; cuando sus almas hayan encontrado la profundidad de la solitud, es
entonces cuando Dios podrá escribir en sus corazones… » (Marzo 18 de 1993)

*GUÍA*
El propósito de la consagración es para unirnos inseparablemente a Nuestra Señora; Ella en
cambio, viene a unir cada alma con su Hijo quien tiene el propósito de traer la salvación a la
humanidad. Todo lo que Nuestra Señora hará es aportar su donación para la misión de su Hijo
en «El plan de salvación»; solamente para tomar parte en este plan es la razón por la cual Ella
fue designada para seguir el flujo de gracia que viene de aquel que la envía.
En Nuestra Señora ha sido creada la manera de cumplir este plan: a Ella le fue otorgada la
posición de Intercesora todo lo que Ella pide es completar el propósito del Plan de Dios; la
actuación de Nuestra Señora en el Plan total de Dios es en verdad la realización de su valor
como Intercesora, la consagración a su Corazón sentará el fundamento de nuestras almas para
colaborar con el Plan Universal de Dios.

*DIRECCIÓN*
Nuestra Señora nos recuerda que las almas que se entreguen a Ella encontrarán una vida llena
de gracia y gloria eterna; así como a Ella la llaman «Estrella de Mar», la patrona que guía los
barcos hacia el puerto, así Ella guiará nuestras almas a través de su portal Inmaculado hasta el
Corazón de su Hijo. Por su intercesión, nuestras intenciones, oraciones y peticiones son
dirigidas al Cielo de una manera especial.
El poder de su intercesión es tan grande en la manera de hacerlo que es imposible que no
puedan ser escuchadas o rechazadas por su Hijo. Ella ruega continuamente por nosotros para
obtener las gracias a nuestras necesidades, porque Ella está siempre dispuesta a asistir a todo
el que la invoque; para obtener la salvación es suficiente pedir auxilio de sus oraciones. Por
medio de esta consagración, nosotros invocamos su más poderosa intercesión que contiene la
gracia de su propio corazón entretejido con el corazón de su Hijo.

*MEDITACIÓN*
¡Oh Inmaculado Corazón de María!, quien contiene el poder invencible de conquistar
innumerables pecadores; nadie puede resistirse a tu poder ya que el Salvador lo considera
como el suyo. Querida Madre que estás unida a Dios en la salvación de los pecadores
concédele a mi alma tu gran intercesión ahora y en la hora de mi muerte; yo pongo todas mis
peticiones a tus pies para que tú puedas llevarlas a lo profundo del Corazón de Jesús.
Consuélame en mis momentos de aflicción, protégeme en mis momentos de desesperación,
ten compasión de las miserias de mi alma.

¡Oh Virgen Santa! mediadora de todas las gracias del Cielo, reina en mi corazón.
*«En verdad, el Todopoderoso hizo grandes cosas para mí; reconozcan que Santo es su
Nombre»*
(Lucas 1:49)
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Renunció a Satanás, a sus seducciones y a sus obras y me consagró a Jesucristo, para llevar
mi cruz con Él , en la fidelidad de cada día a la voluntad del Padre.
En presencia de toda la iglesia, te reconozco ahora por mi Madre y Soberana. Te ofrezco y
consagró mi persona, mi vida y el valor de mis buenas acciones, pasadas, presentes y futuras.
Dispon de mí y de cuánto me pertenece, para la mayor gloria de Dios en el tiempo y la
eternidad.
Madre del Señor, acepta mi oblacion y preséntala a tu Hijo; si Él me redimió con Tu
colaboración, debe también ahora recibir de Tu mano, el don total de mí mismo. Que yo viva
plenamente ésta consagración, para prolongar en mí la amorosa obediencia de Tu Hijo y dar
respuesta vital a la misión que Dios te ha confiado en la historia de la salvación.
Madre de Misericordia, alcánzame la verdadera sabiduría de Dios y hazme plenamente
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15- *DÉCIMO QUINTO DÍA*

*MENSAJE*
«Ángel mío: Dios Padre considera de suma importancia la consagración de las almas a mi
Inmaculado Corazón; por ésta razón, yo les pido rezar el Santo Rosario todos los días,
practicar la devoción de los primeros sábados y recurrir a mí con tus peticiones, para yo
exponerlas ante Él. Haz todo esto por amor a mí, que yo todo lo ofrezco por amor a tí.
Querido ángel mío, comienza cada día de ésta manera:
*«Oh María, transforma mí corazón como el tuyo; colócale alrededor una corona de
pureza, adornada con virtud; toma mi corazón querida Madre, consagrado como tuyo
propio; preséntaselo a Dios Padre como una ofrenda de mí para tí. Ayúdame, ¡Oh! María,
en hacer tu Corazón, más conocido cada día»*,
(Marzo 19 de 1993)

*GUÍA*
La consagración es un acto necesario, para que se cumpla el Triunfo de Nuestra Señora. Su
triunfo elevará a los creyentes, al estado de culminación necesaria para el Reinado del Sagrado
Corazón y juntos, abrirán el paso para la causa de la Redención e Intercesión, que nace de la
unión de los dos corazones.
Nuestra Señora nos llevará de la consagración al triunfo; y el triunfo será entonces la base para
el Reino del Sagrado Corazón. Dentro de éstos dos corazones se encierra el plan de Dios para
redimir al mundo.
*DIRECCIÓN*
Al entregar nuestros corazones a la Madre de Dios, no nos hagamos la ilusión de que no
tenemos que pagar su precio, Ella pide ser Nuestra Madre y nosotros prometemos ser sus
hijos; pero exige ciertos requisitos:

PRIMERO:
Nosotros debemos enmendar nuestra vida y rechazar el pecado y la maldad mundana.
SEGUNDO:
Es necesario entregarles nuestros corazones, nuestras mentes y el cuidado de nuestras almas.
TERCERO:
Debemos atraer a otros para que amen su Corazón Inmaculado.
CUARTO:
Debemos permanecer para siempre a sus pies y dar gracias incesantemente al Señor, por el
regalo de su propia Madre.

*MEDITACIÓN*
¡Oh Inmaculado Corazón de María!, ruega para que yo obtenga la pureza del alma, porque a tí
se te otorga todo lo que pides; ¡Oh María!, yo encomiendo mi alma a tu cuidado maternal,
alcánzame la virtud de la perseverancia para obtener la gracia divina; permíteme por medio de
ésta consagración, recurrir a tí siempre en todas mis tentaciones y en todos los peligros de
perder la vida eterna. En la hora de mi muerte asísteme y encomienda mi alma en las manos
del Padre; en ti pongo toda mi confianza y mi convicción enfocadas hacia el bien de tu triunfo.

*«Comprueben ahora que no he trabajado por mí sólo, sino para los que buscan la sabiduría»*
(Eclesiastés 24:34)
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bautismales.
Renunció a Satanás, a sus seducciones y a sus obras y me consagró a Jesucristo, para llevar
mi cruz con Él , en la fidelidad de cada día a la voluntad del Padre.
En presencia de toda la iglesia, te reconozco ahora por mi Madre y Soberana. Te ofrezco y
consagró mi persona, mi vida y el valor de mis buenas acciones, pasadas, presentes y futuras.
Dispon de mí y de cuánto me pertenece, para la mayor gloria de Dios en el tiempo y la
eternidad.
Madre del Señor, acepta mi oblacion y preséntala a tu Hijo; si Él me redimió con Tu
colaboración, debe también ahora recibir de Tu mano, el don total de mí mismo. Que yo viva
plenamente ésta consagración, para prolongar en mí la amorosa obediencia de Tu Hijo y dar
respuesta vital a la misión que Dios te ha confiado en la historia de la salvación.
Madre de Misericordia, alcánzame la verdadera sabiduría de Dios y hazme plenamente
disponible a tu acción maternal.
Oh Virgen fiel, haz de mi un auténtico discípulo de Tu Hijo, la sabiduría encarnada.
Contigo, Madre y modelo de mi vida, llegaré a la perfecta madurez de Jesucristo, en la tierra y

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a la gloria del cielo. Amén.

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16- *DÉCIMO SEXTO DÍA*

*MENSAJE*
«¿Queridos hijos: podemos ser todos uno? Les pido la unidad del alma y del corazón; las
tareas que les mando realizar, son de naturaleza divina; si, es cierto que yo ayudaré a mis hijos
de Occidente, pero por encima de ésto serán ustedes los que harán posible la culminación de
mí triunfo, para el plan Divino de la gracia de Dios al mundo.
Queridos hijos: miren al Cielo, allá arriba, vean cómo el viento cuando sopla, mueve todas las
nubes al mismo tiempo; el viento sólo las mueve y las lleva con la brisa del cielo a donde Dios
quiere. De ésta manera vendrá el Espíritu Santo. El hará volar tu alma y la llevará ante Él, al
unísono con mí Corazón».
Madre, ¿cómo haremos volar nuestros corazones de ésta manera?
«Por medio de la consagración, ustedes serán liberados del mundo y capturados por Mí; vayan
en paz y amor y el Espíritu Santo los moverá a convertir sus almas»
(Marzo 23 de 1993)

*GUÍA*
Nuestra Señora nos llevará de la consagración al triunfo y de allí al Reino del Sagrado
Corazón, que es la parte de la Intercesión en el plan de Dios; de ésta manera,
seremos llevados a la hora final de la gracia. El propósito del triunfo, es para preparar las almas
a recibir la gracia redentora del Sagrado Corazón. La gracia de la hora final, es la gracia que
será otorgada a las almas al momento de proceder a la venida definitiva del reino de Dios sobre
la tierra; la hora en que la tierra volverá a su estado original. Nuestra Señora se refiere a la hora
final, como al segundo adviento que traerá la unión de los dos corazones.

*DIRECCIÓN*
Las almas consagradas no tienen una necesidad absoluta del mundo material, las cosas de la
tierra se olvidan y las almas preservan su ser únicamente para Dios; por lo tanto, nosotros
debemos consagrar cada nuevo día a Su servicio, uniendo nuestra voluntad a Su voluntad en
su constante aceptación.
Lo más querido que tenemos es nuestra propia voluntad y Dios nos pide continuamente que se
la ofrezcamos como un sacrificio. Nada contenta más a Dios, que el ofrecimiento de nuestra
propia voluntad, sin reserva; felíz el alma que no tiene más voluntad que la de Dios.

*MEDITACIÓN*
¡Oh Inmaculado Corazón de María!, permite que mí alma sea conducida de la manera que Dios
desea; te suplico Madre querida, que me hagas saber qué es lo que más complace a Dios.
Ayúdame para que mí
alma viva en su divina voluntad y para que así pueda traerle el sacrificio de mi voluntad propia
como una ofrenda de mi unión con Él. Haz que mi alma vuelva al unísono con los deseos del
Espíritu Santo, para que pueda ser llevada solamente a los lugares que Él designe.

*«Yo Soy La Sierva del Señor; hagase en mí lo que has dicho»*


(Lucas 1:38)
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*Repitamos todos los días la siguiente oración:*

Consciente de mi vocación cristiana, renuevo hoy en Tus manos, mis compromisos


bautismales.
Renunció a Satanás, a sus seducciones y a sus obras y me consagró a Jesucristo, para llevar
mi cruz con Él , en la fidelidad de cada día a la voluntad del Padre.
En presencia de toda la iglesia, te reconozco ahora por mi Madre y Soberana. Te ofrezco y
consagró mi persona, mi vida y el valor de mis buenas acciones, pasadas, presentes y futuras.
Dispon de mí y de cuánto me pertenece, para la mayor gloria de Dios en el tiempo y la
eternidad.
Madre del Señor, acepta mi oblacion y preséntala a tu Hijo; si Él me redimió con Tu
colaboración, debe también ahora recibir de Tu mano, el don total de mí mismo. Que yo viva
plenamente ésta consagración, para prolongar en mí la amorosa obediencia de Tu Hijo y dar
respuesta vital a la misión que Dios te ha confiado en la historia de la salvación.
Madre de Misericordia, alcánzame la verdadera sabiduría de Dios y hazme plenamente
disponible a tu acción maternal.
Oh Virgen fiel, haz de mi un auténtico discípulo de Tu Hijo, la sabiduría encarnada.
Contigo, Madre y modelo de mi vida, llegaré a la perfecta madurez de Jesucristo, en la tierra y

🙏🌹🙏
a la gloria del cielo. Amén.

_________________
17- *DÉCIMO SÉPTIMO DÍA*

*MENSAJE*
«Ángel mío: La culminación de mi triunfo estará a la altura de la respuesta de mis hijos; te digo
que vendrá como el viento. No verás de qué dirección viene, ni cuán cerca o lejos está, solo
sentirás su roce y oirás su voz; tienes que estar listo». (Agosto 3 de 1993)

*GUÍA*
Sin la consagración, es imposible que florezcan nuestras almas en la relación de Dios y
Nuestra Señora, hasta el grado en que Él ha destinado que ofrezcan nuestras almas. Quien se
niegue a Nuestra Señora nunca podrá alcanzar la altura donde Dios desea llevarla; estas
gracias que vienen de Dios son dadas con la intención de que sean aceptadas únicamente
dentro de la unión que Él ha creado.
El alma se formará en Jesús y Jesús dentro del alma, porque la cámara de los sacramentos
divinos está en el seno de Nuestra Señora, donde Jesús y todos los elegidos han sido
formados.
Ésta es la razón por la cual nos comprometemos a la consagración a Nuestra Señora: para
establecer más perfectamente la consagración de nuestros corazones a su Hijo.

*DIRECCIÓN*
Para ocupar nuestro lugar en el triunfo de Nuestra Señora, nosotros debemos ser como las
diez vírgenes que esperan la llegada del novio; debemos esperar con las lámparas llenas de
aceite y estar listos en estado de gracia para la llegada de su triunfo; mantengámonos fuertes
en esta batalla final por la paz del mundo.
Cuando los golpes de la persecución nos alcancen, demos el ejemplo y permanezcamos
imperturbables y alcemos en alto nuestra espada de la verdad, para alumbrar el camino de los
que buscan en la oscuridad. Para los consagrados a su Corazón Inmaculado todo es ocasión
de mérito y consuelo.

*MEDITACION*
¡Oh Inmaculado Corazón de María!, ayúdame para que mi alma nunca contradiga la voluntad
de Dios; permíteme esperar con la lámpara encendida la llegada de tu triunfo. Querida Madre,
yo deseo corresponder a los deseos de Dios, así como tú lo has hecho siempre; haz que las
llamas de amor que consumieron la vida de mi Jesús en el altar de la Cruz, vengan y tomen
posesión de mi Corazón entero; concédeme que esté envuelto solamente en tu amor y que
solo suspire por amarte más. Todo lo espero por la intercesión de tu corazón; ¡Oh Virgen
Santísima!.

*«Guárdame en tu corazón como tu sello»*


(Cantar de los cantares 8, 6)
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*Repitamos todos los días la siguiente oración:*

Consciente de mi vocación cristiana, renuevo hoy en Tus manos, mis compromisos


bautismales.
Renunció a Satanás, a sus seducciones y a sus obras y me consagró a Jesucristo, para llevar
mi cruz con Él , en la fidelidad de cada día a la voluntad del Padre.
En presencia de toda la iglesia, te reconozco ahora por mi Madre y Soberana. Te ofrezco y
consagró mi persona, mi vida y el valor de mis buenas acciones, pasadas, presentes y futuras.
Dispon de mí y de cuánto me pertenece, para la mayor gloria de Dios en el tiempo y la
eternidad.
Madre del Señor, acepta mi oblacion y preséntala a tu Hijo; si Él me redimió con Tu
colaboración, debe también ahora recibir de Tu mano, el don total de mí mismo. Que yo viva
plenamente ésta consagración, para prolongar en mí la amorosa obediencia de Tu Hijo y dar
respuesta vital a la misión que Dios te ha confiado en la historia de la salvación.
Madre de Misericordia, alcánzame la verdadera sabiduría de Dios y hazme plenamente
disponible a tu acción maternal.
Oh Virgen fiel, haz de mi un auténtico discípulo de Tu Hijo, la sabiduría encarnada.
Contigo, Madre y modelo de mi vida, llegaré a la perfecta madurez de Jesucristo, en la tierra y

🙏🌹🙏
a la gloria del cielo. Amén.

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18 *DÉCIMO OCTAVO DÍA*

*MENSAJE*
«El centro de mi misión, es traer todos los corazones a un estado de unidad; unidad es ser UN
corazón, tener la mente puesta solamente en la imitación de mi Inmaculado Corazón, éste es el
camino a la santidad que mi Jesús perfeccionó en mí. Vengo a traerles todo lo que fue creado
en mí y todo lo que yo aprendí; amen sólo lo que es santo y bueno y no sucumban ante la idea
de pecar.
Les digo que para alcanzar la más profunda paz y el amor de Dios. Hay que dar la vida por la
luz de ésta misión; la unidad es el Espíritu de mi triunfo y la luz de mi misión es la paz. El
cumplimiento de éste plan de gracia divina, está en la conversión de los corazones y ésta es la
respuesta que yo les pido».
(Agosto 10 de 1993)

*GUÍA*
Jesús escogió a Nuestra Señora como compañera inseparable de su vida, de su muerte y de
su poder en el Cielo y sobre la tierra; según su majestad, Él le dio a Ella, por medio de la
gracia, todos los derechos y privilegios del Reino. Por medio de ésta unión celestial y por
supuesto en la Trinidad, Jesús concede a Nuestra Señora, las gracias divinas de compartir
completamente todo lo de Él y en igual medida. Éste es el objeto de la Inmaculada Concepción.

*DIRECCIÓN*
Busca alegría en tu consagración: cuando te humillen y te traten como último, cuando seas
objeto de ridículo y tratado como tonto, cuando seas censurado aunque sea sin motivo, no
trates de excusarte, no busques ser excusado por otros, no pongas obstáculos cuando otros
revelen tus faltas; cuando recibas una humillación no busques de quien viene; y si lo
descubres, ten cuidado de no reprocharselo y no demuestres que lo sabes, al contrario,
inclúyelo en tus oraciones por los demás, busca una unión humilde con Dios.
Responde con la gracia de tu consagración, a ser como uno en la misión de Nuestra Señora. El
triunfo de su Corazón Inmaculado en nosotros sólo se podrá encontrar cuando tú te consideres
como nada, porque es entonces cuando Dios llevará tu alma hasta las alturas de una sagrada
unión.
¡Oh Inmaculado Corazón de María!, te pido tu intercesión, para obtener la gracia de la
humildad para mi alma; para que reconociendo la grandeza de la obra de Dios en mí,
pueda yo humillarme ante su presencia. Madre querida, ayúdame en los tiempos de
persecución, ridiculez y ofensas, para que yo pueda ofrecer los sufrimientos de mi alma
por la gracia de tu triunfo. Que pueda ofrecerte una mente ingenua para que mi
consagración sea más provechosa a tu Inmaculado Corazón.
Ruego para que cada sufrimiento me traiga conocimientos al Divino plan de Dios para su
triunfo, y que el Reino del Sagrado Corazón de tu Hijo, pueda llegar a la culminación por
medio de la consagración de cada corazón unido a través del tuyo.

*MEDITACIÓN"
¡Oh Inmaculado Corazón de María!, te pido tu intercesión, para obtener la gracia de la humildad
para mi alma; para que reconociendo la grandeza de la obra de Dios en mí, pueda yo
humillarme ante su presencia. Madre querida, ayúdame en los tiempos de persecución,
ridiculez y ofensas, para que yo pueda ofrecer los sufrimientos de mi alma por la gracia de tu
triunfo. Que pueda ofrecerte una mente ingenua para que mi consagración sea más
provechosa a tu Inmaculado Corazón.
Ruego para que cada sufrimiento me traiga conocimientos al Divino plan de Dios para su
triunfo, y que el Reino del Sagrado Corazón de tu Hijo, pueda llegar a la culminación por medio
de la consagración de cada corazón unido a través del tuyo.

*«Si os insultan por el nombre de Cristo, felices ustedes; por que el Espíritu que comunica la
gloria, descansa sobre ustedes»*
(1 Pedro 4:14)
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*Repitamos todos los días la siguiente oración:*

Consciente de mi vocación cristiana, renuevo hoy en Tus manos, mis compromisos


bautismales.
Renunció a Satanás, a sus seducciones y a sus obras y me consagró a Jesucristo, para llevar
mi cruz con Él , en la fidelidad de cada día a la voluntad del Padre.
En presencia de toda la iglesia, te reconozco ahora por mi Madre y Soberana. Te ofrezco y
consagró mi persona, mi vida y el valor de mis buenas acciones, pasadas, presentes y futuras.
Dispon de mí y de cuánto me pertenece, para la mayor gloria de Dios en el tiempo y la
eternidad.
Madre del Señor, acepta mi oblacion y preséntala a tu Hijo; si Él me redimió con Tu
colaboración, debe también ahora recibir de Tu mano, el don total de mí mismo. Que yo viva
plenamente ésta consagración, para prolongar en mí la amorosa obediencia de Tu Hijo y dar
respuesta vital a la misión que Dios te ha confiado en la historia de la salvación.
Madre de Misericordia, alcánzame la verdadera sabiduría de Dios y hazme plenamente
disponible a tu acción maternal.
Oh Virgen fiel, haz de mi un auténtico discípulo de Tu Hijo, la sabiduría encarnada.
Contigo, Madre y modelo de mi vida, llegaré a la perfecta madurez de Jesucristo, en la tierra y

🙏🌹🙏
a la gloria del cielo. Amén.

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19- *DÉCIMO NOVENO DÍA*

*MENSAJE*
«Para llegar a ser un hijo de mi triunfo, se necesita una metamorfosis del corazón; ésto
requiere una gracia extraordinaria en el alma, una unión de naturaleza divina. La batalla está
revelada ya, ahora todos deben escoger de qué lado van a escoger su alianza; no existe un
área neutral, si no me permites poseer tu corazón, te prometo que satanás no permitirá que se
quede dormido, y él lo poseerá en el momento en que éste se me niegue.
Te digo que es verdad que mi triunfo traerá futuras consecuencias sobre el mundo; el mundo
necesita hoy más que nunca de la oración, para alcanzar la unidad, no de las manos, sino de
los corazones; es necesario que cada hijo comprometido en éste plan divino, una su corazón al
mío, sólo así, se unirán todos los esfuerzos.
Recuerda que el orgullo es el mayor adversario del hombre, es la semilla de la discordia y de la
ilusión; el tiempo es tan crítico ahora, que yo no puedo expresarte la importancia de tus
sinceros esfuerzos en éstos días».
(Agosto 21 de 1993)

*GUÍA*
Nuestra perfección consiste en ser moldeados, unidos y consagrados a Jesús; para hacer ésto,
debemos buscar la manera de cumplir con éstos requisitos. Si deseamos ser consagrados total
y completamente en unión con Jesús, debemos seguir el camino hacia Él, diseñado para éste
propósito específico.
Si el alma de Nuestra Señora es la que estaba más en conformidad con Jesús, no hay nada
más natural, que llegar por medio de Ella a una profunda conformidad por Dios. La ruta para
llegar a ésta perfecta unión, es por medio de la consagración; mientras más unidos estemos
con Ella, más profunda será nuestra unión con su Hijo, de modo que la perfecta consagración a
Dios sólo es completa por medio de nuestra consagración al Corazón Inmaculado de Nuestra
Señora.

*DIRECCIÓN*
Nosotros debemos sentir regocijo en nuestra consagración, por el bien que se difundirá a todos
en pro del triunfo de Nuestra Señora.
Debemos reconocer: ¿cuándo nos hemos extraviado de la caridad ejemplar de Nuestra
Señora?, ¿hemos sufrido más por los demás que por nosotros mismos?, ¿tenemos envidia del
éxito de los demás, creyéndolos desmerecedores, tal vez porque lo consideramos un obstáculo
para nuestro propio avance?; La consagración a Nuestra Señora nos ayuda a avanzar en
caridad hacia el bien de los demás.
El triunfo vendrá cuando busquemos el ejemplo de Nuestra Señora dentro del mundo; sin
embargo, satanás vendrá a apartarnos de éste santo intento; por ésto, debemos fortalecernos
cada día más, para sentir siempre el fervor que experimentaremos al momento de la
penetración del Espíritu Santo en nuestras almas, de acuerdo a la promesa de Nuestra Señora
al pronunciar nuestro *FIAT*.

*MEDITACIÓN*
¡Oh Inmaculado Corazón de María!, ayúdame a permanecer siempre como en el momento de
mi consagración y que busque siempre dar el amor de Dios, por medio de la caridad a todo los
que yo encuentre; deseo no ver las faltas que satanás exagera en los demás; que todos sean
para mí como tus hijos queridos, así como tú has hecho conmigo.
Destierra de mi alma el pecado del orgullo, que no me deje llevar por ilusiones y engaños
creados por satanás; deseo buscar el corazón de cada persona, para que con nuestras obras
juntemos nuestros corazones por el bien de tu triunfo.
Madre querida; tu triunfo, es una gracia de amor y unidad, movida por la acción de Espíritu
Santo, para crear una metamorfosis dentro de mi corazón; Virgen Santa, posee mi corazón
para que no caiga en las garras de satanás.

*«En realidad, Dios no está lejos de cada uno de nosotros, pues en Él vivimos, nos movemos y
existimos»* (Hechos 17:28)
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*Repitamos todos los días la siguiente oración:*

Consciente de mi vocación cristiana, renuevo hoy en Tus manos, mis compromisos


bautismales.
Renunció a Satanás, a sus seducciones y a sus obras y me consagró a Jesucristo, para llevar
mi cruz con Él , en la fidelidad de cada día a la voluntad del Padre.
En presencia de toda la iglesia, te reconozco ahora por mi Madre y Soberana. Te ofrezco y
consagró mi persona, mi vida y el valor de mis buenas acciones, pasadas, presentes y futuras.
Dispon de mí y de cuánto me pertenece, para la mayor gloria de Dios en el tiempo y la
eternidad.
Madre del Señor, acepta mi oblacion y preséntala a tu Hijo; si Él me redimió con Tu
colaboración, debe también ahora recibir de Tu mano, el don total de mí mismo. Que yo viva
plenamente ésta consagración, para prolongar en mí la amorosa obediencia de Tu Hijo y dar
respuesta vital a la misión que Dios te ha confiado en la historia de la salvación.
Madre de Misericordia, alcánzame la verdadera sabiduría de Dios y hazme plenamente
disponible a tu acción maternal.
Oh Virgen fiel, haz de mi un auténtico discípulo de Tu Hijo, la sabiduría encarnada.
Contigo, Madre y modelo de mi vida, llegaré a la perfecta madurez de Jesucristo, en la tierra y

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a la gloria del cielo. Amén.

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20- *VIGÉSIMO DÍA*

*MENSAJE*
«Ángel mío, ángel mío: qué feliz está mi Corazón; en éste momento se ha revelado mi triunfo,
les he dicho que mi triunfo siempre lo iban a sentir primero en el corazón; yo lo he sentido en
sus corazones hoy. Ustedes están más cerca y más fuertes en mí por medio de su
consagración; como yo les he dicho: El Espíritu Santo hace esta promesa fructífera.
La consagración es un acto de unión y de transformación de nuestro interior hacia Dios primero
y después hacia todo lo que Él ha creado; ahora les pido que pongan toda su concentración en
mi corazón solamente. Esta consagración debe ser constante, para que yo pueda siempre
estar presente en ti; debes encontrar tu fuerza dentro de tu corazón.
Corazón mío, ángel mío; busca como lo ha hecho cada uno, encontrar mi Corazón Inmaculado;
sigue adelante cuando lo encuentres, este es el verdadero don de la gracia que yo les he
prometido y que les dije se les revelará por completo; esta es mi promesa solemne: ustedes
sólo necesitan lo que se encuentra en mí, esta es la unión de la Trinidad hacia la cual yo los
guío.
Encuentra la confianza y la solución para cada decisión en mi Inmaculado Corazón; les
aseguro que por eso yo soy su refugio, a través de ustedes les doy la intensidad de esta gracia
con el propósito de unidad, para que encuentren en mí, la solidaridad y el sentido de dirección.
Vengo a traerles esta direccionada ahora, en tal forma que en este corto tiempo pueda llevar a
feliz término todo lo que sea necesario y más allá de su comprensión, tratad de encontrar
solamente lo que yo les he dicho y todo será realizado según los deseos de Dios. Recuerda
que permanecer conmigo es como ser uno con mi Inmaculado Corazón y con el Corazón de mi
Hijo».
(Agosto 29 de 1993)

*GUÍA*
La consagración viene a ser una perfecta renovación de los votos bautismales. Antes del
bautismo, estuvimos entregados a la maldad, mientras que en el bautismo hemos sido dados a
Jesús; en nuestra declaración de la consagración y en la renovación de estos votos, estamos
siendo entregados a Jesús por medio de Nuestra Señora; de esta manera, al rendirle honor a
Él, se lo rendimos a su más grande creación de gracia. Perteneciendo a Nuestra Señora, le
pertenecemos también a Él.

*DIRECCIÓN*
Dios siempre desea hablarle al corazón y no a la mente; la mente está llena de mucha más
voluntad propia, mientras que nuestros corazones permanecen en el umbral del alma. En
esencia, cuando Nuestra Señora nos pide abrir nuestros corazones, también nos pide abrir
nuestras almas para recibir su gracia; por medio de la consagración, nosotros descubrimos
como su Corazón palpita dentro del nuestro, para transmitir esa fuerza que Ella adquirió a
través de sus propias pruebas y sufrimientos.
Por éste acto somos transformados interiormente; nuestra alma está moldeada para ser un
receptáculo de gracias, así como Dios se lo pide a Nuestra Señora, Ella nos pide que
mantengamos nuestro corazón fijo en su Corazón Inmaculado, porque por medio de esta
decisión ganamos su protección y estaremos siempre envueltos en su abrazo maternal; en
nuestras tareas diarias, busquemos siempre a su Inmaculado Corazón, en Ella encontraremos
refugio.

*MEDITACIÓN*
¡Oh Inmaculado Corazón de María!, ruego con toda la intensidad de los deseos de mi corazón,
encontrar refugio en tu Inmaculado Corazón y ruego siempre que yo sepa recurrir a ti para
todas las cosas. Que tú me guíes y me des tu protección para encontrar mi solidaridad y mi
punto de dirección.
Enséñame Madre querida, a encontrar tu Corazón en todo lo que piense, diga y haga; inunda
mi corazón con los goces de tu triunfo, para que ellos me sostengan cuando llegue el momento
de la tribulación, dirige esta alma errante, para llegar hasta el fondo de tu Corazón donde tu me
ofreces el amor, la consolación y la compasión de la Santa Trinidad.

*«A esto han sido llamados; pues Cristo también sufrió por ustedes, dejándoles un ejemplo con
el fin de que sigan sus huellas»*
(1 Pedro 2:21)
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*Repitamos todos los días la siguiente oración:*

Consciente de mi vocación cristiana, renuevo hoy en Tus manos, mis compromisos


bautismales.
Renunció a Satanás, a sus seducciones y a sus obras y me consagró a Jesucristo, para llevar
mi cruz con Él , en la fidelidad de cada día a la voluntad del Padre.
En presencia de toda la iglesia, te reconozco ahora por mi Madre y Soberana. Te ofrezco y
consagró mi persona, mi vida y el valor de mis buenas acciones, pasadas, presentes y futuras.
Dispon de mí y de cuánto me pertenece, para la mayor gloria de Dios en el tiempo y la
eternidad.
Madre del Señor, acepta mi oblacion y preséntala a tu Hijo; si Él me redimió con Tu
colaboración, debe también ahora recibir de Tu mano, el don total de mí mismo. Que yo viva
plenamente ésta consagración, para prolongar en mí la amorosa obediencia de Tu Hijo y dar
respuesta vital a la misión que Dios te ha confiado en la historia de la salvación.
Madre de Misericordia, alcánzame la verdadera sabiduría de Dios y hazme plenamente
disponible a tu acción maternal.
Oh Virgen fiel, haz de mi un auténtico discípulo de Tu Hijo, la sabiduría encarnada.
Contigo, Madre y modelo de mi vida, llegaré a la perfecta madurez de Jesucristo, en la tierra y

🙏🌹🙏
a la gloria del cielo. Amén.

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21- *VIGÉSIMO PRIMER DÍA*

*MENSAJE*
«Ángel mío: yo te traigo el goce del Corazón de mi Hijo; regocijémonos por todo lo que hemos
alcanzado en este tiempo, y pido que todos permanezcan fieles a esta gracia divina del Cielo;
si todos permanecemos como uno, el Plan de Dios no podrá ser destruido por la influencia del
orgullo.
Vengo Para traer la abundancia de los bienes del Cielo; Dios Padre me envía con la gracia de
estos bienes preciosos para ser conferidos al alma, el halo de pureza adornada con todas las
virtudes. Es mi deseo colocar esta corona sobre cada uno de los corazones, que se arrodillen
ante mi altar para entregarme su corazón.
Les pido a cada uno de ustedes convertirse como signo de unidad para todo el mundo; esta es
la señal sempiterna de Dios, tres en uno, de mí todo es posible pero sólo si me dan su corazón.
Dios dará todo para llevar a cabo su plan; debo decirles que estos tiempos son muy urgentes,
muy pronto el mundo espera una transformación de tal grado, que no es posible imaginarse; es
la hora de abrirse el Cielo sobre la tierra y las puertas del infierno serán cerradas y removidas,
es la unión de los corazones, sus corazones, hacia la unión con nuestros dos Corazones; ruego
que tú aceptes mí suplica de reconciliación, unión y paz, esto es lo que te espera en mi
corazón.»
(Septiembre 1 de 1993)

*GUÍA*
Esta es la era de la gracia divina, está en medio de nosotros para penetrarnos profundamente,
con la bondad de la Misericordia de Dios. Un Padre amoroso y extraordinario se ha dignado
enviarnos una Madre, porque Él conoce bien la ternura que hay en sus caricias; con su infinita
sabiduría, Él ha escogido darnos este regalo. El corazón de Jesús fue derretido muchas veces
bajo la dulzura de la sonrisa de su Madre; Él encontró confort y protección en sus brazos y
sabiduría en sus palabras. ¿Cuánto ha debido amarnos para que también nosotros
experimentáramos esos mismos momentos?
Su dirección en los momentos de extravíos, su sonrisa en los momentos de alegría, o sus
lágrimas que se mezclan con las nuestras en los momentos de pecado; el modo como enseña
una madre, es un regalo de amor, mantener cerca el corazón de una madre nutrirá y ayudará a
lo largo del camino. Ella nos llama de una manera muy suave y cariñosa hacia la misión de su
triunfo y hacia lo profundo de su triunfante Corazón Inmaculado, nuestra consagración es
nuestro Si puesto a su servicio.

*DIRECCIÓN*
En la consagración de nuestros corazones, nosotros nos afirmamos en una unidad eterna y
también aceptamos los sacrificios de ésta misión; es la misión de la luz, de la verdad que es
recibida con desdén y disgusto por el mundo. Nosotros no debemos exponernos a lo que no
sea la verdad; también debemos reconocer que un esfuerzo a medias no sirve de mucho en
esta misión, este es un llamado a la convicción, una firme e inflexible creencia en el triunfo del
Inmaculado Corazón de María. Debemos buscar cada día esta seguridad en nuestra alma.

*MEDITACIÓN*
¡Oh Inmaculado Corazón de María!, haz que yo pueda reposar en la grandeza de tu triunfo;
acepta mi plegaria de reconciliación en unión con la paz de mi corazón y de mi mente y lleva
este deseo a Dios Padre. Ruego para que mi alma sea tan pura que su brillo ciegue la maldad
y lleve la gracia a los que poseen igual necesidad.
Abre mi corazón, querida Madre, cada día más y no permitas que se cierre ni siquiera un
momento, penetra en su profundidad y descubre todos los rincones escondidos de mi corazón,
para que no quede ninguna imperfección; te ruego que obtengas la victoria dentro de mi propio
corazón primero, para luego llevar esta gracia a todo el mundo.

*«Señor, Dios de Israel, dame las fuerzas en este momento»* (Judith 13, 7)
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*Repitamos todos los días la siguiente oración:*

Consciente de mi vocación cristiana, renuevo hoy en Tus manos, mis compromisos


bautismales.
Renunció a Satanás, a sus seducciones y a sus obras y me consagró a Jesucristo, para llevar
mi cruz con Él , en la fidelidad de cada día a la voluntad del Padre.
En presencia de toda la iglesia, te reconozco ahora por mi Madre y Soberana. Te ofrezco y
consagró mi persona, mi vida y el valor de mis buenas acciones, pasadas, presentes y futuras.
Dispon de mí y de cuánto me pertenece, para la mayor gloria de Dios en el tiempo y la
eternidad.
Madre del Señor, acepta mi oblacion y preséntala a tu Hijo; si Él me redimió con Tu
colaboración, debe también ahora recibir de Tu mano, el don total de mí mismo. Que yo viva
plenamente ésta consagración, para prolongar en mí la amorosa obediencia de Tu Hijo y dar
respuesta vital a la misión que Dios te ha confiado en la historia de la salvación.
Madre de Misericordia, alcánzame la verdadera sabiduría de Dios y hazme plenamente
disponible a tu acción maternal.
Oh Virgen fiel, haz de mi un auténtico discípulo de Tu Hijo, la sabiduría encarnada.
Contigo, Madre y modelo de mi vida, llegaré a la perfecta madurez de Jesucristo, en la tierra y

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a la gloria del cielo. Amén.

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22- *VIGÉSIMO SEGUNDO DÍA*

*MENSAJE*
«Ángel mío, escucha como nunca antes y comprende. Hoy Dios desea cumplir lo que comenzó
en Fátima, el mundo está al borde de recibir la gracia del poder del Cielo como nunca antes.
Dios desea donar a cada alma las posibilidades de ganar lluvia de gracias que Él envía del
Cielo. Mi Triunfo es la unión mística de los corazones, una gracia que no puede ser vista ni
oída, sino solo sentida en las profundidades del alma. Sé sincero en esta misión celestial;
necesito tu corazón ahora más que nunca; a través de ti vendrán un canal de gracia sobre
todos aquellos mis hijos que esperan con corazón abierto.
Esta ola de gracia vendrá a inundar el alma y todas las impurezas pueden ser lavadas
solamente si uno lo desea sinceramente. Te doy la llave para recibir esta gracia, ésta se
encuentra en una sencilla palabra en medio del corazón. Decir *«Sí»* permite que tu alma
florezca y que se le infunda la virtud. Os invito para que cada corazón responda de la manera
más deseada por Dios Padre: ser consagrado a Mi Inmaculado Corazón, porque esto no solo
abre sus corazones hacia mí, sino que los abre hacia Él, que es lo más importante. Lucha con
todas tus fuerzas para que todas las almas sean tocadas con este ruego del Cielo. El más
ardiente deseo de Dios Padre es que todas las multitudes sobre la tierra se junten como un
lazo sagrado de unidad. Únanse como nunca antes, junten corazón con corazón para que esta
unión de millones resuene en una sola voz: responde universal y ecuménicamente al llamado a
ser consagrado a mi Inmaculado Corazón y a mi abrazo Maternal
(Septiembre 4 de 1.993)

*GUÍA*
La consagración es la verdadera unión mística de los corazones, es la unidad que transforma y
convierte. Es una infusión de gracia tan intensa que hace imposible que el alma pueda
permanecer como antes de hacer esta promesa. Una ola de virtud caerá sobre el alma,
lanzándola a un ardiente deseo de agradar a Dios en este acto de culminación y por la
dedicación a los tiernos deseos de su Madre.
Como sabemos que su reino desciende del reinado de Ella, nosotros trabajamos la unión de los
corazones, para la unión de nuestros corazones hasta el centro de esta divina unión, por medio
de la consagración. De esta manera la unidad es creada por naturaleza divina y si
permanecemos unidos a su Corazón Inmaculado, también estaremos unidos a todos los
corazones consagrados a Ella, entonces nosotros seremos participantes de una unión universal
de corazones por medio de su corazón maternal.

*DIRECCIÓN*
Nosotros debemos tomar muy seriamente ésta promesa. Para recibir tal abundancia de
gracias, debemos ir con el corazón lleno de agradecimiento; debemos renovar nuestra
consagración diariamente, implorando el auxilio de Nuestra Señora para todo lo que el resto del
día nos pueda traer. Debemos esforzarnos cada día para extender la devoción de la
consagración al Inmaculado Corazón de María a todas las almas que esperan el Triunfo de su
misión. Nosotros estamos obligados a corresponder globalmente a su llamado.
Es así como nosotros debemos luchar para extender su deseo para que todos los corazones
permanezcan unidos, esto es también un llamado a toda la humanidad. El día de nuestra
consagración debe ser un día de Triunfo y exaltación, siempre que cada alma esté dedicada
totalmente a Dios, a su propia santificación y que sacrifique todo para atraer otra alma a la
misma conciencia de estas alturas.

*MEDITACIÓN*
¡Oh Inmaculado Corazón de María!, concede a mi alma el don de la gracia para obtener un
ardiente deseo de sinceridad, pureza y simplicidad! En estos dones del alma me será posible
retener la inocencia de mi consagración. Ayúdame a luchar con todas mis fuerzas para
preservar lo que ya poseo, la genuina respuesta a tu llamado. Que todos los que yo encuentre,
reciban el genuino regalo de tu Corazón a través de mi, que los favores que yo reciba por mi
unión contigo sean, querida Madre, como una ofrenda mía para todos. Acudo a tu Corazón
Inmaculado para continuar dirigiendo mi alma en la búsqueda de la serenidad y tranquilidad.

*«Porque de la manera que juzguen, serán juzgados y con la medida con que midan, serán
medidos»*
(Mateo 7, 2)
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*Repitamos todos los días la siguiente oración:*
Consciente de mi vocación cristiana, renuevo hoy en Tus manos, mis compromisos
bautismales.
Renunció a Satanás, a sus seducciones y a sus obras y me consagró a Jesucristo, para llevar
mi cruz con Él , en la fidelidad de cada día a la voluntad del Padre.
En presencia de toda la iglesia, te reconozco ahora por mi Madre y Soberana. Te ofrezco y
consagró mi persona, mi vida y el valor de mis buenas acciones, pasadas, presentes y futuras.
Dispon de mí y de cuánto me pertenece, para la mayor gloria de Dios en el tiempo y la
eternidad.
Madre del Señor, acepta mi oblacion y preséntala a tu Hijo; si Él me redimió con Tu
colaboración, debe también ahora recibir de Tu mano, el don total de mí mismo. Que yo viva
plenamente ésta consagración, para prolongar en mí la amorosa obediencia de Tu Hijo y dar
respuesta vital a la misión que Dios te ha confiado en la historia de la salvación.
Madre de Misericordia, alcánzame la verdadera sabiduría de Dios y hazme plenamente
disponible a tu acción maternal.
Oh Virgen fiel, haz de mi un auténtico discípulo de Tu Hijo, la sabiduría encarnada.
Contigo, Madre y modelo de mi vida, llegaré a la perfecta madurez de Jesucristo, en la tierra y

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a la gloria del cielo. Amén.

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23*VIGÉSIMO TERCER DÍA*

*MENSAJE*
«Ángel mío, vengo para asegurar tu corazón en la intención y en la dirección de mi petición
colocada dentro de ti. Querido, el llamado que pido compartas, no es por título ni por área
geográfica. Mi única misión en estos días es traer la unión a todos los corazones y guiarlos a
un abrazo con mi Hijo a través de la consagración a mi Inmaculado Corazón y su origen está
en el Cielo. Yo les concederé a todos el realizar éste esfuerzo, pero necesito los corazones de
ustedes.
Deseo que tú pongas ante mis hijos, tus hermanos, el llamado a ser uno bajo la bandera de mi
Inmaculado Corazón y de su Triunfo. Vengan juntos ahora como yo lo he pedido, ya que
desconocen el impacto global de mi Corazón sobre el mundo en estos días. Por favor acepten
la gracia que tanto deseo concederles. Estoy aquí para ser su refugio, no tengan miedo de este
deseo».
(Septiembre 7 de 1.993)

*GUÍA*
Nuestra Señora nos suplica que seamos consagrados a su Inmaculado Corazón y recibir y vivir
un llamado que nunca antes fue hecho. Ella nos pide este día abrir nuestros corazones y
permitir que la gracia del Cielo fluya como una corriente en cada uno de nuestros corazones.
La grave naturaleza de su voz permanece una vez más en la serenidad de todos los deseos de
Dios para lograr que sean conocidos hoy.
Éste llamado es de tal magnitud, que nosotros no podemos medirlo; Ella nos habla de la
importancia de estos tiempos, nosotros estamos a punto de recibir la gracia de Dios como
nunca antes; así el tiempo de gracia en que estamos es de una dimensión extraordinaria.
Ella pide que unamos nuestros corazones al de Ella sin vacilación, sin reserva, o sin dispensa;
que nos abandonemos a Ella totalmente. A pesar de todo lo que Ella le ha dado al mundo en el
curso de los siglos, muy especialmente en el curso de nuestra vida, nosotros continuamos
creyendo firmemente que nuestros corazones están mejor cuidados por nosotros mismos.

*DIRECCIÓN*
Tanto como nuestro pobre y frágil corazón sea capaz, nosotros estamos llamados a buscar los
deseos de Dios que serán realizados a través de nuestra consagración.
¿A qué altura está llamada a volar nuestra alma?. Estamos invitados al Reino de una
Coronación Celestial; por lo tanto debemos prometer primero nuestros corazones a su Sagrado
abrazo. Debemos abandonar nuestras almas para que sean adornadas tanto con penas como
con alegrías. Se nos pide que relevemos nuestros deseos y que resistamos a nuestra voluntad,
para así poder estar vacíos, para después ser llenados con voluntad.
En la diaria aplicación de nuestra consagración debemos encontrar un crecimiento de virtudes
y gracias; marcas a las almas vírgenes que pertenecen a su toque majestuoso.

*MEDITACIÓN*
¡Oh Inmaculado Corazón de María!, consume mi alma en Dios a través de tu abrazo maternal.
Concédeme a través de la meditación que la virtud pueda impregnarme y guiarme a una
imitación de su estado de gracia. Enciende mi corazón cada día para comprender más
profundamente este divino plan de Dios. Cultiva en las profundidades de mí ser el anhelo de
verdad y de justicia. Levanta la conciencia de mi alma a las alturas que Dios ha querido para
ella. Anímame, querida Madre, a pertenecer al Cielo y permanecer con mis pies por encima de
todo el mundo sin tocarlo. Amén.

*«Tu palabra es antorcha de mis pasos y luz en mi camino»* (Salmo 119, 105)
______________________________
*Repitamos todos los días la siguiente oración:*

Consciente de mi vocación cristiana, renuevo hoy en Tus manos, mis compromisos


bautismales.
Renunció a Satanás, a sus seducciones y a sus obras y me consagró a Jesucristo, para llevar
mi cruz con Él , en la fidelidad de cada día a la voluntad del Padre.
En presencia de toda la iglesia, te reconozco ahora por mi Madre y Soberana. Te ofrezco y
consagró mi persona, mi vida y el valor de mis buenas acciones, pasadas, presentes y futuras.
Dispon de mí y de cuánto me pertenece, para la mayor gloria de Dios en el tiempo y la
eternidad.
Madre del Señor, acepta mi oblacion y preséntala a tu Hijo; si Él me redimió con Tu
colaboración, debe también ahora recibir de Tu mano, el don total de mí mismo. Que yo viva
plenamente ésta consagración, para prolongar en mí la amorosa obediencia de Tu Hijo y dar
respuesta vital a la misión que Dios te ha confiado en la historia de la salvación.
Madre de Misericordia, alcánzame la verdadera sabiduría de Dios y hazme plenamente
disponible a tu acción maternal.
Oh Virgen fiel, haz de mi un auténtico discípulo de Tu Hijo, la sabiduría encarnada.
Contigo, Madre y modelo de mi vida, llegaré a la perfecta madurez de Jesucristo, en la tierra y

🙏🌹🙏
a la gloria del cielo. Amén.

_________________
24- *VIGÉSIMO CUARTO DÍA*

*MENSAJE*
Queridos hijos; el regalo más grande que ustedes pueden ofrecerme, es la consagración a mi
Inmaculado Corazón; es a través de éste regalo de ustedes, como Yo puedo ofrecerle este
regalo a Él.
Decir *«Sí»* a Dios, es la contestación de todos sus ruegos a Él, porque cuando ustedes digan
esta palabra con toda sinceridad, se volverá contra sus naturalezas el preguntar el ¿porqué? de
su Santa Voluntad, la respuesta de ustedes deberá ser ¿cómo? quiere Dios que hagamos su
voluntad y entonces Dios podrá revelar la solución a cada problema.
Imitar a mi Inmaculado Corazón, es seguir su Sagrada Voluntad y desear cumplir cada deseo
de su Sagrado Corazón. Reflejar mi Corazón es volverse lleno de gracia, practicar la virtud y
mantenerse en estado de pureza.
Entréguenme sus corazones y yo les prometo darles todas las gracias que Dios me ha
otorgado a mí. Además, esto significa dejar sus corazones a mi cuidado eterno. El *«Sí»* que
Dios desea, es el *«Sí»* de la eternidad; Por tanto hijos míos, éste sí, debe ser renovado cada
día. Vayan ahora y háblenle a todos sobre los regalos que yo deseo que todos reciban».
(Septiembre 8 de 1.993)

*GUÍA*
Debemos recordar dejar nuestros corazones al cuidado maternal de Nuestra Madre; nosotros
conocemos la magnitud de su victorioso Corazón Inmaculado, estamos invitados a una
celebración de increíbles proporciones; una conquista de corazones con una dimensión
imposible de medir.
Esta coalición formada entre el Inmaculado Corazón de María y nuestro corazón es tal, que
trae regocijo y tribulación. Nuestra Señora pide mucho del alma que tiene la alianza con Ella.
Por medio de nosotros, lograremos el cumplimiento de sus súplicas a Dios Padre. Debemos
comenzar a preguntar «¿cómo?» en todo lo que Él pida. En nuestra consagración descartamos
la necesidad de preguntar «¿por qué?» a Él.
Es la profundidad de nuestra sinceridad lo que nos permite abrir más nuestros corazones, para
comprender la Santa Voluntad de Dios; debemos entregarnos con alegría a convertimos en el
reflejo de éste Corazón majestuoso.

*DIRECCIÓN*
Consuélate en los sufrimientos de las pruebas de tu consagración, con la esperanza del
paraíso; aceptamos nuestras cruces con paciencia para que nuestros sufrimientos puedan ser
meritorios. Para ganar el Cielo toda labor en la tierra es pequeña, sería poco sufrir todas las
penas de la tierra por el disfrute de un solo momento en el Cielo.
Cuánto más debemos abrazar las cruces que Dios nos manda, sabiendo que los cortos
sufrimientos aquí, nos ganarán una felicidad eterna. No debemos sentir tristeza, sino consuelo
de Espíritu, cuando Dios nos manda las pruebas aquí abajo. Los que pasan a la eternidad con
los más grandes meritos, recibirán los más grandes premios. A cuenta de esto, Dios nos manda
tribulación. Las virtudes, que son las fuentes del mérito, son practicadas solamente con hechos.
Los que tienen más frecuentes ocasiones de pruebas hacen más actos de paciencia; los que
son insultados tienen mayores oportunidades de practicar la humildad, benditas las almas que
sufren aflicción con paz, pues ellas, por estos méritos recibirán la corona de la gloria. Ellas son
las almas que ganarán el centro de la virtud y la corona de la pureza.
El triunfo del Inmaculado Corazón de María garantiza todos los méritos del Cielo, porque
verdaderamente traerá las pruebas para así ganar la gracia.

*MEDITACIÓN*
¡Oh Inmaculado Corazón de María!, ruego tener las fuerzas para sobrellevar las aflicciones con
las cuales Dios probará mi amor. Que los méritos del Cielo permanezcan imbuidos en mi mente
y que la llama del amor sagrado permita a mi alma alcanzar la gloria eterna. Envía tus ángeles,
Madre querida, para proteger y cosechar éste corazón consagrado. Me abandono a tu cuidado
compasivo, solo deseo ser tu hijo. Guarda mi espíritu con tu manto de protección, ayúdame,
Virgen Santísima a buscar ayuda y refugio en ti.
*«Es verdad, me parece que lo que sufrimos en la vida presente, no se puede comparar con la
gloria que ha de manifestarse después en nosotros»*
(Romanos 8, 18)
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*Repitamos todos los días la siguiente oración:*

Consciente de mi vocación cristiana, renuevo hoy en Tus manos, mis compromisos


bautismales.
Renunció a Satanás, a sus seducciones y a sus obras y me consagró a Jesucristo, para llevar
mi cruz con Él , en la fidelidad de cada día a la voluntad del Padre.
En presencia de toda la iglesia, te reconozco ahora por mi Madre y Soberana. Te ofrezco y
consagró mi persona, mi vida y el valor de mis buenas acciones, pasadas, presentes y futuras.
Dispon de mí y de cuánto me pertenece, para la mayor gloria de Dios en el tiempo y la
eternidad.
Madre del Señor, acepta mi oblacion y preséntala a tu Hijo; si Él me redimió con Tu
colaboración, debe también ahora recibir de Tu mano, el don total de mí mismo. Que yo viva
plenamente ésta consagración, para prolongar en mí la amorosa obediencia de Tu Hijo y dar
respuesta vital a la misión que Dios te ha confiado en la historia de la salvación.
Madre de Misericordia, alcánzame la verdadera sabiduría de Dios y hazme plenamente
disponible a tu acción maternal.
Oh Virgen fiel, haz de mi un auténtico discípulo de Tu Hijo, la sabiduría encarnada.
Contigo, Madre y modelo de mi vida, llegaré a la perfecta madurez de Jesucristo, en la tierra y
🙏🌹🙏
a la gloria del cielo. Amén.

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25- *VIGÉSIMO QUINTO DÍA*

*MENSAJE*
«Queridos hijos: vengo a llamarlos a la conversión en una forma muy especial. Os invito a
consagraros a mi Inmaculado Corazón en la fiesta del día escogido para vuestra consagración,
a fin de que podáis glorificar a mi Hijo en la forma más preciosa. Fue Él, el primero en escoger
mi Corazón para que fuese manifestado a vosotros y ahora Él os invita a vosotros a hacer lo
mismo. Vengan a encontrarlo a Él donde tocó por primera vez la carne de la humanidad, aquí
donde la sangre de mi Corazón se convirtió en su presencia en mi vientre. Es en el centro de
mi corazón donde Él os espera, justo como en el momento antes de hacerse carne.
Vengan a éste refugio, para que yo también pueda tomarlos a cada uno de vosotros en mi
vientre, para convertirme en vuestra Madre y entonces seréis mis preciosos hijos. Es aquí
dentro de mi Inmaculado Corazón a donde yo os llamo». (Septiembre 9c de 1.993)

*GUÍA*
Dios le ha confiado a Nuestra Señora el mantenimiento, administración y distribución de todas
las gracias del Cielo para que así todas sus gracias y regalos pasen a través de sus manos.
Nuestra Señora regala a quien Ella desea, cuando Ella quiere, en la forma que Ella quiere, y
tanto como quiere, las gracias de Dios, las virtudes de su Hijo y los regalos del Espíritu Santo.
Por naturaleza, un hijo debe tener un padre y una madre. Esto es también cierto en el ámbito
de la naturaleza divina. Un Hijo de Dios lo recibe a Él como Padre y la Santísima Virgen le es
entregada como Madre.
Como María le dio carne a Jesús, el Rey de los elegidos, así también Dios quiere convertirnos
en hijos de esta Madre. Quien desee ser uno con Dios, también tiene que recibirla a Ella como
Madre por medio de la gracia, la cual Ella posee en su totalidad. Esto significa que Ella
continúa pasando las gracias de Dios a todos sus hijos.
Como el Espíritu Santo es el esposo de Nuestra Señora, Él trabaja en unión con Ella y para
Ella. Su mas divino trabajo es el verbo Encarnado, Jesucristo. El Espíritu Santo continúa
formando a los elegidos en Ella y por Ella en una forma divina y verdadera. Así como un hijo
logra satisfacer todas sus necesidades por su madre, en la misma forma nosotros, sus hijos
obtenemos todas las gracias por Nuestra Sagrada Madre.

*DIRECCIÓN*
Debemos buscar todo nuestro refugio dentro de su Inmaculado Corazón; así entraremos en su
vientre y nacemos de Ella hacia la misma luz de Cristo. Somos llevados por su cuidado al
centro de esta luz, para que nuestra senda hacia la santidad sea dirigida y guiada por su tierna
protección maternal. En nuestra consagración le entregaremos a Ella nuestras inseguridades y
debilidades y depositamos nuestra confianza dentro de su Inmaculado Corazón. Le debemos
ofrecer a Ella nuestros corazones cada día y así Ella puede darnos su guía y alegría en cada
obstáculo que encontremos. Finalmente, debemos entregarnos a Ella en total abandono,
poniéndonos completamente a su servicio. A cambio, Ella coloca todas nuestras obras a los
pies de su Hijo.
Por lo tanto, *«debemos lograr todo por el triunfo de Ella. Debemos defender su Gloria y sus
privilegios cuando sean atacados, acercar todas las almas a su cuidado y levantar la voz contra
aquellos que abusan de Ella, sin esperar ninguna recompensa por nuestros pequeños
servicios, excepto pertenecer al Corazón de Nuestra Madre».*

*MEDITACIÓN*
¡Oh Inmaculado Corazón de María!, te ofrezco la disposición de mi pequeño corazón. Enséñale
la virtud y construye dentro de él un alma de pureza, de simplicidad y un espíritu infantil. Dame
la fortalezas, querida Madre, para convertirme en un campeón de tu triunfo; que no descanse ni
un momento, ni ahorre un minuto de oración. Tómame en tu corazón, acaricia y cuida esta
alma infantil como la tuya propia. Líbrame, Madre mía, de mí mismo!.

*«¡Llévame! Corramos tras de ti»*


(Cantar de los Cantares 1:3)
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*Repitamos todos los días la siguiente oración:*

Consciente de mi vocación cristiana, renuevo hoy en Tus manos, mis compromisos


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Renunció a Satanás, a sus seducciones y a sus obras y me consagró a Jesucristo, para llevar
mi cruz con Él , en la fidelidad de cada día a la voluntad del Padre.
En presencia de toda la iglesia, te reconozco ahora por mi Madre y Soberana. Te ofrezco y
consagró mi persona, mi vida y el valor de mis buenas acciones, pasadas, presentes y futuras.
Dispon de mí y de cuánto me pertenece, para la mayor gloria de Dios en el tiempo y la
eternidad.
Madre del Señor, acepta mi oblacion y preséntala a tu Hijo; si Él me redimió con Tu
colaboración, debe también ahora recibir de Tu mano, el don total de mí mismo. Que yo viva
plenamente ésta consagración, para prolongar en mí la amorosa obediencia de Tu Hijo y dar
respuesta vital a la misión que Dios te ha confiado en la historia de la salvación.
Madre de Misericordia, alcánzame la verdadera sabiduría de Dios y hazme plenamente
disponible a tu acción maternal.
Oh Virgen fiel, haz de mi un auténtico discípulo de Tu Hijo, la sabiduría encarnada.
Contigo, Madre y modelo de mi vida, llegaré a la perfecta madurez de Jesucristo, en la tierra y

🙏🌹🙏
a la gloria del cielo. Amén.

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26- *VIGESIMO SEXTO DÍA*

*MENSAJE*
«Queridos hijos: los he llamado aquí, a mi alcoba para extenderles a ustedes esta agradable
noticia de alegría. Les hago el llamado de los siglos. Los invito a convertirse en mi Triunfo. Les
pido solamente ir hacia adelante a compartir la gracia que he concedido a cada uno de
ustedes.
Deseo que ustedes extiendan la devoción a Mi Inmaculado Corazón por medio de la
Consagración de sus corazones. Deseo que ustedes enciendan todas las almas al regalo que
ustedes están recibiendo. Recuerden esto: los invito a reunirse aquí en esta alcoba, creen una
unidad celestial: la unidad de Madre e hijo.
Tráiganme sus corazones el día de su consagración, vengan juntos ecuménica, universal y
globalmente. Eleven sus peticiones para el cumplimiento de mi Triunfo como nunca antes. Yo
estaré con ustedes.
Vendré a recibirlos dentro de mi Inmaculado Corazón, concédanme mi ardiente deseo, queridos
hijos.» (Septiembre 11 de 1.993)

*GUÍA*
Nuestra Señora fue creada para Dios solamente y nunca ha conservado nada para Ella
misma. Ella le presenta y le da todo a Dios uniéndose a Él, con mucha más perfección que el
alma que está unida a Ella. Nuestra Señora es el eco de Dios. A través de su Corazón,
nosotros habremos encontrado la salvación eterna; María le da vida al alma así como Ella le
dio la vida a Jesús.
Ella es mediadora con las almas que son puras de corazón y buenas intenciones, y les da la
razón de su ser y el poder fructificar en las virtudes con que Ella misma fue adornada. Nuestra
mente será iluminada por su fe pura, el corazón será bañado por su humildad, inflamado por su
caridad, hecho limpio por su pureza y hecho noble y grandioso por su constante abrazo
maternal. Estos son los frutos de nuestra consagración a su Inmaculado Corazón.

*DIRECCIÓN*
Debemos acercarnos a Nuestra Señora, con un corazón lleno de agradecimiento por las
intensas e inmensas gracias y regalos vertidos en nuestra alma, por su permanencia en
nuestros corazones. La retribución más importante que recibimos de Nuestra Señora por
nuestra consagración, es que Ella nos ama con un amor inconmensurable para el criterio
humano.
Ella acoge, nutre el alma infantil, conduce y dirige cada alma personalmente. La Santísima
Virgen nos defiende y protege contra nuestros enemigos y contra nosotros mismos. Finalmente,
Ella intercede ante Dios Padre en el Cielo por cada alma puesta a su cuidado. Ella la preserva,
la cuida, la vigila y retiene en cada corazón la gracia de su Inmaculado Corazón. Nuestra
Señora vive en el centro de nuestros corazones, debido a la alianza de la consagración.

*MEDITACIÓN*
¡Oh Inmaculado Corazón de María!, deseo presentarte mi inmutable esperanza para la
conversión. Aumenta en mí el fuego del sagrado amor. Envía tus santos ángeles a abanicar las
llamas de éste amor, para que pueda embelesar mi corazón y hacer fructífera mi consagración.
Ayúdame a orar en todos los momentos, Madre querida, para que yo pueda permanecer
siempre en la presencia de tu Santísimo Hijo. Une mi alma con el Espíritu Santo, para que
pueda ganar la gracia de la Evangelización, de la santificación y de la oración continua.
*«Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo».*
(Lucas 1:28)
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*Repitamos todos los días la siguiente oración:*

Consciente de mi vocación cristiana, renuevo hoy en Tus manos, mis compromisos


bautismales.
Renunció a Satanás, a sus seducciones y a sus obras y me consagró a Jesucristo, para llevar
mi cruz con Él , en la fidelidad de cada día a la voluntad del Padre.
En presencia de toda la iglesia, te reconozco ahora por mi Madre y Soberana. Te ofrezco y
consagró mi persona, mi vida y el valor de mis buenas acciones, pasadas, presentes y futuras.
Dispon de mí y de cuánto me pertenece, para la mayor gloria de Dios en el tiempo y la
eternidad.
Madre del Señor, acepta mi oblacion y preséntala a tu Hijo; si Él me redimió con Tu
colaboración, debe también ahora recibir de Tu mano, el don total de mí mismo. Que yo viva
plenamente ésta consagración, para prolongar en mí la amorosa obediencia de Tu Hijo y dar
respuesta vital a la misión que Dios te ha confiado en la historia de la salvación.
Madre de Misericordia, alcánzame la verdadera sabiduría de Dios y hazme plenamente
disponible a tu acción maternal.
Oh Virgen fiel, haz de mi un auténtico discípulo de Tu Hijo, la sabiduría encarnada.
Contigo, Madre y modelo de mi vida, llegaré a la perfecta madurez de Jesucristo, en la tierra y

🙏🌹🙏
a la gloria del cielo. Amén.

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27-*VIGÉSIMO SÉPTIMO DÍA*
*MENSAJE*
«Ángel mío, mi Hijo le dijo a las mujeres del mundo que no derramaran sus lágrimas por Él,
sino por sus propios hijos. Eran ustedes, mis hijos de ésta generación, a quienes Él se refería
con tanta compasión; hijos tan profundamente hundidos en la oscuridad, con la luz de mi Jesús
tan escondida de vuestros ojos y especialmente de vuestros corazones.
Es a ésta generación a la que llamo especialmente, para darles una gracia; la gracia de mi
Inmaculado Corazón. Deseen la santidad de tal manera, que sus corazones se quemen con
este ardiente deseo. Rueguen por su santificación; pidan que mi Corazón los favorezca con las
virtudes y que dote sus almas con pureza. Cada uno de éstos regalos, pueden ser otorgados
por vuestros deseos y aumentados con su práctica y aplicación.
Yo puedo otorgarles todo esto y formarlos en una preciosa gracia, la gracia dada por mi
Corazón Inmaculado y avivada por el poder del Espiritu Santo. Esta gracia es consumada en
vuestra consagración.
Ahora pueden comprender los regalos infundidos por éste acto.
Con vuestra consagración a mi Inmaculado Corazón, ustedes están respondiendo a mi llamado
por mi Triunfo en la forma más divina y completa. Desde ese momento en adelante, no hay
nada que no se pueda lograr: pues estaréis realmente ligados a mí Corazón por toda la
eternidad.»
(Septiembre 15 de 1.993)

*GUÍA*
El Espíritu Santo espera dentro del alma por la llegada de Su Esposa. Cuando Él encuentra
que Su Esposa ha llegado a tomar posesión dentro de un alma, entonces, Él entra en totalidad,
Él se comunica con el alma tan plenamente, que llega hasta el punto de encerrar a Su Esposa
dentro del alma. Entonces, ellos vivirán allí en armonía con todos los regalos y gracias
celestiales. Esta es la mayor contribución de la unión de Sus Corazones dentro de los nuestros
por medio de la consagración.
Cuando Nuestra Señora ha plantado sus raíces dentro del alma, Ella produce allí las maravillas
de las gracias que solo Ella trae. Por lo tanto, cuando no existen maravillas dentro del alma, es
porque el Espíritu Santo ha entrado en nosotros y no ha encontrado suficientemente unión
entre nuestro corazón y el de Su Esposa.

*DIRECCIÓN*
Por medio del deseo de santidad, Nuestra Señora puede darle a tu alma su propia fe, que es la
mayor que puede existir en la tierra. Ella te da confianza, porque tú no te acercarás a Dios sólo,
sino siempre con Ella.
Éste regalo te es dado porque tú le has dado a Ella tus méritos, gracias y necesidades e
incluso tus debilidades; en cambio, Ella te dará sus virtudes y te rodeará de sus propios
méritos. En esta forma tú estarás listo para pedir que la voluntad de Dios esté contigo también.
Pero la razón por la que tú prosperarás en gracia y confianza, es que tú ya no confiarás más en
ti mismo; el espíritu de Ella ocupará el lugar del tuyo para que te regocijes en Dios.
¡Qué transformación ocurrirá al momento de vuestra consagración, en los humildes lugares
donde la presencia del Espíritu Santo descansará!.

*MEDITACIÓN*
¡Oh Inmaculado Corazón de María!, te lo suplico humildemente: forma en mí un corazón de
invencible fe, profunda humildad, oración ardiente, firme esperanza y caridad viva, para que
ésta, mi consagración, pueda ser fructífera. Reina de los Corazones, ven a reclamar mi
corazón; trae contigo a Tú esposo, el Espíritu Santo, para que ustedes puedan morar juntos
para siempre en su profundidad en él.

*«Celebra todo mi ser la grandeza del Señor y mi espíritu se alegra en el Dios que me salva»*
(Lucas 1:46)
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Consciente de mi vocación cristiana, renuevo hoy en Tus manos, mis compromisos


bautismales.
Renunció a Satanás, a sus seducciones y a sus obras y me consagró a Jesucristo, para llevar
mi cruz con Él , en la fidelidad de cada día a la voluntad del Padre.
En presencia de toda la iglesia, te reconozco ahora por mi Madre y Soberana. Te ofrezco y
consagró mi persona, mi vida y el valor de mis buenas acciones, pasadas, presentes y futuras.
Dispon de mí y de cuánto me pertenece, para la mayor gloria de Dios en el tiempo y la
eternidad.
Madre del Señor, acepta mi oblacion y preséntala a tu Hijo; si Él me redimió con Tu
colaboración, debe también ahora recibir de Tu mano, el don total de mí mismo. Que yo viva
plenamente ésta consagración, para prolongar en mí la amorosa obediencia de Tu Hijo y dar
respuesta vital a la misión que Dios te ha confiado en la historia de la salvación.
Madre de Misericordia, alcánzame la verdadera sabiduría de Dios y hazme plenamente
disponible a tu acción maternal.
Oh Virgen fiel, haz de mi un auténtico discípulo de Tu Hijo, la sabiduría encarnada.
Contigo, Madre y modelo de mi vida, llegaré a la perfecta madurez de Jesucristo, en la tierra y

🙏🌹🙏
a la gloria del cielo. Amén.

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28- *VIGÉSIMO OCTAVO DÍA*

*MENSAJE*
«Ángel mío, ten conocimiento que yo tengo grandes expectativas de éstos días. Ten la
seguridad de que yo permanezco contigo. Te pido que traigas a la luz, la importancia de los
deseos de Dios por la consagración. Espero traer la luz de las gracias sobre mis hijos de esta
forma. Por medio de un corazón abierto, puede el mundo convertirse en un paraíso interior y
exteriormente.
Yo vengo a traerle al mundo regocijo, consuelo y una advertencia con cariño. Quédate
conmigo, mí querido Ángel, permite que mi corazón brille al mundo en ti y a través de ti. Que la
paz de mi Hijo esté contigo». (Septiembre 18 de 1.993)

*GUÍA*
Fue por medio de Nuestra Señora, como la salvación del mundo comenzó y es a través de Ella,
como será consumada. La Santísima Virgen nos ha sido revelada y dada a conocer por el
Espíritu Santo, a fin de que a través de Ella, Jesús pueda ser conocido y amado. Ahora, en
éstos últimos tiempos, Dios desea que conozcan a Su Hija, la obra maestra de su creación.
El desea ser glorificado y alabado en Ella y a través de Ella por todos. Jesús vino a nosotros
por el portal del Cielo dentro de Su vientre, y Ella debe ser reconocida a fin de que Jesús
también lo sea. De modo que es por Ella que todas las almas que han de brillar especialmente
en Santidad, han de encontrar a Nuestro Señor, dentro de su Inmaculado Corazón. Nadie
puede encontrar a María si no la busca. Nadie puede desearla sin conocerla. Es entonces
necesario, para la mayor gloria de Dios, que cumplamos con su profundo deseo de honrar a Su
Madre.

*DIRECCIÓN*
Debemos buscar la faz de Nuestra Señora cada mañana, tal como un niño busca la cara de su
madre cuando se despierta y si no la ve, comienza a llorar hasta que ella se acerca. Así
debemos tratar a Nuestra Madre, María. No debemos temer llamarla a Ella cuando estamos
seguros de su paradero. Si nos sentimos sólos, no debemos dudar en llamarla inmediatamente.
Debemos escudriñar en busca de su mano, asirnos a Ella y no soltarla jamás. Es por medio de
nuestra consagración, como estaremos aptos para encontrar su mano en medio de la
oscuridad.

*MEDITACIÓN*
¡Oh Inmaculado Corazón de María!, tú tienes el poder de cambiar corazones, transforma el
mío. Hazme un hijo digno de tenerte a ti por Madre. Fijo mi mirada de esperanza en Ti, a fin
que pueda encontrar tu bello rostro cada mañana. Permíteme que por medio de mi
consagración a Ti, pueda tomar tu mano para siempre.

*«María, por su parte, observaba cuidadosamente todos éstos acontecimientos y los guardaba
en su corazón»* (Lucas 2:19)
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*Repitamos todos los días la siguiente oración:*

Consciente de mi vocación cristiana, renuevo hoy en Tus manos, mis compromisos


bautismales.
Renunció a Satanás, a sus seducciones y a sus obras y me consagró a Jesucristo, para llevar
mi cruz con Él , en la fidelidad de cada día a la voluntad del Padre.
En presencia de toda la iglesia, te reconozco ahora por mi Madre y Soberana. Te ofrezco y
consagró mi persona, mi vida y el valor de mis buenas acciones, pasadas, presentes y futuras.
Dispon de mí y de cuánto me pertenece, para la mayor gloria de Dios en el tiempo y la
eternidad.
Madre del Señor, acepta mi oblacion y preséntala a tu Hijo; si Él me redimió con Tu
colaboración, debe también ahora recibir de Tu mano, el don total de mí mismo. Que yo viva
plenamente ésta consagración, para prolongar en mí la amorosa obediencia de Tu Hijo y dar
respuesta vital a la misión que Dios te ha confiado en la historia de la salvación.
Madre de Misericordia, alcánzame la verdadera sabiduría de Dios y hazme plenamente
disponible a tu acción maternal.
Oh Virgen fiel, haz de mi un auténtico discípulo de Tu Hijo, la sabiduría encarnada.
Contigo, Madre y modelo de mi vida, llegaré a la perfecta madurez de Jesucristo, en la tierra y

🙏🌹🙏
a la gloria del cielo. Amén.

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29- *VIGÉSIMO NOVENO DÍA*

*MENSAJE*
«Ángel mío, cada alma que es consagrada a mi Corazón maternal, estará dotada con todos los
méritos de mi gracia celestial. Ésta les es dada sin ninguna restricción, pues se ha convertido
en el cumplimiento de mi triunfo. Tú eres mi donativo de salvación, tú eres, al final, el testigo del
Sagrado Corazón de mi Hijo y la manifestación de Su amor y misericordia, por tu participación y
dedicación en tu consagración a mi triunfante Corazón Inmaculado. Esto es lo que yo deseo
que tu viertas sobre tu corazón, que permitas que la luz de mi Hijo sea más conocida y Yo más
amada. Éste es su más caro deseo que yo anhelo ver cumplido». (Septiembre 19 de 1.993)

*GUÍA*
En éstos últimos tiempos, Nuestra Señora resplandecerá como nunca antes en misericordia,
poder y gracia. En misericordia, para traer de regreso y amorosamente recibir a los pobres
pecadores, y para traer conversión, consagración y renovación a la Santa Iglesia. En poder,
Ella viene a traer un ejército potente contra la guerra levantada por Satanás, quien alzará una
rebelión contra Dios.
En gracia, Ella resplandecerá en gracia, para sostener sus valientes soldados que combaten
por su triunfo.
Mas que todo, Nuestra Señora viene a hacer la guerra contra el demonio, porque el levantará
una cruel persecución y pondrá terribles trampas en la senda de la santidad. Está escrito que
en la gloria final del Triunfo, *«Haré que haya enemistad entre ti y la mujer, entre tu
descendencia y la suya».* (Génesis 3:15) ELLA APLASTARÁ LA CABEZA DEL DEMONIO con
su talón, esta enemistad es entre María y Satanás; es en esta batalla final en donde nos
uniremos para proclamarla a Ella nuestra Reina *"El Triunfo de su Inmaculado Corazón".*
Este triunfo comienza dentro de nuestros corazones, donde por tanto tiempo ha estado
dormido.

*DIRECCIÓN*
Nuestra Señora se manifiesta al mundo por medio de nuestra consagración; es así como
estamos aptos para reflejar su gracia a toda la gente. Estamos llamados a ser los faros de
verdad en la batalla por su Triunfo. Esta es una guerra hecha contra los hijos de María, lo que
Satanás ha perdido por su orgullo, María lo ha ganado por su humildad; lo que ha sido perdido
por desobediencia, Nuestra Señora lo ha ganado por su completa sumisión y abandono.
Con el pecado original, el paraíso que Dios creó fue perdido; pero María siendo una sierva fiel,
ha venido a salvar a sus hijos. Estos hijos, que son también siervos junto con Ella, han
consagrado todos los corazones ganados por Ella, para el reinado del Sagrado Corazón de
Jesús. Así es como esta batalla es establecida entre los hijos de la luz y los de la oscuridad. Es
está la persecución que nosotros sentiremos más que nunca, debemos recordar que el espíritu
humilde siempre vencerá sobre el orgullo.

*MEDITACIÓN*
¡Oh Inmaculado Corazón de María!, manifiesta en mí la gloria de tu Triunfo! Fortaléceme en la
batalla, porque verdaderamente es ésta la más fiera conocida por la humanidad. Consígueme
total abandono en mi consagración. Vísteme con la orden de batalla de la virtud, con la espada
de la verdad como bandera de tu Triunfo.
Anímame, por medio de la convicción de sostener los valores y la moral, enseñados en los
mensajes del Evangelio. Fortifícame en mi plaza fuerte con la oración, para que pueda
encontrar una invencible unidad contigo y tu esposo. Realza mi alma con la gracia para
soportar la persecución y las pruebas que vendrán, para que pueda regocijarme en la gloria de
Tú Victoria Triunfante.
*«En adelante todos los hombres dirán que soy feliz. En verdad el Todopoderoso hizo grandes
cosas para mi»*
(Lucas 1: 48 – 49)
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*Repitamos todos los días la siguiente oración:*

Consciente de mi vocación cristiana, renuevo hoy en Tus manos, mis compromisos


bautismales.
Renunció a Satanás, a sus seducciones y a sus obras y me consagró a Jesucristo, para llevar
mi cruz con Él , en la fidelidad de cada día a la voluntad del Padre.
En presencia de toda la iglesia, te reconozco ahora por mi Madre y Soberana. Te ofrezco y
consagró mi persona, mi vida y el valor de mis buenas acciones, pasadas, presentes y futuras.
Dispon de mí y de cuánto me pertenece, para la mayor gloria de Dios en el tiempo y la
eternidad.
Madre del Señor, acepta mi oblacion y preséntala a tu Hijo; si Él me redimió con Tu
colaboración, debe también ahora recibir de Tu mano, el don total de mí mismo. Que yo viva
plenamente ésta consagración, para prolongar en mí la amorosa obediencia de Tu Hijo y dar
respuesta vital a la misión que Dios te ha confiado en la historia de la salvación.
Madre de Misericordia, alcánzame la verdadera sabiduría de Dios y hazme plenamente
disponible a tu acción maternal.
Oh Virgen fiel, haz de mi un auténtico discípulo de Tu Hijo, la sabiduría encarnada.
Contigo, Madre y modelo de mi vida, llegaré a la perfecta madurez de Jesucristo, en la tierra y

🙏🌹🙏
a la gloria del cielo. Amén.

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30- *TRIGÉSIMO DÍA*

*MENSAJE*
«Ángel mío, mira las oportunidades que se te han concedido en el mundo para propagar el
llamado a la Consagración a mi Inmaculado Corazón. No permitas que ninguno se te escape,
muchos esperan hoy recibir y crecer en éste llamado. Te digo que éste es el llamado a la
santidad en éstos días, es la gracia de renovación y transformación, en forma igualmente
personal y universal.
Mi Triunfo será sentido en ambas formas: interna y externamente en la Iglesia. La restauración
de la verdad del mensaje de salvación de mi Hijo está en camino y ningún rincón del globo
quedará sin ser tocado por Su gracia y justicia.
Trata de recordar e iluminar a todos los que actualmente pertenecen a esta misión, la
importancia y urgencia que yo pongo en su cumplimiento. No tengan un momento de duda de
cómo va a ocurrir todo esto; solamente escuchen cuidadosamente y respondan
inmediatamente a todo lo que se les pida ahora. Te aseguro que la tierra temblará ante la
fuerza que el Cielo lanzará sobre ella.
Muy pronto el encuentro de la batalla será visto en la calles y en el Cielo, ningún corazón
permanecerá solo, será tomado por mi Inmaculado Corazón o tomado por Satanás. Aquí están
las verdaderas selecciones, el alma será protegida por la gracia o arrebatada por el demonio.
Consideren esto seriamente, todos los que oigan mi Corazón».
(Septiembre. 22 de 1.993)

*GUÍA*
Dios desea que su Madre pueda ser más conocida y amada. Todos sus hijos conocerán su
grandeza y consagrarán sus corazones a Ella. Ellos experimentarán su bondadoso y maternal
abrazo, su misericordia, de la cual Ella está llena y la necesidad que tienen de su ayuda. Ellos
vendrán a pedirle todo a Ella, serán sus apóstoles, la corte de los tiempos modernos, ellos
serán ministros para el Triunfo, quienes como fuego ardiente, encenderán el fuego del divino
amor en todas partes.
Nuestra Señora penetrará los corazones de los enemigos, con el fuego de estos corazones
consagrados, Ellos serán los truenos que llenen los Cielos, éstos corazones se separarán de
todo y al no ser distraídos por nada, regarán sobre el mundo la lluvia de la verdad y del
Inmaculado Corazón de Nuestra Señora. Estamos llamados a convertirnos en soldados de su
poderoso ejército de Triunfo, nuestra consagración nos unirá para enfrentar esta guerra final
cuyas proporciones no podemos comprender.

*DIRECCIÓN*
Seremos los verdaderos apóstoles de los últimos tiempos, es decir el ejército al cual el Señor le
dará su espada de la verdad y que traerá las maravillas de la consagración a todos los que
esperan con corazones anhelantes. Ellos no tendrán dinero, ni posesiones, pero tampoco
tendrán preocupaciones sobre eso. Se encontrarán en medio de sacerdotes escogidos para
dirigir esta fuerza del Espíritu Santo. Tendrán las alas de la pureza y la llama para la salvación
de las almas e irán a donde el Espíritu Santo los llame. No predicarán más que el oro de la
caridad y traerán el amor de Dios y la ternura de la Santísima Virgen.

*MEDITACIÓN*
¡Oh Inmaculado Corazón de María!: Guíame en la batalla, hazme un verdadero apóstol de tu
Triunfo. Pon mi corazón en la fila de tu escogida corte, al servicio de tu Hijo en forma especial.
Mándame hacia el mundo para que pueda ganar para ti aunque sea un corazón para
presentárselo a Dios Padre, como tu donación de salvación. Une mi consagrado corazón con
aquellos que Tú has escogido, para guiar esta fuerza de verdad. Ayúdame, Madre querida, a no
vacilar un momento, sino permanecer fuerte, convencido y comprometido con tu Triunfo.

*«Entonces se le apreció un Ángel del Cielo que venía a animarlo»* (Lucas 22:43)
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*Repitamos todos los días la siguiente oración:*

Consciente de mi vocación cristiana, renuevo hoy en Tus manos, mis compromisos


bautismales.
Renunció a Satanás, a sus seducciones y a sus obras y me consagró a Jesucristo, para llevar
mi cruz con Él , en la fidelidad de cada día a la voluntad del Padre.
En presencia de toda la iglesia, te reconozco ahora por mi Madre y Soberana. Te ofrezco y
consagró mi persona, mi vida y el valor de mis buenas acciones, pasadas, presentes y futuras.
Dispon de mí y de cuánto me pertenece, para la mayor gloria de Dios en el tiempo y la
eternidad.
Madre del Señor, acepta mi oblacion y preséntala a tu Hijo; si Él me redimió con Tu
colaboración, debe también ahora recibir de Tu mano, el don total de mí mismo. Que yo viva
plenamente ésta consagración, para prolongar en mí la amorosa obediencia de Tu Hijo y dar
respuesta vital a la misión que Dios te ha confiado en la historia de la salvación.
Madre de Misericordia, alcánzame la verdadera sabiduría de Dios y hazme plenamente
disponible a tu acción maternal.
Oh Virgen fiel, haz de mi un auténtico discípulo de Tu Hijo, la sabiduría encarnada.
Contigo, Madre y modelo de mi vida, llegaré a la perfecta madurez de Jesucristo, en la tierra y

🙏🌹🙏
a la gloria del cielo. Amén.

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31- *TRIGÉSIMO PRIMER DÍA*

*MENSAJE*
«Ángel mío, te he pedido divulgar el acto de la Consagración a mi Inmaculado Corazón en
todas las formas. Deseo proteger y guiar a todos aquellos que trabajan diligentemente para
éste llamado. Son éstas mismas las qué ganaran gran favor ante los ojos de Dios.
Permíteme ayudarte a contemplar la magnitud de los deseos de Dios Padre.
Él desea tener todos los corazones unidos al de Él, por medio mío, porque es a través de Mi
Corazón como Él vendrá a todos ellos. Es su amor por mi el que crea esta gracia para las
almas.
Él desea grandemente compartir la riqueza del Cielo con todas las almas y es por éste medio
como Él desea compartir mi corazón con ellos también.
El tiempo se hace corto, mi ángel, haz un llamado para que estén preparados para el gran don
del Cielo por la consagración a mi Inmaculado Corazón. Vengan juntos para que yo pueda
enseñarles a todos su importancia y así otorgar mi gracia sobre los líderes que tendrán el
regalo de mi Corazón y el poder del Espíritu Santo, que por medio de éstos regalos, ellos
pueden evangelizar las multitudes, y que nosotros, todos juntos podamos cumplir el más
ardiente deseo de Dios.
Te digo, querido ángel, que solemnemente solicito qué le des tu completa confianza y atención
a este asunto».
(Septiembre 23 de 1.993)

*GUÍA*
En una palabra sabemos que los apóstoles de estos tiempos serán verdaderos discípulos de
Cristo. Ellos vienen a enseñar el mensaje del Evangelio en toda su verdad, sin compromisos.
Les enseñaremos la vía angosta de la verdad pura, según el Evangelio, y no la mala
representación del mundo. Cargarán la cruz en sus hombros y llevarán el Rosario en sus
manos. Imbuidos en sus corazones está el nombre de María y el reflejo de Cristo en sus ojos.
Éste es el gran ejército que Ella esta reuniendo, pero es Nuestra Señora quien, a petición de
Dios Padre los forjará para el propósito de crear la unidad por la gracia divina por medio de la
Consagración a su Inmaculado Corazón.

*DIRECCIÓN*
Aquellos que han oído el llamado a esta misión, encontrarán que la llama arde tan brillante
dentro de sus corazones, que nada puede extinguirla y nada puede calmarla, excepto el calor y
el abrazo del Corazón de Nuestra Señora. Nosotros somos escogidos para estar a su servicio
en la batalla más importante de todos los tiempos. La batalla ha comenzado, las señales son
evidentes dentro del mundo. Cada día continuamos la pelea por su victoria. Por el don de la
cruz, seremos fortalecidos y fortificados con su peso. Al final nosotros también estaremos llenos
de regocijo en el momento de la resurrección.
Al final de la carrera, cuando inclinemos la cabeza para recibir la corona de la victoria,
encontraremos que la luz que ha guiado nuestro camino, fue el Corazón de Nuestra Madre. Ella
graciosamente dirigió nuestra alma por una senda que ningún hombre podía conocer. Sólo Ella
conocía y veía las trampas y lazos, colocados frente a nosotros, Nuestra consagración es
nuestra garantía de Victoria en el fin.

*MEDITACIÓN*
¡Oh Inmaculado Corazón de María!, recógenos dentro de tu manto de protección con tu abrazo
maternal; dentro del refugio de tu Inmaculado Corazón. Ayúdame a conocer mi lugar en el plan
divino de Dios.

*«Para esto nací, para esto vine al mundo, para ser testigo de la verdad. Todo hombre que está
de parte de la verdad, escucha mi voz»*
(Juan 18, 37)
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*Repitamos todos los días la siguiente oración:*

Consciente de mi vocación cristiana, renuevo hoy en Tus manos, mis compromisos


bautismales.
Renunció a Satanás, a sus seducciones y a sus obras y me consagró a Jesucristo, para llevar
mi cruz con Él , en la fidelidad de cada día a la voluntad del Padre.
En presencia de toda la iglesia, te reconozco ahora por mi Madre y Soberana. Te ofrezco y
consagró mi persona, mi vida y el valor de mis buenas acciones, pasadas, presentes y futuras.
Dispon de mí y de cuánto me pertenece, para la mayor gloria de Dios en el tiempo y la
eternidad.
Madre del Señor, acepta mi oblacion y preséntala a tu Hijo; si Él me redimió con Tu
colaboración, debe también ahora recibir de Tu mano, el don total de mí mismo. Que yo viva
plenamente ésta consagración, para prolongar en mí la amorosa obediencia de Tu Hijo y dar
respuesta vital a la misión que Dios te ha confiado en la historia de la salvación.
Madre de Misericordia, alcánzame la verdadera sabiduría de Dios y hazme plenamente
disponible a tu acción maternal.
Oh Virgen fiel, haz de mi un auténtico discípulo de Tu Hijo, la sabiduría encarnada.
Contigo, Madre y modelo de mi vida, llegaré a la perfecta madurez de Jesucristo, en la tierra y

🙏🌹🙏
a la gloria del cielo. Amén.

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32- *TRIGÉSIMO SEGUNDO DÍA*

*MENSAJE*
«Ángel mío, vengo en éstos días a darte aquello que será necesario para cumplir todos los
requisitos de Dios. Por mi intenso amor, mi Corazón le es dado al mundo. A través de mi
Inmaculado Corazón, esta segunda gracia puede descender hoy sobre la humanidad. De la
misma manera que Él vino de mi vientre como el Caballero de Salvación para el mundo, así Él
desea traer su tierno y amoroso Corazón una vez más a sus hijos. El ha decidido entregar su
Sagrado Corazón otra vez, por medio de mi Inmaculado Corazón.
Por lo tanto ya ves, ángel mío, lo importante que es cada corazón Consagrado a mi Triunfo,
porque a través de mi Corazón, ellos encontrarán el de Él, de una manera más profunda.
Pido que éste llamado sea dado a todos los corazones, para que esta inmensa gracia celestial
pueda derretirlos y moldearlos en la imitación de mi Inmaculado Corazón. Así, en esta forma, y
sólo en esta forma, podrán ellos ser traídos al portal del Cielo y colocados donde Dios siempre
ha deseado que ellos descansen en su luz».
(Septiembre 29 de 1.993)

*GUÍA*
De la corte que le pertenece a Nuestra Señora, vendrán los santos y los ejemplos para el
futuro. Esos serán aquellos que han fundado el Triunfo de su Inmaculado Corazón y han sido
probados a fuego. Éstas grandes almas estarán llenas de celo y llenas de gracia. Éstas serán
escogidas para luchar contra los enemigos de Dios. Esta batalla se enfurecerá a su alrededor y
ellos permanecerán singularmente concentrados en el Inmaculado Corazón de Nuestra Señora.
Ellos serán iluminados por Su luz, fortalecidos por Su mano, guiados por Su Espíritu,
soportados por Su brazo, y acogidos bajo Su manto de protección. Con sus palabras y
ejemplos, ellos atraerán al mundo entero al Inmaculado Corazón de María, ellos se harán de
muchos enemigos, pero también traerán victorias y gloria a Dios. Estos son los apóstoles del
Triunfo unidos al Corazón de Nuestra Señora por la Consagración.

*DIRECCIÓN*
La devoción a Nuestra Señora es necesaria para todo el mundo, a fin de conseguir su
salvación. Es aún más importante para aquellos que aceptan el llamado a la perfección. No es
posible adquirir una intima unión con Dios y con el Espíritu Santo, sin una sincera unión con
Nuestra Señora. Esta unión conlleva una gran dependencia a su buena voluntad e instintos
maternales. Es el corazón de Nuestra Señora el que gana el acceso a la puerta del estrecho
camino al Cielo.
Nuestra Consagración nos llama al escondido mundo del vientre de Nuestra Madre María, que
está llena de todos los misterios del Cielo, esperando ser dispensados a todos los humildes de
corazón. Nosotros, llamados a ser elegidos, somos llamados a éste paraíso secreto dentro de
la Santísima Virgen.
Es desde éste reino místico, donde nosotros seremos transformados y moldeados conforme la
imagen perfecta de Dios; nos convertiremos en el ejemplo de unidad, conversión y santidad.

*MEDITACIÓN*
¡Oh Inmaculado Corazón de María!, dale a mi alma la perfección a la que he sido llamada!.
Concede a mi alma la habilidad que se requiere para permanecer en el llamado a la santidad.
Escóndeme en tu vientre, querida Madre, Consagrado como hijo tuyo y cosa tuya, ilumina la
tarea que estoy llamado a realizar. Mándame a los campos a recoger la cosecha de tu Triunfo:
todas las almas que anhelan tu abrazo.

*«Apareció en el Cielo una señal grandiosa: una mujer vestida de sol.* (Apocalipsis 12, 1)
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*Repitamos todos los días la siguiente oración:*

Consciente de mi vocación cristiana, renuevo hoy en Tus manos, mis compromisos


bautismales.
Renunció a Satanás, a sus seducciones y a sus obras y me consagró a Jesucristo, para llevar
mi cruz con Él , en la fidelidad de cada día a la voluntad del Padre.
En presencia de toda la iglesia, te reconozco ahora por mi Madre y Soberana. Te ofrezco y
consagró mi persona, mi vida y el valor de mis buenas acciones, pasadas, presentes y futuras.
Dispon de mí y de cuánto me pertenece, para la mayor gloria de Dios en el tiempo y la
eternidad.
Madre del Señor, acepta mi oblacion y preséntala a tu Hijo; si Él me redimió con Tu
colaboración, debe también ahora recibir de Tu mano, el don total de mí mismo. Que yo viva
plenamente ésta consagración, para prolongar en mí la amorosa obediencia de Tu Hijo y dar
respuesta vital a la misión que Dios te ha confiado en la historia de la salvación.
Madre de Misericordia, alcánzame la verdadera sabiduría de Dios y hazme plenamente
disponible a tu acción maternal.
Oh Virgen fiel, haz de mi un auténtico discípulo de Tu Hijo, la sabiduría encarnada.
Contigo, Madre y modelo de mi vida, llegaré a la perfecta madurez de Jesucristo, en la tierra y

🙏🌹🙏
a la gloria del cielo. Amén.

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33- *TRIGÉSIMO TERCER DÍA

*MENSAJE*
«Ángel mío, deseo pedirles a todos mis hijos: antes de comenzar el Acto de la Consagración,
antes de la primera palabra de promesa de sus corazones, que deben examinar su vida interior.
La unión de nuestros corazones está hecha de puros obsequios de amor. Si no encuentran que
éste es el motivo, el alma debe detenerse, retroceder y volver a comenzar. Solamente cuando
esté invadida por un irresistible amor por mí Inmaculado Corazón, podrá consagrarse
definitivamente».
«Este es el verdadero Acto de Consagración, un intercambio de corazones, con una total
entrega tuya a mi amor y una entrega total de mi amor hacia ustedes. El amor es el único
regalo del Padre, con el amor viene todo lo demás. Tú no puedes florecer en éste acto, sin la
base de amar».
«Ángel mío, con esto grabado en el centro de tu corazón, estaré en condiciones de traer a cada
corazón a la senda de mi Hijo».
Madre, «¿Es ésta la única razón por la que tu deseas que el alma se dirija a ti?».

«Si, mi ángel, yo comienzo hoy a preparar la actitud de los corazones que van a ser
consagrados»
(Marzo 3 de 1.993)

*GUÍA*
El propósito total de todo esto es traer cada alma a su estado original ante Dios, sin pecado,
como Él la creó en un principio. Si el enfoque del Cielo es traer a las almas de regreso dentro
de la perfección para la cual fue creada, la consagración debe ser realizada como un acto para
el mismo propósito. El plan inicial de Dios Padre, al enviar a su Hijo sobre la tierra, fue el de
llevar a todas las almas a su estado original, entonces cada acto que cualquiera haga debe ser
por la misma razón.
La Consagración, por lo tanto, debe tener todas las cualidades redentoras que estarán
presentes dentro de Nuestra Señora. Éste es el camino que le permite a Ella realizar su misión
como Intercesora y en unión con Jesús traer las cualidades redentoras de Él, lo que se
convierte en el verdadero propósito de la Consagración.

*DIRECCIÓN*
En todas nuestras acciones para complacer a Dios, encontraremos éstas señales por las que
podemos conocer si realmente lo hemos hecho sólo por Dios:

Primero: Si cuando tu trabajo no ha tenido éxito, tú no estás molesto, sino que permaneces tan
tranquilo como si hubieras alcanzado tu meta.

Segundo: Te regocijas en las cosas buenas hechas por otros, como si hubieran sido hechas
por ti mismo. Al alma que busca nada más que la divina voluntad de Dios, no le importa si algo
bueno ha sido hecho por otro o por uno mismo.

Tercero: Si no deseas un trabajo más que otro porque estás contento con el que te asignan.

Cuarto: Si realizas un buen trabajo, no deseas gracias o reconocimiento, sino que permaneces
con la misma tranquilidad de mente, aún cuando seas maltratado, satisfecho porque le has
dado alegría a Dios.
Quinto: Si tu trabajo es interrumpido en un momento dado, no te molestas.

Es por medio de estás guías, como podrás darle paz a tú alma y traer la mayor gloria a Dios.

*MEDITACIÓN*
¡Oh Inmaculado Corazón de María!, concede a mi alma en esta Consagración a través de Ti,
las gracias para conservar la paz y la tranquilidad en todas mis acciones. No permitas que mis
propios deseos nublen las riquezas de tu cosecha. Ruego que nunca busque mis propios fines
en mis tareas, sino conseguir el cumplimiento de tú Triunfo.
Dale a mi alma la gracia de aceptar mi trabajo y de completarlo por amor a Él. En mi *«Sí»* le
doy a Él todo mi pasado, presente y futuro, alegrías y tristezas, oraciones y sacrificios, todo lo
que soy y todo lo que el Padre moldeará en mí.

*«También sabemos que Dios dispone todas las cosas para bien de los que lo aman»*
(Romanos 8, 23)
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*Repitamos todos los días la siguiente oración:*

Consciente de mi vocación cristiana, renuevo hoy en Tus manos, mis compromisos


bautismales.
Renunció a Satanás, a sus seducciones y a sus obras y me consagró a Jesucristo, para llevar
mi cruz con Él , en la fidelidad de cada día a la voluntad del Padre.
En presencia de toda la iglesia, te reconozco ahora por mi Madre y Soberana. Te ofrezco y
consagró mi persona, mi vida y el valor de mis buenas acciones, pasadas, presentes y futuras.
Dispon de mí y de cuánto me pertenece, para la mayor gloria de Dios en el tiempo y la
eternidad.
Madre del Señor, acepta mi oblacion y preséntala a tu Hijo; si Él me redimió con Tu
colaboración, debe también ahora recibir de Tu mano, el don total de mí mismo. Que yo viva
plenamente ésta consagración, para prolongar en mí la amorosa obediencia de Tu Hijo y dar
respuesta vital a la misión que Dios te ha confiado en la historia de la salvación.
Madre de Misericordia, alcánzame la verdadera sabiduría de Dios y hazme plenamente
disponible a tu acción maternal.
Oh Virgen fiel, haz de mi un auténtico discípulo de Tu Hijo, la sabiduría encarnada.
Contigo, Madre y modelo de mi vida, llegaré a la perfecta madurez de Jesucristo, en la tierra y

🙏🌹🙏
a la gloria del cielo. Amén.

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🙏🌹❤️🙏
CONSAGRACIÓN A LA VIRGEN

ORACIÓN A LA CONSAGRACIÓN
Yo....
pecador@ arrepentido, renuevo y ratifico hoy en tus manos, Oh!!, Madre Inmaculada, las
promesas de mi bautismo.
Renuncio a Satanás, y decido seguir a Jesucristo, a un más cerca que nunca .
María te doy mi corazón, enciendelo por favor, con el amor por Jesús.
Hazlo siempre atento a su ardiente sed de amor y de alma.

Guarda mi corazón en tu corazón purísimo, para que yo, pueda amar a Jesús y a los miembros
de su cuerpo, con tu mismo amor perfecto.

María, me entrego totalmente a ti, mi cuerpo y mi alma, mis bienes interiores y exteriores e
incluso, el valor de todas mis buenas acciones.

Haz de mí, por favor, de todo lo que soy y tengo, lo que más te agrade.

Permíteme ser, un instrumento digno en tus manos inmaculadas y misericordiosas, para


rendirle el mayor homenaje posible a Dios.

Si me caigo, por favor, dirigeme nuevamente a Jesús lavame en la sangre y el agua que brotan
de su costado traspasado, y ayúdame a no perder nunca la confianza en esta fuente de amor y
misericordia.

Contigo, Oh Madre inmaculada tu que siempre haces la voluntad de Dios,me uno a la


consagración perfecta de Jesús, mientras se ofrece en el espíritu, al Padre, por la vida del

🙇💖🌹
mundo.
Amén

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