HORA SANTA A CRISTO REY
PARA LA MAYOR GLORIA DE DIOS, HONRA DE NUESTRA MADRE SANTISIMA Y BIEN DE LAS
ALMAS
TODOS: Espíritu Santo, Espíritu Divino, desciende sobre mí, por la poderosísima intercesión de los Santísimos
Corazones de Jesús, María y San José en donde habitas (3 veces)
Introducción:
Es indiscutible que toda la esperanza de paz y prosperidad para México se funda en Jesucristo Nuestro Señor y en la
Santísima Virgen de Guadalupe, nuestra patrona nacional y nuestra madre santísima. Jesús es nuestra paz y no hay otro
nombre que el suyo en el que puedan salvarse los individuos y los pueblos.
María es la medianera de todas las gracias, y aunque no lo fuera para todas las naciones, lo sería para la nuestra, que nació
en el dulce regazo de María y que tiene la preciosa imagen del Tepeyac como su tesoro, su gloria, y el sello divino de su
alma nacional.
Para arrancar de los corazones de Jesús y de María la gracia definitiva de nuestra felicidad nacional en cada uno de
nuestros hogares y en cada sector de nuestra sociedad, el medio más eficaz es sin duda la oración, la cual debe ser
constante y ardiente, es decir, todos los mexicanos debemos sin cesar dirigir a Jesús y María nuestras plegarias por
México poniendo en ellas todo nuestro corazón. El gran obstáculo para esa dicha es el pecado, cuyo perdón pedimos en
esta hora santa invocando el reinado del Sagrado Corazón de Jesús que es símbolo de amor y misericordia.
Y todos los bienes que anhelamos para nuestra amada patria, nuestras familias y nuestra sociedad, se encierran en el
reinado de Cristo, que es justicia, paz y gozo en el Espíritu Santo
Destruido el pecado, y fundado plenamente en nuestra patria el reinado felicísimo del Corazón de Jesús, vendrá a nosotros
la verdadera paz que nadie puede arrebatarnos, la que supera en dulzura a todas las alegrías que puede sentir nuestro
corazón.
Y ya que sin María no reina Jesús en ninguna parte, invocamos el dulce e inmaculado Corazón de Nuestra Madre
Santísima del Tepeyac. A Ella se dirige el grito de nuestra esperanza y de nuestra ternura, pidiéndole de manera
apremiante y confiada que ruegue por nosotros, Ella que ha sido llamada la omnipotencia suplicante, que por su maternal
intercesión nuestras plegarias en este momento, se extiendan como ardientes saetas de fuego y cubran el firmamento de
nuestra patria por medio de su Corazón Inmaculado y muevan a Jesús a reinar en nuestros corazones, nuestros hogares,
nuestra sociedad, nuestras leyes y nuestra patria.
Preparación:
MUJERES: Oh amantísimo Jesús, inmolado por nosotros, amado salvador nuestro, permite que me arrodille a tu lado en
el Huerto de los Olivos, y que pase íntimamente unido a tu corazón agonizante por medio del Inmaculado y Doloroso
Corazón de María esta hora santa, a la que me has invitado por tu infinita misericordia.
HOMBRES: Concédeme oh adorable Salvador una íntima participación de tus incomprensibles dolores y de los
sentimientos de compasión que llenaron el alma y el Corazón Inmaculado de tu Santísima Madre en aquella hora de
mortales angustias.
TODOS: Te ofrezco, para suplir mi insuficiencia los afectos, el amor, la gloria y el consuelo de tu Santísima Madre, del
corazón casto de san José, de todos los santos y de todas las almas que en este momento se asocian a las tristezas de tu
santísima alma en el Huerto de Getsemaní.
Oh afligidísimo Redentor Nuestro, recibe nuestra oración y nuestra humilde compañía a nombre de nuestra patria para
reparar y pedirte perdón por todos los pecados de nuestra nación, de nuestras familias, de nuestra sociedad y de nosotros
mismos, permítenos consolar tu amantísimo corazón, pues no hemos permitido que ejerzas tu soberanía reinante sobre
nosotros, como tan ardientemente lo desea tu Divino Corazón.
Guardamos silencio en compañía del doloroso e Inmaculado Corazón de María para consolar a Jesús con Ella
y como Ella… Procura no distraerte, Jesús espera tu consuelo en este momento…, porque quiere reinar
verdaderamente en tu corazón …
PRIMERA COMPASIÓN AL AFLIGIDÍSIMO Y SUFRIENTE DUEÑO DE NUESTRAS ALMAS
“Mi alma está triste hasta la muerte…”
HOMBRES: Amado Jesús, postrado ante tus pies, como te encuentras lleno de dolor, vengo a acompañarte a nombre de
todos los políticos y gobernantes de nuestra patria, de los que dirigen los medios de comunicación destruyendo las almas.
MONITOR: Consideremos la gran Víctima de amor, Jesús, el Cordero Inmaculado, presentándose a la faz de su Padre
cargado con todas las iniquidades del mundo…” tomó sobre sí nuestros pecados…” se hizo nuestro fiador”, debe pagar
nuestros pecados hasta el último maravedí…. Todas las abominaciones, impurezas, traiciones, injusticias, la crueldad, la
inhumanidad, los atentados, iniquidades, horribles sacrilegios, acciones satánicas y supersticiosas ,brujería, masonería,
espiritismo, satanismo…todos los crímenes que a diario se cometen contra el Amor de Dios, que tanto soportó y padeció
por nosotros…Dulcísimo Cordero por la mortal aflicción que te causan nuestros pecados, concédenos una perfecta
contrición y la gracia de no ser indiferentes e ingratos con tu infinito Amor…
Guardamos silencio en compañía del doloroso e Inmaculado Corazón de María …
TODOS, POSTRADOS O EN CRUZ, COMO ACTO DE REPARACION:
“Santísima Trinidad, Padre Hijo y Espíritu Santo, te adoro profundamente, te ofrezco el cuerpo, sangre, alma y divinidad
de Nuestro Señor Jesucristo, presente en todos los Sagrarios de la tierra, en reparación de los ultrajes, sacrilegios e
indiferencias, con que Él mismo es ofendido y por los méritos infinitos de su Santísimo Corazón y del Corazón
Inmaculado de María, te pido la conversión de los pobres pecadores” (Canto)
SEGUNDA COMPASIÓN A NUESTRO DIVINO REDENTOR, ORRIBLEMENTE ULTRAJADO EN EL
SANTISÍMO SACRAMENTO DEL ALTAR
“Padre, si es posible, que pase de Mí este cáliz”
MUJERES: Amado Jesús, postrado ante tus pies, como te encuentras lleno de dolor, vengo a hacerte compañía a nombre
de todas las familias, niños, jóvenes y de las organizaciones que rigen los destinos de nuestros pueblos.
MONITOR: No solamente Jesucristo se ha revestido de nuestras ignominias y las ha confesado a la Majestad Divina, sino
que debe expiarlas: En su corazón durante las agonías del Huerto, en su carne sobre la cruz…es primeramente sobre el
Corazón santísimo de su amado Hijo, donde el Padre va a descargar los dardos de su indignación, ejercitar los rigores de
su justicia. Consideremos a Jesús, el dulce Cordero, la mansedumbre infinita, atemorizado a la vista de su Padre
irritado… El espanto, el disgusto, la tristeza, se apoderan de su santísima alma. Comienza a tener miedo, al ver los
tormentos que le esperan; a sentir un tedio mortal, causado por la ingratitud de los hombres y la inutilidad de su Pasión
para tanto de ellos…a ser traspasado de una amarga tristeza, considerando los innumerables pecados de que se ve
cubierto… Y la Santísima alma del Salvador, temblorosa, fuera de Sí, pide gracias: “Padre, si es posible, que pase lejos de
Mí este cáliz”. Su espíritu se turba, su cuerpo se estremece y destila un sudor mezclado de sangre, cuyas gotas rocían la
tierra. Dulcísimo Cordero por la mortal aflicción que te causan nuestros pecados, concédenos una perfecta contrición y la
gracia de no ser indiferentes e ingratos con tu infinito Amor…
Guardamos silencio en compañía del doloroso e Inmaculado Corazón de María …
TODOS, POSTRADOS O EN CRUZ, COMO ACTO DE REPARACION:
“Santísima Trinidad, Padre Hijo y Espíritu Santo, te adoro profundamente, te ofrezco el cuerpo, sangre, alma y divinidad
de Nuestro Señor Jesucristo, presente en todos los Sagrarios de la tierra, en reparación de los ultrajes, sacrilegios e
indiferencias, con que Él mismo es ofendido y por los méritos infinitos de su Santísimo Corazón y del Corazón
Inmaculado de María, te pido la conversión de los pobres pecadores”(Canto)
TERCERA COMPASIÓN A NUESTRO DIVINO REDENTOR, ORRIBLEMENTE ULTRAJADO EN EL
SANTISÍMO SACRAMENTO DEL ALTAR.
“He aquí que el Hijo del Hombre va a ser entregado en manos de los pecadores. ¡Levantémonos ,vamos!”. Por tres veces
había orado Jesús diciendo: “Padre si es posible, pase de Mí este cáliz,”, añadiendo al momento:” No se haga mi voluntad,
´Padre Mío, sino la Tuya”.
Esa voluntad santa era que el adorable agonizante marchase ala muerte “Porque la muerte es el estipendio del pecado
”.Levántate- vamos” dijo a sus Apóstoles- y vamos. ¿ A dónde amantísimo Maestro y Señor?... Al beso de Judas, a la
Columna, al Calvario, al patíbulo infame, a recibir los más abominables desprecios e injurias por quien entrega su vida
libremente y por amor, a ser escarnecido, , horriblemente maltratado, a ser perversamente herido y destrozado en su
santísimo cuerpo,… y adelantándose a la tropa enemiga que venía a prenderle les dice: “ A quién buscáis?...- A Jesús
Nazareno- “Yo soy”… ¡ Oh gran combatiente de amor! ¡ Oh luchador Magnánimo que nos invitas a seguirte!... Ayúdame
a ver con claridad, hacia dónde camino, hacia dónde se dirigen mis pasos… si con mi conducta correspondo a tu amor,…
a la infinita bondad y misericordia que has tenido para conmigo, mis seres queridos, mi patria… si mi conducta proclama
tu Reinado en mi corazón… o bien, si mi conducta delata la gran ausencia de tu realeza en mi vida… ¿ Quién reina en mi
vida, amado redentor y salvador mío…?...el mundo, el diablo, la carne, el demonio, mi yo egoísta, infiel, ingrato e
indiferente?....
Guardamos silencio en compañía del doloroso e Inmaculado Corazón de María …
TODOS, POSTRADOS O EN CRUZ, COMO ACTO DE REPARACION:
“Santísima Trinidad, Padre Hijo y Espíritu Santo, te adoro profundamente, te ofrezco el cuerpo, sangre, alma y divinidad
de Nuestro Señor Jesucristo, presente en todos los Sagrarios de la tierra, en reparación de los ultrajes, sacrilegios e
indiferencias, con que Él mismo es ofendido y por los méritos infinitos de su Santísimo Corazón y del Corazón
Inmaculado de María, te pido la conversión de los pobres pecadores”(Canto)
ORACION A CRISTO REY: ¡Oh Cristo Jesús! ¡Te reconozco por Rey Universal! Todo cuanto ha sido hecho ha sido
creado por Ti. Ejerce sobre nosotros todos tus derechos…Renovamos nuestras promesas del Bautismo, renunciamos a
satanás, a sus pompas y a sus obras y prometemos vivir como buenos cristianos. Particularmente nos obligamos a
cooperar, según nuestros medios, al triunfo de Cristo Rey y de tu Iglesia. Corazón Divino de Jesús, te ofrecemos nuestras
pobres acciones, para conseguir que todos los corazones reconozcan tu Sagrada Realeza y así se establezca en el mundo
entero el reinado de tu paz. Así sea.
Inmaculado Corazón de Santa María de Guadalupe, me renuncio a mí y me entrego a Ti, me abandono en tus manos para
que me modeles y me formes de acuerdo al querer de tu Divino Hijo para que reine en mi corazón, en mi familia y en mi
patria.
Que Cristo reine en mi corazón, en mi familia y en mi patria en el tiempo y en la eternidad. Amén
Comunión Espiritual:
Creo que estás en el santísimo Sacramento, te amo sobre todas las cosas y deseo recibirte en mi alma. Ya que no puedo
hacerlo sacramentalmente, ven al menos espiritualmente a mi corazón. Como si ya hubieras venido te abrazo y me uno
todo a ti; no permitas que jamás vuelva a separarme de Ti.
Jesús, mi bien, dulce amor mío, hiere e inflama mi pecho frío: haz que se abrace siempre de amor por Ti.
Canto ANIMA CHRISTI (latín)