Elizabeth Calderó n García.
Diplomado en Psicología Infantil.
“Tenemos que hablar de Kevin”
En este film se puede explorar la mente de un supuesto psicó pata adolescente, él cual
es capaz de asesinar a decenas de personas, donde nos preguntaremos si es este el
resultado de la impronta dejada por su infancia y sus padres. El film representa la
investigació n sobre la naturaleza del mal y de la mente de un psicó pata, que en añ os y
en diferentes lugares del mundo nos hemos encontrado con casos de adolescentes
asesinos dentro de las escuelas.
De igual manera este film representa la historia de una “madre forzada”, donde Eva
(protagonista) retrata las dificultades de una mujer al encontrarse con un cuerpo
embarazoso. Se comunica con nuevas variaciones de una misma emoció n tras el
nacimiento del hijo (Kevin).
En la escena post-parto, una habitació n de sanatorio despojado, de color blanco y en
silencio, Tilda se encuentra con una mirada perdida, estos factores nos anotician las
dificultades en las que se encuentra inmersa. La madre no sabrá como sostener a su
propio hijo, ni de qué manera podrá calmar su llanto, donde la ú nica forma de callarle
será con el ruido ensordecedor de un taladro mecá nico.
La sociedad, ante el “crimen” que cometió Kevin, señ ala a la madre como culpable,
como la creadora de un monstruo. Le han asignado un estigma de sangre con pintura
roja en las afueras de su casa, de esta manera simbolizando la maldad que género su
propio hijo. La respuesta de la madre ante su propio hijo es la respuesta de un niñ o
frente a otro; donde ella muestra constantes enojos y molestias, como si estas fueran
rabietas de un niñ o pequeñ o. Y nuevamente no puede ponerle un límite a Kevin. Sin
embargo, ella siente culpa de dañ ar a ese niñ o que ha salido de su cuerpo y que ella no
ha podido querer.
En cuanto a Kevin, él sabe que su madre está desesperada por ser aceptada por su
hijo, sin saber que es ella misma la que deberá hacerse aceptar tomando a ese hijo
como propio en primera instancia. Así el niñ o no responderá a los pedidos de su
madre, como por ejemplo, el jugar con la pelota, regalarle sus heces (por lo que usará
pañ al hasta de grande), tampoco le obsequiará palabras. Y a pesar de que él sabe
contar hasta cincuenta; no le ofrecerá a su madre el nú mero que le pida. Estos
ejemplos dejan observar el impacto de có mo el hijo no se siente tomado como hijo y
por lo tanto le devolverá la respuesta tranquilizadora de que ella es su madre.
La mirada de Kevin se muestra como una mirada fría y seductora, pero esa mirada
intensa y poco empá tica, también se encuentra en su madre (él la imita), y por lo tanto
Kevin muestra un rechazo casi instintivo a su madre, pero su madre le rechazó
inicialmente.
Refiriéndome al psicoaná lisis, es el cual considera que la relació n entre el hijo y la
madre, especialmente en los primeros añ os de vida, determina en buena medida el
futuro de una “persona”. La madre es quien a través de quien el hijo aprende y
desarrolla una capacidad de amar, es decir, la empatía.
Psicó patas como Kevin, tienen cero empatía afectiva, (simplemente no les importan
los sentimientos de los demá s) pero lo que si logran desarrollar es una excelente
empatía cognitiva, usan esta habilidad para poder introducirse en la mente de los
demá s y así poder manipular a los otros a través del engañ o. Por lo tanto, si se le
aplicará n pruebas psicoló gicas a Kevin, las pruebas no revelarían mucho de su
personalidad, no revelarían nada novedoso.
La madre hasta cierto punto es có mplice, ya que ella lo es al aceptar las
manipulaciones de Kevin, para no tener que enfrentarse a su esposo y a la realidad de
no poder controlar a su propio hijo. Esto se ejemplifica con la escena en la que ella
acepta que Kevin mienta sobre có mo se rompió el brazo, ocultá ndole que ella fue la
que le provocó esto después de que Kevin la castigara defecá ndose.
Kevin al estar incrustado dentro de estos factores, él aprende a jamá s demostrar sus
verdaderos sentimientos. Los usa simplemente como un método de obtener algo y de
esta forma manipula también a su padre para que tome de su lado, impone su
voluntad y así también castiga a su madre en ese triá ngulo amoroso. Pero esto no
significa que él no quiera comunicar sus sentimientos, mas bien, existe una necesidad
de querer comunicarse con las demá s personas que le son má s cercanas (su madre y
su padre generalmente). Los asesinatos, los crimines y las violaciones, terminan
siendo el resultado de un psicó pata que trata de comunicarse con las personas que le
son “significativas” en su vida.
“Amar es dar lo que no se tiene a quien no es”
Jacques Lacan.