DIOS ES SOBERANO
Verdad principal: Dios ejerce toda autoridad sobre los ejércitos del cielo y sobre los seres humanos en la
tierra. Él sostiene todas las cosas con su omnipotencia y determina el fin y el propósito de cada uno de sus
criaturas.
¡Buenos días! (PONER PINTURA GUERNICA). En 1937, Pablo Picasso pintó su famosa obra cubista
“Guernica”, donde plasmó el horror y el caos que produjo el bombardeo de esta ciudad vasca por la tropa
alemana. Usando el negro, el blanco y los tonos grises este artista transmite el dolor y la desesperación de la
humanidad ante la muerte, la violencia y los estragos de la guerra en la humanidad. Esta es una de las 10
obras de arte más famosas del mundo. Hoy, la humanidad enfrenta muchos problemas y una guerra en
particular, contra el Covid-19, los millones de muertos por esta pandemia y las sociedades convulsionadas
por tantos problemas, hay muchos que ven al mundo así: un caos total, sin futuro ni esperanza… Pero, la
iglesia del Señor tiene un mensaje de esperanza: (PONER IMAGEN DE PAPÁ E HIJO EN LA CRUZ) “Dios
reina”, Él es soberano y tiene todo en control, Jesús es el Rey de reyes y Señor de señores... El tema de hoy
es: “Dios es Soberano” (PONER TÍTULO). Vamos a orar…..
1. DIOS ES SOBERANO Y REINA SOBRE TODO LO CREADO.
En la Biblia, la soberanía de Dios se presenta de una manera muy enfática. La semana pasada aprendimos
que Dios es Creador y la gloria de Dios es la causa final de todas las cosas. Como Dios es único creador (Gén
1:1) le pertenecen los cielos, la tierra y todo lo que existe en ellos.
Del Señor es la tierra y todo cuanto hay en ella, el mundo y cuantos lo habitan; porque él la afirmó sobre los
mares, la estableció sobre los ríos. (Sal 24:1-2)
Dios ejerce toda autoridad sobre los ejércitos del cielo y sobre los seres humanos en la tierra. Él sostiene
todas las cosas con su omnipotencia y determina el fin y el propósito de cada uno de sus criaturas. Este
atributo nos muestra el gobierno de Dios como Rey en el sentido más amplio de lo que esta palabra significa
ya que todas las cosas dependen de Él y le sirven a Él.
“El Dios que hizo el mundo y todo lo que hay en él es Señor del cielo y de la tierra. No vive en templos
construidos por hombres, ni se deja servir por manos humanas, como si necesitara de algo. Por el contrario,
Él es quien da a todos la vida, el aliento y todas las cosas”. (Hch 17:24-25)
En un artículo de la Coalición por el evangelio, el autor John Frame definió así este atributo incomunicable de
Dios:
La soberanía divina ejerce un control eficaz, universal y amoroso sobre todas las cosas… La soberanía de
Dios es equivalente al señorío de Dios, porque Dios es el soberano de toda la creación. Las características
más importantes del señorío de Dios son su control, autoridad y presencia. (John Frame, “Soberanía divina
y libertad humana”)
¡Qué interesante es esta definición! Nos ayuda a entender qué decimos cuando afirmamos que Dios es
soberano: ¡Él tiene el control amoroso y completo de todo lo que sucede en todo el universo! Y cuando
hablamos de su soberanía, estamos haciendo referencia a Su señorío, o sea, que Él es el Señor y Rey de
nuestras vidas. Según este autor, en la Biblia, este nombre “Señor” aparece más de 7,000 veces e identifica
tanto a Dios como a nuestro Señor Jesucristo, el Rey y Señor de todo lo creado.
El Señor hace todo lo que quiere en los cielos y en la tierra, en los mares y en todos sus abismos. (Sal 135:6)
2. ¿Cómo ejerce Dios Su Señorío y gobierno en su creación?
2. 1. DIOS REINA CON SU PODER SOBERANO.
Este aspecto de la soberanía de Dios nos habla de su omnipotencia, del poder de ejecutar su divina voluntad.
El nombre “El Shaddai” o “El Todo poderoso” expresa esta misma idea.
El Señor Todopoderoso ha jurado: “Tal como lo he planeado, se cumplirá; tal como lo he decidido, se
realizará”. (Is 14:24)
«Yo soy el Alfa y la Omega —dice el Señor Dios—, el que es y que era y que ha de venir, el Todopoderoso».
(Ap 1:8)
Pero frente a esta afirmación debemos añadir una verdad muy importante:
El poder soberano de Dios nunca contradice su esencia ni carácter santo y sabio. Dios no puede
mentir, pecar ni negarse a sí mismo porque eso sería ir contra su propia esencia y naturaleza. Como
Él es perfecto, Él no puede equivocarse, nunca; como Él es justo y santo, Él no puede hacer nada
malo; como Él es inmutable, Él no cambia. Él es el gran “Yo Soy”, totalmente auto existente,
independiente y eterno, y nunca dejará de existir.
Dios no es un simple mortal para mentir y cambiar de parecer. ¿Acaso no cumple lo que promete ni lleva a
cabo lo que dice? (Nm 23:19)
Los ateos han hecho famosa la llamada “paradoja de la piedra” (PONER IMAGEN), que consiste en la
falacia lógica: “Si Dios es omnipotente, ¿puede crear una piedra tan pesada que no pueda
levantarla?” Este tipo de preguntas son absurdos que solo buscan refutar una verdad inconmovible
y que fallan porque desconocen este principio: El poder soberano de Dios nunca contradice su
esencia ni carácter santo. ¿Cómo podemos refutar esta falacia? Muy sencillo, Dios es infinito y su
poder es infinito por lo tanto, una piedra material nunca podrá compararse con un Dios infinito.
Además, todo lo que Dios hace lo glorifica y lo exalta. Así que estos ateos yerran porque ignoran la
esencia poderosa y soberana de Dios.
2.2. DIOS REINA A TRAVÉS DE SU VOLUNTAD SOBERANA.
Me parece escuchar a quienes rechazan la existencia de Dios y que osadamente afirman lo siguiente: “Si
Dios es soberano y todas las cosas y personas están bajo su mano, entonces, ¡Él es el responsable de toda
la maldad y de los problemas que sufrimos en esta vida! Esta afirmación es FALSA (sobreponer la etiqueta
”FALSA”). Esto demuestra un desconocimiento de la Persona de Dios y de su voluntad. A quienes piensan así
le podría responder, que este atributo de soberanía o de gobierno de Dios no implica que Él sea el causante
de todas las cosas que suceden en el mundo. Claramente, es el hombre pecador el único responsable de
toda esta maldad e injusticia que todos sufrimos hoy en día. El pecado trajo muerte y separación de Dios y
separado de Dios el hombre está perdido y condenado al sufrimiento eterno.
Por eso, para no caer en este tipo de acusaciones contra Dios y su soberanía sobre todas las cosas, la Biblia
nos muestra los 2 tipos de la voluntad de Dios:
a. La voluntad Decretiva de Dios.
b. La voluntad Preceptiva de Dios.
La voluntad Decretiva es aquella por medio de la cual, Dios ordena o decreta, por eso se llama
“decretiva”, todo lo que tiene que suceder y sucederá de manera irrestricta y definitiva. La
voluntad decretiva siempre se cumple. También se le conoce como la “voluntad secreta de Dios”.
La voluntad Preceptiva consiste en las normas o preceptos de vida, por eso se llama “preceptiva”,
que Dios ha revelado a los hombres y que ellos deben obedecer. Esta voluntad es desobedecida
muy frecuentemente. También se le conoce también como la “voluntad revelada de Dios”.
Estos dos tipos de voluntad lo vemos muy claramente, por ejemplo, en Dt 29:29…
Lo secreto le pertenece al Señor nuestro Dios, pero lo revelado nos pertenece a nosotros y a nuestros hijos
para siempre, para que obedezcamos todas las palabras de esta ley. (Dt 29:29)
Un buen ejemplo de esto fue cuando Dios llamó a Abraham, en Génesis 12.
El Señor le dijo a Abram: «Deja tu tierra, tus parientes y la casa de tu padre, y vete a la tierra que te
mostraré. “Haré de ti una nación grande, y te bendeciré; haré famoso tu nombre, y serás una
bendición. Bendeciré a los que te bendigan y maldeciré a los que te maldigan; ¡por medio de ti serán
bendecidas todas las familias de la tierra!” Abram partió, tal como el Señor se lo había ordenado, y Lot se
fue con él. Abram tenía setenta y cinco años cuando salió de Jarán. (Gén 12:1-4)
Dios le manifestó a Abraham su voluntad preceptiva o revelada: “deja tu tierra, tus parientes, la casa de tu
padre y vete, ¿Adónde? A la tierra que tú no conoces pero que yo sí conozco y te la mostraré más adelante.
Esto era parte de la voluntad decretiva o secreta. Pero aún hay más: haré de ti una nación grande y serás tan
bendecido para que por medio de ti sean bendecidas todas las familias de la tierra. Esto también es voluntad
decretiva porque Abraham nunca vio todo el plan de Dios para bendecir a las naciones por medio de Cristo
pero lo creyó, por eso es el padre de la fe y nosotros somos esa descendencia de fe prometida.
Ahora notemos algo muy importante, Abraham no obedeció completamente la voluntad preceptiva de Dios
porque Dios le ordenó que dejase a sus parientes pero él se llevó consigo a su sobrino Lot y sabemos que eso
le trajo problemas pero eso no impidió que se cumpliera la voluntad decretiva de Dios de bendecirlo y de
bendecir a todas las familias de la tierra. Y esto nos enseña que aunque nos equivoquemos,
desobedezcamos o fallamos, Dios siempre cumplirá su voluntad decretiva de salvación y vida eterna con
sus escogidos. Esto es gracia y control sobre nuestras vidas.
Hermanos, nosotros no podemos saber el futuro porque eso solo lo conoce el Señor pero lo que sí sabemos
y conocemos es su voluntad revelada por medio de Su Palabra. Pero si obedecemos lo que Dios nos ha
revelado ahora para esta etapa de nuestra vida podemos confiar que el Dios soberano cumplirá su voluntad
decretiva en nosotros.
Amigo que aún no has entregado tu vida a Jesús, ¿sabes cuál es la voluntad revelada de Dios para ti? Dios
quiere que te arrepientas de tus pecados y que confíes en el único que puede salvarte y perdonarte de
todos tus pecados y darte una nueva vida, Su hijo Jesucristo. ¿Obedecerás su voluntad? Espero que sí y así
podrás conocer más de Él y de voluntad decretiva para tu vida.
¿Cómo podemos aplicar el conocimiento de este atributo de Dios en nuestras
vidas?
“Rindiéndonos hoy y cada día a Su Señorío, con amor, humildad y confianza aun en los peores
circunstancias para que así, Él reine y cumpla su perfecta voluntad en nuestras vidas.”
Amados, hay quienes predican que Dios no tiene nada que ver con esta pandemia. (PONER IMAGEN DE
PANDEMIA) Eso no es cierto, Dios es soberano y ha permitido esta pandemia con propósitos mayores a
nuestra limitada comprensión. Por ejemplo, esta pandemia nos recuerda que somos incapaces ante un
minúsculo virus y solo Dios tiene todo el control. También nos ha dado la oportunidad de acercarnos física y
emocionalmente como familia. Y a creyentes como no creyentes, nos ha motivado a buscar más al Señor de
la vida y de la salvación.
Pero, también debemos dejar de jugar a ser dioses o señores queriendo controlar todas las cosas, el
engaño de la serpiente a Eva. Hoy, escuchamos con tristeza como en ciertas iglesias se predica que debemos
orar con autoridad y pedir con fe y Dios nos dará prosperidad y salud, que como cristianos debemos
“decretar” para que las buenas cosas sucedan… Una falsa profetisa dijo en una ocasión (PONER IMAGEN DE
ANA MALDONADO) que le reclamó a Dios por sus valiosas joyas que se habían perdido, y que Dios se las
devolvió porque ella no le permitía que se la quitase…. ¿Qué está pasando? ¿Dónde estamos?
“Al Señor tu Dios le pertenecen los cielos y lo más alto de los cielos, la tierra y todo lo que hay en ella… Por
eso, despójate de lo pagano que hay en tu corazón, y ya no seas terco. Porque el Señor tu Dios es Dios de
dioses y Señor de señores; él es el gran Dios, poderoso y terrible, que no actúa con parcialidad ni acepta
sobornos”. (Dt 10:14, 16-17)
“¿Por qué me llaman ustedes “Señor, Señor”, y no hacen lo que les digo?” (Lc 6:46)
Oremos…