Examen neurológico:
Es la evaluación de la Integralidad y Funcionalidad del Sistema Nervioso. Comprende un
conjunto de pruebas que valoran las funciones y describen posibles alteraciones (déficits
neurológicos).
Es la herramienta clínica más importante con que se cuenta en medicina para la detección y
diagnóstico de las enfermedades del sistema nervioso.
Los propósitos que persigue la exploración neurológica son los siguientes:
1. Establecer si existe o no, una lesión o una alteración funcional en el sistema
nervioso, tanto central como periférico.
2. Señalar cuál es la topografía de esta lesión o alteración funcional, es decir, en qué
parte del sistema nervioso se encuentra la alteración (tallo cerebral, corteza cerebral,
nervio periférico, etc.).
3. Apoyar para conocer cuál es la naturaleza o etiología de la lesión (hemorragia,
infarto, absceso, tumor, etc.). Aquí es prudente señalar que el examen neurológico,
como cualquier técnica exploratoria en medicina, siempre debe estar precedido y
guiado por un exhaustivo interrogatorio y semiología de los síntomas neurológicos.
La importancia del examen neurológico para el médico general radica en la elevada
frecuencia de trastornos neurológicos, como la cefalea, epilepsia, enfermedad vascular
cerebral, etc., en la consulta médica general. Adicionalmente, por su gravedad algunos de
estos trastornos pueden poner en peligro la vida del paciente o comprometer la función y
generar altas tasas de discapacidad.
¿Cuáles son los trastornos del sistema nervioso?
El sistema nervioso es vulnerable a varios trastornos. Puede ser dañado por los siguientes:
Traumatismo
Infecciones
Degeneración
Defectos estructurales
Tumores
Interrupción del flujo de sangre
Trastornos autoinmunes
Trastornos del sistema nervioso
Los trastornos del sistema nervioso pueden involucrar los siguientes:
Trastornos vasculares, como el ataque cerebral, ataque isquémico transitorio
(TIA), hemorragia subaracnoide, hemorragia subdural y hematoma, y hemorragia
extradural.
Infecciones, como la meningitis, encefalitis, polio y absceso epidural.
Trastornos estructurales, como lesión del cerebro o médula espinal, parálisis de
Bell, espondilosis cervical, síndrome de túnel carpiano, tumores del cerebro o
médula espinal, neuropatía periférica y síndrome de Guillain-Barré.
Trastornos funcionales, como cefalea, epilepsia, mareos y neuralgia.
Degeneración, como la enfermedad de Parkinson, esclerosis múltiple, esclerosis
lateral amiotrófica (ALS), corea de Huntington y enfermedad de Alzheimer.
Alzheimer.
Esquizofrenia.
Esclerosis múltiple.
Epilepsia.
Enfermedad de Parkinson.
Algunos surgen como resultado de otras enfermedades, como los problemas neurológicos
de los diabéticos. Otros, como el síndrome de Guillain-Barre, ocurren después de una
infección viral. Otros más, a consecuencia de la compresión de un nervio, como el
síndrome del túnel del carpo o el síndrome de la salida torácica. En algunos casos, como el
síndrome de dolor regional complejo y las lesiones del plexo braquial, el problema se inicia
a partir de una lesión. Algunas personas nacen con trastornos en los nervios periféricos.
• Oscilaciones involuntarias, rítmicas de la mano de distinta intensidad, amplitud y
frecuencia pueden aparecer durante el reposo (temblor estático) o cuando el sujeto
ejecuta algún movimiento (temblor intencional).
• Para investigar el temblor estático se pide al enfermo que extienda las manos con
los dedos separados; se coloca una hoja de papel sobre las manos que hace mas
evidente un temblor.
• Para investigar el temblor intencional se le pide que se toque la nariz o el lóbulo de
la oreja con la punta de un dedo; que beba un vaso de agua, encienda un cigarrillo o
escriba en un papel
• Existe un temblor emocional de oscilaciones finas en enfermos emotivos. Debe
diferenciarse de otros temblores finos acentuados por emoción (ej. Hipertiroidismo).
• Temblor Senil se presenta en edades avanzada: es de oscilaciones rápidas y amplias,
acompañado a veces de temblor rítmico de la cabeza; puede ser difícil de diferenciar
del temblor del parkinsonismo.
• En el hipertiroidismo el temblor de las manos es fino, rápido, bilateral y simétrico,
muy influido por las emociones.
• Una forma especial de temblor es el flapping tremor o temblor aleteante (asterixis)
que se observa en la encefalopatía portal por cirrosis hepática; puede verse también
en la encefalopatía anoxica y en el síndrome urémico
• En la enfermedad del Parkinson el temblor es de reposo, lento de oscilaciones a
´plias; los movimientos intencionales lo disminuyen o hacen desaparecer
momentáneamente. Los movimientos de los dedos flectados sobre el pulgar
remedan el movimiento de contar billetes o liar un cigarrillo.
• En la esclerosis en placas el temblor es intencional y se acentúa con los esfuerzos y
la emoción, pudiendo predominar a un lado. En el síndrome cerebeloso el temblor
puede ser estático, fino y rápido, o intencional, parecido al de la esclerosis en
placas.
EXPLORACIÓN DEL SISTEMA MOTOR La exploración de la motilidad voluntaria se
explora evaluando cinco aspectos del músculo: el trofismo, el tono, la fuerza, los reflejos de
estiramiento muscular y, finalmente, los reflejos anormales o patológicos.
Trosmo Es una valoración subjetiva de la masa muscular y su volumen. quien determine si
un músculo posee una configuración normal o si se encuentra demasiado pequeño
(hipotrofia) o demasiado grande (hipertrofia). Se conoce como atrofia cuando el músculo se
encuentra disminuido de tamaño y además se hallan datos de denervación.
Tono Puede definirse como la resistencia pasiva al movimiento que presenta un musculo
que se encuentra voluntariamente relajado. La manera de explorarlo es palpando la masa
muscular y realizando estiramientos y acortamientos pasivos de los distintos grupos
musculares en las cuatro extremidades. Las alteraciones pueden implicar aumento o
hipertonía, la cual puede presentarse en tres formas: como rigidez (donde existe limitación
durante todo el arco de movimiento), espasticidad (fenómeno dependiente de la velocidad
de estiramiento y que suele ser mayor al inicio del arco de movimiento presentando después
una disminución: fenómeno de “navaja de resorte”) o disminución del tono muscular
(hipotonía). La rigidez suele originarse en una alteración del sistema extrapiramidal, la
espasticidad sugiere una alteración de la vía corticoespinal (piramidal), mientras que la
hipotonía suele presentarse en lesiones del sistema nervioso periférico (neuropatías
periféricas).
Fuerza muscular Se evalúan grupos musculares pidiendo al paciente que realice
movimientos activos en primera instancia solo en contra de la gravedad y después en contra
de una resistencia impuesta por el médico. La escala para graduar la fuerza muscular más
utilizada es la escala de Daniels (tabla 1). Los músculos que se evalúan de manera rutinaria
son: bíceps y tríceps en las extremidades superiores mediante la flexión y extensión del
codo; cuádriceps e isquiotibiales, bíceps, semitendinoso y semimembranoso en las
extremidades inferiores mediante la extensión y flexión de la rodilla. Esta exploración debe
hacerse siempre de manera comparativa entre el lado izquierdo y derecho del paciente y
palpando el musculo explorado para percibir la contracción muscular.
El examen neurológico comienza con una observación cuidadosa del paciente que entra en
el área de evaluación y continúa mientras se obtiene la anamnesis. Se debe ayudar al
paciente lo menos posible para que las dificultades en la función puedan ser evidentes. Se
anota la velocidad, la simetría y la coordinación del paciente mientras se mueve hacia la
camilla, al igual que la postura y la marcha. La conducta del paciente, su vestimenta y las
respuestas ofrecen información sobre su estado de ánimo y su adaptación social. Pueden
apreciarse alteraciones del habla o formas inusuales de ellas, desorientación espacial,
posturas inusuales y otros trastornos del movimiento antes de realizar una evaluación
formal.
A medida que obtiene la información, el examinador entrenado puede incluir algunos
componentes del examen y excluir otros sobre la base de una hipótesis preliminar acerca de
la anatomía y la fisiopatología del problema. Cuando el examinador tiene menos
experiencia, se realiza una evaluación neurológica completa.