Tipos de riesgos laborales
La Prevención de Riesgos Laborales, se puede definir como el conjunto de actividades y medidas a
llevar a cabo dentro de la empresa, con el fin de evitar o disminuir las posibilidades de que
cualquiera de los trabajadores pueda sufrir algún tipo de daño derivado de su trabajo. Estos daños
pueden ser tanto accidentes y lesiones, como enfermedades o patologías derivadas del desempeño
de las tareas.
La forma de llevar a cabo una correcta Prevención de Riesgos Laborales dentro de una empresa, se
basa en una correcta evaluación de los riesgos que puedan existir. De esta forma, conociendo los
posibles riesgos laborales existentes, se podrán definir las medidas preventivas dirigidas a disminuir
o evitar los posibles riesgos existentes en cada uno de los puestos de trabajo.
Cada actividad requiere de un análisis preventivo específico. Así, lo determina la Ley 31/1995, de 8
de noviembre, de Prevención de Riesgos Laborales.
Todo ello implica una gran variedad de situaciones y riesgos y una cierta complejidad en la elección
de las medidas preventivas más adecuadas. Conocer la variedad de riesgos y proponer las medidas
más eficaces es vital para poder garantizar la disminución de los riesgos laborales.
El objetivo de este artículo es aportar información práctica a los principales peligros y tipos de
riesgos laborales que existen, si quieres ampliar información sobre este tema puedes ver el nuestro
artículo sobre factores de riesgos laborales.
Todos los trabajadores, sin excepción, estamos en mayor o menor medida expuestos a estos riesgos
por lo que debemos de ser conscientes de los peligros a los que nos exponemos cuando vamos a
trabajar, por eso CTAIMACAE quiere informar a los trabajadores y concienciarlos.
Esencialmente nos encontramos con 7 tipos de riesgos laborales que debemos tener en cuenta a la
hora de desempeñar nuestras tareas dentro de nuestro centro de trabajo.
7 tipos de riesgos laborales
Riesgos Físicos
Uno de los primeros riesgos físicos que encontramos es el ruido. Definimos ruido a una sensación
auditiva generalmente desagradable. Cuando escuchamos un ruido primero lo apreciamos por el
oído externo, después, la onda es recibida por el oído medio que es donde está el tímpano.
Posteriormente la señal pasa por una cadena de huesecillos y la recibe el cerebro mediante unas
células capilares. Cuando el ruido es muy fuerte se activan las células capilares y hay riesgo de perder
la capacidad auditiva. Debemos protegernos con todas las medidas de seguridad posibles.
Cuando el ruido es muy fuerte se activan las células capilares y hay riesgo de perder la capacidad
auditiva. Debemos protegernos con todas las medidas de seguridad posibles.
Otro riesgo físico posible es el provocado por las vibraciones por todo tipo de maquinaria ya que
pueden afectar a la columna vertebral, dolores abdominales y digestivos, dolores de cabeza…
El deslumbramiento, las sombras, la fatiga y el reflejo son factores producido por la iluminación.
Estos elementos pueden producir un accidente por eso hay que vigilar con el tipo de lámparas y
respetar los niveles adecuados de luz.
La temperatura y la humedad en el ambiente también pueden suponer un riesgo físico si son
excesivamente altas o bajas pues pueden producir efectos adversos en las personas. Los valores
ideales en el trabajo son 21ºC y 50% de humedad.
Las radiaciones ionizantes son ondas electromagnéticas que alteran al estado físico sin percibirse en
el ambiente. Los efectos son graves a la larga, por eso hay que limitar las ondas y tener un control
médico.
Riesgos Químicos
Son los producidos por procesos químicos y por el medio ambiente. Las enfermedades como las
alergias, la asfixia o algún virus son producidas por la inhalación, absorción, o ingestión.
Para reducir este tipo de riesgos, podemos actuar en tres direcciones:
Por un lado, sobre el foco contaminante: sustituyendo productos, cambiando el proceso productivo,
o encerrando el proceso;
Podemos actuar sobre el medio con una limpieza del puesto de trabajo y con ventilación por
dilución,
Por último, actuando sobre el trabajador, dándole formación, rotando los puestos de trabajo,
aislando al empleado de la exposición y usando equipos de protección adecuados como mascarillas
y guantes.
Riesgos Biológicos
Este tipo de riesgos son los producidos por la posible exposición a microorganismos como los virus,
las bacterias, los parásitos o los hongos, y que puedan dar lugar a diferentes enfermedades.
Este tipo de riesgo laboral, constituye uno de los principales factores de riesgo a los que están
expuestos principalmente los trabajadores de los centros sanitarios. Esencialmente su transmisión
se produce por vía respiratoria, sanguínea, digestiva… Para evitar este tipo de riesgo se recomienda
tener un control de las vacunas y sobretodo protegerse con el equipo adecuado.
Riesgos Ergonómicos
La ergonomía es la ciencia que busca adaptarse de manera integral en el lugar de trabajo y al
hombre. Los principales factores de riesgo ergonómicos son: las posturas inadecuadas, el
levantamiento de peso, movimiento repetitivo. Puede causar daños físicos y molestos.
Este tipo de riesgo ofrece cifras relativamente altas ocupando el 60% de las enfermedades en
puestos de trabajos y el 25% se deben a la manipulación de descargas. Cuando levantamos peso la
espalda tiene que estar completamente recta y las rodillas flexionadas. Si son trabajos físicos, antes
de empezar debemos estirar los músculos y las articulaciones para evitar futuras lesiones. Hay que
utilizar métodos seguros en todo momento.
Riesgos Psicosociales
Existen muchos tipos de riesgos de esta naturaleza, que nos pueden afectar a todos nosotros en
algún momento de nuestra vida laboral, pero entre ellos podemos destacar el estrés, derivado de
un ritmo de trabajo elevado, la fatiga laboral, la monotonía…. Para su prevención, se recomienda, si
no fuera posible cambiar de tarea o de horario de trabajo, unos ejercicios que consisten en la
realización de ligeros movimientos para relajar la musculatura del cuello, espalda y brazos. E
idealmente, realizar pausas cortas de unos 10 minutos cada hora y media en al trabajo.
Debemos tener como mínimo un descanso de 15 minutos a partir de las 6 horas. La estabilidad y un
buen ambiente nos ayudaran a disminuir estos riesgos.
Riesgos Mecánicos
Este tipo de riesgos pueden producirse al llevar a cabo acciones que requieran utilizar herramientas
de cualquier tipo. Los accidentes que se pueden producir debido a este tipo de riesgo, son aquellos
en los que se producen lesiones corporales como golpes por objetos proyectados o desprendidos,
quemaduras, cortes, cualquier tipo de contusión, aplastamientos… y suelen tener mayor
problemática al llevar a cabo trabajos en altura, superficies inseguras, un mal uso de las
herramientas y el uso de equipos defectuosos entre otros. Debemos asegurarnos siempre de revisar
la maquinaria en la que trabajamos para evitar posibles incidentes.
Se previenen teniendo en cuenta la seguridad del producto, por lo que el equipo ha de estar con la
etiqueta de la CE y cumpliendo unos requisitos que garanticen seguridad; siguiendo las instrucciones
del fabricante en cuanto a su instalación y mantenimiento con personal especializado; y, por último,
siguiendo las instrucciones del manual de utilización.
Riesgos Ambientales
Este tipo de riesgos son los únicos que no podemos controlar debido a que son la posibilidad de que
se produzca un daño o catástrofe por una acción humana o un fenómeno de tipo natural. En función
de su origen también se pueden denominar riesgos naturales que serían los que se manifiestan
dentro de la naturaleza como la lluvia, la tempestad, las inundaciones… o riesgos antropogénicos
que son los derivados de acciones o actividades humanas.
Conocer estos riesgos te ayudarán a elaborar tu plan de riesgos para dar cumplimiento legal a la Ley
de Prevención de Riesgos Laborales. Otra información que sin duda te será de utilidad es tener clara
la respuesta a la siguiente pregunta: ¿Qué documentación puede solicitar la Inspección de Trabajo?