El concepto de hegemonía en Gramsci
El concepto de hegemonía en Gramsci señala la dirección político-ideológica que forja la base
social para la conquista del poder político y la construcción de un nuevo Estado. Un aporte
significativo en este ámbito es el “aspecto consensual” que el italiano agrega al concepto para
entender la dominación burguesa desde el Estado, al que define como hegemonía acorazada de
coerción. A su vez con la categoría de hegemonía indica el modo en que el proletariado debe
construir una nueva hegemonía, previo a la conquista del Estado y su posterior transformación. Así
pues, la hegemonía sólo puede elaborarse cuando una clase abandona su visión exclusivista de
corporación, “para ser capaz de gobernar como clase, el proletariado tiene que despojarse de todo
residuo corporativo, de todo prejuicio e incrustación sindicalista”. (Gramsci, Algunos temas de la
cuestión Meridional en Sacristán, 2004: 193) Esto significa que el proletariado debe superar (e
incluir) la lucha económica contra el patrón y el gobierno y articular cualquier manifestación de
arbitrariedad y opresión, cualquiera que sea la clase o grupo social afectado. Para tener hegemonía,
el proletariado debe sumar a la mayoría de clases subalternas, articulando y dirigiendo en este
contexto, un arco amplio de alianzas, es decir de consensos. En Italia, Gramsci se refería al norte
industrial con una clase obrera industrializada y al sur agrario con fuerte predominio religioso, los
campesinos (influencia del Vaticano que había que destruir). Así mismo, Gramsci nota que la clase
dominante ejerce su poder no sólo por la coacción, sino porque logra imponer su visión del mundo a
través de la escuela, medios de comunicación etc., lo que favorece el reconocimiento de su
dominación por las clases dominadas. De igual manera, busca consensos para asegurar su
hegemonía tomando a su cargo algunos de los intereses de los grupos dominados. La clase
dominante para hacer valer sus intereses necesita, como decía Marx, presentar al Estado ante la
sociedad como representante del conjunto del pueblo. Así, Gramsci (1978) afirma que el Estado
encuentra su fundamento ético en la sociedad civil. Para este autor, El Estado es concebido como un
organismo propio de un grupo, destinado a crear las condiciones favorables para la máxima
expansión del mismo grupo; pero este desarrollo y esta expansión son concebidos y presentados
como la fuerza motriz de una expansión universal, de un desarrollo de todas las energías
“nacionales”. El grupo dominante es coordinado concretamente con los intereses generales de los
grupos subordinados y la vida estatal es concebida como una formación y superación continua de
equilibrios inestables (en el ámbito de la ley) entre los intereses del grupo fundamental y los de los
grupos subordinados, equilibrios donde los intereses del grupo dominante prevalecen hasta cierto
punto, o sea, hasta el punto en que chocan con el mezquino interés económico-corporativo. (1978:
72) Por lo tanto, el proletariado para construir un nuevo poder, su propia hegemonía, debe buscar
consensos y alianzas entre todas las clases oprimidas que se unan en la negación al régimen burgués
que las oprime. El proletariado puede convertirse en clase dirigente y dominante en la medida en
que consiga crear un sistema de alianza de clases que le permita movilizar contra el capitalismo y el
Estado burgués a la mayoría de la población trabajadora, lo cual quiere Estudios Sociales
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Una propuesta para el análisis y la acción política decir en Italia, dadas las reales relaciones de clase
existentes en Italia, en la medida en que consigue obtener el consenso de las amplias masas
campesinas, …comprender las exigencias de clase que representan, incorporar esas en su programa
revolucionario de transición y plantear esas exigencias entre sus reivindicaciones de lucha.
(Gramsci, Algunos temas de la cuestión Meridional en Sacristán, 2004:192) La alianza que
descorporativiza al proletariado, pero que lo tiene como abanderado de lucha, implica plantear
reivindicaciones- que han estado aisladas- en un programa único, en una única concepción contra la
explotación burguesa que tiene “conciencia para sí”, siendo esta un elemento central en la
“hegemonía de su hegemonía”.