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ResumenEtica Final

1) El documento introduce la distinción entre ética y moral, definiendo a la moral como normas y costumbres que regulan el accionar humano, mientras que la ética es la ciencia que analiza y revisa la validez de los enunciados morales. 2) También diferencia entre moralidad como deber y ética como el ethos de cada comunidad. 3) La ética aplicada surge para resolver problemas prácticos en disciplinas como la bioética, de manera interdisciplinaria.

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ResumenEtica Final

1) El documento introduce la distinción entre ética y moral, definiendo a la moral como normas y costumbres que regulan el accionar humano, mientras que la ética es la ciencia que analiza y revisa la validez de los enunciados morales. 2) También diferencia entre moralidad como deber y ética como el ethos de cada comunidad. 3) La ética aplicada surge para resolver problemas prácticos en disciplinas como la bioética, de manera interdisciplinaria.

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EJE TEMÁTICO I: ÉTICA

U1. 1.1 INTRODUCCIÓN A LA ÉTICA 


MORAL ÉTICA
No hay reflexión de propias creencias, Necesariamente reflexiva. Tiene normas, valores, principios, pero deben estar
sino lo que nos han impuesto, lo consensuados. Rompe con lo moral porque apunta a la revisión de esos
cultural, religioso, etc. conceptos a medida que los factores contextuales cambian.
Contiene cierta normatividad, valores. ¿Cómo impacta mi acción sobre la sociedad? Pretende justificar juicios.
 Tiene que ver con la tradición, lo que ha
sido y sigue siendo. Prácticas cotidianas.
Eticidad/moralidad: apelan a los campos, pero en vez de remitir a lo abstracto refieren a prácticas concretas y personas
concretas. Son características de la conducta.
De Zan: Conceptos de ética y moral
En el lenguaje filosófico contemporáneo se han estipulado dos definiciones de distinto tipo entre ética y moral. En un primer
sentido se comprende a lo moral como perteneciente al mundo vital y que está compuesta de valoraciones, actitudes, normas
y costumbres que regulan el accionar humano. Se entiende a la ética, en cambio, como la ciencia que lleva a cabo el análisis de
la moral y revisa la validez de los enunciados morales. Se podría considerar, entonces, la ética como una ciencia que pertenece
al campo de la filosofía, mientras que lo “moral” es, en general, objeto de esta ciencia, es decir, lo que ella estudia.
Hay otra manera de definir y diferenciar los términos “ética” y “moral”, que se ha planteado a partir de la critica de Hegel a la
ética de Kant, y de su fuerte diferenciación entre “moralidad” y “eticidad”. 
En los escritos de ética de los filósofos modernos y contemporáneos encontramos planteadas dos clases de cuestiones: a) la
cuestión de lo que es bueno para mí y nosotros como comunidad; b) la cuestión de lo que es correcto o justo en las relaciones
con los otros. Ambas pertenecen al campo disciplinario de la ética, aunque se trata de cuestiones distintas. Los intentos de
síntesis entre estas dos instancias de la ética y la moral se han mostrado inconsistentes. Parece que en la situación posmoderna
deberíamos acentuar más bien esta diferencia y contar al mismo tiempo con Aristóteles y con Kant como dos fuentes
complementarias e irreductibles del pensamiento ético, renunciando al proyecto de una teoría unificada.
Algunos filósofos contemporáneos (como Habermas con la ética comunicativa) han retomado esta diferencia entendiendo la
moral como tematización de los principios universales de la moralidad. “Moralidad” alude a la forma incondicionada del
deber, obligación, rectitud, justicia y solidaridad en las relaciones y a la ética como la tematización del ethos histórico particular
de cada comunidad. “Ethos”, en cuanto tema de la ética, se puede describir como un conjunto de creencias, actitudes e ideales
que configuran un modo de ser de la persona. Por eso la ética alude a una concepción de la vida buena, a los valores de una
persona o comunidad encarnados en sus prácticas e instituciones. La ética así entendida se interesa ante todo por el sentido
o la finalidad de la vida humana en su totalidad, se interesa por el bien o el ideal de la vida buena y de la felicidad. 
Estas diferencias en la conceptualización de la ética han dado lugar a la formación de las teóricas éticas rivales: 1) ética
deontológica, formal o de normas, o ética de la justicia; y 2) ética teleológica, material, de los valores y de las virtudes, o ética
del bien. Sin embargo, la aparente oposición de estas teorías éticas que se presentan como alternativas, debería resolverse en
alguna forma de integración o de complementariedad, por cuanto se trata en realidad de una diferencia que no es meramente
teórica, sino que pertenece al campo objetivo de los fenómenos morales. 
Comunidades homogéneas y sociedades multiculturales.
Las sociedades tradicionales premodernas funcionaron como unidades cohesionadas por un sistema monolítico de ideas,
profundamente arraigado en su propia historia lo cual funda una manera unívoca de concebir lo “natural ” → ethos cultural que
configura y define una fuente de identidad colectiva. El avance del proceso de modernización, la movilidad social, territorial y
profesional, la globalización han erosionado y puesto en crisis la cultura tradicional y las identidades estáticas. Se han difundido
valores más relativos a la vida privada y libertad individual para elegir distintos planes de vida, cambiando los roles heredados
y posiciones sociales. → paso de una “identidad idem” que forma parte de lo involuntario de nuestro ser, a la “identidad ipse”
entendida como fidelidad a las propias elecciones a la libertad y mantenimiento de la palabra dada. Esta es la identidad
propiamente moral, en este sentido la identidad moral tiene su anclaje más profundo, no en algo dado sino en la búsqueda de
un sentido, que implica apertura a la crítica y disponibilidad para la autocorrección y el cambio. 
En la sociedad moderna se da un pluralismo de concepciones éticas acerca del bien o de los ideales y modelos de vida.
Ética y sociedad civil.
Como se mencionó antes, la concepción liberal de la separación entre ética y moral es insostenible. Dworkin sostiene que no
se podría prescindir de las normas universales de la moralidad en la vida privada, y tampoco podría hacerse abstracción del
ethos de las personas y de las comunidades, en el espacio público de la sociedad. Para resolver este problema se han planteado
revisar y corregir el modelo dicotómico entre lo público y lo privado. 

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Se ha dicho que lo moral pertenece al espacio público, a lo constitutivo de la intersubjetividad humana (reconocimiento
recíproco, respeto de la persona del otro, DDHH) Pero esto no significa que ética en cuanto a diferente de moral deba quedar
referida a la esfera de lo privado. Así como demostró Wittgenstein la imposibilidad de un lenguaje privado, se podría mostrar
también la imposibilidad de una ética privada. El problema de las teorías liberales y también de muchos comunitaristas es que
presuponen la identificación de lo público con el orden jurídico- político del Estado. Este presupuesto empobrece el concepto
de lo público, y no se corresponde ya con el descentramiento de la posición del Estado en la sociedad actual, mostrando en
cambio que la condición posmoderna de la cultura se caracteriza por la pluralidad y la autonomía de los espacios públicos de
la sociedad civil. Lo público se expande y se diversifica y es allí donde cobra su mayor vitalidad y libertad de expresión . El
orden jurídico- político constituye solamente un sector particular de lo público.
Entre el ámbito público y privado se sitúa la sociedad civil, constituida por el entramado de los espacios de la vida privada de
los individuos con los espacios públicos de diversas comunidades culturales. Estas dimensiones de la vida social no están
separadas del espacio público, pero constituyen espacios de la sociedad civil que se caracteriza por su libertad interna.
Tipos de reflexión ética y disciplinas del campo.
Este campo es dinámico. Se pueden diferenciar la ética filosófica en cuanto ética normativa, de la ética descriptiva que tiene
por objeto las valoraciones y reglas sociales de la moral positiva a la cual suele contraponerse la moral crítica o racional. La
ética descriptiva enuncia, analiza y explica los fenómenos y conflictos morales (conductas sociales, valores culturales)
 Ética ontológica: en cuanto distinta a moral y desarrollada con un método fenomenológico o hermenéutico. Explicita el
sentido de la buena vida.
 Ética normativa o del deber (deontológica): el autor dice que este término lo reserva a “moral”
 Éticas aplicadas: como la bioética, por ejemplo. Toda ética es ya siempre “aplicada” y tiene como fin la realización o la
praxis de lo que ella estudia. Plantea que debe ser vista como una actividad interdisciplinaria en la que se procura
resolver racionalmente problemas profesionales en situaciones complejas.
 Metaética: analiza el significado de los términos morales y el uso del lenguaje que se hace de los enunciados
valorativos y normativos.

Camps: Ética aplicada


Toda ética por definición debería poder aplicarse : no es una disciplina nueva, sino una forma distinta de hacer filosofía moral,
más atenta a las interpelaciones de nuestro mundo/más cerca de las preguntas de la actualidad. La ética aplicada se dirige a los
problemas que surgen en otras disciplinas o actividades profesionales.
La evolución de la ética a terrenos más prácticos se debe a:
 La complejidad y el desconcierto de un mundo que no tiene los sistemas de apoyo que en otros tiempos
proporcionaron la religión, las ideologías fuertes o formas de organización social más homogéneas q las actuales. 
 Desarrollo extraordinario de la ciencia y la técnica , que exacerba la perplejidad y el temor hacia una deriva que parece
humanamente incontrolable ¿qué somos capaces de hacer?
 Expansión de las democracias y los derechos fundamentales , que obligan a tener en cuenta valores que antes se
desconocían o ignoraban.
 El detonante fue la bioética y, en concreto, la experimentación con seres humanos, que había tenido unos cuantos
episodios lamentables e injustificables desde el punto de vista del respeto a los derechos de la persona.
Las éticas aplicadas surgen de una demanda social, que se dirige a la filosofía desde la convicción de que es allí donde se
alberga el conocimiento de lo que es y debe ser la moral (tanto en sentido general como en su aplicación a la toma de
decisiones concretas). La ética aplicada puede entenderse bien como una ética de las profesiones.
La ética empieza en Grecia con una teoría de las virtudes. En la modernidad, la ética es una ética de principios, contra la que se
levanta de inmediato una ética utilitarista (ética de las consecuencias), que reclama un enfoque más empírico y más práctico.
Las tres formas de hacer filosofía moral (desde las virtudes, desde los principios, y desde las consecuencias de las acciones) han
sido recogidas por las éticas aplicadas. De dicho ejercicio se desprende la complementariedad imprescindible entre los tres
modelos éticos. Son modelos complementarios.
Las éticas deontológicas y las éticas teleológicas son el marco en el que se encuadran las teóricas clásicas sobre la moral.
Las éticas deontológicas (del deber o de principios): El punto de referencia de esta ética es Kant, una ética a priori, basada en el
deber y en los principios formales. Apunta a lo que es correcto o justo, independientemente de los bienes. Los principios
orientan, pero tomados en su literalidad acaban siendo dogmáticos por inflexibles. Hay que atemperarlos y verlos en función de
las consecuencias. 
La ética teleológica (del bien o de consecuencias): Bentham y Hegel critican la ética de los principios, y le oponen una ética
basada en la experiencia que tiene como norma la mayor felicidad para los individuos. Incluye la ética aristotélica, su punto de

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partida es la pregunta por el bien o el télos del hombre. Lo que es bueno para uno mismo y para su comunidad. Weber expone
que un buen político es el que tiene en cuenta las consecuencias de sus decisiones. Weber da a entender que principios y
consecuencias no son dos puntos de vista rivales, sino complementarios. Weber enseña que es incorrecto alinearse por una u
otra como si fueran teorías contrapuestas, que capaz lo fueron al principio y como teorías puras lo sean, pero la interpretación
necesaria para acercar la teoría a la realidad implica limar las asperezas de una y otra y considerar lo que tienen de
compatible. Necesitamos tanto de unos principios firmes como tener en cuenta las consecuencias de lo que hacemos para
abordar cualquiera de los interrogantes morales que se nos plantean. Sin embargo, ambas éticas se quedan cortas si no se
complementan con una ética de las virtudes. La consideración de las consecuencias complementa a una ética de principios en la
medida en que ayuda a contextualizarlos y a no ignorar una realidad social que es cambiante .
La ética de las virtudes: Permite mediación entre teoría y práctica. La virtud apunta a la excelencia de la persona y su manera
de hacer las cosas. Poner énfasis en las virtudes significa poner de relieve la escasa incidencia que tienen los principios o las
consecuencias, en la conducta cuando no van acompañadas de una buena disposición moral por parte de los sujetos a actuar
como es debido. Se traduce en la tendencia a actuar bien o mal . Cuando esta tendencia a hacer el bien no existe, los códigos de
principios y la atención a las consecuencias son inútiles como orientadores de la conducta, porque falta voluntad del sujeto a
tenerlos en cuenta. En tales casos, sólo la ley con su aparato coactivo tiene fuerza para obligar a cumplir la ley. 
Una sociedad sin virtudes no es una democracia, esta necesita buenas costumbres para que las instituciones funcionen como
deben. En las éticas aplicadas veremos igualmente el papel fundamental que las virtudes tienen en ellas.
¿Qué ética para la ética aplicada? Lo que la ética aporta para el análisis, planteamiento o resolución de conflictos prácticos es
un conjunto de conceptos y razonamientos que ayudan a enmarcar el problema en cuestión y a verlo desde el punto de vista
moral, y no desde cualquier otra de sus dimensiones: científica, social, técnica o jurídica. Abordar un tema desde la ética es
abrirlo a un horizonte distinto y más amplio del suele manejar un especialista. Si bien se mantiene la idea de que la ética debería
aportar códigos normativos que en caso de duda se aplican a conflictos para resolverlos, no hay un método donde, frente a un
problema concreto, echa mano a un modelo ético de preferencia y lo aplica al caso particular.  
El desarrollo de la Bioética dividió a la disciplina en dos grandes escuelas: el principialismo es de corte kantiano y se adhiere a
una ética de principios como el marco desde el cual enjuiciar cualquier conflicto bioético. La casuística defiende una
consideración empírica de las situaciones conflictivas desde la que se puedan descubrir las dimensiones éticas fundamentales
que hay en ellas.
Lo razonable no es ir a la ética aplicada considerándose a uno mismo kantiano, aristotélico o utilitarista, lo razonable sería
examinar qué hay de aprovechable en cada teoría ética. La ética aplicada tiene que ser vista como un proceso: Una elaboración
reflexiva y teórica que acompaña al desarrollo de procesos profesionales, organizacionales, institucionales, sin identificarse ni
reducirse a ellos. 
Phrónesis como método: La indeterminación a la que se encuentra la ética frente a un conflicto, no es un defecto, sino que lo
que sigue caracterizando a la filosofía es su actitud de duda y de sospecha frente a lo que se da por bueno, justo o verdadero .
Diego Gracia defiende q en la ética aplicada no nos enfrentamos a dilemas sino a problemas, porque no se trata de elegir entre
A y B, siguiendo lógica dicotómica. Los problemas éticos aparecen cuando varios valores entran en conflicto, valores todos ellos
irrenunciables, por lo que plantearlo en términos de dilema es erróneo, porque implica aceptar a un valor para renunciar a otro.
La sabiduría ética consiste en conseguir el equilibrio de los valores en conflicto, lo que lleva a hacer el esfuerzo de matizarlos ,
profundizar en ellos y no quedarse enquistada en una parte del conflicto. El objetivo de la ética es que los valores se mantengan
como tales, no sólo algunos en detrimento de otros: toda pérdida de valor es irreparable, razón porque lo q debemos de
intentar de salvar todos los valores en conflicto o al menos lesionarlos lo menos posible. 
El método más idóneo para tratar temas de ética aplicada es la deliberación, y la virtud necesaria es la prudencia aristotélica: la
phrónesis. Dicha virtud consiste en la aplicación de la regla de la razón a la práctica. Antes de decidir, conviene deliberar. Es
prudente el que ha aprendido a razonar adecuadamente. La prudencia se aplica a aquello que puede ser de varias maneras y no
es empíricamente demostrable, por eso se define como un modo de ser racional verdadero y practico, respecto de lo que es
bueno y malo para el hombre. Darle protagonismo a la deliberación y a la phronesis es la mejor manera de evitar q las éticas
aplicadas acaben siendo un derecho de segundo orden. 
La redacción de principios o de un código articulado convierte a la ética en algo similar a la legislación, con la diferencia, no
trivial de que la ley tiene poder para penalizar el incumplimiento de las normas, recurso del que carecen los códigos. Desde la
modernidad, la ética ha acentuado el carácter normativo que sin duda tiene, pero esa normatividad es más conflictiva a medida
q se extiende el valor de la libertad individual. La consecuencia lógica del aumento de las libertades debería ser la disminución
de las normas heterónomas y una mayor conciencia de la necesidad de normas autónomas. 
El marco que nos ha legado la historia de la ética es un marco kantiano-utilitarista que debe ser gestionado por individuos
virtuosos. Si no existe un cómputo de normas universales, por abstractas q sean, que sirvan de referencia, caemos

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irremediablemente en la falta de criterios éticos y en el relativismo cultural. En la combinación de todos estos elementos
-kantiano, el utilitarista y el aristotelico- tenemos el marco desde el cual debe desarrollarse la ética aplicada.
Se ha considerado que hablas de éticas aplicadas es una forma de referirse a la ética de las distintas profesiones . Al fin y al
cabo, los problemas éticos que se plantean siempre surgen en el seno de unas practicas profesionales determinadas. Lo que se
trata de dilucidar al respecto es cuales son los comportamientos mas prudentes o mas correctos en cada caso desde el punto
de vista moral. 
La forma más adecuada y comprensible de entender la phrónesis aristotélica en términos actuales, es remitiéndola a la
responsabilidad profesional o ciudadana: conjunto de deberes de las personas con respecto a la comunidad en la que viven,
trabajan y se relacionan. Ser responsable significa dar cuenta del ejercicio de la libertad, entendiendo que no hay libertad sin
reglas. Reglas que los individuos y los colectivos tienen que autoimponerse. Actitud prudencial, responsable y abierta a la
deliberación es la más correcta en sociedades democráticas que consiste en la práctica de la autorregulación.  

Guariglia: Alcance y sentido de la Ética Aplicada


El termino de “moral” nos remite a la existencia de cierta regularidad en las conductas habituales de los miembros de una
misma institución, una familia o una asociación más amplia. Se entiende que es un código más o menos privativo de conducta
que es seguido por todos los miembros. Conserva su conexión etimológica con la palabra latina mos/mores, costumbres, la que
podía ser usada de un modo neutro para describir el comportamiento de un individuo o de un colectivo mayor. Entonces, se
define como un comportamiento que se le asigna la propiedad de estar orientado en relación a un valor.
Al hablar de la moral positiva, nos referimos a que se desarrolla dentro de un grupo social, donde comparten una determinada
orientación evaluativa con respecto a sus acciones, en razón de las cual estas son comprendidas, reconocidas y apreciadas por
los miembros del grupo, los que comparten un estándar evaluativo común. Es posible que existan en una misma época y hasta
en una misma sociedad, una pluralidad de morales positivas.
Independientemente de sus paralelos etimológicos, los términos moral y ética fueron especializándose en dos direcciones
distintas: mientras que moral alude a los fenómenos mismos, la ética era progresivamente reservada para denominar aquella
parte de la filosofía también llamada práctica, destinada al estudio teórico de las acciones morales. 
En la actualidad, la problemática de la ética se ha restringido a la fundamentación de una moralidad que involucre
potencialmente a todos los SH y que tenga un carácter intersubjetivo y universal. Las cuestiones atenientes a la vida moral, esto
es, a la diversidad de los modelos culturales de conducta o, de un modo más restrictivo, a las reglas que se autoimpone una
determinada asociación profesional, una corporación empresarial o un partido político. Conectada con la pluralidad de las
evaluaciones propias de sociedades q son poliétnicas y multiculturales.
Ética aplicada: el atributo “aplicada” parece ser redundante, ya que, desde el comienzo mismo, Aristóteles afirmaba que no
reflexionamos sobre las cuestiones éticas por mera curiosidad teórica sino para poder actuar en consecuencia. La diversidad del
material empírico es tan grande que difícilmente pueda considerarse una disciplina única. La ética aplicada ha pasado de ser un
área de trabajo interdisciplinario, en la que se hace imprescindible tanto el aporte del eticista, entrenado en el análisis
discursivo de las distintas perspectivas teóricas, como el del experto en el campo disciplinario específico en el q se presentan los
problemas concretos. Resultados notables cuando hay mutuo sentido de modestia y reconocimiento de las partes; y resultados
pobres y circulares cuando actúan soberbiamente, y se confinan a los límites de su propio campo de conocimiento. 

Ferry: La ético-epistemologia de las ciencias humanas

1.3 Éticas contemporáneas.


Sánchez Vázquez: Ética y profesión: la responsabilidad en términos de prudencia responsable.
Desde la perspectiva de ética aplicada, la responsabilidad se ha convertido en un concepto clave en ámbitos de la deontología
profesional. La estimación de las consecuencias de un acto profesional vía la responsabilidad determina muchas veces la
imputación al profesional por mala praxis; cuestión no menor por sus efectos en los fueros civiles y penales.
La psicología, como parte de las ciencias de lo humano, se ve interrogada desde la responsabilidad de modo particular puesto
que su objeto de estudio es, a su vez, otro/s sujeto/s. Esto nos permite tomar tres campos específicos de la actividad de
humana: 
 La dimensión intrasubjetiva
 La dimensión intersubjetiva
 La dimensión colectiva de la responsabilidad 
Las dimensiones de la responsabilidad. Delimitación y entrecruzamiento

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Delimitar categorías puede ayudar a analizar mejores evaluaciones respecto de las acciones y sus consecuencias. Coincide con
Apel sosteniendo que hoy en día es insuficiente el tratamiento del concepto de responsabilidad desde su visión tradicional y
moderna, como mera responsabilidad individual puesto que los problemas y fenómenos actuales corresponden a
conglomerados que sobrepasan el solipsismo. Hablamos entonces de dimensiones de responsabilidad
1. Responsabilidad intrasubjetiva: el agente actuante es el que se asume de distintas maneras en torno a la
responsabilidad dando cuenta de una posición subjetiva. Aparece necesariamente la articulación con la sociedad que
refleja todo el mundo normativo y valorativo del momento histórico determinado. Las personas asumen de distintas
maneras este mundo moral que ha construido a partir del otro. Se necesita una “instancia de asignación”: ¿quién es el
autor determinado de tal acción? Formas narrativas que denotan la relación entre lo asignado- el acto, y la dimensión
propia- el sujeto. Ser responsable aquí significa que alguien singular se asume como agente moral, porque se reconoce
en su obrar frente a otro que lo reconoce como tal.
2. Responsabilidad intersubjetiva: no hay acciones ni lenguajes estrictamente privados. Toda acción humana, o su
omisión, se inscribe en el marco de acontecimientos, de vidas de los sujetos, memoria e identidad dirigida a otros y re
interpretada constantemente. Cuando al actuar aparece otro que demanda responder, la relación tu- yo está mediada
por las instituciones.
3. Responsabilidad colectiva: las dos dimensiones anteriormente mencionadas se despliegan aquí en un tipo particular →
la relación entre alguien que asume el rol del profesional y otro sobre quien recae su acto especializado. El deber- ser
profesional. Esto se generó por el “fenómeno de los derechos humanos” paradigma que se instaló con la idea de sujeto
de derecho en todos los ámbitos de injerencia pública. Surgen los códigos de ética.
La psicología y el ejercicio ético de una responsabilidad prudente.
En un trabajo anterior el autor plantea que la puesta en marcha de un dispositivo psicológico presenta desde el punto de vista
ético una configuración dilemática: el acto profesional del psicólogo debe proceder en acuerdo con el respeto del nivel
universal. Sin embargo, el tratamiento del “sujeto de derecho” no puede agotarse en su enunciación formal <defensa
inestimable del sujeto de derecho> ya que el problema de la sustancialización del principio siempre está: ¿quién es ese sujeto
que se presenta ante nosotros y al que respetamos sus derechos universales? Dilema situacional donde la consideración “igual
que todos” recuerda el principio de dignidad “uno por uno, cada uno” entendiendo que el sujeto psíquico tiene múltiples y
variadas formas de realizar su dignidad… El sentido aristotélico de prhónesis aparece como la actitud alerta del psi en el intento
de realizar un equilibrio entre los posibles cursos de acción y sus efectos en el otro, en un margen de incertidumbre que queda
siempre como resto moral.
Desde el punto de vista operativo, el encuadre profesional genera una situación paradojal de tipo disimétrica y simétrica a la
vez. Efectivamente hay un profesional que posee un saber especializado y un paciente que acepte esto. Sin embargo el
encuentro con otro supone una condición de intersubjetividad simétrica. En este tipo de profesiones caracteriza la presencia de
un otro que muestra su faz frágil a partir de un sufrimiento vivido como singular y expresado en el síntoma. El psicólogo, desde
el poder que le otorga su saber- hacer se encuentra siempre en la posición de tener que equilibrar esa disimetría operante. En
este ámbito vale la propuesta ética de Bentham “La pregunta no es ¿pueden razonar?, ni ¿pueden hablar?, sino ¿pueden
sufrir?. 
Pensar desde la responsabilidad prudencial es tener en cuenta que cada cato que el individuo al que el psicólogo se dirige es un
ser autónomo porque es básicamente un sujeto capaz de dirigir su vida de acuerdo a un plan, pero también es un ser sufriente,
vulnerable, que intenta narrar su vida de otro modo, y así, construir identidad propia. El justo medio, el juicio moral alerta en no
apurar ni abolir los tiempos subjetivos desde un lugar de saber- hacer con el padecer del otro o desde un paternalismo
paralizante. 
En cada acción la presencia de la alteridad es innegable. La operación posible de asumirse responsable profesionalmente
ilustra la manera en que la responsabilidad lleva a la necesidad de salirse de una postura solipsista para atravesar una
situación de interrelación entre interlocutores reflexivos y deseantes, donde ambos responden en primera persona. Pero
también, una situación relacional disimétrica donde el otro es solicitación de iniciativa al reconocimiento mutuo.
Responsabilidad profesional entendida no sólo como mandato heterónomo sino desde el sentido que otorga la prudencia no
instrumental, en favor a la consideración y del respeto a <todos> y al<cada uno>. volviéndose así una respuesta ética cercana a
lo justo.
Judith Butler: Dar cuenta de sí mismo. 
Adela Cortina: Ética comunicativa.

U2. 2.1 PLANTEOS ÉTICOS VINCULADOS AL EJERCICIO DE LA PSICOLOGÍA

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FUNDAMENTACIÓN: La bioética es un campo de trabajo interdisciplinar que ha adquirido mayor relevancia en el transcurso de
fines del siglo XX e inicios del siglo XXI. Si bien tradicionalmente se la asocia al campo de la medicina y de los problemas/dilemas
del inicio o fin de la vida, la bioética se ha diversificado de manera tal que reclama una discusión por su estatuto epistemológico
y por la definición de los conceptos que la atañen: ¿qué entendemos por vida? ¿La vida de quienes compete a la bioética? ¿Qué
formas de organización adopta la bioética? 

CECHETTO Y MAINETTI. BIOÉTICA


Neologismo “bioética” conjuga biología y moral, vida y ética, ciencia y conciencia, hechos y valores, ser y deber-ser. 1970.
Oncólogo Potter, promover al desarrollo de una disciplina que haga de puente entre las dos “culturas” ciencia y humanidades
en pos de un futuro menos incierto.
¿A qué ethos y a que bios se refiere la bioética? Por definición se refiere a biología o biomedicina y de ética aplicada a la
conducta humana en este recortado campo de saber. Responde al desafío de la crisis vital y normativa de la vida humana y de
la ética en la era de la tecnológica, la cual recoge en su interior las figuras de la catástrofe ecológica, la nueva biología y la
medicalización de la vida.
El primer choque entre ambas fuerzas (progreso biomédico y movimiento por los intereses públicos) se produjo con la
controversia académica y política respecto a episodios abusivos en el terreno de la experimentación científica con sujetos
humanos. Prolongando la sombra de los JUICIOS DE NURENBERG, tres casos alcanzaron notoriedad:
 1932-1972. Caso Tuskegee. 400 personas de color, sifilíticas, se dejaron sin tratamiento para investigar el curso normal
de la enfermedad, cuando la penicilina ya había sido descubierta.
 1964. Niños con retraso infectados a conciencia por virus hepatitis para elaborar una vacuna.
 1956-1970. Grupo de ancianos infectados con células hepáticas cancerosas como parte de un ensayo experimental.
El discurso bioético trasunta la mentalidad de la clase media alta académica y es por regla general, ideológicamente
conservador, por su énfasis en los valores individuales, la separación artificial entre lo “ético” y lo “social”, su interés en lo
económico, su distanciamiento de la realidad hospitalaria.
La bioética no implica una nueva moralidad, sino que el nombre de la disciplina connota la crisis bio-ética del mundo
contemporáneo y consagra el enlace sin precedentes entre la ciencia y la ética en la era tecnológica.
Bioética como rama de la ética filosófica, dentro de la que suele distinguirse la ética descriptiva, la metaética y la ética
normativa.
 Ética Descriptiva. Estudio científico de la moralidad, la descripción y la explicación fáctica de las creencias y
comportamiento morales.
 Metaética. Análisis conceptual del significado de los términos morales (bueno/malo, correcto/incorrecto,
moral/inmoral)
 Ética Normativa. Sistema de normas y principios que rigen la vida moral y que cuando se aplican a problemas morales
específicos dan lugar a la llamada ética aplicada. La bioética sería entonces por naturaleza, ética normativa aplicada.
Moralización de la medicina y medicalización de la moral consagran la fórmula bioética en cuanto sistema normativo de la
cultura de la salud = bienestar; SALUD Y BIENESTAR COMO CRITERIOS MAYORES DE MORALIDAD.
Aporte de la bioética a la presente biomedicina:
a. Introducción del sujeto moral (consideración del enfermo como agente racional y libre, respecto a sus derechos de
saber y decidir)
b. La evaluación de la vida humana (criterio ético de la calidad de vida frente al tradicional de la sacralidad y cantidad)
c. La justificación del derecho a la salud (salud como bien social primario y derecho humano básico de tercera generación)
Estas tres novedades tienen por fundamento, respectivamente, los principios éticos de AUTONOMÍA, BENEFICIENCIA Y
JUSTICIA.
Bioética en Argentina. Llega a la Arg en 1969, con la Fundación José María Mainetti para el Progreso de la Medicina (La Plata) y
en 1970 se creó el Instituto de Humanidades Médicas. Las humanidades médicas recibieron con buenos gestos a la bioética
hacia 1980 porq ellas mismas estaban buscando un estatuto epistemológico y pedagógico firme para las ciencias de la salud. Si
bien la Bioética apareción como un producto extraño, caracterizado por la idiosincrasia norteamericana de rechazo por el
paternalismo y el entronizamiento de la autonomía de los sujetos libres en aquello que a decisiones de salud se refiere,
prontamente se comprendió que no se trataba de un manual de recetas para fundamentar tareas en el área, sino de una
búsqueda de reformulaciones, de paradigmas novedosos para operar las ciencias biomédicas en otra escala y bajo otros
parámetros. 
Posición privilegiada de la Arg en el concierto de las naciones respecto a la disciplina que nos ocupa, el país produce docentes y
científicos de calidad en esta área del conocimiento, pudiendo exportarlos a otras naciones centrales. Sin embargo, la disciplina

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ha calado hondo solo en algunos nichos dejando a otras profesiones y especialidades comprometidas con la salud un tanto al
margen del movimiento general, tal es el caso de la bioética en relación con la psicología y la psiquiatría. (Todavía no se produjo
un encuentro pleno entre esas realidades)
Conclusión. La flamante bioética ha venido a proporcionar un estudio reflexivo de la acción humana en el área tomando a las
disciplinas ocupadas con la vida como objeto, y propiciando un análisis crítico de ella en sus conceptos, métodos, valores y
fines. Es por esto que la bioética está ganando terreno en distintas regiones del globo, cultivada por expertos de diversas
disciplinas, siempre entusiasmados en trazar lazos de unión entre ciencia y conciencia. 

HARDY-PEREZ y ROVERO-LIMA. MORAL, ÉTICA Y BIOÉTICA. Un punto de vista práctico.


MORAL. Conjunto de reglas q se generan de manera individual o grupal y q se aplican a los actos de vida cotidiana de los
ciudadanos. Estas normas guían a cada individuo, orientando sus acciones y sus juicios sobre lo que es moral o inmoral, correcto
o incorrecto, bueno o malo. Se refiere a las creencias y prácticas de primer orden. Pueden servir de referencia a instituciones,
grupos y sociedades enteras.
ÉTICA. Manera de ser, carácter. El hombre construye su forma de ser (ethos) a partir de la repetición progresiva de actos q dan
lugar a la formación de hábitos y son precisamente estos los q expresan la conducta humana . En sentido práctico, los
propósitos de la ética y la moral son muy similares. Ambas son responsables de la construcción de la base q guiará la manera
de ser, determinando su carácter, su altruismo y sus virtudes.
La ética como ciencia, es un conjunto de conocimientos derivados de la investigación de la conducta humana al tratar de
explicar reglas morales de manera racional, fundamentada teórica y científicamente. Es una reflexión sobre la moral. Provee la
base teórica para valorar por qué algo es bueno o malo. Es una actividad consciente del SH q influye y a la vez refleja su
realidad personal y contextual, una reflexión disciplinada sobre las decisiones que toman las personas y las instituciones. No
consiste en la aplicación mecánica de principios o de normas morales de un código establecido, sino en la justificación racional
y argumentada de los cursos de acción preferibles entre varias alternativas. No se trata simplemente de hacer lo que “se cree
ético”, sino de garantizar en lo posible que el desenlace sea el que más beneficia a los actores , atendiendo a las circunstancias y
a los detalles relevantes de la situación rea l, en donde es preciso valorar la aplicación de ciertos principios.
BIOÉTICA. Oncólogo Potter 1971 visualizó una estrecha relación entre el mundo de las ciencias de la vida y sus hechos y los
valores éticos. Disciplina puente entre dos culturas. Bioética consiste en un diálogo interdisciplinario entre ética y vida, se ha
consolidado como un espacio de reflexión multidisciplinario necesario para abordar con éxito los problemas complejos que
puedan tener repercusiones sobre la salud humana y la biosfera en su conjunto. 
DEONTOLOGÍA. Término introducido por Bentham, hace referencia a rama de la ética cuyo objeto de estudio son los
fundamentos del deber ser y las normas morales que lo dirigen. Refiere a un conjunto ordenado de deberes y obligaciones
morales que tienen los profesionales de una determinada materia. Conocida como “teoría del deber”. Determina los deberes
que han de cumplirse en circunstancias particulares. 
EVOLUCIÓN. 
 CÓDIGO DE NÜRENBERG. Se considera el documento inicial y más importante donde se formularon los principios
básicos para la investigación médica en humanos. De éste se han derivado los demás códigos y declaraciones
internacionales. Se emite en 1947 con diez preceptos para realizar investigaciones médicas en humanos, de los cuales
se destaca primordialmente el CONSENTIMIENTO VOLUNTARIO DEL SUJETO (art 1°) , para cualquier tipo de
investigación. La persona involucrada debe estar plenamente consciente de su libertad de decidir si toma participación
o no en el experimento y el investigador tiene la responsabilidad de proporcionar toda la info acerca de duración,
propósito, ventajas y desventajas, posibles beneficios, riesgos o consecuencias para la salud. El consentimiento
informado se convirtió en el eje primordial en el desarrollo de la bioética moderna, al implementar la necesidad de
respetar la libertad de las personas y la autonomía en la toma de decisiones con respecto a su participación en ensayos
o experimentos médicos-científicos. Jamás se debe infravalorar el aspecto humanitario, sin importar los objetivos o qué
tan avanzada se encuentre la experimentación, PRIMERO EL RESPETO HUMANO Y DESPUÉS EL AVANCE CIENTÍFICo.
ro apartado destacable de este documento, indica q el SH es libre de interrumpir la experiencia en caso de que considere que puede
traerle algún perjuicio o daño a su integridad, y el investigador debe respetar la decisión de no continuar con el experimento, al
igual que debe ordenar su interrupción al momento de identificar alguna razón para creer que este puede traer alguna herida
fatal incluyendo la muerte.
 DECLARACIÓN DE HELSINKI. En la 18° Asamblea Médica Mundial, llevada a cabo en Helsinki en 1964, se publica una
declaración donde se establecen los principales problemas de la investigación médica. Se resalta el propósito y
finalidad de la investigación médica, que debe enfocarse a la comprensión de la etiología y patogénesis de la
enfermedad, mejorar procedimientos dx, terapéuticos y profilácticos, se reconoce que el avance de las ciencias

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médicas y la salud se logran x medio de la investigación y por ende, en la experimentación con SH, por lo q hace
indispensable q los investigadores cuenten con una guía normativa para llevar a cabo dichas investigaciones. En la
introducción de la declaración, se enfatiza que la investigación en salud, debe priorizar los intereses y el bienestar de
los seres humanos por encima de los intereses de la ciencia y de la sociedad y la obtención del consentimiento
informado. 
 INFORME BELMONT. Elaborado por la Comisión Nacional para la Protección de Personas Objeto de la
Experimentación Biomédica y de la Conducta. Surge en la década de 1970, cuando se conoce el caso de Tuskegee en
Alabama (personas negras con sífilis y sin medicación). Tres principios básicos:
o AUTONOMÍA. Refiere al respeto a la libre determinación q tienen las personas para decidir entre las opciones
que a su juicio son las mejores entre las diferentes posibilidades de las que se les haya informado . Este principio
sustenta la necesidad de contar con un Consentimiento Informado, y del derecho a negarse a una intervención o
participación en una relación clínica o investigación. 
o BENEFICENCIA. Considera la necesidad de valorar las ventajas y desventajas, los riesgos y beneficios de los
tratamientos. Objetivos de maximizar los beneficios y minimizar los riesgos. Es el principio obligado de toda
investigación el prever el mayor beneficio de los participantes.
o NO MALEFICENCIA. Protege a los individuos en lo referente a no hacer daño, no someterlos a daños
innecesarios, obligar a evitar el daño físico o emocional.
o JUSTICIA. Alude a q todos los casos similares se traten de forma equivalente. La distribución de los beneficios,
riesgos y costos se realicen en forma justa. Todos los pacientes en situaciones parecidas deban tratarse de manera
similar y con las mismas oportunidades de acceso a los mejores métodos dx y terapéuticos. 

MIQUEL SEGURÓ. El “Ethos” de la ciencia y el estatuto de la bioética


El nacimiento de la bioética no se explica sin la crítica al concepto de “ciencia” (sobre todo el positivista). La bioética está
llamada a ocupar el espacio que dicha crítica abre. 
Desde que en los años 70 se puso en circulación el vocablo “bioética”, el estatuto de esta disciplina constituye una problemática
fundamental. En el panorama español, hay dos posiciones al respecto: (no es una oposición real, sino que cada una pone el
acento en uno u otro sentido). 
1. La bioética como una ética aplicada derivada de una ética cívica fundacional (Cortina)
2. La bioética como una reflexión global, también teórica, y como precisamente la ética cívica de las sociedades
posindustriales. (Gracia)
La bioética no es un apéndice de una acción ética previa, sino que es en sí misma una disquisición real de lo que involucra
nuestra existencia.
El sentido de la crisis del concepto de “ciencia”, como valor en sí mismo, es motor sin lugar a duda, del nacimiento de la
bioética. 
Tres momentos claves de la deconstrucción mitológica de la ciencia de la primera mitad del siglo XX: La paradoja inherente a la
ciencia moderna (K. Jaspers), y el desenmascaramiento de la reducción “lógica” de la ciencia (Heidegger), dos de los
elementos más fundamentales del credo cientificista. 
La paradoja de la “ciencia moderna” según Karl Jaspers
Tras iniciar sus estudios de Derecho, Jaspers se inclinó por la medicina y poco después de graduado, comenzó a trabajar en el
hospital psiquiátrico de Heidelberg, donde conoció de primera mano el modelo que por entonces, la “verdadera” ciencia debía
procurar. Jaspers se mostró crítico con la forma en que la comunidad médica de la época, abordaba el estudio de las
enfermedades mentales. Su creciente sensibilidad humanística con la que teñía su acción académica y profesional, hizo que
virara su interés al campo de las ciencias humanas, concretamente, al de la filosofía.
Entiende Jaspers que la aparición del hombre occidental se debe, entre otras cosas, al establecimiento ya en Grecia de una
racionalidad con pretensiones de validez universa l, cuya finalidad es poder reducir la existencia al cálculo, para así poder
prever su desarrollo a partir del descubrimiento de las leyes que la rigen. Con ello se pone en marcha un proceso de
desdivinización del mundo, de lectura naturalista de sus sucesos, y con el auge del desarrollo del mundo técnico, su ideal puesto
en marcha a partir de la Modernidad.
Progresivo avance de la racionalización: se hacen cada vez más impersonales las decisiones y los procesos de su toma de
decisiones. Ya no son los intereses y motivos personales los puntos de apoyo para validar una postura o acción, sino que debe
dirigirse a una noción compartida y compartible (por ej: lo “bueno”, lo “útil”, lo “necesario”), y justificar esa acción que se quiere
hacer en base a ello.  Como consecuencia, la acción en el mundo responde a un modelo de actuación predeterminado, cuyos

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resultados pueden ser entonces previsibles. Junto a la racionalización, o mejor, como corolario de ella, aparece la mecanización
de la acción en el mundo. La vida personal se ajusta y se amolda, al discurrir predeterminado de lo que “debe” ser. 
Una de las consecuencias directas de este proceso de racionalización: la despersonalización de los individuos. A nivel social,
esto se traduce en la propagación de una noción unificada y homogeneizada de los individuos, q pasan a ser representantes de
una misma especie, de una misma “esencia” humana q en su totalidad representa la “masa” social. 
“El ser humano es reducido a lo general ” concluye Jaspers, que se concreta como la reducción del individuo a “vitalidad como
cosa física capaz de producción”. La visión de lo humano, se proyecta a partir de elementos cuantitativos y de parámetros
prácticamente numéricos, de ahí que una consecuencia lógica sea que la existencia humana se reduzca a la materia. 
Para Jaspers esto revela una grave crisis de fondo: la crisis de la ciencia es la crisis del hombre.
En agosto de 1956, Jaspers pronuncia una conferencia sobre la bomba atómica y el futuro de la humanidad, en relación con la
imposibilidad de establecer una ecuación necesaria entre “ciencia” y “progreso humano”. La situación de real peligro a la que la
totalidad de los seres humanos estaba siendo dirigida, le obligó a alertar sobre la necesidad de tomar conciencia política y ética
de lo que significaba avanzar hacia un conflicto nuclear.
Albert Einstein. Recibió el premio Nobel de Física en 1921. En 1932, por el ascenso del nazismo, el científico tuvo que
abandonar su tierra natal, Alemania, y lo acogió EEUU.
Einstein fue un pacifista convencido. Los acontecimientos de la 1GM lo empujaron a comprometerse políticamente y a
involucrarse en el Partido Democrático Alemán. Ya en el año 1939, exiliado, con el inicio de las hostilidades de la 2GM, se
produce su más importante participación en cuestiones políticas. Con el riesgo real de una guerra a gran escala, algunos físicos
trataron de involucrar a la Marina y al ejército norteamericano en el proyecto atómico. La tentativa no tuvo éxito y quedó
relegada. Sin embargo, en una célebre carta que le envía a Roosevelt, cambia el curso de la historia: Le cuenta que puede ser
posible, iniciar una reacción nuclear en cadena en una gran masa de uranio. Le cuenta que este nuevo fenómeno podría ser
utilizado para la construcción de bombas muy poderosas.
Más allá de que Einstein sintiera desprecio por la violencia y las guerras, hay suficientes elementos para poder considerarlo
como uno de los “padres” directos de la bomba atómica. Además de ese vivo interés por informar al presidente Roosevelt sobre
las nuevas posibilidades energéticas derivadas de la fisión en cadena, con aplicaciones en el campo armamentístico, apoyó la
iniciativa de Oppenheimer de comenzar el programa de desarrollo de armas nucleares “Proyecto Manhattan.”
Einstein pacifista y arrepentido, impulsó en 1955 el manifiesto Russell-Einstein  en el que hacía un llamamiento a los científicos
para unirse a favor de la desaparición de las armas nucleares. Este documento sirvió de inspiración para la fundación de las
Conferencias Pugwash, que tienen por fin implicar a los científicos en la defensa del medio ambiente, el desarme nuclear y la
sostenibilidad económica, en las cuales, en 1955, se hicieron acreedoras del Premio Nobel de la Paz.
Este caso, es para Jaspers un claro indicador que el comportamiento de los investigadores comporta perplejidad: La mayor parte
de estos profesionales de la técnica quedan fascinados ante la posibilidad de poder llevar su proyecto de investigación (con
Estados que les sufragan sus costos), dejando como “daño” colateral las posibles consecuencias de sus actos. Por ello afirma
Jaspers, que estos hombres tan inteligentes quieren y no quieren; se comportan como niños y luego hablan de tragedias.
Jaspers apela a una transformación, primero personal y luego colectiva, que además de asumir la paciencia dentro de los
procesos de investigación, se corresponsabilice con el futuro de las generaciones venideras. No es posible trazar una línea de
continuidad entre desarrollo técnico, bienestar y salvaguarda de la especie. El vínculo entre desarrollo técnico y valor técnico
hay que buscarlo más allá de la mera técnica, en lo que justamente la hace posible: la forma con la que el hombre se relaciona
con el mundo.
Desenmascarando la esencia de la ciencia (Martín Heidegger)
En 1953, Heidegger da una conferencia “La pregunta por la técnica” 🡪 La técnica es una manera de relacionarse con la
existencia a partir del deseo de desentramar el fondo de la existencia y de desvelar la verdad que en ella esconde . La técnica
moderna, para él, responde al mismo proceso que rige la filosofía y técnica griegas.
Técnica y ciencia moderna, no son un ejercicio puro de lógica y desarrollo neutro, sino que en esencia responden a una visión
del mundo, y por lo tanto, a una voluntad humana respecto a ello. ¿y cuál es en esencia ese movimiento? Heidegger pretende
hacer al hombre consciente de los motivos que tras ella se esconden, que son dos: 
 El dominio de lo natural a partir de la explicación causal de lo que se da
 La unilateralidad de los postulados que la conforman
Detrás de esto, una fundamental verdad: es el sujeto humano el rector de este movimiento, por la tanto es su interés y su
intención (de dominio) lo que determinan su acción técnica. Con la técnica el sujeto, sitúa una relación intencional de dominio
con el mundo. La técnica moderna, no es otra cosa que la consumación de una voluntad ancestral del hombre, de tener “a la
mano” la existencia.

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En 1953, publica también un breve escrito “Ciencia y meditación” 🡪 La ciencia es una concepción del mundo, una teoría
explicativa de la verdad y su andamiaje, por eso es reconocible en la visión moderna de la realidad, en las que lo científico
cobra especial relevancia.  Lo que la ciencia realiza, es una representación de la realidad desde el prisma de su acción, que no es
otra cosa que el cálculo, la relación causal y la relación de sometimiento de los “objetos” de conocimiento producidos a sus
categorías.
Explica la necesidad de “un” método científico, partiendo de que la creación de una “teoría” de la ciencia moderna, es un
proceso que asegura para cada parcela de la realidad, su propio ámbito, participando todos los saberes regionales resultantes
(física, química, medicina, etc) de una misma estructura y voluntad de conocimiento. De esta manera, cada nuevo fenómeno
que aparece dentro de una rama del saber científico, es elaborado y reelaborado hasta que se “adapta” al conjunto
normativo y objetivo (mesurable y cuantificable) de la teoría existente. Así aparece la verdad de la ciencia, que unificando bajo
las categorías de cuantificación a todo fenómeno existencial, se manifiesta en su esencia: la reducción de cualquier aparecer a
“objetividad”, a lo seguro y presable, a lo calculable; en definitiva, a la ratio (cálculo) de la epistemología de los antiguos.
La bioética como horizonte de la “filosofía primera”
Una de las características fundamentales del método científico es que se apoya en un desarrollo racional, siempre sujeto a
revisión crítica. Pero, a la vez que eso constituye su grandeza epistémica, puede convertirse en su talón de Aquiles.
Lo que entra en la denominación de “saber” no está delimitado de manera unívoca y no siempre ha tenido el mismo sentido . La
autocomprensión de la razón como mero “cálculo” comportaba una noción estrecha de lo que significa “progresar” en el campo
de las “ciencias”, que asumía que el proceso positivista de cientificidad del conocimiento era neutral en cuanto a lo axiológico.
Aún así, las ciencias teóricas y prácticas seguían abocadas a un proceso de uniformización de sus métodos y sus propósitos
bajo el paraguas de la “cientificidad” positivista y sus promesas. La ciencia, por sí sola, no asegura el progreso humano en los
terrenos del saber y el devenir de la vida.
Si la bioética se resuelve como un conjunto de principios que aplicar, sobre la base de argumentos y procedimientos
“racionales”, su recorrido se verá reconducido a un apéndice de los estudios científicos. Si la bioética hace honor a su nombre ,
es decir, a una reflexión sobre el “ethos”, el “carácter”, de los fenómenos de la vida, ento nces su campo de trabajo es todo lo
que se sucede en la existencia en su relación con el no menos amplio campo de las ciencias de la salud.
Es tarea de la bioética, señalar los puntos paradójicos de las concepciones del saber, también el científico, a la luz de las
complejidades y paradojas de la vida humana y de la realidad poliédrica de lo humano.
Una bioética interpretativa y hermenéutica consciente de sus posibilidades y también de sus condicionamientos. Que, por
flexible, asume la pluralidad moral, la realidad perspectivista y la relatividad de los conceptos fundamentales como algo
connatural a la experiencia antropológica. 
Un ser vivo dinámico, abierto a la revisión cualitativa de los datos a la luz de su experiencia fundamental: ser contingente y finito
en un mundo físico, psíquico y social dinámico. El futuro de la bioética no es otro que el presente del hombre y su estar en el
mundo.

LANZILOTA. COMITÉS DE BIOÉTICA


  1947. Publicación del código Nürenberg. El primer código internacional de ética para la inv en SH. Consentimiento
informado
 1964. Declaración de Helsinki. Bienestar de SH > intereses ciencia. Consentimiento informado.
 Ninguno logró q los investigadores aplicaran los principios enunciados, y la situación de los sujetos quedaba en el plano
de la discreción.
 1966. Beecher publica un informe de 22 investigaciones con serios problemas éticos, relacionados con el diseño del
estudio y el consentimiento informado.
 1972. Heller, investigó las condiciones en q se realizaba un estudio “Tuskegee” q desde 1932 investigaba los efectos de
evolución natural de la sífilis. El instituto fue elegido x la confianza q generaba en la comunidad local y convocó a
participar a hombres negros q recibirían atención médica gratuita. Durante 40 años continuó el estudio, no se dio
tratamiento luego del descubrimiento de la penicilina, ni se les informó sobre su enfermedad o sobre su participación
en una investigación. 
 1979. Se publica el Informe Belmont. Tres principios.

2.3

 Ferrero, Andrea: La ética en psicología y su relación con los DDHH

10
En este trabajo se analiza el tratamiento de la dimensión ética en psicología, la cual ha ido cobrando en nuestro país un perfil
claramente deontológico. Este hecho se encuentra vinculado fundamentalmente a la creciente formalización de la psicología
como profesión a partir de la creación de las carreras de psicología en la década del cincuenta. Desde esta perspectiva, se
plantean tres niveles diferentes de compromiso del profesional psicólogo. En cada uno de estos tres niveles se analizan las
reglamentaciones pertinentes que directa o indirectamente regulan el ejercicio del profesional psicólogo:
1.       El referido a su condición de ciudadano: basado en la Declaración Universal de los DDHH. El compromiso con los
derechos humanos y la dignidad de las personas, adquiere el valor de una obligación ética para todo ciudadano, y por
tanto forma parte de las regulaciones específicas del ejercicio de la psicología.
2.       El referido a su condición de profesional de la salud: el psicólogo, como todo profesional de la salud, no puede eludir su
compromiso con determinadas normas, que, si bien son consideradas específicas para los profesionales de la medicina,
han venido a garantizar derechos fundamentales que comprometen el ejercicio del psicólogo, aun en ámbitos de la
práctica profesional distanciados del campo clínico. Basado en el Código de Nüremberg, el Código Internacional de Ética
Médica y la Declaración Hawaii.
3.       El referido a su condición de psicólogo: encontramos códigos deontológicos específicos con los que contamos para la
regulación del ejercicio de la profesión, como así también consensos más generales a nivel nacional o region al. El Código
de ética de la FEPRA y los Códigos de Ética sancionados por distintos Colegios Profesionales en varias provincias del
país.

A partir de ese momento la necesidad de regular el ejercicio de la profesión, condujo, en el caso argentino, a un fuerte conflicto
de intereses profesionales, y a la sanción de la ley del ejercicio profesional de la medicina, la cual consideraría al psicólogo como
auxiliar del médico. Ello generaría también, en 1980, la Resolución sobre Incumbencias del Título de Psicólogo por parte del
Ministerio de Educación, que expresamente prohibía para el psicólogo el ejercicio de la psicoterapia, del psicoanálisis y la
administración de psicotrópicos. Cinco años después, dicha Resolución sería totalmente modificada, al incluir entre las
incumbencias del psicólogo, aquellas directamente relacionadas con la práctica psicoterapéutica. Al mismo tiempo, luego de
Malvinas, y desde la recuperación democrática, el ejercicio profesional de la psicología sería reconocido de manera autónoma
en todas las jurisdicciones del país. En cualquier caso, lo que interesa para la problemática que procuramos abordar, es que un
primer análisis de lo que implica la dimensión ética para la psicología nos exige centrar las responsabilidades del profesional
psicólogo en un marco mucho más amplio que el estrictamente circunscripto al ejercicio de la profesión, ya que los supuestos
éticos con los que debe manejarse no deben quedar exclusivamente circunscriptos a dicho marco.

Declaración Universal de los DDHH

Articulo 1: Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia,
deben comportarse fraternalmente los unos con los otros.

Articulo 2: Toda persona tiene los derechos y libertades proclamados en esta Declaración, sin distinción alguna de raza, color,
sexo, idioma, religión, opinión política o de cualquier otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento o
cualquier otra condición.

Articulo 3: Todo individuo tiene derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de su persona.

Articulo 4: Nadie estará sometido a esclavitud ni a servidumbre; la esclavitud y la trata de esclavos están prohibidas en todas
sus formas.

Artículo 5: Nadie será sometido a torturas ni a penas o tratos crueles, inhumanos o degradantes.

Artículo 6: Todo ser humano tiene derecho, en todas partes, al reconocimiento de su personalidad jurídica.

Artículo 7: Todos son iguales ante la ley y tienen, sin distinción, derecho a igual protección de la ley. Todos tienen derecho a
igual protección contra toda discriminación que infrinja esta Declaración y contra toda provocación a tal discriminación.

Artículo 8: Toda persona tiene derecho a un recurso efectivo, ante los tribunales nacionales competentes, que la ampare contra
actos que violen sus derechos fundamentales reconocidos por la constitución o por la ley.

11
Artículo 9: Nadie podrá ser arbitrariamente detenido, preso ni desterrado.

Artículo 10: Toda persona tiene derecho, en condiciones de plena igualdad, a ser oída públicamente y con justicia por un
tribunal independiente e imparcial, para la determinación de sus derechos y obligaciones o para el examen de cualquier
acusación contra ella en materia penal.

Artículo 11: Toda persona acusada de delito tiene derecho a que se presuma su inocencia mientras no se pruebe su
culpabilidad, conforme a la ley y en juicio público en el que se le hayan asegurado todas las garantías necesarias para su
defensa. Nadie será condenado por actos u omisiones que en el momento de cometerse no fueron delictivos según el Derecho
nacional o internacional. Tampoco se impondrá pena más grave que la aplicable en el momento de la comisión del delito.

Artículo 12: Nadie será objeto de injerencias arbitrarias en su vida privada, su familia, su domicilio o su correspondencia, ni de
ataques a su honra o a su reputación. Toda persona tiene derecho a la protección de la ley contra tales injerencias o ataques.

Artículo 13: Toda persona tiene derecho a circular libremente y a elegir su residencia en el territorio de un Estado. Toda persona
tiene derecho a salir de cualquier país, incluso el propio, y a regresar a su país.

Artículo 14: En caso de persecución, toda persona tiene derecho a buscar asilo, y a disfrutar de él, en cualquier país. Este
derecho no podrá ser invocado contra una acción judicial realmente originada por delitos comunes o por actos opuestos a los
propósitos y principios de las Naciones Unidas.

Artículo 15: Toda persona tiene derecho a una nacionalidad. A nadie se privará arbitrariamente de su nacionalidad ni del
derecho a cambiar de nacionalidad.

Artículo 16: Los hombres y las mujeres, a partir de la edad núbil, tienen derecho, sin restricción alguna por motivos de raza,
nacionalidad o religión, a casarse y fundar una familia; y disfrutarán de iguales derechos en cuanto al matrimonio, durante el
matrimonio y en caso de disolución del matrimonio. Sólo mediante libre y pleno consentimiento de los futuros esposos podrá
contraerse el matrimonio. La familia es el elemento natural y fundamental de la sociedad y tiene derecho a la protección de la
sociedad y del Estado.

Artículo 17: Toda persona tiene derecho a la propiedad, individual y colectivamente. Nadie será privado arbitrariamente de su
propiedad.

Artículo 18: Toda persona tiene derecho a la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión; este derecho incluye la
libertad de cambiar de religión o de creencia, así como la libertad de manifestar su religión o su creencia, individual y
colectivamente, tanto en público como en privado, por la enseñanza, la práctica, el culto y la observancia.

Artículo 19: Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el no ser molestado a
causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por
cualquier medio de expresión.

Artículo 20: Toda persona tiene derecho a la libertad de reunión y de asociación pacíficas. Nadie podrá ser obligado a
pertenecer a una asociación.

Artículo 21: Toda persona tiene derecho a participar en el gobierno de su país, directamente o por medio de representantes
libremente escogidos. Toda persona tiene el derecho de acceso, en condiciones de igualdad, a las funciones públicas de su país.
La voluntad del pueblo es la base de la autoridad del poder público; esta voluntad se expresará mediante elecciones auténticas
que habrán de celebrarse periódicamente, por sufragio universal e igual y por voto secreto u otro procedimiento equivalente
que garantice la libertad del voto.

Artículo 22: Toda persona, como miembro de la sociedad, tiene derecho a la seguridad social, y a obtener, mediante el esfuerzo
nacional y la cooperación internacional, habida cuenta de la organización y los recursos de cada Estado, la satisfacción de los
derechos económicos, sociales y culturales, indispensables a su dignidad y al libre desarrollo de su personalidad.

12
Artículo 23: Toda persona tiene derecho al trabajo, a la libre elección de su trabajo, a condiciones equitativas y satisfactorias de
trabajo y a la protección contra el desempleo. Toda persona tiene derecho, sin discriminación alguna, a igual salario por trabajo
igual. Toda persona que trabaja tiene derecho a una remuneración equitativa y satisfactoria, que le asegure, así como a su
familia, una existencia conforme a la dignidad humana y que será completada, en caso necesario, por cualesquiera otros medios
de protección social. Toda persona tiene derecho a fundar sindicatos y a sindicarse para la defensa de sus intereses.

Artículo 24: Toda persona tiene derecho al descanso, al disfrute del tiempo libre, a una limitación razonable de la duración del
trabajo y a vacaciones periódicas pagadas.

Artículo 25: Toda persona tiene derecho a un nivel de vida adecuado que le asegure, así como a su familia, la salud y el
bienestar, y en especial la alimentación, el vestido, la vivienda, la asistencia médica y los servicios sociales necesarios; tiene
asimismo derecho a los seguros en caso de desempleo, enfermedad, invalidez, viudez, vejez y otros casos de pérdida de sus
medios de subsistencia por circunstancias independientes de su voluntad. La maternidad y la infancia tienen derecho a cuidados
y asistencia especiales. Todos los niños, nacidos de matrimonio o fuera de matrimonio, tienen derecho a igual protección social.
Artículo 26: Toda persona tiene derecho a la educación. La educación debe ser gratuita, al menos en lo concerniente a la
instrucción elemental y fundamental. La instrucción elemental será obligatoria. La instrucción técnica y profesional habrá de ser
generalizada; el acceso a los estudios superiores será igual para todos, en función de los méritos respectivos. La educación
tendrá por objeto el pleno desarrollo de la personalidad humana y el fortalecimiento del respeto a los derechos humanos y a las
libertades fundamentales; favorecerá la comprensión, la tolerancia y la amistad entre todas las naciones y todos los grupos
étnicos o religiosos; y promoverá el desarrollo de las actividades de las Naciones Unidas para el mantenimiento de la paz. Los
padres tendrán derecho preferente a escoger el tipo de educación que habrá de darse a sus hijos.

Artículo 27: Toda persona tiene derecho a tomar parte libremente en la vida cultural de la comunidad, a gozar de las artes y a
participar en el progreso científico y en los beneficios que de él resulten. Toda persona tiene derecho a la protección de los
intereses morales y materiales que le correspondan por razón de las producciones científicas, literarias o artísticas de que sea
autora.

Artículo 28: Toda persona tiene derecho a que se establezca un orden social e internacional en el que los derechos y libertades
proclamados en esta Declaración se hagan plenamente efectivos.

Artículo 29: Toda persona tiene deberes respecto a la comunidad, puesto que sólo en ella puede desarrollar libre y plenamente
su personalidad. En el ejercicio de sus derechos y en el disfrute de sus libertades, toda persona estará solamente sujeta a las
limitaciones establecidas por la ley con el único fin de asegurar el reconocimiento y el respeto de los derechos y libertades de
los demás, y de satisfacer las justas exigencias de la moral, del orden público y del bienestar general en una sociedad
democrática. Estos derechos y libertades no podrán en ningún caso ser ejercidos en oposición a los propósitos y principios de las
Naciones Unidas.

Artículo 30: Nada en la presente Declaración podrá interpretarse en el sentido de que confiere derecho alguno al Estado, a un
grupo o a una persona, para emprender y desarrollar actividades o realizar actos tendientes a la supresión de cualquiera de los
derechos y libertades proclamados en esta Declaración.

EJE TEMÁTICO II: DEONTOLOGÍA


U.3 COLEGIO DE PSICÓLOGOS Y REDES INSTITUCIONALES
3.1

FEPRA: Federación de Psicólogos de la República Argentina


Con este nombre, se constituye el 3 de diciembre de 1977, una Asociación Civil sin fines de lucro. Su duración es a perpetuidad y su
capacidad se extiende a todos los actos jurídicos autorizados por leyes a las personas jurídicas y que sean necesarios o convenientes para
llevar a cabo sus fines. Son sus propósitos bregar para lograr la total autonomía y jerarquización de la profesión y de la disciplina en lo que
hace al desarrollo científico y a la defensa Gremial.
La Federación estará integrada por la entidad de psicólogos de carácter territorial, que sea mayoritaria en su representación, entendiéndose
por tal a cada provincia y a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, que tengan fines y funciones gremiales-profesionales y que acrediten ser
entidades por ley y/o personería jurídica. Las entidades componen la Federación sobre la base de igualdad entre ellas, y conservan su
propia autonomía dentro de las disposiciones previstas en sus propios estatutos. La Federación no intervendrá en los asuntos internos a
menos que sea solicitado expresamente por estas.
13
El gobierno de la Federación lo ejerce:
A)  La Asamblea de Delegados: es el organismo máximo de la Federación. Está integrada por los delegados de todo el país.
B)   La Junta Ejecutiva: La Asamblea de Delegados elegirá la Junta ejecutiva que será quien dirija y administre la Federación y estará
integrada de 5 miembros titulares, que desempeñaran los siguientes cargos: Presidente, Secretario, Tesorero y 2 vocales. Habrá además
2 vocales suplentes.
a.   El Consejo de Delegados será una instancia que tendrá como misión el tratamiento de las cuestiones profesionales propias de
cada región, mientras no se celebren asambleas, cuyas conclusiones o peticiones deberán ser tratadas en la asamblea próxima
al período de reunión de cada Consejo de Delegados Regionales
C)   Órgano de Fiscalización
Ley N° 1674/86. Pcia. De Neuquén.
El ejercicio de la profesión de psicólogo en todo el territorio de la provincia del Neuquén, quedará sujeto a las disposiciones de la presente
ley y a la reglamentación que se dicte. A los efectos de esta ley, se considera ejercicio profesional de la psicología, la aplicación de teorías o
indicación de método, recursos, procedimientos y técnicas específicamente psicológicas:
a) La investigación psicológica de la conducta humana.
b) El diagnóstico, pronóstico, tratamiento, recuperación, conservación de la conducta y la personalidad humana.
c) Prevención y promoción en salud.
d) Desempeño de cargos, funciones, comisiones o empleos por designación de autoridades públicas, incluso nombramientos judiciales.
e) La prescripción, certificación, expedición y presentación de: Consultas, estudios, consejos, informes, dictámenes y peritajes.
f) La enseñanza y el asesoramiento.
El psicólogo podrá ejercer su actividad profesional independientemente en forma individual y/o integrando equipos interdisciplinarios ,
en instituciones públicas o privadas, obras sociales, asociaciones intermedias, sea a requerimiento de especialistas de otras disciplinas o de
personas que por propia voluntad soliciten su asistencia profesional. El ejercicio de la psicología se desarrollará en los niveles, individual,
familiar, grupal, institucional y comunitario, en las áreas de la psicología clínica, educacional, laboral, institucional, jurídica y social.
En todos los supuestos y cualquiera sea su campo de actuación en el ejercicio de la profesión de psicólogo, sólo se autorizará a aquellas
personas que:
a) Posean título habilitante expedido por universidad estatal o privada legalmente reconocida en el país.
b) Posean capacidad civil y no estén inhabilitadas por sentencia judicial o resolución administrativa para el ejercicio de la profesión. No
podrán inscribirse los excluidos o suspendidos de la matrícula profesional, de cualquier colegio de la profesión del país, por sanción ética,
mientras dure la suspensión y no sea objeto de rehabilitación.
c) Estén matriculados en el Consejo Profesional creado por esta ley.
Además podrán ejercer la profesión de psicólogo y gozarán de los beneficios de esta ley:
a) Los que tengan título equivalente otorgado por una universidad extranjera, en cuanto las leyes nacionales le otorguen validez.
b) Los profesionales extranjeros de título equivalente referido en el inc. a), de reconocido prestigio internacional, que estuvieren en
tránsito en el país y que fueran requeridos en consulta para asunto de exclusiva especialidad. La autorización para el ejercicio profesional
será concedida, a pedido de los interesados por un período de seis meses, pudiendo prorrogar hasta un año como máximo. Esta habilitación
no podrá en ningún caso implicar el ejercicio de actividad profesional en forma privada, debiéndose limitarla para lo que ha sido requerida.
c) Los profesionales extranjeros contratados por instituciones públicas o privadas con finalidad de investigación, asesoramiento o
docencia, durante la vigencia de su contrato, no pudiendo ejercer la profesión en forma privada, debiendo limitarse a los fines para los que
fue contratado.
d) Los profesionales domiciliados en el país, llamados en consulta por profesionales matriculados, debiendo limitar su actividad al caso
para el cual ha sido especialmente requerido.
Los profesionales que ejerzan la psicología podrán:
a) Certificar las prestaciones o servicios que efectúan, así como también las conclusiones diagnósticas referentes a estados psíquicos de
las personas en consulta.
b) Efectuar interconsultas y/o derivaciones a otros profesionales de la salud cuando la naturaleza del problema de la persona que acude a
la consulta así lo requiera.
c) Prescribir la internación en establecimientos públicos o privados de las personas que por los trastornos de su conducta signifiquen
peligro para sí mismas o para terceros.
d) Decidir en forma independiente la forma y tipo de prestación psicológica para la atención de sus pacientes en las diferentes áreas y
campos de trabajo descriptos en el art. 4º de la presente ley.
e) Ejercer las especialidades de acuerdo a lo prescripto por la presente ley.
f) Requerir al Consejo la defensa de sus derechos, cuando sean desconocidos o menoscabados con motivo del ejercicio profesional.
Los profesionales que ejerzan la psicología están obligados sin perjuicio de lo que establezcan las demás disposiciones de la presente ley:
a) Determinar la finalización de la relación clínica o de consulta cuando comprenda claramente que el paciente o consultante no resulta
beneficiado con la misma.
b) Proteger a los examinados asegurándoles que las pruebas y resultados se utilizarán de acuerdo a las normas éticas y profesionales,
cuando necesite aplicar pruebas psicológicas para propósitos de diagnóstico, de enseñanza, clasificación e investigación, solicitando la
autorización escrita del paciente cuando se tratare de material fílmico, fotográfico, grabado o video-grabado.
c) Cuidar al bienestar de las personas o animales utilizados en la investigación.
14
d) Guardar el más riguroso secreto sobre cualquier prescripción o acto profesional. El secreto profesional deberá guardarse con igual rigor
respecto de los datos o hechos que se informare en razón de su actividad profesional sobre las personas en sus aspectos físicos, psicológicos
o ideológicos, salvo requerimiento judicial.
e) Prestar la colaboración que le sea requerida por las autoridades en caso de epidemias, desastres y otras emergencias en que su actividad
profesional fuera necesaria.
f) Tener consultorio y/o gabinete dentro de la provincia del Neuquén.
Queda prohibido a los profesionales que ejerzan la psicología, sin perjuicio de otras prohibiciones establecidas por la presente ley su
reglamentación:
a) Participar honorarios entre psicólogos o cualquier otro profesional, sin perjuicio del derecho de presentar honorarios en conjunto o
separadamente según corresponda.
b) Revelar secreto profesional, sin perjuicio de las restantes disposiciones que al respecto contiene la presente ley.
c) Anunciar o hacer anunciar actividad profesional como psicólogo publicando falsos éxitos terapéuticos, estadísticas ficticias, datos
inexactos, prometer resultados en la curación o cualquier otro engaño.
d) Delegar la atención de sus pacientes a personal auxiliar.
e) Prestar el nombre profesional.
f) Permitir que usen sus servicios profesionales o su nombre para facilitar o hacer posible el ejercicio profesional por quienes no estén
legalmente autorizados para ello.
De la inscripción en el Colegio Profesional: A los efectos de su inscripción en el Colegio Profesional, el psicólogo deberá solicitar su
matriculación, requisito indispensable para el ejercicio profesional, debiendo cumplir con los requisitos siguientes:
a) Acreditar su identidad personal.
b) Presentar diploma universitario o título habilitante en original y una fotocopia, expedido por autoridad competente argentina,
debidamente autenticado y legalizado.
c) Declarar su domicilio real y constituir el domicilio profesional dentro del territorio de la provincia del Neuquén, el cual servirá a los efectos
de sus relaciones con el Consejo.
d) Efectuar el pago de la cuota de inscripción que fije el Consejo.
e) Declarar que no se encuentra afectado por las causales de inhabilidad para el ejercicio de la profesión establecidas por la presente ley y
que no está inhabilitado por sentencia judicial y/o resolución de autoridad administrativa competente.
 Son causales para rechazar la inscripción en la matrícula: a) El no cumplimiento de algunos de los requisitos establecidos en el art. 15 de la
presente ley. b) Las enfermedades que inhabiliten al profesional para el ejercicio de su profesión, mientras duren éstas. c) La incapacidad de
hecho y de derecho para ejercer la profesión. d) La inhabilitación según el art. 152 bis del Código Civil. e) Los que hubieren sido condenados
por delitos, que lleven como accesoria la inhabilitación profesional, mientras subsistan las sanciones. f) Los que hubieren sido excluidos del
ejercicio de la profesión por sanción disciplinaria dictada en cualquier lugar del país por autoridad competente.

Ley Nº 4349/08 Creación de los colegios ley de psicólogos. Río Negro.

Los profesionales deben inscribir previamente sus títulos o certificados habilitantes en el Consejo Provincial de Salud Pública, el que autoriza
el ejercicio profesional, otorgando la matrícula y extendiendo la correspondiente credencial. Aquellos profesionales que ya cuenten con
matrícula, deben acreditar hallarse colegiados en el Colegio Profesional correspondiente a su domicilio en la provincia, dentro de los treinta
(30) días posteriores a la puesta en funcionamiento del Colegio Profesional.

Ley n° 4628/10 Creación del colegio alto valle zona oeste. Río Negro.

Se crean en el territorio de la Provincia de Río Negro, los Colegios de Psicólogos que funcionarán con carácter de persona jurídica pública no
estatal y con jurisdicción en: a) Colegio de Psicólogos de la Zona Andina, con asiento en San Carlos de Bariloche. b) Colegio de Psicólogos del
Alto Valle, con asiento en General Roca. c) Colegio de Psicólogos del Alto Valle Oeste, con asiento en Cipolletti. d) Colegio de Psicólogos del
Valle Inferior, con asiento en Viedma. e) Colegio de Psicólogos del Valle Medio, con asiento en Choele Choel.

3.2. 
En los 50´ recién empieza a estudiarse la psicología en y base a eso se fue creando un perfil de “psicólogo” que ha variado a lo
largo del tiempo. Hay una delegación del poder del Estado. Cuando uno se recibe, la práctica está regulada por el ministerio de
salud. Este, por su parte, delega ciertos poderes a los “psicólogos de ley”. La psicología debe ser firmemente regulada por el
potencial daño a los bienes públicos de la sociedad.
Surge también la caja de jubilación profesional como un circuito para pagar las jubilaciones.
Los colegios de psicólogos en general están asociados a la FEPRA que nació intentando agrupar a los colegios con la doble
acción gremial y política de defender la profesión, aproximadamente en 1970 → “confederación general de profesiones”.  Se
crean contemporáneamente las confederaciones generales de profesionales, entidades autónomas que responden a cada
territorio provincial por fuera de CABA.

15
Incumbencias de los títulos de Psicólogo y Licenciado en Psicología (Res. Nº 2447, Ministerio de Educación y Cultura,
20/9/85).

1)Estudiar y explorar el hecho psicológico en las distintas etapas evolutivas del sujeto, abarcando los aspectos normales y
anormales.

2) Realizar acciones de orientación y asesoramiento psicológico tendientes a la promoción de la salud y la prevención de sus
alteraciones.

3) Realizar tareas de diagnóstico, pronóstico y seguimiento psicológicos

4) Efectuar tratamientos psicoterapéuticos de acuerdo con diferentes modelos teóricos, específicamente psicológicos.

5) Realizar tareas de rehabilitación psicológica.

6) Construir y desarrollar métodos, técnicas e instrumentos psicológicos.

7) Realizar estudios e investigaciones en las distintas áreas y campos de la psicología.

8) Estudiar, orientar y esclarecer los conflictos interpersonales e intergrupales en el contexto de la estructura y dinámica de las
instituciones.

9) Estudiar, orientar y asesorar sobre motivaciones y actitudes en el medio social y comunitario.

10) Diagnosticar, asistir, orientar y asesorar en todo lo concerniente a los aspectos psicológicos del quehacer educacional, la
estructura y la dinámica de las instituciones educativas y el medio social en que éste se desarrolla.

11) Realizar orientación vocacional y ocupacional.

12) Realizar evaluaciones que permitan conocer las características psicológicas del sujeto a los fines de la selección, distribución
y desarrollo de las personas que trabajan.

13) Elaborar perfiles psicológicos en diferentes ámbitos laborales a partir del análisis de puestos y tareas.

14) Realizar estudios y acciones de promoción y prevención tendientes a crear las condiciones más favorables para la educación
recíproca trabajo-hombre.

15) Detectar las causas psicológicas de accidentes de trabajo, asesorar y realizar actividades tendientes a la prevención de los
mismos.

16) Realizar asesoramiento y asistencia psicológica en instituciones de Derecho Público, pericias, rehabilitación del penado,
tutelado, liberado y sus familiares.

17) Realizar asesoramiento y asistencia psicológica en el ámbito del Derecho Privado, adopción, tenencia de hijos,
discernimiento de tutelas, guardas, separación y situaciones derivadas del derecho de familia.

18) Realizar acciones tendientes a promover la vigencia de los derechos humanos y efectuar estudios, asesorar y operar sobre
las repercusiones psicológicas derivadas de la violación de los mismos.

19) Participar, desde la perspectiva psicológica, en planificación, ejecución y evaluación de planes y programas de salud y acción
social.

20) Asesorar, desde la perspectiva psicológica, en la elaboración de normas jurídicas relacionadas con las distintas áreas y
campos de la psicología.

Res 343/09 ME: EDUCACIÓN SUPERIOR.


16
Aprueba contenidos curriculares básicos, carga horaria, criterios de intensidad de la formación práctica y los estándares para la
acreditación de las carreras correspondientes a los títulos de Psicólogo y Licenciado en Psicología

Res 1254/18 ME: análisis para la toma de decisiones.

Determinar que los “alcances del título” son aquellas actividades, definidas por cada institución universitaria, para las que
resulta competente un profesional en función del perfil del título respectivo sin implicar un riesgo directo a los valores
protegidos por el artículo 43 de la ley de educación superior.

U4. CÓDIGOS DE ÉTICA

DECLARACIÓN UNIVERSAL DE PRINCIPIO ÉTICOS PARA PSICÓLOGAS Y PSICÓLOGOS → Emana de todos esos documentos de la
década del 50´y sienta las bases de lo que será el documento donde se inscribe el código de ética. Además de principios, aspira a
que los profesionales “eleven” sus experiencias y llegar a esos buenos principios de “buen profesional”
PREÁMBULO. La ética se encuentra en el núcleo de toda disciplina. Esta declaración refiere al marco moral compartido q guía e
inspira a psi de todo el mundo hacia los más elevados ideales éticos en su trabajo profesional y científico. Los psi se
comprometen a considerar el bienestar de la sociedad y sus miembros por sobre el bienestar de la disciplina y sus miembros .
Reconocen q adherir a los principios éticos en el contexto de su trabajo, contribuye a lograr una sociedad estable que mejore la
calidad de vida de todos los SH. Los objetivos de la declaración consisten en proporcionar:
a. Conjunto genérico de principios morales para ser utilizados como fundamento por las orgs de psi alrededor del mundo
para desarrollar y revisar sus propios códigos de ética.
b. Un estándar universal frente al cual la comunidad psicológica mundial pueda evaluar el progreso de la relevancia ética y
moral de sus códigos de ética
c. Un marco de referencia moral compartido por representantes de la comunidad psicológica con el fin de hablar una voz
colectiva acerca de los asuntos éticos
d. Una base común para q la psi en tanto disciplina evalúe una presunta conducta no ética de sus miembros.
La declaración describe aquellos PE q están basados en valores humanos compartidos. Articula principios y valores asociados q
son generales y aspiracionales más q específicos y prescriptivos. La aplicación de los PE variará en diferentes culturas y debe ser
de carácter local o regional para asegurar su relevancia acorde a la cultura, costumbres y creencias.
PRINCIPIO I. RESPETO POR LA DIGNIDAD DE LAS PERSONAS Y LOS PUEBLOS
Es el PE más fundamental y universal. Reconoce el valor inherente a todos los SH, sin importar diferencias de status social,
origen étnico, género, capacidades, etc. Todos los SH además de individuos somos seres sociales interdependientes q nacen,
viven y son parte de sus pueblos. Al aceptar este principio, se aceptan los siguientes valores asociados:
a. Respeto por el valor único y la dignidad inherente de todos los seres humanos; 
b. Respeto por la diversidad de personas y pueblos; 
c. Respeto por las costumbres y las creencias de culturas, limitado solamente cuando una costumbre o creencia
contradiga seriamente el principio de respeto por la dignidad de las personas o pueblos, o cause serio daño a su
bienestar; 
d. Consentimiento libre e informado; 
e. Privacidad para los individuos, familias, grupos, y comunidades; 
f. Protección de la confidencialidad de la información personal; 
g. Equidad y justicia en el tratamiento de los otros.

PRINCIPIO II. CUIDADO POR EL BIENESTAR DE LOS OTROS


Implica trabajar en beneficio de los otros y, sobre todo, intentando no hacer daño. Incluye maximizar los beneficios y minimizar
el daño potencial, compensando o corrigiendo el daño. Se aceptan los siguientes valores asociados:
a. Preocupación activa por el bienestar de individuos, familias, grupos, y comunidades; 
b. Tener cuidado de no hacer daño a los individuos, familias, grupos, y comunidades;  
c. Maximizar los beneficios y minimizar los daños potenciales a los individuos , familias, grupos, y comunidades; 
d. Corregir o compensar efectos dañinos que hubieran ocurrido como resultado de sus actividades; 
e. Desarrollar y mantener la competencia; 
f. Autoconocimiento respecto a cómo sus propios valores, actitudes, experiencias, y contexto social influyen en sus
acciones, interpretaciones, elecciones, y recomendaciones; 
17
g. Respeto por la capacidad de individuos, familias, grupos, y comunidades para tomar decisiones por sí mismos y
para cuidar de sí mismos y entre sí.
PRINCIPIO III. INTEGRIDAD
Es vital para el avance del conocimiento científico y su aplicación, y para el mantenimiento de la confianza pública en los psi.
Incluye reconocer, controlar y manejar sesgos potenciales, relaciones múltiples y otros conflictos de interés q pudieran
implicar daño a otros o su explotación. Se necesita un continuo control y manejo para asegurar q el interés personal no
interfiera con el actuar acorde al mejor interés de los otros. Se aceptan los siguientes valores asociados:
a. Veracidad, y comunicaciones honestas, exactas y abiertas; 
b. Evitar el levantamiento incompleto de la confidencialidad, a menos que el levantamiento completo sea
culturalmente inapropiado, o que viole la confidencialidad de otros, o implique potencialmente hacer un daño
serio a los individuos, familias, grupos, y comunidades; 
c. Maximizar la imparcialidad y minimizar los sesgos; 
d. No explotar a otros para beneficio personal, profesional, o financiero; 
e. Evitar conflictos de interés y expresarlos cuando no puedan ser evitados o sean inapropiados de evitar.

PRINCIPIO IV. RESPONSABILIDADES PROFESIONALES Y CIENTÍFICAS CON LA SOCIEDAD


La psi funciona como una disciplina dentro del contexto de la sociedad humana. Como ciencia y como profesión tiene
responsabilidades con la sociedad, q incluyen contribuir al conocimiento acerca del comportamiento humano y a la
comprensión q las personas poseen sobre sí mismas y sobre los demás, y utilizar tal conocimiento para mejorar la condición de
vida de individuos y grupos. Incluye llevar adelante sus actividades dentro de la sociedad de acuerdo a las más elevadas normas
éticas. Se aceptan los siguientes valores asociados:
a. La responsabilidad de la disciplina de incrementar el conocimiento científico y profesional de manera que
promueva el bienestar de la sociedad y de todos sus miembros; 
b. La responsabilidad de la disciplina de asegurar que el conocimiento psicológico sea utilizado con propósitos
benéficos, y de proteger ese conocimiento de ser mal utilizado, utilizado incompetentemente, o convertido en
inútil por otros; 
c. La responsabilidad de la disciplina de conducir sus actividades de modo tal que promueva el bienestar de sociedad
y de todos sus miembros; 
d. La responsabilidad de la disciplina de promover los más elevados ideales éticos en las actividades científicas,
profesionales y de formación de sus miembros; 
e. La responsabilidad de la disciplina de entrenar adecuadamente a sus miembros en sus responsabilidades éticas y
en las competencias requeridas; 
f. La responsabilidad de la disciplina para desarrollar su conciencia y su sensibilidad ética, y ser lo más autocrítica
como sea posible.

FERRERO. IMPACTO DE LA DECLARACIÓN UNIVERSAL DE PRINCIPIOS ÉTICOS PARA PSICÓLOGAS Y PSICÓLOGOS 


NORMA DE CONDUCTA VALORES ÉTICOS PRINCIPIO MORAL (mayor alcance)
CONSENTIMIENTO AUTONOMÍA
INFORMADO
RESPETO POR LOS DDHH

Las investigaciones en psicología han enriquecido su mirada ética con aportes propios de las ciencias sociales y humanas y no
solo a partir del ámbito de la investigación biomédica, origen clásico de los principios éticos predominantes en las
investigaciones que involucran a seres humanos. Efectivamente la singularidad del objeto de estudio de la psicología, aun
considerando la diversidad teórica y de campos de aplicación existente, instaura la necesidad de generar una reflexión ética
propia que pueda dar cuenta del entramado entre subjetividad y sociedad desde diversos puntos de vista. Los avances en ética
en la formación en psicología pueden observarse fundamentalmente en tres grandes campos. el primero de ellos ha sido la
creciente inclusión de contenidos sistemáticos de ética y deontología profesional en las mallas curriculares de la formación de
grado, para brindar una formacion que no solo implique la adquisición de destrezas, competencias y contenidos propias del
ámbito psicológico, sino también una sólida posición valorativa desde donde dicho conocimiento pueda ser instrumentado.

18
En segundo lugar, también se advierte la necesidad de generar instancias éticas dentro del propio ámbito académico, animando
la creación de comités de ética que promuevan la cc y actitud ética en los actores sociales del ámbito académico y velen,
también por un adecuado desempeño ético de las investigaciones que allí se realizan.

Y en tercer lugar el desarrollo de la ética en relación a la formación en psicología también se advierte en documentos
elaborados por organismos académicos y/o profesionales que remarcan la importancia de la ética y la deontología para una
formación integral y competente en psicología.

Por otra parte en el ámbito profesional la ética se ha plasmado mayoritariamente en dos tipos de acuerdos de la propia
comunidad profesional de la psicología: las leyes del ejercicio profesional (En Arg es la 23277), por las cuales el estado delega el
control del ejercicio en los colegios profesionales y los acuerdos éticos concretos que la misma establece, que podrán ser de
carácter legalmente vinculante, como los códigos de ética, o de carácter mayoritariamente aspiracional, como las declaraciones
de principios éticos de la psicología.

Los códigos de ética constituyen valiosos recursos normativos de y para la propia comunidad profesional y su alcance impacta
en toda la comunidad. Es necesario que los códigos de ética de psicología retomen principios generales establecidos a nivel
universal, generalmente en declaraciones de mayor alcance jurisdiccional, pero, al mismo tiempo, que las normas que
presentan estén social y culturalmente situadas acorde a la comunidad general en la que un código será aplicado. De este
modo, las declaraciones de principios éticos de la psicología implican acuerdos generales de la comunidad profesional
plasmados en grandes principios referidos al ejercicio profesional de la psicología en cualquiera de sus ámbitos. Luego, en
numerosas ocasiones esos mismos principios son retomados por diversos códigos de ética, incorporándolos en forma explícita o
implícita a sus contenidos. 

En el campo profesional el desarrollo de la ética está vinculado a las asociaciones profesionales de psicólogos/as, que son las
encargadas de elaborar los documentos regulatorios princeps de su quehacer: los códigos de ética. Es indispensable considerar
que las normas que regulan el ejercicio de la profesión no deben cumplirse solo porque estén presentes en los códigos de ética,
sino porque tienen un alcance axiológico, lo que fundamenta que se las haya incluido en un código de ética. Forman parte del
código de ética porque existen razones de índole ético que así lo fundamentan y ello da el verdadero sentido al carácter de
obligatoriedad de su cumplimiento. Por ello, los códigos de ética no deben ser considerados elementos a los que la comunidad
científica y profesional deba someterse pasivamente, sino que deben articularse con la autonomía moral de quien decide
respetar esos principios.

 Los principios morales generales y los valores éticos asociados son los que se pueden encontrar en las declaraciones de
principios de la psicología.  Por principios morales generales entendemos aquellos grandes aspectos que hacen referencia a lo
que una sociedad considera moralmente bueno, como, por ejemplo, el respeto por los derechos humanos. Los valores éticos
hacen referencia a un mayor nivel de especificidad y son aspectos a través de los cuales un principio moral se manifiesta. s. Las
normas de conducta que constan en los códigos de ética se desprenden, a su vez, de los valores éticos y constituyen un tercer
nivel, más específico y de carácter prescriptivo.  Los principios morales, y en gran medida los valores éticos asociados a ellos,
podrán ser compartidos de forma global por un conjunto científico y profesional, como el citado ejemplo referido al respeto por
los derechos humanos o la valoración de la integridad profesional. Por el contrario, las normas de conducta expresadas en los
códigos de ética serán efecto del modo en que cada comunidad profesional haga propios los principios morales generales y los
valores éticos que de ellos se derivan. La elaboración de esas normas deberá considerar las singularidades de la comunidad
ampliada, siempre contextualizada en un determinado momento histórico y social, y por ello no es razonable pensar en códigos
de ética universales. El conjunto de principios morales y sus valores éticos asociados constituye el fundamento ético del
accionar profesional. Serán estos, conformados en realidad por principios morales y valores éticos, los que den sustento a las
normas de conducta que los códigos de ética promueven.

 
LEWKOWICZ, PARTICULAR, UNIVERSAL, SINGULAR. LOS CONJUNTOS, LAS CLASES, LOS INDIVIDUOS, LAS SINGULARIDADES.
Piensa cómo salir del conocimiento común, llevarlo a la lógica para pensar qué lugar le vamos a dar a la ética.

El autor plantea que hay problemas en el campo de la ética que se debe a la confusión con algunos términos. Los términos
engañan con su simplicidad: términos habituales que, funcionando en otro contexto, determinan de otro modo su significación.

19
Las singularidades éticas además de ser éticas son de por sí singularidades. Y el termino singular esconde su enorme potencia
cualitativas tras una inocente apariencia cuantitativa.

Universal, particular y singular no guardan entre sí relaciones puramente clasificadoras. No se trata de unos conceptos bajo los
cuales ordenar distintos tipos de prácticas, situaciones o comportamientos. Lo que mas complica el análisis es que, por un lado,
en una situación suelen estar trabajando las 3 dimensiones conjuntamente; por otro, que no son claramente discernibles
entre sí; y finalmente lo mas decisivo de su funcionamiento radica en las relaciones complejas que establecen entre sí en el
análisis de una configuración especifica.

El modo de aproximación pertinente para comprender el sentido de estos términos se halla en la teoría pura de las
multiplicidades. Las intuiciones conjuntistas engañan. Nada se ganaría en la correlación singular=uno, particular=varios,
universal=todos.
1.   Engaño de contenido: en el campo de la ética “uno, varios, todos”, ¿respecto de qué se dice? ¿De individuos? La
postulación no soportaría un análisis superficial, apenas postula como campo de realización un mundo hecho de
individuos. ¿De comportamientos? Los referentes intuitivos de estas formas conjuntistas no parecen capaces de
encarnar los requerimientos lógicos establecidos por estas formas.
2.   El engaño de forma: ni la singularidad significa uno, ni el universal admite la significación intuitiva de todos . La
singularidad esta por fuera del uno; el universal va más allá del todos.

Para la axiomática de conjuntos, existir es pertenecer a un conjunto. Un conjunto se determina por sus propiedades. Una
propiedad determina un conjunto. El universal, si existiese, tendría que ser también, a su vez, un conjunto. Para ser, tendría
que verificar una propiedad. Pero no es formulable semejante propiedad capaz de dar existencia al universo. Si la propiedad es
lógica, no puede albergarlo todo bajo su concepto. Entonces, la apariencia de cubrirlo todo es radicalmente precaria: está
suspendida al advenimiento de algo que carece de lugar en ese todo. Está amenazado de no ser todo sino parte . Los “todos”
postulados como tales no son más que particulares precarios sometidos sin excepción a las potencias alteradoras del devenir.

El universal es la potencia de desborde, de exceso, es el gesto de ir más allá de las totalizaciones supuestamente clausuradas al
devenir. El “todo” es solo la parte nombrable, discernible, formulable bajo las propiedades que determinan la universalidad
restringida de ese universo. El universal de comienzo se revela retroactivamente como particular; el carácter de universal se
desplaza del aparente universo de partida al gesto de desbordar tal universo y acotarlo como particular.

Las singularidades cambian correlativamente de estatuto. Ya no es singular cada termino que compone el universo. El hecho
de ser un individuo de la clase o del conjunto no los singulariza, sino que los individualiza como tal. No es el hecho de ser uno el
que lo vuelve singular. Un singular no es “uno solo2”, por uno solo es uno más: un término previsible, nombrable, discernible
bajo las propiedades que estructuran el lenguaje de la situación en cuestión. Podemos hablar de singularidades solo cuando
algo que se presenta hace desfallecer las capacidades clasificatorias de la lengua de la situación, cuando ese algo no se deje
contar como un individuo por ninguna de las propiedades discernibles de la situación. El termino será singular si no pertenece al
universo en que irrumpe, si su presentación hace tambalear las consistencias previamente instituidas. En la singularidad que
irrumpe fracasan las legalidades constituidas.

De esto se desprende que las singularidades no podrán determinarse de por sí, por una configuración particular de sí mismas,
sino que su detección, circunscripción o producción depende de condiciones situacionales muy particulares. Las singularidades
solo son un modo de relación con la situación en que irrumpen: jamás las tendríamos presentadas en persona.

Una singularidad es, irremediablemente, un proceso situacional. El universo se ha ensanchado, se ha suplementado a partir de
una singularidad. Esa singularidad era el único lugar en que se estaba poniendo en juego un universal que fuera mas allá del
restringido universo situacional. Esa singularidad, por eso mismo, era universal.

 Universal: el todo, no hay punto final, va más allá del todo.


 Particular: varios.
 Singular: Uno. Está por fuera del todo, es inclasificable en la configuración de  una situación. No se define en términos
particulares, no es según la norma… Es un proceso situacional: lo que nos permite tomar decisiones según cada caso en
singular.

20
Se debería poder volver de lo singular a lo universal- particular, con una vuelta de rosca 

SALOMONE. LAS DOS DIMENSIONES DE LA ÉTICA PROFESIONAL

Gabriela Salomone complejiza el campo de la ética profesional en dos dimensiones que contienen elementos y lógicas
distintas. Frente a esto describe dos posiciones profesionales para el análisis y fundamento de las decisiones de resolución
ante una situación dilemática. Ambas, demuestran dicotomías entre las dimensiones. Al respecto, teoriza sobre una tercera
posición, la posición ética. Esta se constituye como una intersección entre el marco normativo y la dimensión clínica, lo cual
excluye la obediencia automática a la norma, pero también su rechazo. La autora insta a posicionarse desde una perspectiva
ética del campo normativo, atender a la singularidad y a la lógica de la responsabilidad e implicancia subjetiva. Proporciona un
“método” de análisis crítico, ético, reflexivo y complejo de situaciones dilemáticas particulares. Ubica un primer movimiento de
la ética en el campo universal y normativo (encuentro normativo y su interpretación/ponderación), permita realizar otro
movimiento, un segundo movimiento, que analice al primero desde una dimensión ética y singular. Así, propone un modo de
lectura y abordaje sustentando en la categoría de lo singular, que tiene en cuenta la dimensión de sujeto y la singularidad de la
situación. 
Dos campos diferenciados en cuanto a la lógica que los organiza y los estructura. Conllevan modos diversos de abordar
cuestiones fundamentales como la noción de sujeto, de norma, de ley, de responsabilidad.
ÉTICA PROFESIONAL
CAMPO NORMATIVO CAMPO DEL SUJETO
 Deontología  Dimensión clínica
 Códigos deontológicos  El caso singular                                                (2° MOV DE LA ÉTICA)
 Estado del Arte                          (1° MOV DE LA ÉTICA)

Cuando se aborda el tema de la ética profesional, se toma alguno y se descarta el otro, son pensados en disyunción. Se toman
dos posiciones bien distintas:
 Posición de aquellos q toman como única referencia la letra de los códigos
 Posición de obviar por completo las normas vigentes, en gral en pos de argumentos clínicos como aspectos pulsionales
En la mayoría de las rtas está la idea de la relación de exclusión entre el campo deontológico y la dimensión clínica de un
tratamiento, se muestra como una relación imposible entre la llamada ética profesional y la dimensión ética del sujeto. 
Deontología. Refiere a los deberes relativos a una práctica determinada, los cuales en su forma de enunciados normativos, se
plasman en los códigos de ética. Se aboca al estudio de los deberes y obligaciones de los psicólogos.
Códigos deontológicos. Establecen una serie de pautas q regulan nuestra práctica, funcionando como una referencia
anticipada a situaciones posibles y por venir. Resumen el conocimiento alcanzado en el campo profesional.

 Resumen el estado del arte de la disciplina


 Atravesados por valores morales de la época
 Funcionan como referencia anticipada a situaciones eventuales
 Tienden a la regulación de “todas” las situaciones posibles 

En términos de los derechos protegidos, los códigos de ética profesional, velan por los derechos a la privacidad, a la
confidencialidad, la autodeterminación, y la autonomía de las personas. 
El campo normativo, afectado de la lógica de lo particular, tiende a configurarse y a funcionar en tanto universo . La norma
ordena, pero la condición es que ordene más allá del cada uno; hace homogéneos a los “cada uno” en un “todos”. Es así
entonces que, frente al caso, el campo normativo muestra su inconsistencia. Entonces la aplicación de la norma es automática.
Frente al caso a analizar debemos interpretarla y ponderarla en relación a otras normas.

Sánchez Vazques: Ethos profesional del psicólogo: entre el deber-ser y la responsabilidad prudencial.

Poder pensar en una sociedad mejor, más justa, exige optar no sólo por uno de estos ámbitos sino trabajar desde cada uno. La
deliberación desde una ética pública contribuye siempre a elevar el nivel de excelencia, alejando a las prácticas públicas de la
mera burocratización. Se trata de anteponer siempre un ethos profesional–interesado en las personas reales- por sobre el
ethos burocrático –preocupado sólo por respetar un mínimo legal necesario-.

21
El desarrollo de esta práctica comprende, por una parte, una faz deontológica centrada en el deber-ser y realizada a partir de
la institucionalización de pautas de acción codificadas; por otra parte, incluye una reflexión ético-moral sobre las decisiones,
elecciones y responsabilidades que el profesional de la Psicología asume.

Adela Cortina aporta, en este sentido su afirmación sobre la necesidad de anteponer al mero ethos burocrático –el que sólo
considera el mínimo legal necesario para el desarrollo de un rol público-, un ethos de calidad –el que está interesado sobre todo
en las personas destinatarias de la práctica profesional-.

Desde la perspectiva de la Ética Aplicada, adquiere relevancia la noción de ethos ligada a la acción humana. En términos
generales, cada acto y decisión humana, de algún modo, es el producto de las intervenciones de acciones de los otros sobre
lo propio. Así pues, cada acción humana no es sólo un acto individual, sino que forma parte de una configuración relacional
construida intersubjetivamente. En término ético-morales, el ethos individual aparece al modo de un sello propio que cada
quien desarrolla, como parte de su identidad, realizado en las tramas vivenciales con otros. En la actualidad, ethos refiere a la
conjugación de nuestras elecciones y actos consecuentes, con el espacio donde desarrollamos tales actos y las relaciones
establecidas con otros. Los modos habituales del ser y del hacer definen el propio contexto que habitamos, que conocemos y
que valoramos con otros.

El ethos profesional puede entenderse como un complejo proceso cognitivo, actitudinal y evaluativo alrededor de ciertas
prácticas especializadas ejercidas por individuos que se han formado en las mismas. En términos de la Ética Profesional, existen
ciertos requerimientos que caracterizan a las actividades profesionales en función de ofrecer un ethos de calidad a la sociedad
de pertenencia. Estos rasgos son:
1.       Cada profesión es elegida a partir de una sierte de vocación individual. El futuro ejercicio exige contar con aptitudes e
intereses propios que se van fortaleciendo, profundizando y actualizando en el marco de una formación teórico-aplicada
sistematizada y continua.
2.       Las actividades profesionales prestan un servicio especifico a la comunidad y de forma institucionalizada. Es decir, el bien
ofrecido por una determinada profesión no puede ser ofertado por otra.
3.       Es necesario que las personas que desarrollan la práctica profesional mantengan un compromiso en el respeto y
consecución de las metas y bienes internos que caracteriza ese quehacer especializado.

La profesión cobra una relevancia social y no se reduce sólo a un medio para conseguir una meta, interés o reconocimiento
individual. Mucho más que eso, es una actividad que crea identidad y sentido de comunidad, ayuda a fortalecer redes sociales
y potencia virtudes entre los ciudadanos que la practican. El ejercicio de las profesiones constituye, así, un ethos social.

La deontología profesional, como sub-rama de la Ética Aplicada, establece en términos ideales el modo en que los
profesionales de un campo determinado deberían comportarse (su deber-ser). Los códigos de ética conforman el estado del
arte respecto de lo esperable normativamente y determinan, a partir de la enunciación de principios y reglas éticas, el ethos
procedimental de sus integrantes. En este sentido, se le atribuye a los códigos determinadas funciones en favor de la
legitimación de la práctica pública. Estas pueden resumirse del siguiente modo: (1) cumplen una función normativa de las
acciones profesionales, tendiendo a la regulación de todas las situaciones posibles entre el profesional y otros actores de la
escena social; (2) poseen una función sintética, siendo un documento que resume el estado del arte de la disciplina y muestra
de qué modo una profesión está atravesada por los principios y valores morales de la époc a; y, (3) tienen una función
anticipatoria, puesto que son vistos como material de referencia que pueda pronosticar situaciones eventuales originadas en
el encuadre, no deseadas ni por la comunidad científica ni por los ciudadanos en general. Dadas estas características, estos
documentos deben ser revisados periódicamente.

Desde una reflexión ética crítica, hay que tener en cuenta que la existencia de cualquier normativa no resuelve al psicólogo ni a
ningún profesional todos los conflictos y dilemas ético-morales que pudieran presentársele . Para el caso de los códigos de ética
y su aplicación a los ámbitos de injerencia de la Psicología, se suele establecer un dilema de base: entre la regla ética
establecida para una situación tipo y el caso particular-singular al que el psicólogo se enfrenta, existe siempre una brecha, una
hiancia de difícil resolución.

Ricoeur piensa la acción ética y la responsabilidad como un campo siempre tensionante entre al menos dos, desplegado en el
entrecruzamiento de tres elementos claves de la experiencia: el deseo radical (la ética), que instaura la posibilidad de
proyectar la propia vida, las opciones personales y los medios para conseguirlas; el sentido del deber (lo moral), que implica
22
el necesario reconocimiento del individuo, en tanto ciudadano, de lo obligado de la norma, de lo imperativo; y, el ejercicio de
la prudencia (la sabiduría práctica), que define en lo situacional la capacidad subjetiva de arriesgarse en la elección, de decidir
y de hacerse cargo por ello.

La intención ética de la responsabilidad avanza entre estas dos posibilidades: o el agente autor ignora las consecuencias de su
acto o se hace cargo de ellas. Precisamente, la responsabilidad, sostiene Ricoeur, no tiene que ver ni con un acto negligente y
deshonesto (la ignorancia de los posibles efectos) ni con el fatalismo exacerbado (la asunción indiscriminada de los posibles
efectos); sino con la fórmula aristotélica que dicta 'nada en defecto ni en exceso'. Ricoeur apela a la llamada “razón prudencial”
en función de que la acción humana no quede atrapada en los simples límites de lo legal estatuido. La prhónesis es esa virtud
intelectual que le permite al ciudadano moverse en el marco de lo que puede ser de otra manera, es decir, deliberar y actuar
entre lo contingente. El prudente es, pues, el que actúa con intención de armonizar los bienes parciales e individuales entre sí.
Prudente responsable es aquél que puede pasar discursivamente de 'lo que es bueno para mí' a 'lo que es bueno para todos.

En la dimensión de responsabilidad colectiva nuestra profesión despliega un saber-hacer especializado que no puede estar
alejado de una práctica justa. La relación instalada entre el profesional y el sujeto que acude a sus servicios tiene características
de intersubjetividad disimétrica, de acuerdo a los roles desempeñados por cada quien en el encuadre. La interpelación que trae
la alteridad toma su fuerza en la demanda de responsabilidad profesional, donde se espera que el psicólogo considere al otro
en términos de estima, respeto por su autodeterminación y derechos plenos.

4.2

FEPRA. CÓDIGO DE ÉTICA DE LA FEDERACIÓN DE PSICÓLOGOS DE LA REPÚBLICA ARGENTINA.


 INTRODUCCIÓN. Intención y alcance de aplicación del Código
 PREÁMBULO. Vigencia plena de los DDHH, defensa del sistema democrático, búsqueda permanente de la libertad,
justicia social y la dignidad como valores fundamentale s. Entender el bienestar psíquico como uno de los DDHH
fundamentales. Responsabilidad individual de cada psi a aspirar a alcanzar y promover en sus colegas una actitud
responsable, lúcida y comprometida frente al ser humano concreto y sus condiciones.
 DECLARACIÓN DE PRINCIPIOS. 
A. Respeto por los derechos y la dignidad de las personas: Los psicólogos guardarán respeto a los derechos fundamentales, la
dignidad y el valor de todas las personas, y no participarán en prácticas discriminatorias. Respetarán el derecho a la intimidad,
privacidad, autonomía y el bienestar de las personas, grupos y comunidades.
B. Competencia: los psicólogos se comprometen a asumir niveles elevados de idoneidad en su trabajo. Asimismo, reconocen las
fronteras de sus competencias particulares y las limitaciones de su pericia. Proveerán solamente aquellos servicios y técnicas
para las que están habilitados. 
C. Compromiso profesional y científico: los psicólogos se comprometen a promover la psicología en cuanto saber científico. Se
mantendrán actualizados. 
D. Integridad: los psicólogos se comprometen a promover la integridad del quehacer científico, académico y de practicar de la
psicología. Al informar acerca de sus antecedentes profesionales y curriculares, sus servicios, sus honorarios, investigaciones o
docencia, no harán declaraciones falsas o engañosas. Se empeñarán en ser sumamente prudentes frente a nociones q degeneren
en rotulaciones q discriminen.
E. Responsabilidad social: los psicólogos se comprometen a asumir su responsabilidad profesional y científica hacia la comunidad y la
sociedad en que trabajan y viven. Ejercen su compromiso social a través del estudio de la realidad y buscarán contribuir al
bienestar y desarrollo del individuo y de la comunidad.
 NORMAS DEONTOLÓGICAS
Redactadas en términos generales para adecuarse a las distintas situaciones regionales e independientemente del ámbito
profesional en que se desempeñen, pudiendo la aplicación de una regla variar según el contexto. Las reglas q se establecen
deben ser consideradas como directivas generales, no son exhaustivas ni niegan otras.
1. Consentimiento Informado.
1.  Obligación de obtener CI de aquellas personas con los que trabajen en su práctica profesional. Se sustenta en el
respeto de la autonomía, entendiendo que es válido cuando la persona q lo brinda lo hace voluntariamente y con
capacidad para comprender. Supone capacidad legal para consentir, libertad de decisión e información suficiente
sobre la práctica de la q participa. La implementación del CI se considera un proceso, implica su construcción y revisión
permanente.
2.  Obtención implica para el profesional brindar info sobre los alcances de la intervención.
23
 Propósito y naturaleza de la actividad
 Responsabilidades mutuas
 Protección de la confidencialidad y limitaciones 
 Probables beneficios y riesgos
 Alternativas posibles
 Opción de rehusar o retractarse en cualquier momento. 
3.  Obligación y responsabilidad de evaluar las condiciones en las cuales el consultante da su consentimiento.
3.  Responsables legales si no está en condiciones de dar su consentimiento. 
3.  Aún con el consentimiento de los responsables legales, los psi procurarán el acuerdo q las personas
involucradas puedan dar
3.  Los psi pueden intervenir sin el consentimiento del consultante en casos de catástrofes, urgencia y/o
situaciones de riesgo.
3.  El consentimiento de las personas involucradas no exime a los psi de evaluar la continuidad de la práctica que
se esté desarrollando, siendo parte de su responsabilidad interrumpirla si existen elementos q lo lleven a suponer q no
se están obteniendo los efectos deseables o q la continuación podría implicar riesgos serios para las personas
involucradas o terceros. 
1.       Secreto profesional:  
1.1. Los psicólogos tienen el deber de guardar secreto asegurando así la confidencialidad de todo conocimiento obtenido
en el ejercicio de la profesión. Este deber hace a la esencia misma de la profesión, responde al bien común, protege la
seguridad y la dignidad de los consultantes, sus familias y comunidades, y resguarda los intereses de las personas a
quienes ofrecen sus servicios, cualquiera sea el ámbito profesional de desempeño.
1.2.  Los informes escritos o verbales sobre personas, instituciones o grupos, deberán excluir aquellos antecedentes
entregados al amparo del secreto profesional y ellos se proporcionarán sólo en los casos necesarios cuando, -según
estricto criterio del profesional interviniente- constituyan elementos ineludibles para configurar el informe.
1.3.  La información que se da a padres y/o demás responsables de menores de edad y a las instituciones que la hubieran
requerido, debe realizarse de manera que no condicione el futuro de los mismos y que no pueda ser utilizada en su
perjuicio.
1.4. La obligación de guardar secreto subsiste aún después de concluida la relación profesional. La muerte de los
consultantes no exime a los psicólogos de su obligación frente a la confidencialidad.
1.5. Cuando los psicólogos comparten información confidencial como resultado del trabajo en equipo, supervisiones o bien
por las características de la Institución en que se desempeñan, la obligación de guardar secreto se extiende a todos los
profesionales participantes.
1.6. Los psicólogos garantizarán una apropiada confidencialidad al crear, almacenar, acceder, transferir y eliminar registros
bajo su control, con los recaudos apropiados si son impresos, digitalizados, videograbados, etc. Los psicólogos
mantendrán y eliminarán los registros de acuerdo con las reglamentaciones vigentes y en un modo que permita
cumplir con los requisitos de este Código de Ética.
1.7. Limites del Secreto Profesional: Los psicólogos podrán comunicar información obtenida a través de su ejercicio
profesional sin incurrir en violación del secreto profesional, en las siguientes situaciones:
1.7.1.       Cuando así lo exija el bien del propio consultante, debido a que éste, por causas de su estado,
presumiblemente pudiera causarse daño o causarlo a otros.
1.7.2.       Cuando se trate de evitar la comisión de un delito o prevenir los daños que pudieran derivar del mismo.
1.7.3.       Cuando el psicólogo deba defenderse de denuncias efectuadas por el consultante en ámbitos policiales,
judiciales o profesionales.
1.7.4.       Cuando el propio consultante lo autorice o solicite por escrito quedando a criterio del profesional actuante las
informaciones que se brinde.
En todos los incisos mencionados la información que se comunique debe ser la estrictamente necesaria, procurando
que sea recibida por personas competentes y capaces de preservar la confidencialidad dentro de límites deseables.
2.       Responsabilidad en las relaciones profesionales:
2.1. Destinatarios de servicios profesionales:
2.1.1.   Los psicólogos deberán ser conscientes de la posición asimétrica que ocupan, basándose en los principios éticos
y la responsabilidad profesional; absteniéndose de satisfacer intereses personales que pudieran vulnerar los
derechos de las personas.

24
2.1.2.   Los psicólogos evitarán establecer relaciones que desvíen o interfieran los objetivos por los que fueran
requeridos sus servicios.
2.1.3.   Los psicólogos no recibirán otra retribución por su práctica más que sus honorarios. No buscarán otras
gratificaciones de índole material o afectiva.
2.1.4.   Los psicólogos no iniciarán ninguna relación profesional con personas con las que exista un vínculo previo que
pudiera interferir en el óptimo desempeño de la tarea, excepto cuando esto no pueda evitarse.
2.1.5.   Los psicólogos, en el marco de sus prácticas profesionales, no se involucrarán sexualmente con sus
consultantes, ni aceptarán como consultantes a personas con las cuales han mantenido vínculos sexuales,
afectivos, comerciales, laborales o de otra índole que pudieran condicionar o afectar de manera negativa el
objetivo primordial de su práctica.
2.1.6.   Si no obstante los recaudos tomados, surgiera una relación afectiva entre consultante y psicólogo, que
obstaculizará el alcance de las metas profesionales, el psicólogo deberá realizar una derivación del consultante
a otro profesional.
2.2. Con los colegas:
2.2.1.   Los psicólogos mantendrán sus vínculos con colegas siempre dentro del respeto mutuo y sin intromisión en los
límites de la especialidad ajena. Las divergencias que pudieran surgir deberán ser tratadas por medios
pertinentes con competencia científica y responsabilidad profesional.
2.2.2.   Al cobrar honorarios los psicólogos tendrán en cuenta la dignidad profesional y no propiciarán situaciones de
competencia desleal.
2.2.3.   Está vedado a los psicólogos difamar a un colega, calumniarlo o tratar de perjudicarlo por cualquier medio en el
ejercicio profesional, incluidas las formulaciones de denuncias calumniosas o infundadas y cualquier referencia
a su vida privada.
2.3. Con la profesión y la comunidad:
2.3.1.   Los psicólogos deberán armonizar los intereses propios con el bien común, reconocer a la comunidad como
destinataria legítima de sus servicios profesionales, propender al desarrollo científico y profesional de la
Psicología y conducirse siempre de manera coherente con los principios que este Código indica.
2.3.2.   Los psicólogos deberán: ser prudentes frente a nociones que generen discriminaciones y rotulaciones
estigmatizantes, ser conscientes de su sistema de creencias, valores, necesidades y limitaciones, y del efecto
que estos puedan tener sobre su práctica profesional.
2.3.3.   No aplicarán o indicarán técnicas ni teorías psicológicas que no sean avaladas en ámbitos científicos,
académicos o profesionales reconocidos.
2.3.4.   Los psicólogos evitarán emprender actividades profesionales cuando supieran que sus problemas o conflictos
personales pudiesen interferir con su eficacia. Los psicólogos tienen la obligación de estar alertas para detectar
tempranamente si sus problemas personales afectan su desempeño. Si ello sucede, deberán tomar las medidas
adecuadas, tales como consultar u obtener ayuda profesional y determinar si deben limitar, suspender o
concluir su actividad.
2.3.5.   Los psicólogos tienen la obligación de denunciar: el ejercicio legal de la profesión; la practica profesional de los
psicólogos que no se efectué en el plano y nivel científico propios de la Psicología; el curanderismo y cualquier
otra practica carente de fundamento científico psicológico.

ZANATTA. CUESTIONES ÉTICAS EN LA RELACIÓN PROFESIONAL DE LA SALUD – USUARIO: DEL PATERNALISMO A LA


AUTONOMÍA
Hace poco tiempo la relación profesional de la salud-usuario era claramente asimétrica, el profesional era el experto y quien
tomaba las decisiones. Este modelo paternalista, ha caracterizado a la medicina tradicional. En las últimas décadas han ido
cobrando importancia los derechos de los pacientes. Hoy la autonomía de los pacientes es un valor indiscutible y el
instrumento por el cual es puesta en práctica es el Consentimiento Informado, que constituye al mismo tiempo un derecho de
los usuarios y un deber legal para los profesionales.
 Médico hipocrático: paternalista, en el sentido de considerar a los enfermos como incapacitados morales, personas q
no pueden ni deben decidir sobre su propia enfermedad. Médico con autoridad física y moral.
 Mundo moderno: cambia el modo de ejercer la autoridad médica. A partir del sXVI la autoridad moral se sustituye x
autoridad legal. “paternalismo burocrático”

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 Ilustración: Se comienza a pensar en la autonomía del individuo y su libertad. La autonomía, dignidad e igualdad
empiezan a considerarse como indisociables del SH en tanto persona.
 1940-1970: La bioética trajo a la medicina el respeto a la autonomía de los pacientes, especialmente la capacidad de
tomar decisiones médicas.
Actualmente hay diferencias entre quienes fundamentan la ética sobre la base de la autonomía y otros que dan prioridad a la
beneficencia. En la relación médico-paciente, cada parte tiene su propia responsabilidad moral.
 El enfermo actuará de acuerdo a su autonomía
 La sociedad y el Estado de acuerdo al principio de Justicia
 El médico se rige por el principio de beneficencia (pero ya no de modo paternalista y absoluto)
El CONSENTIMIENTO INFORMADO es considerado el paradigma básico del principio de autonomía. Implica que la persona
consiente el tratamiento propuesto y ello supone que ha sido informada sobre sus características y consultada en la decisión . Es
un derecho humano primario y a la vez una exigencia ética y legal para el profesional.
Dos antecedentes importantes para el nacimiento de este principio: uno proviene del ámbito judicial, la autonomía llega desde
la ética jurídica, tras muchos juicios en EEUU por tratamientos sin consultar a los pacientes; y el otro antecedente fueron los
juicios de Nüremberg, que marcó un hito en la experimentación con SH, y donde aparece la obligatoriedad de obtener el
consentimiento voluntario del sujeto. 
 Consentimiento voluntario: Persona debe estar en condiciones q le permitan el libre ejercicio de elección, sin la
intervención de ningún elemento de presión, fraude o engaño; debe tener conocimiento y comprensión suficiente de
los elementos en juego en la inv, q le permitan una decisión lúcida y con conocimiento de causa.
 Consentimiento informado: Amplía la noción anterior, y exige lo informado porque no es suficiente si el consentimiento
no se basa en una información adecuada que haga válida la decisión.
 Consentimiento válido: Noción q parte de que un consentimiento puede no ser válido si interfieren en la decisión
diversos mecanismos psíquicos de defensa.
 Consentimiento auténtico: La versión más extendida q implica estar plenamente de acuerdo con el sistema de valores
del individuo.
IMPERATIVO ÉTICO QQUE OBLIGA A OBTENER EL CONSENTIMIENTO DEBE SER INELUDIBLE, NO SÓLO PARA LA
INVESTIGACIÓN CIENTÍFICA, SINO PARA TODA RELACIÓN PERSONA-PROFESIONAL.
El consentimiento debería constituir un verdadero proceso dentro de la interacción entre profesional de la salud y usuario,
lamentablemente en la práctica concreta se puede observar q el consentimiento se ha convertido en un instrumento de
resguardo jurídico legal para el profesional. 🡪 Práctica defensiva de protección legal a los profesionales. Se reduce a una firma
de un formulario con escasas posibilidades de ser comprendido por el paciente.
Propuesta de consentimiento dialogado como alternativa viable, insistir en la idea de q una “cabal comprensión” del paciente
hacia los procedimientos implicados es prácticamente imposible e innecesario.
Quill y Brody distinguen dos modelos de toma de decisiones médicas:
1. Modelo de la elección independiente. Centrado en el paciente, defiende la autonomía a ultranza. El rol del médico es
informar al paciente acerca de sus opciones y el paciente debe elegir sin influencia de la experiencia del médico.
2. Modelo de la autonomía aumentada. Conceptualización limitada de la autonomía. Requiere que el médico se
comprometa en un diálogo abierto e informe al paciente acerca de sus posibilidades terapéuticas. Centrado en la
relación médico-paciente. Aporta elementos para la resolución de situaciones de dilemas, dando prioridad a la
interacción y a la comunicación. 
La implementación defensiva del consentimiento informado deja de lado su fundamento principal: este es el respeto por la
autonomía de las personas.  

DOMINGUEZ. EL ACTO DE JUZGAR ENTRE EL DILEMA Y EL PROBLEMA ÉTICO.


Dilema y problema ético tienen en común la referencia a lo ético como horizonte último. 
Una situación es dilemática cuando nos confronta con una disyuntiva ante la cual tenemos q decidir: hay alternativas y hay
elección q implica cierta posición del sujeto. Si hay dilema es porq el sujeto se encuentra dividido por una pregunta ante la cual
es convocado a responder. Es un acto que en su articulación ética se ubica en consonancia con el eje Universal-Singular.
El problema ético convoca al sujeto a responder, pero no está en el centro la disyuntiva, sino un asunto sobre el que hay que
tomar la palabra, hay que legislar en resguardo de lo singular.  Acto que podrá incluir la lectura en lo particular, consensuado,
codificado. Se recupera lo singular a partir de esa sentencia ya codificada q es preciso interpretar para esa situación . Se trata
de una lectura del texto normativo q sosteniendo la incompletud de saber de la letra del código, produzca un salto cualitativo
al saber-hacer acto.

26
APA. PRINCIPIOS ÉTICOS DE LOS PSICÓLOGOS Y CÓDIGOS DE CONDUCTA
NORMAS ÉTICAS
3. RELACIONES HUMANAS
3.10. Consentimiento Informado
Cuando los psicólogos conducen investigaciones o presten servicios de evaluación, terapia, counseling, en persona o por vías
electrónicas, obtienen el consentimiento informado del o los individuos, utilizando un lenguaje que sea razonablemente
comprensible para la o las personas, excepto cuando llevar esas actividades sin consentimiento esté autorizado por ley o
regulaciones gubernamentales o esté establecido en este código de ética.
8. INVESTIGACIÓN Y PUBLICACIÓN
8.02. Consentimiento Informado para la investigación 
Los psicólogos informan a los participantes acerca de: 
a. El propósito de la inv, la duración estimada y los procedimientos
b. El derecho a rehusarse a participar y retirarse de la inv una vez q su participación haya comenzado
c. Las consecuencias previsibles de rehusarse o retirarse
d. Los factores previsibles q puedan influenciar su voluntad de participar (riesgos potenciales, incomodad, efectos
adversos)
e. Cualquier beneficio posible de la inv
f. Límites de la confidencialidad
g. Incentivos para la participación
h. A quién contactar para preguntar acerca de la inv y los derechos de los participantes en inv.
Dan la oportunidad a los eventuales participantes de formular preguntas y recibir respuestas.

Pitlevnik: Secreto profesional y responsabilidad penal

En el art. 4 de la ley 23.277, se impone a los psicólogos la obligación de “guardar el mas riguroso secreto profesional sobre
cualquier prescripción o acto que realizare en cumplimiento de sus tareas específicas, así como de los datos o hechos que se les
comunicare en razón de su actividad profesional.

El art. 177 del código de procedimientos de la Nación postula el deber de todo funcionario o empleado publico de denunciar
aquello que conozca en el ejercicio de sus funciones. Se incluye la obligación de denunciar lo relativo a “los delitos contra la vida
y la integridad física que conozcan al prestar los auxilios de su profesión, salvo que los hechos conocidos estén bajo el amparo
del secreto profesional”.

A partir de esta conjunción de normas se desprenden obligaciones que vienen acompañadas en sus correspondientes
contrapesos o válvulas de escape. La jurisprudencia y la doctrina ha entendido que los profesionales de la salud deben
mantener la confidencialidad de aquello que hayan conocido en razón del secreto profesional.

La afirmación de que todo aquello que sea mencionado en terapia es alcanzado por el privilegio del secreto depende de cuales
beneficios y cuales perjuicios sociales traen aparejados la decisión de fortalecer o debilitar esa privacidad.

La respuesta limitadora del secreto profesional pone de manifiesto una suerte de “conflictos de lealtades”, aquello que el
profesional debe al paciente y aquello que debe a la comunidad. En caso de reforzarse la segunda alternativa, ello debe ser claro
desde un principio para quien acude a un tratamiento.

El deber de mantener la confidencialidad de la información aportada por el paciente parece tener un limite, el de conjurar un
riesgo grave a terceros. Si bien en muchas regulaciones se hace referencia a los delitos, solamente ante hechos graves se podría
afirmar que el profesional no infringe sus obligaciones si informa a la autoridad. 

TRABAJO PRÁCTICO Nº3 → SECRETO PROFESIONAL


La ubicación de esta temática, el secreto profesional, en el eje de Deontología, conlleva la necesidad de conocer su definición en
el marco deontológico que regula la profesión, esto es el Código de Ética de los psicólogos elaborado por FEPRA. Asimismo, en
relación estrecha con el planteo de la cátedra, e inmediatamente vinculado a la perspectiva sobre el doble movimiento de la
ética (Salomone), también es necesario tensionar la norma deontológica en relación a contextos particulares y singulares. 
27
1. Respecto del Código de Ética

a) ¿con qué principios se relaciona el Secreto Profesional? En líneas generales el Secreto Profesional refiere a que el psicólogo
tiene el deber de guardar secreto asegurando la confidencialidad de todo conocimiento obtenido en el ejercicio de la profesión.
Esto con el fin de proteger la seguridad y dignidad de los consultantes, sus familias y comunidades, y resguardar los intereses
de las personas, ya sea durante la relación profesional o aún concluida la misma. Esta norma deontológica se relaciona con el
principio referido al Respeto por los derechos y la dignidad de las personas, el cual determina que las psicólogas se
comprometen a respetar el derecho a la intimidad, privacidad, autonomía y el bienestar de las personas, grupos y comunidades.

b) ¿con qué principios podría relacionar los límites al secreto profesional? Los límites del Secreto Profesional refieren a que los
psicólogos podrán comunicar información obtenida a través de su ejercicio profesional sin incurrir a violación del secreto
profesional, en determinadas situaciones previstas por el Código de Ética, como pueden ser: cuando así lo exija el bien del
propio consultante debido a que pudiera causarse un daño o causarlo a otros; cuando se trate de evitar la comisión de un
delito o prevenir los daños que pudieran derivar del mismo; cuando el psicólogo deba defenderse de denuncias efectuadas
por el consultantes en ámbitos judiciales, policiales o profesionales; cuando el propio consultante lo autorice o solicite por
escrito.

Esto podríamos relacionarlo con el principio de Responsabilidad social, ya que este postula que los psicólogos se comprometen
a asumir sus responsabilidades hacia la comunidad y sociedad en la que trabajan y viven, creando condiciones que contribuyan
al bienestar y desarrollo del individuo y de la comunidad.

2. Respecto del texto de Pitlevnik.  

a) Enuncie los antecedentes del Secreto Profesional que se mencionan en el texto. El art. 4to de la ley 23.277, dentro de las
leyes de salud y las normas éticas de las asociaciones profesionales, se impone a los psicólogos la obligación de “guardar el
más riguroso secreto profesional sobre cualquier prescripción o acto que realizará en cumplimiento de sus tareas específicas, así
como de los datos o hechos que se les comunicare en razón de su actividad profesional sobre aspectos físicos, psicológicos o
ideológicos de las personas.”

En relación a aspectos penales, en el inciso 2 del artículo 177 del código de procedimientos de la Nación se postula la obligación
que tienen, tanto médicos como otros profesionales de la salud, de denunciar lo relativo a “los delitos contra la vida y la
integridad física que conozcan al prestar los auxilios de su profesión, salvo que los hechos conocidos estén bajo amparo del
secreto profesional”.

En el art. 156 del Código Penal de Argentina se plantea la obligación de guardar reserva, implicando multa e inhabilitación a
todo aquel que teniendo conocimiento, ya sea por su estado, oficio, empleo o profesión, de alguna secreto del cual su
divulgación pueda causar daño, lo revelare sin justa causa.

Desde el inicio del análisis de la ley procesal y la doctrina, en relación al fallo Natividad Frías, se ha señalado que el secreto
profesional se debe proteger con independencia del carácter gratuito o no del servicio médico, por lo tanto se encuentra en
igual condiciones los médicos que atienden en el hospital público y aquellos que trabajan en forma privada.

b) Para inferir, ¿qué relaciones habría entre obligaciones de los profesionales y derechos de los pacientes con los principios de
confidencialidad y de intimidad? La relación que podría establecerse es que es una obligación de los profesionales que su
actuación profesional sea coherente con los derechos del paciente de confidencialidad e intimidad. El paciente tiene derecho a
que todo aquel que participe en la manipulación de su documentación clínica o tenga acceso a la misma, guarde la debida
reserva y el resguardo por su intimidad, por lo que el ejercicio profesional del psicólogo debe guiarse por estos principios que
hacen al respeto por la dignidad humana.

3. ¿cómo relaciona la bibliografía con el planteo expuesto por Salomone? (doble movimiento de la ética) La bibliografía se
puede relacionar con el doble movimiento de la ética que plantea Salomone, en relación a que en si bien el ejercicio profesional
del psicólogo está regido y regulado por un campo normativo, al trabajar con personas no puede dejarse de lado la dimensión
del sujeto, que hace que la deontología y los principios éticos sean interpelados por el caso singular. El campo jurídico-

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normativo funciona en el campo de lo universal, y es por ello que frente al caso, muestra su punto de inconsistencia y nos
obliga a analizarlo.

En el caso de la temática de este trabajo, por ejemplo, se establece en el Código de Ética la norma deontológica referida al
Secreto Profesional que refiere al deber de guardar secreto de todo conocimiento que se obtenga en el ejercicio de la profesión.
Esta norma funciona como marco para las decisiones clínicas, sin embargo, será el caso tomado en su singularidad lo que
convocará al psicólogo a la interpretación de dicha norma en cada uno de ellos para tomar la decisión que considere
pertinente.

1- ¿Qué diferencias puede establecer en el “derecho a callar” y la “obligación a comunicar” en relación al Secreto profesional?
La diferencia que podemos establecer entre el “derecho a callar” y la “obligación a comunicar” en relación al secreto profesional
es que, “el derecho a callar” refiere a que el psicólogo tiene el deber de guardar secreto asegurando así la confidencialidad de
todo conocimiento obtenido en el ejercicio de la profesión, con el fin de proteger la seguridad y dignidad de los consultantes,y
esto siempre va a depender de la singularidad del caso, si lo que cuenta el sujeto en la terapia no implica que corra peligro su
vida o la de terceros, y no es algo que viole , por ejemplo, las leyes de protección a niños, niñas y adolescentes, el profesional
tiene derecho a callar todo lo que se hable allí, de lo contrario, tiene la “obligación a comunicar” para poder evitar este peligro.

TRABAJO PRÁCTICO Nº4 → CONSENTIMIENTO INFORMADO  

Para continuar el trabajo iniciado en el TP anterior, este Trabajo Práctico se centra en la norma deontológica del
Consentimiento Informado. Nuevamente, en relación estrecha con el planteo de la cátedra, e íntimamente vinculado a la
perspectiva del doble movimiento de la ética (Salomone), también es necesario tensionar esta norma deontológica en relación a
contextos particulares y singulares. Asimismo, la importancia de reconocer la dimensión legal que de esta norma deontológica y
que forma parte del marco regulatorio normativo legal de las prácticas profesionales en Psicología. 

1. Identificar en el Código de Ética de FEPRA la norma deontológica de CI; conceptualizar y analizar lo desarrollado respecto a
distintas situaciones particulares (por ejemplo, menores)

Los psicólogos deben obtener consentimiento informado de aquellas personas con las que trabajan en su práctica profesional.
Esta obligación se sustenta en el respeto por la autonomía, entendiendo que es válido cuando la persona que lo brinda lo hace
voluntariamente, y con capacidad para comprender los alcances de su acto. Ello supone capacidad legal para consentir, libertad
de decisión e información suficiente y significativa sobre la práctica de la que participa. La implementación del consentimiento
informado, considerado aquí como un proceso, implica su construcción y revisión permanente en función de las características
cambiantes y dinámicas de la relación profesional-consultante. La obtención del consentimiento informado implica para el
profesional psicólogo, brindar información sobre los alcances de la intervención para la cual es solicitado en relación con: a)
el propósito y naturaleza de la actividad profesional, b) responsabilidades mutuas, c) protección de la confidencialidad y
limitaciones de la misma consignadas en el presente código, d) probables beneficios y riesgos, e) alternativas posibles, f) opción
de rehusar o retractarse en cualquier momento.

Las particularidades que presenta en situaciones especiales, como niñxs, adolescentes o personas con discapacidad mental, son
que en el supuesto de incapacidad del paciente, o imposibilidad de brindar el consentimiento informado a causa de su estado
físico o psíquico, el mismo podrá ser dado por los representantes legales de dicha persona. Aun así, se procura el acuerdo que
las personas involucradas puedan dar, dentro de los márgenes que su capacidad legal, intelectual o emocional les permita, y
se procura el cuidado de que la intervención profesional respete al máximo posible el derecho a la intimidad.

2. En relación al texto de Anahí Zanatta, historice, conceptualice y caracterice el CI como norma deontológica.

A partir del reconocimiento legal de los derechos del paciente y los nuevos parámetros en la relación profesional de la salud-
usuario, hubo diferentes cambios en la práctica sanitaria. En la tradición griega la relación entre médico-paciente estaba unida
a una actitud paternalista del médico: los enfermos eran considerados incapacitados morales y entonces eran personas que no
podían decidir sobre su propia enfermedad sino obedecer la voluntad del médico. En el mundo moderno esta autoridad moral
se sustituye por la autoridad legal, en la forma del Estado moderno, y entonces surge el paternalismo burocrático: es el Estado
quien se encarga de ejercer la dominación a través de las leyes y sus cumplimientos. A partir de la Ilustración empieza a
pensarse en la autonomía del individuo y su libertad. La autonomía, la dignidad y la igualdad son consideradas indisociables del

29
ser humano en tanto que persona. Entre 1940 y 1970 la Bioética trajo a la medicina el respeto por la autonomía de los
pacientes y su capacidad de tomar decisiones médicas. El paradigma básico del principio de autonomía es el Consentimiento
Informado: este implica que la persona consiente el tratamiento propuesto, y ello supone que ha sido informada sobre sus
características y consultada en tal decisión. De modo que el consentimiento informado es un derecho humano primario, a la
vez que una exigencia ética y legal para el profesional.

Los dos hechos más importantes en el nacimiento de este principio son, por un lado la tradición paternalista que dio lugar a
numerosos juicios en EE.UU, a raíz de lo cual se formó un cuerpo jurisprudencial que marcó las distintas etapas del desarrollo
del consentimiento informado, y entonces el principio de autonomía fue pasando primero por la figura jurídica de negligencia
profesional, luego por la de agresión, como intervención realizada sin consentimiento y por último se definió la figura del
consentimiento informado. Por otro lado, los Juicios de Nüremberg posteriores a la Segunda Guerra Mundial marca el segundo
hito en esta evolución, en donde se redactó el conocido Código de Nüremberg sobre la experimentación con seres humanos, y
en el cual aparece la obligatoriedad de obtener el consentimiento voluntario del sujeto. Para ello se postulan ciertas
características fundamentales, como el hecho de que la persona involucrada debe estar en condiciones que le permitan el libre
ejercicio del poder de elección, sin la intervención de elementos de presión, fraude, engaño, coacción o compulsión; debe tener
el conocimiento y la comprensión suficientes de los elementos en juego que le permitan una decisión lúcida y con conocimiento
de causa. Luego, esto se fue ampliando y no sólo se exigía que el consentimiento sea voluntario, sino además informado, dado
que no es suficiente obtener el consentimiento de la persona si no está basado en una información adecuada que haga válida
tal decisión.

Este imperativo ético que obliga a obtener el consentimiento es ineludible para toda relación persona-profesional de la salud.
Por otra parte, el consentimiento debe ser dialogado: corresponde a los profesionales adaptar la información a la capacidad de
comprensión del paciente, propiciando un espacio de diálogo para el logro de la comprensión, y no el mero hecho de revelar
información.

3. Defina el CI desde la Ley Nacional 26529/13 y la importancia de la aplicación de la norma legal.

Según la Ley 26529 se entiende por consentimiento informado a la declaración de voluntad suficiente efectuada por el
paciente, o por sus representantes legales, en su caso, emitida luego de recibir, por parte del profesional interviniente,
información clara, precisa y adecuada con respecto a:

a) Su estado de salud; b) El procedimiento propuesto, con especificación de los objetivos perseguidos; c) Los beneficios
esperados del procedimiento; d) Los riesgos, molestias y efectos adversos previsibles; e) La especificación de los procedimientos
alternativos y sus riesgos, beneficios y perjuicios en relación con el procedimiento propuesto; f) Las consecuencias previsibles de
la no realización del procedimiento propuesto o de los alternativos especificados; g) El derecho que le asiste en caso de padecer
una enfermedad irreversible, incurable, o cuando se encuentre en estadio terminal, o haya sufrido lesiones que lo coloquen en
igual situación, en cuanto al rechazo de procedimientos quirúrgicos, de hidratación, alimentación, de reanimación artificial o al
retiro de medidas de soporte vital, cuando sean extraordinarios o desproporcionados en relación con las perspectivas de
mejoría, o que produzcan sufrimiento desmesurado, también del derecho de rechazar procedimientos de hidratación y
alimentación cuando los mismos produzcan como único efecto la prolongación en el tiempo de ese estadio terminal irreversible
e incurable; h) El derecho a recibir cuidados paliativos integrales en el proceso de atención de su enfermedad o padecimiento.

La importancia de la aplicación de la norma legal radica en que, en primer lugar, se respeta el derecho de los pacientes a
conocer y entender cuáles son los procedimientos, intervenciones o investigaciones a las cuales será sometido, y entonces se
pone el énfasis ante todo en su libertad y autonomía para poder decidir por sí mismo si aceptar o rechazar dar el
consentimiento. Esto sigue un lineamiento ético que debe regir toda práctica profesional realizada con terceros, que supone el
respeto por los derechos y la dignidad de las personas. Por otro lado, la importancia de la norma legal radica también en que
sirve de guía y apoyo para el profesional en su práctica, por lo cual, ante posibles demandas, este puede ampararse en la
normativa legal vigente por la cual regula su práctica profesional y argumentar sus intervenciones desde aquel campo legal.

TRABAJO PRÁCTICO Nº5 →RESPONSABILIDAD EN LAS RELACIONES PROFESIONALES

Una de las formas de abordaje de normas deontológicas como marcos normativos regulatorios de las prácticas profesionales
en psicología, hace referencia a la manera profesional de vincularse con los destinatarios de nuestras prácticas. Estas relaciones
30
pueden tornarse dilemáticas, conflictivas y hasta producir daños en los consultantes. Por este motivo, conocer los alcances y
límites de estas particulares relaciones sociales-profesionales posibilita que las mismas se realicen atendiendo a las implicancias
éticas y deontológicas. A partir del conocimiento de estas implicancias, cada profesional podrá tomar decisiones autónomas,
competentes, justas, que apunten al horizonte ético de nuestra profesión, el bienestar psíquico de la persona y de la
sociedad. 

Carmen del Río Sánchez, Mercedes Borda: Ética de las relaciones duales en psicoterapia

Una relación dual en psicoterapia ocurre cuando el terapeuta se encuentra manteniendo, además de la terapéutica, otra
relación diferente con un paciente que puede ser social (no sexual o sexual), profesional, financiera, etc.  Este estudio examinó
si un grupo de 200 alumnos de Psicología identificaban como no éticas seis situaciones expuestas en un cuestionario diseñado
por nosotros que implicaban el establecimiento de alguna relación dual de tipo social (de amistad, pareja o sexual), con algún
cliente/paciente antiguo o actual. Se observaron dificultades en la identificación como no éticas de algunas de las situaciones
propuestas, sobre todo las que implicaban relaciones de amistad con clientes/pacientes antiguos. El conocimiento previo del
Código Deontológico del Psicólogo no proporcionó a los participantes la orientación suficiente para identificar y resolver los
dilemas éticos derivados del establecimiento de relaciones duales.

El Código Ético más explícito respecto a las relaciones duales es el de la Asociación Americana de Psicología (APA) → en su
versión de 2001 expresa que: «Una relación múltiple ocurre cuando un psicólogo mantiene una relación profesional con una
persona y (1) al mismo tiempo mantiene otro tipo de relación con la misma persona, (2) al mismo tiempo mantiene una relación
con una persona estrechamente relacionada con la persona con quien se tiene la relación profesional, o (3) promete iniciar otra
relación en el futuro con la persona con la que mantiene la relación profesional o con una persona estrechamente relacionada a
ella. Todo psicólogo se abstendrá de iniciar una relación múltiple si es razonablemente probable que dicha relación pudiera
interferir en su objetividad, su competencia o en la eficacia en la prestación de sus servicios o cuando exista riesgo de
explotación o daño a la persona con quien se mantiene la relación profesional. Las relaciones múltiples en las que no es probable
que se cause deterioro o riesgo de explotación o daño no son antiéticas» (APA, 2001-a). 

En el Código Deontológico del Psicólogo (CDP) del Colegio Oficial de Psicólogos (COP), las relaciones duales no se recogen
explícitamente, pero lógicamente se incluyen en preceptos más generales, que afectan a esas y otras conductas no éticas.
Concretamente en el artículo 6, se hace referencia a principios éticos generales, tales como el sentido de responsabilidad y
honestidad y más específicamente, en los artículos 11 y 29, en los que se refiere que: «El/la Psicólogo/a no aprovechará, para
lucro o beneficio propio o de terceros, la situación de poder o superioridad que el ejercicio de la profesión pueda conferirle
sobre los clientes». «Del mismo modo, no se prestará a situaciones confusas en las que su papel y función sean equívocos o
ambiguos» 

 El Código de Ética de la APA mantienen una prohibición incondicional de la intimidad sexual con clientes/pacientes de una
terapia en curso y también con familiares u otras personas significativas de los cliente/pacientes que se encuentren en el curso
de una terapia, pero limita la prohibición a los 2 años tras el término de la terapia, aunque en la versión de 2001, han matizado
añadiendo «excepto en circunstancias excepcionales», lo que parece que «suaviza» la prohibición absoluta. Después de ese
tiempo, la responsabilidad de demostrar que el desarrollo de una relación sexual es una circunstancia normal, recae en el
psicólogo, así como el demostrar que no ha habido ningún tipo de explotación del antiguo cliente como resultado de la relación,
considerando todos los factores mencionados en el propio código.

Respecto al establecimiento de relaciones no sexuales con antiguos clientes/pacientes, Pipes (1997) describe ocho razones para
limitarlas, entre ellas, que el cliente antiguo tal vez necesite volver a la terapia. Involucrarse en otro tipo de relación después
de la terapia (particularmente si la nueva relación es significativa), casi con seguridad interferirá con la posibilidad de retomar
la terapia con ese cliente. Otra razón se relaciona con la alta probabilidad de que determinados clientes/pacientes sigan
siendo vulnerables después del término de la terapia. Estos clientes a su vez son, con bastante probabilidad, susceptibles de
explotación una vez terminada la relación.  Dichas situaciones ponen a los pacientes en riesgo de perder la fe y confianza en
los psicólogos, de sentirse manipulados y de mostrar profundas reservas a la hora de iniciar otra relación psicoterapéutica.

El análisis de los resultados de nuestro estudio indica en primer lugar que los participantes, futuros psicólogos, tienen
dificultades en identificar como «no éticas» las relaciones duales entre terapeutas y clientes/pacientes, sobre todo si son
relaciones de amistad o de pareja con antiguos pacientes, aunque también existe una marcada dificultad respecto a pacientes
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actuales.  Se necesita definir las relaciones duales con mucho más detalle y debe señalar con claridad cuándo pueden ser
aceptables. Además, se necesitan establecer distinciones entre lo que realmente se consideran relaciones duales y simples
contactos extra-terapéuticos incidentales o accidentales.

EJE TEMÁTICO III: PRÁCTICA PROFESIONAL


U5 Y U6. REGULACIÓN JURÍDICA DEL EJERCICIO PROFESIONAL DE LA PSICOLOGÍA
LEY 23277/85 EJERCICIO PROFESIONAL DE LA PSICOLOGÍA Y SU REGLAMENTACIÓN
LEY DE EJERCICIO DE LA PSICOLOGÍA Y CREACIÓN DEL CONSEJO DE PSICÓLOGOS DE NQN
LEY 338/99 RÍO NEGRO
LEY DEL EJERCICIO 972/74
LEY DE SALUD MENTAL 2440:
Antecedentes: movimientos de desmanicomialización y desinstitucionalización de la locura. Cuando sale esta ley es criticada
porque a partir de su sanción se impone el cierre de todas las instituciones psiquiátricas. Pone en perspectiva la cuestión de la
psiquiatría como “padecientes”. Se generó un umbral de conocimientos y prácticas que llevó en 2010 a lo que conocemos como
LEY 26557/10 DERECHO A LA PROTECCIÓN DE LA SALUD MENTAL: no se deshace de la internación, sino que se hace un re-
ordenamiento jerárquico de los dispositivos terapéuticos quedando esta en último lugar. Pone en foco la re-socialización y el
lazo con la sociedad en sí y no sólo con las familias. Se toma a la salud mental como un proceso con su propia dinámica y al
servicio de salud mental en un sentido no restrictivo, además de interdisciplinario.

LEY 26.529 DERECHOS DEL PACIENTE, HISTORIA CLÍNICA Y CONSENTIMIENTO INFORMADO


Derechos del paciente en la relación entre paciente y los profesionales de la salud:
a. Asistencia. Derecho a ser asistido por los profesionales, sin distinción alguna (ideas, creencias, políticas, condición
socioeconómica, sexo, etc).
b. Trato digno y respetuoso. Derecho a ser tratado con trato digno respecto a sus convicciones personales y morales,
principalmente las relacionadas con sus condiciones socioculturales, de género, pudor, intimidad.
c. Intimidad. Toda act médica tendiente a obtener, clasificar, utilizar, administrar, custodiar y transmitir info y
documentación clínica, debe observar el estricto respeto por la dignidad humana y la autonomía de voluntad.
d. Confidencialidad. Derecho a q toda persona q participe en la elaboración o manipulación de la documentación clínica,
guarde la debida reserva, salvo disposición contraria emitida por autoridad judicial.
e. Autonomía de la voluntad. Derecho a aceptar o rechazar determinadas terapias o procedimientos con o sin expresión
de causa, como así a revocar posteriormente su manifestación de voluntad.
CAP III. DEL CONSENTIMIENTO INFORMADO
Definición: Se entiende por CI a la declaración de voluntad suficiente efectuada por el paciente, o por sus representantes
legales, en su caso, emitida luego de recibir, por parte del profesional, info clara, precisa y adecuada respecto a:
a. Estado de salud
b. Procedimiento propuesto con especificación de los objetivos
c. Beneficios esperados del procedimiento
d. Riesgos, molestias y efectos adversos previsibles
e. Especif de procedimientos alternativos y sus riesgos, beneficios y perjuicios en relación al procedimiento propuesto
f. Consecuencias previsibles de la no realización del procedimiento propuesto o los alternativos
g. …
Obligatoriedad: Toda actuación profesional en el ámbito médico-sanitario, sea público o privado, requiere, con carácter general
y dentro de los límites q se fijen por vía reglamentaria, el previo consentimiento informado del paciente.
Deberá garantizarse que el paciente en la medida de sus posibilidades, participe en la toma de decisiones a lo largo del proceso
sanitario.
Instrumentación: El CI será verbal con las siguientes excepciones, en las que será escrito y debidamente suscrito:
 Internación
 Intervención quirúrgica
 Procedimientos dx, y terapéuticos invasivos
 Procedimientos q implican riesgo según lo determine la ley
 Revocación
Exposición con fines académicos: Se requiere CI del paciente o sus representantes legales, y del profesional de la salud
interviniente ante exposiciones con fines académicos, con carácter previo a la realización de la exposición.

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Excepciones: El profesional estará eximido de requerir CI en los siguientes casos:
 Cuando mediare grave peligro para la salud pública
 Cuando mediare una situación de emergencia, con grave peligro para la salud o la vida del paciente y no pudiera dar CI
por sí
Revocabilidad: La decisión en cuando a consentir o rechazar los tratamientos indicados puede ser revocada. El profesional
actuante deberá acatar tal decisión y dejar expresa constancia de ello en la Historia Clínica, adoptando todas las formalidades q
resulten necesarias a los fines de acreditar tal manifestación de voluntad y q la misma fue adoptada en conocimiento de los
riesgos previsibles q la decisión implica.

6.1 OTRAS NORMAS JURÍDICAS QUE REGULAN EL EJERCICIO PROFESIONAL.

 Ley 23798 de lucha contra el SIDA, agosto de 1990 y Reglamentación 


 Ley 26485/09 de Protección Integral a las Mujeres
  Ley 24901 de Sistema de Prestaciones Básicas en Habilitación y Rehabilitación Integral a Favor de las Personas con
Discapacidad 
 Ley 26378/08 Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad y su protocolo facultativo 
 Ley 2440/91, Pcia. De Río Negro, de Desmanicomialización y derechos de los padecientes mentales.
 Ley 3040 Pcia. De Río Negro, de Violencia Familiar. 
 Ley 2222 Pcia. De Neuquen, de Salud sexual y reproductiva. 
 Ley 2203 Protección Integral de Derechos de Niños y Adolescentes en la Provincia del Neuquen y Decreto Reglamentario
317/01 

6.2 ARTÍCULOS QUE REGULAN LA PROFESIÓN

CCYC: Ley 26994/14. Arts. 773, 774, 778

CÓDIGO PENAL: Art. 156. Buenos Aires: La Ley. 11ª ed.

6.3 RESPONSABILIDAD LEGAL. MALA PRAXIS→ Hay un daño pero se encuadra en la culpa. Hay responsabilidad pero no
necesariamente ligada a la intencionalidad. Ante todo derecho hay una ley, y siempre antecede el derecho, luego las leyes
nacionales y provinciales y por último decantan los códigos de ética. La mala praxis también incluye el falso testimonio y la
falsedad ideológica.

VERA CANDIA. MALA PRAXIS PSICOLÓGICA: CONSECUENCIAS PSÍQUICAS Y LEGALES DE UNA FALLA ÉTICA
La mala praxis es un concepto legal que involucra la falla de un profesional cuando no trabaja de acuerdo al nivel que
normalmente se espera de otros profesionales en igual situación y que resulta en un daño o pérdida para el cliente.
En la práctica diaria, los psicoterapeutas realizan su trabajo no sólo bajo los principios teóricos y prácticos de la ciencia que
ejercen sino que también se encuentran sujetos tanto a principios éticos (vinculados con lo que debería o no hacerse
conforme a principios o pautas de conducta) como a leyes (que determinan lo que debe o no hacerse de acuerdo a un marco
legal establecido) Los principios éticos involucran un compromiso del profesional con un conjunto de reglas a seguir cuyo in
último es la protección del interés público y el bienestar del paciente bajo la noción hipocrática de “no ocasionar daño”. La
normativa legal confiere un marco regulador por lo que lo hace responsable jurídico de su accionar en la aplicación de la ciencia.
Aunque ética y ley no son sinónimos, existe una estrecha relación entre ambos.
Kraut “La ética se inscribe en el marco jurídico: el derecho recibe, adopta y adapta las normas deontológicas y principios
bioéticos como modelos deseables de conducta cuyo incumplimiento culpable genera un deber de reparar…Existen normas
deontológicas, declaraciones, principios y códigos internaciones que establecen deberes para idénticas situaciones. Toda
conducta que contraríe estas normas es antijurídica…”
Todo profesional que asiste a una persona que solicita ayuda para resolver su problemática lo hace a través de los medios
idóneos que su disciplina le confiere. Esto significa que desde la perspectiva legal el psicólogo se constituye como un deudor
(por el servicio que presta) y el paciente en un acreedor (por ser el consumidor de dicho servicio). Tal prestación puede resultar
buena o mala de acuerdo a los medios que suministra o por el resultado provocado. Pero, ¿cuándo un psicólogo incurre en una
mala praxis?
La mala praxis psicológica. Según la legislación de la Argentina, se configuraría cuando existe:

33
 Negligencia: es el descuido voluntario por parte de un personal especializado al momento de realizar una tarea
estrictamente relacionada con su profesión
 Imprudencia: ausencia de cautela, cuidado. Actuar sin un buen juicio. Sin razonar.
 Impericia: falta de habilidad o de preparación para resolver una situación o efectuar una tarea. En relación a una
profesión u oficio, impericia es la falta de conocimiento, entrenamiento o práctica que exige su arte.
 Inobservancia de los reglamentos, ordenanzas o deberes de la profesión o cargo.
En EEUU, la APA han determinado algunas de las conductas que pueden ser consideradas mala praxis y que incluirían pero no
se limitarían a:
1. Falla en el diagnóstico de un paciente o empeoramiento de su condición
2. Carencia de consentimiento informado al utilizar una particular técnica terapéutica o procedimiento
3. Aplicación negligente de una psicoterapia
4. Falla en el tratamiento adecuado de un paciente
5. Manipulación emocional o abuso físico
6. Falla en la adecuada supervisión de un paciente, en particular, de aquellos que están en riesgo de dañar a otros y a sí
mismos
7. Falla en el cuidado o abandono del paciente
8. Ruptura de la confidencialidad
9. Falla al prevenir daños
10. Relaciones sexuales con un paciente
11. Internación arbitraria
12. Fraude: obtención de un beneficio, lucro personal o explotación del terapeuta hacia su paciente
13. Suicidio de un paciente
 GALENDE:  RESPONSABILIDAD CIVIL DE LOS PROFESIONALES DE LA SALUD MENTAL

Lo esencial de la relación terapéutica es ética y pone en juego valores morales, el deber ser, que implica a ambos sujetos. En
primer lugar se trata de la relación sensible con otro, que debe ser reconocido como semejante. En segundo lugar, el
pensamiento y la comprensión del terapeuta, la comprensión clínica y la construcción teórica de explicaciones sobre la
enfermedad, no pueden ser ajenas a esta condición de alteridad. La tercera exigencia es que aquello que el terapeuta dice
debe responder a un principio de verdad. Finalmente, el cuarto momento de la ética es el de la práctica: el hacer del terapeuta,
momento en el que su ética se expresa en acción sobre el otro.

Cap. V: Para que se establezca la responsabilidad civil profesional deben cumplimentarse distintos presupuestos:
antijuridicidad, factor de atribución subjetivo (dolo o culpa) u objetivo (riesgo creado), relación de causalidad, daño . En el curso
de un tratamiento intervienen distintos profesionales, en el cual la relación que los vincula es un contrato de servicios. Se trata
de una obligación de hacer. Aparece la obligación principal de brindar adecuada asistencia, lo que suele remitir a un
diagnóstico y un tratamiento. A la vez, existen deberes accesorios que integran el contrato, correlativos a los derechos de los
pacientes: deber de información, deber de secreto, respeto de la transferencia, no ser privado de la libertar
innecesariamente, derecho a rechazar un tratamiento, entre otros. El incumplimiento del deber preexistente genera
responsabilidad contractual.

En nuestro país no existen formulaciones específicas sobre los derechos de los pacientes mentales en el ámbito de asistencia
sanitaria. Sin embargo se deducen ciertos principios como: derecho a recibir la mejor atención disponible, y el tratamiento
adecuado y menos restrictivo; derecho a la prestación de los medios apropiados tendientes a la cura o mejoría, derecho a la
terapia farmacológica debida, derecho a la continuidad del tratamiento, derecho a participar del programa de curación, al
tratamiento menos represivo y limitativo posible, a la información, al consentimiento informado, a negarse a un tratamiento, a
un registro preciso del proceso terapéutico y acceso al mismo, derecho a ser asistido en su comunidad, a la reserva y
confidencialidad del tratamiento, a no ser objeto de pruebas clínicas ni tratamiento experimentales sin consentimiento, se
prohíbe la esterilización y limitan los tratamiento psicoquirúrgicos; acciones disponibles: acciones de amparo, denuncia penal y
juicio por daños y perjuicios.

En relación al suicidio, el autor plantea que un diagnóstico adecuado permite advertir cuándo el paciente vulnerable presenta
un alto riesgo de suicidio, lo que lleva a adoptar las medidas de cuidado que apuntan a la prevención y evitación del acto. En
aquellos supuestos de alta probabilidad de auto-daño, la internación psiquiátrica, entendida como atención y guarda del
enfermo, aparece como una instancia del tratamiento en caso de no ser posible un abordaje ambulatorio, siempre en el marco
34
del respeto por los derechos del paciente internado. Advertida la tendencia suicida, nacen dos obligaciones profesionales:
disponer los medios adecuados para preservar la vida del internado (obligación de custodia) y suministrarle una terapia idónea
que facilite su recuperación clínica (deber de asistencia). En síntesis, en estos casos sólo puede existir responsabilidad
(negligencia) en la no consideración del riesgo o en su no evaluación: decidir altas prematuras, salidas a prueba por una
equivocada valoración del riesgo, o bien no garantizar adecuadamente la transferencia de la guarda a quienes se les delega el
cuidado del paciente durante su estancia fuera de la institución.
En relación a los contactos sexuales o íntimos entre terapeuta y paciente, plantea que están especialmente prohibidos en todos
los códigos de ética, al mismo tiempo que distintos fallos los considera un daño jurídico. En materia de tratamientos en salud
mental esta prohibición radica en que, de concretarse, afecta amenazantemente el tratamiento, y por ende produce daños al
paciente implicado. De allí que surge el “principio de abstinencia”: la cura debe ser dirigida de tal forma que el paciente
encuentre el mínimo posible de satisfacciones substitutivas de sus síntomas. Para el analista, ello implica la norma de no
satisfacer las demandas del paciente.
3- Elaborar un cuadro conceptual para Mala Praxis
Mala praxis →  Falla de un profesional que resulta en un daño para el cliente. IMPLICA: Negligencia, imprudencia, impericia o
inobservancia de los deberes. Puede ser resultado de una falta ética o no.
Primer caso en Argentina: año 2003. Por mantener relación de pareja con un paciente con problemas de adicciones.
Responsabilidad civil de los profesionales: 1° obligación: brindar adecuada asistencia.
Derechos de los pacientes y responsabilidad por daños injustos
La mala praxis es un concepto jurídico que hace referencia a diferentes conductas que pueden poner en riesgo o dañar a los
sujetos. La misma se vincula al término de responsabilidad civil que tiene el psicólogo al momento de brindar un servicio a un
paciente. 
Como se mencionó, la mala praxis psicológica se vincula con diferentes tipos de conducta que pueden tener lugar durante la
práctica profesional. Entre dichas conductas es posible mencionar las siguientes: negligencia, imprudencia, impericia o
inobservancia de los reglamentos, ordenanzas o deberes de la profesión. Cuando se habla de negligencia se trata de la falta de
cuidado a el abandono, un descuido o inadecuada dedicación a los casos; cuando el psicólogo no lleva a cabo las conductas y
acciones suficientes, a pesar de tener conocimiento de una determinada práctica o tratamiento que podría ser beneficiosa para
el paciente, y en consecuencia causa un perjuicio al paciente en cuestión. Por otro lado, la imprudencia puede ser pensada
como hacer más de lo debido; es decir, la falta de precaución, de tacto, de cautela, y falta de discernimiento y buen juicio
necesarios, por parte en este caso del psicólogo, que tiene como consecuencia la posibilidad de que se produzcan riesgos
innecesarios. En muchas ocasiones se presenta una conducta imprudente por parte de los psicólogos por llevar a cabo métodos
específicos que requieren un conocimiento o entrenamiento particular pero que no fueron recibidos por el psicólogo
determinado. En tercer lugar, se puede mencionar la impericia; la misma puede ser definido como la falta o insuficiencia de
ciertos conocimientos básicos relacionados a procedimientos que son requeridos para la atención de un caso, conocimientos
que deberían haberse asumido por la obtención del título profesional y la práctica de la profesión. Dicha falta de conocimiento,
incapacidad o incompetencia por parte del psicólogo puede perjuicio a los pacientes. Por último,   inobservancia de los
reglamentos, ordenanzas o deberes de la profesión significa el incumplimiento de alguna normativa, exigencia verbal o escrita
pronunciada por un superior responsable, la cual trae consecuencias indeseables que genera un daño el paciente. (Salomone,
2006)
En el fallo M.G c/ M.C., C.A podemos identificar como conductas de mala praxis a los siguientes aspectos: la inobservancia de
reglamento con la consecuente violación del principio de abstinencia se deja ver en que la terapeuta decidió iniciar una relación
amorosa con su paciente, la que mantuvo paralelamente a la terapia configurándose lo que se conoce como “relaciones
múltiples”. Asimismo aparece la negligencia en relación a que la psicóloga se relaciona amorosamente con el paciente, lo cual
al terminar la relación esto afecta al mismo provocando un cuadro de depresión grave. El aspecto que se da en todo el proceso
es el de la impericia, ya que como profesional no pudo dar cuenta de sus conocimientos para tratar a un sujeto con adicción, y
no  existió un manejo adecuado de la relación transferencial, generando un daño  en el sujeto. 
5. El encuentro entre la dimensión clínica y el campo normativo (deontológico-jurídico) constituye puntos conflictivos que
generan problemas y dilemas éticos. El problema ético que se presenta aquí es principalmente la mala praxis, en donde la
profesional hizo un mal uso de su práctica profesional, ya que al ser psicóloga de niños y especializarse en ello, no detectó el
abuso infantil. En este caso podemos observar que se encuentra la característica de la impericia, junto con la negligencia y la
inobservancia del reglamento.
Como plantea Salomone (2006), la responsabilidad inherente al ejercicio de la profesión suele denominarse Responsabilidad
Profesional, y recae sobre todas las actividades que constituyen el ejercicio de la Psicología. En el campo deontológico, la

35
responsabilidad profesional se dirime en términos de pautas deontológicas y jurídicas que generan obligaciones, regulando la
práctica profesional.
 El psicólogo debe atender a las exigencias sociales y legales de la profesión, dirigiendo su práctica en función de un sujeto de
derecho (principio ético de responsabilidad social). Los códigos deontológicos resguardan los derechos de las personas; las
normas protegen los derechos de aquéllos sobre los que se dirige la intervención psicológica, estableciendo en coincidencia los
deberes profesionales.
Además, hay que tener en cuenta que la mala praxis es un concepto jurídico perteneciente al código civil. Dicho marco jurídico
se vincula con normativa que obliga a denunciar la detección de maltrato físico y psicológico infantil, lo cual no implica
únicamente al psicólogo sino también a cualquier ciudadano que tenga conocimiento del hecho. A su vez es posible establecer
una relación entre el caso particular y el código penal, en donde se reconoce una pena privativa de la libertad en caso de que se
presentara abuso sexual a menores de edad.
 Por lo tanto, el/la psicólogo/a tiene el deber y la responsabilidad de realizar una buena práctica profesional ante la demanda de
un consultante, en este caso la demanda de la madre fue desestimada por la psicóloga, ya que la misma insistía en que la niña
no mejoraba, y la profesional en su práctica no detectó el abuso. Es importante tener en cuenta que cuando se trabaja con
niños hay que estar capacitado (principio ético de competencia) para implementar técnicas de detección de abuso sexual
infantil. Pensamos que la psicóloga en este caso debería haber supervisado el caso o derivar ya que no avanzaba, y así pudo
haber evitado que el abuso se siga prolongando.
Se entiende que el profesional de la salud tiene una obligación de medios, no de resultados, y esa obligación de medios implica
poner toda su ciencia y todo conocimiento al servicio de su tarea, con el objetivo de mejorar la situación del sujeto implicado, y
en este caso se puede observar que la psicóloga no hizo todo lo posible para resguardar la integridad psíquica (y física) de la
niña.
Como consecuencia de la impericia por parte de la profesional no se detectó el abuso a la menor y, por lo tanto, no se efectuó el
levantamiento del secreto profesional (norma deontológica) pertinente para dicha situación de abuso sexual infantil.

PRACTICO ETICA [03/10/19] 16:00


DEONTOLOGÍA: ética aplicada a cada disciplina.
Hoy en día predomina la discusión acerca de las implicancias de las nuevas tecnologías.
La deontología no empieza ni termina en los códigos. La reflexión deontológica siempre está dentro de las comunidades.
Todos estos códigos siempre requieren revisiones continuas.

SECRETO PROFESIONAL
PPIOS:
*Intimidad
*Respeto por la dignidad
*Deber de guardar secreto de todo conocimiento obtenido en la práctica de la profesión.
 
Límites:
* Peligro para sí o para terceros.
*Cuando el consultante lo demande.
*CASO TASAROV
*No es solo una cuestión de cambiar el nombre, sino todo dato que significa una identificación.
*Si no hay justa causa no debería revelarse o levantarse dicho secreto.
*Es una obligación planteadas desde las normas deontológicas-

CONSENTIMIENTO INFORMADO:
Relacionado al secreto profesional, se enlaza con esta cuestión.Es información sobre el encuadre, sobre la modalidad de trabajo,
los límites. Es una instancia que transita todo el proceso terapéutico y práctica, no solo se manifiesta al principio de cada
proceso únicamente.
Debe ser claramente informado, procurando que dicha información sea clara y precisa. 
Si es oral el CI se registra en la historia clínica
¨

36
[10/10/19]
Clase practica etica.

Práctico, destinatarios de los servicios de salud mental.


Artículos 11 y 29 de la APA
El psicólogo debe saber su posición, debe evitar las relaciones duales (laborales, sexuales, comerciales, amistad).
Estamos bajo contrato. Nosotros debemos establecer solo un tipo de relación.
Temporal del proceso de duelo, es esencial que la persona pase por esas fases para poder "entablar".
A partir de la 4 situación, sin contemplacion, esta prohibido. 
No se puede distinguir que es un encuadre.
Limitar nuestro alcance

[17/10/2019]
Clase práctica ética.

¿Por qué vemos mala praxis?


Analizarla como un proceso constructivo.
Responsabilidad tanto civil como penal.

Mala praxis:
Falsedad ideológica.
Falso testimonio 
(Además de las otras 4)
Las técnicas son complementarias a la entrevista, Hay que estar bien entrenados en entrevista.

[31/10/2019]
Clase práctica ética.
Elaborar perfiles y curriculums en torno a competencias.
Se priorizan mucho en las carreras las competencias técnicas y teóricas. Pero hay otras priorizaciones, más relacionadas a las
praxis en concreto.
Que se dice a grandes rasgos de las competencias.
Competencias éticas: todo relacionado a la regulación, que podamos dar cuenta de ello. 
Y otras competencias relacionadas a la persona en sí.
Ser buena persona, la buena escucha, ser empático, ser curioso,  

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