1.
- ¿Analice y comente el tema del niño como objeto y sujeto de derechos, así como las
características de dichos estados? Fundamente su respuesta.
En principio, debemos mencionar que los niños no eran reconocidos y protegidos por los Estados,
puesto que no se contemplaban sus derechos en ningún ordenamiento jurídico, lo cual
evidenciaba una carencia en la concepción de su propia identidad social y legal que deberían tener
como seres humanos. Posteriormente, la historia señala que esto cambia producto de los
resultados que acarrea la primera y segunda guerra mundial, donde muchos niños murieron a
causa de la indiferencia que existía en ese tiempo; de modo, que surge la necesidad de regular un
marco normativo que garantice la protección de los niños y la existencia normativa de ésta, dando
paso, a la Declaración de Ginebra. Respecto a ello, Verhellen (1994) manifiesta que la Declaración
de Ginebra no refiere a los derechos de verdad, sino a los deberes y obligaciones para con los
niños, constituyéndose más una figura de tutela.
Sin embargo, todo ello, no era aún suficiente para garantizar la estabilidad del menor, por lo cual,
la comunidad internacional tuvo la necesidad de establecer los derechos del niño, promulgando la
Declaración Universal de los Derechos Humanos en el año 1948, donde se enfatiza que todo ser
humano nace libre e igual respecto a su dignidad y sus derechos, asi como, el establecimiento de
que todo niño tiene derecho a cuidados especiales y asistencia como prioridad; posteriormente, se
establece la Declaración de los Derechos del Niño en el año 1959 y la propia Convención de los
Derechos del Niño, teniendo como propósito la búsqueda del respeto, promover y garantizar los
derechos del niño, incluyendo al concebido, debido a su condición de persona humana,
demandante de especial cuidado y protección. (Sokolich A., 2013).
La Convención Internacional de los Derechos del Niño, ha provocado transformaciones
trascendentales en la forma de entender la infancia y la adolescencia, produciéndose un cambio
en el paradigma, que significó pasar de la doctrina de la situación irregular, que concibe al niño
como un objeto de protección del Estado y de la sociedad en general, a la doctrina de la
Protección Integral del Niño, que reconoce a los niños, niñas y adolescentes como “sujetos de
derecho”. (Gómez, 2018)
Campos G. (2010), refiere que la doctrina de la protección integral “se enfoca en el interés
superior del niño y tiene su fundamento en la dignidad del ser humano, en las características
propias de los niños y adolescentes, y en la necesidad de propiciar su desarrollo con el máximo
aprovechamiento de sus capacidades y su naturaleza”. Y respecto, a que el niño sea considerado
como “sujeto de derecho” significa que ejercerá sus derechos y deberes de acuerdo a su edad y
grado de madurez, de acuerdo a tres principios, que son la autonomía progresiva, el interés
superior del niño y el derecho del niño a ser oído y que su opinión sea tomada en cuenta. (Vargas,
2018)
Es así, que con la entrada en vigencia de la Convención Internacional de los Derechos del Niño,
permite una separación de la concepción de patria potestad, que se originó anteriormente; a la
concepción de reconocimiento del niño como sujeto de derecho, fundamentándose en el interés
superior del niño como fin de la autoridad parental. Teniendo así, como característica principal de
este estado, que su normativa interna, tiene que tener como paradigma los principios rectores de
la Convención que incluye la no discriminación; la adhesión al interés superior del niño; el derecho
a la vida, la supervivencia y desarrollo; y el derecho la participación. De igual forma, en su artículo
54, reconoce que todas aquellas personas menores de 18 años tienen derecho al pleno desarrollo
físico, mental y social y a expresar libremente sus opiniones. (UNESCO, 1995)
Asimismo, Barna (2012) menciona que “Uno de los puntos centrales de la Convención radica en
postular a los niños como sujetos de derechos en oposición a la visión imperante hasta el
momento de objetos de intervención, por ende la gran mayoría de las discusiones focalizan en la
brecha entre lo propuesto por la Convención y los derechos de los niños en la práctica, en diversos
ámbitos”. Por lo cual, se contempla al sujeto de derecho como toda persona atribuible de
derechos y obligaciones (Guzmán, 2002).
Es por ello, que los Estados iniciaron un proceso de adecuación de su legislación a la luz de la
doctrina de la Protección Integral, en la cual se considera al niño, niña o adolescente como sujetos
de derecho y de persona en desarrollo, dejando atrás, la concepción antigua que establecía que el
menor era un simple destinatario de acciones sociales o un mero objeto de sus padres y del Estado
o un sujeto pasivo de medidas de protección.
Siendo ello, una de las principales características de dicho estado, el considerar a los niños como
“objeto de tutela”, es decir, no como sujetos de derecho, lo que relativizaba la vigencia de los
derechos, porque no se contemplaba que éstos fueran aplicables a este grupo de personas.
En definitiva, podemos señalar que los niños y niñas desde que nacen son sujetos de derecho , lo
que significa que tienen derecho a que se les reconozcan y respeten sus derechos, con igualdad de
condiciones que los adultos, con el reconocimiento de su participación como sujetos activos
dentro de todos los espacios sociales en que se desarrollan como la familia, la escuela, la
comunidad y demás; y que todo ello, se debió como resultado del establecimiento de la
convención del niño, que estableció la protección del interés superior del niño como sujetos de
derecho.
2.- ¿Cuál es el contexto y que factores se deben tomar en cuenta en la imposición de las medidas
socioeducativas en el caso de los adolescentes en conflicto con la ley penal? Fundamente su
respuesta.
Primeramente, debemos mencionar que respecto al contexto garantista de un sistema de
responsabilidad penal juvenil, se establece que las condiciones de seguridad dependerán del
funcionamiento general del propio sistema. Por lo cual, en situaciones de privación de libertad
sólo deben encontrarse adolescentes que hayan infringido gravemente la ley penal y por ende, las
condiciones de seguridad deberán ser funcionales a esta situación fáctica y jurídica (García, 1994).
En el Perú, el Código de niños, niñas y adolescentes, en su artículo 1, establece que “se considera
niño a todo ser humano desde su concepción hasta cumplir los doce años de edad y adolescente
desde los doce hasta cumplir los dieciocho años de edad; asimismo, en su artículo 183, se
establece que “se considera adolescente infractor a aquél cuya responsabilidad ha sido
determinada como autor o partícipe de un hecho punible tipificado como delito o falta en la ley
penal”. De modo, que se señala que el adolescente no solo debe abstenerse de trasgredir las
normas penales, sino que también, deberá mantener una participación activa en la sociedad con el
fin de favorecer al bien común; por lo cual, la normativa peruana ha establecido algunos
mecanismos desjudicializadores y la aplicación de sanciones penales que han sido nominadas
medidas socioeducativas, pero para imponer tal mencionada medida socioeducativa, se requiere
determinar con certeza la responsabilidad del adolescente en tal acción u omisión.
Es así, que las medidas socioeducativas se propiciaron producto del contexto, el cual era la
constante preocupación social por la creciente comisión de infracciones de la ley penal por
adolescentes y como respuesta del Estado, es que el fiscal debe de continuar con la formulación
procedimental bajo el imperio del Código de los Niños y Adolescentes, con el fin de que el Juez
dictara una medida socioeducativa equivalente a una sanción, que puede ser la internación como
última ratio, conforme lo establece el Nuevo Código de Responsabilidad Penal de Adolescentes,
tomando en cuenta, la edad del menor.
Es por ello, que el artículo 236º del Código de los Niños y Adolescentes establece que para
imponer la medida de internación, se debe considerar la reiteración en la comisión de otras
infracciones graves o el incumplimiento injustificado y reiterado de la medida socioeducativa
impuesta anteriormente. Por lo cual, los encargados de administrar justicia deben tomar una
decisión orientada a proponer medidas alternativas al internamiento, siendo una labor que
beneficie a la sociedad y no estrese al adolescente; como realizar trabajos comunitarios, una
libertad asistida, etcétera, puesto que la finalidad de estas medidas es prevenir y disminuir los
efectos negativos en la sociedad, en la victima y en el adolescente (Barletta, 2015).
El artículo 229 del Código del niño y adolescente establece que “Las medidas socioeducativas
tienen por objeto la rehabilitación del adolescente infractor.” Lo cual significa, la existencia de una
reparación, un restablecimiento, o en su defecto la recuperación. Y es por ello, que lo fundamental
es crear mecanismos para insertar al adolescente en su comunidad, que signifique un aprendizaje
significativo de contribución a la sociedad.
Por otra parte, respecto a los factores que implican la aplicación de las medidas socioeducativas
son las siguientes:
a) Garantía de internamiento como última ratio: consiste en tomar como último recurso el
establecimiento penitenciario del menor infractor.
b) Las medidas socioeducativas en medio abierto deben tener prioridad en su aplicación:
consiste que una medida socioeducativa se desarrolla con el fin de reeducar.
c) Fijación pronta de la medida socioeducativa: consiste en la imposición de la medida lo más
rápido en base al Principio de celeridad.
d) Criterios para la aplicación de las medidas socioeducativas: Con el fin de responder a las
necesidades del adolescente infractor y satisfacer las necesidades de la sociedad.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS:
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de un sistema penal garantista y de reinserción sociofamiliar. Lima: Agencia Francesa para
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desacralizador. Revista de Temas Sociales., 16(29).1-19.
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acceso a la justicia. Revista IIDH, 50(146), 351–377. Recuperado de:
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Estrategias, Principales. Buenos Aires, Argentina.
NORMAS LEGALES:
Código de niños, niñas y adolescentes (ley 27337)