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RCP Mas Ovace

Este documento describe un curso de reanimación cardiopulmonar básica. Explica que las enfermedades cardiovasculares son una de las principales causas de muerte y que aplicar reanimación cardiopulmonar de manera temprana puede aumentar las tasas de supervivencia en un 80%. Luego detalla los objetivos del curso, los síntomas de un paro cardiorespiratorio, la cadena de supervivencia, y los pasos básicos para realizar reanimación cardiopulmonar en adultos, incluida la verificación de seguridad, evalu
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RCP Mas Ovace

Este documento describe un curso de reanimación cardiopulmonar básica. Explica que las enfermedades cardiovasculares son una de las principales causas de muerte y que aplicar reanimación cardiopulmonar de manera temprana puede aumentar las tasas de supervivencia en un 80%. Luego detalla los objetivos del curso, los síntomas de un paro cardiorespiratorio, la cadena de supervivencia, y los pasos básicos para realizar reanimación cardiopulmonar en adultos, incluida la verificación de seguridad, evalu
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REANIMACIÓN

CARDIOPULMONAR BÁSICA
MÁS OVACE

INNOVACIÓN CAPACITACIONES
Independencia 647, Oficina 108, Chillán contacto@[Link]
+569 64124965
2
CURSO DE REANIMACIÓN CARDIOPULMONAR BASICA
E.U. Felipe Osorio

PRESENTACIÓN

Las enfermedades cardiovasculares son la primera causa de muerte en el mundo,


producto del incremento de los factores de riesgo. Las enfermedades coronarias causan el 50% de
estas muertes y 1/3 de ellas se presentan como muerte súbita.

El otorgar Reanimación Cardiopulmonar (RCP) de calidad se convierte en un desafío a nivel


nacional, pues plantea la necesidad de una política de salud cuyos objetivos sean la capacitación
no solo de los profesionales de la salud sino que también de la comunidad. Se ha demostrado que
si se aplican a tiempo adecuadas maniobras de RCP a un paciente que se encuentra en paro
cardiorespiratorio, la tasa de sobre vivencia se incrementa hasta en un 80%.

El Paro Cardiorespiratorio (PCR) es una de las mayores emergencias a las que se puede
enfrentar una persona y en donde encuentra en juego la supervivencia y calidad de vida de la
víctima. La única forma de enfrentar esta emergencia es con Reanimación Cardiopulmonar (RCP)
que debe ser realizada por personas previamente entrenadas en esta materia.

El objetivo de este curso es entregar conocimientos teóricos y destrezas manuales para


que el alumno pueda reconocer a una víctima en PCR, sea capaz de activar la cadena de
supervivencia y otorgue soporte vital básico mientras llega personal encargado del manejo
avanzado o la víctima sea transportada a un Centro Asistencial.

OBJETIVOS GENERALES

 Manejar conceptos de R.C.P. Básica.


 Aplicar maniobras actualizadas de RCP Básica.
 Incorporar técnicas y conocimientos de RCP Básica.
 Desobstruir la vía aérea ocluida por un cuerpo extraño
Paro Cardiorespiratorio

El paro cardiorespiratorio es la interrupción repentina y simultanea de la respiración y el


funcionamiento del corazón, debido a la relación que existe entre el sistema respiratorio y
circulatorio. Puede producirse el paro respiratorio y el corazón seguir funcionando, pero en pocos
minutos sobrevenir el paro cardíaco cuando no se presta el primer auxilio inmediatamente.

Cuando sucede el paro respiratorio se detiene la respiración, el corazón y los pulmones


pueden continuar la oxigenación de la sangre por varios minutos, incluso en algunos pacientes se
puede palpar pulso, aunque después de unos minutos este irá inevitablemente al Paro
Cardiorespiratorio sino se inicia la ventilación asistida.

También puede iniciarse un paro cardíaco, en cuyo caso la circulación se detiene y los
órganos vitales son privados del oxígeno. Puede haber en los comienzos del paro cardíaco
esfuerzos respiratorios ineficaces de «jadeo» (respiraciones agónicas) que no deben confundirse
con una respiración espontánea. La utilización de compresiones torácicas puede permitir la
sobrevivencia de la víctima por varios minutos aunque no se realicen ventilaciones en los primeros
minutos.

Reanimación Cardiopulmonar Básico

La Reanimación Cardiopulmonar consiste en una serie de procedimientos que podemos


aplicar a personas víctimas de un paro cardiorespiratorio con el objeto de mantener su circulación
y sus órganos con oxígeno mientras aguardamos la llegada de personal entrenado. Suele llamarse
RCP “básico” porque sólo necesitamos nuestra boca y nuestras manos para administrar las
respiraciones y compresiones torácicas que permitan la circulación de la sangre con oxígeno.

Síntomas de un Paro Cardiorespiratorio

Se manifiesta por un estado de muerte aparente:


 La persona está totalmente inconsciente, no se mueve espontáneamente, no reacciona ni
a la palabra ni al tacto, ni a la estimulación dolorosa, ni a la luz;
 No se percibe su respiración ni siquiera después de la liberación de las vías aéreas: no se
siente su respiración en la mejilla, no se ve el pecho o el vientre levantarse ni bajarse;
 La persona no reacciona a las insuflaciones (boca a boca): no tose, no recupera la
ventilación;
 No se percibe el pulso carotídeo, nótese que este signo puede ser engañoso, ya que a
causa de su tensión nerviosa (estrés), la persona que asista al lisiado pueda sentir su
propio pulso en el extremo de los dedos;
 La víctima palidece: adquiere un color azulado secundario debido a la falta de oxigenación
de los tejidos;
 Encontramos midriasis pupilar (dilatación de las pupilas).
Causas comunes que pueden ocasionar paro cardiorespiratorio

Cadena de Supervivencia

La Cadena de Supervivencia es el conjunto de acciones sucesivas y coordinadas que


permite salvar la vida (y mejorar la calidad de la sobrevida) de la persona que es víctima de una
emergencia cardiorespiratoria. Para que esta cadena sea eficaz, se requiere de eslabones sólidos
(acciones adecuadas) unidos con firmeza (acciones inmediatas y bien coordinadas).

Como se detalla más adelante, la Cadena de Supervivencia se inicia con la llamada al


servicio de emergencia, pero la Reanimación Cardiopulmonar es un eslabón fundamental. En
Chile, los primeros eslabones que dependen de la comunidad son sin duda, los más débiles y en
muchos lugares inexistentes. Los países que han logrado elevar la sobrevida del PCR, son aquellos
que tienen un alto porcentaje de población entrenada.

Los 5 eslabones de la Cadena de Supervivencia del Adulto son (Fig. 1):


1. Reconocimiento inmediato del paro cardíaco y activación del sistema de respuesta a
emergencias
2. Reanimación cardiopulmonar (RCP) inmediata con énfasis en las compresiones
torácicas
3. Desfibrilación rápida
4. Soporte vital avanzado efectivo
5. Cuidados integrados post-paro cardíaco
Fig. 1: Cadena de supervivencia para el adulto

Aunque en adultos el paro cardíaco suele ser súbito y se debe a una causa cardíaca, en
niños suele ser secundario a una insuficiencia respiratoria y shock. Resulta esencial identificar a los
niños que presentan estos problemas para reducir la probabilidad de paro cardíaco pediátrico y
ampliar al máximo los índices de supervivencia y recuperación.

Por consiguiente, la Cadena de Supervivencia Pediátrica cuenta con un eslabón más de


prevención (Fig. 2):
1. Prevención del paro
2. RCP precoz de calidad realizada por un testigo presencial
3. Activación rápida del sistema de respuesta a emergencias
4. Soporte vital avanzado eficaz (incluida la estabilización y el traslado rápido para
conseguir una atención estable y una rehabilitación definitiva.
5. Cuidados integrados post-paro cardíaco

Fig. 2: Cadena de supervivencia pediátrica

Por cada minuto que pasa sin atención, disminuye 10% su posibilidad de sobrevida. Por
esto, la aplicación inmediata de técnicas de RCP Básica resulta fundamental hasta el arribo del
auxilio especializado, para una RCP avanzada y desfibrilación
RCP BÁSICO PARA ADULTOS

1. Garantice la seguridad del lugar


El reanimador debe velar por su seguridad y la de la víctima, evitando las
situaciones de riesgo, como por ejemplo iniciar una RCP en un local que se está
incendiando, o paciente con PCR provocado por electricidad.
Considere, que la primera vida que debe proteger es la suya, porque de su
integridad dependen las posibilidades de esa víctima y de otras en el futuro.
Verifique y observe que el lugar y las condiciones donde se encuentra la víctima
sean seguros para usted y para ella. Nunca ponga en peligro su integridad, sino se
convertirá en una víctima más y no podrá ayudar. Si el lugar es seguro se aconseja no
trasladar a la víctima, ayúdela allí
mismo.

2. Valore el estado de conciencia Fig. 3


Compruebe que la víctima
responda. Tóquela en los hombros
con energía (sin sacudirla) y
pregúntele si se encuentra bien,
con voz enérgica (Fig. 3)
Observe si tiene movimientos
respiratorios. Si no responde
verbalmente ni con ningún tipo de
movimiento, pida ayuda: Solicite a
una persona específica que llame al
servicio de emergencias y permanezca junto a la víctima para comenzar la RCP.

3. Pedido de ayuda al servicio de emergencia médica local.


En cuanto se determina la inconsciencia de la víctima se debe pedir ayuda a viva
voz y procurar que se active vía telefónica o radial el Servicio de Emergencia Médica,
habitualmente asociado a un número clave (SAMU 131). Si se está solo se debe evaluar la
posibilidad de dejar a la víctima para conseguir auxilio adicional pronto. Se ha visto que si
el primer eslabón de la cadena de supervivencia no activa al resto de la cadena, el
resultado probablemente será infructuoso.

La persona que llama al Servicio de Emergencia debe estar en capacidad de dar los
siguientes datos en la forma más tranquila posible:
 Ubicación exacta, esto es: calle, entrecalles, lugar de referencia.
 El número telefónico de donde se está llamando.
 Lo que pasó (ataque cardíaco, accidente de tránsito, etc.)
 El número de personas que necesitan ayuda.
 La condición de la(s) víctima(s).
 La ayuda que se le(s) está dando a la(s) víctima(s).
 Cualquier otra información que se le pida.
 No corte el llamado hasta que el operador no lo indique.
Ahora comience con la RCP básica recordando siempre el C - A – B

4. Circulación

a) Determinar la ausencia de pulso y/o signos de vida


El paro cardíaco se reconoce por la falta de pulso en las grandes arterias de la
víctima inconsciente. Se debe palpar el pulso a nivel de las carótidas, demorando no más
de 10 segundos en ello. Si el pulso está presente pero no respira, debe iniciarse solamente
la respiración asistida.
Para examinar el pulso, la arteria carótida constituye el sitio más accesible,
confiable y fácil de aprender en adultos. Esta arteria se encuentra en el canal formado por
la tráquea y los músculos laterales del
cuello. El reanimador encuentra la
laringe (manzana de Adán) del paciente
con tres dedos de la mano,
desplazándolos luego hacia el lado del
reanimador (Fig.4)
Frente a una víctima
inconsciente que no respira, si se tiene
la duda de ausencia de pulso se debe
iniciar de inmediato las compresiones
torácicas.
Fig. 4
b) Posición de la víctima para la RCP
Una vez que comprobó el estado de conciencia y activó el sistema de Emergencia,
ubique correctamente a la víctima.
La víctima debe estar acostada Fig.5
boca arriba sobre una superficie plana y
dura. No debe hacerse RCP con la víctima
en una cama, en dicha situación debe
colocar a la víctima en el suelo. Si la
víctima se encuentra boca abajo, el testigo
reanimador debe girarla como una sola
unidad, de tal manera que la cabeza, los
hombros y el tronco se muevan
simultáneamente sin torcerse (Fig.5). El
paciente que no respira debe estar
acostado con los brazos a los lados del
cuerpo. Así, la víctima estará colocada en
una posición apropiada para realizar RCP.
El testigo reanimador debe estar a un lado del paciente en una posición que le
permita realizar con facilidad la compresión torácica.

c) Posición precisa de las manos


La ubicación adecuada de las manos se logra al identificar la mitad inferior del
esternón. El testigo reanimador puede guiarse por las siguientes pautas:
Coloca el talón de la mano dos dedos por sobre la parte inferior del esternón
(apéndice xifoides) y la otra mano encima de la primera, de tal manera que se encuentren
paralelas la una con la otra (Fig.6).

Fig. 6

Una manera más simple es solicitar al reanimador que coloque el talón de su mano
en el centro del pecho en una línea imaginaria entre los pezones, con esta explicación la
mayoría de los alumnos logran una ubicación casi perfecta, no requiriéndose la explicación
anterior que requiere de un conocimiento anatómico.

d) Técnicas adecuadas de Compresión


Se consiguen compresiones eficaces poniendo atención a las siguientes pautas:
 Los codos deben estar fijos, los brazos rectos y los hombros del reanimador colocados
directamente sobre las manos, de tal forma que la fuerza de cada compresión torácica
se dirija directamente sobre el esternón (Fig.7). Si la fuerza no se dirige en línea recta
hacia abajo, la compresión torácica será menos eficaz.
 El esternón debe deprimirse aproximadamente 1/3 del diámetro anteroposterior del
tórax (5 cm en el adulto)
 Se debe soltar por completo la presión y permitir el regreso del pecho a su posición
normal luego de cada compresión, sin retirar las manos del pecho para lograr el
llenado del corazón y hacer más efectivos sus masajes al comprimir nuevamente.
 Debe comenzar las compresiones suavemente hasta conocer la resistencia del pecho,
luego comprimir a una frecuencia de 100 por minuto durante 30 veces.
 No se debe retirar las manos del pecho, ni cambiar en nada su posición por el riesgo
de perder la posición correcta de las mismas.

Una vez finalizadas las 30 compresiones abra la vía aérea y administre dos
ventilaciones de rescate, en caso de no poder realizarlas, continué con las compresiones
torácicas únicamente hasta la llegada del sistema de emergencia.

Fig.7: Posición correcta del reanimador durante las compresiones torácicas.

5. Apertura de la Vía Aérea


La extensión de la cabeza y elevación del mentón alivia la obstrucción de la vía
aérea en una víctima que no responde. La maniobra de extensión de la cabeza y elevación
del mentón hace que se levante la lengua, liberando la obstrucción de la vía aérea.
Siga estos pasos para realizar una extensión de la cabeza y elevación del mentón
(Fig.8):
1. Coloque una mano sobre la frente de la víctima y empuje con la palma para
inclinar la cabeza hacia atrás.
2. Coloque los dedos de la otra mano debajo de la parte ósea de la mandíbula
inferior, cerca del mentón.
3. Levante la mandíbula para traer el mentón hacia delante.
Fig. 8

Si la víctima tiene una lesión craneal o cervical y sospecha de una lesión en la


columna, el reanimador puede utilizar otro método para abrir la vía aérea: tracción
mandibular (Fig.9).
Siga estos pasos para realizar una
tracción mandibular:
1. Coloque una mano a cada lado
de la cabeza da la víctima, apoyando ambos
codos sobre la superficie sobre la que reposa la
víctima.
2. Ponga los dedos debajo de los
ángulos da la mandíbula inferior de la víctima y
luego traccione la mandíbula hacia adelante y
afuera.
3. Si los labios se cierran, empuje
Fig. 9 el labio inferior con el pulgar para abrirlos.

6. Buena Ventilación
Dado que muchos paros cardíacos se producen en casa, puede que tenga que
administrar ventilaciones a un miembro de su familia o un amigo aun fuera de su trabajo.
Esta sección le muestra cómo administrar ventilaciones de boca a boca cuando no dispone
de una máscara de bolsillo o bolsa mascarilla.
La ventilación boca a boca es una forma rápida y efectiva de suministrar oxigeno a
una víctima. EI aire que exhala el reanimador contiene aproximadamente un 17% de
oxigeno. Esta cantidad da oxígeno es suficiente para abastecer las necesidades de la
víctima.
Siga estos pasos para realizar ventilaciones de boca a boca a la víctima:
1. Mantenga abierta la vía aérea de la víctima mediante la extensión de la cabeza
y elevación del mentón.
2. Cierre la nariz de la víctima haciendo pinza con los dedos pulgar e índice
(apoyando la mano en la frente).
3. Realice una ventilación normal (no profunda) y ponga los labios alrededor de
la boca de la víctima creando un sello hermético (Fig.10).
4. Realice 1 ventilación (sople durante 1 segundo aproximadamente). Observe
cómo se eleva el tórax mientras realiza la ventilación.
5. Si el tórax no se eleva, repita la extensión de la cabeza y elevación del mentón.
6. Realice una segunda ventilación (sopla durante 1 segundo aproximadamente).
Observe cómo se eleva el tórax.
7. Si no consigue insuflar aire a la víctima después de 2 intentos, reanude
rápidamente las compresiones torácicas.

Sospechar de una obstrucción por cuerpo extraño y proceder según corresponda


(Pág. 15 en adelante)

Fig.10

Las maniobras de RCP se deberán


realizar hasta que el paciente se recupere
o hasta el arribo del personal de salud.
Observar y evaluar la respiración y
circulación, si está ausente o es
insuficiente. Si el paciente se recupera del
RCP deberá ser ubicado en posición de
seguridad (Fig.11). El objeto de ella es
evitar que la lengua caiga hacia atrás y
obstruya la vía aérea, evitar la aspiración
del vómito hacia el pulmón y permitir la
vigilancia de una adecuada ventilación y
circulación.
Esta postura no debe emplearse
en paciente traumatizado en los cuales se
sospecha lesión cervical o columna.

Fig.11: Posición de
seguridad
RCP BÁSICO PARA NIÑOS
(Desde 1 año hasta la pubertad)

La secuencia y las habilidades del RCP para niños son similares a las del RCP para adultos.
Las principales son:
1. Relación compresión-ventilación para RCP con 2 reanimadores es 15:2. Con
un solo reanimador son 30 compresiones y 2 ventilaciones.
2. Profundidad de las compresiones: en el case de los niños, comprima como
mínimo una tercera parte de la profundidad del tórax, 5 cm
aproximadamente.
3. Técnica de compresión: puede realizar compresiones torácicas con una sola
mano en el caso de niños muy pequeños o utilizar las dos manos.
4. Cuándo activar el sistema de respuesta a emergencias:
 Si no ha presenciado el paro cardiaco y se encuentra solo, realice la RCP
durante 2 minutes antes de dejar al niño para activar el sistema de
respuesta a emergencias (SAMU 131) y buscar el DEA (o desfibrilador).
 Si el paro es súbito y hay testigos, solicite a otra persona que active el
sistema de respuesta a emergencias (SAMU 131).

Se cree que muchos lactantes y niños desarrollan un paro respiratorio y bradicardia


(descenso de la frecuencia cardíaca) antes de sufrir un paro cardiaco. Si se les practica una RCP con
rapidez antes de que se produzca el paro cardiaco, el índice de supervivencia es elevado.
Si el reanimador deja al niño con un paro respiratorio o bradicardia para llamar al sistema
de respuesta a emergencias, el niño puede empeorar y producirse un paro cardiaco, con la
consiguientes reducción de la probabilidad de supervivencia. Por este motivo, si un reanimador
que actúa solo se encuentra con un niño que no responde, que no respira o solo jadea/boquea,
debe realizar 5 ciclos (equivalente a unos 2 minutos) de RCP antes de activar el sistema de
respuesta a emergencias.

Siga estos pasos para realizar la secuencia de RCP niños con 1 reanimador:
 Compruebe si el niño responde y respira. Si no hay respuesta y no respira, o sólo
jadea/boquea, grite pidiendo ayuda.
 Si alguien responde, envíe a esa persona a activar el sistema de respuesta a
emergencias (SAMU 131).
 Compruebe el pulso del niño (10 segundos como máximo). Puede intentar detectar el
pulso femoral o carotideo del niño.
 Si al cabo de 10 segundos no detecta pulso, realice ciclos de compresión-ventilación
(relación 30:2) comenzando por las compresiones.
 Después de 5 ciclos, si nadie lo ha hecho antes, active el sistema de respuesta a
emergencias (SAMU 131) y busque el DEA (desfibrilador). Utilice el DEA tan pronto
como este disponible.

Siga estos pasos para realizar la secuencia de RCP niños con 2 reanimadores:
 Compruebe si el niño responde y respira. Si no hay respuesta y no respira o sólo
jadea/baquea, el segundo reanimador activa el sistema de respuesta a emergencias
(SAMU 131).
 Compruebe el pulso del niño. Puede intentar detectar el pulse femoral o carotideo del
niño.
 Si al cabo de 10 segundos no detecta pulso, realice ciclos de compresión-ventilación
(relación 30:2). Cuando llegue el segundo reanimador, utilice una relación de
compresiones-ventilaciones de 15:2.

RCP BÁSICO PARA LACTANTES


(Hasta 1 año de edad)

La secuencia y las habilidades del RCP para lactantes son muy similares a las que se
emplean en la RCP para niños y adultos. Las principales diferencias para lactantes son:
1. La localización de la comprobación del pulso: arteria braquial en los lactantes.
2. Técnica de realización de las compresiones: maniobra con dos dedos si hay un solo
reanimador y maniobra con dos pulgares y manos alrededor del tórax si hay 2
reanimadores
3. Profundidad de las compresiones: al menos un tercio de la profundidad del tórax,
aproximativamente 4 cm.
4. Frecuencia y relación compresión-ventilación con 2 reanimadores: la misma que
para los niños, relación de 15:2 con 2 reanimadores
5. Cuándo activar el sistema de respuesta a emergencias:
 Si no ha presenciado el paro cardiaco y se encuentra solo, realice la RCP
durante 2 minutes antes de dejar al niño para activar el sistema de
respuesta a emergencias (SAMU 131) y buscar el DEA (o desfibrilador).
 Si el paro es súbito y hay testigos, solicite a otra persona que active el
sistema de respuesta a
emergencias (SAMU 131).

Siga estos pasos para localizar el pulso en la arteria


braquial (Fig.12):
1. Ponga 2 ó 3 dedos en la cara interna de la
Fig.12
parte superior del brazo, entre el codo y el
hombro del lactante.
2. Presione suavemente con los dedos índice y
medio en la cara interna de la parte superior
del brazo durante al menos 5 segundos y no
más de 10 segundos mientras busca el pulso.

Técnica de compresión torácica con dos dedos


Siga estos pasos para realizar compresiones torácicas en un lactante utilizando la técnica
de dos dedos:
1. Coloque al lactante en una superficie firme y plana
2. Coloque dos dedos en el centro del tórax del lactante justo por debajo de la línea de los
pezones. No presione en la parte inferior del esternón (Fig.13).
3. Comprima fuerte y rápido. Para realizar compresiones torácicas, presione el esternón del
lactante al menos un tercio de la profundidad del tórax (aproximadamente 4 cm). Aplique
las compresiones de manera ininterrumpida con una frecuencia mínima de 100
compresiones por minuto.
4. AI término de cada compresión, asegúrese de permitir que el tórax se expanda
completamente. La expansión del tórax permite que la sangre vuelva a fluir hacia el
corazón y es necesaria para que las compresiones torácicas generen circulación sanguínea.
Una expansión incompleta del tórax reducirá el flujo sanguíneo que se crea con las
compresiones torácicas. Los tiempos de compresión y expansión torácicas deberían ser
aproximadamente iguales.
5. Reduzca al mínimo las interrupciones de las compresiones torácicas.

Fig.13

Maniobra de compresión con dos pulgares y manos alrededor del tórax


La maniobra con dos pulgares y manos alrededor del tórax es la maniobra de compresión
torácica con 2 reanimadores preferida para los profesionales de la salud capaces de abarcar el
tórax del lactante con las manos. Esta técnica produce un flujo sanguíneo al comprimir el tórax con
ambos pulgares. La maniobra con dos pulgares y manos alrededor del tórax produce un mejor
flujo sanguíneo, unos resultados más uniformes en cuanto a la profundidad apropiada o a la fuerza
de compresión ejercida y puede generar presiones sanguíneas más elevadas que la maniobra de
dos dedos.

Siga estos pasos para realizar compresiones torácicas en un lactante utilizando la


maniobra con dos pulgares y manos alrededor del tórax (Fig.14):
1. Coloque los dos pulgares juntos en el centro del tórax del lactante, sobre la mitad inferior
del esternón. Los pulgares se pueden superponer en el caso de lactantes muy pequeños.
2. Rodee el tórax del lactante y sostenga la espalda de este con los dedos de ambas manos.
3. Con las manos rodeando el tórax, utilice ambas manos para presionar el esternón
aproximadamente un tercio de la profundidad del tórax del lactante (unos 4 cm
4. Aplique las compresiones de manera suave con una frecuencia mínima de 100
compresiones por minuto.
5. Después de cada compresión, libere totalmente la presión que ejerce sobre el esternón y
el tórax y permita que este se expanda por completo.
6. Después de realizar 15 compresiones, deténgase brevemente para que el segundo
reanimador tenga tiempo de abrir la vía aérea con una extensión de la cabeza y elevación
del mentón y realizar dos respiraciones. EI tórax debería elevarse con cada respiración.
7. Continúe con las compresiones y las ventilaciones manteniendo una relación de 15:2 (con
2 reanimadores), intercambiando las posiciones cada 2 minutos para evitar la fatiga del
reanimador.
Fig.14

Respiración boca a boca y boca a boca-nariz en lactantes


En el siguiente esquema se muestran las diferentes técnicas para administrar ventilaciones
a lactantes:
1. Realice una extensión de la cabeza y elevación del mentón para mantener abierta la
vía aérea.
2. Coloque su boca sobre la boca y la nariz del lactante para crear un sello hermético
(Fig.15).
3. Sople en la boca y la nariz del lactante (con pausas para inhalar entre las ventilaciones)
para que el tórax se eleve con cada ventilación.
4. Si el tórax no se eleva, repita la extensión de la cabeza y elevación del mentón para
volver a abrir la vía aérea e intente realizar una ventilación que haga elevarse el tórax.
Puede resultar necesario mover la cabeza del lactante en varias posiciones para
conseguir una permeabilidad óptima de la vía aérea y unas ventilaciones de rescate
efectivas. Cuando la vía aérea esté abierta, realice dos ventilaciones que hagan que el
tórax se eleve. Es posible que tenga que hacer un par de intentos.

Fig.15
DESOBSTRUCCIÓN DE LA VÍA AÉREA

EI reconocimiento temprano de obstrucción de la vía aérea es fundamental para un


desenlace mortal. Es importante distinguir esta situación de emergencia de otras como
desvanecimiento, accidente cerebrovascular; ataque cardiaco, convulsiones, sobredosis de
fármacos, etc., que podrían causar una dificultad respiratoria súbita pero que requieren un
tratamiento diferente. A menudo, un observador experimentado puede detectar los signos de
obstrucción.
Los cuerpos extraños pueden causar una serie de síntomas de obstrucción de la vía aérea,
desde leves a graves.
La obstrucción de vías aéreas por cuerpo extraño es más frecuente de lo que se cree y
puede llevar al Paro Cardiorespiratorio. En las personas mayores se suele producir comiendo,
raramente la ocasiona algún objeto, mientras que en niños pequeños y lactantes cualquier
elemento de tamaño pequeño sí puede ocasionar la obstrucción (asfixia). Es por esto que saber
hacer la Maniobra de Heimlich puede salvar una vida.
Las obstrucciones pueden presentarse de dos maneras:
 Obstrucción parcial, cuando la víctima puede toser enérgicamente y hablar, en
este caso, es mejor no interferir, pues una tos enérgica es la mejor manera de
expulsar un cuerpo extraño.
 Obstrucción completa, cuando la víctima emite silbidos agudos al querer respirar y
no puede emitir sonidos; en este caso debe comenzar inmediatamente con las
siguientes maniobras.

La Maniobra de Heimlich consiste en aplicar una presión enérgica en la zona del estómago
que permitirá expulsar rápidamente el aire de los pulmones de la víctima y hacer que el objeto
salga despedido.

Desobstrucción de la vía aérea en Niños o en Adultos


Siga estos pasos para realizar compresiones abdominales en un adulto o niño consciente y
que permanece de pie o sentado (Fig.15):
1. Sitúese de pie o arrodillado detrás de la víctima y rodéela con sus brazos alrededor de
la cintura.
2. Cierre una mano en puño.
3. Coloque el lado del pulgar del puño contra el abdomen de la víctima, en la línea media,
ligeramente por encima del ombligo, y claramente por debajo del esternón.
4. Agarre el puño con la otra mano y presione el puno hacia el abdomen de la víctima
con una compresión rápida y firme hacia arriba.
5. Repita las compresiones hasta que el objeto salga expulsado de la vía aérea o la
victima quede inconsciente.
6. Realice cada nueva compresión con un movimiento individual, distinto, para liberar la
obstrucción.
Fig.15: Compresiones abdominales (maniobra de Heimlich) con la victima de pie.

Desobstrucción de la vía aérea en lactantes


Para retirar un objeto de Ia vía aérea de un lactante, se requerirá una combinación de
palmadas en Ia espalda y compresiones en el tórax. Las compresiones abdominales no son
apropiadas.
Siga estos pasos para Iiberar Ia obstrucción en un Iactante que responde
1. Arrodíllese o siéntese con el lactante en su regazo.
2. Sujete al lactante boca abajo, con la cabeza ligeramente por debajo del tórax,
apoyándose sobre el antebrazo. Sostenga la cabeza y la mandíbula del lactante con la
mano. Tenga cuidado para no comprimir los tejidos blandos de la garganta del
lactante. Apoye el antebrazo sobre su regazo o sobre el muslo para sujetar al lactante.
3. Si le resulta fácil, quite la ropa del tórax del lactante.
4. De hasta 5 palmadas en la espalda (Fig.16A) con fuerza en el centro de la espalda,
entre los omoplatos del lactante, con el talón de la mano. De cada palmada con una
fuerza suficiente para tratar de extraer el cuerpo extraño.
5. Después de dar hasta 5 palmadas en la espalda, sitúe la mano libre sobre la espalda
del bebé, sujetando la parte posterior de la cabeza del lactante con la palma de la
mano. El lactante quedará convenientemente recostado entre sus dos antebrazos,
sujetando el rostro y la mandíbula con la palma de una mano y la parte posterior de la
cabeza del lactante con la palma de la otra.
6. Gire todo el cuerpo del lactante en un solo movimiento mientras sostiene con cuidado
la cabeza y el cuello. Sujete al lactante boca arriba con su antebrazo apoyado sobre el
muslo. Mantenga la cabeza del lactante por debajo del tronco.
7. Realice hasta 5 compresiones torácicas rápidas descendentes (Fig.16B) en el centro del
tórax por encima de la mitad inferior del esternón (al igual que en las compresiones
torácicas de la RCP). Efectúe las compresiones torácicas con una frecuencia
aproximada de 1 por segundo, cada una de ellas con la intención de crear una fuerza
suficiente para expulsar el cuerpo extraño.
8. Repita la secuencia de hasta 5 palmadas en la espalda y hasta 5 compresiones
torácicas hasta que el objeto salga o el lactante quede inconsciente.
Fig.16: Desobstrucción en un lactante - A. Palmadas en Ia espalda, B. Compresiones torácicas

Las víctimas de obstrucción pueden estar conscientes en un primer momento y dejar de


estararlo posteriormente. En esta situación, el reanimador sabe que los síntomas de Ia víctima
están causados por Ia obstrucción de un cuerpo extraño en Ia garganta y está capacitado para
buscarlo.
Cuando una víctima con una obstrucción queda inconsciente, active el sistema de
respuesta a emergencias (SAMU 131). Coloque a la víctima en el suelo e inicie Ia RCP comenzando
por las compresiones (no compruebe el puIso).
Si Ia víctima es un adulto o niño, cada vez que abra Ia vía aérea para realizar ventilaciones,
abra por compIeto la boca de Ia víctima y busque el cuerpo extraño. Si observa un objeto que
pueda retirar con facilidad, sáquelo con Ios dedos. Si no ve ningún objeto, siga realizando Ia RCP.
Después de unos 5 ciclos o 2 minutos de RCP active el sistema de respuesta a emergencias si no lo
ha hecho ya otra persona.
En ocasiones, es posible que Ia víctima de obstrucción esté ya inconsciente en el momento
en que Ia encuentra. En este caso, es probable que desconozca Ia existencia de una obstrucción de
Ia vía aérea. Active el sistema de respuesta a emergencias (SAMU 131) e inicie Ia RCP (secuencia C-
A-B).
RESUMEN DE LOS PASOS DE LA RCP EN ADULTOS, NIÑOS Y LACTANTES

Recomendaciones
Componente Adulto Niños Lactante
No responde para todas las edades
No respira o no hace con
Reconocimiento normalidad (es decir No respira o solo jadea/bloquea
jadea/bloquea)
Si no se palpa pulso inicie RCP
Secuencia de RCP C-A-B
Frecuencia de
Al menos 100 compresiones por minuto
Compresiones
Profundidad de Al menos 1½ pulgadas, 4
Al menos 2 pulgadas, 5 cm
Compresiones cm aproximadamente
Expansión de la pared Dejar que se expanda totalmente entre una compresión y otra.
torácica Si hay dos reanimadores deben turnarse en la aplicación de compresiones cada 2
minutos
Interrupción de la Reducir al mínimo la interrupción de compresiones torácicas. Intentar que las
compresiones interrupciones duren menos de 10 segundos
Vía Aérea Inclinación de la cabeza y elevación del mentón. Si hay sospecha de traumatismo
realice tracción mandibular
Relación compresión- 30:2 30:2 Un solo reanimador
ventilación 1 ó 2 reanimadores 15:2 Dos reanimadores

IMPORTANTE

TANTO EN ADULTOS COMO EN NIÑOS RECUERDE SIEMPRE RESPETAR EL C – A – B.

Mantenga la calma y siga los pasos aprendidos:


1) Descarte peligro.
2) Determine el estado de consciencia.
3) Si no responde, pida ayuda.
4) Comience con C: Compresiones torácicas
5) A: Apertura de vía Aérea.
6) B: Verifique la correcta entrada de aire y elevación del tórax.
7) EFECTUE 5 CICLOS DE 30 – 2.
8) RECUERDE 30 – 2.

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