Derecho Civil I (Teoría General del Derecho Civil y Derecho de las Personas)
Miranda Arroyo, Fernando Jorge Cod. 192868
Indemnización.
Definición Jurídica.
Resarcimiento económico del daño o perjuicio causado. Suma o cosa con que se indemniza. En
general, reparación. Compensación. Satisfacción
La indemnización tiene como objetivo volver las cosas al estado anterior al incumplimiento del
contrato, o al daño causado extracontractualmente, y para tal cometido se recurre a las voces del
daño emergente, del lucro cesante, el daño a la persona y el daño moral. Siendo los dos primeros
parte de los llamados daños patrimoniales y los dos últimos integrantes de la categoría de los
daños extrapatrimoniales.
Indemnización justipreciada: (Derecho Administrativo) Comprende el valor objetivo del bien o
bienes que se expropian y la reparación que el sujeto activo de actos de expropiación.
Etimología
La palabra Indemnizar proviene del latín indemmis formada por el prefijo in, la raíz de la palabra
damnun (daño) y -izare (convertir en) que significa “reparar un daño o perjuicio”.
La palabra latina Damnum tiene el valor de “lo que se da a cambio” por alguna mala acción.
La Indemnización en el Derecho Civil Peruano.
“Artículo 1985º.- Contenido de la indemnización La indemnización debe ser integral, comprende
las consecuencias que deriven de la acción u omisión generadora del daño, incluyendo el lucro
cesante y el daño a la persona, debiendo existir una relación de causalidad adecuada entre el
hecho y el daño producido.
El monto de la indemnización devenga intereses legales desde la fecha en que se produjo el
daño”.
Monto indemnizatorio.
La indemnización debe fijarse prudencialmente con criterio de equidad, de
manera que el monto indemnizatorio no constituya un enriquecimiento indebido del autor
con el consiguiente perjuicio económico a la parte demandada. Expediente 47-1-1997.
Daños y Perjuicios
Definición Jurídica.
Constituye este concepto uno de los principales en la función tutelar y reparadora del Derecho.
Ambas voces se relacionan por completarse; puesto que todo daño provoca un perjuicio, y todo
perjuicio proviene de un daño. En sentido jurídico, se considera daño el mal que se causa a una
persona o cosa, como una herida o la rotura de un objeto ajeno; y por perjuicio), la pérdida de
utilidad o de ganancia, cierta y positiva, que ha dejado de obtenerse; pues el herido, por ejemplo.
ha perdido sueldos u honorarios, o la máquina rota ha dejado de producir tal artículo.
Los daños y perjuicios pueden entenderse como detrimentos materiales o morales, causados
contraviniendo una norma jurídica, por los cuales debe existir un resarcimiento.
Los daños se refieren a menoscabos que sufre una persona en su integridad, su patrimonio o sus
bienes. En tanto, los perjuicios son ganancias lícitas que se dejan de obtener, o gastos que
ocasiona un acto o la omisión de un acto por parte de otra persona.
Características de los daños y perjuicios
Aunque existen diferencias entre ambos conceptos, desde el punto de vista jurídico suelen
utilizarse en forma conjunta a los efectos de obtener una indemnización.
De hecho, hay diferentes valoraciones según se trate del ámbito civil o procesal. En cualquier
caso, la indemnización debe alcanzar todo el menoscabo económico sufrido por la víctima.
Para que den lugar a una indemnización, deben tener las siguientes características:
Existencia real.
Relación causa-efecto con un hecho antijurídico cometido por otra persona, es decir, que
sean consecuencia del mismo.
Acreditables.
Ciertos o posibles. Si son patrimoniales, deben ser cuantificables y objetivos. Los
extrapatrimoniales, difíciles de cuantificar, son de carácter subjetivo.
Clasificación de los daños
Como hemos visto, el perjuicio se entiende como el ingreso lícito dejado de obtener, o ganancia
frustrada por los actos de otra persona. En cambio, el daño puede ser material o moral, por lo que
se entiende que hay diferentes clases de daños.
Básicamente se agrupan en dos grandes categorías: patrimoniales y extrapatrimoniales.
Daños patrimoniales
Son los que afectan el patrimonio de una persona. A su vez se clasifican en:
Daño emergente. Es la pérdida inmediata debida al hecho antijurídico, la que deriva de
éste de manera directa. Es una pérdida real y efectiva.
Lucro cesante. Es la ganancia que se deja de obtener como consecuencia del daño
sufrido.
Pérdida de oportunidades.
Incapacidad sobreviniente.
Daños extrapatrimoniales
Son los que afectan los bienes y derechos personales de la víctima. Se subdividen en:
1. Daños corporales. Afectan la salud o integridad física. Pueden tener consecuencias
patrimoniales o no patrimoniales.
2. Daño moral. Afecta la dignidad, reputación u honor de las personas. No afectan al
patrimonio, sin embargo, existe el daño moral impropio, que es aquél en el que la lesión
de derechos inmateriales trasciende a valores patrimoniales.
Relación de causalidad
La relación de causalidad es un elemento central en la definición de daños y perjuicios, para que
pueda determinarse la responsabilidad civil y dar lugar a la indemnización. La relación de
causalidad debe existir y, además, debe ser probada.
De esta forma, hay situaciones en las que, a pesar de haberse producido daños y perjuicios, se
rompe el nexo causal. Estos casos son:
Caso fortuito y fuerza mayor. Son acontecimientos que no se pueden imputar al causante,
inevitables o imprevisibles. La diferencia entre ambos es que se considera caso fortuito
un hecho que, de haber podido preverse, se hubiera evitado, mientras que el caso de
fuerza mayor es aquél que, aunque previsible, es inevitable. Desde otro punto de vista, el
caso fortuito se produce dentro de la actividad ordinaria, mientras que la fuerza mayor es
un suceso extraño a la misma. Por otra parte, la prueba de estas circunstancias
corresponde a quien las alega para exonerarse del pago de una indemnización.
Acción proveniente de un tercero. Es un hecho ilícito, ajeno, que rompe la relación de
causalidad.
Acción o consentimiento del propio perjudicado.
Estado de necesidad. Los daños y perjuicios se produjeron por evitar un mal mayor,
propio o ajeno.
Legítima defensa. Es el daño causado al defenderse de una agresión.
Vinculo extracontractual.
El vínculo es la atadura. lazo, nexo. Para Escriche, la unión y sujeción de los bienes al perpetuo
dominio
de alguna familia, con prohibición de enajenarlos. También, el gravamen o carga perpetua que se
impone en
alguna fundación o a favor de una ya existente. Bienes adscritos a una vinculación
En la responsabilidad extracontractual se presupone la generación de un daño,
independientemente de cualquier relación jurídica preexistente entre las partes. En este aspecto
se incide cuando establece que el que por acción u omisión causa daño a otro, interviniendo
culpa o negligencia, está obligado a reparar el daño causado.
La responsabilidad civil extracontractual, por regla general, comprende la responsabilidad
subjetiva, entendida como aquella en la que se presenta la concurrencia de un hecho ilícito, la
existencia de un daño y el nexo causal entre el hecho y el daño. El elemento distintivo de este
tipo de responsabilidad frente a la responsabilidad objetiva consiste en la necesidad de acreditar
la existencia de una conducta antijurídica, culposa y dañosa. Por todo ello, su configuración
requiere de la acreditación de que el agente generador del daño se ha conducido con
“imprudencia, inadvertencia, falta de atención o de cuidado, o impericia”
.