Experiencias de Aborto en Adolescentes en Uruguay
Experiencias de Aborto en Adolescentes en Uruguay
EMBARAZO.
Setiembre de 2018
Montevideo, Uruguay
AGRADECIMIENTOS
A Federico, por acompañarme y apoyarme siempre. Por darme una palabra de aliento en el
momento justo para poder seguir adelante y estar conmigo en todo momento.
A Carolina, una gran compañera que desde el comienzo de la maestría me brindó ayuda,
apoyo, solidaridad y generosidad.
A Graciela, compañera y amiga que me regaló esta maestría, quien siempre estuvo
presente para alentarme y apoyarme en todo este camino que recorrimos juntas.
Alejandra, directora de la tesis, quién me alentó y confió en mí para que el Trabajo Final de
Grado llegara a transformarse en lo que es hoy esta tesis de maestría. Gracias por tu
enorme sabiduría, generosidad y apoyo constante.
Gracias a todos y todas que de distintas maneras me ayudaron y fueron parte de éste
camino recorrido.
1
RESUMEN
La tesis tuvo como principal objetivo analizar las experiencias subjetivas de las
adolescentes que decidieron abortar en el marco de los servicios de Interrupción Voluntaria
del Embarazo (IVE) en Montevideo, Uruguay, desde las perspectivas de las propias
adolescentes. Los objetivos específicos fueron identificar y analizar los recursos afectivos y
cognitivos que las adolescentes han utilizado para dirimir la situación frente a un embarazo
no intencional; conocer los motivos de las adolescentes para interrumpir el embarazo;
identificar y analizar los recursos de apoyo social que tuvieron para transitar por la
experiencia del aborto y qué papel jugaron y, finalmente, explorar acerca del papel del
servicio de salud y la percepción de la calidad de atención recibida.
Para ello se diseñó una investigación exploratoria y descriptiva basada en una metodología
cualitativa. Se utilizó la entrevista en profundidad de tipo semiestructurada como técnica
principal para la recolección de la información. El universo de estudio incluyó a
adolescentes montevideanas comprendidas entre las edades de 17 y 19 años, que hubieran
vivido la experiencia personal del aborto voluntario en un contexto de legalidad de la
práctica en el Sistema Nacional Integrado de Salud en los últimos 12 meses.
El aborto puede ser considerado un proceso, con momentos diferenciados: antes, durante y
después. Ello permite una aproximación analítica a cómo las adolescentes han vivido el
proceso del aborto. El conocimiento generado permitió describir y analizar los significados,
percepciones y emociones de las adolescentes con relación a sus experiencias. Se pudo
observar que ante la constatación del embarazo la mayoría de las adolescentes
manifestaron sentimientos y reacciones negativas ya que fueron eventos no esperados.
2
emocional y psicológicamente para tener un hijo, y el embarazo producto de una relación de
pareja reciente o no estable.
Los resultados del estudio aportan al desarrollo de una agenda nacional y regional de
investigación sobre comportamientos reproductivos, aborto y salud mediante el tratamiento
específico de la realidad en las experiencias de las adolescentes, quienes por el ciclo vital
que viven, presentan particularidades que merecen especial atención.
3
ABSTRAC T
The main objective of the thesis was to analyze the subjective experiences of adolescents
who decided to have an abortion within the framework of the Voluntary Interruption of
Pregnancy (IVE) services in Montevideo, Uruguay, from the perspective of the adolescents
themselves. Its specific objectives were to identify and analyze the affective and cognitive
resources that adolescents have used to resolve the situation; to know the reasons for
adolescents to have an abortion; to identify and analyze the social resources that they have
to support the experience and the role that they play and, finally, to explore the role of the
health service and the quality of care perceived by the adolescents.
4
anguish and anxiety. This situation was experienced as a delay in the realization of the
"relief" that results from finishing the process as soon as possible. Although most of the
adolescents state that it was a decision taken autonomously, the influence of mothers and
couples was observed. At the same time, the positive role of the existence of a legal
framework that enables voluntary abortion services is highlighted.
The majority of the adolescents considered abortion as an unpleasant experience, and
stressed the importance of having been accompanied at that time by their immediate
surroundings. It was observed that the support of the family environment (mainly the mother)
is a very important aspect to go through the experience and to cushion the fear of the moral
sanction of the rest of society. In general, the interviewees shared a favorable point of view
and a satisfactory experience with respect to the care provided in the health services.
The results of the study contribute to the development of a national and regional research
agenda about reproductive behaviours, abortion and health through the specific treatment of
reality in the experiences of adolescents, who, due to the life cycle they live, have
particularities that deserve special attention.
5
CONTENIDO
LISTA DE ABREVIATURAS Y SIGLAS 8
LISTA DE TABLAS Y GRÁFICOS 8
INTRODUCCIÓN 9
CAPÍTULO 1. 13
EL ABORTO EN ADOLESCENTES COMO OBJETO DE INVESTIGACIÓN 13
1.1 Las adolescentes frente a un embarazo no intencional 14
1.2. Las adolescentes y el aborto 21
1.3. La dimensión subjetiva en las decisiones reproductivas 24
1.3.1 La experiencia subjetiva 25
CAPÍTULO 2. 28
EL PROBLEMA DE INVESTIGACIÓN Y SU ABORDAJE METODOLÓGICO 28
2.2 Preguntas que orientaron la investigación 30
2.3 Objetivos de estudio 31
2.3.1 Objetivo general 31
2.3.2 Objetivos específicos 31
2.4 Tipo de investigación. Fundamentación de la opción metodológica 32
2.4.1 Diseño 33
2.4.2 Recolección de información 34
2.4.3 Aspectos éticos 35
2.4.4 La realización del trabajo de campo: vicisitudes y desafíos 36
CAPÍTULO 3. 41
RESULTADOS Y ANÁLISIS 41
3.1 EL MOMENTO PREVIO AL ABORTO: LA TOMA DE LA DECISIÓN 42
3.1.1 Las reacciones de las adolescentes frente al embarazo 43
3.1.2 Motivos para interrumpir el embarazo 48
3.1.3 Influencias a la hora de tomar la decisión 52
3.2 DURANTE LA INTERRUPCIÓN DEL EMBARAZO: LA PRÁCTICA DEL ABORTO 60
3.2.1 Experiencias de las adolescentes 60
3.3 EL DESPUÉS DEL ABORTO 63
3.4 ADOLESCENTES Y SU RELACIÓN CON EL SERVICIO DE SALUD 68
3.5 DISCUSIÓN 79
CONCLUSIONES 89
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS 91
6
ANEXOS 104
Pauta de entrevista a adolescentes 104
Asentimiento informado 109
7
LISTA DE ABREVIATURAS Y SIGLAS
Tabla 5. Principales motivos (motivos porque y motivos para) para interrumpir el embarazo
referidos por las adolescentes.
8
INTRODUCCIÓN
El aborto es el camino por el cual muchas mujeres han logrado resolver el conflicto que
genera un embarazo no deseado, no esperado y/o no aceptado, a pesar de las restricciones
legales, las creencias religiosas y los mandatos morales que han prevalecido en las
distintas épocas y culturas.
Carril y López (2008), han afirmado que existe directa relación entre las restricciones
legales, la clandestinidad y la construcción de las experiencias subjetivas, y que el contexto
legal y social se impone como texto donde se procesan estas experiencias.
En nuestro país, el debate social y político sobre la despenalización del aborto comenzó
principalmente a partir del año 1985 luego de la recuperación democrática, registrándose en
cada legislatura un proyecto que intentó modificar la ley N° 9.763 de 1938 que tipificaba el
aborto como delito en toda circunstancia (Abracinskas y López ,2007; Johnson et al, 2011).
Durante muchos años, los servicios de salud no atendieron a mujeres en situación de aborto
(salvo aquellas que eran hospitalizadas por complicaciones) hasta la aprobación de la
normativa Nº 369 de atención pre y post aborto (Ministerio de Salud, 2004). Como
señalaron Carril y López (2008, 2010), si bien se asistía a mujeres en el post – aborto, las
reacciones de los servicios y del personal que estaba a cargo de los casos eran muy
variadas, pues no existían normativas sanitarias que orientadas en la práctica de los
profesionales.
9
acceso en los servicios de salud. Esta ley fue reglamentada por el Ministerio de Salud
(Decreto 375/012) y puesta en marcha en el Sistema Nacional Integrado de Salud
(SNIS) a partir de enero de 2013. La ley busca favorecer la erradicación de las prácticas
operadas en circuitos clandestinos e inseguros, permitiendo que se instale un nuevo
escenario en la protección de los derechos y las decisiones reproductivas de las mujeres
(López, 2014).
La ley amplía la exclusión de la pena del delito de aborto a toda mujer que lo practique en
un prestador de salud del SNIS hasta –inclusive- las 12 semanas de gestación (o 14
semanas para el caso de violación) y que cumpla con los pasos establecidos en el
texto legal. No se establece plazo para la interrupción cuando hay riesgo de vida o de salud
para la mujer o malformación fetal incompatible con la vida extrauterina. Se define que la
mujer debe transitar por tres instancias dentro del servicio de salud: una primer
consulta médica manifestando su voluntad de abortar (denominado “IVE 1”), en ese
momento la/el profesional debe habilitar la consulta de la usuaria para ese día o el
inmediato siguiente, una segunda consulta con un equipo multidisciplinario integrado
por profesionales de ginecología, trabajo social y psicología (“IVE 2”), luego de la cual la
mujer está obligada a esperar cinco días con el objetivo de “reflexionar sobre la decisión”;
una tercera consulta en la que se prescribe la medicación1 o se realiza el
procedimiento quirúrgico (“IVE 3”), en donde la mujer accede al aborto propiamente dicho
en consulta con médico ginecólogo/a. La reglamentación dada por el Ministerio de Salud
incluyó una cuarta consulta post IVE de control y asesoramiento en anticoncepción (“IVE 4”)
(López et al, 2017). En su artículo 11, la ley habilita la objeción de conciencia para lo
establecido en el inciso 5° del artículo 3°(IVE 3, el aborto propiamente dicho) y para lo
establecido en el artículo 6° (aborto de salud de la mujer, malformaciones incompatibles con
la vida extrauterina o violación). Los y las profesionales de la salud que realicen objeción de
conciencia deben derivar a la usuaria a otro profesional no objetor, asegurando con ello la
continuidad de la atención en salud. El fallo del Tribunal de lo Contencioso Administrativo
que tuvo lugar en el año 2014, a partir de un recurso interpuesto por médicos objetores,
amplió la objeción de conciencia a todo el proceso y no sólo a IVE 3.
Por otra parte, en el artículo 7°, establece la forma en que se recabará el consentimiento de
las adolescentes para realizar la interrupción voluntaria del embarazo. En los casos de
mujeres menores de 18 años no habilitadas, el médico ginecólogo/a tratante recabará el
consentimiento para realizar la interrupción del embarazo, de acuerdo a lo establecido en el
1
La medicación que se dispone en todos los servicios del Sistema Nacional Integrado de Salud es el kit
Mariprist (contiene un comprimido de mifepristona y cuatro de misoprostol).
10
artículo 11 bis de la ley Nº 17.823, de 7 de setiembre de 2004, en la redacción dada por el
artículo 7º de la ley Nº 18.426, de 1º de diciembre de 2008. Cuando por cualquier causa, se
niegue el asentimiento o sea imposible obtenerlo de quien debe prestarlo, la adolescente
podrá presentarse con los antecedentes producidos por el equipo médico actuante ante el
Juez competente, quien resolverá si el consentimiento para la interrupción del embarazo ha
sido expresado en forma espontánea, voluntaria y consciente. Ley 18.426 art 7: De acuerdo
a la edad del niño, niña o adolescente se propenderá a que las decisiones sobre métodos
de prevención de la salud sexual u otros tratamientos médicos que pudieran corresponder,
se adopten en concurrencia con sus padres u otros referentes adultos de su confianza,
debiendo respetarse en todo caso la autonomía progresiva de las adolescentes.
Luego de la aprobación de la ley IVE, según el registro del Sistema Nacional de Información
(SINAdI) del Ministerio de Salud, entre el período 2013-2016 se produjeron un total de
34.789abortos voluntarios de los cuales 5.804 corresponden a mujeres entre 15 y 19 años.
En el año 2013, estos representaron el 17% del total y en año 2016, el 16,4% (Ministerio de
Salud Pública, 2016).
El estudio realizado tuvo como objetivos específicos identificar y analizar los recursos
afectivos y cognitivos que las adolescentes han utilizado para dirimir la situación; describir
los motivos que éstas manifiestan para interrumpir el embarazo; identificar y analizar los
recursos de apoyo social que cuentan las adolescentes para transitar por la experiencia del
aborto y qué papel juegan; identificar y analizar las repercusiones emocionales del aborto
en quienes han vivido esta experiencia y analizar el papel del servicio de salud y la calidad
de atención recibida.
11
La pregunta principal que se buscó responder fue la siguiente: desde las perspectivas de las
propias adolescentes: ¿Cómo vivieron sus experiencias de aborto voluntario en el marco del
nuevo escenario legal en Montevideo-Uruguay?.
12
CAPÍTULO 1.
13
1.1 Las adolescentes frente a un embarazo no intencional
14
los países examinados, más de la mitad de las madres adolescentes pobres no quería tener
su primer hijo en ese momento, lo que demuestra con elocuencia la vulneración de los
derechos de las adolescentes. Dichos resultados permiten cuestionar los planteamientos
que atribuyen una deseabilidad extendida y mayoritaria a la maternidad adolescente entre
los grupos pobres. De hecho, ponen en entredicho las visiones que segmentan esta
situación en dos grupos completamente separados y con racionalidades diferentes, ya que
evidencian que, entre los grupos pobres, tampoco prima una racionalidad o un proyecto de
vida basado en la maternidad adolescente, más allá de la racionalización posterior cuando
acontece (Rodríguez, 2017).
En Uruguay, según los datos censales de 2011 sobre fecundidad, sistematizados por
Programa de Población de la Unidad Multidisciplinaria de la Facultad de Ciencias Sociales
de la UdelaR y el Instituto Nacional de Estadística (INE), revela que el número elevado de
madres adolescentes y la resistencia a la baja de la fecundidad adolescente en nuestro
país, tiene directa relación con que dicho fenómeno se concentra en adolescentes que viven
en hogares en situación de carencias críticas y con bajo nivel educativo. El contexto de
sociabilización en hogares con bajo clima educativo, la educación de las adolescentes y las
condiciones de vida vulnerables constituyen factores claves en la formación del piso de
resistencia a la baja de la maternidad en la adolescencia. Los mencionados factores
estructurales son indicativos de la desigualdad de género y de la disparidad social e
intervienen en el comportamiento sexual y reproductivo de las adolescentes, que a su vez
promueven iniciar la maternidad en ésta etapa del ciclo vital. Dicho trabajo también pone de
manifiesto los efectos que puede tener el inicio de la maternidad en la adolescencia, como
el desempeño e inserción en el ámbito educativo, laboral y en la vida pública general son
precarios. En su mayoría cuentan con bajo nivel educativo, baja inserción laboral y reclusión
el ámbito doméstico. (Varela,Tenenbaum y Lara, 2014).
A partir del año 2015 se comienza a observar una caída de la fecundidad adolescente en
Uruguay. Según datos presentados públicamente por el Ministerio de Salud en marzo de
2018, para el año 2017 los nacimientos correspondientes a madres adolescentes (15-19
años) descendieron en más de 1.200 casos, lo cual representa un aporte de más del 30% al
descenso del total de nacimientos que se observó para ese año en el país. La tasa
específica de fecundidad en adolescentes descendió de 55 a 41 por 1000 mujeres
adolescentes entre 2015 y 2017. Es necesario estudiar en profundidad las razones y los
factores asociados a este descenso significativo, en particular para poder afirmar si
efectivamente se ha logrado revertir la resistencia a la baja de la fecundidad adolescente
que ha caracterizado al país en las últimas dos décadas (Uruwicz, 2018).
15
Diversos estudios plantean al embarazo en adolescentes como una problemática social
grave que requiere atención prioritaria, ya que afecta su salud reproductiva, donde la
promoción y prevención constituyen un pilar muy importante (Calero y Santana, 2001; Vieira
et al, 2007; Collado et al, 2008; Fonseca, Llanos y Hernández, 2009;Doblado, De la Rosa y
Junco,2010; Warren, Harvey y Henderson, 2010; Silva y Andreoni, 2012; Renner et al
2014;Fernández Borbón et al, 2014). Resaltan la importancia de fomentar la educación
sexual desde un enfoque integral con el sistema de salud y educacional, las organizaciones
sociales, las familias y los sujetos en sí (Martín y Reyes, 2003; Correia et al, Collado et al,
2008;Correia et al, 2009; Ramírez et al,2010;Kimport et al, 2011; Domingos et al,2013;
García Baños et al, 2013;Flores,2015; Maranhão et al, 2016).
16
El embarazo en la adolescencia es abordado en las últimas décadas desde dos enfoques,
uno de ellos parte desde las políticas públicas y las acciones en el campo de la salud, las
cuales se han centrado principalmente en el binomio madre-hijo desde una perspectiva
materno - infantil. El otro, se ha incorporado más recientemente y está relacionado con la
salud reproductiva, en donde se integran la concepción de género y derechos
sexuales y reproductivos como derechos humanos elementales (principalmente a partir de
la Conferencia Internacional sobre Población y Desarrollo, El Cairo 1994). Se remarca la
necesidad de que este modelo adquiera mayor relevancia en las prácticas de los
profesionales del sistema de atención a la salud. (Amorín, Carril y Varela, 2006).
17
interacciones entre lo individual y lo social, en donde se articulan y se relacionan categorías
de género, sexo, nivel socioeconómico, etnia, lugar de procedencia y residencia, orientación
sexual, entre otros (Ramos, 2015)
La maternidad es uno de los temas que han generado mayor debate dentro del
feminismo. El movimiento feminista, cualquier sea su orientación ha reconocido y
puesto en evidencia el aspecto social y cultural de la fijación del estereotipo de
maternidad en la mujer.
Una de las primeras y más relevantes teóricas feministas en dejar en evidencia el carácter
de “construcción social” de la maternidad fue Simone de Beauvoir (Saletti, 2008), quien
expresa que esta construcción imaginaria -ya que no “natural”- era lo que permitía al
18
patriarcado mantener a las mujeres controladas dentro del hogar y dominadas por el varón-
esposo que definía su destino. Para la autora la posibilidad biológica de la procreación nada
tenía que ver con el proyecto de vida de las mujeres. El binomio mujer-madre es una
producción cultural propia de la Modernidad.
es una compañera sexual, una reproductora, un objeto erótico, una Otra a través
Siguiendo con la misma línea, Elizabeth Badinter, nos habla del “instinto maternal”, en su
libro ¿Existe el amor maternal?”, Badinter (1980) mediante un exhaustivo estudio contribuyó
a desmentir y cuestionar el mito del instinto maternal como constituyente sine qua non de
la identidad femenina.
En lugar del instinto, ¿no sería más válido hablar de una presión social
maternidad? Como dice muy bien B.Marbeau-Cleirens: 'como la mujer puede ser
madre, de allí se ha deducido no sólo que debía serlo, sino además que no debía
ser otra cosa que madre, y no podía encontrar la felicidad sino en la maternidad.
(Badinter, 1980:300)
Por otra parte, podemos encontrar los aportes generados desde la perspectiva del
feminismo de la diferencia. Las teóricas de la diferencia reconocen el potencial reproductivo
de las mujeres, aunque también reconocen que dicho potencial no tiene por qué ser vivido
como “necesidad” por todas las mujeres. Ello significa que no todas las mujeres tienen
por qué sentir el deseo de tener un hijo. Esa “necesidad” universal de la maternidad por
parte de todas las mujeres es lo que histórica y culturalmente impone el patriarcado.
19
amor, pasión y erotismo. La práctica del aborto voluntario rompe con dicha subordinación al
separar la sexualidad de la reproducción, pues ello confronta y moviliza las concepciones
ideológicas que se tiene en la sociedad sobre la sexualidad y maternidad.
Por otro lado, los conceptos de autonomía y empoderamiento son fundamentales para
comprender el vínculo entre la adolescencia, sexualidad y derechos. La autonomía y
empoderamiento son la base del desarrollo integral de las y los adolescentes para ser
considerados como sujetos con poder y capacidad para tomar decisiones, con ello se
contribuye al desarrollo de personas autónomas y a la construcción de ciudadanías (López,
2005).
2
Refiere al cambio de paradigma instalado por la Convención Internacional de Derechos del
Niño (1989), y el Código de la Niñez y la Adolescencia, Ley 17823 (14.09.04).
20
La estimulación y el acompañamiento a los/as adolescentes en el proceso de toma de
decisiones sexuales y reproductivas, por parte de los adultos y sus instituciones, refiere a
que éstos reconozcan que los/as adolescentes son seres sexuados/as con derecho a vivir
una sexualidad plena. Además implica reconocer que tienen necesidades y demandas
específicas, por lo cual es responsabilidad de los adultos y sus instituciones generar
condiciones para que éstas puedan encontrar respuestas. Para ello es fundamental que las
políticas públicas en salud sexual y reproductiva respeten y habiliten el ejercicio de los
derechos (López, 2005).
Las barreras al derecho a decidir forman parte de las restricciones al ejercicio de los
derechos sexuales y reproductivos y limitan el grado de autonomía de las adolescentes. El
embarazo no intencional en adolescentes, su aceptación o su interrupción son cuestiones
que ameritan estudios con mayor profundidad. El conocimiento disponible sobre maternidad
en adolescentes en nuestro país deja en evidencia que las adolescentes de los sectores
más desfavorecidos son quienes en mayor medida deciden continuar un embarazo no
intencional, entre otras cuestiones, por la hipervalorización de la maternidad y por el
estigma del aborto que se percibe y se transmite en determinados contextos sociales. Pero
también, hay quienes, a pesar de este escenario desfavorable, deciden interrumpirlo (López
y Varela, 2016).
Según Alan Guttmacher Institute (2016) en el período 2010–2014 la tasa anual de aborto a
nivel mundial fue de 35 por 1000 mujeres en edad reproductiva, la cual disminuyó
ligeramente con respecto al período 1990-1994 que era de 40 abortos por 1000 mujeres. El
número anual de abortos disminuyó especialmente en las regiones desarrolladas, de 12 a 7
millones aproximadamente durante estos períodos quinquenales. Sin embargo, aumentó en
las regiones en desarrollo, de 39 a 50 millones, es decir de 77% a 88%. En el caso de
América Latina, las tasas de aborto subregionales variaron de 33 x 1000 en América Central
a 47 x 1000 en América del Sur. Las tasas han aumentado ligeramente desde 1990–1994,
pero la diferencia no es estadísticamente significativa.
Se estima que entre 19 y 20 millones de los abortos realizados en un año a nivel mundial
son inseguros, el 97% de estos en países de América del sur y África. De éstos,
aproximadamente 4 millones son realizados por adolescentes menores de 20 años, un 2,5
millones tuvieron lugar en países de América del sur y África (Cherry y Dillon, 2014).
21
Si bien los estudios sobre aborto en América Latina se han incrementado en los últimos
años, aún son insuficientes. La investigación que analiza las experiencias de las mujeres y
el aborto en la región está distribuida de manera poco balanceada entre los países. En este
escenario algunos estudios se centran en analizar las experiencias de las adolescentes y
jóvenes frente al aborto, producidos fundamentalmente en Cuba y Brasil (López, 2015a).
La mayoría de los estudios realizados sobre aborto voluntario en Uruguay fueron llevados a
cabo en el contexto de ilegalidad de la práctica (Carril y López, 2008; Rostagnol y Viera,
2006). Algunos exploraron las reacciones de las adolescentes frente al embarazo no
esperado y en general, encontraron valoraciones negativas sobre el aborto (Amorín et al.,
2006). No se conoce el perfil de las adolescentes ni tampoco como experimentaron el
proceso de toma de decisión de abortar y su resolución en los servicios de salud, por lo que
Uruguay no dispone, hasta el momento, de estudios específicos sobre adolescentes y
aborto voluntario.
A nivel regional y mundial, se encontraron estudios que plantean que los motivos asociados
a la decisión de abortar en adolescentes son la falta de condiciones para asumir la
maternidad, temor a que el embarazo interfiera en su desarrollo personal, deseo de
continuar con sus estudios, no tener pareja estable o no recibir apoyo por parte de ésta y
razones de índole económica (Menezes, Aquino y Olivera da Silva, 2006; Sanger, 2009;
Domínguez et al, 2010; Doblado, D et al, 2010; Urgellés et al, 2012; Maranhão et al, 2016).
Diversos estudios a nivel mundial afirman que el aborto no es un evento traumático para las
mujeres y que las formas en que éstas procesan subjetivamente la experiencia depende de
las circunstancias que rodean el antes, el durante y el después de este evento. En este
sentido es que se afirma que no se puede hablar de la existencia de un Síndrome Post
Aborto(SPA) o depresión post aborto, y que cuando se han observado alteraciones
psicológicas severas posteriores al aborto se relacionan con vulnerabilidades psíquicas
previas al embarazo y el aborto (APA, 2008; Russo, 2014; Adler y Ozer,2003;Warren, 2010;
Suruagy et al,2011; Warren et al;2017).
Los estudios sobre interrupción voluntaria del embarazo con población adolescente
migrante es muy bajo, un estudio realizado en España (donde el aborto es legal en los
servicios de salud) revela que el componente afectivo, religioso, ético y moral está muy
desarrollado en los discursos de mujeres y varones, y también se encuentra conectado con
determinadas condiciones socioeconómicas de sus países de origen. Se destaca como
principal motivo para interrumpir el embarazo la continuación de su proyectos vitales, el
abandono por parte del varón una vez constatado el embarazo, el desprestigio social de ser
22
madre a edades tempranas, la reducción de la ayuda exterior por parte de la familia y la
pérdida de lazos comunitarios, entre otros (Conde, 2007).
Estudios reportan que las adolescentes viven el proceso con ansiedad, tristeza, sufrimiento,
dudas, miedo, negación y desamparo, intensificados por la falta de información y de
recursos, de apoyo y orientación tanto por parte de sus familias, progenitor, como de los
profesionales de la salud (Collado et al, 2008; Vieira LM et al, 2010;Correia et al,
2011;Guimarães Ximenes Neto FR et al, 2011; Suruagy et al, 2011; Correa, et al, 2012 y
Faria et al, 2012; Nunes, Madeiro y Diniz, 2013; Domingos et al,2013; Comettant, 2016).
Otros estudios también plantean que las adolescentes viven la experiencia con temor a
morir, pesar y arrepentimiento, los sentimientos se ven asociados a creencias religiosas
sobre el valor moral del feto y de la maternidad, así como sentimientos de alivio, tranquilidad
y certeza por la decisión tomada (Menezes, Aquino y Olivera da Silva ,2006; Collado et al,
2008;do Nascimento Pereira et al, 2012; Carvalho Mendes et al, 2014).
Una revisión bibliográfica llevada a cabo en México afirma que el aborto toma
características particulares en la adolescencia, y que los modelos de salud para atender y
prevenir los problemas de salud sexual y reproductiva de las mujeres adultas son
insuficientes para responder a las necesidades de quienes se encuentran en la etapa
23
adolescente. Se observa un trato diferencial por parte de los profesionales cuando las
adolescentes son acompañadas por un adulto a la consulta, a lo que se sugiere clarificar los
requisitos de acompañamiento y consentimiento que éstas necesitan, garantizar la
confidencialidad, el acceso a la información y apoyo sin la presencia de un adulto, de
manera de proteger su autonomía en el proceso de toma de decisión (Collado et al, 2008).
24
enfermedad tradicionalmente ha estado arraigado a la medicina y la biología, en cambio
recientemente la literatura propone integrar a los factores psicosociales, económicos y
culturales. Morales (1997) plantea que mientras que el modelo hegemónico biomédico se
centra en la enfermedad, el modelo sociocultural dirige su enfoque hacia el bienestar
(Cuevas, 2014).
La construcción social está más orientada a entender a la salud como una experiencia que
los individuos adquieren durante sus vidas y que interpretan y afrontan en función de
esquemas sociales compartidos, como una realidad biológica pero también cultural que se
enmarca en un sistema general de creencias que les proporciona un significado individual y
colectivo, además tienen un carácter histórico y espacial. La salud y enfermedad son
realidades cambiantes por la interpretación social que se someten (Garzón, 2013).
Se decide tomar a la fenomenología interpretativa como parte del referente teórico para
hablar de experiencia subjetiva, ya que se centra en las maneras específicas que las
personas perciben, sienten y definen los diferentes aspectos de la vida social (Castro, 2000,
2011). En sintonía con el interaccionismo simbólico, que aporta un corpus teórico notable
para estudiar empíricamente los significados que tienen los acontecimientos para las
25
personas y en la manera que ello moldea sus conductas, el significado de las cosas deriva
de la interacción que las personas mantienen con sus semejantes. Dichos significados se
modifican mediante un proceso interpretativo desarrollado por los individuos (Castro, 2011).
Por otro lado, la teoría del apoyo social es relevante para responder a las preguntas de la
investigación. Se puede decir que el apoyo social tiene efecto directo sobre la salud, esto
refiere a que el apoyo social favorece los niveles de salud. Kaplan (1974) mostraba en sus
estudios que aquellos individuos que disponían de redes sociales de familiares y amigos
cercanos, enfermaban menos que aquellas personas que disponían de redes sociales más
débiles (más formales o comunitarias) y a su vez éstos dos grupos presentaban menos
enfermedades que aquellos individuos que carecen de redes sociales y que viven más
aisladamente (Castro, 2011). Ello deja ver que el apoyo social juega un papel central en la
salud de los individuos. Al estudiar el apoyo social se piensa como necesario no solo
considerar a la parte que recibe ese apoyo (que puede beneficiarse o no con él) sino
además a la parte que lo provee (Castro, 2011).
3
La acción social es definida como toda conducta a la que las personas atribuyen algún
sentido, a su vez es producto de diversas formas de interacción social. Su concepto originalmente
propuesto por Weber (1981), permite recuperar la dimensión subjetiva de las personas como objeto
de estudio en área de las ciencias sociales (Castro, 2011).
26
Se plantea que el modelo del efecto directo postula al apoyo social como favorecedor de
salud, genera la incrementación del bienestar físico y emocional de los individuos. Diversos
estudios toman al apoyo social como la variable independiente y a los niveles de salud y
bienestar como la variable dependiente. Esto se comprende dado que el interés por el tema
del apoyo social se da a consecuencia de la búsqueda de aquellos factores no-biológicos
que afectan la salud (Castro et al,1997).
Lin (1986, citado por Gracia, 1997) define al apoyo social de acuerdo a los dos elementos
que lo componen: apoyo y social. El primero refiere a las conexiones de la persona con el
entorno social, que se divide en tres niveles: la comunidad, las redes sociales y las
relaciones íntimas y de confianza. El concepto de social alude a las actividades
instrumentales, es decir la medida en que las relaciones sociales son un medio para
conseguir objetivos o metas, refiere a relaciones sociales como un fin en sí mismas, la que
satisface las necesidades emocionales y afiliativas del sujeto. Siguiendo en esta línea, el
apoyo social es el proceso a través del cual los recursos sociales, comunidad, redes
sociales y relaciones íntimas generan la satisfacción de necesidades básicas, tanto
instrumentales como expresivas, en situaciones de la cotidianeidad o en crisis.
27
CAPÍTULO 2.
28
2.1 El estudio de las experiencias subjetivas
El estudio de las experiencias subjetivas del aborto permite conocer en profundidad, desde
la perspectiva de las propias adolescentes, cuáles fueron las motivaciones frente a la
decisión, las vivencias experimentadas antes, durante y después del aborto, las condiciones
en que tuvo lugar la experiencia y el apoyo social, entre otros.
Como se mencionó al comienzo de este escrito, Carril y López (2008), sostienen que existe
directa relación entre las restricciones legales, clandestinidad y la construcción de
subjetivaciones, así como las significaciones que se le da al aborto. El contexto, según
estas autoras, se impone como texto en donde se procesa la experiencia. En este sentido,
resulta de especial interés analizar las experiencias subjetivas del aborto voluntario de
adolescentes en un escenario de legalidad de la práctica servicios de salud, lo que
promueve el interés en realizar nuevos estudios sobre las experiencias subjetivas de las
mujeres y, especialmente, sobre la población adolescente, que como se dijo, merecen
atención diferencial por las particularidades específicas de la etapa vital que viven.
29
La investigación disponible a nivel internacional ofrece algunas evidencias sobre las
motivaciones que guían la decisión de las adolescentes, cómo éstas viven el proceso de
toma de decisión y el después del aborto, y los recursos de apoyo social y familiar con los
que contaron para atravesar por esta experiencia. Sin embargo, en Uruguay no se dispone
de estudios específicos a este respecto ni antes ni luego de la legalización del aborto
voluntario. Esta falta de conocimiento nacional sobre el tema junto con su relevancia social
y científica son algunos de los argumentos que motivaron la realización de esta tesis. Otra
razón fundamental refiere a la importancia de desarrollar una investigación donde se tenga
en cuenta los aspectos psicológicos, sociales y culturales que se encuentran implicados en
el campo de la salud sexual y reproductiva. Entendiendo a la salud desde una construcción
social que integra lo bio-psico-social, en donde el componente subjetivo adquiere un rol
fundamental (Morales Calatayud, 2015).
Desde las perspectivas de las propias adolescentes: ¿Cómo vivieron sus experiencias de
aborto voluntario en el marco del nuevo escenario legal en Montevideo, Uruguay?
De esta pregunta principal se desprenden una serie de preguntas subsidiarias que buscaron
explorar diferentes dimensiones implicadas en el proceso de abortar.
30
social que contaron las adolescentes para tomar la decisión de abortar y qué papel
jugaron?¿Cuáles fueron los recursos afectivos y cognitivos que utilizaron para dirimir la
situación? ¿Cómo influyó la familia, la pareja y los pares en la decisión? ¿Cómo influyó el
contexto social próximo respecto al aborto en la decisión?
3) Dimensiones asociadas al post aborto: ¿Cuáles fueron las reacciones emocionales que
experimentaron luego de haber practicado un aborto?¿Las opiniones de las adolescentes
sobre el aborto y sobre las mujeres que abortan se modificaron luego de haber vivido
directamente la experiencia?¿Cómo se sintieron atendidas por el servicio de salud al cual
concurrieron?
Analizar las experiencias subjetivas de las adolescentes que decidieron abortar en el marco
de los servicios de Interrupción Voluntaria del embarazo (IVE) en Montevideo Uruguay,
desde las perspectivas de las propias adolescentes.
1) Identificar y analizar los recursos afectivos y cognitivos que las adolescentes han utilizado
para dirimir la situación.
2) Describir los motivos que manifiestan las adolescentes para interrumpir el embarazo.
3) Identificar y analizar los recursos de apoyo social que cuentan las adolescentes para
transitar por la experiencia del aborto y qué papel juegan.
31
2.4 Tipo de investigación. Fundamentación de la opción metodológica
Strauss y Corbin (2002) plantean que los estudios cualitativos principalmente permiten dar
cuenta de procesos y relaciones sociales, aproximarse a la comprensión del universo de
significados que determinados acontecimientos generan y/o tienen para los sujetos, aportan
a la reconstrucción del contexto social, histórico y cultural donde adquieren sentido los datos
(contextualización e historización), reconocen la complejidad de lo social, la heterogeneidad
de las personas y los grupos humanos, las relaciones de cooperación y conflicto, la
naturaleza contradictoria y dinámica de los acontecimientos. Se basan en la perspectiva
emic4 y aportan conocimiento situado e implicado (López, 2006).
4
Perspectiva de los actores involucrados a través de la recuperación de la palabra.
32
reproducción, a través de un número limitado de casos. Resulta altamente necesaria
cuando se trata de explorar las experiencias subjetivas vinculadas a la práctica del aborto
en adolescentes en un nuevo contexto legal.
2.4.1 Diseño
Se tomó este corte de edad, siguiendo los criterios establecidos por Amorín (2008) que
abarca adolescencia media y contemplando los datos sobre IVE en Uruguay para la
población de 15 a 19 años.Se definió una muestra intencional teórica con criterios de
heterogeneidad. Se trabajó desde el supuesto que las experiencias subjetivas relacionadas
al aborto voluntario no son homogéneas y tienen una estrecha relación con la historia
personal y los contextos socio-económicos y culturales. También se tomó en cuenta el
criterio de accesibilidad, con una lógica de inclusión que incorpore a los sujetos en función
de los criterios que se detallan a continuación:
33
Se excluyeron a adolescentes menores de 15 años, adolescentes con discapacidad
psíquica y/o intelectual y adolescentes que hubieran abortado por fuera de los servicios
legales de Interrupción Voluntaria del Embarazo.
15 a 16 años 3 3 3
17 a 19 años 3 3 3
Total: 18 6 6 6
34
Se realizó la desgrabación, transcripción lineal y formateo de las entrevistas para su
procesamiento y análisis. Para ello se elaboró una lista de códigos a partir de la pauta de
entrevista, para luego sumar otros códigos emergentes que surgieron de los relatos de las
adolescentes. Se codificó y sistematizó el material recogido en base a la lista de códigos y a
partir de allí se determinó la construcción de las categorías de análisis de la información,
dividiendo en unidades temáticas que expresaban las ideas significativas del problema de
investigación que se buscaba conocer. Se realizó un tipo de análisis de contenido, en base
a una estrategia inductivo-deductiva. Siguiendo a Miles & Huberman (1984), la
categorización es la materia prima del análisis en la medida que permite identificar y
establecer los datos significativos. Para su ordenamiento y sistematización, se utilizó el
paquete informático MAXQDA12 para análisis cualitativo. Las entrevistas fueron leídas y re-
leídas en más de una oportunidad y se procedió a realizar un análisis longitudinal y
transversal de sus contenidos.
Para realizar una investigación con seres humanos es relevante determinar algunas
consideraciones y cuidados éticos, principalmente cuando se tratan temáticas sensibles
como el aborto voluntario donde se involucran la intimidad, afectividad, proyectos
personales de vida, la aceptación o rechazo social. Cuando accedemos a personas (en éste
caso adolescentes) que comparten sus experiencias de vida en relación a las prácticas de
aborto inducido, sabemos que nos aproximamos a un mundo complejo y sensible. Es un
principio ético ineludible que los sujetos de estudio en una investigación conozcan los
objetivos y alcances de la misma (principio de información). Participaron del estudio,
aquellas adolescentes que informada y voluntariamente accedieron a las entrevistas en
profundidad, conociendo cuáles son los objetivos, beneficios y los resultados que se
esperaba de la investigación, conociendo también que la investigación protege el
anonimato de la persona que participa, y cuida la no identificación de la misma en ningún
momento del proceso, incluida la difusión de sus resultados. Durante el transcurso de las
entrevistas se prestó especial atención a las reacciones o repercusiones que las mismas
pudieran ocasionar a las participantes, en el entendido de que no se genera ningún tipo de
malestar emocional derivado de la situación de entrevista al tener que rememorar sucesos
que pudieran ser estresantes o angustiantes. Si bien las reacciones fueron diversas,
no fue necesaria la derivación a consulta de apoyo psicológico.
35
Se solicitó el asentimiento a las participantes entrevistadas, dado que las adolescentes son
menores de edad –y por lo tanto desde el punto de vista jurídico, relativamente incapaces-,
no siendo apropiado hablar de consentimiento sino de asentimiento, todo ello de acuerdo a
lo previsto por el Decreto Nº 379/008 del Ministerio de Salud sobre investigación en Seres
Humanos. Sin perjuicio de ello, a fin de mantener la privacidad de éstas por tratarse de una
temática vinculada a su sexualidad, si bien se requirió el consentimiento de los padres o
representantes en caso de corresponder, la entrevista se realizó en un ámbito privado, a
solas con la adolescente.
El proyecto fue revisado y obtuvo el aval del Comité de Ética en Investigación de la Facultad
de Psicología de la Universidad de la República y de la Comisión de Investigación de la Red
de Atención Primaria Metropolitana de ASSE.
El trabajo de campo se realizó entre febrero de 2017 y junio de 2017. Se utilizó un cuaderno
de campo donde se fueron registrando hechos concretos, reflexiones y sentimientos que
fueron surgiendo a lo largo del trabajo de campo y que fueron un importante insumo para la
tarea de análisis.
36
Las situaciones anteriormente mencionadas fueron obstáculos para realizar las entrevistas,
lo que llevó a que de un total de 15 adolescentes (número aproximado por centro) que
conseguían contactar las profesionales, se lograban concretar pocas entrevistas.
Previamente a ello fue solicitado por parte de los directores y profesionales de algunos
centros de salud de la RAP Metropolitana un aval institucional para llevar a cabo el trabajo
de campo con los datos de las usuarias de los mismos centros de salud, que fue obtenido
exitosamente en febrero de 2017.
Por otra parte dentro de los facilitadores para llevar a cabo el trabajo de campo se destaca
que como integrante del equipo del Programa de Género, Salud Reproductiva y
Sexualidades de la Facultad de Psicología, formé parte de un Proyecto de investigación:
“Accesibilidad a servicios públicos de Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE) en
mujeres del área metropolitana”, realizado en conjunto con la RAP Metropolitana (ASSE) y
con MYSU, que permitió establecer contacto y conocer directamente a algunos de los
equipos de IVE, quienes me recibieron y me apoyaron en la captación de adolescentes. Sin
embargo, lo contrario sucedió en otros centros de salud donde me habían brindado ayuda
en el proyecto anteriormente mencionado, pero en este caso recibí una negativa en apoyar
la tesis, manifestaron que el equipo de profesionales de IVE no contaba con tiempo ni
interés para ello.
La segunda vía de captación fue a través de personas que conocieran adolescentes que
hubieran interrumpido un embarazo y que pudieran consultarle su interés de participar y
sólo en ese caso se hizo llegar los datos de contacto a la investigadora. También se
desarrolló otra estrategia de capacitación mediante material de difusión en papel, redes
sociales (Página en Facebook del Programa Género, Salud Reproductiva y Sexualidades y
en grupos de Facebook de adolescentes); solicitando que las adolescentes
voluntariamente se comunicaran con la investigadora. Asimismo, se trabajó con los
equipos de los Centros de Salud de la RAP Metropolitana en sus lugares de atención a
usuarias para facilitar su tarea en la captación de futuras entrevistadas.
37
Tabla 2. Características de la población entrevistada.
Adolescentes Con rezago escolar o Con rezago escolar Sin rezago escolar
que hayan abandonado o que hayan
sus estudios y abandonado sus Sin antecedentes de
antecedentes de estudios y sin maternidad previa
maternidad previa antecedentes de
maternidad previa
15 a 16 años 0 0 1
17 a 19 años 2 1 11
Total: 15 2 1 12
Debido a que fue posible realizar solamente una entrevista a una adolescente de 15 años
se considero tomar para la investigación a las adolescentes de 17 a 19 años.
Según los datos que arroja la Tabla 2 sobre las características de la población entrevistada,
se puede decir que únicamente una de las adolescentes había abandonado sus estudios
sin tener antecedentes de maternidad previa. Solamente dos casos presentaron
antecedentes de maternidad previa y habían abandonado sus estudios, por lo que la amplia
mayoría de las adolescentes continuaron sus estudios después de haber interrumpido el
embarazo.
38
Tabla 3. Datos de las adolescentes entrevistadas seleccionadas para la investigación.
Sin antecedentes
5 Alejandra 19 años Giordano 5° liceo de maternidad
previa
Sin antecedentes
6 Victoria 18 años Cerro 6° liceo de maternidad
previa
Con antecedentes
abandonó
7 Sofia 18 años Cerro de maternidad
sus estudios
previa
Sin antecedentes
1° Facultad
8 Analia 19 años Giordano de maternidad
de Derecho
previa
Sin antecedentes
9 Macarena 17 años Giordano 4° liceo de maternidad
previa
Sin antecedentes
Ciudad
10 Carolina 18 años 6° liceo de maternidad
Vieja
previa
Sin antecedentes
Ciudad
11 Candelaria 19 años 6° liceo de maternidad
Vieja
previa
Con antecedentes
abandonó
12 Giselle 19 años Giordano de maternidad
sus estudios
previa
Sin antecedentes
abandonó
13 Laura 18 años Giordano de maternidad
sus estudios.
previa
39
La captación de adolescentes para el estudio fue uno de los puntos críticos de la
implementación del proyecto, pero también se presentaron retos en el momento de realizar
las entrevistas. En primer lugar, porque fue mi primer experiencia como investigadora en
trabajar con dicha población lo que considero fue un gran desafío al realizar las entrevistas.
En segundo lugar, porque las adolescentes se comunicaban con un lenguaje austero, con
un vocabulario limitado, de frases reiterativas y breves. Esta característica que limitó el
intercambio y la profundidad de relato podría estar relacionada con el nivel educativo de las
adolescentes y con el estigma social del aborto incorporado subjetivamente (Goffman,
1965). Se podría pensar que a pesar de la reforma legal que permite interrumpir el
embarazo en los servicios de salud aún persisten los efectos estigmatizantes de la práctica,
donde subsiste en el imaginario de las adolescentes el temor a la sanción social y a ser
juzgadas por su entorno. Ello forma parte de las dificultades de investigar sobre un temática
sensible y controversial, atravesada por concepciones ideológicas, religiosas y valores
morales sobre la sexualidad y maternidad. Consecuentemente dichas fuerzas sociales
ordenan las prácticas (individuales y sociales, públicas y privadas) de hombres y mujeres
(Fernández, 1993).
Comparto las hipótesis que plantea Fletcher (1995) acerca de los motivos que podrían tener
las mujeres para guardar o romper el silencio de su experiencia de abortar, la tensión y
complejidad del asunto. Por un lado, el silencio puede ser para buscar protección de las
repercusiones negativas, por lo que deciden contarlo solamente a su entorno más cercano;
otras pueden recurrir al silencio por sentir ambivalencia, desde emociones negativas hasta
alivio por haber logrado resolver el problema, los cuales evitan nombrar públicamente
porque al hacerlo podrían generar la creencia de que se hizo algo malo y ello las pondría en
una situación de vulnerabilidad. Otro posible motivo que las puede llevar al silencio es la
frustración por la falta de espacios públicos que les posibiliten expresar la complejidad de
sus experiencias con el aborto. A veces en estos espacios la voz que domina es la
masculina y del aborto se habla de manera impersonal y no como una experiencia vivida.
Ante estas circunstancias, se sienten obligadas a ocultar su propia vivencia.
40
CAPÍTULO 3.
RESULTADOS Y ANÁLISIS
41
El material fue codificado inicialmente tomando la pauta de entrevista elaborada
oportunamente y se sumaron códigos emergentes. Esta sistematización del material
permitió realizar un análisis de contenido en base a ocho categorías: decisión, motivos,
recursos, información, procedimiento, profesionales, aborto y post aborto y balance. Se
analizó el contenido de cada una de las dimensiones para luego proceder a realizar un
análisis diacrónico y sincrónico de las entrevistas.
Los resultados se organizan en cuatro apartados. Los tres primeros refieren a los momentos
del proceso del aborto: antes, durante y después. Esta división analitica se basa en la idea
que el aborto es vivido como un proceso situado en un determinado contexto social, cultural
e histórico, y no como un acto o acontecimiento aislado. Un último capítulo refiere
específicamente a las experiencias de las adolescentes en su relación con el servicio de
salud para acceder a la interrupción voluntaria del embarazo en el marco de lo que
establece la ley vigente. La ley IVE establece que el aborto debe tener lugar en el servicio
de salud para ser considerado legal (cumpliendo a su vez con determinados requisitos de
plazos y condiciones). Por ello, resultó especialmente importante analizar la relación entre
la demanda y la oferta de atención a partir de las experiencias de las propias adolescentes.
42
Tabla 4. El momento previo al aborto: análisis de datos, dimensiones implicadas.
Según lo mencionado por las adolescentes se puede inferir que los embarazos fueron no
intencionales, entre otras razones, porque se observó que la mayoría de los embarazos
fueron producto de un uso inconsistente de método(s) anticonceptivo(s). El principal método
anticonceptivo utilizado fue el preservativo masculino, algunas adolescentes manifestaron
usar doble protección (preservativo y pastilla de emergencia - preservativo y pastillas
anticonceptivas), una adolescente usó únicamente anticoncepción de emergencia. En
relación a ello la literatura reporta que las adolescentes suelen manifestar el conocimiento
de los métodos anticonceptivos y su uso, sin embargo, la alta incidencia del embarazo no
intencional muestra no uso o uso inconsistente de los métodos. A su vez, varios estudios
coinciden en afirmar que el conocimiento de los métodos no asegura un uso adecuado y
consistente. Las consecuencias de esta falta de educación sexual se agravan al
43
considerarla como una herramienta para prevenir el embarazo no deseado o no planificado
(De Dios Moccia y Melina Melanesi, 2006; Manlove et al, 2007; Cherry y Dillon, 2014;)
C.- La verdad es que era totalmente inesperado porque estábamos tomando las
precauciones para que no sucediera algo así, pero ta, lo pensamos bien y ta.
C.- sí.
C.- preservativo
C.- no sé, quizás alguno venía fallado o algo así. La verdad que no sé (Carolina, 18 años)
C.- Justo hacía como un mes, un mes y medio que había dejado las pastillas anticonceptivas
y hubo un momento después, cuando me enteré de cuántas semanas estaba, yo no me
había protegido con mi pareja pero había tomado una pastilla de emergencia antes de las 48
horas, que en realidad son 72, pero yo las tomé antes de las 48 y se ve que falló, no sé
(Candelaria, 19 años)
L: Preservativo…
L: ¿Eh?
L: Si (Laura, 18 años)
44
E.- ¿Y te estabas cuidando con métodos anticonceptivos Giselle?
A: En ese momento, en realidad, no consulté enseguida porque no pensé que fuera eso
(Ana, 18 años).
C.- ¿Ante esa posibilidad? Pasa que yo nunca pensé que iba a salir positivo, yo pensé que
estaba como descompuesta, así, que me sentía mal entonces, no, no me lo imaginé. No me
imaginé yo estando embarazada (Candelaria,19 años).
45
¿En qué momento pensaste o sospechaste que podrías estar embarazada?
E: En realidad primero lo sospeché por, o sea me enteré tarde… porque no me había dado
cuenta, en un principio, la dejé pasar y bueno…después de que pasaron como 3 semanas
ahí se me dio por hacerme el test y bueno ta.
E: Si (Gloria, 19 años).
A: Desde un principio estaba convencida de que no... Nunca quise digamos. No tenía ni idea
de cómo era ser madre y no tenía ganas de ser madre. Nunca se me pasó por la cabeza
tener un hijo a tan corta edad y menos estudiando (Ana, 18 años).
Se trata de una conducta que carece de una base racional y que se debería a una
incapacidad de prever las consecuencias que tienen sus comportamientos (inmadurez,
falso sentido de invulnerabilidad). Sin embargo, limitarnos solo a este componente, sobre
todo si tiene una carga estigmatizante, como ocurre cuando este fenómeno del
embarazo en la adolescencia se atribuye casi exclusivamente a la inmadurez o a la
irresponsabilidad, no permite dar cuenta de un conjunto de aspectos que operan “sobre las
personas” (Rodríguez, 2008).
46
Ante la posibilidad de estar embarazadas la mayoría de las adolescentes manifestaron
sentimientos y reacciones negativas asociados al miedo, susto, llanto, impotencia, nervios,
una situación desagradable, entre otros.
E: La primera pregunta está relacionada ¿qué pensaste en el momento que sospechaste que
estabas embarazada?
X: Primero me asusté, pero después me sentía... como era la primera vez, me sentía rara
(Ximena, 19 años).
A: Me sentí mal, obviamente. Me sentí con esa impotencia de decir "¿por qué?". Obviamente
no era lo que deseaba (Ana, 18 años)
En este testimonio se observa el uso de la expresión “me lo quería sacar” que refleja la
presencia de un objeto extraño en su cuerpo, no deseado. El uso de esta expresión es
recurrente en las mujeres que deciden interrumpir (según estudios realizados),
precisamente porque el no deseo de tener un hijo, hace que el embarazo sea percibido y
vivido como una experiencia no deseable, que es necesario interrumpir, sacarlo.
E: ¿Y qué hiciste en ese momento? ¿Cuándo te diste cuenta acerca de que estabas
embarazada?
E: ¿Bien, y qué fue lo primero que pensaste?¿Ante esa posibilidad de estar embarazada?
47
G: Porque no sabía qué hacer en realidad… no era… no sé me puse mal, como que no sabía
cómo enfrentar la situación en un principio, como decirle a mi madre eso…y ta (Gloria,19
años).
B: Que iba a tener que tomar decisiones importantes, en el caso que estuviera, y bueno,
cuando me di cuenta que estaba, las tuve que tomar. Realmente ninguna de las dos era de
mi agrado. No es que esté de acuerdo con no tener pero lo estuve pensando por un tiempo
tampoco tan prolongado porque en el caso que tuviera que interrumpir había que hacerlo
rápido (Bárbara, 18 años).
Uno de los objetivos específicos que se buscó fue describir los motivos que manifiestan las
adolescentes para interrumpir el embarazo.
Los resultados obtenidos evidencian que los principales motivos que manifestaron las
adolescentes para interrumpir el embarazo fueron, la edad temprana, la imposibilidad
económica (no trabajaban y dependían económicamente de sus padres), se encontraban
estudiando (no quieren interrumpir o posponer sus estudios), no se sentían preparadas
emocional y psicológicamente para tener un hijo, se encontraban en una relación muy
reciente o no estable y por último porque "no era algo deseado". La mayoría de los motivos,
según lo planteado por Schutz, son motivos para, querefieren en éste caso a la acción de
abortar orientada al futuro, es decir lo que las adolescentes pretenden alcanzar con dicha
acción, entre ellos se destacan el estar estudiando y no querer interrumpir o posponer los
estudios, no querer proyectar un vínculo de pareja a futuro, ser muy jóvenes, no sentirse
preparadas emocionalmente y psicológicamente para tener un hijo, entre otros.
5
La acción social es definida como toda conducta a la que las personas atribuyen algún
sentido, a su vez es producto de diversas formas de interacción social. Su concepto originalmente
propuesto por Weber (1981), permite recuperar la dimensión subjetiva de las personas como objeto
de estudio en área de las ciencias sociales (Castro, 2011).
48
Tabla 5. Principales motivos (motivos porque y motivos para) para interrumpir el
embarazo referidos por las adolescentes.
Dichos resultados coinciden con lo planteado por diversos estudios realizados a nivel
regional y mundial, los cuales refieren a que los motivos asociados a la decisión de abortar
en adolescentes son la falta de condiciones para asumir la maternidad, temor a que el
embarazo interfiera en su desarrollo personal, deseo de continuar con sus estudios, no
tener pareja estable o no recibir apoyo por parte de ésta y razones de índole económica
(Menezes, Aquino y Olivera da Silva, 2006; Sanger, 2009; Domínguez et al, 2010; Doblado,
D et al, 2010; Urgellés et al, 2012; Maranhão et al, 2016).
49
Dos de las adolescentes entrevistadas habían abandonado sus estudios y presentaban
antecedentes de maternidad previa, la mayoría se encontraban cursando enseñanza media,
tres estaban cursando carreras universitarias. El perfil del nivel educativo de las mujeres
entrevistadas coincide con la tendencia de los índices de fecundidad para mujeres con nivel
educativo medio o alto en el país: “Las mujeres que retrasan la maternidad (…) son aquellas
que alcanzan mayor acumulación de años de estudio y, por lo general, cuentan con un
proyecto de vida más diverso” (Varela et al, 2014:pp 10), es decir que la proyección
biográfica “moderna” (planteada por Rodríguez, 2008), incluye la postergación de la
reproducción hasta la conclusión de un ciclo previo de formación o incluso
experimentación del mundo.
V: Porque me considero joven todavía, estoy estudiando... creo que era como un stop a mi
vida (Victoria, 18 años).
E.- ¿Cuáles fueron las razones por las cuales decidiste interrumpir el embarazo?
C.- Primero que nada el tema de la edad, los dos estamos estudiando, sería bastante difícil y
también por temas económicos porque por ejemplo a mí todavía me siguen manteniendo mis
padres y no sería correcto y también por temas psicológicos, creo que todavía no estamos
preparados psicológicamente para tener un hijo (Carolina, 18 años).
M: Primero por un tema de edad, de economía, porque yo estaba estudiando nada más, no
tenía trabajo, dependía de mis padres en este caso y no me sentía preparada emocional ni...
con la relación tampoco, era una relación bastante reciente, estábamos hacía por lo menos
siete meses pero realmente no quería imponerme en una relación por tener un hijo en
común, y ya te digo, no contaba con los medios para poder mantener a un niño en ese caso
(María, 19 años).
En este último relato se puede ver que uno de los motivos para interrumpir el embarazo es
la consideración sobre el tipo de relación amorosa, reciente y con escasa o nula expectativa
o interés de proyectar a futuro, diferenciándose de los motivos de la mayoría de las
adolescentes que deciden continuar el embarazo, las cuales presentan expectativas de
formar una familia propia y conservar una pareja.
50
sociedades modernas se encuentran en procesos de transformación, ya sea en las formas
de organización social, en la cultura, política y en la producción de subjetividades. Es en
éste escenario cambiante donde surgen nuevos significados y discursos de sexualidad, los
cuáles contribuyen a transformar ciertos mandatos sociales tradicionales para hombres y
para mujeres (López, 2005). Uno de los mandatos centrales es el valor social de la
maternidad para las mujeres, el cuerpo de la mujer ha estado subordinado a la procreación,
a la generación de vida, dejando en un segundo plano o -incluso- desconociendo que es
fuente de pasión y erotismo. La práctica del aborto voluntario rompe con el mandato
tradicional que limita el cuerpo de las mujeres a su función procreadora, pues confronta y
moviliza las concepciones ideológicas, religiosas y morales que se tiene sobre la sexualidad
y maternidad. Ello puede ser causa de que nuestra sociedad actual continúa relacionando la
maternidad con la idea de ser mujer=madre, siendo la maternidad la función principal de la
mujer a través de la cual alcanzaría su realización. A partir de este enfoque la maternidad
da sentido a la feminidad. Aquí entran en juego las fuerzas sociales que influyen en la
subjetividad de las mujeres, que se pueden analizar mediante lo llamados “mitos” sociales
de la maternidad (conjunto de creencias y anhelos colectivos), éstos forman parte de la
producción de significaciones imaginarias que constituyen lo femenino y masculino, de los
valores y de la subjetividad en cuanto al hombre y la mujer en un momento dado de la
sociedad. Consecuentemente dichas fuerzas sociales ordenan las prácticas (individuales y
sociales, públicas y privadas) de hombres y mujeres (Fernández, 1993).
En base a los motivos que plantean las entrevistadas para interrumpir el embarazo, se
puede afirmar que para éstas continuar un embarazo es percibido o vivido como una
limitación de sus posibilidades a futuro, de desarrollo e inserción en el mercado laboral y en
ese sentido el embarazo es vivido como un problema.
51
Una adolescente manifestó “creo que todavía no estamos preparados psicológicamente
para tener un hijo” , integrando a la pareja en su discurso. Ambos no se sienten preparados
para tener un hijo, a diferencia de la adolescente anterior, considera que la responsabilidad
de cuidado y crianza de un hijo no sólo es responsabilidad de las mujeres sino también de
los hombres.
Nos interesó conocer quiénes y qué espacios influyeron en las tomas de decisiones
adolescentes. Como hemos mencionado anteriormente la investigación disponible señala
que la familia, específicamente las madres juegan un papel muy importante.
Ahí dije: "es el momento de hablarlo", lo hablé con mis hermanas que son las más
confidentes y me apoyaron para contarlo a mi familia, a mi madre, mi padre y bueno, mi
pareja en realidad fue la última enterarse porque sabía yo que era el que más iba a tener
problemas para aceptar mi decisión de interrumpir el embarazo, y fue una situación bastante
complicada, porque él no estaba muy de acuerdo pero supo entender mi postura, y comenzó
el proceso de las consultas y eso con los especialistas (Maria, 19 años)
Castro (1997), plantea que el apoyo social genera la incrementación del bienestar físico y
emocional de los individuos. Siguiendo en esta línea, el apoyo social es el proceso a través
del cual los recursos sociales, comunidad, redes sociales y relaciones íntimas generan la
satisfacción de necesidades básicas, tanto instrumentales como expresivas, en situaciones
de la cotidianeidad o en crisis.
52
Fernández y Tajer ( 2006) señalan que el apoyo brindado por la familia en las adolescentes
que abortan, principalmente de la madre, se puede relacionar con que en los últimos veinte
años parece aceptarse las relaciones sexuales de los adolescentes, las familias reciben, en
muchos casos con fingida naturalidad, a los novios o novias que se quedan a dormir, las
madres acompañan a sus hijas al ginecólogo antes de su primer relación sexual, entre
otros. Dicha "libertad protegida", planteada por Donzelot (1990), se da también frente a
situaciones de embarazo, donde se acompaña afectivamente a la adolescente a su
interrupción. Ello puede reflejar un cambio en las prácticas en algunos sectores con nivel
socioeconómico medio y alto, en donde cuentan con el apoyo familiar, específicamente de
la madre (Fernández y Tajer, 2006).
E: ¿Qué cosas sentís que te ayudaron a vivir ese momento y qué cosas no te ayudaron?
M: Ya te digo, principalmente, lo que me ayudó a pasarlo mejor o bueno, lo menos mal
posible fue el apoyo de mi familia, mis seres queridos y la atención tan rápida y sobre todo
tan comprensiva de los médicos y demás (María, 19 años)
Las madres juegan un papel importante en la decisión de sus hijas, en la medida que su
opinión es importante para las adolescentes, aunque la decisión la hubieran tomado de
manera autónoma. Es decir, la opinión de la madre tiene un peso en cómo las adolescentes
viven y sostienen la decisión que tomaron. No se trata de una opinión que les resulte
indiferente o que rechacen. La madre es para la adolescente un modelo a seguir, lo que
significa una figura de alta incidencia en la toma de decisiones. Quizás el mensaje de apoyo
que brindan las madres a las adolescentes en la decisión de abortar se aleja de la ecuación
mujer = madre, buscando generar en su hija una nueva imagen de mujer, donde no hay una
aceptación de la maternidad como única realización o como destino insoslayable (Lombardi,
1988). La literatura sugiere que la salud sexual y reproductiva de las adolescentes puede
53
ser particularmente influenciada por sus madres ya que son las principales responsables en
la comunicación sobre la sexualidad con sus hijas (Davies et al, 2009).
B: Yo.
Se puede señalar que la familia juega un papel fundamental para la adolescente que
interrumpe el embarazo, ya sea de manera positiva brindándole su apoyo, como al evitar
contárselo por temor a las reacciones negativas que puede generar plantearle que se
encuentra embarazada y su decisión de abortar. La familia se considera la influencia más
relevante para un adolescente, dentro de un familia se transmite cultura, creencias,
tradiciones sociales y religiosas de generación en generación. Las normas, valores y
modelos de comportamiento introducidos en la familia sirven como pilar principal para el
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desarrollo de la personalidad, creencias y actitudes de los adolescentes (Davies et al,
2009).
A: A la mamá de él y al hermano.
A: Claro, están en contra de eso, aparte son, por así decirlo, religiosos. Y ahí sería medio
conflictivo para mí también, enfrentarlo con ellos. No sé cómo reaccionaría.
A: No, de mis amigas y eso, solo mi mejor amiga sabe. Y un amigo pero traté tipo de no
exponer eso porque a veces como cada persona tiene como un pensar diferente, chocan las
ideas y eso y para evitar problemas lo guardé (Analía, 19 años).
C.- Claro, por los prejuicios que hay todavía sobre el tema, sigue siendo bastante tabú
entonces… Aunque está legalizado sigue siendo tabú (Carolina, 18 años).
A pesar que las adolescentes reciben en su mayoría el apoyo de su familia, existe aún el
temor al sanción moral del resto de la sociedad. Ello se ve cuando las adolescentes, en
varias ocasiones, manifiestan evitar contárselo a otras personas.
Y no, en realidad traté de mantenerlo al mínimo... quizá algunas amigas me preguntaban por
qué tan seguido consulta con el médico, yo no le decía específicamente qué consulta tenía y
en realidad no quería que se enteraran más allá del círculo cercano, mi familia, mi pareja y
hasta mi mejor amiga, más confidente... no quise contarlo más allá, principalmente por un
tema de privacidad y prejuicio de los demás (Maria, 19 años)
55
E.- ¿Ni a una amiga?
C.- No, no.
E.- ¿Y eso también por la misma razón o por alguna otra?
C.- No, sí, más o menos por eso (Carolina, 18 años)
C.- Ya después cuando terminé todo el proceso se lo conté a mi padre, mi padre no vive
conmigo pero ta, siempre es re atento pero me daba como miedo a cómo podía reaccionar
pero bien, bien.
C.- Claro, porque mi padre es como más protector aparte yo soy la única nena entonces
capaz que por ahí se lo tomaba medio raro, aunque yo soy mayor ya pero ta, medio
sobreprotector (Candelaria, 19 años)
Para muchas mujeres las creencias religiosas y los valores se contraponen con la
posibilidad de elegir por el aborto, ello genera una situación de tensión entre dichos valores
y la solución de interrumpirlo. Incluso, una adolescente que se encuentra segura de la
validez moral de su decisión de abortar enfrenta el peso del tratamiento social que recibe
por su elección, como sucede en algunos de testimonios anteriormente referidos. Existe una
asociación que se encuentra implícita entre interrumpir el embarazo y el comportamiento
irresponsable, a pesar que el aborto sea una práctica legalizada en nuestro país.
b) Las amigas
A: No, de mis amigas y eso, solo mi mejor amiga sabe. Y un amigo pero traté tipo de no
exponer eso porque a veces como cada persona tiene como un pensar diferente, chocan las
ideas y eso y para evitar problemas lo guardé (Analía, 19 años)
La influencia y apoyo de las amigas no formó parte del discurso de las adolescentes. Ello se
podría relacionar con lo planteado por Sumter et al (2009) en cuanto a la resistencia que
tienen las adolescentes mujeres a la influencia de sus amigas en comparación a lo que
56
sucede con los adolescentes varones quienes son más propensos a la influencia de sus
pares. Los autores lo explican en términos de maduración psicosocial que se da durante
dicha etapa, las mujeres adolescentes presentan mayor control de impulsos,
responsabilidad y mayor grado de conciencia de sus actos, por lo tanto a cuanto mayor
maduración psicosocial menor es la susceptibilidad a la influencia de sus pares.
c) Las parejas
Si bien esta investigación no se centra en el estudio del lugar del progenitor en la decisión
de abortar de las adolescentes, pudimos explorar sobre la participación de sus parejas en el
proceso de toma de decisión. La pareja es un actor importante en la toma de la decisión de
abortar para algunas adolescentes quienes manifestaron haber compartido esa decisión con
sus parejas. Estos casos permiten visualizar que el aborto en tanto decisión reproductiva y
sexual, puede ser un evento compartido, lo que podría hablar de nuevas formas de
relaciones de género en términos de participación reproductiva. En ningún caso, las
adolescentes expresaron haber tomado la decisión bajo presión, por temor al abandono o el
desamor de sus parejas, por temor a la violencia o para satisfacer un deseo de sus parejas.
E: Ta. Entonces, ¿qué fue lo que sentiste en ese momento, qué fue lo primero que pensaste?
S: Nada, que lo iba a tener.
E: ¿Qué no lo querías tener?
S: No, que lo iba a tener.
E: ¿Y después cambiaste de opinión?
S: Sí, lo consulté con él, lo hablamos, y nos pusimos de acuerdo los dos.
E: Fue entre los dos entonces tomar la decisión.
S: Sí.
E: Interrumpirlo entonces fue una decisión que la tomaron los dos juntos.
E: ¿Y se lo contaste a tu pareja?
A: Sí, se lo conté. Cuando se lo conté yo no tenía todavía una resolución, como quién dice,
determinada sino que se lo conté y ahí fue cuando me dijo que tampoco podía. Entonces
como que ta (Analia, 19 años)
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E.- ¿La tomaron en conjunto o tomaste vos sola esta decisión?
C.- No, no. Fue en conjunto (Carolina, 18 años)
E:- Entonces ¿la decisión la tomaste vos sola o fue con él?
G: No, después de que lo hablamos, fue una decisión que yo plantee y que él la aceptó. Y lo
terminamos aceptando los dos digamos (Gloria, 19 años)
mi pareja en realidad fue la última enterarse porque sabía yo que era el que más iba a tener
problemas para aceptar mi decisión de interrumpir el embarazo, y fue una situación bastante
complicada, porque él no estaba muy de acuerdo pero supo entender mi postura, y comenzó
el proceso de las consultas y eso con los especialistas (Maria, 19 años)
E.- ¿Y me decías que ya habías ido al centro de salud ya habiendo resuelto abortar?
C.- Claro, sí, sí, yo cuando fui me hice el test de embarazo y al otro día fui.
E.- ¿Y creés que fueron suficientes para pensar sobre la decisión o ya lo tenías pensado?
C.- No, lo que pasa es como te decía al principio, yo ya sabía (Candelaria, 19 años)
En cambio algunas adolescentes manifestaron estar de acuerdo con los 5 días de reflexión,
ya que en ese lapso pudieron reflexionar.
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E.-estos cinco días te ayudaron a reafirmar la decisión o...?
X: Sí, en esos cinco días estaba pensando en cómo voy a hacer... si quería continuar o no
quería continuar... Y fue... decidí hacerlo por el tema de que no tenía mucho... era la única
trabajando, mi pareja no estaba trabajando, y era difícil porque él pasaba demasiado tiempo
en el hospital con la nena de él.
E: ¿Hubieses preferido interrumpir antes de esos cinco días el embarazo, o no?
X: En realidad, no sé, porque en esos cinco días pude tomar una decisión (Ximena, 19
años).
Se observó que las adolescentes contaban con información sobre la ley de IVE previo al
aborto, lo que pudo haber influido en su toma de decisión. Si bien en algunos casos era
escasa sí contaban con algún tipo información al respecto, la que habían obtenido a través
del diálogo con algún integrante de su familia o de la institución educativa a la cual asistían.
G: No, información no tenía mucha, mi tía me habló un poco de eso y ta (Gloria, 19 años)
A: Sí, estuve investigando, obviamente, cuando supe que estaba pasando, primero busqué.
Aparte tengo un hermano que es doctor entonces siempre hablamos del tema y ya tenía todo
más o menos sabido (Alejandra, 19 años)
A: En realidad, en mi casa se sabía algo pero como nadie había pasado por eso no había
información(Ana, 18 años)
E- ¿Y qué información tenías en ese momento cuando tomaste la decisión acerca del
aborto?
C.- Tenía bastante información porque este año en Derecho, en 6° Derecho vimos
interrupción de embarazo, la ley y todo así que sabía bastante.
C.- Más del tipo de en qué consistía, tipo cuál era el procedimiento y cuál era, en cuánto
tiempo te lo podías hacer y los requisitos que necesitabas para hacerlo(Carolina, 18 años)
Otro factor que influyó en la la decisión de interrumpir el embarazo fue la existencia de la ley
IVE y la disponibilidad de servicios.
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E.- ¿E incidió que haya una ley hoy en día sobre la interrupción del embarazo, influyó en tu
toma de decisión?
C.- Ah sí, definitivamente, creo que si no hubiera sido legal hubiéramos seguido con el
embarazo por los riesgos que se corren cuando es clandestino (Carolina, 18 años)
M: Si, por supuesto, la seguridad de saber que estaba mucho más apoyada, más amparada,
que no iba a ser al tuntún, que no iba a ser una búsqueda a oscuras, a tientas por el tema,
primero que nada, por el tema de la moral, la opinión de los demás y por la inseguridad, que
podía ser algo peligroso, riesgoso, no ser tan seguro como fue este caso (Maria, 19 años)
E: ¿Y cómo incidió en tomar tu decisión que haya una ley de Interrupción Voluntaria del
Embarazo?
A: Buena, me parece, porque fue una oportunidad tanto a mí como a otras mujeres que no
quieren continuar con un embarazo y tenés buena atención, con los profesionales que
requiere y un buen cuidado para la mujer que es lo importante. Y hacerlo correctamente
(Analía, 19 años)
E.- ¿Y que haya una ley de interrupción voluntaria del embarazo incidió en tomar tu decisión?
C.- No, no, no, o sea, por suerte que se legalizó porque sino no sé qué sería de mí. Pero
seguimos todos los pasos que había que dar y no tuve ningún problema (Candelaria, 19
años)
Los testimonios de las adolescentes manifestaron que asistieron a los centros de salud
para interrumpir los embarazos con las decisiones tomadas previamente a concurrir a éstos.
Los centros de salud resultaron lugares confiables y seguros, los profesionales les brindaron
buena atención y cuidados a la mujeres en esas circunstancias, a diferencia de lo que
genera un aborto clandestino el cual lo percibieron como inseguro y riesgos. La legalidad de
la práctica fue un factor determinante en la decisión de abortar. Sin embargo, en otras
mujeres se observó el peso del estigma y el temor a la sanción moral por parte de su
entorno inmediato.
A través de las entrevistas con las adolescentes se buscó indagar en profundidad cómo fue
vivida la experiencia durante el aborto, cuáles fueron sus percepciones, vivencias y
sensaciones.
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Tal como plantea la fenomenología social interpretativa, los significados que le adjudicó
cada adolescente a su experiencia permitieron entender cómo éstas percibieron, se
sintieron y definieron el aborto, y cómo ello a su vez modeló su modo de pensar y actuar. A
su vez el significado de las cosas deriva de la interacción que las personas mantienen con
sus semejantes (como sugiere el interaccionismo simbólico). Dichos significados se
modifican mediante un proceso interpretativo desarrollado por los individuos (Castro, 2011).
DIMENSIÓN 1: DIMENSIÓN 2:
CONDICIONES SENTIMIENTOS Y REACCIONES
EXPERIMENTADOS DURANTE EL
ABORTO
Las adolescentes manifestaron interrumpir el embarazo en sus hogares a través del uso de
la medicación proporcionada por el servicio de salud y ninguna de ellas debió ser internada
o derivada al tercer nivel de atención por complicaciones. En el momento de realizar el
aborto, las adolescentes no recibieron apoyo ni acompañamiento del servicio de salud como
tampoco de los/as profesionales que integran los equipos de IVE. Por lo cual, las
adolescentes dependieron exclusivamente de los recursos de apoyo familiar y social con los
que contaron (o no) para transitar esta experiencia. Dichos aspectos serán analizados con
mayor profundidad en el siguiente capítulo, que refiere específicamente a servicios de
salud.
61
momento. Estudios reportan que los sentimientos negativos, como ansiedad, miedo y
sufrimiento, se ven intensificados por falta de apoyo familiar o del progenitor. (Collado et al,
2008; Vieira LM et al, 2010;Correia et al, 2011;Guimarães Ximenes Neto FR et al, 2011;
Suruagy et al, 2011; Correa, et al, 2012 y Faria et al, 2012; Nunes, Madeiro y Diniz, 2013;
Domingos et al,2013; Comettant, 2016). Por lo que el apoyo social genera efectos directos
sobre la salud de las adolescentes, redujo las consecuencias negativas del acontecimiento
estresante, incrementando el bienestar físico y emocional de las adolescentes en ese
momento (Castro et al,1997; Aranda y Pando, 2013). El apoyo y acompañamiento de su
entorno más cercano, familia y pareja, fueron fundamentales para transitar ese momento.
C.- Sinceramente la pasé horrible, horrible, horrible, pero ta, era algo que tenía que pasar.
Con la primera pastilla todo bien como me dijo la ginecóloga, que hasta me iba a contener un
poco los síntomas porque me sentía mal, horrible, con todos los síntomas del embarazo, no
podía ni comer, horrible, estaba y esto como que me calmó un poco sí, la primera pastilla,
después las otras 4 me las tomé sublingual pasé horrible, decí que estaba acompañada,
porque yo como que lo tomé a la ligera, yo dije ta, me las pongo así en la boca y pasa un rato
y ya está. No, sufrí horrible, horrible, la verdad que sí, que hay que pasar por eso. La verdad
es que pasé mal, mal.
C.- Claro, cuando me habían dado la hoja, la ginecóloga me había explicado todos los
síntomas que podía tener y tuve todos los síntomas. Me explicó que más o menos a la media
hora iba a empezar a hacer efecto, y fue así, a la media hora se me empezó a contraer el
útero, dolor, dolor, dolor, dolor, y después seguido me iba a venir una pequeña diarrea, que
también me vino, y después sangrado y así fue. Bueno, vómitos, náuseas ni hablar, pero
todo eso me lo explicó ella antes de que las tomara, estaba bien informada o sea que yo lo
tomé como a la ligera viste, no pensé que fuera a ser, pero ella me dijo que iba a sentir
dolores muy fuertes, me dio ibuprofeno también para calmar el dolor y duraba creo que me
dijo que 6 horas, bueno, a mí me duró como 6 horas de sufrimiento digamos, pero ta, por
suerte estaba acompañada (Candelaria, 19 años).
Este relato muestra dos aspectos importantes. El primero, la distancia que puede existir
entre la disponibilidad de información previa y la experiencia subjetiva. Es decir, la
adolescente reconoce haber sido informada previamente sobre los signos y síntomas que
podría experimentar, pero esto no deja de ser una información racionalizada que luego será
decodificada e interpretada en la experiencia misma. Lo segundo, es que la distancia entre
la información recibida y la experiencia vivida es interpretada por la propia adolescente
como un acto de irresponsabilidad propia, en el sentido de “haber tomado a la ligera” la
información brindada por el equipo de salud. En el relato de la adolescente, es ella quien se
autoinculpa por lo vivido en tanto no le dio relevancia a la información recibida.
62
Las adolescentes sintieron miedo durante la interrupción, el temor a la muerte por desangre
es una expresión de ello, algunas sintieron dudas que las relacionaron a los prejuicios que
se tiene en la sociedad sobre el aborto. Estudios coinciden en que las adolescentes que
interrumpen el embarazo viven el momento de abortar con preocupación, incertidumbre y
nervios, con temor a una hemorragia que no puedan controlar, dichos sentimientos se
acrecienta con la ausencia de profesionales de la salud que las contengan y ayuden en ese
momento. (Lafaurie, 2005).
G.- Nerviosa.
E.- ¿Cómo?
G.- Nerviosa.
G.- Sí.
E.- ¿Y qué era lo que te ponía nerviosa? ¿Tenías miedo de que no funcione el método o de
no saber qué podía pasarte con el cuerpo?
G.- Sí, eso, tenía miedo de todo. Que me podía venir un sangrado fuerte (Gisele, 19 años)
C.- O sea, pasar por este problema no está bueno, más bien por el tema psicológico y eso.
C.- Porque siempre estás con los prejuicios y los tomas en cuenta. A veces te hacen dudar y
eso.
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Tabla 7. El momento después del aborto: análisis de datos, dimensiones implicadas.
DIMENSIÓN 1: DIMENSIÓN 2:
REACCIONES EMOCIONALES OPINIONES SOBRE EL ABORTO Y
LAS MUJERES QUE ABORTAN
Como ya se mencionó, uno de los objetivos propuestos con el estudio fue identificar y
analizar las repercusiones emocionales del aborto en quienes han vivido esta experiencia.
El alivio y la tranquilidad a nivel emocional que relataron las adolescentes como estado
emocional predominante en el post aborto, podría dar cuenta de una decisión que les
permitió resolver una situación angustiante, aunque no haya estado exenta de
ambivalencias y contradicciones. Por ejemplo, las adolescentes manifestaron pasar de
sentir miedo, ansiedad y dolor -intensificados durante el tiempo que va desde el inicio del
tratamiento para la interrupción hasta que se completa el proceso-, a sentirse aliviadas y
calmadas después, relataron sentirse libres de algo que no querían para ellas en ese
momento de sus vidas. Ello se relaciona con lo que plantean diversos estudios sobre las
emociones que experimentan las adolescentes luego de abortar, entre las que se destacan
alivio, tranquilidad y certeza por la decisión tomada (Menezes, Aquino y Olivera da Silva
,2006; Collado et al, 2008;do Nascimento Pereira et al, 2012; Carvalho Mendes et al, 2014).
64
C.- Al principio cuando yo me enteré tenía bastante miedo, pero después de reflexionar y
eso, pensarlo bien como que me sentí más calmada (Carolina, 18 años)
C.- Y me sentí más tranquila, me sentí más tranquila. Nunca dudé por haberlo hecho decir ay
pero por qué lo hice, no, no. Me sentí mucho más tranquila, era algo que se tenía que hacer
y nunca dudé, nunca me puse mal, porque ay por qué hice esto. No, no. Yo como te digo,
tengo mis metas claras y esto no estaba incluido. Así que ta.
E -¿Así que tus sentimientos cambiaron o no con el paso del tiempo durante el proceso?
Cuando se les pregunta si sus opiniones acerca del aborto y de las adolescentes que
interrumpen el embarazo han variado luego de vivir la experiencia, responden que han
cambiado sus pensamientos sobre el aborto después de haber vivido personalmente la
experiencia, estando de acuerdo con su legalidad, sin embargo plantean diversas
explicaciones y justificaciones de por qué las mujeres interrumpen los embarazos. Ello
puede poner de manifiesto la imposibilidad de ver al aborto como una práctica de no deseo
de tener un hijo prevaleciendo los mandatos sociales y la naturalización de la maternidad.
V: Antes pensaba que estaba mal, hasta que lo viví yo y cambié de opinión. Ahora pienso
que las mujeres que lo hacen lo hacen porque no pueden o no tienen los recursos
necesarios, no tienen tiempo, no tienen quien los cuide, no tienen pareja, no es porque
quieran hacerlo (Victoria, 18 años).
65
económico a diferencias de las otras adolescentes que manifestaron otros motivos como no
tener pareja estable, continuar sus estudios, entre otros.
S: Mal.
S: Porque sí. Porque yo estoy en contra de las personas que se los sacan (Sofía, 18 años).
S: Sí. Yo lo tuve que hacer porque nosotros no estábamos en condiciones de traer otro niño,
para traerlo para que pase mal (Sofía 18 años)
E.- ¿Y tu opinión sobre el aborto y sobre las mujeres y las adolescentes que abortan es
diferente después de haber vivido la experiencia?
C.- No, no. Yo siempre estuve de acuerdo con este tema, antes que me sucediera esto yo ya
estaba de acuerdo, no sé me parece que, principalmente las adolescentes, quieras o no, que
se haya legalizado ayuda bastante porque hay muchas chiquilinas que quizás no pueden
tenerlo, por temas económicos como mi caso, y si no lo hubieran legalizado lo hubieran
tenido igual, y no seguían con los estudios y eso. Aparte por el niño, verdad, porque si no
estás estable económicamente ni psicológicamente no le podés brindar lo que él necesita
para vivir bien.
E- Bien, y tu opinión acerca del aborto y de las mujeres que interrumpen el embarazo
¿cambió después de haber vivido la experiencia?
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C.- En realidad no. Pero pienso que para tener un hijo hay que llegar a un momento de la
vida que le puedas dar las cosas, de que estés trabajando y en un trabajo bien, no en un
trabajo así nomás, y no sé, yo creo que debería haber un poco más de información para las
chiquilinas que son más chicas porque conozco pila de gurisas de mi generación que
quedaron embarazadas y ta como que lo ven como algo normal. Entonces yo creo que
habría que haber un poco más de información, ya hay bastante información pero yo digo,
para informar también en las casas porque, no es algo que digamos, hay que ser
responsable, porque yo, no me cuidé con mi pareja pero tomé la pastilla de emergencia
porque siempre nos cuidábamos porque no queremos eso y ta, y existiendo tantos métodos
yo elegí ese método, tomar una pastilla de emergencia, no funcionó y después hablamos con
la ginecóloga y me dijo que sí, que podían fallar, y ya está subí el escalón, digamos, y ta y fui
por el aborto. De una (Candelaria, 19 años)
Por otra partesi analizamos los casos de las dos adolescentes que abandonaron los
estudios y presentaban antecedentes de maternidad previa, ambas tenían la misma opinión
sobre el aborto, estaban en contra.
E.- Sí. ¿Y por qué crees que las personas pueden juzgarte frente a un embarazo no
deseado?
G.- Porque yo siempre decía que yo nunca iba a abortar, nunca iba a abortar y me tocó a mí.
Y ta, entonces me quedé callada y no dije nada a nadie.
E.- Bien. ¿Tú antes tenías la idea, tú qué pensabas acerca del aborto?
G.- No, yo estaba en contra del aborto. Pero ta, nunca pensé que me iba a tocar a mí
(Gisele, 19 años)
S: No, o sea, yo en realidad estoy en contra de que, porque hay un millón de cosas para
cuidarte, pero ta, me pasó a mí y ta.
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Eventos como la maternidad en la adolescencia caracterizan el inicio de la transición hacia
la vida adulta, incorporándose de forma abrupta a la adultez, que se relaciona con la salida
del sistema educativo, como es el caso de las dos adolescentes mencionadas
anteriormente. Las mujeres con niveles educativos bajos, tienen más incorporados los
estereotipos de género, para ellas la maternidad es una obligación, por ello el embarazo
que se interrumpe ocasiona angustia y la decisión es ambivalente, como es sucede con los
dos casos mencionados.
Uno de los objetivos específicos de la investigación fue analizar el papel del servicio de
salud y la calidad de atención percibida por parte de las adolescentes en su tránsito para
acceder al aborto legal .
En cuanto a la literatura científica disponible sobre la temática, podemos decir que existe
evidencia empírica a nivel regional sobre servicios de salud y mujeres en situación de
aborto inducido que abordan distintas dimensiones de esta compleja relación. Entre ellos,
se encuentra una nutrida y creciente agenda de investigación que recoge y analiza las
opiniones, actitudes y conocimientos de los/as profesionales de la salud sobre aborto.
Pocos de ellos se centran en analizar los dispositivos de asesoramiento profesional y/o
cómo se incorpora un enfoque de género y derechos en las prácticas profesionales
(López, 2015). La producción disponible es auspiciosa pero no es lo suficientemente
robusta para explicar los conflictos, tensiones y resistencias que se registran en la atención
a mujeres en situación de embarazo no deseado y aborto (López y Couto, 2017).
68
mujer realiza la primera consulta de IVE 1. En esa instancia también se solicita ecografía y
estudios clínicos. Las adolescentes manifestaron haber recibido maltrato por parte de los
médicos ecografistas.
Cuando mandan todo urgente, me hacen la ecografía y ahí mi pareja, por más que no fuera
algo buscado, igual entró conmigo, porque yo no quería que faltara a trabajar pero justo era
un sábado que no trabajaba. Me acompañó y le pregunté al ecógrafo si podía entrar mi
pareja y me dijo que sí y cuando lo fui a buscar me dijo "pero es para un IVE?" sí, "entonces
no". Pero no era para ver la ecografía, era para sentirme acompañada (Ana, 18 años).
A: Cuando me saqué la ecografía, ese día fue feo porque no sé si la muchacha no vio que
decía que era para una IVE y ella no paraba de preguntar si lo quería ver o no, no da. Y
como que yo estaba viendo hasta que le dije que no quería ver. No sé a veces como si las
personas están en contra, no sé, te agarra con la idea de no y me sentí como un poco rara
(Analía, 19 años).
C.- Me atendió bien de bien, el tema es que no sabía que yo era el caso de la interrupción del
embarazo entonces me decía lo querés ver, vas a ser mamá, pero claro, nadie le había dicho
viste (Candelaria, 19 años)
69
a la atención del embarazo y el parto y no siempre es reconocida como una práctica
relacionada con el aborto.
M.-Y negativamente, nada, el tener que pensar en qué dirán, por ejemplo, cuando una
enfermera me llamaba y comentaba algo en voz alta y escuchaban las personas en la sala
de espera, por ejemplo...
M: Sí, en una consulta rápida, que fui a entregar unos papeles no me acuerdo bien en qué
momento fue, creo que entregué unos resultados y una enfermera me dijo como que bueno
que ya los recibía la ginecóloga y cuando tuvieran resultados me llamaban y como que lo
hablamos ahí un momento enseguida en la sala de espera y fue un poco incómodo, como te
digo, qué pensarán los demás. Si se enteran, si saben... un poco el tema de señalar (María,
19 años)
A diferencia de las experiencias que hemos relatado, se puede decir que las adolescentes
expresaron un punto de vista positivo y una experiencia satisfactoria con respecto a la
atención brindada por otros profesionales de los equipos de IVE que intervinieron en la
segunda consulta. Destacaron la sensibilidad, su capacidad de escucha, comprensión y la
confianza que les generaron, éstos se conformaron como factores protectores y
habilitantes que las adolescentes necesitan en esas circunstancias.
E: ¿Qué cosas sentís que te ayudaron a vivir ese momento y qué cosas no te ayudaron?
M: Ya te digo, principalmente, lo que me ayudó a pasarlo mejor o bueno, lo menos mal
posible fue el apoyo de mi familia, mis seres queridos y la atención tan rápida y sobre todo
tan comprensiva de los médicos y demás. (Maria, 19 años).
A: Yo, por ejemplo, me sentí apoyada, no me sentí señalada, me sentí cómoda. Como que
no tenía miedo de decir lo que me pasaba (Ana, 18 años)
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E: Por último para ir terminando, ¿Qué tres aspectos positivos me podés decir acerca de la
atención que recibiste?
A: Sinceramente, sentí más apoyo ahí que en mi propia familia (Ana, 18 años)
También la discreción de todos, supieron ser muy respetuosos y muy discretos en el tema
personal y como te digo, la empatía, la buena onda que pusieron para charlar y escucharme
y demás (María, 19 años).
Me gusta que pueda ser así, un proceso tan completo y tan presente, en todos los aspectos,
físico y emocional, que se tenga en cuenta cómo se siente la persona, más allá de que como
te digo a veces juzga que está mal o está bien, que lo que se va a llevar a cabo se haga bien,
sanamente (María, 19 años)
C.- Bueno, yo creo que uno de ellos sería que desde que yo entré a la consulta con la
ginecóloga en ningún momento me juzgó, en ningún momento me dijo mejor lo tenés o por
qué hacés esto, o sea, ninguno de ellos me juzgó por mi decisión, por lo que yo decidí.
Después otra, que fueron súper amables, súper atentos y lo otro sería que la información,
que siempre me estuvieron informando. Las dudas que yo tenía me las respondieron
(Candelaria, 19 años)
E:Si tuvieras que decirme tres aspectos positivos de la atención que recibiste, ¿cuáles
serían?
E:Si, de la atención…
G:Me parece… que me gustó como me trataron, la verdad que se preocupan en saber qué
haces, se interesaban mucho en mis estudios y se dieron cuenta que sí me afectaba. Porque
71
capaz que en otros casos es diferente. Es como que ta… se fijaron mucho en eso también,
en cómo era mi vida (Gloria)
A: Bien, o sea bien, muy amables, a una le da un poco de nervios, por eso, al exponer pero o
sea, ellos no tienen un mal concepto que van a ir y ese grupo como que va a tratar de
impedir que vos lo hagas pero no, jamás me dijeron no, no lo haga o sí lo haga sino que me
ofrecieron toda la seguridad que iba a estar bien, que me iban a atender bien (Analía, 19
años)
Nunca impusieron una opinión personal, que eso es importante, fue todo profesional
(Bárbara, 18 años)
Tal como menciona Morales Calatayud (2015) la salud debe ser entendida como una unidad
inseparable de los componentes subjetivos, biológicos y sociales. Los individuos son los
protagonistas de su salud y ésta es un componente relevante de sus vidas, sus
motivaciones, y su afectación es fuente de malestar subjetivo. Las personas, en este caso,
las adolescentes son protagonistas activos de su propia salud y no receptores pasivos de
influencias externas.
Los resultados del estudio ponen de manifiesto que cuando se habla de autonomía en el
campo de la sexualidad, ésta se encuentra muy ligada al concepto de empoderamiento, ya
72
que se relaciona con la necesidad de generar y garantizar condiciones que permiten un
proceso de construcción de autocuidado a través del autoconocimiento y disfrute del
cuerpo, el ejercer plenamente sus derechos. Por lo tanto, empoderamiento significa
considerarse y sentirse con poder para tomar decisiones sexuales y reproductivas de forma
responsable y autónoma, informada y respetuosa (López, 2011), en éste caso tomar la
decisión de interrumpir un embarazo de manera voluntaria.
73
La tercer consulta (IVE 3), es donde la mujer accede al aborto propiamente dicho ya sea a
través del método farmacológico, es decir a través de medicamentos por vía oral, bucal o
vaginal, o por el método quirúrgico, mediante la utilización de procedimientos
transcervicales para finalizar un embarazo, entre los que se incluyen la aspiración manual
endouterina (AMEU) y la dilatación y evacuación (OMS, 2012).
En Uruguay, los servicios de salud cuentan con medicación para aborto farmacológico (un
compuesto de misoprostol y mifepristona), disponible en las farmacias de los servicios sin
costo bolsillo a las usuarias de servicios públicos. Los datos sobre aborto muestran que en
los últimos cinco años en el SNIS, el método utilizado ha sido mediante medicamento
(Ministerio de Salud, 2017). Esto podría responder por un lado, a las recomendaciones de
guía técnica (Ministerio de Salud, 2016b) sobre el uso de aborto farmacológico por ser más
seguro y menos invasivo que el quirúrgico; por otro, al bajo conocimiento y uso de la AMEU
por parte de los ginecólogos uruguayos; y finalmente, a la preferencia por prescribir
medicación. En cuanto a ésto las adolescentes expresaron desconocer el método
quirúrgico, estando desinformadas sobre dicho método. Sin embargo, en la Guía técnica
(Ministerio de Salud, 2016b) en el apartado “Método para la interrupción voluntaria del
embarazo”, se plantea que las mujeres deben ser informadas sobre los métodos seguros y
que el método farmacológico debe ser considerado una alternativa de elección a ofrecer y
no la única.
74
expuesto por las adolescentes, en ésta etapa del proceso el único apoyo que contaron fue
de su entorno más cercano y no del equipo de IVE.
En el siguiente caso se puede ver que algunas adolescentes hubiesen preferido elegir
realizar el IVE en un servicio de salud y no en su domicilio, para mayor cuidado de su salud
mediante el acompañamiento de profesionales.
S: En mi casa.
S: Sí.
E: ¿Y por qué?
S: Y porque sinceramente cuando yo tomé la primera pastilla, me dijeron que podía caminar
normalmente y cuando tomé las otras cuatro que ya estaba acostada que empecé con dolor
abdominal y todo, cuando fui al baño no había largado nada.
E: El feto.
S: Claro.
S: Fui, al otro día yo fui a emergencia y me revisaron y me dijeron que el útero está normal
como si hubiera tenido familia (Sofía, 18 años).
E.- ¿Y en ese caso, en la tercera consulta, este proceso lo hubieses preferido transitar ese
momento en otro lugar? Por ejemplo, preferido que la situación del IVE 3 se haya dado en un
hospital o bueno, en tu casa estabas bien para que sea.
G.- Sí, en mi casa estaba bien para que lo haga, sí. Ta, capaz que también me gustaría tenerlo
en un hospital por si me venía un sangrado fuerte, yo qué sé, también pero ta, no (Giselle, 19
años)
Por otro lado, cuando manifestaron lo que vivieron en el post aborto (IVE 4, consulta para
confirmar la interrupción, así como asesorar en anticoncepción a la consultante), sucede lo
contrario a la experiencia que tuvieron con el IVE 2, anteriormente desarrollada.
En el siguiente testimonio se deja de ver el maltrato que recibió una adolescente por la
médica que la atendió al volver al centro de salud por sentir dolor después del aborto, el
75
decirle "nena" refiere a la subordinación como mujer y niña, lugar que se le atribuye a la
mujer en la interacción médico-paciente, subordinada y débil.
el señor de la ecografía que estaba medio malhumorado pero bueno, cuando no dejó pasar a
mi novio y eso, y después cuando fui al IVE4 que fue la confirmación yo le pregunté, tenía
una mancha negra que se veía y no me quiso decir nada, me miró con cara de callate la
boca, porque le pregunté qué era eso. Y me dijo que estaba todo bien.
A: No (Ana, 18 años)
En el relato anterior se puede observar maltrato del ecografista hacia la adolescente, éste le
niega y manipula información sobre el procedimiento médico. En base al concepto de
violencia obstétrica ya mencionado, se podría decir que se vuelve a ejercer violencia por
parte del médico ecografista hacia la mujer, pues ésta tiene derecho a recibir información
sobre el procedimiento médico que se llevó a cabo. (Villanueva et al, 2016).
6
Centro Hospitalario Pereira Rossell.
76
En relación a ésta última consulta (IVE 4) las adolescentes manifestaron asistir a los
controles posteriores a la realización del aborto y que éstos les fueron de utilidad, se les
asesoró y brindó información sobre métodos anticonceptivos.
77
Por otra parte, el tiempo fue un punto relevante que las adolescentes trajeron al momento
de realizar un balance de la atención recibida. Del relato de algunas de ellas se desprende
conformidad con el tiempo que implicó todo el proceso de atención.
L: Los que me atendieron ahí todo bien, todo bastante bien, como que estaban todos
preocupados en el sentido que fuera rápido, que todo pasara rápido, para que no pase más
tiempo.
L: De 7.
L: Si.
E:¿Alguna cosa negativa? ¿O que no ta hayas sentido muy cómoda en algo?¿Algún aspecto
negativo?
L: Por ahora ninguno, porque la verdad que me atendieron bastante bien, fueron bastante
rápido (Laura, 18 años)
E.- ¿Y si me tuvieras que decir tres aspectos positivos de la atención que recibiste, cuáles
serían éstos?
G.- O sea… en sí, no…puede ser que… no sé, los tiempos, pero eso ya es relacionado a la
salud pública, que vas a hacerte la ecografía y te dan fecha para…
E:Ahh¿te demoraron?
G.-Si demoré bastante… son 10 días después que hay que llevarle la última ecografía, pero
demoré un poquito más, pero de ellos, de en cuanto a mí no hay nada negativo, porque la
verdad que me atendieron muy bien.
G.- Pero sí… capaz… cambiarias el tema de los tiempos (Gloria, 19 años)
78
paciente, a través de ésta lógica institucional se limita a la autonomía de las adolescentes al
imponerles sus propios ritmos, por lo que no es de extrañar que las adolescentes lo resalten
como un punto negativo al momento de realizar el balance de la atención recibida.
Recordemos que en el caso de la IVE el tiempo juega una rol primordial, ya que la ley
habilita a realizar el aborto por sola voluntad hasta las 12 semanas de gestación. Según el
“Manual de procedimientos para el manejo sanitario de la interrupción voluntaria del
embarazo” (Ministerio de Salud, 2016) las consultas y acciones derivadas del proceso de
IVE deben ser consideradas como una urgencia de salud y obliga al equipo de salud y las
instituciones a proceder como tal.
Los servicios de salud son instituciones heterogéneas, donde se pueden visualizar prácticas
de profesionales en el proceso de IVE basadas en la escucha, asesoramiento y respeto
hacia las adolescentes como también malos tratos. Dichas prácticas remiten a
concepciones muy diversas sobre las mujeres en situación de aborto, aunque sea llevado
dentro de un marco legal en los servicios de salud, lo que da cuenta de los desafíos que
aún persisten para una atención de calidad.
Por otro lado, se puede constatar el papel fundamental y clave que juegan los profesionales
a la hora de intervenir en el proceso de IVE, su relevancia consiste en que mediante sus
acciones y prácticas éstos reproducen (o transforman) ordenamientos jerárquicos de
género, clase, edad. Los/as profesionales saben del poder que tienen sus palabras, saben
que desde su autoridad tienen la posibilidad de incidir en los posicionamientos subjetivos de
las mujeres, en éste caso de las adolescentes. Pero, además saben que ese poder lo
pueden utilizar a favor de la decisión de las mujeres, y que el asesoramiento debe ofrecer
apoyo emocional e información para reforzar las condiciones para el ejercicio del derecho a
decidir, sea ésta la decisión que sea. El papel de los/as profesionales es altamente
significativo, pues desde su lugar de mediación entre las adolescentes y los servicios se
puede favorecer o inhibir el acceso oportuno al aborto legal, promoviendo o no desde sus
acciones técnico-profesionales, el derecho de las mujeres a decidir sobre su capacidad
reproductiva (López y Couto, 2017).
3.5 DISCUSIÓN
El estudio realizado tuvo como principal objetivo analizar las experiencias subjetivas de las
adolescentes que decidieron abortar en el marco de los servicios de Interrupción Voluntaria
del embarazo (IVE) en Montevideo Uruguay, desde las perspectivas de las propias
adolescentes.
79
En el siguiente gráfico se expresa la relación entre la ley de IVE, los servicios de salud y las
experiencias de las adolescentes que abortaron, que como ya hemos mencionado, debe ser
considerado en tanto proceso que tiene un antes, un durante y un después (Carril y López,
2008).
80
Fuente: elaboración propia
81
descripciones que realizaron las adolescentes sobre sus experiencias de IVE en los
servicios de salud, buscando analizar el aborto como un proceso situado en un contexto
socio-histórico y político de servicios legales de aborto en el marco del SNIS. Los resultados
proporcionaron nuevos elementos acerca de cómo este contexto interactúa con las
experiencias de las participantes.
Según Pantelides (2003), los factores sociales que influyen en el embarazo y la fecundidad
adolescente pueden ser tomados como una serie de círculos concéntricos o niveles de
análisis, que van desde lo más alejado (el nivel macrosocial) a lo más próximo a la conducta
misma, como el nivel de los conocimientos, actitudes y percepciones individuales de las
adolescentes. En el nivel macrosocial se pueden encontrar las pautas culturales, la
estructura socioeconómica (estratificación social), los roles de género y las políticas
públicas dirigidas a la salud reproductiva adolescente. También parte del contexto social,
pero más “próximas” al individuo, se destacan la estructura familiar y los grupos de
sociabilidad (docentes, grupos de pares) y el lugar de residencia, son factores relevantes,
así como la existencia de servicios de prevención y atención en salud (en particular en salud
sexual y reproductiva) y la disponibilidad de recursos anticonceptivos. Las características
específicas de las personas determinan el grado de “vulnerabilidad” que las lleva a
fecundidad precoz como su edad, situación socioeconómica, nivel de educación y su
pertenencia a un grupo étnico. Para finalizar plantea que las percepciones, actitudes y
82
conocimientos relacionados a los roles de género, al ejercicio de la sexualidad y a la
prevención del embarazo, influyen en la adopción de conductas reproductivas conducentes
(o no) a una fecundidad temprana.
La experiencia de las adolescentes de nuestro estudio están determinadas por las políticas
públicas vigentes en el país. La existencia de un SNIS de cobertura universal y de una ley
IVE implementada en todo el sistema de salud, es un elemento clave para comprender el
relato de las adolescentes. Como se pudo ver en el estudio la legalidad de la práctica fue
determinante para tomar la decisión de abortar de las adolescentes. La decisión de
interrumpir el embarazo fue influenciada por la existencia de la ley de IVE. Esta ha
favorecido mejores condiciones para transformar las experiencias del aborto en una práctica
legal y también legítima en términos de sujetos autónomos con derecho a decidir sobre su
cuerpo.
Carril y López (2008), sostienen que existe directa relación entre las restricciones legales,
clandestinidad y la construcción de subjetivaciones, así como las significaciones que se le
da al aborto. El contexto, según estas autoras, se impone como texto en donde se procesa
la experiencia. Con ello podemos ver cómo los determinantes estructurales se relacionan
con el nivel micro, mediante las conductas, los modos de actuar y pensar y las emociones
de las adolescentes que vivieron estas experiencias. Por ejemplo, la disponibilidad de
recursos económicos (relacionado con las condiciones económicas), fue presentado como
uno de los motivos principales para tomar la decisión de abortar, pues las adolescentes no
trabajaban o dependían económicamente de sus padres. Asimismo, este motivo, es
frecuentemente utilizado por las mujeres como justificación del aborto ya que es
considerado un argumento aceptado socialmente (López, 2015). Se podría suponer que
estas adolescentes expresaron la imposibilidad económica como motivo para abortar ya que
se trata de una condición limitante, según lo planteado por Schutz, ésta sería una razón que
es socialmente aceptada (Hernández y Galindo, 2007), a diferencia del no deseo de hijo en
ese momento de la vida que contraviene una valoración social sobre la maternidad como
sentido de la feminidad.
Los motivos específicos aducidos por las adolescentes para interrumpir el embarazo (la
edad temprana, la imposibilidad económica, la continuación de los estudios, no se sentían
preparadas emocional y psicológicamente, relación de pareja reciente o no estable y el no
deseo de hijo) coinciden con lo planteado por otros estudios realizados a nivel regional y
mundial (Menezes, Aquino y Olivera da Silva, 2006; Sanger, 2009; Domínguez et al, 2010;
Doblado, D et al, 2010; Urgellés et al, 2012; Maranhão et al, 2016).
83
El servicio de salud no jugó un papel relevante en la toma de decisión de interrumpir el
embarazo. Las adolescentes concurren al servicio con la decisión ya tomada, que es
reafirmada en el proceso de consultas previstas. En este sentido, los cinco días que
mandata la ley a esperar para realizar el aborto luego de la consulta con el equipo
multidisciplinario son evaluados como innecesarios en la medida que la consulta no incidió
en su decisión. Para las adolescentes, estos cinco días podrían evitarse, manifestando que
generaron angustia y ansiedad. La mayoría de las adolescentes plantearon que fue una
decisión tomada de manera autónoma, en donde la opinión de sus familias (especialmente
de las madres) y parejas fueron tenidas en cuenta y valoradas al momento de tomar la
decisión.
Las adolescentes que tenía pareja plantearon que fue una decisión tomada en conjunto. El
aborto tiene una relación estrecha con el vínculo de pareja y la participación de los varones
es importante porque puede incentivar o desalentar la decisión (Figueroa, 2012). Estos
casos permiten visualizar que la decisión de abortar fue compartida, lo que podría sugerir
que nuevas formas de relaciones de género, más equitativas, se organizan entorno a la vida
sexual y reproductiva de las personas más jóvenes. En estas adolescentes se pudo
observar relatos que se sustentan en el reconocimiento de sí como sujetas de derechos, y
si bien estos posicionamientos no están exentos de ambivalencias, abren paso a nuevas
configuraciones de sentido sobre la sexualidad de las mujeres, la maternidad y el aborto.
Para estas adolescentes el aborto fue una experiencia desagradable a pesar de haber
estado acompañadas en ese momento por integrantes de sus familias o por sus parejas. En
este sentido, la disponibilidad o no de recursos de apoyo social y familiar son un factor
importante que hace a las condiciones diferenciales en las que tiene lugar el proceso y la
práctica en sí.
84
Se observó que el apoyo de la madre es clave para dirimir dicha situación, las adolescentes
buscaron su ayuda. El análisis de la relación madre - hija adolescente en situación de
aborto es un tópico que merece mayor tratamiento y análisis mediante el desarrollo de
estudios específicos. La opinión de la madre no resulta indiferente, tiene un peso
significativo en cómo las adolescentes viven y sostienen la decisión de abortar. La madre es
para la adolescente un modelo a seguir, lo que significa una figura de alta incidencia en la
toma de decisiones reproductivas y sexuales (Davies et al, 2009).
Como ya fue referido, Castro (1997), plantea que el apoyo social genera la incrementación
del bienestar físico y emocional de los individuos. Siguiendo en esta línea, el apoyo social
es el proceso a través del cual los recursos sociales, comunidad, redes sociales y
relaciones íntimas generan la satisfacción de necesidades básicas, tanto instrumentales
como expresivas, en situaciones de la cotidianeidad o en crisis. A pesar de que las
adolescentes reciben en su mayoría el apoyo de su familia, existe aún el temor al sanción
moral del resto de la sociedad. Ello se observa cuando las adolescentes en varias
ocasiones manifiestan evitar contárselo a otras personas.
85
adolescentes dependieron exclusivamente del apoyo de sus familias o personas cercanas,
lo cual generó situaciones dispares en sus experiencias. Ello puede ser considerado una
limitación de la implementación de la ley en los servicios de salud, pues las adolescentes
dependen únicamente del apoyo de su entorno social más cercano, sin la posibilidad de
comunicarse con un profesional de la salud que pueda responder sus preguntas y brindarle
ayuda.
El asesoramiento por parte del equipo multidisciplinario que tiene lugar en la segunda
consulta, es un aspecto valorado muy positivamente por parte de las adolescentes: la
información sobre el procedimiento y el apoyo emocional les generó seguridad. El acceso a
la información sobre el procedimiento de IVE, en este caso sobre el uso de la medicación,
sus características, formas de administración, signos esperables, etc, es fundamental para
las mujeres que toman la decisión de interrumpir un embarazo. Contribuye a que las
mujeres sientan mayor dominio y control sobre una situación que genera inseguridad, temor
y ansiedad; a interpretar las señales que emite su cuerpo o saber proceder ante signos de
alerta. La información es una herramienta de empoderamiento y favorece la autonomía en
salud sexual y reproductiva. Por lo tanto, que las adolescentes tengan información clara,
precisa y pertinente para agenciarse y gestionar la práctica del aborto farmacológico tal
como se ofrece actualmente en el sistema de salud, es un aspecto relevante para favorecer
las estrategias de afrontamiento. Sin embargo, como hemos mencionado, la información es
una condición necesaria pero no suficiente para la apropiación y ejercicio de los derechos
sexuales y derechos reproductivos.
Los resultados del estudio dejan visualizar que el embarazo y la maternidad en edades
tempranas se produce en contextos donde se suele rechazar el aborto y se condena
moralmente a las mujeres que deciden interrumpir un embarazo, se incorpora
subjetivamente la sanción social y el estigma del aborto. Los relatos de las adolescentes
con maternidad previa que hemos entrevistado permitieron observar el peso del estigma
internalizado, el sentirse mal con la decisión propia fue transferido hacia quienes deciden
abortar: “Porque yo estoy en contra de las personas que se los sacan” . Estas adolescentes,
a pesar del estigma y del temor a la sanción social, tomaron la decisión de interrumpir ese
nuevo embarazo. Ellas, que viven en un clima cultural y familiar de alta valoración de la
maternidad como sentido de la feminidad y destino del ser mujer, pusieron en valor otros
proyectos para sus vidas.
86
subordinado a su función procreadora. Como se pueden ver en los resultados del estudio, el
aborto como decisión desdice este mandato histórico al postular el no deseo de hijo como
legítimo. Éstos aspectos se ponen en juego, de manera compleja en los procesos de toma
de decisión frente a un embarazo que no fue buscado y que enfrenta a la mujer a una
decisión con pocas alternativas: continuar o interrumpirlo (López, 2016). Ello se puede
evidenciar cuando las adolescentes manifestaron los motivos para interrumpir el embarazo,
entre ellos, dependencia económica y priorización de sus proyectos personales y educativos
frente a la maternidad. Para éstas continuar un embarazo es percibido o vivido como una
limitación de sus posibilidades a futuro, de desarrollo e inserción en el mercado laboral y en
ese sentido, el embarazo es considerado como un problema. Ello podría ser indicio de
transformaciones sociales sobre la maternidad como destino y del derecho a decidir en las
adolescentes. La práctica del aborto legal rompe con el mandato tradicional que limita el
cuerpo de las mujeres a su función procreadora, pues confronta y moviliza las concepciones
ideológicas, religiosas y morales que se tiene sobre la sexualidad y maternidad, generando
una transformación del valor social de la maternidad para las adolescentes que cuestiona la
idea de ser mujer como sinónimo de ser madre.
Por otra parte, es relevante mencionar que la captación de adolescentes para realizar las
entrevistas fue uno de los puntos críticos de la implementación del estudio, así como
también se presentaron retos en el momento de llevarlas a cabo. En primer lugar, porque
ésta fue mi primer experiencia como investigadora en trabajar con dicha población lo que
significó un gran desafío al realizar las entrevistas. La realización de entrevistas en temas
sensibles como el que aborda este estudio y hacerlo, en especial, con población
adolescente supone poner en juego un conjunto de habilidades y destrezas que implicó un
aprendizaje en lo personal. Por otro lado, la limitación en el uso del lenguaje en estas
entrevistadas, con un vocabulario escaso, con frases repetitivas y breves, fue una limitante
para el desarrollo de un estudio de abordaje cualitativo.El lenguaje juega un papel relevante
para que el entrevistador/a pueda comprender los relatos de las experiencias de las
entrevistadas, el cual puede diferir en función del nivel socioeconómico, el nivel educativo,
la educación sexual, entre otros, por lo que muchas de las adolescentes elaboraron un
relato poco detallado para describir sus vivencias.
87
persisten los efectos estigmatizantes de la práctica, donde subsiste en el imaginario de las
adolescentes el temor a la sanción social y a ser juzgadas por su entorno. Ello forma parte
de las dificultades y de los retos de investigar sobre un temática sensible y controversial,
atravesada por concepciones ideológicas, religiosas y valores morales sobre la sexualidad y
maternidad (Frost et al, 2014).
88
CONCLUSIONES
Si bien los resultados permitieron explorar y analizar la vivencias antes, durante y después
del aborto de las adolescentes, se requiere generar mayor conocimiento que permita
identificar y analizar otras dimensiones del problema. La investigación realizada echa luz
sobre algunas dimensiones del aborto como proceso y como evento situado en un
determinado momento de la vida. Este proceso debe analizarse en su contexto social e
histórico más amplio así como en su relación con las determinaciones sociales que
producen los modos de vivir y dar sentido a las propias experiencias.
Los embarazos fueron no intencionales, tal como muestran los datos disponibles para
población adolescente en nuestro país. A pesar de ello, las adolescentes hicieron un uso
inconsistente de los métodos anticonceptivos o no los usaban, aduciendo que éstos son los
responsables por no ser seguros o fallar. En consonancia con lo que sugieren otros estudios
realizados sobre el tema, la investigación muestra el papel que juega la madre de las
adolescentes en el proceso de toma de decisión. El análisis de los motivos aducidos para
abortar ilustra acerca del peso que tienen las razones socialmente aceptadas, incorporadas
como motivos propios. Las adolescentes concurren al servicio de salud con la decisión ya
tomada y, en todo caso, buscan en los profesionales comprensión y apoyo para concretar
su decisión. Dado que los servicios de salud recomiendan el aborto farmacológico en
nuestro país, mediante la medicación que se dispone en las farmacias del sistema de salud,
todas las adolescentes interrumpieron sus embarazos en sus hogares. Esto genera
ansiedad y temor y las deja en situación de vulnerabilidad al depender de los recursos de
apoyo que dispongan (o no ) en sus familias. A ello debe sumarse que el servicio de salud
no ofrece acompañamiento de ningún tipo durante la práctica ambulatoria del aborto. Es
decir, las adolescentes no tienen un teléfono de referencia al cual llamar o no cuentan con
apoyo de un profesional acompañante en caso de así necesitarlo. Finalmente, los
resultados muestran que las adolescentes manifestaron sentirse aliviadas luego del aborto
por haber resuelto una situación que no deseaban para ellas.
89
- la influencia de la madre de la adolescente en la decisión de su hija. El tipo de influencias
que ejercen, los motivos para influenciar en una u otra dirección, los ideales reproductivos
de las madres y lo transmitido a sus hijas, las valoraciones de las madres sobre el aborto y
sobre la maternidad temprana.
- experiencias subjetivas de las adolescentes que abortan en otros departamentos del país
y en el ámbito mutual.
Esta tesis tuvo como propósito contribuir en esta dirección, al desarrollo de investigación
sobre aborto mediante el estudio específico de las experiencias de las adolescentes, que
como vimos por el ciclo vital que viven, presentan particularidades que merecen especial
atención. Los resultados que hemos presentado pueden ser de utilidad para orientar la
implementación de la ley de IVE en el caso uruguayo como también para comprender las
experiencias de aborto que viven las adolescentes en distintos países de América Latina y
el Caribe, donde en la gran mayoría de los casos, éste tiene lugar en condiciones de
ilegalidad, clandestinidad e inseguridad.
.....................................
90
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103
ANEXOS
Número de entrevista:
Fecha:
Entrevistadora:
Nombre o seudónimo de entrevistada:
Edad entrevistada:
Barrio:
Ultimo año aprobado de Enseñanza:
Centro de Salud en el que se atiende:
Local donde se atiende (policlínica
dependiente, IM, BPS o Centro de
Salud):
Lugar de realización IVE 1:
Lugar de realización IVE 2:
Lugar de realización IVE 3:
Lugar de realización IVE 4:
Mes y año en que se hizo IVE 2:
¿En qué momento pensaste o sospechaste que podrías estar embarazada? ¿Qué
hiciste? ¿Qué fue lo primero que pensaste? ¿Cómo te sentiste ante esa
posibilidad?¿Estabas utilizando método anticonceptivo? Cual?
¿Quién fue la primera persona a la que recurriste cuando supiste o supusiste que
estabas embarazada? ¿Te resultó difícil contarlo? ¿Por qué?
Cuando te diste cuenta que estabas embarazada, de cuantas semanas de
embarazo estabas?
104
Toma de decisión e IVE 1
¿Tu familia se enteró de esta decisión? (indagar si todos, solo la madre, en qué
momento se enteró) ¿Qué piensan ellos/asde la decisión que tomaste ? ¿La
opinión de tu madre influyó en tomar la decisión de abortar?
Pudiste conversar con alguien sobre la decisión a tomar? Con quienes? ¿Como te
sentiste?
¿Recibiste apoyo de alguien (pareja, familia, amigo/a)? ¿Cómo fue ese apoyo?
¿Que información tenías sobre el aborto cuando tomaste la decisión?
¿Cómo incidió en tu decisión el hecho que haya una ley Interrupción Voluntaria
del Embarazo?
¿Podría describir todos los pasos que transitaste desde que supiste que estabas
embarazada hasta que termino el aborto?
105
¿Realizaste todas las consultas que te indicaron en el centro de salud?
A la primer consulta que fuiste al centro, ¿ingresaste sola o acompañada?, en el
caso que de haber sido acompañada ¿por quién? '¿hubiese preferido haber
ingresado a consulta sola?, ¿por qué?
Cuando supusiste que estabas embarazada, ¿a qué lugar, centro de salud fuiste?
¿Cómo fue la información que te dieron en ese lugar? ¿te sirvió? ¿te quedaste con
alguna duda? ¿por qué?
¿Cómo fue la primer consulta y los exámenes que te hicieron? ¿Cómo fue la
relación con las personas que te atendieron en esta primer consulta
(profesionales, trabajadores del servicio, etc.)? ¿Cómo te sentiste atendida? ¿por
qué?
IVE 2 e IVE 3.
¿Cómo fue la consulta con los profesionales en la segunda consulta? ¿La consulta
fue con los tres profesionales juntos o separados? ¿Crees que esto te benefició o
perjudicó?
¿Cómo fueron los cinco días de reflexión? ¿Fueron suficientes para pensar sobre
la decisión? ¿Pensaste en continuar el embarazo en esos cinco días? ¿Crees que
modificó en algo tu decisión?
En los cinco días de reflexión, ¿la información que recibiste ayudo a que tomaras
o reafirmaras la decisión? ¿Hubieras preferido interrumpir el embarazo antes de
esos cinco días?
¿Dónde realizaste la tercer consulta IVE 3? ¿En el mismo lugar donde tuviste las
consultas de IVE 1 y 2? ¿Cómo te pareció eso? ¿Hubieras preferido transitar ese
momento en otro lugar (por ejemplo un hospital o su casa)?
106
En el caso de que el aborto haya sido con método quirúrgico: ¿dónde lo hiciste?
¿Te acompaño alguien en ese momento? ¿Cómo te sentiste con ese método?
En el caso de que el aborto haya sido con método quirúrgico: ¿Cómo te sentiste?
¿Cómo fue la atención? ¿Crees que podría haber sido distinta? ¿Sintiste dolor?
¿Tu opinión sobre el aborto , sobre las mujeres y adolescentes que abortan es
diferente después de haber vivido la experiencia?
IVE 4
En el caso de que haya ido a IVE 4: ¿te contactaron para que vayas o ya tenías
agendada la consulta desde antes de realizar el aborto? ¿dudaste en ir? ¿Por qué?
¿te sirvió? ¿cómo fue el trato de los/as profesionales de la salud? ¿qué te dijeron
en la consulta?
¿Te hubiera gustado volver a consultar con alguno de los profesionales que
participaron en IVE 2? ¿Con alguno en especial? ¿por qué?
En el caso de que no haya ido a IVE 4: ¿Por qué no fuiste a la consulta post
aborto?
107
Módulo 2: Calidad de la atención y vulneración de derechos.
¿Cómo evalúas la atención de los profesionales de la salud en todo el proceso?
¿Y tres negativos?
En el caso de que hayan habido aspectos negativos, ¿lo comentaste con alguien?
¿Pensaste en decírselo a alguien del centro de salud?
Final:
¿Queres agregar algo más?
108
Asentimiento informado
109
• Tenes derecho a negarte a participar en el estudio y esto no tendrá efectos
negativos para vos de ningún tipo.
• En caso de cualquier pregunta que quieras realizar, te podes comunicar con Lic.
Maria Luisa Ituarte (correo: [email protected]) y con Alejandra López
(directora de tesis), 24008555 int 320.
Declaración de asentimiento
Montevideo, 2017
Firma:
Aclaración:
Fecha:
110