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FALACIAS

Este documento trata sobre las falacias y los usos engañosos del lenguaje. Explora las diferentes funciones del lenguaje, incluidas la descriptiva, directiva, expresiva y operativa. También discute los niveles y formas de comunicación, los tipos de argumentación y debates, y conceptos como la mentira, ficción y engaño. Define la mentira como un discurso contrario a la verdad con la intención de engañar, y explora la diferencia entre mentira, error y ficción.
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FALACIAS

Este documento trata sobre las falacias y los usos engañosos del lenguaje. Explora las diferentes funciones del lenguaje, incluidas la descriptiva, directiva, expresiva y operativa. También discute los niveles y formas de comunicación, los tipos de argumentación y debates, y conceptos como la mentira, ficción y engaño. Define la mentira como un discurso contrario a la verdad con la intención de engañar, y explora la diferencia entre mentira, error y ficción.
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FALACIAS

1. FALACIAS Y MANEJOS FALACES COMO ESPECIES DE


ENGAÑO

- La terminología es imprecisa porque puede aludir a entidades


vinculadas pero diferentes: a) Errores de razonamiento. b)
Falsos argumentos usados para engañar o distraer la
atención. c) Maniobras extra argumentales. Los dos primeros
puntos hacen referencia a lo que se puede vehiculizar a
través de la palabra (falacia). El tercero alude a lo que está
fuera del argumento, lo que se vehiculiza a través de otro tipo
de maniobra (manejos falaces).

- LENGUAJE:

- El lenguaje es el más poderoso instrumento a través del que


se realiza la comunicación entre las personas.

- FUNCIONES PURAS DEL LENGUAJE: 1) Descriptiva:


procura llevar a la mente del receptor una determinada
proposición, discurriendo y razonando acerca del mundo que
nos rodea. puede describirse lo existente como lo irreal. Tan
descriptiva es una afirmación veraz como otra errónea. 2)
Directiva: busca provocar ciertos comportamientos en otra
persona, o influir en su voluntad. En principio se piensa en la
orden, el mandato, la norma. Pero muchas veces un pedido y
aún un ruego tienen también por objeto lograr que otra
persona actúe, o deje de actuar, de cierta manera. De una
directiva puede afirmarse que es justa o injusta, razonable o
irrazonable, eficaz o ineficaz, pero no es posible calificarla
como verdadera o falsa. 3) Expresiva: sirve para manifestar
sentimientos o emociones. Esta exteriorización puede tener
varias finalidades: expresar un sentimiento con o sin
destinatario específico; generar o incrementar en otro cierta
emoción o sentimiento, Desde una óptica sicológica podrá
decirse que son auténticas o artificiales; desde una óptica
estética, que son bellas o carentes de valor, pero no diremos
que un poema es «verdadero» o falso. 4) Operativa: en ella el
lenguaje no describe, expresa ni ordena, sino que realiza u
opera directamente un cambio en la realidad. Se conecta con
el lenguaje que se utiliza en ceremonias o actos formales,
lenguaje ya preestablecido.

- USOS MIXTOS: A veces se producen perplejidades en la


comunicación, en el sentido de que no tenemos certeza
acerca de la naturaleza del acto verbal que sugieren las
palabras pronunciadas. Es decir, entendimos el significado de
las palabras, pero no exactamente su sentido. el habla
concreta es un asunto mucho más complicado, y a menudo
las características gramaticales que en principio corresponden
a cierta función resultan utilizadas para otras. Para interpretar
cuál es esa intención habrá que recurrir al contexto y a la
situación. Por contexto entendemos la estructura en que la
palabra o expresión aparece inserta. La situación, en cambio,
abarca todos los hechos y circunstancias que pueden indicar
cuál era la intención del autor del discurso. La mezcla más
común es la que combina la función descriptiva con la
expresiva. Cuando nos sentimos afectados por lo que
relatamos, difícilmente mantengamos la imparcialidad. Esto
ocurre frecuentemente en la Política y el Derecho

- NIVELES Y FORMAS DE COMUNICACIÓN: El lenguaje


sirve para la comunicación. La palabra puede ser oral
(hablada, cantada, declamada, etc.) o escrita. Pueden pasar
por los gestos (lenguaje gestual), por la imagen
(comunicación gráfica) o por bloques de sistemas que
reposan sobre diversos soportes. En toda comunicación hay
sujetos (emisor, receptor), hay un mensaje que se transmite, y
hay un canal a través del cual el mensaje se transmite.
Existen varios niveles de emisión y recepción de mensajes.
Es necesario que estos niveles coincidan para que el mensaje
sea transmitido y recibido correctamente.
- LA ARGUMENTACIÓN: 1) Formal: las premisas y la
conclusión son enunciados no interpretados (o interpretados
en un sentido puramente abstracto). Importa la forma, la
estructura. 2) Material: las premisas y la conclusión son
enunciados interpretados, aceptados, por el que argumenta,
como verdaderos o correctos. Este tipo de argumentación
tiene infinitas finalidades concretas (explicar un hecho,
justificar una decisión, recomendar un curso de acción,
etcétera). Las finalidades últimas (abstractas) son: 1.
Formarse una creencia adecuada sobre cómo fue, es o será
el mundo (fin teórico). 2. Aclarar cuál debió ser, debe ser o
deberá ser, la decisión a tomar o la acción a emprender
dadas determinadas circunstancias (razonamiento práctico).
3) Pragmática: las premisas y las argumentaciones no son ni
enunciados sin interpretar ni enunciados interpretados como
verdaderos o correctos, sino enunciados aceptados. Los
criterios de corrección, si nos situamos en el plano de la
dialéctica, son esencialmente procedimentales (reglas del fair
play, el juego limpio). En el plano de la retórica no se habla de
reglas de procedimiento, y de allí su descrédito. En el
razonamiento jurídico no se puede prescindir de ninguna
dimensión, porque cada una de ellas está íntimamente
conectada con algún valor básico de los sistemas jurídicos: •
la certeza, con la concepción formal; • la verdad y la
justicia, con la concepción material; • la aceptabilidad y el
consenso, con la concepción pragmática.

- LOS JUEGOS DIALECTICOS: Lo que caracteriza a un


diálogo es que cada uno de los intervinientes se apoya en lo
que el otro ha dicho (o en lo que se desprende de lo que el
otro ha dicho). Siguiendo a Walton (cfr. Atienza, 2006:266–
267), podríamos distinguir estos tipos de diálogo: 1) Riñas y
disputas personales. 2) Debate forense. 3) Discusión crítica.
4) Investigación. 5) Negociación. 6) Búsqueda de información.
7) Incitación a la acción. 8) Diálogo educativo. Adelino
Cattari (cfr. Atienza cita: 265, nota 18). Cattari distingue
cinco tipos de debate: 1) Polémica (debate erístico,
enfrentamiento político, «diálogo de sordos»). 2) Trato
(negocios, negociación sindical, disputa). 3) Enfrentamiento
(debate, discusión crítica, diálogo persuasivo). 4) Indagación
(investigación científica, intercambio cooperativo). 5) Coloquio
(solicitud de información, consulta, diálogo entre maestro y
alumnos, diálogo educativo, comisión–reunión).

- LA MENTIRA:

- El plano descriptivo es distinto del plano emotivo. El primero


se ubica en el campo del significado, el segundo, en el del
efecto. En ocasiones hemos relacionado las palabras
«mentira», «ficción», «engaño», y «falacias». Para introducir
el tema partamos de una idea: la mentira es un discurso
contrario a la verdad. El vocablo «verdad» se usa en dos
sentidos: 1) Para referirse a una proposición. 2) Para referirse
a una entidad. En el primer caso, se dice de una proposición
que es verdadera, a diferencia de falsa. En el segundo, se
dice de una entidad que es verdadera, a diferencia de
«aparente», «ilusoria», «irreal», «inexistente».

- la de San Agustín: «Mentir es decir lo contrario de lo que uno


piensa, con la intención de engañar» (Castilla del Pino, 1988:
44, cita de Amelia Valcárcel).

- siguiendo a Castilla del Pino (1988:160–161), la siguiente


terminología: • Para quien enuncia algo que revela estar en lo
cierto, certeza, y para quien enuncia algo que revela estar
equivocado, error. Formaríamos así el par certeza contra
error. • Para quien enuncia algo mediante lo cual podemos
inferir, fundada o infundadamente, que dice la verdad, es
decir, que no miente, verdad, y para quien enuncia algo
mediante lo cual podemos inferir, fundada o infundadamente,
que miente, mentira. Formaríamos así el par verdad contra
mentira. • Para quien enuncia algo que efectivamente existe,
realidad, y para quien enuncia algo que no existe, ficción.
Formaríamos así el par realidad contra ficción. Como se ve, el
primer par —certeza contra error— es de categoría
cognitiva (Un enunciado de esta índole se muestra como un
juicio de realidad acerca de un objeto que constituye el
referente del enunciado. Si un daltónico ignorante de su
problema describe como gris un objeto que en realidad es rojo
su enunciado es erróneo, pero no mentiroso,). El segundo
par —verdad contra mentira— es de categoría
deontológica (Este par es normativo: o se dice verdad, o no
se dice verdad.). El tercer par —realidad contra ficción—
es de categoría narrativa (En un enunciado de esta índole
se trabaja con una invención, una cosa fingida, con lo
imaginario.).

- No se falta a la verdad, siempre y cuando el destinatario del


discurso sea consciente (de por sí o por advertencia del
emisor) de que lo referido no es la realidad. «La ficción se
diferencia de una hipótesis por el hecho de que la acompaña
(o debería acompañarla) la conciencia de que no responde a
la realidad»

- LOS SUJETOS: El ser humano es el único en el que se


puede dar la mentira, puesto que es el único que actúa con
arreglo a normas morales, y puede, en consecuencia, también
transgredirlas. El ser humano, además de juzgar sobre la
realidad, realiza opciones morales. Entonces lo que diferencia
al discurso de la mentira del discurso equivocado, erróneo, es
precisamente la intención de engañar. Para definir a una
mentira no sólo hay que tener en cuenta al emisor, sino
también al receptor. «Hay mentira cuando el destinatario de
ella no ha pedido ser engañado, y cuando el que la dice no 20
le ha dado ninguna notificación previa de su intención de
mentir» (Ekman, 1991:27).

- MENTIRA Y ENGAÑO: El engaño es la meta que se propone


alcanzar la mentira inserta en un discurso. «Buena mentira»
es aquella que consigue engañar. A efectos de no caer en
ambigüedades al usar el término «bueno», diremos que: • En
un nivel moral, la verdad es un presupuesto comunicativo
básico, deseable, y la mentira es mala, por implicar engaño,
abuso, violencia sobre el sujeto mentido. • En otros niveles
que hacen al mensaje, la mentira es un elemento admitido,
hasta usual, en el juego del lenguaje. A nivel técnico diremos
que la mentira es «buena» en el sentido de «bien construida».
Toda mentira busca engañar, pero se puede engañar sin
mentir. El engaño trabaja con la manipulación. Uno de los
modos de manipular es a través de falacias y manejos
falaces. La mentira y el engaño como formas de injusticia:
solo se miente de verdad (valga la paradoja) cuando la
competencia es asimétrica: se le miente a un sujeto
vulnerable. Existía (o se generó) un desequilibrio que se
aprovecha.

- LAS FALACIAS: ENFOQUE LINGÜÍSTICO: En diccionarios


de la lengua española hallamos definiciones como: Engaño,
fraude o mentira con que se intenta dañar a otro. Hábito de
emplear falsedades en daño ajeno. (RAE, 2002) Engaño.
Hábito de engañar. (García–Pelayo y Gross, 1994). No se
precisa la diferencia entre «falacia» y «mentira». ENFOQUE
FILOSÓFICO: Se denomina a veces «falacia» a un aserto
sólo aparente o «sofisma», y también a una aparente
argumentación o silogismo o silogismo sofista. Los últimos se
emplean para defender un argumento falso o para convencer
a otro de lo contrario, luego de una conclusión dada. A veces
también se distingue entre falacia y paralogismo, pero en
general ambos términos se emplean indistintamente. El uso
común identifica «sofisma» y «falacia». En cambio
«paralogismo» es un término al que no se acude
frecuentemente. Esto guarda relación con la visión negativa
que se tuvo de los sofistas. Para unificar el nivel discursivo
utilizaremos de aquí en más la palabra «falacia». CONCEPTO
A UTILIZAR: en muchas definiciones se señalan dos planos
dentro del discurso falaz: • Un plano formal, exterior, de la
apariencia, en el cual todo parece estar en orden. • El plano
del contenido, en donde se inserta un engaño. Pero esta
inserción es muy sutil; tiene características especiales,
distintas a las de la mentira propiamente dicha. Alegan estos
que la definición tradicional de falacias como «argumentos
inválidos» no cubre todos los diversos tipos de movimientos
incorrectos en un discurso o texto argumentativo, que
generalmente son llamados falaces. Por un lado, se ignora el
hecho de que algunas falacias conocidas son válidas para los
estándares actuales. Por otro lado, se excluyen ciertas
falacias también conocidas, al restringir el rango de aplicación
del concepto a modelos de razonamiento. Desde esta
perspectiva las falacias son pasos o movimientos
(moves) que violan un sistema de reglas que ha sido
aceptado, para diversas etapas de una discusión.

- FALACIAS Y LENGUAJE IMPLÍCITO: Toda expresión


denota (indica) algo, pero también connota (implica, sugiere),
algo. En cuestiones relacionadas con el lenguaje tenemos
que manejarnos con la idea de «textura abierta». Y siempre
hay referencia al factor psicológico, al valor de persuasión que
tiene el discurso falaz, puesto que no se advierte nada
anormal en una primera instancia, en un análisis superficial
del discurso. La «implicitud» puede provocar falta de claridad.

- LOS MANEJOS FALACES: Consideramos a la expresión


«manejos falaces» adecuada para representar la diversidad
de soportes en que se daña el razonamiento por la
manipulación, además de la introducción de falacias en el
discurso. En toda manipulación hay aspectos internos y
externos que apuntan a aumentar la credibilidad. Estos
aspectos, estos «soportes», vehiculizan distintos conductos:
oral, escrito, gráfico, gesticular. Existe una comunicación no
verbal. Dentro de ella hay «bloques de sistemas». Así: 1)
Los que hacen referencia al cuerpo (aspecto físico,
movimientos, tacto, mirada). 2) El mundo de los objetos o
artefactos, ya sea los relacionados directamente con la
persona (vestidos, joyas, tatuajes), como los que se
encuentran en un entorno más lejano. 3) La distribución del
tiempo y del espacio. Una parte de la semiótica, llamada
«proxémica», se ocupa precisamente de la distribución del
espacio. 4) También hay un bloque de sistemas más
relacionados con lo verbal, el que constituye el paralenguaje.
5) En ocasiones hay un soporte institucional de manejos
falaces. El discurso se da siempre dentro de un contexto
social, en donde hay reglas que o se cumplen o no se
cumplen; y a veces las instituciones legitiman y cobijan
discursos viciados. El dominio se establece a partir de
procesos que dan la impresión de ser comunicativos, pero
cuya particular comunicación no conduce a la unión, sino al
alejamiento y a la imposibilidad de intercambio. La
comunicación se deforma con objeto de utilizar al otro. Los
manejos falaces son especies de «pases mágicos» que
escamotean la verdad, pero tan sutilmente que para
detectarlos es necesario hacer un esfuerzo mayor que para
detectar una mentira frontal. Hay manejos falaces en los
cuales se acude a la mentira para manipular, y otros en los
cuales no es necesario acudir a la mentira para ello.

- FALACIAS Y MANEJOS FALACES COMO ESPECIES DEL


GÉNERO «ESTRATAGEMAS DISCURSIVAS»: Al utilizar la
palabra «estratagemas» ya estamos marcando que nos
referimos al arte de hablar y/o actuar de tal modo que se
obtenga el triunfo tanto lícita como ilícitamente. La dialéctica
erística es el arte de discutir, pero discutir de tal manera que
se tenga razón tanto lícita como ilícitamente. la verdad
objetiva de una tesis y su validez en la aprobación de los
contrincantes y los oyentes son dos cosas distintas. Hacia lo
último se dirige la dialéctica. ¿Cuál es el origen de esto? La
maldad natural del género humano. Si no fuese así, si
fuésemos honestos por naturaleza, eso sería indiferente o, en
cualquier caso, algo muy secundario. Pero ahora es lo
principal. La dialéctica sería un recurso más para triunfar
sobre el interlocutor, independientemente de que se tenga o
no razón. Su tarea principal es ver cómo defender las
afirmaciones propias y cómo invalidar las posiciones del otro.
Schopenhauer trabaja las «estratagemas» que se pueden
emplear en todo debate para alcanzar el éxito, sin tener en
cuenta si se tiene o no razón objetiva. En realidad, la mayor
parte de estas «estratagemas» están destinadas a refutar
argumentos, y no a presentarlos. Los manejos falaces son
aquellos comportamientos que se vinculan con la
manipulación a través de falacias, pero cuyo soporte se ubica
dentro de los bloques de sistema no verbales

- FALACIAS Y MANEJOS FALACES, MENTIRA Y ENGAÑO:


a) Hemos visto que con la mentira se procura engañar; que la
mentira es una de las estrategias que se utiliza para cumplir
con el propósito de engañar, y que no siempre es necesario
mentir para engañar. b) Hemos conceptualizado falacias y
manejos falaces. c) la falacia no se incluye en el par cognitivo
«certeza versus error», puesto que en toda definición de
falacia entra el componente del engaño, de la mentira; y si
alguien yerra, se equivoca, lo que dice no es cierto pero el
sujeto no tiene intención de engañar. d) «falacia» tampoco se
incluye en el par narrativo «realidad versus ficción», siempre
que el destinatario del discurso ficcional haya sido advertido,
implícita o tácitamente e) el especial razonamiento incorrecto
que caracteriza a la falacia procura una manipulación del
receptor o receptores del discurso. Y a esta manipulación, en
algunas circunstancias, se la puede efectuar sin acudir al
engaño stricto sensu. Sobre esto volveremos en detalle. f)
Faltaría ubicar a falacias y manejos falaces dentro de los
campos de la mentira y el engaño. «Falacias» y «manejos
falaces» son especies de engaño. Ubicamos a las falacias (y
consecuentemente a los manejos falaces) en el campo de los
juegos del lenguaje destinados a manipular. Como vimos,
Schopenhauer los llama «estratagemas dialécticas».

- Ejemplificaremos lo antedicho con un caso ubicado ya en el


plano de lo jurídico. Trabajaremos en torno a la Ley 4830, de
la provincia de Santa Fe, cuyo fin es la protección de la fauna
silvestre. Analicemos dos párrafos del descargo, que se
transcriben textualmente: 1. (...) en el secuestro se llevaron
pájaros que son declarados plaga, como 70 Congo Café
Marillero, 15 palomas monteras y 20 morajú; estos pájaros se
pueden comerciar tranquilamente 2. (...) sr. director que
solicito se me aplique la multa mínima teniendo en cuenta
especialmente la difícil situación económica por la que
atraviesa mi negocio sr. director tengo 3 criaturas y uno que
viene en camino y ahora me cuesta mucho porque no soy
cazador, soy comprador y tengo que avonar esos animales
que se llevaron, no sé qué hacer. El punto 1 contiene una
mentira. Las especies mencionadas no constituían plaga, y su
caza no se encontraba autorizada, situación que se supone
una persona dedicada a comercialización no debía ignorar. El
discurso no es veraz, sino mendaz. El punto 2 contiene un
manejo falaz, acentuado por la «firma», en realidad un párrafo
con cinco nombres (los de los cónyuges y los de —se
presume por el contexto—, tres hijos), y la expresión «y el que
viene».

- ZONAS BORROSAS: «La mentira», dice Wittgenstein, «es


un juego del lenguaje que necesita ser aprendido como
cualquier otro». Hay formas de mentir usuales, socialmente
aceptadas, que nos introducen en las «zonas grises» a que
se hizo referencia anteriormente. En ellas es cuestión de
ponderación determinar grados: 1) El lenguaje de la ficción es
un lenguaje no verdadero, pero como no hay en él intención
de engañar, no le conviene el calificativo de «mentiroso». 2)
El lenguaje político está hecho en general de eufemismos,
desinformaciones, silencios, evasiones. Promete sin
prometer, se propone antes que nada agradar y obtener
votos, persuadir antes que convencer. Puede ser un lenguaje
«mentiroso» pero distintamente mentiroso: miente porque
manipula. Los intereses pragmáticos se suelen sobreponer a
cualquier otro interés, y aun cuando no se posean intenciones
de engañar se termina haciéndolo 3) El lenguaje publicitario
usa también la exageración (¿y dónde ponemos los límites
con la mentira?) para persuadir. Es un lenguaje que, de
hecho, prescribe, aun cuando oculta la prescripción tras una
descripción. El mismo contexto publicitario hace que, por lo
general, nada de lo anunciado se tome «literalmente» ni aun
por sus mismos destinatarios (y aquí dejamos en suspenso
otro punto a analizar, el del engaño consensuado). 4) El
lenguaje religioso no es verdadero, según algunos autores,
por lo siguiente: en principio los atributos de la divinidad son
desconocidos e incognoscibles. 5) El lenguaje cotidiano
cuenta con una gran cantidad de expresiones «mentirosas»
que no suelen ser tomadas al pie de la letra: las fórmulas de
cortesía en general, con sus distintas manifestaciones:
saludos (que te vaya bien...), excusas (no tuve tiempo...),
expresiones de alegría y dolor, de interés por el otro (¿cómo
estás?). 6) El lenguaje profesional en ocasiones debe, o
tiende a, mentir, por razones humanitarias o prácticas. Es el
caso de la «mentira piadosa» de los médicos, en la cual el
meta mensaje no es de burla, sino de piedad, o de los
abogados comprometidos a defender un caso,
respectivamente.
- ENGAÑOS SOCIALMENTE ACEPTADOS: El engaño
consensuado: esa distorsión de la realidad que es permitida
o tolerada, consciente o inconscientemente, por el
destinatario. El habla popular acuñó una expresión: «Mentime
que me gusta». Con ellas generalmente se miente, pero no se
engaña. Lo pactado en forma tácita es, precisamente, no
decir lo cierto, y mediante este pacto se logra una cierta paz
social. En el engaño consensuado el sujeto engañado sabe
que el enunciado del discurso ajeno no coincide con los
hechos, pero por algún mecanismo interior actúa «como si»
hubiera coincidencia entre ellos.

- WISHFUL THINKING COMO FORMA DE ENGAÑO


CONSENSUADO: La expresión en lengua inglesa wishful
thinking («hacerse ilusiones», «soñar despierto»), hace
referencia a creer que las cosas son como queremos que
sean. Algunos autores analizan a wishful thinking como una
forma de falacia, manejo falaz o razonamiento falaz. Nuestra
propuesta es analizarlo también como una forma de
autoengaño o engaño consensuado (cfr. cap. 9). En su
versión extremada, tiene su modelo en la persona «delirante»,
aquella que confunde deseos con la realidad, o sea, que ha
perdido la capacidad diacrítica. Como ejemplo puede citarse
el caso de las empresas llamadas «piramidales». En las
financieras, se pasa a ser miembro pagando una suma que
teóricamente se rescata con creces si se logra captar a otras
personas que hagan lo mismo.

- LA RESERVA MENTAL: manejo del lenguaje que puede


llegar a convertirse en falaz, según la situación en que se dé.
39 «Declarar que “voy a Andújar”, por donde he de pasar para
ir a Madrid, en lugar de declarar “voy a Madrid”. La reserva
mental es una cuestión que tiene implicancias... • técnicas
(que hacen a su eficacia) • éticas (que hacen a su justificación
ante la conciencia del propio sujeto que acude a ella)
- EUFEMISMOS: Los diccionarios de la lengua definen al
eufemismo como «manifestación suave o decorosa de ideas
cuya recta y franca expresión sería dura o malsonante»
(RAE), o «expresión atenuada de una noción cuya expresión
directa tendría algo de desagradable o chocante» (Petit
Robert). Es una fórmula retórica mediante la cual, sin
transgredir la verdad ni la certeza, se trata de adecuar los
términos para que no resulte antipática. Los límites entre el
eufemismo y el engaño disfrazado son también difusos

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