Accidente de tránsito:
Suceso impremeditado, casual, no intencional y a la vez previsible, que ocurre
en una vía de circulación y en el que intervienen los elementos del tránsito, con
por lo menos un vehículo movimiento y como resultado del mismo se producen
lesiones en las personas y daños a la propiedad
Clases de accidente de transito
Riesgo
Los accidentes de tránsito constituyen una de las causas más importantes de
lesiones y muerte, de forma que se los considera un problema de Salud Pública
y un campo de necesaria aplicación para la Medicina Legal.
Según la Organización Mundial de la Salud los accidentes de tránsito causan la
muerte aproximada de 1.25 millones de personas en el mundo; el 50% de los
que fallecen son “usuarios vulnerables de la vía pública” es decir transeúntes y
personas que se transportan en bicicletas y motos.
Tipos
Terrestre
Aéreo
Marítimo
Terrestre: Es la forma de suceso de tránsito más frecuente, teniendo en cuenta
que la etiología médico legal se puede clasificar en accidental, suicidas u
homicidas
Características de los accidentes
Colisiones posteriores
Impacto lateral
Impacto rotatorio
Colisiones frontales
Frecuencia de accidentes de tránsito
Incidencia
Este mismo organismo, en el Reporte del Estado Global sobre la Seguridad de
las Vías de América Latina, informa que en el Ecuador se registraron 28 muertes
por cada 100.000 habitantes, en el año 2013; el segundo de la región solo
superado por Venezuela; dentro de las principales causas constan: 50% la
impericia o imprudencia del conductor, 13% el irrespeto de las normas, 12% el
exceso de velocidad, 10% la embriaguez.
Según la Agencia Pública de Noticias de Ecuador y Suramérica en el año 2014
hubo 2.322 muertos por accidentes de tránsito en el Ecuador. En este mismo
año se reportaron 17.492 siniestros.
En el año 2015 se registraron 2.164 fallecidos, según la Agencia Nacional de
Tránsito del Ecuador y llama la atención que se suma a las principales causas,
la distracción del chofer con equipos tecnológicos.
El grupo etario más afectado es justamente el más productivo, según las
estadísticas de la OMS el 48% de personas que mueren por accidentes de
tránsito tiene entre 15 y 44 años de edad.
Dentro del perímetro urbano, la principal víctima de un accidente automovilístico
es el peatón (80%), luego el pasajero (15%) y el conductor (5%). En los
accidentes en carreteras, el porcentaje mayor de las víctimas está en los
pasajeros, seguido por el chofer y luego los peatones. Citemos algunas
características de las víctimas de los accidentes de tránsito.
El infortunio de tránsito, nombre que también recibe el accidente de tránsito,
puede ser causado por: el conductor, la víctima, el vehículo, la vía, las
condiciones climáticas.
A continuación se detalla términos relacionados a los accidentes:
Atropello: golpe de un vehículo en circulación a un transeúnte o animal.
Arrollamiento: pasar la rueda o ruedas por encima de una persona o animal.
Caída del pasajero: descenso brusco desde un vehículo hacia la calzada al
perder el equilibrio.
Choque: sinónimo de colisión, se produce entre dos vehículos en movimiento.
El choque puede ser: frontal, lateral, posterior.
Estrellamiento: golpe de un vehículo rodando contra otro que está
estacionado, o contra un cuerpo fijo.
Volcamiento: accidente que provoca la inversión o lateralización de un
vehículo.
Roce: contacto por fricción de la carrocería de un vehículo con otro.
Etiología del atropellamiento
La mayoría son de tipo accidental, escasamente suicidas y raramente homicidas.
En el Ecuador los vehículos atropelladores en el 99% de los casos tienen
neumáticos, con el resurgimiento del ferrocarril no se descarta que se reporten
casos de accidentes de vehículos in neumáticos.
Fases del atropello
No siempre se encuentran presentes todas las fases, pero en un atropello típico
se describen:
Fase de choque: es el impacto primario del vehículo al peatón y la lesión estará
en relación a la parte de la carrocería que lo impacta, por lo general este impacto
primario es en las extremidades inferiores. Esta fase de choque también cuenta
con un impacto secundario, que es el golpe que le da el peatón a la carrocería
del vehículo, posterior al impacto primario, como es de suponer será con la mitad
superior del cuerpo. En los vehículos que circulan a muy baja velocidad no hay
fase secundaria.
Fase de caída: es la segunda fase, luego del impacto el peatón es lanzado a
la calzada. Las lesiones que se producen dependen en gran parte de la velocidad
a la que circula el vehículo; algunos peatones son “elevados” para caer sobre el
capot y luego a la calzada; otros son elevados a alturas considerables sirviendo
de túnel al vehículo y caer a la calzada, muchos son impactados por el vehículo
que viene atrás.
Fase de arrastre: el peatón se desliza sobre la calzada producto de la
velocidad que adquiere por el impacto.
Fase de aplastamiento: el vehículo arrolla a la víctima y aquí en esta fase
adquiere gran importancia el peso del vehículo y la parte del cuerpo que recibe
el aplastamiento.
Los ocupantes de un vehículo presentan lesiones de diversos tipos, pero son dos
fenómenos físicos a tener en cuenta como responsables de lesiones graves y
muerte:
Compresión.- En el momento de la colisión, el torso del cuerpo humano por la
aceleración del vehículo es llevado hacia adelante, como el vehículo
repentinamente tiene una contrafuerza en sentido contrario, el tórax y abdomen
también sufren similar cinética, es decir los órganos y estructuras anteriores,
sufren el impacto de las posteriores y a esto se suma la fuerza del tórax anterior.
Esto se conoce como compresión.
Desaceleración.- Porciones fijas de los órganos o que no tienen suficiente
elasticidad, ejercen un tirón sobre el resto del órgano que sigue hacia adelante
como explicamos en líneas anteriores en el momento de un choque, esto se
conoce como desaceleración.
En un choque frontal los ocupantes de un vehículo son llevados hacia adelante,
si tienen puesto el cinturón de seguridad sirve de obstáculo para que se golpeen
directa y rápidamente contra las partes del vehículo o en su defecto salgan
proyectados del interior del vehículo.
LESIONES
Las lesiones más comunes de hallar son las fracturas de huesos de las
extremidades inferiores, lesiones del tórax, fractura de huesos de cráneo,
lesiones de la columna cervical.
En choques laterales serán frecuentes fracturas costales, fracturas de pelvis,
lesiones en hígado o bazo.
En choques por alcance la lesión más frecuente es hiperextensión con ruptura
del ligamento occipito atloide, su frecuencia es menor con el uso adecuado del
reposacabezas.
En los vuelcos se presentan lesiones de columna vertebral, fracturas vertebrales,
expulsión del interior del vehículo.
La lesión que produce el cinturón de seguridad por su uso estadísticamente está
comprobado, siempre será de menor gravedad que la que se produce por la falta
de empleo del mismo; debe ser colocado siempre entre el fémur y las crestas
iliacas anterosuperiores, ya que si está por encima no cumple su función y hasta
puede causar estallido de vísceras por compresión entre parte anterior de tórax
y abdomen y columna vertebral.
El sitio que se ocupa en el interior de un automóvil es siempre motivo de
discusión en cuanto a cuál es el más seguro. El más peligroso el asiento
delantero derecho, o sea el del acompañante, luego el del conductor; los
ocupantes de los asientos traseros sufren menos lesiones que los de adelante,
el asiento más seguro es el trasero izquierdo, detrás del conductor.
Lesiones en torso y tórax
Aquí hay que distinguir entre el traumatismo torácico, que puede suponer la
rotura de grandes vasos y afectación de la vía aérea, y el traumatismo
abdominal, que puede afectar a los órganos internos (principalmente al hígado
y al bazo).
Hay que tener especial cuidado con las lesiones cerradas
En cualquiera de los casos, hay que tener especial cuidado de las
denominadas lesiones torácicas cerradas, que no se manifiestan
exteriormente y son difíciles de detectar.
También son frecuentes las fracturas de costillas si no se usa el cinturón de
seguridad correctamente.
Lesión cerebral
Estamos hablando principalmente de los traumatismos
craneoencefálicos (TCE), en los que se producen pérdidas de la consciencia y
fractura craneal en el momento del accidente. La gravedad de este tipo de
lesiones varía entre la recuperación total tras el periodo de recuperación, y el
estado vegetativo del paciente.
Están dentro de los llamados Daños Cerebrales Adquiridos (DCA), porque
irrumpen de manera repentina en la vida de la víctima, pudiendo afectar a su
autonomía y su calidad de vida.
Lesión en cabeza, cuello y cara
Nos referimos a rasguños, abrasiones y fracturas (en los casos más graves)
producidos principalmente por los golpes contra el salpicadero o el
parabrisas.
Otras consecuencias son las perforaciones causadas por algunas partes
metálicas del vehículo, que pueden comprometer arterias vitales o el propio
aparato respiratorio.
Lesión en extremidades
Aunque son más frecuentes las fisuras o esguinces de muñecas, rodillas, etc, en
accidentes de gravedad son comunes también las fracturas abiertas e incluso
las amputaciones. Los motoristas son más propensos a sufrir más lesiones
de gravedad en extremidades.
En el proceso de recuperación, también suelen ser necesarias largas sesiones
de rehabilitación y fisioterapia.
Lesión en la columna vertebral
Las vértebras son de las grandes perjudicadas cuando se produce un accidente
de tráfico, sobre todo en aquellos que se producen por alcance con otro vehículo.
Entre las lesiones más habituales se encuentra el esguince cervical (llamado a
menudo latigazo cervical), producido por la flexión brusca del cuello.
El esguince cervical puede acarrear otros daños como dolores de cabeza o
mareos
La recuperación suele ser lenta debido a la delicadeza de las vértebras, y suele
requerir inmovilización y el uso de collarín durante el proceso.
También puede acarrear otros daños como dolores de cabeza, mareos, dolor
cervical… incluso alteraciones en el estado de ánimo.
Lesión en la médula espinal
Cuando la lesión en la columna es especialmente grave, pueden producirse
daños en la médula espinal, siendo las lesiones internas y las fracturas por
impacto las causas más comunes.
Las lesiones de médula pueden producir paraplejia, tetraplejia, hemiplejia...
A diferencia de las lesiones propias en las vértebras, en este caso es el tejido
nervioso el que se ve afectado. Como es este tejido nervioso el encargado de
transmitir las órdenes del cerebro a las distintas partes del cuerpo, podemos
encontrar distintos grados de lesiones dependiendo de la zona medular
afectada: paraplejia,