NOVENA A LA SANTÍSIMA VIRGEN DEL CARMELO
QUINTO DÍA (11 DE JULIO)
Per signum (+) Sancte Crucis Por la señal (+) de la Santa Cruz
de inimicis (+) nostris libera nos (+), de nuestros enemigos (+) líbranos,
Deus noster. In nomine Patris, Señor (+) Dios nuestro. En el nombre del
et Filii, et Spiritus Sancti. Amen. Padre,
y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
V. Dómine, labia mea aperies.
R. Et os meum annuntiabit laudem tuam. V. Señor, abrid mis labios.
V. Deus, in adiutórium meum intende. R. Y mi boca proclamará tu alabanza.
R. Dómine, ad adiavándum me festina. V. Dios mío, ven en mi auxilio.
R. Señor, date prisa en socorrerme.
Gloria Patri, et Filio, et Spiritui Sancto.
Sicut erat in princípio et nunc et semper, Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
et in saecula saeculórum. Amen. Como era en un principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
Oh mi Dómine Iesu, verus Deus
et Homo verus, Creator, Pater et Señor mío Jesucristo, Dios
Redemptor meus, in qui credo et spero, Y hombre verdadero, Creador, Padre y
et quem super omnia diligo, Redentor mío, en quien creo y espero,
me poenitent propter peccata mea, y a quien amo por sobre todas las cosas,
quia tu Deus bonus est, me arrepiento de mis pecados,
ac me poenis inferni punire potest por ser un Dios tan bueno,
et tua gratia adiuvante futuris polliceor. y porque puedo merecer las penas del infierno
Amen. espero que tu gracia me ayude a reparar
mis faltas y no cometerlas en adelante. Amén.
MISTERIOS GLORIOSOS
(Domingo, miércoles y sábados)
Señor Dios nuestro, dirigid y guiad todos nuestros pensamientos, palabras y obras a mayor
honra y gloria vuestra. Y vos, Virgen Santísima, alcanzadnos de vuestro divino Hijo, que con
toda atención y devoción podamos rezar vuestro Santísimo Rosario, el cual os ofrecemos por la
exaltación de la santa fe católica, por nuestras necesidades espirituales y temporales, y por el
bien y sufragio de vivos y difuntos, en especial por: intenciones particulares.
Un Padrenuestro, tres Avemarías y un Gloria al Padre por las intenciones de la Sede
Apostólica, en sufragio de las Benditas Almas del Purgatorio y para obtener las indulgencias
concedidas al Santo Rosario.
I. Dómini Nóstri Iésu Chrísti I. Se contempla la Resurrección de Nuestro
resurrectiónem contemplamur, et fídes Señor Jesucristo y se pide la fe.
pétitur.
II. Dómini Nóstri Iésu Chrísti in II. Se contempla la Ascensión de Nuestro
caelum ascensiónem contemplamur, et Señor Jesucristo y se pide la esperanza y el
spes pétitur. deseo del cielo.
III. Spíritus Sáncti descensiónem III. Se contempla la venida del Espíritu Santo
contemplamur, et cháritas ad Deum sobre los Apóstoles y se pide la caridad.
pétitur.
IV. Beátae Maríae Vírginis in caelum IV. Se contempla la Asunción de la Santísima
assumptiónem contemplamur, et bene Virgen María y se pide la gracia de la buena
moriéndi gratia pétitur. muerte.
V. Beátae Maríae Vírginis V. Se contempla la Coronación de la Santísima
coronatiónem contemplamur, et fiducia Virgen María como Reina Nuestra y se pide la
in María Regína Nostra pétitur. confianza en María.
Pater Noster, qui es in caelis, Padre nuestro, que estás en los cielos,
sanctificétur Nomen Tuum, santificado sea Tu Nombre,
adveniat Regnum Tuum, venga a nosotros Tu Reino,
fiat Volúntas Tua, hágase Tu Voluntad,
sicut in caelo et in terra. así en la tierra como en el cielo.
Panem nostrum quotidiánum El pan nuestro de cada día
da nobis hódie, et dimitte nobis dánosle hoy; perdónanos
débita nostra, sicut et nos dimíttimus nuestras deudas, así como nosotros
debitóribus nostris; perdonamos
et ne nos indúcas in tentatiónem, a nuestros deudores,
sed libera nos a malo. Amen. y no nos dejes caer en la tentación,
mas líbranos del mal. Amén.
Ave María, gratia plena,
Dóminus tecum, Dios te salve María, llena eres de gracia,
benedicta tu in muliéribus, el Señor es contigo,
et benedictus fructus ventris tui, Iesus. bendita eres entre todas las mujeres,
y bendito el fruto de tu vientre, Jesús.
Sancta María, Mater Dei,
ora pro nobis peccatóribus, Santa María, Madre de Dios,
nunc et in hora mortis nostrae. Amen. ruega por nosotros los pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Gloria Patri, et Filio, et Spiritui Sancto.
Sicut erat in princípio et nunc et Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
semper, Como era en un principio, ahora y siempre por
et in saecula saeculórum. Amen. los siglos de los siglos. Amén.
V. María Mater gratiae, V. María, Madre de la gracia,
Mater misericordiae. Madre de misericordia.
R. Tu nos ab hoste protege R. En la vida y en la muerte,
et hora mortis suscipe. amparadnos, oh gran Señora.
Oh Bone Iesu, dimitte nobis Oh Jesús mío, perdona
débita nostra, salvanos ab igne infernis, nuestras deudas, líbranos del fuego del
perduc in caelum omnes infierno,
animas praesertim eas quae lleva al cielo a todas
misericordiae tua maxime indigents. las almas, especialmente a las
más necesitadas de tu misericordia.
Salve, Regína, Mater misericórdiae,
vita dulcédo, et spes nostra, salve. Ad Dios te salve, Reina, Madre de misericordia,
te clamámus, éxsules fílii Hevae, ad te vida, dulzura y esperanza nuestra. Dios te
suspirámus, geméntes et fléntes, in hac salve, a ti clamamos los desterrados hijos de
lacrimárum valle. Eia, ergo, advocáta Eva. A ti suspiramos gimiendo y llorando en
nostra, illos túos misericórdes óculos ad este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora
nos convérte; et Iésum, benedíctum abogada nuestra vuelve a nosotros esos tus
frúctum ventris tui, nobis post hoc ojos misericordiosos. Y después de este
exilium osténde. O clémens, O pía, O destierro, muéstranos a Jesús, fruto bendito de
dúlcis Vírgo María. tu vientre. ¡Oh clemente! ¡Oh piadosa! ¡Oh
dulce Virgen María!
V. Ora pro nobis, Sancta Dei Génetrix.
R. Ut digni efficiamur promissionibus V. Ruega por nosotros Santa Madre de Dios.
Christi. Amen. R. Para que seamos dignos de alcanzar las
promesas de nuestro Señor Jesucristo. Amén.
FLOS CARMELI FLOR DEL CARMELO
Flos Carmeli, Flor del Carmelo,
vitis florígera, viña florida,
splendor caeli, esplendor del cielo,
Virgo puerpera Virgen fecunda
singularis. y singular.
Mater mitis Madre tierna,
sed viri nescia intacta de hombre,
Carmelitis muéstrate propicia
esto propitia con los carmelitas
stella maris. ¡Estrella del mar!
Radix Iesse Raíz de Jesé
germinans flosculum que has germinado una flor,
nos ad esse permítenos estar
tecum in saeculum siempre cerca
patiaris. de ti.
Inter spinas Lirio
quae crescis lilium que creces entre las espinas,
serva puras consérvanos puros,
mentes fragilium a nosotros
tutelaris. que somos tan débiles.
Armatura Tú que eres la armadura
fortis pugnantium fuerte del que lucha,
furunt bella cuando la guerra enfurece,
tende praesidium danos la defensa
scapularis. de tu escapulario.
Per incerta En las dudas
prudens consilium danos consejos prudentes,
per adversa en las adversidades
iuge solatium danos
largiaris. tu consuelo.
Mater dulcis Dulce Madre,
Carmeli domina, Virgen purísima,
plebem tuam muéstrate
reple laetitia propicia a los cristianos,
qua bearis. Estrella del Mar.
Paradisi Puerta y llave
clavis et ianua, del paraíso,
fac nos duci Madre haz que alcancemos
quo, Mater, gloria el lugar donde estás
coronaris. Amen. coronada de gloria. Amén.
MEDITACIÓN: «Bendita eres entre todas las mujeres»
Tercero, [la Santísima Virgen María] excede a los Ángeles en cuanto a la pureza: porque la
Santísima Virgen no solo era pura en sí misma, sino que también procuró la pureza en los
demás. En efecto, Ella misma fue purísima, y esto, en cuanto a la culpa, porque esta misma
Virgen no incurrió ni en el pecado mortal ni en el venial, así como en cuanto a la pena.
En efecto, tres maldiciones fueron dadas a los hombres a causa del pecado.
a) La primera fue dada a la mujer, a saber, que con corrupción concebiría [pecado original],
con incomodidad lo llevaría [gestación] y en dolor pariría.
Pero a [todo] esto fue inmune la Santísima Virgen: porque sin corrupción [del pecado]
concibió, en alivio lo llevó [en su seno] y en sumo gozo íntimo dio a luz al Salvador:
«Germinarás un retoño desbordando en gozo y entonando alabanzas» (Is 35, 2).
b) La segunda fue dada al hombre, a saber, que con el sudor de su rostro comería su pan. De
esto fue inmune la Santísima Virgen: porque, como dice el Apóstol: «Las vírgenes están libres
de las preocupaciones de este mundo, y a solo Dios se dedican» (1 Cor 7, 32-34).
c) La tercera fue común a los hombres y a las mujeres, a saber, que al polvo volverían. Y de
esto fue exenta la Santísima Virgen, porque con su cuerpo fue asunta al cielo. En efecto,
creemos [en el Dogma de la Asunción], después de su muerte [dormición de la Virgen María, el
13 de agosto] fue resucitada y llevada al cielo: «¡Levántate, Señor, a tu lugar de descanso; ¡tú y
el arca de su santidad!» (Sal 131, 8).
(S. TOMÁS de Aquino, Expositio Salutationis angelicae, articulus 1)
ORACIÓN DE LA NOVENA
Oh Virgen María, Madre de Dios y Madre también de los pecadores, y especial Protectora de
los que visten tu sagrado Escapulario; por lo que su divina Majestad te engrandeció,
escogiéndote para verdadera Madre suya, te suplico me alcances de tu querido Hijo el perdón
de mis pecados, la enmienda de mi vida, la salvación de mi ama, el remedio de mis
necesidades, el consuelo de mis aflicciones, y la gracia especial que pido en esta Novena, si
conviene para su mayor honra y gloria y bien de mi alma: que yo, Señora, para conseguirlo me
valgo de vuestra intercesión poderosa, y quisiera tener el espíritu de todos los ángeles, santos y
justos a fin de poder alabarte dignamente; y uniendo mis voces con sus afectos, te saludo una y
mil veces, diciendo:
Rezamos tres Avemarías.