LAS ENCÍCLICAS
Una encíclica fue originariamente una carta
circular enviada a todas las iglesias de una
zona en la antigua iglesia cristiana. En ese
momento, la palabra puede ser usada para una
carta enviada por cualquier obispo a sus fieles.
La palabra proviene del latín Encyclia y
del griego que significa ‘envolver en círculo’,
que es también el origen de la palabra
«enciclopedia». La Iglesia católica en general,
solo utiliza este término para las encíclicas
papales, pero la Iglesia Ortodoxa Oriental y de
la Comunión Anglicana mantienen el uso
antiguo.
USO DE LA IGLESIA
Para la Iglesia católica una encíclica papal es, en el sentido más estricto, una
carta (generalmente sobre algún aspecto de la doctrina católica) enviada por
el Papa y dirigida por este a los obispos católicos de un área en particular o, más
frecuentemente, a los obispos del mundo. Sin embargo, la forma de la dirección
puede variar ampliamente, y a menudo se designa a un público más amplio. Las
encíclicas papales suelen adoptar la forma de un breve del Papa debido a su
carácter más personal en oposición a la bula papal formal. Las encíclicas papales
son tan famosas que el término encíclica se usa casi exclusivamente para las
enviadas por el Papa. El título de la encíclica es normalmente tomado de sus
primeras palabras en latín.
En el catolicismo, en los últimos tiempos, una encíclica se utiliza generalmente
para cuestiones importantes, y es el segundo documento más relevante emitido
por los papas, después de la Constitución Apostólica. Sin embargo, la
denominación «encíclica» no siempre denota tal grado de importancia. Los
archivos de la página web de la Santa Sedeactualmente tienden a clasificar ciertas
encíclicas como "Exhortaciones Apostólicas". Este término informal señala
documentos con un público más amplio que el de los pastores de las mayorías
de iglesias.
Pío XII mantenía que las Encíclicas Papales, incluso cuando no son ex
cathedra (o infalibilidad papal), no obstante, puede ser lo suficientemente autorizada para
poner fin a un debate teológico sobre la cuestión en particular:
Tienen su origen en las epístolas del Nuevo Testamento y es el documento más
importante que escribe el Pontífice.
Suele estar redactada en latín, el idioma oficial de la Santa Sede, y traducida a las
principales lenguas del mundo y su título se toma de las primeras palabras del
documento.
La primera de la historia de la Iglesia fue escrita por el papa Benedicto XIV en
1766.
Uno de los papas más prolíficos en encíclicas fue León XIII (1878-1903), que
escribió 86. Pío X (1903-1914) redactó 16 y Benedicto XV (1914-1922) catorce.
Pío XI (1922-1939) escribió 30, Pío XII (1939-1958) 41 y Juan XXIII (1958-1963)
ocho. Pablo VI (1963-1978) redactó siete y a Juan Pablo I (1978-1978) no le dio
tiempo a escribir, ya que falleció a los 33 días de ser elegido Papa.
Las encíclicas se proponen:
Enseñar sobre algún tema doctrinal o moral
Avivar la devoción
Condenar errores
Informar a los fieles sobre peligros para la fe procedentes de corrientes
culturales, amenazas del gobierno, etc
La encíclica centra su tema sobre la fe; y vino a completar lo que su predecesor,
Benedicto XVI, ya había escrito anteriormente sobre la esperanza y la caridad, las otras
dos virtudes teologales, en sus respectivas encíclicas Spe salvi y Caritas in veritate.
Francisco asumió, de hecho, el trabajo de Benedicto XVI, quien antes de su renuncia al
papado ya había completado una primera redacción del texto; al que le añadió algunas
aportaciones