Matemáticas COU
Matemáticas COU
COU
OPCIONES A y B
I.S.B.N. 84-404-6841-5
@ Juan Luis Corcobado Cartes
@ Javier Mariju‡n L—pez
Al igual que hicimos al prologar la edici—n anterior de este libro, nos resulta grato
expresar en primer lugar nuestro reconocimiento al I.C.E. de la Universidad de
Extremadura porque haya considerado interesante para sus objetivos de coordinaci—n del
Curso de Orientaci—n Universitaria la publicaci—n de las presentes p‡ginas. Atribuye sus
posibles deficiencias a los propios autores y no a la generosidad para con ellos del citado
instituto.
La œnica finalidad que nos ha motivado a preparar esta nueva edici—n, como
sucedi— en su d’a cuando redactamos la primera, ha sido la de facilitar tu tarea como
estudiante y la nuestra como profesores. Hemos querido escribir exclusivamente lo que
procuramos hacer en clase, y en este sentido debes entender el librito que tienes en las
manos. Deseamos que puedas prestar m‡s atenci—n en el aula a lo que realmente tiene
dificultad en matem‡ticas: demostraciones, modos de razonar, aspectos filos—ficos inmersos
en algunos conceptos, problemas... y ocupes en ello el esfuerzo y el tiempo que requiere esa
toma de apuntes que nunca es tarea acabada y siempre es dudosa en cuanto a la seguridad
en lo que se ha tomado. Creemos que hemos escrito todo lo que un alumno debe saber
despuŽs de un buen aprovechamiento del curso, y apenas s—lo eso. Tentados en algunas
ocasiones por profundizar m‡s en determinados conceptos, hemos terminado por recordar
que a veces los libros son m‡s f‡ciles de escribir que de leer y que el curso s—lo tiene ocho
meses mal contados.
Los autores.
-9-
TEMA 1
ESPACIOS VECTORIALES
Espacios vectoriales
1. INTRODUCCIîN
Empezar las matem‡ticas de COU diciendo que el objetivo de su primera parte son
los sistemas de ecuaciones lineales puede ser sorprendente para quien, como tœ, hace ya
algœn tiempo que los sabe resolver. Si es as’, no importa, o incluso mejor: ser‡ se–al de que
no partiremos de cero. Lo que ocurre, como puedes suponer, es que en este curso
aprenderemos cosas nuevas y, con los sistemas de ecuaciones, siguiendo un mŽtodo habitual
en matem‡ticas, procederemos intentando encontrar lo que de comœn puedan tener todos
ellos para, analizada convenientemente esa estructura comœn, estar en condiciones de
resolver cualquier problema particular que se nos pueda presentar.
2. LEYES DE COMPOSICIîN
Ejemplo
Consideremos los dos conjuntos siguientes: A = {a1, a2, a3} ; B = { b1, b2}. Si quisiŽ-
ramos emparejar de todas las formas posibles los elementos de A con los de B, escribiendo en
primer lugar los elementos de A y, despuŽs, los de B, tendr’amos las siguientes posibilidades:
(a1, b1), (a1, b2), (a2, b1), (a2, b2), (a3, b1), (a3, b2)
Pues bien, a cada pareja anterior le llamaremos par ordenado y, al conjunto de todas
ellas, producto cartesiano de A por B, al que representaremos as’: A ´ B.
(Observa que como los pares son ordenados, para que dos de ellos sean iguales no s—lo han de
tener los mismos elementos, sino que Žstos han de aparecer en el mismo orden).
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Espacios vectoriales
C ´ C ¾¾® C
es decir, a cualquier criterio que a todo par ordenado de elementos de C le haga corresponder
un œnico elemento de C.
M‡s ejemplos
R 2 [x] = { ax2 + bx + c / a, b, c Î R }
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Espacios vectoriales
☞ Recordar‡s que la multiplicaci—n de un nœmero real por un vector libre del plano V
2 se efectuaba como se indica en la figura:
2. a
a
-3. a
La multiplicaci—n de un nœmero por un vector libre era, pues, un criterio que nos
permit’a hacer corresponder a todo par de R ´ V 2 otro elemento de V 2.
A ´ C ¾¾® C
es decir, a cualquier criterio que a todo par formado por un elemento de A y otro de C le hace
corresponder un œnico elemento de C.
②➳ a . (x 1 , x 2) = (a x 1 , a x 2), " a Î R , (x 1 , x 2) Î R2
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Espacios vectoriales
Tenemos as’ que la operaci—n (+) es una ley de composici—n interna en R2, a la que
llamaremos suma, y la operaci—n (.), a la que llamaremos multiplicaci—n por un nœmero o
por un escalar, una ley de composici—n externa en R 2 con operadores en R. Dichas
operaciones, como es f‡cil de comprobar, cumplen las siguientes propiedades:
La suma:
☞ Por todo ello, se dice que la terna (R2 , +, .) es un espacio vectorial sobre R.
Ejemplo importante
Considerado el conjunto Rn = {(x1 , x2 , ... , xn) / x i Î R} y definidas las operaciones:
① (x1 , x2 , ... , xn) + (y1 , y2 , ... , yn) = (x1 + y1 , x2 + y2 , ... , xn+ yn)
② a . (x1 , x2 , ... , xn) = (a x1 , a x2 , ... , a xn), con a Î R ,
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Espacios vectoriales
Consecuencias de la definici—n
4. SUBESPACIOS VECTORIALES
Ejemplo
Considera el conjunto S = {(x, 0) / x Î R}, que, como ves, es un subconjunto de R2, y
las operaciones siguientes:
① ☞ (x, 0) + (y, 0) = (x + y, 0)
②☞ a . (x, 0) = (a x, 0) , con a Î R
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Espacios vectoriales
Observaci—n
Segœn la definici—n anterior, si dado un subconjunto S de un espacio vectorial V quisiŽramos
averiguar si es o no subespacio vectorial de V, no nos quedar’a m‡s remedio que comprobar si, a fin de
cuentas, (S, +, .) es o no espacio vectorial, con lo que poca ayuda encontrar’amos en el hecho de saber que (V,
+, .) s’ lo es. ÀNo habr‡, por tanto, una forma m‡s sencilla de caracterizar los subespacios vectoriales?
(S, +, .) es subespacio a , bÎ S ü
vectorial de (V, +, . ) Û a , b Î R ýþ
Þ a .a + b. b Î S
-
Este s’mbolo, de equivalencia,
se lee "si y s—lo si"
En efecto:
➁ En sentido rec’proco:
Veamos, primero, que si cualesquiera que sean a, b de S y a, b de R, se cumple que
a.a + b.b Î S, entonces la operaci—n (+) cumple las propiedades exigidas:
➟ Es interna en S, pues tomando a = b = 1 se tendr‡, si a, b Î S, que 1.a + 1.b Î S,
es decir, a + b Î S .
➟ Es asociativa [a + (b + c) = (a +b ) + c], por serlo en V (ÀPor quŽ lo es en V?).
➟ El vector nulo, 0, pertenece a S; para demostrarlo, basta tomar a, b Î S; a = b = 0.
➟ Todo a Î S tiene su opuesto, -a, en S; toma, para comprobarlo,a, b Î S; a = -1, b = 0.
➟ Es conmutativa [a + b = b + a] , por serlo en V.
Por otra parte, la segunda ley, la (.), tambiŽn cumple las condiciones requeridas:
➟ Que se trata de una aplicaci—n R ´ S ® S se deduce del hecho de que tomados
a, b Î S ; a , 0 Î R , se tendr‡ a.a + 0.b Î S, o sea, a.a Î S.
➟ Las dem‡s propiedades se cumpl’an en V, luego tambiŽn en S.
Ejemplo
Para demostrar que, por ejemplo, S = { (x, y, z) Î R3 / x + 2y = z } es subespacio vecto-
rial de (R3 , +, . ), como S no es vac’o, pues (0, 0, 0) Î S, bastar‡ con tomar:
(x1 , y1 , z1) , (x2 , y2 , z2) Î S ; a, b Î R ,
y ver que a .(x1 , y1 , z1) + b.(x2 , y2 , z2) = (a x1 + b x2 , a y1 + b y2 , a z1 + b z2) Î S, ya que:
a z1 + b z2 = a (x1 + 2 y1) + b (x2 + 2 y2) = (a x1 + b x2) + 2 (a y1 + b y2).
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Espacios vectoriales
Observaci—n importante
La ecuaci—n x + 2y = z, que determina cu‡les son los vectores pertenecientes al subespacio S del
ejemplo anterior, se dice que es la ecuaci—n impl’cita de S. Como veremos en el apartado de ejercicios, al
final del cap’tulo, un subespacio vectorial puede quedar definido por m‡s de una ecuaci—n impl’cita.
M‡s ejemplos
① Demuestra que si (S, +, .) y (T, +, .) son dos subespacios vectoriales de (V, +, .),
entonces (S Ç T, +, .) tambiŽn lo es.
5. SISTEMA GENERADOR
Ejemplo
Considera en R3 los vectores a1 = (2, 1, -1), a2 = (0, 2, 3). Es inmediato que, por ejem-
plo, 2.a1 + 3.a2 = (4, 8, 7), o que -1.a1 + 2.a2 = (-2, 3, 7). Pues bien, tanto del vector (4, 8, 7)
como del (-2, 3, 7) diremos que son una combinaci—n lineal de a1 y a2 .
a = a1 a1 + a2 a2 + ... + ap ap
resulta que cualquier vector de S se puede escribir como combinaci—n lineal de los vectores
(1, 0, 1) y (0, 1, 1), Àno? Pues bien:
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Espacios vectoriales
De una familia de vectores {a1, a2, ... , ap} de un espacio vectorial (V, +, .) diremos que
es un sistema generador de un subespacio vectorial (S, +, .) si y s—lo si todo vector aÎS
puede expresarse como combinaci—n lineal de a1, a2, ... , ap. Es decir:
Ejemplos
1¼) En el caso del subespacio de R 3 que vimos antes, S = { (x, y, x+y) / x,y Î R }, se
ten’a que (x, y, x + y) = x.(1, 0, 1) + y.(0, 1, 1), luego (1, 0, 1) y (0, 1, 1) forman un sistema
generador de S.
2¼) ObtŽn un sistema generador del subespacio vectorial de R4 :
S = { (x - 2y, y, x - y, 0) / x, y Î R }
Sugerencia: Escribe (x - 2y, y, x - y, 0) = (x, 0, x, 0) + (-2y, y, -y, 0)
Comentario
En lo anterior hemos partido de la existencia de un subespacio y hemos buscado algœn sistema
generador de Žl. Ha sido algo as’ como buscar los padres de las criaturas. Pero, ÀquŽ ocurrir‡ si combinamos
de todas las maneras posibles unos vectores dados? ÀQuŽ formar‡n las criaturas que obtengamos?
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Espacios vectoriales
Otro comentario
Posiblemente hayas observado ya que un espacio vectorial puede tener m‡s de un sistema gene-
rador. Pero no s—lo es eso, sino que incluso puede suceder que haya sistemas generadores de un mismo
espacio vectorial que estŽn formados por distinto nœmero de vectores. As’, por ejemplo, antes vimos que los
vectores (1,0,1) y (0,1,1) constitu’an un sistema generador del subespacio vectorial de R3 :
S = { ( x, y, x + y ) / x, y Î R }
Pero, dado que:
(x, y, x + y) = x.(1, 0, 0) + y.(0, 1, 0) + (x + y).(0, 0, 1)
los vectores (1, 0, 0), (0, 1, 0), (0, 0, 1) tambiŽn forman un sistema generador de S. Y se trata de s—lo un
ejemplo entre otros muchos.
Entonces, Àhabr‡ entre todos los sistemas generadores de un mismo subespacio vectorial algunos
especialmente recomendables? ÀHabr‡, en concreto, sistemas generadores que estŽn formados por el
m’nimo nœmero posible de vectores? Sin que olvidemos que nuestro objetivo œltimo no son los espacios
vectoriales, de los que quiz‡s en el futuro tengas que estudiar bastante m‡s de lo que hacemos aqu’, te
adelantamos que la respuesta es afirmativa. Efectivamente, existen sistemas generadores formados por el
menor nœmero posible de vectores. Son los que llamaremos bases. Pero antes de entrar en ello, recordemos
algo que, en parte, has estudiado ya en cursos anteriores.
①☞ Se dice que una familia { a1 , a2 , ... , ap } de vectores es libre, o que los vectores
que la forman son linealmente independientes, si la œnica combinaci—n lineal de ellos que es
igual al vector nulo es aquella en la que todos los coeficientes son iguales a cero. O sea, si:
Definici—n de "vectores linealmente independientes"
a1 a1 + a2 a2 + ... + ap ap = 0 Þ a1 = a2 = ... = ap = 0
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Espacios vectoriales
ÀA quŽ es igual? ÀSon nulos todos los coeficientes? Por tanto, ÀquŽ le sucede a cual-
quier familia que, como la { a 1 , a 2 , a 3 , 0 }, incluya el vector nulo?
Consecuencia
Sup—n dados dos vectores de Rn: x = (x 1 , x 2 , ..., x n), y = (y 1 , y 2 , ..., y n). ÀEn quŽ se
traducir’a, en tŽrminos referidos a sus componentes, la dependencia e independencia lineal?
ÀC—mo ser‡n los vectores de R3 : x = (1, 3, 2 ), y = (2, 6, 3)?
Observaci—n
Siendo necesario que los conceptos anteriores queden bien fijados, te propondremos varios ejercicios
sobre ellos al final del tema. Sin embargo, c‡lculos que ahora nos resultar‡n engorrosos, cuando manejemos
lo que llamaremos rango de una matriz nos resultar‡n triviales; por tanto, tu forma de proceder con los
ejercicios de dependencia lineal deber‡ ser distinta si te enfrentas a ellos por primera vez o despuŽs de
haber estudiado el tema 2. Ahora no podemos ser m‡s expl’citos, pero no olvides lo que te decimos.
Volveremos sobre ello.
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Espacios vectoriales
➀ B es un sistema generador de V
➁ B es una familia libre
Ejemplos
➀ Demuestra que a1 = (2, 1), a2 = (0, 4) forman una base de (R2 , +, .).
Comprueba, en primer lugar, que cualquiera que sea el vector (x 1 , x 2 ) Î R2, existen a, b Î R tales
que (x1 , x2 ) = a (2, 1) + b (0, 4). Estudia, posteriormente, la dependencia lineal de a 1 , a 2 .
➁ Es f‡cil probar que los vectores (1, 0, 0), (0, 1, 0), (0, 0, 1) forman una base del es-
pacio (R3 , +, .). Por ser la m‡s sencilla, se dice que es la base can—nica de (R3 , +, .).
La familia formada por los vectores (1, 0, 0), (0, 1, 0) y (0, 0, 1) tambiŽn es un siste-
ma generador de S. Sin embargo, Àpor quŽ no es una base de S?
Sea B = { a 1 , a 2 , ... , a n } una base de un espacio vectorial (V, +, .). Dado a ÎV,
sabemos que existen x 1 , x 2 , ... , x nÎ R tales que:
a = x1 a1 + x2 a2 + ... + xn a n
Ahora bien, Àson estos x i los œnicos coeficientes para los que se cumple lo anterior?
a = y1 a1 + y2 a2 + ... + yn a n
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Espacios vectoriales
Obtendremos:
(x1 - y1).a1 + (x2 - y2).a2 + ... + (xn- yn).an= 0
y, por ser los vectores a i linealmente independientes, en esta combinaci—n lineal todos los
coeficientes habr‡n de ser nulos, luego x i = y i , para i = 1, 2, ... , n.
En resumen:
✍ Siendo B = { a 1 , a 2 , ... , a n } una base de un espacio vectorial (V, +, .) sobre R,
para todo vector a Î V existen unos œnicos nœmeros reales x1 , x2 , ... , xn tales que:
a = x1 a1 + x2 a2 + ... + xn a n.
De x1 , x2 , ... , xn se dice que son las coordenadas del vector a en la base B.
Ejemplos
1¼) Determina el vector de R3 cuyas coordenadas en la base formada por los vectores
(2, 0, 1), (1, 1, 2) , (2, 1, 3) son x1 = 1, x2 = 0, x3 = 2.
2¼) ÀSon iguales las coordenadas de un vector de Rn que las componentes? ÀCu‡ndo
son iguales?
3¼) Halla las coordenadas en la base B = { (2, 1), (1, 4) } del vector de R2 : a = (3, 6).
Ocurre que no siempre es posible encontrar una base de un espacio vectorial con un
nœmero finito de elementos. (Piensa, por ejemplo, en el conjunto R [x] de todos los polinomios con
coeficientes reales, que, con la suma y la multiplicaci—n por un nœmero, es espacio vectorial). Sin embargo,
puede demostrarse, aunque aqu’ no lo hagamos, que si en un espacio vectorial (V, +, .) existe
una base con n vectores, entonces cualquier otra base ha de tener precisamente n vectores.
De n se dice que es la dimensi—n de (V, +, .).
En otras palabras:
ÁOjo!, no hay que confundir dimensi—n de un espacio vectorial con nœmero de componentes
de sus vectores. As’, por ejemplo, S = { (0, x, y) / x, y Î R } es un subespacio de (R3 , +, .) de
dimensi—n dos, aunque sus vectores tengan tres componentes.
Ejemplo
ObtŽn la dimensi—n del subespacio de (R3 , +, .): S = { (x, y, z) / x + z = y }
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Espacios vectoriales
(L’neas atr‡s hab’amos dicho que de entre todos los sistemas generadores de un espacio vectorial
los m‡s "recomendables" son aquellos a los que llamar’amos bases. ÀPor quŽ? Pues por la sencilla raz—n de
que no hay ningœn sistema generador de un espacio vectorial que tenga menos vectores que los que haya en
una base.
Sup—n, por ejemplo, que siendo { a 1 , a 2 , a 3 , a 4 } una base de cierto espacio vectorial (V, +, .),
hubiera un sistema generador de V con s—lo tres vectores b 1 , b 2 , b 3 .
Entonces, o bien b 1 , b 2 , b 3 ser’an linealmente independientes, y formar’an una base con s—lo 3
elementos (imposible, porque todas las bases tienen el mismo nœmero de elementos ), o bien ser’an lineal-
mente dependientes. En tal caso, al ser, por ejemplo, b 3 = b 1 b 1 + b 2 b 2 , todo vector que fuera
combinaci—n lineal de b 1 , b 2 , b 3 lo ser’a de b 1 , b 2 , luego { b 1 , b 2 } ser’a un sistema generador de
(V, +, .). De ser libre, ser’a una base con s—lo dos elementos (absurdo) y, de ser ligado, al tenerse, por
ejemplo, b 2 = l b 1 , { b 1 } ser’a una base de V con un solo elemento, lo cual tambiŽn ser’a absurdo.)
Ejemplo
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Espacios vectoriales
a = l1a1 + l2a2 + ... + lrar + lr+1(g1a1 + g2a2 + ... + grar) + ... + lp(m1a1 +m2a2+ ... + mrar)
y, operando: a = d 1 a 1 + d 2 a 2 + ... + d r a r Î S.
Veamos por œltimo tres consecuencias de este teorema, que nos ser‡n de gran utilidad cuando, en
el pr—ximo cap’tulo, aprendamos a calcular lo que llamaremos rango de una matriz.
Corolario (uno)
☞ El rango de una familia de vectores no se modifica si se prescinde de un vector que
sea combinaci—n lineal de los dem‡s.
Corolario (otro)
En efecto: Siendo, por ejemplo, a, b, c tres vectores de un cierto espacio vectorial (V,
+, .), y a un nœmero distinto de cero, es f‡cil comprobar, mediante la doble inclusi—n, que R
[a, b, c] = R [a a, b, c] , luego...
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Espacios vectoriales
9. EJERCICIOS
1.- Se considera el conjunto V = { a + b 3 / a, b Î R } y las operaciones:
(a + b 3 ) + (c + d 3 ) = (a +c) + ( b +d) 3
a.(a + b 3 ) = ( a a + a b 3 ), a ÎR .
ÀEs (V, +, .) espacio vectorial?
3.- Averigua cu‡les de los siguientes subconjuntos de R4, son subespacios vectoriales de (R4 ,
+, .):
S = { (x, y, z, t) / 2x + y = t } T = { (x, y, z, t) / 2x - y = 3) }
U= { (x, y, z, t) / 3y - z = 0, 2x + y - 4t = 0) }.
4.- Halla, caso de que existan, seis vectores comunes a los subespacios de (R3 , +, .) engen-
drados por (1, 3, 2) y (3, 1, 2), el primero, y por (1, 1, 0) y (3, 3, 4), el segundo.
5.- ObtŽn el valor de x, sabiendo que el vector (8, 7, x, 6) pertenece al subespacio de (R4 , +, .):
S = R [(1, 2, 3, 0), (2, 1, 1, 2)].
8.- En (R3 , +, .) se consideran los subespacios S = R [(1, 0, 1), (0, 2, 1)], T = R [(1, 2, 2), (-1, 4, 1)].
Demuestra que son el mismo subespacio.
9.- De las siguientes familias de vectores de (R3 , +, .), averigua cu‡les son libres:
A = { (0, 0, 0), (1, 1, 1) } B = { (1, 2, 3), (3, 2, 1) }
C = { (2, 3, 1) } D = { (0, 2, -4), (1, -2, 1), (1, -4, 3) }
E = { (1, -2, 3), (3, -6, 9) } F = { (1, -1, 1), (2, 3, 1), (-1, 4, 0), (1, 1, 0) }
11.- Visto el ejercicio anterior, Àse deduce que si a + b, a + c, b + c son linealmente depen-
dientes, entonces a, b, c tambiŽn son linealmente dependientes?
12.- Los vectores (3, -2, -1, 3), (1, 0, 2, 4), (7, -4, x, y) son linealmente dependientes. Halla x, y.
13.- Demuestra que los vectores (2,0,1), (2,0,2), (0,4,0) forman una base de (R3 , +, .).
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Espacios vectoriales
15.- Demuestra que el conjunto R 2 [x] de todos los polinomios en la indeterminada x, con
coeficientes reales, de grado menor o igual que 2, junto con la suma de polinomios y la
multiplicaci—n por un nœmero habituales, es un espacio vectorial y comprueba que los
polinomios 1, x, x(x - 1) constituyen una base de Žl.
17.- La uni—n de dos subespacios vectoriales de un mismo espacio vectorial (V, +, .), Àes
siempre un subespacio vectorial de (V, +, .)?
19.- Los vectores de (R3 , +, .): (x, -3, 2), (2, 3, x), (4, 6, -4) engendran un subespacio vectorial
de dimensi—n 1. Halla el valor de x.
20.- Determina una base del subespacio vectorial de (R4 , +, .) engendrado por los vectores (1,
2, 1, 0), (3, 1, 0, 2), (5, 0, -1, 4).
21.- Las coordenadas de un vector v de R3 respecto de la base B = {(1, 2, 0), (0, 2, 4), (1, 0, 4)}
son (2 ,2, 3). Halla las coordenadas de v en la base B'= { (2, 2, 0), (1, 0, 1), (3, 2, 0)}.
23.- Demuestra que si en un espacio vectorial (V, +, .) sobre R dos vectores c y d son com-
binaci—n lineal de otros dos, a y b, entonces R [a, b, c, d] = R [a, b].
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TEMA 2
MATRICES
Y
DETERMINANTES
Matrices y determinantes
1. INTRODUCCIîN
Como ya habr‡s observado, en cuanto se trabaja con espacios vectoriales de
dimensi—n tres o superior las operaciones se complican bastante y hay que tener mucho
cuidado para no confundir unas coordenadas con otras, unos subespacios con otros y, en
resumen, no cometer ningœn error en los c‡lculos. Adem‡s -no lo olvides-, nuestro objetivo
final son los sistemas de m ecuaciones con n inc—gnitas, y con ellos, si no se tiene cierto
orden, el problema puede ser mayœsculo... Habr‡ que hacer algo al respecto, Àno?
æ a1 1 a1 2 a1 3 ¼ a1 j ¼ a1 n ö
ç a 21 a 2 2 a 2 3 ¼ a 2 j ¼ a2 n ÷
ç ... ... ... ... ... ÷
ç ... ... ÷
A =ç
a i1 ai 2 a i 3 ¼ ai j ¼ ai n ÷
ç ... ... ... ... ... ... ... ÷
ç ÷
ç am1 a m 2 a m 3 ¼ a m j ¼ a m n ÷ø
è
Consecuencias
A poco que nos fijemos en la matriz A, observaremos que sus m filas pueden con-
siderarse como un conjunto de m vectores del espacio vectorial (Rn , +, .) de la forma:
a1 = (a11 , a12 , ... , a1n) ; a2 = (a21 , a22 , ... , a2n) ; ....... ; am = (am1 , am2 , ... , amn)
as’ como que las n columnas forman un conjunto de n vectores de (Rm, +, .) de la forma:
a'1 = (a11 , a21 , ... , am1) ; a'2 = (a12 , a22 , ... , am2) ; .... ; a'n = (a1n , a2n , .... , amn)
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Matrices y determinantes
Ejemplo
æ 1 2 3 2ö æ 2 3 0 1ö æ 5 8 3 4 ö
Comprueba que: ç 3 1 4 2 ÷ + 2. ç 3 1 1 3 ÷ = ç 9 3 6 8 ÷
ç ÷ ç ÷ ç ÷
è 2 0 7 1ø è 1 4 0 4ø è 4 8 7 9 ø
Consecuencia
Te ser‡ f‡cil comprobar que el conjunto M(m ´ n) de todas las matrices de orden m ´
n es, con las operaciones anteriores, un espacio vectorial sobre R. Y si lo tuyo es vicio,
puedes buscar una base de dicho espacio. ÀCu‡l es su dimensi—n?
Traduzcamos: Para obtener el elemento c i j de la matriz A . B basta con que multipliques uno
a uno los elementos de la fila i de A por los de la columna j de B y sumes todos esos productos como se
indica en el siguiente esquema:
Se suman estos productos
- ¯
æ · ö ¯
æ ö · æ ö
fila i de A ç· · · ·÷.ç ÷ =ç * ÷
è ø ç · ÷ è ø
è ø elemento i , j
· de A.B
columna j de B
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Matrices y determinantes
Pregunta
Se puede demostrar, a partir de la definici—n anterior, que la multiplicaci—n de matrices es aso-
ciativa; pero, en cuanto a si es conmutativa, Àtœ quŽ crees?
Ejemplo
æ 2 3 0 ö
Comprueba que: æ 1 2 3 2 ö . ç-3 0 1 ÷ = æ 3 11 10 ö
è 3 1 4 2 ø ç -1 2 2 ÷ è 9 1 9 11 ø
ç ÷
è 5 1 1 ø
Algunos comentarios
➀ Las operaciones anteriores no se sacan de la manga, y dan mucho juego en
aplicaciones no estrictamente matem‡ticas. Lo que ocurre es que aqu’ se trata exclusi-
vamente de dar noticia de su existencia, sin que, al no sernos de mucha utilidad para nuestro
cometido, nos podamos detener con detalle en ellas y en su justificaci—n.
æ 1 0 ¼ 0 ¼ 0 ö
ç 0 1 ¼ 0 ¼ 0 ÷
... ... ... ... ... ...
ç ÷
In = ç ÷
0 0 ¼ 1 ¼ 0
ç ... ... ... ... ... ... ÷
ç ÷
è 0 0 ¼ 0 ¼ 1 ø
a la que se llama matriz unidad (o identidad) de orden n, tal que, cualquiera que sea la
matriz cuadrada A de orden n:
A . I n = In . A = A
➂ As’ mismo, dada una matriz A, cuadrada de orden n, se puede demostrar que si se
cumple determinada condici—n (que veremos en el cap’tulo siguiente), existe otra matriz A-1,
tal que
A . A -1 = A -1 . A = I n
- 35 -
Matrices y determinantes
Definiciones previas
Ejemplo
Considera la ordenaci—n 1 4 2 3 , formada con los cuatro primeros nœmeros na-
turales. Te bastar‡ con observar el esquema:
s
det (A ) = A = å ( - 1) a 1 i a 2 i a i ¼ a n i
1 2 3 3 n
Dos preguntas:
1») ÀDe cu‡ntos sumandos consta la suma anterior?
2») ÀSe te ocurre alguna forma sistem‡tica de escribirlos todos?
Consecuencias
Comprueba, aplicando la definici—n, que:
a a
11 12
①➠ a a
= a
11
a
22
-a
12
a
21
21 22
- 36 -
Matrices y determinantes
O sea, que para calcular un determinante de orden dos basta con multiplicar primero
a a a
11 12 13
ìï a 11 a 2 2 a 3 3 + a 1 2a 2 3 a 31 + a 1 3a 21 a 3 2
➁➠ a
21 22
a
23 = a
í -a a a -a a a -a a a
ïî 1 3 2 2 31 1 2 21 3 3 11 2 3 3 2
a a a
31 32 33
Desarrollo que puede memorizarse f‡cilmente haciendo uso del siguiente esquema,
conocido como regla de Sarrus :
Ejemplos
3 2 5
2 3
Comprueba que: =3; 4 0 2 = 58
5 9
6 3 1
Observaci—n
Como comprender‡s, mal asunto ser’a que, para conocer el valor de un determinante de orden n,
tuviŽramos que calcular los n! sumandos necesarios. El c‡lculo de un determinante de orden 4 exigir’a
calcular 24 productos (y sumarlos); el de uno de orden 5, 120... Para calcular un determinante de orden 10
necesitar’amos calcular la friolera de 3.628.800 productos, cada uno de ellos de 10 factores... ÀQuŽ hacer
llegados a esta situaci—n?
Dos definiciones nuevas nos aportar‡n un procedimiento para el c‡lculo de un determinante que
resultar‡ mucho m‡s c—modo que la aplicaci—n de la definici—n anterior.
A i j = (-1)i + j . a i j
- 37 -
Matrices y determinantes
Ejemplos
æ 2 1 0 2ö
ç 1 0 3 1÷ ìï a 11 = - 1 3, a 2 3 = 0 .
Dada la matriz A = ç , comprueba que : í A
ç 0 2 1 2 ÷÷ ïî = - 6 , A = - 13.
34 44
è 4 1 0 3 ø
O sea :
a a a ¼ a ¼ a
11 12 13 1j 1n
a a a ¼ a ¼ a
21 22 23 2j 2n
... ...
... ... ... ... ... ìï = a i 1 A i 1 + a i 2 A i 2 + ¼ + a i n A i n
A = =í
a
i1
a
i2
a
i3
¼ ai j ¼ ai n ïî = a 1 j A 1 j + a 2 j A 2 j + ¼ + a n j A n j
... ... ... ... ... ... ...
a a a ¼ anj ¼ ann
n1 n2 n3
Ejemplo
1 0 3 2
2 -3 1 0
Supongamos que se deseara calcular el valor de: |A|= -3 1 2 0
2 -5 3 1
Como en la cuarta columna aparecen dos ceros, eligiremos dicha l’nea para efectuar
el desarrollo y tendremos:
2 -3 1 1 0 3
A =-2 -3 1 2 +1 2 -3 1 = - 2 . 0 + 1 . ( - 28) = - 28
2 -5 3 -3 1 2
ÀObservas quŽ bueno es que aparezcan esos ceros en los lugares (2,4) y (3,4)? ÀY si no los hubiera?
Observaci—n
Vemos, pues, que aunque el desarrollo de un determinante por los elementos de una
l’nea permite un c‡lculo m‡s r‡pido de Žste, si en dicha l’nea no aparecieran varios ceros,
aœn resultar’a tarea excesivamente prolija. El problema se resolver‡, definitivamente, con lo
que sigue.
- 38 -
Matrices y determinantes
② Si todos los elementos de una fila (columna) de A son nulos, entonces |A| = 0 .
Todos los sumandos de |A| (que, a su vez, son productos) contendr‡n un elemento de tal
fila, luego ser‡n nulos.
⑨ La suma de los productos de los elementos de una fila (columna) de A por los
adjuntos de otra fila (columna) es igual a cero.
La suma en cuesti—n coincidir’a con el desarrollo por adjuntos de un determinante con dos
l’neas paralelas iguales, que ser’a nulo por la propiedad 4».
- 39 -
Matrices y determinantes
Observaci—n
Ahora se trata de ver c—mo se aplican las propiedades anteriores al c‡lculo de de-
terminantes, especialmente para lograr cuantos m‡s ceros mejor en una l’nea, lo cual nos
permitir‡ un c—modo desarrollo del determinante por los adjuntos de tal l’nea.
1 3 2 5
2 1 3 4
Supongamos, por ejemplo, que dese‡ramos calcular:
5 2 7 6
3 8 9 2
1 3 2 5 1 3 2 5
-5 -1 -6
2 1 3 4 0 -5 -1 -6
= = 1. - 7 - 3 - 19 = - 2 64
5 8 7 6 0 - 7 - 3 - 19
-1 3 - 13
3 8 9 2 0 -1 3 - 13
Un error f‡cil de cometer consiste en pensar que para conseguir un cero en el lugar (2, 2), por
ejemplo, se puede multiplicar por 3 la segunda fila y restarle la primera. Efectivamente, obtendr’amos un
cero en dicho lugar, pero el valor del determinante, de acuerdo con la propiedad 5», ya no ser’a el mismo.
Ejemplos
Comprueba que:
1 4 3 1 4
3 1 5 1 0 1 1 1
-5 2 0 3 5 = - 1 .101 ; a b c = (b - a ) (c - a ) (c - b )
2
2 - 1 -1 1 1 a2 b c2
0 -1 2 0 3
Ya que surge la ocasi—n, te diremos que el œltimo determinante es un caso particular del llamado
determinante de Vandermonde. Volveremos a encontr‡rnoslo.
- 40 -
Matrices y determinantes
cada una de sus m filas a 1 , a 2 , ..... , a m puede considerarse, como sabes, como un vector del
espacio vectorial (Rn, +, .).
O sea, que el concepto de rango de una matriz no difiere esencialmente en nada del de rango de
una familia de vectores. Los resultados que vimos cuando estudi‡bamos tal asunto, en la p‡gina 27 -que
debes releer-, son los que traducimos a continuaci—n.
Ejemplo
æ 1 2 1 3 ö
Sea la matriz A = çç 2 1 0 3 ÷
÷ . Si restamos a la tercera fila la suma de la primera y
è 3 3 1 6 ø
æ 1 2 1 3 ö
la segunda, qued‡ndonos: A* = çç 2 1 0 3 ÷
÷ , las matrices A y A* tendr‡n igual rango.
è 0 0 0 0 ø
Como en A* la œltima fila tiene todos sus elementos nulos, se podr‡ prescindir de ella sin que
se modifique el rango, luego:
æ 1 2 1 3ö
rango A = rango çè 2 1 0 3 ÷ø = 2 (ya que las dos filas no son proporcionales)
Naturalmente, habr‡ que sistematizar estas transformaciones, para asegurarnos de que siempre,
con independencia de la vista de cada cual, podremos calcular el rango. Ya llegaremos a ello.
- 41 -
Matrices y determinantes
Si en una matriz A = (a i j), de orden m ´ n sobre R, se eligen las r filas i 1 , i 2 , ... , i r (en
el orden natural) y las r columnas j 1 , j 2 , ... , j r (en igual orden), del determinante:
a ai j ai j ¼ ai j
i j
1 1 1 2 1 3 1 r
ai j ai j ai j ¼ ai j
2 1 2 2 2 3 2 r
¼ ¼ ¼ ... ¼
ai j ai j ai j ¼ ai j
r 1 r 2 r 3 r r
Teorema
Las filas de una matriz A = (a i j) con las que se pueda formar un menor no nulo son
linealmente independientes.
En efecto: Supongamos, por ejemplo, que el menor formado por los elementos
comunes a las r primeras filas y r primeras columnas de A, es distinto de cero. O sea:
a a a ¼ a
11 12 13 1r
a a ¼ a a
21 22 23 2r ¹ 0
¼ ¼ ¼ ... ¼
a a a ¼ arr
r1 r2 r3
ì a 1 = ( a 11 , a 1 2 , ¼, a 1 r , a 1, r+1, ¼, a 1 n )
ï
ï a = ( a 21 , a 2 2 , ¼, a 2 r , a 2, r+1, ¼, a 2 n )
Entonces, los r vectores de Rn: í 2
ï¼¼ ¼¼¼¼ ¼¼¼¼ ¼¼¼¼ ¼¼
ï a = ( a , a , ¼, a , a , ¼, a r n )
î r r1 r2 rr r, r +1
- 42 -
Matrices y determinantes
a a a ¼ a
11 12 13 1r
a a ¼ a a
En efecto. Sup—n que D= 21 22 23 2r ¹ 0
¼ ¼ ¼ ... ¼
a a a ¼ arr
r1 r2 r3
fuera uno de los menores de orden r no nulo (si no fuera as’, un oportuno cambio en el orden de las
filas y columnas de A resolver’a la cuesti—n) , mientras que todos los de orden superior a r fueran
iguales a cero.
Entonces, considerada la fila k de A, cualquiera que Žsta sea, desde la (r+1) hasta la
m, se tendr’a, para todo valor de j, desde j = 1 hasta j = n:
a a a ¼ a a
11 12 13 1r 1j
a ¼ aa a a
21 22 23 2r 2j
... ¼ ¼
M = ¼ ¼ ¼ =0
a a a ¼ arr arj
r1 r2 r3
a a a ¼ a a
k1 k2 k3 kr kj
(S’: Cuando j tome los valores 1, 2, ... , r en el determinante anterior habr‡ dos columnas iguales;
cuando j tome valores desde (r+1) hasta n, |M| ser‡ un menor de A de orden (r+1) > r, nulo por hip—tesis).
a 1 j A 1 + a 2 j A 2 + .... + a r j A r + D a k j = 0
-A -A -Ar
1 2
y como D ¹ 0 : a = a + a + ¼¼ + arj
kj D 1j D 2j D
- 43 -
Matrices y determinantes
O sea, m‡s claramente (recuerda que la igualdad anterior se cumple para cualquier valor de j,
desde 1 hasta n):
æ a ö æ a ö æ a ö æ a ö
k1 11 21 r1
ç a ÷ ç a ÷ ç a ÷ ç a ÷
ç k2 ÷ -A ç 12 ÷ -A ç 22 ÷ -Ar ç r2 ÷
1 2
ç a ÷ = ç a ÷ + ç a ÷ + ¼¼ + ç a ÷
...k 3 ÷ D ...1 3 ÷ D ...2 3 ÷ D
ç ç ç ç ...r 3 ÷
ç ÷ ç ÷ ç ÷ ç ÷
è a è a è a è arm ø
km ø 1m ø 2m ø
lo cual significa que la fila k de A es combinaci—n lineal de las r primeras y, por tanto, se
puede prescindir de ella sin que el rango de A se modifique.
Finalmente, como eso ocurre para las (m-r) œltimas filas de A, se tendr‡, pres-
cindiendo de todas ellas:
æ a a a ¼ a
ö ¼a
11 12 13 1r 1n
ç a a a ¼ a ¼a ÷
rango A = rango ç 21 22 23 2r 2n ÷ = r
ç ¼ ¼ ¼ ¼ ¼ ... ¼ ÷
ç a a a ¼ a r r ¼ a r n ÷ø
è r1 r2 r3
a a a ¼ a
11 12 13 1r
a a ¼ a a
D= 21 22 23 2r ¹ 0
¼ ¼ ¼ ... ¼
a a a ¼ arr
r1 r2 r3
y ello, segœn el teorema anterior, hace que las r primeras filas de A sean linealmente
independientes.
➠ Observa, por tanto, que dado un menor no nulo de A, de orden r, para ver si otra fila
de A es combinaci—n lineal de aquŽllas con parte de cuyos elementos se ha formado tal menor,
basta con calcular todos los menores de orden (r+1) que se puedan escribir completando el inicial
con los elementos de esa nueva fila. (Se dice que tales menores de orden (r+1) se han obtenido
orlando el menor inicial con tal fila). Si hubiera alguno no nulo, el rango de A ser’a como m’ni-
mo (r+1) y partir’amos de Žl para formar, ahora, menores de orden (r+2). Si, por el contrario, to-
dos los menores de orden (r+1) obtenidos orlando el inicial de orden r con dicha fila fueran nulos,
eso nos permitir’a prescindir de ella sin que el rango de A se modificara, pues la fila en cuesti—n
ser’a combinaci—n lineal de las que intervienen en el menor de orden r.
- 44 -
Matrices y determinantes
Ejemplo
Supongamos que se deseara calcular el rango de la matriz:
æ 2 1 -2 1 4ö
1 0 1 -2 0÷
A =ç
ç 6 2 -2 -2 8÷
ç ÷
è 1 1 -3 4 2ø
2 1
Como ¹ 0 , las dos primeras filas de A son linealmente independientes y el
1 0
rango de A, como m’nimo, ser‡ 2. Orlando el menor anterior con la tercera fila, se tiene:
2 1 -2 2 1 1 2 1 4
1 0 1 =0 ; 1 0 -2 =0 ; 1 0 0 =0
6 2 -2 6 2 -2 6 2 8
luego dicha fila es combinaci—n lineal de las dos primeras y, en consecuencia, puede
prescindirse de ella sin que el rango de A var’e. Es decir:
æ 2 1 -2 1 4ö
rango A = rango ç 1 0 1 -2 0÷
çè ÷
1 1 -3 4 2ø
2 1
Partiendo, de nuevo, de que ¹ 0 , si orlamos dicho menor con la tercera fila de la
1 0
nueva matriz, se tiene:
2 1 -2 2 1 1
1 0 1 =0 ; 1 0 - 2 ¹0
1 1 -2 1 1 4
y, sin necesidad de considerar el tercer menor que se podr’a formar (pues ya hemos en-
contrado uno no nulo), concluir’amos que el rango de A es 3.
Advertencia importante
Si hubiŽramos definido el rango A como el m‡ximo nœmero de columnas, y no filas, de
A linealmente independientes, habr’amos visto que tambiŽn en ese caso el rango A
coincidir’a con el orden del menor de A de mayor orden no nulo, luego:
- 45 -
Matrices y determinantes
æ a a a ¼ a ¼ a
ö
11 12 13 1r 1n
ç 0 a a ¼ a ¼ a ÷
ç 22 23 2r 2n ÷
Si en la matriz: ç 0 0 a ¼ a ¼ a ÷
ç ... ... ..3. 3 .. .
.
3r
. .
.
.. .
3n
÷
ç . . ÷
çè 0 0 0 ¼ a r r ¼ a r n ÷ø
todos los tŽrminos de la forma a i i (es decir, los situados en la diagonal principal) son distintos de
cero, entonces rango A = r.
igual
æ 2 3 1 2 0 ö rango æ 2 3 1 2 0 ö
çç 0 - 7 - 3 2 4 ÷÷ çç 0 - 7 - 3 2 4 ÷÷
è 0 -2 2 -2 1 ø è 0 0 - 2 0 18 1 ø
- 46 -
Matrices y determinantes
del espacio vectorial (Rn, +, .), para saber si son linealmente independientes o dependientes
bastar‡ calcular el rango de:
æ a 11 a 1 2 a 1 3 ¼ a 1 n ö
ç a a a ¼ a ÷
A = ç ..21 22
... 23
... ...
2n
... ÷
ç . ÷
ç a ÷
è m1 am 2 am 3 ¼ am n ø
a a a ¼ a
11 12 13 1n
a a ¼ a a
21 22 23 2n ¹ 0
¼ ¼ ¼ ... ¼
a a a ¼ an n
n1 n2 n3
③➠ Por œltimo, Àhabr‡ que decir que si m > n, entonces el rango de la matriz:
æ a 11 a 1 2 a 1 3 ¼ a 1 n ö
ç a a a ¼ a ÷
A = ç ..21 .22
.. .23
.. ...
2n
... ÷
ç . ÷
ç a ÷
è m1 am 2 am 3 ¼ am n ø
nunca podr‡ ser superior a n (pues s—lo hay n columnas) y, en consecuencia, que m‡s de n
vectores del espacio vectorial (R n, +, .) formar‡n siempre una familia ligada? Por si las
moscas, lo decimos.
- 47 -
Matrices y determinantes
7. EJERCICIOS
1 2 1ö 2 1 2ö æ 1 0 2 - 1ö
1.- Se tienen las matrices: A = æè ; B = æè ; C=ç 1 2 5 - 4÷
3 0 2ø 0 1 3ø çè ÷
0 1 0 2ø
Calcula (A + B) . C , ( 2.A - 3.B ) . C
æ 1 0 1 2ö æ 2 1 2 ö
2 1 0 1÷ 0 1 3 æ 0 3 2 1ö
ç ç ÷ , C= 1 0 1 0
2.- Calcula A2 + B . C siendo A = ç , B= çç ÷÷ .
3 1 1 3÷ ç 4 1 0 ÷
è
ç
è
÷ ç ÷ 2 1 5 1ø
0 1 0 1ø è 0 3 1 ø
æ cos a - sen a 0 ö
3.- Siendo A = ç sen a cos a 0 ÷ , calcula A2 , A3 , ... , An
çè ÷
0 0 1ø
1 2 1 -3 1 1 1 1
2 3 1 5
1 1 1 a b c d
-2 3 2 1 2 0 3 1
; ; b+ c c + a a + b ; 2 2
3 -2 1 4 4 5 6 2 a2 b c2 d
b . c a .c a . b
5 4 - 3 2 5 1 2 4 3 3
a3 b c3 d
a a a a a
2
a b b b b a2 b c2 a - b- c 2a 2a
a b c c c ; a b c ; 2b b- c - a 2b
a b c d d b+c a+c a+b 2c 2c c - b- a
a b c d e
1 1 1 ¼ 1 n 1 1 ¼ 1 1 n n ¼ n
-1 a 1 ¼ 1 n 2 1 ¼ 1 n 2 n ¼ n
-1 -1 a ¼ 1 ; n 1 3 ¼ 1 ; n n 3 ¼ n
... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ...
1
-1 -1 - 1 ¼ a n 1 1 ¼ n n n n ¼ n
8.- Si el determinante de una matriz A, cuadrada de orden 6, es igual a 2, Àcu‡l es el valor del
determinante de la matriz 3 . A?
- 48 -
Matrices y determinantes
9.- Demuestra que si una matriz cuadrada de orden n, A, verifica A2 + 3.A - [Link] = (0), donde
(0) es la matriz cuadrada de orden n todos cuyos tŽrminos son nulos, entonces dicha matriz
tiene inversa.
æ 2 3 4 ö æ 3 5 3 1 5ö
11.- Las matrices A = ç 3 4 2 ÷÷ ; B= ç 2 6 4 4 3 ÷ tienen igual rango. Halla el
çè çè ÷
5 2 x ø 2 -2 -2 -6 4ø
valor de x.
a b ö æ a b c ö,
12.- Sean A=æ ; B = con rango A ¹ rango B. ÀCu‡l es el valor de
è a' b' ø è a' b' c' ø
rango B - rango A?
a b cö æ a b c ö
13.- Si rango æ = 2, Àpuede ser rango çç d - a e + b f + c ÷÷ = 2 ?
è d e f ø
è d e f ø
14.- Los vectores de (R3, +, .): (2, 1, -3), (1, 3, 2), (5, x, -4) son linealmente dependientes. Halla
el valor de x.
15.- Analiza si los vectores de (R 4, +, .) : (6, 3, -3, 9), (0, 4, 2, 8), (3, 1, 0,-2), (5, 4, 0, 5) son
linealmente independientes.
17.- Estudia, segœn los valores de los par‡metros, los rangos de las matrices:
æ a 1 1 ö æ 2 1 -1ö æ 1 1 1 ö
A=ç 1 a 1 ÷÷ ; B=ç 1 a 1÷ ; C=ç 1 1+a 1 ÷÷
çè çè ÷ çè
1 1 a ø 3 1 -aø 1 1 1+a ø
æ 2 2 ö æ 2 2 ö æ a b 1 ö
D = ç m - 1 ( m + 1) ÷ ; E = ç m - 1 ( m + 1) m + 1 ÷ ; F = ç 1 a .b 1 ÷
è m +1 m -1 ø è m+1 m-1 m+1ø çè ÷
1 b a ø
- 49 -
TEMA 3
SISTEMAS DE ECUACIONES
Sistemas de ecuaciones
1. INTRODUCCIîN
Llega, por fin, el momento de dar utilidad a lo visto en los cap’tulos anteriores. En
este tema vamos a estudiar c—mo hay que proceder ante un sistema ecuaciones lineales
para saber si tiene o no soluci—n(es) y, en caso afirmativo, obtenerla(s). Veremos que existen
un par de procedimientos distintos de trabajo -de modo que, cuando dependa de ti, puedas
elegir el que m‡s te guste-, y terminaremos diciendo alguna cosilla sobre algo que ya hemos
mencionado en el cap’tulo anterior: la matriz inversa.
Antes, perm’tenos una reflexi—n: Si en algœn momento te sientes desorientado al
estudiar estas cuestiones, no te preocupes en exceso: es algo que al principio le pasa a todo el
mundo y no s—lo a ti. De lo que se trata es de que, al tenerlo todo por escrito, puedas trabajar
a tu aire, que no tiene por quŽ ser el de los dem‡s, y termines por encontrar el hilo conductor;
existe, ya lo ver‡s.
2. DEFINICIONES Y CLASIFICACIîN
Definiciones (vocabulario)
☞ Llamaremos sistema de m ecuaciones lineales con n inc—gnitas a un conjunto de m
expresiones algebraicas de primer grado:
a x + a x + ¼ + a xn = b ü
11 1 12 2 1n 1
ï
a x + a x + ¼ + a x = b ï
21 1 22 2 2n n 2
... ... ... ... ... ý (S )
ï
a x + a x + ¼ + a m nxn = bm ï
m1 1 m2 2 þ
diremos que son la matriz de los coeficientes del sistema y la matriz ampliada con los
tŽrminos independientes, respectivamente.
- 53 -
Sistemas de ecuaciones
æ x ö æ b ö
1 1
ç x ÷ ç b ÷
☞ Observa, por œltimo, que escritas las matrices: X=ç 2
... ÷ ; B=ç ... 2 ÷
ç ÷ ç ÷
çè x n ÷ø ç ÷
è bm ø
Ejemplo
3x + 2y = 6 ü
Considera el sistema:
4 x - 5 y = 8 ýþ
3. SISTEMAS EQUIVALENTES
Definici—n (de sistemas equivalentes)
Observaci—n
Hasta ahora, cuando resolv’as un sistema de ecuaciones, lo que hac’as eran transformaciones con
las ecuaciones hasta llegar a otro sistema equivalente al dado, pero m‡s sencillo de resolver. En el fondo,
eso es lo que vamos a hacer aqu’. Lo que ocurre es que quiz‡s convenga justificar un poco las cosas. Por eso
(y por algo m‡s) incluimos los dos siguientes teoremas.
- 54 -
Sistemas de ecuaciones
Teorema
☞ Si (a 1 , a 2 , a 3 , ... , a n ) es una soluci—n del sistema S, tambiŽn lo es de cualquier
ecuaci—n que sea "combinaci—n lineal" de las que forman dicho sistema.
l (a x + a x +¼+ a x n ) + l (a x + a x +¼+ a xn ) + ¼ +
1 11 1 12 2 1n 2 21 1 22 2 2n
+ l m (a x + a x + ¼ + a m n xn ) = l b + l b + ¼ + lm b m ; li Î R
m1 1 m2 2 1 1 2 2
ì E ì E
1 1
ï ï
E E
ïï ïï
... 2 ... 2
Supongamos que S=í y T=í
ï E ï E
m -1 m -1
ï ï
ïî Em ïî l 1E 1 + l 2 E 2 + ¼ + l m -1E m -1 + E m
son el sistema dado y el que resulta de cambiar su œltima ecuaci—n por la que se obtiene al
sumar a dicha ecuaci—n una combinaci—n lineal de las restantes.
- 55 -
Sistemas de ecuaciones
4. REGLA DE CRAMER
Definici—n (de sistemas de Cramer)
Llamaremos sistema de Cramer a todo sistema de n ecuaciones lineales con n
inc—gnitas:
a x + a x + ¼ + a x = b ü
11 1 12 2 1n n 1
ï
a x + a x + ¼ + a x = b ï
21 1 22 2 2n n 2
... ... ... ... ... ý (S ' )
ï
a x + a x + ¼ + a nn xn = b n ï
þ
n1 1 n2 2
en el que la matriz de los coeficientes, A, tenga determinante no nulo: |A|¹ 0 .
Demostraci—n:
➨ Primer paso:
① Vamos a obtener unas ecuaciones, combinaciones lineales de las de S ', de las que
hallaremos las soluciones. A tal efecto, multiplicando la primera ecuaci—n de S ' por el
adjunto del elemento a 11 de la matriz A, A 11 ; la segunda por A 21 , y as’ sucesivamente
hasta multiplicar la œltima ecuaci—n por A n1, y sumando posteriormente, se obtiene la
ecuaci—n E '1 :
A 11(a x + ¼+ a x ) +A (a x + ¼+ a x ) +¼+A (a x + ¼+ a nn x n ) =
11 1 1n n 21 21 1 2n n n1 n1 1
=b A + b A + ¼ + bn A
1 11 2 21 n1
Es decir:
( A 11 a 11 + ¼ + A n1 a n1 ) x 1 + ( A 11 a 12 + ¼ + A n1 a n2 ) x 2 + ¼ +
+ ¼ + ( A 11 a 1 n + ¼ + A n1 a n n ) x n = b 1 A 11 + ¼ + b n A n1
- 56 -
Sistemas de ecuaciones
② Si en lugar de multiplicar las ecuaciones del sistema S ' por los adjuntos A11 , A21 ,
... , A n1 de los elementos de la primera columna de A lo hubiŽramos hecho por A12 , A22 , ... , A
n2 , o sea, por los adjuntos de los elementos de la segunda columna de A, habr’amos llegado a
la ecuaci—n:
E' : 0 . x + A . x + ¼ + 0 . x n = A
2 1 2 2
A2
de la que toda soluci—n (a 1 , a 2 , a 3 , ... , a n) habr’a de verificar: a = , cualesquiera
2 A
que fueran los valores de a 1 , a 3 , ... , a n.
E'n : 0 . x + 0. x + ¼ + A . xn = A n
1 2
An
de la que toda soluci—n (a 1 , a 2 , a 3 , ... , a n) habr’a de verificar: a n = .
A
➨ Segundo paso:
æ A1 A
2
A
3
An ö
ç , , , ¼ , ÷
è A A A A ø
pues Žste es el œnico vector (a 1 , a 2 , a 3 , ... , a n) que cumple las condiciones requeridas.
➨ Tercer paso:
As’ pues, si S ' posee soluci—n, es œnica y s—lo puede ser la anterior. Pero, Àc—mo
confirmar que, efectivamente, es soluci—n de S '? Pues comprobando que al sustituir en las n
A
j
ecuaciones x j por los dos miembros de las ecuaciones toman el mismo valor.
A
n
A å b hA h j
j
Sustituyendo en la ecuaci—n E i cada x j por , o sea, por h=1 , resulta:
A A
- 57 -
Sistemas de ecuaciones
n n n
é ù
a x +a x + ¼+ a i n x n = 1 êa å b A + a å b A + ¼ + ai n å b A ú =
i1 1 i2 2 A ë i 1 h=1 h h1 i2 h h2 h hn
h=1 h=1 û
= 1 éa ( b A + b A + ¼ + b n A ) + a ( b A + b A + ¼+ bn A )+¼+
A ë i 1 1 11 2 21 n1 i2 1 12 2 22 n2
+ ¼ + ai n(b A + b A + ¼ + b n A n n )ùû
1 1n 2 2n
= 1 . é b . (a A + ¼ + a i n A ) + ¼ + b i . (a A + ¼ + a i n A i n) + ¼ +
A ë 1 i 1 11 1n i1 i1
+ ¼ + b n . (a A + ¼ + a i n A n n )ûù
i1 n1
= 1 éë b . 0 + b . 0 + ¼ + b i A + ¼ + b . 0 + b n . 0 ùû = b i
A 1 2 n-1
æ A1 A
2
A
3
An ö
luego, como quer’amos demostrar, çè , , , ¼ , ÷ , es soluci—n de la
A A A A ø
ecuaci—n E i de S ', es decir, de todas las que forman el sistema, luego tambiŽn de Žste.
Ejemplo
2x + 3y + z = 5 üï
3 x - y + 5z = 2 0 ý
5 x + y - 6z = 2 ïþ
2 3 -1
Como A = 3 - 1 5 = 139 ¹ 0 , se tratar‡ de un sistema de Cramer, luego:
5 1 -6
5 3 1 2 5 1 2 3 5
20 - 1 5 3 20 5 3 - 1 20
2 1 -6 5 2 -6 5 1 2
x= =3; y= =-1; z= =2
13 9 13 9 1 39
Observaci—n
En general, nada obliga a que un sistema de ecuaciones lineales haya de tener necesariamente
igual nœmero de ecuaciones que de inc—gnitas; o, incluso, siendo dicho nœmero coincidente, la matriz de los
coeficientes no siempre tendr‡ determinante distinto de cero y la regla de Cramer ser‡, al menos en
principio, inaplicable. A estudiar c—mo proceder en tales casos, es a lo que dedicaremos el siguiente -y
fundamental- apartado de este cap’tulo.
- 58 -
Sistemas de ecuaciones
5. TEOREMA DE ROUCHƒ-FR…BENIUS
Enunciado:
a x + a x + ¼ + a xn = b ü
11 1 12 2 1n 1
ï
a x + a x + ¼ + a x = b ï
Dado el sistema: 21 1 22 2 2n n 2
... ... ... .
.. ... ý (S )
ï
a x + a x + ¼ + a m nxn = bm ï
m1 1 m2 2 þ
y consideradas las matrices A, de los coeficientes, y A*, la ampliada con los tŽrminos
independientes, se verifica:
ÁMuy importante!
① S es compatible Û rango A = rango A*
ìï < n Þ S es compatible indeterminado.
② rango A = rango A* í
ïî = n Þ S es compatible determinado.
Demostraci—n:
➨ Primer paso:
Supongamos que el sistema S fuera compatible. Eso, como sabes, significa que
existir’an nœmeros reales a 1 , a 2 , a 3 , ... , a n tales que:
æ a ö æ a 12 ö æ a 1n ö æ b1 ö
11
ç a ÷ ç a ÷ ç a ÷ ç b ÷
21 ÷ + a ç
a ç ... ... 2 2 ÷ + ¼ ¼ + a ç .. 2 n ÷ = ç .2 ÷
1ç ÷ 2 ç ÷ n
ç . ÷ ç .. ÷
ç a ÷ ç a ÷ ç a ÷ ç ÷
è m1 ø è m2 ø è mn ø è bm ø
➨ Segundo paso:
Si uno de tales menores de orden r no nulo fuera el formado por los elementos
comunes a las r primeras filas y r primeras columnas de A:
- 59 -
Sistemas de ecuaciones
a a a ¼ a
11 12 13 1r
a a ¼ a a
21 22 23 2r ¹ 0
¼ ¼ ¼ ... ¼
a a a ¼ arr
r1 r2 r3
(si no fuera as’, un cambio en el orden de las ecuaciones y/o en el de las inc—gnitas, permitir’a suponerlo), el
sistema dado ser‡ equivalente al:
a x + a x
xn = b ü + ¼ + a
11 1 12 2 1 1n
a x + a x + ¼ + a x n = b ïï
21 1 22 2 2n 2
... ... ... ... ... ý (S' )
ï
a x + a x + ¼ + a r n x n = b r ïþ
r1 1 r2 2
obtenido suprimiendo, si es que exist’an, las (mÐr) œltimas ecuaciones de S, ya que al ser las
correspondientes filas de A* combinaci—n lineal de las r primeras Ðrecuerda la observaci—n hecha
al final de la p‡gina 44Ð, tambiŽn lo ser‡n tales ecuaciones de las r primeras de S.
a x + a x + ¼ + a xn ü xr = b -a x -¼- a
11 1 12 2 1r 1 1 , r+1 r +1 1n
ï
a x + a x + ¼ + a xr = b - a x - ¼ - a xn ï
21 1 22 2 2r 2 2 , r+1 r +1 2n
... ... ... ... ... ... ... ý (S' )
ï
a x + a x + ¼ + arr xr = br - a x - ¼ - ar n xn ï
r1 1 r2 2 r , r+1 r +1 þ
Ejemplos
①☞ Supongamos que se desea discutir y, en su caso, resolver, el sistema:
2x + y - z = 4 ü
3x + 2y + z = 7 ï
ý
5x - 2 y + 2z = 1
ï
3x - y - 7z = 1 þ
- 60 -
Sistemas de ecuaciones
æ 2 1 -1ö æ 2 1 -1 4ö
3 2 1÷ 3 2 1 7÷
A=ç ; A*= ç
ç 5 -2 2÷ ç 5 -2 2 1÷
ç ÷ ç ÷
è 3 -1 -7ø è 3 -1 -7 1ø
2 1
Como ¹ 0 , si orlamos ese menor de orden 2 de la matriz A con la tercera fila,
3 2
nos encontramos con que el menor de orden 3 correspondiente a las tres primeras filas de A
2 1 -1
es distinto de cero: 3 2 1 = 17 ¹ 0 , luego rango A = 3.
5 -2 2
2 1 -1 4
3 2 1 7
=0
5 -2 2 1
3 -1 -7 1
2x + y - z = 4 ü
ï
3x + 2y + z = 7 ý
5 x - 2 y + 2z = 1 ïþ
en el que la matriz de los coeficientes y la ampliada tienen rango igual a 3, ser’a equivalente
al inicial y, ambos, compatibles determinados. Bastar’a aplicar la regla de Cramer para
obtener su œnica soluci—n: x = 1; y = 2; z = 0.
2 3 -5
2 3
Como = - 11 ¹ 0 ; 3 - 1 2 = 0 , el rango de A es 2.
3 -1
4 -5 9
2 3 7
Para calcular el rango de A*, el œnico menor a considerar es: 3 - 1 9 , pues el
4 -5 11
2 3
primero que se obtendr’a orlando ya hemos visto que es nulo.
3 -1
- 61 -
Sistemas de ecuaciones
2 3 7
Ahora bien, como 3 - 1 9 = 0, resulta que la tercera fila de A* y, por consi-
4 - 5 11
guiente, la tercera ecuaci—n del sistema, es combinaci—n lineal de las dos primeras.
2 x + 3 y - 5z = 7 ü
3 x - y + 2z = 9 ýþ
2x + 3y = 7 + 5z ü
3 x - y = 9 - 2z ýþ
7 + 5z 3 2 7 + 5z
9 - 2z - 1 34 - z 3 9 - 2z 3 + 19z
x= = ; y= =
- 11 11 - 11 11
Sistemas homogŽneos
Como un sistema homogŽneo tiene todos los tŽrminos independientes nulos, la œltima
columna de A* estar‡ formada exclusivamente por ceros y, en consecuencia, rango A =
rango A*.
- 62 -
Sistemas de ecuaciones
Ejemplos
2x + y - z = 0 ü
ï
3 x - y + 2z = 0 ý
x + 3 y + 3z = 0 ïþ
2 1 -1
se verifica que A = 3 - 1 2 ¹ 0 , luego rango A < 3 (nœmero de inc—gnitas) y, en con-
1 3 3
secuencia, la œnica soluci—n ser‡ la trivial: x = 0, y = 0, z = 0.
6. MƒTODO DE GAUSS
Observaci—n
Como comprender‡s, la regla de Cramer puede ser œtil para resolver sistemas en los
que el nœmero de ecuaciones y/o inc—gnitas sea 2, 3 —, a lo sumo, 4. Pero para valores
superiores, su aplicaci—n es poco recomendable, por la cantidad de determinantes de orden
elevado que hay que calcular. El mŽtodo que vamos a ver, llamado de Gauss, o de los pivotes,
tiene entre otras ventajas la de ser f‡cilmente programable para que un ordenador lo
aplique. Y s—lo con un ordenador pueden resolverse sistemas de los que aparecen en
ocasiones en Econom’a, Astron‡utica... con centenares o miles de ecuaciones.
Entender‡s mejor c—mo funciona tal metodo estudiando los siguientes ejemplos,
correspondientes a los tres casos posibles:
- 63 -
Sistemas de ecuaciones
Primer ejemplo
Discutir y resolver el sistema:
2x + y + z + t = 7 ü
x - 2 y + z + 2t = 1 ï
ý
3x + 2 y - 3z - t = 0
ï
5x - y + z + 4t = 8 þ
Como decimos, nos limitaremos a ir escribiendo la matriz del sistema sin necesidad
de escribir Žste completamente. Con ese convenio, y representando con el s’mbolo ® el paso
de un sistema a otro equivalente, el esquema de la discusi—n-resoluci—n es:
æ 2 1 1 1 7 ö æ 2 1 1 1 7 ö
ç 1 -2 1 2 1 ÷ (1) ç 0 -5 1 3 -5 ÷ (2)
ç 3 2 - 3 -1 0 ÷ ç 0 1 - 9 - 5 - 21 ÷
ç ÷ ç ÷
è 5 -1 1 4 8 ø è 0 -7 -3 3 - 19 ø
æ 2 1 1 1 7 ö æ 2 1 1 1 7 ö
(2) ç 0 -5 1 3 -5 ÷ ( 3) ç 0 -5 1 3 -5 ÷
ç 0 0 44 2 2 11 0÷ ç 0 0 44 22 110 ÷
ç ÷ ç ÷
è 0 0 22 6 60 ø è 0 0 0 - 2 20 2 2 0 ø
paso (1): resta a la 2» fila, despuŽs de multiplicarla por 2, la 1» (multiplicada por 1).
resta a la 3» fila, despuŽs de multiplicarla por 2, la 1» multiplicada por 3.
resta a la 4» fila, despuŽs de multiplicarla por 2, la 1» multiplicada por 5.
paso (2): resta a la 3» fila, despuŽs de multiplicarla por -5, la 2» (multiplicada por 1).
resta a la 4» fila, despuŽs de multiplicarla por -5, la 2» multiplicada por -7.
paso (3): resta a la 4» fila, despuŽs de multiplicarla por 44, la 3» multiplicada por 22.
2x + y + z + t = 7 ü
- 5y + z + 3t = -5 ï
ý
44z + 2t = 110 ï
- 220t = 220 þ
que se resuelve f‡cilmente empezando por la œltima ecuaci—n, de la que se obtiene: t = -1;
llevando despuŽs ese valor a la tercera: z = 3; llevando ambos valores a la segunda: y = 1;
finalmente, sustituyendo en la primera: x = 2. El sistema, naturalmente, es compatible
determinado.
Segundo ejemplo
Discutir y resolver el sistema: 2 x + 3 y - z = 17 üï
x - 2 y + 3z = - 2 ý
4 x - y + 5 z = 13 ïþ
- 64 -
Sistemas de ecuaciones
El esquema es:
æ2 3 - 1 17 ö æ 2 3 -1 17 ö æ 2 3 -1 17 ö
æ 2 3 - 1 17 ö
ç1 -2 3 -2 ÷ ®ç 0 - 7 7 - 21 ÷ ®ç 0 - 7 7 - 21 ÷ ® è
ç ÷ ç ÷ ç ÷ 0 -1 1 -3ø
è 4 - 1 5 13 ø è 0 - 1 4 14 - 42 ø è 0 0 0 0 ø
(En el œltimo paso se ha simplificado la segunda fila, dividiendo entre -7, y se ha prescindido de la
tercera, por corresponder a la ecuaci—n 0 x + 0 y + 0 z = 0, que, adem‡s de ser combinaci—n lineal de las
anteriores, se verifica para cualquier valor de las inc—gnitas).
2 x + 3 y - z = 17 ü
- y + z = - 3 ýþ
y = 3 + z
cuyas soluciones, ìí , forman el conjunto: { ( 4 - z, 3 + z, z) / z Î R }.
î x = 4 - z
(En otras palabras, que si, por ejemplo, haces z = 2, los valores x = 2, y = 5, z = 2 son una soluci—n;
si tomas z = 1, los valores x = 3, y = 4, z = 1 tambiŽn son soluci—n, y as’ tantas veces como quieras.)
Tercer ejemplo
Discutir y resolver el sistema:
2x + y + 3z = 8 ü
3x - y + 4z = 11 ïï
4x - 3y + 5z = 3 ý
ï
x + 3y + 2z = 5 ïþ
El esquema es:
æ 2 1 3 8 ö æ 2 1 3 8 ö
æ 2 1 3 8 ö
ç 3 -1 4 11 ÷ ç 0 -5 -1 -2 ÷
ç 4 -3 5 3 ÷÷ ® ç ÷ ® çç 0 - 5 - 1 - 2 ÷÷
ç ç 0 - 10 - 2 - 2 6 ÷ è 0 0 0 11 0 ø
è 1 3 2 5 ø è 0 -5 -1 -2 ø
2x + y + 3 z = 8 üï
- 5y - z = - 2 ý
0 x + 0 y + 0 z = 110 ïþ
- 65 -
Sistemas de ecuaciones
7. MATRIZ INVERSA
Definiciones (de matriz unidad y matriz inversa de otra)
Como dijimos en el cap’tulo anterior, en el conjunto M(n) de las matrices cuadradas
de orden n exist’a una matriz, la:
æ 1 0 ¼ 0 ¼ 0 ö
ç 0 1 ¼ 0 ¼ 0 ÷
... ... ... ... ... ...
ç ÷
In = ç ÷
0 0 ¼ 1 ¼ 0
ç ... ... ... ... ... ... ÷
ç ÷
è 0 0 ¼ 0 ¼ 1 ø
a la que llam‡bamos matriz unidad (o identidad) de orden n, tal que, cualquiera que fuera la
matriz cuadrada A de orden n, se verificaba:
A . I n = In . A = A
A . A -1 = A -1 . A = I n
Veamos, ahora, quŽ condici—n es Žsa y c—mo calcular A-1 cuando exista.
-1 1 .
A = (xi j ) = (A j i )
A
- 66 -
Sistemas de ecuaciones
æ a 11 a 1 2 a 1 3 ö
ç ÷
Dada, pues, la matriz: A = ç a 21 a 2 2 a 2 3 ÷ , se tratar’a de determinar si existen
çè a a a ÷
31 32 33 ø
valores (x i j) tales que:
æ a 11 a 1 2 a 1 3 ö æ x 11 x 1 2 x 1 3 ö
æ 1 0 0ö
ç a a a ÷.ç x x x ÷ = ç 0 1 0÷
ç 21 2 2 2 3 ÷ ç 21 22 23 ÷ çè ÷
çè a a a ÷
ø ç
è x x x ÷ø 0 0 1 ø
31 32 33 31 32 33
a x + a x ü+ a x = d
11 1 j 12 2j 13 3j 1j
ï ì 1 , si i = j ö
a x + a x + a x = d ï æ
çè j = 1 , 2 , 3; di j = í ÷
21 1 j 22 2j 23 3j 2j ý
î 0 , si i ¹ j ø
a x + a x + a x = d ïï
31 1 j 32 2j 33 3j 3j þ
tales sistemas tendr’an soluci—n (que, vista la cuesti—n previa anterior, de existir habr‡ de
ser œnica) si y s—lo si en cada uno de ellos es rango A = rango A* = 3. Ello, como sabes, ocurre
si y s—lo si ôAô¹ 0.
En ese supuesto, bastar’a aplicar a cada sistema la regla de Cramer para concluir
que, efectivamente:
-1 1 .
A = (xi j ) = (A j i )
A
Ejemplos
æ 2 1 ö
①☞ ObtŽn la matriz inversa de la matriz: A = è
2 4 ø
æ 2 - 1 ö
ç ÷
-1 3 6
soluci—n: A = çç ÷
÷
1 1
ç - ÷
è 3 3 ø
æ 1 1 2 ö
②☞ ObtŽn la matriz inversa de la matriz: A = çç 2 0 - 1 ÷
÷
è-6 -1 0 ø
æ -1 - 2 - 1 ö
-1 ç ÷
soluci—n: A = ç 6 12 5÷
ç ÷
è- 2 -5 - 2 ø
(Hay otro mŽtodo para calcular A-1 -el metodo de Gauss-, pero lo dejamos, Àno?)
- 67 -
Sistemas de ecuaciones
8. EJERCICIOS
1.- Discute, aplicando el teorema de RouchŽ-Fršbenius y, en su caso, resuelve por la regla de
Cramer, los sistemas:
3x + 2y + z = 0 ü x - y + z = 1ü 3x + 2y + z = 0 ü
ï ï ï
x - y + 2z = 2 ý x + y + z = 5ý x - y + 2z = 2 ý
4 x + y + 3z = 5 ïþ 2x - y + 3z = 5 ïþ 4 x + y + 3z = 2 ïþ
x + y - z = 1ü x - 2y - z + w =- 2 ü x + y - 3z = 0ü
x + 2y + z = 2ï x + y + 2z - w = 3 ï x - z = 0ï
ý ý
2x + y - z = 3ý x + y + w = 9 ï x + z - 2w = 0ï
ï
3x - y - 2z = 5þ x + z = 3 þ 3x + y - 3z - 2w = 0þ
2.- La matriz ampliada de cierto sistema de tres ecuaciones lineales con tres inc—gnitas tiene
de rango 3. ÀPuede asegurarse que el sistema es compatible?
3.- Dos sistemas de dos ecuaciones con dos inc—gnitas s—lo se distinguen en los tŽrminos
independientes. Si el primero es compatible indeterminado, Àpuede ser el segundo compatible
determinado?
4.- Halla el valor de m que hace compatible cada uno de los siguientes sistemas y, en los
casos en que sean compatibles, resuŽlvelos:
2x + 3y - z = 5 ü mx + y + z= 1 ü
3x + 10 y + 4z = 0 ü
ï 4x - 5y + 6z = - 7 ïï ï
mx + y - z = 0ý x + my + z= m ý
3x - 4y + 3z = -9 ý
x + 3y + z = 0 ïþ ï x + y + m z = m 2 ïþ
mx + 5y - 3z = 7 ïþ
4x + m y + z = m + 2 üï 2
( m 2 - 1) x - (m + 1) y = m + 1 ü
x + y + m z = - 2( m + 1) ý ý
mx + y + z = m ïþ (m + 1) x + ( m - 1) y = m + 1 þ
m x + 2y = 2 ü 2x + y - z = a ü ax + by + z = 1ü
ï ï ï
2x + m y = m ý x + my + z = bý x + aby + z = bý
x - y = - 1 ïþ 3 x + y - m z = c ïþ x + b y + a z = 1 ïþ
6.- En el primer cap’tulo hemos estudiado c—mo hallar un sistema generador de un sub-
espacio vectorial que haya sido definido a travŽs de unas ecuaciones impl’citas. Halla, ahora,
unas ecuaciones impl’citas del subespacio vectorial, S, de (R 4, +, .), engendrado por los
vectores (1, 1, 2, 1), (3, 2, 1, 5).
Sugerencia: Piensa que S = { (x, y, z, t) / (x, y, z, t) = a.(1, 1, 2, 1) + b.(3, 2, 1, 5), con a , b Î R } y obtŽn
las relaciones que han de cumplir x , y , z , t para que, cualesquiera que sean sus valores, existan valores
de a , b para los que se verifique la igualdad anterior.
- 68 -
Sistemas de ecuaciones
7.- El proceso sugerido en el ejercicio anterior para encontrar las ecuaciones impl’citas del
subespacio S se conoce como eliminaci—n de par‡metros. Elimina, ahora, los par‡metros del
siguiente sistema:
x = 4 + 6a - 2b + 4 g ü
y = 1 - a - b - 2g ï
z = -2 - a + 2b + g ý
ï
t = -5 - 2a + 3b + g þ
8.- Como sabes, un sistema de ecuaciones lineales puede escribirse en forma matricial como:
A . X = B, donde las matrices A, X y B tienen el significado que vimos en las p‡ginas 53 y 54.
Utiliza la notaci—n anterior para obtener una condici—n para que la suma de dos soluciones
de un sistema de ecuaciones tambiŽn sea soluci—n del mismo. ÀEs condici—n necesaria y
suficiente?
9.- Estudia y resuelve en caso de compatibilidad, por el mŽtodo de Gauss, los sistemas:
x + y - z = 1ü
3 x + 2y + z = 1 ü 5x - y + z = - 2 ü
ï ï 3x + 2y + z = 1 ïï
5 x + 3y + 4z = 2 ý x + 2y + 3z = - 1 ý
5x + 3y + 4z = 2ý
x + y - z = 1 ïþ 7 x - 8y - 7z = - 1 ïþ ï
- 2x - y + 5z = 6 ïþ
2x - 3y - 5z = 4 ü
5x - 2y + z =-1 ï 2x - 5y + 4z + v - w =- 3 ü
ï
3x + y + 5z =-5 x - 2y + z - v + 5w = 5 ï
ï ï
5x + y + 4z = 2 ý 4x - 13y + 16z + 5v + w = 23 ý
8x + 5y + 13 z = 0 ï x - 4y + 6z + 2v + w = 10 ï
ï ï
3x + 4y + 8z =- 2 2x - 5y + 4z + v - w = 3 þ
ï
4x - 3y - z = 11 ïþ
10.- Sean A, B dos matrices cuadradas de orden n, con |A|¹ 0, |B| ¹ 0. Demuestra que la
matriz inversa de A . B es B-1. A-1.
11.- Halla, caso de que sea posible, las inversas de las matrices:
æ 3 2 1 0 ö
2 3 ö æ 1 2 3 ö æ 2 1 4 ö
0 1 0 1
A=æ
è 5 9 ø ; B= ç 0 1 2 ÷÷ ; C= ç 3 2 5 ÷÷ ; D=ç ÷
çè çè ç 1 0 1 0 ÷
1 3 1 ø 4 3 6 ø ç ÷
è 4 3 2 2 ø
2 x + y + 2z = 7 ü
ï
x + 3y + z = 7 ý
3 x + 4y - 2z = 8 ïþ
- 69 -
TEMA 4
EL ESPACIO AFêN
El espacio af’n
1. INTRODUCCIîN
En cursos anteriores hemos estudiado geometr’a del plano. Los elementos con los que
trabaj‡bamos, recuerda, eran puntos y rectas. Este a–o vamos a dar un peque–o avance:
nos moveremos en el espacio, y en Žl manejaremos no s—lo puntos y rectas, sino puntos,
rectas... y planos. El mŽtodo que seguiremos no diferir‡ mucho del que ya conoces de 2¼ y 3¼
de BUP, pues entonces establecimos las bases te—ricas que nos van a permitir, ahora,
progresar en nuestro estudio.
Y recuerda lo que dec’a Plat—n -Àera Žl?- respecto al ingreso en su Academia: "ÁQue
no entre aqu’ nadie que no sepa Geometr’a!". Podr’amos imitarle, diciendo: ÁQue no salga
nadie de aqu’ sin saber Geometr’a!
2. VECTORES EN EL ESPACIO
Cuesti—n previa
Piensa en un punto en el espacio..., en una recta..., en un plano... ÀHas sido capaz de
imaginarlos? Podemos suponer, pues, que los conceptos de punto, recta, plano y espacio son
intuitivos y, por consiguiente, los utilizaremos en lo que sigue sin necesidad de definirlos
previamente.
Observa que el vector AB est‡ definido exclusivamente por los puntos A y B. Dibujar la flecha
obedece a la necesidad de indicar, en la figura, un orden.
Con objeto de establecer una relaci—n entre vectores fijos, considera las figuras que
encabezan la p‡gina siguiente:
- 73 -
El espacio af’n
B
CD A B C D
A D
AB
E F
C
En las tres figuras aparecen los vectores AB y CD. En la œltima, aparece adem‡s un
tercer vector, el EF.
☞ Pues bien, cuando ocurra uno cualquiera de los tres casos anteriores (o, lo que es lo
mismo: cuando trasladando AB paralelamente a s’ mismo se pueda superponer con CD), diremos que los
vectores fijos AB y CD son equipolentes y escribiremos AB º CD.
☞ Dado un vector fijo AB, llamaremos vector libre [AB] al conjunto de todos los
vectores fijos equipolentes a Žl:
[AB] = { XY / XY º AB }
Cuando no haya posibilidad de error, escribiremos AB en lugar de [AB] y utilizaremos
los s’mbolos a , b , c ... para designar vectores libres cualesquiera. En particular,
designaremos por 0 el vector libre nulo, es decir, el formado por todos los vectores fijos nulos.
Para mostrar en las figuras un vector libre, dibujaremos uno cualquiera de sus
representantes o vectores fijos equipolentes que lo formen.
- 74 -
El espacio af’n
3. EL ESPACIO VECTORIAL V 3
Establecido, pues, quŽ son los vectores libres, vamos a definir algunas operaciones
que se pueden efectuar con ellos. Antes, necesitamos un sencillo teorema.
Teorema
➠ Fijado un punto O del espacio, es posible encontrar para todo vector libre [AB] un
œnico representante de origen O.
AB B
CD A B CO D
A D
O
AB
E F
O
C
AB B
CD A B CO X
D
A X
D
OX
AB
E F
O
C
Estamos ahora en condiciones de definir una operaci—n entre vectores libres a la que,
convencionalmente, llamaremos suma. A tal fin, sean a y b dos vectores libres del espacio.
Como hemos dibujado en la figura siguiente, tomado un punto cualquiera, O, existir‡ un œnico
punto A tal que OA sea representante del vector libre a y, considerado este punto A, otro
œnico punto B tal que AB sea representante de b:
- 75 -
El espacio af’n
B
Se define entonces la suma a+ b
a + b como el vector libre del cual ☞ b
OB es un representante.
O a A
(En rigor, aunque aqu’ lo omitamos, es necesario demostrar que la suma a + b no depende de los
representantes de a y b elegidos.)
➁ Diremos que dos vectores libres a y b tienen igual direcci—n, en cuyo caso
escribiremos a // b, cuando considerados representantes suyos con el mismo origen, OA y
OB, respectivamente, los puntos O, A y B estŽn alineados (O sea, que dos vectores libres a y b
tienen la misma direcci—n cuando... eso, tienen la misma direcci—n, son "paralelos".)
➂ Dados dos vectores libres no nulos a y b de igual direcci—n, diremos que tienen el
mismo sentido cuando elegidos representantes suyos con el mismo origen, OA y OB,
respectivamente, los extremos A y B estŽn en la misma semirrecta de origen O. En caso
contrario, se dir‡ que a y b tienen distinto sentido (Siempre manteniendo la misma direcci—n).
Ejemplos
Los vectores a y c de la figura siguiente tienen igual direcci—n y sentido. Los vectores
b y d tienen igual direcci—n, pero sentidos opuestos. En cambio, no hay en la figura ningœn
vector que tenga igual direcci—n que el e.
b
e
a c d
Consecuencia
➠ De lo anterior se deduce que dos vectores libres no nulos son iguales si y s—lo si
tienen igual m—dulo, direcci—n y sentido. DemuŽstralo.
- 76 -
El espacio af’n
Sean a y b dos vectores libres no nulos. Entonces, las proposiciones siguientes son
equivalentes:
En efecto, como la equivalencia entre las dos primeras proposiciones debe resultarte
inmediata, veamos la equivalencia entre la 2» y la 3»:
Si se verifica la 2», y existe un nœmero l tal que a = l.b , es obvio que a y b tendr‡n
igual direcci—n.
2 4
a= b a' = - b
3 3
Observa, pues, que la dependencia lineal de dos vectores libres no nulos equivale
a que ambos (o representantes suyos, para ser m‡s precisos), se hallen en una misma recta.
- 77 -
El espacio af’n
(Cuando decimos que los vectores libres est‡n en un mismo plano, queremos decir que se pueden
elegir representantes suyos contenidos en Žl, Àvale?)
En efecto:
① Supongamos en primer lugar que OA, OB y OC, representantes de a, b y c con
igual origen, est‡n en el mismo plano, como se indica en la figura:
B' C
B
c
b
O a A A'
Supongamos que e 1 , e 2 , e 3 son tres vectores libres que, como los de la siguiente
figura, no est‡n en un mismo plano. Sabido ya que ser‡n linealmente independientes,
veamos que constituyen un sistema generador del espacio vectorial V3:
- 78 -
El espacio af’n
X3
X
E3
e3 x
O
e1 e2 E2 X2
X1
E1
luego x es combinaci—n lineal de los vectores e 1 , e 2 , e 3 que, por tanto, forman una base de
V3 (pues son linealmente independientes y constituyen un sistema generador).
Consecuencia
M‡s adelante nos ser‡ œtil tener en cuenta que si se conocen las coordenadas de dos
vectores libres:
x = (x 1 , x 2 , x 3) , y = (y 1 , y 2 , y 3),
entonces se cumple:
x + y = ( x1 + y1 , x2 + y2 , x3 + y3 )
l . x = ( lx 1 , l x 2 , l x 3 ), l Î R ,
como puedes comprobar sin m‡s que expresar x e y en funci—n de la correspondiente base y
aplicar las propiedades de la suma de vectores libres y de la multiplicaci—n de un nœmero real
por un vector. No te resultar‡ dif’cil.
- 79 -
El espacio af’n
4. EL ESPACIO AFêN E 3
Hasta ahora, y a partir de los puntos del espacio, hemos definido unas cosas a las
que hemos llamado vectores libres; pero, ÀquŽ utilidad tienen los vectores libres para el
estudio de las rectas y los planos? ÀQuŽ relaci—n existe entre el espacio vectorial V3, y el
conjunto de puntos del espacio, E, del que las rectas y planos son subconjuntos? ÀC—mo
podremos establecer una correspondencia entre vectores y puntos, de tal forma que las
operaciones que conocemos entre aquŽllos las podamos trasladar a Žstos?
El espacio af’n E3, cuyo estudio nos permitir‡ responder las cuestiones anteriores, no
ser‡ otra cosa que el habitual conjunto de puntos del espacio en el que, mediante esa
correspondencia de la que hablamos, se habr‡ sumergido el espacio vectorial V3. Preci-
saremos m‡s estas ideas en lo que sigue.
F: E V3
que a cada punto X, le hace corresponder como imagen, F(X), el vector libre OX.
Tal aplicaci—n en biyectiva, es decir, a cada punto X le corresponde un œnico vector
libre x = OX y, rec’procamente, dado un vector libre x, como s—lo hay un representante de Žl
con origen en O, OX, a x le corresponde un œnico punto X. En esas condiciones:
e
3
Llamaremos sistema de referencia af’n en el espacio
a cualquier conjunto S = { O, e1 , e2 , e3 }, donde O es un O
e
2
punto fijo del espacio y { e1 , e2 , e3 } una base de V 3. e
1
Esto es un sistema de referencia
✍ Al punto O se le llama origen del sistema de referencia y a las rectas que pasan
por el origen y contienen los representantes de los vectores de la base, ejes del sistema de
referencia o ejes de coordenadas.
- 80 -
El espacio af’n
X OX = x 1 e1 + x 2 e2 + x 3 e3 ( x1 , x 2 , x 3)
Ejemplos
➀ Te resultar‡ inmediato que las coordenadas del origen del sistema son (0, 0, 0) y las
de los puntos situados en los ejes, ( x 1 , 0 , 0 ), ( 0 , x 2 , 0 ), ( 0 , 0 , x 3 ), respectivamente.
OP = 2e1 + 4 e2 + 3 e3 e3
e2
O
③ Sitœa tœ en el dibujo el punto Q de
coordenadas (1, 2, 0). e1
A M B
Como AM = MB , llamando ( m 1 , m 2 , m 3 ) a las coordenadas del punto M, se tendr‡:
( m 1 - a 1 , m 2 - a 2 , m 3 - a 3 ) = ( b 1 - m 1 , b 2 - m 2 , b 3 - m 3 ), de donde:
a1 + b 1 a2 + b 2 a3 + b 3
m = , m = , m =
1 2 2 2 3 2
- 81 -
El espacio af’n
Sean, pues, S = { O, e 1 , e 2 , e 3 }, S ' = { O ', e'1 , e'2 , e'3 } dos sistemas de referencia
en los que las coordenadas de un mismo punto X son ( x 1 , x 2 , x 3 ) y ( x'1 , x'2 , x'3 ), respecti-
vamente. Supongamos, adem‡s, que ( a 1 , a 2 , a 3 ) son las coordenadas del punto O ' en S y
ì e' 1 = a 11 e 1 + a 12e 2 + a 13 e 3
ï
í e' 2 = a 21e 1 + a 22e 2 + a 23e 3
ï e' = a e + a e + a e
î 3 31 1 32 2 33 3
5. LA RECTA EN EL ESPACIO
Llegados a este punto, parece obligado comentar que de rectas y planos los griegos de "antes"
sab’an mucho, a pesar de que no conoc’an los vectores. Euclides, al menos, no los necesit— para escribir en el
siglo III a. de C. sus Elementos, obra cumbre en la historia de las matem‡ticas. Esto significa, pues, que se
podr’a estudiar la recta sin utilizar vectores: ser’a un estudio puramente geomŽtrico, a base de figuras y
representaciones. Pero manejar rectas y planos y conocer sus posiciones relativas sin necesidad de acudir
continuamente a gr‡ficos, requiere la utilizaci—n de expresiones algebraicas o ecuaciones; que se obtienen
f‡cil y r‡pidamente con el recurso del c‡lculo vectorial. Aqu’, pues, vamos a estudiar la recta y el plano
desde un punto de vista anal’tico (a travŽs de sus ecuaciones), pero no olvid‡ndonos -y ello nos ser‡ de gran
ayuda- de la interpretaci—n geomŽtrica de lo que vayamos haciendo. As’ que si no est‡s muy puesto en el
dibujo lineal, vas a tener ocasion de practicarlo.
Veremos, como decimos, que no es dif’cil expresar en tŽrminos de puntos y vectores lo esencial de
rectas y planos y, en tal sentido, comprobaremos que el que tres puntos estŽn en una misma recta se
corresponder‡ con que haya dos vectores linealmente dependientes, y el que cuatro puntos estŽn en el
mismo plano, con que tres vectores sean linealmente dependientes... A partir de ah’ saldr‡ todo lo dem‡s.
- 82 -
El espacio af’n
Dos preguntas: ÀCu‡ntos vectores de direcci—n tiene una recta? ÀPodr’as dar las coordenadas
de los m‡s sencillos vectores de direcci—n de los ejes de un sistema de referencia?
Ya sabes desde hace tiempo que se llama ecuaci—n de una recta, de un plano o de
cualquier otra curva o superficie a una ecuaci—n que sea satisfecha por todos los puntos que
la/lo forman (o por sus coordenadas, que es lo mismo) y s—lo por ellos.
X Î r Û AX = l. v, para algœn l Î R O
e1
Pues ya est‡, de aqu’ saldr‡ todo .
Ecuaci—n vectorial de
OX = OA + l . v ☞ la recta r
- 83 -
El espacio af’n
x -a x -a x -a Ecuaci—n continua
1 1 2 2
v = v = 3v 3
1 2 3 de la recta
Ejemplo
Supongamos que se desea obtener unas ecuaciones vectorial, paramŽtricas y con-
tinua de la recta que pasa por los puntos A(2, 0, 1) y B(4, 5, 4). Como el vector AB, cuyas
coordenadas son (2, 5, 3), es un vector de direcci—n de tal recta, se tendr‡:
x = 2 + 2l
1 x -2 x x -1
= 5l 1 2 3
(x , x , x ) = ( 2 , 0 , 1) + l (2 , 5 , 3) x
2 = =
1 2 3 2 5 3
x = 1 + 3l
3
- 84 -
El espacio af’n
Sup—n que tenemos dos rectas en el espacio, r y s. (En la figura se ha supuesto que tienen
un punto en comœn, pero su posici—n relativa podr’a ser cualquier otra). La recta r queda determinada,
como ves, por el punto A y el vector v ; la recta s, por el punto B y el vector w.
B r
w X
P
O v Y
A s
OX = OA + l v , OY = OB + m w
ÀDe quŽ depender‡ que r y s se corten, se crucen, coincidan, sean paralelas...? Pues,
evidentemente, de que tengan o no puntos en comœn y de cu‡ntos sean Žstos. ÀQue son
infinitos los puntos en comœn? Las rectas son coincidentes. ÀQue s—lo tienen un punto en
comœn? Se cortan. ÀNinguno? O se cruzan o son paralelas.
OA + l v = OB + m w.
Es decir, cuando tenga soluci—n el sistema de tres ecuaciones lineales en las in-
c—gnitas l, m:
v l - w m = b - a ü
1 1
1 1
ï
v l - w m = b - a ý
2 2 2 2
v l - w m = b - a ï
3 3 3 3þ
æ v1 - w1 ö æ v 1 - w 1 b 1 - a1 ö
ç ÷ ç ÷
A = ç v2 - w2 ÷ ; A *= ç v 2 - w 2 b 2 - a 2 ÷
ç v -w ÷ ç ÷
è 3 3ø è v 3 - w3 b 3- a3 ø
- 85 -
El espacio af’n
1.- Rango de A* = 3
1.1 Rango de A = 1
Este caso en realidad no puede presentarse, pues al ser rango A = 1, las dos primeras
columnas de A* ser‡n proporcionales y su rango no podr‡ ser 3.
1.2 Rango de A = 2
B w s
El sistema es incompatible y las rectas
no tienen ningœn punto comœn. Ade-
m‡s, al ser rango A = 2, los vectores v,
w no tienen igual direcci—n. Por tanto, r
A
las rectas se cruzan. v
2.- Rango de A* = 2
2.1 Rango de A = 1
r
El sistema es incompatible y las rectas
no tienen ningœn punto comœn. Ade- s
m‡s, al ser rango A = 1, los vectores v y v
w tienen igual direcci—n. Las rectas
A w
son paralelas.
B
2.2 Rango de A = 2
B w X
El sistema es compatible determinado,
con soluci—n œnica. Las rectas se cor- P
tan en un punto, cuyas coordenadas
podremos obtener resolviendo el siste-
ma. v Y
A
3.- Rango de A* = 1
3.1 Rango de A = 1
El sistema es compatible indeterminado, con infinitas soluciones. Las dos rectas
tienen infinitos puntos en comœn y son coincidentes.
r=s
w B
A v
(Se acab—. Queda bonito, Àverdad? Pues no se te ocurra ni por un momento memorizarlo: aunque el
procedimiento seguido es el m‡s conveniente para un estudio general del problema, ante casos concretos,
como veremos en el siguiente ejemplo, la cosa se simplifica bastante.)
- 86 -
El espacio af’n
Ejemplo
ìï x = 2 + t ìï x = 1 + 3 p
r: í y = 3 + 2t ; s:í y = 4 - p
ïî z = 1 + t ïî z = 5 + 2 p
Como sabes, las rectas r y s tendr‡n algœn punto comœn si y s—lo si existen valores
de t , p tales que:
2 + t = 1 + 3p ü
ï
3 + 2t = 4 - p ý
1 + t = 5 + 2p ïþ
t - 3p = - 1 ü
ï
es decir, si y s—lo si existen valores de t , p tales que: ➙ 2t + p = 1 ý
t - 2 p = 4 ïþ
Pero como el sistema anterior es incompatible -compruŽbalo-, las dos rectas no
tienen ningœn punto comœn. Descartado que sean paralelas (los vectores (1, 2, 1), (3, -1, 2), cuyas
coordenadas no son proporcionales, son de distinta direcci—n), se concluye que r y s se cruzan.
6. EL PLANO EN EL ESPACIO
Hay varias formas de determinar un plano, empezando por la que consiste en dar
tres puntos no alineados (ÀPor quŽ, si no, los fot—grafos utilizan tr’pode?). Sin embargo, con
objeto de presentar la ecuaci—n del plano como una generalizaci—n de la de la recta,
supondremos que el plano π que vamos a considerar es el definido por un punto A, perte-
neciente a Žl, y dos vectores libres v y w , de distinta direcci—n, contenidos en π . (Ya sabes lo
que quer’a decir que un vector libre estŽ contenido en un plano, Àno?)
C X
A v B
AX = l . v + m. w
- 87 -
El espacio af’n
Ecuaci—n vectorialdel
OX = OA + l . v + m. w ☞ plano π
x = a + lv + mw
1 1 1 1
Ecuaciones paramŽtricas
x = a + lv + mw
2 2 2 2 del plano
x = a + lv + mw
3 3 3 3
lv + mw- a ü = x
1 1
1 1
ï
lv + mw = x - a ïý
2 2 2 2
lv + mw = x - a ïïþ
3 3 3 3
v w x -a x -a x -a x -a
1 1 1 1 1 1 2 2 3 3
v w x -a = 0 , o lo que es lo mismo: ➟ v v v =0
2 2 2 2 1 2 3
v w x -a w w w
3 3 3 3 1 2 3
- 88 -
El espacio af’n
✍ Observa que la ecuaci—n anterior, que desarrollada nos conducir‡ a la ecuaci—n general, cons-
tituye ya una ecuaci—n del plano.
v v v v v v
2 3 1 3 1 2
A = ; A =- ; A =
1 w w 2 w w 3 w w
2 3 1 3 1 2
resulta: A1 ( x1 - a1 ) + A2 ( x2 - a2 ) + A3 ( x3 - a3 ) = 0 ; o, tambiŽn:
2»: Si en la ecuaci—n de una recta no pueden ser nulos todos los v i, porque ello supondr’a que
habr’amos tomado el vector nulo como vector de direcci—n, aqu’ nos encontramos con que no
pueden ser nulos todos los A i. ÀPor quŽ?
lo que significa que tales puntos forman el plano definido por el punto A de coordenadas
A4 A2 A3
(- , 0, 0) y los vectores v = ( - , 1, 0) y w = ( - , 0, 1).
A1 A1 A1
Ejemplo
El plano definido por el punto A(2, 3, 1) y los vectores v (2, 0, 3), w (1, 4, 5) tendr‡ las
siguientes ecuaciones:
- 89 -
El espacio af’n
ì x = 2 + 2l + m
ï
ParamŽtricas: ➟ í y = 3 + 4m
ïî z = 1 + 3l + 5m
Se tendr‡, pues: ➟ OX = OA + l AB + m AC
x -a x -a x -a
1 1 2 2 3 3
b -a b -a b -a =0
1 1 2 2 3 3
c -a c -a c -a
1 1 2 2 3 3
Observaci—n
No es por apabullarte, pero la verdad es que existen varias formas m‡s de deter-
minar un plano. As’, por ejemplo, aunque m‡s adelante volveremos sobre ello, Àc—mo te
apa–ar’as, ahorita mismo, para obtener la ecuaci—n del plano de la siguiente figura,
determinado por la recta r y un punto A que no pertenece a r ?
A r
Te ofrecemos uno de los varios procedimientos, para que no digas: Si la recta est‡ dada por unas
ecuaciones paramŽtricas o continuas, te ser‡ inmediato obtener dos puntos de ella. Esos dos puntos, con el
punto A, te permitir‡n aplicar lo visto antes.
- 90 -
El espacio af’n
Para estudiar las posiciones relativas de dos planos haremos un estudio similar,
utilizando el teorema de RouchŽ, al que hicimos en el caso de dos rectas, pues el que dos
planos π , π', de ecuaciones A1 x1 + A2 x2 + A3 x3 + A4 = 0 , A'1 x1 + A'2 x2 + A'3 x3 + A'4 = 0 ,
respectivamente, tengan una u otra posici—n relativa depender‡ de que ambos posean o no
puntos en comœn; y, en el primer caso, de cu‡ntos sean Žstos. Lo cual se analiza, como
sabes, estudiando el sistema
A x + A x + A x + A = 0ü
1 1 2 2 3 3 4 ï
ý
'
A x + '
A x + '
A x + A ' = 0ï
1 1 2 2 3 3 4 þ
En consecuencia, siendo:
æ A1 A 2 A 3 ö æ A1 A 2 A 3 - A 4 ö
A=ç ' ' ÷
; A *= ç ' ' ÷
è A1 A 2 A 3 - A 4 ø
' ' '
è A1 A 2 A 3 ø
1.- Rango de A* = 2
1.1 Rango de A = 1
1.2 Rango de A = 2
2.- Rango de A* = 1
2.1 Rango de A = 1
- 91 -
El espacio af’n
Observaciones
El caso en el que los planos π y π' se cortan segœn una recta tiene un interŽs especial,
ya que una nueva forma de dar una recta consistir‡ en escribir las ecuaciones de dos planos
que se corten en ella. En ese supuesto, es decir, dada una recta r como intersecci—n de los
planos, se pueden plantear dos preguntas:
➀ ÀC—mo obtener una ecuaci—n continua de r?
➁ ÀDe quŽ forma ser‡ la ecuaci—n de cualquier otro plano que contenga a r?
Veamos cu‡les son las respuestas.
Supongamos que una recta r viniera dada como intersecci—n de dos planos:
ìï p : A 1 x 1 + A 2 x 2 + A 3 x 3 + A 4 = 0
r: í
ïî p ' : A '1 x 1 + A '2 x 2 + A'3 x 3 + A '4 = 0
Como algœn menor de orden 2 de la matriz de los coeficientes del sistema anterior ha
de ser no nulo (pues el rango de tal matriz es 2), podremos asegurar que, por ejemplo:
A A
1 2
D= ¹0
A' A'
1 2
Resolviendo el sistema se llega, tras algunos c‡lculos, a que sus soluciones est‡n
constituidas por todos los puntos ( x1 , x2 , x3 ) tales que:
x -a x -a x
1 1 2 2 3
= =
A A A A A A
2 3 1 3 1 2
' ' -
A A A' A ' A ' A '
2 3 1 3 1 2
A A A A
2 4 1 4
-
A' A' A ' A '
2 4 1 4
donde a 1 = ; a = , respectivamente.
D 2 D
O sea, que las soluciones del sistema (los puntos comunes a los dos planos) forman
una recta, como sab’amos, de la cual tendremos una ecuaci—n continua.
✍ Te recomendamos que en la pr‡ctica, para hallar una ecuaci—n continua de r, en lugar de memo-
rizar las formulitas anteriores, obtengas un punto arbitrario de ella -basta con dar un valor cualquiera a
una de las xi en las ecuaciones de π y π' y obtener el valor de las otras dos- y utilices, de lo que hemos hecho,
las coordenadas de un vector de direcci—n. Mira el siguiente ejemplo.
- 92 -
El espacio af’n
Ejemplos
Pero dado que en la recta r se hallan todos los puntos cuyas coordenadas (x, y, z) son
soluci—n del sistema:
2x + y - z - 2 = 0 ü
x + 3y + z - 8 = 0 ýþ
si damos a x un valor arbitrario, x = 2, por ejemplo, obtendremos y = 1, z = 3, lo cual indica
que el punto (2, 1, 3) pertenecer‡ a r.
En consecuencia, la ecuaci—n:
x -2 y-1 z-3
☞ = =
4 -3 5
Advertencia: Si el menor correspondiente a las inc—gnitas y, z del sistema anterior hubiera sido
nulo, no habr’amos podido obtener los valores de y, z a partir de un valor arbitrario de x. Para hallar, en tal
caso, un punto de r, tendr’amos que haber partido de un valor cualquiera de y o de z.
x -3 y+1 z-6
= =
2 3 5
ìx-3 y+1
ï 2 = 3
Bastar‡ con descomponer las igualdades precedentes en Žstas: í
ïx-3 = z- 6
î 2 5
ì 3x - 2y - 11 = 0
es decir, en: í ,
î 5x - 2z - 3 = 0
- 93 -
El espacio af’n
Haz de planos
Hab’amos planteado, l’neas atr‡s, otra cuesti—n: Cu‡l ser’a la ecuaci—n de cualquier
otro plano π '' que, como el de la figura, contuviera a una recta r, dada como intersecci—n de
dos planos π y π '.
ìï p : A 1 x 1 + A 2 x 2 + A 3 x 3 + A 4 = 0
π π' r: í
ïî p ' : A '1 x 1 + A '2 x 2 + A'3 x 3 + A '4 = 0
π ''
Observa que π '' habr‡ de poseer una ecuaci—n
que a–adida a las del sistema precedente, dŽ lugar a
un sistema con las mismas soluciones; es decir, una
ecuaci—n que sea combinaci—n lineal de las de π y π '.
r
a ( A x + A x + A x + A ) + b ( A' x + A ' x + A ' x + A ' ) = 0
1 1 2 2 3 3 4 1 1 2 2 3 3 4
Ejemplos
ì 2x + y - z - 2 = 0
r: í
î x + 3y + z - 8 = 0
y pasa por el punto A(2, 0,1), bastar‡ con pensar que tal plano, por pertenecer al haz
definido por los dos anteriores, tendr‡ una ecuaci—n de la forma:
a.(2x + y - z) + b.(x + 3y + z - 8) = 0,
habiendo de tomar a, b valores para los que la correspondiente ecuaci—n sea satisfecha por
las coordenadas, (2, 0,1), del punto A.
Habr‡ de ser, por tanto, a - 5b = 0.
Todos los a, b que cumplan a = 5b proporcionar‡n la ecuaci—n buscada. Haciendo b =
1, por ejemplo, ser‡ a = 5, y sustituyendo tales valores en la ecuaci—n anterior, se tendr‡ que
el plano buscado es el:
11x + 8y - 4z - 18 = 0.
- 94 -
El espacio af’n
ìï A 1 x 1 + A 2 x 2 + A 3 x 3 + A 4 = 0
í '
ïî A 1 x 1 + A '2 x 2 + A'3 x 3 + A '4 = 0
bastar‡ con estudiar el sistema formado por las tres ecuaciones anteriores. Pero consi-
deradas las matrices:
æ A1 A 2 A 3 ö æ A1 A 2 A 3 A 4 ö
ç ÷ ç ' ' ÷
A = ç A '1 A '2 A '3 ÷ ' '
, A* = ç A 1 A 2 A 3 A 4 ÷
ç " " " ÷ ç " " " " ÷
è A1 A 2 A 3 ø è A1 A 2 A 3 A 4 ø
y no poder ser igual a 1 ni el rango de A* ni el de A (Àpor quŽ?), los casos posibles son:
1.- Rango de A* = 3
1.1 Rango de A = 2
r
El sistema de ecuaciones es in-
compatible y la recta y el plano,
que no tienen ningœn punto co-
mœn, son paralelos.
π
1.2 Rango de A = 3
r
El sistema es compatible determi-
nado. La recta y el plano se cortan
en un punto, cuyas coordenadas
pueden obtenerse resolviendo el π
sistema.
2.- Rango de A* = 2
2.1 Rango de A = 2
- 95 -
El espacio af’n
Ejemplo
Cuando la recta r venga dada en la forma paramŽtrica la discusi—n se simplifica
bastante. As’, por ejemplo, si se desea conocer la posici—n relativa de la recta r:
ìï x = 1 + 2t
r: í y = 2 + t
ïî z = 3 + 2t
y el plano: π : 2x + y - z - 4 = 0,
la cuesti—n se reducir‡ a averiguar si existe algœn valor del par‡metro t para el que los
valores de x, y, z de la ecuaci—n de r, verifiquen la de π. Esto es, tal que:
2(1 + 2t) + (2 + t) - (3 + 2t) - 4 = 0
ecuaci—n que se cumple para t = 1, y s—lo para ese valor. La recta y el plano se cortar‡n en el
punto de coordenadas (3, 3, 5).
(Si la œltima ecuaci—n no hubiera tenido soluci—n, la recta y el plano habr’an sido paralelos; si
hubiera tenido infinitas, la recta habr’a estado contenida en el plano)
Comentario final
Antes de terminar nos gustar’a que reflexionaras sobre la relaci—n existente entre los conceptos
geomŽtricos estudiados y los espacios vectoriales; que vieras en su conjunto todo lo que hemos analizado.
- 96 -
El espacio af’n
7. EJERCICIOS
1.- En el espacio af’n E3 se considera un sistema de referencia S = { O, OA, OB, OC }. ObtŽn
las coordenadas de los vectores AB, AC y BC en la base que forma parte de S.
3.- De un paralelogramo ABCD se conocen los vŽrtices A(3, 5, 2), B(4, 2, 0) y C(7, 6, 5). Halla
las coordenadas del cuarto vŽrtice.
4.- Halla los vŽrtices C y D de un paralelogramo del que A(1, -1, 2), B(2, 3, -4) son dos vŽrtices
consecutivos y M(3, 1, 0) el centro.
5.- Halla las coordenadas de los puntos que dividen un segmento AB en 3 partes iguales.
6.- Demuestra que los puntos medios de los lados de un cuadril‡tero cualquiera determinan
un paralelogramo.
7.- Sabiendo que el centro de gravedad de un tri‡ngulo coincide con el baricentro, o punto
donde se cortan las medianas, expresa sus coordenadas en funci—n de las coordenadas de los
vŽrtices del tri‡ngulo.
8.- Los puntos A(2, -1, -1), B(-1, 3, 2) y C(x, y, 3) est‡n alineados. Calcula x e y.
9.- Escribe unas ecuaciones paramŽtricas y continua de la recta que contiene los tres
puntos del ejercicio anterior.
11.- Halla el punto simŽtrico del A(4, -2, 6) respecto del M(2, 3, 5).
y+3 ìï x = 2 - 3t
x -1 z
r: = = s:í y = 1 + t
2 4 5 ïî z = 3t
x y z x +1 y+4 z-7
13.- Las rectas r: = a = ; s: = = son paralelas. Halla a y b.
2 4 b 3 2
- 97 -
El espacio af’n
14.- Los puntos A(1, 2, 0), B(5, 3, 0), C(2, 6, 0) y D(3, 4, 3) son los vŽrtices de un tetraedro.
Comprueba que los puntos medios de los segmentos AB, BD, DC y CA forman un parale-
logramo.
15.- Halla el valor que debe tomar k para que se corten las rectas de ecuaciones:
x -2 y-k z x+2 y-1 z-3
= = ; = =
2 3 -1 -1 2 3
y, posteriormente, halla la ecuaci—n del plano definido por ambas.
17.- ObtŽn una ecuaci—n continua de la recta determinada por los planos de ecuaciones:
x + 2y - z + 7 = 0 ; 4x - y + 2z - 5 = 0.
18.- La recta que pasa por el punto P(2, 1, 0) con vector de direcci—n v (-3, 1, 2), tiene un seg-
mento comprendido entre los planos x + 2 y - z - 2 = 0, x + 2 y - z - 6 = 0. Halla los extremos
de dicho segmento.
20.- ObtŽn una ecuaci—n del plano simŽtrico del π:: x + y + z = 0 respecto del punto P(1, 1, 1)
21.- Halla una ecuaci—n continua de la recta que siendo paralela a la definida por los planos
4x + y + 6z = 7 , x - 3z = 4 , pasa por el punto (3, 2, 6).
23.- ÀExiste algœn valor de a para el cual la recta definida por los planos π : -x + y - 2z = 1, π':
-2x - y + 5 z = 1 sea paralela al plano π'': ax + y - z = 2?
24.- ÀExisten valores de a y b tales que la recta definida por los planos: x = a y ; y + z = 1
estŽ contenida en el plano 2x - 3 y + z = b ?
- 98 -
El espacio af’n
26.- Determina las condiciones que han de cumplir a y b para que los planos de ecuaciones
x - 2z = 0, y - z = 1, ax + by + z = 1 se corten en un punto. Halla tambiŽn el lugar geomŽtrico
de los puntos de corte (es decir, el conjunto formado por tales puntos).
x - 2 y - 2z = 1
27.- Se consideran la recta r: ìí y el plano π: 2x + y + mz + n = 0. Tienes que
î x + 5y - z = 0
calcular los valores de m y n a fin de que:
28.- Dibuja la recta que pasa por los puntos A y B de coordenadas (5, 6, 5) y (2, 0, 2), respecto
del sistema del ejercicio 10, y las rectas proyecciones de ella sobre los planos coordenados.
ObtŽn una ecuaci—n de cada una de las cuatro rectas dibujadas.
29.- ObtŽn una ecuaci—n de la recta que pasa por el punto A(1, -1, 0) y se apoya (corta) en las
rectas:
x-2 y z- 1 ì 2x + y + 3z = 0
r: = = ; s: í
3 2 2 î x - 3y + 2z = 0
30.- ObtŽn una ecuaci—n continua de la recta que cortando al eje OX y a la recta r de
ìï x = 2 + 6t
ecuaciones paramŽtricas í y = 3t , pasa por el punto A(2, -3, 1).
ïî z = 2 + t
31.- ObtŽn unas ecuaciones paramŽtricas de la recta que pasa por el origen de coordenadas
y corta a las rectas r: x = 2y = z - 1; s: 3x = 2y - 2 = 6z.
32.- Estudia las posiciones relativas de los siguientes grupos de tres planos:
2x - y + z = 1 3x + 2y - z = 1 2x - y = 5
3x + 2y - z = 3 x - 2y + z = 0 3x + 2y - z = 3
x - 2 y + 2z = 4 x = 3 4 x + 5 y - 2z = 1
33.- Halla el valor que han de tomar a y b para que los planos de ecuaciones:
x + by + z = 1
2 x + ay - z = b
x - y + z = a
contengan una misma recta. Determina, as’ mismo, otro plano que contenga esa recta y el
punto A = (1, 0, 1)
x + 3z = 3
34.- Dadas las rectas: r: ìí s : x = y = z, calcula la ecuaci—n del lugar geomŽ-
î y = 0 ,
trico de los puntos medios de los segmentos que tienen un extremo en la primera y otro en la
segunda. ÀQuŽ relaci—n hay entre este lugar geomŽtrico y las rectas dadas?
- 99 -
TEMA 5
EL ESPACIO EUCLêDEO
El espacio eucl’deo
1. INTRODUCCIîN
Como dec’amos al comienzo del cap’tulo anterior, en Žste vamos a estudiar pro-
blemas de los llamados mŽtricos, es decir, problemas relativos a la medici—n de cosas:
‡ngulos entre rectas y planos, distancias entre puntos y rectas, etc.
2. PRODUCTO ESCALAR
Definici—n (de ‡ngulo de dos vectores)
b a
(a,b)
O A
a . b = a . b . cos (a , b )
- 103 -
El espacio eucl’deo
① Conmutativa: a . b = b. a
② Distributiva: a . ( b+ c ) = a . b + a . c
➃ Positividad: a. a ≥ 0
g
B C'
b+ c
b
b
a
O B' a D A
Se tendr‡:
Consecuencia
a = a.a
- 104 -
El espacio eucl’deo
criterio que resultar‡ muy œtil para averiguar si dos vectores son ortogonales.
Como sabes, los vectores se dan habitualmente a travŽs de sus coordenadas res-
pecto de una base, de modo que de poco servir’a el producto escalar si no supiŽramos
calcularlo a partir de ellas, Àno?
a . b = ( a1 e1 + a2 e2 + a3 e3 ) . ( b1 e1 + b2 e2 + b3 e3 ) =
= a 1 b 1 . e 12 + ( a 1 b 2 + a 2 b 1 ).e 1 . e 2 + ( a 1 b 3 + a 3 b 1 ).e 1 . e 3 + ( a 2 b 3 + a 3 b 2 ).e
2 . e3 +
+ a 2 b 2 . e 2 2 + a 3 b 3 . e 3 2.
Observa que los c‡lculos se facilitar’an bastante si a la hora de elegir tal base:
- 105 -
El espacio eucl’deo
Con frecuencia se presentan situaciones en las que hay que obtener un vector
perpendicular a otro previamente dado. Teniendo en cuenta la expresi—n anterior y el hecho
de que para que dos vectores sean ortogonales basta con que su producto escalar sea cero, el
problema puede resolverse con un truco la mar de f‡cil:
de donde: ➠ a = a2 + a2 + a2
1 2 3
Si, ahora, quisiŽramos calcular el ‡ngulo formado por dos vectores a y b , de coor-
denadas (a 1 , a 2 , a 3 ) y (b 1 , b 2 , b 3 ) respecto de una base ortonormal, bastar’a recordar que:
a .b
cos (a , b) =
a . b
para, en virtud de lo anterior, poder escribir:
a b +a b +a b
1 1 2 2 3 3
cos (a , b) =
2 2 2
a2 + a2 + a2 b +b +b
1 2 3 1 2 3
Observaci—n
- 106 -
El espacio eucl’deo
3. EL ESPACIO EUCLêDEO
Como recordar‡s, en el cap’tulo anterior partimos de un conjunto de puntos, el
espacio E, y mediante una sencilla definici—n construimos el conjunto de vectores V 3 ;
establecimos una correspondencia entre puntos y vectores y a toda la estructura as’ creada
la llamamos espacio af’n E3. Ahora hemos definido en V3 el producto escalar, y, debido a ello,
diremos que V3 es un espacio vectorial eucl’deo.
Por otra parte, cuando en el espacio vectorial asociado a un espacio af’n se define un
producto escalar, el espacio af’n se llama espacio af’n eucl’deo o simplemente espacio
eucl’deo, por lo que Žsta ser‡ la expresi—n que nosotros utilizaremos de ahora en adelante
para referirnos a E3.
2 2 2
d (A , B) = (b - a ) + (b - a ) + ( b - a )
1 1 2 2 3 3
- 107 -
El espacio eucl’deo
r
v
w
w
a
v
v w + v w +v w
1 1 2 2 3 3
es decir: cos a =
v2 + v 2 + v2 w 2 + w2 + w 2
1 2 3 1 2 3
Cosenos directores
Sean a 1 , a 2 , a 3 los ‡ngulos que forma un vector de direcci—n de una recta r con los
vectores del sistema de referencia. Si partiendo de una ecuaci—n continua de r:
x -a x -a x -a
1 1 2 2 3 3
v = v = v
1 2 3
vi
dividimos todos los denominadores por |v|, y tenemos en cuenta que cos a i =
|v| , se llega
a que otra ecuaci—n continua de la recta es:
x -a x -a x -a
1 1 2 2 3 3
= =
cos a cos a cos a
1 2 3
- 108 -
El espacio eucl’deo
AX . v = 0, o sea: v 1 ( x 1 - a 1 ) + v 2 ( x 2 - a 2 ) + v 3 ( x 3 - a 3 ) = 0,
Ejemplo
La ecuaci—n del plano que contiene el punto A (2, -3, 1) y es perpendicular al vector v
(4, 5, 6) ser‡:
4 (x - 2) + 5 (y + 3) + 6 (z - 1) = 0
es decir: ➟ 4x + 5y + 6z + 1 = 0.
Un par de consecuencias
- 109 -
El espacio eucl’deo
A A A
1 2 3
v = v = v ( supuestos los vi¹ 0 ).
1 2 3
☞ Se entiende por ‡ngulo a formado por dos planos el que forman vectores ca-
racter’sticos de ellos v y w, en el caso de que (v, w) ≤ 90°, o bien 180° Ð (v, w), si (v, w) > 90°.
π'
El hecho de que, tanto en un caso como en otro, se tenga cos a = çcos ( v, w ) ç, nos
permitir‡ concluir que si los planos tienen por ecuaciones:
π: A x + A x + A x + A = 0
1 1 2 2 3 3 4
π' : '
A x + '
A x + '
A x + A ' = 0
1 1 2 2 3 3 4
entonces:
- 110 -
El espacio eucl’deo
w r
v
a r'
π
v A +v A +v A
1 1 2 2 3 3
sen a =
2 2 2
v2 + v 2 + v2 A +A +A
1 2 3 1 2 3
Ser’a un esfuerzo inœtil que memorizaras las f—rmulas anteriores. Acabar’as mezclando senos,
cosenos, vectores directores, caracter’sticos... y organizar’as un batiburrillo digno de un apartado dentro del
campo de la Ciencia. Se trata, fundamentalmente, de que manejes correctamente los vectores y su
significado geomŽtrico; con ello te bastar‡ para resolver las cuestiones que puedan surgirte.
- 111 -
El espacio eucl’deo
2 2 2
d(P, π ) = d(P, A ) = (a - p ) + (a - p ) + (a - p )
1 1 2 2 3 3
A1 ( p1 + l A1 ) + A2 ( p2 + l A2) + A3 ( p3 + l A3 ) + A4 = 0
A p +A p +A p
1 1 2 2 3 3
d(P, π ) =
2 2 2
A +A +A
1 2 3
(El poner las barras de valor absoluto obedece al deseo de evitar que aparezcan distancias negati-
vas, lo cual estar’a en contradicci—n con la idea f’sica que se tiene de distancia; sin embargo, y a t’tulo de
curiosidad, te podemos decir que el signo del numerador anterior, sin las barras, permite saber en cu‡l de
los dos semiespacios en los que el plano π divide el espacio E se encuentra el punto P considerado.)
Entendiendo por distancia entre un punto P y una recta r la menor de todas las que
resulten de unir P con puntos de r, existen varios procedimientos para calcularla.
Explicaremos por el momento dos, dejando un tercer mŽtodo para m‡s adelante.
- 112 -
El espacio eucl’deo
Ejemplo
Para hallar la distancia del punto P
P (7,9,-4) a la recta r: x = 3 + 2l, y = 1 + l,
z = -3l, obtendremos el œnico punto Q de r
tal que PQ es ortogonal a v (2, 1, -3), vector r
de direcci—n de r. Q' Q Q"
d (P, r ) = d(P, Q ) = 2 10
P
r
v
Q w
π
① Una primera forma de calcular dicha distancia consiste en hallar la ecuaci—n del
plano π que conteniendo una de las rectas, s, por ejemplo, es paralelo a la otra, r. Obtenida
tal ecuaci—n todo se reduce a calcular la distancia desde cualquier punto de r a π.
② Otro procedimiento forma se basa en hallar los œnicos puntos puntos P, de r, y Q,
de s, para los que PQ es perpendicular tanto a r como a s. Para ello, basta con expresar las
coordenadas de tales puntos mediante las igualdades:
p = a + lv , p = a + lv , p = a + lv
1 1 1 2 2 2 3 3 3
q = b + mw , q = b + mw , q = b + mw
1 1 1 2 2 2 3 3 3
- 113 -
El espacio eucl’deo
Ejemplo
Para calcular la distancia existente entre las rectas:
y ìï x = 5 + 5b
r: x - 2 = = z ; s: í y = 1
1 2 1 ïî z = 7 - b
basta hallar los valores de a y b tales que los puntos P(2 + a, 2a, a), de r, y Q(5 + 5b, 1, 7 - b),
de s, dan lugar a un vector PQ ortogonal tanto a v r , vector de direcci—n de r, como a v s ,
vector de direcci—n de r. Imponiendo, pues, las condiciones PQ .v r = 0, PQ .v s = 0, se obtiene
a = 2, b = 0, luego: ➪ P = (4, 4, 2), Q = (5, 1, 7) y d(r, s) = d(P, Q) = 35
a x + a x + a x
= 0 üï
1 1 2 2 3 3
b x + b x + b x = 0 ýï
1 1 2 2 3 3 þ
æ a 2 a3 a a
1 3
a a ö
1 2
a.ç ,- , ÷ , a ÎR
è b b b b b b
2 3 1 3 1 2 ø
æ a 2 a3 a a
1 3
a a ö
1 2
ç ,- , ÷
☞ è b2 b3 b b
1 3
b b ø
1 2
- 114 -
El espacio eucl’deo
2 2 2 2
(a . b ) = a . b . cos 2(a , b ) = (a b + a b + a b )
1 1 2 2 3 3
2 2 2
2 a a a a a a
2 3 1 3 1 2
y, por otra: aÙb = + +
b b b b b b
2 3 1 3 1 2
2 2 2 2 2
aÙb + a . b . cos 2 (a , b ) = a . b , es decir :
2 2 2 2 2
aÙb = a . b . éë 1 - cos 2 ( a , b )ùû = a . b . sen 2 ( a , b ) , o sea:
a Ù b = a . b . sen (a , b )
➁ En cuanto a la direcci—n de a Ù b , poco nuevo hay que decir: del procedimiento que
hemos seguido para definir el producto vectorial se desprende que el vector a Ù b es
perpendicular tanto a a como a b .
- 115 -
El espacio eucl’deo
Ser‡: S = 1 AB . h = 1 AB . AC . sena C
2 2
h
1
luego: S= AB Ù AC a
2 A B
➃ Por œltimo, si no te agrada ninguna de las formas que vimos para calcular la
distancia de un punto P a una recta r, observa la figura y ver‡s que tomados dos puntos
cualesquiera, A y B, de la recta r, ser‡:
P
AB Ù AP = AB . AP . sen a = AB . d
d
AB Ù AP a B
luego: d =
AB r
A
Rizando el rizo de las definiciones, veamos la œltima, que combina los productos
escalar y vectorial:
[a , b , c] = a . (b Ù c)
a a a
b b b b b b 1 2 3
2 3 1 3 1 2 b b b
[a ,b ,c ] = a -a +a = 1 2 3
1 c c 2 c c 3 c c
2 3 1 3 1 2 c c c
1 2 3
- 116 -
El espacio eucl’deo
La principal aplicaci—n, para nosotros, del producto mixto, es que permite calcular
volœmenes de forma sencilla. Considera, si te parece, el tetraedro de la figura:
aÙ b
h c
h
F
A b C
1
V = S . h = 1 . 1 . a Ù b . c . cos f = 1 c . (a Ù b )
3 3 2 6
1 [a , b , c ]
V =
6
1a a a
b -a b -a b -a 1 2 3
1 1 2 2 3 3 1b b b
V = 1 c -a c -a c -a = 1 1 2 3
6 1 1 2 2 3 3 6 1c c c
d -a d -a d -a 1 2 3
1 1 2 2 3 3 1d d d
1 2 3
Y as’ podr’amos seguir... Podr’amos hablar de que para calcular el volumen de un poliedro (s—lido
determinado por superficies planas poligonales) basta con descomponerlo en tetraedros, de cu‡l ser’a el
volumen de un paralelep’pedo (Àsabes que es tal cosa? Una caja de zapatos es un caso particular). Pero
aqu’ terminamos.
- 117 -
El espacio eucl’deo
5. EJERCICIOS
1.- Sean a, b, c tres vectores libres del espacio. Demuestra que:
1¼) Si a y b tienen el mismo m—dulo, entonces a + b y a - b son perpendiculares.
2¼) Si a, b, c son perpendiculares dos a dos, entonces (a + b) . (b + c) ≥ 0.
3.- Demuestra que las alturas de un tri‡ngulo son concurrentes, es decir, se cortan en un
mismo punto.
y-2
4.- Halla los ‡ngulos que la recta x - 1 = =
z - 3 forma con los ejes coordenados.
2 3 6
5.- Calcula los ‡ngulos que la recta de ecuaci—n x = y = z forma con:
1¼) Los ejes coordenados
2¼) La recta de ecuaci—n x + 7 = 3 y + 5 = 3 z - 4 .
7.- Halla la longitud de la proyecci—n del segmento de extremos P(2, 0, 3) y Q(0, 1, 5) sobre el
ìx = l + m
ï
plano de ecuaciones í y = 2 + l .
ïî z = 1 - m
9.- Demuestra que los tres planos perpendiculares a los lados de un tri‡ngulo ABC, en sus
puntos medios, pertenecen a un mismo haz. Determina la ecuaci—n de este haz si A(1, 3, -5),
B(-2, 2, 0), C(-1, -3, -2).
10.- Halla el punto P equidistante de A(1, 3, 3), B(2, -1, 2), C(5, 0, 6) y D(4, 3, 2).
- 118 -
El espacio eucl’deo
12.- De entre todos los puntos pertenecientes a cierto plano π , el m‡s pr—ximo al origen de
coordenadas es el P(1, 2, 5). Halla una ecuaci—n general de π .
ìx - y + z = 0
13.- Determina quŽ puntos de la recta í son equidistantes de los planos
î x + 3y - 1 = 0
OYZ y OXZ.
14.- ObtŽn la ecuaci—n de una cualquiera de las infinitas rectas que estando contenidas en el
plano OXY son perpendiculares a la recta x = y = z.
ì 2x - y = 3
16.- Halla la distancia del punto P(3, 2, 4) a la recta í
î 3x + y = 2
17.- Calcula unas ecuaciones paramŽtricas del plano que contiene a la recta: x = 2 + 3t , y
= -4 + 5t , z = t ; y es perpendicular al plano 2x + y - 7z = 3.
y-1
18.- La recta x = =
z y el plano x + 2 y - z = 4 son perpendiculares. Halla a y b.
5 a+ 1 b
19.- ObtŽn una ecuaci—n de la recta que resulta de proyectar ortogonalmente la de ecuaci—n
x +1 y+2 z + 1 sobre el plano x + y - z = 1.
= =
2 3 5
20.- Halla la ecuaci—n de la recta que pasando por el punto P(2, 2, 4) y estando contenida en
el plano x + y - z = 0 tiene m‡xima pendiente respecto del plano z = 0.
x y+1 z x-1 y
21.- Dadas las rectas r: = = ; s: = = z y el punto A(2, 1, 0), se pide:
1 2 2 2 3
1¼) Distancia entre A y r.
2¼) Distancia entre r y s.
3¼) Plano paralelo a r y s pasando por el origen.
4¼) Recta que corta perpendicularmente a r y s.
5¼) Recta perpendicular a r y s pasando por A.
6¼) Plano que pasa por A, es paralelo a r y perpendicular al plano OYZ.
22.- Halla una ecuaci—n de la recta que pasa por el punto A(3, 4, 2) y corta perpendicular-
mente al eje OX.
- 119 -
El espacio eucl’deo
ìx+y =0
23.- Dada la recta r: í y el plano π : 2 x - y + 2 z + 1 = 0, determina:
îy+z =0
y
24.- Halla el punto de la recta de ecuaci—n x - 4 = = z - 2 que junto con el origen de
-2 2 1
coordenadas y el punto A(2, 3, 1) forma un tri‡ngulo rect‡ngulo en A. Halla la longitud de la
altura sobre la hipotenusa de dicho tri‡ngulo.
x - y+ z -3 =0
25.- ObtŽn los puntos de la recta r: ìí que equidistan de los planos OXY
î 2 x + y + 2z + 4 = 0
y π: 2 x - 6 y + 3 z = 10.
27.- Calcula el ‡rea del tri‡ngulo cuyos vŽrtices son los puntos en los que los ejes coorde-
x y z
nados cortan al plano de ecuaci—n: + + = 1.
2 3 5
28.- El plano perpendicular al segmento de extremos P(0, 3, 8) y Q(2, 1, 6) en su punto medio
corta a los ejes coordenados en los puntos A, B y C. Halla el ‡rea del tri‡ngulo ABC.
x = 2
29.- Las rectas x = y = z ; ìí son aristas opuestas de un tetraedro. La recta que une
îy = 3
los puntos medios de las mismas es perpendicular a ambas, y la distancia entre estos dos
puntos es igual a la longitud de ambas aristas. Halla los vŽrtices del tetraedro y su volumen.
30.- ObtŽn las ecuaciones de los planos que pasando por los puntos A(1, 0, 0) y B(0, 1, 0),
cortan al eje OZ en puntos C tales que el ‡rea de los tri‡ngulos ABC es de 10 unidades.
31.- ObtŽn el lugar geomŽtrico de las rectas que cortando al eje OZ y a la recta x = y - 1 = z,
se mantienen paralelas al plano z = 0.
32.- Dado el tetraedro de vŽrtices O(0, 0, 0), A(0, 2, 0), B(1, 0, 0) y C(0, 0, 3), calcula su volu-
men, la altura correspondiente a la cara ABC, la distancia entre las aristas AB y OC y el
‡ngulo que forman las aristas AB y OA.
33.- Existen infinitos planos tangentes a la esfera de centro el origen de coordenadas y radio
unidad, pero s—lo dos son paralelos al de ecuaci—n 2 x + y = 3. ÀCu‡les son?
34.- Halla los dos planos paralelos al de ecuaci—n 2 x + y - 2 z = 0 que cortan a la esfera de
centro C(1, 5, 3) y radio 5 en una circunferencia de radio 4.
- 120 -
TEMA 6
FUNCIONES CONTINUAS
Funciones continuas
1. INTRODUCCIîN
Con este tema empezamos la segunda parte del curso. Si dijŽramos que en ella nos
dedicaremos casi exclusivamente a examinar la tangente a una curva en un punto (en
resumen, en eso consiste el c‡lculo diferencial) y a determinar el ‡rea encerrada por tal
curva (eso es el c‡lculo integral), podr’as pensar que somos poco ambiciosos. El tiempo se
encargar’a de demostrarte que no es peque–o el prop—sito. Perm’tenos recordarte al respecto
que la Humanidad tuvo que esperar a los siglos XVII y XVIII, el llamado Siglo de las Luces,
para que, dos mil a–os despuŽs de que Arqu’medes diera un primer procedimiento para
calcular el ‡rea encerrada por un segmento parab—lico, genios como Newton, Leibniz, los
Bernouilli o Euler, entre otros, o Rieman y Cauchy, ya en el XIX, pudieran no s—lo plantear
tales problemas, sino resolverlos casi definitivamente. No ser‡, pues, tan trivial como
pudiera parecer este asunto de las tangentes y las ‡reas, Àno crees?
El concepto clave de todo lo que sigue, en el que nunca se detendr‡ uno tanto como
ser’a necesario, es el de l’mite. Su dificultad no debe asustarte: A todos nos ha ocurrido que
cuando cre’amos haber asimilado bien tal idea, nuevos casos nos han sumido en la mayor de
las dudas. ÁQue no cunda el p‡nico! Los conceptos de infinitŽsimo e infinito, y con ellos el de
l’mite, son posiblemente los m‡s dif’ciles de las matem‡ticas, y quienes escribimos esto, que
hace tiempo dejamos de creer en la ciencia infusa, pensamos que s—lo el trabajo met—dico, en
ocasiones aparentemente infructuoso, hace posible que un d’a amanezcamos comprendiendo
por quŽ la suma de infinitas cantidades positivas puede ser una cantidad positiva finita,
por quŽ Aquiles alcanza a la tortuga, por quŽ el universo puede ser finito e ilimitado a la vez,
o por quŽ...
As’ que con tal esp’ritu y con el consejo de otra figura del XVIII, D'Alembert, a sus
estudiantes: "ÁProseguid; ya llegar‡ la confianza!", empezamos. ÀQuieres seguirnos?
Aunque no sea Žsta la ocasi—n de establecer con rigor quŽ cosa son los nœmeros
reales, recordaremos que en el proceso de construcci—n de conjuntos numŽricos, el que
aparece en primer lugar es el conjunto N de los nœmeros naturales. En Žl es posible sumar y
multiplicar, pero no siempre se puede restar o dividir. En Z, conjunto de los nœmeros enteros,
la resta es siempre posible, y en Q, conjunto de los nœmeros racionales, adem‡s de las
operaciones anteriores, tambiŽn es siempre posible la divisi—n (excepto entre cero). Como
sabes, todo nœmero racional puede representarse mediante una fracci—n decimal finita o
infinita peri—dica. Por otra parte, N Ì Z Ì Q , es decir, todo nœmero natural es entero y todo
entero es racional.
Sin embargo, no existe nœmero racional que nos exprese la longitud de la diagonal de
un cuadrado de lado unidad, o el cociente entre la longitud de una circunferencia y su
di‡metro, o el l’mite de la sucesi—n de tŽrmino general (1+1/n)n...
- 123 -
Funciones continuas
Vocabulario b‡sico
Cuando se trabaja con nœmeros reales suelen utilizarse expresiones y s’mbolos cuyo
significado, aunque ya conocido, conviene recordar:
¥ Siendo a, b dos nœmeros reales, con a < b, se define el intervalo abierto (a, b)
mediante la igualdad:
(a, b) = { x Î R / a < x < b }.
1 Formalmente: DiciŽndose que un conjunto C de nœmeros reales est‡ acotado superiormente si existe aÎ
R, al que se llama cota superior de C, tal que x ≤ a , cualquiera que sea xÎ C, y llam‡ndose extremo
superior de un conjunto ordenado a la menor de sus cotas superiores, la propiedad de continuidad de R
consiste en que todo conjunto de nœmeros reales acotado superiormente tiene extremo superior.
- 124 -
Funciones continuas
☞ f : D ¾¾¾® R
¥ Aunque, como decimos, f (x) designe un nœmero real, tambiŽn se escribe a menudo f
(x) para referirse a la funci—n.
Siendo y = f (x) una funci—n real de variable real, se definen el dominio y el recorrido
de f (x) mediante las igualdades:
Recorrido de f = Rf = { f (x) / x Î Df }
Observa que el dominio de f coincide con lo que, en la definici—n previa, design‡bamos por D.
Dos observaciones
➀ Si al definir una funci—n, normalmente mediante una expresi—n algebraica, no se precisa cu‡l es
su dominio, habr‡ que entender que Žste es el m‡s amplio subconjunto de R en el que pueda tomar valores
la variable independiente x, teniendo sentido f (x).
f (x ) = x2 - 4
como la ra’z cuadrada anterior s—lo tiene sentido en R cuando sea x2 Ð 4 ≥ 0, resultar‡:
D = { x / x 2 - 4 ³ 0 } = R - ( - 2, 2 ) .
f
➁ Ya viste en cursos anteriores cu‡les eran las funciones m‡s sencillas y de quŽ forma eran sus
gr‡ficas. No estar’a de m‡s que echaras un vistazo a tus apuntes de aquella Žpoca.
- 125 -
Funciones continuas
3. EL CONCEPTO DE LêMITE
Ejemplos previos
3 x 2 + 3 x - 18
- 15 < e
x-2
basta con tomar x tal que:
e
0< x-2 < d=
3
l ’ m f ( x) = 15
x® 2
A diferencia de lo que ocurr’a antes, en este caso s’ existe g(2). Pero con indepen-
dencia de ello, tambiŽn podr’as conseguir que la funci—n tomara valores tan pr—ximos a 15
como quisieras, sin m‡s que aproximar el valor de x a 2 lo suficiente.
l ’ m g( x) = 15
x® 2
- 126 -
Funciones continuas
☞ Dada una funci—n real de variable real f : D ¾¾® R , diremos que su l’mite
cuando x tiende hacia a es L y escribiremos:
l’ m f ( x) = L
x® a
si y s—lo si:
Fijado cualquier nœmero positivo e, existe otro nœmero positivo d, tal que
si x cumple: 0 < | x - a| < d , entonces se verifica: | f (x) - L| < e.
Simb—licamente:
Observaci—n
La definici—n anterior puede darse en tŽrminos de entornos, de tal manera que l’m f ( x) = L
x ®a
equivale a que para todo entorno E(L; e) exista un entorno E(a; d) tal que baste con tomar x perteneciente a
E'(a; d) para conseguir que f (x) pertenezca a E(L; e). Piensa un poco en ello.
Supongamos ahora que f (x), g(x) son dos funciones para las que existen los l’mites
cuando x tiende hacia a. ÀQuŽ ocurrir‡ con el l’mite de la suma, el producto y el cociente de
ambas funciones? Pues eso, lo que est‡s pensando:
l’ m [ f ( x) + g (x ) ] = l’ m f (x ) + l ’ m g (x )
x® a x® a x ®a
l’ m [ f ( x). g( x) ] = l ’ m f ( x) . l’ m g (x )
x® a x ®a x® a
(Obviamos las demostraciones, aunque son sencillas. En el caso del l’mite de un cociente, para que
se cumpla lo afirmado, ha de ser l’m g( x) ¹ 0. )
x ®a
- 127 -
Funciones continuas
l’ m f (x ) = L
x® ∞
En otras ocasiones, para conseguir que la funci—n f (x) tome valores mayores que
cualquier numero fijado previamente, basta con que x se aproxime lo suficiente a un cierto
nœmero real a, lo cual se representa escribiendo:
l’ m f (x ) = ∞
x® a
TambiŽn puede suceder que baste con que x tome valores suficientemente grandes
para lograr que la funci—n f (x) tome valores mayores que cualquier numero fijado
previamente, lo cual se simboliza mediante:
l’ m f (x ) = ∞
x® ∞
No nos detendremos m‡s en estos casos, conform‡ndonos con esta breve menci—n
por si en el futuro, y aunque sea de forma espor‡dica, nos aparece alguno de ellos. Sin
embargo, s’ hay otro tipo de l’mites que requieren nuestra atenci—n: los l’mites laterales, que
estudiaremos seguidamente.
4. LêMITES LATERALES
Ejemplo previo
ì x-1 , si x < 4
Considera la funci—n f (x ) = í , cuya gr‡fica tienes a la vista.
î- x + 8 , si x > 4
- 128 -
Funciones continuas
➀ Diremos que el l’mite de una funci—n f (x) cuando x tiende hacia a por la derecha
es L, y escribiremos:
l ’ m f (x ) = L
x® a+
si y s—lo si para todo e > 0 existe d > 0 tal que si x Î (a, a + d), entonces ½ f (x) - L ½ < e.
➁ Diremos que el l’mite de una funci—n f (x) cuando x tiende hacia a por la izquierda
es L, y escribiremos:
l ’ m f (x ) = L
x® a-
si y s—lo si para todo e > 0 existe d > 0 tal que si x Î (a - d, a), entonces ½ f (x) - L ½ < e.
Consecuencia
Ejemplos
f ( x) = 3x + |x|
5x - 2|x|
Se tendr‡:
3x - x = l ’ m 2x = 2
l’ m f ( x) = l ’ m
x® 0-
x ®0 - 5x + 2x x® 0- 7 x 7
3x + x = l ’ m 4x = 4
l’ m f ( x) = l ’ m
+ + 5x - 2x + 3x 3
x® 0 x ®0 x® 0
ì 2 , si x £ 3
2.- Comprueba que, siendo f (x ) = í x , el valor que debe tomar a
î ax - 6 , si x > 3
para que exista l ’ m f (x ) es 5.
x® 3
- 129 -
Funciones continuas
5. INFINITƒSIMOS
Observaci—n
Es probable que en m‡s de una ocasi—n hayas o’do decir que un nœmero es infinitamente peque–o,
o que una variable es un infinitŽsimo. Ahora bien, decir que una variable (o una funci—n, que para el caso es
lo mismo) toma valores muy peque–os es no decir pr‡cticamente nada de ella. Si una funci—n alcanza el
valor 0'001, por ejemplo, Àesto significa que tome un valor muy peque–o? Si ese valor es el de la distancia en
a–os luz entre dos puntos del universo, Àcalificar’as de peque–o el tiempo que tardar’a en recorrerla un
cohete que viajara a 20.000 Km./h.? ÀSe podr‡ decir, entonces, que un infinitŽsimo es una variable que
toma valores muy peque–os? Piensa lo que quieras: La definici—n formal la tienes a continuaci—n.
➁ Siendo f (x), g(x) dos infinitŽsimos para x tendiendo hacia a, diremos que son de
igual orden si
f (x )
l’ m =k ¹0
x® a (x )
g
En particular, si
f (x )
l’ m =1
x® a (x )
g
se habla de infinitŽsimos equivalentes.
③ Siendo f (x), g(x) dos infinitŽsimos para x tendiendo hacia a, diremos que f (x) es
un infinitŽsimo de mayor orden que g(x) si
f (x )
l’ m =0
x® a g (x )
(lo que, para entendernos, es como decir que f (x) es m‡s infinitŽsimo que g(x), si tal cosa pudiera decirse).
Ejemplo
Y
Es f‡cil demostrar que sen x y x son
infinitŽsimos equivalentes, para x tendiendo
hacia cero. En 3¼ de BUP lo hiciste, a partir de C D
una figura como la de la derecha, comparando
las ‡reas de los tri‡ngulos OAC y OBD con la
del sector OBC, y efectuando algœn otro paso
sen x
tag x
- 130 -
Funciones continuas
Primer caso
ì x si x < 3 4
f (x ) = í
î 4 si x > 3
3
Si dibujas su gr‡fica, obtendr‡s una
2
figura como la de la derecha, en la que se
refleja el hecho de que ni est‡ definida f (x) en 1
x = 3 (eso se pretende indicar con los circulitos ) ni
existe el l ’ m f (x ), pues los l’mites laterales a O
x® 3 1 2 3 4 5 X
izquierda y derecha de x = 3 son distintos.
Segundo caso
en x = 3, aunque s’ existe l ’ m f (x ) . O
x® 3 X
1 2 3 4 5
- 131 -
Funciones continuas
Tercer caso
ì x - 1 si x ≤ 3 4
f (x ) = í
î 3 si x > 3
3
Su gr‡fica indica que f (x) s’ est‡ defi-
2
nida en x = 3, pero no existe el l ’ m f (x, ) pues
x® 3
los l’mites laterales a izquierda y derecha en 1
dicho punto son distintos. O
1 2 3 4 5 X
Cuarto caso
Hablando sin mucho rigor, podr’amos decir que, aun siendo diferentes, lo que tienen en
comœn los casos anteriores es que las gr‡ficas se rompen en el punto de abscisa 3, hay que
levantar el l‡piz del papel al llegar a x = 3... Justamente cuando no suceda eso, cuando no
haya que levantar el l‡piz del papel para dibujar la gr‡fica, ser‡ cuando diremos que la
funci—n es continua. Formalmente:
f (x) es continua
Û "e>0$d>0/ x - a < d Þ f (x ) - f (a ) < e
en x = a
- 132 -
Funciones continuas
Observaciones
➀ Quede claro, pues, que para producirse la continuidad de una funci—n en un punto,
tienen que darse tres condiciones: Que la funci—n estŽ definida en el punto, que exista el l’mite
en dicho punto y, finalmente, que los valores de una y otro coincidan.
Y
f(x o + Dx)
∆f
f (x o )
∆x
O xo x o + Dx X
Pues bien, si la funci—n f (x) es continua en x o, entonces l ’ m f (x ) = f (x o ) y, en tal
x® xo
caso, sustituyendo x por x o + ∆x , se tendr‡:
➂ El hecho de que la continuidad de una funci—n en un punto suponga, pues, que a pe-
que–os incrementos de la variable independiente correspondan peque–os incrementos de la
funci—n, permite predecir c—mo se comportar‡ Žsta en las proximidades de tal punto. As’, por
ejemplo, si f (x) es continua y toma valor positivo en un punto a, es l—gico pensar que podr‡
hallarse un peque–o entorno de a en el que f(x) siga siendo positiva. O tambiŽn, que si f (a) =
8, pongamos por caso, se podr‡ encontrar un entorno de a en el que los valores de f (x) estŽn
comprendidos entre 7 y 9, por ejemplo.
En el apartado de ejercicios te ofreceremos algunas sugerencias para que demuestres
formalmente las cuestiones anteriores.
- 133 -
Funciones continuas
❐ La suma, producto y cociente de dos funciones, f (x) y g(x), continuas en un punto a es otra
f(x)
funci—n continua en a (con la excepci—n, para la funci—n , del caso en que g(a) = 0).
g(x)
❐ Las funciones constante: f (x) = k, e identidad: f (x) = x, son continuas en todo punto a Î R.
❐ Las funciones trigonomŽtricas: f (x) = sen x, g(x) = cos x; exponencial: f (x) = ax, a > 0; y
logar’tmica: f (x) = loga x, a > 0, son continuas en todos los puntos en los que est‡n definidas.
Naturalmente, hay muchas m‡s funciones continuas, pero casi todas se obtienen a
partir de las anteriores. Las demostraciones de lo dicho, salvo las del œltimo caso, son
sencillas y deber’as intentar alguna antes de pasar al apartado siguiente.
Como la cuesti—n es as’ de sencilla, no vamos a darle m‡s vueltas. Pero, en cambio, considera
ahora una funci—n f (x) cuya gr‡fica fuera como la que tienes a la vista:
- 134 -
Funciones continuas
l ’ m f (x ) = f (a ) ; l ’ m f (x ) = f (b )
x® a+ x® b-
(No debes confundir estos m‡ximos y m’nimos absolutos con los m‡ximos y m’nimos locales que
estudiaste en cursos anteriores, y de los que hablaremos m‡s adelante).
Advertencia
Las demostraciones de los teoremas siguientes requieren un conocimiento de los nœmeros reales del
que no disponemos en este curso. Trat‡ndose, no obstante, de resultados b‡sicos para casi todo lo que
sigue, enunciaremos los teoremas y haremos algunos comentarios sobre su significado.
Como decimos, la demostraci—n rigurosa del teorema no es trivial y requiere el uso de la propiedad
de continuidad de los nœmeros reales. Intuitivamente, sin embargo, la cosa parece f‡cil. El que la funci—n
pudiera pasar de valores negativos a positivos sin pasar por cero, supondr’a que la funci—n tendr’a que dar
un salto y, como sabes, las funciones continuas no saltan.
Ejemplo
La funci—n f (x) = x5 Ð 2x3 + x2 Ð 8 toma valor negativo en el punto x = 1 y valor
positivo en x = 4 (compruŽbalo); en consecuencia, trat‡ndose de una funci—n continua en
todo R y admitido el teorema de Bolzano, podemos asegurar que existe algœn valor de x, 1 ≤
x ≤ 4, tal que x5 Ð 2x3 + x2 Ð 8 = 0.
- 135 -
Funciones continuas
M‡ximo absoluto
a b
f (c)
a c b
La funci—n correspondiente a la gr‡fica estar’a definida en [a, b] y, sin embargo, no existir’an valo-
res de ella de los que pudiŽramos decir que fueran el m‡ximo o el m’nimo.
Por consiguiente, y en virtud del teorema de Bolzano, existir‡ al menos un punto xo Î (xM, xm) , luego
xo Î (a, b), tal que g (xo) = f (x) - yo = 0; es decir, tal que f (xo) = yo.
- 136 -
Funciones continuas
8. EJERCICIOS
1.- Adem‡s de los intervalos definidos en la p‡gina 124, en ocasiones aparecen los intervalos
[a, b), (a, b], (-∞, b), (a, ∞), (-∞, b], [a, ∞), que no parece necesario definir. Pues bien, simplifica
al m‡ximo la expresi—n: {( - ∞ , 3 ) È [ 2, 5 ] } Ç (4 , ∞ ) .
4.- Siendo x Î R , con el s’mbolo [x] se representa la parte entera de x, o sea, el mayor de los
nœmeros enteros menores o iguales que x. Sabiendo lo anterior, representa gr‡ficamente la
funcion f (x) = [x] , di quŽ ocurre con sus l’mites laterales para x tendiendo hacia a, siendo a
un nœmero entero, y estudia su continuidad.
5.- Haz lo mismo que en el ejercicio anterior, pero con la funci—n f (x) = x - [x].
ìï x 2 - 9
, si x ¹ 3 ì (1 + x) n - 1 , si x ¹ 0
f ( x) = í x - 3 ; g( x) = í
ïî k ïî k , si x = 0
, si x = 3
x-2 x
f (x ) = ; g (x ) = x + [x] ; h (x ) = x
2
ìï 3x - 6 , si x ¹ 2
f ( x) = í x 2 - 4
ïî k , si x = 2
ì 2x + k , si x £ 1
f ( x) = í
ïî x 2 - kx + 2 , si x > 1
sea continua en todo punto.
- 137 -
Funciones continuas
x+1
11.- ÀPara quŽ valores de k la funci—n f (x ) = no es continua en x = k?
x2 - 3x + k
12.- Demuestra que si una funci—n f (x) es continua en un punto a, siendo f (a) > 0, entonces
existe un entorno de a en el que los valores de f (x) tambiŽn son positivos. (Sugerencia: Tras
escribir la condici—n de continuidad de f (x) en a, toma un entorno de centro f (a) y radio f (a)/2 ).
13.- Determina una expresi—n algebraica y estudia la continuidad de la funci—n f (x) cuya
gr‡fica es la siguiente:
Y
X
1 2 3 4 5
ìï x 2 s en 1 , si x ¹ 0
f ( x) = í x
ïî 0 , si x = 0
16.- Se dice que una funci—n f (x) est‡ acotada en un intervalo si existen nœmeros reales k, k'
tales que k ≤ f (x) ≤ k', cualquiera que sea el punto x de dicho intervalo. Demuestra que si
una funci—n es continua en un punto a, entonces existe un entorno de a en el que la funci—n
est‡ acotada. (Sugerencia: Toma un entorno de centro f (a) y radio 1).
17.- Demuestra que si una funci—n f (x) es continua en un punto a y toma valores positivos y
negativos en cualquier entorno de a, entonces f (a) = 0. (Sugerencia: Demuestra que f (a) no puede
ser ni positiva ni negativa).
19.- Determina un entorno de centro a = 2 en el que la funci—n f (x) = 9x - 4x2 tenga signo
constante.
20.- Explica por quŽ puede asegurarse que existe algœn x, 0 ≤ x ≤ π, tal que:
5 = 4.
2 + cos x
6
21.- La funci—n f ( x) = toma distinto signo en los extremos del intervalo [2, 4] y, sin
x-3
embargo, no se anula en ningœn punto de dicho intervalo. ÀNo se contradice el teorema que
asegura que una funci—n continua alcanza en un intervalo cerrado cualquier valor
comprendido entre el m‡ximo y el m’nimo absolutos?
- 138 -
TEMA 7
EL CONCEPTO DE DERIVADA
El concepto de derivada
1. INTRODUCCIîN
A estas alturas de tus estudios, no vas a decirnos que no sabes quŽ es la derivada de
una funci—n o que no conoces las reglas de derivaci—n, porque se trata de cuestiones
fundamentales en el an‡lisis matem‡tico que has visto con detalle en cursos anteriores; sin
embargo, la necesidad de manejar perfectamente tales conceptos en los pr—ximos cap’tulos,
nos aconseja dedicar Žste a su recuerdo y actualizaci—n. Y si la idea de derivada surgi—
hist—ricamente de los problemas relativos a la tangente a una curva y a la velocidad de un
m—vil, bueno ser‡ que nosotros tambiŽn empecemos por el principio y hablemos de esos
problemas.
Si alguien -que de todo hay- nos preguntara quŽ es la tangente a una curva en un
punto, nosotros, pensando quiz‡s en el caso de la circunferencia de la figura, podr’amos
responder que es la recta que corta a la curva en ese œnico punto... No nos quedar’a entonces
m‡s remedio que admitir que la segunda recta del dibujo no ser’a tangente a la sinusoide y
que, en cambio, s’ lo ser’a la tercera a la par‡bola:
f (x ) - f (x o )
1
tag a = m = x - xo
AB 1
- 141 -
El concepto de derivada
Y Y
B
B secantes
f (x ) - f( x o)
tangente
1
en A
A a A
x - xo
a 1
O X O X
2¼) Por otro lado, la tangente en el punto A parece ser la recta a la que tender’an las
secantes en A y B cuando el punto B tendiera a confundirse con el A.
f ( x ) - f ( x o)
1
m = l’ m x - xo
x 1® x o 1
¥ Interesa observar que si donde pone x1 ponemos xo + ∆x, y donde figura f (x1),
escribimos f (xo + ∆x), la pendiente de la tangente vendr‡ dada por:
f (x o + Dx ) - f (x o )
m = l’m = l’ m Df
Dx ® 0 Dx Dx ® 0
Dx
e(t 1)
e(t o)
e(t 1) - e(t o)
t=0 t = to t = t1
Si quisiŽramos definir la velocidad en el instante to, dado que el cociente
e(t ) - e(t o )
1
t - to
1
- 142 -
El concepto de derivada
e(t ) - e(t o)
1
v (t o) = l’ m
t ®to t - to
1 1
e(t o + Dt ) - e(t o)
v (t o) = l ’ m = l ’ m De
Dt ® 0 Dt Dt ® 0
Dt
Observa que la velocidad instant‡nea es un concepto te—rico, una abstracci—n, que no corresponde
exactamente a ninguna magnitud medible; aunque ser’a err—neo decir que no tiene nada que ver con una
magnitud que s’ lo es, como la velocidad media. La velocidad en el instante to no es igual al cociente:
e(t o + Dt ) - e(t o )
Dt
para ningœn valor de Dt, pero s’ es igual al valor del l’mite para Dt ® 0 del cociente anterior, calculado
matem‡ticamente. As’, pues, cuando los f’sicos miden velocidades, lo hacen para intervalos de tiempo, por
peque–os que Žstos sean.
➬ Sea y = f (x) una funci—n real de variable real. Diremos que f(x) es derivable en
un punto xo si existe y es finito:
f (x ) - f (x o )
l’m x - xo
x® x o
f ( x o + Dx) - f ( x o)
l’ m
Dx ® 0 Dx
recibe el nombre de derivada de la funci—n f (x) en el punto x o y se representa normal-
mente por f '(xo), aunque tambiŽn son utilizadas expresiones como y '(xo), æè
dy ö
, etc.
dx ø x o
- 143 -
El concepto de derivada
expresi—n que permite interpretar la derivada de f (x) en el punto xo como el l’mite del
cociente entre el incremento de la funci—n y el incremento de la variable independiente, cuando
Žste œltimo tiende a cero.
Una pregunta
ÀCu‡l ser‡ la ecuaci—n de la tangente a la curva y = f (x) en un punto xo en el que sea derivable?
Ejemplos
f (x ) - f (x o )
En efecto, si siendo x ¹ xo, escribimos: f (x ) - f (x o ) = . (x - x )
x - xo o
y tomamos l’mites para x® xo , se tendr‡:
f (x ) - f (x o )
l ’ m [ f (x ) - f (x o )] = l ’ m x - xo
. l ’ m (x - x ) = f ' ( x ) . 0 = 0
o o
x® x o x® x o x ®x o
- 144 -
El concepto de derivada
Advertencia importante
El teorema rec’proco del anterior no es cierto. As’, por citar el m‡s t’pico de los
ejemplos, la funci—n f (x) = êx ê es continua en el punto xo = 0 y, sin embargo, como hemos
dicho l’neas atr‡s, no es derivable en dicho punto.
Observaci—n
f ( x) - f (a ) f (x ) - f (b )
l’ m x-a ; l ’ m-
x® a+ x® b x -b
Por cierto: a los l’mites anteriores, si existen y son finitos, se les llama derivadas laterales a
derecha e izquierda, en los puntos a y b, respectivamente, de la funci—n f (x).
Ejercicio
- 145 -
El concepto de derivada
3. FUNCIîN DERIVADA
Ejemplo previo
Sup—n que dada f (x) = x3 quisiŽramos obtener f '(2). Tendr’amos que calcular:
f ( x) - f (2 ) f (2 + Dx ) - f (2)
l’m , o bien : l’ m
x® 2 x-2 Dx ® 0 Dx
f (x ) - f (5 ) f (5 + Dx) - f (5 )
l’m , o bien : l ’ m
x® 5 x-5 Dx ® 0 Dx
Pero, ÀquiŽn nos dir’a que no tendr’amos necesidad de conocer f ' (8), o f ' (3), o...?
3
(a + Dx ) - a 3
f ' (a ) = l’ m = 3a 2 ; "aÎR
Dx ® 0 Dx
y, en consecuencia, el c‡lculo de f ' (2), f ' (5), f ' (8), etc., ser’a inmediato, pues bastar’a hallar
las im‡genes de 2, 5, 8... mediante la funci—n:
R f' R
a 3a 2
☞ Dada una funci—n f (x) , designaremos por f '(x) y llamaremos funci—n derivada de
f (x) o, simplemente, derivada de f (x), a la funci—n:
f ': A R
a f ' (a )
que a cada punto a en el cual f (x) sea derivable hace corresponder como imagen f ' (a).
Ejemplos
- 146 -
El concepto de derivada
f ' (x ) - f ' (a )
l’ m x-a
x® a
4. REGLAS DE DERIVACIîN
Visto ya que el conocimiento de la funci—n derivada de f (x) convierte en trivial el c‡lculo de la
derivada de f (x) en cualquier punto, es claro que la simplificaci—n aœn es mayor cuando se dispone de unas
reglas que permiten calcular mec‡nicamente la funci—n derivada de otra. Como sabes, la mayor’a de las
funciones al uso son resultado de operaciones entre las llamadas funciones elementales. Por eso, antes de
recordar cu‡les son las derivadas de tales funciones, repasaremos quŽ ocurr’a con las derivadas, cuando se
sumaban, multiplicaban, divid’an o compon’an las funciones. Las demostraciones de lo que sigue son
sencillas (salvo la de la regla de la cadena), y puedes hacerlas por ti mismo.
|
Derivada de un cociente ➠ æ f ö ( a) = f'(a). g(a) - f(a). g'(a)
è gø 2
[g(a)]
Todo ello, en el supuesto de que f (x), g (x) son derivables en el punto a, que g (a) ≠ 0 en el caso del
cociente, y que f (x) es derivable en g (a), en el caso de la funci—n compuesta.
- 147 -
El concepto de derivada
Funci—n Derivada
K 0 K 0
x 1 x 1
1 ln x 1
ln x x , x>0 x , x>0
1log x 1
log a x , x> , x>0
x . ln a a x . ln a
xk , k Î R k, k Î R
k . xxk-1 k . x k-1
ax a x .ln
a xa a x .ln a
ex ex e x ex
cos x - s en
cosx x - s en x
1 1 p
tag x tag x , x¹ , x ¹k 2
cos 2 x cos 2 x
1 1
arc s en x arc s en x , x ¹ , x¹±1
1 - x2 1 - x2
1 1
arc tag x arc tag x
1 + x2 1 + x2
Ejemplo
1 - cos x es f ' (x ) = 1 .
Comprueba que la derivada de: f ( x) = ln
1 + cos x s en x
ÀPara quŽ valores de x existe f ' (x)?
- 148 -
El concepto de derivada
5. EJERCICIOS
1.- Partiendo de la definici—n de derivada de una funci—n en un punto, demuestra:
➀ f (x ) = 1
x Þ f ' (a ) = - 1 , " a ¹ 0
a2
1
➁ f (x ) = ln x Þ f ' (a ) = a ,"a >0
2.- Siendo f (x) = x3, calcula f [f '(x) ] , f ' [f (x) ] , [f (x2) ] ' , f ' [ f ( x2 ) ].
ìï x 2s en 1 , si x ¹ 0
f ( x) = í x
ïî 0 , si x = 0
5.- Averigua los valores que han de tomar a y b para que la funci—n:
ìï ax 2 + 3 x , si x£2
f ( x) = í
ïî x 2 - bx - 4 , si x>2
6.- Determina, si es que existen, los valores de a y b para los que la funci—n:
ìï ax 2 + b , si x £3
f (x ) = í 1
ïî , si x >3
x
es derivable en el punto x = 3.
7.- De cierta funci—n g (x) se sabe que es continua en el punto x = 0. Demuestra que, en-
tonces, la funci—n f (x) = x . g (x) es derivable en x = 0.
10.- Escribe una funci—n que sea derivable en todo R, salvo en el punto x = 4 .
5
- 149 -
El concepto de derivada
a b (1 + x 2) arc ta g x - x
- 3 cos 2x 3 + tag 2x
3 2 2
x x
1 + tag x 1-x
ln arc ta g arc s en x 3 - 5x 2
1 - tag x 1+x
s en 3 éë ( x 2 + s en x ) ùû
x 3
(tag x) s en 3[ s en 2 (s en x)]
12.- Calcula las ecuaciones de las tangentes a las siguientes curvas, en los puntos dados:
x
13.- Halla los puntos de la curva y = en los que la tangente tiene una inclinaci—n de
1 - x2
45° respecto del eje OX.
f (x ) = (1 + x 2) arctag x ; g( x) = ln (x + a 2 + x2 )
f ( x) = s en x g (x ) = e - 3x 1
h(x ) =
1+x
x+1 2x - 1 x 2 + 7 x + 11
j (x ) = k( x) = l (x ) =
x-1 x2 - x - 2 x2 + 5 x + 6
- 150 -
TEMA 8
FUNCIONES DERIVABLES
Funciones derivables
1. INTRODUCCIîN
En el cap’tulo anterior hemos recordado el concepto de derivada en sus dos acep-
ciones: derivada de una funci—n en un punto y funci—n derivada de otra; en Žste, empe-
zaremos a sacar provecho de lo hecho hasta ahora. La primera parte del cap’tulo tratar‡ de
la aplicaci—n de la derivada al estudio del crecimiento y decrecimiento y a la determinaci—n de
los m‡ximos y m’nimos relativos de una funci—n; son cuestiones ya conocidas de otros cursos
que, aunque aqu’ sean tratadas con algo m‡s de rigor, no te supondr‡n mayor novedad: si
has olvidado, por ejemplo, c—mo averiguar cu‡l es el bote de conservas cil’ndrico m‡s
econ—mico, ahora tendr‡s ocasi—n de recordarlo. En la segunda parte estudiaremos los
teoremas de Rolle, del valor medio, de Cauchy, la regla de l'H™pital..., resultados cumbres del
pensamiento cient’fico, que ver‡s por primera vez en estas p‡ginas y no te abandonar‡n
mientras sigas teniendo algo que ver con las matem‡ticas.
2. CRECIMIENTO Y DECRECIMIENTO
Definiciones (de funci—n creciente y decreciente)
y = f (x)
f (x2) f (x1)
f (a)
f (a) y = f (x)
f (x2)
f (x1)
x1 a x2 x1 a x2
ì x < a Þ f (x ) < f (a )
x Î E(a ) Ù í
î x > a Þ f (x ) > f (a )
ì x < a Þ f (x ) > f (a )
x Î E(a ) Ù í
î x > a Þ f (x ) < f (a )
- 153 -
Funciones derivables
f (x ) - f (a )
l’ m x -a =k >0
x® a
Advertencia
Ejemplo
Sea f (x) = x2 Ð 2x + 8. Como f ' (x) = 2x Ð 2 y sucede:
ì 2x - 2 > 0 Û x > 1
í
î 2x - 2 < 0 Û x < 1
la funci—n ser‡ decreciente en el intervalo (Ð∞, 1) y creciente en el intervalo (1, ∞).
- 154 -
Funciones derivables
1) Diremos que una funci—n y = f (x) tiene un m‡ximo local o relativo en un punto a
cuando exista un entorno E(a) tal que "x Î E(a) sea f (x) £ f (a).
2) Diremos que una funci—n y = f (x) tiene un m’nimo local o relativo en un punto a
cuando exista un entorno E(a) tal que "x Î E(a) sea f (x) ³ f (a).
x1 a x2 x1 a x2
En efecto: Si fuera f ' (a) ¹ 0, se tendr’a, o bien f ' (a) > 0, o bien f ' (a) < 0, y la funci—n
ser’a creciente o decreciente en a, donde no podr’a haber ni m‡ximo ni m’nimo local.
Dos observaciones:
- 155 -
Funciones derivables
Como ves, el teorema anterior permite seleccionar los puntos, de entre aquellos en los que f (x) es
derivable, en los que puede haber m‡ximos o m’nimos relativos; pero aun en ellos, no despeja totalmente
las dudas. As’, considera la funci—n:
f (x) = 3x4 Ð 28x3 + 60x2 + 5
Su derivada se anula en los puntos x = 0, x = 2, x = 5, pero Àc—mo saber si, efectivamente, alcanza
valores m‡ximos o m’nimos locales en ellos?
Sean f (x) una funci—n y aÎ R un ì f ' '(a ) < 0 Þ en a existe un m‡ximo local.
punto tales que f ' (a) = 0. Entonces: ☞ í f ' '(a ) > 0 Þ en a existe un m’nimo local.
î
f ' (x )
luego existe un entorno E(a) = (a Ð d , a + d ) en el que el cociente x -a , x ¹ a , es negativo, es
decir, en el que f ' (x) es positiva a la izquierda del punto a y negativa a la derecha de a.
El teorema queda finalmente demostrado sin m‡s que observar que dicho m‡ximo
absoluto tambiŽn es local (si no lo ves, intenta dibujar una funci—n continua en un intervalo
cerrado con el m‡ximo absoluto en un punto del interior, sin que dicho m‡ximo absoluto sea
local).
Observaciones
1.- Ahora podemos concluir que la funci—n que antes mencion‡bamos, f (x) = 3x4 Ð 28x3 + 60x2 + 5,
alcanza en x = 0 y x = 5 m’nimos locales y en x = 2 un m‡ximo local.
2.- Naturalmente, podr’a uno preguntarse que suceder‡ en puntos en los que, anul‡ndose la
derivada primera de una funci—n f (x), tambiŽn se anule la segunda. Pues puede que haya un m‡ximo local,
puede que un m’nimo local, o puede que ni lo uno ni lo otro, como puedes comprobar si dibujas las gr‡ficas
de las funciones f (x) = x3 y de f (x) = x4 y miras quŽ sucede, en ambos casos, con f ' (0) y f '' (0). La cuesti—n
ser‡ resuelta definitivamente en el pr—ximo cap’tulo.
- 156 -
Funciones derivables
4. TEOREMA DE ROLLE
Teorema (de Rolle)
Si f (x) es una funci—n continua en [a, b] , derivable en (a, b) y tal que f (a) = f (b),
entonces existe al menos un punto a Î (a, b) tal que f ' (a) = 0.
➼ O bien cada uno de esos valores los toma en los extremos del intervalo, y eso
supondr’a, al ser f (a) = f (b), que los valores m‡ximo y m’nimo de la funci—n en el intervalo
coincidir’an, luego la funci—n ser’a constante, con derivada nula en todos los puntos de (a, b),
➼ O bien uno al menos de esos valores los toma en un punto interior a , de (a, b). Pero
ese m‡ximo o m’nimo absoluto ser’a local -Àpor quŽ?- y, en consecuencia, siendo la funci—n f
(x) derivable en (a, b), habr‡ de ser f ' (a) = 0.
Interpretaci—n geomŽtrica
Ejemplo
Sup—n que la f (x) del teorema de Rolle indicara la posici—n de un punto en movimiento rectil’neo en
funci—n del tiempo. La igualdad f (b) = f (a) significar’a que al cabo del tiempo b Ð a el m—vil se encontrar’a
en el punto de partida, luego al ser f ' (a) = 0 para algœn a Î (a, b), lo que el teorema indicar’a es que la
velocidad ha sido nula en algœn momento. O sea, que o bien no se ha producido realmente movimiento o
bien ha habido al menos un momento en el que, al dejar de avanzar, y retroceder, el m—vil se ha detenido.
- 157 -
Funciones derivables
Si f (x) y g (x) son dos funciones continuas en [a, b] y derivables en (a, b),
entonces existe al menos un punto a Î (a, b) tal que:
En efecto. La funci—n:
es continua en [a, b], derivable en (a, b) y cumple: h(a) = h(b). Entonces, en virtud del teo-
rema de Rolle, existir‡ al menos un punto a Î (a, b) tal que h ' (a) = 0. Pero como:
h ' (a) = [ f (b) Ð f (a) ] . g ' (a) Ð [ g(b) Ð g(a) ] . f ' (a),
Observa que el teorema de Cauchy permite comparar el incremento experimentado por las dos fun-
ciones a lo largo del intervalo [a, b] comparando sus derivadas en un punto interior. Buscarle una in-
terpretaci—n geomŽtrica es algo m‡s complicado que en el caso anterior; pero, sin embargo, desde un punto
de vista f’sico, lo que se deduce de lo demostrado es que la relaci—n entre los espacios recorridos por dos
m—viles en un mismo intervalo de tiempo coincide con la relaci—n entre sus velocidades en un instante
determinado.
f (b ) - f (a ) f ' (a ) f ( b ) - f (a )
= , o sea: = f ' ( a)
g (b ) - g (a ) g ' (a ) b-a
- 158 -
Funciones derivables
Interpretaci—n geomŽtrica
Considera un movimiento rectil’neo de ecuaci—n e = f (t), con f (t) derivable en R. ÀHabr‡ un instante
entre to y t1 en el que la velocidad coincida con la velocidad media a lo largo de ese intervalo?
Observaci—n
f (b ) - f (a )
= f ' (a )
b-a
llamada f—rmula de los incrementos finitos. El hecho de que el teorema asegure la existencia
del punto a, pero lo deje indeterminado, no le priva de trascendencia, y sobre ello tendremos
ocasi—n de hablar con m‡s detalle en el cap’tulo pr—ximo. Por el momento, podemos decir que
la f—rmula anterior puede utilizarse para acotar el valor de f (x) en lugares en los que f ' (x)
estŽ acotada.
83 - 81
= 1 , c on 81 < a < 83
83 - 81 2 a
1 ,
O sea: 83 = 9 + c on 81 < a < 83
a
Ahora bien:
1 < 1 < 1
81 < a < 83 Þ 81 < a < 100 Þ 9 < a < 10 Þ
10 a 9
luego:
9+ 1 < 83 < 9 + 1
10 9
- 159 -
Funciones derivables
Corolario
☞ Si f (x) es una funci—n tal que f ' (x) = 0, " x Î (a, b), entonces f (x) es constante
en (a, b).
En efecto. Si tomas un intervalo cerrado [a', b' ] contenido en (a, b), f (x) ser‡ con-
tinua en [a', b' ] y derivable en (a', b' ), luego existir‡ a Î (a', b' ) tal que:
f (b' ) - f (a' )
= f ' ( a) = 0
b' - a'
o sea: f (b') = f (a'), de donde, al ser a', b' arbitrarios, se deduce la tesis.
O sea, que no s—lo es cierto que la derivada de una constante es cero, sino que si una funci—n tiene
derivada nula en un intervalo, tal funci—n es constante en el intervalo.
Otro corolario
☞ Si f (x) , g (x) son dos funciones tales que f ' (x) = g ' (x), " x Î (a, b), entonces
existe k Î R tal que, en dicho intervalo, f (x) = g (x) + k .
Es decir, si dos funciones tienen igual derivada, difieren en una constante.
Para demostrarlo, basta aplicar el corolario anterior a la funci—n h(x) = f (x) Ð g(x).
6. REGLA DE L'HïPITAL
Una de las m‡s importantes consecuencias del teorema de Cauchy es el teorema que sigue, cono-
cido como regla de l'H™pital. Aunque en Žl se encierre un procedimiento muy œtil para calcular cierto tipo de
l’mites, sus mayores beneficios, de otro tipo, se pondr‡n de manifiesto en el pr—ximo cap’tulo.
f '( x)
Si l’m f(x) = l’m g(x) = 0 y existe l’m g'( x) , entonces tambiŽn
x® a x ®a x® a
f (x) f (x) f '( x)
existe l’m g (x) , verific‡ndose: l’m g (x) = l’m g '( x)
x® a x® a x ®a
- 160 -
Funciones derivables
En caso contrario, o sea, si todo entorno de a contuviera puntos en los que f (x) o g (x) no fueran de-
f ' ( x) f ' (x )
rivables, o g ' (x) tomara el valor 0, no cabr’a que l’m = L , pues ello exige que la funci—n estŽ
x ®a g' (x ) g ' ( x)
definida en un entorno de a.
2) Adem‡s, podemos suponer que f (a) = g (a) = 0, porque aunque no fuese as’ ini-
cialmente, podr’amos cambiar el valor de las funciones en a, ya que para la existencia y, en
su caso, valor de los l’mites para x ® a, es indiferente lo que ocurra precisamente en a.
3) En tal caso, cualquiera que sea x Î E'(a) (supongamos x > a), la funci—n g no se
anula en (a, x], porque de anularse en un punto y, con a < y £ x , g cumplir’a las condiciones
del teorema de Rolle en [a, y] , luego existir’a b Î (a, y) (y, por tanto, b Î (a, x), que est‡
contenido en E'(a)) tal que g ' (b) = 0, contra lo dicho en 1)
➪ Segundo:
Como consecuencia de todo lo anterior, cualquiera que sea x Î E'(a) (supongamos x >
a), f y g cumplen las hip—tesis de Cauchy en [a, x] , luego existir‡ un z Î (a, x) tal que:
f ' (z)
Pero, siendo l’ m = L , se tendr‡ que para todo e > 0 existir‡ d > 0 tal que:
x® a g ' (z)
f ' (z)
0< z- a < dÞ -L <e
g ' (z)
y en esas condiciones, fijado e > 0 bastar‡ tomar un x Î E'(a) que verifique: 0 < | x Ð a | < d,
con lo cual ser‡ 0 < | z Ð a | < d, como se observa en el esquema:
a-d a z x a+d
E(a)
f (x ) f ' (z )
para que se cumpla: -L = -L <e
g (x ) g ' (z )
f (x ) f ' (x )
En resumen: ➬ l’m = L = l’m
x® a g (x ) x ® a g ' (x )
- 161 -
Funciones derivables
Ejemplo
x 2 - 6x + 5 .
l’m
x® 5 x 2 - 4x - 5
2
l ’ m x - 6x + 5 = l ’ m 2 x - 6 = 4 = 2 .
x® 5 x 2 - 4x - 5 x® 5 2 x - 4 6 3
Observaci—n importante
Para calcular l ’ m éê 1 1 ù
ë x - s en x úû , por ejemplo, proceder’amos as’:
x® 0
s en x - x cos x - 1
l ’ m éêë x - s en x ùúû = l ’ m x . s en x
1 1 (1) (2)
= l’ m s en x + x . cos x =
x® 0 x® 0 x ®0
(2) - s en x 0
= l’ m cos x + cos x - x . s en x = =0
x ®0 2
Como ves, el truco ha consistido en transformar la expresi—n inicial en un cociente, para as’ poder
aplicar la regla. TambiŽn habr‡s notado que hay ocasiones en que el teorema de l'H™pital ha de ser
aplicado m‡s de una vez. En el ejemplo precedente lo hemos aplicado en los pasos (1) y (2).
Otros ejemplos
1
x
1.- Comprueba que l ’ m (cos x ) = 0.
x® 0
1
x
Sugerencia: Con objeto de transformar (cos x ) en un cociente, œnico tipo de expresi—n a la que
1
x
puede aplicarse la regla de l'H™pital, escribe y = ( cos x) y toma logaritmos neperianos.
ex = 0 ;
2.- Comprueba que l’ m (n ÎN)
x® ∞ x n
- 162 -
Funciones derivables
7. EJERCICIOS
1.- Determina los intervalos de crecimiento y decrecimiento de las funciones:
x
f ( x) = ; g (x ) = x - 3 x ; h( x) = l n (1 + x 2)
x 2 - 6x - 16 3
j (x ) = x . ln x ; ; k( x) = x + s en x ; p( x) = ln [( x - 1) ( x - 2 )]
2 3
f ( x) = x . (x - 1) . ( x - 2 ) g (x ) = x - ln (1 + x )
3.- Determina los valores m‡ximo y m’nimo absolutos de las funciones que se indican, en los
intervalos correspondientes:
4.- Aplica, si es posible, el teorema de Rolle a las funciones que se indican, en los intervalos
correspondientes:
f ( x) = x 2 - 5x + 8, en [ - 2, 5 ] g( x) = tag x, en [ 0, p ]
2
h(x ) = x 2 + x , en [ - 2, 1] j (x ) = cos x , en [ 0, p ]
5.- Para cada una de las funciones e intervalos que se indican a continuaci—n, se cumple f (a)
= f (b) y, sin embargo, no existe ningœn a Î (a, b) tal que f ' (a) = 0. Explica en cada caso por
quŽ no se contradice el teorema de Rolle:
1) f (x ) = 1 , en [ - 2, 2] . 2) f ( x) = 1 - |x|, en [ - 1, 1] .
x2
ìï ax 2 + bx + 5 si x < 2
6.- La funci—n: f (x ) = í
ïî c x + 1 si x ³ 2
cumple las hip—tesis del teorema de Rolle en el intervalo [0, 4]. Halla a, b y c y determina en
quŽ punto(s) se verifica lo asegurado por el teorema.
7.- Si la derivada de una funci—n f (x) es positiva en todo punto x Î R, Àpueden existir dos
puntos a, b Î R tales que f (a) = f (b)?
- 163 -
Funciones derivables
9.- Siendo f (x) = x . (x + 1) . (x + 2) . (x +3), demuestra que la ecuaci—n f ' (x) = 0 tiene tres
ra’ces reales.
ìï ax + 2 si x < 3
f (x ) = í
ïî x 2 + 4 x + b si x ³ 3
cumpla las hip—tesis del teorema del valor medio en el intervalo [0, 8]. ÀEn quŽ punto(s) se
verifica la tesis?
12.- Aplica, si es posible, el teorema del valor medio a las funciones que se indican, en los
intervalos correspondientes:
13.- Calcula un valor aproximado de 170 , haciendo uso del teorema del valor medio.
14.- Aplica, si es posible, el teorema de Cauchy a las funciones que se indican, en los
intervalos correspondientes:
l ’ m x . s en x l ’ m x . ln x l’ m x . ln (1 + 1
x)
x® 0 1 - cos x x® 0 x ®∞
tag x tag (x + p ) - 1
l’m ( x)
1 l’m
s en
4
x
l’ m éê x e
ë e - e
- 1 ùú
x - 1û
x® 0 x® 0 x® 1
sen x
x3 + 8 l’ m æè ö
x 1
l’ m x ( a - 1) l’m ø
x® ∞ x® -2 x 2 + 5 x + 6 x ®0 1 - cos x
5
1 s en x s en x - x x2
l ’ m x . ln x l ’ m x - tag x l’ m (cos 4 x)
x® 0 x® 0 x ®0
tag x
3- 5+x - ex
l ’ m æç 4 - ö
2
÷ø l’m l’ m e
è 1 - cos x x® 4 1 - 5-x x ® 0 tag x - x
2
x ®0 x
- 164 -
TEMA 9
APROXIMACIîN LOCAL
A UNA FUNCIîN
Aproximaci—n local a una funci—n
1. INTRODUCCIîN
Presentamos en este cap’tulo lo que, por su fecundidad, constituye un resultado
central del c‡lculo diferencial: la aproximaci—n polin—mica de una funci—n. Exagerar’amos si
dijŽramos que casi todo el c‡lculo en matem‡ticas puede reducirse a sumar, restar,
multiplicar y dividir, porque para llegar a esa conclusi—n hacen falta unos conocimientos
te—ricos que no se reducen a las cuatro reglas; pero en lo que sigue veremos que tal
afirmaci—n tiene m‡s fundamento del que en un principio pudiera parecer.
Antes, perm’tenos contarte una peque–a historia: En un papiro escrito hacia el a–o
1700 a. de C. aparece el primer c‡lculo del nœmero π (cociente entre la longitud de la
circunferencia y el di‡metro), asign‡ndole el valor (16/9)2 = 3'1604... Al cabo de 12 siglos, en
la Žpoca de Pericles, los intentos de cuadratura del c’rculo permiten obtener mejores
aproximaciones, y Euclides, ya en el siglo III a. de C., sistematiza el problema mediante el
uso de pol’gonos regulares inscritos y circunscritos a la circunferencia. Arqu’medes, en el
mismo siglo, enuncia: "la circunferencia de un c’rculo es igual al triplo del di‡metro y una
parte, menor que la sŽptima parte y mayor que diez setentaiunavos del di‡metro"; lo que se
puede traducir por:
3 + 10 < p < 3 + 1
71 7
Pasan 21 siglos y, en el XVIII, entre Taylor y Bernouilli proporcionan una f—rmula
que permite conocer el valor de π con tanta aproximaci—n como se quiera:
æ ö
p = 4. ç 1 - 1 + 1 - 1 + 1 - ¼÷
è 3 5 7 9 ø
- 167 -
Aproximaci—n local a una funci—n
2. APROXIMACIîN LINEAL
Planteamiento inicial del problema
Supongamos que dada una funci—n f (x) como f(x)
la representada en la figura, quisiŽramos hallar una
funci—n polin—mica de primer grado:
p1(x) = a o + a 1x
que en las cercan’as del punto a tomara valores tan
pr—ximos a los de f (x) como para, en caso de no cono-
cer los valores exactos de f (x), poder tomar en su a
lugar, sin cometer excesivo error, lo s de p 1(x). E (a)
Naturalmente, el problema tendr’a una doble vertiente: Por un lado, se tratar’a de
determinar dicha funci—n lineal; por otro, convendr’a averiguar cu‡n grande (o peque–o) ser’a
el error que cometer’amos. Pues bien, puestos a determinar p1(x), esto es, a establecer dos
condiciones que permitieran calcular ao y a1, podr’amos pensar lo siguiente:
➀ Como queremos que p1(x) se aproxime a f (x) en un entorno del punto a, no ser’a
descabellado empezar exigiendo que los valores de la funci—n f (x) y el polinomio p1 (x)
coincidan en a:
p1(a) = f (a)
ìï ➀ p (a ) = f (a )
1
tal que: ☞ í
ïî ➁ p' (a ) = f ' (a )
1
- 168 -
Aproximaci—n local a una funci—n
p (a ) = f (a ) Þ a o + a . a = f (a ) üï ì a o = f (a ) - f ' (a ). a
1 1
ý Þí
p' (a ) = f ' (a ) Þ
1
a
1
= f ' (a ) ï
þ ïî a 1 = f ' (a )
luego:
p1 (x) = f (a) Ð f ' (a) . a + f ' (a) . x = f (a) + f ' (a) . (x Ð a)
(Desde luego, pod’amos haber escrito p1(x) directamente, buscando la ecuaci—n de la tangente a la
funci—n f (x) en el punto a; pero con el razonamiento anterior hemos pretendido una sistematizaci—n en la
bœsqueda del resultado que nos permitir‡, m‡s adelante, generalizar el problema.)
Recapitulando lo hecho hasta aqu’, hemos partido de la funci—n f (x) y creemos que
p1(x) constituye una buena aproximaci—n a f (x) en las cercan’as de a, pero:
1¼) ÀC—mo confirmarlo?
2¼) ÀC—mo cuantificar el error que se cometer‡ si, finalmente, se toma como valor
de f (x) el de p1(x)?
l’ m R (x ) = l ’ m [ f (x ) - p ( x) ] = f (a ) - p (a ) = 0
x® a 1 x ®a 1 1
R ( x) f (x ) - p (x ) f ' ( x) - p' (x )
1 1 1
l’ m = l’m = l’ m = f ' (a ) - p' (a ) = 0
x® a x-a x ®a x-a x® a 1 1
lo cual nos indica que el error R1(x) no s—lo es un infinitŽsimo cuando x tiende hacia a, sino
que incluso es infinitŽsimo de mayor orden que (x Ð a).
✌ Podemos concluir, pues, que p1(x) constituye, efectivamente, una buena apro-
ximaci—n a la funci—n f (x) en puntos suficientemente pr—ximos a a.
- 169 -
Aproximaci—n local a una funci—n
➁ Sin embargo, por interesante que sea lo anterior, poca utilidad tendr’a si no
fuŽramos capaces de acotar el error que cometeremos al tomar p1(x) como valor de f (x). Es
decir, hemos visto que:
R ( x)
1
l’ m =0
x® a x-a
R (x )
1
l’ m ¹0
x® a 2
(x - a )
(supuesto que existen f ', f '' en E(a) y que f '' es continua en a), una forma de enfocar el c‡lculo de
R1(x) consiste en comparar su valor con el de (x Ð a)2. ÀC—mo?
Primer paso:
ìï R 1(t ) = f (t ) - f (a ) - f ' (a ) . (t - a )
Las funciones: í
ïî g(t ) = (t - a ) 2
R (x ) R (x ) R (x ) - R (a ) R' ( a)
1
= 1
= 1 1
= 1 , para algœn a Î (a, x)
2 g( x) g( x) - g (a ) g ' (a )
(x - a )
Segundo paso:
- 170 -
Aproximaci—n local a una funci—n
O sea:
lo cual, si conocemos una cota de f '' en E(a), nos permitir‡ acotar el error cometido al
sustituir f (x) por p1(x), aunque ignoremos cu‡l es exactamente el punto b.
Conclusi—n
Si f es una funci—n para la que existen f ', f '' en un entorno E(a) de cierto
punto a, entonces, cualquiera que sea xÎ E'(a) (supongamos x > a), se tiene:
f ' '(b) 2
siendo R 1(x) = (x - a ) , a < b < x
2
(De la propia expresi—n de R1(x) se deduce que, para x tendiendo hacia a, es un infinitŽsimo
de mayor orden que (x Ð a)).
Ejemplo
Para calcular un valor aproximado de sen 31° 20' mediante la aproximaci—n lineal a la
funci—n f (x) = sen x en un entorno del punto a = 30° = π/6, bastar‡ con aplicar la f—rmula
anterior, teniendo en cuenta que:
Por consiguiente:
p
p æè 47p öø = s en + cos p . æè 47 p - p öø = 0' 52015.. .
1 270 6 6 270 6
Error cometido en la aproximaci—n:
2
s en b æ 47p p
R æè
47p ö
= - . è - öø = - s en b . 0' 00027. ..
1 270 ø 2 270 6
- 171 -
Aproximaci—n local a una funci—n
Consideremos otra vez la funci—n f (x), la que hemos llamado su aproximaci—n lineal
en un punto xo, p1(x), y el resto R1(x). Se cumple la igualdad:
f (x)
D p1 (x)
C
∆f
df
A a B
∆x
a
xo x
en la que:
BC = AB . tag a = f ' (xo) . (x Ð xo) = df ; BD = f (x) Ð f (xo) = ∆ f ; CD = ∆ f Ð df = R1(x)
Observaciones
1.- Como ves, una cosa es el incremento de la funci—n en un punto y otra distinta la diferencial de
la funci—n en ese punto. Ambos conceptos est‡n ligados por la igualdad ∆f = df + R1(x), y si bien R1(x) es
peque–o en relaci—n con ∆f y df, no podemos olvidarnos de Žl. Por muy diferencial (entiŽndase infinitŽsimo)
que sea el incremento que demos a la variable, no podemos decir que ∆f = df.
2.- Por otra parte, es usual escribir la diferencial de una funci—n como:
- 172 -
Aproximaci—n local a una funci—n
3. APROXIMACIîN PARABîLICA
Planteamiento inicial del problema
de tal manera que, al tomar como valores de f (x) en las cercan’as de cierto punto los del
polinomio p2(x), el error que cometiŽramos:
p2 (x) p1 (x)
B
f (x)
A
x a
Como antes, se tratar’a, por una parte, de determinar la funci—n p 2(x); por otra,
habr’a que evaluar el error que se cometer’a al tomar p2(x) como valor de f (x). Y puestos a
establecer tres condiciones que permitiesen hallar ao, a1 y a2:
① La primera condici—n que podr’amos imponer a p2(x) ser’a, al igual que en el caso
de la aproximaci—n lineal:
p2(a) = f (a)
② Respetando tambiŽn la segunda condici—n exigida a p1(x), ahora repetir’amos:
p'2 (a) = f ' (a)
➂ ÀY la tercera condici—n? A reserva de que despuŽs confirm‡semos el acierto de
nuestra elecci—n, parece razonable que exigiŽsemos:
- 173 -
Aproximaci—n local a una funci—n
➠ Dada una funci—n f (x) tal que existen f ' y f '' en un entorno E(a) de cierto punto a,
se trata de obtener un polinomio de segundo grado:
p 2 (x) = ao + a1 x + a2 x2
ì ➀ p 2(a ) = f (a )
ïï
que cumpla: ☞ í ➁ p'2 (a ) = f ' (a )
ï
ïî ➂ p''2 (a ) = f '' (a )
. a2ü
f '' (a )
p (a ) = f (a ) Þ ü a o + a . a + a 2. a = f (a ) ü a o = f (a ) - f ' ( a). a +
2 1 2 ï 2 ï
ï ï ï
p' (a ) = f ' ( a) Þ ïý a + 2a . a = f ' (a ) ý Þ a 1 = f ' ( a) - f '' ( a). a ý
2 1 2
ï
p'' 2(a ) = f ' ' ( a) Þ ïïþ
ï
2a = f '' ( a) ïþ a =
f '' ( a)
ïþ
2 2 2
de donde, sin m‡s que sustituir los valores de ao, a1 y a2 en la expresi—n inicial de p2(x) y
simplificar:
f ' (a ) f '' (a ) 2
p (x ) = f (a ) + (x - a ) + ( x - a)
2 1! 2!
(Si te preguntas por la raz—n de esos 1! y 2!, m‡s adelante hallar‡s la respuesta.)
➀ Considerado un entorno de a, E(a), en el que supondremos que existen f ', f '', y esta
œltima es continua, sea:
À Es necesario decir que R2 (x) es el error que se cometer’a al tomar p2 (x) como valor de f (x)?
l’ m R (x ) = l ’ m [ f (x ) - p ( x) ] = f (a ) - p (a ) = 0
x® a 2 x ®a 2 2
- 174 -
Aproximaci—n local a una funci—n
➠ Si utilizamos tambiŽn la condici—n, p'2(a) = f ' (a), se tiene, tambiŽn como antes:
R ( x) f (x ) - p (x ) f ' ( x) - p' ( x)
2 2 2
l’m = l’ m = l’m = f ' (a ) - p' (a ) = 0
x® a x-a x® a x-a x® a 1 2
R (x )
➠ En el caso de R1(x) se ten’a l’m 1
¹ 0 , por lo que, si bien R1(x) era un infi-
x ®a (x - a)2
nitŽsimo con respecto a (x Ð a), no lo era respecto de (x Ð a)2. ÀQuŽ suceder‡ con R2(x)?
R ( x) f ( x) - p ( x) f ' ( x) - p ' ( x)
2 2 2
l’m = l’m = l’ m =
x® a ( x - a)
2 x® a ( x - a)
2 x® a 2( x - a )
f '' (x ) - p'' ( x)
2
= l’m = f '' (a ) - p'' (a ) = 0
x® a 2 2
lo cual nos indica que el error R2(x) no s—lo es, para x tendiendo hacia a, un infinitŽsimo en
relaci—n con (x Ð a), como ya lo era R1(x), sino incluso en relaci—n con (x Ð a)2, cosa que no le
suced’a a R1(x).
✌ Podemos concluir que p2(x) constituye, pues, una mejor aproximaci—n a la funci—n
f (x) (en puntos suficientemente pr—ximos a a) que la constituida por p1(x).
➁ Ciertamente, falta por ver si se podr‡ acotar el error que se cometer‡ al tomar
p2(x) como valor de f (x). De forma semejante a como dec’amos en la p‡gina 170, hablando
de R1(x), ahora sabemos que:
R ( x)
2
l’ m =0
x® a ( x - a )2
R (x )
2
l’ m ¹0
x® a 3
(x - a )
- 175 -
Aproximaci—n local a una funci—n
A tal efecto, se puede asegurar que cualquiera que sea x Î E'(a) (supongamos x > a), y
siempre que existan f ', f '' y f ''' en E(a):
Primer paso:
R ( x) R (x ) R (x ) - R (a ) R' ( a)
2 2 2 2 2
= = =
3 g (x ) g( x) - g (a ) g ' ( a)
(x - a ) , para algœn a Î (a, x)
Segundo paso:
Tercer paso:
O sea:
R ( x) f ''' ( g) f ''' ( g) 3
2
= , es decir : R (x ) = (x - a ) , c on a < g < x
3 3! 2 3!
(x - a )
expresi—n que, si conocemos una cota de f ''' en E(a), nos permitir‡ acotar el error cometido
al sustituir f (x) por p2(x), aunque ignoremos cu‡l es exactamente el punto g.
- 176 -
Aproximaci—n local a una funci—n
Conclusi—n
Si f es una funci—n para la que existen f ', f '', f ''' en un entorno E(a) de cierto
punto a, entonces, cualquiera que sea xÎ E'(a) (supongamos x > a), se tiene:
f '( a) f '' (a ) 2
= f(a) + 1! .( x - a ) + 2 ! . (x - a ) +
f(x) R 2 (x)
(De la propia expresi—n de R2(x) se deduce que, para x tendiendo hacia a, es un infinitŽsimo de
mayor orden que (x Ð a)2).
Ejemplo
Utiliza la aproximaci—n parab—lica para mejorar el c‡lculo del valor de sen 31° 20' que
efectuamos en la p‡gina 171 mediante la aproximaci—n lineal y comprueba que:
sen 31° 20' ≈ 0'520017
cometiŽndose con tal aproximaci—n cuadr‡tica un error menor de 0'000003.
4. TEOREMA DE TAYLOR
Generalizaci—n de las aproximaciones
- 177 -
Aproximaci—n local a una funci—n
Si f es una funci—n para la que existen f ', f '', ..., f (n , f (n+1 en un entorno E(a) de cierto
punto a, entonces, cualquiera que sea xÎ E'(a) (supongamos x > a), se tiene:
(n+1
f (x) n +1
siendo R n (x) = . (x - a) , a< x< x
(n + 1)!
(n +1
f (x) n +1
☞ De R n ( x) = . ( x - a)
( n + 1) !
Un par de comentarios
1¼) Las condiciones para obtener los coeficientes del polinomio pn(x) consistir’an en
imponer a Žste, de forma semejante a lo hecho en los casos particulares:
(n
p n (a ) = f (a ) ; p'n (a ) = f ' (a ) ; p''n (a ) = f '' (a ) ; ¼ ; p (nn (a ) = f (a )
es decir, que coincidieran el valor de f y los de sus n primeras derivadas en el punto a, con
los correspondientes de pn.
2¼) De la propia expresi—n del resto se deduce que Rn(x) es un infinitŽsimo de orden
superior a (x Ð a)n en x = a. Para aquellos x tales que Rn (x) pueda hacerse tan peque–o
como se quiera sin m‡s que tomar n suficientemente grande, o sea, para aquellos x tales
que l ’ m R n (x ) = 0 , el teorema permitir‡ calcular f (x) con la precisi—n que se desee.
n® ∞
- 178 -
Aproximaci—n local a una funci—n
F—rmula de Mac-Laurin
(n (n +1
f ' (0 ) f '' (0) 2 f ''' (0) 3 f (0) n f (x) n +1
f (x ) = f (0 ) + x + x + x +¼+ x + x
1! 2! 3! n! (n + 1)!
Ejemplos
p1(x) = x
x3 x5
p (x) = x - +
5 6 120
f(x) = sen x
x3
p (x) = x -
3 6
As’, supongamos que se desee calcular el valor de e2 con un error menor que 0'05.
- 179 -
Aproximaci—n local a una funci—n
2 3 n n+1
2 2 + 2 + 2 +¼+ 2 + 2 x
e =1+ e , con 0 < x < 2 .
1! 2! 3! n! ( n + 1) !
Se tratar‡ en primer lugar, por tanto, de hallar el menor valor de n para el que el
resto es menor que 0'05. Ahora bien, como e < 3 y 0 < x < 2, ser‡:
n +1 n+1
2 x
.e < 2 .9
( n + 1) ! ( n + 1) !
n+1
9. 2 < 0' 05
( n + 1) !
Una vez visto que la desigualdad anterior se verifica para n ≥ 8, podremos concluir
que la primera suma que nos dar‡ el valor de e2 con la aproximaci—n deseada ser‡:
2 3 4 5 6 7 8
2 + 2 + 2 + 2 + 2 + 2 + 2 + 2
e2 = 1 +
1! 2! 3! 4! 5! 6! 7! 8!
Sean f (x) una funci—n y a Î R un punto tales que f ' (a) = f '' (a) = ... = f (n-1 (a) = 0,
mientras que f (n (a) ≠ 0. Adem‡s, supondremos que f (n(x) es continua en a. Entonces:
- 180 -
Aproximaci—n local a una funci—n
Dada una funci—n f y considerados s—lo los puntos en los que sea derivable, œnicamente podr‡
tener m‡ximos o m’nimos relativos en aquellos puntos a tales que f ' (a) = 0. Calculadas las deri-
vadas sucesivas en a, si la primera no nula es de orden par -la segunda, por ejemplo-, habr‡ m‡xi-
mo o m’nimo local segœn que dicha derivada sea menor o mayor que cero, respectivamente. Si la
primera derivada no nula en los puntos en los que f ' (x) = 0 es de orden impar, entonces en ellos
no hay ni m‡ximo ni m’nimo local.
Pregunta f‡cil: Visto lo anterior, Àpuedes decir quŽ le suceder‡ a la funci—n f (x) = x4 en a = 0?
f(x) yt yt yt
f(x) f(x)
a a a
- 181 -
Aproximaci—n local a una funci—n
Sean f (x) una funci—n y a Î R un punto tales que f '' (a) = f ''' (a) = ... = f (n-1 (a) = 0,
mientras que f (n (a) ≠ 0. Adem‡s, supondremos que f (n(x) es continua en a. Entonces:
Por tanto:
(n
f (x) n
f (x ) - y = ( x - a) , c on a < x < x, — x < x < a
t n!
y tomando x lo suficientemente pr—ximo a a como para que el signo de f (n(x) sea el mismo
que el de f (n (a), se tendr‡:
➲ Dada una funci—n f, en aquellos puntos a en los que f '' (a) > 0, la funci—n ser‡
c—ncava, y en los que f '' (a) < 0, convexa. Finalmente, en aquellos puntos en los
que f '' (a) = 0, si adem‡s es f ''' (a) ≠ 0, habr‡ inflexi—n.
- 182 -
Aproximaci—n local a una funci—n
Desde luego, en la expresi—n algebraica con la que se define normalmente una funci—n
se contienen todas las propiedades de la misma. Nada mejor, en efecto, para caracterizar
cierta funci—n que decir que se trata de la f (x) = sen x, pongamos por caso. Sin embargo, al
igual que un gr‡fico estad’stico facilita una r‡pida lectura de la informaci—n contenida en
una tabla con numerosos datos, la representaci—n gr‡fica de una funci—n permite hacerse
una r‡pida idea de las caracter’sticas m‡s importantes de Žsta o aclarar ciertos aspectos
oscuros que la misma pudiera presentar. No han faltado ejemplos de esto que decimos en lo
que hemos visto hasta ahora.
Como sabes, un primer paso para dibujar la gr‡fica de una funci—n, que puede ser
suficiente en los casos m‡s sencillos, consiste en obtener varios puntos de la misma. As’,
para representar una funci—n lineal: f (x) = ax + b, basta con tomar dos cualesquiera de sus
puntos y trazar la recta que pasa por ellos; para representar una funci—n cuadr‡tica: f (x) =
ax2 + bx + c, basta con dibujar el vŽrtice y dos o cuatro puntos m‡s de la correspondiente
par‡bola... El procedimiento, que no hay que despreciar de forma absoluta, tiene sin embargo
sus inconvenientes:
Y Y
1 1
X X
-3 -2 -1 O 1 2 3 -3 -2 -1 O 1 2 3
- 183 -
Aproximaci—n local a una funci—n
1. Dominio
Lo primero que conviene hacer para representar gr‡ficamente una funci—n f (x) es
determinar su dominio; o sea, los valores de x para los que existe f (x).
As’, por ejemplo, el hecho de que el dominio de la funci—n: y = f ( x) = + x2 - 4
sea R Ð (-2, 2), se refleja en que en la zona sombreada de la figura siguiente no hay ningœn
punto de la gr‡fica.
Y y=+ x2 - 4
X
-4 -2 O 2 4
La determinaci—n del dominio requerir‡ en cada caso un estudio particular (si se trata
de una funci—n racional, habr‡ que excluir, si existen, los puntos en los que se anule el denominador; si se
trata de una funci—n en la que intervengan logaritmos, habr’a que excluir los valores de x que supusieran
la aparici—n de logaritmos de nœmeros negativos; etc.)
2. Continuidad
Si una funci—n no es continua en un punto, la gr‡fica se rompe en dicho punto, lo cual
es interesante para representar la funci—n. No obstante, la mayor’a de las funciones que
tendr‡s que dibujar ser‡n continuas en todo su dominio. (ÁOjo! Un error frecuente consiste en decir
que una funci—n es continua incluso en puntos donde no est‡ definida).
3. Simetr’as
En la figura tienes las gr‡ficas de dos funciones. La de la izquierda es simŽtrica
respecto del eje OY. La de la derecha, respecto del origen de coordenadas.
x3
2 y=
y=x -2 4
- 184 -
Aproximaci—n local a una funci—n
En general, para estudiar la simetr’a de una funci—n y = f (x) han de compararse los
valores, para todo x del dominio, de f (x) y f (Ðx).
(Naturalmente, si no ocurre ninguno de los dos supuestos anteriores, la gr‡fica no ser‡ simŽtrica ni
respecto a OY ni respecto a O).
4. Puntos auxiliares
Ya hemos dicho que la obtenci—n de unos cuantos puntos de la gr‡fica puede ayudar a
su trazado. En particular, el punto de corte de la curva con el eje OY (que, si existe, ser‡
œnico), se obtendr‡ dando a x el valor 0 y calculando f (0). Los puntos de corte con el eje OX
(que pueden ser m‡s de uno), corresponder‡n a los valores de x tales que f (x) = 0. No
siempre es f‡cil resolver tal ecuaci—n, lo cual no debe importarte en exceso.
Para determinar los m‡ximos y m’nimos locales en los puntos en los que f (x) sea
derivable, se procede de la siguiente manera:
6. Crecimiento y decrecimiento
El teorema que vimos en la p‡gina 154 podr’a haberse enunciado as’:
f ' (x) > 0, " x Î (a, b) ➠ la funci—n es creciente en el intervalo (a, b).
f ' (x) < 0, " x Î (a, b) ➠ la funci—n es decreciente en el intervalo (a, b).
(desde luego, una funci—n puede ser creciente o decreciente en otros puntos, adem‡s de aquellos en
los que la derivada es positiva o negativa, pero se trata de casos de m‡s interŽs te—rico que pr‡ctico).
- 185 -
Aproximaci—n local a una funci—n
f '' (x) > 0, " x Î (a, b) ➠ la funci—n es c—ncava en el intervalo (a, b).
f '' (x) < 0, " x Î (a, b) ➠ la funci—n es convexa en el intervalo (a, b).
Los puntos a en los que f '' (a) = 0 son puntos de inflexi—n si f ''' (a) ≠ 0
Como sabes, si f '' (a) = 0 y f ''' (a) = 0, y la primera derivada posterior distinta de cero, f (n(a), es de
orden impar, ello significa que en a existe inflexi—n. Si n es par, la funci—n es c—ncava o convexa segœn sea f
(n(a) > 0 — f (n(a) < 0. En la pr‡ctica, sin embargo, raramente habr‡ que acudir a este criterio.
8. As’ntotas
ƒste de las as’ntotas es el œnico aspecto relativo al estudio de una funci—n del que no
hab’amos hablado hasta ahora. Sin embargo se trata de algo cuyo conocimiento puede
ayudar de manera definitiva a la construcci—n de la curva.
- 186 -
Aproximaci—n local a una funci—n
x3
yc = ; ya = x + 1
2
( x - 1)
Naturalmente, los criterios anteriores son v‡lidos no s—lo para la funci—n del ejemplo,
sino para cualquier otra. Ahora, te toca a ti aplicarlos.
- 187 -
Aproximaci—n local a una funci—n
7. EJERCICIOS
1.- Deduce la siguiente f—rmula aproximada (para valores de ∆x peque–os en comparaci—n
con los de x):
Dx
x + Dx @ x +
2 x
2.- Calcula un valor aproximado de ln 0'9, mediante la aproximaci—n cuadr‡tica.
7.- Efectœa el desarrollo de Mac-Laurin de orden 2 de la funci—n tag x y calcula partir de Žl,
un valor aproximado de tag 20°.
8.- Sabiendo que 2 < e < 3, acota el error que se comete al tomar como valor del nœmero e la
suma: 1 + 1 + 1 + 1 .
1! 2! 3!
9.- Calcula cos 9° con un error menor que 0'001.
11.- Comprueba el siguiente desarrollo y acota el error cometido cuando sea utilizado para
calcular ln 0'5.
2 3 4
ln (x - 1) = x - x + x - x + R ( x)
2 3 4 4
y = x . ln x y = ln ( x 2 - 4 ) y = lnx x y = e x. x
x x3 - 3 x2 + 4 3 x3
y= y= y= y=
x3 - 1 x2 x3 - 3 x x2 - 1
x3 4x - 5 |x + 3|
y= y= y= y = x4 - 4 x3
2
2( x 2 - 1) 1 + |x|
( x - 1)
- 188 -
TEMA 10
INTERPOLACIîN
Interpolaci—n
1. INTRODUCCIîN
En el cap’tulo precedente hemos estudiado la llamada aproximaci—n local a una fun-
ci—n: conocidos el valor de f (x) y los de sus derivadas sucesivas en un punto, y siempre que se
dieran determinadas condiciones, pod’amos calcular los valores de la funci—n en otros puntos
con tanta precisi—n como quisiŽramos. Sin embargo, aunque resulte algo duro decirlo ahora,
hay dos tipos de problemas que, aun tratando de cuestiones en cierto modo semejantes a las
anteriores, no son resolubles por desarrollos de Taylor:
1¼) En la f’sica, la ingenier’a, etc., en las que los datos emp’ricos son necesariamente
finitos, las relaciones entre dos variables no siempre pueden establecerse con toda precisi—n
mediante una funci—n formulada en tŽrminos matem‡ticos. En muchas ocasiones tales
relaciones quedan establecidas mediante tablas de datos con las que se pone de manifiesto
experimentalmente la dependencia entre dichas variables (temperatura de una barra de
hierro y su longitud, tiempo que lleva en cultivo una colonia de bacterias y su tama–o, etc.) y
lo que buscaremos ser‡, precisamente, una funci—n y = f (x) que se ajuste a los datos
experimentales.
2¼) En otras ocasiones, necesit‡ndose conocer el valor de una funci—n f (x) para cierto
x, no se dispondr‡ de los valores de f y de sus derivadas en puntos suficientemente
pr—ximos a x como para poder aplicar desarrollos de Taylor o, disponiŽndose de ellos, la
dificultad de los c‡lculos desaconsejar‡ tales desarrollos.
2. POLINOMIO DE INTERPOLACIîN
Planteamiento del problema
xo x1 x2 ..... xn
yo y1 y2 ..... yn
donde los xi son distintos entre s’ y est‡n escritos en orden creciente, y tanto si la dependencia
entre las variables x e y reflejada en la tabla es de tipo experimental como si es funcional, se
trata de efectuar una estimaci—n del valor de y para un valor de x no incluido en la tabla. 1
Si observas las figuras siguientes, en las que se han representado en dos sistemas
coordenados los puntos (x i , y i) Ðhemos supuesto que son 5Ð, admitir‡s que no existe una, sino
infinitas funciones que pasan por dichos puntos.
1 Suele hablarse de interpolaci—n si xo < x < xn. En caso contrario se habla de extrapolaci—n.
- 191 -
Interpolaci—n
❐ Dados tres pares de puntos (xo, yo), (x1, y1), (x2, y2), con los x i distintos entre s’, se
trata de averiguar si existe alguna funci—n polin—mica que quede un’vocamente determinada
al imponerle que pase por ellos y, en caso afirmativo, de quŽ forma podr‡ calcularse.
➀ Descartado que tal polinomio pudiera ser de grado cero (es decir, constante), lo cual
s—lo ocurrir’a si yo = y1 = y2, podr’amos buscar un polinomio de primer grado:
P1 (x) = ao + a1 x
a o + a xo = yo ü
1
ï
ao + a x = y ý
1 1 1
a o + a x = y ïþ
1 2 2
(Desde un punto de vista gr‡fico el asunto es trivial: ÀDesde cu‡ndo una recta pasa por tres puntos
que no estŽn alineados? Planteamos en la forma anterior el asunto por razones de generalizaci—n.)
que pasara por los tres puntos, tendr’amos que considerar el sistema:
- 192 -
Interpolaci—n
a o + a x o + a x o2 = y o ü
1 2 ï
2
ï
ao + a xo + a x = y ý
1 2 1 1
ï
a o + a x o + a x 2 = y ïþ
1 2 2 2
1 xo x 2o
P3 (x) = ao + a1 x + a2 x2 + a3 x3
el sistema:
ao+ a xo + a x o2 + a x o3 = yo ü
1 2 3 ï
ï
ao+ a x + a x2 + a x3 = y ý
1 1 2 1 3 1 1
ï
ao+ a x + a x2 + a x3 = y ïþ
1 2 2 2 3 2 2
ser’a en general compatible indeterminado (el rango de las dos matrices, la de los coeficientes y la
ampliada, es 3 -Àpor quŽ?- y el nœmero de inc—gnitas, 4) ; y entre las infinitas soluciones, no habr’a
raz—n especial para quedarse con ninguna.
Ejemplo
x 2 4 6
y 3 21 55
- 193 -
Interpolaci—n
Caso general
xo x1 x2 ..... xn
yo y1 y2 ..... yn
donde los xi son distintos entre s’ y est‡n escritos en orden creciente, procedamos a hallar la
funci—n m‡s sencilla que pase por ellos. A tal fin:
a o + a xo + a x o2 + ¼ + a n x n ü
1 2 o = yo ï
ï
ao+ a x + a x 2 + ¼ + an xn = y ï
1 1 2 1 1 1 ý
¼ ¼ ¼ ... ¼ ¼ ï
ï
a o + a x n + a x n2 + ¼ + a n x n = y ï
1 2 n n þ
que resultar’a compatible determinado (compruŽbalo), por lo que concluir’amos que, efec-
tivamente, tal polinomio existir’a y ser’a œnico. Para escribirlo, bastar’a con resolver el
sistema de ecuaciones lineales. (Podr’a suceder que an = 0. El polinomio de interpolaci—n,
entonces, ser’a en realidad de grado menor que n.)
- 194 -
Interpolaci—n
3. MƒTODO DE LAGRANGE
Explicaci—n del mŽtodo
(x - x 1 ) . (x - x 2 ) . ( x - x 3 ). ¼ . ( x - x n )
f o (x ) =
( x o - x 1 ) . (x o - x 2 ). ( x o - x 3 ) . ¼ . (x o - x n )
(x - x o ) . ( x - x 2 ). (x - x 3 ) . ¼ . (x - x n )
f 1( x) =
( x 1 - x o ). (x 1 - x 2 ) . ( x 1 - x 3 ). ¼ . ( x 1 - x n )
(x - x o ) . ( x - x 1 ) . (x - x 2 ) . ¼ . (x - x n- 1 )
f n( x) =
( x n - x o ). (x n - x 1 ). ( x n - x 2 ) . ¼ . ( x n - x n -1 )
Todas son polinomios de grado n que cumplen f i (xi) = 1 ; f i (xj) = 0 (si i ≠ j), por lo que:
P n (x ) = y o f o (x ) + y f (x ) + y f (x ) + ¼ + y n f n (x )
1 1 2 2
En consecuencia, y dado que s—lo hay un polinomio de grado menor o igual que n
que pase por n + 1 puntos, el anterior ser‡ el polinomio de interpolaci—n buscado.
Ejemplo
(x - 3) . ( x - 6) (x - 1) . ( x - 6) ( x - 1) . (x - 3)
P( x) = 1. + 4. + 8. Þ P(4) = 22 = 4' 4.
10 -6 15 5
- 195 -
Interpolaci—n
4. EJERCICIOS
1.- Medida en un laboratorio la tensi—n del vapor de agua a distintas temperaturas, se ha
obtenido la siguiente tabla:
Temperatura (° C.) 30 40 50
Tensi—n (mm. de Hg.) 31'51 54'86 91'98
x -2 1 6 13 21
y 3'30 1 4'25 5'97 6'99
p p p
0
6 4 3
1 2 3
0
2 2 2
5.- Sabiendo que log 3 = 0'4771, log 3'5 = 0'5441, log 4 = 0'6021, calcula log 3'75.
6.- Escribe el polinomio de interpolaci—n correspondiente a los puntos (2, 4), (3, 8), (5, 12), (6,
14) y, posteriormente, halla sus valores para x = 4 y para x = 10. ÀCu‡l de los dos te parece
m‡s fiable?
7.- Si a los puntos del ejercicio anterior se a–adieran los (1, 2) y (8, 20), Àcu‡les ser’an los
nuevos valores interpolados para x = 4 y para x = 10 ?
9.- Determina el polinomio de menor grado que pasa por los puntos (0, -5), (2, 5), (3, 13) y (6,
49). ÀResta validez al mŽtodo de Lagrange el resultado obtenido?
- 196 -
TEMA 11
LA INTEGRAL DEFINIDA
La integral definida
1. INTRODUCCIîN
Abordamos ya el œltimo tema, œnico que dedicaremos en nuestro curso al c‡lculo
integral. Bajo tal nombre no debes pensar que se encierra todo el c‡lculo, o unos procedi-
mientos para calcularlo todo; m‡s bien se tratar‡ de componer un todo a partir de sus
partes. Y si la forma m‡s sencilla de componer un todo a partir de sus partes es sumar,
veremos que integrar no ser‡ cosa distinta de sumar; con lo que volveremos a comprobar
que las matem‡ticas se reducen casi siempre a operaciones triviales. La integral definida, en
efecto, ser‡ una suma infinita o, mejor, el l’mite de una suma finita. ÁOtra vez los conceptos
de l’mite e infinito! Ahora, relacionando la integraci—n y la suma. (Y Žsa no es la œnica conexi—n:
La integral se representar‡ por el s’mbolo ∫ , versi—n rococ— y a la vez estilizada de la letra S, inicial de la
palabra latina Summa, y se definir‡ como l’m S, donde S, letra sigma mayœscula, es a su vez inicial de la
palabra griega Suntiqhmi, que tambiŽn significa suma.)
Todos estas ideas son fruto de trabajos realizados de forma independiente en el siglo
XVII por Newton y Leibniz, quienes, utilizando los mŽtodos de la geometr’a anal’tica de
Descartes, el concepto de l’mite y los conocimientos geomŽtricos legados por los griegos,
lograron aglutinar, y de alguna manera integrar, materias dispersas hasta entonces,
inventando el c‡lculo diferencial e integral. Efectivamente, Arqu’medes ya hac’a uso de
procedimientos que luego se emplear’an en el c‡lculo integral: demostr— que el ‡rea
encerrada por una par‡bola es 2/3 del ‡rea del rect‡ngulo que la contiene; que el volumen de
una pir‡mide es un tercio del volumen del prisma de igual base y altura... Fue un monstruo
de la Ciencia: Dijo aquello de dadme un punto de apoyo y moverŽ la Tierra, estableci— el
principio que lleva su nombre, calcul— el tama–o del Sol; escribi— El Arenario, el m‡s
precioso documento sobre la numeraci—n griega que poseemos; un tratado de Est‡tica; un
libro sobre poliedros; otro sobre los centros de gravedad; sobre la cuadratura de la par‡bola;
sobre espirales... Para nuestra desgracia, Arqu’medes tambiŽn hizo otras cosas. Es
considerado el primer cient’fico que empleo sus conocimientos en el arte (?) de la guerra. Se le
atribuye el invento de las catapultas para hundir barcos a destajo; para quemarlos utilizaba
espejos parab—licos...
- 199 -
La integral definida
Admitamos como punto de partida y, por tanto, utilizable sin definirlo previamente, el
concepto de ‡rea de un cuadrado. No resulta entonces dif’cil, sin m‡s que hacer
consideraciones geomŽtricas intuitivas, calcular ‡reas de tri‡ngulos, cuadril‡teros o
pol’gonos en general... Pero considera la figura siguiente:
☞ Sea f (x) una funci—n continua y positiva en un intervalo cerrado [a, b] y consi-
deremos una partici—n del intervalo [a, b] ; o sea, cualquier conjunto de puntos:
Llamemos:
son las sumas de las ‡reas de todos los rect‡ngulos que aparecen en las figuras ➀ y ➁ de la
p‡gina siguiente, respectivamente.
- 200 -
La integral definida
y = f (x) y = f (x)
m1 M1
∆x1 ∆x1
Figura ➀ Figura ➁
✄ Observa que, aunque no sepamos cu‡l es el ‡rea del recinto limitado por f (x), el eje OX y las
b b
rectas x = a, x = b, es razonable que si la representamos por òa f (x ) , haya de ser: s ≤ òa f ( x) ≤ S.
☞ Si ahora tom‡ramos otra partici—n P' m‡s fina que la anterior, a–adiendo
nuevos puntos a P, tendr’amos otras dos sumas inferior y superior, s' y S':
ì s £ s'
Sumas que, como te resultar‡ f‡cil comprobar, cumplen: í
î S ³ S'
b
✄ Por consiguiente, habr‡ de ser: s ≤ s ' ≤ ò f (x ) ≤ S' ≤ S.
a
☞ Si de forma semejante, siguiŽramos tomando particiones P'', P'''... cada vez m‡s
finas, las correspondientes sumas inferiores y superiores cumplir’an:
b
✄ Por tanto, habr’a de ser: s ≤ s ' ≤ s '' ≤ s ''' ≤ . . . ≤ ò f ( x) ≤ . . . ≤ S''' ≤ S'' ≤ S' ≤ S.
a
- 201 -
La integral definida
Llegados a este punto, y sin ocultarte que se trata de la clave de lo que estamos
haciendo, admitiremos sin demostraci—n algo que quiz‡ ya estŽs sospechando:
☞ Si, dada una funci—n f (x), continua y positiva en el intervalo cerrado [a, b], se
toma una sucesi—n de particiones P, P', P'', P'''... de [a, b] tal que:
tienen igual l’mite. A tal l’mite le llamaremos integral definidade f (x) sobre [a, b] y lo
b
representaremos, inicialmente, por: ò f(x) .
a
Naturalmente, ser‡ el valor de dicha integral el que tomaremos como ‡rea del recinto
limitado por la funci—n f (x), el eje OX y las rectas x = a, x = b.
y = f (x)
m1 D x 1 £ f(x 1)D x 1 £ M1 D x 1
m 2 D x 2 £ f(x 2)D x 2 £ M2 D x 2 M1
f (x1)
¼ ¼ ¼
m1
m n D x n £ f(x n )D x n £ Mn D x n
xo x x1 x x2 x ... xn-1 x xn
1 2 3 n
n
s £ å f (x i ). D x i £ S
i =1
- 202 -
La integral definida
n
å f (x i ) . D x i
i=1
(n representa en cada caso el nœmero de trozos en los que se han dividido las particiones P, P ', P ''...)
pues cada uno de ellos est‡ comprendido entre los que ocupan el correspondiente lugar en las
sucesiones de las sumas inferiores y superiores.
b n
Podr‡ escribirse, pues: ☞ ò f (x ) = l’ m å f (x i ). D x i
a Dx ® 0 i =1
Recuerda: ∆x era la anchura de la partici—n P, o m‡ximo de los ∆xi. Por tanto, que ∆x ® 0 obliga a
que todos los ∆xi ® 0 y a que n ® ∞, por decirlo en un lenguaje asequible, aunque algo impreciso.)
Observaciones
1.- La œltima igualdad hizo que durante mucho tiempo se considerara la integral como
suma de infinitos elementos diferenciales de ‡rea, "rect‡ngulos de altura f (x) y base ∆x
infinitamente peque–a", segœn los tŽrminos que acu–— Leibniz, cuyo significado intentamos
sugerirte mediante la siguiente figura.
2.- Identificada la integral con un ‡rea, te ser‡ f‡cil aceptar que la funci—n f (x) no
tiene que ser necesariamente continua en [a, b] para que exista su integral. Piensa, por
ejemplo, en la funci—n parte entera, f (x) = [x] , y analiza quŽ razones podr’a haber para que
no existiera su integral en el intervalo [2, 5], por ejemplo. Por lo tanto, de lo hecho hasta
ahora se desprende que si una funci—n es continua, entonces es integrable, pero nadie ha
dicho que s—lo sean integrables las funciones continuas.
- 203 -
La integral definida
Puede demostrarse que si f (x), g(x) son funciones continuas en un intervalo cerrado
[a, b], entonces se verifican:
a
1 òaf ( x) dx = 0
b b
2 òak . f ( x) d x = k . òaf ( x) dx ; kÎR
b b b
3 òa[f ( x) + g (x )] dx = òa f (x ) dx + òag( x) dx
c b b
4 òaf ( x) dx + òc f (x ) d x = òaf (x ) d x ; c Î [a, b ]
b n
òa[f (x ) + g (x )] dx = l’ m å [f (x i ) + g(x i ) ] . Dx i =
Dx ® 0 i=1
n n b b
= l’m å f (x i ). Dx i + l ’ m å g(x i ) . Dx i =
Dx ® 0 i =1 Dx ® 0 i =1
òa f (x ) d x + òag( x)]d x
Ni que decir tiene que los xi, los ∆xi, etc., tienen el significado que hemos visto l’neas atr‡s.
Si f (x) es una funci—n continua en [a, b], entonces existe x Î [a, b] tal que:
b
✍☞ òaf ( x) dx = f (x) . ( b - a )
- 204 -
La integral definida
En efecto. Sean m y M los valores m’nimo y m‡ximo absolutos de f (x) en [a, b],
existentes al ser f (x) continua en dicho intervalo. Entonces, cualesquiera que sean la par-
tici—n P = {x0, x1, x2, ... , xn} de [a, b] y los puntos xi en cada intervalo [xi-1, xi], como:
m ≤ f (xi) ≤ M
se tendr‡:
n n n n n
m å D x i = å m D x i £ å f (x i ) D x i £ å M D x i = M å D x i
i =1 i =1 i=1 i =1 i=1
y ya que:
n
å D x i = ( x 1 - x o ) + (x 2 - x 1) + ( x 3 - x 2) + ¼ + ( x n - x n -1) = b - a
i=1
n
ser‡: m . ( b - a) £ l’m å f (x i ) D x i £ M . (b - a )
Dx ® 0 i =1
b
òa f (x ) d x
o sea: m £ £ M
b-a
b
òa f (x ) dx
Por lo tanto, es un nœmero comprendido entre el valor m’nimo, m, y el
b- a
m‡ximo, M, de f (x) en [a, b]. Recordando finalmente que toda funci—n continua en un
intervalo cerrado toma en Žl cualquier valor comprendido entre el m’nimo y el m‡ximo (p‡g.
136), concluiremos que existe al menos un punto x en [a, b] tal que:
b
òa f ( x) dx
= f (x)
b-a
es decir:
b
ò a f (x ) dx = f (x) . ( b - a ) , con xÎ [a, b ]
- 205 -
La integral definida
Definida la integral definida y estudiadas algunas de sus propiedades, seguimos sin resolver una
cuesti—n clave: c—mo se calcular‡ su valor. En las l’neas siguientes estudiaremos dos procedimientos para
resolver tal problema, empezando por el m‡s importante, al menos desde un punto de vista te—rico: La
regla de Barrow. Con Žl se pondr‡ de manifiesto la relaci—n entre la integraci—n, o c‡lculo de integrales, y la
derivaci—n, de la que habl‡bamos en la introducci—n al cap’tulo.
En efecto:
x
① ➠ Demostremos en primer lugar que la funci—n G (x ) = ò f (t ) dt es una primitiva
a
de f (x) en [a, b].
G (a + h) - G (a )
òa f (t ) dt - òaf (t ) dt (1)
G ' (a ) = l ’ m = l’ m =
h® 0 h h® 0 h
a +h
òaf (t ) dt (2) f (x) . h
= l’ m = l’ m , para alg œn x Î [a, a + h ]
h® 0 h h® 0 h
(la igualdad (1), por la propiedad 4» de la integral definida; la (2), por el teorema del valor medio)
En realidad lo anterior prueba que G(x) es primitiva de f (x) en el intervalo abierto (a, b), pero no
que lo sea tambiŽn en los extremos a y b y, por tanto, en el intervalo cerrado [a, b]. Ello, sin embargo, no
ser’a dif’cil de demostrar, admitiendo que G ' (a) y G ' (b) vendr’an dadas por:
G (a + h) - G( a) G (b + h) - G( b)
G ' (a ) = l’m ; G ' ( b) = l’m
h ®0 + h h ®0 - h
- 206 -
La integral definida
b
② ➠ Pero recuerda que se trataba de calcular òaf ( x) dx , es decir, G(b).
Supongamos que F(x) fuese otra primitiva cualquiera de f (x). Las funciones G(x) y
F(x) tendr’an igual derivada, luego existir’a k Î R tal que:
G(x) = F(x) + k.
G(a ) = F(a ) + k ü
Pero como: a
ï
ý Þ k = - F (a )
G(a ) = ò f (x ) d x = 0 ï
a þ
se tendr’a, finalmente:
b
òaf (x ) dx = F(b ) - F(a )
b
diferencia que suele escribirse as’: [ F( x) ] a .
Ejemplo
Observaci—n
Con ser importante el teorema anterior, o teorema fundamental del C‡culo Integral, para aplicarlo
es necesario conocer una primitiva de la funci—n f (x), lo cual no siempre es factible. A continuaci—n
estudiaremos el m‡s sencillo de los procedimientos para calcular el valor aproximado de una integral
definida cuando su c‡lculo exacto no sea posible.
Sup—n que siendo f (x) continua y positiva en [a, b], no fuera posible calcular el valor
exacto de su integral en dicho intervalo. El mŽtodo de los trapecios, el m‡s sencillo de los
b
procedimientos que permiten obtener un valor aproximado de ò f (x ) dx , consiste en
a
dividir el intervalo [a, b] en n partes iguales, de tal manera que la longitud de cada
b - a , y tomar como valor de la integral la suma de las ‡reas
subintervalo [xi-1, xi] sea L = n
de los n trapecios que se indican en la siguiente figura: ➥
- 207 -
La integral definida
f(x)
f(x i- 1)
f(x i )
a = xo x x 2 . . . x n-1 x n = b L
1
f (x o ) + f (x ) f (x ) + f (x ) f (x ) + f (x n )
1 1 2 n -1
S= ×L + × L + ¼+ ×L =
2 2 2
b-a é f (x o ) + f ( x n ) ù
× ê + f ( x ) + f (x ) + ¼ + f ( x ) ú
n ë 2 1 2 n-1 û
Por consiguiente:
b - a × éê f (a ) + f (b ) + f ( x ) + f (x ) + ¼ + f ( x
b
òaf ( x) d x @ ) ùú
n ë 2 1 2 n-1 û
Dos comentarios
1¼) Es posible demostrar, aunque aqu’ no lo hagamos, que en el caso de que la funci—n f (x) posea
derivada segunda acotada en el intervalo [a, b] tambiŽn puede acotarse el error cometido al aplicar la for-
mulita anterior. Asimismo, puede demostrarse algo que resulta bastante razonable: la precisi—n obtenida
al usar el mŽtodo de los trapecios es mayor cuanto mayor sea el nœmero de partes en que se divida [a, b].
2¼) Una ventaja que quiz‡s no sospeches de lo anterior es la siguiente: ÁSe podr‡ calcular el valor
aproximado de la integral de f (x) en [a, b] aunque no se sepa cu‡l es la funci—n f (x)! Bastar‡ con que se
conozcan sus valores en los correspondiente n+1 puntos.
Ejemplo
Comprueba que si se aplica la regla de los trapecios, dividiendo el intervalo [0, 12] en
seis partes, entonces:
12
0 + 144
ò x 2 dx @ 2 × éê + 4 + 16 + 36 + 64 + 100 ùú = 584
0
ë 2 û
- 208 -
La integral definida
5. CçLCULO DE PRIMITIVAS
Como has podido comprobar en las p‡ginas precedentes, el conocimiento de una
primitiva de f (x) es imprescindible para conocer el valor exacto de la integral de dicha
funci—n en un intervalo [a, b]. En cursos anteriores has estudiado que una forma de expresar
que F (x) es una primitiva de f (x) consiste en escribir:
ò f (x ) dx = F ( x) + C
Integrales inmediatas
Sin m‡s que considerar las f—rmulas de derivaci—n que aparecieron en las p‡ginas
147 y 148, podremos escribir:
x n +1
③ ò x n dx = n + 1 + C ; si n ¹ - 1 ➃ ò dx
x = ln x + C
ax
➆ ò e x dx = e x + C ➇ ò a x dx = ln a
+ C
dx dx
➈ ò = arc s en x + C ➉ ò 1 + x2 = arc tag x + C
1 - x2
En adelante, cada vez que hayamos de calcular una integral que no figure entre las
anteriores, intentaremos dar los pasos que nos permitan expresarla en funci—n de las que s’
aparecen en el cuadro.
Ejemplo
4
é 5x 3 + 3x 2 + 5 ù dx = 5x + x 3 + 5 ln x + C
ò ë xû 4
- 209 -
La integral definida
ò 5x 1 + x 2 dx
t = 1 + x2 ; (dt = 2x dx)
En consecuencia:
dt 5 5 5
ò 5x ò 5.x. ò 3
1 + x 2 dx = t . 2x = 2 t dt = 3 t3 + C = 3 (1 + x 2 ) +C
Ejemplos
3x
ò s en 2 x cos x dx = s en3 ò 1 3
+ C; x 2 - 2x 4 dx = - 6 (1 - 2x 2) + C
ser‡:
u. v = ò v . du + ò u. dv
es decir:
✍ ☞
F—rmula de la integraci—n
por partes ò u. dv = u . v - ò v . du
(Los autores de estas p‡ginas dan su palabra de que algunos estudiantes utilizan para recordar la
f—rmula anterior aquello de que "un d’a vi un viejo vestido de uniforme")
- 210 -
La integral definida
Ejemplo
Para calcular:
ò x .e x . dx
podr’amos proceder as’:
u= x ® du = dx
e x dx = dv ® v = e x
de donde:
ò x .e x . dx = x. e x - ò e x . dx = x .e x - ex + C
M‡s ejemplos
➀ òx s enx dx = - x cos x + s en x + C
2 4
òx 3 5
➁ 1 + x dx = 3 x (1 + x) - 15 (1 + x) + C
x 3 + x 2 - 6x = x. (x - 2). (x + 3)
- 211 -
La integral definida
x+1
= A + B + C
x3 + x - 6x
2 x x-2 x- 3
En consecuencia:
x + 1 = A . (x - 2). (x + 3) + B. x (x + 3) + C . x . (x - 2)
A= - 1 ; B= 3 ; C=- 2
6 10 15
¥ Concluiremos escribiendo:
x+1
dx = - 1 ò dx 3
ò xdx- 2 2
ò x 3 + x 2 - 6x 6 x +
10
-
15 ò xdx+ 3 =
1 3 2
= - 6 ln x + 10 ln (x - 2) - 15 ln (x + 3) + C
A= 1 ; B=- 1 ; C=4
2 2
¥ Concluiremos escribiendo:
1 1 4
= 2 ln (x + 1) - 2 ln (x - 1) - x - 1 + C .
- 212 -
La integral definida
3x 2 - 3x + 11 A Bx + C
2 - 6x + 10) = + 2
(x + 1) . (x x+1 x - 6x + 10
En consecuencia:
3x 2 - 3x + 11 = A . (x 2 - 6x + 10) + (Bx + C ) .(x + 1)
igualdad de la que se obtiene, sea tras identificar coeficientes, sea tras dar a x los
valores cualesquiera, como x = -1, x = 0, x = 0:
A = 1; B = 2; C = 1
¥ Escribiremos:
- 3x + 11
ò x 2 -2x6x+ +1 10
2
ò (x +3x
1) .(x 2 - 6x + 10)
dx = ò x 1+ 1 dx + =
2x + 1
= ò x 1+ 1 dx + ò 2
(x - 3) + 1
¥ Concluiremos:
2- 3x + 11
ò (x +3x 2
dx = ln (x + 1) + ln [(x - 3) + 1] + 7 arc tag (x - 3) + C
1) .(x 2 - 6x + 10)
Advertencia
Si quisiŽramos calcular una integral como:
x 3 - 4x 2 + x + 9
ò 2
dx
x - 5x + 6
en la que el grado del polinomio del numerador es mayor o igual que el del denominador, antes de efectuar
la descomposici—n en fracciones simples habr’a que proceder as’:
x 3 - 4x 2 + x + 9 3
= (efectuando la divisi—n) = (x + 1) +
2 2
x - 5x + 6 x - 5x + 6
- 213 -
La integral definida
Primer caso
Ejemplo
Comprueba que el ‡rea limitada por la sinusoide, el eje OX y la recta x = p es 1.
2
Segundo caso
aunque en ese caso la integral ser‡ negativa. Por ello, para resolver el problema:
- 214 -
La integral definida
Tercer caso
Para calcular el ‡rea de un recinto
como el de la derecha podr’amos utilizar la
terminolog’a, imprecisa pero intuitiva, de
los elementos diferenciales. Tal ‡rea ser’a y = f (x)
la suma de las de infinitos rect‡ngulos de f(x)Ðg(x)
base ∆x y altura f (x) Ð g(x) como el dibujado. y = g (x)
O sea:
∆x
b
çrea = òa [f ( x) - g (x ) ] dx a b
Tal integral proporcionar’a el ‡rea incluso cuando la funci—n g(x) tomara valores
negativos en el intervalo [a, b], pues tambiŽn en ese caso la altura del elemento diferencial de
‡rea vendr’a dada por la diferencia f (x) Ð g(x).
Ejemplo
Dibuja sobre un sistema coordenado las par‡bolas cuyas ecuaciones son:
y = - x 2 + 4x ; y = x2 - 2 x
y tras verificar que se cortan en los puntos de abscisas x = 0, x = 3, comprueba que el ‡rea
del recinto que limitan es de 9 unidades cuadradas.
∆x y = f (x)
f (x)
b ∆x
a
- 215 -
La integral definida
n 2
V = l’m å p . f (x i ) . D x
Dx ® 0 i =1
y, por consiguiente:
b 2
V = p . ò [ f ( x) ] d x
a
Ejemplo
Para calcular el volumen que se engendra cuando el recinto limitado por la par‡bola
y= x y la recta x = 3 gira alrededor del eje de abscisas, bastar‡ con escribir:
3
3 2 é x 2ù 9p
V = p.ò [ x ] dx = p. ê ú = .
0 ë 2 û 2
0
Segundo caso
DespuŽs de lo hecho hasta aqu’ no tendr‡s dificultad en entender c—mo se calcular‡ el
volumen de un s—lido como el de la figura siguiente, engendrado cuando el recinto limitado por
dos curvas f (x), g(x) continuas y positivas en un intervalo [a, b], gira alrededor del eje de
abscisas:
f(x)
g(x)
g
a b ∆x
b
V = p.ò é f (x ) 2 - g (x ) 2 ù d x
ë û
a
Ejemplo
Comprueba que el volumen engendrado al girar 360° alrededor del eje OX el recinto
limitado por la par‡bola y = Ð x2 Ð 3x + 6 y la recta x + y Ð 3 = 0 es 1792p .
15
- 216 -
La integral definida
8. EJERCICIOS
5
1.- Determina el valor de ò x d x tomando una partici—n del intervalo [0, 5] en n partes
0
n
iguales, eligiendo el punto medio xi de cada subintervalo y calculando l ’ m å x i Dxi.
n ® ∞ i=1
2.- Calcula el valor de la integral del ejercicio anterior aplicando la regla de Barrow.
f (0 ) = 0 ; f (1) = - 1 ; f (2 ) = 2
4 3
1 ò 5x dx 2 ò x 2 5+ 4 dx 3 ò ln x dx 4 ò tag x dx
dx
5 ò arc tag x dx 6 ò x cos 3x dx 7 ò x2 - 9 8 ò x 2 e x dx
9 òx 1 + x dx 10 ò xx2 -+2x dx 11 ò x 2 s en x dx 12 ò e x s en x dx
2x + 5 dx (x + 2) dx 3
ò xx 2 +- 54 dx
dx
13 ò 3
14 ò 3
15 ò 2
16
(x + 1) (x + 2) (x + 3) (x - 1) (x 2 - 4x + 13)
3 1 2 0
5x
5 ò dx 6 ò0 4- x2 dx 7 ò- 2 | x| dx 8 ò -1 1 +dxe x
2 x + 3x + 2
2
8.- Aplica el mŽtodo de los trapecios para calcular las siguientes integrales, dividiendo los
correspondientes intervalos en el nœmero de partes que se indica:
7 11
1.- ò 1 dx
x (nœmero de divisiones: 6) 2.- ò x 3 dx (nœmero de divisiones: 10)
1 1
- 217 -
La integral definida
3
9.- Calcula ò f ( x) d x , siendo la siguiente tabla de valores todo lo que se sabe de f (x) :
2
7 ìï x , si 0 £ x £ 5
10.- Calcula
ò f (x ) dx , siendo f (x ) = í
ïî 5 , si 5 £ x
1
12.- Calcula las ‡reas de los recintos limitados por las siguientes l’neas:
13.- Halla el ‡rea comprendida entre la curva y = ex y la cuerda de la misma que tiene por
extremos los puntos de abscisas 0 y 1.
19.- Calcula el volumen de un tronco de cono cuyos radios miden 8 y 5 cm. y cuya altura es
10 cm.
- 218 -