Imputación Objetiva
Imputación Objetiva
Se habla de la imputación objetiva en el sentido de un juicio o de
una pluralidad de juicios orientados a fijar y a explicar las relaciones que
deben establecerse entre los elementos del tipo objetivo para que el hecho
sea jurídicamente relevante, y que se ha convertido en el centro de una
gran controversia. A continuación se describirán, a saber, los más
importantes modelos de imputación objetiva.
Para Roxin la imputación del tipo objetivo presupone la realización de
un peligro comprendido dentro del alcance del tipo penal creado por el
autor y no cubierto por el riesgo permitido. En efecto, a Roxin se le debe
la gran aportación de depurar de todo vestigio ontológico la teoría y
elaborar el denominado principio de riesgo
1
WOLTER, Jurgen. ͞LA IMPUTACIÓN OBJETIVA Y EL SISTEMA MODERNO DEL DERECHO PENAL͟. En: Omisión
e imputación objetiva en Derecho penal, Gimbernat/ Schunemann/ Wolter (editores), Universidad
Complutense de Madrid, Ministerio de Justicia e Interior, Madrid ʹ España, 1994, pág. 68. DE LA CUESTA
AGUADO, Paz Mercedes. ͞LA TEORÏA DE LA IMPUTACIÖN OBJETIVA EN LA TEORÏA DEL INJUSTO EN ESPAÑA͟.
En: La imputación objetiva en el derecho penal, Editorial idemsa, Lima ʹ Perú, 1997, Pág. 76. CUELLO
CONTRERAS, Joaquín. Ob. Cit., Pág. 477. ZAFFARONMI, Eugenio Raúl / ALAGIA, Alejandro / SLOKAR,
Alejandro. Ob. Cit., Tomo I, Pág. 447. BOLEA BARDON, Carolina. ͞INTERRUPCIÖN DE LA IMPUTACIÖN
OBJETIVA POR INTERVENCIÖN POSTERIOR DE TERCEROS͟. En: Anuario de Derecho Penal y ciencia Penales.
Ministerio de Justicia, Madrid ʹ España, 1994. Pág. 375 y sgtes.
de no concreción del riesgo típico pertenecen, entre otros, los
supuestos de riesgo atípico. El supuesto más importante y
representativo de falta de concreción del riesgo engloba los casos de
riesgos no abarcados por el ámbito de protección de la norma.
Asimismo, acontecimientos que el tipo no está predeterminado a evitar,
no se imputan (responsabilidad de la víctima).
2
ROXIN, Claus. ͞DERECHO PENAL͙͟, Ob. Cit, Pág. 365. , ͞LA IMPUTACIÓN OBJETIVA EN EL
DERECHO PENAL͟, Traducción de Abanto, Editorial Idemsa, Lima-Perú, 1997, Pág. 96. VELASQUEZ
VELÁSQUEZ Fernando. Ob. Cit. Pág. 390. VILLA STEIN, Javier. Ob. Cit. Pág. 227. LOPEZ DIAZ Claudia. Ob. Cit.
Pág. 246.
3
ROXIN, Claus. ͞DERECHO PENAL͙͟, Ob. Cit, Pág. 366. , ͞LA IMPUTACIÓN...͟, Ob. Cit, Pág. 97
VELASQUEZ VELÁSQUEZ Fernando. Ob. Cit, Pág. 390. LOPEZ DIAZ, Claudia. Ob. Cit, Pág.67. HURTADO POZO,
José Ob. Cit, Pág. 438.
resultado que afecta el bien jurídico, debe afirmarse la imputación
objetiva, pues no le estaba permitido realizar el incremento del
riesgo.4
4
ROXIN, Claus. ͞DERECHO PENAL͙͟, Ob. Cit, Pág. 367 VELASQUEZ VELÁSQUEZ Fernando. Ob. Cit, Pág.391.
VILLA STEIN, Javier. Ob. Cit. Pág. 228.MUÑOZ CONDE, Francisco/GARCIA ARAN, Mercedes. Ob. Cit, Pág246.
5
ROXIN, Claus. ͞DERECHO PENAL͙͟, Ob. Cit, Pág. 371. , ͞LA IMPUTACIÓN...͟, Ob. Cit, Pág. 105.
LOPEZ DIAZ Claudia. Ob. Cit, Pág. 72. HURTADO POZO, José Ob. Cit, Pág. 436.
6
ROXIN, Claus. ͞DERECHO PENAL͙͟, Ob. Cit, Pág. 373. , ͞LA IMPUTACIÓN...͟, Ob. Cit, Pág. 109.
LOPEZ DIAZ Claudia. Ob. Cit, Pág. 73.
conforme a derecho hubiera conducido con seguridad al mismo
resultado; pues entonces no se ha realizado la superación del riesgo
permitido en el curso real del acontecimiento. Lo determinante en
estos casos no es preguntarse si el resultado se hubiera producido
con una gran probabilidad, aún observando una conducta
reglamentaria; lo que hay que indagar, es si la conducta contraria a la
norma de cuidado elevó el riesgo de producción de un resultado.7
El tercer nivel, dentro del alcance del tipo real, se rige por los
siguientes principios:
7
ROXIN, Claus. ͞DERECHO PENAL͙͟, Ob. Cit, Pág. 379. , ͞LA IMPUTACIÓN...͟, Ob. Cit, Pág. 119.
LOPEZ DIAZ Claudia. Ob. Cit, Pág. 77.
8
ROXIN, Claus. ͞DERECHO PENAL͙͟, Ob. Cit, Pág. 387. , ͞LA IMPUTACIÓN...͟, Ob. Cit, Pág. 132.
LOPEZ DIAZ Claudia. Ob. Cit, Pág. 80.
9
ROXIN, Claus. ͞DERECHO PENAL͙͟, Ob. Cit, Pág. 398. , ͞LA IMPUTACIÓN...͟, Ob. Cit, Pág. 151.
LOPEZ DIAZ Claudia. Ob. Cit, Pág.82..
Son tres los presupuestos sobre los cuales construye Jakobs su
sistema de imputación.10
Los seres humanos en sociedad se contactan e interactúan
funcionalmente, conforme roles estandarizados.
Cualquier criterio de imputación debe diferenciar entre: autor, víctima
y terceros, determinando según sus roles quién lo quebrantó
administrándolo deficientemente y en consecuencia, quien debe
asumir el costo de ese quebranto.
Quienes se mantienen dentro de los límites de su rol, no responde de
un curso lesivo, aún en el caso en que pudiese evitarlo perfectamente,
frente a ello, la teoría de la imputación objetiva es para Jakobs un
primer gran mecanismo de determinación de ámbitos de
responsabilidad dentro de la teoría del delito, que permite constatar
cuando una conducta tiene carácter (objetivamente) delictivo.
Mediante la teoría de la imputación objetiva, por tanto, en opinión de
Jakobs, se determina si concurre una expresión en sentido típica: el
portador del rol se comporta en contradicción con la vigencia de la
norma.
10
JAKOBS, Gunther. ͞LA IMPUTACION OBJETIVA͙͟, Ob. Cit., Pág. 23.
11
CANCIO MELIÁ, Manuel. ͞LA TEORIA DE LA IMPUTACIÓN OBJETIVA Y LA NORMATIZACIÓN DEL TIPO
OBJETIVO͟. En: El sistema funcionalista del derecho penal, Editorial Grijley, Lima- Perú, 2000, Pág. 75. El
mismo, ͞CONDUCTA DE LA VICTIMA͙͟ Ob. Cit., Pág. 66
imputación objetiva no es sino la constatación de quién es garante de
qué. No todo atañe a todos, pero el garante atañe lo que resulte de la
quiebra de esa garantía; y esto rige tanto la comisión como para la
omisión.
Por otro lado, dado que todo daño puede ser puesto en relación con
múltiples condiciones, y dado que el riesgo no permitido causado por
el autor puede afectar a una situación ya amenazada por otros
riesgos, aunque nada impide imputar, el resultado a varios autores, y
aunque el mismo comportamiento puede contener riesgos se hace
preciso determinar cuál es el riesgo que se ha concretado en el
resultado. En este ámbito sitúa Jakobs los supuestos ya conocidos de
riesgo no amparados por el ámbito de protección de la norma, de
concurrencia de un riesgo no amparado por el ámbito de protección de
la norma, de concurrencia de un riesgo más específico incumbencia
de la víctima, consecuencia muy posterior de un daño permanente y
mera modificación del riesgo. Los casos de
Ô Ô se deben resolver en atención al primero en
materializarse del todo.
12
JAKOBS, Gunther ͞IMPUTACIÓN͙͟, Pág. 25. El mismo. ͞DERECHO PENAL͙͟, ob. Cit., Pág. 243 y sgtes. El
mismo ͞LA IMPUTACIÓN OBJETIVA ESPECIALMENTE EN EL AMBITO͙͟, ob. Cit., págs. 213 y sgtes.
13
JAKOBS, Gunther ͞IMPUTACÓN͙͟, Pág. 27. El mismo. ͞DERECHO PENAL͙͟, ob. Cit., Págs. 253 y sgtes. El
mismo. ͞LA IMPUTACIÖN OBJETIVA ESPECIALMENTE EN EL AMBITO͙͟, ob. Cit., Págs. 218 y sgtes.
Existe una prohibición de regreso.- Un comportamiento
estereotipadamente inocuo no constituye participación en una
organización permitida. Se está ante un regreso cuando el
comportamiento inocente de un tercero es reorientado delictivamente,
lo que no debiera comprometerlo.14
!"#$
Un modelo de imputación de responsabilidad sobre la base de roles, no
se pregunta por la posición naturalista de la persona, sino por el tipo
expectativa o deber jurídico que forma parte, implícitamente, del contenido
de un tipo penal concreto, que puede ser defraudada vía acción, o por
omisión. En este marco, el juicio de imputación objetiva cumple un rol
fundamental, dado que, el sistema penal parte de la idea de que el delito es
un proceso de imputación de un hecho y de una sanción a una persona que
la sociedad realiza para satisfacer ciertas necesidades preventivas básicas
, con la aclaración que, no es la
sociedad quien condiciona el status de persona y por ende de lo que crees
es o no necesario para su continuidad, sino es considerar a la persona
como sujeto libre y tendiente a su autorrealización en sociedad, la que
14
ZAFFARONI, Eugenio Raúl/ ALAGIA, Alejandro / SLOKAR, Alejandro Ob. Cit. Tomo I, Pág. 452. PEÑARANDA
RAMOS, Enrique / SÚAREZ GONZÁLES, Carlos/ CANCIUO MEJÍA, Manuel Ob. Cit., Pág. 94.
establece las condiciones necesarias para ese desarrollo. Asimismo, la
imputación objetiva, como juicio normativo ± valorativo, se erige sobre la
base de los principios de autorresponsabilidad y con la delimitación de
ámbitos de organización y responsabilidad. En el presente punto se
desarrollará este modelo de imputación.
15
Cfr. FEIJOO SÁNCHEZ, Bernardo. ͞IMPUTACIÖN OBJETIVA͙͟, Ob. Cit., Pág. 119
contenido es, en la mayoría de los casos, tan impreciso que permite la
justificación de cualquier solución: la elegida previamente y de manera
intuitiva, dándose a veces la circunstancia que distintos autores acuden al
mismo criterio para, ante un mismo supuesto problemático, justificar
soluciones opuestas 16 . Así por ejemplo, Roxin no ha explicado cómo
funciona la norma que tiene el fin de proteger bienes jurídicos y que se ha
convertido en el topo central de los primeros planteamientos la teoría de la
imputación objetiva. Debido a esta inseguridad teórica no es extraño que
cada autor utilice el criterio del fin de protección de la norma como mejor
convenga a las conclusiones a las que se quiere llegar.17
,
los criterios de imputación objetiva de Roxin son útiles para imputar
resultados o para limitar la imputación de resultados, pero no suponen una
auténtica teoría normativa del tipo. En efecto, la estructura formal
consistente en la creación y la concreción del riesgo sólo es válida, como
mucho, para los delitos que recogen, como elemento del tipo, un resultado
lesivo. Pero el tipo, como categoría de la teoría jurídica del delito, no tiene
un carácter formal, sino material. Aunque no se debe negar sus
aportaciones relativas a la creación de un riesgo no permitido en el ámbito
del delito doloso tienen una gran relevancia para una teoría moderna del
tipo. Sin embargo, pese a todo lo dicho, no se pueden obviar los méritos de
Roxin como pionero de la normativización de la tipicidad, que ha ofrecido
unas pautas de solución a ciertos problemas del tipo que no se pueden
desdeñar, aunque precisen una mayor concreción y sistematización. Como
indica Feijoo, no obedece a la causalidad la gran aceptación que han tenido
muchas de las propuestas de Roxin no sólo en la literatura, sino también en
la jurisprudencia, lo que nos da una idea de su gran relevancia práctica.18
16
MARTINEZ ESCAMILLA, Margarita. ͞IMPUTACIÓN OBJETIVA DEL RESULTADO͟, Editorial EDERSA, Madrid ʹ
España, 1992, Pág. XX
17
CORCOY BIDASOLO, Mirentxu. ͞EL DELITO IMPRUDENTE .CRITERIOS DE IMPUTACIÓN DEL RESULTADO͟,
2da. Edición, Editorial B de F, Montevideo ʹ Uruguay, 2005, Págs. 567 y sgtes.
18
Cfr. FEIJOO SÁNCHEZ, Bernardo. ͞IMPUTACION OBJETIVA͙͟, Ob. Cit., Pág. 137.
En lo que respecta al modelo de Jakobs, éste ha separado de una forma
radical la
de la
, individualizando y
estandarizado los tipos de resultado. No obstante, se le objeta este modelo
con relación al tema de los Ô
, en donde
Jakobs define el conocimiento, penalmente relevante en función al rol
social, no formulando un criterio recogido de forma expresa o tácita por una
norma penal; siendo complicada la delimitación de los roles sociales, más
allá de los criterios que nos ofrece el tipo. En ese sentido, es correcta la
observación e Feijoo, que el objeto de imputación y de valoración no es un
rol sino un ciudadano que
.19 A pesar de lo dicho, Jakobs ha desarrollado una serie de ideas
interesantes para determinar el alcance del tipo objetivo en los delitos de
resultado. La idea de la imputación objetiva como el quebramiento de un rol
es una idea rectora que ha ido adquirido gradualmente mayor concreción
por medio de una serie de institutos. A diferencia de Roxin, este autor no ha
buscado casos concretos a los que aplicar soluciones ad hoc, sino que ha
buscado soluciones a problemas generales. Así, aunque alguien haya
creado un riesgo y ese riesgo se haya concretado en el resultado, no existe
una conducta típica, si el autor se puede distanciar objetivamente del hecho
con base en alguno de los siguientes institutos: a) riesgo permitido, b)
principio de confianza, c) consentimiento de la víctima, y, d) prohibición de
regreso. Asimismo, en lo que respecta a la imputación del resultado, o bien
se constata que el resultado es concreción del riesgo típico o se declara
que no es concreción de ese conjunto de condiciones penalmente
relevantes, sino de otras; por lo que, la misma, para Jakobs es un problema
meramente empírico o descriptivo.
19
FEIJOO SÁNCHEZ, Bernardo. ͞IMPUTACIÓN OBJETIVA͙͟, ob. Cit., Pág. 141
Un hecho puede imputarse a un sujeto sólo si constituye la infracción
de un rol socialmente atribuido, complementado con el empleo de
criterios normativos como las capacidades de autodeterminación y
autorresponsabilidad, así como, la creación de un riesgo
jurídicamente desaprobado, el cual, se relaciona con el resultado
acaecido (aspecto normativo de la imputación objetiva)
La imputación objetiva implica admitir que la configuración del injusto
requiere de valoraciones jurídicas específicas, vinculadas a la base
fáctica o empírica (aspecto valorativo de la imputación objetiva).
20
HASSEMER, Winfried. ͞PERSONA, MUNDO Y RESPONSABILIDAD. BASES PARA UNA TEORÍA DE LA
IMPUTACIÓN EN DERECHO PENAL͟. Traducción de Muñoz Conde/Díaz Pita, Editorial Tirant lo Blanch,
Valencia- España, 1999, Pág.
por el simple hecho de causar el resultado o lesión teniendo el conocimiento
de la peligrosidad de su conducta y pudiendo haberla evitado. 21
21
Cfr. FEIJOO SÁNCHEZ, Bernardo. ͞RESULTADO LESIVO͙͟ Ob. Cit., Pág. 267.
22
Cfr. MIR PUIG, Santiago. ͞VALORACIONES, NORMAS Y ANTIJURICIDAD PENAL͟. En: Revista Peruana de
Ciencias Penales, N| 15, editorial Idemsa, Lima ʹ Perú, 2004, Pág. 310.
resultado.
!
"
23
SILVA SÁNCHEZ, Jesús María. ͞NORMAS Y ACCIONES EN DERECHO PENAL͟, Editorial Hammurabi, Buenos
Aires ʹ Argentina, 20003, Págs. 135 ʹ 136.
En ese orden de ideas, la imputación objetiva, se centra en las
valoraciones que se realiza al obrar de un sujeto libre; delimitado por la
observancia de roles, legitimados por la necesidad de posibilitar que todas
las personas puedan autorrealizarse en sociedad.
' c"%#&#%#
Comprobada la causalidad natural, es posible excluir la imputación objetiva
verificando si se ha creado o no un riesgo jurídicamente desaprobado,
aplicando cualquiera de los siguientes principios.
24
BACIGALUPO, Enrique, ͞
, 5ª edición, Editorial AKAL, Madrid-
1998, Pg. 188.
25
JAKOBS, Günter,
Editorial GRIJLEY, Lima- 2001, Pg. 27.
26
ROXIN, Claus,
Tomo I, Editorial CIVITAS, Madrid- 1999, Pg. 371; JAKOBS,
Günter,
Editorial GRIJLEY, Lima- 2001, Pg. 245.
27
ROXIN, Claus,
Tomo I, Editorial CIVITAS, Madrid- 1999, Pg. 371.
En la mayoría de los casos el riesgo permitido se encuentra regulado
normativamente (ejemplo: tráfico automotor, funcionamiento de
industrias, prácticas deportivas, etc.), pero en otros, donde se carece de
dicha regulación (ejemplo: lex artis de la actividad médica, construcción,
cuidado de niños, etc.), la determinación del riego permitido dependerá
del juicio de ponderación de bienes jurídicos que se haga28 . Por otro
lado, también debe incluirse aquellos casos en los que el elemento
preponderante es la ³normalidad social´ de la conducta que genera el
riesgo.29 Ejemplo: el sobrino que con el propósito que el tío muera lo
envía a pasear bajo una tormenta.
Además, es posible que se presenten supuesto de %" $'
$" que sí admiten la imputación. Por ejemplo, el legislador
permite que en la actividad de establecimientos peligrosos, en casos de
utilidad social, tráfico moderno, se corra un riesgo hasta cierto límite y
solo podrá haber imputación si la conducta del agente significa un
aumento del riesgo permitido.30
28
BACIGALUPO, Enrique, ͞
, 5ª edición, Editorial AKAL, Madrid-
1998, Pg. 190.
29
CANCIO MELÍA en DÍAZ ARANDA/CANCIO MELÍA,
Buenos Aires -2004, Pg. 23.
30
ROXIN, Claus,
Editorial REUS,
Madrid-1976, Pg. 133.
31
BACIGALUPO, Enrique, ͞
, 5ª edición, Editorial AKAL, Madrid-
1998, Pg. 190.
de su cuerpo 32 . Por lo tanto, hay que excluir la imputación de la
conducta, porque sería algo absurdo prohibir acciones que no empeoran,
sino que mejoran el estado del bien jurídico protegido. Lo problemático
está en qué medida el sujeto reduce el riesgo. Exigirle al sujeto que
optimice sus posibilidades de protección estará en función a si el autor es
garante o no de la protección del bien jurídico, por ello, parece razonable
que en dichos supuestos opere e consentimiento presunto.33
'*
No cabe imputación a la conducta cuando el sujeto obra confiado en que
los demás actuarán dentro de los límites del riesgo permitido. Quien
32
MIR PUIG, ͞
Editorial B de f, Montevideo ʹ Buenos Aires- 2004, Pg.255. ͞En
este ejemplo puede resultar discutible si se entiende que la desviación del golpe no sólo disminuye un riesgo
para el bien jurídico de la vida, sino que también crea un riesgo en otro bien jurídico distinto, como el de la
salud e integridad física. Podría, entonces, resolverse el caso afirmando la imputación objetiva de la lesión y
apreciando a continuación la eximente de estado de necesidad. En cambio, la negación de la imputación
objetiva podrá mantenerse si se contempla la lesión a la salud o la integridad física no como un aliud, sino
como un minus respecto a la muerte de la misma persona͟.
33
BACIGALUPO, Enrique, ͞
, 5ª edición, Editorial AKAL, Madrid-
1998, Pg. 191.
34
MIR PUIG, ͞
http://crimenet.urg.es/recpc/recpec05-05.pdf, Pg. 16.
realiza un comportamiento riesgoso, en general lícito, actúa confiado en
que, quienes participan con él, van actuar conforme a las reglas
preexistentes. Ejemplo: El médico cirujano espera que el material
quirúrgico que emplea en una intervención, haya sido esterilizado por el
personal sanitario. Es requerible este principio sólo si el sujeto ³que
confía a de responder por el curso causal en sí, aunque otro lo conduzca
a dañar mediante un comportamiento defectuoso´35. Debe agregarse que
este principio de confianza no estaría sólo limitado al deber de cuidado
propio de los delitos imprudentes, pues es también posible en los delitos
dolosos. Sin embargo, no todos coinciden en que este principio forme
parte de la teoría de la imputación objetiva y que, en realidad, sirve
exclusivamente para la determinación y limitación de los deberes de
cuidado no establecidos positivamente.
Resulta necesaria una división del trabajo para que ³cada participante no
tenga que controlar todas las posibilidades de influencia, sino sólo
determinadas, y éstas sólo con atención no dividida´ 36 . Siendo así
decaería la posibilidad de confianza permitida, por ejemplo, cuando al
competente en sí le falte el conocimiento de las reglas o la posibilidad
seguirlas, o cuando es función de un participante compensar el
comportamiento defectuoso de otros. Tiene importancia práctica ante los
constantes , donde las consecuencias de nuestras
acciones dependen de personas que desconocemos y en actividades o
trabajos peligrosos que se basan en un reparto de funciones en beneficio
social. ³El principio de confianza no sólo posibilita contactos anónimos
sino que también permite organizar una tarea común sin que esta se vea
impedida por el temor a que se responda por hechos defectuosos
ajenos´.37
35
JAKOBS, Günter, ͞
Madrid-1995,
Pg. 254.
36
JAKOBS, Günter, ͞
Madrid-1995,
Pg. 255.
37
FEIJOO SÁNCHEZ, Bernardo, !
Monografías Penales 2, Instituto
Peruano de Ciencias Penales ʹ GRIJLEY, Lima -2002, Págs. 300-3001.
'+
Esta teoría ha evolucionado desde la antigua formulación de la
prohibición de regreso entendida como una ³condición previa´ para limitar
a la causalidad, hasta su actual formulación en el marco de la imputación
objetiva.38 En su formulación anterior se trataba de casos en los que con
posterioridad a una conducta imprudente se producía un comportamiento
doloso. En la actualidad, la prohibición la prohibición de regreso se
constituye como un criterio delimitador de la imputación de la conducta
que de modo estereotipado es inocua, cotidiana, neutral o banal y no
constituye participación en el delito cometido por un tercero39. Ejemplo:
el comerciante que le vende a otro un cuchillo de cocina no quebranta su
rol aunque el comparador le exprese que lo usará para cometer un
homicidio.40 Por otro lado, los (entrenamiento,
formación especial) que pueda tener el sujeto no han de tomarse en
cuenta 41 . Ejemplo: Un estudiante con conocimientos avanzados en
biología que en sus ratos libres trabaja como mozo en un restaurante y al
momento de servir un menú, se percata de una sustancia venenosa y a
pesar de ello lo sirve.
38
REYES ALVARADO, Yesid, ͞!
Editorial TEMIS, Bogotá - 1994, Págs. 320-330.
39
JAKOBS, Günter,
Editorial GRIJLEY, Lima- 2001, Pg. 30. ;
GARCÍA CAVERO, Percy, ͞
, Editorial ARA, Lima-2003, Pg. 425.
40
ZAFFARONI/ALACIA/SLOKAR, "
Editorial EDIAR, Buenos Aires -
2005, Pg. 397.
41
JAKOBS, Günter,
Editorial GRIJLEY, Lima- 2001, Pg. 64.
se expresaría como un delito de omisión de auxilio u omisión de
denuncia (art. 407, Código penal).
',;
Existirá imputación al ámbito de competencia de la víctima, si es la
misma víctima quien con su comportamiento contribuye de manera
decisiva a la realización del riego no permitido42. Ejemplo: quien entrega
una sustancia peligrosa y el que lo recibe lo consume y se ve afectado en
su salud. La jurisprudencia nacional, excluye de la imputación objetiva los
supuestos en los que la creación del riesgo no recae en manos del sujeto
activo sino de los mismos sujetos pasivos:
³Quien organiza un festival de rock con la autorización de la autoridad
competente, asumiendo al mismo tiempo las precauciones y seguridad a
fin de evitar riesgos que posiblemente puedan derivar de la realización de
dicho evento, porque de ese modo el autor se está comportando con
diligencia y de acuerdo al deber de evitar la creación de riesgos; que, de
otra parte, la experiencia enseña que un puente colgante es una vía de
acceso al tránsito y no una plataforma bailable como imprudentemente le
dieron uso los agraviados creando así sus propios riesgos de lesión; que,
en consecuencia, la conducta del agente de organizar un festival de rock no
creó ningún riesgo jurídicamente relevante que se haya realizado en el
resultado, existiendo por el contrario una autopuesta en peligro de la
víctima, la que debe asumir las consecuencias de la asunción de su propio
riesgo´.43
'c"%#&$%
Los criterios normativos señalados por la teoría de la imputación objetiva no
sólo están referidos a la determinación de la tipicidad de la conducta, sino
que también ofrece reglas para precisar que, luego que se haya afirmado
42
JAKOBS, Günter,
Editorial GRIJLEY, Lima- 2001, Pg. 32;
CANCIO MELIÁ, Manuel, #
Barcelona-2001, Pg. 284.
43
Ejecutoria Suprema del 13 de abril de 1998, Exp. 4288-97, Ancash, en PRADO SALDARRIAGA, ͞
, 1999, Pg. 99
que la conducta es típica, en qué supuestos el resultado producido puede
ser imputado a la conducta (
Ô
Ô
Ô . De lo que se trata es de explicar el resultado
que se ha producido y sólo podrá relacionarse el resultado con la conducta
cuando ésta sea un factor causal determinante, de manera que adquiere
importancia el análisis cuando, a lado de la conducta típica, ocurre otra
explicación alterna como podría ser un accidente o la conducta de un
tercero44.
44
DÍAZ ARANDA/CANCIO MELÍA,
Buenos Aires -2004,
Págs. 32-33.
45
GARCÍA CAVERO, Percy, ͞
, Editorial ARA, Lima-2003, Pg. 447.
46
MIR PUIG, ͞
Editorial B de f, Montevideo ʹ Buenos Aires- 2004, Pg.257
conducta47. Ejemplo: el que hace caer a otra persona al mar para que
muera ahogado, pero al precipitarse se golpea en una roca y muere.
En este supuesto habrá imputación.
''c
"
Resulta relevante, a efectos de la imputación objetiva, las
modificaciones de la causalidad natural siempre y cuando esta genere
un aumento o anticipe en el tiempo el resultado, mediante la
intensificación del peligro48. Se trata de los supuestos de $$%#&
#% por acciones humanas autónomas. Ejemplo: la víctima
herida mortalmente que recibe un nuevo disparo de un tercero, y a
consecuencia de éste, fallece. ³Se produce en estos casos una
desviación del curso causal que, en cuanto no quepa contra él ex ante,
no puede imputarse a la conducta inicial, por mucho que esta entrañara
un riesgo suficiente de causar la muerte de otro modo´49.
'*4
Son varios los supuestos de los resultados producidos a largo plazo50:
casos de ®- $". en los que tras una primera
lesión se produce un daño permanente que origina una consecuencia
lesiva ulterior. Ejemplo: quien causa una lesión grave a un cambista,
que le inhabilita caminar y años después, esta persona, al ser asaltada
en la vía pública, y ante su imposibilidad de huir, es ejecutada por los
asaltantes. !
Ô los llamados ®- $. en los que
el resultado está co-determinado por la persistencia de una lesión inicial
no curada y un factor causal externo. Ejemplo: El paciente que ingresa
47
BACIGALUPO, Enrique, ͞
, 5ª edición, Editorial AKAL, Madrid-
1998, Pg. 197. Aquí la problemática no es tanto el error sino la realización del riesgo en el resultado.
48
ROXIN, Claus,
Tomo I, Editorial CIVITAS, Madrid- 1999, Pg. 369.
49
MIR PUIG, Santiago, ͞
Editorial B de f, Montevideo ʹ Buenos Aires- 2004,
Págs. 257-258.
50
GÓMEZ RIVERO, María,
$
!% Valencia- 1998, Págs. 17-18.
al hospital con una intoxicación vitamínica originada por un error de un
farmacéutico y fallece de una gripe contraída en aquel nosocomio.
casos de ®$% $/. en los que la víctima sufre
daños que acorta su expectativa de vida. Ejemplo: sujetos víctimas de
transmisión del virus del SIDA, supuestos en los que se discute si es
posible imputar al que provocó el contagio, no sólo la enfermedad sino
el posterior resultado muerte hacia el que la víctima evoluciona.
Se puede considerar que en los dos primeros casos se excluye la
imputación del resultado, pues lo contrario implica ampliar
excesivamente el ámbito de la punibilidad hasta incluso alcanzar
resultados sólo fundamentales con una explicación inequívocamente
versarista que responsabilice al primer al primer agente de cualquier
consecuencia vinculada causalmente a su conducta. En el caso de los
resultados tardíos, que presentan una complejidad mayor, se afirma la
imputación del primer acto (por tentativa o imprudencia), pero es muy
discutido si se podrá imputar el efecto tardío, pues ello dependerá de si
se trata de un riesgo a la vida que afecta a la víctima o si ésta ha
omitido adoptar medidas de protección (en cuyo caso asumirá el riesgo
de daños posteriores), de si se trata de supuestos en los que la
aparición de la consecuencia tardía no supone la posibilidad de adoptar
dichas medidas o no sean exigibles a la víctima, hipótesis en el que sí
se podrá imputar el resultado al causante del daño original 51 . Sin
embargo, el transcurso del tiempo puede hacer esta solución
(cosa juzgada, prescripción, etc.).
'+ù
Para la configuración de la imputación, es necesario identificar que el
resultado generado por el peligro, se halle presente en el tipo penal. El
resultado debe estar comprendido dentro del ° $##&
51
JAKOBS, Günter, ͞
Madrid-1995,
Pg. 277.
$" donde se va a prever las conductas delictivas.52 Ejemplo:
el sujeto que mata a otro y la anciana madre de la víctima, al recibir la
noticia de su muerte, fallece de una falla cardiaca. La muerte de la
madre no le es imputable objetivamente al autor pues ³la norma penal
que tipifica el delito de homicidio pretende proteger la vida, pero sólo en
una esfera de inmediatez con las acciones típicas´53. En consecuencia,
la muerte de la anciana queda fuera de la esfera de protección de la
norma. También es posible utilizar este criterio en los supuestos que el
riesgo no permitido no se realiza en el resultado cuando este se
produce por un riesgo general normal (ejemplo: el lesionado por otro
que muere en el incendio de un hospital) y cuando el riesgo no
permitido se produce más tarde sobre una víctima que en el momento
de la creación del riesgo no estaba amenazada por éste (ejemplo: quien
se pasa una luz roja y a dos cuadras de distancia atropella a otro
causándole lesiones, en el momento que ya conducía conforme al
reglamento de tránsito)54.
',c
La responsabilidad penal por el producto corresponde a los supuestos
de comercialización de ciertos productos peligrosos para la salud, cuyo
resultado puede identificar dos momentos 55 : cuando el producto
peligroso es ofrecido al mercado (art. 288, Código Penal) y cuando el
producto ya ha sido utilizado y se ha causado lesiones o muertes
dolosas o imprudentes. Así, estas
marcadas
por la complejidad de la elaboración y distribución de un determinado
52
MUÑOZ CONDE/GARCÍA ARÁN,
&
5ª edición, Valencia - 2002, Pg. 231.
53
GOMEZ BENITEZ, José,
Editorial CIVITAS, Madrid-
1987, Pg. 190.
54
BACIGALUPO, Enrique, ͞
, 5ª edición, Editorial AKAL, Madrid-
1998, Págs. 195 y 196.
55
CORCOY BIDASOLO, Mirentxu,
#
' (
Barcelona -1996, Pg. 247.
producto, pueden plantear problemas de prueba sobre la causalidad y
consecuentemente, de la imputación del resultado; sin embargo, han
motivado que la doctrina admita una amplia posibilidad de imputación
del resultado, incluso si fracasara la Ô
aunque es
un tema muy controvertido. Ejemplo:
, Ô!
"entre millares de usuarios de pulverizadores para la protección del
cuero se observó la aparición de unos cuarenta casos de edemas
pulmonares# Ô
ÔÔ $ ), Ô Ô
"distribución de aceite de colza ±no destinado a la alimentación
humana sino a actividades industriales y casi, exclusivamente, a la
siderúrgica- que fue desnaturalizado con anilina, mayoritariamente por
vendedores ambulantes, que provocó trescientos treinta muertos y
quince mil afectados, a pesar que no se puedo reproducir
experimentalmente ni conocer el concreto mecanismo causal que
originó las muertes). En los dos últimos casos, sólo existía una
coincidencia temporal (en el caso del uso del spray) o una relación
estadística llamativa (entre la aparición de síndromes tóxicos y la
distribución del aceite). Los tribunales ± alemán y español,
respectivamente- tuvieron que decidir cómo debe probarse una !
. Así, si bien un enunciado estadístico no es una ley
causal sino a lo sumo un indicio de su existencia, entonces la admisión
de una ley causal por el juzgador no es un acto de libre apreciación de
la prueba, sino una particular decisión judicial. ³Las ciencias empíricas
no disponen de estándares de validez general para la prueba de
hipótesis causales generales (leyes causales). Por esta razón, un
Tribunal puede basar su sentencia en una hipótesis causal que
reconozca suficientemente confirmada por un sector representativo de
la ciencia empírica correspondiente´56.
56
PUPPE, Ingeborg,
Barcelona - 1996, Pg. 229
'& '
En la ciencia peruana es mayoritaria la opinión que esta es una causa
de justificación. Sin embargo, se puede considerar que es un supuesto
de %# "%#& (atipicidad) pues, ³cuando hay
una obligación específica de actuar para el sujeto, no se trata ya de un
permiso, sino que cometería delito si no actuara´ (art. 20 del Código
Penal)57 . En estos casos se presentaría una grave contradicción: no
actuar sería tan típico como actuar. Se considera que el resultado que
genera una conducta amparada por el cumplimiento de deberes no se
encuentra dentro del ámbito de protección de la norma. Ejemplo: el
policía tiene la obligación de detener, en consecuencia, la limitación a la
libertad que realiza, queda fuera de la esfera de protección de la norma
en el tipo penal de secuestro. Sería posible entender que el actuar bajo
el cumplimiento de un deber sea un riesgo permitido que excluye la
imputación objetiva de la conducta, aunque se considera también como
una conducta cotidiana dentro de los alcances de la prohibición de
regreso.
® %Ô
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Ô Ô
Ô ÔÔ ÔÔ
Ô
Ô Ô
Ô
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59
MUÑOZ CONDE/GARCÍA ARÁN,
&
5ª edición, Valencia - 2002, Pg. 344
60
Sala Penal R. N. 1346-97 Ica, en ROJAS VARGAS, Fidel, )
Editorial GACETA JURÍDICA,
Lima- 1999, Pg. 142
61
GOMEZ BENITEZ, José,
Editorial CIVITAS, Madrid-
1987, Pg. 402.
las que la autoridad puede emplear la violencia sin necesidad de haber
sido objeto de agresión directa.62
En el campo de las $# "0#1 2%$3$'# es también
operativo este supuesto de ausencia de imputación objetiva en relación
a las lesiones que se causen. En el $" "0#
que origine una afectación a la salud, la ausencia de imputación estará
en relación a las $' $°& dentro de los márgenes del
riesgo permitido de las intervenciones quirúrgicas. Si se trata de una
$#& 2%$3$'# ° $0%# (v. gr. Intervenciones
cosméticas, ablación de órganos y tejidos del donante ± en el que el fin
terapéutico está sólo en relación al paciente que recibe el órgano-) las
lesiones causadas no son atípicas sino que están justificadas por el
ejercicio profesional y limitadas por el consentimiento del paciente. Para
los $ &$' 4%" existe la ley 28189
que precisa el procedimiento y deberes de los médicos.
Se habla de #&$ cuando dos o más deberes coinciden
de tal manera en una situación concreta que no es posible cumplir uno
de ellos sin lesión del otro o de los otros.63 Ejemplo: el médico de la
emergencia de un centro hospitalario que recibe a tres heridos graves
que requieren intervenciones quirúrgicas de urgencia y,
necesariamente tiene que elegir a uno sólo para la intervención, tiempo
en el que los otros pueden morir. Se precisa que en este caso, el
médico con la sola intervención está cumpliendo con su deber, por
ende, su conducta es atípica. El sujeto al cumplir uno de sus deberes
específicos está cumpliendo con el deber derivado de su cargo, aunque
en dicho instante se lesionen otros deberes, aun así no existirá
imputación objetiva. En verdad, ³en un estado de derecho todas las
colisiones de deberes que puedan plantearse son falsas o aparentes.
Siempre que aparecen dos deberes en juego, uno de ellos debe ser
62
MUÑOZ CONDE/GARCÍA ARÁN,
&
5ª edición, Valencia - 2002, Pg. 344
63
STRATENWERTH, Günter, ͞
! *#*+ !, Editorial HAMURABI,
Buenos Aires - 2005, Pg. 251.
preferido al otro, de modo que en ese plano no hay conflictos ni
colisiones, porque siempre debe haber un deber que prevalezca´64.
64
ZAFFARONI/ALACIA/SLOKAR, "
Editorial EDIAR, Buenos Aires -
2005, Pg. 375-376
65
HURTADO POZO, José, "
, Editorial GRIJLEY, Lima-2005, Pg. 571.
66
MIR PUIG, Santiago, ͞
Editorial B de f, Montevideo ʹ Buenos Aires- 2004,
Pág. 479.
67
ZAFFARONI, Eugenio, "
Editorial EDIAR, Buenos Aires -1987, Pg. 464.
68
VELASQUEZ VELAZQUEZ, Fernando, "
Editorial TEMIS, Bogotá-
2002, Pg. 349.
'* '
El Código Penal de 1991 prevé en el artículo 20 numeral 10 al
#" como causa de exención de responsabilidad penal. El
Anteproyecto de la parte general del Código Penal del 2004 mantiene la
fórmula. En la dogmática penal, la fundamentación de su efecto
excluyente de responsabilidad ha experimentado una evolución: como
causa de exclusión de la antijuricidad, como causa de exclusión de la
tipicidad y de ambas a la vez.
Se ha planteado la configuración del consentimiento como excluyente
de la %$#6 cuyo fundamento reside en la renuncia legitimada
por el derecho de autodeterminación del beneficiario por la protección
del bien jurídico frente al atentado, de lo que se deriva que retrocede la
norma de prohibición. ³Esta posibilidad se seguiría del hecho de que
para el ordenamiento jurídico no existe motivo alguno para proteger
bienes jurídicos que su titular conscientemente ha abandonado a la
intervención de terceros´ 69 . Otra postura pretende dirigir la eficacia
justificante del consentimiento a partir del principio de ponderación de
valores, por lo que lo justificante se daría en los supuestos en que el
ejercicio de la libertad de disposición del titular sería el valor
preponderante. Así, entre la posibilidad del individuo de consentir la
afectación de sus bienes jurídicos, en cuanto parte integrante de su
libertad de autodeterminación, y el bien jurídico protegido habría
colisión de intereses; de ello el consentimiento como causa justificante
se entendería sólo cuando la libertad del individuo para disponer sus
propios bienes jurídicos resulte preponderante70.
La doctrina mayoritaria ha identificado en el consentimiento una doble
eficacia: 71 el consentimiento como excluyente de la antijuridicidad y
69
DE LA GÁNDARA VALLEJO, Beatriz, #
Editorial COLEX,
Madrid-1995, Pg. 68
70
DE LA GÁNDARA VALLEJO, Beatriz, #
Editorial COLEX,
Madrid-1995, Pg. 70
71
CALDERÓN CEREZO/CHOCLÁN MONTALVO,
!
Editorial BOSH,
Barcelona- 2001, Pg. 191
como excluyente de la tipicidad. Al primero, denominado
#"$"#4, se eliminaría la antijuridicidad en
los casos ³que el consentimiento de la víctima tiene lugar en hechos
que atacan un bien jurídico del que puede disponer su titular, pero cuya
lesión no desaparece por virtud del consentimiento´72. El consentimiento
sería en este caso una causa de justificación. Ejemplo: el que daña,
destruye o inutiliza una cosa con el consentimiento del propietario
(daños, art.205. Código penal). Al segundo, denominado #%$7', la
exclusión de la tipicidad se daría en los casos en los que el tipo legal
presupone un obrar contra o sin la voluntad del afectado. Pa estos
supuestos bastaría sólo la capacidad natural para consentir Ejemplo: la
violación de domicilio (art. 159. Código penal: ³el que permanece allí
rehusando la intimación que le haga quien tenga derecho a formularla´).
Por otro lado, existe una tendencia que entiende al consentimiento sólo
como excluyente de tipicidad, y por ende como figura que excluye la
"%#& . Se deniega la distinción entre dos instituciones
que tengan diferentes funciones en la imputación penal, afirmándose
más bien la concreción de una figura unitaria del consentimiento como
excluyente del desvalor del resultado y con él, el desvalor de la acción.
³Esta teoría considera que cuando el bien es disponible se trata de
proteger el ámbito de dominio del titular; en todos los casos en que
concurre un consentimiento consiente y libre no hay necesidad de
intervención del Derecho penal, quedan fuera del ámbito de protección
de la norma y con ello se excluye la imputación objetiva, pues la libre
determinación del titular prevalece sobre el interés social en la
conservación del sustrato material´74.
72
MIR PUIG, Santiago,
-
. PPU, Barcelona-
1985, Pg. 447.
73
DE LA GÁNDARA VALLEJO, Beatriz, #
Editorial COLEX,
Madrid-1995, Pg. 75.
74
CALDERÓN CEREZO/CHOCLÁN MONTALVO,
!
Editorial BOSH,
Barcelona- 2001, Pg. 192.
En cuanto al Ä" °## del consentimiento, éste no es de
aplicación general. No se aceptará en el caso de Ô
ÔÔ ³puesto que en ellos se protegen bienes independientes de
la voluntad de un individuo, aunque supongan que la acción recae
sobre una persona concreta´ 75 . Ejemplo: en el delito de violencia y
resistencia a la autoridad (art. 365. Código penal) el consentimiento de
ésta no excluye el tipo. Por ello contrario, el consentimiento podrá
aceptarse en Ô
siempre que sean
exclusivamente privados y renunciables. Ejemplo: delitos contra el
patrimonio76, contra el honor.
® Ô Ô Ô
Ô Ô
!
ÔÔ Ô
Ô
Ô Ô
Ô
'.. En otro caso: ®
Ô
Ô
Ô Ô Ô
Ô
Ô !Ô ÔÔ
Ô
Ô '.)
75
MIR PUIG, Santiago, ͞
Editorial B de f, Montevideo ʹ Buenos Aires- 2004,
Pág. 508.
76
ARMAZA CALDOS, Julio, 1998, Pg. 130. En relación a este bien jurídico deferencia supuestos de atipicidad y
justificación.
77
Ejecutoria del 31 de marzo de 1998, Exp. 378-98, en GACETA JURÍDICA, ͞/
, Lima- 2001, Pg. 81.
78
Exp. 4165-98 Lambayeque. Chiclayo 30 de noviembre de 1998, en ACADEMIA DE LA MAGISTRATURA,
01Lima -2000, Pg.275.
Código Penal). En el delito de la problemática es muy
compleja, pero se cree que el artículo 20 numeral 10 del Código Penal
que admite con carácter general la eficacia eximente del
consentimiento, puede también comprender, de manera limitada, casos
como los de esterilizaciones voluntarias, cirugía transexual o las
lesiones en prácticas deportivas (ejemplo: boxeo). En el caso específico
de la Ô ! Ô
o tejidos humanosla extracción
y procesamiento de órganos y tejidos de Ô requieren
consentimiento por escrito ante el notario público de manera libre,
consiente y desinteresada (art. 10, numeral 4, Ley 28189); la extracción
y procesamiento proveniente de Ô Ô% requieren la
previa y expresa voluntad de donar para después de su muerte y de
producirse la muerte y no haberse expresado la voluntad, el
consentimiento podrá ser otorgado por los parientes más cercanos,
salvo el consentimiento haya sido obtenido de manera viciada. Ejemplo:
consentimiento otorgado por el representante de un donante vivo menor
de edad o por lucro. En el caso de la violación sexual de menores de 14
años, el consentimiento carece de eficacia, pues el legislador presume
que está incapacitado de hacerlo.
®!
ÔÔ Ô
Ô Ô Ô Ô Ô
ÔÔÔ ÔÔ Ô %Ô
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Ô
Ô
Ô Ô
Ô ÔÔ
! Ô Ô / Ô
ÔÔ Ô
Ô
Ô Ô
Ô
%
%Ô
Ô '.0
79
Exp. 1877-1998, en ACADEMIA DE LA MAGISTRATURA,
02, Lima 2000, Pg.180.
En el consentimiento se puede describir los siguientes
a
efectos de la exclusión típica: capacidad del sujeto pasivo de entender
la situación en la que se produce el consentimiento; el consentimiento
debe ser anterior a la acción; y, el consentimiento no debe de provenir
de un error ni haber sido logrado mediante amenaza.
80
JESCHECK/WEIGEND, ͟
5ª edición, Editorial COMARES, Granada-
2002, Pg. 410; MUÑOZ CONDE/GARCÍA ARÁN,
&
5ª edición, Valencia - 2002,
Pg. 351; VELASQUEZ VELAZQUEZ, Fernando, "
Editorial TEMIS,
Bogotá-2002, Pg. 301.
81
ROXIN, Claus,
Tomo I, Editorial CIVITAS, Madrid- 1999, Pg. 535.
disponer su consentimiento de manera libre y con una perfecta
conciencia en relación al alcance de su decisión.
* #%$%5#%##'
82
RODRIGUEZ DELGADO, Julio,
3 #
Editorial GACETA JURÍDICA,
Lima- 2004, Pg.829
83
MIR PUIG, Santiago, ͞
Editorial B de f, Montevideo ʹ Buenos Aires- 2004,
Pág. 515.
84
WELZEL, Hans. Derecho penal alemán. Parte General, trad.de la 6° ed.Alemana de Conrado A. Finzi,
Depalma, Buenos Aires. 1976_pág 83
sucede que en algunos casos esas acciones seleccionadas y halladas en
el tipo van a carecer de relevancia social por ser muy comunes en la
sociedad. ³Aquellas acciones que se mueven dentro de lo que
históricamente ha llegado a ser el orden ético-social de la vida en
comunidad, y que por tanto son ³socialmente adecuadas´, no pueden
encajar nunca en un tipo, aunque según su tenor literal se las pudiera
subsumir en sí mismo´85
85
ROXIN, Claus. Derecho penal. Parte General, trad.de el 2 ° ed. Alemana por Diego-Manuel Luzón
Peña/Miguel Diaz García Conlledo/Javier de Vicente Resemal, reimpresión a la 1° ed., Civitas, Madrid.
1999_pág 293, num. 33
86
WELZEL, Hans. Derecho penal alemán. Parte General, trad.de la 6° ed. Alemana de Conrado A. Finzi,
Depalma, Buenos Aires. 1976_pág 83
87
JECHECK, Hans-Heinrich/WEIGEND, Thomas. Tratado de derecho penal parte general, 5° ed. Renovada y
ampliada, trad. De Miguel Olmedo Cardenote, Comares, Granada. 2002_pág 269
88
MUÑOZ CONDE, Francisco/ GARCIA ARÁN, Mercedes. Derecho Penal. Parte General, 5° ed. Revisada y
puesta al día, Tirant lo Blanch, Valencia. 2002_pág 257
conflictos con las normas penales que las prohíben. Se ha generado
diferentes posturas en relación a la ubicación de la adecuación social
dentro de la teoría del delito. WELZEL reconoce que las insuficientes
distinciones entre la adecuación social y las causales de justificación
tuvieron un peso gravitante sobre la evolución y desarrollo de la teoría de
la adecuación social, en un tiempo como
Ô
89 para
luego, producto de las investigaciones de HIRSCH, incorporarla como
Ô ÔÔ0, Se le ha identificado también como
Ô
0- y como criterio interpretativo de los tipos penales cuya
redacción es excesivamente amplia 92 . También se ha considerado
rechazar la adecuación social debido a sus imprecisiones, siendo
peligrosa para la seguridad jurídica y superflua en relación con los
métodos reconocidos de interpretación 93 . La critica que se dirige a la
teoría de la adecuación social también considera que esta ³tiende un
puente a la ética social´ 94 . Otros la aceptan, pero consideran que ³la
fundamentación de su operatividad en Derecho Penal ha de ser jurídica´95.
En definitiva, consideramos que la teoría de la adecuación social es un
antecedente histórico dogmatico a la teoría de la imputación objetiva96
89
ROXIN, Claus. Derecho penal. Parte General, trad.de el 2 ° ed. Alemana por Diego-Manuel Luzón
Peña/Miguel Díaz García Conlledo/Javier de Vicente Resemal, reimpresión a la 1° ed., Civitas, Madrid.
1999_pág 293
90
ROXIN, Claus. Derecho penal. Parte General, trad.de el 2 ° ed. Alemana por Diego-Manuel Luzón
Peña/Miguel Díaz García Conlledo/Javier de Vicente Resemal, reimpresión a la 1° ed., Civitas, Madrid.
1999_pág 293, núm. 34
91
ROXIN, Claus. Derecho penal. Parte General, trad.de el 2 ° ed. Alemana por Diego-Manuel Luzón
Peña/Miguel Díaz García Conlledo/Javier de Vicente Resemal, reimpresión a la 1° ed., Civitas, Madrid.
1999_pág 293, núm. 34
92
MUÑOZ CONDE, Francisco/ GARCIA ARÁN, Mercedes. Derecho Penal. Parte General, 5° ed. Revisada y
puesta al día, Tirant lo Blanch, Valencia. 2002_pág 257
93
ROXIN, Claus. Derecho penal. Parte General, trad.de el 2 ° ed. Alemana por Diego-Manuel Luzón
Peña/Miguel Díaz García Conlledo/Javier de Vicente Resemal, reimpresión a la 1° ed., Civitas, Madrid.
1999_pág 293, núm. 34
94
ZAFFARONI, Eugenio Raúl. Tratado de derecho penal. Parte general, Ts. II y III, Ediar, Buenos Aires.
1981_pág 491
95
MIR PUIG, Santiago. Derecho Penal. Parte General(fundamentos y teoría del delito), 2°ed.,PPU, Barcelona.
1985_ pág. 460
96
CANCIO MELIÁ, Manuel. Líneas básicas de la imputación objetiva, Ediciones Jurídicas Cuyo, Mendoza.
2001_pág. 74 y 77
*
97
ZAFFARONI, Eugenio Raúl/ALAGIA, Alejandro/SLOKAR, Alejandro. Derecho penal. Parte general. Ediar.
Buenos Aires. 2000_ pág. 461
98
ZAFFARONI, Eugenio Raúl/ALAGIA, Alejandro/SLOKAR, Alejandro. Derecho penal. Parte general. Ediar.
Buenos Aires. 2000_ pág. 473-475
99
ZAFFARONI, Eugenio Raúl/ALAGIA, Alejandro/SLOKAR, Alejandro. Derecho penal. Parte general. Ediar.
Buenos Aires. 2000_ pág. 475-480
100
ZAFFARONI, Eugenio Raúl/ALAGIA, Alejandro/SLOKAR, Alejandro. Derecho penal. Parte general. Ediar.
Buenos Aires. 2000_ pág. 480-484
afectación insignificante del bien jurídico. Aquí se desarrolla el principio de
la insignificancia. Ejemplo: el conductor de un vehículo de transporte
colectivo que lleva al sujeto cien metros más adelante, haciendo caso
omiso del aviso de bajar, no comete privación ilegitima de libertad;
propinas a los servidores públicos con motivo de Navidad; etc.101. Además
agrega el criterio de la imputación como pertenencia al agente basada en
la dominabilidad del hecho por parte del autor y en la exigencia de aporte
no banal del partícipe.
101
ZAFFARONI, Eugenio Raúl. Tratado de derecho penal. Parte general, Ts. II y III, Ediar, Buenos Aires.
1981_pág 555.
102
RUSCONI, Maximiliano. Los limites del tipo penal, Un análisis de la tipicidad conglobante, Ad-Hoc, Buenos
Aires. 1992-pág. 103
103
COUSIÑO MAC IVER, Luis. Derecho penal chileno. Parte general, T. II, Editorial Jurídica de Chile, Santiago.
1979-pág. 114.
104
NOVOA MONREAL, Eduardo. Causalismo y finalismo en derecho penal, 2° ed. Temis, Bogotá. 1982-pág.
125
penal brasilera, Ô expresa que no adopta las distinciones hechas por
ZAFFARONI entre tipicidad legal y tipicidad penal105. MIRABETE se refiere
a ella brevemente106.
*!'#&#
Sabido es que los controles de l política criminal está relacionado con el
modelo de estado y sociedad donde se pretende llevar a cabo la misión
105
TOLEDO, Francisco de Asís. Principios básicos del Direito penal. 3° ed. , Saraiva, Sao Paulo.1987-pág. 115
106
MIRABETE, Julio Fabrini. Manual de direito penal. Parte general, Volumen I, Atlas, Sao Paulo. 1988-pág.
118
107
ZAFFARONI, Eugenio Raúl/ALAGIA, Alejandro/SLOKAR, Alejandro. Derecho penal. Parte general. Ediar.
Buenos Aires. 2000_ pág. 462
108
VILCAPOMA BUJAICO, Walter. ͞Recensión͟, en Revista Peruana de Doctrina y Jurisprudencia Penales,
N°4 Grijley- Instituto Peruano de Ciencias Penales, Lima. 2003-pág. 603-604
³política´ de organizar la materia delincuencial. En tal sentido, en el Perú,
según la constitución política (art. 43) es una república democrática, social,
independiente y soberana, su gobierno es unitario, representativo y
descentralizado, y se organiza según el principio de separación de poderes.
109
En este sentido: NOVOA MONREAL, Eduardo. ͞ALTERNATIVAS Y TRANCES DE DERECHO PENAL DE HOY͟.
En anuario de derecho penal y ciencias penales, Ministerio de justicia, Madrid ʹ España, 1978, Pág.
autónomas, sino que se producen de modo continuado fenómenos ±
recíprocos ± de transferencia y asunción de funciones de aseguramiento de
esferas ajenas. En derecho penal, ello implica la tendencia hacia un
exasperación de los delitos de comisión por omisión que incide
directamente en su reconstrucción técnico ± jurídica.
En lo que respecta a la regulación de la omisión impropia, en el caso
peruano, se ha hecho mediante una cláusula cita ubicado en la parte
general (art. 13)
Así, para el texto del 2004: ³se presenta una nueva alternativa
legislativa para que las infracciones por omisión impropia (comisión por
omisión) puedan llegara a ser sancionadas. La comisión reconstruye la
fórmula del artículo 13° sobre la base de la equiparación legal para dilucidar
los elementos de esta forma de hecho punible. Para ello la conducta de no
evitación debe equivaler según el texto de la ley, a la realización del tipo
penal mediante un hacer, dejando a la jurisprudencia y a la doctrina el
desarrollo de las formas de posición de garante´. Frente a ello, el texto
propuesto es:
Por otro lado, está aquella tendencia que no se refiere a una equivalencia
o correspondencia entre la omisión son la comisión, sino en una ³identidad´,
110
En la demostración de que existe una modalidad de comportamiento omisivo a la que se le imputa un
resultado (no evitación del resultado por el garante), pero cuyo desvalor de acción es inferior al del
comportamiento activo que realiza al mismo tipo de la parte especial y al de la comisión por omisión, sirven
de mucho las observancias efectuadas por Armin Kaufmann. Este autor, al formular sus críticas contra
Nagler y la teoría formal de las fuentes de garante, precisó que si la posición de garante no es un elemento
del tipo en los delitos comisivos y que si la causalidad en la comisión por omisión no puede integrarse en un
único concepto junto con la causalidad en los delitos comisivos, ello significa que dos formas de
comportamiento (activo y omisivo) son típicos en la medida en que concurren presupuestos distintos para
cada uno de ellos; de ahí que no cabe sino afirmar que se tratan de tipos distintos.
entendida como cualidad de idéntico, es decir, que es lo mismo que otra con que
se compara.111
111
Cfr. REAL ACADEMIA ESPAÑOLA. ͞DICCIONARIO DE LA LENGUA ESPAÑOLA͟, tomo II, 21 ava. Edición,
editorial Real Academia Española, Madrid ʹ España, 2001, Pág. 1245.
En ese orden de ideas, nuestro planteamiento inicial siempre ha sido
alejarnos de discusiones naturalísticas, y por el contrario analizar las categorías
jurídicas en el único plano relevante para el derecho penal: el normativo. Por tanto,
%
+
,
. Caso contrario,
"
Sin embargo, al mantener una posición
normativista, se podrá afirmar que el incumplimiento de un determinado rol, ya sea
porque la persona no realizó una determinada prestación positiva, es entendida
jurídico ± penalmente, como la creación de un riesgo no permitido, la cual, permite
ya afirmar la presencia de un comportamiento típico.
Más que distinguir estructuras típicas hay que interpretar el tipo. En efecto,
no soy partidario de buscar elementos o criterios que busquen, distinguir la
comisión del omisión impropia, para luego buscar otros criterios que busquen,
distinguir la comisión de la omisión impropia, para luego buscar otros criterios que
permitan lograr su equivalencia o correspondencia, porque así lo manda, no un
tipo de la parte especial, sino una cláusula de la parte general del código penal.
Soy de la opinión que el temor de distinguir el círculo de autores en la figura
denominada omisión impropia, no es más que un reflejo del problema:
determinación de si la conducta de una persona ha realizado un tipo penal; así
busquemos reglas, tales como: que todos somos, en cierta forma, garantes, o que,
solo en la omisión equiparada a la acción, se debe trabajar con la persona que
detenta un rol de garantía o salvaguarda para un bien jurídico, no lograremos
mucho sin criterios, reglas o limites monológicos que permitan mayor certeza.
112
Cfr. BALDÓ LAVILLA, Francisco. ͞ESTADO DE NECESIDAD Y LEGITIMA DEFENSA: Un estudio sobre las
situaciones de necesidad de las que derivan facultades y deberes de salvaguarda͟, Editorial Bosch Barcelona
ʹ España. 1994- pág. 75.
la cual, también presenta los principios siguientes: a) principio de solidaridad
mínima, y, b) principio de solidaridad general intersubjetiva.
4. Todo sujeto debe cargar personalmente son los peligros que amenazan su
esfera de intereses, siempre que tales peligros no sean de alguna forma
jurídicamente imputables a terceros (en alguna medida atribuibles jurídico ±
penalmente al comportamiento organizador de otro sujeto). Sin embargo,
hay que precisar que, aún si la víctima actúo en último lugar, la conducta
será típica si la víctima ha sido instrumentalizada; por tanto, lo decisivo no
es el orden de las intervenciones sino el principio de autorresponsabilidad.
113
Cfr. MIR PUIG, Santiago. ͞SIGNIFICADO͙͟, Ob. Cit., Pág.264.
114
Cfr. BALDO LA VILLA. Ob. Cit., Pág. 62.
Ahora, la pregunta es: }
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.
Como se ha indicado, una de las consecuencias que se derivan del hecho de que
la comisión por omisión de un determinado tipo de la parte especiales
valorativamente idéntico a la realización del mismo tipo mediante un
comportamiento activo, es que si un comportamiento activo será penalmente
relevante en la medida en que con él resultado (en los delitos de dominio) lo
mismo habrá que exigir en los casos de comisión por omisión.
Frente a ello, ¿es necesario que el artículo 13° del Código Penal, en su primer
párrafo, exija la presencia de un deber jurídico? Desde el plano aquí defendido, la
respuesta es no, puesto que, tanto en la comisión como en la omisión, se habrá
tenido que dar la inobservancia de roles o deberes, que si bien, nacen de un
contexto social determinado, en donde se considera a la persona como ser libre,
sus contenidos deben ser interpretados jurídicamente. Sin embrago, si lo que
quiere hacer referencia el legislador es a la posición de garante, su error es doble,
por un lado, porque pretende anclar la responsabilidad jurídica de la omisión a un
plano naturalístico que requiere de un equivalente como el deber de garantía, y
por el otro lado, porque cae en la ambigüedad al no precisar cuál debe ser ese
deber jurídico para impedir el resultado, originando una arbitrariedad en las
decisiones de los operadores jurídicos.
!
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"
,
Sin entrar a discutir el porqué se disminuye la pena en qué estadio de la teoría del
delito (injusto, culpabilidad, o en ambas) se ha de ubicar la razón de tal
disminución, nos interesa remarcar que en el Código Penal existe ya un marco
general para que el Juez pueda determinar de la manera más precisa posible la
pena a imponer a partir de la pena conminada en el tipo de la parte especial. Este
marco, aplicable indistintamente a los delitos activos y a los omisivos está
configurado por las reglas para la determinación de la pena (art. 45 y 46 CP), la
tentativa, los preceptos sobre autoría y participación y la posibilidad de disminuir la
pena incluso hasta límites inferiores al mínimo legal del art. 21 CP. A todo este
marco, el Juez deberá recurrir.
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1223
Y ello no afectaría al principio de legalidad. En efecto, el problema que
enfrentó la teoría general de la posición de garantía de cara al cambio cualitativo
de la teoría formal a la material, no solamente enfrentó dificultades de
fundamentación doctrinaria, sino también de constitucionalidad, porque el principal
problema de la teoría material o funcional lo tuvo con el principio de legalidad,
pues su fundamento jurídico no provenía de una como lo exige este
principio, sino, en todo caso, del derecho consuetudinario. A partir de este
momento se tomó conciencia de la necesidad de una disposición legislativa que
autorizaba aplicar la pena del delito activo a la comisión de impedir el resultado.
Pero no sólo en el ámbito de la posición de garante tuvo inconvenientes de
constitucionalidad, también lo tuvo en el marco de la relación de casualidad; por
eso se intentó demostrar que la omisión impropia es tan causal del resultado,
como la de no evitar un aborto, como lo puede ser un hacer positivo, de lo que se
trata, entre otras cosas, es de evitar la objeción de que la punibilidad de la
comisión por omisión vulneraría el principio de legalidad.
Sin embargo, estas cuestiones problemáticas como la naturaleza de la
posición del sujeto activo, la relación de causalidad o la imputación objetica, no
son exclusivas de la omisión, sino que, también en la comisión estos puntos
generan más de una discusión; y eso se debe a que ningún tipo penal de la Parte
Especial los menciona, no obstante ello no significa que tanto los tipos de omisión
como los de comisión presentan cuestionamientos al principio de legalidad.
Lo que ocurre es que, si bien estos son elementos generales a las
estructuras delictivas, no significa que deben de estar todos regulados en el
Código Penal (ya sea en la Parte General o en la Parte Especial); y ello lo revela
el hecho que, en la actualidad, cuestiones como la teoría de la imputación objetiva
no está regulada en alguna norma penal, no conllevando a que se levante voz
alguna a afirmar que hay una clara violación al principio de legalidad.
Por otro lado, una de las cuestiones de la dogmática, es que a los tipos
penales hay que someterlos a los principios filosóficos jurídicos, político-criminales
y dogmáticos propios de nuestra época. Ello supone un equilibrio entre aspectos
!
Los aspectos lógicos vienen representado por
la seguridad jurídica o certeza del derecho, es decir, por el respecto al principio de
en sentido realista y crítico. Los aspectos teleológicos
consisten en reclamar que la acción omitida pueda ser penada como medio para
disminuir el peligro e impedir la lesión de bienes jurídicos. Ahora, estos dos
aspectos actuarán como especie de muro de contención para impedir el
predominio del aspecto axiológico (en este caso de la omisión impropia, cual es, el
riesgo que el operador jurídico realice una operación analógica de
una omisión para su adecuación en el tipo penal).
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Tanto en la legislación, así como, en la doctrina comparada se registra tres
posturas para el tratamiento punitivo de la omisión impropia, y son las siguientes.
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Esta tendencia postula concretamente que debería procederse a incluir una
cláusula en la Parte General que reconociera la posibilidad de cometer los delitos
tipificados en la Parte Especial.
El Código Penal Tipo para Latinoamérica (en la reunión llevada en Sao
Paulo, Brasil, de 1971), ubicó la regulación de la omisión impropia, en la Parte
General (art. 12, pár. 2). Así, en la doctrina española quienes siguen esta línea
son: Mir Puig173, Gómez Benítez 174
, Romeo Casabona; De Vic Martinez; Zugaldía
Espinar, Torio López 175, Cerezo Mir, en la Argentina Donna.
Se muestra crítico Tiedeman al considerar que en la comparación llama la
atención que en la doctrina alemana de la Parte General, influenciada fuertemente
por la filosofía y la teoría del derecho en las cuestiones fundamentales, se
conforme con una regulación fundamental para admitir importantes cuestiones de
punibilidad, como por ejemplo en la omisión impropia. Ante todo, precisamente la
más legalista doctrina francesa, como es sabido, rechaza totalmente la comisión
par omisión cuando no se encuentra expresamente regulada, en cuyo caso
generalmente se prevé acudir a la imprudencia con el fin de evitar la impunidad.
Pese a ello, esta posición es la dominante en la legislación comparada; así
lo refleja los siguientes instrumentos legales:
c
$ *<1 ³No impedir un resultado que se tiene la obligación jurídica de evitar,
equivale a producirlo´.
"
$Ä'$°
'9; 1³(1) Quien omite evitar un resultado que pertenece al tipo
de una norma penal, solo será punible de acuerdo con esta ley cuando haya de
responder jurídicamente de que el resultado no se produzca y cuando la omisión
se corresponda con la realización de un tipo legal a través de una conducta activa.
(2) La pena podrá ser atenuada de acuerdo con el parágrafo 49.1´
173
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174
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175
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AB*6Ä',AB
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$Ä'$° 9; 1 ®Cuando la ley castigue la producción de un
determinado resultado, será también punible quien omita evitarlo a pesar de estar
obligado a ello en virtud de un especial deber que le impone el sistema legal
vigente y siempre que la omisión de evitar dicho resultado sea equivalente a la
realización de los elementos de un hecho comisivo penado por la ley´.
$%'
$
<1³Cuando un tipo legal de delito contiene un resultado determinado, el
hecho no sólo comprende la acción adecuada para producirlo, sino también la
omisión de la acción apta para evitarlo, salvo voluntad diferente de la ley. La
comisión por omisión del resultado solo será punible si el omitente tenía un deber
jurídico personal que le obligaba a evitar ese resultado. En el caso del número
anterior, la pena podrá ser especialmente atenuada.
$
$
'1 ³El resultado del que depende la existencia del delito, solamente es
imputable a quien le dé causa. Se considera la causa la acción u omisión sin la
cual el resultado no se hubiera producido. 1.- Si sobreviene una causa
relativamente independiente se excluye la imputación cuando, por sí sola, produjo
el resultado; los hechos anteriores, sin embargo, se imputan a quien los practicó.
2.- Una omisión es penalmente relevante cuando el omitente debía y podía actuar
para evitar el resultado. El deber de actuar incumbe a quien: a) tenga por ley
deber de cuidado, protección o vigilancia; b) de otra forma asumió la
responsabilidad de impedir el resultado; c) con su comportamiento anterior creó el
riesgo de producción del resultado´.
-
$
1³Los delitos o faltas que consistan en la producción de un resultado sólo
se entenderán cometidos por omisión cuando la no evitación del mismo, al
infringir un especial deber jurídico del autor, equivalga, según el sentido del texto
de la ley, a su causación. A tal efecto se equipará la omisión a la acción: a)
Cuando exista una específica obligación legal o contractual de actuar: b) Cuando
el omitente haya creado una ocasión de riesgo para el bien jurídicamente
protegido mediante una acción u omisión precedente.
"
$ +1 Acción y omisión. La conducta punible puede ser realizada por acción y
por omisión. Quien tuviere el deber jurídico de impedir el resultado perteneciente a
una descripción típica y no lo llevaré a cabo, estando en posibilidad de hacerlo,
quedará sujeto a la pena contemplada en la respetiva norma pena. A tal efecto, se
requiere que el agente tenga a su cargo la protección en concreto del bien jurídico
protegido, o que se le haya encomendado como garante la vigilancia de una
fuente de riesgo, conforme a la Constitución o a la ley.
$Ä'$° Los números 1, 2, 3,4 sólo se tendrán en cuenta en relación con las
conductas punibles delictuales que atentan contra la vida e integridad personal, la
libertad individual, y la libertad y formación sexual´.
9$
$1 El que omite impedir un resultado que de acuerdo con las circunstancias
debía y podía evitar, responde como si lo hubiera producido. El deber de obrar
incumbe a quien tenga por ley obligaciones de cuidado, protección o vigilancia, o
quien con su comportamiento precedente creó el riesgo; y a quien, asumiendo la
responsabilidad de que el resultado no ocurriría, determinó con ello que el riesgo
fuera afrontado´.
#%$
$
1 No impedir un acontecimiento, cuando se tiene la obligación jurídica de
impedirlo, equivale a ocasionarlo.
$'%5
$
+1 Al que omita impedir un resultado descrito en el tipo legal de un hecho
punible de acción, se aplicará la sanción prevista para éste sólo cuando: 1. exista
un mandato jurídico que obligue al omitente a impedir tal resultado y, 2. este
mandato tenga la finalidad de proteger el bien jurídico amenazado de manera tan
específica y directa que la omisión resulte, generalmente, tan grave como la
producción activa del resultado.
,%$°$$#
Esta postura entiende que debería legislarle los delitos impropios de omisión
mediante la creación de un sistema de
o catálogo cerrado de
tipos específicos de omisiones impropias merecedoras de sanción, que estarían
ubicados en determinadas figuras delictivas de la Parte Especial, guardando una
cierta racionalidad en aquellos delitos donde verdaderamente se estime
conveniente. Con la adhesión a esta postura no habría necesidad alguna de una
remisión a un tipo de comisión (como referencia para la homologación), ni
tampoco, a una cláusula en la Parte General. Una de las ventajas es que el tema
del conflicto constitucional (principio de legalidad) que padece los delitos impropios
de omisión.
En el Derecho positivo argentino, el legislador, en líneas generales, ha
seguido con esta tendencia, pues en la Parte Especial se encuentran varias
figuras delictivas, donde el comportamiento expresamente se comete por omisión
impropia, sin posibilidad de admitir otra conducta.
En los demás supuestos, es decir, en los que no se encontrarían una
tipificación expresa de omisión impropia relevante, de igual modo se seguirían
sancionando en la Parte Especial, pero tal propósito se llevaría a cabo mediante
una reinterpretación (respetando los métodos y técnicas correspondiente) de los
tipos dolosos de comisión, injustos culposos de comisión y tipos propios de
omisión redactados a gran amplitud.
En sentido crítico se muestra Jakobs, pues considera que existe ³.. poca
esperanza de que las dificultades de la determinación general de los deberes para
la omisión impropia se puedan soslayar mediante regulaciones especiales en la
Parte Especial, pues siempre que tal procedimiento se ha llevado ya a cabo, a
saber, en los delitos de omisión propia semejantes a la comisión, el legislador no
ha conseguido una determinación de la formulación que satisfaga el estándar de la
Parte Especial más que en los supuestos concretos no problemáticos Jakobs
afirma correctamente que mediante el desplazamiento no se aclara ningún
problema material.
,'%$#$$;$5$#
Por último, están quienes piensan que no es necesario ni adecuado político
± criminalmente una tipificación en la Parte Especial ni tampoco la
inclusión en una cláusula genérica en la Parte General de los Códigos Penales.
Que la introducción de cualquiera de esos mecanismos reportaría más
inconvenientes que ventajas. Como puede verse, la ausencia a una regulación de
los delitos impropios de omisión de debe principalmente a causas de orden
constitucional (concretamente en la legalidad de las conductas omisivas que no se
encuentran incriminadas expresamente).
No debemos olvidar que esta postura indica que tanto la acción positiva
como omisión impropia resultarían de una correcta interpretación de los tipos
penales - concretamente los responde a un sentido social (dando
recepción también a una omisión cuando el resultado sea objetivamente
imputable a su conducta) y no meramente causal- y dicha aseveración ±como se
dice ± no responde a una analogía extensiva
Como puede verse, esta postura se encuentra en líneas fronterizas con la
postura anterior en el sentido, de admitir la convertibilidad de acción y omisión con
base en la interpretación (judicial); sin embargo, la diferencia está en que ésta
postura, ni siquiera reporta una tipificación expresa de omisión impropia en Parte
Especial, como si lo hace la anterior.
La
Ô se contrae, en los delitos de acción, a
la exigencia de una determinada relación de riesgo, para la cual es
razonable exigir no sólo un mínimo riesgo, sino también la ausencia de
riesgo permitido. No incluye, en cambio, los casos de adecuación social o
insignificancia de la lesión, en los que falta la necesaria lesividad del hecho.
En los delitos de comisión por omisión la imputación objetiva no requiere la
relación de riesgo, sino la evitabilidad de la lesión en posición de garante.
La
Ô
Ô supone la distribución de la
imputación entre los sujetos intervinientes y determina la conexión de
autoría y la de participación, así como la imputación a la víctima.
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