Universidad Autónoma de Santo Domingo
(UASD)
Facultad de Ciencias Jurídicas y Políticas
Escuela de Derecho
Derecho de las Garantías
Asignatura
Yinerkys Vasquez Ramos
Profesora
Las Hipotecas
Tema
Yunier Alexander Vargas Ventura
Sustentante
100473581
Matricula
25/11/2021
Fecha
Universidad Autónoma de Santo Domingo Recinto Puerta
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LAS HIPOTECAS VI
Concepto y Evolución de las Hipotecas
La Hipoteca es una garantía real que, sin llevar consigo desposeimiento actual del
propietario de un inmueble, le permite al acreedor, sino es pagado el vencimiento,
embargar ese inmueble en poder de quien se encuentre, rematario y cobrar el primero
sobre el precio. Así pues, la hipoteca confiere el derecho de embargar y vender, el
derecho de persecución y el derecho de preferencia.
Evolución Histórica: La hipoteca surgió en el derecho romano como prenda sin
desplazamiento; recaía indiferentemente sobre los muebles y los inmuebles.
El antiguo derecho francés abandonó la hipoteca mobiliaria; y no instituyó ni la
especialidad ni la publicidad de las hipotecas.
Durante la Revolución francesa, las leyes del 9 de mesidor del año III y del 11 de brumario
del año VII organizaron la publicidad de las hipotecas (inscripción en un registro llevado
por el conservador de las hipotecas); la segunda estableció el principio de la especialidad;
ordenó igualmente la publicidad de las transmisiones inmobiliarias.
Los redactores del Código civil mantuvieron la publicidad y la especialidad para las
hipotecas convencionales; pero admitieron la clandestinidad y la generalidad de ciertas
hipotecas legales; no establecieron la publicidad de las transmisiones inmobiliarias, que
fue restablecida por la ley del 23 de marzo de 1855.
El decreto del 4 de enero de 1955, ha suprimido enteramente la clandestinidad de las
hipotecas; pero ha dejado subsistente la generalidad de algunas hipotecas legales; el
inconveniente de esa generalidad está atenuado, por lo demás, mediante la especialidad
de la inscripción (la inscripción debe mencionar los inmuebles gravados y los créditos
garantizados).
Caracteres de las Hipotecas:
A) En relación con el Acreedor Hipotecario: La hipoteca, por ser oponible a todos y por
implicar derecho de preferencia y derecho de persecución, debe ser considerada como un
derecho real. Pero el derecho de hipoteca no se traduce en ninguna desmembración del
derecho de propiedad: el acreedor no tiene ni el usus ni el fructus. hasta el vencimiento, el
constituyente conserva, pues, todas las prerrogativas del propietario y no se encuentra
desposeído; conserva asimismo el derecho de enajenar la cosa hipotecada.
B) En relación al Crédito Garantizado: La hipoteca es un derecho accesorio; está unida al
crédito que garantiza.
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Puede garantizar también algunos derechos eventuales, especialmente un crédito bajo
condición suspensiva, y surte entonces efecto desde el día de la inscripción y no sólo
desde el día en que se produzca el acontecimiento.
La hipoteca desaparece con el crédito garantizado. No obstante, la hipoteca puede
desaparecer aún cuando subsista el crédito; por ejemplo, cuando el acreedor renuncia a la
hipoteca. A la inversa, el crédito puede desaparecer y subsistir la hipoteca; así, en caso de
novación cuando las partes lo deciden.
La hipoteca se separa asimismo del crédito cuando es cedida por el acreedor que se
beneficia de la misma a otro acreedor. La ley autoriza, en particular, la subrogación en la
hipoteca legal de la mujer casada.
La hipoteca, derecho accesorio del derecho de crédito garantizado, permanece distinta de
este último. Por eso no constituye un derecho mobiliario, como el crédito, sino un
derecho inmobiliario, al menos y en principio no pue de ser de modo distinto cuando
recae sobre un inmueble. Puesto que se trata de un derecho inmobiliario, para constituirla
o para disponer de ella hay que tener la capacidad de enajenar un inmueble.
C) En cuanto al Objeto que Graba: a) En principio, la hipoteca no recae sino sobre
derechos inmobiliarios. Desde luego es susceptible de gravar los derechos reales
inmobiliarios , tales como el usufructo, la superficie o la infiteusis, así como el derecho de
propiedad; pero no puede recaer sobre un derecho de hipoteca: la hipoteca de la hipoteca
está prohibida. Se extiende a todos los accesorios de la cosa, frutos no separados,
inmuebles por destino mientras que son inmobiliarios, así como a todas las mejoras, entre
las cuales se comprenden las construcciones.
Por excepción existen verdaderas hipotecas sobre ciertos bienes muebles, para los cuales
puede ser organizada una publicidad: buques, barcos de la navegación interior, aeronaves,
por pérdida de la cosa hipotecada. Cuando la hipoteca se traslada a una indemnización
por pérdida de la cosa hipotecada, garantiza un crédito mobiliario; pero el acreedor,
aunque conserve el derecho de preferencia, pierde el derecho de persecución.
b) La hipoteca, salvo convención en contrario, es in divisible. Cada fracción del bien
hipotecado garantiza la integridad del crédito; lo cual le permite al acreedor evitar los
efectos de la división de la deuda entre los herederos. Y cada fracción del crédito se halla
garantizada por el bien hipotecado en su totalidad.
c) En principio, la hipoteca es especial en cuanto a los inmuebles sobre los cuales recae y
en cuanto a los créditos garantizados; pero ciertas hipotecas legales son generales. No
solamente debe ser especial la hipoteca, sino que debe ser especial la inscripción de la
hipoteca; luego del decreto del 4 de enero de 1955, el principio de la especialidad de la
inscripción no sufre ninguna excepción, ni si quiera para las hipotecas legales generales.
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DIFERENTES CLASES DE HÍPOTECAS
La Hipoteca Legal: Se benefician de una hipoteca legal en virtud del artículo 2121 del
Código Civil:
a) La mujer casada, sobre los bienes del marido.
b) Los menores e interdictos, sobre los bienes de sus tutores.
c) El Estado y los Municipios sobre los bienes de los recaudadores administradores
responsables, como garantía de su gestión.
La hipoteca legal existe independientemente de toda inscripción, para ser oponible a los
terceros debe ser inscrita. En cierto modo, la hipoteca legal tiene un carácter general, ya
que recae sobre todos los bienes del deudor.
La Hipoteca Judicial: La hipoteca judicial resulta de las sentencias bien sean
contradictorias, o dadas en defecto, definitivas o provisionales, en favor del que las ha
obtenido. Resulta también, de los reconocimientos o verificaciones hechas en juicio de las
firmas puestas en un acto obligatorio bajo firma privada.
Puede ejercerse sobre los inmuebles actuales del deudor, y también sobre los que pueda
adquirir, sin perjuicio de las modificaciones que a continuación se expresarán.
Las decisiones arbitrales no producen la hipoteca, mientras no estén previstas del
mandato judicial de ejecución.
No pueden tampoco resultar la hipoteca de los fallos que se hayan dado en país
extranjero, sino cuando se declaren ejecutivos por un tribunal de la República, sin
perjuicio de las disposiciones contrarias que puedan contenerse en las leyes políticas o en
los tratados.
La Hipoteca Convencional: Es cuando no es concedida por la ley, la hipoteca supone una
convención concluida entre el acreedor, que obtiene la garantía, y el constituyente, que la
concede sobre sus bienes. Casi siempre, el constituyente es el deudor: pero un tercero
puede constituir una hipoteca sobre sus bienes como garantía de una deuda que no sea la
suya; se denomina este constituyente; fiador real.
La conversión de hipoteca es distinta del contrato que origina el crédito garantizado. A
veces la hipoteca se crea en el mismo momento que surge el crédito; pero puede
constituirse posteriormente. Cuando la hipoteca surge al propio tiempo que el crédito, las
condiciones figuran, por lo común, en un mismo instrumentum; no dejan por ello de ser
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distintas. Por lo demás, si el constituyente no es el deudor, la parte obligada es diferente
en los dos contratos.
Condiciones de Forma: La hipoteca convencional exige, a pena de nulidad, la redacción de
un acto bajo firma privada debidamente legalizado por un Notario Público. Por otra parte,
la constitución de hipoteca debe ser especial, es decir, que el contrato precise la deuda
garantizada y los inmuebles gravados. Por tanto, no se puede constituir hipoteca sobre
bienes futuros, ni sobre el conjunto de bienes presentes, a no ser que éstos se enumeren
en el acto. Por último, la hipoteca debe ser inscrita en el Registro de Títulos, si se trata de
inmuebles registrados, y en la Conservaduría de Hipotecas, si el inmueble no ha sido
saneado, entendiéndose que en este último caso la hipoteca debe ser consentida por acto
auténtico.
La inscripción tiene una doble finalidad:
a) Determinar el rango, es decir, el orden de preferencia de los acreedores inscritos:
Cuando varios acreedores inscriben sus hipotecas sobre un mismo inmueble, cuyo valor es
insuficiente para desinteresarlos a todos, es la fecha de la inscripción y no la fecha del
contrato, la que establece el rango de preferencia. La clasificación preferencial de los
acreedores es la siguiente: después de los acreedores privilegiados, los acreedores
hipotecarios en el orden de su inscripción y por último, los acreedores ordinarios que no
están provistos de ninguna garantía particular. Debemos señalar el súper privilegio de los
Gastos y Honorarios de los abogados debidamente aprobados.
b) Asegurar la publicidad con respecto a los terceros:
Es indispensable que exista un sistema de publicidad de las hipotecas, ya que en
numerosos casos, los terceros tienen interés en conocer las cargas reales que gravan un
inmueble. Por ejemplo, en el caso de la persona que solicita un préstamo mediante una
garantía hipotecaria, es necesario que el acreedor conozca, no solamente el valor del
inmueble ofrecido en garantía, sino las hipotecas inscritas anteriormente (Certificado de
no Gravamen).
Condiciones de Fondo:
Requisito relativo al estipulante: El estipulante debe ser acreedor; pero su crédito puede
ser futuro, condicional o eventual. No parece que sele exija una capacidad particular;
porque la constitución de la hipoteca, con independencia del contrato creador del crédito
por garantizar, es un acto conservatorio.
Requisitos relativos al constituyente: El constituyente no es necesariamente el deudor del
crédito garantizado. Se llama fiador real a la persona que afecta a un inmueble suyo como
garantía de la deuda de otro. El fiador real no se obliga personalmente, sino tan solo
propter rem; su situación se parece a la del tercero tenedor del inmueble hipotecado;
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pero no es similar por completo; el fiador real, especialmente. No puede utilizar el
procedimiento de purga.
1) El constituyente debe ser propietario del bien que grave con hipoteca. La hipoteca de
una cosa ajena es nula de nulidad relativa.
El copropietario de un bien indiviso puede constituir hipoteca, pero la suerte de esa
hipoteca está subordinada a los resultados de la división. La hipoteca consentida por
todos los copropietarios es válida, cualquiera que sea el resultado.
El propietario condicional tiene el derecho de gravar el inmueble; pero la hipoteca será
confirmada o aniquilada según que la condición se realice o no.
La nulidad del acto de adquisición, por ser retroactiva, hace que desaparezca la hipoteca
constituida por el adquirente, salvo la aplicación de la regla “Error comunis facit jus”.
2) El constituyente debe ser capaz de enajenar.
3) La suspensión de pagos del propietario no le prohíbe constituir hipoteca, hasta la
transcripción del mandamiento que lo desposea del inmueble. Por el contrario, la quiebra
y la regulación judicial privan al deudor comerciante de la libre disposición de sus bienes.
LA PUBLICIDAD DE LAS HÍPOTECAS: La solicitud de la Inscripción Hipoteca: La publicidad
de una hipoteca se realiza mediante una inscripción en la conservación de las hipotecas
(Registro de la propiedad). La inscripción no es un registro de validez, sino solamente un
requisito de la publicidad de la hipoteca: torno la hipoteca oponible a los terceros.
A) ¿Quién puede requerir la inscripción de la hipoteca?
El acreedor hipotecario o su representante tiene carácter para requerir la inscripción: un
gestor de negocios ajenos puede solicitar igualmente la inscripción. Como acto
conservatorio, la inscripción puede ser reclamada por un incapaz.
El secretario del tribunal de primera instancia debe requerir las inscripciones de la
hipoteca pupilar ordenadas por el Consejo de familia o de tutela.
A la mujer casada le incumbe requerir la inscripción de su hipoteca legal; el legislador sea
preocupado de que se le advierta al su matrimonio.
Los gastos de la inscripción están a cargo del deudor, salvo para la hipoteca pupilar.
B) ¿A partir de cuando puede ser extendida la inscripción?
La inscripción puede ser extendida desde el origen de la hipoteca, ya se trate de hipotecas
convencionales, legales o judiciales.
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La hipoteca de la mujer casada no puede ser inscrita, por los créditos distintos de los
resultados de la dote o la conservaciones matrimoniales, sino el curso del matrimonio, a
partir del momento en que se produzca el acontecimiento susceptible de hacer a la mujer
acreedora de su marido.
La inscripción de la hipoteca judicial se retrotrae cuando haya sido precedida de una
inscripción de hipoteca concedida a título conservatorio por el juez.
C) ¿Hasta cuándo puede ser extendida la inscripción?
No hay fijado ningún plazo para la inscripción de la hipoteca.
Por excepción, la hipoteca pupilar la hipoteca de la mujer casada deben ser inscritas lo
más tarde dentro del año que siga al final de la incapacidad o a la disolución del
matrimonio.
Por otra parte, cuatro acontecimientos que sobrevengan antes de la inscripción la tornan
ineficaz, “suspenden el curso de las inscripciones”.
a) Publicidad de la transmisión a favor de un tercero. Por aplicación de las reglas de la
publicidad inmobiliaria, el tercero adquiriente de un inmueble, cuando haya publicado su
título de adquisición, tiene derecho a ignorar las constituciones de derechos reales,
especialmente de hipotecas, publicadas con posterioridad, incluso si esos derechos se han
constituido antes de la enajenación.
b) Aceptación bajo beneficio de inventario o sucesión vacante del deudor. Por organizarse
entonces un rudimentario de procedimiento colectivo, los acreedores hipotecarios cuyo
título no fuera oponible antes de la aceptación a beneficio de inventario o de la sucesión
vacante, deben sufrir la ley del concurso.
c) Quiebra o regulación judicial del deudor. La inscripción extendida luego del auto que
declare la quiebra o la regulación judicial del deudor es pleno derecho inoponible a la
masa. Cuando la inscripción se haya exteriorizado en el curso del periodo sospechoso, el
juez posee la facultad de declarada inoponible a la masa si tiene nexo con una hipoteca
surgida más de 15 días antes de la inscripción.
d) Publicación del mandamiento para el embargo inmobiliario. La publicación del
mandamiento de pagar le permite al acreedor embargante, aún cuando no sea sino
quirografario, eludir el efecto de las inscripciones extendidas luego de esa publicación.
La especialidad de la Inscripción Hipotecaria:
Si, en principio, la hipoteca es especial en cuanto los créditos garantizados y en cuanto a
su base material, esa especialidad lleva consigo algunas atenuaciones en materia de
hipotecas convencionales, y excepciones muy importantes en cuanto a las hipotecas
legales: las más importantes de esas hipotecas son generales. Por el contrario, la
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especialidad de la inscripción es absoluta después de 1955, lo cual protege a los terceros
contra el peligro de las hipotecas generales.
El título que origina la hipoteca se le presenta al con servador de las hipotecas (registrador
de la propiedad), y se le entregan dos estados declarativos. Las menciones que deben
contener los estados declarativos aseguran la especialidad de la inscripción.
Menciones relativas a la identificación de las partes: los estados declarativos deben
procurar todos los informes sobre el estado civil que permitan la identificación de las
partes; esos informes son certificados por un funcionario público o por un auxiliar de la
justicia.
El acreedor debe elegir domicilio en la jurisdicción del tribunal de la situación de los
bienes.
Menciones concernientes al crédito garantizado y a la base material de la hipoteca:
A) Especialidad de la Inscripción en Cuanto al crédito garantizado:
a) Individualización del crédito: el título generador de la hipoteca debe ser detallado
(naturaleza, fecha) en los estados declarativos, así como la causa de la obligación.
b) Indicación del importe del crédito: el importe del crédito ha de ser indicado. El acreedor
debe avaluar el crédito cuando su importe sea indeterminado.
B) Especialidad de la Inscripción en Cuánto a la base material de la hipoteca:
a) La hipoteca, incluso general, debe ser inscrita sobre cada inmueble, individualmente.
Deben ser suministradas todas las precisiones, singularmente el número del catastro. No
puede extenderse inscripción alguna para un in mueble futuro antes de que haya
ingresado en el patrimonio del deudor. No obstante, existe una excepción para las
construcciones proyectadas sobre terreno ajeno.
b) La inscripción debe mencionar la publicidad del derecho del propietario gravado; en
efecto, la hipoteca no es oponible a los terceros más que si es oponible a su vez el derecho
sobre el cual recae.
C) Sanciones de la regla de la especialidad de la inscripción:
Las sanciones más importantes consisten en la negativa de la presentación, "la denegación
de la formalidad" y la nulidad (o inoponibilidad) de la inscripción.
a) El conservador de las hipotecas no es juez de la validez de la hipoteca para la cual se
requiera la inscripción; pero debe verificar si se han cumplido las formalidades erigidas
para la inscripción. Por lo tanto, debe rechazar la presentación de los estados declarativos
en los que figure una grave irregularidad. Cuando la irregularidad sea venial, aceptará la
presentación y pedirá que se subsane la omisión; a falta de esa reparación, "deniega la
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formalidad"; es decir, la publicidad. Cuando ha aceptado por error la presentación de un
estado declarativo que contenga una irregularidad grave, y si la advirtiera dentro del plazo
de un mes a contar desde la presentación, invitará a subsanar esa irregularidad y, si no se
accede a ese requerimiento, denegará la formalidad.
b) Cuando el registrador no haya rechazado la presentación, ni denegado la formalidad
dentro del plazo de un mes a contar desde la presentación, está obligado a cumplir con las
formalidades.
Las inscripciones extendidas irregularmente son inoponibles a los terceros cuando la
irregularidad sea susceptible de perjudicarlos. El registrador de la propiedad es
responsable del perjuicio que pueda resultar de su negligencia.
Efectos de la Inscripción Hipotecaria: La hipoteca no inscrita es válida en las relaciones
entre el acreedor y el constituyente y de los causahabientes universales de éste; pero no
es oponible a terceros. La inscripción hace que sea oponible la hipoteca a los terceros,
entre los cuales hay que alinear, junto a algunas personas que tienen ciertos derechos
sobre el inmueble y que los han publicado (acreedores hipotecarios, terceros
adquirentes), los acreedores quirografarios. La inscripción produce sus efectos a partir de
la presentación de los estados declarativos en la oficina de las hipotecas.
La regla que subordina la oponibilidad de la hipoteca a su inscripción tiene por
consecuencia que, entre dos hipotecas inscritas, la preferida es la primera que se inscribe
no la primera por la fecha.
Caducidad de la Inscripción Hipotecaria: A fin de limitar las averiguaciones de los
registradores dentro del sistema francés de publicidad que, a la espera de que pueda
funcionar la publicidad real, se basa sobre nombre de los propietarios (publicidad
personal), el legislador ha tenido que limitar en el tiempo los efectos de la inscripción: al
cabo de cierto plazo, la inscripción caduca, menos que sea renovada.
a) Plazo de caducidad: El plazo de caducidad, que constituye un plazo perentorio, es, en
general, de diez años a contar desde el día de la inscripción. Pero algunos
establecimientos de crédito colectividades se benefician de un plazo de treinta y cinco
años; lo cual es una causa de molestia para los terceros; porque los registradores no llevan
sus investigaciones más allá de diez años.
b) Esfera de la caducidad: Todas las inscripciones, sea cual sea la garantía inscrita, están
sometidas a caducidad. El acreedor debe renovar su inscripción hasta el pago hasta la
consignación. Debe hacerlo incluso luego de la venta del inmueble en pública subasta, que
tiene por efecto trasladar al precio su derecho de preferencia.
c) Efectos de la caducidad: La inscripción caducada se invalida retroactivamente. Desde
luego, la garantía subsiste; lo cual le deja al acreedor la posibilidad de extender una nueva
inscripción; pero que no adquirirá rango sino desde su fecha.
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d) Renovación de la inscripción: La renovación conserva la inscripción primitiva con su
rango. Debe ser efectuada lo más tarde el último día del plazo de caducidad. Las
formalidades de renovación son más sencillas que las de inscripción.
La cancelación de las Inscripciones Hipotecarias:
La cancelación de las inscripciones se efectúa por el registrador de la propiedad, ya sea a
petición del acreedor, que accede al levantamiento total de la inscripción (levantamiento
voluntario, cancelación voluntaria), ya sea por mandamiento del tribunal que pronuncia el
levantamiento total de la inscripción (levantamiento judicial, cancelación judicial).
A) Cancelación Voluntaria: Sin renunciar a su hipoteca, un acreedor puede acceder al
levantamiento total de la inscripción. Por seguir siendo titular de su hipoteca, puede
proceder entonces a una nueva inscripción, que no adquirirá rango sino desde su fecha.
El acreedor que concede levantamiento total, ya sea de su hipoteca, ya sea solamente de
la inscripción, debe hacerlo en forma auténtica, a fin de que pueda ser publicado el
levantamiento.
El levantamiento voluntario exige la capacidad de disponer del derecho real inmobiliario si
se concede fuera de todo pago; el de recibir en pago, si es la consecuencia de ese abono.
El registrador procede a la cancelación mediante una mención marginal de la inscripción.
Tiene poderes de control, especialmente en cuanto a la capacidad de las partes
Comprometer su responsabilidad con una cancelación irregular.
La revocación o la anulación de la cancelación no son oponibles a los terceros inscritos
entre la cancelación su revocación o anulación.
B) Cancelación Judicial: Ante la negativa del acreedor, cualquier persona interesada
puede pedir a los tribunales el levantamiento de la inscripción, ya sea cuando la hipoteca
sea nula o haya desaparecido, ya sea cuando resulte irregular la inscripción. No obstante,
el constituyente de la hipoteca no seria admisible si alegara la irregularidad de la
inscripción.
Reducción de las Inscripciones Hipotecaria:
La reducción de la inscripción deja subsistente la hipoteca; pero disminuye la garantía del
acreedor en cuanto a los créditos garantizados o en cuanto a la base material de la
garantía.
a) Reducción Voluntaria: Resulta de un levantamiento parcial de la inscripción cancelación
voluntaria. Erige la misma capacidad que la cancelación voluntaria.
b) Reducción Judicial:
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a) En cuanto a los créditos garantizados: El tribunal puede reducir la inscripción, ya sea
cuando se haya efectuado un pago parcial, ya sea cuando el acreedor haya hecho
evaluación exagerada de un crédito indeterminado, condicional o eventual.
b) En cuanto a la base material: La reducción en cuanto a la base material se denomina
"limitación" de las hipoteca. Únicamente las hipotecas legales son susceptibles de una
reducción judicial en cuanto a su base material; el tribunal no podría disminuir, en efecto,
hasta la extinción total del crédito garantizado, una prenda cuya extensión hubiera sido
fijada por contrato. Para que le sea posible a un tribunal reducir la base material, se
requiere que los inmuebles sobre los cuales se conserve la inscripción tengan en valor
igual al menos a los 7/3 del importe del crédito.
c) Reducción y cancelación judiciales de las inscripciones de las hipotecas de la mujer
casada y del pupilo. El legislador prevé algunas reglas especiales para la reducción y la
cancelación judicial de esas dos hipotecas judiciales.
Hipoteca legal de la mujer casada: La mujer casada puede consentir en la reducción o en
la cancelación; si se niega a ello, el marido puede solicitar, en interés de la familia, la
reducción o la cancelación judiciales. Se pregunta si, además de esa acción basada en el
interés de la familia, dispone de las acciones de reducción y cancelación que concede el
derecho común en caso de inscripciones excesivas (reducción) o de inscripciones
irregulares (cancelación). Hay que responder por la afirmativa.
Hipoteca pupilar: El Consejo de familia del pupilo autoriza la reducción si las inscripciones
son excesivas; y la cancelación, cuando son inútiles. Cuando la decisión del Consejo no sea
unánime, el tutor plantea su demanda ante el tribunal de primera instancia Esas reglas
excluyen el derecho común de la reducción judicial, pero no el de la cancelación judicial.
Reglas Excepcionales de Publicidad: Los privilegios especiales inmobiliarios (hipotecas
privilegiadas) están sometidos a algunas reglas especiales de publicidad. Deben ser
publicados para ser oponibles a terceros. Pero, en tanto que la inscripción determina el
rango de las hipotecas simples, los privilegios especiales inmobiliarios inscritos dentro de
los plazos legales permiten prevalecer sobre acreedores que hayan publicado sus
derechos anteriormente. Más aún, si los acontecimientos que suspende el curso de la
inscripción de las hipotecas simples producen, en principio, el mismo efecto sobre los
privilegio especiales inmobiliarios, existen algunas excepciones a la regla, de modo
especial para el privilegio del vendedor del coparticipe.
Cuando un privilegio especial inmobiliario sea publicado luego del plazo legal: 1) degenera
en hipoteca simple, que adquiere rango desde la fecha de la inscripción; 2) su inscripción
es imposible si ha sobrevenido un acontecimiento que suspenda el curso de las
inscripciones.
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