DECÁLOGO
1. Reconocemos lo que sentimos y tratamos con ello para evitar
conflictos.
2. Nos ponemos en el lugar del otro antes de emitir juicios y expresar
opiniones.
3. Nos transformamos poniendo en práctica nuevas formas de
aprender y de enseñar.
4. Escuchamos atentamente, sin juzgar, reconociendo que todos
somos importantes.
5. Integramos una escuela reflexiva que lleve a formar alumnos
críticos y autónomos.
6. Nos mantenemos constantemente en formación, reflexionando
sobre nuestras prácticas y tomando decisiones necesarias.
7. Reconocemos la diversidad de ideas de nuestros maestros y
alumnos, y la consideramos para emprender acciones que mejoren
a nuestra comunidad escolar.
8. Formamos una comunidad educativa donde todos sus miembros
colaboran y desarrollan estrategias para resolver problemas.