Reencarnación del Rey Demonio: El Bosque Oscuro
Reencarnación del Rey Demonio: El Bosque Oscuro
Libro 01
[El Bosque Oscuro]
1
Great Demon King
Libro 01 [El Bosque Oscuro]
SINOPSIS:
Han Shuo, es un joven que ha desperdiciado su vida y no ha sabido sacarle provecho.
Un día es raptado por un misterioso anciano para ser usado como recipiente para su alma si
es que pierde la batalla que está a punto de librar contra las fuerzas del bien.
Durante la batalla su captor perece, pero su hechizo de resurrección es interrumpido
provocando que Han Shuo sea afectado por un horrible dolor.
“Si logro sobrevivir… juro que no dejaré de cumplir con mis más perversos deseos.”
No es exactamente el típico pensamiento que tendrían quienes están a punto de morir.
Al despertar se encuentra en un mundo de fantasía medieval dentro del cuerpo de un
esclavo…
¿Qué hará un joven cobarde cuando se reencarne en otro mundo impregnado con los poderes
del mal para redefinir su destino?
¿Puede la bondad natural de la naturaleza humana triunfar sobre su inclinación a la maldad?
¿Se convertirá en un legendario rey demoníaco de sangre fría, o va a forjar su propio camino
cubriendo la tierra de un nuevo tipo de terror?
GENERO:
Acción, Aventura, Ecchi, Fantasía, Harem, Artes marciales, Maduro, Seinen, Xuanhuan.
TIPO:
Novela Web
AUTOR:
Ni Cang Tian
TRADUCTOR ESP:
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RECOPILADO:
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Great Demon King
Da Mo Wang
大
魔
王
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Prólogo
– ¡Considérate afortunado! aparte de los astronautas eres la primera persona en pisar la
luna… ¡Y ni siquiera te costó un centavo! –
Quien le estaba hablando era un extraño anciano con rasgos faciales ganchudos como los de
un águila. Usaba unos misteriosos ropajes verdes que ondulaban de un modo siniestro. El
viejo sonreía ominosamente mientras contemplaba a un joven encerrado en una especie de
caparazón delgado que parecía hecho de cristal púrpura.
El joven debía bordear los treinta años y sólo llevaba puestos unos calzoncillos estampados
con diseños floridos. Su contextura física correspondía a la de una persona acostumbrada a
una vida sedentaria, aunque sus pantorrillas tenían algo de musculatura. La expresión de su
rostro reflejaba el profundo desprecio que sentía por su interlocutor, mientras lo miraba con
mucha ansiedad dentro de su jaula.
– ¡Ya tuve suficiente, maldito vejestorio! ¡¿Qué es lo que quieres?!¡¿Por qué me has traído
aquí?! –
Han Shuo estaba lleno de ira. Hasta hace unos momentos había estado a punto de disfrutar de
una ducha fría y refrescante para aliviarse del calor de un día de verano especialmente
tórrido, pero ni siquiera acababa de desnudarse por completo cuando de pronto una luz
blanca resplandeció frente a sus ojos y este anciano extraño apareció de la nada. El intruso
simplemente le dijo: – Las fechas coinciden – e inmediatamente agarró Han Shuo del cuello
con una fuerza monstruosa y saltó por la ventana del décimo piso del edificio de
apartamentos en el que vivía; aterrorizando en gran medida al joven quien ya de por sí no
destacaba por su valor.
Han Shuo cerró los ojos y gritó, pero en lugar del inevitable impacto contra el pavimento
sintió que aterrizaba de forma suave. Cuando finalmente se atrevió a mirar, vio consternado
que se encontraba en un sombrío paraje desolado y estéril cuya apariencia no cambiaba sin
importar a donde mirara. Toda la tierra parecía marcada, como si hubiese sido víctima de
quemaduras severas. Fue entonces cuando le informaron que estaba en la Luna.
Por algún motivo Han Shuo y ese extraño hombre podían comunicarse fácilmente,
posiblemente debido a alguna propiedad del extraño caparazón de cristal púrpura en el que se
encontraba encerrado. Lo más extraño era que había suficiente oxígeno dentro de la jaula
como para respirar sin problemas y protegerse de los horrores del vacío en el espacio
exterior.
– Escúchame con atención, no lo voy a repetir. Mi nombre es Chu Cang Lan y dentro de
unos momentos me enfrentaré en un combate a muerte contra tres individuos para cumplir mi
objetivo de destruir las leyes que rigen el cielo y la tierra. Esto me permitirá ascender hasta el
ápice del camino del mal: el Reino de los Presagios. Sin embargo, aunque individualmente
esos sujetos no representan un desafío, no estoy seguro de qué pasará si unen sus fuerzas
contra mí. –
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El viejo sonrió antes de continuar:
– Para asegurar mi supervivencia necesito la ayuda de alguien con la misma fecha de
nacimiento que yo y ahí es donde entras tú. Si tengo la mala suerte de caer en la batalla,
entonces invocaré una de las magias más poderosas de entre todas las que conozco e
implantaré mi conciencia dentro de tu alma. ¡De este modo podré utilizar tú cuerpo para
revivirme y me salvaré de la muerte! – Chu Cang Lan dijo todo esto con perfecta
tranquilidad mientras contemplaba el rostro de Han Shuo, aunque su tono amable era
desmentido por una indirecta de peligro que brillaba en sus ojos inyectados en sangre.
– Eh… cuando hablas de “implantar” tu conciencia en mi alma, entonces… ¿qué es
exactamente lo que me pasará a mí? – Han Shuo estaba extremadamente confundido y no
había podido entender la mayor parte de lo que Chu Cang Lan dijo, pero instintivamente
captó un detalle crucial e hizo la pregunta más importante.
El anciano hizo una pausa y luego carcajeó la evidente respuesta: – ¡Tu cuerpo será mío y tú
estarás muerto por supuesto! –
– ¡Hijo de… @#$#@…! –
Han Shuo estaba tan enojado que empezó a insultarlo vigorosamente, sin importarle siquiera
el que estuviese completamente a la merced de esa persona. Su conjunto de maldiciones se
refirió a unas dieciocho generaciones de los antepasados de Chu Cang Lan y también se
acordó de su familia materna inmediata en diferentes maneras.
En un principio Chu Cang Lan mantuvo la compostura sin dejar de mirar la cara de Han
Shuo con una sonrisa. Pero su rostro empezó a oscurecerse después de que pasase media hora
sin que sus insultos se detuviesen, de hecho, su mirada se fue volviendo aún más
desagradable.
– ¡Muy bien, pues! ¡Usa esta última oportunidad y saca todo de tu sistema, mocoso! ¿Sabes
qué? Yo había pensado en perdonarte la vida si ganaba la pelea, pero ahora he decidido que,
en virtud de tu elocuencia, incluso si gano todavía voy a enviarte al infierno. –
Esto paró bruscamente la avalancha de insultos de Han Shuo y después de un momento
empezó a lanzar puñetazos contra una de las paredes de su prisión purpura mientras gemía
desesperadamente: – Héroe, poderoso señor… me equivoqué, ¡perdóname la vida!
Además lo que estás haciendo es ilegal, las autoridades vendrán a buscarte. ¡La tecnología
ahora es muy avanzada, e incluso escapar a la luna no te servirá de nada! –
– Pues debes saber que los magos demoníacos somos bastante simples y nunca nos
preocupamos por la ley. Yo, Chu Cang Lan, he vagado por la tierra durante muchos años y
he matado a más gente de la que te puedas imaginar… ¡Y heme aquí todavía, perfectamente
bien! –
Chu Cang Lan dijo esto último con mucha tranquilidad. Entonces algo en su expresión
cambió repentinamente mientras giraba la vista a su izquierda y observaba a lo lejos, luego
murmuró:
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– ¡Finalmente! –
Chu Cang Lan hizo una señal con su dedo derecho y Han Shuo junto con el caparazón
púrpura que lo aprisionaba se elevaron juntos y volaron lejos. Después de rebotar un par de
veces se detuvo en una depresión superficial, y entonces Han Shuo notó que ya no podía
moverse y sus labios no emitían el menor sonido. Aparte de ser capaz de oír, parpadear y
pensar, no podía hacer nada más dentro de los límites de la concha púrpura.
– Los tres llegan tarde. Espero que hayan traído sus mejores armas para nuestra batalla de
hoy. ¡Así no me odiarán después de que los mate! –
– Alabado sea Buda. –
– Por la Voluntad del Cielo. –
***
Aunque Han Shuo ya no podía moverse, todavía escuchaba algo de lo que decían esas
personas recién llegadas, pero incluso el sonido desapareció después de oír lo de “Alabado
sea Buda” y “la Voluntad del Cielo”. Lo único que podía hacer era suponer que se trataba de
alguna clase de monje o un sacerdote taoísta, porque eso era lo que había visto en la
televisión.
De acuerdo con lo que Chu Cang Lan le había dicho, él estaba jodido sin importar quien
ganase o perdiese el combate.
Han Shuo nació en la ciudad de YZ y había logrado entrar en una universidad del montón
tras terminar la escuela secundaria. Pero no había buscado trabajo después de su graduación
como sus compañeros de promoción, sino que se dedicó a perder el tiempo navegando en
internet sin un propósito fijo. Había creado sitios web y abierto pequeñas tiendas en línea,
pero nunca ganó mucho dinero con eso. Era un Otaku de pies a cabeza y uno sin ningún
potencial para el futuro.
Conforme más tiempo pasaba en línea, su mente iba llenándose de ideas algo
malévolas. Pero como pasaba sus días encerrado en casa y la sociedad estaba muy
desarrollada, había sido lo suficientemente consciente de sí mismo como para no llevar sus
deseos a la práctica. No es que sus padres fueran multimillonarios o funcionarios de alto
rango tampoco, así que no tenía forma alguna de violar las leyes y salirse con la suya.
En resumen, era un treintañero malhumorado sin ninguna clase de logro destacable hasta la
fecha. Sus padres incluso habían intentado presentarle a una chica, pero ella lo había mirado
de arriba abajo como si fuese un producto defectuoso en cuanto supo que no tenía un trabajo
verdadero. De más está decir que esa relación no había funcionado.
Últimamente había sucumbido a la presión de sus padres y se estaba preparando para
presentar su currículo vitae y encontrar un trabajo de verdad. Pero, ¿quién hubiera imaginado
que esta ridícula muerte lo sorprendería antes de que tuviera la oportunidad de hacer algo?
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El cerebro de Han Shuo se movía con lentitud mientras sopesaba la idea de que estaba a
punto de morir. Por primera vez, sintió que su vida entera había sido un enorme
desperdicio. Su carrera laboral era casi inexistente, nunca había hecho nada notable y ¡con un
demonio, él todavía era virgen!
Suspiró profundamente y pensó: “Esto sí que es tener mala suerte. Y justo cuando estaba a
punto de empezar de nuevo. ¿Por qué se me niega la oportunidad? Si logro sobrevivir a esto
juro que lucharé para cumplir con todos mis deseos, los más sublimes y los más
perversos. No volveré a dejar que nadie me desprecie y nunca permitiré que el miedo me
impida actuar. Nunca jamás…”
La única cosa que podía controlar ahora eran sus pensamientos, así que Han Shuo comenzó a
desear una oportunidad con todas sus fuerzas. Cuanto más reflexionaba, más se lamentaba y
desesperaba.
Repentinamente escuchó una explosión capaz de resquebrajar la tierra, acompañada por la
risa egoísta de Chu Cang Lan. Pero al cabo de un rato escuchó que gritaba – ¡Traidores! – Y
todo se vio envuelto en otra serie de explosiones que sacudieron el caparazón que lo
aprisionaba. Los grandes temblores comenzaban a amenazar la posición de Han Shuo; era
como si la Luna entera se derrumbara. Los disturbios fueron seguidos por un fuerte grito
eufórico: – ¡Lo hemos logrado! ¡Esta vez estás muerto, maldito Chu Cang Lan! –
– ¡Oigan! ¡¿Esa no es la técnica demoníaca que se usa para robar un cuerpo?! ¡Está
intentando escapar de la muerte! ¡Debe haber una semilla de demonio cerca! –
– Alabado sea Buda, por el bien de todos los que viven bajo el cielo, no le dejaré tener éxito,
aunque me cueste la vida. ¡Alabado Buda, Canto de Destrucción Desolada! –
– ¡Monje, noooo!… –
Se produjo otra serie de detonaciones violentas, y luego un rayo de color oscuro fue
disparado rápidamente hacia Han Shuo. Era tan rápido como una estrella fugaz, y contenía
algo inidentificable que se retorcía en su interior, como un líquido impío.
– ¡Alabado sea con grandes alabanzas! El Maestro Yuan Kong se sacrificó para interrumpir
la técnica demoníaca. Ahora podemos descansar tranquilamente. Chu Cang Lan nunca más
podrá amenazar el mundo de la justicia. –
Exactamente después de que Han Shuo escuchase esa última frase, la luz negra se introdujo
en el caparazón de cristal púrpura y algo extraño pareció invadir su cerebro. Era como una
fuerte corriente eléctrica que le causó un dolor extremo, hasta el punto en que parecía que
todos sus órganos habían explotado simultáneamente y luego no supo nada más.
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Capítulo 1: Desde las Profundidades de la Tumba
Después de un tiempo, Han Shuo abrió lentamente sus adoloridos ojos. Pronto descubrió que
su cuerpo entero estaba terriblemente adolorido, sobre todo la cabeza, donde sentía una
migraña tan severa que creyó tener un grupo de cuchillos apuñalando su cerebro.
Tras un tiempo su sufrimiento fue disminuyendo y finalmente pudo volver a pensar. Se alzó
con dificultad para echar un vistazo a su alrededor, solo para descubrir que estaba rodeado
por unos montículos espeluznantes de huesos blancos apilados desordenadamente en lo que
parecía una oscura caverna. A lo lejos había también una extraña materia negra que no podía
identificar, de la cual emanaba un olor nauseabundo.
– Ah. Así que realmente estoy muerto. Esto debe ser el purgatorio. –
El corazón de Han Shuo se sintió seco, como si estuviese hecho de cenizas frías, mientras
trataba de aceptar la idea de que había fallecido a tan temprana edad. “¡Maldición!” se
repetía a si mismo mientras recordaba su suerte. Ahora veía su vida pasada como un
completo desperdicio, y su irritación llegó hasta el punto en que quiso darse prisa y
reencarnar cuanto antes, para asegurarse de que su próxima vida resultase diferente.
En ese momento la cabeza de Han Shuo empezó a dolerle ferozmente, tanto que tuvo que
sostenerla entre sus manos durante un buen rato mientras gritaba. Pero cuando el dolor se
redujo… sintió que de algún modo desconocido había aprendido muchas cosas nuevas.
– Bryan… Bryan… ¿Quién carajo es ese Bryan? –
***
Media hora después…
Han Shuo estaba atónito. Siempre había pensado que reencarnar en el cuerpo de otra persona
era material exclusivo de películas y dramas; “¿Cómo demonios me viene a ocurrir esto a
mí?” Y para aumentar aún más su desconcierto, había reencarnado en el cuerpo de un
extranjero. “¿Quizá se deba a algún error cometido por la magia de ese maldito vejestorio
de Chu Cang Lan?”
Lentamente se fue acostumbrando a la oscuridad y empezó a distinguir algunas cosas. Poco a
poco fue aflojando sus extremidades hasta que logró levantar su brazo derecho a la altura de
sus ojos. El lunar negro cerca de su muñeca que lo caracterizaba se había ido y en su lugar
tenía unas cicatrices largas muy desagradables, que se arrastran como gusanos por la piel de
sus brazos. Una fría sensación de terror brotó de sus entrañas y se estremeció
involuntariamente.
Este cuerpo definitivamente no era el suyo y Han Shuo tuvo que aceptar el hecho de que
había ocupado el cuerpo de otra persona…
El dueño original de su nuevo cuerpo era un tal Bryan, pero ya estaba muerto. Y, aun así, por
alguna extraña razón, podía recordar el pasado de la vida de Bryan como si hubiese sido el
suyo. Incluso era consciente de que no había reencarnado a los Estados Unidos o Inglaterra,
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ni en ninguno de los países occidentales. Estaba en un mundo diferente, en un lugar conocido
como el Continente Profundo, dentro de un país desconocido llamado el Imperio Itálico. Esta
era una tierra extraña con espadas y hechicería, en la que las razas fantásticas vivían
desenfrenadamente.
Los padres de Bryan habían fallecido cuando era un bebé, y sólo tenía diez años cuando sus
desalmados tíos lo habían vendido a un traficante de esclavos, quien a su vez lo había
vendido a la Academia Babilonia de Artes Mágicas y Militares.
Desde ese momento su vida no había dejado de volverse más y más miserable. Para empezar,
tuvo la mala fortuna de ser asignado como el Recadero para los estudiantes de la disciplina
mágica más menospreciada de la Academia Babilonia… La Escuela de Necromancia.
Durante unos 6 años que parecieron eternos, su trabajo había consistido en ayudar a los
estudiantes limpiando los esqueletos, cadáveres y cualquier basura producida después de
algún experimento mágico fallido, que no eran pocos. Aparte de eso, también estaba a cargo
de varias tareas del servicio doméstico como hacer el té, servir agua, barrer el piso y matar
insectos.
Y lo peor de todo, los estudiantes de necromancia a menudo lo utilizaban como objetivo de
práctica para probar las habilidades de batalla de sus últimos esqueletos o espectros
experimentales y también para probar magias ofensivas nigrománticas directamente sobre él.
El débil y cobarde de Bryan había sufrido un infierno de dolor durante esos últimos seis años
y su cuerpo terminó cubierto de innumerables cicatrices y moretones. Los estudiantes de
necromancia se ponían a practicar con él cada vez que perdían una batalla mágica contra los
estudiantes de alguna de las otras disciplinas mágicas, incluso si estaba sufriendo indigestión
por la asquerosa comida que le daban o si se encontraba realizando sus interminables tareas.
Bryan había muerto miserablemente a la edad de dieciséis años, de los cuales seis habían
consistido en una tortura constante. ¿Qué tan cruel podía ser el mundo con un simple
mocoso?
El pobre pensaba constantemente en cometer suicidio. Sin embargo, era un ser tan cobarde y
pusilánime que ni siquiera pudo encontrar el valor para matarse él mismo. Y así soportó en
silencio los seis años de tortura, sin atreverse a resistir o quejarse.
Finalmente, el día anterior, una joven bruja llamada Lisa lo atacó con un espectro que
terminó por devorar su alma… matándolo. Bryan no sintió pena por su muerte, sólo el triste
gozo de liberarse.
Después de haber estado dedicado a deshacerse de los cadáveres y los huesos de esqueletos
rotos durante tanto tiempo, otro esclavo terminó por arrojar a Bryan al mismo montón de
basura hedionda, dentro de la fosa en la que tiraban los desperdicios.
Hasta hace unos momentos, Han Shuo estaba pensando que su vida había sido bastante
miserable, pero cuando la comparó con la de Bryan, la pena y la compasión lo
embargaron. Por primera vez sintió que la suya había sido una vida bastante decente.
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Ahora que entendía lo que había tenido que sufrir ese pobre muchacho, la voz de Han Shuo
ahogó un suspiro mientras murmuraba: – ¡Ay Bryan! ¿Cómo pudo existir un chico tan
patético, débil y cobarde como tú en este mundo? Bryan, Bryan ¿qué puedo hacer por ti
ahora que he ocupado tu cuerpo? –
En ese momento Han Shuo sintió algo diferente, era un pequeño movimiento ondulado de lo
que parecía un líquido extraño en el interior de su cuerpo. Su cabeza comenzó a dolerle al
mismo tiempo que algunos recuerdos diferentes aparecían en su mente. El extraño líquido
mágico comenzó a circular lentamente por su cuerpo a medida que Han Shuo luchaba por
sobreponerse al dolor y comenzó a perderse en el curso de esos recuerdos. Una enorme
cantidad de nuevos conocimientos había invadido su mente, todos ellos parecían ser cortesía
de ese maldito vejestorio Chu Cang Lan.
En sus memorias aparecieron referencias a la Magia Demoníaca y los nueve niveles
diferentes en los cuales se dividía, respectivamente conocidos como el “Reino Sólido”, el
“Reino de los Pasajes Abiertos”, el “Reino del Espíritu Moldeado”, el “Reino de los
Demonios Verdaderos”, el “Reino Sanguinario”, el “Reino de los Demonios Separados”, el
“Reino Carnal”, el “Reino de los Nueve Cambios” y el “Reino del Presagio”. Aquellos que
dominaban la Magia Demoníaca buscaban y podían hacer lo que quisieran o matar a quien se
les viniera en gana, ignorando completamente toda moral o ética en la búsqueda del poder
absoluto.
Una vez que alguno de estos magos abominables lograba transformarse en un demonio, tenía
la habilidad de destruir montañas y forjar destinos.
Después de estar sentado durante un buen rato, Han Shuo había aprendido muchas cosas que
antes le hubieran parecido impensables. De una cosa estaba seguro: algo había salido mal con
la última magia que había intentado hacer Chu Cang Lan. Su propia alma desapareció, pero
le había dejado todo su conocimiento y recuerdos sobre la magia.
El extraño líquido que sentía moviéndose en su cuerpo era Esencia Mágica, un elemento
fundamental e increíblemente vital para desarrollar el poder de la Magia Demoníaca. Según
los recuerdos de Chu Cang Lan, un aprendiz demoníaco tendría que entrenar un promedio
mínimo de tres a cinco años para desarrollar con éxito esta Esencia. Han Shuo aún no había
hecho nada y no sabía el porqué, sin embargo, por algún motivo tenía ese fragmento de
Esencia Mágica recorriendo el interior de su cuerpo. Aunque por el momento era débil y
tristemente insignificante, algo en su interior le hacía estar seguro de su
naturaleza. (NT: Originalmente decía Yuan Mágico, pero eso no significaba nada concreto
y por su descripción la palabra “Esencia” es más asertiva en nuestro idioma) (Nova: Es
por cositas como esta que preferimos la traducción de Acabcor xD)
Han Shuo se esforzó para recordar todo lo que había acontecido la última vez que se
encontró con ese viejo loco Chu Cang Lan. El malvado anciano había querido usar su cuerpo
como un salvavidas, pero algo había salido mal y en su lugar terminó enviando su alma a una
extraña época y lugar. Todo ese conocimiento aleatorio sobre cómo entrenar a su fuerza
mágica, debían ser memorias que dejó atrás por accidente.
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A parte de eso, también había aprendido un poco acerca de este extraño mundo gracias a los
recuerdos de su nuevo cuerpo, pero este conocimiento era de por sí muy limitado, porque
Bryan no había sido más que un simple esclavo de la Academia Babilonia. La mente de Han
Shuo comenzó a funcionar a toda velocidad mientras consideraba la vida que tenía por
delante.
El verdadero Bryan estaba muerto, y ahora él estaba ocupando su cuerpo. Han Shuo era
ahora Bryan, y Bryan había sido vendido a una escuela de Artes Mágicas y Militares… ese
era un estigma de por vida del que no podría librarse fácilmente. Este extraño mundo tenía
castigos crueles y brutales para los esclavos fugitivos, así que escapar quedaba descartado. Y
aunque por algún motivo pudiera escaparse de sus amos, moriría de hambre al poco tiempo,
porque ni siquiera tenía una miserable moneda de cobre consigo.
Después de una cuidadosa consideración, decidió regresar a la Academia ya que sólo allí
podía encontrar una forma de cambiar su condición de esclavo y hacer algo por el
desgraciado Bryan.
Han Shuo sentía que cada articulación le dolía con el menor movimiento. Y es que Bryan
había tenido un montón de viejas lesiones incluso antes de su muerte. El dolor se disparó con
furia a través de su cuerpo cuando intento ponerse de pie, así que se sentó apresuradamente
después de soltar un: – ¡Own! ¡Mierda! Poco a poco… Paso a paso. –
Han Shuo no sentía ninguna especie de aprecio o gratitud hacia Chu Cang Lan, a quien ya
había etiquetado como causa principal o al menos circunstancial de cualquier mal que le
aconteciese en el futuro por haberlo secuestrado, intentado matar y luego enviarlo a este
lugar. Tampoco conocía nada sobre la forma de vida o el mundo del que provenía el malvado
anciano, aparte de lo que podía ver a través de los recuerdos de este último. Pero entre todos
los conocimientos que el viejo le dejó, había un hecho que destacaba sobre los demás: que
mediante el desarrollo de su fuerza mágica era posible fortalecer su propio cuerpo. Con un
suficiente entrenamiento, podría viajar a otros lugares en un abrir y cerrar de ojos o mover
continentes y dar nueva forma a los océanos.
Y aunque una parte de él no podía dejar de pensar que Chu Cang Lan estaba un poco mal de
la cabeza, también estaba convencido de que la información de sus recuerdos debía ser
verdadera, sobre todo por la forma en que el vejestorio lo había llevado directamente hasta la
luna.
Pensando que no tenía nada que perder, Han Shuo se concentró en los recuerdos del viejo
para buscar los complejos encantamientos que necesitaba conocer para entrenar a su fuerza
mágica. Se concentró en los primeros pasos necesarios para entrar en el Reino Sólido y buscó
como controlar ese débil fragmento de Esencia Mágica que poseía.
Conforme más se concentraba e intentaba controlar la esencia, tal y como indicaban las leyes
y principios del “Reino Sólido”; el extraño líquido comenzó a comportarse exactamente
como lo estaba deseando, exactamente como recordaba en las memorias de Chu Cang Lan.
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Secretamente complacido, Han Shuo comenzó a pensar que los recuerdos del viejo le serían
muy útiles y decidió continuar meditando, hasta que finalmente pudo conseguir que la
Esencia Mágica circulase por su cuerpo a través de sus propias venas.
Sólo detuvo su entrenamiento cuando su estómago comenzó a rugir. No tenía idea de cuánto
tiempo había meditado, pero los dolores de su cuerpo disminuyeron en gran medida y había
recuperado parte de sus fuerzas e incluso ganado alguna nueva. Era increíble que ya pudiese
notar los resultados después de haberse limitado a meditar durante un corto tiempo. Entonces
intentó imaginar sin éxito la enorme cantidad de años que habría estudiado el maldito
vejestorio de Chu Cang Lan para adquirir esos conocimientos y ya no le extrañaba que
incluso viajar hasta la luna fuese una cuestión apenas trivial. Ahora podía hacerse una idea
aproximada de lo poderoso que había sido ese viejo cuando estaba vivo.
Mientras se tomaba un descanso del entrenamiento, Han Shuo notó algo extraño… el
fragmento de Esencia Mágica ya no se limitaba a circular por sus venas, sino que ahora
recorría toda su piel, sus músculos, sus huesos y las articulaciones.
El objetivo que un aprendiz demoníaco buscaba al dominar el “Reino Solido” era la mejora
del cuerpo físico, desde los músculos hasta los órganos internos y los huesos. No faltaban
algunos fanáticos del entrenamiento que, en lugar de limitarse a desarrollar poco a poco su
Esencia Mágica siguiendo las normas establecidas, preferían apresurar las cosas lastimándose
a sí mismos físicamente, para así reconstruir simultáneamente sus cuerpos mientras
incrementaban su cantidad de Esencia Mágica. Este extremo y doloroso entrenamiento
simultáneo producía los resultados más rápidos.
“¡Pues ese método de entrenamiento es básicamente una forma de auto mutilación! Bueno,
dado que este cuerpo siempre ha tenido que pasar por cosas muy similares a la tortura, tal
vez mi progreso en el Reino Sólido será más rápido cuando regrese a la Academia. ¡Esta es
una bizarra ventaja de que me haya tocado ser este Bryan!”
Después de esta reflexión apreciativa, Han Shuo decidió que era hora de salir del asqueroso
lugar en que se encontraba. De repente pensó que era realmente estúpido de su parte el haber
permanecido tanto tiempo en medio del hedor de esa fosa y ya no podía soportarlo.
Podía ver una tenue luz que resplandecía en la parte superior. De acuerdo con los recuerdos
de Bryan, Han Shuo sabía que había una gran caverna por encima de él, dentro de la cual
estaba la fosa en la que solían desecharse los esqueletos rotos y cadáveres invocados por los
estudiantes.
Todavía le dolía su cuerpo cubierto de cicatrices cuando se puso de pie. Y es que seis años de
tormento llevaban mucho tiempo desgastando el cuerpo de Bryan, y eso sin mencionar su
pobre dieta. Como resultado, estaba desnutrido, delgado y apenas medía un metro cincuenta.
Han Shuo caminó sobre las porquerías que cubrían el húmedo suelo y luchó para trepar hasta
la salida con su débil cuerpo. Después de un tiempo y unas cinco o seis caídas, finalmente
logró salir de la fosa. Cuando llegó a la entrada de la cueva vio los rayos de la luna
iluminando la tierra y derramando su luz a través de un cementerio antiguo. Una visión
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tétrica para cualquiera, menos para Han Shuo, porque sintió que su corazón se inundaba de
una fuerte alegría por vivir.
La Esencia Mágica continuaba circulando por todo su cuerpo sin necesidad de dirección y
Han Shuo pensó con optimismo: “Lo que no te mata, te hace más fuerte.” Y es que ahora ya
no se encontraba indefenso porque tenía un as bajo la manga. Sin querer, Chu Cang Lan le
había dejado métodos secretos de entrenamiento que podrían resultarle de mucha utilidad y
que lo ayudarían a lograr metas u objetivos que nunca se habría atrevido a soñar antes.
Sin embargo, Han Shuo no tenía idea de que la Esencia Mágica que Chu Cang Lan le había
dejado no sólo servía para ayudarlo a volverse poderoso, sino que también era una
semilla. Esta semilla cambiaría poco a poco su mente, al mismo tiempo que modificaba su
cuerpo. Antes de llegar a este mundo, Han Shuo ya había estado concibiendo malos deseos y
pensamientos, pero nunca se atrevió a tomar ninguna acción para realizarlos. Esta semilla
bien podía resultar ser su eterna perdición, porque lo llevaría a perder el control de su propio
ser.
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Capítulo 2: Los Ignorantes son Asustadizos
La Academia Babilonia de Artes Mágicas y Militares poseía una de los territorios más
extensos dentro del Imperio Itálico y tenía la más alta reputación entre todos los centros del
saber mágico. Por ese motivo también era una de las instituciones educativas más
importantes para todos los Magos y Caballeros del imperio.
La Academia estaba dividida en varias Facultades Mágicas, que consistían en Luz,
Oscuridad, Fuego, Agua, Viento, Tierra, Trueno, Invocación y Espacio. Cada facultad tenía
su propio conjunto de edificios independientes donde se impartían sus clases, su propia
biblioteca, laboratorio, campos de entrenamiento, y un distrito habitacional como si fueran
ciudades pequeñas.
Bryan era un esclavo propiedad de la Escuela Necromántica, que actualmente era una sub-
categoría dentro de la Facultad de la Magia Oscura. Como los usuarios de necromancia
tenían que trabajar con esqueletos, zombis y no muertos similares, así como el hecho de que
esta disciplina mágica había ido perdiendo su prestigio de forma constante a lo largo de
muchos años; no sólo era la rama de la magia oscura más impopular, sino que también era
considerada la más débil de todas. Incluso los estudiantes de las otras disciplinas dentro de la
Facultad de Magia Oscura se burlaban de los necromantes y no los consideraban dignos
como compañeros de equipo.
Así pues, Bryan estuvo siendo sirviente de los estudiantes de la escuela mágica más débil y
despreciada de todas durante sus seis años como recadero para la Academia. Si a eso se le
añadía sus otras tareas miserables, como transportar cadáveres o esqueletos hasta la basura…
podrían escribirse varios libros sobre el sinfín de miradas despectivas y actos de desprecio
que estuvo soportando. Cada día era un infierno para él.
Han Shuo siguió el camino en los recuerdos de Bryan y llegó a un pequeño sendero que
recorría las montañas situadas en la parte trasera de la academia hasta llegar frente a una
pequeña puerta reservada especialmente para los esclavos recaderos que volvían en la noche.
La mayoría de los estudiantes ya se habían quedado dormidos, pues hacía mucho que la luna
había alcanzado su cenit y como Han Shuo estaba utilizando una ruta aislada no se encontró
con nadie en su camino de regreso. Observó el entorno a lo largo del camino y comprobó que
el estilo arquitectónico de la Academia Babilonia era muy similar al de algunos de los países
de la antigua Europa Occidental de su propio mundo.
Finalmente, y con un poco de esfuerzo, logró encontrar el camino a la zona designada para
los estudiantes de Necromancia. Bryan vivía en un almacén, un lugar apropiado para su
condición como esclavo.
El almacén estaba lleno de un sinnúmero de objetos, la mayoría de los cuales era basura
descartada o ingredientes que habían sobrado de los experimentos. Estos artículos estaban ahí
esperando que Bryan los organizara y se deshiciera de ellos. Los estudiantes a menudo
lanzaban su basura a través de la ventana del almacén para que Bryan la botara.
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El almacén no era muy grande para empezar. Excluyendo toda la basura dispersa al azar, la
única otra cosa destacable era un pequeño camastro de madera que usaba para dormir, la cual
a menudo terminaba cubierta por una montaña de basura, ya que los estudiantes nunca
prestaban atención al lugar en que arrojaban sus artículos no deseados.
La primera cosa que Bryan solía hacer cuando terminaba con su trabajo muy tarde en la
noche, era limpiar la basura que estaba en su cama. Tenía que deshacerse de ella antes de que
alguien más se despertara a la mañana siguiente, revisara el almacén y luego fuese a informar
a su capataz.
Cuando Han Shuo entró en sus aposentos, que parecían más bien una madriguera de roedores
roñosos, sus ojos se empañaron con lágrimas y sintió un profundo dolor y simpatía por el
desgraciado joven al que ahora encarnaba. ¡Cómo pudo haber sobrevivido de esa forma
durante seis años!
El aire del almacén era tan asqueroso que incluso el abrir las ventanas tenía muy poco efecto,
ya que el olor era exudado por la montaña de basura que diariamente era arrojada en el
interior. Había más objetos que de costumbre apilados en la cama pequeña. Parecía que
algunos habían continuado con el hábito de tirar la basura aquí después de la muerte de
Bryan, a quienes seguramente no les importaba lo suficiente como para enterarse de su
fallecimiento.
Mientras trataba de abrirse camino y avanzar por el almacén, sentía que incluso dar unos
cuantos pasos era una tarea ardua (todo estaba cubierto de basura abandonada). Finalmente
llegó a la cama y estuvo a punto de limpiarla, como Bryan siempre lo hacía.
Pero Han Shuo no era Bryan. Sus manos se detuvieron a medio camino, al mismo tiempo que
sentía un estallido de rabia. Al principio, fue sólo un enojo moderado, pero su Esencia
Mágica reaccionó a esta ira y comenzó a moverse rápidamente por su cuerpo, magnificando
esa emoción.
Finalmente, Han Shuo interrumpió bruscamente sus movimientos y proclamó ferozmente: –
¡Yo no soy Bryan! ¡No toleraré esto! ¡Bryan oh Bryan, ya que ahora he ocupado tu cuerpo,
déjame honrarte ayudándote a castigar a Lisa! –
En su estado actual no podía darse cuenta de que, con su personalidad original, nunca habría
actuado tan impulsivamente en función a una idea repentina, por más que lo hubiera
querido. El Han Shuo de antaño apenas tenía la voluntad de tener malos pensamientos y
deseos, pero carecía del coraje para llevarlos a cabo.
Rápidamente salió del almacén y se dirigió hacia las habitaciones femeninas. En el silencio
de la noche avanzó con sigilo hasta llegar a los dormitorios. Bryan a menudo había limpiado
aquí, así que estaba bastante familiarizado con la zona. Por supuesto, también sabía dónde
vivía Lisa.
La Escuela Necromántica tenía muchos menos estudiantes que las otras disciplinas, por lo
que a cada estudiante se le asignaba una habitación propia. Cada habitación era bastante
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espaciosa y poseía todos los implementos pudiesen necesitar para cubrir sus necesidades
diarias. Esto era el cielo en comparación con el cuchitril en el que Bryan vivía.
Lisa se alojaba en el segundo piso y Han Shuo no podía entrar en el edificio por la noche. Lo
bueno era que había un árbol grande creciendo cerca de su ventana. Así que pegó su cuerpo
al tronco y comenzó a escalar usando las ramas para apoyarse como un mono flaco. Podía
mirar por la ventana si se ponía de puntillas.
Cuando Han Shuo vio que la ventana estaba abierta experimentó el placer desconocido de
tener a la suerte de su lado para una venganza. Se levantó y se asomó. La joven bruja había
decorado su habitación de color rosa y en realidad parecía bastante linda, sobre todo los
peluches mullidos que colgaban de la pared o descansaban sobre una mesa.
Su nariz captó un ligero aroma perfumado al que su cuerpo actual no estaba acostumbrado y
no pudo evitar titubear. No había previsto que Lisa pudiera decorar su habitación de una
forma tan femenina. Cuando miró más de cerca pudo notar unas cortinas tela rosa en una
esquina de la habitación, que probablemente eran un dosel para cubrir su cama.
No podía esperar un resultado positivo en una pelea directa y lo sabía, pero tenía preparado
un plan improvisado. Sacó una pequeña botella de su bolsa, de la que extrajo un poco de
sangre (típicamente usada en experimentos) y la colocó alrededor de los bordes de sus ojos y
boca. Se sacudió también su mugriento cabello castaño para desordenarlo lo más que pudo y
finalmente revisó la apariencia de su rostro en un trozo de espejo roto que el verdadero Bryan
había recogido. Cuando contempló su reflejo, vio una cara aterradora cubierta de manchas de
sangre que le devolvía la mirada.
– ¡Si no puedo vencerte, entonces al menos voy a asustarte hasta que te cagues de miedo! –
Han Shuo estaba bastante satisfecho con su maquillaje actual y asintió con la cabeza mientras
reía por lo bajo. Cuando todo estuvo listo, se trepó sobre una rama y se balanceó cerca de la
ventana de Lisa, moviéndose hacia adelante y hacia atrás de forma constante. Entonces
extendió su mano desnutrida y golpeó el borde de la ventana.
“TOC… TOC…”
Lisa se encontraba profundamente dormida, pero los extraños sonidos que venían de la
ventana la despertaron. Así que se levantó aún medio inconsciente, abrió las cortinas de tela
rosa y salió de la cama todavía descalza.
Sus pequeños pies blancos, tan delicados como la porcelana, caminaban despacio sobre una
alfombra que también era rosada. Bajo los suaves rayos de la luna, los cinco dedos de sus
pies eran en realidad muy adorables.
Lisa era un poco más joven que Bryan, y era la hija de una casa noble. Si se ignoraba el
hecho de que había asesinado a Bryan, ella era toda una belleza. Tenía un hermoso rostro
adornado por una larga y sedosa cabellera rubia, una altura de 162 cm que la hacía un poco
más alta que Bryan, sus cejas estaban delicadamente arqueadas, tenía una nariz elegante y
unos entrañables labios rojos.
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Vestida con un adorable pijama, Lisa no parecía completamente despierta. Después de que
salió de la cama, instintivamente miró hacia la fuente del sonido… Entonces vio un rostro
familiar cubierto de sangre que la contemplaba con una mirada vacía y sin señales de vida.
Trozos gruesos del nauseabundo líquido rojo ya medio seco que se desparramaban por los
ojos y la nariz. Un cuerpo desnutrido que se balanceaba de un lado a otro en la ventana.
– ¡Ahhhhh!… –
Su grito de espanto resonó por los pasillos del dormitorio de las mujeres.
En su interior Han Shuo sonreía maliciosamente mientras pensaba: “Esta vez voy a asustarte
hasta que te desmayes o tal vez hasta que te mueras de miedo”. Su expresión se hizo más y
más escalofriante a medida que esos crueles pensamientos crecían en su interior. Después de
estar un buen rato mirando fijamente hacia la ventana, decidió completar el acto poniendo los
ojos en blanco y se balanceó con más fuerza.
Con los ojos volteados hacia arriba ya no podía ver a Lisa. Pero su cuarto había quedado en
silencio después del aterrado grito inicial y continuó así a pesar del gradual cambio en
expresión de Han Shuo.
“Probablemente esta maldita bruja se ha desmayado” Pensaba Han Shuo y entonces sus
oídos comenzaron a captar los sonidos de gritos asustados y palabrotas de las otras
estudiantes de la escuela nigromántica, que se habían despertado por el escándalo y
comenzaban a salir de sus habitaciones. “Mejor dejarlo mientras pueda, de lo contrario me
expongo a sufrir un mundo de dolor si llegan a atraparme.”
Justo cuando empezaba a revertir la posición de sus ojos, un dolor increíble se extendió por
su cara desde el puente de su nariz. Inmediatamente después, otro dolor intenso lo sorprendió
en la parte superior de la cabeza, y no pudo evitar resbalarse del árbol. El golpe de la caída
revivió los dolores que había sentido cuando estaba en la fosa y le hizo ver estrellas.
Poco tiempo después, una lluvia de ataques cayó sobre él, mientras una voz le gritaba con
cada golpe que recibía: – ¡Bryan, parece que finalmente desarrollaste algo de valor! ¡Esta vez
te libraste de la muerte, pero parece que el cerebro se te pudrió! ¡Me especializo en
Necromancia y paso todos los días con esqueletos y cadáveres, so tonto! ¡¿De verdad fuiste
tan estúpido como para pensar que podías asustarme fingiendo ser un fantasma?! ¡Parece que
tengo que recordarte quien soy! ¡¿Creíste que un genio como yo, sería incapaz de diferenciar
un cuerpo con alma de un no muerto?! –
Aunque la paliza le dolía, lo que más le molestaba era su amor propio. Aparentemente el
tonto de Bryan, que pasó seis años como esclavo recadero de la escuela de necromancia, ni
siquiera había puesto atención a ese pequeño detalle de sentido común. Este no era el
resultado que esperaba en la primera ocasión que reunía su coraje para hacer algo malo.
“¡Necromancia! ¿Esa magia puede determinar la naturaleza de los espíritus? ¡Entonces
definitivamente hay utilidad en ella! Parece que tengo mucho que aprender si voy a
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sobrevivir en este mundo, de lo contrario es muy probable que vuelva a perder mi nueva vida
antes de empezarla.”
A medida que aumentaba la agonía de su cuerpo, Han Shuo continuaba pensando a toda
velocidad mientras aullaba de dolor. La magia del camino oscuro que Chu Cang Lan había
dominado contenía la palabra “demonio”, mientras que la necromancia tampoco sonaba
como una magia muy benévola. ¿Qué pasaría si se entrenara en ambas disciplinas? ¿Habría
conflicto entre las dos magias o se harían más fuertes juntas? (NT: La nigromancia o
necromancia, unión de necros «muerte» y mantīa «adivinación», es una rama de la magia
considerada generalmente negra)
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Capítulo 3: De Idiota a Loco
La mente de Han Shuo seguía elucubrando a toda velocidad mientras la joven bruja Lisa lo
golpeaba histéricamente, agregando más dolores a los que ya sentía por todo su cuerpo. El
pobre de Bryan ya era bastante débil para empezar. Ese golpe inicial en la nariz le había
arrancado varias lágrimas y la resultante caída del árbol hizo que se marease por el dolor. Así
que lo único que pudo hacer fue limitarse a acurrucarse como una pelota en el suelo y
presentar un objetivo fácil para las patadas de Lisa… su culo.
Después de un tiempo Han Shuo se dio cuenta de algo maravilloso. El pequeño fragmento de
Esencia Mágica empezó a circular por su trasero, aliviando algo del dolor e incluso
fortaleciendo la zona lastimada. Cuando Lisa volvió a patearlo, ya no sintió tanto el golpe.
De hecho, todas las partes de su cuerpo, que hasta hace un momento le hacían llorar por el
dolor, comenzaron a sentirse bastante aliviadas en el momento en que su Esencia Mágica
pasaba sobre ellas y en realidad empezaba a sentirse un poco… cómodo.
Han Shuo se sorprendió y en su interior empezó a considerar seriamente la posibilidad de que
las técnicas del “Reino Sólido” fueran desarrolladas por unos masoquistas seriales. De pronto
la Esencia Mágica comenzó a concentrarse rápidamente en su nalga derecha justo cuando la
punta del pie de Lisa se estrellaba nuevamente con esa zona y golpeaba exactamente en el
punto donde se estaba reuniendo.
– ¡Auuuh! –
– ¡Ouww! –
Lisa y Han Shuo soltaron un grito agudo y un gruñido bajo respectivamente. La hermosa y
violenta maga había sentido de repente que la nalga derecha de Han Shuo se había vuelto
más dura que el hierro. Su pie se estremeció de inmediato y ella comenzó a saltar dando
gritos.
Por su parte, Han Shuo sintió que la patada de Lisa no le había dolido nada, en cambio le
pareció algo agradable. La sorpresa por el contraste marcado entre esta nueva sensación con
el dolor que había sentido hasta ahora le había hecho soltar el grito involuntario. En honor a
la verdad, su grito había sonado ligeramente obsceno… casi como si…
– ¡Maldito seas Bryan, ¿has puesto piedras en tus pantalones, idiota?! –
Lisa se quejó en voz alta mientras masajeaba su delicado pie. En ese momento varias de las
estudiantes de la escuela de necromancia habían llegado de repente alrededor de Han Shuo y
Lisa, cada una mirándolo a él con ojos somnolientos y fríos.
Su nariz ya había dejado de dolerle y sus lágrimas ya estaban bajo control. Han Shuo se
sacudió y se sentó en la hierba. Cuando miró a su alrededor, descubrió las miradas furiosas
de las aprendices Amy y Athena, así como la maga novata Bella y, por supuesto, Lisa.
Podía sentir el peligro en el aire…
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Las apariencias de estas chicas palidecían por comparación cuando se colocaban junto a
Lisa. Todas tendrías dieciséis o diecisiete años, pero no eran tan bonitas. También estaban de
muy mal humor, ya que su sueño había sido interrumpido y eso no contribuía a mejorar su
imagen.
– ¡Oye Idiota! ¡¿Qué estás mirando?! ¡¿Por qué hay piedras en tus pantalones?! ¡Mi hermoso
pie tiene un enorme moretón! ¡Ooh ooh… me duele! –
Lisa colocó sus manos en las caderas y habló de forma arrogante mientras miraba fríamente a
Han Shuo. Pero el efecto se estropeaba un poco, ya que de tanto en tanto no podía evitar dar
saltitos sobre el pie izquierdo.
“Idiota ¿eh? Creo que eso me conviene…” Han Shuo se reía en el interior, pero puso una
expresión inocente. Emitió un sonido de estúpido – ¿eh?, ¿eh? – y después él mismo se
levantó, con cierta dificultad, y dijo: – ¡Nooo eh, no tengo piedras en mis pantalones! –
Se dio la vuelta para que las estudiantes principales de necromancia pudieran ver
directamente su trasero y comenzó a bajarse los pantalones mientras hablaba. Cuatro gritos
de pánico resonaron en el aire antes de que terminara de soltar su prenda, y poco después
escuchó el sonido frenético de varios pasos que se alejaban corriendo.
– ¡Bryan, idiota! ¡Súbete los pantalones de inmediato o te voy a matar! – Le gritó Lisa
apresuradamente, pero se podía oír una nota de pánico en su voz.
– ¡Ooh! – Han Shuo respondió usando el mismo tono de imbécil, pero por dentro continuaba
riéndose siniestramente mientras pensaba: “Solo son un puñado de florecillas ingenuas, van
a ver lo fácil que me encargo de ustedes.”
Después de que se hubiese ajustado los pantalones de nuevo Lisa miró de cerca a Han
Shuo. Cuando las cuatro muchachas se pusieron de nuevo frente a él, recuperó su valor y
volvió a hablarle con ferocidad: – Puedo olvidarme de que hayas escondido piedras en tus
pantalones, pero ¿qué planeabas hacer trepado en el árbol de mi ventana en medio de la
noche? –
– Je je – Dos fuertes carcajadas estúpidas fueron la respuesta a la pregunta. Han Shuo señaló
una bolsa arrugada que había quedado enredada en las ramas del árbol y dijo: – ¡Para bajar
eso! –
– ¡¿Por qué diablos estas buscando una bolsa de basura en medio de la noche?! – Lisa gritó
airadamente y parecía a punto de estallar de rabia conforme subía el volumen de su voz.
En ese momento Bella soltó un suave suspiro y le dijo a Lisa: – Hey Lisa, ¿no ves que Bryan
se ha vuelto loco? Parece que en lugar de matarlo, tu Gul terminó descerebrándolo por
completo. ¿Para qué pierdes el tiempo enojándote con un demente? – (NT: Gul: Demonio
necrófago del folklore árabe (Ghul) que habita lugares inhóspitos y merodea por los
cementerios para alimentarse de los cadáveres. También existe una variante femenina
llamada Ghouleh o Algola)
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Athena parecía estar bastante soñolienta y habló mientras se cubría un bostezo: – Oh…
todavía tenemos clase mañana. Voy a volver a la cama. ¡Lisa ya es una estudiante superior y
puede manejar esto! –
Amy parecía compadecerse un poco de Han Shuo mientras sacudía minuciosamente la
cabeza y emitió un leve suspiro después de darle un breve vistazo. Murmuró algo y se volvió
para irse al igual que Bella.
Si Han Shuo no hubiera actuado como el idiota del pueblo, habría enfrentado la ira de estas
tres niñas, además de a la iracunda Lisa, pero como había “perdido la cabeza”, las tres chicas
no pensaban perder su tiempo peleando con un loco. Así, que lo dejaron solo y regresaron a
sus cálidas camas.
Cuando las tres alumnas se fueron, Lisa y Han Shuo volvieron a estar solos. La joven bruja lo
miró ferozmente durante un momento más y luego escupió algunas palabras: – ¡Lárgate de
mí vista, voy a buscarte dentro de dos días! Ahora estoy muy cansada. ¡Pero si te atreves a
perturbar mi sueño de nuevo, no solamente te golpearé hasta dejarte amoratado, sino que voy
a torturarte con mi magia hasta que termines más estúpido que una babosa! –
Lisa le lanzó una última llamarada antes de darse vuelta para marcharse, ahora caminaba
cojeando un poco. Antes de que se perdiera de vista pudo escucharla exclamando cuando
pasó a través de la puerta: – ¡Ay, esto duele! No puedo creer que ese idiota se haya puesto
piedras en los pantalones. Mi Gul definitivamente lo volvió loco. –
El silencio imperó nuevamente después de que la bruja se fuera. Han Shuo sintió un temblor
tardío de aprensión mientras la veía entrar. Fue bueno que esa tal Lisa no hubiese usado su
magia de necromancia sobre él, de lo contrario con su poder actual, otro Gul lo habría
conducido a la locura irremediable.
La fiesta ya había terminado y Han Shuo decidió que era hora de despedirse
también. Maldijo entre dientes mientras arrastraba cansadamente su frágil y maltratado
cuerpo de vuelta al almacén.
Después de regresar a su “madriguera”, tiró al suelo toda la basura sobre su cama y cayó en
un sueño profundo.
***
Al día siguiente.
Han Shuo dormía profundamente cuando la puerta del almacén se abrió de forma repentina y
un fuerte grito resonó en la habitación.
– ¡AAAH! –
Han Shuo abrió sus ojos somnolientos y torció su cuerpo para ver a un muchacho gordo que
llevaba el uniforme de un sirviente recadero. Tenía el pelo corto y rubio, el área alrededor de
su ojo izquierdo estaba amoratada, como si hubiese recibido un puñetazo directo, y estaba
viéndolo con una expresión horrorizada: – ¡Tú!… ¡Tú!… – No pudo terminar su frase.
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– Oh, eres tú Jack. ¿Qué haces en mi habitación? –
El gordito de Jack tenía la misma edad que Bryan y era una de las pocas personas en la
escuela nigromántica que había tratado bien al difunto esclavo, posiblemente debido a una
sensación de miseria compartida. Jack provenía de una familia pobre y su padre lo envió a la
Academia Babilonia hacía unos dos años para trabajar por unas cuantas monedas de plata
cada mes.
Aunque Jack también era un chico de los recados, no le “pertenecía” a la Academia. Era una
persona libre, a diferencia de Bryan, que había sido vendido a la escuela por los traficantes
de esclavos. Por eso, aunque también era un sirviente y sufría una cuota de abusos o
atropellos, los estudiantes de necromancia no lo trataban tan mal como a Bryan, simplemente
porque Jack no era un esclavo. Podían golpearlo, gritarle e incluso llevar a cabo algunos
pequeños experimentos sobre él, pero nunca lo atormentarían hasta la muerte como si fuera
un animal.
En realidad, el difunto Bryan siempre había envidiado al gordito Jack, porque podía comer
comida de verdad tres veces al día y no estaba sujeto diariamente a un maltrato inhumano. En
cuanto a Jack, pues consideraba a Bryan su amigo porque con él podía encontrar un poco de
esa confianza en sí mismo que tanto necesitaba, así que los dos se llevaron fabulosamente.
– ¡Oh, dioses!… ¡Hoo!… Casi me muero del susto. ¡Bryan, no estás muerto, eso es
maravilloso! –
– “Maravilloso” y una mierda Jack, me estoy muriendo de hambre. ¿No tienes algo de
comer? ¡Por favor dámelo y te prometo que te lo devolveré más tarde! –
El gordito Jack no respondió a las palabras de Han Shuo, de hecho, se había quedado
estupefacto mientras contemplaba aturdido a “Bryan” como si fuese la primera vez que lo
veía. Dos ojos pequeños y timoratos, parecidos a granos de frijol, lo observaban con
curiosidad desde su rostro carnoso. Han Shuo frunció el ceño y le preguntó con un dejo de
impaciencia: – ¿Qué pasa? ¿Me he vuelto guapo de pronto? –
Jack empezó a mirar a Han Shuo con una mayor confusión: – Tú nunca me habías pedido
comida, ni una vez en todos estos años. Sólo te limitabas a comer cuando yo te
daba. Tampoco me habías hablado así, de hecho, creo que nunca te oí pronunciar tantas
palabras al mismo tiempo. ¡Bryan, estas cambiado! –
Un poco sorprendido, Han Shuo recordó que ni Lisa ni sus amigas fueron capaces de notar
que había algo diferente en él. En cambio, el gordito y poco avispado de Jack se había dado
cuenta con escuchado una sola vez.
Luego de un rato Han Shuo volvió a concentrarse en los recuerdos de Bryan, y descubrió que
el joven esclavo básicamente nunca hablaba con los estudiantes de necromancia. Se limitaba
a hacer lo que la gente le ordenaba que hiciera sin réplica alguna, pero Bryan y Jack
ocasionalmente hablaban entre sí. Por supuesto, la mayoría de las veces Jack era el único que
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hablaba y Bryan simplemente lo escuchaba. Los dos habían pasado mucho tiempo juntos, no
era de extrañar que Jack hubiese descubierto rápidamente las diferencias.
Han Shuo pasó por alto su momento de descuido con una sonrisa y dijo: – Bueno, el Gul de
Lisa me golpeó hasta dejarme medio muerto. Creo que después de eso siento que la forma en
que vivía antes estaba equivocada y quería hacer un cambio. –
Jack exhaló un suspiro de alivio ante la explicación de Han Shuo y asintió con la cabeza: –
Ya veo. ¡Empezaba a pensar que la paliza que te dio el Gul te había convertido en un idiota!
–
Han Shuo: – …. –
– Aquí tienes, esto es un poco de pan negro que me las arreglé para esconder. Adelante,
comételo. Me alegro mucho de que aún sigas vivo. Como todo el mundo pensaba que estabas
muerto, me dieron tus tareas porque aún no han encontrado a un nuevo chico. Por eso he
tenido que venir aquí muy temprano esta mañana. Estaba tan apurado que accidentalmente
me choqué con Bach. Me golpeó muy fuerte y hasta tengo un moretón en el ojo izquierdo. –
El gordito Jack comenzó a hablar felizmente mientras le pasaba un trozo de pan. Parecía estar
encantado de no tener que hacer el trabajo de Bryan.
Han Shuo mordió la comida con furia y avidez mientras miraba el moretón que tenía su
amigo. Entonces habló con cólera: – ¡Así que el imbécil de Bach te golpeó de nuevo! Ese
engreído se cree la gran cosa. ¡Vamos, vayamos a vengarnos! –
Jack dio un salto por el miedo, y luego se apresuró a tratar de contener a Han Shuo con su
enorme peso corporal mientras exclamaba aterrado: – Bryan, ¿estás loco? ¿Acaso no estamos
acostumbrados a este trato? ¡Bach es un aprendiz de necromancia! ¡No es la primera vez que
nos golpea! Ya es bastante bueno si conseguimos que nos deje en paz. ¿Qué venganza
podemos obtener? –
Han Shuo se rio fríamente: – No te preocupes, yo tengo mis medios. Sí, estoy loco, o al
menos eso es lo que creen todos los estudiantes de necromancia. Y si soy un maldito
demente, ¿de quién tengo que tener miedo? –
Han Shuo bramó mientras arrastraba a Jack con orgullo fuera del almacén. ¡La Esencia
Mágica dentro de su cuerpo parecía agitarse más rápido!
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Capítulo 4: Un Pecho Tan Plano como un Pan Pisado
Los estudiantes de la Escuela Necromántica tendían a despertarse temprano en la mañana y
se apresuraban para prepararse, luego salían corriendo hacia su aula correspondiente en los
edificios de la Facultad de Magia Oscura. Jack estaba a punto de comenzar llorar con tal de
no participar, pero sus temores se disiparon cuando escuchó el plan de Han Shuo y el final
estuvo de acuerdo, sobre todo después de considerar que a fin de cuentas su amigo estaba
haciendo esto por él. ¿Cómo podía permitirse ser menos hombre que su amigo Bryan?
A lo largo de un camino recto hecho con piedra tallada se habían erigido dos filas de
esculturas de los alumnos más destacados en la historia de la Academia y que habían llegado
a ser personajes famosos. Estas esculturas eran bastante grandes, pero los rasgos de los
retratados habían sido tallados de un modo muy minucioso, poniendo gran atención a cada
detalle y eran un símbolo indiscutible del orgullo de la institución.
Una de las tareas de Bryan era limpiar estas enormes estatuas todos los días. Había estado
haciéndolo desde que tenía diez años, cuando necesitaba usar una pequeña escalera porque
aún era pequeño. Sólo después de completar esta ardua tarea se le permitía tomar un
descanso para comer.
Mientras sacaban el polvo de las grietas en los bigotes de una de las esculturas, Han Shuo se
volvió hacia Jack y le dijo: – Dime algo Jack, ¿no sería genial que algún día erigieran
estatuas de nosotros en este lugar? –
– No digas tonterías Bryan ¡sólo somos recaderos! Es suficiente para nosotros obtener una
comida completa y evitar que nos golpeen todos los días. ¿Cómo podríamos convertirnos en
magos? Oh… Bryan, definitivamente estás diferente. ¡Antes nunca habrías tenido unas ideas
tan locas y menos aún las dirías en voz alta! –
– ¿Y se puede saber porque no podríamos? –
-Primero hay que nacer con el potencial para usar la magia y luego tienes que pagar un
montón de monedas de oro para ser aceptado en cualquier escuela, más aún en esta porque es
la más famosa. Y eso solamente para tener la “oportunidad” de convertirse en un mago.
Luego tendríamos que pasar por innumerables entrenamientos, pruebas, exámenes y grados.
Incluso los niños de familias nobles necesitan tener mucho potencial e inteligencia si quieren
convertirse en magos. Eso es imposible para nosotros los plebeyos. ¡Oh, y casi me
olvido! ¡Tú eres un esclavo sin libertad, así que tu situación es la peor posible! ¡No hay
esperanza para ti en absoluto! –
– Y a pesar de todo pareces olvidar que en este momento ya estamos en una escuela de magia
y ni siquiera hemos tenido que pagar la matrícula. Ja, ja, ja ¿Por qué no lo vemos como un
gran golpe de suerte? Si no aprendemos algo de magia ahora que estamos viviendo junto con
los mejores profesores del Imperio, ¿cómo nos atreveremos a hablar con orgullo cuando
luego le digamos a otros que alguna vez asistimos a la Academia Babilonia de Artes Mágicas
y Militares? –
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– ¡Bryan, no hables de esa manera! No somos estudiantes, sólo somos sirvientes. Eh… y al
menos yo podré dejar de trabajar en esta escuela en el futuro, pero tú… ¡Tú nunca podrás
irte! –
Jack estaba limpiando distraídamente la estatua de la gran Archimaga Clara sin su habitual
atención al detalle y una cara llena de preocupación. El gordito pensaba que su amigo ya
estaba actuando bastante extraño, así que le habló con franqueza.
– Bah, mejor no hablemos más de eso… ¡Mira ahí! ¡Lisa está caminando en esta dirección,
vamos a poner manos a la obra! – Han Shuo pudo distinguir a la joven bruja desde lejos
gracias al ligero cojeo que mostraba al caminar, y pensó que al menos Bryan había aprendido
algo útil durante sus seis años de hacer recados para la academia: Sabía exactamente cuáles
eran las rutinas diarias de la mayoría de estudiantes y profesores.
Lisa por lo general se despertaba más tarde que otros y la mayor parte del tiempo caminaba
lentamente hasta las aulas sin compañía de nadie. Hoy no fue la excepción, la joven estaba
vestida con una túnica de mago negra, con su rubia, suave y larga cabellera esparcida
descuidadamente sobre sus hombros. Parecía que no había dormido mucho la noche anterior,
porque bostezaba cada cierto tiempo mientras caminaba.
Era cierto que Lisa era bastante bonita, pero quizá porque todavía no había terminado de
desarrollarse, el área de su pecho no estaba muy bien contorneada a pesar de que ya había
cumplido los 16 años. También se rumoreaba que ella estaba muy disgustada por su pecho
plano y recientemente había estado buscando soluciones.
Han Shuo y Jack observaron subrepticiamente a Lisa que se les acercaba mientras seguían
limpiando la estatua de la Archimaga Clara con serenidad. Mientras trabajaban iban
murmurándose cosas el uno al otro, aparentemente ajenos a su presencia.
– De ninguna manera, Bryan debiste haber escuchado mal… ¡Yo no creo que Bach se halla
atrevido a decir eso acerca de Lisa! –
Los dos habían estado murmurando casi en silencio, pero de repente Jack levantó la voz y
exclamó sorprendido.
Lisa había estado caminando distraídamente cuando escuchó que alguien mencionaba su
nombre y sus ojos rápidamente detectaron a los que estaban hablando, luego dio un vistazo
cauteloso a su alrededor antes de aproximarse en silencio.
Todas las chicas querían saber lo que la gente decía de ellas a sus espaldas y Lisa no era
diferente. Ella caminó disimuladamente y se escondió detrás de otra estatua, donde creía que
no podían verla y así podrían seguir hablando sin miedo. Sus oídos se ensancharon mientras
miraba furtivamente a los dos sirvientes.
“¡Es ese maldito loco y medio idiota de Bryan!”
La joven bruja todavía estaba molesta con él y tenía muchas ganas de ponerlo en su lugar,
pero primero, quería escuchar lo que Bach había “dicho” sobre ella.
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Han Shuo sonrió abiertamente y dijo: – ¡No he oído mal, cuando iba de camino a la clase,
Bach estaba diciéndole a los otros estudiantes que el pecho de Lisa era tan plano como un
pedazo de pan pisoteado! –
Jack tuvo que emplear todas sus fuerzas para contener su risa tan pronto como escuchó
esto. Su rostro se puso rojo y su cuerpo empezó a temblar.
Detrás de la estatua, el rostro de Lisa se oscureció de rabia. Sus lindos ojos empezaron a
lanzar una mirada asesina, mientras sus tiernos labios convulsionaban y sus dientes perlados
rechinaban muy audiblemente. Se quedó temblando de rabia durante unos segundos y luego
rápidamente se dirigió hacia el edificio del aula. Había olvidado por completo cualquier
castigo para Bryan.
Cuando vio que Lisa se iba corriendo en la dirección opuesta con el rostro casi púrpura por la
ira contenida, Jack ya no pudo retener su risa y expulsó todas sus frustraciones con una
sonora carcajada. Y aún seguía riéndose mientras decía: – ¡Bryan, eres demasiado
malo! Incluso los sirvientes de la Academia sabemos que a Bach le gusta Lisa, y que ella
odia a muerte que la gente se burle de su pecho. ¡A juzgar por lo molesta que se veía hace un
momento, Bach está totalmente jodido! –
Han Shuo soltó una carcajada siniestra y empezó a guardar sus cepillos: – ¡Ya olvídate de
quitarle el polvo a la cara de Clara! ¡Vamos a ver el espectáculo! –
Con un ademán alegre, el gordito Jack metió todos los cepillos en una bolsa de tela que
llevaba atada en la cintura, dispuesto a seguir el consejo de su amigo: – ¡Vamos entonces!
quiero ver a Lisa golpear a Bach. ¡Se lo tiene merecido por molestarme esta mañana! –
Los dos sirvientes de la escuela nigromántica comenzaron a correr hacia las aulas de muy
buen humor y corrieron rápidamente hacia el aula. Los estudiantes con los que se cruzaron
por el camino estaban perplejos por su comportamiento y muchos pensaron que los dos
cobardes habían despertado del lado equivocado de la cama esa mañana.
En la Academia Babilonia de Artes Mágicas y Militares, la Escuela de Necromancia era una
sub-categoría de la Facultad de Magia Oscura. Por eso los estudiantes de necromancia
compartían algunas aulas con los estudiantes de las otras disciplinas bajo la tutela de los
maestros.
Uno tenía que admirar la eficiencia de Lisa, porque cuando Han Shuo y Jack llegaron allí,
ella ya había empezado a dar rienda suelta a su ira y estaba dándole una paliza a Bach.
– ¡Por los dioses Lisa!, incluso los sirvientes de la Academia saben lo que siento por ti.
¡Nunca habría dicho nada que te perjudicara! ¡¿Qué te dijeron que dije?! ¡¿Quién te lo dijo?!
–
Bach ya tenía una magulladura espectacular alrededor de su ojo izquierdo, parecía bastante
desaliñado y se agachaba cada cierto tiempo para esquivar un ataque mágico llamado “Flecha
de Hueso”. Aprovechaba el respiro que Lisa necesitaba entre una magia y otra para
proclamar rápidamente su inocencia.
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Bach era el estudiante que había golpeado muy duramente a Jack, aunque Bryan había
sufrido aún más golpes a manos de este abusivo.
Era el hijo de diecisiete años de una pequeña familia de la aristocracia media, pero en la
escuela solo ostentaba el gradó más bajo entre los magos, el de Aprendiz Mágico. No tenía
ninguna oportunidad en un duelo contra una estudiante más experimentada, por no
mencionar que estaba conteniéndose porque le gustaba Lisa. No es de extrañar que acabase
magullado tan rápidamente cuando tuvo que enfrentar a la iracunda joven.
– ¡Como me enteré no es asunto tuyo! ¡A demás ellos ni siquiera sabían que yo los estaba
oyendo! ¡Así que debe ser cierto! ¡Ahora sentirás mi ira por no saber gobernar tu lengua! –
Para Lisa era un hecho que ni Han Shuo ni Jack habían querido que ella los oyera. Además,
en la mente de la joven, Bryan era el medio loco e idiota del pueblo. No había manera de que
alguien así pudiera inventarse una mentira tan gorda. ¡Un miserable esclavo recadero no se
atrevería a calumniar mal abiertamente de un aristócrata!
Y como el insulto se trataba de uno de los tabúes de Lisa, ella nunca le diría a nadie lo que
había escuchado, sobre todo con tantos otros estudiantes a su alrededor. Así que ignoró todo
lo demás y se concentró en hacer su mejor esfuerzo para enseñarle a Bach una lección que ni
él ni nadie fuese a olvidar jamás, para que no se atrevieran a burlarse de ella otra vez.
– ¡Almas de los soldados caídos, escuchen la llamada del heraldo oscuro y revelen su
existencia! –
Lisa levantó su delgado brazo hacia el cielo y recitó un conjuro. Cuando terminó, aparecieron
dos “Guerreros Esqueletos” delante de ella, armados con cuchillas de hueso. Las criaturas se
apresuraron a perseguir a Bach con sus armas en alto en cuanto ella lo señaló.
Han Shuo se quedó boquiabierto mientras observaba al margen. Esta era la primera vez que
veía la misteriosa magia necromántica en acción con sus propios ojos. Una inmensa
curiosidad se apoderó de él y centró toda su atención en lo que ocurría.
– ¡Oh! ¡La concentración de Lisa no está nada mal! ¡Ya puede invocar a dos guerreros
esqueléticos al mismo tiempo! –
– ¿Y qué importa eso? Para empezar la magia nigromántica ya de por si es estúpidamente
débil y encima parece que a sus estudiantes les encanta pelearse entre sí como los
animales. No es de extrañar que la Escuela Necromántica sea la más patética de toda la
academia. ¡Son una desgracia para la Facultad de Magia Oscura! –
–…–
Los alumnos de las otras disciplinas de magia negra comenzaron a charlar entre si mientras
observaban el espectáculo. De sus conversaciones, Han Shuo aprendió que la misma
disciplina mágica podía dividirse en cinco grados diferentes basados en el nivel de
concentración que un mago pudiese emplear. Si un archimago nigromante con una gran
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capacidad de concentración empleaba el mismo conjuro de invocación, podría controlar una
mayor cantidad de guerreros esqueléticos.
Bach estaba extremadamente deprimido y maldecía unas cien veces en su interior a quien
hubiese empezado ese rumor. Si hubiera practicado sus encantamientos de magia oscura y
tuviese la suficiente concentración, entonces Han Shuo y Jack no habrían disfrutado de un
espectáculo tan divertido como el que estaban viendo actualmente.
Los guerreros esqueléticos siguieron persiguiéndolo frenéticamente por toda el
Aula. Finalmente tuvo que usar la misma magia para invocar a un “pequeño esqueleto” que
lo ayudase a pelear contra los dos guerreros que Lisa había invocado.
Cuando los estudiantes de las otras escuelas de magia oscura vieron el patético esqueleto que
había invocado y el lío en que se encontraba, comenzaron a reírse en voz muy alta y sin
ninguna consideración. Bach se sintió afectado por las burlas y perdió su concentración,
como resultado uno de los guerreros esqueléticos de Lisa logró acertarle una buena patada en
los intestinos. Su rostro se volvió púrpura por el dolor y se acurrucó lentamente en el suelo.
Cuando vio que Bach ya había sido golpeado, Lisa se apresuró a detener a sus esqueletos y
evitó así que su criatura terminase el trabajo con su cuchilla. Entonces envió a los esqueletos
de nuevo a su dimensión de origen.
A pesar de su ira, Lisa no pensaba en convertir el altercado en una lucha de vida o muerte, y
de todos modos la academia prohibía los duelos no autorizados. La joven no tenía la
intención de lastimar seriamente a su compañero estudiante y la mayor parte de su ira se
había apaciguado al verlo arrodillado en el suelo.
Bach se incorporó y también envió su pequeño esqueleto a otra dimensión. Entonces levantó
la mirada para dar un vistazo a su alrededor y vio que Han Shuo y Jack también se estaban
riendo de él… y bastante alto. El joven aristócrata ya se sentía muy ofuscado y la risa de los
criados fue la gota que colmó el vaso. Pisoteando el suelo con furia y soltando una
maldición, dijo: – ¡Miserables sirvientes! ¡¿Se atreven a burlarse de mí?! –
Bach no iba a atreverse a desahogar su ira contra Lisa y menos aún contra los estudiantes de
cursos superiores que lo rodeaban. El único escape que tenía a su alcance para aliviar algo de
su frustración eran el par de sirvientes, y verlos reírse solo lo enojó aún más.
Lisa casi había agotado su ira y estaba a punto de irse satisfecha, pero al ver que de pronto
Bach se olvidaba de ella y concentraba su atención en otra cosa, una fría cólera comenzó a
invadirla. Entonces empezó a recitar un terrible conjuro: – Oh eterna oscuridad, concédeme
el poder de la muerte para infringir el dolor del espíritu en su cuerpo. ¡Agonía del Alma! –
Una nube oscura parecida a la neblina se materializó cuando Lisa terminó y voló
directamente hacia Bach. Conforme la nube negra iba desplazándose por el aire fue
cambiando, y finalmente se materializó como una llama negra intermitente.
Bach se volvió de inmediato al oír a Lisa recitar la maldición de la “Agonía del Alma” y
reveló una expresión asustada, pero entonces concibió una malvada idea. Rápidamente dio la
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espalda al fuego negro y corrió directamente hacia Han Shuo y Jack. Justo cuando la Agonía
del Alma estaba a punto de golpearlo, él se agachó y rodó por el suelo.
El plan del joven aristócrata funcionó a la perfección. El inconsciente, feliz y totalmente
indefenso de Han Shuo observó con sorpresa cómo Bach de repente se agachó en frente de él
y la “Agonía del Alma” cayó sobre su cuerpo sin que pudiese hacer nada para evitarlo.
Los ojos de Han Shuo se voltearon hacia atrás cuando su cabeza pareció estallar por un dolor
tan intenso como jamás creyó posible y se derrumbó en el suelo.
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Capítulo 5: Eso no es Robar ¿Verdad?
Cuando Han Shuo se despertó, descubrió que estaba acostado en la pequeña cama de madera
de su almacén… y mojado de pies a cabeza con agua helada. El gordito Jack se había subido
a un taburete justo en frente suyo con gran esfuerzo y sostenía un cubo de madera en una
mano, con la clara intención de arrojarle otro baldazo.
A estas alturas Han Shuo ya sentía que su trasero estaba congelado, sobre todo porque el día
había resultado particularmente frío. Así que rápidamente soltó un sonoro grito: – ¡Maldición
Jack, ¿qué estás haciendo?! –
El taburete en el que el gordito Jack se había trepado ya tenía una pata rota y no era uno de
los modelos más robustos. Cuando el pobre escuchó el grito de Han Shuo, sus piernas se
tambalearon por la sorpresa e inevitablemente su mano se sacudió, entonces todo el
contenido cayó sobre la cabeza de Han Shuo al mismo tiempo que el cubo se estrellaba
contra su pecho.
– ¡Auuuu!… Con un demonio, Jack, ¡¿acaso te hice algo para que intentes asesinarme?! –
Han Shuo comenzó a tiritar incontrolablemente y además de eso el golpe en el pecho le dolía
como el infierno. Inmediatamente empezó a lanzar una serie de maldiciones e improperios.
– Lo siento Bryan, estaba seguro de que el primer cubo no sería suficiente para
despertarte. Este taburete ya temblaba mucho para empezar, y me sorprendí cuando gritaste,
por eso se me resbaló la mano y se me cayó el agua sobre ti. –
El gordito Jack se disculpó y comenzó a limpiar el cuello de Han Shuo con un trapo al azar
que había encontrado en el suelo… Pero para su horrible sorpresa, esta acción provocó que
Han Shuo gritase como un cerdo en el matadero y se alejase bruscamente.
– ¡Aaaahh! ¡Carajo, Jack! ¡Ese trapo en tu mano está cubierto de polvo de hueso, ese que se
metamorfoseó durante los experimentos de necromancia! ¡Se siente como miles de malditas
agujas pinchándome poco a poco! ¡¿Acaso quieres torturarme hasta a la muerte?! –
– ¡Ah!… ¡Lo siento Bryan! ¡No quise hacerlo, realmente no quise hacerlo! –
El consternado Jack se apresuró a arrojar el trapo muy lejos. Parecía agradecido de que no
hubiera polvo de hueso en el lado que había estado sosteniendo.
– ¡Auuch!… ¡Auuch!… ah, ya olvídalo Jack. Solo dime, ¿por qué estoy aquí? ¿Acaso no me
golpeó la “Agonía del Alma” de Lisa después de que ese pendejo de Bach me utilizara como
escudo humano? –
Su cuello ya estaba lleno de dolorosas manchas rojas y seguía estornudando mientras se
apresuraba a quitarse la ropa empapada. En poco tiempo encontró la toalla negra que el
esclavo Bryan solía utilizar y se secó.
– ¡Bryan, tienes tantas cicatrices en tu cuerpo! –
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Al oír las palabras de Jack, Han Shuo echó un vistazo a su nuevo cuerpo desnudo por
primera vez. Prácticamente no tenía ni un solo centímetro de piel sin marcar, al menos hasta
donde sus ojos podían ver. En su interior ahogó un suspiro y una vez más sintió lástima por
las circunstancias de Bryan, pero se las arregló para disimularlo con una sonrisa
despreocupada.
– Las cicatrices en un hombre son los mejores testimonios de virilidad y honor. ¿Pero qué
demonios sabrás tú de eso? Date prisa y dime, ¿qué pasó después de desmayarme? –
– Las clases empezaron poco después de que alcanzara la “Agonía del Alma”. Lisa murmuró
unas palabras y después se fue corriendo a su clase. ¡Yo llamé a gritos al tío Juancho y los
dos te trajimos aquí! –
– Así que el tío Juancho estuvo aquí… Oh, sí, ¿qué dijo Lisa antes de irse? –
Han Shuo asintió mientras continuaba limpiándose. El tío Juancho era el sirviente recadero
más antiguo de la Escuela de Necromancia, tenía unos cincuenta años y era muy amable con
Bryan y Jack. Cuando el difunto esclavo había llegado a la academia, Juancho ya había sido
sirviente durante más de diez años.
– Lisa dijo que sentía pena por ti. Si la “Agonía del Alma” le hubiese acertado a Bach, él se
abría recuperado después de sufrir unos tres días porque es un Aprendiz de Mago. Pero como
tú no eres un estudiante de necromancia y no tienes ningún grado de preparación mental, es
probable que sufras los efectos durante un mes. Luego dijo que, como la molestaste anoche
mientras dormía y además hiciste que se lastimara el pie cuando pusiste rocas en tus
pantalones, no haría nada para quitarte la “Agonía del Alma”. –
– ¡Maldita seas Lisa!, ¡¿Cómo se atreve esa mocosa a tratarme de esta manera?! ¡Te juro que
algún día me vengaré de ella! –
La cara de Han Shuo se oscureció mientras escuchaba las palabras de Jack y empezó a decir
insultos o maldiciones. Sus acciones no dejaban de sorprender a su amigo, que no podía dejar
de pensar: “Pero si ella siempre te ha tratado de esa manera, y nunca antes te he visto u oído
decir algo acerca de vengarte por eso”.
Cuando Han Shuo terminó de insultar y desfogar su ira, pensó brevemente y lo expresó en
voz alta: – Así que, como el imbécil de Bach tiene esa “cosa mental” por ser un Aprendiz de
Magia sólo tiene que sufrir por tres días. ¿Y yo tengo que soportarlo por un mes? Ja, ja, ja,
mi potencial es mucho más grande que eso. Si aprendo algo de necromancia, tal vez también
pueda mejorar en tres días. –
– Bryan, eres un esclavo recadero, ¿cómo puedes aprender magia? –
– Dímelo tú entonces, ¿cómo aprenden magia los estudiantes? –
– Primero tienen que meditar y aprender a sentir los elementos mágicos. Cuando han
desarrollado su Fuerza Mental, entonces necesitan estudiar el conocimiento contenido en los
libros de magia y practicar los encantamientos mágicos. ¡Y también preguntan a los
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profesores cuando hay algo que no entienden! – Jack le resumió las cosas, después de pensar
un momento.
– Pues ahí vamos, yo ya puedo meditar. Y una vez que haya desarrollado un poco mi “Fuerza
Mental”, ¿no puedo simplemente leer alguno de los libros de magia para aprender los
encantamientos escritos allí? –
– ¿Pero acaso tienes un libro de magia? –
En este punto de la conversación Han Shuo, que se había acercado convenientemente a Jack,
puso un brazo amistoso sobre el cuello de su amigo, sonriéndole como si acabase de ganarse
un premio: – No tengo libros, pero te tengo a ti mi querido y leal camarada. Dime ¿acaso no
limpias la biblioteca? –
Jack se sorprendió y rápidamente se soltó el brazo y puso distancia entre los dos. Luego
habló con una expresión de pánico: – ¡Bryan! ¡¿Acaso quieres que robe los libros por ti?! –
– ¡Por favor Jack, no me ofendas de esa manera! Sólo te pido que tomes “prestados” algunos
libros, luego puedes devolverlos cuando termine de leerlos. Eso no es robar ¿verdad?
Además nadie lee los libros más básicos de todos modos, ¿quién lo sabría? Jack, estoy
metido en un apuro porque estaba tratando de hacer justicia por tu bien. Dime, ¿no te parece
que es justo y hasta ético ayudarme también? – Han Shuo le hablo al gordito Jack con un
tono que sonaba extremadamente sincero.
Jack vaciló incluso después de oír este discurso, pero finalmente accedió a “pedir prestados”
algunos libros de magia para Han Shuo después de que este le lanzara una mirada de
corderito enviado al matadero.
***
Más tarde esa noche, Jack le entregó sigilosamente copia de “Los Fundamentos de la Magia
Necromántica” y “El Diccionario Mágico”, aunque no sin antes rogarle hasta el cansancio
para que fuese todo lo cuidadoso y cauteloso que pudiese. Luego se escapó furtivamente.
Como esclavo, Bryan no tenía derecho a aprender a leer. Sin embargo, como se dedicaba a
hacerle recados a todo el mundo, tenía que poder hacer un poco de todo en el curso de su
trabajo, así que había aprendido bastantes palabras en los últimos seis años. Todo este
conocimiento había sido dejado a Han Shuo y así fue capaz de leer las palabras en los dos
libros.
Han Shuo trancó la puerta del almacén después de que Jack se hubo marchado, pasó a la
primera página amarillenta de “Los Fundamentos de la Necromancia” y empezó a leer con
todo interés.
La “Magia” era un método para comunicarse y controlar los elementos mágicos del mundo
mediante el uso de la Fuerza Mental. Había cuatro maneras de usar la magia: a través de
conjuros, pergaminos mágicos (u objetos), gestos manuales y matrices mágicas.
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Hubo un tiempo en que la Necromancia había sido una rama extremadamente poderosa entre
todas las artes mágicas. Y en la cúspide de su poder solía considerarse a toda la “Magia
Oscura” como distintas variantes de la Necromancia. Era una lástima que después de su caída
en desgracia, la Necromancia hubiera pasado a convertirse en una simple sub-categoría de
magia oscura.
La Necromancia era una disciplina mágica que había comenzado simplemente controlando
almas y esqueletos. Pero a medida que fue progresando y los poderosos nigrománticos
antecesores fueron experimentando, su repertorio de hechizos creció continuamente. Poco a
poco se fue volviendo su propia escuela de pensamiento y llegó a convertirse en la
representante por excelencia de toda la magia oscura.
Como sucedía con todas las magias, sus fundamentos eran la Fuerza Mental del mago y la
única manera de desarrollarla era sentir los elementos mágicos, cosa que la gente normal no
podía percibir, a través de la meditación. Uno sólo era considerado como un Aprendiz
Mágico si era capaz de manifestar algún grado de Fuerza Mental a través de la meditación.
Así pues, la primera cosa que hizo Han Shuo después de estudiar “Los Fundamentos de la
Necromancia” fue ponerse a meditar durante los siguientes días, tratando de desarrollar su
Fuerza Mental. Pero pasó una semana y seguía sin conseguir nada. No había ni rastro de
fuerza mental para encontrar.
Otro problema que tenía era la disponibilidad, ya que únicamente podía meditar durante las
noches para poder mantener su papel como el diligente y descerebrado Bryan durante el
día. También tenía que seguir realizando sus tareas cotidianas como esclavo de los recados:
limpiar, desinfectar, eliminar a los insectos y botar la basura, o de lo contrario no tendría
lugar en la academia.
Para colmo de males, unas cuantas veces por día, el cerebro de Han Shuo tenía terribles
espasmos de dolor de forma repentina gracias a los efectos de la “Agonía del Alma”. Se
desmayó hasta quedar medio muerto las primeras dos veces, pero se fue acostumbrando
después de eso y se las arregló para permanecer consiente desde entonces.
La reputación de Han Shuo como el medio loco y medio idiota del pueblo también se
extendió durante este tiempo. Sin embargo, aunque parecía un loco torpe, todavía terminaba
sus tareas asignadas todos los días. Por lo tanto, al ver que su trabajo continuaba
realizándose, la Academia Babilonia decidió no echarlo.
En cuanto a lo que pensaban los estudiantes de necromancia acerca de las locas
excentricidades de Han Shuo… pues todos compartían la misma opinión. Bryan había
adquirido el hábito de hacer los mandados después de ser esclavo durante seis años. Y a
pesar de que ahora estaba un poco loco, algunos hábitos eran difíciles de romper,
seguramente era por eso que terminaba sus tareas todos los días.
Excepto por una cosa. De algún modo Han Shuo siempre tenía un “dolor de cabeza” cada vez
que los estudiantes se acercaban para usarlo como sujeto de prueba en sus experimentos. En
esas ocasiones perdía el control por completo y a veces destrozaba los laboratorios. No había
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nada que los estudiantes pudieran hacer, porque sabían que había sido golpeado por la
“Agonía del Alma” de Lisa y se había vuelto un poco demente.
Incluso ahora, nadie sabía por qué Lisa le había dado una paliza a Bach, pero el joven
Aprendiz seguía molesto por eso. A menudo golpeaba a Han Shuo y luego se inventaba
cualquier excusa endeble para justificarse. Bach era mucho más fuerte que Han Shuo, por lo
que este último siempre terminaba llevándose la peor parte, incluso cuando fingía estar loco
y le devolvía el golpe.
Han Shuo lanzaba maldiciones cada noche, cuando regresaba al almacén. “Solo espérame,
Bach. Ya llegará mi momento. ¡Un día voy a golpearte tan fuerte que a tus ancestros les va
dar nauseas!”
Justamente ese día había sido golpeado de nuevo por Bach y en esta ocasión el maldito había
invocado un pequeño esqueleto como respaldo. Naturalmente Han Shuo no había tenido
oportunidad en contra de los dos e incluso ahora estaba cubierto de moretones negros y
azules. Lo único positivo era que de algún modo sentía que recientemente su fuerza física se
estaba incrementado en gran medida junto con su apetito. Cada vez tenía más hambre,
incluso después de comer sus raciones, así que le pedía a Jack más comida.
Aunque al principio las palizas de Bach le dolían más que ninguna otra cosa, Han Shuo había
seguido entrenándose de acuerdo con el método del Reino Sólido noche tras noche, cuando
regresaba al almacén y entonces todos sus moretones y dolores desaparecían, de modo que
siempre estaba de buen humor a la mañana siguiente. Con el tiempo también fue notando que
las palizas de Bach le dolían un poco menos.
El entrenamiento diario mostraba sus resultados. Y casi sin que se diera cuenta el pequeño
fragmento de Esencia Mágica en su interior fue haciéndose más grande durante esos días.
Parecía que su cuerpo se estaba reforzando poco a poco durante este ciclo de golpizas más
entrenamiento y sentía que la Esencia se había desarrollado lentamente, hasta pasar del
tamaño de una uña al tamaño de un pulgar.
Esto emocionaba y al mismo tiempo asustaba a Han Shuo. Estaba feliz de que su cuerpo se
fortaleciera, pero le aterraba notar que, a medida que su Esencia Mágica se incrementaba,
cada vez le era más difícil controlar su temperamento. Ahora fácilmente podía emprender
acciones de las que más tarde se arrepentiría.
Volvió a sacar “Los Fundamentos de la Necromancia”, que ocultaba bajo su pequeña cama
de madera y comenzó a meditar como hacía habitualmente después de una breve lectura del
libro. La Esencia Mágica comenzó a circular de forma aleatoria a través de su cuerpo,
aliviando todos los lugares en los que tenía heridas o moretones conforme pasaba por ellos.
El pequeño fragmento de sustancia comenzó recorrer lentamente por su cuello y desde ahí
viajó hasta su cerebro, mientras que Han Shuo meditaba. Fue en este momento que un dolor
familiar comenzó a emanar de su cabeza y supo inmediatamente que la “Agonía del Alma”
de Lisa estaba a punto de atacarlo de nuevo.
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De repente, al mismo tiempo que Han Shuo estaba sufriendo, la Esencia Mágica se deslizó
directamente hasta el epicentro de su dolor. Esta era la primera vez que sentía que la
sustancia se introducía dentro de su cerebro al mismo tiempo que la “Agonía del Alma” lo
atacaba y Han Shuo sintió como si un cañón hubiera detonado dentro de su cabeza y se
desmayó de nuevo tras otra ronda de dolor intenso.
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Capítulo 6: Algún Día Ella Sera Mía
Ya era medianoche cuando Han Shuo se despertó. La Esencia Mágica volvía a circular por su
cuerpo de forma aleatoria, pero parecía haber algo extra dentro de su cerebro. Cuando miró a
su alrededor, todo le pareció mucho más claro en comparación con antes.
Un pensamiento repentino golpeó a Han Shuo y volvió a concentrarse en la
meditación. Enfocó cuidadosamente sus sentidos, tal y como se indicaba en “Los
Fundamentos de la Necromancia”. Luego de unos momentos confirmó con asombro que,
cuando la Esencia Mágica entró en contacto con la Agonía del Alma, de algún modo forzó su
cerebro de tal forma que había desarrollado una cierta cantidad de “Fuerza Mental”.
-Jajajaja… ¡Definitivamente soy un genio! Unos cuantos días de meditación y ya he ganado
algo de “Fuerza Mental”. Je, je, tal vez es hora de probar un conjuro del nivel más bajo en la
magia Necromántica. ¡Vamos a ver si puedo convocar a un guerrero esquelético! -”
Abrió apresuradamente el libro mágico y comenzó a explorar las páginas, pero después de un
buen rato revisando capítulo por capítulo, seguía sin encontrar el encantamiento para
convocar a un guerrero esquelético. Entonces recordó que “Los Fundamentos de la
Necromancia” era simplemente un libro de referencia sobre conocimientos básicos y no
contenía encantamientos ni hechizos.
Han Shuo frunció el ceño mientras pensaba en una solución y recordó el conjuro que Lisa
había utilizado con un poco de esfuerzo. Inmediatamente alzó las manos, concentró su
Fuerza Mental y empezó a recitar: – ¡Almas de los guerreros caídos, escuchen la llamada del
heraldo oscuro y revelen su existencia! –
Cuando terminó, sintió que la cantidad insustancial de Fuerza Mental que hasta hace un
momento tenía en su cabeza se desvanecía rápidamente. En ese momento le pareció que
percibía algo, pero entonces su cabeza comenzó a dolerle y se sentó jadeando pesadamente,
completamente agotado.
Cuando se derrumbó sobre su cama, una sombra negra se desplazó por su pequeño almacén y
apareció un pequeño esqueleto blanco, que tenía la mitad de altura en comparación a los que
Lisa había convocado.
Han Shuo sintió que una gran alegría lo embargaba mientras miraba a su Pequeño Esqueleto,
blanco como la nieve, sosteniendo un puñal de hueso y mirándolo fijamente con sus vacías
cuencas oculares. A pesar de su pequeño tamaño, seguía siendo un esqueleto y era la prueba
de que su hechizo necromántico había tenido éxito.
Pero estaba completamente agotado y su mente aturdida. Recordando lo que estudió en “Los
Fundamentos de la Necromancia” Han Shuo dedujo que su Fuerza Mental todavía era
demasiado débil y seguramente la había agotado toda cuando convocó al Pequeño Esqueleto.
Mientras estaba tirado en la cama, sintió que tenía una extraña conexión con el Pequeño
Esqueleto que estaba parado frente a él, pero ahora su Fuerza Mental estaba tan debilitada,
que ni siquiera podía emitir una orden y mucho menos devolverlo a su dimensión.
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Así fue como un ser humano y un esqueleto se quedaron mirándose inexpresivamente
durante un buen rato. Nadie vendría al almacén de Han Shuo de todos modos y no hacía
ninguna diferencia si el esqueleto se quedaba ahí, puesto que no podría hacer nada sin sus
órdenes.
La media noche ya había pasado cuando Han Shuo decidió detenerse. Estaba exhausto, y una
vez que la sorpresa fue remitiendo, cayó en un sueño cansado y confuso.
***
Al día siguiente, cuando despuntaba el alba.
Han Shuo ya se había despertado y planeaba limpiar la basura como de costumbre antes de
que los estudiantes se levantaran. Estaba a punto de empezar la misma rutina de siempre,
cuando su mirada se posó en el pequeño esqueleto que seguía de pie junto al montón de
basura.
Su Fuerza Mental parecía haberse recuperado un poco después de una noche de sueño, pero
aun así no era suficiente para enviar al pequeño esqueleto devuelta al inframundo. Sin
embargo, parecía bastar para darle una sola orden y en ese momento se le ocurrió que podía
pedirle que botara la basura.
Apenas había pensado en la instrucción, cuando el Pequeño Esqueleto estiró las piernas y
lentamente extendió sus cinco dedos huesudos para recoger un montón de desperdicios a su
alrededor. Luego abrió la puerta y salió.
– Je je, La magia sí que es conveniente y facilita la vida. No es extraño que todos quieran
aprenderla. ¡A partir de ahora este pequeño esqueleto puede tirar la basura por mí temprano
en la mañana! –
Han Shuo notó que todavía tenía tiempo antes de que amaneciera y se arrojó de vuelta a la
cama para perderse en los brazos de Morfeo. Desde que había llegado a este mundo, esta fue
la primera mañana que pudo dormir tranquilamente.
Cuando volvió a abrir los ojos después de un buen par de horas de sueño, descubrió que el
esqueleto había regresado y el almacén ya estaba limpio. Además, mientras se lavaba la cara
después de levantarse, notó que los moretones negros y azules habían desaparecido
milagrosamente e incluso algunas de las cicatrices en sus brazos parecían estar
desvaneciéndose. Así que, a pate de un ligero aturdimiento por haber gastado toda su fuerza
mental la noche anterior, su cuerpo parecía estar en muy buena forma.
El método del Reino Solido de la Magia Demoníaca consistía en la reconstitución del cuerpo
del mago, aumentando su fuerza y resistencia hasta llegar al nivel necesario para soportar los
poderes que tendría en el futuro. Una vez que terminara de dominarlo, todas las heridas y
cicatrices de su cuerpo deberían borrarse y también podría soportar impactos que causarían
un daño contundente en una persona normal sin recibir ningún daño. En ese momento los
ataques de los guerreros esqueléticos de Bach o Lisa ya no serían una amenaza para él.
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Han Shuo permaneció inmerso en sus propios pensamientos mientras salía de su almacén y
observaba cómo los estudiantes de necromancia se apresuraban para asistir a clase. Entonces
cogió sus cepillos y rápidamente se dirigió a limpiar las estatuas de las eminencias graduadas
en la Academia Babilonia.
– ¿Sabes qué, Athena? Hoy día fui al baño antes de que el sol se levantara y vi a un pequeño
esqueleto llevando dos bolsas de basura. Caminaba lentamente hacia el vertedero, ¡qué
extraña visión! – La Aprendiz de Magia Amy charlaba con Athena mientras caminaban hacia
el edificio donde se impartían las clases de magia oscura.
– ¡Que extraño! ¿Quién estaría tan aburrido como para convocar a un esqueleto y hacerle
recoger la basura? ¿Ese no es el trabajo del loco y medio idiota del pueblo? Ya sabes, el tal
Bryan. Debes de haber estado medio dormida y te habrás confundido. –
– ¡Es verdad, realmente vi a un esqueleto muy pequeño llevando dos bolsas de basura! Y
también, me siento mal por Bryan. Su vida diaria ya es lo bastante dura. ¡Y ahora está
sufriendo los efectos secundarios de la maldición de Lisa, además de ser golpeado por Bach
todos los días! –
– Solamente es un sirviente que hace recados y encima es un esclavo. Ya ha tenido mucha
suerte con tener un medio para sobrevivir. ¡No necesitas preocuparte por los de su clase! –
Las dos chicas fueron alejándose hasta que dejó de escuchar sus voces. Después de un rato
Jack también llegó, y se puso a limpiar la misma estatua con Han Shuo. Mientras los dos
trabajaban minuciosamente, Han Shuo notó que de vez en cuando Jack lo miraba
sorprendido, finalmente le dijo: – Bryan, creo que has ganado un poco de peso. ¿Y acaso
Bach no te golpeó ayer? Tu rostro todavía estaba magullado cuando nos despedimos, ¿por
qué se ve bien ahora? –
– Seguro que Bach debe haber estado haciendo algo de ejercicio antes de golpearme y se
quedó cansado. Puedes ver en su expresión de idiota lo débil que en realidad es. ¡No tiene
ninguna fuerza! – Después de esa declaración, Han Shuo sintió que su estómago estaba
particularmente vacío y le dijo a Jack: – Mi apetito es más grande estos últimos días, dame
algo más de ese alimento que estás escondiendo. –
– ¿Eh? ¿Cómo supiste que me estaba escondiendo pan? –
– Todos los recaderos de la escuela saben que tienes el hábito de esconder comida. Eres el
único que cree que sigue siendo un secreto. Deja de perder tiempo y dame un poco de
pan. ¡Te lo devolveré en el futuro! –
Jack a regañadientes sacó un pedazo de pan después de escuchar a Han Shuo, echó un
cuidadoso vistazo a su alrededor y partió un pedazo para su amigo.
Han Shuo dejó su trabajo de lado para sentarse en el suelo y devoró el pan con avidez. De
repente Jack le dijo: – ¡Escóndete! … ¡Ahí viene Bach! ¿Eh?! ¡Lisa también está con él! –
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Bach sujetaba dos exquisitas cajas blancas en cada mano y caminaba detrás de Lisa con una
sonrisa aduladora en la cara. Parecía que aún no se rendía en su intento de conquistarla. –
Lisa, estos son bocadillos especiales que me envió mi familia y son increíblemente
deliciosos. Todavía no has desayunado, ¿verdad? Por favor, prueba un poco. –
Ese día, cuando Bach estaba golpeando a Han Shuo, accidentalmente recibió un puñetazo en
el rostro. Todavía le quedaba una sombra de un moretón sobre la mejilla derecha y por eso
sufría un espasmo involuntario cada vez que trataba de reír, convirtiendo su sonrisa en una
mueca.
– ¡Umph! No tengo hambre. ¡Y no intentes ese acto conmigo! ¡Odio a la gente como tú, que
me halaga cuando me mira a la cara y luego dice basura sobre mí cuando le doy la espalda! –
Lisa se alejó sin mirar a Bach. Pero cuando pasó junto a Bryan y Jack, les lanzó una mirada
fría y dijo: – ¡Bryan, vendré a buscarte para que me sirvas como objetivo de práctica dentro
de un mes, cuando termine la “Agonía del Alma”! –
No fue hasta que Lisa mencionó esto que Han Shuo cayó en cuenta de que no había sufrido
la Agonía del Alma desde esta mañana. Supuso que la maldición había sido cancelada
cuando desarrolló con éxito su Fuerza Mental, de lo contrario tendría que haber sufrido por
lo menos un ataque hasta el momento.
Lisa ya estaba a punto de marcharse, pero Bach, por otra parte, lanzó una exclamación de
sorpresa cuando vio el aspecto de Bryan: – ¿Eh? ¿Cómo es esto posible? Recuerdo que ayer
te golpeé hasta dejarte un montón de moretones en la cara, ¿por qué hoy día ya no tienes
ninguno? –
“¿Quién lo diría? El hijo de puta tiene buena memoria”. Han Shuo miró a Bach con una
expresión estúpida ya practicada, luego soltó una risita loca: – ¡Je je je, sigo un buen
tratamiento para el cuidado de mi piel! –
Lisa soltó una pequeña risotada cuando oyó la respuesta de Han Shuo y detuvo sus pasos. Ya
no parecía tener prisa por marcharse. Sus hermosos ojos formaron un par de medias lunas
cuando sonrió. En realidad, era muy adorable. “Este idiota Bryan se ha vuelto mucho más
interesante después de que se volvió loco”, pensó Lisa. “Antes solo se paraba a recibir
golpes en silencio, ahora tiene respuestas divertidas”.
Jack sabía que Han Shuo no estaba loco, y que había dicho eso para burlarse de Bach. Trató
de contener su risa, pero no pudo y leve – Jajá – se le escapó de los labios. Cuando se dio
cuenta de su error, era demasiado tarde.
Bach ya estaba enojado. En su interior se sentía indignado de que el moretón de su mejilla
derecha aún no se hubiese curado, pero en cambio la cara del idiota ya parecía
restablecida. No se atrevió a decir nada cuando Lisa rio, pero la risa del sirviente lo
descontroló completamente. Se acercó a Jack y le gritó muy alto: – ¡Miserable criado, ¿cómo
te atreves a reírte de mí?! ¡Te golpearé hasta la muerte! –
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Jack sabía que estaba en serio peligro, pero no se atrevió a huir. Sólo podía quedarse ahí
parado, sin aliento, mientras Bach se preparaba para darle una paliza. Fue entonces que Han
Shuo de repente se agarró la cabeza y gritó, – ¡Duele! – Y se colocó delante de Jack. Cuando
Bach vio que la persona enfrente de él había sido reemplazada por Bryan, se encogió de
hombros, ya que realmente no le importaba mucho a quien tuviese que golpear. Así que llevó
el brazo hacia atrás y arrojó su puño hacia la cara de Han Shuo.
“¡POWN!” El golpe resonó hasta su cerebro cuando el puñetazo se le encajó en la cara, pero
el puño de Bach no parecía dolerle tanto como lo había hecho ayer. Han Shuo incluso logró
mantener el equilibrio con su frágil cuerpo y evitó caer.
Pero continuó fingiendo que sufría y aullando de dolor: – ¡Me duele! – Y movió
violentamente sus brazos hacia adelante, como si fuera presa de un enloquecido
ataque. “¡PLAP; POWN; PA!” El sonido resonó cuando Bach recibió tres golpes
consecutivos en la cabeza y en el vientre. Su ojo izquierdo se ennegreció para formar un
moretón y se agarró el estómago con las dos manos mientras daba saltos por el dolor: –
¡Esclavo sin valor, ¿cómo te atreves a golpearme?! ¡Hoy voy a matarte con necromancia,
aunque sea lo último que haga! –
– ¡¿Bach, ya estás metiéndote con Bryan de nuevo?! ¡Es hora de empezar la clase, así que
date prisa y regresa al aula! –
De repente, la dulce voz de una mujer comenzó a amonestarlo con suavidad. A lo lejos, como
una diosa entre los mortales, venía caminando una belleza alta y esbelta con una hermosa
cabellera ondulada de color purpura claro.
Parecía tener 24 o 25 años, una nariz firme, el bello rostro ovalado y unos atractivos labios
rojos. Su piel ligeramente curtida parecía muy saludable, y llevaba puesta una túnica
ajustada, con adornos de oro que la identificaban como una maestra. El ligero ajuste de su
túnica era suficiente para aproximar la forma de sus pechos perfectamente redondeados y sus
largas piernas.
Inesperadamente comenzó a hablarle a Bryan mientras sostenía varios libros de magia en su
mano izquierda y un elegante báculo esmeralda en la derecha.
– Eh… Maestra Fanny, olvidaste tus lentes de nuevo. ¡Ése no es Bach, estás mirando a
Bryan! – Lisa se rio y habló con cierta resignación.
– Las gafas son el beso de la muerte para una mujer hermosa, no voy a usar esas cosas todos
los días. – Fanny sonrió en respuesta y finalmente localizó a Bach, luego usó el báculo en su
mano derecha para hacer un movimiento como si fuese a golpearlo en la cabeza y dijo con
severidad:
– ¡Vuelve a la clase inmediatamente o enfrentarás las consecuencias! –
Después de esa amonestación, una suave sonrisa volvió a nacer en el rostro de la maestra
Fanny y se volvió hacia Lisa: – Tú también tienes que apresurarte a clase. Las tardanzas
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frecuentes no hacen a un buen estudiante. Bueno, ahora necesito prepararme para la lección
de hoy, ¡nos vemos después! –
Fanny volvió la cabeza para mirar a Bach una vez más, luego se deslizó hacia adelante con
sus piernas esbeltas, caminando con una gracia sin igual. Las curvas de sus caderas se
balanceaban cada vez que daba un paso, creando una silueta seductora.
– Eh… ¡Maestra Fanny! ¡Ese no es el edificio del aula! ¡Estás caminando en la dirección
equivocada! ¡Por los dioses, ponte las gafas! –
Lisa comenzó a alzar la voz ligeramente, y estaba a punto de irse cuando de repente se
detuvo. Entonces se volvió y miró a Bach con una fría mirada, cargada con desprecio: – ¡Qué
hombre sin valor! ¡Ni siquiera puedes golpear a un chico de los recados! – Luego Lisa miró
una última vez a Han Shuo y se apresuró a perseguir a Fanny.
La rabia de Bach se encendió de nuevo y les lanzó una mirada venenosa: – ¡Sólo esperen, par
de desgraciados patéticos! ¡Ya haré que reciban lo que se merecen! – Parecía que la amenaza
de la maestra había tenido un gran efecto sobre él, porque comenzó a correr hacia su clase
con prisa.
Han Shuo miró con anhelo en la dirección por la que Fanny se estaba marchando,
observándola hasta que quedó fuera de su vista. No prestó atención a la amenaza de Bach, y
en cambio comenzó a murmurar para sí mismo después de que desapareció por completo: –
Esa maestra Fanny es una criatura hermosa. No es de extrañar que el tontuelo de Bryan, que
en paz descanse, estuviera enamorado de ella. ¡He descubierto que su gusto para las mujeres
es muy similar al mío! –
– Bryan, deja ya de mirarla. Sé que te ha gustado a la Maestra Fanny durante mucho tiempo
y es cierto que te ha defendido cuando los estudiantes abusaban de ti; pero no olvides que
sólo eres un chico de los recados y ella es una Maga Adepta altamente posicionada en la
Academia. ¿Sabes lo poderosos que son los adeptos? Aunque la Maestra Fanny es miope y
no parece darse cuenta, hay demasiados hombres poderosos o influyentes enamorados de
ella. ¡Despiértate ya! –
Jack agitó sus dos manos regordetas delante de Han Shuo mientras seguía tratando de
convencerlo de que aceptase su lugar y comenzara a enfrentar la realidad.
– ¡Pues me temo, mi querido amigo, que ya es demasiado tarde y no puedo despertar! – Dijo
Han Shuo con una mirada maliciosa. Luego hizo una pausa y añadió: – ¡Algún día ella será
mía! –
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Capítulo 7: Usando Técnicas Demoníacas para Refinar a un Esqueleto
– Bryan, en un principio no les creí cuando dijeron que estabas loco, pero ahora, estoy
empezando a volverme un creyente. – Jack retorció su grueso cuello, sacudió la cabeza y
suspiró al ver la entusiasta expresión de Han Shuo mientras declaraba su deseo de poseer a
Fanny.
– Tú espera y verás… ¿Eh? ¡¿Pero qué tenemos aquí?! ¿Acaso no son estos los bocadillos
que Bach estaba usando para cortejar a Lisa? ¡Jajá, qué golpe de suerte! ¡Nunca he probado
las delicias que los nobles siempre se llevan a la boca! – En su prisa por marcharse, Bach se
había olvidado su caja de aperitivos. Han Shuo los detectó de inmediato y rápidamente se
apoderó de ellos como si fuera lo más natural del mundo, luego empezó a comerse el
contenido sin siquiera pensarlo dos veces.
Después de dar un par de mordiscos se quedó un momento sorprendido por el exquisito
sabor, tan diferente de lo que había comido hasta el momento, y luego dijo: – ¡Mmmm!
¡Estos son deliciosos! Al final esta pelea valió la pena. Toma Jack, antes me diste medio
pedazo de pan, ahora te devuelvo una caja entera con aperitivos exquisitos. ¡No me dirás que
no soy generoso cuando pago intereses! –
– ¿Pero…acaso no son de Bach? –
– ¡Botín de guerra, mi estimado amigo! ¡Golpeé a ese imbécil en la cara, así que ahora es
mío! –
Jack, -…-
Han Shuo también se sentía un poco extraño por su comportamiento. Cada vez notaba más
que, desde que había llegado al Continente Profundo y comenzado a desarrollar fuerza
mágica, su hambre había crecido y su personalidad también se estaba volviendo más
audaz. Estaba haciendo cosas que no se habría atrevido a hacer antes y sus deseos también
estaban creciendo.
– ¡Bryan y Jack! Ustedes deberían estar limpiando los laboratorios ahora mismo. ¡Pero si ni
siquiera han terminado de limpiar las estatuas! ¡Si quieren problemas, los van a encontrar! –
Mientras que Han Shuo y Jack estaban hablando sobre el maravilloso sabor de los exquisitos
bocadillos, dos sirvientes recaderos algo mayores se les acercaron por detrás. Ambos
sostenían trapeadores en sus manos y se pusieron a acosar a los dos amigos, amonestándolos
por no darse prisa en ir a los laboratorios y comenzar a limpiar.
Estos dos sirvientes tenían alrededor de veinte años y medían más de 170 cm de altura. Se
llamaban Borg y Carey, y se habían acostumbrado a acosar a Han Shuo y Jack durante los
últimos años simplemente porque al ser un poco mayores eran más fuertes. Incluso llegaban
tan lejos como para endilgarles algunas de sus propias tareas sin ningún escrúpulo. ¿Un
ejemplo de esto? La limpieza de los laboratorios.
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– ¡No pensamos ir! – Han Shuo fingió que no les prestaba atención, pero en el fondo había
decidido que era hora de salirse de esa molesta situación. Se sentía más fuerte ahora y su
confianza se había disparado por no haber cedido ningún terreno en su pelea contra
Bach. Así que se animó a si mismo al decirse que, como ya había comido hasta saciarse, una
segunda pelea lo ayudaría con la digestión y esperaba que esos dos idiotas quisieran dársela.
– ¡¿Ahh?! ¿Has dicho que no vas a ir? Así que es cierto que te has vuelto loco, Bryan, si te
atreves a contestarme a mí, el poderoso Borg. ¿Acaso necesitas que te meta un poco de
sentido común a puñetazos? – Borg apretó la mano derecha en un puño y soltó una risa fría
mientras lo miraba.
– ¡Ah, me duele la cabeza! – El cuerpo de Han Shuo tembló mientras se agachaba en el suelo
y se llevó las manos a las sienes. Jack había estado a punto de dirigirse a los laboratorios para
comenzar a limpiar, pero se detuvo cuando vio a Han Shuo iba a utilizar el mismo truco de
nuevo. Y contempló a su amigo expectante.
– No me importa si estás loco o si sólo lo finges, ¡te voy a pegar hasta que obedezcas! –
Carey tenía un temperamento aún peor. Dio tres grandes pasos hacia adelante y le lanzó a
Han Shuo una terrible patada.
En ese momento Han Shuo soltó un grito de karate al mismo tiempo que se levantaba y se
movía a un lado rápidamente, mientras doblaba su cuerpo para recibir el pie derecho de
Carey con el pecho. El dolor del impacto hizo que gritase de dolor, pero también le dio la
oportunidad de sujetar el pie de Carey con sus manos para arrojarlo con fuerza a un costado.
Carey soltó un grito cuando perdió el equilibrio y resbaló. Sus labios trataron de soltar un
aullido que no llegó a sonar, porque su cuerpo se estrelló contra una estatua y se quedó sin
aire.
Borg sonrió vagamente al ver que Carey se levantaba y empezaba a correr precipitadamente
hacia Bryan con intención de darle una paliza. Estaba seguro de que el esclavo ahora sí iba a
ser machacado. Por eso no se dio cuenta de que, aunque Bryan había recibido una patada en
el pecho, Carey parecía ser el más lastimado.
– ¡Arrrg! ¡Bryan, pedazo de mierda! ¡Te atreves a pelear conmigo! ¡Borg, vamos los dos
juntos! ¡Hoy día tenemos que enseñarle una lección! – Carey se levantó, con un poco de
dolor, mientras corría hacia Han Shuo otra vez, y llamó a Borg para que se uniera a la pelea.
Han Shuo continuó con el acto de agarrarse la cabeza y gritar de dolor mientras pensaba: “No
me dio miedo golpear a Bach, mucho menos voy a temer a estos dos idiotas”. Agitó los
brazos y las piernas con fuerza, y aunque recibió unos cuantos golpes, Carey y Borg no
estaban mucho mejor.
Han Shuo ya estaba acostumbrado a ser golpeado y había estado mejorando su cuerpo cada
vez que hacia circular la Esencia Mágica de acuerdo con las leyes del Reino Sólido. Soportar
los puñetazos de Carey y Borg no le representaba ningún problema. Por otro lado, los rostros
de los abusivos empezaban a inflamarse en algunos lugares. Además la Fuerza Mejorada de
Han Shuo hacía que se llevaran la peor parte.
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Los tres sirvientes recaderos estaban luchando feroz y salvajemente a un lado del camino. Y
a medida que la gresca progresaba, los cuerpos de Carey y Borg empezaron a dolerles más, y
su fuerza lentamente disminuyó, mientras que Han Shuo sólo sufría un poco de dolor. En
realidad, se sentía muy a gusto. Era como si su energía fuese inagotable e incluso empezó a
pelear más relajado. Al final, fue Han Shuo quien se puso a perseguir a Carey y Borg,
dándoles una lluvia de golpes mientras que ellos se escapaban con la cola entre las piernas.
– ¡Haaa! ¡Qué buena pelea! Amigo Jack, ya no vamos a hacer las tareas de Carey y Borg. Y
si vuelven a meterse contigo otra vez, tú ven a contármelo. ¡Yo los usaré como saco de
boxeo! –
El gordito Jack, miraba a Han Shuo con admiración mientras tiraba de su brazo. Luego se rio
en voz alta y dijo: – ¡Bryan, eres increíble! ¡Realmente le diste una paliza a Carey y Borg!
¡¿Cómo lo hiciste?! –
Han Shuo se señaló a sí mismo y dijo con ganas: – ¡Tengo un corazón valiente! –
***
En los siguientes días la cabeza de Han Shuo no le dolió ni siquiera una vez. Por razones
desconocidas, Bach tampoco buscó vengarse de él inmediatamente. Han Shuo y Jack se
negaron a hacer las tareas de Carey y Borg, pero los dos no podían decirles nada, ya que ni
siquiera podían ganarles una pelea donde los números estaban a su favor. Terminaron por
resignarse silenciosamente a realizar las tareas que se suponía que debían hacer.
Ahora que el pequeño esqueleto estaba sacando por él la basura en la madrugada y sin el
exceso de trabajo de Carey y Borg, Han Shuo de repente tenía mucho más tiempo libre en
sus manos. Pero no le pidió a Jack que “pidiera prestados” más libros de magia por el
momento, y en su lugar decidió concentrar toda su atención a estudiar a fondo “Los
Fundamentos de la Necromancia” con el fin de construir una base firme de conocimientos.
Después de estudiar extensamente el libro, Han Shuo llegó a comprender que su poder
mental era muy débil, por eso comenzó a meditar cada noche después de regresar al
almacén. El Pequeño Esqueleto era la más insignificante de las criaturas oscuras que
habitaban en el inframundo y su inteligencia era tan elemental que no podía moverse si su
invocador no lo dirigía. Han Shuo le había dado la orden de permanecer en el almacén
durante el día y sólo botar la basura muy temprano en la madrugada.
Esa noche estaba a punto de sumergirse como siempre en su meditación, cuando de repente
evocó algunos recuerdos que el vejestorio, Chu Cang Lan, había dejado en su mente. Entre
ellos vio misteriosas memorias relacionadas con un proceso para “Refinar Tesoros
Demoníacos”, lo que básicamente consistía en imbuir algunas propiedades mágicas en
objetos comunes hasta que se trasformaban en artefactos mágicos. Entonces se le ocurrió
que, aunque la magia demoníaca en la que se estaba entrenando era diferente a la
necromancia que ahora estudiaba, ambas eran esencialmente magia negra y parecían tener
bastante en común. ¿Sería posible fusionar las dos?
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Han Shuo empezó a examinar seriamente esos recuerdos, entonces frunció el ceño porque
descubrió que la mayoría de memorias que Chu Cang Lan había dejado atrás eran
incompletas, nebulosas y vagas, como si estuviesen cubiertas por un velo de tela blanca que
impedía verlas en detalle.
Después de un tiempo examinando las memorias, consiguió recordar uno de los métodos
para refinar tesoros demoníacos. Para ese entonces Han Shuo sabía que, con el corto tiempo
que había estudiado la necromancia, no iba a ser capaz de invocar ninguna criatura más
poderosa que ese Pequeño Esqueleto, de modo que decidió experimentar con el que ya tenía
a la mano.
En primer lugar, el Refinamiento de Tesoros Demoníacos dependía de tener los Materiales
Refinadores adecuados. Como estaba experimentando por pura diversión, Han Shuo decidió
utilizar el Pequeño Esqueleto como el centro de su encantamiento. Además, tenía algo de
sangre fresca de criaturas mágicas de bajo nivel, que los estudiantes arrojaban de vez en
cuando en el almacén, junto con otros desperdicios como polvo de hueso, colas de
salamandras, etc. Todos ellos podían ser materiales auxiliares para refinar el Tesoro
Demoníaco.
Usualmente había utilizar materiales muy complejos para refinar hasta el más sencillo de los
tesoros demoníacos, algunos de los cuales sólo podían obtenerse tras pasar terribles
dificultades y pruebas muy arduas. Pero Han Shuo no sabía si acaso esos materiales existirían
en el mundo en el que se encontraba, así que decidió ignorar todo eso y en su lugar reunió
objetos aleatorios para llevar a cabo su experimento. Después regresó al laboratorio para
tomar un pequeño cubo que nadie usaba, así como varios ingredientes de necromancia que
habían sobrado de las clases y ni siquiera tenía idea de lo que eran.
Han Shuo se deslizó furtivamente en su almacén al amparo de la noche y trancó la puerta
cuidadosamente. Lo primero que hizo fue colocar al Pequeño Esqueleto en el cubo, tratando
de que quedara en el centro, luego simplemente hecho de forma aleatoria toda la sangre de
criaturas de bajo nivel, el polvo de hueso, cola de salamandra y otros materiales,
mezclándolo todo con agua hasta llenar el cubo. Ahora el balde rebosaba de un líquido
asqueroso de colores aleatorios y con un conjunto de… cosas flotando en él. Sólo la cabeza
del esqueleto era reconocible por estar encima sobre el nivel del líquido, completamente
inconsciente de lo que estaba sucediendo.
Han Shuo reflexionó por un momento mientras cerraba los ojos y volvía a concentrarse en las
memorias de Chu Cang Lan. Aparte de una gran variedad de ingredientes, era necesario crear
una Matriz Especializada, un diagrama por el cual fluyese la magia de modo constante. El
usuario también necesitaba imbuir su Esencia Mágica en la matriz usando un método
especial durante varios días o meses. Algunos tesoros demoníacos particularmente poderosos
requerían que el usuario se dedicase al refinamiento durante años.
Por supuesto, ahora mismo Han Shuo no podía ni pretendía lograr nada por el
estilo. Identificó el método de refinamiento más fácil y extrajo siete púas de hueso totalmente
blancas de quién-sabe-qué-tipo-de criatura mágica. Insertó las púas en el balde de acuerdo
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con las instrucciones de los recuerdos, de tal modo que, si uno dibujase líneas rectas para
unirlas en un dibujo, estaría creando un septagrama o estrella de siete puntas, de este modo se
formaba “La Matriz Mágica de Concentración Oscura”. (NT: Originalmente decía
“Formación Mágica” pero el título es muy vago, por eso lo cambié a Matriz)
La “Matriz Mágica de Concentración Oscura” era, como su nombre lo sugería, un
encantamiento que extraía el poder de la oscuridad de varios elementos y luego lo
concentraba en una sola cosa, hasta que se trasformaba en algo nuevo con los atributos
oscuros de los ingredientes. El método original requería refinar primero a siete “Demonios
Oscuros” y usarlos como ingredientes para formar la matriz. Una vez que el refinador vertía
su propia Esencia Mágica, los poderes de los demonios se concentrarían en la matriz de
acuerdo con el diseño. Los ingredientes refinadores se disolverían lentamente y se filtrarían
hacia el ingrediente principal. El tesoro demoníaco finalmente estaría completo después de
36 días de ser refinado. (NT: En el original se emplea el término “Yin” tanto para la matriz
como para los demonios. Pero eso puede crear confusiones al lector occidental, así que
elegí el término Oscuridad basado en el significado del Yin/Yang = Oscuridad/Brillo)
Para refinar un Demonio Oscuro, primero había que obtener un Gul. Un Gul era un demonio
necrófago menor formado por el alma de un inocente que hubiese sido ejecutado
injustamente y posteriormente enterrado en un terreno abandonado. Sólo si el alma no estaba
dispuesta a partir hacia el otro mundo había una posibilidad de que se transformara en un
Gul. Se necesitaban métodos especiales para refinar los gules hasta transformarlos en
Demonios Oscuros, algo que Han Shuo no podía lograr por el momento.
Por eso colocó las siete púas de hueso como un sustituto de los Demonios Oscuros y luego se
puso en cuclillas junto al cubo mientras concentraba su Esencia Mágica en la punta de su
dedo índice. A continuación, pasó su dedo con rapidez por el centro de cada una de las siete
púas de hueso erigidas. Y aunque estas eran un pobre reemplazo para los demonios, habían
sido colocadas correctamente, de modo que pudieron absorber poco a poco su poder.
Después de quién sabe cuánto tiempo, siete pequeños remolinos se formaron abruptamente
en la superficie del agua, con las siete púas de hueso como su centro.
Cuando vio los remolinos Han Shuo se relajó en el interior. Sabía que, a pesar de que había
procedido casi por completo al azar, de algún modo había tenido éxito. Aunque no podía
imaginar en qué cosa acabaría convirtiéndose el Pequeño Esqueleto, se sintió cómodo y se
dejó llevar por un sueño profundo después de un poco de meditación.
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Capítulo 8: El Infalible Esqueleto de Siete Púas
Al día siguiente.
Han Shuo todavía estaba bastante somnoliento y medio dormido, cuando la puerta del
almacén se abrió de golpe. El gordito Jack se apresuró a entrar y comenzó a sacudirlo para
despertarlo, exclamando emocionado: – ¡Bryan levántate! ¡Tienes que ver esto! –
Han Shuo tenía la vista borrosa. Hasta hacía unos momentos estuvo soñando que dirigía al
Pequeño Esqueleto para que golpease a Lisa. Lo habían despertado antes de que pudiera ver
el final y se quejó con insatisfacción: – ¿Qué diablos sucede para que me despiertes tan
temprano en la mañana? –
Los ojos de Jack le parecían frijoles amarillos y la emoción brillaba tras ellos. Empezó a
reírse con ganas mientras explicaba: – No estoy seguro de qué hizo Lisa, pero parece que
convocó a un extraño esqueleto que no obedece sus órdenes. Nadie sabe lo que está pasando,
pero los sonidos de golpes y chillidos han estado saliendo de su habitación toda la mañana.
El pequeño esqueleto se fue corriendo hacia la Facultad de Magia de la Luz, con Lisa
persiguiéndolo por detrás. ¡Oh, Bryan! Te juro que nunca he visto un esqueleto pequeño
correr tan rápido en todos mis años trabajando para la Escuela de Necromancia. ¡Ah, sí,
también tenía siete púas de hueso en la espalda que se movían como alas! –
Han Shuo había estado disfrutando con la historia de Jack hasta ese momento. Su expresión
cambió de repente cuando se le ocurrió algo y sacudió la cabeza bruscamente para mirar el
cubo de madera. En algún momento el agua de múltiples colores se había convertido en un
líquido negro uniforme como la tinta, y las siete púas de hueso habían desaparecido, junto
con el esqueleto.
“Esto es imposible. ¡Si apenas comencé a refinarlo ayer!”. Han Shuo comenzó a pensar
desesperadamente y finalmente dedujo que quizá, mientras estaba dormido, emitió una orden
inconsciente hacia el esqueleto para que le diese a Lisa una lección, pero ¿no eran necesarios
unos 36 días más para que el refinamiento de un tesoro demoníaco se completara? ¿Qué
estaba pasando? ¿Era porque había utilizado ingredientes al azar? ¿Quizá por haber usado las
púas óseas en lugar de demonios oscuros? ¿O tal vez porque su Esencia Mágica se agotó
prematuramente?
Tras estas reflexiones Han Shuo comenzó a sentirse impotente y se levantó
apresuradamente. Incluso ignoró sus deberes matutinos de limpiar las estatuas de piedra y se
precipitó directamente hacia la Facultad de Magia de Luz, tirando de Jack durante todo el
camino.
Mientras avanzaba corriendo, la mente de Han Shuo estaba cargada de preocupaciones. Él no
era un estudiante de necromancia y por eso no sentía la indiferencia con la que otros magos
trataban a sus criaturas invocadas. A ellos no les importaría si la criatura vivía o moría, pero
para Han Shuo era diferente. El Pequeño Esqueleto había recogido diariamente la basura por
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él y le había ahorrado mucho esfuerzo durante todos estos días. Antes de darse cuenta
desarrolló un cierto apego por el esqueleto y naturalmente no quería que le pasara nada.
Aparte de Han Shuo y Jack, había muchos estudiantes que avanzaban presurosos hacia la
Facultad de Magia de Luz. Todos parecían tener expresiones de desconcierto en sus caras
mientras hablaban sin parar en el camino.
– Es tan raro. Era un esqueleto pequeño, negro y con siete púas de hueso en la espalda. Me
pregunto ¿cómo fue que Lisa lo convocó? – dijo Amy mientras caminaba.
– ¡Lo sé, y lo más extraño es que el pequeño esqueleto corre tan rápido! Oh. Dios
mío. Nosotras nunca hemos invocado nada parecido ¿Será que Lisa puede convocar
diferentes tipos de guerreros esqueleto porque su Fuerza Mental es más grande que la
nuestra? – Athena también tenía una expresión de sorpresa extrema y cuchicheaba
ruidosamente con Amy mientras se apresuraban hacia la Facultad de Magia de la Luz.
Cuando Bella, que era una Maga Principiante, oyó lo que Athena estaba diciendo, arrugó la
frente y bufó: – Yo estoy al mismo nivel que ella y nunca he convocado un esqueleto tan
extraño. Lo más raro es que esa criatura no obedece las órdenes de su invocador. No tiene
sentido. –
– ……. –
Han Shuo y Jack escucharon más conversaciones mientras corrían. Por lo que los estudiantes
decían, era evidente que su esqueleto refinado era bastante único.
Embargado por la preocupación, Han Shuo trató de ponerse en contacto con el esqueleto
usando su Fuerza Mental. Se dio cuenta de que podía establecer un contacto, pero el
esqueleto no parecía escuchar las órdenes que le estaba dando, tal vez el refinamiento
demoníaco al que lo había sometido tendría algo que ver. Todavía estaba corriendo a lo loco
como si estuviera en un remolino.
En la Facultad de Magia Luminosa no había disciplinas mágicas con pocos estudiantes como
en la escuela nigromántica. Casi todas las escuelas de la Magia de Luz eran reconocidas y
populares; por eso producían un gran número de distinguidos graduados. Tradicionalmente
los estudiantes más importantes de la Magia de Luz tenían una relación de odio y rivalidad
con los estudiantes de la Magia Oscura, quizá porque eran las únicas magias que se oponían
directamente de forma natural y porque los hechizos de luz eran particularmente efectivos
para defenderse y hasta para neutralizar a la mayoría de hechizos oscuros. Pero su opinión
sobre la Necromancia iba más allá de una tradicional rivalidad: Era puro desprecio.
La mayoría de magias de luz eran particularmente destructivas sobre las criaturas oscuras que
los nigromantes convocaban. No era exagerado decir que la magia de la luz era la némesis de
la necromancia. Después de haber revivido y haber pasado un tiempo escuchando las
conversaciones o las actitudes de los estudiantes, Han Shuo había aprendido un poco acerca
de estas cuestiones. Sobre todo, le interesaban los conceptos que los estudiantes de
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necromancia consideraban sentido común. Sin embargo, saber todo esto solo hizo que su
corazón se llenara de preocupación.
Han Shuo prácticamente avanzó volando durante todo el camino mientras arrastraba a Jack
consigo. Iba tan rápido que comenzó a aventajar a algunos estudiantes reconocidos por su
físico superior al promedio. Al verlo correr tan rápido con su cuerpo desnutrido, los
estudiantes se quedaron boquiabiertos por la sorpresa, mientras pensaban: “¿Cuándo se
volvió tan rápido este idiota? ¿Acaso la locura le dio más fuerza?”
Como Han Shuo avanzaba arrastrando a Jack a tal velocidad, el pobre quedó completamente
agotado. Finalmente plantó el trasero firmemente en el suelo y jadeó pesadamente, sin dejar
de quejarse: – ¡Bryan, corres tan rápido! ¡Casi me arrastras a la muerte, y ni siquiera estás
sudando! –
Pero Han Shuo ignoró por completo las quejas de Jack, pues toda su atención estaba puesta
en el esqueleto que corría por los edificios de la Facultad de la Magia de Luz.
Seguía siendo un esqueleto pequeño, pero ahora su cuerpo era tan negro como la tinta, y
empuñaba un puñal de hueso que brillaba débilmente cuando lo agitaba hacia adelante y
hacia atrás en medio del patio.
El esqueleto en sí emanaba un tenue resplandor gracias al refinamiento de Han Shuo. Las
siete púas de hueso estaban engarzadas en su espalda, fusionadas completamente con la
columna vertebral, como si siempre hubieran formado parte de él. Los dos huesos de sus
piernas se extendían como resortes cuando se movía, y las siete púas de hueso aleteaban
enérgicamente al mismo tiempo, facilitando su movimiento. Aunque no era suficiente para
ayudarlo a volar, aumentaban su velocidad y movilidad, volviéndolo una criatura
extremadamente ágil. Incluso Lisa, que corría persiguiéndolo, había fallado en acertarle con
varios hechizos de necromancia.
En el patio se alzaban numerosos pilares de piedra decorados con relieves intrincados que
usualmente se utilizaban para potenciar los conjuros de algunos estudiantes, pero ahora se
encontraba repleto de curiosos. El Pequeño Esqueleto se desplazaba hábilmente entre los
estudiantes y los pilares gracias a su cuerpo extremadamente ágil, dejando a Lisa impotente.
Han Shuo también estaba aturdido al ver la velocidad del Pequeño Esqueleto y rápidamente
reunió su concentración para ordenarle que regresara al almacén. Por desgracia, parecía que
incluso a esa distancia el Pequeño Esqueleto era incapaz de recibir sus órdenes y continuó
desplazándose rápidamente entre los estudiantes y los pilares, haciendo que todos se
movieran de aquí para allá por el pánico.
Se estaba desarrollando el más puro y completo pandemonio.
– ¡Hey Lisa!, los estudiantes de necromancia parecen cada vez más atrevidos. ¿Cómo te
atreves a soltar esta inmunda criatura en medio de la Facultad de la Luz? ¿Acaso te duele
tanto el recuerdo de la completa derrota que sufriste ante mí, que quisiste exhibir las
habilidades de tu esqueleto? –
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Quien habló fríamente era una maga de rango Aprendiz llamada Irene, que se acercó mirando
a Lisa con provocación. Tenía 17 años y lucía una hermosa cabellera azul clara ligeramente
desordenada. Un par de hermosos flequillos descansaban sobre su frente y sus ojos azules
eran parecidos a dos joyas brillantes. Llevaba el pulcro manto de los Magos de Luz y
adornaba su cuello con un zafiro tallado que emitía un suave resplandor azul, que hacia juego
con su cabello y resaltaba sus ojos, haciéndola parecer aún más hermosa.
“Otra joven belleza” Han Shuo miró a Irene y de inmediato comenzó a compararla
mentalmente con Lisa. Irene la igualaba en casi todos los aspectos estéticos con una clara
excepción: ella evidenciaba un pecho floreciente, mucho más lleno que el de Lisa.
– Irene, mantén las narices fuera de mis asuntos. No creas que te tengo miedo solo porque
eres de la familia Kámplin. – Lisa hizo una pausa en su persecución para responderle a Irene.
– ¡Hmph! A las sucias criaturas oscuras se les prohíbe mancillar los territorios de los Magos
de la Luz. Y como ni siquiera eres capaz de enviar a esa cosa lejos de aquí, me ocuparé yo
misma de eso. – Irene alzó las manos con una noble expresión y lentamente empezó a recitar:
– Filos de luz, conviértanse en una espada que purifique el mal, destruyan esta miserable
forma de vida… ¡Corte Radiante! –
Una espada larga, hecha completamente de una luz cegadora, apareció después de que Irene
terminó su conjuro. La bruja hizo un gesto y la espada salió volando rápidamente hacia el
esqueleto.
Este había estado jugando al escondite y se detuvo en silencio cuando Lisa dejó de
perseguirlo. No pareció notar la espada de luz que se precipitó hacia su cuerpo hasta que se
clavó profundamente en su caja torácica.
El esqueleto negro resplandeció repentinamente cuando la espada lo impactó… ¡y luego la
espada de luz desapareció! El pequeño cuerpo del esqueleto se balanceó un poco por el golpe
al mismo tiempo que un poco de humo negro emanaba de su pecho. Cuando recuperó el
equilibrio, alzó su daga y miró alrededor, como si tratara de descubrir a quién lo había
golpeado.
– ¡¿Queee?! ¡Esa criatura oscura no murió inmediatamente cuando la espada de luz lo
golpeó! –
– ¡Tampoco puedo creerlo! ¡Esto es tan extraño! La magia de la luz es el enemigo natural de
las criaturas oscuras. ¡Su cuerpo debería haberse convertido en polvo al entrar en contacto
con la espada! ¡¿Qué está pasando?! –
– ¡Ahh!… ¿Es posible que los estudiantes de necromancia hayan investigado un método para
volver a las criaturas oscuras inmunes a la luz de nuestra magia? ¿Pero cómo pudieron
hacerlo? ¡Si ese es el caso, entonces las criaturas de los necromantes serán ridículamente
fuertes! –
–…–
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Han Shuo miró a su alrededor y vio que muchos de los estudiantes más veteranos mostraban
expresiones de temor. Todos miraban con incredulidad al Pequeño Esqueleto que continuaba
moviendo la cabeza en busca de su atacante.
Las criaturas oscuras no sólo recibían el daño normal de la magia de la luz, sino que también
sufrían lesiones adicionales exclusivas. Las de nivel más alto comenzarían a pudrirse al hacer
contacto, pero un ser tan elemental como un guerrero esquelético debió convertirse
inmediatamente en cenizas.
Pero el Pequeño Esqueleto que Han Shuo había refinado con las técnicas de la magia
demoniaca, violaban las leyes normales de este mundo, se había trasformado en una
existencia inconcebible para los estudiantes de la Facultad Luminosa y la Facultad Oscura.
Por todo el patio brotaban exclamaciones de sorpresa y desconcierto de las bocas de los
aprendices mágicos. Incluso Lisa se quedó allí, muda, sintiéndose nerviosa por este infalible
Pequeño Esqueleto.
Pero mientras todos reaccionaban sorprendidos, el Pequeño Esqueleto finalmente descubrió a
su atacante después de mirar a su alrededor por un momento. De inmediato se precipitó hacia
Irene sujetando firmemente la daga de hueso fría y brillante con sus dedos huesudos y las
siete púas de hueso aletearon furiosamente para volver a darle esa velocidad que estaba más
allá de la que nunca habría alcanzado un guerrero esquelético normal. En un abrir y cerrar de
ojos había llegado delante de Irene, agarró la daga en la palma de su mano y apuñaló
ferozmente a la consternada bruja.
Irene se asustó y se lanzó hacia la izquierda frenéticamente, ya que sabía que con la
velocidad del Pequeño Esqueleto no tendría tiempo de recitar otro hechizo. Un ruido de
desgarro sonó al mismo tiempo que chillaba de miedo.
El Pequeño Esqueleto no había podido apuñalar a Irene gracias a su rápida reacción, sin
embargo, le había roto la túnica desde el hombro derecho hasta el pecho, revelando su suave
y cremosa piel. Incluso había un pedazo pequeño de ropa interior blanca como la nieve
insertada en la punta de la daga de hueso. El esqueleto se quedó inmóvil de nuevo y no
continuó el ataque.
“¡Maldita sea, bien hecho! Bueno, ella fue la que trató de ensartarte con una espada de luz
en primer lugar. ¡Eh! ¡Es justo que le cortes toda la ropa en venganza!” pensaba Han Shuo
para sí mismo.
Repentinamente sintió que su fuerza mental se agudizaba a la par de sus pensamientos y notó
que en esta ocasión el Pequeño Esqueleto si lo había escuchado. Rápidamente alzó de nuevo
su daga y saltó hacia una avergonzada Irene que trataba de ocultarse desesperadamente. Era
obvio que intentaba ejecutar la orden de Han Shuo… cortar toda su ropa hasta hacerla trisas.
“¡Aaa! ¡Claro! ¡Ahora si escuchas mis órdenes! ¡Pequeño Esqueleto lascivo!”
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Libro 1: El Bosque Oscuro
Capítulo 9: Esta Vez sí que Está Jodido
La camisa de Irene se había abierto de un tajo, revelando una piel blanca como la nieve e
incluso un indicio de la curva superior de su seno derecho. La pobre estaba avergonzada,
aterrada, y chillando de miedo. El área expuesta de su piel atrajo las miradas extasiadas de
todos los estudiantes masculinos a su alrededor.
Irene ya era una muchacha que destacaba para comenzar. Su belleza se veía realzada por un
sutil porte aristocrático que proyectaba una sensación inspiradora de inviolabilidad. Además,
los estudiantes varones que estaban más cerca de ella pasaban por esa etapa de la vida que los
hacía insaciablemente curiosos acerca de los misterios del cuerpo femenino y se olvidaron
por completo de cualquier intento de colocarse frente a ella para defenderla.
Para cuando recuperaron el sentido el Pequeño Esqueleto ya estaba haciendo otro
movimiento y era demasiado tarde para evitarlo. La negra y brillante daga de hueso volvió a
apuntar hacia la asustada bruja. Nadie se atrevió a atacar por temor a herir accidentalmente a
Irene con su magia.
Una sensación de desesperación y desamparo surgió en el corazón de la muchacha cuando
miró hacia el interior de las cavidades oculares del cráneo de su atacante. Parecía que se
había quedado congelada por el miedo y se quedó sentada en su lugar, sin atreverse a
moverse.
Con una triste expresión en el rostro, Irene observó al Pequeño Esqueleto cubrir rápidamente
la distancia que los separaba sujetando su daga reluciente y brillante. ¿Quién habría pensado
que su fin llegaría en manos de una despreciable criatura oscura, y encima de todo, una de las
más débiles de su tipo? Era muy patético.
Corte Oblicuo…
Irene sintió frío en su cintura derecha y pensó que había sido apuñalada, pero al bajar la
mirada, se dio cuenta de que no estaba herida. En vez de eso, su túnica mágica había sido
cortada desde la cintura derecha hasta la pantorrilla, revelando mucho más de su piel.
Una cintura firme y suave junto con un par de piernas flexibles y relucientes fueron reveladas
esta vez. A través del corte podía incluso llegar a entreverse un pequeñísimo brillo de luz
reflejada por su ropa interior de seda reluciente. Irene podía oír como a algunos de los
estudiantes varones que la rodeaban tragaban saliva ruidosamente y los murmullos de las
estudiantes mujeres.
– ¡Aaaah…! –
Aunque hubiese sido terrible que el esqueleto la matara de un solo corte, en ese momento
Irene sentía que ser despojada de su ropa frente a los ojos ávidos de sus compañeros era peor
que la muerte. Un grito penetrante resonó en su garganta mientras se alejaba sin dirección,
tratando desesperadamente de ocultarse.
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– ¿Qué… qué le pasa a este esqueleto? ¿Por qué trata de destruir la ropa de Irene? –
– ¡Ya déjense de estar mirando! ¡Dense prisa y hagan algo! –
Los estudiantes finalmente recuperaron sus sentidos al oír los gritos de la multitud y
comenzaron a levantar los brazos, listos para recitar hechizos con los que atacar al Pequeño
Esqueleto.
El esqueleto permaneció quieto y en silencio, después de su último ataque, como si
necesitara los comandos continuos de su maestro para saber qué hacer. Han Shuo se sentía
desesperado mientras veía al esqueleto parado allí. No sabía qué hacer.
De pie a un lado estaba Lisa, que parecía querer decir algo, pero vaciló y se quedó muda
después de ver como una parte tan grande de la túnica de Irene era destruida.
– ¡Maldita criatura oscura! ¿Cómo te atreves a atacar a la hermosa señorita Irene? ¡Recibirás
el castigo por mi mano, el Caballero Sargento Claude! – Fue en este momento que una figura
se aproximó corriendo desde lejos, pero debido a su enorme velocidad ya había llegado al
lado del Pequeño Esqueleto casi en el momento en que terminaba de hablar.
Tan pronto como se detuvo, Claude atacó rápidamente y con mucha agilidad. Un destello de
luz verde pálida salió disparado junto con su puño derecho e impactó de lleno sobre el pecho
del desprevenido esqueleto. El pobre salió volando hacia arriba por la fuerza del golpe y
aterrizó ruidosamente a varios metros de distancia.
– ¡Hermosa señorita Irene, has sufrido porque llegué tarde! – Claude habló educadamente y
realizó una elegante reverencia hacia Irene inmediatamente después de su ataque.
Claude era un joven de 18 años que destacaba por la melena plateada que llevaba sujeta en
una cola de caballo, la cual permitía caer despreocupadamente sobre su espalda. Vestía una
toga blanca de entrenamiento y era extraordinariamente guapo. Muchas de las estudiantes se
ruborizaron al ver su apariencia y empezaron a susurrar entre sí.
– ¡Guau! ¡Es Claude! Tiene sólo 18 años, pero ya ha alcanzado el grado de Sargento y es el
hijo menor del comandante en jefe de la Legión Grifón del Imperio. ¡Es increíble! ¡¿Crees
que yo tenga oportunidad?! –
– ¡Serás chiflada! Todo el mundo sabe que a Claude le gusta Irene. Tú vienes de una familia
muy poco prestigiosa y no eres tan hermosa como Irene, nunca estaría interesado en ti. –
Las jóvenes hechiceras comenzaron a hablar en voz baja y lanzaban miradas a Claude como
si fuera el hombre de sus sueños, su príncipe encantador montando en un blanco corcel. Por
otra parte, los estudiantes masculinos lo miraban con complejas expresiones en las que el
odio y el miedo se alternaban.
Mientras la muchedumbre circundante empezaba rebosar de conversaciones y murmullos, el
Pequeño Esqueleto se puso de pie tambaleándose, su caja torácica temblaba junto con el resto
de su cuerpo.
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Irene estaba completamente desaliñada e intentaba cubrir frenéticamente las partes superior e
inferior de su cuerpo mientras su rostro resplandecía por la vergüenza. Sin embargo, lanzó un
suspiro de alivio cuando Claude apareció. Ella estaba a punto de responder a su galante
saludo cuando miró por encima del hombro del caballero y vio que el esqueleto se levantaba
lentamente. Su expresión altiva se transformó instantáneamente en un rostro lleno de pánico
y desprecio. Irene señaló al esqueleto y dijo apresuradamente: – ¡Claude, consentiré en
comer contigo si destruyes a esa asquerosa criatura oscura! –
– ¿Eh? –
Claude volvió la cabeza al oír las palabras de Irene con sorpresa, pero tranquilo.
Aparentemente no había pensado que el esqueleto sobreviviera su golpe. Se volvió un
momento hacia Irene, mostrando una hermosa sonrisa, y dijo: – Me honra servirle. –
La actitud de Claude cambió abruptamente cuando se enderezó. La gracia cortesana que
acababa de exhibir se desvaneció y fue sustituida por una expresión peligrosamente
aguda. Volvió a lanzar un golpe con el puño derecho y otro haz de luz verde pálido salió
disparado a toda velocidad.
Pero en ese momento un chico delgado y frágil se precipitó repentinamente desde la multitud
y se detuvo justo en frente del Pequeño Esqueleto. El resplandor verde del puño de Claude
impacto directamente sobre el cuerpo del sirviente, que recibió todo el daño que llevaba
consigo.
“¡BAM!” Se escuchó un terrible sonido y el delgado cuerpo de Han Shuo fue empujado a
varios pasos de distancia, echó la cabeza hacia atrás y se derrumbó en el suelo.
– ¿Eh? ¿No es ese un chico de los recados? ¿Por qué de repente salió corriendo? –
Exclamaciones de sorpresa provenían de todas las direcciones.
– ¡Maldita sea, Bryan! ¿Estás loco? –
Al principio Jack estaba completamente perplejo y luego gritó con una expresión llena de
dolor y pena. Lisa también se sorprendió cuando reconoció a Han Shuo, que de repente había
salido corriendo e interceptado el golpe destinado al esqueleto.
Pero lo que ocurrió a continuación fue un giro aún más sorprendente para todos los
presentes. El ataque de Claude era tan poderoso que tendría que haber destruido los
pulmones de Han Shuo, forzándolo a escupir sangre hasta ahogarse en ella o simplemente
matarlo en el acto. Pero para gran sorpresa de todos, él esclavo desnutrido también se puso
de pie tambaleándose, igual que el esqueleto, y mostraba una expresión tonta e ingenua.
En cuanto al Pequeño Esqueleto, pues se había estado balanceando hacia adelante sin
moverse de su sitio, pero de pronto se volvió bruscamente, dobló las piernas y corrió hacia
los edificios de la Escuela Necromántica antes de que alguien pudiera reaccionar.
Casi al mismo tiempo Claude, el atacante, se tropezó de repente y se arrodilló en el suelo sin
ninguna razón aparente. Jadeó con pesadez varias veces antes de volver a levantarse, como si
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acabara de realizar un esfuerzo desmesurado. Pero después la serenidad de su mirada había
sido reemplazada por una expresión de incredulidad y estupefacción, mientras contemplaba
atónito al joven sirviente que aparentemente seguía enloquecido.
El propio Han Shuo no fingía por completo la expresión de confusión exagerada en su rostro.
Cuando la luz verdosa lo tocó sintió que le atravesaba el pecho y un dolor penetrante asaltó
su corazón. Estaba seguro de que moriría otra vez.
Tal vez las circunstancias afectaron de algún modo su Fuerza Mental, porque consiguió darle
al Pequeño Esqueleto la orden de “retirarse a toda prisa”. Para evitar que alguien lo
encontrara, le dijo al esqueleto que se escondiera en el basurero de la academia.
Pero lo más increíble para Han Shuo fue la inesperada reacción dentro de su cuerpo. En el
momento en que el haz de luz verde lo impactó, pudo sentir como su Esencia Mágica se
deslizaba de inmediato para interceptarla. La Esencia rodeó y encerró la luz antes de que se
desplazara por su cuerpo y consiguió absorberla por completo. De ese modo evitó que le
causara los terribles estragos internos que hubiese sufrido de otro modo.
– ¡Bryan, ¿qué diablos haces aquí?! – Lisa finalmente recuperó su voz y comenzó a gritarle.
Han Shuo no tenía ni idea de lo que estaba pasando en su cuerpo en ese momento. Sólo
sentía un poco de malestar, como una pesadez sobre su pecho, luego de que la Esencia
Mágica hubiese contenido la luz verdosa. A parte del dolor inicial, su cuerpo no había sufrido
mucho daño.
Pero a los ojos de casi todos los demás, Han Shuo se había vuelto completamente loco y ya
ni siquiera era capaz de escuchar las preguntas de otras personas. La expresión en blanco,
junto con la ingenua sonrisa en su rostro, consolidó aún más la opinión sobre su demencia.
– ¡Oh, es el esclavo loco de los nigromantes! ¡No es raro que sea tan idiota! –
– ¡Sí, sólo un idiota se habría atravesado frente al ataque de Claude en ese momento! –
El gordito Jack sentía que sus piernas estaban temblando como locas, pero finalmente logró
reunir el coraje para dirigirse hasta su amigo y comenzó a llevárselo arrastrado por el brazo,
mientras le decía: – ¡Bryan, ¿qué estás haciendo, amigo?! Esto ya no es divertido. Vámonos,
volvamos. –
– ¡Espera un segundo! – En ese momento Claude habló autoritariamente con sus ojos fijos en
Han Shuo. Se había olvidado por completo del Pequeño Esqueleto y el hecho de que se
hubiera escapado, en su lugar intentaba entender por qué su Aura de Batalla había
desaparecido de repente como si la hubiesen succionado. ¿Qué había pasado? ¿Había
cometido algún error? (NT: Aura de Batalla, el equivalente para los Caballeros a la Fuerza
Mental de los magos)
“Solamente le lancé un golpe, eso jamás bastaría para dejarme agotado. ¡Y mucho menos
hasta hacerme perder el equilibrio! Todo esto es demasiado raro. ¿Acaso este esclavo posee
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alguna magia maligna? No, eso es imposible. ¡Si no es más que un simple recadero! La sola
idea es completamente absurda, y casi roza la estupidez. Debo haberme equivocado.”
– Noble y poderoso caballero Claude, no pretenderás batirte en duelo con un esclavo de los
recados, ¿verdad? Por no mencionar que este en particular ha caído en la locura. Esto no
parece un comportamiento acorde a una persona tan distinguida y honorable como tú. –
Curiosamente, era Lisa quien hablaba por Han Shuo e intentaba defenderlo.
Claude hizo una reverencia a Lisa después de oír sus palabras, luego le dirigió una profunda
mirada a Han Shuo. Finalmente asintió con la cabeza, y ordenó: – ¡Puedes irte! –
– Sí, los sirvientes pueden irse. ¡Pero tú Lisa, me debes una explicación! ¿Por qué invocaste a
ese sucio guerrero esquelético y arruinaste mi ropa? ¡Exijo una satisfacción! – En algún
momento Irene había conseguido que le prestaran un abata blanca y ondulada con la que se
vistió rápidamente. Ya se había recuperado del pánico y la conmoción inicial. Ahora dirigía
una mirada fría a Lisa, totalmente dispuesta vengar la afrenta a su persona.
– ¿Qué tiene que ver esto conmigo? Yo no invoqué a ese extraño esqueleto negro, de lo
contrario podría haberlo controlado. Esa cosa se metió por sorpresa en mi habitación en plena
madrugada y me pateó dos veces. ¡Yo también soy la víctima aquí! – Lisa soltó un leve
resoplido y también respondió fríamente.
– ¡¿Esperas que crea eso?!¡Pues si no fuiste tú, ¿entonces quién fue?! ¡Tiene que ser alguien
de tu escuela necromántica! ¡Quienquiera que sea, tarde o temprano lo encontraré y le haré
pagar! – Gritaba Irene enfurecida.
-Hoo… ah… Bach, si… cuando… cuando yo tirar basura, vi correr… salió corriendo… de la
habitación de Bach. – Han Shuo sonreía con la mirada perdida y parecía tener problemas
para comunicarse mientras tartamudeaba algunas palabras, pero era lo suficientemente claro
para que los demás comprendieran su significado.
– ¡Aaaahh! ¡Así que fue él! ¡Seguro que estuvo tratando de vengarse porque lo golpee! – El
rostro de Lisa se oscureció mientras escupía esas palabras.
Por otro lado, Irene también exhibía una expresión lívida mientras apretaba sus dientes con
furia. Las campanas que señalaban el comienzo de las clases resonaron, justo cuando las dos
se dirigían a encontrar a Bach y hacerle pagar. Todos los estudiantes reunidos comenzaron a
dispersarse y se dirigieron a sus respectivas clases en las Facultades de Magia Luminosa y
Magia Oscura.
Sólo los dos sirvientes permanecieron allí sin atreverse a moverse, hasta que finalmente Han
Shuo sonrió y le dijo a Jack: – Bueno, creo que sé por quién doblan las campanas… Bach
está jodido. –
El gordito Jack asintió enfáticamente con la cabeza: – ¡Sí, esta vez está realmente jodido! –
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Capítulo 10: Un Mago Demoníaco solo Hace lo que Desea
Los estudiantes ya estaban en sus clases, pero ni Jack ni Han Shuo habían comenzado a
realizar las tareas que les tocaban ese día. Así que se separaron para completar sus trabajos
respectivos.
Para cuando terminó de limpiar todas las estatuas, Han Shuo sintió que la pesadez sobre su
pecho se disipaba. Así que buscó un lugar aislado y se quitó la parte superior de la áspera
camisa de lino que constituía su uniforme de sirviente. Cuando examinó su pecho descubrió
que había una especie de franja subyacente de manchas de luz verde dentro de su
cuerpo. Aparentemente esa era la forma en la que su Esencia Mágica estaba conteniendo el
Aura de Batalla de Claude.
Exhalando un pequeño suspiro de alivio, Han Shuo decidió dejar sus inquietudes para
después y se maravilló de lo extraordinaria que era la Esencia Mágica. Según lo que había
estado aprendiendo recientemente, los Caballeros también se dividían en varios grados o
niveles que podían reconocerse por el color de su Aura de Batalla. El color era un indicador
del poder de un caballero, el Escudero (azul pálido), Compañero de Armas (azul oscuro),
Sargento (verde pálido), Caballero Veterano (verde oscuro), Caballero de la Tierra (blanco)
Jinete de los Cielos (plata), y Caballero Divino (oro).
El color del Aura de Claude era de color verde pálido, lo que confirmaba que tenía la fuerza
de un caballero de nivel sargento. Y si reunía su aura de combate para atacar a una persona
normal, esta moriría en el acto sin excepción alguna. El hecho de que hubiera sobrevivido sin
sufrir lesiones graves era un claro testimonio de cuan increíble era la Esencia Mágica.
Han Shuo volvió a suspirar con alivio al sentir que el Aura de Batalla estaba sujeta
firmemente, pero no se atrevió a realizar más entrenamiento. Tenía miedo de que, si hacía
que la Esencia circulase a otras partes de su cuerpo, según sus deseos, entonces el Aura de
color Verde podría liberarse de sus restricciones y entrar en acción de forma repentina,
destruyendo sus órganos internos. Afortunadamente, con el paso del tiempo, la Esencia
Mágica iría expulsando lentamente el aura dañina en forma de partículas de luz. Esto ayudó a
Han Shuo a respirar un poco más tranquilo.
Como las clases ya habían comenzado, nadie se puso a buscar al Pequeño Esqueleto en el
vertedero de basura donde se había refugiado, pero sabía que este incidente no sería olvidado
con facilidad. Han Shuo no se atrevía a ordenarle al esqueleto que regresase al almacén a
plena luz del día, por temor a que alguien lo viera.
***
Durante la tarde, en los campos de entrenamiento de la Facultad de Magia Oscura.
La Academia Babilonia de Artes Mágicas y Militares poseía instalaciones muy
extensas. Cada Facultad tenía sus propios campos de entrenamiento independientes. Eran
sitios especialmente diseñados para que los estudiantes probaran su magia con relativa
seguridad. También incluían varios Monolitos Mágicos especiales que podían medir la
57
Fuerza Mental de un mago, y por todo el lugar abundaban equipos para probar el poder de las
explosiones mágicas.
Incluso la Escuela de Necromancia tenía algunas habitaciones bastante espaciosas reservadas
especialmente para los estudiantes que quisieran llevar a cabo experimentos con Criaturas
Oscuras. Han Shuo sostenía un gran trapeador en la mano y estaba limpiando los pisos de la
sala de entrenamiento cuando de repente vio a unos cuantos alumnos caminando hacia él.
Uno de ellos era alguien que no venía a buscar a Han Shuo desde hacía mucho tiempo…
Bach el aristócrata. Su rostro estaba lleno de moretones y se veía francamente miserable.
Parecía que Irene y Lisa ya lo habían encontrado y le habían dado una cariñosa lección. Bach
rápidamente se puso lívido cuando vio a Han Shuo limpiando el piso. Su ya deforme cara se
volvió aún más retorcida, hasta que fue casi imposible distinguir sus rasgos originales.
En su interior Han Shuo estaba saltando una y otra vez con alegría, pero siguió fingiendo una
expresión de idiota con una sonrisa estúpida en la cara. Incluso se puso a tararear unas
alegres canciones folklóricas mientras sujetaba el trapeador en sus manos, girándolo en una
dirección y luego en otra.
– ¡Maldito Bryan! ¡¿Exactamente cuándo viste a ese pequeño esqueleto negro salir corriendo
de mi habitación?! – El rostro de Bach se había torcido ferozmente cuando le gritó
airadamente a Han Shuo.
El aludido se limitó a mostrar una expresión completamente desorientada y miró a Bach,
mostrándole una sonrisa tonta. No le respondió y rápidamente se marchó con el trapeador.
– ¡Vuelve aquí, esta vez no te vas a escapar! –
– ¡Bach!, ¿cuántas veces te he dicho que no abuses de Bryan? ¿Ahora Ignoras mis palabras?
– Fanny puso las manos en su cintura y le gritó con severidad. Acababa de abrir la puerta de
la sala de entrenamiento y vio cuando Bach estaba a punto de perseguir a Han Shuo.
– ¡Maestra Fanny, mira mi cara! ¡Todo esto es culpa de Bryan! ¡Lisa e Irene me golpearon
porque este esclavo empezó a contarles unos rumores falsos! ¡Bryan es el abusivo aquí! –
– ¡Oh sí, me contaron lo que pasó esta mañana! Tal vez Bryan simplemente estaba
confundido y no supo entender lo que veía. ¡Por favor míralo! ¡El pobre ya está perturbado!
¿Por qué quieres provocar más problemas para él? Mmm. Con tu capacidad mágica actual,
realmente no podrías convocar a un esqueleto tan extraño y fuerte. – En este punto Fanny
comenzó a hablar consigo misma. – ¿Quién lo habrá invocado? También estoy bastante
intrigada. Ahora se rumorea que nuestra Escuela Necromántica ha logrado un gran avance y
que descubrimos una forma de hacer que nuestras criaturas oscuras sean inmunes a los
ataques de la magia de luz. –
Han Shuo había escapado hasta a la esquina de la habitación y contemplaba desde lejos a la
bellísima Fanny. Hoy día había atado su hermoso cabello púrpura claro con un moño,
dejando que unas cuantas hebras púrpuras descansasen en su frente. Esto agregaba un
58
encanto llamativo a su mirada, haciendo que Han Shuo suspirase en silencio varias veces,
maravillado.
Demasiado maravillado… no se dio cuenta de que una puerta se habría y otra persona que le
convenía evitar fijaba su mirada en él.
– Bryan, tu Agonía del Alma ya debería haber terminado, así que hoy puedes ayudarme a
practicar con mis zombis. Ven de inmediato a la sala de entrenamiento número tres. – Lisa
habló con la figura escondida en la esquina de la habitación y ordenó con
arrogancia. (NT: Zombi, cadáver reanimado por medios mágicos para servir como esclavo
de un mago. También se refiere a cualquier cadáver que de una u otra manera puede
resucitar o volver a la vida)
– Lisa, está muy bien que practiques y todo eso, pero no puedes hacer lo que hiciste la última
vez y atacarlo directamente con un Gul. – Fanny la reprendió suavemente, parecía
preocupada de que algo pudiera pasarle a Han Shuo después de escuchar el tono con el que
habló Lisa.
– ¡Entendido, maestra Fanny! – Lisa soltó una respuesta con una sonrisa muy poco creíble y
caminó hacia el cuarto de entrenamiento.
Era el deber de los sirvientes ayudar a los estudiantes a practicar su magia. Han Shuo pensó
que quizá podría aprovechar la oportunidad para orquestar una venganza, así que dejó el
trapeador y caminó dócilmente hacia la sala de entrenamiento.
Lisa cerró la sala de un portazo en el instante en que Han Shuo entró. Era un claro indicador
de que deseaba reservar la sala para su uso exclusivo. Se quedó de pie en frente a la puerta y
miró a Han Shuo fijamente mientras susurraba: – Hoy no te vas a escapar. –
Lisa levantó las manos inmediatamente y empezó a recitar su conjuro: – Guerreros zombis de
los caídos en batalla, escuchad la llamada del heraldo oscuro y revelen su existencia. –
Un musculoso guerrero zombi se materializó. Tenía un cuerpo de color verde oscuro y
empuñaba un grueso garrote de madera.
Los guerreros zombis pertenecían al nivel inmediato superior de los guerreros
esqueléticos. No eran necesariamente cadáveres putrefactos, sino más bien tenían cuerpos
musculosos y duros. Se movían más rápido que los guerreros esqueléticos y su fuerza
también era mayor. Sólo los Magos Principiantes podían convocarlos, así que era un logro
que un simple Aprendiz como Bach no podría realizar.
Las Criaturas Oscuras que los nigromantes invocaban solamente atacaban a los enemigos
cuando el invocador emitía una orden mental. Además, las criaturas oscuras de bajo nivel
usualmente poseían una inteligencia extremadamente baja y únicamente podían realizar los
ataques más elementales. En estos casos el invocador tenía que ejercer su control de una
manera constante o no podría conseguir que la criatura oscura peleara usando su máximo
potencial. Dirigir cada una de sus acciones era la única forma en que un Necromante podía
lograr que una criatura de bajo nivel pelease con una variedad de ataques complejos.
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Un Mago Principiante necesitaba practicar constantemente a fin de desarrollar la Fuerza
Mental suficiente para controlar, de forma efectiva y competente los ataques de una criatura
oscura. Es por eso que a menudo los sirvientes recaderos eran usados como objetivos de
práctica por los estudiantes de nigromancia.
Hasta ahora Lisa y sus compañeros se habían limitado a utilizar guerreros esqueléticos para
sus prácticas de combate. Esta vez, sin embargo, había convocado a un guerrero zombi. Era
evidente que no estaba planeando nada bueno.
Asombrado y algo aterrado, Han Shuo maldijo en su interior el nombre de Lisa una docena
de veces. La impresión de tener que enfrentarse a ese enorme Guerrero Zombi, mucho más
fuerte y de nivel superior al del esqueleto que esperaba, era muy desmoralizante.
Inconscientemente retrocedió unos pasos en alerta máxima.
– Jeje, he notado que ahora estas corriendo más rápido Bryan y que tu fuerza también ha
crecido. Siendo así, me parece un poco insultante practicar con los guerreros esqueléticos en
ti. Así que hoy, vas a tener el honor de ayudar a Lisa, la futura Archimaga Necromántica, en
su control de los Guerreros Zombis. –
“¡Y una mierda de honor! Esta perra que habla de sí misma en tercera persona tiene una
personalidad demasiado horrible al contrario que su adorable apariencia… ¡Oh, ahí viene!”
Las hermosas mejillas de Lisa estaban teñidas de rosa y una malévola alegría brillaba en sus
ojos. Pero el Guerrero Zombi ya había empezado a correr hacia Han Shuo blandiendo su
grueso garrote, mientras ella aún hablaba.
La velocidad del zombi era bastante alta y rápidamente cerró la distancia entre ellos. El
garrote voló directamente hacia la cabeza de Han Shuo.
Este garrote era más grueso que el brazo de un humano, y además su dueño poseía una gran
fuerza física. Incluso si no lo mataba, sería herido gravemente si alcanzaba a golpearlo.
Sin embargo, por razones desconocidas, Han Shuo no experimentó ningún temor al ver
descender el enorme garrote hacia su cabeza. De hecho, sintió una especie de excitación
sanguinaria. Era una sensación muy extraña, como si su cuerpo y alma anhelaran la batalla.
Sus ojos se estrecharon ligeramente y la expresión fingida de estupidez desapareció de su
rostro, para ser reemplazada por un brillo peligroso en su mirada. Tensó la pierna izquierda y
esquivó el golpe rápidamente, desplazando su cuerpo un metro a la derecha.
El enorme garrote de madera resonó atronadoramente cuando impactó con el suelo, justo
donde Han Shuo había estado hacía un instante.
– ¡¿Eh?! – Lisa soltó un chillido sordo desde su posición a cierta distancia, donde había
estado controlando al Guerrero Zombi. Durante un breve instante había percibido un extraño
cambio en la actitud de “Bryan”, como si se hubiese convertido en otra persona, haciendo
que su corazón vacilara. Antes de ese momento ella nunca había prestado atención a la
60
expresión o la mirada en los ojos del esclavo, por eso había emitido un sonido de asombro y
desconcierto.
Por un instante se olvidó de darle órdenes al Guerrero Zombi y se frotó los ojos con
nerviosismo. Luego ella volvió a mirar fijamente a Han Shuo, pero este ya había vuelto a
poner nuevamente su tonta expresión y parecía aterrorizado por a la criatura. Se encogió y
tembló mientras retrocedía, mostrando la misma actitud de imbécil de siempre.
“Tengo que haber visto mal. ¿Cómo es posible que ese maldito de Bryan…? No… No hay
forma de que él posea ese tipo de… ese tipo de aura, ni ese tipo de mirada” Lisa pensó en
silencio y luego soltó un resoplido. Empezó a concentrar su Fuerza Mental otra vez y le
ordenó al Guerrero Zombi que volviese a atacar.
Aunque Han Shuo fue perseguido en todas las formas posibles por el guerrero zombi, no
volvió a revelar por segunda vez el aura y la mirada que tanto había sorprendido a Lisa, pero
sí se las arregló para evitar todos los golpes del garrote en el último segundo. Esto despertó la
curiosidad junto con el espíritu competitivo de Lisa, quien comenzó a emplear toda su
concentración en manipular a su criatura mientras pensaba: “Bryan realmente se ha hecho
mucho más rápido y más fuerte desde que se ha vuelto loco“.
En cuanto a la víctima en cuestión… En algún momento, Han Shuo comenzó a desarrollar
unas ganas incontrolables de vengarse de Lisa. Al principio trató de razonar y auto
convencerse que no podía y tampoco le convenía intentarlo e hizo todo lo posible por apartar
el pensamiento de su mente. Pero a pesar de sus esfuerzos el deseo permaneció sin que
pudiese hacer nada para dejarlo de lado.
Y conforme el Guerrero Zombi iba incrementando la velocidad y agilidad de sus ataques, la
sed de venganza de Han Shuo se hizo más fuerte también.
“Un mago demoníaco sólo hace lo que desea… Un mago demoníaco sólo hace lo que
desea…” Repentinamente una memoria reprimida surgió en la mente de Han Shuo. Parecía
que había descubierto espontáneamente el verdadero significado detrás de la Magia
Demoníaca, y la frase “Un mago demoníaco sólo hace lo que desea” era como una voz
propia que resonaba sin cesar dentro de su cabeza.
Finalmente, Han Shuo emitió un rugido bajo mientras inclinaba la cabeza y arqueaba su
cuerpo. Decidió dejar de concentrarse en esquivar los golpes y se dirigió corriendo
directamente hacia Lisa.
61
Capítulo 11: Esta vez es un Garrote
En ese momento Lisa estaba concentrándose totalmente en su control mental, pero se quedó
paralizada y estupefacta cuando vio a Han Shuo cambiando repentinamente de dirección para
cargar directamente contra ella. Rápidamente se recuperó del pánico y ordenó al Guerrero
Zombi que corriera tras Han Shuo a toda prisa, mientras se hacía a un lado.
Lisa no podía distinguir la expresión de Han Shuo porque había bajado la cabeza, pero su
aura era tan aguda como el filo de una espada mientras corría. Esto era completamente
diferente a todo lo que el esclavo le había mostrado hasta el momento y la dejó consternada.
El Guerrero Zombi se mantenía un paso por detrás y su velocidad no era suficiente para que
alcanzase a Han Shuo. No llegaría a tiempo para ayudarla, y Lisa lo sabía, así que era muy
difícil que continuase manteniendo su anterior calma imperturbable. Antes de que se diera
cuenta estaba corriendo alocadamente de un lado a otro con el terror escrito en todo su rostro.
Y así una extraña escena se desarrolló en la sala de entrenamiento: El Guerrero Zombi
perseguía a Han Shuo empuñando su garrote de madera, mientras que Han Shuo cargaba
contra Lisa con la cabeza agachada y en silencio, Lisa a su vez dirigía la carrera intentando
un salvaje patrón de evasión alrededor de la habitación. Incluso se olvidó de que podía hacer
equipo con el guerrero zombi y luchar contra Han Shuo entre los dos.
– ¡Bryan, ¿te volviste loco?! ¡Ya deja de perseguirme! – gritó Lisa mientras corría, el
sentimiento de alarma era evidente en su voz.
Mientras la perseguía, la mente de Han Shuo se sentía obnubilada y ya no era capaz de
pensar con claridad. Sólo podía escuchar una voz que reverberaba en su cabeza, entrando y
saliendo dentro de su mente: “ Un mago demoníaco sólo hace lo que quiere…”.
Todo su sentido común le decía que tenía que evitar un enfrentamiento con Lisa a toda
costa. De lo contrario, no sólo la Academia lo castigaría, sino que incluso la familia de Lisa
pediría su cabeza. No importaba quien fuera, cualquiera sería suficiente para hacerle pagar
caro por su osadía, ya que él no era más que un esclavo sin derechos.
Sin embargo, la razón era la razón y el deseo era el deseo. Aunque sabía que no debía
hacerlo, era como si Han Shuo hubiera tomado un medicamento equivocado. Siguió
corriendo implacablemente detrás de Lisa, encarnando perfectamente la voz que le decía:
“Un mago demoníaco sólo hace lo que quiere.”
De repente, Lisa se resbaló y con un suave – ¡Ah! – cayó pesadamente sobre el suelo. Han
Shuo, que ya la había estado por alcanzar, aprovechó la oportunidad para cerrar la distancia
entre ellos a pasos agigantados.
– ¡Ah! Bryan, ¡¿qué estás haciendo?! ¡Te juro que te mataré si te atreves a lastimarme! – Lisa
notó que Han Shuo ya estaba de pie junto a ella antes de que tuviese la oportunidad de
levantarse. Cuando vio que él estaba levantando su pie izquierdo para patearla, comenzó a
soltar amenazas de forma frenética.
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En ese momento Han Shuo tenía una expresión muy extraña en el rostro. Frunció el ceño con
ferocidad, como si luchara contra la indecisión. Su razón quería evitar darle una patada a
Lisa, pero después de escucharla decir “Te mataré”, un rastro de crueldad apareció en su
rostro. Su pie descendió y se dirigió directamente al redondo trasero de Lisa.
“¡BAM!” Hubo un fuerte sonido cuando su pie golpeó directamente a su objetivo. Han Shuo
sintió como si hubiera pateado una pelota de goma con su pierna izquierda, era una sensación
de suave firmeza.
– ¡Auuuh…! –
Lisa lanzó un grito incontrolado mientras lo maldecía con vehemencia.
Al mismo tiempo su Esencia Mágica, que todo este tiempo estuvo concentrada en contener el
Aura de Batalla de Claude, se agitó repentinamente como un torbellino. Han Shuo sintió con
claridad que la energía de color verde pálido estaba siendo disuelta en una extraña especie de
remolino interno formado por la alta velocidad de la Esencia Mágica.
Antes de darse cuenta la terrible energía, que había permanecido atrapada dentro de su
cuerpo durante la mayor parte del día, desapareció sin dejar el menor rastro en el lapso de
unos meros instantes y en cambio su Esencia volvió notablemente más fuerte. Era como si de
algún modo hubiera asimilado por completo el Aura de Batalla de color Verde pálido para
convertirla en alimento e incrementar su propio poder.
En ese momento, la Esencia Mágica en el pecho de Han Shuo volvió a circular sin rumbo por
todo su cuerpo, justo como al principio. También sentía que había recuperado toda la energía
que acababa de gastar. Incluso su estado mental se sentía renovado, como si acabara de tomar
un elixir muy potente.
Fue entonces cuando comprendió completamente el significado de “Un Mago Demoníaco
sólo hace lo que desea”. Parecía que la Esencia Mágica se desempeñaba mejor cada vez que
decidía seguir sus más fuertes deseos internos. Incluso podía absorber y trasmutar poderes
como el Aura de Batalla, volviéndolos ingredientes para hacerse más fuerte.
“Un Mago Demoníaco sólo hace lo que desea, y se beneficia a expensas de otros. ¡Así que
incluso el entrenamiento debe cumplir esta condición!” La expresión de Han Shuo cambió
varias veces mientras meditaba en este descubrimiento.
– ¡Waaaah… eso duele tanto! ¡Maldito seas Bryan, te voy a matar! ¡Me lastimaste! – Lisa se
sujetaba el trasero mientras gritaba todo tipo de amenazas. Había destellos de lágrimas en sus
ojos y parecía que el golpe le estaba doliendo bastante.
Los gritos de Lisa interrumpieron sus reflexiones y Han Shuo ahogó un grito por la
consternación conforme tomaba conciencia de lo que acababa de hacer. Estaba muy
familiarizado con el violento temperamento de Lisa, que era famosa por nunca dejar de tomar
venganza por una afrenta. No lo dejaría ir fácilmente después de lo que acababa de hacerle.
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Y la cosa empeoraba porque Lisa había llorado. Parecía que su trasero sufrió mucho más que
una lesión pequeña. Todo terminaría para él si la Academia se enteraba de esto.
En ese momento el Guerrero Zombi los alcanzó y de inmediato alzó su enorme garrote para
descargar un terrible golpe sobre la cabeza de Han Shuo, tal y como Lisa había ordenado.
El corazón le dio un vuelco cuando se dio la vuelta sólo para ver como el garrote descendía
sobre él, pero su miedo desapareció cuando notó que el movimiento del arma era demasiado
lento. No tuvo que moverse mucho para que evitara el ataque con facilidad.
– ¡¿Eh?! – Han Shuo soltó una exclamación por la sorpresa y una vez más volvió a esquivar
el garrote del zombi que seguía intentado acertarle un golpe. Lentamente comenzó a entender
que la criatura no se había vuelto más lenta, en cambio era él quien había incrementado su
velocidad y reflejos.
– ¡Jeje, todavía no me atrapas! – Después de reír extrañamente, Han Shuo decidió dejar sus
preocupaciones para después y continuó evadiendo todos los ataques del Guerrero Zombi. Su
agilidad continuó incrementándose con cada movimiento e incluso podía darse el lujo de
ridiculizar verbalmente a Lisa.
La joven bruja intentaba usar al Guerrero Zombi para que se vengara por ella, pero nunca
imaginó que el maldito esclavo se convertiría de pronto en una especie de hombre mono o al
menos en algo tan ágil como uno. Evitaba todos los ataques saltando de aquí para allá e
incluso la provocaba desvergonzadamente, como si estuviera burlándose de su
incompetencia.
– ¡Maldito Bryan! ¡Te juro que no vas a salir de esto fácilmente! – Lisa se sentía distraída
por culpa del dolor proveniente de su culo. Y viendo que era incapaz de acertarle un solo
golpe a Han Shuo, lanzó una estridente amenaza antes de enviar al Guerrero Zombi de vuelta
a al inframundo. Luego trató de levantarse del suelo, pero su trasero le dolía en exceso y
gritó: – ¡Ayyy! – Sus pies tropezaron y volvió a derrumbarse en el suelo, quedándose sentada
ahí.
Ahora que el Guerrero Zombi había desaparecido Han Shuo ya no sentía presionado, así que
sonrió tontamente mientras se acercaba a Lisa. Luego extendió una de sus manos desnutridas
y le dijo con calma: – Déjame llevarte a la enfermería. –
– ¡Lárgate, maldito idiota! ¡No es asunto tuyo! – Aún había rastros de lágrimas acariciando el
adorable rostro de Lisa cuando le respondió con un tono cargado de rencor. Era obvio que
todavía estaba sintiendo dolor irradiando desde su trasero.
Han Shuo pareció quedar asombrado al oír sus palabras, pero luego un destello travieso y
maligno floreció lentamente en su mirada. Extendió la mano izquierda para tocar suavemente
el trasero de Lisa y dijo con una estúpida mueca: – ¡Entonces, déjame frotarlo por ti! –
Aunque Lisa tenía un carácter vil ella seguía siendo una belleza, y a pesar de que su pecho no
estaba completamente desarrollado, su trasero era un tesoro muy precioso. El corazón de Han
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Shuo comenzó a latir con intensidad cuando la tocó, se sentía extremadamente tierno, pero
también firme y deliciosamente desbordante.
– ¡Ah, vete al infierno Bryan! ¡No te acerques a mí! – Cuando sintió que le acariciaban el
trasero, Lisa inmediatamente perdió la cabeza y gritó con toda su fuerza. Las lágrimas aun
brillaban en su rostro, pero encontró nuevas energías en alguna parte y se puso a golpear a
Han Shuo con ambos brazos y piernas. Una de sus patadas logró impactarle con fuerza en el
tobillo, causando que perdiese el equilibrio y se estrellase contra Lisa con la mano izquierda
todavía en su trasero.
La delicada fragancia de la muchacha se introdujo en su nariz, sacudiendo de nuevo su
corazón. El cuerpo de Lisa se sentía muy suave debajo de él y su mano izquierda aún estaba
amortiguando su trasero. Podía sentir claramente lo suave y exquisito que era.
Fue como si un rayo hubiera golpeado a Lisa en ese momento, se quedó ahí, congelada y
muda, mirando a Han Shuo. Pero el aturdimiento duró sólo unos segundos y esta vez no se
puso a gritar, sino que alzó ambas manos mientras recitaba un terrible conjuro con una
mirada asesina:
– Oh tinieblas infinitas, conviértanse en las letales flechas óseas y destruyan de acuerdo a mi
voluntad… –
El pánico y horror se apoderaron de Han Shuo, porque sabía que ese era el inicio de la magia
necromántica que materializaba múltiples púas de hueso gran velocidad para atravesar a su
enemigo. A esa distancia tan corta no podría esquivar ninguno de los dardos y era muy
posible que varias partes de su cuerpo terminasen como colador. Eso ya no sería divertido,
por no decir más, y la fría expresión en el rostro de Lisa era un claro indicador de que no
estaba bromeando… realmente quería matarlo.
Decidió que no iba a quedarse esperando como un idiota a que Lisa terminase de recitar y en
ese instante una idea centelló como un rayo en su mente. Rápidamente movió sus brazos para
sujetar las delgadas manos de Lisa, luego la abrazó con fuerza rodeando sus hombros y
cintura. A continuación, acercó su rostro al de ella y cubrió sus hermosos labios rojos con los
suyos.
– Destruye el… ¡mmph mmph…! – Así fue como el encantamiento de Lisa fue interrumpido
y no llegó a completarse.
Las dos bocas se encontraron y una sensación suave y húmeda fluyó hasta el corazón de Han
Shuo. Se sentía completamente fuera de sí y por una fracción de segundo sintió que se había
elevado hasta las nubes. Todo su ser parecía un barco a la deriva, no tenía idea de lo que
estaba pasando.
Jamás había besado a una chica, ni siquiera en su vida anterior antes de encarnar a Bryan. La
dulce sensación sólo había existido en su imaginación hasta el momento. Ahora que
finalmente había ocurrido, su reacción inmediata fue quedarse aturdido por el asombro. Lo
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único que podía pensar, era que esta sensación… era mucho más maravillosa de lo que había
imaginado.
El rostro de Lisa se sonrojó intensamente mientras exhalaba de forma entrecortada. Sus ojos
estaban llenos de confusión y parecía tan aturdida como Han Shuo. En ese mismo momento
no se dio cuenta de que prácticamente había sido violada por él.
Pero después de un momento Lisa lo empujó lejos con fuerza. Luego lo señaló con un dedo
tembloroso mientras su rostro se volvía completamente rojo: – ¡Estúpido Bryan! ¿Por qué
siempre llevas cosas extrañas en los pantalones? ¡La última vez fueron rocas, esta vez es un
garrote! –
Han Shuo, -…-.
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Capítulo 12: Metiendo las Narices en los Asuntos de Otros
– Yo… – Han Shuo abrió la boca, pero ni siquiera tuvo tiempo de pronunciar una sola
palabra antes de que Lisa lo cubriese de una lluvia de golpes con sus femeninos
puños. Mientras lo golpeaba no dejaba de maldecirle: – ¡Maldito Bryan!, ¡¿cómo te atreves a
besarme?! ¡Mi primer beso me lo robo un loco! ¡Oh, dioses! ¡Esto es demasiado
horrible! ¡Voy a matarte! –
La mente de Han Shuo también estaba convulsionada por haber besado a Lisa. Y encima
había sido la primera vez de la muchacha, ese hecho definitivamente añadía un misterioso
sabor a la mezcla.
El miedo se evidenciaba en el rostro de Lisa y su trasero también estaba lastimado, así que no
había mucha fuerza detrás de sus golpes casi delicados. Han Shuo no sentía ningún dolor y ni
siquiera le hacían cosquillas al impactar. Así que no se resistió y se dejó golpear mientras
pensaba desesperadamente una forma de sobrevivir a esto y conseguir que Lisa dejase pasar
este asunto, aunque no sentía la más mínima esperanza de lograrlo.
Finalmente la muchacha pareció cansarse de golpearlo después de un rato. Sus ojos estaban
un poco rojos e hinchados, y seguía lanzándole miradas furibundas a Han Shuo. Después de
un momento, Lisa frunció el ceño y dijo fríamente: – Bryan, te dejaré ir si me dices una sola
cosa. –
Momentáneamente aturdido, Han Shuo preguntó con un tono que le pareció casi estúpido: –
¿Qué quiere que le diga… joven ama? –
– ¿Por qué te has hecho tan fuerte estos últimos días? Antes nunca habías podido esquivar a
los Guerreros Esqueléticos, pero ahora, incluso un Guerrero Zombi es más lento que tú. Esta
mañana fue evidente que el Aura de Batalla de Claude impacto con tu cuerpo, y sin embargo
aún estás vivo. ¿Por qué no te moriste de inmediato? ¿Qué es lo que te ha pasado? – Lisa
miró a Han Shuo de cerca durante su interrogatorio.
En su interior Han Shuo estaba pensando “¡Oh, no!” mientras su corazón latía. Su cuerpo se
había hecho más fuerte gracias al entrenamiento en Magia Demoníaca, pero nunca había
pensado que Lisa iba a darse cuenta de tantas cosas.
Rápidamente considero sus opciones y luego respondió con una sonrisa tonta en el rostro: –
Yo… no sé, ama Lisa… solo que antes he comido cosas…. Cosas que me han hecho sentir
más fuerte. –
Los ojos de Lisa brillaron notablemente después de que terminó de hablar y acercó su rostro
al de él evidentemente interesada. Lo miró directamente a los ojos y dijo: – ¿Qué
comiste? No voy a castigarte por lo que ha pasado hoy, siempre y cuando me lo digas. –
– Usé reactivos mágicos para mezclar cola de lagarto y dientes del lobo próteles…
sumergidos en agua tibia durante un día y luego me bebí la mezcla. Eso mejorará tu fuerza. –
Han Shuo contrajo sus cejas y fingió meditar profundamente por un momento, luego le dijo
esas cosas con una sonrisa ingenua.
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El rostro de Lisa mostraba una expresión seria, estaba totalmente concentrada en lo que le
decía Han Shuo e incluso lo repitió varias veces y luego murmuró para sí misma: –
¿Eh? ¿Esas cosas repugnantes tienen este efecto cuando se mezclan? –
Han Shuo no respondió y sólo miró a Lisa con una sonrisa tonta.
– ¡Hmph! Te dejaré ir esta vez, y vendré a buscarte para practicar magia la próxima vez. –
Lisa pensó por un momento, y luego se levantó del suelo para irse, pero luego gritó – ¡Ayy! –
Y maldijo airadamente: – ¡Maldito Bryan, tu patada fue demasiado fuerte! ¿Por qué siempre
tengo tan mala suerte cuando estas cerca? –
Lisa abandonó la sala de entrenamiento frotándose el trasero y maldiciendo de vez en
cuando. Han Shuo se dispuso a hacer lo mismo en cuanto la perdió de vista, quería escaparse
rápidamente, antes de que la mala fortuna lo hiciese toparse con alguien más.
***
Más tarde esa noche, Han Shuo se acercó sigilosamente al vertedero en medio de la
noche. Primero trató de usar su Fuerza Mental para ordenarle al Pequeño Esqueleto que se
mostrara, pero nuevamente no pudo contactarlo. De mala gana aguantó el hedor a basura y se
metió a revisar todo el lugar, para finalmente encontrarlo al fondo de todos los desperdicios.
El Pequeño Esqueleto se había acurrucado debajo de la basura como si estuviera dormido, sin
mostrar ningún signo exterior de vida. Varios de los huesos en su caja torácica estaban
dislocados, y parecía muy lesionado. Gracias a su vínculo mágico, Han Shuo sabía que el
Pequeño Esqueleto aún no había sido destruido. Una ola de piedad y culpa lo embargaron
mientras contemplaba la condición del esqueleto, sabiendo que su estado se debía a que había
intentado cumplir su deseo de vengarse de Lisa.
– No olvidaré esto, Claude, ya llegará mi momento. ¡Algún día voy a hacerte pagar por
lastimarlo! –
Agarró el esqueleto y lo acunó entre sus brazos, luego volvió a hurtadillas hasta el almacén al
amparo la oscuridad de la noche. Los huesos sueltos del esqueleto se rozaban y crujían
mientras corría, haciendo que su corazón se retorciese de compasión.
De vuelta en el almacén, Han Shuo cerró cuidadosamente la puerta y pensó en qué hacer por
un momento. Luego volvió a colocar al pequeño esqueleto en el cubo de madera y encontró
otros siete trozos de huesos rotos después de revisar entre la basura. Los insertó en el cubo y
canalizó su Esencia Mágica a través de ellos, reformando la “Matriz Mágica de
Concentración Oscura”. Estaba tratando de reparar el cuerpo del Pequeño Esqueleto usando
de nuevo el método refinar Tesoros Demoníacos.
En contraste con la debilidad severa que experimentó la última vez, en esta ocasión Han
Shuo se sintió mucho menos agotado después de haber imbuido su Esencia Mágica en el
cubo. Todo indicaba que la cantidad de Esencia había aumentado mucho desde la mañana
por haber absorbido el Aura de Batalla de Claude. Esto desencadenó otra serie de
deducciones y conclusiones en la mente de Han Shuo.
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Dejó a un lado el esqueleto y sacó “Los Fundamentos de la Necromancia” de debajo de su
cama para seguir estudiando. Había continuado sus lecturas nocturnas todos estos días y ni
siquiera el trueno o el relámpago podían distraerlo de su rutina. Porque a pesar de que solo
era un libro de conceptos fundamentales y en sus páginas no había registros de ninguna
magia necromántica importante, para un mago completamente ignorante como Han Shuo
este libro le seguía pareciendo demasiado complejo.
Esta noche, se dedicó a cruzar referencias entre “Fundamentos de la Necromancia” con el
“Diccionario Mágico” y poco a poco se perdió en la lectura. Sin embargo, a pesar de emplear
este método, todavía era incapaz de entender algunos de los términos técnicos escritos en sus
páginas.
Dio un largo suspiro y dejó los dos libros a un lado, consolándose al recordar que solo había
comenzado a instruir su comprensión de la magia desde hacía unos diez días. Si pudiera
comprender completamente todo el contenido de los libros, entonces no habría ningún
motivo para quedarse en Academia Babilonia de Artes Mágicas y Militares. Después de un
pensarlo un poco decidió aprovechar al máximo los aspectos convenientes de su posición e
intentar escuchar las clases de necromancia que se impartían cada vez que tuviese ocasión.
Han Shuo se acomodó para meditar después de haberse calmado y aclarado su mente. Quería
aprovechar al máximo cualquier espacio de tiempo libre para aumentar su Fuerza
Mental. Antes de darse cuenta, había meditado hasta bien entrada la noche y se fue a dormir
pacíficamente.
***
Cuando se levantó al amanecer del día siguiente, Han Shuo sintió que estaba lleno de
vitalidad, como si su cuerpo estuviera lleno de una energía ilimitada. El Pequeño Esqueleto
sumergido en el cubo de madera junto a su cama estaba inmóvil y no mostraba signos de
vida. Había siete pequeños remolinos junto a los pedazos de hueso rotos, con sutiles indicios
de una luz negra que fluía en el agua.
Después de una inspección más cercana, vio que, sin que nadie lo notara, los huesos de su
caja torácica se habían reordenados. Las dos cavidades oculares vacías del esqueleto también
parecían contener una luz negra emanando de ellos y dándole un aire bastante misterioso.
Han Shuo activó su vínculo con el esqueleto usando su Fuerza Mental e inmediatamente
percibió que el esqueleto parecía deleitarse en su nueva vida. Sintiendo lo mismo, Han Shuo
sonrió ligeramente y le dijo: – Oh Pequeño Esqueleto, tienes mucha suerte de
pertenecerme. Puedo seguir refinándote mientras tenga suficiente Esencia Mágica y como
resultado te volverás más poderoso. Uno de estos días, Claude obtendrá su castigo. –
Como el Pequeño Esqueleto todavía estaba siendo refinado en el cubo de madera, Han Shuo
tuvo que levantarse y deshacerse él mismo de la basura del día anterior. Una vez que se hubo
lavado la cara con agua bien fría, comenzó a sacar el polvo de todas las estatuas con mucho
esmero. Terminó el resto de sus tareas y después recibió un pedazo de pan negro para
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desayunar, entonces salió corriendo hacia las aulas de necromancia con buen humor,
sujetando una escoba en la mano.
– La clave para ejecutar perfectamente la magia, son emplear los encantamientos correctos y
realizar bien los movimientos rituales. Si el encantamiento es incorrecto o los movimientos
de la mano no se hacen bien, entonces la magia no será ejecutada con éxito. La magia es un
poder misterioso que aún no entendemos en su totalidad, es el arte de tomar prestada fuerza
de los elementos encontrados en la tierra y en los cielos empleando nuestra Fuerza Mental
para extraer dicha fuerza, pero es el conjuro o encantamiento lo que da forma a la magia y
luego esta puede ser dirigida hacia su objetivo a través de los movimientos y gestos correctos
de las manos… –
Los estudiantes de necromancia estaban escuchando, algunos atentamente y otros sin
atención, al maestro Gene. Un poco más lejos y fuera del aula, Han Shuo empleaba toda su
concentración para escuchar a través de una ventana e inconscientemente agitó la escoba de
su mano.
Gene era igual que Fanny, un Mago Adepto en necromancia, así como profesor de los
aprendices. El Profesor Gene se dedicaba principalmente a enseñar los principios y
fundamentos de la magia, y se encargaba de ayudar a los estudiantes a entender los conceptos
más difíciles de la materia. Fanny, por otro lado, enseñaba a los estudiantes cómo combatir
con la necromancia y los supervisaba cuando realizaban sus experimentos.
Las otras escuelas mágicas de la academia no solamente tenían magos de rango “Adepto”
entre sus profesores, de hecho, podían presumir de tener una gran cantidad de prestigiosos,
eruditos y poderosos magos de élite cuya presencia era testimonio del renombre de la
institución. Pero debido a que nunca había muchos alumnos inscritos en la escuela
necromántica, Gene y Fanny eran los únicos dos maestros de esa disciplina en esta escuela, y
sólo poseían el rango “adepto” o “Experto”. Por un lado, era verdad que no había la
necesidad de dedicar demasiados recursos a la pequeña escuela necromántica; pero, por otro
lado, este desdén también se debía al hecho de que la necromancia en general se había vuelto
impopular y cada vez había menos magos necrománticos en el mundo.
En la Academia Babilonia de Artes Mágicas y Militares los estudiantes podían graduarse
siempre y cuando lograsen superar una serie de pruebas junto con exámenes prácticos y
teóricos. Por supuesto, si los estudiantes más talentosos deseaban continuar su estancia en la
Academia, contribuyendo al desarrollo y fortalecimiento de las disciplinas mágicas, eran
libres de quedarse y continuar sus estudios o experimentos. La mayoría de escuelas solía
separar las clases de sus estudiantes de acuerdo a sus rangos: Aprendiz, Principiante y Mago
Licenciado. Pero como había tan pocos estudiantes de necromancia, todos eran agrupados en
una sola clase.
En ese momento, Han Shuo forzaba su concentración para captar las palabras del profesor y
exhibía una alegre sonrisa en el rostro mientras miraba el suelo. Sólo habían pasado unos
momentos, pero ya sentía que algunas de las teorías que hasta entonces no podía entender
comenzaban a tener sentido gracias a las explicaciones de Gene. El tono de su exposición,
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pausada y algo pasada de moda, sonaba como la música de las ninfas en los oídos de Han
Shuo y se perdió completamente en las explicaciones.
“¡BAM!” Ese fue el ominoso sonido de un estudiante varón, que ya llevaba la túnica de
Mago, cayendo repentinamente en frente de él. Su trasero se elevó en el aire y su rostro
conoció íntimamente al suelo de mármol blanco. Luego hizo una mueca de dolor mientras se
levantaba y se volvió para mirar a Han Shuo mientras gritaba enojado: – ¡Bryan, ¿cómo te
atreves a hacerme tropezar con tu maldita la escoba?! –
– ¡Ah… yo sólo estaba barriendo! – Han Shuo inmediatamente respondió con un tono agudo
y lleno de pánico cuando vio que la persona era Fitch.
El joven mago tenía 176 cm de alto y el color de su cabello era azul claro. Su contextura
delgada, en combinación con la abultada túnica que usaba, le hacía parecer un palo de
madera envuelto en un paquete. Era un estudiante veterano que ya había superado el rango de
Principiante y había sido reconocido como un Mago Necromántico Licenciado, pero desde
hacía mucho tiempo intentaba pasar las pruebas para convertirse en un mago de rango
“Adepto”. Por desgracia, había fallado esas pruebas varias veces y se rumoreaba que se había
marchado para hacer otro intento. Aparentemente acababa de regresar.
Han Shuo estaba tan fascinado por la exposición de Gene sobre la magia fundamental y no
había prestado atención a la escoba que sujetaba en la mano. No era de extrañar que Fitch se
hubiera tropezado.
– ¡¿Eh?! Fitch has vuelto. Je je je, ¿es verdad que fallaste las pruebas? ¿De nuevo? Parece
que tienes que intentarlo mucho más si quieres convertirte en un Mago Adepto. Bueno, pues.
¡Te doy la bienvenida de vuelta a clases! Y no te molestes tanto con Bryan. Estoy seguro de
que no quiso hacerlo a propósito. ¡Que no te preocupe algo tan insignificante! – Gene sonreía
desde su aula, y hablaba con ironías ocultas.
Han Shuo no sentía ninguna gratitud por que el Maestro hablase en su defensa, en su lugar lo
maldijo por meter la nariz en los asuntos de otras personas.
Fitch ya era conocido por tener un mal temperamento, pero en realidad no era un tipo tan
malo. A pesar de que había fallado en innumerables ocasiones los exámenes para alcanzar el
rango de Mago Adepto, nunca se cansaba de estudiar y experimentar, pues tenía una gran
pasión por la Necromancia. Por eso Fitch era uno de los líderes de los estudiantes
necrománticos como Bach y algunos otros, pero normalmente no malgastaba el tiempo
molestado a Bryan y a los otros sirvientes.
Sin embargo, al igual que el Maestro Gene, el joven había declarado su amor por la Maestra
Fanny. De hecho, uno de las razones por las que Fitch se esforzaba tanto para alcanzar el
rango de Mago Adepto se debía en gran parte a algo que Fanny le había dicho cuando se le
declaró: “Sólo consideraré esa posibilidad si te conviertes en un Mago Adepto.”
Y ese era el verdadero motivo por el que este par de maestro y estudiante se odiaban con
tanta intensidad. Si no fuera por las palabras de Gene, Han Shuo podría haberse librado sin
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sufrir alguna venganza, pero ahora que el celoso profesor había hablado en su favor, era
seguro que desencadenaría el efecto opuesto.
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Capítulo 13: El Hechizo de Fuego Glacial Místico
En efecto, la expresión de Fitch se distorsionó siniestramente en cuanto Gene terminó de
hablar, casi como si alguien le hubiese pisado la cara con un zapato sucio. Rápidamente
lanzó un vistazo al rostro estúpido e inocente de Han Shuo y luego procedió a hablar con el
profesor: – Maestro Gene, este miserable esclavo se atrevió a hacerme tropezar. ¿Cómo
espera que no le dé una lección? –
Fitch se remangaba la túnica mientras hablaba, y rápidamente procedió alanzar un golpe en la
cabeza de Han Shuo usando su báculo mágico de color gris. Al principio, Han Shuo soltó un
suspiro de alivio cuando vio que no estaba usando magia, y se limitaba a golpearlo. Aunque
Fitch era alto, no tendría mucha fuerza. Así que decidió ignorarlo por completo y se quedó
viendo como el golpe descendía sobre él sin demasiado interés, sin moverse de su sitio o
hacer algún intento por esquivarlo. Sólo se concentró en mantener su acto de imbécil,
sonriendo de una forma tonta y estúpida.
“¡POWN…!”
Repentinamente experimentó un dolor agudo cuando el báculo mágico impactó contra su
frente. Soltó un – ¡Auch! – y se retorció por causa del profundo dolor. Nunca pudo haber
imaginado que, aunque el báculo parecía que estar hecho de madera, en realidad tenía el peso
y la dureza del metal. Han Shuo sólo pudo resignarse a experimentar la sensación de que su
cerebro estaba zumbando en agonía, y que un enorme bulto ya se había formado en su frente.
“¡Maldita sea, ¿por qué ese báculo mágico es tan duro y pesado?! ¡He calculado mal esta
vez!” Pensaba Han Shuo… cuando volvieron a golpear su frente antes de que su cerebro
tuviera la oportunidad de recuperarse del primer golpe. Sintió que su cabeza se hacía más
pesada y se desmayó en el suelo.
***
Cuando despertó, se encontró acostado en una cama grande y blanda. Percibía los distintos
olores de hierbas medicinales flotando en el aire. Se dio cuenta de que las dos gruesas
contusiones en su cabeza ya se estaban desvaneciendo y parecía tener algún tipo de pomada
aplicada sobre ellas. Tenían un efecto de enfriamiento que se sentía muy cómodo.
– ¿Estás despierto? – Una cara de repente se acercó a él. Un hermoso cabello púrpura,
ondulado y largo, ojos claros deslumbrantes, dientes blancos perfectos y labios rojos
atractivos que exhalaron un aliento con una fragancia leve en la cara de Han Shuo.
– ¿Eh, Fan?… ¡Maestra Fanny! – Han Shuo soltó un suave jadeo al ver la bonita cara que
tenía frente a él y su corazón comenzó a galopar. Se incorporó hasta quedar sentado en la
cama y miró a su alrededor, examinando el entorno.
La habitación tendría unos 20 metros cuadrados. Cerca de ellos había un gran armario
empotrado a la pared y en su interior había una gran variedad de frascos con sustancias
medicinales, así como algunos huesos de criaturas mágicas en los costados. Las paredes
estaban llenas de diagramas mágicos y escrituras. En el centro había un pedestal hecho con
73
un solo bloque de piedra tallada de color oscuro, con una simple matriz mágica grabada en su
superficie. Una sola mirada fue suficiente para que Han Shuo dedujera que éste era el
laboratorio de Fanny.
Mientras estaba observando su entorno, Fanny también lo estaba escudriñando con una
mirada atenta y sorprendida. No fue hasta que Han Shuo terminó de barrer la habitación con
la mirada, que Fanny extendió un dedo delgado y golpeó ligeramente su frente. Una pequeña
exclamación de perplejidad le siguió poco después: – ¿Eh? ¿La inflamación desapareció tan
rápido? Y ni siquiera hubo sangrado cuando fuiste golpeado por ese pesado báculo… ¿Cómo
es esto posible? –
El corazón de Han Shuo dio un vuelco cuando el dedo de Fanny lo tocó, su nariz aspiró con
fuerza y sus labios se curvaron levemente por la satisfacción cuando percibió el olor de su
fragancia embriagadora.
Fanny, por otro lado, estaba aturdida por el comportamiento de Han Shuo. Sus acciones de
ahora llevaban algunos indicios obvios de seducción desenfrenada y era marcadamente
diferente al típico comportamiento tímido y cobarde de Bryan. La duda hizo que se detuviera
por un momento, pero emitió un suspiro bajo de comprensión mientras continuaba su
análisis. Ella murmuró en vos baja: – No les había creído antes, pero parece que Bryan
realmente se ha vuelto un poco loco. ¡No puedo creer que una Agonía del Alma lo haya
trasformado en esto! (suspiro). –
Aunque Fanny había usado un tono casi inaudible para murmurar, Han Shuo podía oírla con
perfecta claridad gracias a sus sentidos reforzados. Sonreía irónicamente en el interior
mientras pensaba en como ella era “otra persona” que se había unido a las filas de quienes lo
creían un completo demente.
De repente, una expresión de intensa curiosidad apareció en el rostro de Fanny y ella le habló
con seriedad: – Bryan, los moretones y golpes en tu frente se curaron demasiado
rápido; Ahora mismo no hay ni rastro de ellos. ¿Es esto un efecto posterior de la Agonía del
Alma? ¡Aiya!, eso sería algo realmente asombroso, demasiado increíble. ¡Al fin tengo algo
interesante que investigar! ¡La necromancia es verdaderamente maravillosa! –
Han Shuo sólo podía sonreír con algo de resignación, mientras observaba a
Fanny revolviendo sus papeles y cosas de aquí para allá con gran entusiasmo. Ahora mismo
él no era más que un loco interesante para ella. Naturalmente, no podía explicarle que la
Magia Demoníaca era la razón detrás de las rarezas de su cuerpo.
Fanny no estaba usando sus gafas de nuevo hoy y se veía exuberante mientras revisaba los
distintos artefactos y elementos mágicos de su laboratorio. Después de un rato, se dirigió
hacia Han Shuo, sosteniendo una esfera de color azul claro del tamaño de su palma. La esfera
se iluminó con un suave resplandor celeste después de que la maestra recitase un
encantamiento apresuradamente, luego colocó la esfera en la parte superior de la frente de
Han Shuo. (NT: En la Novela hay muchas luces mágicas de color verde saliendo de esferas
mágicas y por eso voy a cambiar un poco los colores, para no crear confusión innecesaria)
74
Fuertes ondulaciones mágicas emanaron fuera de la esfera. Era como un imán, firmemente
pegado a su frente que aspiraba hasta el último trozo de Fuerza Mental de su cabeza. De
repente, la esfera parpadeó como una bombilla intermitente.
– ¡Oh… esto es increíble! Bryan, ¡tienes Fuerza Mental en tu interior! Oh, por los dioses,
¿qué está pasando? ¿Puede ser que la Agonía del Alma tenga la desconocida e inverosímil
habilidad de otorgar Fuerza Mental la gente ordinaria? ¡Esto es demasiado increíble! – Gritó
de repente Fanny, con el asombro y el temor expuesto en todo su rostro. Parecía que
descubrir Fuerza Mental en la mente de Han Shuo representaba algo sin precedentes para
ella.
– Lo he decidido, este será mi tema de investigación futuro. Si es posible conseguir que la
Agonía del Alma no vuelva completamente loco a una persona y además deje huellas de
Fuerza Mental dentro de su cuerpo, entonces podría desarrollarse un método para que toda
persona común logre convertirse en un mago. ¡Oh… las posibilidades de esto son
incalculables! –
*Gruñido*
Fue en este momento que el estómago de Han Shuo rugió por el hambre. La emoción aún no
había desaparecido por completo del rostro de Fanny cuando le dijo casi sin aliento: – Se está
haciendo muy tarde, es mejor que regreses a tu habitación y descanses. Vendré a buscarte a
menudo en el futuro. Voy a ir a conversar con las autoridades de la Academia para que
reduzcan tu carga de trabajo de manera adecuada y aumenten tus raciones de alimentos, al
menos hasta que haya terminado de estudiar este asunto. –
La alegría floreció en el corazón de Han Shuo al oír las palabras de Fanny, pero no podía
reprimir del todo los malos pensamientos seguían cruzando por su mente mientras miraba la
exquisita figura de la maestra. Tampoco pudo evitar pensar que, cuando decidía llegar, su
buena suerte era imparable: No sólo había conseguido que su trabajo se redujera y sus
raciones de alimentos aumentaran, sino que ahora tenía una excusa para acercarse a
Fanny. Fitch realmente le había ayudado mucho cuando le dio esta paliza.
Cuando salió del laboratorio, Han Shuo levantó la cabeza para ver el cielo y notó el
crepúsculo ya había llegado y la oscuridad de la noche estaba a punto de caer. Se frotó la
frente y descubrió que, aparte de un poco de dolor ligero, no sentía ninguna molestia
importante.
Terminó sus tareas de la tarde a la velocidad de un rayo, y se encontró con Jack en el lugar
donde se repartían los alimentos de los sirvientes. Su amigo se sorprendió mucho al ver a
Han Shuo y le lanzó una mirada desconcertada. Preguntó dudoso: – Bryan, escuché que Fitch
te dio dos terribles golpes en la cabeza con su báculo y te desmayaste ¿Por qué parece que no
tuvieras nada? –
– La Maestra Fanny me dio algunos reactivos mágicos y por eso las contusiones se
desvanecieron muy rápido. ¡Je, je, je, la Maestra Fanny es tan gentil como hermosa! – Han
Shuo se rio alegremente de la expresión de Jack.
75
– ¡Bryan, esta es tu ración de comida para el día! – Una voz le gritó desde la ventana del
comedor. Han Shuo corrió rápidamente y recibió un trozo de pan blanco, una taza pequeña
de leche y un huevo frito.
– ¿Eh? ¡Oye Hermano Gotha! ¿Acaso no has cometido un error? ¡Bryan debería recibir la
misma comida que nosotros, e incluso un pedazo de pan más pequeño que el mío! – El chico
que Han Shuo había golpeado la última vez, el tal Carey, agitaba un pedazo de pan negro en
su mano mientras se quejaba en voz bien alta con el cocinero gordo que se ocupaba de
distribuir las raciones de los sirvientes recaderos.
Gotha le echó una mirada fría a Carey y luego soltó un ligero resoplido: – No hay ningún
error, son órdenes de arriba. A partir de ahora esas son las raciones de Bryan. Si no te gusta,
pues bienvenido seas, te invito a quejarte con las autoridades de la escuela y contarles tus
opiniones, pequeño idiota. Hmph. Pero ahora que lo recuerdo, solo eres un sirviente
recadero, algo me dice que la vida se volverá muy difícil para ti si te atreves a cuestionar a
tus mejores. –
Han Shuo lanzó una enorme carcajada al ver las enojadas expresiones de Carey y Borg
mientras sostenía en alto sus nuevas raciones para que las vieran bien. Se golpeó los labios
con fuerza propósito mientras comía el pan y empezó una larga serie de alabanzas. – ¡Mm-
mm! Este pan blanco definitivamente sabe mucho mejor que esa mierda de pan negro. ¡Ah!
¡Incluso me han dado leche y huevos! Por los dioses de este mundo, este sí que es un día tan
feliz. –
– Eh… Bryan, ¿puedes invitarme un poco de leche? ¡Parece tan deliciosa! – El gordito Jack
se relamía los labios y observaba con envidia la bandeja de Han Shuo.
– Faltaba más, mi buen amigo Jack. Aún me queda media taza. Por favor prueba un poco de
este pan también. –
Han Shuo compartió generosamente sus raciones con Jack mientras se apartaba a un lado,
luego ambos se fueron sonriendo alegremente del comedor, dejando Carey y Borg
lanzándoles miradas asesinas.
***
Más tarde esa misma noche, Han Shuo echó un vistazo al Pequeño Esqueleto cuando volvió
al almacén. Comprobó que todavía estaba en el cubo de madera, pero que los siete remolinos
habían dejado de moverse. Comprendió con una mirada que esto se debía a que la Esencia
Mágica que les insertó se había agotado y extendió una mano para infundirles otra carga a los
siete fragmentos de hueso. Sólo se detuvo cuando vio que los remolinos habían reaparecido y
giraban con la misma fuerza que en un principio alrededor de los fragmentos, entonces se fue
a la cama.
La “Matriz Mágica de Concentración Oscura” era sólo uno de los métodos para refinar
tesoros demoníacos. Según los recuerdos del vejestorio, una sola infusión de Esencia Mágica
debería ser suficiente para mantenerla funcionando durante 36 días completos. Sin embargo,
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el resultado esperado no se había conseguido debido a la debilidad actual de su Esencia
Mágica y también porque había empleado varios ingredientes al aleatorios al mismo tiempo.
Han Shuo sentía que su Esencia Mágica dentro de su cuerpo se había vuelto mucho más
fuerte después de un poco de meditación y entrenamiento antes de dormir. Un pensamiento
repentino llegó a su mente y se preguntó si ya podría practicar las magias ofensivas que Chu
Cang Lan había dejado en su mente.
La expresión de Han Shuo se trasformó en una de intensa concentración mientras
consideraba los pros y los contras de intentar esta iniciativa. Podía sentir vagamente que
había muchos métodos de entrenamiento ocultos en su mente, pero estas técnicas demoníacas
secretas eran un poco difusas, como si una delgada capa de papel opaco le impidiese verlas
con claridad.
Mantuvo sus cejas fruncidas mientras exploraba lentamente los recuerdos. Se dio cuenta de
que las memorias Chu Cang Lan parecían estar en desorden y por eso no podía acceder a
todos los recuerdos. Sólo podía recordar tres temas, uno de los cuales era el entrenamiento
básico de la Esencia Mágica, y el otro era la “Matriz Mágica de Concentración Oscura” para
refinar tesoros demoníacos. Aparte de estos dos, había otra técnica llamada “Hechizo de
Fuego Glacial Místico”.
El “Fuego Glacial Místico” era una magia que consumía únicamente la Esencia Mágica y no
dependía de la Fuerza Mental. El poder de este hechizo aumentaba según el nivel y habilidad
del usuario.
Para dominar este poder había que hacer circular la Esencia Mágica a través de los Circuitos
o Canales de su cuerpo por los que fluía la magia general, para crear unas llamas de color
rojo o púrpura en la palma de su mano a su voluntad. La llama roja era terriblemente
abrasadora y la púrpura glacialmente helada.
Si tenía suficiente Esencia Mágica y el nivel del Mago Demoníaco era lo suficientemente
alto, entonces sería capaz de realizar una coalescencia mágica y producir dos enormes
llamaradas púrpuras y rojas en sus en sus palmas. Este ataque causaría simultáneamente el
daño de un calor abrasador junto con el de un frío glacial.
Después de haber comprendido esto, Han Shuo sintió que había descubierto un tesoro muy
valioso. Decidió ignorar por el momento a todos los otros recuerdos indeterminados u
obstruidos del viejo, y comenzó a circular su Esencia Mágica siguiendo el método del
“Hechizo de Fuego Glacial Místico”. Lentamente concentró la sustancia misteriosa en su
mano derecha y se dispuso a hacerlo fluir de la nueva forma que había aprendido, a través de
los Circuitos Mágicos de su palma. Pero conforme se desplazaba, empezó a sentir un calor
terrible que le quemaba la mano como si estuviese en llamas. Su brazo derecho se
entumecido y quedó dolorosamente rígido. El pequeño Circuito Mágico que recorría su
palma también fue afectado, como si hubiese sido electrocutado.
La Esencia Mágica siempre había circulado por su mano de forma fácil y rápida. Sólo
cuando lo había hecho circular de siguiendo el método para producir el “Hechizo de Fuego
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Glacial Místico” había sentido dolor. Era como si el Circuito Mágico estuviese lleno de
obstáculos significativos que impedían que la Esencia fluyera. Cada milímetro de progreso
era acompañado por una sensación de ardor casi insoportables. No fue hasta la medianoche
que Han Shuo finalmente fue capaz de hacer circular una pequeñísima cantidad de Esencia
desde el hombro hasta la muñeca, pero su brazo entero se encogió de dolor y quedó
inutilizado.
Comprendió que sólo sería capaz de dominar el “Hechizo de Fuego Glacial Místico” cuando
lograse que su Esencia Mágica llegase hasta sus manos, acumulándose en la palma de su
mano y las puntas de los dedos. La razón de su dolor era que el proceso estaba abriendo y
despejando los minúsculos canales de por los que fluía la magia, adaptándolos para permitir
el paso de la Esencia. Por ese motivo el dolor a corto plazo era inevitable, pero acabaría
desapareciendo cuando hubiese terminado de despejar todos los canales mágicos.
Los párpados de Han Shuo se volvieron pesados y descubrió que estaba muy cansado.
Recordó las tareas que tenía que realizar en la mañana y decidió irse a la cama a dormir de
inmediato. Tampoco es que pudiese terminar el entrenamiento para dominar el hechizo en el
primer intento.
Esa noche tuvo un sueño extraño, en la que el Pequeño Esqueleto se levantaba y golpeaba
repetidamente a Fitch, el estudiante que lo había golpeado en la frente, vengándose en su
lugar.
78
Capítulo 14: Encargándose por Adelantado
Al día siguiente, Han Shuo fue despertado a lo bestia cuando una pesada bolsa de basura
cayó sobre él. Había estado soñando dulcemente cuando sintió que una montaña pesada y
apestosa caía sobre su cuerpo. Se levantó de la cama y se frotó los ojos para descubrir que
alguien, probablemente otro desconsiderado estudiante, había arrojado sus desperdicios por
la ventana del almacén sin importarle en donde caía.
Han Shuo insultó, maldijo al azar y pateó la basura fuera de la cama con tanta fuerza que la
bolsa aterrizó pesadamente y rodó hasta la puerta. Estaba a punto de volverse a dormir,
cuando se dio cuenta de que tenía que ser bastante tarde si ya había personas arrojando cosas
por su ventana.
Y en efecto, cuando abrió las ventanas para echar un vistazo, comprobó que el sol ya se había
elevado bastante en el cielo. Suspiró a su vez, pensando que se había excedido con el
entrenamiento de anoche. Era obvio que se había quedado dormido hasta muy tarde, y estaba
a punto de salir corriendo por la puerta, cuando repentinamente recordó el sueño que había
tenido la noche anterior. En sus confusos recuerdos le pareció que el Pequeño Esqueleto se
había vengado de Fitch en su lugar y en su interior se llenó de miedo al recordar que la
última vez que tuvo un sueño similar, los acontecimientos realmente habían sucedido. Su
mirada se dirigió rápidamente hacia el cubo de madera.
El Pequeño Esqueleto le devolvió la mirada. Estaba apoyando sus dos manos huesudas y
negras en borde del cubo y tenía los huesos de la pierna izquierda cruzados sobre los huesos
de pierna derecha, balanceándose perezosamente de un lado a otro, como si estuviera
disfrutando de un sauna. Parecía muy cómodo y algo pícaro.
Han Shuo soltó un suspiro de alivio al ver que el esqueleto seguía en su sitio y meditó en
silencio por un momento. Se levantó y empujó el cubo debajo de la cama, y agarró una bolsa
de basura para bloquear la visión en caso de que alguien se asomara dentro cuando no
estuviese. Luego salió del almacén para hacer encargarse de sus tareas diarias.
– Hola Bryan, ¿qué te tomó tanto tiempo hoy? – Jack estaba removiendo el polvo de las
estatuas a lo lejos mientras lo saludaba con una sonrisa.
Han Shuo echó un vistazo a su alrededor y comprobó que se había retrasado bastante porque
ya no había estudiantes recorriendo ese camino. Las clases debían haber empezado.
– Oh, mi mente quedó algo aturdida después de los golpes que Fitch me dio ayer. Por eso me
quedé dormido. –
Al escucharlo, Jack comenzó a reír suave y alegremente, luego le indicó a Han Shuo que
acercara su oreja como si fuese a contarle un secreto y le dijo en voz muy baja: – Bryan, ya
no tienes por qué estar enojado. Estuve escuchando cuchichear a los estudiantes mientras
pasaban por aquí de camino a sus clases. Parece que hoy ese Pequeño Esqueleto negro con
siete alas que apareció la última vez regresó a las andadas. Todos decían que anoche se metió
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al cuarto de Fitch y le dio una paliza. Ahora lo vi pasar y… ¡Toda su cara está magullada e
hinchada! –
Han Shuo: – … –
Así que su sueño realmente había ocurrido, con algunas diferencias muy marcadas respecto a
lo que había imaginado. Esta vez, el Pequeño Esqueleto se movió considerablemente más
rápido y terminó su cometido en muy poco tiempo. Cayó en cuenta de algo en lo que no
había reparado, al despertar el Pequeño Esqueleto estaba tendido en el cubo, pero en una
posición diferente de como lo había dejado la noche anterior.
– Eh, Bryan. ¿Por qué no dices nada? ¿Acaso estás demasiado feliz? Jajá, motivos no te
faltan. Ese esqueleto negro es realmente increíble. Dicen que Fitch aún estaba dormido
cuando el esqueleto cayó sobre él, y el pobre sólo alcanzó a ver el aleteo de sus alas. Después
de la paliza, el esqueleto saltó directamente por la ventana, y así fue como se
escapó. ¡Oh! Ahora que recuerdo, Fitch vive en el cuarto piso. ¡Es asombroso que el
esqueleto no se rompiera todos los huesos al aterrizar! –
– ¡Cof, Cof! – Han Shuo se aclaró la garganta y se sintió muy satisfecho. Analizó el asunto
en cuestión y dijo: – ¡Pues bien hecho! No sé quién habrá invocado a ese pequeño esqueleto,
pero de seguro me ha hecho un favor vengándose por mí. ¡He tenido tanta suerte
últimamente! –
***
En los siguientes días no le sucedieron más cosas desafortunadas y nadie vino a buscarlo para
que le sirviera como blanco para las prácticas de magia. Han Shuo empleó este inusual
tiempo de relativa tranquilidad para acercarse a las aulas de necromancia temprano en la
mañana, y escuchar las clases de Gene mientras sujetaba su vieja escoba, fingiendo que
limpiaba.
Tal vez fue por causa de la paliza recibida por el Pequeño Esqueleto, pero Fitch no se
presentó en el Aula por unos días. Han Shuo escuchaba las explicaciones de Gene sobre el
conocimiento mágico cada vez que podía y así fue comprendiendo muchas teorías que en un
principio no podía entender.
Por la noche practicaba el “Hechizo de Fuego Glacial Místico” y poco a poco hacía fluir la
Esencia Mágica tratando de que llegara hasta su palma y la punta de sus dedos, de acuerdo
con el método del hechizo que estaba registrado en sus memorias. Cada vez que lo intentaba
sufría un infierno de dolor abrasador, pero en el trascurso de esos pocos días, ya casi había
logrado que circulase hasta su muñeca.
También continuaba el estudio teórico de “Los Fundamentos de la Necromancia”, y tomaba
notas mentales de los aspectos que no entendía, para ver si tenía la suerte de que el Maestro
Gene, por casualidad, mencionase estos temas durante sus clases.
Ahora que las raciones de Han Shuo habían aumentado y estaba recibiendo más nutrientes,
junto con el entrenamiento mágico, el cuerpo originalmente escuálido y frágil que había
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recibido del esclavo Bryan comenzó a experimentar algunos cambios fundamentales que en
un principio pasaron desapercibidos. Su musculatura se desarrolló, e incluso pareció ganar un
poco de altura, también su carácter era diferente.
Los estudiantes de necromancia asumían que los cambios de Han Shuo eran una simple
consecuencia de su locura y él no iba a hacer nada para sacarlos de su error. En realidad,
disfrutaba mucho de la facilidad que tenía para que nadie le prestase atención, cosa que lo
beneficiaba mucho cuando quería salirse con la suya y lo ayudaba a ocultar el hecho de que
todos los días estaba estudiando magia en secreto. Estaba feliz de presenciar los cambios en
su cuerpo.
– Oh infinitas tinieblas, conviértanse en las destructivas flechas óseas y destruyan de acuerdo
a mi voluntad, ¡Flecha de Hueso! – Un estilete de hueso largo y afilado se materializó en el
aire en cuanto terminó de recitar el encantamiento, y con un chasquido de los dedos de Han
Shuo, se dirigió volando a gran velocidad contra una figura humana hecha de paja. Sin
embargo, cuando estaba a mitad de camino, se escuchó un estruendo
“¡CRAC!”
La flecha de hueso explotó de forma repentina antes de impactar a su objetivo, y a primera
vista se notaba que se había desviado bastante de su curso. No había forma de que le hubiese
atinado a la figura de paja.
Han Shuo dejó escapar un suspiro y sacudió la cabeza, mientras pensaba que entender la
teoría detrás del conjuro era una cosa, pero ejecutarlo con éxito era otra cuestión. Había
estado practicando esta magia de ataque de bajo nivel cerca del cementerio durante muchos
días y aún no había sido capaz de lanzarlo con éxito. A veces la flecha no aparecía, otras
veces se desviaba del curso y otras tantas simplemente explotaba a mitad de camino.
Han Shuo comprendía que la práctica repetida era algo necesario para dominar con éxito la
magia de la necromancia. Sólo con entrenamiento constante sería capaz de comprender
plenamente los detalles de un hechizo y ejecutarlo con éxito, sin errores o defectos.
En estos días la rutina de Han Shuo había sido entrenar su Esencia Mágica durante un tiempo
cada vez que terminaba sus tareas, luego se deslizaba al cementerio, donde al principio
habían arrojado su cadáver, para practicar la necromancia en la oscuridad de la noche. El
Pequeño Esqueleto permanecía inmóvil en su habitación después de ayudarlo a recoger la
basura diaria en dos bolsas y luego arrojarlas al vertedero.
En ese momento Han Shuo reflexionaba sobre el encantamiento que acababa de usar y los
gestos de la mano que había utilizado intentando descubrir en qué se había equivocado. En
ese momento percibió el sonido repentino de unos pasos apresurados que se acercaban a lo
lejos. Así que rápidamente se escondió en los afloramientos rocosos naturales que estaban
dispersos aleatoriamente junto al cementerio.
El cementerio era amplio y solía estar completamente tranquilo por la noche. Muy pocas
personas visitaban este lugar a parte de Han Shuo, que era enviado aquí para botar los
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ingredientes mágicos desechados. No quería ser descubierto entrenando su magia, así que
aprovechaba el cementero para practicar de forma furtiva y por eso se escondió naturalmente
cuando escuchó el sonido de los pasos.
Al cabo de un rato, un hombre de mediana edad, alto y con cabello azul, entró en el campo
de visión de Han Shuo. A simple vista era evidente que estaba muy herido, pues su ropa
estaba desgarrada y llena de manchas por culpa de la sangre que manaba de sus heridas e
incluso su boca botaba de vez en cuando un poco de espuma color carmesí. Empuñaba una
espada a duras penas y caminaba tambaleándose hacia delante con una mirada cargada de
ansiedad. Estaba avanzando sin dirección, tropezando de vez en cuando y mirando
frenéticamente atrás de sí de forma constante.
Su cuerpo se estremeció cuando llegó a la zona donde Han Shuo había estado practicando, y
sus piernas se tambalearon cuando se arrodilló en el suelo. Extrajo un saquito gris de un
bolsillo a la altura del pecho en el interior de su ropa y cavó desesperadamente con sus
manos en el suelo unas dos veces para enterrar la bolsa en el improvisado agujero. Luego se
levantó y siguió corriendo después de haber alisado la tierra.
– Dylan, Dylan ¿a dónde crees que puedes escapar ahora? – Una voz benevolente se escuchó
a lo lejos y de pronto una luz tenue destelló detrás del hombre de mediana edad. Entonces un
nuevo individuo delgado, frágil y viejo se materializó de la nada. Exhibía una sonrisa
compasiva en su rostro. Los bordes de la túnica de mago que llevaba puesta estaban
decorados con oro y tenía un báculo obviamente costoso, que llevaba engarzados un rubí, un
zafiro y un topacio.
Casi al mismo tiempo, una esfera de luz verde oscura llegó volando rápidamente desde muy
lejos luego de que el anciano frágil y aparentemente amable mago se materializó. Cuando
llegó al claro, la luz desapareció y en su lugar había un espadachín de aspecto fuerte y
musculoso, equipado con una espada larga.
– Maestro Duke, ¿qué debemos hacer con Dylan? – El espadachín se paró educadamente al
lado del mago y le habló con mucha humildad en cuanto se detuvo.
El viejo mago arrugó sus cejas pardas y miró al hombre que había colapsado en el suelo, con
sangre saliéndole de la boca. – Pobre Dylan… probablemente esté al límite de sus
fuerzas. Nadie debería sufrir este tipo de dolor. ¡Erick, envíalo al otro mundo! –
– Es usted muy compasivo, maestro. – El espadachín Erick elogió al mago con una extraña
expresión en su rostro, y de repente se lanzó como un rayo hacia el agonizante Dylan que aún
luchaba para intentar huir. Han Shuo apenas pudo captar el resplandor de un destello verde
durante un instante fugaz y luego escuchó el sonido de una espada desenvainada. Entonces
comenzó a salir sangre a borbotones de la espalda de Dylan, quien cayó al suelo, inmóvil.
Erick enfundó su espada larga y se inclinó de inmediato para registrar el cadáver con
tranquilidad, pero la expresión de su rostro se fue tornando más y más desagradable por
momentos, hasta que finalmente se levantó y hablo con resignación: – ¡Maestro Duke, no lo
tiene consigo! –
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– ¡No es posible! – Duke se sorprendió y su tono cambió por completo. Tras un movimiento
de su báculo, el cadáver de Dylan fue atraído junto al anciano, quien luego recitó un
encantamiento y varias ráfagas de viento comenzaron a despedazar la ropa del cadáver como
navajas afiladas.
Han Shuo vio todo con claridad mientras se escondía detrás del afloramiento rocoso. La luz
verde oscura que había brotado de la espada larga de Erick indicaba que era un Caballero
Veterano.
El hecho de que un alguien tan poderoso fuera sumamente respetuoso con Duke significaba
que el rango, o capacidad mágica de esa persona, era aún mayor. Era la primera vez que Han
Shuo había presenciado un asesinato y su corazón latía con fuerza lleno de pánico.
– ¡En verdad no lo tiene! – Murmuró Duke para sí mismo y arrojó el cuerpo desnudo de
Dylan al suelo como su fuese un montón de basura con un movimiento de su báculo, luego
sacudió de nuevo su bastón y un fuerte pulso de Fuerza Mental brotó hacia Han Shuo. Su
cuerpo voló contra su voluntad y aterrizó delante de Duke.
– ¿Eh? ¡¿Cómo supo este viejo que yo estaba aquí?! – No solamente había entrado en pánico,
sino que además el miedo le había hecho soltar la lengua. Empezó a mover sus extremidades
en el aire y gritó con incredulidad.
– ¡Eh, qué criatura tan pequeña e inocente! A juzgar por tu ropa, ¿eres algún sirviente de la
Academia Babilonia de Artes Mágicas y Militares? – Duke miró con amabilidad a Han Shuo
y lo arrojó al suelo después de decir esas palabras.
– Sí, soy un sirviente recadero de la Academia de Babilonia. Pasaba por aquí para tirar la
basura de mis amos magos, cuando me volví sordo y ciego por un momento, así que no he
visto nada. ¡Eh! ¡Se está haciendo algo tarde! Ustedes sigan charlando, yo voy a regresar
ahora. –
Han Shuo se levantó del suelo y respondió con una cara llena de ingenuidad, mientras
pensaba para sí mismo: “Algo me dice que estos tipos raros podrían decir o hacer algo muy
perjudicial para mí, creo que es hora de emprender la graciosa huida.”
Luego dio dos pasos mesurados hacia los terrenos de la academia, y a continuación, comenzó
a aumentar su velocidad para escapar con toda su fuerza.
– Heh, este mocoso es inesperadamente perspicaz. Erick, se amable y envíalo a un lugar
mejor ¿quieres? – Duke habló con benevolencia y mientras veía al muchacho que se alejaba
corriendo como un zorro.
Han Shuo sintió que una fuerte corriente de aire se le acercaba rápidamente tan pronto como
Duke terminó de hablar.
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Capítulo 15: ¡Soy Rico! ¡Soy Rico!
Han Shuo supo que Erick había aumentado su velocidad y se precipitaba hacia él para
matarlo, al igual que lo había hecho con el desafortunado Dylan, porque podía sentir la
intención asesina del espadachín acercándose gradualmente por detrás.
Esa fue la primera vez en su vida que concentraba todo su pensamiento y voluntad en
sobrevivir. Tal vez fue porque se había entrenado, pero ahora no sólo tenía un cuerpo
extremadamente ágil, sino que también era mucho más audaz que antes. Si hubiera sido su
antiguo yo, su corazón no habría podido soportar el terror.
La Esencia Mágica dentro de su cuerpo estaba circulando mucho más rápido de lo
normal. Mientras corría, sintió que en su interior tenía un exceso de energía inagotable y
como estaba muy familiarizado con el terreno, fue capaz de ampliarla brecha entre él y Erick,
zigzagueando de izquierda a derecha entre las rocas mientras corría.
– ¡¿Eh?! –
Erick estaba muy sorprendido, pues no había imaginado que un sirviente pudiese correr tan
rápido. Y no solamente su velocidad era superior, sino que cambiaba continuamente de
dirección sin previo aviso. En poco tiempo la expresión del espadachín se endureció y se dio
cuenta de que Han Shuo estaba a punto de desaparecer de su vista. Entonces la espada larga
en su mano comenzó a resplandecer con el brillo verde oscuro y lanzó un corte horizontal
que destruyó todas las rocas en su camino.
Con forme Han Shuo se alejaba más y más lejos, empezó a sentir cierta seguridad en su
velocidad y forma de correr. Cuando vio que estaba dejando atrás el aura de Erick, su
corazón se llenó con la alegría del superviviente que ha evitado una muerte segura.
Fue en ese momento que dos ondas sonoras rompieron el aire con un estruendo. Han Shuo
sólo pudo sentir que sus piernas eran fuertemente golpeadas un par de veces por algo que no
pudo ver. Inmediatamente cayó de rodillas y su rostro se dirigió directamente al suelo. Luego
de un encuentro íntimo con la tierra y la suciedad del terreno, todo su cuerpo acabó por
derrumbarse.
– ¡Lamento esto, pequeño amiguito! –
Erick pronunció unas suaves palabras a la vez que blandía su espada larga. Una esfera de luz
verde oscura se materializó y rápidamente voló hacia Han Shuo.
Con su mente más clara que nunca, Han Shuo sintió que la Esencia Mágica dentro de su
cuerpo se agitaba con locura. Sus piernas, que hasta hacía un momento le habían dolido más
de lo que nunca creyó capaz, de pronto no le dolían tanto. Cuando sintió que el filo letal
descendía sobre su cuerpo, Han Shuo se apartó del suelo usando las manos y los pies,
logrando rodar hacia la izquierda en el último momento.
Se escuchó un sonido metálico
84
La espada larga de Erick aterrizó donde Han Shuo había estado derrumbado en el suelo con
tanta fuerza que lo resquebrajó. Múltiples grietas se entrecruzaban sobre el terreno rocoso,
como un tablero de ajedrez. Cada grieta tenía varios metros de profundidad. Si Han Shuo
hubiese permanecido allí, probablemente no quedaría suficiente de él para identificarlo.
– ¡Oh, vamos! ¡Te juro que no vi nada, no me mates! – Han Shuo estaba asustado después de
ver el estado en que quedó el terreno. Habló con una expresión retorcida mientras se
apresuraba a levantarse, preparándose para correr por su vida otra vez.
– Pequeño, eres muy ágil para alguien tan desnutrido, pero hoy viste algo que no deberías
haber visto. Mis disculpas, ¡tengo que matarte! – Erick se encogió de hombros y sonrió con
resignación.
Cuando se lanzó hacia su víctima unas cuantas rocas, del tamaño de la cabeza de una
persona, salieron volando por la fuerza con la que agitó su espada. Han Shuo se asustó y se
puso a correr a lo loco, moviéndose de un lado a otro. Cuando pensaba que había logrado
evitar el golpe, Erick apareció silenciosamente a su espalda y otro destello de luz verde
oscura impactó de lleno en su cuerpo cuando la espada finalmente lo alcanzó.
El cuerpo de Han Shuo salió volando y una vez más golpeó al suelo con la cara y todas sus
extremidades desparramadas de cualquier manera. El dolor de su espina dorsal era
intensamente profundo y la Esencia Mágica dentro de su cuerpo se comenzó a concentrar
furiosamente en su espalda, aferrándose firmemente el aura verde oscura que acababa de
ingresar a su organismo.
– Qué curioso… ¿por qué siento que he perdido un poco de Aura de Batalla? Esto es un poco
extraño. ¿Acaso exageré? Hmm. Sí, debe ser eso. ¡Este chico corría rápido! Bueno, bien está
lo que bien acaba y este ya está acabado. –
Han Shuo había estado listo para correr de nuevo, cuando oyó a Erick murmurar esas
palabras. La condición actual de su cuerpo era exactamente la misma que cuando el Aura de
Batalla de Claude había atacado su cuerpo, la diferencia era que el aura verde oscura de Erick
era mucho increíblemente más fuerte y además se vio reforzada por el poder la espada, de
modo que la Esencia Mágica no podía contenerla completamente. En ese momento la espalda
de Han Shuo era un desastre de carne desgarrada y sanguinolenta… ¡era una visión bastante
aterradora!
Entonces una idea repentina llego a su mente, contuvo el aliento y se quedó quieto allí sin
atreverse a mover un solo músculo. Pero entonces, el Pequeño Esqueleto se dio cuenta del
peligro en el que se encontraba y estaba a punto de ponerse en camino para defender a su
amo. Tal vez debido a la extraordinaria cantidad de dolor que estaba sufriendo, la Fuerza
Mental de Han Shuo estaba más activa de lo que había estado nunca y por eso pudo emitir
una orden mental en el momento oportuno para que el Pequeño Esqueleto se quedara dónde
estaba.
La fosa en la que tenía escondida a su criatura estaba un poco alejada. Pero si se acercaba
corriendo con su velocidad habitual, Duke definitivamente lo descubriría. Y aunque aún no
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conocía todos los detalles sobre la fuerza y habilidades de un Caballero Veterano, era fácil
deducir por todo lo que había visto hasta ahora que era extremadamente poderoso y no quería
que el Pequeño Esqueleto llegara corriendo sólo para morir.
Erick jadeó unas cuantas veces, murmuró un poco más, luego cogió a Han Shuo por el cuello
y lo llevó a una tumba abierta medio derruida que se encontraba cerca. Ni siquiera se molestó
en revisar el cuerpo cuando lo arrojó dentro del agujero con total confianza. Simplemente
asumió que había muerto como una certeza lógica.
Eso era comprensible dado que, en su mente, Han Shuo no era más que un sirviente recadero
ordinario. Naturalmente estaría muerto después de recibir un golpe directo de la espada de un
Caballero Veterano, ¿cómo podría haber alguna excepción?
Erick no se tardó en arrojar a Han Shuo en la tumba ni hizo el menor intento por enterrarlo, e
inmediatamente se volvió para seguir su camino. No hubo más movimiento en esa área
después de un tiempo.
La espalda de Han Shuo le dolía como el infierno y estaba muy ocupado maldiciendo
mentalmente a todos los antepasados de Erick y Duke, en particular a su línea materna. No se
atrevió a salir de la tumba hasta una hora más tarde, cuando apretó los dientes por el dolor de
su espalda mientras trepaba lentamente y con bastante dificultad.
Hizo el esfuerzo de palpar su espalda y sintió que estaba un poco pegajosa. Cuando vio la
sangre en su mano, cerró los ojos y en silencio juró que no se olvidaría de este incidente. Si
en el futuro tenía la oportunidad, les haría pagar a esos sujetos con intereses.
Se dirigió caminado lentamente hacia el claro anterior en donde todo había sucedido, sin
poder evitar hacer muecas por el intenso dolor. Avanzaba muy silenciosamente durante todo
el camino, temeroso de que esos dos aún estuvieran por los alrededores.
Cuando finalmente logró regresar, Han Shuo descubrió que los asesinos también habían
desaparecido del cadáver de Dylan. Lo más seguro era que lo hubiesen arrojado en alguna de
las tumbas cercanas como a él. Llamó al Pequeño Esqueleto para que saliera de su escondite
y se marchó, maldiciendo en voz alta mientras caminaba. No dejaba de pensar que había
tenido muy mala suerte. Parecía que lo más sabio sería que evitase practicar por esta zona
durante los próximos días.
De repente se detuvo al llegar a un lugar determinado y examino el suelo bajo sus
pies. Recordó que el difunto Dylan había tropezado en ese lugar cuando corría por su vida y
enterró una bolsa gris bajo sus pies. Duke y Erick parecían haber estado discutiendo por no
encontrar algo que suponían que Dylan tenía, ¿podría ser la bolsa que acababa de enterrar?
Han Shuo apretó los dientes por el dolor y se inclinó para excavar en el sucio suelo hasta que
desenterró el pequeño morral de color gris. En su mano se sentía mucho más pesado de lo
que parecía, y tintineaba cuando lo movía. Su material y la decoración eran mucho mejores
que los de las ropas que el muerto había estado usando. Tiró de los cordones, metió la mano
dentro y sacó algunas monedas de plata.
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– ¡Soy rico, soy rico! – Han Shuo sabía que las monedas de plata tenían una gran
denominación en este mundo. Bryan nunca había sujetado una sola moneda de plata en todos
sus años como esclavo recadero. Ahora, mirando las monedas en su mano, Han Shuo no
pudo contener su risa e incluso el dolor de su espalda ya no le pareció tan severo como hasta
entonces.
Hubo un sonido de silbido.
La bolsa se le cayó al suelo por la emoción y entonces reveló que entre las monedas de plata
había una caja del tamaño de la palma de su mano hecha de algo que se parecía al jade de
color verde oscuro. Se sentía bastante pesada y fría al tacto. Tenía un pequeño agujero que
parecía ser el ojo de una cerradura; en realidad también había una pequeña llave verde al lado
de la caja.
Sin embargo, en ese momento Han Shuo no le prestó la menor atención. Sus ojos estaban
fijos en las monedas que tenía frente a él y sonreía con una mueca mientras repetía: – ¡Soy
rico, rico he dicho! –
Tres monedas de oro, 12 monedas de plata y 56 monedas de bronce; ese era el total del
dinero que contenía la bolsa. Una moneda de oro podría ser intercambiada por 100 monedas
de plata, y una moneda de plata por 100 monedas de bronce. Las raciones diarias mejoradas
de Han Shuo, pan blanco, leche y huevos fritos valdrían al menos veinte monedas de
bronce. Si se decidiera a cambiar el dinero por comida, sería suficiente para cuatro años de
raciones.
El Bryan original había sido vendido a la Academia Babilonia de Artes Mágicas y Militares
por cinco monedas de oro. El dinero de aquí era suficiente para pagar por la mitad de su vida.
Después de controlar su extrema alegría, Han Shuo sonrió mientras volvía a poner el dinero
en la bolsa. Solo entonces puso sus ojos en la caja de color verde oscuro y la llavecita.
Frunció el ceño al recordar la ropa de Duke y Erick. Era evidente que esos dos eran personas
de cierta alcurnia, las ropas y el báculo del mago eran artículos particularmente inestimables.
Así que, aunque estas monedas eran una gran fortuna para él, no deberían ser nada para esos
dos. No habrían perseguido a Dylan por este dinero, tal vez ni siquiera les valiera la molestia
de matar a un esclavo.
“¿Acaso ese par violento estaba detrás del contenido de esta caja de jade?”
La mirada de Han Shuo se concentró en la caja apoyada en el suelo mientras empezaba a
considerar las posibilidades. Bajo los rayos de la luna, la caja de jade resplandecía con un
suave brillo verde irreconocible para un ojo descuidado. El resplandor era extremadamente
débil y tenía una cierta belleza sobrenatural.
Mientras miraba la caja en silencio, su Fuerza Mental se concentró con una claridad inusual,
y de repente sintió una presencia siniestra y fría emanando de la caja. Un sentimiento
ominoso de peligro fue fluyendo hacia él a través de su Fuerza Mental y casi llegó
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directamente a sus huesos. Han Shuo se estremeció incontrolablemente y cerró los ojos con
fuerza.
“¡Muy bien! ¡No, definitivamente no! ¡Esta caja es demasiado extraña!”
Respiró profundamente, se calmó y luego miró a su alrededor un poco
paranoico. Rápidamente guardó la caja de jade y la llave dentro del bolso gris y fue
tambaleándose hasta el almacén.
De vuelta en su cuchitril, Han Shuo no volvió a examinar la caja y decidió que era demasiado
peligroso intentar algo en ese momento y que, al menos temporalmente, tampoco tocaría el
dinero. Escondió el bolso debajo de su cama con un poco de miedo, luego ordenó al Pequeño
Esqueleto que le lavara y vendara la espalda, para finalmente sumergirse en un sueño
profundo.
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Capítulo 16: ¡Mucha Gente me está Golpeando!
Era el mediodía, en los campos de entrenamiento de la Escuela Necromántica.
Han Shuo estaba haciendo limpieza distraídamente mientras recordaba la clase del Maestro
Gene que había escuchado esa mañana y sus cejas estaban ligeramente fruncidas mientras
reflexionaba en la teoría mágica, cuando de repente alguien abrió la puerta a toda prisa y
entró corriendo.
Era el gordito Jack, quien jadeaba pesadamente mientras se apresuraba a decirle: – ¡Malas
noticias, Bryan! ¡Carey y Borg vienen a vengarse de ti! –
El humor de Han Shuo se irritaba un poco cuando alguien interrumpía sus reflexiones, pero
consiguió aguatar sus quejas en consideración a su amigo, quien parecía bastante asustado
por su seguridad y preguntó: – ¿Y? ¿cuál es el problema? ¿La última vez no les di una buena
paliza a esos dos idiotas? ¿Qué esperan lograr esta vez? –
– No lo sé, tampoco estoy seguro. Sólo oí que se sentían enfermos porque comieron algo esta
mañana. ¡Sus rostros estaban verdes! ¡No dejaban de gritar que querían vengarse de ti!
¡Incluso Lisa te está buscando! –
Han Shuo todavía sentía un poco de dolor cuando movía la espalda, pero ya estaba mucho
mejor que la noche anterior. La Esencia Mágica había absorbido completamente el Aura de
Batalla verde oscura dentro de su espina dorsal, y parecía estar asimilándola lentamente. Esto
le daba un poco de seguridad.
– ¡Bueno pues! ¡No es mi culpa si no valoran su integridad física! – Han Shuo resopló
fríamente y apretó la escoba en su mano con firmeza mientras miraba hacia la puerta.
Jack todavía tenía una expresión de ansiedad en su rostro mientras se torcía las manos: –
Bryan, esta vez es diferente. Carey y Borg consiguieron que unos tipos los ayuden y no
parecen ser sirvientes de la escuela necromántica. ¡Todos son muy altos y fuertes! ¡Date prisa
y corre! –
– ¡Maldito seas Bryan! ¡Te crees muy listo, ¿verdad, desgraciado?! ¡Te haremos pagar por
esto hoy mismo! – La voz de Carey ya podía escucharse desde afuera de la estancia mientras
Jack intentaba convencer a Han Shuo de que saliera corriendo. Una multitud de personas
había bloqueado las puertas del campo de entrenamiento para cuando terminó de hablar.
Carey y Borg realmente tenían el rostro un poco verdoso, y Borg incluso sufrió unas cuantas
arcadas tan pronto como atravesó el umbral de la puerta. El chico se agarró el estómago y su
cuerpo sufrió un par de espasmos durante un rato. Luego vomitó un líquido negro y pegajoso,
impregnó los alrededores con un apestoso olor.
El rostro ya enfermizo de Carey empeoró después de ver como Borg vomitaba. Su estómago
también parecía sufrir bastante dolor mientras se llevaba la mano a la boca, pero no logró
vomitar nada a pesar de intentarlo.
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– ¡Bryan!… ¡¿Qué mierda le dijiste a Lisa que “mezclara”?! ¡Nos obligó a bebérnoslo y
ahora estamos así! ¡Hoy será mi muerte o la tuya! – El pobre hablaba con amargura mientras
sujetaba su estómago con una mano y usaba la otra para apuntarle con un dedo acusador. El
cuerpo de Borg se sentía un poco débil después de vomitar, así que tuvo que apoyarse en la
puerta para mantenerse de pie.
Han Shuo se sentía un poco tonto y no pudo evitar reírse un poco de sí mismo. Se había
inventado al azar algunas cosas repugnantes para engañar a Lisa la última vez, cuando le
había preguntado el motivo detrás de su fuerza física. Pero realmente no esperaba que la
chica se lo tomaría en serio ni que intentaría replicar la repugnante mezcla. Aparentemente
había experimentado en Borg y Carey, así que no es de extrañar que los dos perecieran estar
peor que muertos.
– ¡No, no, no, les juro que yo no tuve nada que ver con esto!… Al menos no directamente….
¡Setenta a cuarenta máximo!… aunque tal vez… – Han Shuo sacudió la cabeza y habló con
una expresión de desconocimiento total. Se veía tonto e inocente.
– ¡Lisa ya nos contó todo, maldito mentiroso! ¡Cómo te atreves a decir que no lo
hiciste! ¡Esta vez no voy a parar hasta haberte dado tu merecido! – Carey gritó airadamente e
hizo un gesto a los chicos que había traído con él. Había seis muchachos, incluyendo a
Borg. Todos se arremangaron las mangas y avanzaron amenazadoramente hacia Han Shuo.
Esos otros chicos debían ser recaderos pertenecientes a otras escuelas de la Facultad de
Magia Oscura, pero no eran altos y fuertes como los había descrito Jack, de hecho, estaban
lejos de esa descripción. Sí, tenían un cierto tamaño, pero los más altos también eran
larguiruchos. Algunos parecían más gruesos, pero no eran tan altos como Han Shuo. En
general, los altos no eran fuertes, y los fuertes no eran altos. Probablemente su capacidad de
combate no superaba la media.
Han Shuo flexionó sus manos, pero todavía llevaba una expresión estúpida en su
rostro. Sintió un deseo incontrolable de dar rienda suelta a su rabia y desahogarse por los
eventos de la noche anterior. Y parecía que este deseo sólo sería apaciguado golpeando a
todos estos tontos que se habían ofrecido como voluntarios para que desahogase su ira hasta
dejarlos en el piso.
Este impulso violento le llegó de forma rápida e inesperada, pero rápidamente inundó la
mente de Han Shuo, como un hechizo que lo estimulaba a actuar. Su personalidad siempre
había sido bastante pasiva y rara vez tomaba la iniciativa de ofender a alguien. Casi nunca
había actuado de forma arrogante por temor a meterse en problemas. Además, con su fuerza
y velocidad actual, era muy probable que las consecuencias fueran severas si se ponían a
pelear. Han Shuo no quería que las cosas se desarrollaran así, pero no parecía tener un
control racional sobre sus facultades en este momento.
Este sentimiento era el mismo que experimentó la última vez que se enfrentó a Lisa en los
campos de entrenamiento. En esa ocasión toda voz racional en su cabeza terminó descartada,
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y procedió a actuar según los deseos internos de su corazón. Fue entonces cuando el Aura de
Batalla de Claude finalmente fue digerida por su Esencia Mágica.
La situación de hoy prácticamente era la misma. En ese momento estaba conteniendo el Aura
de Batalla de Erick y sus deseos interiores eran fuertes más allá de toda lógica.
Han Shuo se volvió un instante para ver a Jack, quien de pronto se encogió de temor al verlo,
pues ya no había ni rastro de la expresión tonta e inocente usualmente llevaba su amigo. En
cambio, la mirada en sus ojos era tan aguda como dos cuchillos, pero también contenían el
brillo de un apostador que se sabía afortunado. Le alcanzó el palo de la escoba a Jack y dijo
con mucha frialdad: – ¡Pégale a cualquiera que se atreva a intentar golpearte! –
Hizo una pausa, señaló hacia el extremo de metal que sujetaba la escobilla y le dijo sin
escrúpulos: – ¡Y utiliza el borde afilado! –
Jack estaba más asustado por el actual comportamiento de su amigo que por los abusivos y lo
miró con las dos piernas temblorosas. El actual Han Shuo de ahora era frío, tranquilo y
sobrecogedor. ¡No había ni rastro de la timidez o la cobardía típicas de Bryan!
Han Shuo dejo el mango de la escoba en las manos de Jack y se dio la vuelta, recuperando la
expresión familiar, honesta y estúpida en el rostro. Instintivamente se encogió y comenzó a
chillas de un modo patético: – ¡No, no me golpeen! –
– ¡Sáquenle la mierda! – Las seis personas se precipitaron juntas, golpeando y pateando con
fuerza, buscando lastimar el todo cuerpo de Han Shuo.
Pero él simplemente se agarró la cabeza con ambas manos y al principio se levantó
temeroso. Cuando había dado tres pasos hacia atrás, hasta llegar junto a Jack, actuó como si
de repente hubiera perdido la cabeza y soltó unos cuantos aullidos. Luego corrió directo
hacia sus atacantes, como un toro salvaje.
Carey iba adelantado, pero se detuvo con el pie derecho aún en el aire, sin atreverse a
terminar de dar el paso. De pronto su corazón empezó a latir con pánico cuando recordó lo
que había sucedido la última vez que Han Shuo había “perdió la cabeza”.
Aunque, sólo porque Carey no terminó de atreverse a golpearlo, no significaba que Han Shuo
lo iba a dejar ir fácilmente. Ahora su Esencia Mágica circulaba con mayor velocidad tras
cada paso que daba. Parecía que lo mismo estaba sucediendo de nuevo, podía sentir que la
Esencia comenzaba a digerir el Aura de Batalla verde oscura que Erick había usado contra él.
Para entonces sólo tenía un pensamiento inconmovible y era “golpear a todos los estúpidos
frente a él, hasta que no pudieran levantarse… ¡Sin importar si seguían respirando o no!”
Extendió ambas manos y sujetó el pie levantado de Carey como un relámpago, después lo
levantó arrojó fácilmente al enfermo muchacho volteándolo hacia atrás, hasta que aterrizó
con un enorme golpe y una mueca de dolor. Sus dientes habían entrado en contacto con el
suelo y la sangre ya se estaba derramando por las comisuras de su boca.
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Los cuatro que habían venido a ayudar a Carey y Borg estaban atónitos por la expresión de
Han Shuo. Sus rostros hasta entonces sonrientes se congelaron y sus expresiones se volvieron
un poco disparejas.
-No tengan miedo, él es solo una persona. ¡Nosotros somos seis! ¡Podemos matarlo incluso si
lo golpeamos sin mirar! – Borg alzó la barbilla y exhortó a sus compañeros mientras agarraba
un taburete de madera de alguna parte. Lanzó un fuerte grito y lo estrelló contra Han Shuo.
La vacilante confianza de los otros cuatro volvió a renovarse después oír las palabras de Borg
y sus expresiones temerosas se tranquilizaron. Lentamente comenzaron a sacar trozos de
tablas de madera que llevaban sujetos a la espalda y se unieron Borg, mientras intentaba
atinarle a la cabeza de Han Shuo.
“¡Incluso habían preparado armas! No deja de tener cierto mérito.” Han Shuo entrecerró los
ojos y usó ambas piernas para saltar a un constado y esquivar el taburete de Borg cuando
estaba a punto de golpearlo.
“¡CRASH!”
El taburete golpeó el suelo de piedra y sus patas vacilaron por impacto, como si fuera mucho
menos robusto de lo que parecía. Borg soltó un ligero – ¿eh? – y una expresión de
incredulidad comenzó crecer en su rostro. No había imaginado que Han Shuo fuese capaz de
esquivar el golpe ni que terminaría golpeando el suelo en su lugar.
¡POW! Un puñetazo rápido y certero impactó contra la nariz de Borg y la sangre empezó a
emanar de su rostro. El golpe le volteó la cabeza hacia atrás, haciendo que se tambaleara y
sus manos temblorosas por el dolor soltaron su arma involuntariamente.
Con la cabeza baja, Han Shuo agarró el taburete que Borg había dejado caer y se volvió para
atajar el golpe de un muchacho pelirrojo, bajo y fornido, que intentaba atacarlo por la
espalda. El palo de madera silbó a través del aire, pero fue interceptado de forma repentina
por el taburete, justo cuando estaba a punto de golpear la cabeza de Han Shuo.
Sujetando una de las patas de madera del taburete en cada mano, Han Shuo sintió que la
Esencia Mágica concentrada en su espina dorsal se movía cada vez más rápido. Podía sentir
claramente que el Aura de Batalla que encerraba estaba desapareciendo, lo que provocaba
que sintiera una fuerza ilimitada en sus brazos. Agarró con fuerza las patas del taburete y las
rompió de un tirón.
El taburete entero se partió a la mitad y Han Shuo lanzó una patada con el pie derecho
mientras sostenía las dos mitades en sus manos. El golpe conectó directamente con la parte
baja del abdomen del chico del palo, cuyo rostro se volvió blanco de inmediato y se agachó
en el suelo con el dolor.
Han Shuo no tenía intención de dejarlo escapar tan fácilmente, ahora estaba deleitándose en
sus sentimientos sanguinarios y sólo pensaba en desahogarse completamente. Sus dos manos
comenzaron a trabajar al mismo tiempo, estrellando las mitades del taburete sobre la cara del
pelirrojo. La sangre salió de su frente a la vez que teñía sus armas de rojo.
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– ¡Apúrense y deténganlo! ¡Ese maldito loco matará a Alva! – Borg gritó aterrorizado
mientras la sangre fluía de su nariz, como dos largos gusanos, después de que el puño de Han
Shuo se la rompiera.
Incluso Carey estaba luchando por levantarse. A pesar de sentirse aterrado, consiguió
ponerse de pie tembloroso, luego sacó un palo de madera que había escondido previamente y
corrió hacia Han Shuo junto con los otros.
“¡POWN! ¡PLAP! ¡SPLAT!”
Una violenta serie de impactos resonó. Mirando desde el banquillo y con las piernas
temblándole por el miedo, Jack observaba la escena sin creer lo que veía. Solo podía ver
cómo Han Shuo alzaba las mitades del taburete y las blandía repetidamente contra las narices
de los chicos. La sangre se deslizaba por sus rostros o la parte superior de sus cabezas
después de cada golpe.
En este momento Jack se quedó atónito, pasmado y completamente paralizado por los
métodos despiadados de Han Shuo. Jamás habría pensado que el normalmente tímido e
inocente Bryan mostraría algún día un aspecto tan violento y salvaje de sí mismo.
Mientras Jack temblaba estupefacto, el aura de lucha de Erick finalmente terminó de ser
digerida por la Esencia Mágica durante la pelea, en la que Han Shuo se había explayado
hasta la saciedad. Fue entonces cuando recuperó la conciencia y cayó en cuenta de lo que
estaba haciendo. No pudo evitar sentirse un poco asustado.
– ¡Hay sonidos de pelea! ¿Qué está pasando? ¡Voy a echar un vistazo a los campos de
entrenamiento! – Han Shuo escuchó repentinamente la voz de Fanny hablando a lo lejos y
luego el sonido de sus pasos que se acercaban rápidamente al mismo tiempo que hablaba.
Se volvió para ver a Carey, Borg y compañía, quienes lo miraban con expresiones
aterrorizadas o llenas de consternación. Cada uno de esos pobres desgraciados estaba
asustado hasta lo más profundo de su ser, aunque seguían empuñando sus armas de madera,
pero ninguno se atrevía a dar un paso más.
Han Shuo sabía que se le avecinaba un problema bastante grave y empezó evaluar como un
loco los distintos escenarios en su mente. Entonces una idea repentina lo iluminó.
Rápidamente corrió hacia las puertas del campo de entrenamiento, al mismo tiempo que
tomaba parte de la sangre que aún quedaba en los trozos del taburete para frotársela en la
cara o la cabeza. Después arrojó sus armas a un lado lo más lejos que pudo y se agarró la
espalda, cerca de donde la espada de Erick le había herido. Entonces respiró con fuerza y se
dio un poderoso tirón junto con un gran rugido de dolor. La lesión, que todavía no había
sanado completamente, se abrió de inmediato y su sangre fresca manchó su espalda de rojo.
Ya en la puerta, Han Shuo cambió abruptamente de una carrera a toda velocidad a una
inmovilidad completa y se tiró al suelo, mientras se arrastraba “dolorosamente” hacia la
salida. Levantó suplicante sus dos manos manchadas de sangre, justo cuando Fanny y otros
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profesores abrían la puerta y luego habló con una voz llena de terror y el rostro
ensangrentado:
– ¡Mu… mucha gente me está golpeando! –
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Capítulo 17: Una Sincera y Malvada Sonrisa
Fanny entró en pánico al ver la condición patética en la que Han Shuo se encontraba y sus
largas, hermosas y atléticas piernas corrieron rápidamente hacia él.
– ¡Aaaah!… –
Han Shuo lanzó un grito de angustia mientras la sangre se le escurría por la cara. Miró
fijamente a la hermosa hechicera y tartamudeó con dolor: – Maestra… Fanny, tú… ¡estás
pisándome la mano! –
Fanny era miope para empezar y en su prisa había avanzado demasiado rápido, sin prestar
atención a lo que estaba debajo de sus pies. Además, en su intento de presentar una escena
convincente Han Shuo había extendido sus manos en el suelo y todo eso llevó a que la
situación actual se desarrollase.
La Maestra usaba botas altas hasta la rodilla con tacones puntiagudos y delgados. Los
mismos que se encajaron firmemente en la mano izquierda de Han Shuo cuando se acercó
corriendo. El sufrimiento en su rostro ya no era fingido en lo más mínimo, era realmente un
dolor que penetró profundamente hasta su médula ósea.
Han Shuo no había sufrido ninguna lesión importante en su prolongada pelea con Carey y sus
compañeros, pero ahora sentía que el destino estaba cobrándole intereses por su osadía.
– ¡Ooh!… ¡Lo siento Bryan, no me di cuenta que tu mano estaba tan extendida! – Fanny se
horrorizó y se disculpó apresuradamente. La bota que había estado pisando la mano izquierda
de Han Shuo se retrajo rápidamente con un espasmo y de inmediato se desvió hacia un
costado…. ¡Para descender rápidamente en el preciso y exacto lugar en que su mano derecha
estaba extendida!
El terror se apoderó de Han Shuo cuando se dio cuenta de los estragos que la punta afilada
del tacón estaba por causarle y retiró la mano con una velocidad parecida a la del rayo. Luego
disimuló el gesto limpiándose los “rastros de sangre” en su rostro, después señaló al grupo
que se encontraba detrás de él y lanzó un grito que parecía un clamor de justicia:
– ¡Ellos me golpearon! –
El rostro de Fanny se ensombreció tan pronto como escuchó estas palabras. A pesar de que
Carey y compañía tenían múltiples heridas en el rostro, hacía mucho que se habían limpiado
los rastros de sangre de forma inconsciente cuando oyeron que alguien se acercaba. Y como
tenían miedo de ser interrogados, se habían dejado llevar por el pánico y se pusieron a
limpiar limpiando los restos de sangre de sus armas. Para colmo de males, cuando notaron la
mirada de la Maestra, cometieron otra estupidez e intentaron arrojar sus garrotes
improvisados de forma descarada.
Ellos habían asumido que todos ellos iban a mantener la boca cerrada y dejar pasar los
eventos de esta tarde como un día de mala suerte. ¡Nunca imaginaron que Han Shuo sería tan
malvado como para darles la paliza de sus vidas y luego echarles toda la culpa!
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Los hermosos ojos de Fanny, aunque miopes, eran perspicaces. Echó una mirada hacia el
grupo de sirvientes y rápidamente se dio cuenta de que, aunque sus ropas estaban
desordenadas, no había rastros de sangre en sus rostros. Había, sin embargo, rastros de
sangre en algunos de los palos de madera que habían intentado arrojar.
Luego hecho una última mirada hacia abajo, para observar la sangre en la espalda y el rostro
de Han Shuo, y “dedujo sabiamente” lo que había sucedido aquí. ¡Carey y sus amigos se
habían juntado para golpear al pobre Bryan! ¡La sangre en los palos de madera era la prueba!
– Voy a informar a las autoridades escolares de lo que ha ocurrido aquí. Y todos ustedes
recibirán el más severo castigo. ¡No puedo creer que sean tan despreciables! ¡¿Pero cómo se
atreven a abusar del pobre de Bryan?! ¡¿No ven lo frágil y delgado que es?! – Fanny miró
con frialdad a Carey y a sus compañeros como si fuesen basura mientras les hablaba con una
voz aguda.
– ¡Maestra Fanny, eso no es lo que pasó! ¡Le puedo jurar que él es quien nos ha
golpeado! Jack, tú lo viste todo. ¡Por favor di la verdad! ¡Di que fue él quien nos golpeó! –
Carey estaba tan consternado que no podía evitar gritar con pánico.
Las piernas del gordito Jack seguían temblando sin control. El pobre estaba completamente
asustado y consternado por las acciones de Han Shuo. Por eso echó una mirada distante al oír
las palabras de Carey y descubrió que su amigo le estaba guiñando el ojo y haciéndole un
gesto con la cabeza mientras yacía en el suelo.
Podría estar asustado, pero Jack sabía dónde estaba su lealtad. Finalmente, confianza regresó,
sacó el estómago y señaló una mano rechoncha al grupo, hablando con un aire de extrema
rectitud: – Ya deja de mentir Carey, no te tengo miedo ahora que la Maestra Fanny está
aquí. ¡Ustedes golpearon a Bryan! ¡¿Y ahora quieren que mienta por ustedes?! ¡Mis padres
no criaron a un cobarde traidor! –
Carey y su grupo todavía querían decir algo, pero fueron detenidos por la mano levantada de
Fanny, junto con su fría sentencia: – ¡Ya dejen de esparcir sus mentiras, plebeyos, y
limítense a esperar su castigo! –
Miró al “triste y lastimado” Han Shuo mientras se daba la vuelta y lo levantó por el cuello de
su camisa mientras le hablaba con ternura: – Ven, deja que te cure tus heridas. ¡Eres mi
sujeto de estudio y no puedo permitir que te lastimes tan a menudo! –
El olor fresco de su aliento flotó hacia la nariz de Han Shuo cuando Fanny habló, haciéndole
sentir de pronto que su mano pisada no le dolía tanto después de todo. Echó un vistazo desde
la espalda de la maestra, haciendo un gesto con sus ojos a Jack para que se marchara y luego
mostró una sonrisa sincera y silenciosa a Carey ya su grupo.
Sin embargo, para estos chicos que primero habían sido envenenados, luego apaleados, para
finalmente ser responsabilizados de todo el incidente… ¡La sonrisa sincera que él les estaba
mostrando ahora les parecía la más malvada y aterradora sobre la faz de la tierra!
***
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Diez minutos después, en el laboratorio de Fanny.
A parte de la Maestra, Lisa también se encontraba presente. Había venido con el pretexto de
querer consultarle algunas dudas sobre las lecciones. Pero la alegre expresión de su mirada
cuando contemplaba a Han Shuo mientras caminaba junto a ellos era bastante extraña y le
daba muy mala espina.
Fanny le pidió a Han Shuo que se acostara en la cama en cuanto llegaron a su laboratorio y se
puso a buscar una botella de solución medicinal. Justo cuando estaba a punto de aplicársela,
Lisa soltó una leve carcajada y tomó la botella de sus manos, sonriendo alegremente: –
Maestra Fanny, no llevas tus lentes. Déjame hacerlo por ti. –
La Maestra no pensó demasiado en las palabras de Lisa y asintió: – Hmm. Muy bien, limpia
sus heridas mientras encuentro la gasa. ¡No sé dónde la he puesto! –
Fanny comenzó a hablar consigo misma mientras rebuscaba en el laboratorio. Lisa sostenía
la botella en su mano izquierda y aplicaba la solución a la espalda de Han Shuo con la
derecha. La muchacha examinó de cerca su cuerpo y dijo en voz muy baja: – ¿Eh? Esta
herida ya no parece reciente. ¿Por qué ha comenzado a cerrarse en la parte superior? –
Asombrado, Han Shuo lanzó un grito interno de consternación. Parecía que había
subestimado las peculiaridades de su propio cuerpo. Sus habilidades de regeneración habían
mejorado desde que comenzó a entrenar su Esencia Mágica. La lesión que había sufrido al
amanecer ya había comenzado a cicatrizar después de un rato y la joven bruja lo había
notado.
Pero no emitió sonido alguno, porque que sabía que no tenía sentido hablar por ahora. Podía
pretender ser un tonto hasta el final, como si no hubiera oído a Lisa decir nada. Así que
siguió haciendo ruidos de dolor con su boca, como si la herida le doliera mucho.
Fue en este momento que una oleada de ardor recorrió su espalda. Inmediatamente gritó en
agonía y rápidamente giró su cabeza para mirar a Lisa… sólo para encontrar en su mirada la
alegría de haber descubierto un secreto. Rápidamente soltó un silencioso – uh ah – y volvió a
fingir su expresión de estúpido sonriente, mirando de nuevo hacia adelante después de decir:
– Duele- –
– Bryan, ¿ha pasado algo? – Preguntó Fanny después de escuchar su grito
atormentado. Todavía estaba buscando la gasa en algún lugar.
– Oh, disculpe Maestra Fanny. Accidentalmente toqué su herida hace un momento. ¡No hay
problema, voy a ser más cuidadosa esta vez! –
– ¡Entonces ten cuidado! – Fanny no prestó más atención a lo que estaba pasando después de
oír su respuesta.
La nariz de Han Shuo percibió un olor seductor, al mismo tiempo que un aire cálido soplaba
en su oído. Lisa mantuvo la voz muy baja mientras le decía: – Maldito Bryan, ¿crees que no
me doy cuenta de que estás fingiendo? ¿Aaah? Primero me asustaste fingiendo estar muerto
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y luego me diste un método incorrecto para preparar la medicina. Si no hubiera sido lo
suficientemente inteligente como para experimentar con Carey y Borg, habría sufrido hasta la
muerte por tu culpa.
Voy a ser franca contigo, llegué la sala de entrenamiento antes que esos tontos y escuché
toda tu conversación con Jack usando a una de mis Apariciones. Incluso vi toda la golpiza
que les propinaste a esos sirvientes. Eres realmente inteligente ¿no es verdad? ¡Incluso eres
capaz de volver el plan de otros en su contra! ¡Jeje, no está mal, no está mal! –
Lisa siguió aplicando la solución mientras hablaba, pero obviamente quería aprovechar para
vengarse lo más posible, porque que frecuentemente presionaba con fuerza sobre la herida de
Han Shuo. Pero el dolor no era nada en comparación con su agonía interna. Había sido
descubierto por Lisa y en su corazón estaba sufriendo un duro revés. No tenía ni idea de lo
que planeaba la muchacha, así que, aunque la herida le doliera, no se atrevió a quejarse en
voz alta. Sólo podía morderse los dientes con dolor mientras ahogaba sus gritos.
Con sus seductores labios a la altura de los oídos de Han Shuo y la exquisita fragancia
flotando alrededor de su rostro, Lisa notó cómo se negaba a hacer un sonido. Entonces habló
con ira reprimida: – La última vez en los campos de entrenamiento… ¡Maldito seas! ¡Incluso
me besaste! Y.… y ¡me tocaste allí! Esta vez no vas a librarte. Te estaré esperando en las
lomas detrás del edificio de clases esta noche. ¡Eres un hombre muerto si no te presentas! –
Apretó con fuerza una última vez sobre su herida después de soltar su amenaza, sonriendo
con orgullo cuando Han Shuo expuso una mueca de dolor. Luego se dirigió a Fanny y le
entregó la botella de solución, diciendo: – Maestra Fanny, he terminado de aplicarle la
solución. De repente me he acordado de que tengo algo que hacer, así que me voy a retirar
por ahora. ¡Te haré las preguntas mañana! –
– Oh, claro, adelante – Respondió Fanny con tono alegre y luego exclamó: – ¡Eh! Finalmente
la he encontrado, así que aquí es donde la puse. –
Las hermosas piernas de Fanny se dirigieron hacia Han Shuo y estaba a punto de vendar sus
heridas cuando las miró de cerca. Entonces se preguntó con extrañeza, – ¿Eh?… ¿cómo es
que el exterior de las heridas parece suturado? –
Han Shuo estaba acostado boca abajo y no dejaba de mirar la cama, preocupado por las
acciones de Lisa. No sabía cómo demonios debía enfrentarla esta noche ni qué diablos le
tendría preparado. Pero al oír las palabras de la maestra, el corazón le volvió a dar un vuelco
y empezó a pensar con pánico “¿Et tu Fanny? ¡Vamos! ¡No puedo tener tanta mala
suerte!”. (NT: Referencia a las palabras de Julio César “Tú también, Bruto” cuando lo
asesinaron a traición)
Fanny frunció el ceño, pero luego rápidamente alisó su frente, suspirando maravillada: –
¡Aaah! El moretón en tu cabeza también se desvaneció rápidamente cuando Fitch te golpeó
la última vez. ¿Todo esto será causado por la Agonía del Alma? ¡Oh esto es demasiado
increíble! –
98
Han Shuo: – … –
Se había quedado sin habla al ver la facilidad con la que los pensamientos de autosatisfacción
de Fanny se desarrollaban. “¿Realmente su imaginación es tan creativa como para aceptar
una excusa tan irracional para algo que obviamente es muy extraño?”
Fanny se quedó absorta en una ronda de asombro y reflexión durante un tiempo, luego
comenzó a cubrir las heridas de Han Shuo. Sus movimientos eran muy suaves, como si
temiera herirlo de algún modo.
Han Shuo no pudo evitar pensar en cómo los movimientos de Fanny eran mucho mejores que
los de Lisa, y estaba a punto de girar la cabeza para agradecerle cuando notó algo en la puerta
abierta del laboratorio detrás de la profesora. Ahí pudo vislumbrar a una figura alta y delgada
que lo miraba con envidia y que desapareció al darse cuenta de que había sido descubierto…
era Fitch.
99
Capítulo 18: ¡Por Favor, ya Quítanos la Soga del Cuello!
Fanny no tenía la intención de someterlo inmediatamente a un estudio minucioso mientras
estaba lesionado, así que lo dejó marchar después de limpiar sus heridas, vendarlas y revisar
que no sufriera lesiones en algún otro lugar.
Las frustraciones lo acompañaron en silencio durante el camino de regreso. Realmente no se
esperaba que Lisa descubriera tan rápido que sólo estaba haciéndose el tonto.
La verdad era que hasta hace muy poco le había estado jugando unos trucos bastante
desagradables, pero ella lo había dejado pasar porque pensaba que estaba loco, pero ahora
que sabía que todo era un acto, estaba obligada a salir en busca de su sangre.
Mientras continuaba caminando, perdido profundamente entre sus dispersos pensamientos,
acabó llegando a su almacén casi sin darse cuenta. Justo cuando estaba a punto de abrir la
puerta y entrar, descubrió las figuras encogidas de Carey y Borg muy cerca de ahí.
Estaba sinceramente sorprendido de volver a verlos tan rápido, después de todo los había
golpeado con especial crueldad durante la paliza en la sala de entrenamiento porque eran los
cabecillas. Sus caras ahora estaban magulladas, maltrechas y los bordes de sus rostros
empezaban a parecer deformes.
Al verlos a ambos esperándolo ahí, Han Shuo dejó rápidamente de lado sus preocupaciones,
y se puso tenso y alerta. Miró a su alrededor con cautela, preguntándose cuántos más se
habrían escondido en los alrededores esperando para emboscarle, ya que seguramente
estaban aquí para exigir venganza.
Entornó la mirada y entrecerró los ojos, mirando a los dos sin decir una palabra. Caminó
lentamente hacia un costado, donde normalmente lavaba o limpiaba las cosas, y recogió una
roca dura que usaba para compactar a golpes la basura. Solo entonces sonrió tranquilamente
mientras les decía: – ¿Todavía quieren pelear? –
Ambos se estremecieron cuando vieron que regresaba sonriente y con un pedrusco en la
mano. Carey dijo apresuradamente: – Bryan, por favor, ya quítanos la soga del
cuello. Lamentamos haberte ofendido antes y juramos que nunca más nos volveremos a
meter contigo. ¡Por favor perdónanos! –
A su lado, Borg también estaba mirando a Han Shuo, con una cara llena de miedo, mientras
sacaba temblorosamente dos monedas de plata de su bolsillo. Se encogió frente a Han Shuo y
le ofreció las monedas mientras decía: – Bryan, esto es una muestra de nuestra sinceridad.
¡Te lo ruego! ¿Puedes hablar con la maestra Fanny por nosotros? De lo contrario van a
despedirnos de la Academia. Nuestras familias son pobres y dependen completamente del
dinero que ganamos haciendo recados aquí. ¡Por favor, quítanos la soga del cuello! –
“Entonces, han venido a suplicarme”. Han Shuo arrojó a un lado la roca que estaba en su
mano. La mirada honesta y estúpida en sus ojos se desvaneció mientras descansaba sus dos
manos sobre los hombros, pensando perezosamente en lo que debía hacer con estos dos.
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Después de un momento les sonrió y dijo: – ¡No necesito sus monedas! –
Borg y Carey se miraron el uno al otro, luego miraron a Han Shuo que estaba completamente
imperturbable. Ambos se inclinaron, poniendo una rodilla en el suelo y le imploraron, –
Bryan, por favor perdónanos. Nunca más nos atreveremos a hacerte algo de nuevo. –
– ¡Calma! ¡Calma! ¡Vamos, pónganse de pie! ¡Arriba! ¡Levántense para que podamos
hablar! – Han Shuo los miró con una sonrisa mientras los levantaba del suelo. Luego les dijo:
– No quiero su dinero, pero estoy dispuesto a hablar con la Maestra Fanny para que
conserven sus trabajos e incluso los dejaré tranquilos en el futuro… si acceden a cumplir una
pequeña condición. –
A estas alturas era imposible que Borg y Carey no supieran que la “estupidez” que Bryan
había demostrado todo el tiempo no había sido nada más que un acto calculado. Los
métodos fríos y crueles que había utilizado en la sala de entrenamiento los habían aturdido y
aterrorizado por igual, de modo que ya no tenían ni la más mínima intensión de pensar o
intentar vengarse. ¡El Bryan de ahora era un ser terrible y temible, que superaba todas sus
expectativas!
– ¡Aceptamos cualquier condición que quieras! – Respondió Borg rápidamente, mirándolo
con recogimiento.
Han Shuo los contempló con una mirada mesurada e imperturbable y asintió: – Muy bien
pues, a partir de ahora, ustedes dos cumplirán con TODAS mis tareas. Las terminarán rápida
y eficientemente. Yo hablaré con la Maestra Fanny, siempre y cuando ustedes dos estén de
acuerdo. –
– No hay problema, Bryan, lo haremos. Sabemos qué hacer, a partir de ahora haremos todas
tus tareas. – Carey casi se atolondró en su intento de acceder lo más rápido posible, como si
temiera que Han Shuo se arrepintiera de sus palabras.
Pero la verdad era que sólo había cuatro sirvientes recaderos asignados a la Escuela
Necromántica. Si la Academia despedía a Carey y a Borg, no podrían encontrar reemplazos
inmediatamente. Y si eso ocurría, era seguro que las tareas que estos dos cumplían a diario
recaerían sobre los hombros de Han Shuo y Jack. Entonces él ya no tendría tiempo libre, y
naturalmente eso era algo que deseaba evitar.
Ahora que Carey y Borg habían aceptado ocuparse “voluntariamente” de asumir sus
responsabilidades, él tendría muchas más energías para hacer otras cosas. “Qué delicioso
intercambio de fortunas. Solía ser Bryan el que tenía que sufrir por tener que ocuparse de
las tareas de este par de idiotas, ahora la situación se ha revertido y he podido vengarme
indirectamente por ese desafortunado esclavo. Sí, este ha sido un día productivo.”
Observó que el cielo se oscurecía y recordó que la hora impuesta por Lisa se acercaba
rápidamente. Así que habló con cierto grado de impaciencia: – Sea pues, entonces ustedes y
yo tenemos un trato. Ahora tengo que dar un paseo detrás del edificio de clases. Deberían
regresar si no tienen más que decir. ¡Ah! Y tengan mucho cuidado desde ahora, quiero que
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sigan fingiendo que creen que soy el loco-idiota del pueblo. Si se les ocurre contarle a
alguien una palabra de lo que ha pasado hoy, me ocuparé personalmente de hacerlos pasar un
infierno en vida. –
Carey y Borg asintieron rápidamente después de oír su amenaza. Los métodos despiadados y
la sangre fría de Han Shuo habían dejado una marca profunda en sus corazones. Ya ni
siquiera se atrevían a soñar con la idea de oponerse o desobedecer sus órdenes.
Justo cuando Han Shuo estaba a punto de irse, Borg de repente pensó en algo y gritó: –
Bryan, es mejor que no te acerques a las lomas si caminas por detrás de la escuela. Lisa nos
acaba de ordenar que tapemos tres grandes agujeros con ramas y maleza. Dijo que quería
probar la inteligencia de sus criaturas invocadas. ¡No caigas en ellos por accidente! –
“¿Es en serio? No puede ser tan fácil.” Han Shuo se sorprendió, pero rápidamente ordenó
sus ideas y entendió todo. Parecía que Lisa había hecho sus preparativos antes de
tiempo. “Así que, ¿probar la inteligencia de sus criaturas invocadas? ¡Por favor, es obvio
que es algo preparado para mí!”
– Díganme los dos, ¿exactamente dónde instalaron esas trampas? ¡Vamos díganme todo, de
lo contrario, podría caer en ellos en la oscuridad! – Han Shuo frunció el ceño mientras
interrogaba a Borg y Carey.
No había forma de que esos dos pudieran haber sabido que Lisa había puesto esas trampas
especialmente para Han Shuo. Si a eso se le añadía la necesidad que tenían de que les hiciera
un favor, junto con el miedo genuino que les inspiraba, los dos soltaron rápidamente toda la
información sobre las localizaciones de las tres trampas y con lujo de detalles.
– Muchas gracias. Los veré por la mañana. Recuerden limpiar a fondo y quitar el polvo de las
estatuas de la calle que va hacia los edificios del aula. Yo me voy a dormir, nos vemos. –
Han Shuo emitió sus órdenes y se fue caminando ya sin ningún temor, hacia las lomas
artificiales detrás del edificio del aula.
***
Alrededor de las Aulas de la Facultad de Magia Oscura se alzaba un anillo de grandes rocas
oscuras que habían sido construidas con magia como medida defensiva para proteger a sus
estudiantes en caso de grave crisis. Esta barrera estaba camuflada de la vista con pequeñas
montañas artificiales cubiertas de césped, algunos cultivos de flores y rocas grandes que
habían sido colocadas como decoración.
Lisa estaba escondida en una grieta detrás de una gran roca sobre una de estas lomas en la
parte trasera donde no había muchas ventanas por las que un profesor pudiera ver lo que
hacía. Las comisuras de su boca se torcían formando una sonrisa claramente mal
intencionada. Sus ojos brillaban llenos de emoción mientras miraba con ansiedad a Han
Shuo, que se acercaba lentamente a cierta distancia.
“Maldito Bryan. ¡Te atreviste a pretender que estabas loco para avergonzarme! No sólo me
asustaste fingiendo ser un cadáver, sino que pateaste mi trasero en la sala de entrenamiento
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y me diste una repugnante receta falsa. ¡Ahora voy a atormentarte hasta la
muerte!” Pensaba Lisa llena de malicia y sus dedos se tensaron alrededor de la cuerda que
sujetaba con fuerza. El otro extremo estaba amarrado a un mecanismo improvisado colocado
en el camino que Han Shuo tendría que tomar para llegar a la loma. Lisa daría un poderoso
tirón tan pronto como su víctima pusiera ambos pies sobre la tapa del agujero, activando la
trampa y haciéndolo precipitarse de golpe hacia el interior. Una red grande y alargada ya
estaba preparada sobre una roca que sobresalía más adelante, a la espera de enredar a Han
Shuo tan pronto como estuviese atrapado dentro del hoyo.
Lisa reía cruelmente y en voz baja, mientras miraba como Han Shuo se aproximaba
despreocupadamente. Lo vio observar a su alrededor, llamándola en voz alta, mientras
avanzaba lentamente hacia adelante: – Lisa, ¿dónde estás? Sal a donde pueda verte. –
– Estoy aquí, ven aquí. Tengo algo que decirte. ¡Estás muerto si no vienes aquí! –
Lisa resopló ligeramente mientras se mantenía oculta detrás de la roca.
Han Shuo miró a su izquierda y a su derecha una vez más. Luego emprendió la marcha hacia
la zona donde lo esperaba la trampa, como si estuviera completamente inconsciente del
peligro. El corazón de Lisa se hinchó de alegría y apretó las manos alrededor de la cuerda,
mientras enfocaba toda su concentración para captar el instante en que ambas piernas de Han
Shuo estuviesen sobre la tapa del hoyo.
Justo cuando uno de sus pies había pisado el borde de la trampa, el cuerpo de Han Shuo se
congeló de repente y se puso a volver a llamar: – Lisa, ¿dónde te escondes? –
El agujero estaba a sólo unos centímetros delante del pie de Han Shuo. Lisa casi había
perdido el control y estuvo a punto de disparar la trampa antes de tiempo. Su corazón dio un
vuelco cuando vio que había calculado mal.
Justo cuando Lisa luchaba por tranquilizarse y estaba a punto de responderle, el cuerpo
inmóvil de Han Shuo se alejó rápidamente, evadiendo la trampa en un abrir y cerrar de
ojos. Luego siguió caminando, murmurando confundido: – Lisa, ¿qué juego intentas jugar? –
Así, la trampa del agujero con la cuerda cuidadosamente preparados y la red subsecuente fue
esquivada de forma aparentemente inconsciente. Una oleada de abatimiento se apoderó del
corazón de Lisa y maldijo en voz baja, odiando a Han Shuo por su buena suerte, pero nunca
se le ocurrió pensar que quizá él estaba muy consciente de sus planes.
– ¡Estoy aquí, ¿qué te tomó tanto tiempo?! – Lisa apretaba los dientes al quejarse, mientras
su cuerpo esbelto emergía de la hendidura en la montaña falsa.
– Oh nada. Sólo que mi espalda me seguía doliendo así que volví a mi almacén y descansé un
poco. Gracias por ayudarme con mis heridas hoy. – Han Shuo habló inexpresivo mientras
avanzaba.
Se escuchó un súbito “¡Crack!”, como si un frágil trozo de madera se hubiese roto. El cuerpo
de Han Shuo desapareció al mismo tiempo que gritaba con pánico. Unos gemidos llenos de
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dolor se escucharon poco después, provenientes de un agujero profundo que había aparecido
a sus pies repentinamente.
– ¡Jajá, maldito Bryan! ¡Finalmente caíste en mi trampa! ¡Ahora voy a torturarte hasta la
muerte! ¡Vas a pagar por la osadía de hacerte el tonto y avergonzar a una futura Archimaga
Necromántica! – La desolada expresión que Lisa había tenido una fracción de segundo atrás,
fue reemplazada por una oleada de alegría eufórica cuando vio a Han Shuo caer en la
segunda trampa que había preparado. Gritó emocionada y rápidamente salió corriendo de su
escondite para dirigirse directamente al agujero en el que Han Shuo había caído.
Lisa reía fuertemente y con orgullo mientras caminaba hacia el borde de la trampa. Luego
recogió una roca mientras provocaba a Han Shuo en voz alta, con la intención de arrojársela
ahí donde hubiese caído y vengarse así de la última humillación que había sufrido en sus
manos.
De repente, una mano aferró con fuerza el tobillo derecho de Lisa, que miró hacia abajo
asustada y sorprendida, para finalmente notar que la mano izquierda de Han Shuo estaba
sujetando el borde de la trampa, mientras su mano derecha ahora sujetaba su tobillo. Él nunca
había caído completamente en el agujero, sino que la había engañado con su grito falso.
Ahora estaba mirándola con una sonrisa malvada en el rostro.
– ¡Ven, acompáñame! – Han Shuo soltó una carcajada maliciosa y jaló el pie de Lisa con
toda la fuerza de su brazo, aprovechando su consternación. La hasta entonces tan cuidadosa y
meticulosa muchacha, cayó hacia adelante, agitando violentamente sus brazos mientras
gritaba con puro terror, antes de ser devorada por la oscuridad del agujero.
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Capítulo 19: Te Amo
Presa del pánico Lisa estiró sus manos tratando de aferrarse a algo mientras caía y por mera
coincidencia agarró el pantalón de Han Shuo por la pierna mientras se precipitaban hacia el
vacío. Inmediatamente dio un fuerte tirón, balanceando violentamente el cuerpo de Han Shuo
y haciéndolo caer en las profundidades de la trampa junto con ella.
Por suerte Han Shuo ya había comprobado rápidamente cómo era el fondo de la trampa
cuando estaba aferrado al borde. Gracias a la luz de la luna, pudo ver que no había lanzas
puntiagudas o estacas ensartadas en el suelo, sólo había unas cuantas rocas que sobresalían,
pero esas rocas, aunque no fuesen letales, todavía podían causarles una gran incomodidad si
se caía sobre ellas.
El corazón de Han Shuo estaba curiosamente calmado a pesar del sonido de los gritos de Lisa
resonando en sus orejas. No sabía si era porque había estado entrenando su Esencia Mágica,
pero recientemente, cada vez que se enfrentaba a un peligro, la primera reacción de Han
Shuo no era el pánico. En lugar de eso se ponía a pensar de inmediato en cómo resolver la
crisis en la que estaba y esta vez no fue la excepción.
La trampa había sido preparada apresuradamente y sólo tenía tres metros de profundidad,
pero durante los escasos segundos que duró la caída, Han Shuo tuvo la sorprendente
capacidad mental para pensar en varias cosas. Quizá fue porque acababa de digerir el Aura de
Batalla de Erick, pero mientras escuchaba los gritos de Lisa, hizo circular la Esencia Mágica
a una velocidad muchas veces más rápida de lo normal y aceleró sus procesos mentales.
De modo que no tuvo problemas para hacer su movimiento justo cuando los dos estaban a
punto de estrellarse violentamente contra las rocas. Asió a Lisa en el aire, sujetando a la
chica que había perdido completamente la cabeza y gritaba como loca, alrededor de la
cintura. Se dio la vuelta abrazándola para caer justo sobre las rocas en el fondo del agujero,
sacrificando el culo y su espalda en el proceso.
– Aaaah… – Han Shuo soltó un grito de dolor cuando su herida, que había sido vendada
hacía poco tiempo, se abrió de nuevo y la sangre fresca empezó a salir de forma
instantánea. Dado que habían sido el principal amortiguador del impacto, las nalgas le ardían
tremendamente.
Lisa no había sufrido demasiados daños gracias a que estaba acunada en los brazos de Han
Shuo. Al notar que había quedado indemne y escuchando los gemidos angustiados de Han
Shuo, empezó a mirar su cuerpo con la sospecha escrita en toda la cara, preguntando con
extrema sorpresa:
– ¿Por qué me salvaste? –
Los gritos angustiosos de Han Shuo se detuvieron tras la pregunta de Lisa. Su rostro
mostraba una súbita expresión de abatimiento mientras sacudía la cabeza con un suspiro
bajo:
– ¡Porque te amo! –
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Fue como si un relámpago hubiera golpeado a Lisa en cuanto escuchó esas palabras. La
joven se quedó mirando fijamente a Han Shuo sin poder hablar, completamente
conmocionada. Le tomó mucho tiempo reaccionar mientras señalaba a Han Shuo y
balbuceaba: – Tú… tú… y … yo… ¡¿qué fue lo que dijiste?! –
– He dicho que te amo, Lisa. – Han Shuo contempló a joven maga con una mirada llena de
sinceridad, habló con el tono más franco que pudo: – En verdad, te he amado durante todos
estos años y por eso nunca me ha importado sufrir cuando experimentabas conmigo. Incluso
cuando casi me atormentaste hasta la muerte con la Agonía del Alma, seguí queriéndote.
Sí, me he vuelto loco, loco de amor por ti. ¡Pero!… ¡Ay de mí! Entiendo que sólo soy un
esclavo. Siempre habrá una gran brecha entre mi estatus y el tuyo, así que sólo he podido
resignarme enterrar estos sentimientos en lo profundo de mi corazón, sin esperanza de
atreverme a pronunciarlos jamás. Mi único consuelo ha sido el de actuar como un loco con la
esperanza de tener, aunque sea un poco de tu atención. Por favor dímelo Lisa, dime si he sido
un estúpido por preferir sufrir tu odio antes que tu indiferencia. ¿Tan tonto he sido? –
“Bueno, oficialmente soy una ramera. No puedo creer lo hijo de puta que puedo ser.” Por un
lado, Han Shuo estaba proclamando en voz alta toda esa sarta de mentiras y encima lo hacía
con una expresión disfrazada de perfecta honestidad. Y por el otro lado, se maravillaba en su
interior por ser capaz de emplear unos métodos tan bajos y miserables para librarse de un
problema… al menos desde que había llegado a este mundo. No estaba seguro de si se debía
a la Magia Demoníaca o si desde un principio había sido así de malvado y solo recién
empezaba a descubrirlo luego de desprenderse de todas sus restricciones morales en este
extraño lugar.
Mientras tanto, Lisa se había quedado completamente aturdida por las palabras de Han Shuo
y se quedó mirándolo sin decir nada, como si se hubiera olvidado de cómo hablar. Solamente
logró sacudirse el estupor y levantarse apresuradamente, cuando se dio cuenta de que sus
agitadas manos estaban vagando sin rumbo sobre una franja del muslo de Han Shuo, que
estaba expuesto y desnudo. Volvió a darle un vistazo después de haberse levantado y
entonces un rubor asombroso invadió su cara por primera vez. Parecía estar más que un poco
avergonzada.
Han Shuo comenzó a bajar la cabeza para echar un vistazo. Fue entonces cuando se dio
cuenta de que Lisa le había roto los pantalones cuando aterrizaron. Aparte de sus
calzoncillos, toda la parte inferior de su cuerpo estaba completamente expuesto. Lisa había
estado acurrucada sobre su regazo desnudo.
Sacudiendo la cabeza de lado a lado de forma frenética, Liza comenzó a hablar mientras
hacía un puchero: – N… No me importa si estás diciendo la verdad o no, ¡pero no hay forma
de que tú me gustes! ¡Eres un esclavo recadero de la Escuela Necromántica! ¡Nunca podría
tener nada que ver contigo! –
– Te entiendo Lisa, sé que te mereces lo mejor. Mi único deseo es permanecer sirviendo en la
Escuela Necromántica y poder admirar tu belleza desde lejos. No tengo otras aspiraciones o
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esperanzas. Ahora que finalmente he dicho las palabras que mi corazón guardaba, creo que
puedo seguir viviendo en este mundo que es hermoso porque tú vives en él, aunque nunca
pueda estar a tu lado. – Han Shuo habló con una voz grave y una cara llena de aparente
honestidad.
– Yo… yo me voy. Podemos olvidar lo que pasó antes, no voy a seguir persiguiéndote. ¡Pero
no te atrevas a soñar despierto! ¡No eres más que un esclavo recadero, que los dos estemos
juntos es imposible! – Lisa le dio la espalda a Han Shuo y respondió apresuradamente
después de escuchar su “sincera” confesión. Inmediatamente recitó un encantamiento y
convocó a un guerrero esquelético, ordenándole que arrojara la cuerda que originalmente
había planeado usar para maniatarlo.
Han Shuo sabía la mayoría de las mujeres serían incapaces de hacerle algo malo a un
hombre, sin importar cuánto los hubiesen odiado en un principio, si creían que este tenía un
enamoramiento secreto por ellas. Y Lisa era un ejemplo textual de ese fenómeno.
Seguramente sus palabras no serían suficientes para que Han Shuo dejase de parecerle
desagradable, pero gracias a eso Lisa lo perdonaría por sus acciones pasadas. Incluso era
probable que hasta le ayudara en el futuro, sólo porque pensaba que estaba enamorado de
ella. Incluso si ella jamás se enamoraba de Han Shuo, la idea de que él la amase la afectaría,
y, por lo tanto, todas sus acciones futuras y su criterio también se verían afectados.
Viendo que Lisa estaba a punto de irse, Han Shuo le dio la espalda y se permitió sonreír
malignamente por el éxito de su retorcido plan. Luego le habló con voz baja: – Lisa, yo haría
cualquier cosa por ti. Por ejemplo, sé que te preocupa el tamaño de tu busto y he hecho todo
lo posible para encontrar una forma de que tus pechos se desarrollen. Lo que debes hacer es
beber mucha leche de papaya y hacer un montón de natación. Y cuando te duches después de
nadar, debes masajear tus senos por un rato, pero con suavidad. Dicen que hacer esto asegura
que los pechos se desarrollen plenamente. –
– ¡Maldito seas Bryan, ¿de qué diablos hablas?! ¡¿Dónde escuchaste eso?! – Lisa se mantuvo
mirando a otro lado, y soltó una respuesta despectiva mientras agarraba la cuerda. Pero,
después de una pausa, Lisa volvió a hablar: – ¿Qué es la leche de papaya? –
– Eh, cualquier leche normal bastará. ¡Dos tazas al día! – Han Shuo recordó de repente que
quizá este mundo no tuviese papayas, así que se inventó una respuesta a toda velocidad.
Lisa giró la cabeza rápidamente y le lanzó una mirada feroz, mientras decía enojada: – Ya
cállate. ¡No digas una palabra de lo que pasó hoy y no te atrevas a decirle a nadie que te
gusto o te mataré! –
Después de soltar esas palabras, emitió una orden al guerrero esquelético que la esperaba
sobre el agujero y este la levantó. Algunos sonidos de ella quejándose en voz alta viajaron
hasta el interior del hoyo poco después y luego todo volvió a ser pacífico otra vez.
Después de exhalar un suspiro Han Shuo se rio alegremente, mientras pensaba que en verdad
tenía que haberse vuelto bastante malvado para ser capaz de mentir de un modo tan perfecto
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y descarado. Pero el que Lisa se hubiese ido y renunciado vengarse era una prueba de lo
eficaz que había sido su nuevo método.
Siguió riendo mientras avanzaba y vio que la cuerda que Lisa había utilizado seguía allí. Han
Shuo tiró de ella y confirmó que el otro extremo amarrado firmemente. Con mucha alegría
comprendió que Lisa le había dejado una ayuda conveniente antes de irse, así que subió por
la cuerda y volvió a su almacén.
Una vez en su cuchitril, le ordenó al Pequeño Esqueleto que volviese a vendar las heridas de
su espalda mientras él entrenaba. Ahora sentía que la Esencia Mágica se había vuelto a
incrementar y que también se movía por su cuerpo a una mayor velocidad. Intentó
concentrarse para realizar el Hechizo de Fuego Glacial Místico que había estado practicando
y descubrió que su capacidad había progresado hasta el punto que ahora podía hacer circular
la Esencia hasta su muñeca usando el método especial. Esto le agradó mucho.
“¿Esto se deberá a que absorbí el Aura de Erick?” Han Shuo frunció el ceño en silencio
mientras recordaba lo que había ocurrido cuando asimiló el Aura de Batalla de Claude la
última vez. Empezaba a sospechar que la Esencia Mágica dentro de su cuerpo se fortalecía
cada vez que entraba en contacto con un poder externo.
“¿Por qué tendrá una forma tan peculiar de desarrollarse?” Han Shuo lo pensó durante un
buen rato, pero no fue capaz de llegar a ninguna conclusión, así que dejo de lado sus
reflexiones y en cambio empezó a meditar para entrenar su Fuerza Mental.
Mientras trataba de relajar su mente para dejarla vacía y clara, Han Shuo sintió que algo
desconocido lo perturbaba. No pudo entrar en el estado de meditación con la misma facilidad
que lo había hecho cada día, como si algo externo quisiera interrumpir su concentración y
estuviera llamándole. Era una sensación extraña y desconocida que en un principio decidió
ignorar. Fue sólo después de que sus meditaciones fueran interrumpidas unas cuantas veces,
que comenzó a prestar atención a este fenómeno.
Cuando Han Shuo calmó su mente y comenzó a enfocar sus sentidos, sintió rápidamente que
la fuente del poder que lo perturbaba estaba debajo de su cama. Lo único que vino a su mente
era el morral que había pertenecido al difunto Dylan.
Después de pensarlo un momento buscó la bolsa y extrajo la extraña caja de color verde
oscuro. De inmediato sintió la energía siniestra y fría que emanaba de su interior. Han Shuo
se estremeció involuntariamente y comenzó a inspeccionar la cajita con mucho cuidado.
Ahora estaba seguro de que el contenido de la caja era la razón por la que no podía meditar.
Hasta el día de hoy no se había atrevido a abrirla para ver lo que había en su interior.
Tampoco es que le hubiese interesado mucho el contenido, pero ahora no tenía más remedio
que intentar descubrir lo que era, si quería meditar de nuevo con éxito.
Cogió la llave verde y la insertó en la hendidura de la caja de jade. Cuando trató de girar la
llave sintió que algo se lo impedía y una expresión de desconcierto apareció en su rostro
después de intentar abrir la cerradura varias veces girando la llave hacia atrás y hacia delante.
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“Muy extraño. La llave no puede abrirla” Han Shuo se sorprendió y su desconcierto siguió
incrementándose. Se esforzó en recordar los detalles de lo que había pasado el día que
encontró la caja, y se le ocurrió una idea. Concentró su Fuerza Mental, enfocándola
lentamente en la cerradura de la caja.
De repente, un chorro de energía siniestra emanó desde el interior y se introdujo en
directamente en su mente, lastimándolo gravemente. Han Shuo concentró su Fuerza Mental
como nunca antes lo había hecho para luchar contra el dolor. Incluso la Esencia Mágica
dentro de su cuerpo se puso a circular a una enorme velocidad, más rápido que nunca.
Luchando contra la invasión mental de la siniestra energía de la caja, Han Shuo volvió a
intentar girar la llave con fuerza. Para su sorpresa la cerradura finalmente cedió dando un
chasquido audible, mientras la tapa se abría de un golpe, revelando el contenido en su
interior.
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Capítulo 20: No Toques el Culo de la Maestra
Una oleada gélida de energía maligna se derramó al exterior en el momento que la misteriosa
cajita se abrió. La temperatura del almacén descendió rápidamente, provocando que Han
Shuo volviera a estremecerse involuntariamente, pero se sobrepuso rápidamente y enfocó su
concentración en el contenido.
Era una esfera de color verde. Su superficie estaba tan pulida como la de una esmeralda y era
la fuente del sutil resplandor en el que había reparado en un principio. En el interior de la
esfera podía distinguir un punto rojo, como una gota de sangre turbia, que oscilaba al azar
por debajo de su superficie.
Repentinamente un fuerte dolor atacó su mente y Han Shuo sintió que toda su Fuerza Mental
estaba siendo drenada hacia la esfera con enorme velocidad. La sensación era similar a
cuando usaba la magia necromántica en exceso. En el instante que su Fuerza Mental hizo
contacto con la superficie de la esfera, esta brilló con una intensidad mayor y el punto rojo de
color sangre en su interior comenzó a emitir un pequeño rayo de luz roja.
¡Dolor! Era como si una daga sumamente afilada se estuviese enterrando en el cerebro de
Han Shuo. A medida que era privado de su Fuerza Mental su cabeza se sentía como un
infierno. Nunca había experimentado una agonía tan cruel en todos sus años de vida.
En medio de este sufrimiento extremo, Han Shuo tendría que haberse desmayado, pero
contra toda lógica sentía que su mente era más clara y lúcida de lo que nunca había
sido. Incluso le parecía ser más consciente que nunca, lo que exacerbaba y amplificaba
infinitamente la agonía que estaba sufriendo.
Agarrándose la cabeza con ambas manos, Han Shuo era como una bestia salvaje que, aún
viva, estuviese siendo cortada lentamente por mil, o más bien, un millón de cuchillos. Soltó
un rugido rasposo y bajo que no sonaba como algo emitido por una voz humana. Su Fuerza
Mental continuó fluyendo lentamente hacia la terrible esfera, junto con el sufrimiento
inhumano que le causaba.
En este momento, los tendones en su frente, cuello y los brazos expuestos de Han Shuo se
destacaban sobre su piel como múltiples gusanos que se retorcían en su cuerpo. Sus músculos
comenzaron a hincharse por la tensión, como si estuviesen a punto de estallar.
Pero justo cuando sentía que su Fuerza Mental iba a ser completamente drenada, la Esencia
Mágica dentro de su cuerpo fluyó velozmente desde su cuello hasta su cerebro. En el instante
en que la Esencia ingresó a su corteza cerebral, el intenso dolor que ya le parecía imposible
de soportar se incrementó todavía más, como si su cráneo estuviese siendo cortado varias
veces por una pesada hacha y la agonía de su alma alcanzó su límite.
Pero al mismo tiempo, toda la Fuerza Mental que había sido drenada por la esfera pareció
regresar de golpe, estrellándose en su cabeza al igual que una enorme ola rompe sobre la
orilla del mar, ahogándolo por un instante. Finalmente, no pudo soportarlo más y se
desmayó.
110
Cuando recuperó el sentido, sintió que su cuerpo estaba tan cansado como si hubiese corrido
unos mil kilómetros, pero su cerebro parecía anormalmente despierto. Cuando sus ojos
volvieron a enfocarse, echó un vistazo a su alrededor y descubrió que incluso la textura de la
puerta de madera frente a él le parecía extremadamente definida.
Soltó un suave – ¡¿Eh?! – mientras examinaba los cambios que le habían ocurrido. La última
vez que se había sentido de esta manera fue cuando adquirió por primera vez su Fuerza
Mental después de una serie de coincidencias. En ese momento también había experimentado
una enorme intensificación de sus sentidos, así que se apresuró a concentrar su Fuerza
Mental una vez más para comprobar su poder mágico… y una alegría exuberante lo inundó
inmediatamente.
“¡Mis sospechas eran acertadas! ¡En verdad el dicho -lo que no te mata te hace más fuerte-
se me aplica perfectamente! ¡He logrado sobrevivir a esa enorme cantidad de dolor y me he
beneficiado superlativamente de este desastre, aunque aún no sé cómo!”
Podía sentir que su Fuerza Mental se había incrementado enormemente, y de un golpe había
obtenido más poder del que había desarrollado entrenando todos estos meses.
Estos sucesos inexplicables habían ocurrido de verdad y ahora Han Shuo estaba sorprendido
más allá de todo lo que creyó posible. Entonces su mirada volvió a caer sobre la esfera verde
oscura.
El débil resplandor de su superficie parecía haberse atenuado un poco, pero la gota de color
rojo en su interior vibraba más que nunca. Han Shuo frunció el ceño mientras retrocedía a
unos cuantos metros de distancia, antes de sentirse seguro para volver a examinar
cuidadosamente la esfera verde. Repentinamente sintió que este objeto era muy similar a algo
que le resultaba familiar. Después de unos momentos de reflexión comenzó a asustarse, pero
volvió a inspeccionar la esfera de cerca y confirmó que era muy parecida a un globo ocular,
de hecho, cuanto más la miraba, más le parecía que estaba en lo cierto.
El punto rojo dentro de la esfera parecía ser un ojo que observaba a Han Shuo desde abajo,
dándole un sentimiento excesivamente escalofriante. Esto lo hizo estremecerse y se apresuró
a cerrar la caja sintiendo que tenía todo el cuero cabelludo erizado. Un fuerte chasquido
resonó cuando la tapa quedó sellada de nuevo y la llave, que había quedado atrapada en la
cerradura, salió automáticamente.
Han Shuo sacudió la cabeza mientras desterraba de su cabeza la horripilante asociación que
había hecho entre la esfera y un ojo sanguinolento. Cuanto más examinaba el asunto, más
pensaba que había demasiadas cosas extrañas en esa esfera. Si no hubiera sido por la Esencia
Mágica, toda su Fuerza Mental habría sido drenada por la esfera y su mente se habría
quebrado irremediablemente por el dolor indescriptible hasta volverlo loco o se habría
convertido en un idiota.
Pero cuando la Esencia Mágica forzó el camino hacia su cerebro, toda la Fuerza Mental que
había perdido regresó de vuelta, como lo haría un río cuyo cauce hubiese sido invertido
milagrosamente e incluso había mejorado e incrementado por mucho su poder. Todo esto
111
aumentaba las dudas que Han Shuo sentía sobre la esfera. Ya había sospechado vagamente
que el objeto de la caja no podía ser de una naturaleza ordinaria, de lo contrario Duke no
habría asesinado a Dylan para obtenerlo, pero sus características superaban por mucho todas
sus expectativas iníciales.
En cuanto al objeto en cuestión, Han Shuo no podía imaginar cuál sería su propósito, pero
considerando que la esfera estuvo a punto de dejarlo descerebrado, tenía un poco de miedo
por descubrir la respuesta. Guardó de nuevo la caja debajo de su cama con la firme intención
de no seguir experimentando con eso hasta no haber descubierto que era exactamente y para
que servía.
***
Al día siguiente.
Han Shuo se despertó sintiendo que su cuerpo estaba en una mejor condición que el día
anterior. Con un vistazo distinguió a Carey y a Borg a lo lejos, que estaban ocupados
limpiando las estatuas que flanqueaban el camino a las clases. Parecían haberse despertado
mucho de lo acostumbrado, porque seguían bostezando incluso a esta hora del día.
Carey y Borg lo saludaron ansiosamente y mostraron sonrisas nerviosas cuando vieron que
Han Shuo se acercaba a la distancia, lo que le recordó que todavía tenía que hablar con la
Maestra Fanny sobre ese asunto.
Después de tomar su desayuno y escuchar otra de las clases del Maestro Gene sobre los
fundamentos de la magia mientras recorría los pasillos entre las aulas de necromancia, Han
Shuo caminó directamente hacia los campos de entrenamiento.
– Bryan, Fitch está en las salas de entrenamiento preguntándole a la Maestra Fanny algunas
cosas sobre la magia. ¡Por favor, habla con ella pronto o los dos estamos realmente jodidos!
– Han Shuo se topó con Carey y Borg en la puerta, los dos acababan de limpiar las salas de
entrenamiento y se pusieron a suplicarle tan pronto como lo vieron.
Fitch le tenía mala sangre al Maestro Gene, por no mencionar que ya había alcanzado el
rango de Mago Licenciado, así que no tenía ninguna necesidad de seguir escuchando las
lecciones sobre los aspectos fundamentales de la magia. Han Shuo no quería encontrarse con
él, pero se dijo a si mismo que más la valía ocuparse del rápidamente, así que asintió con la
cabeza mientras decía perezosamente: – Muy bien, iré a buscar a la Maestra Fanny ahora
mismo. –
En la sala de entrenamiento, Fitch se mantenía a un costado mientras miraba a la Maestra
Fanny, completamente embelesado. Una mezcla de amor, deseo y un destello de avaricia
podían apreciarse en su mirada. Sus ojos recorrían constantemente el hermoso cuerpo de
Fanny y ni siquiera notó la llegada de Han Shuo.
– Fitch, presta mucha atención a esto. Incluso con mis ojos cerrados, puedo ordenarle a las
Criaturas Oscuras que encuentren el objetivo correcto usando únicamente mi memoria. – Los
ojos de Fanny estaban vendados, mientras unos zombis superaban varios obstáculos y usaban
112
sus garrotes para lanzar duros golpes sobre unos blancos de madera. Todo mientras seguía
hablando.
Aparentemente la maestra intentaba enseñarle a Fitch una técnica avanzada para controlar a
las Criaturas Oscuras y estaba tan concentrada en su demostración que no había notado que
su alumno no le estaba prestando ni la más mínima atención a lo que le decía. Toda la
concentración del muchacho estaba fija en las hermosas curvas del cuerpo de la profesora.
Viendo como Fitch ignoraba por completo las explicaciones de Fanny y en su lugar
aprovechaba que la maestra no podía verlo para mirarla como a un trozo de carne
especialmente apetecible, Han Shuo comenzó a pensar para sí mismo: “Creo que esto
resuelve el misterio del porqué este idiota nunca ha logrado pasar las pruebas para alcanzar
el rango de Adepto a pesar de haberlo intentado tantas veces.”
A juzgar por la situación, Fitch solo estaba usando las tutorías adicionales como una excusa
para estar solas con Fanny.
Han Shuo comenzó a acercarse, pero noto al avanzar que había bastantes obstáculos en el
entorno, así que empezó a moverse cuidadosamente para evitarlos.
Justo cuando estaba a punto de llegar junto a ellos, Fitch salió repentinamente de su estúpido
embelesamiento y giró ligeramente la cabeza. Cuando vio que era Han Shuo el que se
acercaba, un destello de disgusto apareció en los ojos del joven mago, quién rápidamente
recitó un rápido conjuro mientras hacía un movimiento con su báculo.
Repentinamente algunos de los obstáculos en el suelo parecieron cobrar vida cuando unos
huesos rotos y deteriorados salieron disparados hacia el trasero de Han Shuo. Al mismo
tiempo se materializaron unas cuerdas que se unieron a los huesos y se abalanzaron sobre él
como un grupo de serpientes.
Después de la dolorosa experiencia de la noche anterior Han Shuo sentía el cuerpo un poco
débil físicamente. Sus instintos de evasión al peligro también estaban un poco atolondrados,
así que no pudo evitar tropezar cuando una de las cuerdas se enredó en sus piernas y se
desplomó en dirección hacia Fitch y Fanny.
En ese momento, la Maestra todavía estaba concentraba en enfocar su Fuerza Mental para
dirigir los ataques de sus Criaturas Oscuras mientras resumía didácticamente sus
acciones. Aunque sus oídos captaron algunos sonidos, no les prestó atención.
Viendo que estaba a punto de caerse sobre Fitch y Fanny, Han Shuo buscó rápidamente una
forma de estabilizarse y su corazón estaba tranquilo, pero en este momento percibió como
Fitch sonreía con frialdad mientras levantaba levemente su cetro y se preparaba para dejarlo
caer con fuerza en el lugar exacto donde estaba por caer. Era obvio que el muchacho le tenía
muy mala fe.
Empujado por el pánico, Han Shuo retorció con fuerza su cuerpo hacia la izquierda en medio
del aire, tratando de evitar el ataque de Fitch. Entonces notó que ahora estaba cayendo en
dirección hacia Fanny, pero en ese momento los resultados de su entrenamiento diario
113
rindieron fruto y Han Shuo logro detenerse en el aire milagrosamente después de meter la
cintura y empujar hacia afuera con el estómago.
Sin embargo, a pesar de su sobrehumana capacidad de reacción no pudo detener su brazo
derecho a tiempo y la palma de su mano aterrizó limpiamente en el bien redondeado culo de
Fanny. El éxtasis de sus flexibles, tiernas y bien contorneadas nalgas fue transmitido
inmediatamente al cerebro de Han Shuo a través del punto de contacto.
Por una desafortunada e involuntaria coincidencia, Han Shuo en realidad llegó a darle un
ligero pellizco antes de darse cuenta de lo que estaba haciendo y forzarse a retroceder de
forma violenta. Comprendía a la perfección que acaba de cometer una locura y estaba muy
asustado. No podía dejar de maldecirse a sí mismo, pensando que Fanny jamás se lo
perdonaría. “¡No puede ser! ¡¿Cómo pude ser tan imbécil?! ¡¿Por qué diablos le habré
apretado la nalga?!… Aunque se sintió maravilloso. ¡Pero, no! ¡Digo! ¡¿Por qué?!”
Alejándose prácticamente al vuelo, Han Shuo miró a Fitch, quien le devolvió la mirada con
unos ojos que parecían escupir fuego mientras temblaba de rabia. Era como si Han Shuo
hubiera cometido el más terrible de los crímenes, casi como si hubiese asesinado a toda su
familia. Fanny también gritó con pánico e inmediatamente se arrancó el paño negro que
cubría sus ojos.
“Ella nunca me va a perdonar por esto. Mierda, mierda y recontra mierda” Pensó Han
Shuo.
¡PLAP! ¡PLAP!
Dos bofetadas tronaron en un instante.
Fitch había estado mirando Han Shuo con la mayor de las furias, cuando de forma repentina
un par de dolorosas impresiones rojas con la forma de una mano humana aparecieron en su
cara. Fanny estaba increíblemente furiosa y miraba fijamente a Fitch con una clara intención
asesina. Sus hermosos y encumbrados senos se agitaron levemente cuando gritó con fiereza:
– ¡Maldito seas Fitch! ¡¿Cómo te atreves a aprovecharte de mí y tratar de violarme?! –
114
Capítulo 21: ¡Le Juro Que No Fui Yo!
– ¡Yo, no lo hice! ¡Fue Bryan! – Fitch estaba horrorizado e intentó proclamar su inocencia
desesperadamente.
“¡PLAP! ¡PLAP!”
Otras dos bofetadas resonaron en la habitación y las mejillas de Fitch comenzaron a
inflamarse bastante. Fanny lo miraba fijamente con una furia elevadísima mientras le
increpaba: – ¡¿Cómo te atreves a inventar esa excusa?! ¡Bryan es una persona tímida y
honesta! ¿Quieres que crea que él cometió un acto tan desagradable? ¡Tienes haber sido tú! –
En lo profundo de su alma “Bryan” no sabía se reírse o llorar de alegría por este desarrollo,
pero definitivamente se regodeaba de lo lindo. Exteriormente, sin embargo, se apresuró a
ponerse una máscara de perfecta inocencia sobre su rostro mientras contemplaba la discusión
entre Fanny y Fitch. En cuanto mencionaron su nombre sonrió con suavidad y dijo: – ¿Qué
pasa? –
– ¡Maestra Fanny, en realidad no fui yo! – Fitch aferraba sus mejillas y protestaba en voz
alta, de un momento a otro se había trasformado en el hombre más despreciado del mundo.
– ¡Suficiente con tus mentiras! ¡Lárgate de aquí! ¡Ahora! – El rostro de Fanny tenía tal
expresión que parecía capaz de agriar la leche fresca. Si las miradas matasen… (NT:
Originalmente aquí iba un refrán chino que se refiere a la mejoría una persona, pero no
es muy claro. “Fanny llevaba una expresión de exasperación que parecía que el hierro no
mejoraría y se convertía en acero”)
El rostro de Fitch ya estaba dolorido y se dio cuenta de que la maestra estaba lista para
estallar de rabia en cualquier momento. Sabía que a estas alturas cualquier explicación que
intentara darle sería como echarle más leña al fuego y temía que volviera a atacarle si
continuaba enfadándola. Sonrió con amargura y asintió con la cabeza, luego abandonó los
campos de entrenamiento con una cara llena de abatimiento.
Eso sí, cuando pasó junto a Bryan se detuvo un instante para mirar con odio a Han Shuo
apretando fuertemente los dientes y murmuró: – ¡Bastardo! –
Han Shuo pretendió ser totalmente inconsciente del odio de Fitch e incluso le sonrió con
sincera inocencia, en un gesto amistoso y amable… Mientras decía con tono de idiota: –
¿Eh? ¿Cómo es que de repente engordaste? –
Fitch enfureció y apartó con resentimiento su cara inflamada después de lanzarle una última
mirada cargada de odio visceral. Rápidamente evitó los obstáculos en su camino y
desapareció por la puerta en un abrir y cerrar de ojos.
– Bryan, ¿qué estás haciendo aquí? – La ira de la maestra Fanny se calmó tan pronto como
Fitch se perdió de vista y por primera vez prestó atención a Han Shuo.
115
– Limpieza. – Han Shuo se dirigió a un rincón del campo de entrenamiento y empezó a hacer
el mantenimiento, barriendo un poco la zona para que la usara una nueva ronda de
estudiantes de necromancia.
– Ya veo. Oh, ¿cómo está tu espalda? Cuando tus lesiones hayan sanado, quiero ver de cerca
lo que está pasando contigo. Es increíble que una Agonía del Alma te haya permitido ganar
Fuerza Mental. – Fanny miraba a Han Shuo con mucha afabilidad, conversando
tranquilamente con él y ayudándole a limpiar los obstáculos en el suelo sin ninguna actitud
soberbia.
– Me siento mucho mejor, gracias a usted maestra… ¡Oh, es verdad! Maestra Fanny ¿Podría
no decirle a las autoridades de la escuela sobre lo que ocurrió anoche? – Han Shuo barría
distraídamente los huesos rotos junto con el polvo del suelo y en cuanto tuvo una
oportunidad, olfateó rápidamente su mano derecha con la que había tocado el trasero de
Fanny.
Su sentido del olfato altamente desarrollado percibió una débil y delicada fragancia
emanando de sus dedos, lo que hizo que su corazón se zarandeara. Sus ojos inmediatamente
se fijaron en esas posaderas maravillosas, que no estaban demasiado lejos. En ese momento
la espalda de la exuberante maestra se arqueó ligeramente cuando se inclinó para despejar los
obstáculos, acentuando aún más las fascinantes curvas de sus caderas. Era como si
desbordara un tentador poder cautivante.
Fanny se había sorprendido un poco al oír la petición de Han Shuo y rápidamente enderezó
su esbelto cuerpo. Se volvió para mirarlo directamente y pregunto asombrada: – ¿Por
qué?… Hmm, Bryan no te estás concentrando, estás pisando la escoba. –
No había esperado que Fanny se volviera tan bruscamente. Luchando con su conciencia
culpable Han Shuo se apresuró a mover el pie de la escoba, después reconstruyó su sonrisa
de idiota mientras explicaba: – Carey y Borg son gente buena en el fondo. Si les cuentas a las
autoridades de la escuela lo que pasó, serán despedidos. Entonces la vida se volverá muy
difícil para sus familias, que dejarán de recibir su dinero. –
Fanny lo miró con asombro y alzó ligeramente una de sus delicadas cejas. Después de un
momento sonrió con ternura: – Eres un chico muy amable, Bryan. Es admirable que abogues
por ellos aún después de que fueran tan crueles contigo. De acuerdo, lo olvidaré, ya que
incluso tú, la víctima, lo suplica. Diles que se librarán del castigo, pero sólo esta
vez. Después de todo tú serás mi principal sujeto de estudio en mis experimentos futuros,
¡Así que recuerda decírmelo si alguien te molesta en el futuro! –
“¡Amable!” En su interior, Han Shuo se quedó un instante sin palabras. “Querida Fanny, eres
muy buena persona, pero eres pésima juzgando el carácter de otros. ¡Claro que estoy siendo
“amable” con Carey y Borg, de otro modo no tendría forma de chantajearlos para que
hagan mi trabajo! Además, si el par de idiotas es despedido toda su cuota de
responsabilidades caería sobre mis hombros y los de Jack. Y, por cierto, ¿acaso no hay
nadie quien le importe una mierda lo que le pasaría a mi estimado amigo?”
116
Mientras Han Shuo se perdía un poco en medio de reflexiones aleatorias, Fanny lo miró con
algo de suspicacia y volvió a hablar: – Bryan, no creo que estés tan loco. De otro modo,
¿cómo podrías argumentar como hace un momento? –
Tomado con la guardia baja, el corazón de Han Shuo casi se le sale por la
garganta. Apresuradamente se rascó la cabeza y respondió con un poco de vergüenza: – Eh, a
veces siento que mi mente se vuelve nebulosa. ¡No sé lo que hago en esos momentos! –
– Ya veo. Parece que hay algunos efectos secundarios negativos de la Agonía del Alma en tu
cuerpo. Hmm, no te preocupes. Te haré una inspección minuciosa cuando tu espalda termine
de sanar. Voy a curar definitivamente todas tus enfermedades extrañas. Ya casi es hora de
que supervise a los estudiantes de la siguiente ronda de experimentos, así que voy a regresar
a prepararme. ¡Puedes limpiar el resto! – Fanny recitó un encantamiento después de hablar
con Han Shuo, enviando a los guerreros zombis que aún permanecían en el campo de
entrenamiento de vuelta al inframundo y luego se fue a toda prisa.
Poco después de que quedarse solo, Han Shuo tiró su escoba al suelo y se fue a buscar a
Carey y Borg. En cuanto los vio, su expresión cambio por completo por una llena de frialdad
mientras les hablaba autoritariamente: – Pueden dejar de preocuparse, ya me ocupé de su
problema. ¡Ahora vayan a limpiar el campo de entrenamiento para la siguiente ronda de
estudiantes! –
Felizmente asombrados, Carey y Borg se fueron corriendo, ya despreocupados, sujetando
trapeadores y escobas. Hasta parecían encantados de limpiar como Han Shuo les había
ordenado e incluso le dieron una ronda de palabras de gratitud.
Han Shuo ya no tenía más cosas urgentes que hacer, así que volvió a pensar en los eventos de
la noche anterior y en un modo de resolver el misterio de la misteriosa esfera. Pero no podía
consultar con nadie al respecto sin despertar sospechas, así que decidió dirigirse directamente
a la Biblioteca de la Facultad Oscura.
Cada una de las facultades de la Academia Babilonia de Artes Mágicas y Militares tenía su
propia biblioteca principal. La gama temática contenida en los libros de la Facultad de Magia
Oscura era extremadamente diversa y representaba el compendio de toda la experiencia,
conocimientos y sabiduría obtenida con el esfuerzo colectivo de todas las escuelas y
disciplinas de la Facultad. Hablando en términos generales, las bibliotecas no estaban
abiertas al público y existían estrictas normas sobre el acceso a los estudiantes de otras
facultades.
Usando los deberes de limpieza de Jack como excusa para ingresar, Han Shuo se presentó en
la biblioteca de la Facultad Oscura con un cepillo en la mano.
El gordito Jack estaba acomodando unos libros, cuando vio con sorpresa que Han Shuo se le
acercaba y le preguntó en voz baja: – Bryan, ¿qué estás haciendo aquí? ¿No se supone que
tendrías que estar limpiando el campo de entrenamiento en este momento? –
117
– Jejé, no te preocupes mi muy estimado amigo. Ahora mismo los idiotas de Carey y Borg lo
están limpiando por mí, de hecho, a partir de ahora ellos se encargarán de limpiarlo por mí
todos los días. Pero ya no hablemos de eso. ¡Estoy aquí por un asunto importante! – Han
Shuo sonrió y recogió un libro al azar de una forma relajada. Miró la cubierta y lo devolvió al
darse cuenta de que se trataba de un libro sobre fundamentos básicos de la magia oscura.
– ¿Carey y Borg están limpiando el campo de entrenamiento por ti?… ¡¿Cómo es eso
posible?! Eh, ¿es porque se quedaron asustados después de la paliza que les diste? – El
gordito Jack mostraba una expresión de incredulidad, pero luego recordó la actuación de su
amigo el día anterior y lo miró con un poco de miedo. -Oh, Bryan, ¿qué te pasó
ayer? ¡Parecías una persona diferente! Somos amigos desde hace mucho, ¡pero ayer incluso
yo tenía miedo de ti! –
Han Shuo rio suavemente mientras ponía una mano en el hombro de Jack: – Mi estimado
amigo, tú no tienes nada de qué preocuparte. Jamás te golpearía en serio. Mi rabia
únicamente la reservo para ciertas personas específicas. Y si alguien quiere complicarme la
vida, pues en retribución yo también complicaré la suya. Pero cambiemos de tema, dime algo
¿sabes en donde están los libros sobre objetos mágicos de magia negra? –
– Mm, en la segunda estantería de la parte de atrás. ¿Por qué lo preguntas? – Jack señaló
detrás de Han Shuo y preguntó confundido.
– Por nada especial, amigo mío. ¿Te importa si te ayudo a limpiar? – Han Shuo sonrió y
caminó hacia la estantería de referencias de artículos mágicos.
– ¡Pero Bryan, ya he sacado el polvo de esa estantería! –
– ¡Pues se lo quitaré por segunda vez! –
Cuando llegó a la estantería en cuestión, Han Shuo revisó la última fila y empezó a leer uno
de los libros, al mismo tiempo que arrojaba su cepillo descuidadamente a un costado.
Cuando había examinado la caja de jade la noche anterior, la Fuerza Mental de Han Shuo fue
drenada hacia la esfera. Aunque dolió como en el infierno, esto también le permitió
reconocer vagamente las corrientes mágicas que había en su interior. Ahora él ya no era un
completo ignorante en cuanto a conocimientos arcanos y sabía naturalmente que eso era una
característica de los “Objetos Mágicos” o sea un artefacto desarrollado por alguien para
servir como catalizador a los magos. Por eso tuvo la idea de buscar el origen de la esfera
dentro de la biblioteca.
Desafortunadamente, después de revisar rápidamente la mayoría de los libros en el estante,
Han Shuo se dio cuenta de que estos sólo contenían descripciones simples de báculos
mágicos genéricos, túnicas y joyas. No había nada sobre lo que quería saber.
Así que se puso a limpiar la estantería con un poco de abatimiento y resignación, pues ya no
esperaba encontrar ninguna respuesta a sus interrogantes. Luego se trasladó a las estanterías
con libros sobre Necromancia.
118
Puesto que ya había entrado a la biblioteca, no podía salir con las manos vacías. “Al menos
debería traerme un libro para progresar con mis estudios”, pensó Han Shuo mientras
empezaba a examinar las estanterías. Todo indicaba que los libros colocados en la parte
superior contenían registros de magia de nivel avanzado y sabía no podría entenderlos
aunque se los llevase, así que ni siquiera les prestó atención. En cambio, sí revisó el material
de los estantes inferiores.
Un libro titulado “La Descripción de las Criaturas Oscuras” llamó su atención. Pasó unas
pocas páginas y descubrió que trataba de los métodos para invocar criaturas oscuras.
Feliz por el hallazgo, Han Shuo inmediatamente se fue a buscar a su amigo, agitando el libro
en su mano mientras le decía: – Jack, voy a tomar prestado este libro para estudiarlo un
poco. Por favor, cúbreme para que nadie lo note. –
No esperó a que le respondiera y alegremente escondió el libro bajo su ropa. Luego agarró el
cepillo que había tirado antes y salió de la biblioteca.
119
Capítulo 22: Ganando un Poco de Dinero Extra
El tiempo pasó volando y antes de que se diera cuenta había trascurrido medio mes en un
abrir y cerrar de ojos.
Esta quincena fue uno de los períodos de tiempo más relajantes que Han Shuo había
tenido. Las tareas de limpieza que originalmente tenía que hacer habían sido
“generosamente” asumidas por Borg y Carey. Y, como creía que su espalda seguía muy
lesionada, Fanny tampoco vino a buscarlo para realizar más investigaciones.
Luego Jack le contó que Fitch se había ido de la escuela una vez más para intentar aprobar
los exámenes clasificatorios y alcanzar el rango de Mago Adepto. Por lo tanto, este enemigo
potencial no era una amenaza de momento.
Después de la descarada confesión de amor que le había inventado a Lisa, la actitud de la
muchacha hacia Han Shuo había cambiado drásticamente. No solamente dejó de
atormentarlo, sino que incluso lo defendía a menudo, prohibiendo a otros estudiantes que
practicaran sus magias necrománticas en él.
Dada la situación, aparte de comer, dormir, beber y bañarse, Han Shuo pasaba todo el resto
de su tiempo libre practicando magia y estudiando “Los Fundamentes de la Necromancia” y
“Las Descripciones de Criaturas Oscuras”.
Para ser honesto, las lesiones de su espalda habían sanado hacía mucho tiempo gracias al
entrenamiento en magia demoníaca y el desarrollo de su Esencia Mágica. Ya ni siquiera le
quedaba una cicatriz.
Actualmente había crecido otros dos centímetros y ahora medía un metro setenta. El
entrenamiento constante, junto con una mejor alimentación gracias al aumento de sus
raciones, habían logrado que su anteriormente desnutrido y débil-cuerpo-mas-allá-de-todo-
lo-creíble comenzase a fortalecerse poco a poco. Incluso había empezado a desarrollar
músculos bien formados en su pecho y brazos.
Así, y sin que nadie se diera cuenta, el cuerpo y el poder de Han Shuo fueron aumentando
lentamente. También había progresado hasta un punto crucial en su entrenamiento para el
“Hechizo de Fuego Glacial Místico”. Después de mucha práctica finalmente había
conseguido que su Esencia Mágica circulase de la forma especial por sus circuitos mágicos,
tal y como recordaba en las memorias del viejo maligno, y lo había llevado hasta las palmas
de sus manos.
Cada vez que iniciaba el hechizo y circulaba la Esencia, podía sentir como el centro de sus
manos se volvía increíblemente helado y caliente de forma intercalada. Entonces la superficie
de su piel se teñía de un débil resplandor púrpura o rojo, causando que el centro de sus
palmas exhibiera un extraño espectáculo multicolor.
Mientras tanto, Han Shuo no se atrevió a hacer nada precipitado con la extraña caja de jade
oculta debajo de su cama. Tenía miedo de que la dolorosa situación de la última vez se
repitiera si volvía a manipularla y por el momento no estaba dispuesto a correr nuevamente
120
ese tipo de riesgos sin tener antes una idea más clara de qué cosa era la esfera verde y cuál
era su propósito.
Gracias al estudio de “Las Descripciones de las Criaturas Oscuras” durante las últimas dos
semanas obtuvo una comprensión mucho más clara de los métodos para invocar a criaturas
específicas. También entendió cómo comunicarse con ellas y cómo devolverlas al
inframundo.
Sin embargo, no se atrevía a intentarlo, a pesar de que el método junto con el encantamiento,
estaba claramente explicado en el libro y Han Shuo creía que con su nivel actual de Fuerza
Mental era perfectamente capaz de lograrlo. El motivo principal era que no estaba seguro de
poder volver a convocar al Pequeño Esqueleto si lo enviaba de vuelta.
Y es que el Pequeño Esqueleto con siete púas óseas era el resultado del minucioso método de
refinamiento de tesoros demoníacos que había utilizado. No sólo era superior en todos los
aspectos a los esqueletos ordinarios, sino que tenía una aterradora inmunidad a la magia de la
luz.
Durante todo este tiempo había pasado sus días y noches con esta criatura, que no había
dejado de ayudarle en todo lo que le pedía. Ahora se sentía unido a él y le preocupaba
perderlo para siempre si no lograba convocarlo nuevamente.
Debido a esto, Han Shuo dudaba en intentar nuevos hechizos a pesar de sentir que era capaz
de hacerlos. También prefería que el Pequeño Esqueleto viviera bajo su cama, manteniéndolo
en la misma dimensión incluso cuando eso significaba correr el riesgo de ser descubierto por
otros.
Ahora mismo el Pequeño Esqueleto negro estaba tumbado perezosamente en el mismo cubo
de madera, con sus relucientes huesos tan negros como la tinta envueltos en una débil
neblina. En las últimas dos semanas Han Shuo había continuado usando la Matriz Mágica de
Concentración Oscura para proveerlo de Esencia Mágica.
Gracias al continuo refinamiento, el cuerpo del Pequeño Esqueleto se fue haciendo cada vez
más ágil y resistente. Su daga de hueso era incluso más fuerte que los cuchillos y espadas
ordinarios. En una ocasión había experimentado con un trozo de hueso roto y descubrió que
la daga negra podía cortarlo limpiamente por la mitad como a un pedazo de mantequilla.
Al mismo tiempo que el Pequeño Esqueleto se desarrollaba, el cuerpo de Han Shuo iba
experimentando cambios importantes y misteriosos gracias a su entrenamiento en los
caminos del Reino Sólido.
El único problema era que, a pesar de todo su esfuerzo diario, todavía era incapaz de superar
este nivel del reino demoníaco. Por eso se dedicaba diariamente a repasar cuidadosamente
los recuerdos de Chu Cang Lan, añadiendo algunas de sus reflexiones sobre lo que le había
ocurrido recientemente y llegó a una conclusión: si quería perfeccionar rápidamente su
dominio del Reino Sólido… lo más efectivo y eficiente era “romperse cosas”.
121
Cada vez que había sido lastimado severamente o había sufrido lesiones graves en su cuerpo,
lograba reparar todos los daños durante la noche usando su entrenamiento mágico. Y cada
vez, después de haberse recuperado, su cuerpo se volvía más fuerte que antes, su piel y
huesos se hacían más resistentes. Era solo después de sufrir heridas y lesiones graves que su
progreso en el Reino Sólido aumentaba significativamente.
Mientras meditada en esta cuestión, Han Shuo soltó una involuntaria sonrisa irónica.
“¡Definitivamente este entrenamiento mágico fue desarrollado por un jodido masoquista!
Pero ya que he comenzado este camino, tendré que encontrar una forma de superar
rápidamente los límites del Reino Sólido. Necesito obtener mucha más fuerza y poder, y este
es el mejor método que conozco.”
Así fue como un día la delgada figura de Han Shuo se apareció en las puertas de la Facultad
de Artes Militares de la Academia Babilonia, en la sección de Combate Cuerpo a Cuerpo.
***
Después de unos días recolectando información, Han Shuo averiguó que existía un lugar
donde se preparaban Guerreros y Caballeros dentro de la Academia. Sin embargo, estos
entrenaban por separado y eran prácticamente disciplinas diferentes. Los integrantes de la
Escuela de Guerreros eran en su mayoría plebeyos que habían obtenido el capital suficiente
para pagar las costosas armas y la cuota escolar. Su entrenamiento consistía principalmente
en el desarrollo constante de su Aura de Batalla y ser inculcados con las nociones de lealtad y
obediencia a su señor. Por eso la gran Mayoría terminaban siendo Guardias, Guardaespaldas
o Legionarios del Ejercito Imperial.
Los estudiantes de la Escuela de Caballeros provenían en su mayoría de familias aristócratas,
y eran el campo de preparación para los futuros integrantes de las poderosas facciones
militares que dirigían el ejército. Estos estudiantes procedían de la élite y tenían diversos
grados de influencia dentro de sus familias. Por eso no sólo entrenaban su Aura de Batalla,
sino también las formas y protocolos de la nobleza, estrategia militar avanzada y el arte de
gobernar.
Por todos estos motivos los estudiantes de la Escuela de Caballeros tenían que aprender una
enorme variedad de conocimientos que los prepararían para desempeñarse a la altura de las
altas expectativas que su origen y alcurnia les demandaba, ya fuese dirigiendo a sus propias
familias o sirviendo al Imperio. Por supuesto, todas las familias de estos Caballeros eran
extremadamente ricas y por eso no escatimaban en gastos para mejorar su formación, tanto
intelectual como física. Una de las formas que empleaban para entrenarse era contratar a
algunos voluntarios para practicar sus técnicas de combate y artes marciales.
Unos cuantos plebeyos que se sentían poseedores de un cuerpo resistente y una razonable
habilidad para recibir golpes, aceptaban exponerse a una paliza atraídos por la posibilidad de
ganar un buen dinero y lujosas recompensas. Incluso había ocasiones en que unos cuantos
estudiantes de la Escuela de Guerreros se convertían en blancos de práctica a cambio de un
pago apropiado.
122
Sin embargo, ganar ese dinero no era una tarea fácil. Los aspirantes a Caballeros a veces
calculaban mal un golpe o incluso podían matar accidentalmente a su blanco si se
excedían. Pero como todo el asunto era mutuamente acordado por ambas partes, antes de
realizar la transacción monetaria, a nadie le importaba si los objetivos humanos eran
golpeados hasta la muerte. Después de todo, nadie los había obligado.
Han Shuo había venido aquí para convertirse en uno de estos objetivos humanos. Pero en su
caso no lo hacía por el dinero, lo que buscaba era templar su cuerpo para poder superar
finalmente los límites del Reino Sólido.
En un amplio vestíbulo se habían congregados numerosos voluntarios que intentaban ser
contratados como sacos de carne. Cada uno parecía fuerte y habilidoso, pero todos estaban
vestidos con la ropa sucia de los plebeyos más pobres. Han Shuo los examinó con atención
durante un momento y descubrió que había algunos Guerreros mezclados en la
multitud. Algunos de ellos habrían sido atraídos por la reputación de la academia y otros eran
estudiantes de la Escuela de Guerreros.
– Yo te conozco, eres ese chico recadero de los necromantes. Pero tu cuerpo no es muy fuerte
y no tienes entrenamiento para el combate. Estás invitando a la muerte, chico. ¡No sé con
cuanta urgencia necesites el dinero, pero te aconsejo que no lo busques aquí, de lo contrario
podrían matarte a golpes! – Un anciano muy delgado habló con Han Shuo mientras lo miraba
tras las puertas de la entrada del vestíbulo.
El viejo Jeff tenía unos cincuenta años y se dedicaba a lo mismo que Han Shuo: era un
recadero para la Academia. Por eso llevaba la misma ropa que todos los siervos, pero a él le
habían asignado el registro de los objetivos humanos que hacían fila ante la puerta.
Naturalmente conocía a todos los recaderos y era un hombre bastante amable, por eso estaba
preocupado por la fragilidad del cuerpo de Han Shuo y trató de disuadirlo de participar.
– Agradezco su preocupación, Señor Jeff, pero por favor regístreme. ¡Me gustaría intentarlo!
– dijo mirando al preocupado anciano con sinceridad.
– Si insistes, te inscribiré. Aaah ¿Pero crees que es dinero fácil? Que conste que te lo advertí.
¡No me culpes si luego te matan a golpes! – Viendo que Han Shuo seguía insistiendo después
de algunos intentos y que la impaciencia empezaba a asomarse en los rostros de los que le
seguían en la fila, Jeff dejó de intentar convencerlo y colocó a “Bryan” en el registro.
En cuanto ingresó a al cuarto de voluntarios recibió las miradas extrañadas de los presentes.
La mayoría de los rostros evidenciaban desdén, los pocos bondadosos mostraron expresiones
de piedad y pesar, algunos incluso trataron de convencerlo de no intentarlo.
Y es que, aunque su cuerpo se había fortalecido por el entrenamiento mágico, todavía estaba
muy lejos de tener el físico de los fornidos hombres que abundaban en la sala. Algunos
incluso poseían brazos que parecían más gruesos que sus muslos. El esclavo Bryan había
sido pura piel y huesos como un gato flaco y el actual Han Shuo solo era ligeramente más
grueso en comparación.
123
– Escucha muchacho, mejor déjalo mientras puedas, de lo contrario, seguramente te van a
matar a golpes. – En cuanto Han Shuo comenzó a adentrarse en la multitud, un joven delgado
de unos veinte años se le acercó y trató de persuadirlo.
El joven llevaba el uniforme de la Escuela de Guerreros y a pesar de que su cuerpo no
parecía tener una constitución excelente, sin duda era mucho más fuerte que la mayoría de
hombres de apariencia musculosa y que aparentaban ser peligrosos, pero que en realidad no
habían practicado artes marciales. Era la diferencia entre un aprendiz profesional y un simple
del montón.
– ¡Gracias, pero quiero intentarlo! – Han Shuo mostró una sonrisa amistosa y habló con
humildad mientras asentía con la cabeza al joven.
– Me llamo Cal y vengo a menudo a ganar algo de dinero extra. En términos de poder de
combate mi habilidad es equivalente a la de un Sargento Caballero, pero a pesar de eso hubo
ocasiones en que me lesioné con severidad. He visto a demasiados jóvenes perder la vida
simplemente porque querían ganarse unas monedas, así que espero que escuches mi
consejo. Déjalo mientras puedas, ¡de lo contrario te arrepentirás! – Cal lo miró con
sinceridad, estaba genuinamente preocupado por su vida.
Han Shuo sonrió y sacudió la cabeza: – Yo me llamo Bryan. Es un placer conocerte, Cal, y te
agradezco por tu buena intención, pero debo intentarlo. –
Cal soltó un suspiro involuntario al ver la determinación de Han Shuo, y sacudió la cabeza
sin decir nada más. Sin embargo, la mirada en sus ojos estaba cargada de compasión, como si
no tuviese la menor duda de que Han Shuo iba camino a su muerte.
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Capítulo 23: Este Chico es un Poco Fuerte
– ¡Muy bien, atención! ¡Nuestros nobles futuros Caballeros ya vienen en camino! ¡Así que
buena suerte! – Han Shuo y Cal seguían hablando cuando escucharon a Jeff gritando a viva
voz.
Más de diez estudiantes vestidos con ropajes de lujo y espadas exquisitamente forjadas
entraron por las puertas del vestíbulo en ese momento. La mayoría de ellos eran jóvenes
adolescentes, con un muy bajo porcentaje de mujeres entre sus filas.
Los recién llegados miraban a los voluntarios, evaluando su fortaleza y utilidad. Los
Guerreros en el vestíbulo fueron los primeros que llamaron su atención, pues tenían mucha
más fuerza y habilidades que una persona promedio, lo que los volvía los mejores candidatos
si querían desarrollar experiencia para un combate real. Esto también significaba que, si los
aprendices de caballeros querían contratarlos, tendrían que pagarles una cantidad muy por
encima de lo que se pagaría por un plebeyo común y corriente.
El grupo de guerreros que Cal encabezaba fue el primero en ser acaparado por los
estudiantes. Conforme iban negociando para obtener un precio aceptable, el grupo de
guerreros fue desplazándose hasta el campo de entrenamiento para empezar las prácticas. Cal
era uno de ellos, y le lanzó una última mirada piadosa a Han Shuo antes de marcharse.
Una vez que todos los Guerreros fueron contratados, les llegó el turno a los plebeyos
comunes. Y aquellos que eran musculosos y fornidos se convirtieron en los primeros en ser
seleccionados.
Algunos flexionaron sus enormes músculos, asumiendo poses esculturales que parecían gritar
“Mírenme, soy tan fuerte, mis músculos son impresionantes”. Llevaban sonrisas aduladoras
mientras miraban a los futuros caballeros, esperando ser seleccionados y recibir una
cuantiosa compensación a cambio.
El cuerpo de Han Shuo no se destacaba mucho desde un principio y ahora que se veía
rodeado de una multitud de hombres altos y fuertes, prácticamente pasaba
desapercibido. Conforme pasaba el tiempo, empezó a sentirse secretamente ansioso al ver
que el número de estudiantes que contrataban objetivos iba disminuyendo poco a poco.
Delante de él había tres hombres musculosos, que estaban posando en direcciones diferentes,
ocultándolo casi por completo. Si las cosas seguían así era muy probable que los aprendices
de caballero no pudiesen verlo. Entonces, preocupado, decidió que era momento de encontrar
una manera de destacar sobre los demás.
– ¡Disculpa, fortachón! ¿Me das permiso? – Han Shuo le dio una palmadita en la espalda a la
montaña de carne de dos metros de altura que estaba parado frente a él, y le sonrió de forma
amistosa.
La piel del “fortachón” era prácticamente de color cobre y su espalda parecía un marco
arquitectónico. Los músculos abultados ondulaban a través de sus dos metros de estatura, de
forma muy similar a los fisicoculturistas que había visto en su vida anterior.
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Cuando escuchó que le hablaban, el tipo se dio la vuelta y miró a Han Shuo con una
expresión malévola. Los músculos de sus bíceps se flexionaron abruptamente, formando una
pequeña montaña de carne. Entonces soltó una carcajada orgullosa y llena de desdén, luego
volvió la cabeza sin decir nada.
“¿Qué mierda?… ¡¿Así que te crees la gran cosa sólo por tener músculos?!” En su interior,
Han Shuo también soltó una risa despectiva y extendió la mano izquierda. Apoyó su palma
en la cintura del hombre y rápidamente lo empujó hacia adelante con fuerza.
“DON-DON-DON.”
El “fortachón” tropezó y se tambaleó tres pasos por la fuerza del empuje de Han Shuo. El
vestíbulo ya se encontraba bastante repleto debido a la presencia de tantos machos
corpulentos, así que varias personas acabaron empujadas contra su voluntad cuando el tipo se
estrelló contra ellos. De inmediato estalló el caos en toda el área alrededor de Han Shuo.
– ¡Con un demonio, Daniel! ¡¿Qué mierda te pasa?! – Las otras montañas de carne, que
habían sido golpeadas por el cuerpo del fortachón, llamado Daniel, rugieron furiosamente
mientras trataban de mantener el equilibrio.
– ¡No fui yo! ¡Fue el imbécil detrás de mí! – Daniel declaró su inocencia ante el hombre
fornido que estaba a su lado e inmediatamente se volvió hacia Han Shuo con ferocidad,
diciendo fríamente: – ¿tan poco valoras tu vida, mierdecilla? –
En ese momento, Han Shuo ya se había aprovechado de la situación para escabullirse y
ocupar una de las mejores posiciones al otro lado del vestíbulo. Al escuchar las palabras de
Daniel, se limitó a soltar una risa fría y también extendió su mano derecha, haciendo la
misma pose de fisicoculturista que Daniel acababa de hacer. Flexionó sus bíceps y puso una
cara de tipo duro, arqueando una ceja y mirando a Daniel provocativamente.
Unos cuantos estudiantes de caballeros adicionales habían llegado de repente y estaban a
punto de escoger sus blancos humanos, pero todos detuvieron repentinamente sus
negociaciones cuando notaron que algo inusual estaba pasando y empezaron a mirar el origen
del tumulto con interés.
Han Shuo había adoptado esa arrogante actitud porque había visto entrar a esta última
andanada de estudiantes. Sabía que por su físico era poco probable que alguien lo escogiese
por encima de los otros. Si trataba de llamar la atención contorneando su cuerpo y jactándose
con arrogancia, era más probable que se rieran de él en lugar de que lo escogieran.
Así pues, el método más seguro para llamar la atención era hacer una pequeña y algo tiránica
demostración de su fuerza, golpeando a alguna de las muchas montañas de carne disponibles.
Solo de esa manera sería notado por los aprendices de caballero.
Aunque la verdad… el que adoptase una actitud arrogante y provocativa con su delgado
cuerpo, seguía pareciendo bastante idiota a los ojos de los demás. Quizá si otro fortachón
como Daniel lo hubiese hecho, le habría quedado un poco intimidante, pero para el delgado
Han Shuo y su metro setenta de estatura, simplemente no funcionaba. Todos los que lo
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miraban pavonearse ante los musculosos y robustos voluntarios solo podían pensar: “¡Este
imbécil ridículo debe tener algún delirio suicida!”
– Aaah… Muy bien mierdecilla, si tanto quieres morir, ¡te mandaré al otro mundo! – Daniel
no estalló de ira inmediatamente por la provocación, en cambio parecía bastante encantado
por ello. Se rio en voz alta, levantó un brazo más grueso que el muslo de Han Shuo y se
lanzó sobre él.
A menudo estallaban peleas entre los objetivos humanos que buscaban distinguirse y atraer la
atención de un rico y poderoso estudiante caballero. Esto no era nada del otro mundo, así que
en realidad Daniel se sentía bastante feliz en vez de enojado por la temeraria provocación de
Han Shuo, que servía bien a sus planes. Ahora podía usar a este chico para demostrar su
agresividad y ferocidad enfrente de los estudiantes caballeros.
Normalmente la mayoría de la gente musculosa y colérica usualmente se caracteriza por usar
pura fuerza y poca técnica. Daniel no era la excepción que confirma la regla. El tonto ni
siquiera se puso a pensar que, si Han Shuo, con su delgada contextura, había podido
empujarlo con la suficiente fuerza para que se estrellase contra los otros voluntarios
musculosos e incluso provocar que aquellos contra los que se había estrellado se tambalearan
también… Por lógica tenía que ser mucho más peligroso de lo que aparentaba a simple vista.
Tampoco ayudó a su discernimiento que Jeff, el anciano encargado de registrar los nombres
de los voluntarios, fuese incapaz de soportar quedarse viendo como Daniel cargaba contra
Han Shuo y le gritase involuntariamente: – ¡Por los dioses Daniel, no le hagas daño! ¡Solo es
un sirviente recadero de los estudiantes! ¡No puedes lastimarlo en serio! –
– ¡Sólo mírame! – Daniel simplemente respondió sonriendo y no frenó su mano derecha,
todavía dirigiéndose hacia Han Shuo.
Unos cuantos voluntarios de buen corazón e incluso algunos de los estudiantes caballeros
más generosos le gritaron que se detuviese o se adelantaron para tratar de
contenerlo. Algunas de las estudiantes femeninas no pudieron evitar dar un grito de miedo.
Pero justo cuando el pesado brazo de Daniel estaba a punto de sujetar el cuello de Han Shuo,
el cuerpo del joven cambio de posición de forma repentina en el último segundo y el brazo de
Daniel sólo aferró el aire.
Inmediatamente después Han Shuo empezó a sonreír de forma extraña, como burlándose de
la incompetencia de Daniel. Levantó el brazo izquierdo otra vez y dobló su bíceps izquierdo
con la misma postura. Su dedo derecho apuntaba al pequeño músculo que se había
flexionado en su bíceps y señaló con la cabeza a su sorprendido contrincante. Su significado
era evidente, aunque no hubiese dicho ni una palabra, “¡¿Vez?! ¡Soy más fuerte que tú!”
– ¡Ah, este chico es bien gallito! –
– ¡Provocación, provocación absoluta! –
– ¡Jajá, resultó ser un sujeto interesante! –
127
-…-
Una corriente de exclamaciones empezó a salir de las bocas de los blancos humanos y los
estudiantes de caballeros. Los que iban a ayudarle dieron un paso atrás cuando vieron que no
había sido capturado y se quedaron viéndolo mientras hacía sus ridículas poses, aumentando
aún más el interés general. Incluso unos cuantos estudiantes, que habían estado negociando
precios con otros objetivos humanos, suspendieron temporalmente sus conversaciones y
concentraron su atención en Han Shuo.
– ¡¿Así que quieres dejarme en ridículo, mierdecilla?! ¡Ahora voy a enseñarte! – El rostro de
Daniel se había vuelto rojo brillante por la ira y parecía un toro de lidia repentinamente
embravecido. Después de todo, los caballeros que los observaban eran su fuente de ingresos.
La ira que lo consumía se veía incrementada por momentos junto con su humillación y a
juzgar por la forma en que lo miraba, lo más seguro era que se hubiera olvidado por
completo de la súplica de Jeff.
Sus ojos parecían escupir fuego por el intenso odio y sus manos se cerraron con fuerza
formando unos puños que parecían de hierro. Finalmente hizo su movimiento, ya no con la
intención de sujetarlo, sino que claramente quería lastimar gravemente el cuerpo de su rival.
Para los que lo observaban, el puñetazo de Daniel era infinitamente superior al de su intento
inicial de agarre, ya fuese en términos de velocidad o fuerza. Era un claro indicador lo
furioso que estaba esta vez y si el muchacho llegaba a recibir realmente el golpe, no iba a
quedar gravemente herido sino muerto, sin ninguna duda.
Aquellos que eran lo bastante humanitarios para escuchar la voz interna de su corazón,
comenzaron a preocuparse nuevamente por Han Shuo y volvieron a moverse para detener a
Daniel, pero ya era demasiado tarde.
Cuando vio que el ataque estaba a punto de atinarle, Han Shuo flexionó los talones y retorció
su cuerpo, esquivando el puñetazo de hierro en el último momento. Cuando Daniel golpeó el
aire, su cuerpo siguió el movimiento de su brazo y tropezó hasta avanzar una buena
distancia. Las personas en su camino, que hasta el momento se habían limitado a observar el
espectáculo, se apresuraron a alejarse de su trayectoria, temerosos de quedar envueltos en la
pelea.
Han Shuo por otra parte se lucía frente a la multitud con las piernas un poco separadas, los
brazos elevados a la altura de los hombros con los codos doblados y las manos cerradas en
puños dirigiéndolas hacia abajo, para contraer los bíceps y los antebrazos. El rastro de una
ligera sonrisa desdeñosa se asomaba por la comisura de sus labios y nuevamente había
asumido una pose provocativa de fisicoculturista.
Un gran conjunto de exclamaciones de asombro y sorpresa provenían de los espectadores.
Los estudiantes caballeros, que originalmente veían la pelea como un espectáculo interesante,
comenzaron a tomar en serio Han Shuo de forma inconsciente. Y es que la primera evasión
podría haberse explicado como una casualidad fortuita, pero haber esquivado el segundo
128
ataque de Daniel, luego de que este aumentara la velocidad, precisión y fuerza de sus puños,
ya no podía ser coincidencia o suerte.
Mientras todos los espectadores observaban admirados este desarrollo, Daniel en cambio
parecía haberse vuelto una bestia enloquecida. Sus ojos estaban inyectados en sangre, su
cuerpo salió disparado nuevamente como un huracán aterrador acompañado por un rugido
bestial. Esta vez extendió ambas manos y trató de aplastar a Han Shuo hasta volverlo pulpa.
Pero el milagro se materializó una y otra vez. Cada golpe de Daniel era evitado en el último
momento. Su rival parecía tan astuto y escurridizo como un pez en el agua y su velocidad era
también era superior. Incluso lograba darse el tiempo para ponerse a realizar todo tipo de
novedosas y extrañas poses de fisicoculturismo en cuanto Daniel tropezaba.
¡Las acciones de Han Shuo era la provocación más descarada y escandalosamente ostentosa
que se había visto nunca en ese vestíbulo!
– ¡Wow, es tan fuerte! Y esas posturas no sólo son insultantes, sino que además se inventa
una nueva cada vez, ¡nunca he visto nada parecido! – Una mujer caballera exclamó
sorprendida.
– Tengo que admitirlo. ¡Este chico es un poco fuerte! – Exclamó con sorpresa uno de los
estudiantes caballeros.
– ¡Esta vez Daniel está en un serio problema! – Exclamó uno de los musculosos voluntarios,
sin creer lo que veía.
-….-
¡El vestíbulo entero estaba alborotado!
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Capítulo 24: Un Primer Montón de Oro
– ¡Maldito seas, te voy a matar! – Daniel soltó un rugido explosivo. Estaba completamente
enloquecido y comenzó a atacar a Han Shuo con ferocidad, como si no le importara irse al
infierno con tal de llevárselo consigo. Pero su oponente era como la más resistente canoa en
medio de un furioso océano: Parecía que iba a hundirse en cualquier momento, pero de
alguna manera volvía a salir a flote completamente ileso.
A estas alturas, todos reconocían admirados la agilidad de Han Shuo y ya nadie le atribuía a
la suerte su capacidad de evasión. Aquellos que habían estado angustiados en un principio
ahora llevaban sonrisas despreocupadas e incluso el anciano Jeff cruzó los brazos y sonrió
alegremente mientras miraba.
Finalmente, Daniel se quedó sin energía y tuvo que detenerse, jadeando pesadamente. Luego
miró furioso a Han Shuo, con el sudor goteando como lluvia sobre su rostro y le espetó con
un rugido: – Mocoso, recibe uno de mis golpes si eres lo bastante hombre. ¿De qué sirve que
solo esquives? –
Daniel sólo hablaba por hablar para desahogar su ira. En ningún momento pensó que Han
Shuo aceptaría recibir un golpe, pero entonces el joven dejo de hacer sus poses de
fisicoculturismo, se volvió hacia él y le habló sonriendo: – No hay problema, pero será peor
para ti. –
Todo el mundo reevaluó sus opiniones sobre Han Shuo después de esta respuesta y la
mayoría tenía expresiones de perplejidad. El cuerpo del joven era delgado y pequeño, lo que
explicaba que fuese ágil y veloz. Pero en términos de fuerza pura, nadie creía que alguien con
una contextura tan frágil, que no poseyera un Aura de Batalla, pudiera oponer resistencia a
un hombre con tantos músculos. Incluso el propio Daniel quedó atónito por la respuesta de
Han Shuo, pero rápidamente se recuperó y rio salvajemente: – Bien, bien. Tú eres el que
quiere morir. ¡No puedes culparme! –
– Esa es mi línea. –
Daniel siempre había estado orgulloso de su cuerpo musculoso y de su fuerza feroz. Estos
factores eran la base de todo el poder que había conseguido en su vida. A pesar de que le
dolía el orgullo, Daniel podía aceptar a regañadientes que su velocidad y agilidad no eran
competencia para las de Han Shuo; pero ahora tenía ante sí la oportunidad de mostrar su
impresionante fuerza delante de todos y contra el odioso mocoso, así que naturalmente iba a
aprovechar al máximo esta oportunidad de borrar toda la humillación anterior con un solo
golpe.
Daniel impulsó su puño derecho hacia adelante empleando todos los músculos de su cuerpo
al mismo tiempo. Las venas de su brazo se marcaron con claridad cuando llevó su velocidad
y fuerza hasta el límite, todo para impactar el golpe más devastador que podía realizar.
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Han Shuo entrecerró los ojos un poco y una frialdad siniestra brilló en sus profundidades. Por
un instante fueron como los de una víbora acechando a su presa, dando la misma sensación
de crueldad equilibrada y calculada.
Cuando el golpe de Daniel se acercaba volando hacia su rostro, Han Shuo apretó su delgado
y enclenque puño derecho, concentró la Esencia Mágica sobre su superficie y lanzó un golpe
rápido y certero directamente contra el puño de hierro de Daniel.
– ¡AAAAAAAAH! –
Un aterrador sonido de crujido resonó por el vestíbulo y Daniel emitió un grito devastador,
como un cerdo en el matadero. Luego su brazo derecho entero se inclinó porque su puño, que
unos momentos antes había estado apretado, ahora parecía enroscado sobre sí mismo como
una pata de pollo, sacudiéndose con locura junto con el resto de su brazo.
La frialdad de los ojos de Han Shuo se desvaneció y una sonrisa inofensiva reapareció en su
rostro. Contrajo el brazo derecho que acababa de extender y lo sacudió ligeramente, mirando
sus nudillos como si no pudiese creer lo que había pasado. Murmuró para sí: – ¡Vaya! No
esperaba atinarle directo al centro del puño. –
Daniel había puesto toda su fuerza en ese golpe sin importarle la contextura débil de Han
Shuo. No había querido limitarse a darle una lección de fuerza, su intención había sido
matarlo, pero para su mala suerte Han Shuo ya no era el cobarde timorato que alguna vez se
resignó a aceptar sin responder cualquier cosa que lo lastimase en su camino. Aunque fingía
ser un tonto por conveniencia, no mostraría piedad alguna a quien intentase hacerle daño en
serio.
El extraño resultado del choque de los dos puños había dejado aturdido completamente a
todos los espectadores. Algunos de los voluntarios más cercanos ahora miraban a Han Shuo
ahora con un dejo de miedo en los ojos. La gente que lo rodeaba automáticamente se alejó y
le cedieron el primer lugar en el escenario.
Todos los estudiantes caballeros estaban muy emocionados y se ponían cabeza a cabeza
mientras discutían. Algunos incluso sospechaban que Han Shuo era uno de los extraños
bárbaros del continente o un orco que había adquirido forma humana.
Daniel seguía llorando de dolor mientras su brazo no paraba de convulsionar, para todos era
evidente que su brazo derecho ahora era inservible y se había convertido en un tullido. El
anciano Jeff se le acercó mirándolo con pesar y le dijo con toda la amabilidad que pudo: –
Siento que esto te haya sucedido Daniel, pero me temo que en tu condición actual ya no estás
calificado para quedarte aquí. –
El rostro de Daniel se contrajo violentamente y por un instante no pudo evitar mirar hacia
Han Shuo con un odio profundo, pero luego el desánimo se apoderó de él. Con mucho
esfuerzo se levantó y salió del vestíbulo. Ya se habían visto muchas lesiones terribles como
resultado de las peleas entre voluntarios, así que se habían establecido algunas reglas. Daniel
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entendía su lugar y posición, también sabía que no era rival para Han Shuo, así que su única
opción era irse rápido.
En cuanto Daniel se perdió de vista, Jeff se dirigió a todos con viva voz: – ¡Muy bien
señores, todos pueden continuar con sus negociaciones! –
Varios de los estudiantes caballeros se dirigieron hacia Han Shuo tan pronto como Jeff
habló. Ahora todos fijaban sus ojos en él y pujaban sus ofertas: – ¡Una moneda de oro! – –
¡Dos monedas de oro! – – ¡Tres monedas de oro! –
En circunstancias normales, y de acuerdo con sus fuerzas respectivas, un objetivo humano
regular era contratado por un promedio de diez a cincuenta monedas de plata. Si el objetivo
era un Guerrero con habilidades sobresalientes de combate y capaz de emplear el Aura de
Batalla, entonces su precio podía llegar a subir hasta unas cinco monedas de oro,
dependiendo de su nivel. (NT: Recordar que 1 moneda de oro = 100 monedas de plata =
10,000 monedas de bronce)
Las dos o tres monedas de oro que los estudiantes estaban ofreciendo eran cantidades
asombrosamente elevadas. Aunque en ese momento Han Shuo había mostrado tener
habilidades sobresalientes, estas no se equiparaban al nivel de los guerreros. Con un simple
golpe bien dirigido e imbuido con un Aura de Batalla, el pobre Daniel no habría vivido lo
suficiente para saber qué lo había matado. Por lo tanto, dos o tres monedas de oro era un
precio exorbitante para un objetivo humano por más que fuese tan poco corriente.
Han Shuo estaba listo para aceptar en cuando el primer estudiante le ofreció una moneda de
oro, pero cuando otro dobló la oferta de inmediato, cerró la boca con un chasquido audible y
esperó a que su demanda subiera. Porque, aunque no se había presentado por el dinero,
comprendía que las riquezas eran tan importantes en este mundo como en su Tierra. Y no
tenía la más mínima intención de conformarse con una sola moneda de oro cuando podía
ganar dos.
Los estudiantes caballeros continuaron acercándose, ofreciéndole cifras cada vez más altas,
aunque ninguno perdió de vista que él seguía siendo un plebeyo y no un guerrero con fuerza
superior. Por lo tanto, la mayoría no superaban las dos o tres monedas de oro.
– ¡Cinco monedas de oro! –
La paciencia de Han Shuo había rendido sus frutos y ahora tenía una gran suma a su
alcance. Un apuesto sargento Caballero con una ondulada cabellera dorada y una mirada que
lo hacía parecer a la vez generoso y humilde, ofreció un precio que superó a todas las demás
ofertas.
Todos los estudiantes dejaron de pujar al escuchar al recién llegado. Algunos lo miraban de
reojo y uno de ellos se aventuró a decir: – Lawrence, cinco monedas de oro es lo que vale un
Guerrero Experimentado. Es cierto que el chico es un poco fuerte, pero no creo que valga esa
cantidad. ¿No te estás excediendo? –
132
Lawrence sonrió y dijo plácidamente: – Es cierto que pago de más, pero hemos llegado un
poco tarde y de cualquier modo todos los buenos guerreros ya han sido contratados. Ya casi
no quedan voluntarios, así que no me queda más que elegirlo. –
Sus acompañantes se mostraron de acuerdo luego de escuchar sus palabras. Después de todo
era muy probable que Han Shuo fuese el más fuerte entre todos los objetivos humanos que
quedaban en el salón. Si los Guerreros que ya habían sido elegidos todavía estuviesen
disponibles, su precio no se hubiera elevado tanto, pero como había demostrado claramente
su superioridad, los estudiantes caballeros no tenían muchas opciones. La verdad es que
todos necesitaban un buen compañero para entrenar, lo que aumentaba su impaciencia y por
ende su precio.
– Así que, ¿Qué le parecen cinco monedas de oro a este increíble amigo? – Lawrence sonrió
a Han Shuo y preguntó con mucha calma.
Tras dar un último vistazo a su alrededor fue evidente que nadie pensaba ofrecerle una
cantidad más ata, lo que seguramente implicaba que este joven era el aristócrata de mayor
alcurnia en la estancia. Así que asintió con la cabeza: – ¡Acepto, mi señor! –
– Me llamo Lawrence y aquí hay cinco monedas de oro, entregadas por adelantado. Espero
que puedas ayudarme en nuestro entrenamiento más adelante. – Lawrence caminó hacia Han
Shuo y extrajo cinco monedas de oro de una colorida bolsa que llevaba atada al cinto.
Han Shuo no pudo evitar sentirse un poco emocionado cuando aceptó las cinco monedas de
oro. Originalmente, Bryan había sido vendido a la Academia Babilonia precisamente por esa
cantidad. ¡Esas cinco monedas que acababa de recibir por aceptar pelear con un estudiante
caballero una sola vez eran suficientes para comprar su vida! Cinco monedas de oro eran un
precio celestial para un mero esclavo. ¡Era suficiente para su comprar libertad!
– Mi nombre es Bryan y es un honor conocerle, mi señor. – Han Shuo sonrió educadamente a
su nueva deidad de la fortuna, Lawrence el Caballero, en cuanto puso las monedas de oro en
su propia bolsa de dinero deshilachada.
– ¡Ven conmigo y déjame ver si vales lo que he pagado! – Lawrence salió decididamente con
Han Shuo siguiéndolo muy de cerca.
Los campos de entrenamiento de la Facultad de Artes Militares eran muy diferentes a los de
las facultades mágicas. El suelo estaba cubierto de rocas ásperas y rugosas cuya la superficie
era extremadamente dura al tacto, abundaban los obstáculos de madera y metal, había
artilugios cuya función era difícil de definir y muchas clases distintas de armas de madera o
metal. Han Shuo y Lawrence eran los únicos en el amplio campo de entrenamiento
Apenas ingresaron, Lawrence procedió a retirar la espada de su cintura sin sacarla de su
vaina y la colocó en una de las perchas. Después se equipó con una coraza blanca de lino
prensado que se utilizada para prácticas de combate. Sólo entonces miró a Han Shuo con
cierto interés mientras sonreía: – No vas a ganarte esas cinco monedas de oro
fácilmente. ¿Estás listo? –
133
Han Shuo se puso la armadura de prácticas. Era igual que la de Lawrence, hecha de varias
capas de tela colocadas una sobre otra, que se asemejaba a una gruesa casaca de cuero.
Además tenía un par de escudos de madera que podía llevar en cada mano. Aunque se puso
el equipo para guardar las apariencias, por dentro pensaba que, gracias a su entrenamiento en
Magia Demoníaca más las milagrosas habilidades que la Esencia Mágica le brindaba, su
cuerpo actual estaba a un mundo de diferencia en cuestión de fuerza y resistencia al del
Bryan original. Y si a eso se le añadía sus recientes experiencias sufriendo los ataques con
Aura de Batalla, no tenía mucho miedo a cualquier daño que Lawrence pudiera causarle. Una
vez tuvo el equipo puesto no quedaba más por hacer, así que asintió con la cabeza para
indicar que estaba listo.
– Recuerda, esto es entrenamiento de precisión, así que puedes esquivar o bloquear, ¡pero no
puedes atacar! – Parecía que Lawrence se había dado cuenta de que Han Shuo era nuevo en
esto, y le dio unas cuantas advertencias importantes de empezar. Sólo comenzó a avanzar
lentamente hacia él en cuanto estuvo seguro de que había entendido.
El Joven caballero se acercó lentamente, pero justo cuando estaba a punto de llegar, su
velocidad aumentó repentinamente hasta parecerse a la de un rayo. Su puño izquierdo sin
protección era tan rápido como una espada afilada desenvainada que se dirigía a toda
velocidad hacia el pecho de Han Shuo. Sus nudillos apretados resplandecieron por un
momento antes del impacto.
Un caballero era capaz de alcanzar velocidades extraordinarias y una fuerza mayor a
cualquier cosa que un plebeyo pudiera aspirar a tener, gracias al constante entrenamiento de
su Aura de Batalla. En ese momento el golpe de Lawrence era diez veces más rápido y fuerte
que el ataque que Claude le había lanzado en aquella ocasión.
Los ojos de Han Shuo se desenfocaron al ver que el puño de Lawrence ya estaba cerca de su
pecho. Su corazón se estremeció por el miedo y rápidamente alzó uno de los escudos de
madera para protegerse, al mismo tiempo su Esencia Mágica comenzó a agitarse rápidamente
por todo su cuerpo. Esto hizo que aumentara su percepción, así que torció rápidamente su
cuerpo hacia un lado para esquivar el golpe.
El impacto no fue directo, pero aun así el golpe lo hizo retroceder varios pasos y además
pudo escuchar el sonido de la madera al crujir e incluso vio unas cuantas astillas saliendo
disparadas. Han Shuo agradeció el haber sido capaz de esquivar el golpe y también haber
tenido el escudo para desviar parte del golpe.
Pero cuando comenzaba a celebrarlo en su interior, una enorme cantidad de dolor surgió de
su bajo vientre. La armadura textil consiguió desviar gran parte de la energía del golpe y
pudo mantenerse consiente, pero aun así su cuerpo se tambaleó involuntariamente hacia atrás
hasta que cayó sentado sobre la roca dura. Sus intestinos y el estómago le ardían como si
hubieran sido destrozados juntos y todo su cuerpo temblaba un poco.
134
Levantó la cabeza para ver el pie extendido de Lawrence que todavía estaba detenido en el
aire. El estudiante estaba mirando a Han Shuo con una mirada divertida: – Bryan, esta vez
contuve un poco mis golpes y no seguí atacando. No voy a ser tan amable la próxima vez. –
La patada que Lawrence acababa de darle había sido imbuida con su Aura de Batalla. Sin
embargo, solamente la había usado para aumentar la velocidad y fuerza intrínseca del ataque,
manteniendo gran parte de su poder contenido dentro de su cuerpo en todo momento. No
había proyectado su energía sobrenatural en el cuerpo de Han Shuo para infringirle más
daño.
Irónicamente eso había jugado en su contra en esta ocasión. La Esencia Mágica no había
reaccionado porque no detectó ninguna energía extraña invadiendo su sistema. Su cuerpo
había recibido directamente el daño físico de este golpe reforzado por una cantidad ilógica de
fuerza y en esas condiciones incluso con su físico mejorado había sufrido daños graves.
Asintiendo con las cejas fruncidas. Han Shuo apretó los dientes por el dolor de su estómago y
se levantó del suelo. Miró a Lawrence con frialdad y dijo: – Entonces, mi señor, tendré que
tener más cuidado. ¡De nuevo! –
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Capítulo 25: Dolor y Felicidad
Lawrence miró a Han Shuo con algo de sorpresa, luego sonrió y dijo: – Muy bien. – Volvió a
cargar y apareció delante de Han Shuo en un abrir y cerrar de ojos, dándole una violenta
patada a la velocidad del rayo, todavía apuntando hacia su estómago.
Todavía estaba sufriendo una cantidad excesiva de dolor por el último golpe y ahora entendía
que el poder, velocidad y fuerza de un Sargento Caballero como Lawrence no eran algo de lo
que él, quien ni siquiera había superado el Reino Sólido de la Magia Demoníaca, pudiera
defenderse por completo.
Pero por alguna razón Han Shuo no se sentía preocupado e incluso comenzó a sonreír con
anticipación, pues sentía que su Esencia Mágica ya estaba trabajando para restaurar y
fortalecerlo, reduciendo los daños. Así que se esforzó como nunca antes en mantenerse
atento y sereno para recibir la siguiente serie de ataques.
Justo cuando Lawrence comenzaba a ejecutar su patada, los pies de Han Shuo ya se habían
alejado para retroceder a toda prisa, evadiendo el ataque como un relámpago. Sin embargo,
Lawrence no se sorprendió en lo más mínimo y su cuerpo no vaciló. A su patada inicial le
siguieron una serie de feroces combinaciones de ataques con puños y piernas, siempre detrás
de Han Shuo e impidiendo que se alejara demasiado.
Lawrence podía aumentar sus habilidades físicas más allá de los límites de lo que los
músculos podrían lograr empleando su Aura de Batalla para incrementar su poder de
ataque. Incluso con la enorme agilidad que Han Shuo había desarrollado, no pudo evitar que
lo golpearan repetidamente y tuvo que recurrir a los escudos. Los golpes resonaban por la
sala de entrenamiento y la única parte que se las arregló para defender completamente era su
cabeza, porque recibió dolorosos impactos en su pecho, cintura, estómago, brazos y piernas
libres.
A medida que los ataques se incrementaban también el dolor lo hacía. Su velocidad de
evasión se volvió más lenta por la acumulación de daños, de modo que comenzó a recibir
más golpes y finalmente sintió que sus piernas eran tan pesadas como si estuvieran hechas de
plomo, de modo que cada movimiento le costaba una cantidad monumental de esfuerzo.
Si no fuera porque había estado practicando constantemente su magia y fortaleciendo su
cuerpo todos los días para mejorar el frágil cuerpo de Bryan, entonces se habría muerto en
menos de un minuto bajo tormenta de los ataques de Lawrence.
Cuando había enfrentado a Claude y a Erick, ambos habían usado su Aura de Batalla
directamente en el cuerpo de Han Shuo. Y en todas esas ocasiones, ese poder salvaje y
dañino había sido absorbido por la Esencia Mágica en el mismo instante en que había entrado
en su cuerpo, impidiendo que sufriera de demasiado daño.
En todas esas ocasiones no había sido realmente herido por el Aura de Batalla o quizá
simplemente fue incapaz de apreciar cuan terribles eran los daños en su momento, pero era
evidente que había subestimado el poder de los Guerreros y los Caballeros. En cambio, ahora
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que Lawrence lo estaba sometiendo a una paliza tan terrible, finalmente entendía cuan
equivocadas habían estado sus estimaciones iníciales.
Si había sobrevivido hasta ahora se debía únicamente a los efectos maravillosos de la Esencia
Mágica y a la Armadura Textil que resultaba sorprendentemente efectiva a pesar de ser
únicamente capas superpuestas de distintas telas. De no ser por eso, sus órganos internos
habrían sido completamente destruidos en el instante en que el primer golpe impactó con su
cuerpo. Ahora entendía por qué Claude había estado tan desconcertado cuando su ataque no
le causó lo que debía haber sido una espelúznate y dolorosa muerte. Esto también explicaba
el por qué Erick ni siquiera dudó que lo había matado en cuanto recibió de lleno uno de sus
golpes y no se molestó en comprobar sus signos vitales.
Pero Lawrence usaba su Aura de Batalla de una manera diferente y en ningún momento la
enviaba directamente a su cuerpo para no causarle estragos irreparables en sus órganos
internos. En lugar de eso se limitaba a aumentar la velocidad y la fuerza de sus ataques. Esta
muestra de mesura evitaba que los maravillosos efectos de la Esencia Mágica se manifestaran
y obligó a Han Shuo a recibir pasivamente todos los golpes que conectaban con su cuerpo.
“¡POWN!”
El mismo pie volvió a impactar en el estómago de Han Shuo, forzándolo a retirarse
tambaleándose hacia atrás. Finalmente llegó a su límite y una vez más cayó pesadamente al
suelo.
En ese momento tenía dos costillas rotas junto a otras numerosas lesiones. La única parte de
su cuerpo que permanecía ilesa era su rostro, el resto de él había sufrido golpes severos como
nunca los había sufrido hasta entonces. Han Shuo luchaba contra el dolor y seguía tratando
de ponerse de pie, pero se tambaleaba de nuevo al suelo cada vez que lo intentaba.
Cada giro y movimiento le causaban un gran dolor, pero también lo hacían sentir una alegría
que rayaba en el paroxismo, pues su Esencia Mágica estaba trabajando mucho más rápido de
lo normal y seguía fluyendo a través de todas sus lesiones, creando una extraña sensación
ardiente donde sus huesos habían sido rotos y los músculos lastimados.
Entonces entendió que su conclusión anterior había sido correcta. El camino más rápido para
dominar el Reino Sólido era “romperse cosas”. Ahora la Esencia Mágica fluía
constantemente, reparando continuamente su cuerpo roto y reforzando sus tendones, huesos,
músculos o piel una y otra vez, lo que mejoraba su condición física.
Aunque su cuerpo le dolía más allá de lo imaginable, Han Shuo estaba bastante
satisfecho. Apretó los dientes y gritó entrecortadamente mientras una sonrisa sombría
triunfaba en su rostro. Finalmente se puso en pie y miró fijamente a Lawrence a los ojos
mientras decía: – Creo que nuestra sociedad puede continuar durante mucho tiempo, mi
señor. –
Lawrence se detuvo y se paró frente a Han Shuo, frunciendo el ceño mientras observaba
cómo este se ponía en pie después de caer una y otra vez. Como atacante, Lawrence era muy
137
consciente de la fuerza que había usado en sus ataques. Incluso un Compañero de Armas con
la habilidad de utilizar el Aura de Batalla para proteger su cuerpo no sería capaz de resistir
sus golpes de un modo tan obstinado como Han Shuo lo había hecho.
Y lo que más le impresionaba era el hecho de que este joven sirviente, incluso después de
sufrir sus feroces ataques, el último de los cuales había terminado de destruir los escudos de
Han Shuo, todavía tenía el ánimo para reír en voz alta por encima de sus quejidos de dolor.
Casi podía ver la alegría que embargaba a este delgado sirviente a pesar de todo lo que había
soportado, lo cual no podía dejar de parecerle de lo más increíble.
Así que cuando lo escuchó hablar sobre una asociación a largo plazo, Lawrence se quedó
estupefacto al principio, pero luego sonrió ligeramente: – Bryan, eres muy interesante, pero
una asociación a largo plazo dependerá de que tan fuerte te vuelvas y cuantos más ataques
puedas soportar. Para ser honesto, hoy no me he esforzado realmente y ni siquiera he usado
mi espada. Pero tengo monedas en abundancia y si todavía quieres ganar más dinero, puedes
venir a buscarme en cualquier momento. Volveré a ofrecerte el mismo precio de cinco oros
por sesión, ¿qué piensas? –
Han Shuo asintió y respondió: – ¡No hay problema mi señor, volveré pronto! –
– Que así sea pues. De verdad eres un tipo muy interesante, espero que puedas recuperarte
rápidamente. ¡Porque la próxima vez mis ataques serán mucho más dolorosos! ¡Prepárate! –
dijo Lawrence mientras se quitaba el equipo de entrenamiento, luego volvió a colocarse la
espada en el cinto y salió del campo de entrenamiento.
Han Shuo no se fue inmediatamente después de quitarse el equipo. En su lugar se sentó con
las piernas cruzadas, concentrándose en hacer circular su Esencia Mágica repetidamente de
acuerdo con los principios del Reino Sólido, aprovechando esas severas heridas para re-forjar
su cuerpo.
Después de un tiempo, sintió que la energía perdida estaba regresando lentamente a medida
que la Esencia circulaba. Sus piernas, que parecían pesar una tonelada, también recuperaron
algo de fuerza gradualmente. Aunque todavía le dolía todo, esto le parecía mejor que la
completa inmovilidad que había sentido anteriormente.
Empezó a moverse con una mueca de dolor, prueba del estado en que se encontraba su
cuerpo. Pero a pesar de que a duras apenas podía mantenerse en pie, Han Shuo no dejó de
sonreír. Avanzó lentamente y salió del campo de entrenamiento.
– Oh, es Bryan, ¿estás bien? –
Han Shuo oyó que varias personas ahogaban gritos de asombro en cuanto salió del campo de
entrenamiento. Al girar su cuerpo vio que Cal, el guerrero generoso que trató de disuadirlo,
era el que le estaba hablando desde la puerta del vestíbulo. Su ceñida túnica estaba cubierta
de polvo, y algunos rastros de sudor le coronaban la frente, pero parecía que no tenía ningún
daño serio.
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– No es gran cosa. – Han Shuo sonrió a Cal y respondió débilmente mientras asentía con la
cabeza.
Pero Cal era experimentado y una mirada le bastó para saber que no se encontraba tan bien
como decía y también sabía que incluso si en apariencia no había heridas externas, eso no
significaba necesariamente que un cuerpo estuviera ileso. Por la forma en que Han Shuo
caminaba y la expresión de su rostro, deducía que su condición era bastante mala.
Cal caminó rápidamente hacia Han Shuo y extendió una mano para ayudarlo, mientras le
hablaba frunciendo el ceño: – ¿Qué “no es gran cosa”? Tu cuerpo debe estar terriblemente
lastimado. Vamos, ven aquí. Te ayudaré a regresar. ¡Qué bueno que saliste vivo, estaba
seguro de que te golpearían hasta la muerte! –
Las intenciones de Cal eran muy generosas, pero para todos los que lo conocían Han Shuo no
era más que un sirviente recadero y uno loco por añadidura. Si regresaba ayudado por un
estudiante Guerrero, la gente haría preguntas que luego podían volverse problemas
innecesarios.
Además, Han Shuo no quería deberle favores a nadie si podía evitarlo. A pesar de que se
sentía terrible, prefería aguantarse el dolor. También sabía que muy pronto la Esencia lo
curaría si caminaba lentamente. Por lo tanto, estrechó la mano firme de Cal y sonrió: – Te lo
agradezco mucho amigo. Pero estoy bien, en serio. Puedo regresar solo. –
Han Shuo se volvió para irse inmediatamente después de hablar, pero entonces vio una figura
familiar que se acercaba desde lejos… Claude.
Uno de los objetivos humanos lo acompañaba y luego ambos se dirigieron a los campos de
entrenamiento. Parecía que él también estaba aquí para practicar su combate cuerpo a cuerpo.
Han Shuo había estado preparándose por si se topaba con Claude cuando llegó a la Escuela
de Caballeros. La última vez en la Facultad de la Magia de Luz, su Pequeño Esqueleto casi
había sido pulverizado por sus ataques y él mismo había sufrido un impacto directo de su
Aura de Batalla. Si no hubiese sido porque la Esencia Mágica contuvo y absorbió el ataque,
lo más probable es que a estas alturas estuviera muerto.
Seguramente Claude se había olvidado de ese incidente desde hacía mucho tiempo y no tenía
idea de que Han Shuo era el amo de ese Pequeño Esqueleto, pero él nunca lo olvidaría ni
tampoco lo perdonaría. Su venganza acabaría por llegar, tarde o temprano, pero todavía no
estaba listo. Y a pesar de que ya había preparado una excusa para explicar su presencia, su
condición corporal estaba en su peor momento y ahora no tenía ningún deseo de encontrarse
cara a cara con un enemigo. Además, si por alguna razón sus suposiciones estaban
equivocadas y Claude seguía teniéndole rencor por lo ocurrido la última vez, lo único que
podía esperarle era la muerte segura si este decidía vengarse.
La mente de Han Shuo buscaba frenéticamente una forma de evitar a Claude mientras este se
acercaba caminando con una sonrisa en el rostro, volviendo la cabeza de vez en cuando para
mantener una conversación animada con los otros estudiantes aristócratas.
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Capítulo 26: Entrando en el Estado Mental Demoníaco
Cuando Claude ya se encontraba cerca, Han Shuo lanzó un gemido bajo mientras fingía un
espasmo de dolor, aprovechando el gesto para agacharse y ocultar la cabeza. Rápidamente
llevó sus manos a uno de sus tobillos, como si examinara una lesión particularmente
dolorosa.
A su lado, Cal frunció el ceño involuntariamente con preocupación y se prestó a sostenerlo
con una mano mientras le decía: – ¿Qué ocurre? ¿Es el tobillo? Déjame verlo podrías tener
una ruptura. –
– No te preocupes. Solo hice un mal movimiento y me lo torcí un poco – Respondió Han
Shuo en voz baja con la cabeza caída y el cuerpo inclinado, pero sin dejar de vigilar a Claude
por el rabillo del ojo. El joven aristócrata se había reunido con un grupo de amigos, que se
apresuraban reservar una sala de entrenamiento. Ninguno de ellos lo reconoció, pues entre
los presentes había muchos que estaba heridos o incapacitados, de modo que no atrajo
demasiado la atención.
Claude llegó a lanzar un breve vistazo en su dirección, pero no notó nada y siguió caminando
mientras charlaba y reía con sus compañeros.
A decir verdad, el tobillo de Han Shuo sí estaba torcido y ya se había hinchado, pero el dolor
no era nada comparado con otras cosas. Por eso Cal emitió un suave jadeo cuando lo vio: –
¡Demonios, sí que está hinchado! ¡Déjame que te ayude a llegar hasta tu casa! –
Por su parte, Han Shuo no perdía de vista al grupo de Claude y al ver que se iban alejando, se
levantó rápidamente moviendo un poco el tobillo junto con los dedos de los pies. Entonces le
sonrió a Cal mientras decía: – No me lo vas a creer, pero de repente me siento mucho
mejor. ¡Gracias Cal, no te preocupes por nada, puedo llegar yo sólo sin problemas! –
Apenas terminó de hablar, Han Shuo se alejó caminando rápidamente y antes de que nadie se
diera cuenta había desaparecido a la vuelta de una esquina sin dejar ningún rastro ni emitir el
más mínimo sonido.
Cal parecía bastante perplejo y negó con la cabeza mientras observaba irse a Han Shuo,
quien repentinamente se mostraba saludable mientras murmuraba: – ¡Qué persona tan rara! –
***
Han Shuo arrastró su cuerpo maltratado de regreso a las Facultades Mágicas y llegó a los
edificios de la Escuela Necromántica cuando estaba a punto de oscurecer. Ahora que sus
tareas de limpieza habían sido asumidas por Carey y Borg, ya no necesitaba desperdiciar
demasiado tiempo, así que se fue a la cocina nada más llegar y se puso en la cola para recibir
sus raciones de la cena. Luego se fue directamente al almacén. Una vez en su cuchitril, cerró
la puerta con llave y de inmediato comenzó a usar la Esencia Mágica para volver forjar su
cuerpo.
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Cada centímetro parecía querer gritarle de dolor. Su piel, tendones y huesos habían sufrido
daños severos. La Esencia Mágica circulaba en su interior una y otra vez de acuerdo a los
principios del Reino Sólido, reparando fisuras y fortaleciendo músculos, hasta que poco a
poco fue sintiendo que la fuerza regresaba a la ardiente masa de dolor que ahora era su
cuerpo.
Y conforme iba circulando durante todo este proceso regenerativo, la Esencia Mágica parecía
ir creciendo y fortaleciéndose poco a poco, como si el mismo proceso regenerativo también
mejorara gradualmente a la propia Esencia. Han Shuo no dejaba de sorprenderse por las
propiedades de esta maravillosa sustancia, parecía que tendría que soportar este tipo de lesión
en un futuro próximo si quería volverse poderoso rápidamente.
Pasaba la medianoche cuando el dolor en su cuerpo finalmente mitigó. Han Shuo decidió
cambiar de entrenamiento y se dedicó a practicar el Hechizo de Fuego Glacial Místico en ese
momento. Distribuyó la Esencia Mágica a las yemas de sus dedos y las palmas de sus manos
de acuerdo con las instrucciones de las memorias de Chu Cang Lan.
Con forme iba meditando se fue hundiendo en un extraño e inconsciente estado mental, en el
que el tiempo pasaba volando sin que él lo notara. Ya no había distracciones en su mente,
sólo existían la perseverancia y tenacidad para entrenar. Hacía tiempo que había olvidado el
dolor o las lesiones de su cuerpo, simplemente siguió circulando la Esencia Mágica tal y
como tenía que hacerlo, siguiendo el método del Hechizo de Fuego Glacial Místico.
En todas las ocasiones anteriores Han Shuo se había limitado a conciencia mientras
practicaba la Magia Demoníaca, de modo que siempre despertaba en un momento
determinado. Pero nunca antes se había sumergido como lo había hecho hoy. Esa fue la
primera vez que se perdió a sí mismo, olvidando el paso del tiempo, olvidando la conciencia
de sí mismo, olvidando todas las distracciones mundanas.
***
“¡BAM!”
Con un ruido repentino la pequeña puerta del almacén se abrió de golpe, sorprendiendo a
Han Shuo y sacándolo fuera de su ensueño. Su ceño se ensombreció, a la vez que su mirada
caía como un rayo sobre helado al cuerpo de Jack.
La intensidad de su mirada hizo que su amigo se estremeciera por un momento, pero luego
exhalo suavemente en cuanto vio que el relámpago de cólera fría se desvanecía: – Bryan, que
bueno que estabas en el almacén. ¡Pensé que te había pasado algo! –
Han Shuo se recuperó de la sorpresa y comprobó la condición de su cuerpo. De inmediato
notó que la mayor parte de sus severas heridas ya habían sanado y que la Esencia Mágica que
circulaba dentro de su cuerpo era un poco más fuerte que antes. Su Fuerza Mental también se
había incrementado y con ella su capacidad de percepción.
– Te preocupas demasiado, mi estimado amigo. ¿Qué creíste que podría sucederme?
Solamente me quedé dormido un día entero, eso es todo. De todos modos, Borg y Carey
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están limpiando por mí, así que no tengo nada que hacer. – Han Shuo hizo crujir su cuello
rígido, luego se levantó de la pequeña cama de madera y estiró su cuerpo, ¡entonces todas las
articulaciones de su cuerpo comenzaron a crujir con fuerza! “¡CRACK! ¡CRACK!
¡CRACK!” El sonido dejó a Jack atónito y con la boca abierta.
Después de un buen rato, Jack finalmente se recuperó de la sorpresa. Entonces gritó
involuntariamente, – Uh, Bryan, no has estado durmiendo por un día. ¡Hace seis días que
nadie te ha visto! ¡Estuve tocando la puerta durante mucho tiempo! ¡Pensé que algo terrible
te había ocurrido o que estabas muerto dentro de la habitación y por eso rompí la puerta! –
Ahora fue Han Shuo el que quedó estupefacto al escuchar las palabras de Jack. “¿Cómo es
posible que me quedara entrenando casi una semana sin darme cuenta?” Arrugó la frente y
luego repentinamente recordó una mención de algo llamado “entrar en un Estado Mental
Demoníaco” dentro de los recuerdos de Chu Cang Lan.
Durante el entrenamiento mágico algunos aprendices podían entrar de forma totalmente
impredecible en un Estado Mental Demoníaco. Los efectos de entrar en este estado variaban
mucho dependiendo de las características del aprendiz, pero solían manifestarse en un
comportamiento anormal que era Agresivo o Pasivo. Las mentes de quienes entraban en la
primera variante sufrían un cambio metal tan drástico, que los llevaba a sufrir un incontenible
frenesí violento o un anhelo descontrolado por la sangre y el asesinato. Como en ese estado
sus cuerpos no sentían ningún dolor, todas sus habilidades físicas y mágicas se veían
increíblemente aumentadas y mejoradas. Pero el demérito estaba en que serían incapaces de
controlarse o detenerse, limitándose únicamente a buscar destruir de forma continua a todo y
todos los que tuviesen la mala fortuna de cruzarse en su camino. Al menos eso era lo que
ocurría cuando el estado Mental Demoníaco se manifestaba de un modo Agresivo.
El otro tipo era el que Han Shuo acababa de experimentar sin darse cuenta. Era un estado
más impreciso, nebuloso e indetectable para el aprendiz, pero sus procesos internos y la
circulación de la Esencia Mágica se veían aumentados considerablemente en comparación a
las condiciones típicas de entrenamiento. El estado Pasivo ocurría sin previo aviso y el
aprendiz entraba en un estado semi inconsciente, donde no era capaz de percibir los cambios
que ocurrían en su cuerpo hasta que se despertaba, entonces descubría que sus poderes y
habilidades se habían incrementado.
De acuerdo con las memorias Chu Cang Lan, el estado mental demoníaco Agresivo
normalmente ocurría si la mente racional del aprendiz se perdía a sí misma debido a alguna
severa interferencia. Y si el aprendiz era lo bastante afortunado como para no morirse
durante el curso de los interminables asesinatos estimulados por su sed de sangre
desenfrenada, las energías de su cuerpo quedaban gravemente dañadas junto con otros
molestos efectos secundarios. En comparación, el estado demoníaco Pasivo que había
experimentado era una opción mucho mejor. La mayoría de los aprendices entraban en este
extraño reino mental durante el entrenamiento y en lugar de debilidad, experimentaban un
enorme incremento de poder.
143
– Oh… bueno. ¿Me creerías si te dijera que últimamente me he quedado despierto hasta muy
tarde y por eso me quedé profundamente dormido? Pero ya no hablemos de mí, mejor
hablemos de ti ¿Necesitas que te ayude en algo, estimado amigo? – Mientras inventaba una
excusa, Han Shuo se dio cuenta de que su estómago se sentía terriblemente vacío e
inmediatamente recordó que su cuerpo necesitaba mucho alimento y nutrición después de
seis días sin comer.
Al ver que su amigo se frotaba el estómago, Jack cortó un pedazo grande de pan negro y se
lo arrojó. – Pues yo he estado muy preocupado por ti y además la Maestra Fanny me dijo que
te dijera que fueras a su laboratorio. ¡Oh, sí! Lisa estaba preguntando por ti también. No sé si
quiere volver a darte problemas. –
– Ya veo. Hmm. Primero voy a ir a buscar a la Maestra Fanny. ¡Vamos! – Han Shuo masticó
el pan de Jack mientras salía del almacén.
Fue muy bueno que antes de ponerse a entrenar hubiese empujado al Pequeño Esqueleto
junto con su balde debajo de la cama. Por eso Jack no había visto nada extraño cuando entró.
Después de acomodar de algún modo la puerta que su amigo había roto, Han Shuo se dirigió
directamente al laboratorio de Fanny, se detuvo frente a la elegante puerta y levantó la mano
para llamar.
TOC TOC TOC TOC
– ¡Adelante! – Exclamó la voz suave y gentil de la hermosa profesora desde el interior de la
habitación. Han Shuo entró en el laboratorio después de oírla.
Había varios manuscritos mágicos colocados sobre una especie de pedestal en el centro del
laboratorio. Cada uno contenía escritos misteriosos y exquisitos diagramas mágicos. Incluso
un completo novato como Han Shuo, que acababa de poner los pies en los primeros peldaños
hacia el dominio de la magia, podía sentir las fuertes corrientes mágicas que emanaban los
pergaminos.
En ese momento, Fanny estaba recitando un encantamiento mientras se inclinaba hacia el
pedestal y dibujaba una matriz mágica con unos hermosos trazos en un pergamino en blanco,
utilizando una larga pluma de ave bastante elegante, que sumergía en una solución mágica de
color marrón junto a ella. Esas líneas delicadas parecían una compleja serie de polígonos
geométricos superpuesto, pero pronto comenzaban a resplandecer misteriosamente.
Fanny terminó de esbozar sus nuevas inscripciones después de un rato y luego inyectó magia
en el pergamino sin dejar en ningún momento de recitar su encantamiento hasta que un aura
desolada, solitaria y oscura comenzó a emanar del papel y una pizca de luz marrón destelló
sobre el pergamino. Luego se enrolló automáticamente.
Después de guardar el pergamino mágico terminado, Fanny levantó la cabeza y sonrió
involuntariamente. – Oh, eres tú Bryan. ¿Cómo está tu espalda? –
– Gracias por su preocupación, Maestra Fanny. Las heridas en mi espalda están todas
curadas. – Respondió Han Shuo mientras asentía.
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A estas alturas empezaba a intuir que ya no podría seguir jugando al tonto. Aunque continuar
con la farsa todavía le traía algunos beneficios, a la larga le crearía más problemas. Siendo
así, era conveniente ir cambiando poco a poco su imagen ante los demás y dejar que el resto
de personas fuesen aceptando su nuevo yo sin darse cuenta. De ese modo le sería más fácil ir
maniobrando sin despertar sospechas, porque todos simplemente pensarían que se había ido
recuperando hasta volver a sus cabales.
El dueño original de su actual cuerpo, el esclavo Bryan, había sufrido una interminable
tortura física y mental durante sus años sirviendo en la Escuela Necromántica. Han Shuo no
lo olvidaba, ni tampoco el juramento de venganza que había hecho en nombre del
desafortunado esclavo la primera vez que emergió de las profundidades del cementerio. Ese
juramento comenzaba a cumplirse en menor o mayor medida con las lecciones que les había
enseñado a Carey, Borg, Bach y Lisa dentro de lo que sus posibilidades le permitían. Pero el
principal motivo por el que todavía permanecía en la Escuela Necromántica era para sentar
las bases de sus planes futuros.
Gracias a su constante actitud de prestar atención a todo lo que lo rodeaba, Han Shuo había
obtenido una idea aproximada del mundo en que se encontraba y la realidad a la que tendría
que enfrentarse. Ahora entendía que, si quería sobrevivir y prosperar, tendría que hacerse
mucho más poderoso de forma sistemática, sin descuidarse en ningún momento. La
Academia Babilonia de Artes Mágicas y Militares era el lugar ideal para cumplir sus
propósitos, primero de forma sutil y sin que nadie reparase en él, luego de forma abierta.
Mientras permaneciese en la Academia estaría cerca de una enorme cantidad de recursos que
no encontraría tan fácilmente reunidos en otros lugares y que le servirían para mejorar aún
más en todos los aspectos de su formación, incluyendo la fuerza, el conocimiento y una
comprensión más plena de este mundo.
Así pues, “Bryan el loco estúpido” tenía que desaparecer en algún momento y era tiempo de
ir preparando nuevas formas de desenvolverse.
– Oh, eso es maravilloso. Estamos a punto de hacer una excursión para llevar a los
estudiantes a un viaje para que pongan a prueba sus habilidades mágicas en el mundo
real. ¡Ven con nosotros! Puedes unirte al grupo y yo podría tener tiempo para examinar tu
condición corporal en el camino. ¿Qué dices Bryan? – Fanny dejó los objetos que tenía en la
mano y le sonrió a Han Shuo.
Han Shuo se quedó inmóvil por un momento, luego lo pensó un poco y concluyó que esta era
una oportunidad que podía aprovechar: – ¡Yo vivo para servir, Maestra! –
145
Capítulo 27: ¡Maldita Sea, Soy Asombroso!
– Pues muy bien, partiremos dentro de dos días. Asegúrate de usar el tiempo para prepararte.
En cuanto a tus tareas… les pediré a las autoridades de la escuela que se los entreguen
temporalmente a los otros tres sirvientes, así que no te preocupes. – Fanny sonrió encantada
al ver que Han Shuo estaba de acuerdo. Su hermoso rostro era aún más tentador y
conmovedor cuando sonreía e hizo que su corazón se sacudiera ligeramente.
Antes de llegar al cuerpo de Bryan, la vida de Han Shuo podía ser categorizada como un
completo fracaso y eso no se limitaba al plano profesional, sino que su vida amorosa también
había sido una ruina. Por eso nunca había intimado con una mujer hasta el día de hoy.
A penas llegó a este mundo, se dedicó a entrenar su Magia Demoníaca y eso había ido
reduciendo su autocontrol, al mismo tiempo sus diversos deseos se veían incrementados. Han
Shuo era alguien que ya había muerto una vez. El pantano deprimente y sin sentido que había
sido su vida original lo mantuvo maniatado por completo en el pasado. A eso podía
sumársele el peso de su familia y de su personalidad tímida, que le impidieron intentar
alguna de las ideas con las que había soñado, fuesen buenas… o perversas.
Ahora, en este mundo completamente extraño, y armado con el creciente poder que obtenía
de su entrenamiento en la magia, muchas de sus limitaciones anteriores habían
desaparecido. Lo que más deseaba era vivir sin arrepentimientos y materializar plenamente
todos los ensueños que siempre habían estado enterrados en su interior.
Y las mujeres, las mujeres particularmente hermosas, siempre habían sido un impulso
incontrolable en el corazón de Han Shuo.
Fanny no sólo era hermosa e hipnotizarte, también había prestado una especial atención por
su bienestar. Esto la volvía un premio irresistible en el momento en que su cuerpo pasaba por
la edad en que deseaba el sexo con mayor intensidad. Obviamente tenía deseos inevitables
por el cuerpo de la Maestra y la veía como la principal presa de sus afectos. Y más aun
teniendo en cuenta que los principios de la Magia Demoníaca exigían que un aprendiz se
entregase a sus impulsos e hiciera lo que quisiera.
– Maestra Fanny, ¿podría saber si las criaturas oscuras que un Necromante invoca son
siempre diferentes? ¿O si es posible invocar de nuevo a la misma criatura después de enviarla
a su dimensión? –
Desde el momento en que Han Shuo le prometió a Fanny que los acompañaría en su
excursión, comenzó a hacer los preparativos para sus propios asuntos. Y en ese momento,
aparte de su Pequeño Esqueleto negro, no tenía ninguna ventaja en la que pudiera confiar.
El tiempo y el espacio eran factores muy importantes a la hora de hacer magia. Y a pesar de
que todavía podía ponerse en contacto con el esqueleto dentro de un cierto rango, era
probable que con su nivel actual de Fuerza Mental le fuera muy difícil mantener el control de
su criatura una vez que abandonase el recinto de la Academia y estuviesen separados por una
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gran distancia. Si el Pequeño Esqueleto se metía en algún problema cuando él no estuviera
para controlarlo, entonces las cosas se pondrían peliagudas.
Claro que podía enviarlo a su dimensión de origen, pero no sabía si luego podría convocarlo
de nuevo. Esa era una interrogante que le convenía resolver antes de salir y la Maestra Fanny
era la persona ideal para responderla. ¿Quién mejor para ello que una de los dos únicos
maestros de la magia necromántica de la Academia Babilonia? Seguramente ella sabría
muchas cosas e incluso si no lo sabía, tendría m