“Año del Bicentenario del Perú: 200
años de independencia”
UNIVERSIDAD NACIONAL
“DANIEL ALCIDES
FACULTAD DE CARRIÓN”
DERECHO Y CIENCIAS
TRABAJO MONOGRAFICO
“RECONVENCION”
INTEGRANTES:
ALANIA CASTILLO, Wendy
CAJACHAGUA CHÁVEZ, Omar Obed
GAVILAN YAURI, Briggit Fiorela
GOMEZ VEGA, Orlando Gunder
HERRERA VELITA; Denisse
MALLLQUI ORTIZ, Jhandery
POVIS HUIDOBRO, Ruth Estefany
DOCENTE: Dr. BARRA
TORRES PEQUEÑA; Bryan ZUÑIGA, RUBEN
CICLO:
VI
CURSO: DERECHO
PROCESAL CIVIL
Cerro de Pasco
2021
0
DEDICATORIA
Agradecemos en primer lugar a Dios por
habernos permitido llegar hasta este punto; por
habernos dado salud, ser el manantial de vida y
brindarnos lo necesario para seguir adelante
día a día para lograr nuestros objetivos.
Además, agradecemos infinitamente a nuestras
familias por darnos las bases necesarias para
culminar con éxito este gran proyecto
monográfico.
INDICE
INDICE
INTRODUCCION
CAPITULO I
1.1. Configuración...............................................................................................6
1.1.1. Relación con el título.................................................................................8
1.1.2. Relación con la excepción........................................................................8
1.2. Condiciones Necesarias Para La Admision De La Demanda De Reconvencion...9
1.3. Justificación……………………………………………………………………. 13
CAPITULO II
2.1. Fundamento De La Reconvención.............................................................16
2.1.1. Economía Procesal.................................................................................17
2.1.2. Carácter de la Reconvención..................................................................19
CAPITULO III
3.1. Formas y modalidades de la reconvención..................................................20
CAPITULO IV
4.1. Requisitos De Admisión................................................................................23
4.1.1. La competencia del juez.........................................................................23
4.1.2. La vía procedimental...............................................................................25
4.1.3. La conexidad...........................................................................................26
4.1.4. Formalidades de la demanda.................................................................28
4.1.5. El acta de conciliación............................................................................28
CAPITULO V
5.1. Modificacion Y Ampliacion De La Recovencion De La Demanda:...............32
5.1.1. Efectos Del Emplazamiento Válido:........................................................33
5.1.2. Sancion Por Juramento Falso:................................................................34
5.1.3. Contestacion De La Demanda:...............................................................34
5.2. Tramite De Recovención:..............................................................................34
CAPITULO VI
6.1. Resolución de la Reconvención....................................................................37
6.1.1. ¿Qué es una resolución judicial?............................................................37
6.1.2. Tipos de resoluciones judiciales.............................................................38
6.1.3. Artículo 445.- Reconvención...................................................................40
CAPITULO VII
7.1. Efectos de la Reconvención..........................................................................43
7.2. Procesos en los que resulta improcedente la reconvención........................45
CAPITULO VII
8.1. Jurisprudencia casatoria...............................................................................47
8.2. Funciones......................................................................................................48
8.3. Características...............................................................................................48
8.4. Antecedentes.................................................................................................50
8.5. Diferencias entre casación y apelación.........................................................50
8.6. Perú...............................................................................................................51
8.7. Jurisprudencia...............................................................................................52
CAPITULO IX
9.1. Justificación……………………………………………………………………..53
CONCLUSIONES
BIBLIOGRAFÍA
INTRODUCCION
En el desarrollo de este tema, nos quedamos con algunos elementos básicos
que configuran la naturaleza jurídica de la reconvención. Así, sin duda se trata del
ejercicio del derecho de acción por parte del demandado, esto solo puede ocurrir en un
proceso ya iniciado, en el que este ha sido emplazado.
Por tal mérito, el demandado incorpora al proceso una pretensión propia,
absolutamente autónoma respecto de la pretensión contenida en la demanda, la que
además está dirigida contra el demandante. La reconvención puede ser confundida con
la llamada contrademanda que, en nuestra opinión, aunque con distinto nombre, es la
especie del género que es la reconvención. Que la demanda, la pretensión intentada
por el demandante debe estar fáctica y jurídicamente relacionada con el demandado y
así asumiendo por efecto, la demanda y la pretensión intentada por el demandado la
reconvención dentro del mismo proceso, caracterizada porque guarda conexidad con la
pretensión principal.
Dado que los hechos y el derecho configuran la llamada razón de pedir o iuris
petitio, que es uno de los elementos de la pretensión, en el caso de una reconvención,
la razón o causa de pedir es invertida por el demandado, quien considera que respecto
de la misma situación de conflicto es el demandante quien tiene una obligación
incumplida con él. Así, por ejemplo, si una persona demanda a otra el
perfeccionamiento de un contrato de compra-venta, habrá contrademanda si el
demandado pretende la resolución del contrato. Como se advierte, mientras el
demandante pretende perfeccionar una relación contractual, el demandado busca
dejarla sin efecto. Sin embargo, exigiendo a los conceptos un nivel de precisión,
advertimos que aquello que se da en llamar contrademanda se debe nombrar, en
estricto, contra pretensión, dado que están conectados los hechos y el derecho que
configuran las pretensiones del demandante y el demandado, en tanto la de este último
se opone directamente a la del primero.
Por lo demás, no puede ser contrademanda porque si, de acuerdo con lo que ya
se expuso, la demanda está dirigida al Estado, entonces la reconvención también
tendría como sujeto pasivo al Estado. Por eso, nos parece correcto denominarla contra
pretensión, dado que está dirigida al demandante, en tanto la pretensión está dirigida
contra el demandado.
LOS ESTUDIANTES
CAPITULO I
1.1. Configuración
Hablamos de la institución procesal, enumerar los casos de acumulación objetiva
de acciones, pues la demanda de reconvención implica una de las formas de dicha,
acumulación, y también, al considerar la posición que las partes desempeñan en el
juicio, ya que entonces diremos que en la acción reconvencional, el demandado se
convierte en actor, y por lo tanto, le corresponde la carga de la prueba en cuanto a los
hechos fundamentales del libelo de mutua petición.
Hoy debemos dar nociones más precisas y completas acerca de la expresada
figura jurídica, indicando en qué consiste la demanda de reconvención, .las condiciones
que se exigen para su admisión, y los juicios en que ella tiene cabida.
En derecho procesal se habla de reconvención, cuando el demandado, no
solamente se limita a oponerse a la pretensión del actor, sino que lo contraataca,
deduciendo contra éste una nueva pretensión.
Hay, por tanto, diferencia entre el libelo de reconvención y la oposición que
formule el demandado a la acción principal o la defensa que aduzca por medio de la
alegación de excepciones.
Mientras el demandado contradiga la acción o proponga defensas para enervarla
o destruirla, el litigio se mantiene dentro de los precisos términos planteados por el
actor.
Por el contrario, cuando el demandado incoa demanda de reconvención, no se
concreta ya a oponerse a la acción o a expresar la defensa que tenga sino a deducir
contra el demandante una acción de que aquél es titular.
La demanda de reconvenci6n puede ser conexa con la acción "principal o
completamente independiente o autónoma. La conexión puede referirse al título que
invoque el demandante para fundar la acción o a la excepción alegada por el
demandado.
1.1.1. Relación con el título.
A demanda a B para que se declare en sentencia que el actor no es deudor del
demandado; a su vez, B presenta demanda contra A para que se reconozca la
obligación.
A, vendedor de un inmueble, presenta demanda ordinaria contra B, comprador,
para que se le condene al pago del precio y de la correspondiente indemnización de
perjuicios, por el incumplimiento de la respectiva prestación. A su turno, B, incoa
demanda contra A, para que se declare la resolución del contrato, o la nulidad absoluta
o rescisión del mismo.
1.1.2. Relación con la excepción.
Puede existir en la demanda de reconvención algún vínculo de ésta con la
excepción propuesta por el demandado, como se demuestra en los siguientes casos:
A presenta libelo contra B para que se declare en sentencia que éste le debe la
suma de diez mil, proveniente de un contrato de mutuo que celebraron las partes. El
demandado en el escrito de respuesta al libelo alega la excepción de compensación,
con base en un crédito que tiene contra el actor por el valor de quince mil, y al mismo
tiempo, establece demanda contra A para que se reconozca en el fallo judicial que éste
le adeuda el expresado valor, se establezca la compensación judicial, y se le condene
a pagar el saldo de cinco mil
1. A, poseedor inscrito, demanda a B, poseedor material en acción de dominio o
reivindicación de determinado inmueble. El demandado opone la excepción
perentoria de prescripción adquisitiva de dominio, y promueve, también,
demanda de reconvención contra A, para que en sentencia se haga, en virtud
del título de usucapión, la declaración de pertenencia en cuanto a la misma bien
raíz. C
Como se ha dicho la demanda de reconvención puede no tener ningún nexo con
la acción principal, y considerarse completamente autónoma. Ejemplo: A
presenta demanda contra B para que se declare en sentencia que el demandado
le debe dos mil arrobas de café y se le condene al pago. B, a su turno, establece
demanda de reconvención contra A para que se declare en el fallo que es dueño
de un bien inmueble que el reo posee, y se le obligue a la restitución., Es claro,
en este caso, que entre la acción de condena y la de reivindicación o dominio del
inmueble no existe ningún nexo, vínculo o relación de ninguna clase.
1.2. CONDICIONES NECESARIAS PARA LA ADMISION DE LA DEMANDA DE
RECONVENCION
De acuerdo con la doctrina de los expositores, la demanda de reconvención debe
llenar los cinco, requisitos que se pasan a enumerar:
1. La acción deducida en ella debe ser conexa con la de la demanda principal,
bien en cuanto al título invocado por el demandante o en lo atinente a la excepción
opuesta por el demandado; 2. La demanda debe presentarse, cuando existe pleito
pendiente, siempre en la primera instancia, dentro de la oportunidad señalada por la ley
3. Debe ser promovida por el demandado, en la misma calidad en que se le consideró
como sujeto pasivo en la demanda principal, contra el demandante, en la misma
calidad con que éste ejercitó la primera acción; 4. Debe ser competente el Juez que
admitió la demanda principal para conocer de la de reconvención, aunque en algunos
casos puede existir prórroga de competencia, por razón del lugar o cuantía, más no por
razón de materia o del factor objetivo; y 5. Las acciones deducidas en la demanda
principal y en la de reconvención deben seguir la misma secuela procedimental.
Debemos observar que la primera formalidad no es requisito uniforme para la
admisibilidad de la demanda de reconvención, pues en la legislación Peruana no se
exige que la acción reconvencional tenga algún vínculo con la principal, Y por
consiguiente, aquella puede ser autónoma.
Este punto estaba definido muy claramente en el Código Civil que se expresaba
en los siguientes términos el demandado puede, si cree que el demandante le debe
algo, proponer demanda contra él en el escrito de contestación. Esta demanda se llama
de reconvención, y por el hecho de proponerla el demandado se somete a la
jurisdicción del juez sobre la acción intentada por el demandante, aunque para esto sea
aquel incompetente.
El concepto «deuda» a que se refería el mencionado texto estaba tomado en una
acepción genérica, como sinónimo, no sólo de derecho personal, sino también real o
mixto o como equivalente a cualquier derecho engendrador de acción sustantiva, lo
cual indica que no había restricciones legales para el demandado en el ejercicio de la
acción reconvencional, la cual podía tener alguna conexión con la principal, o ser
absolutamente independiente.
El actual Código Civil se limita a decir que el demandado, al contestar la
demanda, puede proponer la de reconvención, siempre que el Juez sea competente
para conocer de ésta, o sea admisible la prórroga de jurisdicción; pero como en
realidad no resulta limitada por dicho texto la facultad que otorga al demandado, la
doctrina ha considerado, al igual de lo que establecía la vieja legislación procedimental,
que dicha parte puede deducir en el libelo de reconvención cualquiera acción que tenga
contra el demandante, conexa o no con la principal, siempre que se llenen los
requisitos de que el Juez sea competente para conocer de ambos libelos, o sea
admisible la prórroga de Jurisdicción, y de que también haya identidad en la vía
procedimental que la ley señala para las dos acciones.
Primer requisito:
Ya está suficientemente explicado en las consideraciones que hemos hecho atrás,
y sólo nos basta ratificar el concepto de que, en el Código Civil Peruano, el demandado
puede en el libelo de reconvención instaurar una acción que no tenga vínculo de
ninguna especie con la principal ejercitada por el demandante.
Segundo requisito:
De acuerdo con el Código Civil, en el juicio ordinario de mayor cuantía, el
demandado, en escrito independiente, presentado al mismo tiempo con el de
contestación al libelo, puede establecer demanda de reconvención. Por consiguiente, la
acción reconvencional de la parte del reo, se ejercita, cuando ya existe juicio, el cual se
inicia, de acuerdo con el código con el acto de la notificación al demandado del auto
admisorio del libelo, siempre en la primera instancia, porque ésta Comienza desde que
surge la relación jurídico procesal.
Es claro que si el demandante, antes de vencerse el término del traslado que
tiene el demandado para contestar el libelo, desiste de la acción, y se admite la
desistencia ejecutada desde luego por no existir pleito.
Contestada la demanda en el juicio ordinario de mayor cuantía, y abierto éste a
pruebas, queda ya precIuída la facultad que la ley otorga al demandado para proponer
demanda de reconvención. Está indicando el texto legal, antes citado, que la acción
reconvencional sólo se puede instaurar en la primera instancia, casi coetáneamente
con el nacimiento de la relación jurídico-procesal; de manera que en ninguna otra etapa
del primer grado del juicio, ni mucho menos en la segunda instancia, puede permitirse
la presentación de una demanda de reconvención.
Admitir ésta, en la segunda instancia, equivaldría a desconocer los principios
fundamentales de nuestra organización judicial que disponen que toda acción debe
ventilarse, por regla general, en dos instancias, una surtida ante el inferior, y la otra
ante el superior, normas que se violarían en el caso de que el libelo de mutua petición
pudiera instaurarse ante el Juez adquiera porque se pretermitiría el primer grado del
juicio.
Cuando el demandado alega excepciones dilatorias, dentro del término que tiene
para contestar el libelo principal, si tramitado el incidente, se reconocen, ya no hay
lugar a proponer demanda de reconvención, porque el juicio queda terminado o en
suspenso. En caso de declararse no probadas las excepciones en providencia que se
ejecutoría, el término que tiene el demandado para ejercitar la acción reconvencional
es el de tres días, y entonces por escritos separados dará respuesta al libelo y
propondrá libelo de mutua petición.
Si el juicio ordinario es de menor cuantía, podrá el demandado en el memorial de
contestación a la demanda reconvenir conjuntamente al actor y oponer excepciones
dilatorias, porque éstas no constituyen artículo de previo y especial pronunciamiento,
sino que se aprecian por el juez en la sentencia siendo oportuno advertir que el
reconocimiento de los medios dilatorios opuestos a la demanda principal, y no a la de
mutua petición, no son óbice para que el fallador pueda resolver la acción
reconvencional, a menos que tales excepciones se basen en la inexistencia de algunos
presupuestos procesales, como la competencia del juez, capacidad procesal para ser
parte y capacidad procesal para comparecer al juicio, irregularidades que pueden
afectar, como es obvio, a la demanda de reconvención.
Tercer requisito:
Siendo la demanda de reconvención una acción que dirige el demandado contra
el demandante, se explica el por qué debe ser él promovida por el primero, en la misma
calidad que tiene como sujeto pasivo de la demanda principal, contra el actor, en la
misma calidad con que éste ejercitó la acción.
Realmente, si el demandado presentara el libelo de reconvención, con un carácter
distinto al que se le dio en la demanda principal, no sería él, el verdadero actor en la
acción reconvencional, ni sería el demandante, particularmente considerado, el
demandado en el mismo libelo.
Por consiguiente, si A, en su propio nombre, ejercita una acción contra D,
particularmente considerado, en manera alguna sería aceptable que el demandado, en
el carácter de guardador de un menor, que está bajo curaduría en una acción
reconvencional contra A, porque en tal evento el verdadero demandante sería el pupilo,
representado por B. Así mismo, no podría D, en su propio nombre, demandar a A,
como único representante de una sociedad conyugal disuelta e ilíquida, o como gerente
de una sociedad anónima, o como socio gestor de una compañía colectiva, ya que SI
se procedería en tal forma en la acción reconvencional vendría a ser activamente la
sociedad conyugal disuelta e ilíquida, la sociedad anónima, o la sociedad colectiva.
Por consiguiente, el Juez al observar que se cambia o modifica la calidad del
demandante o de e demandado con que actúan en el juicio principal, está en el deber
de inadmitir o rechazar la demanda de reconvención, la que únicamente resulta
procedente, cuando se trata de una acción dirigida por el demandado contra el
demandante.
1.3 Justificacion
CAPITULO II
2.1. Fundamento de la Reconvención
Conociendo que la reconvención y la contrademanda son dos figuras
interdependientes, pero no iguales, en tal sentido vemos que en la reconvención se
tramitan dos pretensiones claro que a diferencia de la acumulación de acciones, estas
son iniciadas por el demandado que exclusivamente tiene que ser distinta a esta.
Vemos que existe una celeridad en los procesos al realizarse esta figura, recapitulando
veremos que en el Título Preliminar de nuestro Código Procesal Civil establece un
relevante principio sobre el tema en cuestión.
2.1.1. Economía Procesal.
Este principio es el fundamento de la reconvención ya que la norma establece en
el Art. 5 del T.P del Código Procesal Civil en su inc. 3. “(..) El Juez dirige el proceso
tendiendo a una reducción de los actos procesales, sin afectar el carácter imperativo de
las actuaciones que lo requieran. (…)”. [ CITATION COD92 \l 10250 ]
Veremos que este principio va de la mano de otro principio que es la economía
procesal ya que ambos tienen el fin de que haya un ahorro en el tiempo, gasto y
proceso, ya que no solamente un propósito de economizar los costos procesales (hay
un ahorro de dinero porque los costos y costas del proceso se podrán prorratear entre
todos los participantes del proceso que actúen en calidad de una misma parte), más
aún hacer el proceso un tanto sumario, pues reduce la cantidad de actos que se
realizan en el proceso (porque un único juzgado se encargará de la tramitación del
proceso de todas las personas involucradas y de todas las pretensiones solicitadas,
evitando una elevación de la carga procesal de más de un juzgado) y su duración
obviamente (serán resueltas en un único acto para todas las personas involucradas y
pretensiones incluidas en un mismo momento).
Conociendo un poco más sobre este principio es momento de mencionar su
relación con el tema de fondo. Monroy Gálvez menciona:
“En el caso de la reconvención, sin duda alguna, su fundamento no es otro que el
principio de economía procesal. Como se sabe, el desarrollo de un proceso importa un
consumo de tiempo, gasto y esfuerzo. Siendo así, concederle al demandado la
oportunidad de demandar a quien lo haya emplazado utilizando el mismo proceso, va a
significar, en principio, que no se requerirá de otro proceso; es decir, al mismo tiempo
que cada una de las partes cumple su rol original (demandante y demandado), puede
invertir su calidad, sin dispendio de tiempo y tampoco de esfuerzo”[CITATION GAL96 \l
10250 ].
Otro autor relevante como Lorca Navarrete expresa que:
“El fundamento de la reconvención se encuentra en el principio de economía
procesal, puesto que se aprovecha la existencia de una instancia procesal para poder
dar solución a las cuestiones que pueda haber pendientes entre los mismos sujetos,
evitando la duplicidad”[ CITATION LOR00 \l 10250 ].
En conclusión, decimos que ambos autores coinciden que la reconvención tiene
un fundamento de disminución de gastos, actos y complicaciones, pero es relevante
mencionar tiene un propósito extra es el de evitar las sentencias contradictorias
respecto de pretensiones conexas.
2.1.2. Carácter de la Reconvención
La reconvención tiene un carácter autónomo dentro del proceso civil por que para
que se pueda realizar esta contrademanda conexa tiene que existir un proceso
pendiente solamente ahí puede proceder esta acción, sin embargo, una vez ejercida
válidamente esta deja de ser dependiente de la demanda principal no importa si la
demanda principal ha sido retirada, o declarada invalida por defectos procesales.
Escobar Fornos, menciona:
“... La reconvención encierra una acción independiente, autónoma; aunque a
veces tiene relación o conexión material con la del actor primitivo. Esta autonomía
produce las consecuencias siguientes:
a) El demandado no está obligado a reconvenir. Puede o no hacerlo, según
convenga a sus intereses.
b) Si el demandado no reconviene, conserva su acción o acciones para ejercerlas
en juicio separado.
c) El desistimiento, la deserción y la caducidad de la acción no terminan con la
reconvención, la cual se continuará tramitando con independencia de la acción
extinguida”.[ CITATION ESC90 \l 10250 ].
CAPITULO III
3.1. Formas y modalidades de la reconvención
Andrés de la Oliva y Miguel Ángel Fernández señalan que la reconvención, “... por
esencia, es una demanda -demanda reconvencional suele decirse con propiedad-, lo
que significa que debería ajustarse siempre a los requisitos que se establece para
cualquier demanda (también porque la reconvención debe deducirse en el escrito de
contestación y ésta debe ajustarse a los requisitos de la demanda...). Así, la demanda
reconvencional, aunque forme parte del escrito de contestación, debería formularse
claramente separada de él, especificando los hechos y fundamentos de derecho en
que se apoya, e incluyendo un ‘suplico’ (petitum) claro y determinado” (DE LA OLIVA; y
FERNANDEZ, 1990, Tomo II: 99).
Los mencionados juristas anotan, además, lo siguiente: “... Ha deducido la
jurisprudencia la posibilidad de una reconvención implícita (en contraposición a la
‘normal’ o explícita), que se produciría si el demandado incluye en la contestación a la
demanda ‘cualquier petición que no se limite a pedir que se le absuelva’. Como
consecuencia de esta decisión jurisprudencial, puede entenderse que en todas
aquellas ocasiones en que el demandado aumenta con su actividad la materia objeto
del proceso está, en sentido propio, reconviniendo (lo que tiene enorme importancia
para ciertas ‘defensas’ como la compensación, o la petición de que se anule un
contrato). De lo dicho debe deducirse que la reconvención, cuando su existencia
resulte clara, no está sometida a ningún formalismo. Habrá reconvención cuando el
demandado someta al Juez en la contestación un objeto distinto del que dio origen al
pleito. Mientras el demandado se limite a pedir su absolución -aunque para ello deba
introducir nuevos hechos en el proceso-, no aumenta la materia que es objeto del litigio
y, por tanto, no reconviene. La reconvención debe originar, siempre, un proceso con
pluralidad de objetos...” (DE LA OLIVA; y FERNANDEZ, 1990, Tomo II: 99-100).
Monroy Gálvez dice de la llamada reconvención implícita lo siguiente: “... Está
referida al hecho de que, presentada una contestación, esta contiene una pretensión
dirigida al demandante, a pesar de lo cual el demandado omite identificarla como tal. La
polémica se desplaza entre desconocer que tal declaración de voluntad sea una
reconvención, y la otra posición según la cual el juez puede reconocerla como tal y en
consecuencia darle dicho trámite, sustituyendo la omisión del demandado. A esta
última se le denomina reconvención implícita formal. No debe confundirse lo descrito
con aquella en la que la sola oposición exitosa del demandado a la pretensión del
demandante puede transformarse en una declaración de derecho implícita a su favor.
Este sería un caso de reconvención implícita sustancial.
En nuestra opinión, un juez que advierta una reconvención no declarada
expresamente como tal debe darle el respectivo trámite, atendiendo a que lo
trascendente es el fondo y no la forma. Por lo demás, los ordenamientos procesales
alineados a una orientación publicística suelen tener regulado el aforismo Iura novit
curia; precisamente su aplicación le impone al juez, él debe de aplicar en el proceso el
derecho que corresponda, con prescindencia de si este no fue nombrado por el titular o
si fue citado defectuosamente.
Nos parece que esta norma, integrada a una concepción publicística, asegura la
intervención del juez para suplir la omisión incurrida por el demandado...” (MONROY
GALVEZ, 1996, Tomo I: 282).
CAPITULO 4
4.1. Requisitos de Admisión
Nuestro Código Procesal Civil en su artículo 445 prescribe ciertos requisitos
para que el demandado pueda ejercer y proponer su reconvención, las cuales deberán
ser analizados por el juez antes de ser admitida.
4.1.1. La competencia del juez
Un primer requisito que contempla este artículo es que la pretensión que contiene
la reconvención tiene que ser de competencia del juez que tramita la pretensión de la
demanda.
Ahora bien, los criterios de competencia que nuestro ordenamiento procesal civil
contempla lo son por materia, cuantía, territorio, grado; y con relación a la materia por
turno, a la fecha no suele apreciarse dentro del proceso civil.
Siendo esto así, la reconvención hace mención a la competencia por materia,
puesto que una pretensión de competencia de un juez civil no puede ser competente
para resolver pretensiones laborales vía reconvención.
En cuanto a la competencia por cuantía, hoy en día no existe unanimidad de
criterios, pues en relación a esta debería realizarse ciertos actos de flexibilización por
parte del juez, debido a que el juez que tramita la pretensión contenida en la demanda
no se encuentra impedido de tramitar pretensiones de menor cuantía vía reconvención.
De cierta forma esta excepción no podría enmarcarse en relación a que la pretensión
contenida en la reconvención sea de superior cuantía a la pretensión de la demanda.
Por último, con relación a la competencia por territorio, al ser esta prorrogable en
determinados casos, no generaría mayor dificultad al juez de la demanda, más aun
teniendo en cuenta que tanto en la pretensión de la demanda como en el de la
reconvención intervienen las mismas partes, salvo el caso de la intervención de un
tercero con la calidad de litisconsorte necesario, lo cual no generaría mayores
inconvenientes en su emplazamiento.
4.1.2. La Vía Procedimental.
Este artículo 445 precisa que la pretensión contenida en la reconvención no tiene
que afectar la vía procedimental originaria; en pocas palabras, tanto la pretensión de la
demanda como el de la reconvención deben ser tramitadas bajo la misma vía
procedimental.
No obstante, esta aparente claridad no es tan simple como parece, puesto que
primero tenemos que precisar que solo es admitida la reconvención en los procesos
cognitivos de conocimiento y abreviado, no siendo posible reconvenir en los procesos
sumarísimos, menos aún en los procesos ejecutivos.
Pues bien, partiendo de esa premisa, se advierte que resultaría imposible
reconvenir en los procesos sumarísimos. ¿Pero qué sucede si la pretensión de la
demanda se tramita en la vía de conocimiento y el de la reconvención en la del
abreviando o sumarísimo? En estos supuestos no encontramos mayor razón para
declarar improcedente la reconvención, dado que el que puede lo más puede lo menos,
pero claro está que debe existir conexidad entre las pretensiones, cuyo requisito
analizaremos en líneas posteriores.
Esta postura es compartida por la profesora Marianella Ledesma, quien afirma
que: (…) la reconvención es admisible si no afecta la competencia ni la vía
procedimental, dispositivo que hay que concordar con el artículo 85 inciso 3 del mismo
cuerpo legal (…). (…) consideramos que esta regla puede relativizarse si la vía
procedimental originaria por la que se viene tramitando el proceso es una de mayor
cobertura (…).[2]
4.1.3. La conexidad.
Debemos precisar que estamos ante uno de los requisitos de mayor importancia,
por no decir el más relevante, y que exige que entre la pretensión de la demanda y el
de la reconvención debe existir conexidad, esto es, deben existir elementos afines o
que se relacionen entre sí, lo cual permite que sean tramitados y resueltos en el mismo
proceso.
La conexidad, entonces, podría verse reflejado, por ejemplo, en una demanda de
cumplimiento de contrato con prestaciones reciprocas prescrito por el artículo 1428 del
Código Civil, y en la cual la demandada podría reconvenir solicitando la recisión del
contrato por lesión, según lo prescrito por el artículo 1147 del mismo cuerpo normativo.
La regulación jurídica de la conexidad se expresa en los siguientes términos del
artículo 84 del código adjetivo, donde se prescribe:
Hay conexidad cuando se presentan elementos comunes entre distintas
pretensiones o, por lo menos, elementos afines en ellas.
Por último, debemos precisar que la conexidad dentro del proceso civil puede ser
objetiva (relacionada a los sujetos intervinientes) o subjetiva (relación entre el petitum y
la causa petendi) y que esta última puede ser propia e impropia; para tales efectos con
relación a la conexidad en la reconvención no solo se requiere de conexidad subjetiva,
sino que por su parte es necesario que entre las pretensiones acumuladas existan una
relación entre el petitum y la causa petendi; de esta suerte, la profesora Ariano Dejo
manifiesta que:
Además de la conexión subjetiva, se requiera, a los efectos de su acumulación,
que las diversas pretensiones presenten una conexión objetiva, tal como lo ha hecho el
CPC respecto de la reconvención (artículo 445, que exige que la pretensión contenida
en la reconvención sea “conexa con la relación jurídica invocada en la demanda”).[3]
4.1.4. Formalidades de la demanda.
Un requisito no menos importante es aquel que exige que al momento de
proponer la reconvención, la misma tiene que cumplir los requisitos de forma prescritos
en los artículos 424 y 425 del Código Procesal Civil.
Esto nos lleva a inferir que la reconvención tiene que ser expresa, y la cual tiene
que estar contenido en el mismo escrito de contestación de demanda, en el plazo de
ley regulado para cada vía procedimental (conocimiento y abreviado).
4.1.5. El acta de conciliación.
Finalmente, el artículo en cuestión menciona que en caso la pretensión de la
reconvención sea materia conciliable, será necesario que el demandando haya acudido
a la audiencia de conciliación; no obstante, se exige que en el acta de conciliación
extrajudicial quede la descripción de las controversias que serán materia de debate en
el futuro proceso, y que le permitirá plantear su reconvención correspondiente.
4.2. Oportunidad de la Reconvención
Según nuestro ordenamiento procesal, que sigue correctamente el criterio
doctrinario y legislativo dominante sobre la materia, el demandado que quiera formular
reconvención debe hacerlo dentro del plazo que la ley prevé para la contestación de la
demanda, conjuntamente con ésta. Ello se colige del artículo 443 del Código Procesal
Civil, que no hace sino reiterar el sentido de la disposición contenida en el primer
párrafo del artículo 445 del citado cuerpo de leyes, conforme a la cual la reconvención
se propone en el mismo escrito en que se contesta la demanda (de lo que se deduce
que el plazo para contestar la demanda y reconvenir es uno mismo y simultáneo, como
lo señala el art. 443 del C.P.C.).
La reconvención sólo puede ser interpuesta dentro del término de emplazamiento,
conjuntamente con la contestación de la demanda principal, en un otrosí de aquella
presentación.
Para que la reconvención nazca a la vida del derecho, es necesario que el
demandado haya sido válidamente emplazado y notificado, y que aquél aún no haya
contestado, porque una vez que el demandado conteste, se entenderá que habrá
operado la preclusión respecto a su derecho a reconvenir.
No obstante, lo dicho precedentemente, la dependencia que se genera entre
contestación de la demanda y reconvención, sólo se produce ab initio. Dicho esto,
podría fácilmente suceder que, por cualquier motivo, se pusiese término a la pretensión
principal, y seguir adelante el juicio, sólo respecto de la reconvención.
Alsina señala sobre la oportunidad de la reconvención que “... ni antes ni después
de la contestación podrá el demandado deducir su reconvención. Si hubiese opuesto
excepciones previas no podrá reconvenir hasta evacuar el traslado de la demanda; si la
demanda fuese contestada antes del vencimiento del término, no podrá tampoco
reconvenir después alegando que el término aún no había vencido...” (ALSINA, 1961,
Tomo III: 211-212).
Andrés de la Oliva y Miguel Ángel Fernández afirman que:
“... La reconvención debe deducirse en el escrito de contestación a la demanda
(...) aunque ella misma no sea contestación, o ‘lo sea’ en sentido muy lato (...).
Ni antes ni después, la reconvención es posible: ‘Después de la contestación a la
demanda no podrá hacerse uso de la reconvención, quedando a salvo al demandado
su derecho, que podrá ejercitarlo en el juicio correspondiente’...” (DE LA OLIVA; y
FERNANDEZ, 1990, Tomo II: 100).
Monroy Gálvez indica sobre el particular que:
“... El plazo para interponer una reconvención está menos ligado al tiempo que al
acto con el que simultáneamente debe presentarse. Casi todos los ordenamientos
suelen fijar como plazo para reconvenir el mismo que se tiene para contestar la
demanda. Sin embargo, la doctrina considera que la oportunidad para reconvenir está
ligada al acto de la contestación y no al plazo para hacerlo. Por esa razón, si un
demandado contesta la demanda antes del vencimiento del plazo, en tal fecha deberá
interponer reconvención, de lo contrario, aun cuando hubiera un plazo adicional para
contestar (y por tanto para reconvenir), este se habrá perdido por efecto del acto de
contestación de la demanda” (MONROY GALVEZ, 1996, Tomo I: 282-283).
CAPITULO V
5.1. Modificación y Ampliación de la Reconvención de la Demanda:
1. En principio, cabe indicar que, de conformidad con lo dispuesto en el artículo
428 del Código Procesal Civil:
- El demandante puede modificar la demanda antes que ésta sea notificada y es s
posible modificar las pretensiones planteadas en la demanda, siempre que las
nuevas pretensiones se refieran a la misma controversia que fue objeto del
procedimiento conciliatorio
- Puede, también, ampliar la cuantía de lo pretendido si antes de la sentencia
vencieran nuevos plazos o cuotas originadas en la misma relación obligacional,
siempre que en la demanda se haya reservado tal derecho
2. En el segundo párrafo de nuestro Código Civil artículo 428 dice a este efecto,
se consideran comunes a la ampliación los trámites precedentes y se tramitará
únicamente con traslado a la otra parte
El demandante puede modificar la demanda antes que ésta sea notificada ya que
puede, también, ampliar la cuantía de lo pretendido si antes de la sentencia vencieran
nuevos plazos o cuotas originadas en la misma relación obligacional, siempre que en la
demanda se haya reservado tal derecho. A este efecto, se consideran comunes a la
ampliación los trámites precedentes y se tramitará únicamente con un traslado a la otra
parte.
3. Ahora bien, tal como lo señala el referido precepto legal en su último párrafo de
nuestro código, iguales derechos de modificación y ampliación tiene el demandado que
formula reconvención
5.1.1. Efectos del Emplazamiento Válido.
El emplazamiento es el acto por el cual se notifica al demandado la demanda; es
también el momento en el cual se establece la relación procesal, de allí su importancia
para definir varias situaciones importantes, por cierto, siempre que se haya realizado
válidamente.
5.1.2. Sanción por Juramento Falso.
Esta situación está muy ligada al emplazamiento válido. Definitivamente el
referido acto procesal no se va a producir si el demandante da un dato falso respecto
de la dirección domiciliaria del demandado. Incluso tal falsedad puede provocar la
realización de un proceso artificialmente válido
5.1.3. Contestación de la Demanda.
En el artículo 4427 se regulan los requisitos que deben de cumplirse al contestar
la demanda. De él se advierte que los requisitos son los mismos que los exigidos para
demandar, por cierto, en lo que correspondan. Adicionalmente, como un complemento
a la exigencia al demandante de enumerar los hechos que sustentan su demanda,
5.2. Tramite de Reconvención:
La demanda reconvencional origina la simultaneidad en el proceso y en a
resolución, es decir, el hecho de que ambas acciones deban sustanciarse y decidirse
en la misma sentencia, tramitándose y discutiéndose al mismo tiempo y en igual forma
que la cuestión principal, Por tanto, la acción principal y la reconvención se acomodan
a los mismos trámites, quedando unida la menor a la mayor, siempre que ésta sea la
primeramente tramitada”
En relación al trámite de la reconvención, se desprende de nuestro ordenamiento
procesal lo siguiente:
- El plazo para contestar y reconvenir es el mismo y simultáneo (art. 443 del
C.P.C.). En los procesos de conocimiento, el plazo para contestar la demanda y
reconvenir es de treinta días, contados desde la notificación de la demanda (art. 478
-inc. 5)- del C.P.C.). En los procesos abreviados salvo aquellos determinados en el art.
490 del C.P.C., en los que es improcedente la reconvención, vale decir, los procesos
de retracto, título supletorio, prescripción adquisitiva, rectificación de áreas o linderos,
responsabilidad civil de los Jueces y tercería
- El traslado de la reconvención se confiere por el plazo y en la forma establecida
para la demanda, debiendo ambas tramitarse conjuntamente (en el cuaderno principal)
y resolverse en la sentencia (art. 445 -penúltimo párrafo- del C.P.C.). Sobre el
particular, cabe anotar que, en los procesos de conocimiento, el plazo para absolver el
traslado de la reconvención es de treinta días, contados desde la notificación de esta
última
5.3. Reconvención.
Con septos de reconvención y contrademanda, aún cuan• do ambas se sustentan
en el principio de economía procesal. Habiéndose interpuesto una demanda y teniendo
el demandado alguna pretensión contra el demandante, es conveniente a todos
-servicio de justicia incluido- que dicha pretensión se discuta den- tro del mismo
proceso in embargo, la diferencia se encuentra en el hecho que la reconvención
concede al demandado la facultad de interponer contra el demandante cualquier
pretensión, siempre que la vía procedimental lo permita.
CAPITULO VI
6.1. Resolución de la Reconvención.
6.1.1. ¿Qué es una resolución judicial?
Las resoluciones judiciales son los pronunciamientos de los jueces y tribunales a
través de los cuales acuerdan determinaciones de trámite o deciden las cuestiones
planteadas por las partes incluyendo la resolución de fondo del conflicto, también
puede decirse que son actos jurisdiccionales que deciden la cuestión principal sometida
al juzgador para su valoración, así como también las de carácter procesal que hayan
surgido con la tramitación del juicio.
Las resoluciones judiciales son actos procesales del juez, son las decisiones
jurisdiccionales que a través de los cuales el juez impulsa o decide al interior del
proceso o incluso pone fin a este proceso.
Eduardo Pallares (1967) afirma que “…las resoluciones tienen como
características el ser actos de jurisdicción por medio de los cuales el órgano declara su
voluntad y ordena o prohíbe algo…” (pág. 234), además de ser también actos
unilaterales, aunque sean llevados a cabo por tribunales colegiados y finalmente el ser
actos que resuelven el litigio.
6.1.2. Tipos de resoluciones judiciales
Existen según nuestra regulación, en el código civil, tres tipos de resoluciones
judiciales:
• Auto: Ponen fin al proceso, pero no resuelven el asunto y deben estar
motivados.
Son actos procesales del juez que en las cuales se decide se resuelve algo dentro
del proceso y por consiguiente requieren estar justificados requieren estar motivados,
como por ejemplo, el auto admisorio de la demanda que sería el saneamiento procesal
el autor de admisión de medios probatorios La estructura de un auto tiene dos
elementos, la parte considerativa y la parte decisoria; en la parte considerativa no es
otra cosa que en la argumentación jurídica la motivación de la resolución y en la parte
decisoria pues es el fallo que ha resuelto el juez respecto al proceso.
• Sentencia: Ponen fin al proceso resolviendo el conflicto de origen y deben estar
motivados. Son actos procesales del juez mediante el cual se puede poner fin a la
instancia o se puede poner fin al proceso de manera definitiva, cuanta con tres
elementos dentro de su estructura, que son la parte expositiva que básicamente son los
hechos o partes que han intervenido y cuáles fueron los alegatos de cada una de las
partes entre otros, parte considerativa ya viene a ser la motivación el razonamiento
jurídico la argumentación jurídica que realiza el juez para poder tomar una decisión; y la
última que es la parte resolutiva o fallo en ella obviamente tal como lo señala su
nombre establece que decisión que fallo ha tomado el juez respecto al proceso.
• Decreto o providencia: Los decretos no resuelven el conflicto judicial, sino que
resuelve los incidentes procesales. Esto es, diligencias necesarias para poder finalizar
el procedimiento. Son actos procesales mediante el cual se impulsa el desarrollo del
proceso disponiendo actos procesales de simple trámite, como, por ejemplo, el
apersonamiento de un abogado la variación de un domicilio procesal que lleve a
adjuntar a algún documento entre otros. La estructura de un decreto solamente tiene
parte decisoria nada es decir simplemente a ese trámite que se ha realizado decide
aceptarlo como válido.
En el código civil no menciona este tipo de resolución, pero ahondare un poco en
el tema de la resolución por diligencia.
• Diligencias: Estas resoluciones son de trámite al igual que las anteriores, pero
aún con menor trascendencia, simplemente son para un buen desarrollo procesal,
normalmente dejan constancia de algún punto del juicio o impulsan la resolución
definitiva del mismo.
6.1.3. Artículo 445.- Reconvención.
En su penúltimo párrafo de este artículo hace mención hacia la resolución de la
revocación, mencionando el siguiente:
“El traslado de la reconvención se confiere por el plazo y en las formas
establecidas para la demanda, debiendo ambas tramitarse conjuntamente y resolverse
en la sentencia.”
Se refiere al consentimiento que otorga el juez a la pretensión del demandado y
menciona que este siendo un solo proceso (en mismo cuaderno principal) junto con la
demanda se debe de presentarse en el plazo indicado, o en el plazo que se indica
presentar una contestación de demanda.
La decisión que tomaría el juez, seria resuelta tanto para la demanda principal
como para la reconvención, en el mismo tiempo, simultáneamente hablando.
Rodríguez Solano (1950) sostiene que: “... Debe resolverse la reconvención en la
misma sentencia que la cuestión principal (...)”. (pág. 297 -298)
El juzgador tiene, por consiguiente, el deber de decidir clara y concretamente en
la parte dispositiva de su resolución sobre los extremos que contenga la demanda
reconvencional, para no incidir en incongruencia, siempre que precisen un especial
pronunciamiento, aun cuando el actor haya desistido de su demanda o se repela ésta
por defectos legales.
Además, la decisión se debe de resolver también en base a la defensa que tuvo el
demandante ante la reconvención. El juez deberá de tomar en cuenta al momento de
resolver la sentencia, cuando la reconvención le falta algún requisito fundamental o es
imprecisa, como cuando el demandado se limitó a reproducir en inversa forma la
petición del actor. Se deberá de tomar muy en cuenta los requisitos de fondo, forma y
suplica.
Si hablamos de requisitos fundamentales de una demanda:
Requisito de Forma: Son todos aquellos a seguir para el formato de
demanda, márgenes, estructura, buena redacción y orden. A la falta de estos la
demanda puede ser inadmisible, por ejemplo, si falta o está mal estructurado: el
tribunal ante el que se promueve, el nombre y apellidos del actor y el domicilio que
señale para oír notificaciones, el nombre del demandado y su domicilio, el objeto u
objetos que se reclamen, con sus accesorios.
Requisito de Fondo: Estos son los más importantes, son los fundamentos
en que se basan la demanda, la fundamentación jurídica, los artículos en que te basas,
la Legitimación e interés para obrar. A la falta de estos la demanda puede ser
improcedente.
Suplico: Cuando la demanda o contestación a demanda en la que las
partes formulan sus pretensiones al órgano judicial son claras y separadamente y en
orden de prioridad, indicando cuáles son principales y cuáles subsidiarias. Conocido
también con el término sustantivo de súplica, constituye la parte conclusiva de la
demanda, donde se resumen las peticiones procesales articuladas en el cuerpo de la
demanda. La expresión completa de la fórmula consagrada por el uso es Suplico al
Juzgado. Materializada por lo general en un solo párrafo, se fijará con claridad y
precisión lo que se pida y la persona contra quien se proponga la demanda.
En cuanto a las peticiones del demandado en su reconvención, para el supuesto
de que no prospere la defensa contra la demanda principal, si se le niega la defensa
del demandado, no existe necesidad de hacer declaración alguna respecto de aquéllos,
porque tácitamente quedaron denegados, entonces no se requiere una constancia en
la sentencia la declaración denegatoria.
CAPITULO VII
7.1. Efectos de la Reconvención.
Máximo Castro estima que “... dos son los efectos importantes que produce la
reconvención. 1° Que los diferentes pleitos se siguen en un mismo proceso, esto es
que las distintas acciones se discuten a un mismo tiempo, se sustancian juntas y se
resuelven en una misma sentencia; 2° Que queda prorrogada legalmente la jurisdicción
del juez, de manera que es competente para ambos litigios, aunque no lo fuese para
alguno de ellos” (CASTRO, 1926, Tomo Primero: 140).
Kisch pone de manifiesto que “la reconvención no sólo produce el efecto de
introducir un punto litigioso más en el proceso pendiente, sino que da origen a otro
nuevo que sigue su curso junto con el ya pendiente y que por regla general es
sustanciado y resuelto en un proceso único para los dos. Por lo que atañe a la acción
reconvencional, tiene el mismo efecto jurídico que si hubiese sido ejercitada en una
demanda independiente...” (KISCH, 1940: 315).
En opinión de Alsina, la reconvención produce cuatro efectos principales: “... a)
Plantea una nueva litis cuyos términos han de referirse al momento de la contestación
por el actor y que se resuelve en la sentencia conjuntamente con la demanda. b)
Produce los mismos efectos jurídicos que la interposición de la demanda principal, y,
en consecuencia, quedará fijada la competencia del juez con relación al reconviniente,
individualizada la cosa litigiosa, interrumpida la prescripción, etc. c) El demandado se
convierte en actor en la reconvención y el actor en demandado, y así como a éste
corresponde la prueba de las afirmaciones contenidas en su demanda, al que
reconviene corresponderá la prueba de las afirmaciones contenidas en su
reconvención. d) Siendo la reconvención una institución autónoma, no se suspende por
el desistimiento de la demanda y la admisión de ésta en la sentencia puede contener
un pronunciamiento independiente del que corresponda a la reconvención, salvo el
caso de compensación” (ALSINA, 1961, Tomo III: 214-215).
Lino Palacio anota sobre la materia lo siguiente:
“El efecto primordial de la reconvención consiste en incorporar al proceso una
nueva pretensión que debe sustanciarse y resolverse conjuntamente con la pretensión
originaria. De allí que los trámites preliminares de la reconvención paralicen los
correspondientes a la demanda inicial hasta tanto ambas se encuentren en el estadio
procesal que permitan sustanciarlas en forma simultánea (apertura a prueba o
declaración de puro derecho). Pero como se trata de dos pretensiones dotadas de
autonomía, ni el desistimiento de la demanda ni el allanamiento a ésta inciden respecto
de la reconvención, ni, viceversa, el desistimiento de la reconvención importa el
allanamiento de la demanda. Sólo hace excepción la caducidad de la instancia
principal, que comprende a la reconvención, pero no la de ésta a aquélla (...). Por otra
parte, la misma autonomía de las pretensiones autoriza (...) el acogimiento o el rechazo
de ambas. Fuera de las consideraciones precedentemente expuestas, los efectos de la
reconvención, sean substanciales o procesales, y sea que se atienda a su mera
interposición o a su notificación, guardan substancial coincidencia con los efectos de la
demanda...” (PALACIO, 1983, Tomo VI: 193).
7.2. Procesos en los que resulta improcedente la reconvención.
La reconvención resulta improcedente en los procesos que citamos a
continuación:
- Proceso abreviado de retracto (art. 490 del C.P.C.).
- Proceso abreviado de título supletorio (art. 490 del C.P.C.).
- Proceso abreviado de prescripción adquisitiva (art. 490 del C.P.C.).
- Proceso abreviado de rectificación o delimitación de áreas y linderos.
- Proceso abreviado de responsabilidad civil de los Jueces (art. 490 del C.P.C.).
- Proceso abreviado de tercería (art. 490 del C.P.C.).
- Procesos sumarísimos (art. 559 -inc. 1)- del C.P.C.).
- Procesos no contenciosos (art. 761 -inc. 4)- del C.P.C.).
- En cuanto a los procesos de ejecución, como se señalara con anterioridad, se
omite toda regulación sobre la reconvención, pero puede inferirse que, atendiendo a la
especial naturaleza de tales procesos y a la simplicidad de su trámite, no resulta
procedente la reconvención, tanto más si nuestro ordenamiento procesal impone
ciertos parámetros a la contradicción que pueda plantear el ejecutado, a los que éste
tiene que circunscribirse bajo sanción de declararse la correspondiente improcedencia
si se excediera el marco legal. Los límites a la contradicción del ejecutado a que se
hiciera alusión se hallan previstos en el artículo 690-D del Código Procesal Civil.
CAPITULO VIII
8.1. Jurisprudencia casatoria.
El recurso de casación es un recurso extraordinario que tiene por objeto anular
una sentencia judicial "que contiene una incorrecta interpretación o aplicación de la ley
" o que ha sido dictada en un procedimiento que no ha cumplido las solemnidades
legales (debido proceso), es decir por un error in iudicando o bien error in procedendo,
respectivamente. Su fallo le corresponde a la Corte Suprema de Justicia y,
habitualmente, al de mayor jerarquía, como el Tribunal Supremo. En ocasiones también
puede encargarse del recurso un órgano jurisdiccional jerárquicamente superior o en su
caso uno específico.
En algunos estados existe algún tipo de tribunal constitucional como organismo
de última instancia jurídica autorizado a revisar y revocar sentencias relacionadas con
los principios constitucionales, mientras que en otros es el tribunal de máxima instancia
(habitualmente llamado Supremo o Alto) quien se encarga de estas revisiones
constitucionales.
8.2. Funciones.
Sus funciones principales son obtener:
• Aplicación correcta de la ley por parte de los diversos tribunales, como garantía
de seguridad o certeza jurídica.
• Unificación de la interpretación de las leyes a través de un solo órgano, fijando la
jurisprudencia.
8.3. Características.
Dado que el Derecho procesal es muy variable en cada país y en el tiempo,
podemos resumir las características de la casación en las siguientes:
Es un recurso extraordinario, es decir, la ley la admite excepcionalmente y
contra determinadas resoluciones judiciales.
Sus causas están previamente determinadas. Ellas se pueden agrupar,
básicamente, en infracciones al procedimiento, es decir errores de forma
(error in procedendo) e infracción del Derecho, o sea errores de fondo
(error in judicando).
Posee algunas limitaciones a su procedencia, entre otras: la cuantía,
sobre todo en casos de derecho civil y los motivos que se pueden alegar.
Según la doctrina y jurisprudencia podemos encontrar dos variantes en
relación a la amplitud de las facultades de revisión de las cuestiones
acaecidas en un caso particular:
En la interpretación más clásica, se le considera un Recurso no
constitutivo de instancia, o sea, el tribunal puede pronunciarse solo sobre
las cuestiones de Derecho. En otras palabras, la revisión es más limitada,
pudiendo basarse solo en una incorrecta interpretación de la ley por parte
de los órganos inferiores y nunca revisar los hechos de la causa.
En una interpretación más amplia y circunscrita al recurso de casación en
materia penal, se ha entendido que en la casación no sólo pueden
revisarse cuestiones de hecho, sino que se deben revisar estos. No
hacerlo implicaría la violación a la garantía de la doble instancia en el
proceso penal, reconocida en diversos tratados internacionales sobre
derechos humanos (por ejemplo, el artículo 8.2.h de la Convención
Americana sobre Derechos Humanos y el artículo 14.5 del Pacto
Internacional de Derechos Civiles y Políticos). Para sostener esta posición
se utiliza la teoría alemana de la Letis (o agotamiento de las capacidades
de revisión), que sostiene que un tribunal de casación debe revisar todo lo
que le sea posible, quedando solamente excluidas las cuestiones
directamente relacionadas al principio de inmediación.
8.4. Antecedentes
Los orígenes de este recurso judicial pueden encontrarse en los Estados italianos,
que utilizaron este mecanismo para imponer sus estatutos locales por sobre el ius
commune. El apogeo de este medio se dio en Francia, donde se utilizó como un
mecanismo para uniformar el Derecho a partir de la ley territorial, llegando a ser
característico de su ordenamiento jurídico.
La palabra "casar" proviene del latín cassare, que significa abrogar o derogar. Por
su parte, "casación" proviene del término francés cassation, derivado a su vez de
casser, que se traduce como anular, romper o quebrantar.
8.5. Diferencias entre casación y apelación
Existen importantes diferencias entre un recurso de casación y una apelación,
dada su naturaleza y la excepcionalidad de presentar un recurso ante el órgano
jurisdiccional de mayor importancia jerárquica.
Mientras que en la apelación se puede revisar el Derecho y los hechos del juicio,
siendo constitutiva de instancia, en la casación sólo se hace referencia al derecho y no
constituye instancia. Sin embargo, en los ordenamientos en que se tiene en cuenta el
agotamiento de la capacidad de revisión de los tribunales de casación, la diferencia
entre ambos recursos queda supeditada a las resoluciones judiciales que se pretende
revisar o anular, según el caso.
Resumiendo en orden podemos encontrar, por regla general, las siguientes
diferencias:
• La apelación es un recurso judicial ordinario; en cambio, el de casación es
extraordinario.
• La casación no es instancia, en consecuencia no se pueden revisar los hechos,
ni mucho menos abrirse a o agregarse pruebas; por el contrario, la apelación sí
constituye instancia.
• La casación tiende a proceder en el solo interés de la ley, pudiendo incluso
declararse de oficio; no así la apelación que se reduce a los intereses de las
partes.
• La casación es, en muchas legislaciones, fuente de jurisprudencia obligatoria; en
cambio, los fallos en apelación no suelen formarla.
8.6. Perú
En Perú, el Recurso de Casación se encuentra regulado en el código procesal
civil y penal. El Código Procesal Civil desde 1991. Establece las siguientes
características:
• Es un recurso formal de carácter extraordinario. Solo procede en los siguientes
casos: en las sentencias definitivas, autos de sobreseimiento, y los autos que
pongan fin al proceso, extingan la acción penal o la pena o denieguen la extinción,
conmutación, reserva o suspensión de la pena, expedido en apelación por las
salas superiores.
CAUSALES: 1. Inobservancia de garantías constitucionales de carácter procesal o
material o una indebida o errónea aplicación de dichas garantías. 2. Inobservancia de
normas legales de carácter procesal sancionadas con nulidad. 3. errónea interpretación
o falta de aplicación de la ley penal o de otras normas jurídicas necesarias para su
aplicación. 4. sentencias o autos expedidos con manifiesta ilogicidad de la motivación.
5. sentencias o autos que se apartan de la doctrina jurisprudencial.
• Solo permite una revisión de derecho, no se admite la revisión de cuestiones de
hecho que requieran de actividad probatoria.
• Le corresponde a la Corte Suprema de Justicia calificar su procedencia y
pronunciarse sobre el fondo del recurso. Las resoluciones que la Corte Suprema
expida en casación son casi siempre vinculantes para los órganos jurisdiccionales
inferiores, excepto aquellas que declaran improcedente el recurso sin
pronunciamiento de fondo.
8.7. Jurisprudencia
La jurisprudencia es el conjunto de sentencias y demás resoluciones judiciales
emitidas en un mismo sentido por los órganos judiciales de un ordenamiento jurídico
determinado. Tiene un valor fundamental como fuente de conocimiento del derecho
positivo, con el cual se procura evitar que una misma situación jurídica sea interpretada
en forma distinta por los tribunales; esto es lo que se conoce como el principio
unificador o unificado.
Se entiende por jurisprudencia a la doctrina establecida por los órganos judiciales
del Estado (por lo general, el Tribunal Supremo o Tribunales Superiores de Justicia)
que se repite en más de una resolución. Esto significa que para conocer el contenido
completo de las normas vigentes hay que considerar cómo han sido aplicadas en el
pasado. En otras palabras, la jurisprudencia es el entendimiento de las normas
jurídicas basado en las sentencias que han resuelto casos basándose en esas normas.
El estudio de las variaciones de la jurisprudencia a lo largo del tiempo es la mejor
manera de conocer las evoluciones en la aplicación de las leyes, quizás con mayor
exactitud que el mero repaso de las distintas reformas del derecho positivo que en
algunos casos no llegan a aplicarse realmente a pesar de su promulgación oficial.
En el derecho anglosajón es una fuente de importante magnitud, debido a que los
jueces deben fundamentar sus decisiones o sentencias judiciales mediante un estudio
minucioso de los precedentes, hechos o pruebas que incriminen al detenido sin violar o
vulnerar sus principales derechos.
En el derecho continental, la jurisprudencia es también una fuente formal, aunque
varía sustancialmente su valor y fuerza vinculante de acuerdo a las legislaciones
locales de cada país. Es así que en algunos casos, los fallos de cierto tipo de tribunales
superiores son de aplicación obligatoria para supuestos equivalentes en tribunales
inferiores; en otros, las decisiones de instancias jurisdiccionales similares no son por lo
regular vinculantes para jueces inferiores, excepto que se den ciertas circunstancias
específicas a la hora de unificar criterios interpretativos uniformes sobre cuestiones
determinadas en materia de derecho (como en el caso de las sentencias plenarias en
el derecho argentino). Finalmente, y como alternativa más extendida en los Estados
que ostentan estos sistemas jurídicos, puede que los fallos de nivel superior, en ningún
supuesto resulten obligatorios para el resto de los tribunales, aunque sí suelen ostentar
importante fuerza dogmática a la hora de predecir futuras decisiones y establecer los
fundamentos de una petición determinada frente a los tribunales inferiores.
En todo caso, tampoco el estudio de las sentencias nos da la medida exacta de la
realidad del Derecho porque ocurre que en ocasiones y por diversas razones las
sentencias dejan de cumplirse o aplicarse.
Esto es así especialmente cuando el Poder Judicial entra en colisión con otros
poderes del Estado moderno como el ejecutivo y el legislativo, y aunque compromete el
principio de separación de poderes es un fenómeno que no puede desconocerse
completamente al elaborar una teoría del derecho, a riesgo de que aparezca como
totalmente separada de la realidad jurídica y social.
CAPITULO IX
9.1 Justificación
La reconvención supone, en el proceso civil, que el demandado no sólo se limita
a contestar las alegaciones del actor y a oponerse, total o parcialmente a las mismas,
sino que aprovecha el mismo proceso para demandarle a él o incluso demandar a otros
sujetos.
Es el reflejo de la consigna de la “economía procesal” ya que se utiliza (y se
aprovecha) el proceso instado, para debatir en él otras pretensiones que introduce el
demandado, y que se dilucidan en el proceso, conjuntamente, con las del demandante.
CONCLUSIONES
- La reconvención, es aquel instrumento jurídico– procesal por el cual el
demandado, al momento de contestar su demanda, introduce una nueva pretensión al
proceso en trámite, pretensión que es dirigida contra el demandante y la cual tiene que
ser resuelta de forma conjunta con la pretensión de la demanda.
- Para efectos que la reconvención sea admitida tiene que cumplir ciertos
requisitos: tiene que ser de competencia del mismo juez que tramita la pretensión de la
demanda, no debe afectar la vía procedimental originaria, debe existir conexidad entre
la pretensión de la demanda y la pretensión que contiene la reconvención, tiene que
cumplir los requisitos formales de la demanda, por ende, debe constar expresamente
en la contestación de demanda, y, por último —y no menos importante—, cuando la
pretensión contenida en la reconvención sea materia conciliable, el demandado debe
acudir a la audiencia de conciliación y que en el acta quede la descripción de la
controversia.
- En cuanto a la competencia del juez por cuantía, y en relación a la vía
procedimental, el juez de la cusa deberá flexibilizar lo prescrito por el artículo
445 del Código Procesal Civil , y admitir a trámite la reconvención, siempre y cuando
exista conexidad entre la pretensión contenida en la reconvención y en la misma
demanda.
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