Una hernia de hiato esofágica o esofagogástrica es aquella en la cual una parte o la
totalidad del estómago pasa a través del hiato esofágico hasta el mediastino
posterior.
Por su clasificación, podemos dividirla en 4 tipos diferentes.
HERNIA DIRECTA O POR DESLIZAMIENTO.
Incidencia.
Es relativamente común, unas 8 veces más que la hernia paraesofágica.
Se presenta en la edad promedio de 48 años.
El 80% de pacientes con reflujo presenta este tipo de hernia.
Fisiopatología.
Puede haber casos de enfermos con hernia sin reflujo y viceversa.
La importancia clínica radica en la asociación de síntomas que nos permitirán saber
si un paciente presenta reflujo o no.
ELEMENTOS A TOMAR EN CUENTA.
EEI: Es la principal barrera que impedirá el reflujo, con una presión normal de 10
mmHg.
Disminución de la presión basal.
Disminución de la longitud del esfínter.
Diafragma: El deterioro del estructural del ligamento frenoesofágico predispone a
pacientes a sufrir hernias hiatales.
SINTOMATOLOGÍA.
Generalmente los pacientes no refieren síntomas.
Síntomas relacionados a reflujo gastroesofágico.
Dolor urente retroesternal y epigástrico, regurgitaciones frecuentes después de
comer.
EEI mecánicamente defectuoso y disfagia (que indica fase más avanzada de la
enfermedad).
DIAGNÓSTICO
Generalmente se realiza por
medio de una serie
esofagogástrica, detectando el
estómago por encima del
diafragma.
En casos de emergencia se
coloca una sonda nasogástrica
y se evidencia esta en la
porción intratorácica del
estómago mediante una una
telerradiografía de tórax.
DIAGNÓSTICO DIFERENCIAL.
La hernia es llamada: la gran simuladora del abdomen superior.
Colelitiasis, diverticulitits, úlcera péptica.
Acalasia, estenosis, espasmo esofágico.
Padecimientos cardiovasculares, y otros tipos de esofagitis.
Para establecer el diagnóstico diferencial se deben de tomar en cuenta los
siguientes aspectos:
TRATAMIENTO.
Tratamiento médico, que depende de las manifestaciones clínicas.
Una dieta baja en grasa, con altos niveles de proteínas para aumentar el tono del
EEI.
Bloqueadores H2 y bomba de protones de 3 a 12 semanas para la sintomatología
general.
Tratamiento quirúrgico en pacientes con síntomas persistentes, o con presión en el
EEI menor a 6 mmHg.
HERNIA PARAESOFÁGICA O POR
ENROLLAMIENTO.
Tiene una incidencia del 10% de los casos, y suele
presentarse en pacientes con edad promedio de 68
años.
4 veces más frecuente en mujeres.
El 90% de estas hernias son consideradas de tipo
mixto.
En la hernia paraesofágica los pacientes suelen cursar
asintomáticos, pero los mismos refieren molestias
anteriores de tracto digestivo y tracto respiratorio
superior.
Los síntomas más comunes son:
Dolor torácico postprandial, vómito, disfagia, disnea y saciedad temprana.
Síntomas producidos por compresión del diafragma.
Regurgitación y dolor retroesternal poco frecuentes por reflujo.
Puede desarrollarse volvulus gástrico con obstrucción con dolor retroesternal y
disfagia.
Un tercio de los pacientes presenta hematemesis, o anemia por sangrado.
DIAGNÓSTICO
En este tipo de hernia, el estómago se hernia hacia el tórax de forma adyacente y a
la izquierda.
Debido a que la función del EEI suele estar intacta no hay mucha presencia de
reflujo gastroesofágico.
Con la serie esofagogástrica se aprecia el cardias separado y por debajo del fundus
gástrico el cual se encuentra herniado a través del diafragma.
TRATAMIENTO
Pronóstico: normalmente hay resultados excelentes.
Por regla general se recomienda el tratamiento quirúrgico en todos los casos.
Las complicaciones se presentan en el 25% de los casos; sangrado, infarto y
perforación.
El método de reparación incluye devolver el estómago herniado al ab
domen y fijarlo con suturas a la pared posterior del recto abdominal.