Universidad de Sevilla
Facultad de Comunicación
Análisis de los géneros periodísticos en la prensa
escrita y la prensa digital.
Nuevos géneros y formatos en internet
Trabajo Fin de Grado en Periodismo
Departamento Periodismo II
Curso académico 2015-2016
Realizado por: Azahara Sánchez Pérez
Índice (EXTRACTO)
RESUMEN..............................................................................................................4
I. INTRODUCCIÓN .................................................................................................5
II. HIPÓTESIS DE PARTIDA Y OBJETIVOS ...................................................... 7
III. METODOLOGÍA ................................................................................................10
IV. ESTUDIO TEÓRICO-HISTÓRICO .................................................................13
1. La prensa escrita: evolución de un medio ligado a la innovación. De la imprenta a
la actualidad ................................................................................................................. 13
2. Breve historia del diario El País...........................................................................26
3. Breve historia del diario El Mundo ......................................................................30
V. ESTUDIO DOCUMENTAL ...............................................................................34
1. La prensa digital: novedades en el lenguaje y la forma........................................34
2. Definición y clasificación de los géneros periodísticos .......................................55
3. Géneros periodísticos ...........................................................................................60
a. Géneros informativos........................................................................................60
b. Géneros de opinión ...........................................................................................80
c. El análisis 100
d. Otros géneros y formatos del periodismo digital. Nuevas formas de acceder a
la información ....................................................................................................... 103
VI. INVESTIGACIÓN APLICADA.......................................................................106
1. Hipótesis 106
2. Análisis de contenidos ........................................................................................106
3. Resultados de la investigación ...........................................................................107
a. Análisis global de El País, El Mundo, [Link] y [Link] ................... 107
b. Análisis de las características del lenguaje digital en [Link] y elpaí[Link]
…………………………………………………………………………………………………………………..119
c. Algunos datos a tener en cuenta sobre las ediciones impresas de El Mundo y
El País: aspectos formales .................................................................................... 132
VII. CONCLUSIONES GENERALES ....................................................................135
VIII. BIBLIOGRAFÍA................................................................................................141
ANEXO ...............................................................................................................151
Resumen
Con la llegada de la última década del siglo XX comenzó una revolución que se extendió,
también, hasta el periodismo: la llegada de Internet. Durante 20 años, los periódicos
tradicionales convivían con aquellos que habían nacido exclusivamente por y para la red.
Los primeros empezaron a sufrir consecuencias. Las más importantes fueron la pérdida
de lectores (los otros medios ofrecían de forma gratuita lo mismo que ellos pagando) y la
consiguiente disminución de las páginas de los diarios en papel. Los peores desenlaces
de la lucha entre estos dos medios tan similares comenzaron a llegar en 2006, cuando, el
31 de diciembre de ese mismo año, el periódico más antiguo del mundo, Post Och Inrikes
Tidningar (Suecia), enviaba su último número a los quioscos. Más recientes han sido los
cierres de las ediciones en papel de La Presse (Canadá – solo se publica en papel los
sábados) y del diario británico The Independent, en diciembre de 2015 y marzo de 2016
respectivamente. Incluso un diario español, El País, anunciaba en marzo de este mismo
año una reestructuración cuyo motivo principal era centrarse más en la edición digital.
Por todos estos hechos, hemos creído conveniente realizar una investigación que saque a
relucir en qué momento se encuentra el periodismo y, en concreto, los periódicos (tanto
impresos como digitales). ¿Qué es lo nuevo que ofrece internet? ¿Han evolucionado los
géneros periodísticos entre una edición y otra? ¿Han surgido nuevos géneros o formatos?
¿Hay un nuevo lenguaje? ¿Supone la inmediatez de la red una pérdida de calidad?
El presente trabajo es el resultado de una investigación de los diarios El País y El Mundo,
y sus respectivas versiones digitales, en el que se trata de hacer una comparación que
indique las diferencias entre la edición impresa y la digital, así como establecer las nuevas
características de los géneros periodísticos y los nuevos géneros y formatos que hayan
podido nacer ligados al ciberperiodismo.
El estudio parte de una cronología en la que se observa como el periodismo se ha visto
influido, desde su aparición, por las innovaciones tecnológicas y continuará con un breve
resumen de la historia de los dos periódicos analizados para ver la trayectoria que han
tenido desde su aparición hasta nuestros días.
A continuación, basado en lo que dicen los expertos y en nuestra investigación, se
expondrán las particularidades del lenguaje digital, así como las características de los
géneros periodísticos clásicos y de los nuevos géneros y formatos cuyo nacimiento está
ligado al mundo de internet.
Por último, los resultados de nuestra investigación –junto al apartado anterior– nos
revelarán las respuestas a las preguntas que antes lanzábamos y, así, podremos establecer
en qué punto se encuentran el periodismo impreso y el periodismo digital.
Palabras clave: periodismo – periodismo digital – ciberperiodismo – géneros
periodísticos – nuevos formatos periodísticos
I. Introducción
El periódico fue el primer medio de comunicación en ver la luz. Desde el momento en el
que apareció, gran parte de su historia y de su evolución han estado vinculadas a las
innovaciones tecnológicas: desde la imprenta hasta la llegada de los ordenadores, pasando
por la linotipia o la impresión en offset, entre otros.
La prensa asistió al nacimiento de nuevos medios de comunicación como la radio y la
televisión, cuya aparición parecía que iba a convertirse en el declive de los periódicos.
Pero, aunque con los mismos objetivos, su forma de hacer periodismo era diferente y
todos pudieron convivir sin mayores inconvenientes.
El mayor punto de inflexión llegaría en el siglo XX, cuando el periodismo tradicional
vería llegar uno de sus problemas más importantes: internet y, con él, los periódicos
digitales. Éstos sí que tenían un aspecto similar, una manera parecida de llegar al público
y, para colmo del periodismo tradicional, adquirían la inmediatez de la radio y la
televisión, y se podían leer gratuitamente.
Sin embargo, si nos fijamos en los datos publicados por la Asociación de Editores de
Diarios Españoles (AEDE) en su Libro blanco de la prensa, de la cifra de 17 millones de
lectores de prensa diaria, “el 50, 2% son de prensa impresa, el 31,3% de prensa digital y
el 18,5% son lectores mixtos (de prensa impresa y digital)”. O lo que es lo mismo, todavía
son muchos los que prefieren leer en papel. Pero también ha aparecido un nuevo tipo de
público, aquel que opta por los dos tipos de prensa. Estaría en este último caso, por
ejemplo, el de una persona que compra el periódico uno o dos días a la semana y el resto
prefiere informarse a través de la versión digital.
No obstante, a pesar de los citados datos del Libro blanco de la prensa, a día de hoy la
situación de crisis del periodismo impreso está llevando a muchos periódicos a cerrar sus
ediciones en papel para centrar su trabajo únicamente en las ediciones digitales. Fue este
el caso que se vivió en el diario sueco Post Och Inrikes Tidningar, el periódico más
antiguo del mundo, que, con el fin del año 2006, llegó también su último número a los
quioscos. Más recientes –de hace apenas unos meses– son los cierres de las ediciones
impresas del canadiense La Presse y el británico The Independent.
Ante esta situación, este trabajo nace con la intención de analizar y comparar los
diferentes géneros y formatos periodísticos en periodismo impreso y periodismo digital,
una temática en la que encontramos un pequeño vacío en las tesis doctorales y artículos
científicos publicados en los últimos años (de 2010 a julio de 2016), cuyo listado se añade
en el Anexo II1. Dichos trabajos se centran en alguna de las características del lenguaje
digital, en las redes sociales o en algún género en concreto, pero en pocas ocasiones tienen
como tema principal una comparación entre los géneros en la edición impresa y la digital,
1
Los datos del listado de tesis doctorales y artículos científicos publicados en torno al periodismo digital
se han obtenido de las siguientes bases de datos: Dialnet, Teseo y Rebiun.
la situación actual de los géneros periodísticos o la aparición de nuevos géneros y
formatos ligados al periodismo digital.
Es por ello que hemos creído conveniente que se necesita un estudio de los géneros
periodísticos de estas características: que, a través de una comparación entre los géneros
en la edición impresa y la digital, lleve a conocer la situación actual de los géneros
periodísticos y establezca si han aparecido nuevos géneros y formatos ligados al
periodismo digital. Un estudio que actualice los trabajos ya existentes sobre el tema y
complete un nicho de conocimiento que, a día de hoy, se ha visto desplazado por otras
investigaciones, pero que necesita ir renovándose.
V-2.- Definición y clasificación de los géneros periodísticos
Como hemos venido comprobando a lo largo del apartado anterior, el periodismo digital
bebe del estilo de la prensa tradicional, aunque aunando en un único soporte las
características de esta, de la radio y de la televisión y añadiendo algunas nuevas que hacen
de él una forma nueva de hacer periodismo.
Algo similar ocurre en el caso de los géneros periodísticos. Estos, que nacieron de la mano
del periódico impreso, se fueron modificando para adaptarse a los nuevos medios de
comunicación -radio y televisión-, a la vez que surgían otros nuevos que, por tener que
transmitirse obligatoriamente a través de la voz o de la imagen y por necesitar de la
inmediatez que estos medios ofrecían, no podían darse de ninguna manera en el papel.
Así, cuando llegó internet y, con él, el periodismo digital, los géneros periodísticos han
continuado su evolución. De explicar cuál ha sido esta evolución es de lo que nos vamos
a encargar a continuación, pero antes debemos dejar claro qué son los géneros
periodísticos y cómo han sido clasificados por diferentes expertos, llegando a la
conclusión de cual consideramos más acertada y, por tanto, cuál es la que adoptaremos
en esta investigación.
Desde sus inicios y hasta hace relativamente poco tiempo, el periodismo (Mancera Rueda,
2009) fue considerado como una tipología de literatura y no fue hasta mediados del siglo
XIX cuando se reconocieron como independientes. En España, uno de los mayores
valedores de esta idea -del periodismo como algo independiente de la literatura- fue
Joaquín Rodríguez Pacheco, quien defendió la idea durante un discurso ofrecido en 1845
en la Real Academia Española.
Y es que, a pesar de los siglos de historia con los que cuenta el periodismo, el estudio de
sus géneros es muy reciente.
El género periodístico, como concepto, apareció en 1952 de la mano de Jacques Kayser,
quien uso este término como una de las pautas a seguir en su clasificación de los textos
periodísticos. El estudio de los géneros periodísticos “no se creó inicialmente con una
preocupación filológica o literaria, sino más bien como una técnica de trabajo para el
análisis sociológico de carácter cuantitativo de los mensajes que aparecían en los
periódicos” (Kayser, citado por García & Gutiérrez, 2012: 31) y no sería hasta años más
tarde cuando comenzarían a utilizarse para realizar valoraciones de carácter lingüístico y
literario.
En el contexto periodístico, la teoría de los géneros periodísticos se tomó como un modelo
esencial para organizar los estudios universitarios sobre periodismo. La primera
universidad occidental en trabajar con dicha teoría fue la Facultad de Comunicación de
la Universidad de Navarra en el curso 1959-1960. Concretamente, “Los géneros
periodísticos” fue el nombre que se le dio a uno de los apartados que José Luis Martínez
Albertos -aunque este indica que la idea no fue suya sino del también profesor Antonio
Fontán- explicaba a sus alumnos de la asignatura Redacción Periodística.
Así, Martínez Albertos -al ser uno de los primeros catedráticos en incluir a los géneros
periodísticos en sus explicaciones teóricas- también sería uno de los primeros autores en poner
en palabras una definición de los mismos -aunque, desde entonces, prácticamente cada estudioso
de la materia ha dado la suya propia-. Su definición era la siguiente:
“Los géneros periodísticos son aquellas modalidades de creación lingüística
destinadas a ser canalizadas a través de cualquier medio de difusión colectiva
y con el ánimo de atender a los dos grandes objetivos de la información de
actualidad: el relato de acontecimientos y el juicio valorativo que provocan
tales acontecimientos” (Martínez, 1978, citado por García & Gutiérrez, 2012:
30).
Con esta definición, Martínez Albertos ya empieza a mostrar cuál será la clasificación
que hará de estos, diferenciando entre “el relato de acontecimientos”, es decir, los géneros
informativos, y “el juicio valorativo que provocan tales acontecimientos”, o, lo que es lo
mismo, los géneros de opinión -de esto hablaremos más adelante-.
Más centrada en la importancia de conocer a la perfección las características de los
diferentes géneros periodísticos -tanto para los periodistas como para los profesores de
periodismo y estudiantes- es la definición que da Luisa Santamaría:
“Representan la manera más sencilla de enseñar periodismo ya que en los
géneros se ha sedimentado una variada experiencia personal. Los géneros
periodísticos son el resultado de un largo proceso histórico de trabajo
colectivo. Estudiar cómo se hace una noticia, un reportaje, una entrevista una
crónica, una crítica, un artículo, un editorial es más que seguir la disciplina
de unas normas. Es comprender la función de un texto, de un medio de
información” (Santamaría, 1994: 43).
Similar a esta definición es la que dan autores como Juan Garguverich, para quien los géneros
periodísticos son “formas que busca el periodista para expresarse, debiendo hacerlo de modo
diferente, según la circunstancia de la noticia, su interés y, sobre todo, el objetivo de su
publicación” (Garguverich, 1982, citado por Parratt, 2008: 15-16).
Y es que, bajo nuestra percepción, “comprender la función” de dichos textos es
fundamental, sobre todo a la hora de saber qué género periodístico utilizar en cada
ocasión. Es por ello que vemos estas definiciones como las más acertadas, ya que, aunque
de manera explícita, podemos decir que incluyen también a los lectores. Estos no tendrán
las mismas expectativas ante una opinión que ante un texto de información, y los
periodistas deben tenerlo en cuenta para saber si es mejor contarle, por ejemplo, la salida
de Arnaldo Otegi de la cárcel como una simple noticia o como una crónica que recoja
también lo que se ha vivido y las reacciones que el propio redactor del texto ha
presenciado. Y también, como recoge Garguverich, porque escribir una noticia no tiene
las mismas implicaciones que, por ejemplo, un editorial.
Por último, la definición de José Javier Muñoz está más relacionada con la primera que
ofrecíamos de Martínez Albertos. Muñoz indica que “son las diversas modalidades de
creación lingüística que se caracterizan por acomodar su estructura a la difusión de
noticias y opiniones a través de los medios de comunicación social” (Muñoz, 1994, citado
por García & Gutiérrez, 2012: 30).
Veíamos antes en la definición que hacía de géneros periodísticos Luisa Santamaría como
la autora hablaba de los géneros como “el resultado de un largo proceso histórico de
trabajo colectivo”, con ella coinciden también otros autores como Moreno Espinosa
(2009), quien, como ya hiciera en su momento Martínez Albertos (1984), recurre al
profesor Ángel Benito para ligar la consolidación de los diferentes géneros periodísticos
a la historia misma del periodismo moderno. Benito (1973) establecía las siguientes
etapas:
• Periodismo ideológico: incluye los años transcurridos entre 1850 y 1920. Durante
esta etapa se hace un periodismo más bien de opinión, “al servicio de ideas
políticas y religiosas” (Moreno Espinosa, 2009: 127, y muy doctrinario, pues las
gacetas contaban con poca información. Surgen en esta etapa los géneros de
solicitación de opinión como son: el artículo periodístico, el editorial, el
comentario, la crítica, el suelto o glosa y las necrológicas u obituarios.
• Periodismo informativo: comienza a finales del siglo XIX (1870) y llega hasta
1950. Esta etapa, en la que se incluye la denominada “edad de oro del
periodismo”, se caracteriza por la transformación que se da en los diarios: aumenta
la cantidad de ilustraciones, se reserva la parte superior a los titulares –que
comienzan a ocupar más de una columna– y aparece el concepto de la primera
página como escaparate. Pero lo que más nos interesa es que fue durante estos
años cuando empezó el auge de los géneros informativos: se recuperan la crónica
–que proviene de la literatura– y las entrevistas –ya se publicaban en el siglo XIX,
pero ahora aparecen con más asiduidad al publicarse en los periódicos las
conversaciones de los juicios– y apareció también el reportaje. Además, surgió
también en esta época la forma más que asimilada de escribir una información
denominada como “pirámide invertida”, que consiste en comenzar a escribir los
textos por lo más importante.
• Periodismo de explicación: en esta etapa, que transcurre desde 1950 a 1975,
comienza a predominar el periodismo interpretativo –aunque no se trata de un
género en sí, sino de las técnicas que se utilizan– y se busca hacer un periodismo
más en profundidad. Además, se fueron consolidando las etapas anteriores y ya se
diferencia tipográficamente la información de la opinión.
A estas tres etapas del periodismo añadiría Casasús (1991) una cuarta: el periodismo
social, de servicios o bienestar social. Coincidiría esta etapa con la actualidad, donde
empiezan a tomar más importancia los temas de interés humano. El periodismo informa,
pero también ofrece información útil. Comienza a aparecer también el periodismo de
precisión, basado en datos, y surgen otros géneros como el análisis o el informe. Los
diarios buscan la facilidad de lectura desgajando la información en varias piezas que
hacen las páginas más atractivas.
Aunque es cierto lo que expone Casasús y actualmente los temas sociales están
haciéndose un hueco cada vez mayor en el periodismo, quizá se quede ya algo anticuada
y haya que añadir, bien una etapa más a partir del siglo XXI donde tengan cabida aquellos
aspectos más relevantes e identificadores del periodismo digital, o bien introducir en esa
etapa del periodismo social una aclaración, según la cual este auge de los textos que
informan pero también ofrecen información útil se ve favorecido por internet -siendo este
el lugar donde se incluyen más textos de este tipo-.
Tanto en las definiciones como en la clasificación anterior, se observa que la principal
división que se hace coincide con las funciones que se le otorgan a un medio de
comunicación: informar sobre lo que ocurre en la sociedad y opinar sobre ello.
Esta división es la que ha imperado tradicionalmente en el mundo anglosajón, donde se
hace una distinción de los textos basada en la función de los mismos, quedando dos
grandes bloques: stories (relatos informativos, aquellos que cuentan lo que ocurre) y
comments (escritos de opinión, aquellos que opinan sobre lo que ocurre).
Una clasificación binaria que ha sido cuestionada y considerada insuficiente por autores
como Sebastiá Bernal y Lluís Albert Chillón (Parratt, 2008), pero que también coincide
con la más aceptada en el mundo hispano y promovida por autores como Lorenzo Gomis,
M. Pilar Diezhandino o Fontcuberta.
No obstante, como ya comentábamos a la hora de definir qué son los géneros
periodísticos, los expertos tampoco se ponen de acuerdo a la hora de hacer una
clasificación de los mismos y podemos encontrar tantas como autores. Así mismo,
tampoco siguen los mismos criterios para hacer dichas clasificaciones, aunque hay cuatro
aspectos que son las más tenidas en cuenta y que Charaudeau recoge de la siguiente
forma:
• “Texto: resultado de un acto de comunicación, producido por un sujeto en una
situación contractual de intercambio social. Su significación depende de lo que
caracteriza una situación: una finalidad enunciativa, una identidad de los
participantes en el intercambio.
• Ejes de tipologización: dependen de los componentes que definen un texto tanto
en sus propiedades generales como en sus características situacionales.
• El tipo de instancia enunciadora: puede discriminarse según su origen y su grado
de intervención. El origen puede encontrarse en el propio medio (un periodista) o
fuera del medio (un político, un experto, alguna personalidad solicitada).
• El tipo de contenido: se determina según el tema que constituye el macroámbito
sobre el que trata, en forma dominante, el discurso, que es objeto de la noticia o
de un debate” (Charaudeau, 2003, citado por Mejía Chiang, 2012: 204).
Pero no todo son diferencias, pues también hay cosas en las que todos coinciden y que
todas las clasificaciones tienen en común: opinión e información no pueden ir de la mano
y son dos modalidades de géneros independientes. Vemos a continuación algunas de estas
clasificaciones.
El origen de las principales clasificaciones de los géneros periodísticos en España -al
igual que ya ocurría con su definición- lo encontramos en la que hizo José Luis Martínez
Albertos, quien diferenció entre géneros informativos (información y reportaje
informativo), géneros para la interpretación periodística (reportaje interpretativo y
crónica) y géneros para el comentario y la opinión (el artículo en sus diferentes
modalidades).
Esta clasificación ternaria es la que defienden otros autores como Núñez Ladevéze (1995)
quien coincide por completo con la realizada por Martínez Albertos: géneros de
información, géneros de opinión y géneros de interpretación.
También en tres tipologías de géneros periodísticos dividen los textos García Núñez y A.
de Miguel, aunque en ambos casos se dan diferencias respecto a las clasificaciones
anteriores. En el primer caso, García Núñez (1985, citado por Mancera Rueda, 2009)
distingue entre géneros informativos (información, informe, reportaje y crónica), géneros
interpretativos (editorial, columna, crítica y artículo) y géneros amenos (cuentos, novelas
por entregas…). Respecto a la clasificación de A. de Miguel (1982, citado por Mancera
Rueda, 2009), esta se divide en periodismo informativo, periodismo literario (editorial,
columna, crítica y tribuna libre) y literatura periodística.
También entre tres tipos de géneros diferenciaban Van Dijk (1990, citado por Casasús &
Núñez Ladevéze, 1991): informativos, evaluativos (géneros de opinión) y prácticos, y
Héctor Borrat, quien hablaba de textos narrativos (géneros informativos), textos
descriptivos (géneros interpretativos) y textos argumentativos (géneros de opinión).
Hay autores que van más allá y amplían estas clasificaciones hasta dar con cuatro
macrogéneros periodísticos. Es el caso de Casasús (1991), quien distingue entre géneros
informativos, géneros interpretativos, géneros argumentativos y géneros instrumentales
(los que Van Dijk denominaba prácticos).
En cuatro grupos divide también los géneros periodísticos Grijelmo (1997, citado por
Mancera Rueda, 2009): géneros de la información (noticia, entrevista de declaraciones y
reportaje informativo), géneros de interpretación más opinión (crónica, entrevista-perfil
y reportaje interpretativo), géneros de la interpretación (análisis) y géneros de la opinión
(editorial, crítica, artículo y ensayo).
En cuanto a la clasificación de los géneros ciberperiodísticos, la mayoría de expertos
hacen la misma clasificación ternaria que Martínez Albertos, pero debemos poner
especial atención a la realizada por López y Bolaños, quienes incluyen, además, los
géneros dialógicos (encuentros digitales, foros, chats y encuestas), y que describen de la
siguiente forma:
“Géneros que se basan en la interacción, instantánea o diferida, entre
múltiples personas y que emplean el diálogo en la Red a través de la palabra
escrita, la palabra oral, el lenguaje gestual o la iconografía para intervenir en
escenarios propuestos por un generador digital que puede ser una empresa
comercial, un medio de comunicación de masas, un colectivo cultural o quien
quiera que desee convertir Internet en una plataforma de debates” (López y
Bolaños, 2003, citado por Herrera Cerezo, 2012: 272).
En este trabajo, tomando parte de las diferentes clasificaciones de las que hemos hablado
hasta el momento, creemos que la más acertada es una clasificación en cuatro grandes
grupos de géneros. En primer lugar, siguiendo la clásica clasificación binaria,
diferenciamos entre géneros informativos (noticia, crónica, reportaje y entrevista) y
géneros de opinión (artículo, editorial, columna, crítica, viñeta, cartas al director y
análisis). Además, debido a su gran auge en el periodismo digital, tomaremos de Casasús
los llamados géneros instrumentales y, por supuesto, sin dejar a un lado aquellos géneros
exclusivos del periodismo digital, los géneros dialógicos.
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