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Fe y Sanidad Divina en Familia

Este documento discute la sanidad divina según la Biblia. Argumenta que (1) Dios puede sanar cualquier enfermedad si oramos con fe, aunque a veces no sane para que se manifieste su gracia; (2) la Biblia dice que debemos orar por los enfermos y ungirlos con aceite; y (3) Jesús nos dio autoridad para echar fuera espíritus malignos y sanar enfermedades en su nombre. Insta a los creyentes a declarar la sanidad sobre sus familias y confiar en las promesas de Dios
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Fe y Sanidad Divina en Familia

Este documento discute la sanidad divina según la Biblia. Argumenta que (1) Dios puede sanar cualquier enfermedad si oramos con fe, aunque a veces no sane para que se manifieste su gracia; (2) la Biblia dice que debemos orar por los enfermos y ungirlos con aceite; y (3) Jesús nos dio autoridad para echar fuera espíritus malignos y sanar enfermedades en su nombre. Insta a los creyentes a declarar la sanidad sobre sus familias y confiar en las promesas de Dios
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“HABLEMOS DE SANIDAD EN FAMILIA”

Marcos 16:17 Y estas señales seguirán a los que creen: En mi nombre echarán fuera
demonios; hablarán nuevas lenguas; 18tomarán en las manos serpientes, y si bebieren
cosa mortífera, no les hará daño; sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán.

Como cristianos debemos asumir que nuestra doctrina es Cristo-céntrica, por lo tanto,
debemos hacer lo que el Señor dejó establecido en Su palabra, y entre otras cosas,
nos manda a sanar a los enfermos, sabiendo que esta doctrina es bíblica, por lo que
tenemos que orar con fe para que sane nuestras enfermedades.

1.- Dios puede sanar cualquier enfermedad

Dios puede sanar cualquier enfermedad, y para esto, lo primero que debemos hacer
es orar con fe, aun sabiendo que puede no sanar la enfermedad como pasó con Pablo,
quien oró tres veces y con fe, pero el Señor no lo sanó para que se manifestara la
gracia de Dios. Ya que Dios sana conforme a su voluntad.

2a Corintios 12:8 respecto a lo cual tres veces he rogado al Señor, que lo quite de mí.
9 Y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad.
Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose
sobre mí el poder de Cristo.

La raíz de todos los problemas del mundo es que la gente tiene más interés en su
bienestar material y no en su bienestar espiritual, y dentro de las congregaciones, el
gran problema es la falta de fe en las promesas de la Palabra de Dios, de manera que
el cristiano consideran que todas las esperanzas son para un futuro lejano, sin tener
en cuenta que la palabra de Dios ofrece ayuda efectiva y presente a quienes se
atreven a tomarse de sus promesas.

Debemos saber que la sanidad divina es el cumplimiento de una profecía bíblica.

2.- ¿Qué dice la palabra de Dios?

Santiago 5:13-18 “¿Está alguno entre vosotros afligido? Haga oración. ¿Está alguno
alegre? Cante alabanzas. 14 ¿Está alguno enfermo entre vosotros? Llame a los
ancianos de la iglesia, y oren por él, ungiéndole con aceite en el nombre del Señor.
15 Y la oración de fe salvará al enfermo, y el Señor lo levantará; y si hubiere
cometido pecados, le serán perdonados. 16 Confesaos vuestras ofensas unos a otros,
y orad unos por otros, para que seáis sanados. La oración eficaz del justo puede
mucho. 17 Elías era hombre sujeto a pasiones semejantes a las nuestras, y oró
fervientemente para que no lloviese, y no llovió sobre la tierra por tres años y seis
meses. 18 Y otra vez oró, y el cielo dio lluvia, y la tierra produjo su fruto”.

La fe es vital en la vida cristiana ya que es la única manera de conocer a Dios.

Hebreos 11:6 pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que
se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan.

pero la fe debe ser nuestro forma diaria de vida,


Romanos 1:17 porque en el evangelio la justicia de Dios se revela por fe y para fe,
como está escrito: Mas el justo por la fe vivirá

Dios nos entregó una nueva tierra, la de bendición, y es una fuente de provisión que
incluye sanidad para cualquier enfermedad que puedas tener, ya que:

Isaías 53:4 ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y


nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido. 5 Mas él herido fue por
nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre
él, y por su llaga fuimos nosotros curados

Éxodo 15:26. Si oyeres atentamente la voz de Jehová tu Dios, e hicieres lo recto


delante de sus ojos, y dieres oído a sus mandamientos, y guardares todos sus
estatutos, ninguna enfermedad de las que envié a los egipcios te enviaré a ti; porque
yo soy Jehová tu sanador.

Esta es una de las promesas de sanidad más antiguas de la Biblia. Es decir que la
voluntad de Dios es que tengamos salud y que no estemos enfermos, por lo que la
enfermedad se convierte en una oportunidad para poner a prueba nuestra fe, y
experimentar la sanidad divina.

Dios es un Dios justo, pero no solamente de castigos y de ponernos en pruebas, Dios


ante todo es nuestro Padre y quiere lo mejor para nosotros, por eso es necesario que
sepamos que Dios nos ha dado una medida de fe y esa medida debe crecer como el
grano de mostaza crece y se convierte en un gran árbol, así nuestra fe debe crecer y
debemos aprender a vivir en la vida de Dios, como nos dice en Su Palabra:

3 juan 1:2 Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas
salud, así como prospera tu alma

El Señor encomendó el ministerio de la sanidad primero a los doce, luego a los


setenta, más tarde a toda la iglesia y finalmente a cada creyente en particular
diciendo:

Juan 14:12-13 De cierto, de cierto os digo: El que en mí cree, las obras que yo hago,
él las hará también; y aún mayores hará, porque yo voy al Padre. Y todo lo que
pidiereis al Padre en mi nombre, lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo.

Repitan todos esta declaración: Como familia declaramos que somos sanos en el
nombre de Jesús, creemos que la sanidad divina es el cumplimiento de una profecía
bíblica. Como familia tomamos autoridad sobre todo espíritu inmundo de enfermedad
y le ordenamos que se vaya en el nombre de Jesús

Oración: Señor Jesús, en este día nos aferramos a tu palabra, y creemos que
haremos mayores obras que tú, en tu nombre, como familia oramos en el poder del
uno, confesamos nuestros pecados y nos declaramos libres y sanos.

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